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lunes, 9 de mayo de 2022

¿Por qué es necesario ampliar la descentralización de la aprobación de los precios?

 La descentralización a las empresas de la aprobación de los precios se amplía con el objetivo de lograr autonomía y permitir más flexibilidad y acercamiento al hecho económico, lo que se ha venido realizando gradualmente

Foto: José M. Correa

La descentralización de la aprobación de los precios es un proceso gradual y necesario que flexibiliza la gestión económica, proceso en el que se realizan análisis económicos financieros que deben propiciar la determinación de precios a partir de cubrir costos y gastos y aplicar una utilidad razonable, aseguró, en un artículo publicado en el sitio web del Ministerio de Finanzas y Precios (MFP), el máster en Ciencias Silvio David Gutiérrez Pérez, director de Agroindustria de esta entidad.

La descentralización a las empresas de la aprobación de los precios –argumentó– se amplía con el objetivo de lograr autonomía y permitir más flexibilidad y acercamiento al hecho económico, lo que se ha venido realizando gradualmente.

En tanto, continuó, ampliar la descentralización de la aprobación de los precios minoristas constituye, además, una medida en desarrollo y genera mayor responsabilidad de las entidades que aplican esta facultad, sobre la base de emplear indicadores de eficiencia en la determinación de los precios.

Señaló que, en este mismo sentido, se han adoptado decisiones similares con los precios de las mipymes, los trabajadores por cuenta propia, los productos agropecuarios y con las empresas que trabajan en similares condiciones a estas entidades.

«Estas medidas, paulatinamente, van demostrando sus resultados, por ejemplo, en la estabilidad de los precios de algunos productos agropecuarios y su disminución en épocas de altos rendimientos, como el tomate, la cebolla, el frijol y algunas viandas, aunque todavía son precios que requerirán seguir disminuyendo en la medida en que las producciones crezcan y se estabilicen», subrayó.

El también profesor auxiliar de la Universidad de La Habana evidenció que estos resultados se contraponen a periodos con precios topados, que desestimulaban al productor, al no poder comercializar por sus costos reales. Como consecuencia de esto, dijo, se producía el abandono de las cosechas, el desabastecimiento de productos en el mercado y, en paralelo, mercados subterráneos con precios altamente especulativos que hoy están presentes ante la carencia de otros bienes.

Contrario a la medida de topar precios, en la reciente Resolución 81/22 del MFP se descentralizan los productos relacionados en el Anexo 7, de la Resolución 346/20 del propio organismo. Excepto la nomenclatura de productos que en la norma jurídica 81/22 se disponen, quedan centralizados para la determinación de sus precios: los aceites comestibles, el pollo en diferentes formatos, los picadillos de aves y res, y productos de higiene y aseo de producción nacional, al ser productos de primera necesidad, protegidos en sus precios a favor de la población.

Por principio, aclaró el directivo del mfp, en las medidas que se han adoptado para la descentralización de precios, se dispone o exige que, en el ejercicio de esa facultad, debe tomarse en cuenta la evaluación integral de los costos y gastos con criterios de racionalidad y eficiencia, lo que también reconoce la Resolución 81 de 2022 del MFP.

«La facultad de descentralizar implica responsabilidad y, por ende, no permitir en nuestra sociedad socialista que se generen economías de libre mercado para la obtención de lucrativas ganancias. En ello desempeñan un papel fundamental las estructuras de control, funcional e institucional, en el sistema empresarial y de las autoridades gubernamentales en los niveles correspondientes y hacia todos los actores económicos, así como el control popular», resaltó el investigador.

Asimismo, recordó que la solución para contribuir a la disminución de los precios, como tantas veces se ha reconocido, también transita por el crecimiento de las producciones nacionales y la amplificación de mayores y mejores servicios a la población.

miércoles, 7 de agosto de 2019

Oferta, demanda y precios no estatales en Cuba: ¿el paradigma que nunca existió?


Reproduzco un intercambio abierto que sostuve en Facebook con el colega Silvio Gutiérrez, funcionario del Ministerio de Finanzas y Precios de Cuba.

6 de agosto de 2019

Estimado Silvio,

Me alegra que te hayas sumado al debate actual sobre precios. De hecho, el otro día hice una rápida referencia a tu trabajo, pero sin citarlo como debe hacerse normalmente porque era un intercambio rápido en Twitter. Hice alusión a la crítica que realizaste al tradicional enfoque de gastos en tu artículo publicado en la revista de finanzas de fines de 2018, en el que también haces una interesante propuesta de exploración de variantes de tasas de cambio para el cálculo de precios.

Comentaré brevemente tu nota de hoy en Facebook y comienzo por el título, el cual da la impresión de que vas a criticar paradigmas obsoletos que tienen otros economistas respecto a los precios del sector no estatal en Cuba. Sin embargo, al revisar los dos conceptos y los cinco puntos que enuncias, tengo la impresión de que pudiera existir un problema de precisión con eso a lo que llamas paradigmas obsoletos.

Obviamente, no puedo hablar por todos quienes hemos intervenido hasta ahora en el debate. Me limito a hacerlo desde la perspectiva de colegas como Oscar Fernandez , Ricardo Torres Perez, Pavel Vidal y Mauricio De Miranda Parrondo y probablemente otros colegas que escribiendo ahora rápido no he anotado. No es que todos en ese grupo pensemos igual, pero hay aspectos cruciales respecto a los precios en el sector no estatal que creo que son criterios compartidos.

Quizás me digas que la critica no se refiere a lo que hemos dicho nosotros. En ese caso pienso que, de todos modos, pudiera ser útil para el debate tener este intercambio

Conviene precisar un punto importante: entre esos colegas compartimos la idea -no creo que sea un paradigma- de que las relaciones de oferta y demanda son muy importantes para la formación de precios, algo que es muy diferente al paradigma que tú crees que pudiera existir en el debate que hemos estado estimulando.

