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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 15 de octubre de 2026

Cuba ante la temporada alta de turismo: Hotel Playa Luxury Varadero abrirá el 23 de octubre





Autoridades del turismo en Cuba anunciaron la apertura del Hotel Playa Luxury Varadero para el próximo 23 de octubre, durante un encuentro con turoperadores, agentes de viaje y representantes de la prensa especializada. La cita tuvo lugar en el Hotel Paseo del Prado de La Habana y congregó de forma virtual a más de 70 usuarios.

El nuevo establecimiento contará con 85 habitaciones de gama superior reservadas exclusivamente para adultos. Estas se ubican en el extremo de la península de Varadero, en un área ligeramente separada llamada Cayo Libertad, un entorno que le confiere un carácter singular, destaca Sol de Cuba.

La marca Luxury distingue espacios renovados concebidos para quienes buscan experiencias vacacionales de alto nivel en los principales destinos de sol y playa de Cuba. La propuesta combina confort, atención personalizada, privacidad y entornos naturales privilegiados, junto al sello de hospitalidad de la isla.

En el mismo encuentro se adelantó una edición especial del Cayotonazo, que tendrá lugar en Varadero del 31 de diciembre al 3 de enero. Además, se informó que más de 3000 habitaciones permanecen operativas en polos turísticos del occidente y centro del país, entre ellos La Habana, Varadero, Topes de Collantes y Santa María.

En la capital destacan los hoteles Packard y Paseo del Prado, con servicio cinco estrellas y una posición privilegiada que ofrece vistas al Malecón y a la entrada de la bahía. En Varadero se mantienen abiertas las puertas de los hoteles Oasis, Family Varadero, Playa Vista Azul y Caribe Beach.

Topes de Collantes, considerado un paraíso natural y el más importante destino de naturaleza de Cuba, cuenta con el hotel Los Helechos, hospedaje insignia para quienes eligen el senderismo, la observación de aves, la fotografía de naturaleza, disfrutar de cascadas y conocer in situ el patrimonio geológico del país. En la zona central, pero hacia el norte, en el destino Cayo Santa María, es posible realizar reservas en el hotel Los Cayos, un alojamiento con piscinas privadas, bares, múltiples restaurantes, excelente servicio y una franja de playa privilegiada.

Durante la presentación también se informó sobre la posibilidad de acceder a las ofertas de las instalaciones extrahoteleras Plaza Oasis y Las Morlas en Varadero, así como al parque acuático Splash en Cayo Santa María, el único de su tipo en el país.

Los directivos explicaron que es posible organizar traslados privados y colectivos entre estos polos turísticos, así como a aeropuertos internacionales. Se mantiene disponible una flota de autos en puntos estratégicos del país y el funcionamiento de la red de oficinas de Rent a Car Vía, para recoger y devolver el auto donde más le convenga al viajero. Aseguraron también que se pueden organizar excursiones en el Crucero de Sol y desde los destinos de sol y playa hasta Topes de Collantes.

¿Qué oportunidades tiene la industria química para impulsar el desarrollo en Cuba?

 Por: Randy Alonso Falcón, Oscar Figueredo Reinaldo, Dianet Doimeadios Guerrero

 

Gases Industriales de Cuba. Foto: Archivo CD.

Impulsar la industria química, fortalecer los encadenamientos productivos y buscar alternativas para reducir el impacto de las restricciones externas son oportunidades que ofrecen las 176 transformaciones económicas y sociales que implementa el Gobierno cubano, afirmó Lissette Alonso Morales, vicepresidenta primera del Grupo Empresarial de la Industria Química (GEIQ), en la Mesa Redonda de este miércoles.

La directiva explicó que el grupo ha estudiado estas medidas para identificar las posibilidades de avanzar en la gestión empresarial, incrementar las producciones y aprovechar las capacidades existentes, con el propósito de contribuir a la economía nacional y satisfacer las necesidades de la población.

Las 176 transformaciones económicas y sociales “son una gran necesidad”, afirmó Alonso Morales.

Ocho actividades industriales y cerca de 5000 trabajadores



Lissette Alonso Morales, vicepresidenta primera del Grupo Empresarial de la Industria Química (GEIQ). Foto: Archivo CD.

El Grupo Empresarial de la Industria Química (GEIQ) abarca ocho actividades industriales, entre ellas fertilizantes, plaguicidas, vidrio, papel y goma, y lo integran 18 empresas, 14 estatales y cuatro mixtas, cuyas producciones tributan tanto a la economía como a la población.

