Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

sábado, 2 de abril de 2016

Aprender de Obama

El sector privado ha ganado 10 millones de puestos y el paro en EE UU está por debajo del 5%


Como muchos adictos a la política, me he pasado muchísimo tiempo analizando sondeos y tratando de sacar conclusiones de ellos. ¿De verdad es posible que Donald Trump obtenga la nominación de su partido? (Sí). ¿Y Bernie Sanders? (No). Pero las primarias no son lo único sobre lo que se hacen sondeos; aún sigue llegando información actualizada sobre la popularidad del presidente Obama. Y en ese terreno ha pasado algo sorprendente.

A finales de 2015, Obama seguía en un nivel bajo, y lo suspendían bastantes más estadounidenses que los que lo aprobaban. Desde entonces, sin embargo, su popularidad se ha disparado, mientras que el número de suspensos ha caído en picado. Sigue estando en un nivel que solo es ligeramente positivo, pero la variación en los promedios de los sondeos ha sido de unos 11 punto porcentuales, lo cual es muchísimo.

¿Qué está pasando?

Bueno, una posible respuesta sería que, últimamente, los votantes han tenido ocasión de comprobar cómo son de verdad los malos líderes. Pero quiero pensar que la ciudadanía también empieza a darse cuenta de los muchos éxitos que ha cosechado el Gobierno de Obama en su lucha contra los problemas de Estados Unidos. Y esos éxitos pueden enseñar una lección a quienes estén dispuestos a aprender.

Sé que, en ambos bandos, hay muchos a los que les cuesta asimilar la idea de que la labor de Obama haya sido un éxito. En la izquierda, quienes se dejaron llevar por el entusiasmo de 2008 se sienten defraudados por la prosaica realidad de gobernar dentro de un sistema político extremadamente polarizado. Por otro lado, la ideología conservadora vaticina desastres ante cualquier intento de gravar las grandes fortunas, ayudar a los menos afortunados y refrenar los excesos del mercado; ¿y a quién van a creer, a la ideología o a sus propios ojos mendaces? Pero los éxitos están ahí, a la vista de todos.

Empecemos por la economía. Se podría argumentar que los presidentes no influyen en los resultados económicos tanto como los votantes parecen imaginar, y especialmente los presidentes que se enfrentan a una oposición destructiva por parte del Congreso durante la mayor parte de su mandato. Pero esa no es la cuestión: los republicanos llevan siete años repitiendo sin cesar que las políticas de Obama son un desastre que “destruye puestos de trabajo” y acaba con los incentivos empresariales, así que el hecho de que a la economía le haya ido bien es una noticia importante.Y así ha sido: el sector privado ha ganado 10 millones de puestos de trabajo desde que Obama llegó al cargo, y el paro está por debajo del 5%. Es verdad que, en algunos ámbitos, los resultados siguen siendo decepcionantes (baja tasa de actividad, escasa subida de los salarios). Pero imaginen las fanfarronadas que estaríamos escuchando si fuese Mitt Romney quien ocupase la Casa Blanca.

Luego está la reforma sanitaria, que (no se lo digan a nadie) ha cumplido sus objetivos. Allá por 2012, justo después de que el Tribunal Supremo permitiese a los estados rechazar la ampliación de Medicaid, la Oficina Presupuestaria del Congreso predijo que, tal día como hoy, el 89% de la población no anciana tendría cobertura sanitaria; la cifra actual es del 90%. Los detalles han sido un tanto sorprendentes: se han inscrito menos personas de las esperadas, pero hay menos empresarios de los esperados que han reducido la cobertura y más gente que se ha registrado en Medicaid (lo que significa, por cierto, que Obamacare se parece a un sistema de pagador único mucho más de lo que cualquiera parece ser consciente). Pero lo importante es que, en efecto, la reforma ha traído consigo la gran mejora del grado de cobertura que prometió, y lo ha conseguido por un coste menor del previsto.

También está la reforma financiera, que la izquierda considera ineficaz y la derecha considera destructiva. El hecho es que, aunque los grandes bancos no se han desmantelado, el exceso de apalancamiento —el verdadero peligro para la estabilidad financiera— se ha reducido en gran medida. Y, en cuanto a las repercusiones económicas, ¿he mencionado lo bien que ha ido la creación de empleo?