Asumes que partimos de la noción de que los precios deben regularse por la oferta y la demanda, pero no eso lo que planteamos, dicho así, fuera de contexto. En realidad, eso es muy distinto a considerar que la relación entre oferta y demanda es un factor muy importante en la formación de precios, que es lo que en realidad opinamos.

Estás identificando una supuesta visión determinista donde en realidad lo que hay es un entendimiento de la complejidad del proceso.

Pero quizás más importante aún es el hecho de que -hasta donde conozco- el grupo de colegas que he mencionado consideramos el precio como una expresión de valor, algo que como buen especialista de Economía Política que eres, conoces que es una noción “ricardiana”, anterior a Marx.

Es decir, no cabe hacer una refutación punto por punto de las cosas que has anotado porque el supuesto “pecado original” de un paradigma obsoleto sobre precios en realidad no existe en nosotros. De nuevo: ninguno en ese grupo piensa que el precio sale de la relación oferta y demanda.

Con mucho gusto estoy dispuesto a hacer una discusión sobre ese supuesto paradigma obsoleto que tú crees haber identificado, pero en ese caso habría que identificar primero exactamente dónde y cómo fue enunciado.

Para que no queden dudas, cuando criticamos topes actuales y congelamiento de precios eso se hace no desde una posición “paradigmática” sino con un enfoque específico. Probablemente tengamos enfoques distintos en algunos aspectos, pero creo que todos en eso grupo “pecan” (para decirlo rápido) de tener un enfoque práctico sobre la realidad y esta incluye -en muchas partes del mundo- controles de precios y tarifas. Lo que criticamos no es que no deban ponerse controles de precios, incluyendo topes, sino la manera especifica en que se está haciendo (en productos que no se justifican, temporalmente indefinidos, de manera asimétrica respecto a la propiedad estatal, y existiendo otras variantes mejores para buscar equilibrios entre oferta y demanda).

Ahora hablo solamente por mí: no tengo problema alguno con los topes temporales para productos y servicios de primera necesidad, ni con topes que protejan al consumidor de condiciones monopólicas. Mi consideración sobre el congelamiento de precios es muy crítica. Esa es una medida poco usual que se justifica en casos de choque de oferta, que no es el caso de Cuba.

El problema concreto en el caso de Cuba, estimado Silvio, es que no hay fundamentos para pensar dos cosas: primero, que la burocracia tenga capacidad para establecer precios adecuados. Para empezar porque se ha mantenido durante décadas una enorme distorsión en el precio relativo más importante de la economía (la tasa de cambio). En segundo lugar, porque incluso después de fijarse los precios, estos pueden no llegar a cumplir función alguna en la economía porque el resto de los factores no lo permiten, desde la falta imprevista de importaciones hasta los errores del proceso de inversión.

Pongo un ejemplo: cuando en las condiciones actuales, el sector privado quiere aumentar precios de productos que notoriamente tienen problemas de oferta, no es racional asumir que eso no refleja una relación real de oferta y demanda y que la razón la tiene el funcionario que dice que el precio debe ser otra cosa. Te repito que pudiera estar justificado en casos especificos una intervención para que no funcionase el precio de acuerdo con la relación oferta- demanda, pero en general, el mercado -cuando lo dejan funcionar y existen condiciones- indica precios de manera mucho mejor que los cálculos de un funcionario.

Una precisión importante es que no se trata de que la demanda en Cuba sea el factor relevante en el mercado. La oferta es un factor muy relevante, pero si hay fallos de oferta en Cuba, ello se deriva de factores disímiles, algunos difíciles de controlar, pero otros que pudieran solucionarse internamente.

Afirmar, de manera fatalista, que la oferta está condenada a funcionar mal y que por tanto hay una especie de desequilibrio permanente que hace necesario regular precios es algo muy polémico. El lado de la oferta no funciona bien en Cuba, entre cosas, porque el sistema de asignación de recursos es disfuncional cuando se usa una tasa de cambio absurda de 1:1, cuando se tiene una productividad muy baja por exceso de plantillas, y cuando se limita la inversión del sector privado nacional. Aquí hay mucho campo para debatir, pero, para muchos, ese supuesto desequilibrio permanente pudiera lucir más como un intento para justificar regulaciones que el resultado de un análisis riguroso de la economía cubana.

Una gran lección de este programa anti- inflacionario que hoy debatimos es que, antes de lanzarse a incrementar demanda, el gobierno debe asegurar primero las condiciones para que haya capacidad de respuesta de la oferta. Hay medidas acerca de las cuales lleva años debatiéndose y que han caído en el olvido, o en el mejor de los casos no se adoptan como prioridades: legalización de PYMES, inversión extranjera directa en el agro privado, importación directa para el sector privado y cooperativo, exportación directa para esos sectores, un mercado mayorista, etc.

Finalmente, me parece que en el cuarto punto hay un enfoque idealizado sobre los intereses económicos. En cuanto al quinto punto no queda claro lo que explicas sobre la relación entre los posibles precios del sector privado que brinda servicios a turistas y un eventual subsidio al turismo. Esos precios en Cuba se forman atendiendo a un contexto específico, en un segmento muy particular, el llamado “gasto discrecional” del turista. Para el segmento hotelero estatal tiene sentido seguir los precios de hoteles en otros destinos del Caribe, pero no es racional asumir que, en el caso de la gastronomía extra hotelera, ponerle precio a un pargo asado en un paladar en Cuba deba buscar una referencia de precio en un plato similar en Hellshire Beach. Puede darse el caso de que se venda más barato en La Habana y eso no va a desplazar turistas desde Jamaica a Cuba.

Como siempre, es un placer poder intercambiar contigo.

Saludos

Pedro

OBSOLESCENCIA DE PARADIGMAS GENERALES SOBRE LOS PRECIOS DEL SECTOR NO ESTATAL EN LA ECONOMÍA CUBANA.


6 de agosto de 2019


En relación con los precios en Cuba he fundamentado dos conceptos:

Primero: Responden a un sistema de relaciones sociales de producción particular, donde existe la propiedad social sobre los principales medios de producción y esto impone que como expresión de estas exprese formas y comportamientos diferentes a los de las relaciones de producción capitalista. Por tanto, he insistido en reiteradas ocasiones que se analicen en este contexto y no negarlos de forma absoluta, como algo irracional.

