Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

viernes, 8 de mayo de 2020

CARLOS MARX: TODA LA VERDAD SOBRE LA NATURALEZA HUMANA? EL CAPITAL VISTO DESDE HOY.

POR RICARDO JORGE MACHADO HABANA INSIDER:  EDICION 1345/ Editor: Abelardo G. Mena 

Dos citas claves para entender la realidad. Una de ellas inquietante para la burocracia socialista temerosa de los cambios. Vivencias y recuerdos. 

“La obra de Marx es todopoderosa porque es cierta” (Lenin) 

Este texto carece de pretensiones conceptuales o literarias. Responde a mi insatisfacción por la manera en que los medios cubanos reflejaron el aniversario del natalicio del pensador alemán. Francamente Insuficiente, al parecer no tienen idea de nuestra deuda con Marx. 

Intento agrupar aquí un conjunto de vivencias y recuerdos personales relacionadas con mis experiencias en el estudio de Marx, principalmente El Capital. Le tuve que dedicar tiempo y pasé mucho trabajo: entenderlo no es asunto de inteligencia sino de tenacidad y obligar a que el cerebro funcione. Quiera o no quiera. Aunque creo que tiene algo de ambas cualidades. Como base para estas notas me apoyé en una conferencia que impartí a mis alumnos de la Escuela Internacional de cine de San Antonio de los Baños, donde impartía un taller sobre Investigación y realización de audiovisuales. 

En la escuela había un grupito de jóvenes comunistas, la mayoría puertorriqueños y pintaron un enorme retrato del Che en una de sus paredes. A nadie se le había ocurrido antes. El grupo tenia por nombre LOS FRIJOLES ROJOS. Un día “el jefe” del grupo vino a mi clase con el primer tomo de El Capital. Pensaba que solo era uno, le respondí que eran tres. Añadí que en general era el que único que la gente estudiaba. 

Aquí sintetizo la explicación que le dí entonces. Comencé por exponer lo que yo llamaba el “síndrome del primer tomo”, dedicado a la Producción. Los otros dos casi nadie los estudia. Ya entonces pensaba que una de las causas del fracaso del socialismo era el desconocimiento de cuestiones básicas del marxismo, sino no hubieran hecho tantas tonterías como esa de que todo el mundo tiene que pensar lo mismo. 

El segundo tomo se llama El proceso de circulación del capital, que permite entender la importancia de la distribución de mercancías, talón de Aquiles del socialismo real. Y el tercero y último Marx lo llamó “La producción capitalista vista en su totalidad” (la traducción es mía de la editora Verlag 1951). 

Este último es decisivo. Explica el proceso de conversión de la plusvalía en ganancia y da una idea de conjunto del sistema capitalista (que ha perdido su categoría de sistema, la COVID 19 es prueba de ello). La asimilación de El Capital es un trabajo duro, muy duro. Creo que cuando Lenin dijo algo así como que no debía faltar en las manos de todo obrero consciente, no sabia lo que estaba diciendo. El tema de lo que sucede con la plusvalía y la manera de manejarla en mi opinión es clave para entender el modelo chino. Ellos lo tienen bien fundamentado. 

Pero algunos “marxistas” desconfían de lo que hacen los chino y aseguran en voz baja que no son socialistas. Durante años fue lo que se pensó en Cuba, el alto nivel decretó que no se editaran libros sobre China y aún la TV cubana enfatiza en programas sobre cocina y artesanía chinas. Lo “otro” lo ponen por la madrugada. Me sorprendió el mes pasado cuando puso en horario asequible la política actual china sobre los emprendedores no estatales en las áreas agrícolas. 

En la EICTV, terminé diciéndole al joven Frijol Rojo que sin El capital era muy difícil entender el comportamiento humano. Entonces me pidió una conferencia sobre el tema que titulé “El Capital como reflexión sobre la condición humana.” 

UNA CITA PARA COMPRENDER Y VALORAR PORQUE LA GENTE HACE LO QUE HACE. 

La base de mi intervención fue la que considero mi cita preferida de El Capital. Se ha mencionado mucho. En el prólogo a la primera edición, su primer tomo, dice Marx: 

Un par de palabras para evitar posibles equivocaciones. En esta obra las figuras del capitalista y del terrateniente no aparecen pintadas ni mucho menos de color de rosa. Pero adviértase que aquí solo nos referimos a las personas en cuanto personificación de categorías económicas, como representantes de determinados intereses y relaciones de clase. Quien como yo concibe el desarrollo de la formación económica de la sociedad como un proceso histórico natural, no puede hacer al individuo responsable de la existencia de relaciones de las que el es socialmente criatura, aunque subjetivamente se considere muy por encima de ellas.” (Edición cubana Imprenta Nacional de Cuba. Pag.XXIII ,1962) .

En este punto me detenía en dos aspectos: 

a-Lo que significaba el proceso de personificación de relaciones de categorías y 

b-La de no hacer al individuo responsable de la existencia de relaciones preexistentes. 

Como esto se relaciona en alguna medida con la idea de la personalidad recordaba una aguda observación de Engels: “dime en que te interesas y te diré quien eres”. Esto lo completaba con la conocida tesis marxista de que el hombre piensa como vive. Estas ideas dejan mucha tela por donde cortar para interpretar el comportamiento de las capas burocráticas en el socialismo “real” de cuyas filas surgieron sus asesinos. Algo que no me canso de recordar. Ellos personifican tanto categorías tanto políticas como sociales, se convierten en estamentos con determinados intereses asociados a los cargos que ejercen de los cuales se derivan funciones que pueden sentirse amenazadas por los cambios que demandan otros sectores. 

Pienso que estas tesis aunque no explican a cabalidad las causas profundas del comportamiento humanos sí constituyen sus premisas. En este momento recomendaba algunas lecturas de Freud, sobre todo el libro PSICOPATOLOGIA DE LA VIDA COTIDIANA. A pesar de sus desmesuras, es un texto que sigo sugiriendo a todos mis alumnos aunque mis amigos sicólogos me digan que se ha puesto viejo. Los clásicos son los clásicos. 

UNA CITA INCOMODA PARA LA BUROCRACIA DOGMÁTICA. 

Hay sectores en Cuba que mastican pero no tragan las experiencias vietnamitas. Insisten en que lo nuestro es muy específico, que ellos pueden pero nosotros no. Hasta dudan de que el modelo asiático sea socialista. Pero no pocos de ellos han abandonado sus lecturas de tipo marxista. No tienen acceso a las sólida fundamentación asiática desde el punto de vista de la doctrina de Marx. El punto crítico es el de las relaciones de propiedad. 

Siguen empecinados en identificar propiedad privada con capitalismo. Si estudiaran en serio el problema se darían cuenta de las diferencias. Hay sin dudas una identidad relativa pero también diferencias. De esto ya he hablado antes pero vale la pena repetirlo. En el primer tomo de su obra fundamental, Marx afirma: 

“Lo único que distingue unos de otros a los diferentes tipos económicos de sociedad v,gr. la sociedad feudal de la esclavitud, es la forma en que este trabajo excedente le es arrancado al productor inmediato, al obrero" (pag 175, Edición cubana 1962) 

Marx no dice que lo que distingue uno de otro sistema no es la propiedad privada sino la forma en que extrae la plusvalía la clase dominante. Y la forma en que la reparte, añadimos nosotros. En el capitalismo la burguesía la emplea con amplitud para su bienestar material desmedido y controlar a base de dinero las instituciones sociales: parlamentos, medios de comunicación principalmente. El socialismo la emplea para elevar el nivel de vida de la población, garantizando los servicios de salud y educación para todos. 