Cuenta con alrededor de 5 000 trabajadores, “una fortaleza sin duda para enfrentar el proceso de transformación”, subrayó su vicepresidenta primera, Lissette Alonso Morales. El 47 % es fuerza calificada, entre técnicos medios y universitarios, y el 16 % son jóvenes menores de 35 años; además, la plantilla incluye a más de 60 másteres y tres doctores, mientras otros profesionales se preparan para elevar su grado científico.

Alonso Morales aclaró que el Grupo no empezó a transformarse este año: desde 2022, a partir del Decreto 59 de Desarrollo Industrial y de la Resolución 95 del Ministerio de Industria, que establece las prioridades de trabajo por tipo de industria, se aprobó la estrategia de desarrollo hasta 2030. Desde entonces se identificó la necesidad de impulsar cambios no solo financieros, sino también tecnológicos y organizacionales, para garantizar la sostenibilidad de las producciones y el crecimiento del sector.

De empresas que piden a empresas que aportan

En ese marco quedó aprobado el esquema de autogestión, que permitió incrementar los ingresos de las empresas. En materia financiera, el GEIQ busca consolidar un modelo en el que dependan menos del financiamiento central y generen mayores recursos propios.

“Hemos transitado de empresas que piden a empresas que aportan”, señaló la directiva al explicar los resultados del esquema.

Entre las nuevas posibilidades figuran la apertura de cuentas bancarias en el exterior y la participación de todas las empresas en el mercado cambiario, tanto para comprar divisas como para venderlas y destinar los ingresos a necesidades de la actividad productiva.

Se fortalecieron además los encadenamientos productivos y las alianzas con todos los actores, incluidas las empresas estatales y otros grupos empresariales. El objetivo, dijo, es aumentar la producción de un Grupo que genera sobre todo producciones intermedias para otros sectores, con gran impacto en la agricultura, a través de los fertilizantes, y en la calidad del agua, mediante el cloro.

En esa línea, la directiva destacó las experiencias de las empresas de fertilizantes y plaguicidas, que han buscado alternativas para potenciar la producción nacional y contribuir a satisfacer las demandas de la agricultura, un sector estratégico para la soberanía alimentaria. Estos productos se comercializan directamente por las empresas y a través de la red de tiendas de Gelma.

Cuadros preparados para conducir el proceso

El perfeccionamiento de la planificación económica también forma parte de los cambios. El ejercicio del plan de 2027 se realizó desde las unidades de base, con el objetivo de aprovechar las potencialidades de los territorios y fortalecer la gestión de entidades de las industrias de la goma, el papel y los gases industriales y medicinales. En algunas de estas unidades, los ingresos podrán gestionarse directamente y las utilidades destinarse a la atención de los trabajadores y al beneficio de las comunidades.

Para implementar las transformaciones se creó un grupo de trabajo y se prepara a directivos y cuadros, a quienes la vicepresidenta atribuyó un papel fundamental como conductores. Con ese fin se han realizado conferencias, seminarios y encuentros con especialistas de las áreas económicas, jurídicas y comerciales y con las empresas de los distintos territorios, además de recorridos para intercambiar en la base con los equipos de dirección y los trabajadores, con el respaldo de otros organismos.

Alonso Morales identificó el bloqueo estadounidense como el principal obstáculo para el desarrollo del sector, por sus efectos sobre el acceso a materias primas, el financiamiento, los portadores energéticos y las posibilidades de encontrar socios para la exportación.

Estas restricciones, explicó, afectan la capacidad de abastecimiento y pueden comprometer la disponibilidad de recursos destinados a producciones y servicios esenciales para la población.

“La industria no está paralizada”



Planta cloro sosa de Villa Clara. Foto: Archivo CD.

Para evaluar los resultados de las transformaciones económicas y sociales, el Grupo tiene en cuenta indicadores como el rendimiento de las inversiones, las utilidades antes de impuestos, los ingresos y los aportes en divisas, además del cumplimiento del encargo estatal y de los indicadores de desarrollo industrial establecidos en la política del sector.

La directiva insistió en que el proceso es gradual y perfectible, con un cronograma de implementación y participación de los trabajadores y el sindicato.

“La industria no está paralizada”, afirmó Alonso Morales, quien ratificó que el GEIQ continuará buscando alternativas para responder a las demandas de la economía y contribuir al bienestar de la población.

En el complejo contexto económico y social que vive Cuba, la transformación “es esencial para el desarrollo de la industria química”, insistió Alonso Morales, y lo es también para elevar los niveles productivos y de eficiencia, contribuir al desarrollo sostenible del país y mejorar la calidad de vida y el bienestar del pueblo.