Segundo: Los precios se regulan objetivamente, a partir de determinado grado de desarrollo de producción, por la Concentración de la producción y la comercialización en el mercado pertinente del producto. La Concentración de la producción que puede ser a nivel local, provincial o internacional, condiciona las diversas formas de la competencia. A más altos niveles de Concentración más altos niveles de monopolio y de imposición de precios. El Estado en representación del pueblo tiene la prerrogativa de regular la competencia o en su lugar los precios en el marco de su territorio.

Para el sector Estatal de la economía estos conceptos le son inherentes y se han argumentado teóricamente. En el sector no Estatal, como estos preceptos regulan o modifican su comportamiento resultan polémicos, de ahí de que algunos de sus paradigmas sobre los precios en la economía cubana deben ser retomados para su interpretación.

Analicemos a continuación el paradigma fundamental a la luz de las condiciones actuales de Cuba: Los precios en el sector no estatal deben regularse por la oferta y la demanda.

1ero. En una economía donde predomina la propiedad social sobre los medios de producción este concepto no puede ser absoluto porque en el entramado de relaciones de producción el sector no estatal recibe los beneficios de la regulación de los precios. Cuando el trabajador por cuenta propia compra al sector empresarial lo hace con los precios fijados por regulaciones estatales, no por la oferta y demanda.

2do. El factor relevante en el mercado en Cuba es la demanda, no existe una oferta que permita equilibrar los precios y utilidades, los precios requieren ser regulados. Las causas de esta situación terminan en la limitación financiera en divisas, donde pueden existir ineficiencias propias que la ocasionan pero, el bloqueo económico o más bien la guerra económica de Estado Unidos es el factor decisivo.

3ro. Los precios del sector no estatal que requieren ser regulados deben aprobarse fundamentalmente por el Gobierno, porque están más cerca del hecho económico. En el municipio se identifican mejor las condiciones socioeconómicas para fijarlos.

4to. La fijación de los precios no tiene interés en beneficiar o perjudicar a una de las partes. El concepto es responder tanto al reclamo popular como al trabajador por cuenta propia si están afectados, porque todos son electores y pueden solicitarlo como parte de sus derechos.

5to. Observar cuidadosamente el sector no estatal porque hay actividades que están reguladas por la competencia y deben quedar sus precios según la oferta y demanda. Los llamados paladares, bares y otros lugares de significativa asistencia de turistas y cubanos con suficientes recursos, no deben establecer precios muy inferiores a los similares del área geográfica, porque entonces subsidiamos al turismo.

Hasta aquí algunos criterios sobre las concepciones generales de los precios en el sector no estatal, en posteriores artículos evaluares temas más puntuales como:
– ¿En la economía existen factores morales que regulan los precios?
– ¿Es correcto un precio porque lo acepta el consumidor?
– ¿Los precios no pueden incrementarse?
– ¿Los precios altos permiten seleccionar a las personas para el consumo?
– ¿Se pueden afectar los productores con los precios actuales?
– ¿Durante que tiempo deben regularse los precios¨?

Silvio Gutiérrez Pérez
6 de agosto 2019.

domingo, 2 de diciembre de 2018

Propuesta de indicador objetivo para evaluar los precios formados por el método de gastos en el sector agropecuario



Por SILVIO DAVID GUTIÉRREZ PÉREZ
Ministerio de Finanzas y Precios, Cuba. silvio.gutierrez@mfp.gob.cu
Empedrado No. 302, Esq. Aguiar. Habana Vieja. La Habana. Cuba. 


INTRODUCCIÓN

Como se conoce, los precios de los productos alimenticios tienen una importancia especial por su influencia decisiva en el nivel de vida de la población, de ellos, los producidos en el país, además, deciden nuestra seguridad alimentaria, condición que exige el mayor rigor profesional para fundamentar correctamente las decisiones que se adopten.

En la conceptualización del Modelo Económico y Social se señala:

“Los mecanismos de formación de precios mayoristas –incluidos los de acopio– y los minoristas, son perfeccionados teniendo en cuenta los del mercado externo, y las condiciones internas, tales como las ofertas, demandas, los costos, la capacidad de compra del salario, el tipo y destino de los productos y servicios. “
Desde el año 1999 se aprobó la norma jurídica que regula la información de precios para la economía cubana y tanto en los productos agropecuarios como no agropecuarios se inicia un proceso para formarlo por el método de correlación con similares del mercado.

Diferentes causas reorientaron este concepto resultando hoy la formación casi absoluta por el método de gastos.
Este asunto es de alta importancia teórica y práctica para el país. Poco se escribe sobre el tema resultado de insuficientes reflexiones sobre las condiciones nacionales e internacionales en que se deben formar los precios en una economía socialista.
El objetivo de este trabajo es exponer lo necesario que resulta reflexionar y adoptar medidas en materia de precios que nos permitan adaptarnos mejor a las nuevas condiciones en que nos encontramos, como objetos de un proceso de globalización que no podemos obviar y alertar sobre la necesidad de adoptar medidas concretas que nos permitan insertarnos mejor en la economía internacional.

Para la realización de este trabajo se revisó la base legal aprobada por el MFP sobre los precios y las metodologías establecidas, sometiéndolo a evaluación a partir de las nuevas posibilidades que aportan las informaciones que se pueden obtener en Internet sobre este tema en los países del área..



DESARROLLO

I.              DIAGNOSTICO SOBRE LA FORMACIÓN DE PRECIOS POR EL MÉTODO DE GASTOS.

Sobre lo establecido en las disposiciones jurídicas.