Los espacios de propiedad privada en la versión asiática del socialismo han sacado de la pobreza amplias capas de la población. Miraron la pobreza de frente. Cosa que en Cuba no acabamos de hacer invirtiendo mucha energía para impedir el desarrollo de la riqueza, sin darnos cuenta de que sin ella no es posible combatir la pobreza. 

Aquellos que tienen talentos especiales para generar riquezas –es un talento como el artístico y el deportivo, que sí están permitidos-se mantienen vigilados y lejos de estimularlos se les desalienta. Ahora mismo en plena COVID permanecen en su mayoría desamparados, lo que confirma la desconfianza. 

Si mi pidieran que resumiera al menos tres de los conceptos esenciales de El Capital seleccionaría los siguientes: contradicción, cambio y racionalidad del proceso de trabajo. Hay personas de talento natural que de la simple observación del flujo de la vida humana los reconocen. Pero son una estrecha minoría: los demás tenemos que estudiar y pagar un precio alto para entender. 

Antes de la obra de Marx la clase burguesa tenía engañado a todo el mundo. Sostenía que el capital había existido siempre, que era la forma natural de la existencia humana. Que no había otra. A Marx le costó casi treinta años de su vida desenmascarar y hacer polvo todas esas mentiras. 

Aún sin leer su texto principal, el fino olfato martiano reflejó lo esencial del mensaje marxista: “No fue solo movedor titánico de la cólera de los trabajadores sino veedor profundo en la razón de las miserias humanas y en los destinos de los hombres”. 

La deuda de los revolucionaros del mundo y entre ellos los cubanos es inconmensurable. Del mismo tamaño debe ser nuestra gratitud.

Fidel 1995: sobre el mercado, el trabajo por cuenta propia y las pequeñas empresas.

Por Fidel Castro Ruz

Fragmentos: 

" A medida que se introducen elementos de mercado y de capitalismo en nuestra sociedad que nosotros no podemos evitar; en la medida en que se hacen ciertos cambios y ciertas reformas que son imprescindibles para preservar la patria, la independencia, la Revolución y las conquistas del socialismo, que es el objetivo que busca nuestra Revolución en estos momentos y lo busca de una manera heroica, valiente, en medio de circunstancias que no pueden concebirse más difíciles, en medio de un mundo unipolar, en medio de un enorme hegemonismo de nuestros vecinos, que siempre quisieron destruir a esta Revolución y ahora se sienten más alentados con la idea de asfixiarla, de darle un zarpazo, porque no pueden tolerar en su mente la sola existencia de la Revolución y lo que significó en este hemisferio, en su patio trasero, que quieren asegurar ahora más que nunca, aunque ya no tiene ninguna lógica, como lo comprenden muchas personas en el mundo —sin lógica alguna, persisten en su bloqueo, lo agudizan y tratan aun de hacerlo más duro si fuera posible—, en estas condiciones, nosotros tenemos que llevar a cabo esa enorme proeza de preservar esta obra...............

Al final —¿cuándo será ese final?— puede llegar el momento en que las monedas sean convertibles; pero eso tiene que ser en un largo período, hoy tenemos que resignarnos a los sacrificios que esto significa. Eso establece desigualdades...........

Antes no se abrían las puertas así de par en par al trabajo por cuenta propia, se han abierto bastante y se seguirán abriendo las puertas............. Verdaderamente hay una gran resistencia de la gente a ajustarse a la plantilla que necesitan; es un problema complejo....Este problema, les vuelvo a reiterar la idea, tiene que ir asociado a la cuestión del trabajo por cuenta propia. Es necesario aumentar el número de actividades del trabajo por cuenta propia, porque si no hay empleo en las fábricas hay que buscar la posibilidad de que la gente tenga algún tipo de empleo. Todo eso con orden, y si ganan mucho que paguen los impuestos, porque es indiscutible, hay que usar el impuesto.......... Entonces, son circunstancias nuevas. Se crean desigualdades inevitablemente y se crean privilegios, no les quepa la menor duda: algunos con grandes ingresos y otros con menos ingresos, resulta inevitable. Tiene que aumentar el número de trabajadores por cuenta propia, las posibilidades para el trabajo por cuenta propia..................

Tenemos que analizar bien las perspectivas del desarrollo de la pequeña y la mediana empresa, el papel del Estado y su participación en todo eso; pero deben ustedes comprender que son diferentes las circunstancias en que antes podíamos desenvolver la actividad para rectificar algunas injusticias.

No vamos a crear una sociedad capitalista ni se va a establecer aquí un gobierno de burgueses y de ricos, para los burgueses y los ricos. Hemos dicho que somos un gobierno de trabajadores, para los trabajadores, aunque haya capitalistas dentro. Los hubo siempre.

Ahora hay más y necesariamente se introducirán más elementos de propiedad privada, de producción privada, de capitalismo, de mercado. Hay que hacerlo, porque el sentido común más elemental dicta que se haga; pero con la fuerza que tiene la Revolución, no debemos temer a eso.

Los capitalistas, en general, piensan que todo esto nos va a corromper, y, sin duda que todo esto crea tendencias a la corrupción, no hay la menor duda; pero no debemos culpar a los que nos corrompan a nosotros, sino que tendríamos que culparnos a nosotros mismos de dejarnos corromper. El que se proponga que nadie lo corrompa, nadie lo corromperá " .

CIUDAD DE LA HABANA, EL 3 DE MARZO DE 1995

Cuba: urgencias económicas actuales para un contexto post Covid-19





Foto: Julio César Guanche 



La aparición y diseminación de la pandemia de la Covid-19 ha sumido al mundo en una creciente tragedia y conmoción. La pérdida de vidas, el temor, la ansiedad de los enfermos y recluidos. Y un instante después, el impacto en la economía. Caída de la producción y el empleo, disminución de la oferta (en ocasiones, de bienes esenciales) y rápida transmisión del shock al lado de la demanda, ruptura de cadenas globales de producción, entre otros elementos, se revelan como canales obvios e inesperados para la amplificación de una crisis que está llegando a todos.

Las cifras para 2020 revelan una debacle económica mundial. Las Naciones Unidas han estimado un ajuste en el ya modesto crecimiento del producto global previsto y llegado a sugerir una contracción de casi un 1%, e incluso más, de seguir extendiéndose las restricciones de movimiento y la actividad económica en determinadas naciones.

La Organización Mundial de Comercio (OMC) predice una disminución del comercio mundial de bienes con escenarios donde mengua entre un 13% a un 32%, y augura una disminución en los servicios a partir de las limitaciones de viajes y transporte. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) pronosticó inicialmente casi 25 millones de desempleados como resultado de la epidemia, y ajusta un alza en publicaciones más recientes. Mientras, reportes de distintas ONGs sugieren que 500 millones de personas podrían caer en la pobreza.

