Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

miércoles, 9 de mayo de 2018

CIMEX estrenará aplicación móvil para la localización de productos en tienda

Por: Enrique Valdés Machín


Este sistema fortalecerá la protección al consumidor.

La corporación CIMEX lanzará próximamente un nuevo servicio que le permitirá al cliente acceder desde cualquier sitio, a través de un celular con sistema Android, a la red de datos de sus tiendas, informó en la capital Turey Abraham, vicepresidente de esa entidad.

Durante un encuentro con la prensa en la capital, el funcionario explicó que este sistema fortalecerá la protección al consumidor, pues la persona podrá conocer dónde está el producto, la cantidad en existencia en el establecimiento en cuestión, incluso dentro del almacén, y cuál es su precio.

Ese sistema constituye la base primaria de otro nuevo proyecto -también próximo a salir- sobre comercio electrónico, el cual permitirá la compra venta por Internet, aseguró Abraham.

Al referirse al sistema de protección al consumidor desarrollado por CIMEX, explicó que desde hace poco más de un año realizan mensualmente un encuentro con sus trabajadores en el cual se sociabilizan las buenas prácticas de algunas tiendas, y discuten los malos ejemplos con el objetivo de que sus responsables trabajen mejor.

También informó que la implementación de un número único (080000724), para recibir las insatisfacciones de la población, ha posibilitado conocer más de cerca los problemas de la red de tiendas, pues de alrededor de 200 quejas que recibían como promedio al año ahora les llegan más de seis mil, el 90% de ellas declaradas con razón.

Según el vicepresidente de la corporación, buena parte fue respondida en menos de 24 horas, aunque, destacó, que aún está por resolver la causa originaria de algunas quejas porque hay lugares donde se satisface la inquietud pero el problema se repite.

Casos como esos conllevan análisis disciplinarios y acciones de capacitación pues la solución no solo está sustituir al hombre, aunque cuando se le roba a la población, enfatizó, no queda otra opción que aplicar una medida de separación del centro y la denuncia ante las autoridades competentes.

Abraham dijo que en la actualidad aplican el Manual de Identidad, nueva norma encargada de regular elementos imprescindibles para las buenas prácticas como horarios, servicios y los deberes y derechos de la población dentro de las unidades comerciales de CIMEX.

Asimismo aseguró que han fortalecido las acciones de capacitación con el objetivo de que todos los trabajadores conozcan los detalles de la aplicación de la compra en sus unidades por la tarjeta magnética, después del anuncio del Banco Central de Cuba en días recientes.

También desarrollarán otro proceso de capacitación con el fin de explicar el alcance de la nueva Resolución 54/18, de la ministra de Comercio Interior, sobre la protección al consumidor.

(Con información de ACN)

La reforma del agro cubano y el impuesto por tierras ociosas: ¿una buena idea?


Pedro Monreal, 9 de mayo de 2018


Pregunta: ¿Qué sucede si un impuesto se aplica por una razón equivocada?

Respuesta: Pudiera ser una pérdida de tiempo y de recursos, y también una fuente de desgaste del capital político de quien aplique el impuesto.

La prensa nacional ha anunciado hoy que a partir del mes de julio de 2018 las personas naturales y jurídicas que posean áreas deficientemente aprovechadas –sean de su propiedad o estatales- comenzarán a pagar un impuesto por tierras ociosas. (1)

La medida se aplicará inicialmente en dos provincias del país –Pinar del Río y Cienfuegos- y la cuantía de los impuestos, entre un máximo de 180 pesos cubanos (CUP) por hectárea (ha) y un mínimo de 45 CUP/ha, dependerá de la categoría de los suelos.

La medida, esbozada inicialmente en 2017 como parte de un paquete de acciones de política económica dirigidas a reactivar el sector agropecuario, fue anunciada oficialmente a finales de 2018 durante una sesión del parlamento cubano. (2)

La racionalidad pública de la decisión se basa, fundamentalmente, en el supuesto de que un impuesto sobre la tierra ociosa (un “estímulo” negativo) tendrá el efecto de reducir el área no cultivada, y se asume que al ocurrir lo anterior habría un incremento de la producción agropecuaria nacional.