El GEIQ reorganiza sus empresas para ganar autonomía



Grupo Empresarial de la Industria Química (GEIQ) en FIHAV 2022. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate

El Grupo Empresarial de la Industria Química (GEIQ) implementa las 176 transformaciones económicas y sociales aprobadas por el país mediante una comisión integrada por economistas, juristas y especialistas de la industria y la academia, informó Jenny Serrano Castillo, vicepresidenta de la organización, en la Mesa Redonda de este miércoles.

Como parte del proceso, el grupo revisa sus funciones y estructura para concentrarse en la dirección estratégica, sin interferir en las facultades de las empresas ni asumir funciones operativas que corresponden al nivel empresarial.

La reorganización contempla reducir la plantilla del grupo, que pasó de más de 150 trabajadores a unos 60, y cuya nueva propuesta prevé menos de 50.

El propósito es optimizar los recursos humanos y trasladar mayores facultades a las empresas mediante cambios en los modelos de gestión, las relaciones de propiedad y la planificación económica.

De las 14 empresas estatales que integran el grupo, se propone transformar más de 10 en sociedades mercantiles por acciones. Asimismo, algunas unidades empresariales de base pasarían a convertirse en empresas filiales o estatales, de acuerdo con sus características y proyectos de negocio.

Serrano Castillo explicó que se trata de un proceso gradual que requiere, entre otros pasos, realizar avalúos y preparar a los cuadros directivos para asumir las nuevas responsabilidades. La meta es avanzar en las transformaciones que más autonomía aporten de cara al plan económico de 2027.

Aprovechar las capacidades industriales disponibles



Vidrios La Lisa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Las empresas del GEIQ cuentan con mayores facultades para desarrollar actividades lícitas que generen ingresos adicionales a los de su objeto social principal, siempre que contribuyan a potenciarlo.

Como ejemplo de las posibilidades de aprovechamiento de las capacidades instaladas, Serrano Castillo mencionó el Complejo del Vidrio, ubicado en La Lisa. Tras un proceso de redimensionamiento, la instalación dispone de espacios industriales que se ponen en función de otras actividades mediante arrendamientos y acuerdos con otras formas de gestión.

Ante las dificultades para adquirir combustible, que limitan la producción de vajilla de vidrio, esta alternativa ha permitido mantener la fuerza laboral y los ingresos, mientras continúa la producción de vidrio plano mediante la cooperación con actores no estatales.

Los beneficios obtenidos podrán reinvertirse para fortalecer la actividad fundamental de la empresa, explicó la vicepresidenta.

La experiencia se extiende a otras instalaciones del país que disponen de capacidades ociosas. Su aprovechamiento permite generar ingresos, mantener activos industriales y ofrecer espacios a otros actores económicos sin necesidad de construir nuevas instalaciones.

Más de 700 actores para desarrollar encadenamientos productivos

El GEIQ identificó más de 700 actores económicos con los que podría establecer vínculos productivos, entre ellos empresas, trabajadores por cuenta propia y cooperativas agropecuarias.

La búsqueda comprende tanto entidades que desarrollan actividades similares como aquellas que utilizan productos de la industria química en sus procesos.

La vicepresidenta mencionó experiencias de cooperación con distintas formas de gestión no estatal, especialmente en actividades vinculadas a la transformación del papel y otros productos industriales.

El objetivo es dinamizar las instalaciones existentes y garantizar producciones nacionales. Para ello, el grupo diseña sus propios proyectos de negocio y busca socios interesados en desarrollarlos.

Como parte de esta estrategia, se revisaron los precios de las producciones del grupo. Serrano Castillo aclaró que el propósito no es incrementarlos, sino contar con referencias que permitan comparar costos, evaluar modalidades de negocio y tomar decisiones con mayor información.

Planificación económica desde la base

Las transformaciones también abarcan la elaboración del plan económico de 2027. Según Serrano Castillo, el proceso comenzó en las unidades empresariales de base, cuyas propuestas se organizan para definir los crecimientos productivos previstos y los indicadores del próximo año.

“El plan está naciendo de abajo hacia arriba y no de arriba hacia abajo como otras veces sucedió”, afirmó.

La vicepresidenta destacó el caso de la Empresa de Gases Industriales, que cuenta con unidades empresariales de base en todas las provincias del país. La propuesta de convertirlas en empresas filiales busca ampliar su autonomía para gestionar los ingresos y decidir sobre el destino de las utilidades.

Esos recursos podrían utilizarse en beneficio de los trabajadores, en iniciativas comunitarias y en el desarrollo de la propia actividad industrial.