Es de esperar una creciente paralización de la actividad económica, un deterioro progresivo de los ingresos de la población y el fisco, incrementos de la informalidad y la precarización laboral en estadíos iniciales de recuperación, presiones inflacionarias en torno a bienes esenciales como los alimentos, los productos de higiene personal y de limpieza, entre otros.

Para América Latina y el Caribe, la CEPAL ajusta las predicciones de crecimiento en el contexto del coronavirus hacia una contracción del producto de al menos 1.8%, y esto pudiera agravarse ante determinados desarrollos epidémicos. Como resultado de la pérdida de ingresos, el número de pobres podría incrementarse en 35 millones (para un total de 220 millones) y el de personas en pobreza extrema en 22.6 millones (totalizando 90 millones), cifras que podrían crecer en función de crecientes deterioros de los ingresos.

Más allá del corto plazo, donde las cosas van obviamente mal no hay más que incertidumbre. Cuando el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la OMC hablan de recuperación del Producto Interno Bruto y el comercio en 2021, reconocen que depende de la real capacidad de contención de la pandemia, del levantamiento gradual de las restricciones de movimiento, de actividades políticas de estímulo económico y de la existencia de tratamientos efectivos o una vacuna que consiga la inmunización ante el virus. Algunas de estas condiciones pudieran encerrar contradicciones entre sí.

Ahora bien, la Covid-19 ha irrespetado fronteras y clases sociales. Y ha movilizado ingentes recursos hacia la investigación y desarrollo de vacunas que garanticen la inmunidad. No estarán disponibles de inmediato, pero los reportes de investigación e inicio de pruebas en humanos revelan una presión para acelerar los plazos para la obtención de resultados por numerosos países, Cuba incluida.

En algún momento el mundo le ganará la batalla a la pandemia y marchará a la recuperación. En la nueva etapa, los países entrarán y desenvolverán de manera heterogénea. Se mantendrán las diferencias que apreciamos hoy, probablemente más marcadas. Las economías avanzadas se lanzarán a la carrera por la recuperación con base en su stock de recursos, los incentivos que el mercado supone para empresas e individuos, y en la política económica se incorporarán los ámbitos fiscales, monetarios, y comerciales como resortes de reactivación.

Muchos países subdesarrollados y los más pobres la tendrán muy difícil y saldrán más debilitados después de la crisis, con gobiernos con limitadas opciones de política y en un contexto global donde no habrá recursos sobrados para canalizar. Es de esperar que los procesos de recuperación se basen en dinámicas de reindustrialización, fortalecimiento del Estado, afianzamiento de modelos con creciente incorporación de tecnología, automatización y proyección online. También que los productores intenten acortar en lo posible las cadenas globales de valor, buscando suministradores más cercanos y mayores stocks y priorizando redundancia sobre eficiencia.

Definitivamente, Cuba sentirá el impacto inmediato y combinado de la enfermedad y el shock económico negativo. Estos se trasmitirán hacia adentro a partir de la disminución de la disponibilidad de divisas (desaparición del mercado turístico, dificultades en la toma de créditos por impagos a países y acreedores comerciales, probable disminución de remesas, disminución de exportaciones de algunos rubros) y la imposibilidad de sostener la habitual factura de bienes importados (de consumo con énfasis en alimentos e intermedios vitales para los procesos productivos).

Es de esperar una creciente paralización de la actividad económica, un deterioro progresivo de los ingresos de la población y el fisco, incrementos de la informalidad y la precarización laboral en estadios iniciales de recuperación, presiones inflacionarias en torno a bienes esenciales como los alimentos, los productos de higiene personal y de limpieza, entre otros.

Desde el comienzo la situación se ha visto agravada por la acostumbrada presencia del bloqueo estadounidense a la isla, que la actual administración ha marcado con su signo peculiar al añadir niveles de agresividad superiores en un intento por cortar los canales de acceso a la divisa --viajes, remesas, campañas contra la exportación de servicios médicos-- y combustibles de Cuba.

En cualquier caso, la presencia del bloqueo siempre ha colocado a los hacedores de política cubanos en un sub-óptimo: difícilmente alguna decisión en los ámbitos comerciales, crediticios, inversionistas, etc. podrá ser la mejor. No obstante, las distorsiones de nuestro modelo económico en los terrenos de la propiedad y la gestión, los incentivos en la apropiación de la riqueza, el diseño de políticas y las estructuras de mercado, condicionan que la economía cubana alcance niveles de eficiencia y producto por debajo de sus potenciales.

Los magros crecimientos cercanos al 2%, obtenidos durante el último quinquenio, la insuficiente IED atraída, los ineludibles niveles de importación, las deprimidas exportaciones, la baja productividad en el sector estatal y la insuficiencia del salario en dicho ámbito para el 70% de los trabajadores activos, lo revelan. Considerando que el crecimiento aprobado en el plan para 2020 era de solo un 1 %, la recesión es casi una realidad. 

Una vez llegada la pandemia a Cuba, las autoridades han desarrollado un plan de contingencia que echa mano a una de las mayores fortalezas para el manejo de crisis: un Estado fuerte, centralizado y acostumbrado a la administración de escasos recursos, y un sistema de salud gratuito para todos los cubanos, bien estructurado e integrado por profesionales capaces. Si bien los contagios han continuado creciendo y se han abierto eventos de trasmisión local, la enfermedad no se ha disparado de forma descontrolada. La condición insular y el cierre de las fronteras, así como las crecientes medidas de aislamiento social, sugieren que la Covid-19 podría eliminarse, o al menos mitigarse los temidos picos en las curvas de contagio.

De inmediato, sobrevivir es el objetivo. Pero las autoridades deberían plantearse que al volver a la normalidad, cuando sea posible, el pueblo cubano no salga de las pequeñas trincheras de sus hogares y encuentre un contexto económico y social de creciente depauperación. El shock es inevitable, pero las políticas que se desarrollen pueden hacer más llevadero el período gradual de vuelta a la normalidad e incluso realizar una contribución al crecimiento y al desarrollo de la isla.

El retorno global y nacional a la normalidad depende de la eliminación o el control de la enfermedad. En caso de producirse escenarios temporalmente favorables para Cuba, la presencia de un contexto propicio que permita la seguridad alimentaria, la recuperación del tejido productivo, la captación de los primeros flujos de viajeros en el área, la reinserción en los mercados internacionales y colocar el crecimiento y el desarrollo no solo en agendas sino en el espectro de lo posible para el pueblo cubano, exigen premura en el diseño e implementación de medidas esenciales, paliativas y de estímulo.

¿Sobre qué ámbitos pueden las autoridades cubanas ir accionando para mitigar los impactos de la crisis y superarla? Se trata, básicamente, de obtener ingresos, crecer cuantitativa y cualitativamente, y consolidar un proyecto que rebase la mera sobrevivencia.

Cambios en los componentes del modelo económico

Las medidas más audaces a tomar se encuentran probablemente en el plano del modelo económico o en las estructurales y de corto plazo que terminan modificando el carácter de algunos de sus componentes. Este constituye un terreno a nivelar, pues el contenido actual e interrelación de cada uno de ellos no resulta propicio para las dinámicas de crecimiento necesarias para el país.