Un importante cambio metodológico ocurrió en agosto del año 1999 cuando la formación de precios en Cuba adoptó un esquema más flexible y con una perspectiva de sintonizarse mejor con el entorno internacional en que se encuentra el país.
Con anterioridad los precios en general se formaban a partir de reconocer a los costos y gastos una tasa de ingreso neto, definida según las ramas de la economía y que garantizaba que estos ingresos se aportaran directamente al Presupuesto del Estado.
Con la Resolución No. 21 del 11 de agosto de 1999 los precios pueden formarse por dos métodos: el de gastos y el de correlación (o por nuestros mercados) y la disposición deja explicita el carácter preferente de este último.
Explícitamente se señala las Definiciones de Carácter General: ¨Se restringe la formación de los precios mayoristas por métodos de gastos (costos más un tanto por ciento de utilidad), limitándose a los productos y servicios que determine este ministerio (MFP), por no ser factible o conveniente formarlos a partir de nuestros mercados¨

En el capítulo No. 3 de la metodología General de formación de precios puesta en vigor por la Resolución No. 21/99 se señala que “(…) se determinan a partir de nuestros mercados.
Los siguientes tipos de productos formarán sus precios mayoristas a partir de su inserción en el mercado a que se destinan, excepto cuando den lugar a precios monopólicos que posibiliten ganancias injustificadas:
a)    A los fondos exportables se les formarán sus precios para valorar la producción a la salida de la empresa productora a partir de los reales de exportación, deduciendo los márgenes comerciales que correspondan.
b)    Donde intervengan empresas comercializadoras, estos precios se determinarán por convenio con estas, decidiéndose por las partes promediar o no posibles diferencias de precios externos, tomando en cuenta la incidencia de la empresa productora en dichas diferencias.
c)     Los que se comercializan con destino al mercado minorista en divisas y otros que este ministerio determine, sus precios mayoristas se determinarán por acuerdo en negociación con los compradores, excepto donde se establezca otro procedimiento. Ello,
independientemente de que para autofinanciarse en divisas se cobre parcialmente en moneda convertible, pues el resto hasta conformar el precio se cobra en moneda nacional.
d)       A los que se comercializan en moneda nacional sustituyendo importaciones, o son similares a los que se exportan o comercializan en el mercado interno en divisas se les formarán sus precios mayoristas por correlación, a partir de los precios de las importaciones que sustituyen, o de sus similares de exportación, o del mercado interno en divisas, según el caso.

e)    Se establecerán diferencias de precios en correspondencia con las posibles diferencias de calidad, rendimiento, durabilidad, etc.
f)      El Ministerio de Finanzas y Precios aprueba, mediante metodologías específicas, los métodos de correlación a utilizar, y determina el órgano, organismo u organización empresarial facultado para aprobar estos precios.

g)    Los bienes de consumo y servicios destinados a mercados liberados en moneda nacional que este ministerio determine formarán sus precios mayoristas por acuerdo entre el productor y el comercializador, tomando en cuenta los precios minoristas deducidos los impuestos correspondientes.”
  
Estos conceptos de carácter general no han sido modificados por norma jurídica posterior, independiente que en el año 2013 se emite la Resolución No. 20 que establece una nueva estructura en la determinación de los costos, gastos y utilidades para la formación de los precios, la que se aplicó de forma experimental en los OSDE de AZCUBA y GEIA.

Si bien la formación del precio por el método de gastos fue documentada a través de la Instrucción No. 16 de fecha 10 de mayo del 2000, no existe norma jurídica de carácter general para implementar los precios por correlación.
Por la Instrucción de referencia, se implementan los modelos que rigen los precios mayoristas, tarifas y precios minoristas, detallándose como se conforman cada uno de ellos.

Posteriormente, se emite la Resolución No. 222 de agosto de 2002 donde se ofrecen las indicaciones para la formación de las tasas de margen comercial, que su base metodológica es la formación de precios por el método de gastos.
Desde la fecha de puesta en vigor la Resolución No. 21/99 se inicia un proceso de aprobación de resoluciones de descentralización de la facultad de aprobar precios a los organismos de la administración central del Estado y las empresas, más recientemente esta disposición se actualiza con la creación de los OSDE.
En las resoluciones de descentralización a los OACE y OSDE se aprueban las metodologías de formación de precios y se incluye un nuevo concepto ¨ precio por acuerdo¨ que en ocasiones se interpretó como un método de formación y no un nivel de aprobación de los precios.
A partir del 2004 se aprueban tres resoluciones conjuntas entre el MFP y el MEP que su objetivo fundamental consiste en facilitar el control y trazabilidad del peso convertible. Aunque no es propósito explicito estás resoluciones confirmaron aún más la necesidad de recurrir al método de gastos para la formación de precios.
Por último, en el año 2015 para el sistema del Ministerio de la Agricultura y en el año 2016 para el sistema de AZCUBA se aplica un convertidor de 3 a los precios de los insumos importados y se incrementan los costos y precios de acopio, según el resultado de la ficha de costos y la utilidad entre un 30 y un 50%. Esta decisión reforzó aún más el criterio de formar los precios por el método de gastos.

En resumen, se mantiene desde el 1999 las disposiciones que rigen la formación de precios, sin considerar los cambios que ha sufrido la economía en estos casi veinte años y que se han profundizado con las decisiones más recientes en el sector agropecuario, algunos de los cuales se podrán evaluar a continuación.

Condiciones generales que inciden en la formación de los precios

A partir de las consideraciones antes descritas resulta necesario identificar en nuestro país cuáles son, las condiciones generales de la economía que afectan la adecuada aplicación de los métodos de formación de precios, según lo dispuesto en las normas jurídicas vigentes, entre estas se encuentran:
1)    La dualidad monetaria y fundamentalmente cambiaria.
2)    La concentración de la producción, la comercialización mayorista y minorista, y los recursos financieros.
3)    Las diversas tasas de subsidios a productos para la exportación y la sustitución de importación.
4)    El predominio de la asignación administrativa de recursos.
5)    Los diversos raseros para decidir sobre los resultados de las empresas; seguridad alimentaria, de la defensa, tradiciones, etc.
6)    Las insuficiencias del aspecto subjetivo, donde se relacionan desde la débil interpretación de las leyes económicas, la pobre preparación de los especialistas hasta las debilidades del control de los precios.