Entre las posibilidades figuran el apoyo a hospitales y barrios, la entrega de materias primas a talleres para personas con discapacidad y la participación en proyectos de transformación medioambiental y energética.

Autonomía financiera para asegurar las producciones

En el ámbito financiero, Serrano Castillo señaló que las empresas del grupo disponen de un esquema que permite retener divisas y reinvertirlas para adquirir materias primas. Añadió que, además de operar cuentas en divisas, ahora pueden abrir cuentas en el extranjero, una posibilidad que facilita las operaciones comerciales y el cumplimiento de compromisos.

Como ejemplo de los resultados de una mayor autonomía financiera, mencionó las empresas de fertilizantes y plaguicidas, que han conseguido ingresos mediante la comercialización de sus producciones y la incorporación de nuevos productos derivados de la actividad científica.

Esos recursos han permitido reinvertir en producciones que se comercializan directamente o a través de la red de tiendas de GELMA, con destino a los productores agrícolas.

La vicepresidenta reconoció que los incrementos productivos previstos para 2027 todavía son limitados, debido a las dificultades que enfrenta la industria para acceder a materias primas y financiamiento. No obstante, señaló que las alternativas de gestión permiten mantener colectivos laborales y sostener producciones destinadas a la agricultura.

Nuevos sistemas salariales para retener al personal calificado

La autonomía empresarial también comprende la posibilidad de diseñar sistemas salariales propios, adaptados a las características y necesidades de cada entidad.

Serrano Castillo explicó que los colectivos laborales participaron en la elaboración de propuestas salariales desde el nivel de taller. Estos sistemas no excluyen otras modalidades de pago que puedan incorporarse a medida que avance el proceso de transformación.

Para 2027, el grupo prevé un incremento moderado del salario medio, hasta situarlo en torno a los 5 400 pesos, en correspondencia con los resultados productivos que puedan alcanzar las empresas.

“Mejor el resultado, también se verá reflejado en mejor salario para nuestros trabajadores”, afirmó.

La vicepresidenta subrayó que la formación del personal de la industria química es compleja y que preparar a un operario puede tomar entre tres y cinco años. Por ello, retener a los trabajadores calificados constituye una prioridad.

Los nuevos sistemas permitirían retribuir mejor a especialistas y profesionales esenciales para mantener los procesos productivos, incluidos los técnicos de mantenimiento y automatización, especialmente necesarios en instalaciones ubicadas en zonas alejadas de los principales centros urbanos.

Transformación empresarial, la prioridad inmediata

Al referirse a las acciones más urgentes, Serrano Castillo situó en primer lugar la transformación empresarial y el otorgamiento de facultades a las unidades de base.

El propósito, explicó, es que cada entidad pueda aprovechar las oportunidades económicas de su territorio y establecer sinergias con otros actores, de acuerdo con las particularidades de sus producciones y capacidades.

La implementación de las transformaciones busca así ampliar la autonomía de las empresas, diversificar las fuentes de ingresos y crear condiciones para reinvertir en la industria química, sostener el empleo y elevar gradualmente los niveles productivos.

Industria química apuesta por la autonomía de sus empresas y la participación de los trabajadores

La directiva explicó que uno de los propósitos es que las unidades de base puedan ejercer mayores facultades y aprovechar las oportunidades existentes en sus respectivos territorios, teniendo en cuenta que cada localidad posee características y potencialidades propias, al igual que los diferentes procesos productivos de la industria.

Esta diversidad, señaló, permite identificar y desarrollar sinergias entre las entidades, en función de sus necesidades y posibilidades concretas.

Serrano Castillo destacó, asimismo, el intercambio de experiencias entre las empresas del grupo. Como ejemplo, mencionó un encuentro realizado recientemente, durante dos jornadas, con la participación de todas las empresas y unidades empresariales de base, así como de especialistas de las áreas de economía, jurídica y comercial.

El intercambio permitió compartir experiencias, plantear inquietudes y generar nuevas iniciativas, en un espacio que calificó de muy valioso para el avance del proceso de transformación.

La vicepresidenta subrayó que la motivación de los empresarios y, especialmente, de los colectivos laborales resulta esencial para llevar adelante estos cambios.

“Este proceso no puede estar ajeno o alejado del colectivo laboral”, sostuvo, y resaltó que muchas de las ideas surgen de los propios trabajadores, quienes tienen que sentirse comprometidos con la tarea.

En ese sentido, recordó que son los trabajadores quienes producen los bienes y generan el valor, por lo que constituyen la principal fuerza para impulsar las transformaciones dentro de la industria química.