En este sentido, una expansión del sector privado doméstico --que desde la apertura de 2010 probó capacidad de crecimiento basada en motores ajenos a la privatización, creciendo de unos 147 000 “cuentapropistas” a más de 620 000 en una etapa pre Covid-19-- y de los “experimentos” de gerencia de activos estatales, fomentando dinámicas de integración público privadas, podrían encauzar acciones de maximización de utilidades hacia la consecución de objetivos nacionales.

En la esfera de los incentivos de apropiación de la riqueza, particularmente los salariales, la migración y el éxodo de profesionales del sector estatal al no estatal señala la urgencia de medidas que trasciendan con creces previos esfuerzos de reformas salariales parciales o mecanismos limitados: será necesario identificar sectores directamente orientados a la exportación y sustitución de importaciones y garantizar, al menos en estos, grados de libertad y estímulos que permitan a directivos y trabajadores modificar los extendidos comportamientos de desidia y descontrol y hacer a las empresas eficientes y generadoras de utilidades.

En el diseño e implementación de políticas se imponen retos crecientes. Será necesario continuar aplicando políticas de carácter administrativo que garanticen la llegada de recursos básicos como alimentos y de higiene a todos los cubanos, mas un sector no estatal en expansión y crecientes libertades para el sector empresarial estatal implica necesariamente el uso incrementado de los instrumentos tradicionales de la política económica en contextos de mercado a fin de inducir los comportamientos deseados en los agentes.

Como norma, será necesario que tanto en los ámbitos estatales como privados se quebranten los arreglos monopólicos y oligopólicos y se dé paso a la creciente incorporación de proveedores y dinámicas de competencia.

Expansión del sector privado doméstico

La sustitución de la lista positiva que hoy autoriza unas 130 actividades en el sector privado cubano por una negativa se encontraría en la línea de la continuidad gradual de las reformas comenzadas en 2010. En aquel entonces, la sola autorización de un grupo limitado de actividades (y de manera general, cualitativamente ingenuas) y la posibilidad de contratación de fuerza de trabajo, generaron un notable crecimiento del espacio privado doméstico.

Lo anterior ocurrió en un contexto de ausencia de estímulos crediticios (inicialmente, y luego limitados), exigencias fiscales desproporcionadas, inexistencia de un marco regulatorio para la creación de empresas mixtas con capital foráneo o público cubano, desconexión de los canales formales de comercio exterior y falta de acceso a mercados mayoristas. El espíritu emprendedor aprovechó activos, ahorros, inventiva, y logró incluso seducir flujos de capital foráneo informales que se han llegado a estimar en el 50% del monto de remesas que arriban al país.

Dada la paralización de la actividad productiva estatal y las crecientes necesidades a satisfacer de los consumidores finales, las autoridades pueden volver a utilizar los resortes del sector privado.

Lo que sí necesitará el sector privado es una regulación inteligente que fomente la competencia, elimine el trato discriminatorio que sufre respecto al sector estatal y los inversionistas extranjeros, encauce su accionar a la generación de divisas (mediante inversiones y comercio), y lo articule junto al sector estatal en la satisfacción de la demanda y proyectos de interés nacional.

La autorización en la Gaceta Oficial cuesta bien poco. Y es más sencillo identificar los ámbitos en los que por algún motivo no sería deseable la participación no estatal, al menos de momento… que construir una lista larga que indique dónde pueden contribuir. Que, por cierto, el sector no estatal doméstico no necesita. Esto ha quedado evidenciado en su crecimiento en condiciones adversas, en las dinámicas de generación de empleo bien remunerado y en la constante inventiva para hacer coincidir proyectos con las estrecheces de la lista de actividades vigente.

Lo que sí necesitará el sector privado es una regulación inteligente que fomente la competencia, elimine el trato discriminatorio que sufre respecto al sector estatal y los inversionistas extranjeros, encauce su accionar a la generación de divisas (mediante inversiones y comercio), y lo articule junto al sector estatal en la satisfacción de la demanda y proyectos de interés nacional.

Hasta ahora, si bien no se atisban cambios radicales, hay elementos alentadores. En el período actual de contención de la pandemia Covid-19, las actividades estatales y privadas han sido restringidas siguiendo criterios de preservación de la salud y no de forma de propiedad. El sector privado ha obtenido facilidades de oficio para obtener suspensiones temporales en sus operaciones que alivien la carga fiscal en contextos de disminución o paralización de la actividad.

A su vez, determinadas actividades han sido llamadas a continuar produciendo, como la gastronomía --fundamentalmente la elaboración de alimentos para llevar-- y los transportistas, contratados por los consejos de administración locales para diferentes servicios.
La producción agropecuaria

En el ámbito alimentario, donde el sector no estatal se ha destacado por ser el más productivo en la mayoría de los rubros, estas urgencias se expresan de manera vehemente. Se deberán reorientar insumos y liquidez hacia aquellos que han demostrado capacidad de respuesta en términos de producción.

Y garantizar niveles de productos que lleguen a la población mediante mecanismos normados, mientras el resto transita por canales eficientes (de cualquier propiedad o gestión) de acopio y distribución que garanticen su llegada al consumidor y a precios que estimulen a los diferentes involucrados en la cadena de valor. Necesariamente, el Estado cubano deberá continuar erogando cuantiosos recursos para garantizar de inmediato la alimentación de los cubanos mediante importaciones, pero la recuperación del agro cubano depende de romper con cuanta práctica haya lastrado su desempeño.
Disponibilidad de divisas

Las reservas internacionales no aparecen en las estadísticas oficiales cubanas, pero comparando estimaciones foráneas de 2016 con las actuales, estas sugieren una disminución importante. Por ejemplo, en su informe mensual sobre los países, de febrero de 2020, la Economist Intelligence Unit estimaba que las reservas de Cuba eran algo más de 12 000 millones en 2016. Para 2020 las estiman en unos 9 000 millones, y para 2021 en unos 8 100 millones. Los compromisos adquiridos a partir de los procesos de renegociación de deudas, las menguadas exportaciones y la limitadísima capacidad de sustitución de importaciones sin comprometer la producción, el consumo básico y el crecimiento, ponen a la isla en una creciente tensión.

Todo esfuerzo que incremente la obtención de divisas es perentorio, mucho más ante un acceso casi nulo a mecanismos multilaterales de canalización de recursos financieros como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otros, toda vez que hoy solo se pueden acceder a limitados recursos de emergencia por organismos de Naciones Unidas, como los otorgados para enfrentar la pandemia.

Para las autoridades cubanas ha llegado el momento de generar incentivos extraordinarios para el arribo de la Inversión Extranjera Directa (IED) y para dirigirla hacia prioridades de sobra identificadas. Será necesario vincular estímulos materiales del funcionariado encargado de los procesos de negociación con el éxito en la captación de los flujos.

Las agencias intermediarias para la contratación de trabajadores locales deben desaparecer o ajustar sus exigencias leoninas, que en la práctica encarecen la fuerza de trabajo (los inversionistas pagan a la agencia, y a los trabajadores para mantenerlos eficientes). Al sector privado local se le debe autorizar a desarrollar iniciativas con el capital extranjero, en pequeña escala u otra, donde su aporte no necesariamente se mide en capital sino en innovación y conocimiento del contexto cubano.