Son dos supuestos racionales, pero incrementar la producción agropecuaria necesita mucho más que una inferencia lógica.

Gotas en el océano

Un “estímulo” negativo pudiera funcionar como un factor causal para el incremento de la producción agropecuaria, pero no operaría de manera aislada sino como parte de un conjunto mayor de factores causales como es el caso de la disponibilidad material de medios de producción (maquinaria, fertilizantes, pesticidas, combustible, almacenamiento, envases, etc.), el acceso a financiamiento, la existencia de mercados funcionales que establezcan precios relativos adecuados, el pago a tiempo de las mercancías  que venden los productores, y la posibilidad de contar con oportunidades para mejorar el nivel de vida de los productores del campo (vivienda, medios de transporte, equipos electrodomésticos, etc.).

Cuando se aprecia el asunto desde una perspectiva amplia, el impuesto sobre la tierra parece ser una gota en el vasto océano de los factores que necesitan ser “enderezados” para que aumente la producción agropecuaria nacional en Cuba.

¿Qué ocurriría si se aplica el impuesto por tierra ociosa, pero no se garantizan los millones de pesos (y de dólares) de inversión que se necesitan para cultivar las 337 mil ha de tierra ociosa sujetas al pago del impuesto?

¿Qué ocurriría si Acopio continuase la tradicional demora en el pago de las producciones que compra a un productor que, además, ahora debe pagar más impuestos?

Adicionalmente, existe una segunda cuestión que necesita ser abordada. Se ha expresado oficialmente que este impuesto no tiene “vocación recaudatoria”, pero de todas maneras ese impuesto será parte del presupuesto nacional y por eso es conveniente ponerlo en perspectiva.

Como no se dispone de datos públicos respecto a la composición por categorías de las 373 mil ha. de tierras ociosas a las que debe aplicarse el impuesto, lo más que puede hacerse son cálculos aproximados relativos al monto de la recaudación estimada. Este se movería entre un máximo de 67 millones de CUP y un mínimo de 17 millones de CUP, aproximadamente, con un valor medio de 42 millones de CUP. (3)

Para un presupuesto que dedica 14465 millones de CUP a subsidiar la actividad estatal agropecuaria, el valor medio de 42 millones de CUP es apenas otra gota de agua en el océano.

¿Tratando de mitigar un síntoma, pero evadiendo la causa radical del problema?

Como siempre sucede con medidas de política de este tipo, hay dos preguntas lógicas que se imponen desde el principio:

¿Ha funcionado ese tipo de impuesto en otras partes?

¿Qué dicen los datos de partida sobre el grado de “enfoque” de la medida?

Intentemos explorar la respuesta a la primera pregunta.

El impuesto sobre tierras ociosas es parte de lo que la literatura económica especializada identifica como impuestos con “objetivos no fiscales”, es decir, no relacionados esencialmente con la captación de impuestos presupuestarios, como es el caso del impuesto que se aplicará en Cuba.

Una rápida revisión de la literatura respecto a los impuestos sobre las tierras ociosas permite identificar que, aunque ese tipo de impuesto se ha aplicado en muchos lugares, se observa un significativo desacuerdo entre los especialistas respecto a su utilidad para incrementar la producción.

De hecho, es un tema polémico no solamente debido a esa carencia de consenso especializado sino también debido a la propia naturaleza política de un instrumento como ese que, en ciertas partes del mundo, ha sido criticado como un mecanismo que favorece abiertamente unos intereses sobre otros. La actual discusión sobre el tema en países como Kenya e Indonesia, refleja ese tipo de discusión. (4)

Algunos de los autores más prolíficos sobre el tema de los impuestos sobre la tierra han planteado, desde hace tiempo y de manera reiterada, su valoración de que “muchos países aplican mayores impuestos en ‘tierras ociosas’ aunque raramente tienen efecto”. (5)

Como he expresado antes, es un tema polémico y es posible que los decisores de la medida en Cuba se hayan informado a partir de evidencias y de análisis que apoyasen la idea de que el establecimiento de un impuesto a las tierras ociosas podría ser efectivo en el caso de Cuba. En tal caso, sería de mucha utilidad para el debate público en Cuba que tales evidencias y análisis pudieran ser compartidos, para poder entender la racionalidad de la decisión.