Evaluamos a continuación como se manifiesta el vínculo entre la distorsión relacionada y el método de formación de precios.

1)    La dualidad monetaria y fundamentalmente cambiaria. La  principal  situación  que  afecta  a  la determinación del método de formación de precios es la dualidad monetaria y cambiaria.
No es posible realizar una adecuada correlación de precios de productos en las condiciones actuales porque los precios se expresan en dos monedas y a la vez a ambas no se le puede establecer el paralelo adecuado en otra moneda.
Mucho peor es la situación que se crea con las dos tasas de cambio porque los precios que resultan no pueden cubrir todos los gastos y utilidades de las entidades por alto reconocimiento que tiene el peso cubano en relación con las monedas transables.
En resumen, con la aplicación de una tasa de cambio justificada económicamente se crean las condiciones generales para la correcta aplicación de ambos métodos de formación de precios.

2)    La concentración de la producción, la comercialización mayorista y minorista, y los recursos financieros.
En la economía cubana la producción estatal está estructura en grupo empresariales (OSDE) que tienen subordinadas a entidades productoras y comercializadoras de la rama. No existe más de un grupo empresarial en una actividad, aunque puede existir que algunas producciones que de forma completaría se ejecuten por diversos grupos, como ocurre con la producción de derivados cárnicos o la carpintería de aluminio.
De igual forma ocurre con las entidades comercializadoras que tienen un objeto social muy específico y los casos de otras opciones para contratar para la venta de productos son poco representativos.
En el caso de las empresas mixtas, gozan de relativa independencia en la formación de los precios de sus producciones y los insumos que reciben, pero el limitado espacio del mercado que ocupan en el país tiene una alta competencia de otras ofertas nacionales e internacionales.
La estructura del sistema bancario en Cuba es similar a los grupos empresariales, y aunque los comerciales tienen cierta independencia en la aplicación de las tasas de interés, se regulan dentro de los parámetros generales aprobados.
  
En general, la producción estatal cubana se encuentra monopolizada y para muchos economistas esto no contribuye a identificar mejor el rasero de eficiencia económica social.
La opinión del autor difiere de este criterio. El marco regulatorio objetivo de las producciones nacionales, si son bienes transables está identificado en el mercado internacional, lo que se requiere es la utilización de una tasa de cambio justificada económicamente.

3)    Las diversas tasas de subsidios a productos para la exportación y la sustitución de importación.
El impacto de las diversas tasas de subsidios en los precios aún no se aquilatado correctamente. El problema seminal no es solo que se aceptan precios no competitivos en la economía y se cubre la deficiencia con gastos del Presupuesto, también se permite que haya diversos raseros o tasas lo que condiciona que se admita los efectos de tasa de cambio injustificados y pérdidas por ineficiencias.

Esta debilidad en la exigencia fiscal incrementa la obsesión de los empresarios por los subsidios porque lava las ineficiencias y garantiza ingresos a sus empresas.

4)    El predominio de la asignación administrativa de recursos.

El  carácter  directivo  de  los  balances  materiales y las asignaciones centralizadas impone que en la formación de precios se introduzcan distorsiones porque estos insumos generalmente son más baratos y el resto se fijan por acuerdo, con cifras más elevadas ocasionando que se condicione que unos precios sean más altos que otros.

También la asignación centralizada impone que los recursos que se oferten tengan una subvaloración en relación con los ofertados en el mercado.

5)    Los diversos raseros para decidir sobre los resultados de las empresas y los productores; seguridad alimentaria, la defensa, tradiciones, etc.
La  permanencia  de  precios  aprobados para estimular la producción, garantizar a más costos producciones muy sensibles o que son imprescindibles en época de confrontación con el enemigo o las adversidades climatológicas genera afectaciones en la coherencia del sistema de precios y desvirtúa la aplicación rigurosa del método de formación de precios indicados.
Estas decisiones sobre los precios se expresan en el no reconocimiento de ineficiencias con los precios y el incremento de la inflación por otro.

6)    Las insuficiencias del aspecto subjetivo, donde se relacionan desde la débil interpretación de las leyes económicas, la pobre profesionalidad de los especialistas hasta las debilidades del control de los precios.
La valoración del aspecto subjetivo es muy

importante en la formación de los precios en la economía cubana por la necesidad de identificar correctamente el método, también por su correcta instrumentación para llegar a una adecuada aplicación.
Uno de los asuntos decisivos es identificar el producto similar para comparar, así como la utilización de una metodología que permita la adecuada correlación.
En el método de gastos afecta los resultados el estado en que se encuentra la contabilidad, la adecuada preparación de los especialistas, el adecuado control de las normas establecidas para formar el precio, entre otras.
Otro criterio, no menos importante, consiste en identificación cada vez con mayor fuerza de los intereses colectivos e individuales en las relaciones financieras, a partir de la aprobación
de resoluciones que estimulan a os trabajadores con el incremento de las utilidades y la del valor agregado bruto. Este asunto se manifiesta en una mayor reticencia de los colectivos ante las propuestas económicas y financiera que puedan afectar sus resultados, aunque el resultado sea para mejorar el bien social.
En resumen, las transformaciones en el orden económico y financiero que paulatinamente se han introducido en la economía cubana en los últimos años han conducido a lo imposible el criterio de la formación por el método de correlación, lo que ha exigido la absoluta utilización del método de gastos, lo que trae aparejado un conjunto de deficiencias que se relacionan a continuación.
  
Principales errores en la formación de los precios.