La determinación de incentivos para la localización de las remesas en esfuerzos productivos, más que en el consumo, y mayores esfuerzos para el trueque de deuda (que hay que honrar) en participación inversionista, constituyen también otras opciones sobre la mesa para las autoridades cubanas.

Garantizar el crecimiento de una planta productiva eficiente, con capacidad de satisfacer la demanda doméstica y de exportar, debe ser una prioridad. Y frente a toda la evidente adversidad, la disponibilidad de mano de obra calificada, las ventajas para inversores que llegan primero a un mercado en ciernes, y la ubicación geográfica de Cuba y la Zona Especial de Desarrollo del Mariel se erigen como fortalezas en condiciones de redimensionamiento de las cadenas globales de producción.

Incremento de ingresos por exportaciones de bienes y servicios vinculados con la salud

En el actual contexto, las exportaciones de servicios médicos en diferentes modalidades, y la de equipamiento médico y productos biotecnológicos y farmacéuticos, se perfilan como opciones en expansión. Constituyen hoy notables fuentes de ingresos por exportaciones. Según cifras oficiales, las exportaciones de servicios relacionados con la salud tributaron casi 6 400 millones de USD en 2018, mientras que los productos biotecnológicos y farmacéuticos podrían estar sobre los 400 millones de USD.

Los servicios médicos que Cuba exporta vivieron momentos de incertidumbre a partir de la pérdida de mercados, sobre todo latinoamericanos (el caso de Brasil es el más notable) y el asedio de la actual administración a gobiernos con los que Cuba tiene acuerdos comerciales e incluso de colaboración solidaria. No obstante, la debacle que ha supuesto la expansión de la Covid-19, sumado a la poderosa imagen que ofrece la medicina cubana (en cuanto a organización de su sistema de salud, indicadores, colaboración solidaria, y estándares alcanzados en diversos mercados) han propiciado nuevas oportunidades para Cuba.

Se han destinado brigadas médicas de emergencia a unas veinte naciones, reforzando la presencia que ya se tenía en sesenta países. Algunos reciben los servicios en variantes solidarias, pero un conjunto de ellos --incluidos algunos que se añaden recientemente, como Andorra--, probablemente constituirán nuevas fuentes de ingresos para Cuba. Ello tendrá un efecto demostrativo notable y constituye una diversificación de mercados, añadiéndose países de altos ingresos per cápita.

En el caso de los bienes, Cuba reporta también haber recibido crecientes solicitudes de productos biotecnológicos, incluido interferones de factura nacional que han ofrecido resultados promisorios al incluirse en los tratamientos experimentales a los enfermos de la Covid-19.

A lo anterior puede sumarse en el futuro una expansión del turismo médico. Si bien ello dependerá de una estrategia audaz por parte de Cuba que potencie a la isla como destino en cuanto los viajes internacionales comiencen a recuperarse, las ventajas en términos de precio, tratamientos únicos e imagen son una realidad con la que se cuenta actualmente.

Repontenciar con mesura el sector turístico

Desde antes de la expansión de la pandemia un grupo de académicos ha cuestionado el creciente esfuerzo inversionista en el sector turístico. Ello se basa en la urgencia de recuperar otros sectores (como la industria y agricultura), el deterioro por falta de mantenimiento de parte de la planta en explotación, y la holgura que revelan los niveles de ocupación alcanzados durante los últimos años. En 2019, las 74 211 habitaciones con que cuenta el sector turístico promediaron una ocupación anual del 48.2%, una de las más bajas en la historia del turismo moderno en Cuba, y la contracción del mercado norteamericano, en parte, determinante inicial de la apuesta turística reciente.

El anterior debate parece quedar zanjado por los hechos. De mantenerse las restricciones formales o autoimpuestas a los viajes en el transcurso del presente año, la región latinoamericana y caribeña observará una contracción del 25% del turismo. Determinados reportes auguran ciertos niveles de recuperación para finales de año, pero es difícil vaticinar que en 2021 se alcancen los niveles precrisis.

Para las autoridades cubanas, el diálogo con las contrapartes de las inversiones en curso, en función de su nivel de ejecución, será una tarea actual y del futuro cercano. Pero desde ya, la discontinuidad del esfuerzo inversionista en nuevos hoteles debe convertirse en una firme decisión.

Lo anterior, por cierto, no implica que el turismo haya perdido su capacidad de generación de ingresos y encadenamientos productivos en el futuro. La posición geográfica, los activos existentes y un sector privado flexible con habitaciones y ofertas extra hoteleras sumamente atractivas, pueden favorecer a Cuba en la captación de los primeros flujos de viajeros. Para ello, la erradicación local de la enfermedad y exhibir estadísticas de infestación y mortalidad por la Covid-19 por debajo de la media, será fundamental en la identificación de la isla como destino seguro.

El control local de la epidemia pudiera permitir un posicionamiento para captar viajeros que “escapan” de regiones afectadas y preferirían pasar en otro destino seguro y con atención medica de calidad, de ser necesitada, incluso con cuarentena inicial, períodos de tiempo de mediana o larga duración. Aquí hay un mercado con la potencialidad de combinar el turismo tradicional y el médico.

Las autoridades cubanas deberán considerar más que nunca al sector privado doméstico como un aliado, poner a su disposición los canales de comercialización fundamentalmente reservados para el sector estatal o sus joint ventures con compañías extranjeras, y participar de manera conjunta en la generación de ingresos. La ampliación de las actividades disponibles para ejercer por los privados es fundamental. De lo contrario, la informalidad predominará, elevando riesgos y menguando ingresos para todas las partes.

A modo de cierre

No queremos terminar estos comentarios sin mencionar otros temas, entre ellos sobre todo los financieros y monetarios. Al parecer, por el momento la tan discutida unificación monetaria ha pasado a otro plano de análisis por parte de las autoridades. Todo indica que aunque el peso convertible cubano tenderá a desaparecer en un mediano plazo, la existencia de nuevas tiendas en moneda libre convertible está mostrando que, al margen de que no se reconozca, estamos en presencia de una dolarización parcial, si bien no se utilice el efectivo en la transacción final.

Las autoridades cubanas deberán considerar más que nunca al sector privado doméstico como un aliado, poner a su disposición los canales de comercialización fundamentalmente reservados para el sector estatal o sus joint ventures con compañías extranjeras, y participar de manera conjunta en la generación de ingresos.

Un tema necesario antes de pasar a la nueva Ley de Empresas de 2022 es dejar esclarecido el papel que deberá jugar la pequeña y mediana empresa privada cubana en el proyecto futuro. ¿Cómo evitar la descapitalización estatal de la industria ligera cubana, un imperativo nacional, para evitar importaciones innecesarias?

¿Estaría fuera por ahora de estos análisis la conveniencia de tener un monopolio estatal del comercio exterior, a la vieja usanza nacional? ¿Deben existir monopolios en algunas actividades económicas, en ausencia de una competencia sana con beneficios para todos?

Una vez dejada atrás la epidemia, o lo más álgido de ella, los cubanos habremos sobrevivido. Esperemos que lamentando la menor cantidad de pérdida de vidas posible. Los vivos y los sanos entonces habrán de enfrentarse a la urgencia de sobrevivir y a la incertidumbre.

