

"La edificación de la nueva sociedad en el orden económico es también un trayecto hacia lo ignoto". RCR


La historia de cómo Cuba fue bloqueada sistemáticamente en su búsqueda para hacer que sus propias vacunas altamente efectivas estuvieran ampliamente disponibles ofrece lecciones cruciales
CUBADEBATE
¿Cómo puede la humanidad evitar que la próxima pandemia sea tan desastrosa como esta, en la que han muerto hasta 15 millones de personas? La semana pasada, los países de la Organización Mundial de la Salud se reunieron en Ginebra para comenzar a debatir un acuerdo de preparación para una pandemia. Un objetivo principal es desarrollar rápidamente nuevas curas y vacunas, y la capacidad de entregarlas a todos en el planeta.
Si bien nadie sabe aún qué recomendaciones hará la OMS en última instancia, es posible predecir una cosa que no recomendará: aliviar las sanciones de EE.UU. a la industria biotecnológica nacional de Cuba, que tiene los medios para desarrollar vacunas y tratamientos de vanguardia y compartirlos con países para los que es imposible pagar los precios premium de las compañías farmacéuticas del Primer Mundo.
Esto es un error.
Durante la crisis de lacovid-19, Estados Unidos tuvo la posibilidad de compartir su tecnología de vacunas con el mundo, y no hacerlo prolongó la pandemia en el país y en el extranjero.
En junio de 2022 , un alto funcionario de la Administración de Biden admitió que la variante omicron, que ha sido responsable de más de 300 000 muertes en Estados Unidos y más de 1.5 millones en todo el mundo, podría no haber surgido si el mundo hubiera estado lo suficientemente vacunado en 2021.
Lo que es menos conocido es que Cuba tuvo la misma oportunidad de ayudar a vacunar al mundo. La historia de cómo Cuba fue bloqueada sistemáticamente en su búsqueda para hacer que sus propias vacunas altamente efectivas estuvieran ampliamente disponibles ofrece lecciones cruciales.
El capítulo más reciente de esta historia comenzó en el verano de 2021. La variante delta estaba devastando India y abriéndose camino alrededor del mundo. Las nuevas vacunas ofrecieron esperanza, pero los países con menos recursos no pudieron obtenerlas por amor o dinero.
Si bien Estados Unidos y Europa donaron dosis, sus esfuerzos apenas fueron suficientes para resolver el problema global. Fundamentalmente, estos Gobiernos no pudieron persuadir a las empresas a las que habían financiado para que compartieran las tecnologías que podrían haber permitido a otros países fabricar vacunas por su cuenta.
En este panorama sombrío, fue sorprendente saber que Cuba había creado dos vacunas efectivas contra el coronavirus desde cero y luego prometió compartir su propiedad intelectual en todo el mundo.
“Nos dimos cuenta de que no íbamos a tener dinero para comprar vacunas para nuestra gente, así que tuvimos que hacer las nuestras, y teníamos que hacerlo en muy poco tiempo”, nos dijo recientemente Rolando Pérez Rodríguez, director de Ciencia e Innovación de BioCubaFarma.
En agosto de 2021, uno de los laboratorios de BioCubaFarma también produjo un refuerzo. Ambos demostraron más del 90% de eficacia, a la par de las principales vacunas occidentales.
El costo de desarrollar estas vacunas fue de 50 millones de dólares, según BioCubaFarma, muy por debajo de los miles de millones invertidos por el Gobierno de Estados Unidos y los cientos de millones invertidos por Alemania en las suyas.
Sorprendentemente, Cuba finalmente exportó casi tantas dosis de vacunas como las que usó en el país, abasteciendo a Venezuela, México, Vietnam, Siria, Nicaragua, Bielorrusia e Irán. Pero aunque muchos países de África y el sur de Asia también necesitaban vacunas desesperadamente, no aprovecharon la oferta de Cuba.
Para explicar por qué no lo hicieron, debemos remontarnos a 1962, cuando entró en vigor el embargo económico [bloqueo] estadounidense contra Cuba. Desde entonces, las sanciones cada vez mayores que Estados Unidos ha reforzado mediante la aplicación de una presión política y financiera constante, han aislado a Cuba no solo de Estados Unidos sino también del mundo. Las severas sanciones por violar esas medidas de EE. UU. han hecho que las instituciones y los Gobiernos las cumplan de manera rutinaria.