Por último, pero espero que no menos importante, el Gobierno de Obama ha usado su autoridad ejecutiva para tomar medidas medioambientales que, si un presidente republicano no las abole y los futuros Tribunales Supremos las mantienen, supondrán una actuación importante frente al cambio climático.

En definitiva, es todo un récord. Si los demócratas conservan la presidencia, a Obama se le acabará considerando un presidente de lo más transcendente, más que Reagan. Y estoy seguro de que los republicanos aprenderán mucho de sus logros.

¡Menuda inocentada!

Hablando en serio, no hay básicamente ninguna posibilidad de que los conservadores, cuyas ideas llevan décadas sin cambiar, se replanteen su dogma. Pero es posible que los progresistas tengan una mentalidad más abierta.

Las elecciones de 2008 no trajeron la transformación política que esperaban los entusiastas de Obama, ni acabaron con el poder de los intereses creados: Wall Street, el complejo médico-industrial y los grupos de presión de los combustibles fósiles siguen ahí, usando su dinero para comprar influencias. Pero se los ha contenido de tal forma que la vida de los estadounidenses es ahora mejor y más segura.

En otras palabras, la lección de los años de Obama es que el éxito no tiene que ser completo para ser muy real. ¿Dicen que quieren una revolución? Bueno, uno no siempre puede conseguir lo que quiere, pero es posible que descubra que, si lo intenta, a veces puede conseguir lo que necesita.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. Traducción de News Clips.

Unas 26 empresas belgas llegarán a Cuba a explorar oportunidades de negocios

Infolatam/Efe

Unas 26 empresas de Bélgica, específicamente de Flandes, llegarán el lunes próximo a La Habana para explorar oportunidades de inversión, como parte de la mayor misión comercial de ese país europeo a Cuba, que estará encabezada por el ministro presidente de esa región belga, Geert Bourgeois.

Bourgeois viajará a la isla para promover las ya “excelentes” relaciones bilaterales y participará en el “amplio” programa de los empresarios flamencos en la capital cubana, que incluye una visita a la Zona Especial de Desarrollo del Mariel (ZEDM), dijo hoy a la prensa el embajador belga en Cuba, Patrick Van Gheel.

El recorrido por la ZEDM, el mayor proyecto cubano para atraer capital extranjero, responde al creciente interés de las empresas de la nación europea en invertir en la isla, en concreto tres del sector metalúrgico y una constructora, adelantó el agregado comercial de la embajada belga, Jean-Serge Dias de Sousa.

Dias de Sousa explicó que “nunca antes había viajado a Cuba una misión de este tipo, que involucrara este número de empresas” y precisó que aunque la mayoría pertenece a la industria de la construcción, también viajarán representantes del sector alimentario y químico, así como una delegación del puerto de Amberes, el segundo de Europa.

Dentro del itinerario de la misión comercial flamenca, que concluirá su visita a La Habana el próximo 6 de abril, se realizará un seminario con autoridades marítimas y portuarias de ambos países.

Además, los empresarios podrán asistir a la Feria Internacional de la Construcción, que comenzará el martes 5 en la capital cubana, orientada sobre todo a exponer las oportunidades de negocios que ofrece la isla en este campo.

El ministro presidente de Flandes tendrá además una agenda aparte que incluirá encuentros con ministros cubanos, aunque aún no se han confirmado reuniones con otras autoridades políticas o el presidente Raúl Castro.

Bélgica es el quinto comprador de Cuba a nivel mundial y según datos de la Embajada de la nación europea, a fines de 2015, el intercambio comercial bilateral ascendió a unos 120 millones de euros.

El país belga compra a Cuba principalmente derivados del petróleo y habanos, mientras que la isla caribeña importa una serie de productos, sobre todo del sector químico, metalúrgico y alimentario.

En el campo académico ambas naciones mantienen una relación de larga data, con intercambios de una década de duración en las universidades de Oriente y Las Villas (centro), esta última con un proyecto que involucra una red informática para enlazar a otros cuatro centros de altos estudios cubanos.