Confundir las fortalezas de la centralización y administración de crisis en el corto plazo, con la validación de un apego continuado a prácticas que no arrastran sino deudas seculares con el crecimiento y el desarrollo, nos condenará a un escenario de precariedad incrementada y continuará hipotecando nuestro futuro como nación.

Puede ser distinto. Sobrevivir será un ejercicio arduo, pero más sano si ese esfuerzo excepcional se realiza en un contexto donde las opciones tienden a crecer y no a limitarse. Será un cambio bienvenido, continuador de lógica de la reforma de 2010, portador de una visión de futuro en lo individual si se hilvana correctamente en lo colectivo.


David Jesús Pajón Espina. Economista cubano, profesor y emprendedor. Sus áreas de investigación e interés son el comercio internacional de servicios médicos, el análisis de políticas económicas y las dinámicas del sector privado cubano. Licenciado en Economía Global en la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana y Master en Economía en la misma Universidad, ha participado en diversos eventos en Cuba y el exterior, uno de ellos los congresos de Latin American Studies Associaton (LASA).

Cuba Coronavirus, excelente resultado 08.05.2020. Comentario HHC

Al cierre del día de ayer, 7 de mayo, se encuentran ingresados en hospitales para vigilancia clínico epidemiológica mil 986 pacientes. Otras 5 mil 264 personas se vigilan en sus hogares, desde la Atención Primaria de Salud.
Para COVID-19 se estudiaron mil 947 muestras, resultando 12 muestras positivas. El país acumula 63 mil 560 muestras realizadas y mil 741 positivas (2,7%). Por tanto, al cierre del día de ayer se confirman 12 nuevos casos, para un acumulado de mil 741 en el país.

Los 12 nuevos casos confirmados fueron cubanos. De ellos, 10 (83,3%) fueron contactos de casos confirmados y en dos (16,6%) no se precisa la fuente de infección.
De los 12 casos diagnosticados, cinco (41,7%) fueron mujeres y siete (58,3%) hombres. Los grupos de edades los más afectados fueron: de 40 a 60 años con seis (50%), seguido  de los menores de 40 años con cuatro (33,3%). El 75% (9) de los casos positivos fueron asintomáticos.

La residencia por provincias y municipios de los 12 casos confirmados es:
  • La Habana: 4 casos ( 2 del municipio Arroyo Naranjo; San Miguel del Padrón y Centro Habana con 1 cada uno)
  • Matanzas: 1 caso ( del municipio Cárdenas)
  • Villa Clara: 3 casos (2 del municipio Santa Clara;  1 de Corralillo)
  • Ciego de Ávila: 2  casos ( 2 del municipio Morón)
  • Camagüey: 1 caso ( del municipio Camagüey)
  • Las Tunas: 1 caso (del municipio Amancio)
( MINSAP).

Los resultados del día de hoy son muy alentadores, solo 12 casos nuevos, esto nos pone al nivel del 26 y 27 de marzo  en que se confirmaron 10 y 13 casos, se ha retrocedido a la inversa la enfermedad y es muy alentador.

 El crecimiento de casos acumulados del día de hoy es de apenas +0.69 %, es el por ciento mas bajo desde que empezó la pandemia. Sin embargo, los riesgos  de que vuelva a repuntar están latentes sobre todos en los municipios de La habana que tiene mayor tasa de  confirmados, como Centro Habana.

Los siguientes gráficos se explican por si mismo.







El que tengamos solo 587 casos activos dice mucho del esfuerzo realizado. Hoy en la conferencia del Dr. Duran pude realizar una captura de pantalla, de los casos activos por provincias, que son los que conocemos como potenciales contagiadores, ya que los asintomáticos es por  los test y es como una aguja en un pajar, pero también se esta  "atacando" si tenemos en cuenta que las ultimas dos semanas la mayoría de los casos confirmados eran sin síntomas.

Observen que la Habana  (360), Matanzas (45)  y Villa Clara (34)  tienen las mayores cifras y sólo Granma tiene cero. 

La Tabla anterior da otras informaciones como la Tasa de fallecidos por provincias organizada de mas o menos y vemos que hay cuatro provincias que tienen cero fallecidos y eso es un trabajo meritorio.  


La tasa  de Activos por provincias  de mayor a menor, vemos  que la Isla de la Juventud es de la de mayor tasa, y la Habana que tiene el mayor numero de Activos ocupa el 5to lugar y es relativamente bueno. 

 Qbservese que la provincia Granma tiene cero activos.  ¡¡! Es la mejor provincia en todos los indicadores relevantes a pesar de que  es la 4ta provincia de mayor población  del país. !!! 


Nos queda seguir observando la evolución de la pandemia y eliminarla en lo fundamental, para empezar a reactivar toda la vida económica social del pais, Mayo es el mes decisivo si no los proponemos. 

La “insoportable levedad” de los vulgarizadores del socialismo.

Por Mauricio de Miranda Parrondo / 

https://mauriciodemiranda.wordpress.com/2020/05/08/la-insoportable-levedad-de-los-vulgarizadores-del-socialismo/

Por su pertinencia, tomo prestadas, para mi título, dos palabras de la famosa novela de Milán Kundera “La insoportable levedad del ser”.

Cuando Karl Marx estaba trabajando en su obra magna, El Capital, desarrolló una profunda crítica de la Economía Política precedente e hizo una diferenciación entre la Economía Política Clásica y lo que él llamó la Economía Política Vulgar. Al respecto, escribió: “A medida que la economía tiende a ahondar, no solo se plantea contradicciones, sino que se alza frente a ella su propia contradicción, al paso con el desarrollo de las contradicciones reales [que se contienen] en la vida económica de la sociedad. A medida que esto ocurre, la economía vulgar se torna conscientemente apologéticay trata de eliminar forzadamente con sus charlatanerías, los conceptos y las contradicciones correspondientes” (K. Marx, 1861-63, Tomo 3: 444). Mientras tanto, en el Prólogo a la primera edición de El Capital, escribió de manera lapidaria: “En economía política, la libre investigación científica tiene que luchar con enemigos que otras ciencias no conocen. El carácter especial de la materia investigada levanta contra ella las pasiones más violentas, más mezquinas y más repugnantes que anidan en el pecho humano: las furias del interés privado” (K. Marx, 1867, XII). En el Postfacio a la segunda edición, refiriéndose a la pérdida del carácter científico de la economía política en los tiempos del capitalismo consolidado en Inglaterra y Francia, escribió: “Había sonado la campana funeral de la ciencia económica burguesa. Ya no se trataba de si tal o cual teorema era o no verdadero, sino de si resultaba beneficioso o perjudicial, cómodo o molesto, de si infringía o no las ordenanzas de policía. Los investigadores desinteresados fueron sustituidos por espadachines a sueldo y los estudios científicos imparciales dejaron el puesto a la conciencia turbia y a las perversas intenciones de la apologética” (K. Marx, 1867, XV).