En mi modesta opinión, pues no soy experto en el tema, el problema de la tierra ociosa en Cuba no debe ser entendido como una causa en sí misma de la baja producción, sino como un síntoma (la baja utilización de un recurso) que tendría varias causas más profundas, por ejemplo, las restricciones de capital y la operación de cadenas productivas disfuncionales. No es inusual que miles de toneladas de productos se pudran en el campo cubano por falta de transporte o de envases.

Intentar resolver esas causas raigales mediante un impuesto sobre la tierra ociosa no guarda relación alguna con el tipo de acciones que realmente se necesitaría para resolver causas fundamentales como son las restricciones de capital, la carencia de medios físicos y cadenas productivas que no funcionan bien.

Cuando los datos apuntan hacia otra parte

Una de las áreas donde la estadística oficial cubana ofrece datos suficientes y relativamente actualizados es precisamente el uso de la tierra. En junio de 2017 fue publicado el informe “Panorama uso de la tierra. Cuba 2016”. (6)

Se dispone además de información más reciente –aunque no completa- respecto a la situación del año 2017. (7)

Las cifras indican que la extensión de tierra ociosa en Cuba era de 883900 ha en 2016, lo que representaba el 14,2% de la superficie agrícola del país. (8)

Ese es un primer dato que necesita una aclaración pues usualmente se asume que las tierras ociosas representan el 56,1% de la superficie agrícola, cuando en realidad el 56,1% lo que expresa es la proporción de la tierra agrícola que no se encuentra “cultivada”.

Las estadísticas oficiales lo que reflejan es el indicador inverso –“índice de aprovechamiento”- que registró un 43,9% en 2016 y de este es que se calcula indirectamente el porciento de desaprovechamiento de la tierra agrícola del país. (9)

Es decir, en la estadística cubana la categoría de “superficie no cultivada” es considerablemente más extensa que la categoría “superficie ociosa”. La primera incluye a la segunda, pero también contabiliza los pastos naturales o maniguas que pudieran ser de posible roturación y que constituyen reservas de tierra para el desarrollo agropecuario. (10)

El “índice de aprovechamiento” relativamente bajo de 43,9% expresa un tipo de desaprovechamiento de la tierra que es distinto al tipo de desaprovechamiento que expresa el “índice de ociosidad”. O sea, que aun si se resolviese por completo la ociosidad, seguiría existiendo en Cuba un serio problema con la utilización efectiva de la superficie agrícola.

Se dispone de un dato más reciente que indica que el total de tierras ociosas era de 917299 ha en 2017, equivalente a un índice de ociosidad de 14,7%, algo mayor que el registrado en 2016. (11)

De ese total de superficie ociosa, 544427 ha se consideran áreas protegidas y por tanto no se cuentan en el fondo de tierra ociosa que sería gravada con el impuesto. (12)

El total de superficie ociosa sujeta a impuesto sería entonces de 372878 ha, o sea, el 6% de la superficie agrícola del país.

Por otra parte, las estadísticas indican claramente que en 2016 el problema más serio de ociosidad se concentraba en el sector estatal, con casi un 25% de ociosidad, muy superior a la media nacional de 14,2%.

La ociosidad en el sector no estatal es considerablemente menor (8%). Dentro de ese conjunto existen variaciones que van desde un máximo de ociosidad en las cooperativas de créditos y servicios (CCS) de 13,4% (aproximadamente la mitad del nivel de ociosidad estatal), hasta un mínimo de 1,7% en las cooperativas de producción agropecuarias (CPA). La ociosidad en los productores privados es de 9,5% y en los usufructuarios de 6,6%. (13)

Se impone una primera pregunta:

¿Cuán efectivo pudiera ser un “estímulo negativo” para incrementar la producción agropecuaria nacional cuando el impuesto por tierras ociosas solamente abarca el 6% de la superficie agrícola nacional?