Cuba podría haber pedido a la OMS certificar sus vacunas para facilitar que otros países las compraran con ayuda internacional. Pero no pudo permitirse comprometerse con la OMS después de que el presidente Donald Trump no solo revocó las reformas de sanciones leves introducidas por su predecesor, sino que también designó a Cuba como un Estado patrocinador del terrorismo.
Esto ha significado que, incluso en países donde es legal realizar transacciones con Cuba, pocos bancos estén dispuestos a arriesgarse a fuertes multas y sanciones penales por ser percibidos como partidarios del terrorismo.
Las relaciones Cuba-EE.UU. son un cable vivo político, pero los nuevos tiempos exigen nuevas medidas. El mundo ha cambiado desde 1962. El espectro que lo acecha hoy no es el comunismo, sino otra emergencia sanitaria mundial.
Hay pocos indicios de que la Administración Biden presionará a las compañías farmacéuticas estadounidenses para que compartan sus inventos médicos con el mundo. Pero el presidente Biden podría dar un paso gigantesco hacia la seguridad sanitaria mundial revirtiendo las políticas draconianas de la Administración Trump hacia Cuba.
Si fuera más allá, al permitir nuevas excepciones en el régimen de sanciones de Estados Unidos, entonces Cuba podría seguir desarrollando, y compartiendo, vacunas y tratamientos innovadores para las enfermedades del mundo.
Más de tres años después, es obvio que el mundo reaccionó mal ante la aparición del coronavirus, que se perdieron vidas innecesariamente. Pero ahora hay tiempo para prepararse para la próxima pandemia, para establecer un rumbo hacia una distribución más equitativa de las tecnologías médicas. El antiguo embargo [bloqueo] de Estados Unidos no solo está perjudicando a Cuba. Está lastimando al mundo.
* Achal Prabhala es coordinador del proyecto AccessIBSA, que hace campaña por el acceso a medicamentos en India, Brasil y Sudáfrica.
Vitor Ido es oficial de programa en el Programa de Salud, Propiedad Intelectual y Biodiversidad en el South Centre, en Ginebra.


15 enero 2022
PUNTOS CLAVE
Cuba ha vacunado a un mayor porcentaje de su población contra la Covid-19 que casi todas las naciones más grandes y ricas del mundo. De hecho, solo los Emiratos Árabes Unidos, ricos en petróleo, cuentan con un registro de vacunación más sólido.
La pequeña isla caribeña dirigida por comunistas ha logrado este hito al producir su propia vacuna contra el covid , incluso mientras lucha por mantener abastecidos los estantes de los supermercados en medio de un embargo comercial estadounidense de décadas.
“Es una hazaña increíble”, dijo a CNBC por teléfono Helen Yaffe, experta en Cuba y profesora de historia económica y social en la Universidad de Glasgow, Escocia.
“A los que hemos estudiado biotecnología no nos sorprende en ese sentido, porque no ha surgido de la nada. Es producto de una política gubernamental consciente de inversión estatal en el sector, tanto en salud pública como en ciencias médicas.”
Hasta la fecha, alrededor del 86 % de la población cubana ha sido vacunada completamente contra la Covid con tres dosis, y otro 7 % parcialmente inoculado contra la enfermedad, según estadísticas oficiales recopiladas por Our World in Data.
Estas cifras incluyen niños desde los dos años, que comenzaron a recibir la vacuna hace varios meses. Las autoridades sanitarias del país están lanzando vacunas de refuerzo a toda la población este mes en un intento por limitar la propagación de la variante omicron Covid altamente transmisible.
"Creo que está claro que muchos países y poblaciones del sur global ven en la vacuna cubana su mejor esperanza para vacunarse en 2025."
Helen YaffeProfesora de Historia Económica y Social en la Universidad de Glasgow
El país de aproximadamente 11 millones sigue siendo el único país de América Latina y el Caribe que ha producido una inyección local para Covid.
“La pura audacia de este pequeño país para producir sus propias vacunas y vacunar al 90% de su población es algo extraordinario”, dijo a CNBC John Kirk, profesor emérito del programa de América Latina de la Universidad de Dalhousie en Nueva Escocia, Canadá, a través de CNBC. teléfono.
El prestigioso sector biotecnológico de Cuba ha desarrollado cinco vacunas contra el covid diferentes, incluidas Abdala, Soberana 02 y Soberana Plus, todas las cuales, según Cuba, brindan más del 90 % de protección contra el covid sintomático cuando se administran tres dosis.