La directiva consideró que existe motivación, intercambio y compromiso con el proceso, al tiempo que insistió en que las iniciativas que se desarrollan deben responder a las necesidades de las entidades y contribuir a mejorar sus resultados.

Un proceso perfectible frente a las limitaciones del bloqueo



Grupo Empresarial de la Industria Química (GEIQ) en FIHAV 2022. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate

Serrano Castillo reconoció que el proceso de transformación no es definitivo y debe ajustarse en función de las condiciones que se presenten. Sin embargo, señaló que la industria química enfrenta limitaciones asociadas al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, que inciden tanto en el acceso a los portadores energéticos como en la adquisición de materias primas y en las posibilidades de inversión.

Estas dificultades, explicó, repercuten en la disponibilidad de productos destinados a la economía y a la población. Entre los problemas concretos mencionó los retrasos recurrentes en la llegada de materias primas necesarias para cumplir encargos de importancia, incluidos aquellos vinculados con la salud de la población.

La directiva señaló que existen ejemplos documentados de estas afectaciones, que obstaculizan el cumplimiento de los compromisos productivos y dificultan la respuesta a las demandas del país.

Pese a ese escenario, aseguró que la industria química mantiene una estrategia diseñada a partir de objetivos medibles, susceptibles de perfeccionamiento y orientados a revertir las dificultades actuales.

Para ello, enfatizó, serán determinantes el ingenio, la participación y la iniciativa de los trabajadores, junto con la capacidad de las empresas para aprovechar las facultades disponibles y las oportunidades de cada territorio.

Serrano Castillo concluyó que el propósito fundamental de estas transformaciones es garantizar los recursos priorizados que necesitan la población y la economía, en medio de las restricciones que enfrenta el sector.

Cubapel concibe las transformaciones como un proceso de mejora continua



Las transformaciones implementadas en la empresa Cubapel comienzan a mostrar resultados en la generación de utilidades, la modernización de las instalaciones y las perspectivas de mejorar los ingresos de sus trabajadores, explicó Ángel Izaguirre Moreno, director adjunto de la entidad, durante su intervención en la Mesa Redonda.

El directivo destacó que Cubapel, una de las 18 empresas que integran el Grupo Empresarial de la Industria Química, cuenta con cinco plantas industriales distribuidas en cuatro provincias y una plantilla de 606 trabajadores, incluidos 22 cuadros.

Se trata de una industria altamente consumidora de energía, combustibles, materias primas y agua, con instalaciones como las papeleras Pulpa Cuba y Damují, fundamentales para sostener la producción nacional de papel.

Izaguirre Moreno resaltó la experiencia acumulada y el sentido de pertenencia de sus trabajadores: el 31% de la plantilla tiene más de 20 años de labor en la industria y un 10% supera los 25 años de experiencia en el sector papelero.

“Somos papeleros y es un orgullo”, afirmó, al subrayar la importancia de proteger esa fuerza laboral y aprovechar sus conocimientos para impulsar los cambios.

De la autonomía empresarial a la generación de utilidades

El director adjunto explicó que Cubapel concibe las transformaciones como un proceso de mejora continua, que no comenzó con las 176 medidas aprobadas en junio, sino que da continuidad a los esfuerzos por elevar la eficiencia mediante una mayor autonomía de la empresa estatal.

Como antecedente, mencionó la aprobación, en 2024, del esquema de financiamiento, que permitió a la entidad generar divisas y utilizarlas para sostener la propia industria. Ese mecanismo contribuyó, además, a elevar el salario medio de la empresa por encima de los 13 000 pesos.

En algunas instalaciones, como Papel Havana, los niveles productivos permitieron alcanzar salarios medios superiores a los 17 000 pesos. Incluso, algunos operarios y jefes de brigada llegaron a percibir más de 22 000 pesos de salario medio, precisó.

Sin embargo, el primer semestre de 2026 estuvo marcado por fuertes dificultades energéticas. Según explicó, el recrudecimiento del cerco energético, especialmente a partir de enero, colocó a la empresa ante el riesgo real de paralizar sus plantas.

Una interrupción de esa magnitud habría tenido consecuencias directas para sectores prioritarios, entre ellos la salud pública, al ser Cubapel una de las entidades encargadas de producir papel para el sistema sanitario cubano.

Ante esa situación, la empresa adoptó medidas para mantener las operaciones, con el apoyo del grupo empresarial y mediante una mayor cooperación con la Unión Eléctrica.