Sigue una segunda pregunta:

¿De qué manera un impuesto por ociosidad tiene la capacidad de poder resolver el serio problema de un sector estatal –altamente subsidiado- que mantiene ociosas una de cada cuatro hectáreas de sus tierras y cuyo efecto previsible pudiera ser el “estímulo” de transferir masivamente tierras cada vez menos apropiadas (baja fertilidad, difícil acceso, infectadas de marabú, etc.) a un sector privado desprovisto de medios? (En realidad. se puede intentar transferir toda esa tierra sin necesidad de un impuesto por ociosidad a la empresa estatal).

Finalmente, una tercera pregunta:

¿Cuál es la racionalidad de aplicarle un “estímulo negativo” a productores como los usufructuarios que ya registran un índice de ociosidad relativamente bajo (6,6%)?  Precisamente a quienes han demostrado la capacidad de saber utilizar bien la tierra en condiciones muy difíciles de funcionamiento. ¿Es racional la aplicación de un “estímulo negativo” para esos productores?

Posibles implicaciones:
  • Se pudiera estar insistiendo en tratar de resolver el problema de la producción agropecuaria nacional mediante mecanismos indirectos y accesorios –como el impuesto por tierras ociosas- que no parecen tener la capacidad que se ha asumido que tienen.
  • Se adiciona a la compleja agenda nacional un posible tema de fricción política de naturaleza riesgosa por estar relacionado con el sistema de producción de alimentos. ¿Qué necesidad tiene el Partido Comunista de Cuba (PCC) y el gobierno cubano de desgastar su capital político –que se necesita para otros temas- implementando una medida controversial sobre la que no existe evidencia suficiente de que funciona con efectividad y que no se corresponde con las necesidades que expresa la propia estadística oficial?
Un impuesto a las tierras ociosas pudiera ser un ruidoso rodeo para no llegar a ninguna parte.

Notas

1 “A partir de julio, nuevos tributos para el sector agropecuario en Pinar del Río y Cienfuegos”, Cubadebate, 9 de mayo de 2018, http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/05/09/a-partir-de-julio-nuevos-tributos-para-el-sector-agropecuario-en-pinar-del-rio-y-cienfuegos/#.WvK32pq-laQ
2 Dianet Doimeadios Guerrero. “Cuba modifica política para la entrega de tierras en usufructo”, Cubadebate, 16 de agosto de 2017 http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/08/16/cuba-modifica-politica-para-la-entrega-de-tierras-en-usufructo-video/#.WvLyzZq-laQ ; Marianela Martin Gonzalez. “Usufructo de tierras crece como árbol vigoroso”, Juventud Rebelde, 15 de agosto de 2017 http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2017-08-15/usufructo-de-tierras-crece-como-arbol-vigoroso ; y Fidel Rendón Matienzo. “Impuesto gradual sobre tierras ociosas en Cuba: Más allá de lo tributario”. Cubadebate. 2 de marzo de 2018. http://www.cubadebate.cu/especiales/2018/03/02/impuesto-gradual-sobre-tierras-ociosas-en-cuba-mas-alla-de-lo-tributario/#.WvLxy5q-laQ