Como se señalaba anteriormente, después de aplicaciones de las resoluciones conjuntas del MFP-MEP se generalizó la aplicación del método de gastos en la formación de los precios y las deformaciones o irregularidades que de manera puntual se conocían se generalizaron y amplificaron a la mayoría de las actividades.
La agudización de las condiciones que afectan a la formación de los precios en la actualidad ocasiona daños severos a los precios resultando, por los métodos tradicionales de control, de garantizar la disciplina de los precios.
A continuación, se relacionan las irregularidades más representativas que se identifican en la formación de los precios:
1)    No se utilizan correctamente los modelos o anexos indicados para la formación de los precios (desglose material y salario directo). En ocasiones de aplican desagregaciones que no son transparentes y no hacen visibles la distorsión de los resultados.
2)       Modificaciones en las normas de consumo sin justificación técnica. Es común encontrar modelos de formación de precios que obvian la información base y no permite hacer las comparaciones para detectar este error.
3)    Cambios en los rendimientos declarados por hectáreas. Se justifican razones de diversa índole como tendencias históricas, poca efectividad de los insumos semillas y otras que son muy difíciles de rebatir.
4)    Incremento de gastos de salarios y anticipos por diversas causas entre otras, la disminución de la oferta de trabajo agrícola y el encarecimiento de la vida.
5)    No actualización o deformaciones en aplicación de los tributos a pagar, que requiere para rectificar de conocimientos específicos. Ejemplo el impuesto por la fuerza de trabajo.
6)    Incrementos sin fundamentos en gastos financieros, indirectos y otros.
7)    Aplicación de normativas de utilidad no autorizada y excesiva.
Se pueden relacionar otras irregularidades, quizás con mayor o menor grado de generalización, pero en resumen los precios aprobados, incluidos los centralizados en el MFP, están colmados de irregularidades que ocultan deficiencias e ineficiencias en la producción y los servicios.


II.            LA TASA DE CAMBIO IMPLICITA (TCI) COMO INDICADOR PARA EVALUAR EL PRECIO.

Necesidad de un indicador objetivo, común y de fácil aplicación para evaluar los precios.

Las irregularidades o deformaciones en la formación de los precios antes relacionadas, en el contexto de la economía actual, condicionan que resulte una misión imposible para los especialistas o inspectores de precios limitar o contener con argumentos sólidos los incrementos que se proponen en la formación de los precios, en cualquier actividad y mucho menos en la actividad agropecuaria.
Los métodos administrativos con alta dosis de subjetividad no resultan eficaces, ni los especialistas más preparados pueden rebatir las disimiles opciones de incrementos injustificados de precios que pueden presentarse, resulta cada vez más necesario identificar un indicador con alta dosis de objetividad, que todos entiendan y estén de acuerdo en asumir para fundamentar las propuestas de precios.

Para identificar este indicador se requiere valorar adecuadamente los cambios más importantes que están ocurriendo en el contexto nacional.
1)    La economía y sociedad cubanas se globaliza cada vez más. No solo el intercambio mercantil internacional crece y nos hace más dependiente del exterior, también el flujo de cubanos hacia cualquier parte del mundo y de millones de turistas hacia Cuba se incrementa, aumentando perceptiblemente la apreciación de un rasero internacional de precios para las producciones nacionales, razón que explica, entre otras, que crezcan las importaciones no estatales de confecciones y las exportaciones por particulares de medicamente, habanos y determinados alimentos.
2)    El creciente desarrollo de las comunicaciones con el acceso a Internet en cualquier punto remoto del país, lo que permite identificar precios referentes en economías cercanas o alejadas y en diversos circuitos de
comercialización, lo que también favorece una mejor comparación con el resto del mundo.
Ambas condiciones nos permiten comparar lo que producimos con el resto del mundo y definir un indicador que no dependa de las agregaciones u opiniones de especialistas que debe enfrentar el interés por incrementar precios para aumentar ingresos para las empresas.

Propuesta de determinación de la Tasa de cambio implícita (TCI).

El concepto no es proponer un nuevo método de formación de precios, aunque como alternativa pueda utilizarse. El criterio que se persigue consiste en contar con una referencia para evaluar la objetividad del precio, de manera que se pueda extraer señales acerca de los precios al compararlos con similares de otros países.
La propuesta reside en comparar los precios de los productos agropecuarios en Cuba, expresados en pesos cubanos, con similares productos del mercado internacional (precios referentes) valorados en dólares, en el mismo punto de esfera de circulación del producto y con las correspondientes correlaciones por sus características.


La expresión para su cálculo es:

Precio en pesos cubanos
PCUP


Precio referente en USD
PUSD

Se denomina Tasa de Cambio Implícita porque al comparar el precio del producto nacional en pesos cubanos con un producto internacional en dólares estadounidenses el resultado es una tasa de cambio propia o implícita, que no tiene que coincidir con la tasa oficial.
Este resultado tiene varios valores que pueden favorecer a los análisis sobre los precios:
1)    Permite comparar el resultado con el que le corresponde o debía tener.
2)    Garantiza que las comparaciones entre los precios agropecuarios en Cuba se puedan homologar al tener un mismo punto de referencia en la tasa de cambio implícita.
3)    Estimula el análisis de las causas y condiciones que han provocado a los costos de los productos en relación con el resto del mundo.
Construir  las  TCI  requiere  de  varias

precisiones que permitan la mayor precisión, aspectos que se evaluaran a continuación.

Características de los precios referentes para la determinación de la TCI

La cualidad decisiva para determinar un precio referente para un producto cubano es que después de realizadas las comparaciones y ajustes necesarios resulte similar al producto nacional.
Lo anterior significa que cuando se comparen ambos productos, propuesto y referente, lo único que lo diferencie sea la moneda en que se expresa el precio.
Los pasos que necesariamente deben realizarse son los siguientes:
1)    Verificar que la descripción de las características del producto referente (tamaño, calidad, indicadores organolépticos, etc.) coinciden con las del que se evalúa.
2)    Identificar cuáles son las diferencias del producto referente en relación con el propuesto para cuantificarlas: calidad, presentación, márquetin, etc.
3)    Conocer la ubicación del precio en el circuito de comercialización: de acopio, mayorista, minorista, importación o de exportación.
Después de identificar que el producto de

referencia es similar al propuesto, según sus características, se procede a realizar las operaciones de correlación que corresponden.
Con este objetivo previamente se deben establecer criterios de variación del precio según la calidad. Un criterio que se ha utilizado es modificar el precio según la calidad a partir de un 5% de referencia. De esta manera si el producto es superior se puede aumentar hasta un 20% el precio y si es todo lo contrario el precio puede disminuirse en la misma proporción.