Una de las decisiones consistió en reorganizar los turnos de trabajo para aprovechar mejor los períodos de disponibilidad eléctrica. En instalaciones como Pulpa Cuba y Damují se establecieron jornadas que comenzaban a la una de la madrugada y concluían a las ocho de la mañana, con el propósito de producir fuera del horario pico.

El directivo reconoció la disposición de los trabajadores, quienes asumieron esos horarios en condiciones difíciles para evitar la paralización de las fábricas.

Otra medida importante fue el aprovechamiento del crudo cubano en la papelera Damují, una instalación que Izaguirre Moreno comparó con un central azucarero por su importancia para el funcionamiento de la industria.

Esta alternativa contribuyó a mantener activa una planta estratégica en medio de las restricciones energéticas.

La empresa también priorizó la producción de sacos multicapa, debido a que esa instalación puede aprovechar períodos relativamente cortos de disponibilidad eléctrica. En apenas tres o cuatro horas, explicó, es capaz de producir entre 10 000 y 15 000 unidades, lo que permite generar valor aun con limitaciones en el suministro.

A esas decisiones se sumó el fortalecimiento de los encadenamientos productivos con cinco mipymes privadas. La cooperación permitió complementar capacidades: Cubapel aporta papel y recibe apoyo en las actividades de conversión, mientras sus socios participan en la comercialización y la búsqueda de mercados para los productos.

De acuerdo con Izaguirre Moreno, estas iniciativas hicieron posible cerrar el primer semestre sin paralizar la empresa ni incurrir en pérdidas, lo que creó condiciones más favorables para aprovechar las nuevas facultades aprobadas en junio.

Paneles solares, materias primas y mejores salarios

El directivo señaló que, tras la implementación de las 176 medidas, Cubapel comenzó a recuperar la generación de utilidades durante el trimestre que concluyó en septiembre, un resultado que atribuyó a las nuevas posibilidades de gestión y al cambio de mentalidad de los cuadros y directivos.

A su juicio, las medidas han estimulado la iniciativa empresarial, la productividad y la incorporación de nuevos actores a las dinámicas económicas, incluidas las empresas estatales y las mipymes privadas.

La distribución de las utilidades, agregó, ofrece ahora un mayor margen para atender tres prioridades: el desarrollo de la empresa, el bienestar de los trabajadores y la responsabilidad social.

En el ámbito productivo, Cubapel ya dispone de divisas para adquirir sus primeros módulos de paneles solares, cuya compra prevé concretar antes de finalizar el año. La incorporación de esas tecnologías forma parte de los esfuerzos por diversificar las fuentes de energía y avanzar hacia una mayor sostenibilidad de las instalaciones.

Asimismo, la empresa utiliza las divisas generadas para adquirir materias primas, lubricantes y combustibles, además de respaldar el mantenimiento y la modernización de sus plantas industriales.

Izaguirre Moreno anunció también que, antes de concluir 2026, comenzará un incremento gradual de los salarios, con prioridad para aquellas plantas y áreas que generan los ingresos que permiten redistribuir las utilidades.

Aunque el proceso comenzará por esos colectivos, aseguró que el beneficio se extenderá progresivamente al conjunto de los trabajadores.

De igual forma, se retomarán los sistemas de pago por resultados y a destajo, con el propósito de vincular más directamente la remuneración con la producción y los resultados económicos.

El directivo insistió en que estas mejoras dependen de la capacidad de la empresa para producir, generar ingresos y sostener sus operaciones. Por ello, consideró que el aumento de los ingresos debe acompañarse de una gestión eficiente y de un uso responsable de los recursos disponibles.

Responsabilidad social y protección a los trabajadores con discapacidad

Entre las prioridades de Cubapel también figura la continuidad de su proyecto en Damují junto a la Asociación Nacional de Ciegos y Débiles Visuales (ANCI), iniciativa vinculada con un taller que ofrece oportunidades laborales a personas con discapacidad visual.

Izaguirre Moreno aseguró que la empresa mantendrá su apoyo al proyecto y asumirá los costos y gastos necesarios para su funcionamiento, sin trasladarle ajustes de precios que puedan perjudicarlo.

Destacó que las personas que trabajan en estos talleres son trabajadores valiosos y que su inclusión forma parte de la responsabilidad social de la entidad.

La iniciativa cuenta, además, con beneficios fiscales aprobados por el Ministerio de Finanzas y Precios, que también pueden favorecer a las empresas que suministran materias primas a esos talleres.

Como parte de las perspectivas de desarrollo, Cubapel trabaja en la transformación de esa actividad en una filial empresarial y prevé avanzar hacia una sociedad de responsabilidad limitada para las actividades de conversión, con el objetivo de estrechar los vínculos productivos y comerciales y ampliar las posibilidades de colaboración.