Los datos de los ensayos clínicos de vacunas de Cuba aún no se han sometido a una revisión científica internacional por pares, aunque el país se ha involucrado en dos intercambios virtuales de información con la Organización Mundial de la Salud para iniciar el proceso de Listado de uso de emergencia para sus vacunas.
A diferencia de los gigantes farmacéuticos estadounidenses Pfizer y Moderna , que utilizan tecnología de ARNm, todas las vacunas de Cuba son vacunas de proteínas de subunidades, como la vacuna Novavax. Crucialmente para los países de bajos ingresos, son baratos de producir, se pueden fabricar a escala y no requieren congelación profunda.
Ha llevado a los funcionarios de salud internacionales a promocionar las inyecciones como una fuente potencial de esperanza para el “sur global”, particularmente cuando persisten las bajas tasas de vacunación. Por ejemplo, mientras que alrededor del 70 % de las personas en la Unión Europea han sido vacunadas completamente, menos del 10 % de la población africana ha sido vacunada completamente.
Sin embargo, para que esto se cumpla, la OMS probablemente tendría que aprobar las vacunas de Cuba. El proceso de investigación de antecedentes de la OMS implica evaluar las instalaciones de producción donde se desarrollan las vacunas, un punto que, según los funcionarios de salud de Cuba, ha frenado el progreso.
Vicente Verez, jefe del Instituto de Vacunas Finlay de Cuba, dijo a Reuters el mes pasado que la agencia de salud de la ONU estaba evaluando las instalaciones de fabricación de Cuba a un “estándar del primer mundo”, citando el costoso proceso de actualizar las suyas a ese nivel.
Verez dijo anteriormente que los documentos y datos necesarios se enviarían a la OMS en el primer trimestre de 2022. La aprobación de la OMS sería un paso importante para que las vacunas estén disponibles en todo el mundo.
Cuando se le preguntó qué significaría para los países de bajos ingresos si la OMS aprobara las vacunas contra el covid de Cuba, Yaffe dijo: “Creo que está claro que muchos países y poblaciones en el sur global ven la vacuna cubana como su mejor esperanza para vacunarse para 2025 .”
“Y, de hecho, nos afecta a todos porque lo que estamos viendo con la variante omicron es que lo que sucede cuando grandes poblaciones casi no tienen cobertura, es que tienes mutaciones y nuevas variantes en desarrollo y luego regresan para atormentar a los países capitalistas avanzados que han estado acumulando vacunas”, agregó.
Michel es un "campeón", con solo cuatro añitos entró muy decidido al área de vacunación. Foto: Karina Rodríguez Martínez/ Cubadebate.
Kirk estuvo de acuerdo en que la posible aprobación por parte de la OMS de las vacunas contra el covid producidas a nivel nacional en Cuba tendría una “enorme importancia” para los países en desarrollo.
“Una cosa que es importante tener en cuenta es que las vacunas no requieren las temperaturas ultrabajas que necesitan Pfizer y Moderna, por lo que hay lugares, en África en particular, donde no se tiene la capacidad de almacenar estas vacunas globales”. vacunas del norte”, dijo Kirk.
También señaló que Cuba, a diferencia de otros países o empresas farmacéuticas, se ha ofrecido a participar en la transferencia de tecnología para compartir su experiencia en la producción de vacunas con países de bajos ingresos.
“El objetivo de Cuba no es hacer dinero rápido, a diferencia de las corporaciones multinacionales de la droga, sino mantener el planeta saludable. Entonces, sí, obtener una ganancia honesta pero no una ganancia exorbitante como lo harían algunas de las multinacionales”, dijo Kirk. .
El jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió el mes pasado que un “tsunami” de casos de covid impulsados por la variante omicron fue “tan grande y tan rápido” que había abrumado los sistemas de salud en todo el mundo.
Tedros reiteró su llamado a una mayor distribución de vacunas para ayudar a los países de bajos ingresos a vacunar a sus poblaciones, con más de 100 países en camino de no alcanzar el objetivo de la agencia de salud de la ONU de que el 70% del mundo esté completamente vacunado para julio.
La OMS dijo el año pasado que es probable que el mundo tenga suficientes dosis de vacunas contra el covid en 2022 para inocular por completo a toda la población adulta mundial, siempre que los países de altos ingresos no acumulen vacunas para usar en programas de refuerzo.
