Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

domingo, 16 de septiembre de 2018

Alérgicos al Poder de Mercado 2 : Implicaciones Macro


Por Mireia Gine, Nada es Gratis



A inicios de Agosto Apple batió un nuevo record: superó el billón de dólares de valor de mercado. El auge de las empresas super-estrellas como Apple, Google, Amazon o Facebook está en el centro del debate sobre el poder de mercado y la concentración de beneficios. En una entrada antes del verano hablamos de cómo el poder de mercado se podía estimar a través de markups o margen de ganancia usando datos a nivel de empresa. Vimos el aumento significativo de los markups desde los años 80, tanto en EEUU como en el resto del mundo, y su estrecha relación con los beneficios de las empresas.

Ahora bien, ¿qué implicaciones macroeconómicas tiene este aumento del poder de mercado y la consiguiente concentración de beneficios?

En términos generales podemos decir que los altos markups generan una pérdida de eficiencia: al aumentar los precios para incrementar el beneficio por unidad vendida, las empresas pierden clientes, baja la demanda del bien final y con ello baja asimismo la demanda de factores o inputs de producción.

Analicemos qué pasa con el input trabajo. Según el modelo de De Loecker & Eeckhout (2018), esperaríamos que a medida que el markup aumenta, el gasto en trabajo descienda en su totalidad. Las cifras respaldan esta hipótesis. Utilizando datos de las cuentas nacionales de Estados Unidos, el gráfico nos muestra una caída constante desde los 80 del gasto en trabajo sobre el ingreso total (línea verde) y esta tendencia es muy similar al inverso del markup (línea roja).

Figura 1. Caída en el gasto en factor trabajo

Fuente: De Loecker & Eeckhout (2018)

Dado que la oferta laboral es creciente en el salario, y la demanda de trabajo es decreciente, esperaríamos observar también un salario de equilibrio inversamente proporcional al markup. Las cifras nuevamente respaldan este hallazgo. Se observa que ha habido muy poco o prácticamente ningún cambio en la mediana de los salarios desde los años 80. Y eso, en periodos de crecimiento económico, implica que la participación de los salarios en el PIB per cápita decrece.

Las cifras muestran también un amplio descenso en la participación de la fuerza laboraldesde los años 90. El descenso se observa desde los 90 y no desde los 80 (que es cuando empiezan a subir los markups) debido al incremento en la participación laboral de las mujeres desde los años 60. Esta tendencia se estabiliza tres décadas después, y es ahí cuando comenzamos a ver la caída de la participación de la fuerza de trabajo. De nuevo esta caída sigue la tendencia del aumento del poder de mercado.

¿Pero qué pasa con otros inputs? La evolución del gasto en capital antes de los años 80 era relativamente fluctuante debido a periodos de alta inflación y fricciones financieras, pero una vez se estabiliza comienza a seguir la misma tendencia que la inversa del markup. Es decir, el gasto en capital también cae cuando los markups aumentan.
Figura 2. Caída en el gasto en capitalFuente: De Loecker & Eeckhout (2018)

Por último, otra implicación importante gira en torno a la desaceleración del PIB. Como se observa en el gráfico debajo, desde la gran recesión el PIB no se ha recuperado en su totalidad, encontrándose aún por debajo de su tendencia histórica. Si bien ese descenso no coincide con el aumento del poder de mercado en los ochenta, sí coincide con el aumento más agudo del poder de mercado tras la gran recesión.

Figura 3. Desaceleración del PIB real per cápita


Fuente: De Loecker & Eeckhout (2018)

Muchos atribuyen la desaceleración del PIB a una caída de la productividad total de los factores - si bien ha habido grandes avances en las tecnologías de la información estos no se han visto reflejados en las estadísticas de productividad. Aquí los autores difieren: bajo la óptica del aumento en el poder de mercado, vemos que, para un nivel de productividad dado, un aumento del poder de mercado llevaría a una reducción de las cantidades producidas y a un aumento de precios y, por ende, a una reducción del PIB. Es decir, podemos observar una reducción del PIB aun manteniendo niveles constantes de productividad.

De este análisis sobre las consecuencias macroeconómicas del aumento en el poder de mercado se desprenden dos implicaciones de gran importancia: una relacionada a la inflación, y otra en torno al valor de la bolsa.

En primer lugar, la subida de los markups genera un aumento de los precios. A pesar de que las tasas de inflación han sido bajas de los últimos años, estas han sido más altas debido al incremento de poder de mercado. Para frenar este tipo de inflación la política monetaria sería la mejor herramienta sino, quizás, las políticas anti-trust.