Al resumir la experiencia de la empresa, el directivo afirmó que las transformaciones están permitiendo aprovechar potencialidades internas que antes no podían desarrollarse plenamente.

Se declaró optimista ante los primeros resultados, aunque reconoció que las dificultades derivadas del bloqueo estadounidense siguen imponiendo obstáculos a la industria.

“Para percibir los beneficios, primero hay que producir y generar ingresos”, expresó, al señalar que se trata de una tarea cotidiana que exige esfuerzo sostenido y un proceso gradual y ordenado.

En sus palabras finales, transmitió el compromiso de los trabajadores del sector papelero con la continuidad de las transformaciones y la defensa de la producción nacional.

“Para los papeleros, las palabras rendición y derrota no existen. Y vamos a salir adelante”, concluyó.

Respaldo energético en hogares cubanos ¿solución o curita?

Sistemas de baterías, generadores y estaciones de carga se afianzan como las vías de respaldo energético para sostener actividades domésticas en la crisis energética cubana.




La principal vía para adquirir equipos de respaldo o generación energética es mediante compras en plataformas en línea que operan desde el extranjero o emprendimientos que las comercializan dentro del país, generalmente en dólares.

Foto: Archivo IPS-Cuba

La Habana, 14 oct.- El uso de baterías, generadores y otros equipos de respaldo energético es para hogares cubanos como el de Nuria Ferrer, de 62 años, “la única manera de tener algo de normalidad”, cuando el déficit de generación del monopolio estatal Unión Nacional Eléctrica (UNE) supera la mitad de la demanda diaria desde hace meses.

Los sistemas de respaldo energético son todos los equipos que proporcionan una fuente alternativa cuando falla la red principal, independizando al hogar hasta que esta se restablezca. Pero cuando el servicio de electricidad del único proveedor es de apenas tres horas diarias y hasta menos, las viviendas necesitan independizarse más que un apoyo.

Nuria, quien vive en La Habana, la provincia más protegida por las autoridades, adquirió a mediados de 2025 como primer equipo un generador alimentado por diésel, cuando los cortes eléctricos incrementaron su frecuencia en la capital y ya eran habituales en el resto de las provincias del país de 9,4 millones de habitantes.

Entonces esperaba que la situación no se agravara y asumió como temporal el gasto en combustible, de un litro por hora de uso.

La escalada de sanciones impuestas por Estados Unidos a inicios de 2026 empeoró la crisis energética y encareció el combustible, lo que imposibilitó esta alternativa. A raíz de ello, se aceleraron los planes de transición energética a fuentes renovables, involucrando al sector no estatal.

Estudios apuntan a que se estarían generando también modelos de respaldo que solo almacenan energía sin generar y, por tanto, sin aliviar el sistema eléctrico en crisis. La mayoría de la población no puede acceder por sus medios a estas tecnologías y depende de pequeños equipos recargables para el día a día, como baterías para teléfonos y lámparas.

Paliativos para el sector doméstico

Aunque existen distintas variantes, en el contexto de crisis energética cubana predomina el almacenamiento en baterías o estaciones de energía portátiles, de las marcas EcoFlow, Bluetti u Oupes, abastecidas con el limitado servicio de la UNE, paneles solares o ambas.A pesar de tener un costo superior al respaldo en baterías fijas, las estaciones de energía portátiles ofrecen una instalación más sencilla para muchas familias y permiten trasladarlas para su recarga. Son llamadas usualmente por el nombre de la marca EcoFlow.

Los generadores tradicionales de combustibles fósiles, conocidos aquí como plantas eléctricas, fueron la salvación para las familias de provincias diferentes de La Habana, donde los apagones son graves desde 2022. Hoy resulta excesivamente caro hacerlas funcionar por los altos precios del diésel desde enero último.

“Hemos pasado por todas las alternativas. Primero tuvimos un generador, luego una batería y ahora un EcoFlow de 1500 watts y un panel solar de 400 watts, que envió nuestra hija desde el extranjero”, comenta Jorge Valdés, esposo de Nuria, para quien esta no es una solución económica.

Jorge cuenta que el gasto resulta descomunal para el bolsillo promedio: el generador rondó los 400 dólares mientras que la batería y los paneles sumaron 1 500 dólares. En Cuba, donde el mayor empleador es el Estado, el salario promedio mensual equivale a 10 dólares según las diferentes tasas vigentes.