Junto con las asociaciones comerciales de la industria farmacéutica, varios países occidentales, como Canadá y el Reino Unido, se encuentran entre los que bloquean activamente una propuesta de exención de patentes diseñada para impulsar la producción mundial de vacunas contra el covid.
La urgencia de renunciar a ciertos derechos de propiedad intelectual en medio de la pandemia ha sido subrayada repetidamente por la OMS, expertos en salud, grupos de la sociedad civil, sindicatos, ex líderes mundiales, organizaciones benéficas médicas internacionales, premios Nobel y organizaciones de derechos humanos.
El promedio de siete días de casos diarios de covid en Cuba subió a 2063 al 11 de enero, lo que refleja un aumento de casi 10 veces desde fines de diciembre a medida que se propaga la variante omicron.
Esto se produce a medida que aumenta el número de casos de omicron Covid en los países y territorios de la región de las Américas. La Organización Panamericana de la Salud, la oficina regional de las Américas de la OMS, advirtió que un aumento en los casos puede conducir a un aumento en las hospitalizaciones y muertes en las próximas semanas.
La OPS ha pedido a los países que aceleren la cobertura de vacunación para reducir la transmisión de Covid y ha reiterado su recomendación de medidas de salud pública, como máscaras ajustadas, un requisito obligatorio en Cuba.
Yaffe ha confiado durante mucho tiempo en la capacidad de Cuba para presumir de uno de los registros de vacunación más sólidos del mundo. Hablando con CNBC en febrero del año pasado, incluso antes de que el país hubiera desarrollado una vacuna local, dijo que podía “garantizar” que Cuba podría administrar su vacuna contra el covid producida en el país extremadamente rápido.
“No fue una conjetura”, dijo Yaffe. “Se basó en comprender su sistema de atención médica pública y su estructura. Por lo tanto, el hecho de que tienen lo que llaman clínicas de médicos y enfermeras de familia en cada vecindario”.
Muchas de estas clínicas están ubicadas en áreas rurales y de difícil acceso, lo que significa que las autoridades de salud pueden entregar vacunas rápidamente a la población de la isla.
“El otro aspecto es que no tienen un movimiento de renuencia a vacunarse, que es algo que estamos viendo en muchos países”, dijo Yaffe.
(Tomado de la televisora CNBC / Traducción Cubadebate)

Cuando comenzó la pandemia de COVID-19, Cuba decidió no esperar al resto del mundo para desarrollar vacunas. El embargo económico de 60 años de Estados Unidos contra el país, que impide que los productos fabricados en Estados Unidos se exporten allí, dificultaría que Cuba adquiera vacunas y terapias, sabían investigadores y funcionarios. “Era mejor, para proteger a nuestra población, ser independientes”, dice Vicente Vérez Bencomo, director general del Instituto Finlay de Vacunas en La Habana.
Entonces, el Instituto Finlay y los otros centros de biotecnología estatales de Cuba comenzaron a desarrollar sus propias vacunas COVID-19 con la esperanza de que al menos una de ellas fuera efectiva. Su apuesta parece estar dando sus frutos: en un preprint del 6 de noviembre publicado en medRxiv ¹ , Vérez Bencomo y sus colegas informan que una de las vacunas del instituto, Soberana 02, es más del 90% efectiva para proteger contra la infección sintomática por COVID-19 cuando se usa en combinación con una vacuna relacionada. Es importante destacar que la combinación parece ser eficaz contra la variante Delta altamente transmisible del coronavirus SARS-CoV-2, que ha provocado un aumento repentino de las hospitalizaciones y la muerte en todo el mundo y ahora representa casi todos los casos de COVID-19 en Cuba.
Al 18 de noviembre, el 89% de la población cubana, incluidos niños de hasta 2 años, ha recibido al menos una dosis de Soberana 02 u otra vacuna cubana llamada Abdala, que se produce en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) en La Habana. . El centro informó en julio que Abdala, una vacuna de tres dosis, tuvo una efectividad superior al 92% en los ensayos de fase III que incluyeron a más de 48,000 participantes, pero los resultados completos aún no se han publicado.
La agencia reguladora de Cuba autorizó las inyecciones de Abdala y Soberana 02 para su uso en adultos en julio y agosto, respectivamente, y los trabajadores de la salud comenzaron a inmunizar a los niños con ambas vacunas unos meses después. El país ha comenzado a exportar las dos vacunas de cosecha propia a Venezuela, Vietnam, Irán y Nicaragua. Y ha pedido a la Organización Mundial de la Salud que apruebe sus vacunas, un paso importante para que estén disponibles en todo el mundo en desarrollo.