Esto lo escribía Marx para las condiciones del capitalismo sin poderse imaginar que en la llamada “economía política del socialismo” aparecerían apologías tanto o más vulgares que las que él combatió con su afilada pluma y que esa defensa apologética fuera justamente el resultado de las furias del interés privado de una casta de funcionarios y sus alabarderos, necesitados del mantenimiento de un “status quo” del que disfrutan gracias a pingües privilegios. La historia económica del “socialismo” está llena de esa permanente lucha entre quienes intentamos develar y profundizar las contradicciones del sistema para solucionarlas con criterio y método científico y quienes se esmeran en tender sobre ellas el tupido velo de la apología.

En el periódico Granma, Órgano Oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, del 6 de mayo, apareció un artículo, a página completa, firmado por Carlos Luque Zayas-Bazán, titulado “La ‘bondad’ neoliberal de los entusiastas consejeros”, en el que ataca a quienes “insisten -en un sentido muy preciso y enfático- en que el núcleo de la solución estaría en promover con mayor celeridad las pequeñas y medianas empresas de propiedad privada (las llamadas Pymes)”. Y con ese lamentable arte de quienes distorsionan lo que otros dicen para apoyar sus débiles argumentos, afirma que quienes insistimos en esto obviamos “factores culturales, ideológicos, políticos, geopolíticos e históricos”. El articulista sugiere que quienes argumentamos sobre la necesidad y la conveniencia, para el desarrollo económico de Cuba, de promover el funcionamiento de pequeñas y medianas empresas privadas (sospechosamente, no tomó en cuenta que casi todos hacemos referencia también a las cooperativas y que además, consideramos necesario soltar las amarras que hoy en día obstaculizan la autonomía de las empresas estatales) no tenemos en cuenta el clima de incertidumbre económica mundial. Se equivoca, todos somos conscientes y tenemos certidumbre de que estamos enfrascados en una crisis económica de grandes proporciones y que Cuba, precisamente, tiene un altísimo nivel de vulnerabilidad frente a esa crisis por la obsolescencia y la parálisis de la mayor parte de su sistema productivo y su altísima dependencia respecto a ingresos externos provenientes de diversos servicios para poder pagar las importaciones imprescindibles de alimentos y otros bienes que podrían producirse en el país con una estructura productiva diferente.

El articulista enarbola la consabida actitud agresiva de las tantísimas administraciones norteamericanas que han intentado destruir el proyecto socialista cubano como la causa fundamental de todos los problemas económicos que sufre Cuba. No conozco a ningún economista cubano serio, residente dentro o fuera del país, que no sea crítico abierto y contundente de la política de Estados Unidos hacia Cuba, que, por demás, ha sido arreciada por la actual administración a niveles de paranoia. Sin embargo, teniendo en cuenta esa realidad, insistimos en ser capaces de remontar ese obstáculo desarrollando la capacidad creativa y emprendedora de los cubanos, porque la política de Estados Unidos hacia Cuba solo la puede cambiar el gobierno de ese país, pero crear las condiciones adecuadas para el despliegue de las fuerzas productivas del país está en el resorte y la responsabilidad del gobierno de Cuba.

En el artículo mencionado, se acusa de superficialidad la afirmación de que los cambios económicos en Cuba encuentran la oposición y resistencia solapada de “fantasmas burocráticos e intereses creados”. En efecto, esos “fantasmas” con intereses creados en todo el tupido andamiaje funcionarial del país son los ocultos pero poderosos frenos que obstaculizan la democratización de la vida económica y en mi opinión, también política del país. Son las furias del interés privado que se esconden tras el velo de un supuesto interés social. Por eso, las medidas de reforma económica adoptadas en la primera mitad de los años noventa se diluyeron y paralizaron cuando la crisis pasó su momento más terrible. Por eso, los cambios adoptados después de 2008 avanzan unos pasos y se paralizan o incluso retroceden otros. Por eso, las medidas económicas que se adoptan son parciales y no hacen parte de un plan estratégico integral que asegure los objetivos tan anunciados de prosperidad y sostenibilidad. Por eso, ni siquiera se cumplen los Lineamientos que han sido aprobados en dos Congresos del Partido Comunista de Cuba que, en teoría, es el más alto órgano de decisión del Partido que, por la constitución actual y por la anterior, es la “fuerza dirigente de la sociedad”.

Una de las mayores vulgarizaciones en la “teoría” económica sobre el socialismo ha sido la idea tantas veces repetida de que la propiedad estatal es socialista porque es “de todo el pueblo”. De eso se encargaron los redactores de varios manuales elaborados en los escritorios de funcionarios desde los tiempos del Stalinismo. La propiedad será social y por tanto, de todo el pueblo, cuando los propietarios colectivos tengamos la posibilidad de decidir democráticamente cómo se gestiona esa propiedad, cuando podamos controlar y pidamos cuentas a quienes gestionan esa propiedad que es de todos pero que en realidad es usufructuada por esos “gerentes” que no rinden cuentas a sus verdaderos empleadores, los ciudadanos.

Finalmente, asociar las propuestas orientadas a promover pequeñas y medianas empresas privadas y cooperativas, que casi siempre van acompañadas de insistencias en necesidad de autonomía económica de las empresas estatales con el neoliberalismo es el resultado de ignorancia o de mala fe. Para definirlo de forma breve y sencilla, sin la necesidad de escribir un tratado sobre ello, el neoliberalismo es una corriente de pensamiento económico y político que propugna la no intervención del Estado en la economía y la desregulación total de los mercados. Los que criticamos al neoliberalismo somos conscientes que tras los llamados a la desregulación absoluta está justamente la posibilidad de que esa libertad que se propugna conduzca a la formación de estructuras monopólicas u oligopólicas que terminan destruyendo esa pretendida libertad de los mercados y se crean las condiciones de beneficios extraordinarios que resultan de esas estructuras de los mercados, así como de aprovecharse de la asimetría de la información, entre otras cosas. Nada más lejos de las propuestas de los economistas que hemos sido tildados de “consejeros”. En ningún caso se encuentra alusión alguna a propuestas de esta naturaleza. De alguna u otra forma, hemos reconocido la necesidad de un Estado que regule el funcionamiento de los mercados pero que no asfixie el emprendimiento y que incluso lo promueva. Pareciera que en la lógica del firmante del artículo de Granma los emprendedores son el “enemigo del pueblo” cuando en realidad son parte del pueblo y desde esa posición pueden contribuir, de forma importante, a la prosperidad de toda la sociedad, logrando, además, la propia. No hay ningún crimen en ello. Sería absurdo frenar la prosperidad de la sociedad con tal de evitar la prosperidad de los emprendedores.

Referencias:

Marx, Karl (1861-63) Teorías sobre la Plusvalía, tomo 3. Colección Marx-Engels Obras Fundamentales Tomo 14. Fondo de Cultura Económica de México, Ed. 1990.

Marx, Karl (1867) El Capital, tomo 1. Editorial de Ciencias Sociales, Instituto Cubano del Libro, La Habana, Ed. 1973.

China fustiga el bono hegemónico de EU: ¡9.36% del PIB global!