Para determinar aplicar estos criterios se consideró indicadores como humedad,
granometría, presentación, grados de concentración, etc. En el caso del tabaco y el café se consideró de mayor calidad el nacional por lo que se aplicó a la inversa el anterior criterio.

Un ejemplo: El frijol de importación tiene un 5% de humedad y de producción nacional un 15%. En estas condiciones puede asumirse que el precio del cubano debe ser al menos un 10% inferior.

Puede ocurrir de otra forma, el precio de miel de abeja en el mercado mundial es de 3 mil pesos la tonelada, pero cubana es reconocida como superior, pues asumimos que la miel cubana es un 15% de precios superior.
Una premisa para la realización de las comparaciones de precios el que el de acopio se considere en igual condición de compra que el de importación CIF. Esta condición se fundamenta en que ambos productos se encuentran a la misma distancia, en la esfera de circulación, de la venta minorista.
En ambas condiciones se requieren similares gastos de circulación para trasladar el producto desde el puerto o el campo al establecimiento de venta minorista.

Sobre la información del precio comparable o referente.

El paso más polémico y decisivo es la determinación del precio comparable. Como se ha señalado, después de identificar el producto que por sus características se puede utilizar como referente se requiere definir en qué momento del circuito de circulación se encuentra, identificándose 4 situaciones, que cada una de ellas exige un tratamiento específico:

1)    Precio CIF de productos que importan entidades estatales y entidades no estatales.
En estos casos podemos identificar al maíz

seco en granos, café en granos, el arroz consumo, los frijoles y la leche en polvo.
Como criterio general se puede utilizar el comportamiento promedio de las importaciones del año o el precio estimado plan, ambos de información pública.
  
Las unidades de medidas son en toneladas (2 mil 174 libras) y se identifican sus características como humedad, pesos del saco, etc.
2)    Precios FOB en Cuba de productos que se exportan y son transables.
Se encuentran en esta relación los precios

del azúcar, el tabaco en rama, la miel de abejas y el carbón vegetal, que son renglones de exportación del país.
3)    Los precios identificados en los países del área geográfica, que pueden distintas modalidades: Directo de compra al productor, en ferias y mercados de abasto y FOB en el país evaluados.
Estos precios se expresan en la moneda de cada país y utilizan las unidades de medidas más usadas. Entre los productos que se han identificado se encuentran los plátanos, el cerdo, la papa, la malanga y las viandas en general.
4)    Los precios de venta a entidades estales, mixtas o de capital extranjero por productores o comercializadores nacionales, estatales y no estatales.
Los productos que se encuentran en esta

opción generalmente son las frutas y las verduras. El precio que se considera es el que reconoce en sus costos, valorado en USD, las entidades, fundamentalmente del turismo que los adquieren.
Como se aprecia resultan con más objetividad en la identificación como referente internacional los precios CIF y FOB, no obstante, se pueden elaborar procedimientos que con suficiente transparencia permitan hacer comprables con estos productos y sus precios. Estos procederes se evaluarán a continuación.

Sobre la operatoria para construir un precio CIF o en condición comparable con el precio del producto nacional.

Cada una de las condiciones señaladas anteriormente requiere de un procedimiento para que la comparación entre el precio referente o el nacional sea objetiva y no esté sesgada por errores que afecten los resultados.
El concepto fundamental para la comparación consiste en que ambos precios (nacional y referente) se encuentren en el mismo punto del circuito de comercialización. Este concepto significa que a los precios referentes hay que adicionarles o restarles gastos y utilidades que permitan hacerlos comparables.
Los precios referentes pueden ser comparables en dos condiciones:
1)    Al trasladarlos en USD hasta precios de acopio de manera que permita expresar ambos similares gastos y utilidades en diferentes monedas.
2)    Ubicando el precio referente como precio CIF porque ambos requieren de los mismos gastos en la cadena de comercialización para llegar al consumo final.

A   continuación,   se   relacionan   los elementos más importantes para poder comparar los precios referente y nacional, según las condiciones evaluadas anteriormente:

1)    Precio CIF de productos que importan entidades estatales y entidades no estatales. Como se señala anteriormente los precios CIF se consideran similares los precios de acopio al productor. Independientemente de esto hay que precisar los siguientes criterios.
a)    Existen diversas modalidades de precios CIF, a lo que se referencia es aquella en el que producto aún no ha recibido ningún gasto propio de la economía nacional. Se describe que se ubica antes de encontrarse en la plancha del camión o el ferrocarril que lo trasladara a un almacén u otra entidad de la economía interna.
b)       En los precios de acopio el producto se encuentra en el borde del campo, ensacado o en recipientes que lo puedan trasladar a almacenes u otras entidades de la economía cubana, por el propio productor u otra entidad.
2)    Precios FOB en Cuba de productos que se exportan y son transables. 
El precio FOB de un producto agropecuario tiene incluido:

Precio de acopio + margen comercial + beneficios + margen comercial de la exportación

Esta condición del precio FOB exige aplicar ingeniera inversa y deducir del precio los gastos en correspondencia con cada uno de estos gastos.
3)    Los precios identificados en los países del área geográfica, que pueden distintas modalidades: Directo de compra al productor, en ferias y mercados de abasto y FOB en el país evaluados.
Al precio identificado en un país del área se aplica la tasa de cambio actual de la moneda del país para convertirlo en USD.
a)   Cuando se utiliza precio de compra al productor se le añade un 20% para convertirlo a FOB, que representan los
gastos y utilidades de los comercializadores para trasladar el producto hasta el puerto. Para ponerlo en el puerto en Cuba se le añaden 80 USD por tonelada que representan el flete y el seguro que se debe pagar a las entidades transportistas.
      b)   Si el precio es identificado en ferias o mercados solo se suma un 10% porque los gastos hasta el puesto (FOB) son inferiores y se suman 80 USD por seguro y flete para ponerlo CIF en Cuba, como se explicó anteriormente.