Trabajadora de la Salud vacuna a mujer adulto mayor con la vacuna Abdala, en agosto de 2021. Foto: AFP
Al desarrollar Soberana 02, el grupo de Vérez Bencomo se basó en su tecnología de vacunas 'conjugadas' existente. Las vacunas conjugadas de Finlay toman una proteína o un azúcar de una bacteria o virus y lo unen químicamente a un fragmento inofensivo de una proteína neurotoxina de la bacteria del tétanos. La combinación provoca una respuesta inmune más fuerte que cualquiera de los componentes por sí solo. Las vacunas conjugadas contra la meningitis y la fiebre tifoidea se utilizan en todo el mundo y Cuba ha estado inmunizando a los niños con una vacuna de este tipo durante años.
El equipo de Vérez Bencomo adaptó la tecnología de la vacuna conjugada para combatir el COVID-19 al vincular la proteína de la toxina del tétanos a una porción, conocida como dominio de unión al receptor (RBD), de la proteína de pico del SARS-CoV-2 (la proteína de pico ayuda al virus a entrar en las celdas). Después de que más de 14.000 personas recibieron dos dosis de la vacuna en un ensayo de fase III, el riesgo de los receptores de COVID-19 sintomático se redujo en un 71%, en comparación con el de un grupo de placebo del mismo tamaño, una eficacia similar a las inyecciones realizadas por Johnson & Johnson (J&J) en New Brunswick, Nueva Jersey y AstraZeneca en Cambridge, Reino Unido.
Los trabajadores de la salud que participan en un ensayo de fase III esperan recibir una inyección de Soberana 02 en marz 2021o. Foto: Ramon Espinosa / AP
Para mejorar esta protección, el equipo de Finlay también les dio a los participantes una tercera oportunidad. Los investigadores habían probado previamente un jab llamado Soberana Plus en personas que ya estaban enfermas por COVID-19 y encontraron que mejoraba su respuesta inmunológica ² . Así que le dieron Soberana Plus, que se basa solo en la proteína RBD, a otro grupo de 14.000 participantes que ya habían recibido dos dosis de Soberana 02, y descubrieron que la tercera dosis elevó la eficacia general al 92,4%.
Vérez Bencomo dice que el Instituto Finlay puede producir 10 millones de dosis de Soberana 02 por mes. Para probar más la vacuna, él y sus colegas se han asociado con el Instituto Pasteur en Teherán para realizar un ensayo similar de 24.000 personas en Irán y esperan publicar esos resultados pronto.
La vacuna Abdala de CIGB también está dando grandes pasos. Al igual que con Soberana 02, la tecnología que hay detrás está adaptada de una vacuna existente, una para la hepatitis B, que Cuba desarrolló y ha utilizado durante muchos años. Los investigadores diseñaron células de levadura para producir una parte del RBD diferente de la utilizada en Soberana 02, y luego purificaron la proteína para su uso en Abdala. El investigador del CIGB, Merardo Pujol Ferrer, dice que se han administrado 24 millones de dosis a 8 millones de personas en Cuba, lo que les brinda a los investigadores un gran conjunto de datos con los que realizar un seguimiento de la seguridad y la eficacia. Dice que el equipo planea publicar sus datos a finales de este mes.
Las vacunas a base de proteínas como Soberana 02 y Abdala podrían tener algunas ventajas sobre otros tipos de vacunas , dice Craig Laferrière, jefe de desarrollo de vacunas de Novateur Ventures en Toronto, Canadá, quien ha estado comparando la seguridad y la eficacia de las inyecciones de COVID-19. A diferencia de las vacunas de ARN mensajero (ARNm) producidas por Pfizer, con sede en la ciudad de Nueva York, y Moderna, con sede en Cambridge, Massachusetts, las vacunas de proteínas no necesitan mantenerse a temperaturas extremadamente bajas, lo que facilita su distribución en áreas remotas.
Y podrían tener menos efectos secundarios que las vacunas de AstraZeneca y J&J, que usan un adenovirus para administrar el gen de una porción diferente del RBD a las células y se han relacionado con coágulos de sangre . Aunque el manuscrito medRxiv de Finlay (que no está revisado por pares) no contiene datos clínicos extensos, Laferrière espera que los efectos secundarios de Soberana 02 sean mínimos, porque menos del 1% de los participantes en el ensayo de fase III desarrollaron fiebre. Veréz-Bencomo dice que pronto se publicarán más datos.