En segundo lugar, dado que los precios de las acciones reflejan el flujo descontado de los beneficios futuros, estos estarían sobrevalorados en comparación con un mercado más competitivo. El poder de mercado aumenta, los beneficios suben y, por tanto, el valor de la bolsa sube. Es decir, con poder de mercado, el valor de la bolsa deja de ser una buena medida de la producción de una economía.

Tienen avileños más áreas para la agricultura urbana

Por Julio Juan Leandro
Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar
Ciego de Ávila, 14 sep (ACN) Más de 14 mil 500 hectáreas que estaban con alto porcentaje de maleza en los alrededores de pueblos y ciudades de Ciego de Ávila, rinden sus frutos por labriegos estatales y campesinos que adquirieron tierras ociosas o son dueños de sus parcelas.
La Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar (AUSF) es la encargada de atender a esos productores, que laboran en unas cuatro mil 500 fincas puestas en explotación hace varios años, incluidas las casas de cultivos protegidos, aunque escasea el petróleo para las maquinarias,  lo mismo que otros insumos como fertilizantes y sistemas de irrigación.
A pesar de las altas temperaturas y la humedad en algunos municipios, de enero a agosto esta modalidad productiva aportó más de 30 mil toneladas de hortalizas, cinco mil por encima de lo previsto, precisó el ingeniero Osmany Fleitas González, director de ese proyecto agrario en Ciego de Ávila.
La técnica que se emplea en esos centros proporciona todo el año hortalizas de calidad, entre las cuales figuran pepinos, ajíes, pimientos,  habichuelas, rábanos y otros para el turismo, los mercados locales y unidades de la salud.
Los mismo trabajadores rurales desbrozaron malezas mediante buldóceres y el empleo de machetes, hachas, guatacas u otros medios para las siembras de frijol, maíz, arroz y viandas, agregó Fleitas González, mientras algunos se dedican al desarrollo de ganado mayor y menor.
El municipio de Primero de Enero se mantiene en el primer lugar provincial del programa de la AUSF para la producción de hortalizas y vegetales, seguidos por las localidades de Ciro Redondo y Morón.
Especialistas en el tema ponderaron la productividad y el rendimiento de la finca de plantas medicinales de la Loma de la Carolina, en el municipio de Ciego de Ávila, una de la mejores de Cuba por su labor sostenida desde mediados del año pasado hasta la fecha.
Para lo que resta del 2018, el laboreo en tierras aleñadas a los poblados  pondrá énfasis en el manejo de la agroecología, el abono orgánico, el uso racional del agua y la capacitación sistemática de sus productores, destacó el ingeniero Humberto Ortega, especialista en los cultivos varios.

Crecerá el ganado menor con nuevo proyecto en Ciego de Ávila

Creado el Domingo, 16 Septiembre 2018 11:59 | Julio Juan Leandro
Ganado
Ciego de Ávila, 16 sep (ACN) Un novedoso proyecto para la creación de centros multiplicadores de ganado ovino-caprino está en marcha en Ciego de Ávila para incrementar la producción de carne, sustituir importaciones y beneficiar a la economía nacional.
La primera etapa del plan consiste en el acondicionamiento de cuartones para hembras y machos con suficiente pastos y forrajes, además de sementales de raza y la atención de productores privados y estatales, quienes han recibido capacitación.
Leonardo Pérez Rodríguez, especialista en ganadería,  precisó que habrá  cruzamientos y se podrá determinar el patrón que mejor se comporte en la reproducción de sementales y pies de crías para quienes estén interesados en comprarlos y desarrollarlos.
La Unidad Empresarial de Base de Ganado Menor en el territorio avileño es la encargada de atender a los criadores, acopiar las carnes y comercializarlas en la red de carnicerías creadas hace unos años y con amplia demanda de la población.
Los municipios que disponen de esos establecimientos son Majagua, Florencia, Ciego de Ávila, Baraguá y Venezuela, donde se venden perniles y lomos deshuesados de chivos y carneros, leche de cabra y conejos, informó Noelvis Sotuyo Gómez, director de la entidad.
Uno de los campesinos más destacados en esas labores es Juan Moreno Rodríguez, de Majagua, a quien le siguen el paso los miembros de la agrupación homóloga Raimundo Martínez, de Baraguá, sobresalientes también en el acopio de leche de vaca para la industria láctea.
Sotuyo Gómez elogió el desempeño de la cooperativa El Vaquerito, de la localidad de Venezuela en el sur avileño, la más distinguida de Ciego de Ávila en la cunicultura, con perspectivas de crecimiento.
Actualmente la cifra de ovinos y caprinos en la provincia es de alrededor de 70 mil rumiantes, y se espera que la cifra aumente, explicó Frank Güemes Alonso, vicepresidente de los agricultores pequeños aquí.
Las ventas del ganado menor también llegan al polo turístico Jardines del Rey del norte avileño y se revierten en  ingresos de pesos convertibles para la economía del país.