4)       Los precios de venta a entidades estales, mixtas o de capital extranjero por productores o comercializadores nacionales, estatales y no estatales.
Estos precios incluyen los de acopio más un 10% de margen comercial para ubicarlos en las entidades del turismo. Hay que precisar si alguno tiene gastos adicionales de beneficios que se requieren deducir para llegar al precio de acopio.
Ambas condiciones nos permiten comparar lo que producimos con el resto del mundo y definir un indicador que no dependa de las opiniones de especialistas por incrementar precios y aumentar ingresos para las empresas.

III. ESTUDIO DE CASOS Y GENERALIZACIONES

Para ilustrar de manera sintética lo descrito hasta este momento y poder considerar otras apreciaciones sobre la determinación del referente internacional a continuación se presenta una tabla contentiva con cada uno de los casos antes referidos:

Evaluación de alternativas para determinar precio referente del mercado internacional.

UM: USD/TM

Producto
Productor
Mayorista
FOB
FOB   en
Venta  al
Margen
Calidad
CIF
o


+10%
países del
Cuba
Turismo
comercializador

productor



área


y /beneficio

en Cuba



+10%






Boniato
84,00
+8
+8
+80


70%
126,00

Plátano

421,00
+42
+80


85%
461,00

vianda









Pepino


188,00
+80


90%
241.00

Miel



1300,00

-20%
95%
988,00

Abejas









Papa




165,00
15%
95%
133,00

Frijol






85%
950,00

negro










Después de identificado el precio de referencia según estas posibles alternativas se requiere compararlo con el de acopio aprobado por el Ministerio de Finanzas y Precios para determinar la Tasa de Cambio Implícita.

Cálculo de la tasa de cambio implícita por productos.

Producto
Precio de
Precio de
Tasa de Cambio

acopio
referencia
Implícita.


internacional

Boniato
1 304,40
126,00
10,30
Plátano vianda
4 130,60
461,00
9,00
Pepino
2 608,80
241.00
10,80
Miel Abejas
17 900,00
988,00
18,00
Papa
1 413,0
133,00
10,60
Frijol negro
19 566,00
950,00
20,00

Los resultados de este análisis conducen a algunas generalizaciones que exponen los resultados de la política de precios hacia el sector agropecuario.
1)    La Tasa de Cambio Implícita calculada es muy superior al convertidor de 3 aplicado a los insumos importados, lo que expresa que a través de los precios se está transfiriendo a los productores un subsidio no declarado.
2)    De decidirse una tasa de cambio de pesos cubanos con el dólar que sea inferior a las Tasa Implícita los productores para resultar competitivos están obligados a adoptar medidas para incrementar los rendimientos y fijar precios similares o inferiores a los de la economía internacional.
3)       Si la tasa de cambio aprobada es superior a los de la tasa de cambio implícita el resultado expresa la conveniencia para el país de continuar su producción en el país y los productores recibirán beneficios adicionales.
4)    Para los especialistas que tienen la responsabilidad de formar y aprobar precios para el sector agropecuario el indicador Tasa de Cambio Implícita le permite identificar, a partir de definir como un rasero el precio internacional, las diferencias que pueden existir entre los precios en el país y adoptar medidas para corregir las diferencias que se consideren.

En resumen, las condiciones actuales de mayor y más dinámica comunicación sobre los precios agropecuarios internacionales permiten que los productores puedan comparar sus precios e identificar con suficiente antelación que medidas deben adoptar para enfrentarse a un mundo cada vez más globalizado y competitivo. 

CONCLUSIONES


1)    Se mantiene desde el 1999 las disposiciones legales que rigen la formación de precios que priorizaban la formación de precios por similares del mercado, sin considerar los cambios que ha sufrido la economía en estos casi veinte años y que se han profundizado con las decisiones más recientes en el sector agropecuario que consideran una más amplia formación de precios por el método de gastos.
2)    Los precios aprobados por el método de gastos, incluidos los centralizados en el MFP, están colmados, por lo general, de irregularidades que ocultan deficiencias e ineficiencias en la producción y los servicios.
3)    La mayor apertura de nuestro país y el incremento sistemático de la conectividad a través de Internet nos permiten comparar lo que producimos con el resto del mundo y definir un indicador que no dependa de las opiniones de especialistas para incrementar precios y por tanto ingresos para las empresas.
4)    Las condiciones actuales de mayor y más dinámica comunicación sobre los precios agropecuarios internacionales permiten que los productores puedan comparar sus precios e identificar con suficiente antelación que medidas deben adoptar para enfrentarse a un mundo cada vez más globalizado y competitivo.
5)    Para los especialistas que tienen la responsabilidad de formar y aprobar precios para el sector agropecuario el indicador Tasa de Cambio Implícita le permite identificar, a partir de definir como un rasero el precio internacional, las diferencias que pueden existir entre los precios en el país y adoptar medidas para corregir las diferencias que se consideren


CITAS REVISTA CUBANA DE FINANZAS Y PRECIOS Vol. 2, No. 2, abril - junio, Año 2018, pp. 126-138


Ministerio de Finanzas y Precios. (1999). Resolución No. 21 Metodología General de Formación de Precios y Tarifas. La Habana: MFP.

Ministerio de Finanzas y Precios. (2000). Instrucción 16. Método de gastos en la formación de precios y Tarifas. La Habana: MFP.

Ministerio de Finanzas y Precios. (2002). Resolución No. 222. Indicaciones para la formación de las tasas de margen comercial. La Habana: MFP.

Ministerio de Finanzas y Precios. (2013). Resolución No. 20 Nueva estructura en la determinación de los costos, gastos y utilidades para la formación de los precios. La Habana: MFP.




DATOS DEL AUTOR


SILVIO DAVID GUTIÉRREZ PÉREZ

Licenciado en Economía Política. Máster en Finanzas Públicas, Diplomado en Finanzas Públicas. Profesor Auxiliar de la Universidad de La Habana. Director de Agroindustria del Ministerio de Finanzas y Precios; es miembro de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba. Autor de varios libros y ha obtenido premio en diferentes eventos científicos.