Durante un día nublado o antes de adquirir el panel, tenía que esperar al restablecimiento del servicio o llevar la batería a otro lugar para recargarla, explica Jorge. En dichas condiciones, su sistema apenas resiste tres horas utilizando equipos altos consumidores, por ejemplo, una cocina eléctrica o aire acondicionado, algo sostenible solo con una inversión mayor.

Por ello, en emergencias, esta familia usa gas licuado o carbón vegetal para cocinar, mientras recarga las baterías con el generador. “Lo que realmente resolvería el problema es tener electricidad siempre”, opina Nuria. “Lo demás alivia un poco, pero hay que estar siempre pendientes de la carga para cuidar su vida útil o no quedarnos en 0% a media noche”, detalla.
Varias alternativas por algo de energía

Hoy diferentes tecnologías coexisten en hogares con sistemas híbridos, donde se genera energía mediante combustibles fósiles y sistemas fotovoltaicos o se almacena directamente desde la red de la UNE.

Medidas por parte de las autoridades como otorgar créditos para la compra e instalación de equipos y sistemas vinculados a las fuentes renovables de energía, la excepción de impuestos a su importación y comercialización, convirtieron al sector privado en el de mayor crecimiento en este rubro, aliviando el consumo general.

Reportes en la prensa local anunciaron a mediados de año la entrega de paneles solares y estaciones a trabajadores del sector estatal. Uno de los hogares beneficiados es el de Liván Sánchez, cuyo familiar recibió dicho módulo por 70 000 pesos cubanos, unos 100 dólares en las diferentes tasas vigentes, con facilidad de pago en plazos.

Gracias a estaciones de este tipo se pueden conservar alimentos refrigerados, utilizar ventiladores, luces y, si funciona la telefonía fija, acceder a internet para trabajar o comunicarse con familiares. Sin embargo, su rendimiento depende de la capacidad instalada, el manejo de las cargas y la generación solar.

En un escenario cambiante, Jorge y Nuria también valoraron transformar el generador de diésel para que funcionara con gas licuado de petróleo, pero este combustible también se encareció en las zonas de la capital que no cuentan con servicio de gas manufacturado.

Esa es otra vía de generación y que funciona como respaldo energético creada por clientes con el servicio de gas manufacturado, disponible solo en municipios de la capital como La Habana Vieja, Centro Habana, Cerro, Plaza de la Revolución, Marianao y Diez de Octubre.

Las familias con esta posibilidad adquieren generadores a base de gas o transforman los que funcionan a diésel, para generar electricidad con base a este combustible que llega por tubería, a precios aún subsidiados en pesos cubanos y no depende de la red eléctrica para su funcionamiento,

Otra alternativa la ocupa Alejandro Vázquez, de 29 años, quien, a través de una tienda en línea compró cuatro baterías y su sistema complementario que recarga con energía de la red y la suministra automáticamente a la casa al interrumpirse el servicio. Aunque no cuenta con independencia total, permite que funcione al menos su computadora y la conexión a internet que necesita para trabajar.Tener algún tipo de respaldo energético no garantiza el autoabastecimiento total de los hogares por lo que actividades domesticas altas consumidoras como cocinar se hacen con leña o carbón vegetal.

Otra inversión más

“Compré el sistema por necesidad doméstica, cuando los apagones no eran tan largos. Ahora pienso ahorrar para comprarme un panel solar, pero tenía que invertir en ello porque no podía ganar dinero”, explicó Vázquez, quien además de programar para una empresa extranjera a distancia, también repara equipos electrónicos.

Equilibrar entre necesidades energéticas domésticas y laborales deviene una tarea difícil. Aníbal Águila posee una estación de carga, una batería y tres paneles solares. Aunque su objetivo era suministrar energía a su hogar, acabó utilizándolo también para mantener la cafetería familiar con que subsiste.

“Los días de apagón no solo puedo sostener el negocio, si no que se vuelve la única opción cercana donde las personas pueden tomar un jugo frío (…) El beneficio de la cafetería no paga la inversión, pero al menos se le puede sacar algo”, añadió Aníbal.

Esta necesidad de inversión extra para adquirir respaldo energético y, en algunos casos, pagar el combustible, pone contra las cuerdas a muchas pequeñas iniciativas privadas. Otro gasto que se suma es en protección de los equipos como los paneles solares, que se colocan en azoteas, balcones y hasta ventanas, y son objeto de robos.

Sin embargo, de esta circunstancia emergen otros modelos de negocio que aprovechando la inversión en generación y almacenamiento de energía venden directamente al sistema eléctrico nacional, brindan espacios de trabajo o recarga de equipos eléctricos a la mayoría que no posee estos medios. (2026)