3 Cálculos del autor basados en la información divulgada en: Yudy Castro Morales. “Aplicación de nuevo impuesto para desterrar lo ocioso de la tierra”, Cubadebate, 11 de enero de 2018 http://www.granma.cu/cuba/2018-01-11/aplicacion-de-nuevo-impuesto-para-desterrar-lo-ocioso-de-la-tierra-11-01-2018-00-01-52?page=1
4 “Taxation on ‘idle’ land probably will not work”, Star, 14 de abril de 2018, https://www.the-star.co.ke/news/2018/04/14/taxation-on-idle-land-probably-will-not-work_c1743365 ; “Proposal to tax idle land smirks of neocolonialism”, Standard Digital, 19 de diciembre de 2017,  https://www.standardmedia.co.ke/business/article/2001263578/proposal-to-tax-idle-land-smirks-of-neocolonialism ; “Government slows plan to impose taxes for idle land”. 17 de marzo de 2017, The Jakarta Post, http://www.thejakartapost.com/news/2017/03/17/government-slows-plan-to-impose-taxes-for-idle-land.html
5 Richard M. Bird and Enid Slack. Taxing Land and Property in Emerging Economies: Raising Revenue . . . and More?, en Gregory K. Ingram and Yu-Hung Hong (compiladores), Land Policies and Their Outcomes. Lincoln Institute of Land Policy.  2007 https://www.lincolninst.edu/sites/default/files/pubfiles/2123_1445_LP2006-ch09-Taxing-Land-and-Property-in-Emerging-Economies-Raising-Revenue-and-More_0.pdf  ;y Slack, E. and R. Bird (2014), “The Political Economy of Property Tax Reform”, OECD Working Papers on Fiscal Federalism. , No. 18, OECD Publishing. 2014. http://www.ipti.org/wp-content/uploads/2017/06/OECD-Political-Economy-of-Property-Tax-Reform-Slack-Bird-Jan-2014.pdf
6 ONEI. Panorama uso de la tierra. Cuba 2016. Fecha de publicación: junio de 2017. http://www.one.cu/publicaciones/05agropecuario/balanceusoytenencia/Panorama%20Uso%20de%20la%20Tierra%202016.pdf
7 Yudy Castro Morales. “Aplicación de nuevo impuesto para desterrar lo ocioso de la tierra”, Cubadebate, 11 de enero de 2018 http://www.granma.cu/cuba/2018-01-11/aplicacion-de-nuevo-impuesto-para-desterrar-lo-ocioso-de-la-tierra-11-01-2018-00-01-52?page=1
8 Ver tabla 2.7, ONEI. Panorama uso de la tierra. Cuba 2016.
9 Ibidem.
10 Ver la sección “Definiciones metodológicas”, ONEI. Panorama uso de la tierra. Cuba 2016.
11 Yudy Castro Morales. Op. cit. “
12 Ibidem.
13 Ver tabla 2.11, ONEI. Panorama uso de la tierra. Cuba 2016.