Por Alfredo Jalife-Rahme
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Marines desplegados en la provincia Helmand en Afganistán, donde se observa una importante reducción de las tropas estadunidensesFoto Ap

Yu Ning, del portal chino Global Times (10/1/13), sintetiza un reciente reporte estrujante de la afamada Academia China de Ciencias (ACC) que expone la escalofriante cifra de 7.4 billones de dólares (millones de millones: trillones en anglosajón) que valen los beneficios del sistema global que le aporta su hegemonía a Estados Unidos.
Los 7.4 billones de dólares no son peccata minuta: constituyen 9.36 por ciento del PIB global, prácticamente de 79 billones de dólares (medido por el poder adquisitivo, cifras del FMI para 2011).
Estados Unidos goza el mayor bono hegemónico del mundo: la monopolización de ganancias en forma directa o indirecta que gana el país hegemónico mediante el sistema global que domina.
Vale la pena definir tal sistema en forma sucinta desde los acuerdos de Bretton Woods que fincaron la hegemonía de Estados Unidos, vencedor de la Segunda Guerra Mundial, que impuso organismos internacionales (que han ido evolucionando en su nomenclatura) para controlar a países derrotados y fallidos de la semiperiferia/periferia: FMI, Banco Mundial, OMC, OCDE y sus excrecencias regionales.
Que Nixon en forma unilateral haya roto en 1971 la estabilidad monetaria y su fijación al patrón oro acordada en Bretton Woods no varió en absoluto la hegemonía del sistema global por Estados Unidos. Todo lo contrario: exhibió que con los mismos organismos internacionales bajo su férula, Estados Unidos es capaz tanto de dominar mucho más intensamente bajo la inestabilidad cambiaria y su caótica flotación de divisas, concomitante a crisis financieras intermitentes, como de profundizar su hegemonía financierista mediante la globalización neoliberal anglosajona respaldada por su pletórico arsenal nuclear y afianzada por sus triunfos en la Segunda Guerra Mundial y la guerra fría.
Justamente las derrotas militares de Estados Unidos en Afganistán e Irak en la primera década del siglo XXI han puesto en crisis la hegemonía de Estados Unidos, que se acentuó con su debacle financiera de 2008, lo cual ha llevado a la creación disfuncional del G-20 y a la eclosión de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica), que no han podido, dígase lo que se diga, transformar el ancien régime del sistema hegemónico que sigue dominando Estados Unidos, aunque se encuentre en su fase agónica.
El reporte de marras sintetiza 10 formas que usa Estados Unidos para ganar su bono hegemónico, entre las cuales se encuentran la hegemonía del dólar (nota: el dolarcentrismo financierista, que maneja alrededor de 65 por ciento de los intercambios globales de divisas), el comercio inequitativo y los beneficios de los derechos de propiedad intelectual.
La ACC construyó un modelo que arrojó el azorante monto del bono hegemónico de Estados Unidos. Yu Ning aduce que su naturaleza científica y su precisión requieren más pruebas, pero que a favor de su investigación se encuentra que arroja luz de la percepción global de que Estados Unidos ha dominado extensamente el sistema internacional y que, especialmente, el dolarcentrismo le genera considerables beneficios económicos.
Yu Ning trae a colación que desde los acuerdos de Bretton Woods, el mundo ha estado bajo la hegemonía del dólar durante 68 años.
Han existido reticencias notables, como la del general Charles de Gaulle, quien calificó de un privilegio exorbitante al estatuto favorable al dólar, lo cual –quizá– le valió su defenestración.
Yu Ning coloca el dedo en la llaga: Estados Unidos puede todavía pagar sus facturas imprimiendo billetes, mientras el dólar permanezca la divisa mundial, pese a que su presente economía estancada disminuya su influencia económica en el mundo.
Pese al optimismo inicial para la creación de una divisa BRICS, no será sencillo suplantar el dolarcentrismo y Estados Unidos, a mi juicio, es capaz de forzar una tercera guerra mundial con tal de mantener su estatuto privilegiado. Incluso, al yuan chino, como divisa competitiva del dólar –cuando el euro ha sido vapuleado en los mercados teledirigidos por la bancocracia anglosajona–, le tomará mínimamente una década para su posicionamiento global, mientras los otros miembros restantes de los BRICS sufren los embates de la guerra de las divisas dentro del sistema internacional dominado por el dolarcentrismo.
En paralelo, Samir Saran y Vivan Sharan, funcionarios de Observer Research Foundation, con sede en Nueva Delhi, exponen seis razones por las que los BRICS son relevantes, ensayo al que el portal chino Global Times (10/1/13) le ha dado mucho vuelo como réplica al artículo tóxico en The New York Times (30/11/12) del hobbesiano Ian Bremmer, presidente de Eurasian Group (vinculado a Bank of America y Pricewaterhouse), quien redujo a los BRICS a un vulgar acrónimo sin fundamento.
Para el neoliberal hobbesiano Bremmer los BRICS se reducen a un solo país: China. El ultrarreduccionismo de Bremmer no captura que la multipolaridad de China se mueve en el seno de los BRICS mientras que la unipolaridad de Estados Unidos pasa por la demolición del grupo pentapartita. Esta es la batalla del destino que tiene como foco de atención la vigencia del dolarcentrismo.
Yu Ning acepta que el declive de Estados Unidos se ha vuelto un tema de discusión, a grado tal que cita el célebre reporte de diciembre de 2012 del estadunidense National Intelligence Council (ver Bajo la Lupa, 19, 23 y 26/12/12), que sentencia que en 2030 no existirá ningún poder hegemónico cuando el ascenso de China lo colocará como la mayor economía e influencia de la cultura asiática que superaría la cultura de Estados Unidos y Europa.
Admite también que el liderazgo global de Estados Unidos ha sido afectado y su hegemonía es crecientemente desafiada como consecuencia de sus dos guerras frustradas en el Medio Oriente y su crisis financiera.
Pese a todos los tropiezos de Estados Unidos, Yu Ning es precavidamente realista: Estados Unidos no se resignará fácilmente a un estatuto declinante. Luchará para mantener su hegemonía en su economía, en su militarismo, tecnología y cultura. ¡Sin duda!
Yu Ning lanza un mensaje de apaciguamiento para no indisponer al gigante herido estadunidense: El ascenso de China coloca amenazas a Estados Unidos, pero China no tiene la intención de asumir el poder hegemónico de Estados Unidos. Cierto.
Estados Unidos ha sido hegemónico desde la Segunda Guerra Mundial, cuando pervivió de la bipolaridad con la URSS hasta 1991 y, a partir de entonces, de la unipolaridad, hoy desfalleciente. Mientras el ascenso de China se insinúa en el incipiente nuevo orden multipolar, lo cual, de cierta manera, serena cualquier veleidad hegemónica.
Muy realista, Yu Ning aduce que es improbable que algún país sustituya a Estados Unidos en un corto (sic) periodo. China y los otros países deben permanecer sobrios, pero Estados Unidos puede crear más disturbios en la región (sic) para mantener su antigua hegemonía. Se ha de referir por región a la doctrina Obama del pivote y a la preocupante escalada de tensiones de Japón con China.
En China sus geoestrategas han de haber leído cuidadosamente la obra que nunca será suficiente recomendar: Caos y orden en el sistema-mundo moderno, de Giovanni Arrighi y Beverly Silver, que aduce que en Occidente desde el siglo XVIII, fase de la hegemonía mundial holandesa, los cambios del orden financiero del momento se han definido, desgraciadamente, por la vía militar.
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