Aumentar la producción de granos en Granma


El territorio debe superar en el 2019 el récord histórico de producción


Cuba demanda anualmente unas 700 mil toneladas de arroz, siendo este el alimento más consumido por la población cubana (Luis Carlos Palacio / )

Producción de arroz en Cuba: 300 mil toneladas 
Rendimiento del arroz en Granma: 4,3 toneladas por hectárea 

La principal meta en Cuba es producir: sustituir importaciones, consolidar un socialismo sostenible y sustentable, y garantizar la alimentación del pueblo, forman parte de los objetivos de la economía cubana en los últimos años y así se evidencia en los documentos programáticos de la actualización del modelo cubano.


Con ese fin, en la oriental provincia de Granma, una de las mayores productoras del cereal más consumido en el país, el arroz, se han trazado estrategias que aumenten los rendimientos de ese cultivo en los próximos años.


El territorio lleva a cabo un proceso de organización con el cual deben superar en el 2019 el récord histórico de producción, equivalente a más de 82 mil toneladas; para los trabajadores de ese sector el compromiso es conseguir las 100 mil toneladas de arroz para el consumo.

¿CÓMO AUMENTAR LAS PRODUCCIONES?

Edisnel González Valdés, director general de la Empresa Agroindustrial de Granos Fernando Echenique, asegura que para aumentar las producciones es necesario resolver no solo la organización de los procesos internos, sino la falta de piezas de las maquinarias y la estabilidad en los insumos, como los gases industriales.
En esa empresa, la mayor productora de arroz en Granma, se pueden sembrar alrededor de 31 mil hectáreas en el año, con el agua, el equipamiento y los insumos necesarios para mantener la calidad de los cultivos.
También pueden aprovecharse las áreas cultivadas en los meses de noviembre, diciembre y principios de enero, porque esas hectáreas tienen condiciones para una segunda siembra a mediados de año, según explicó González Valdés.
Las mejoras de los campos es una de las principales tareas que se lleva a cabo en los campos arroceros del territorio, a través de la nivelación con tecnología láser. Según las explicaciones de los especialistas en suelo, ese proceso tiene como objetivo lograr una nivelación uniforme para que la película de agua no sobrepase los cinco centímetros y contribuya a incrementar los rendimientos.
Martín Marrero Estrada, quien atiende la brigada de transformación de campos en el municipio de Río Cauto, manifestó que con el láser se logra una lámina de agua casi exacta en la terraza plana, que se revierte en aumento de la producción y ahorro de agua.
La experiencia con láser no es nueva en Cuba, se implementó en los años 90 del pasado siglo, pero ahora se ha retomado a través del mantenimiento de las áreas de cultivo, con nuevas tecnologías y variedades del cereal. En las provincias que ya han puesto en marcha ese proceso los rendimientos se incrementaron al menos en una tonelada por hectárea.
El rendimiento actual del arroz en Granma es de 4,3 toneladas por hectárea, suficiente para suplir las demandas de los más de 800 mil habitantes del territorio, aunque la producción se distribuye también en otras provincias en las cuales no se cultiva el grano.
Esa cifra debe ser superada para las próximas campañas con el trabajo conjunto de las empresas agroindustriales de granos, Fernando Echenique y José Manuel Capote, dedicadas a potenciar el cultivo y el proceso industrial eficiente del arroz para el autoabastecimiento nacional, apoyados en la aplicación de adelantos científico-técnicos.

PARA SEGUIR COMIENDO ARROZ

Cuba demanda anualmente unas 700 mil toneladas de arroz, siendo este el alimento más consumido por la población cubana, y con el objetivo de potenciar su producción y la sustitución de importaciones, se lleva a cabo un amplio programa de desarrollo.
En los principales polos productivos se ha trabajado mucho en la nivelación de los suelos con la utilización de GPS (Sistema de Posicionamiento Global, por sus siglas en inglés), láser y alisamiento, que permiten alcanzar rendimientos superiores, según precisó en una reciente entrevista Lugo Hernández, director técnico-productivo de la División Tecnológica del Arroz.
Con respecto a los resultados obtenidos gracias al empleo de adelantos tecnológicos, refirió que “se logra mejor geminación de la semilla, manejo del proceso y agrotecnia del cultivo, y luego, en la temporada de cosecha, esto se traduce en mayor volumen del cereal por cada hectárea sembrada”.
También se trabaja en la limpieza del sistema de riego y drenaje, en la mejora de campos, y en las tecnologías de secado y molinado, con el fin de elevar la eficiencia y mejorar la calidad del grano.
Cuba produce actualmente un aproximado de 300 mil toneladas de arroz, y el Programa de Desarrollo plantea para el año 2020 lograr unas 400 mil toneladas para el consumo.
En el país los principales polos arroceros se encuentran en las provincias de Granma, Camagüey y Sancti Spíritus, aunque ya se produce el cereal en casi todo el archipiélago, excepto en Santiago de Cuba y Guantánamo.

Sobre el autor

MAITÉ RIZO CEDEÑO
Periodista

Presentación de Alicia Bárcena en seminario conmemorativo del 70º aniver...

¿Cómo llega Cuba a la presidencia pro témpore?





Cuando en el año 2015, los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas aprobaron una nueva agenda de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), ya era una realidad el avance de la Mayor de las Antillas en el cumplimiento de esos propósitos, aun con la existencia del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.
Desde entonces, la integralidad de los programas, la intencionalidad en la aplicación de los objetivos –de acuerdo con las necesidades de cada territorio– y la sostenibilidad, son algunas de las características que tipifican el avance en Cuba en el cumplimiento de los ODS. Pero, ¿qué argumentos permiten validar una afirmación como esta?
1. ¿CÓMO CUMPLE LA MAYOR DE LAS ANTILLAS LOS OBJETIVOS RELACIONADOS CON EL FIN DE LA POBREZA Y EL HAMBRE, SALUD Y BIENESTAR, EDUCACIÓN DE CALIDAD, IGUALDAD DE GÉNERO, EL DERECHO A UN TRABAJO DECENTE Y LA REDUCCIÓN DE LAS DESIGUALDADES?
Cada uno de los documentos rectores del desarrollo económico y social de Cuba: los Lineamientos, el Plan Nacional hasta el 2030 y la Conceptualización del modelo económico y social, así como las políticas que los sostienen, están estrechamente relacionados con los ODS.
Cuba ocupa el lugar 68 del ranking mundial y el octavo de América Latina y el Caribe, entre los países con un alto Índice de Desarrollo Humano, de entre las 188 naciones que presentan los datos de Desarrollo Humano al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Aun con retos por delante, datos relevantes avalan esta posición, como por ejemplo, que el grado de escolarización promedio asciende a 11,5 años y la esperanza de escolaridad se eleva hasta 13,8 años (casi segundo año de enseñanza universitaria). En tanto, el país alcanzó, al cierre del 2017, la tasa de mortalidad infantil más baja de su historia, con 4,0 por cada mil nacidos vivos.
Como resultado de su trabajo en la lucha por erradicar el hambre, ha recibido el reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Cuenta con un Código de trabajo que refrenda el derecho al empleo y donde resaltan indicadores como igualdad en el trabajo, capacitación y superación, descanso, vacaciones pagadas y seguridad social.
Recientemente, además, fueron aprobadas resoluciones que estimulan la fecundidad, la incorporación y reincorporación al trabajo de la mujer, y a ampliar el cuidado de los menores a otros familiares en el hogar. Ello es solo un indicador de la importancia que tiene el empoderamiento femenino para Cuba, país con el segundo parlamento del mundo con mayor presencia femenina.
«La protección por la Asistencia Social beneficia a todos los que la necesitan, de modo que se contribuye a la disminución de las desigualdades, bajo el principio de no dejar a nadie desamparado», refiere la Conceptualización del modelo económico y social.
2.¿QUÉ POLÍTICAS SOSTIENEN LA PRIORIDAD QUE EN CUBA TIENE EL CUIDADO DEL MEDIO AMBIENTE?
Es la Tarea vida, Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático, la estrategia rectora en cuanto a la protección del medio ambiente en el país. Contempla un estudio sobre las zonas más afectadas hacia donde se han de dirigir esfuerzos y recursos, para trabajar en la recuperación de las playas y, entre otras acciones, las medidas para enfrentar la sequía.
Otro aspecto que la nación potencia es el incremento del uso de la energía renovable. Cuba cuenta con más de 30 parques solares fotovoltaicos, los que disminuyen considerablemente la carga contaminante de monóxido de carbono. A esto se le suma el esfuerzo extraordinario por cambiar la matriz energética.
3. ¿CÓMO SE GARANTIZA EL DESARROLLO DE LA INDUSTRIA, LA INNOVACIÓN Y LA INFRAESTRUCTURA?
El Plan Nacional de Desarrollo hasta el 2030 establece la prioridad del Estado cubano de «estimular la investigación científica, la aplicación de la ciencia, la tecnología, la innovación, así como su difusión y generalización en todas las esferas de la sociedad». De igual forma, declara la necesidad de «maximizar la contribución de la infraestructura al proceso de desarrollo».
4. ¿CÓMO DEFIENDE CUBA LA PAZ, LA JUSTICIA Y LA EXISTENCIA DE INSTITUCIONES SÓLIDAS? ¿CÓMO ESTABLECE LAS ALIANZAS NECESARIAS PARA LOGRAR LOS OBJETIVOS DE LA AGENDA 2030?
No en vano fue este el escenario desde donde, en el contexto de la II Cumbre de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), celebrada en La Habana, se aprobó la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
Cuba defiende el derecho a la paz y la justicia desde todos los escenarios en que expresa su solidaridad con los países de la región y del mundo, se enfrenta a toda forma de violencia y discriminación, lucha contra el hambre, la pobreza, el injusto orden económico internacional, las guerras imperiales y todos los flagelos que amenazan a la humanidad.
En estrecha alianza, las instituciones de la sociedad civil cubana y las instituciones y organismos nacionales, trabajan por el compromiso de lograr una sociedad más justa, comprometida con el futuro de la nación, por el desarrollo de la cooperación internacional, y el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible. En ese empeño, Cuba también tiene una presencia activa en los mecanismos de integración regional.