Pero Laferrière agrega que también hay inconvenientes en el enfoque. Las vacunas a base de proteínas se elaboran utilizando varios tipos de células para sintetizar gran cantidad de proteínas. Soberana 02 se produce en células de ovario de hámster, lo que requiere más tiempo que otros métodos para fabricar este tipo de vacuna. Y la evidencia sugiere ³ que las vacunas conjugadas que utilizan la proteína de la toxina del tétanos son menos efectivas en personas que ya han recibido otra vacuna de este tipo, como la vacuna contra la meningitis infantil.
Vérez Bencomo dice que confía en la seguridad de la vacuna, en gran parte porque la tecnología de vacuna conjugada se ha utilizado durante décadas sin mayores problemas. Después de haber trabajado con él para crear vacunas para su uso en niños, el equipo de Finlay también sabía lo suficiente sobre la dosificación y los efectos secundarios para saltar a los ensayos pediátricos de Soberana 02, que comenzaron en junio. Casi 2 millones de niños en Cuba han sido vacunados hasta ahora, y Vérez Bencomo dice que datos no publicados sugieren que la vacuna es segura y efectiva.
"Creo que será una adición útil para el mundo", dice John Grabenstein, presidente de la consultora de vacunas Vaccine Dynamics en Easton, Maryland. "Todo el mundo está usando una herramienta diferente de la caja de herramientas, y prácticamente todos están funcionando". Él dice que los datos de Soberana 02 parecen sólidos, pero llevará tiempo determinar cuánto tiempo durará la inmunidad conferida por la vacuna.
Mientras tanto, Cuba sigue adelante con su estrategia de desarrollo de la vacuna COVID-19. Soberana 01 de Finlay, que vincula la proteína de pico a un azúcar de una bacteria que causa la meningitis en lugar de la proteína de la toxina del tétanos, y Mambisa de CIGB, una vacuna nasal que contiene el mismo fragmento de RBD que se usa en Abdala, todavía se encuentran en ensayos clínicos. .
doi: https://doi.org/10.1038/d41586-021-03470-x
2.Chang-Monteagudo, A. et al. Lancet Reg. Salud Am. 4 , 100079 (2021).
3.Dagan, R., Eskola, J., Leclerc, C. y Leroy, O. Infect. Immun. 66 , 2093-2098 (1998).
(Tomado de Nature / Traducido por Cubadebate)
Por Humberto Herrera Carlés
Se dice fácil, pero el esfuerzo de nuestros científicos y personal de salud, es inmenso, enorme. De los países que están en los primeros lugares, fuimos el último que empezó a vacunar. Para que se tenga una idea, los EEUU, el país que nos bloquea en medio de una pandemia al estado " fallido", empezaron en diciembre del 2020 y están en el lugar 18.
"Al cierre del 31 de octubre se acumulan en el país 25 800 950 dosis administradas con las vacunas cubanas SOBERANA 02, SOBERANA Plus y ABDALA.
Hasta la fecha, han recibido al menos una dosis de una de las vacunas cubanas SOBERANA 02, SOBERANA Plus y ABDALA, 9 939 797 personas*. De ellas ya tienen segunda dosis 8 940 918 personas y tercera dosis 6 920 235 personas.
Tienen esquema de vacunación completo 7 282 929 personas, que representa el 65,1% de la población cubana.
* En primera dosis se incluyen los vacunados con SOBERANA Plus como dosis única." MINSAP
28 de Septiembre , Cubadebate
Cuba se ubicó este 28 de septiembre como el primer país de América Latina con mayor número de población beneficiada con una primera dosis de vacuna contra la COVID-19. El 80 % de la población cubana ha recibido al menos una dosis de uno de los tres inmunógenos propios anti-SARS-CoV-2, desarrollados y producidos en el país, un hito único en el mundo.
Más de cinco millones de personas, el 44.9% de la población cubana, ya han completado el esquema de vacunación, de tres dosis.
Autoridades del Ministerio de Salud Pública (Minsap), el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed) y BioCubaFarma comparecen este martes en la Mesa Redonda para informar sobre la marcha de la vacunación masiva, los autorizos de uso de nuestras vacunas extendidas por la autoridad regulatoria, el programa de vacunación de los convalecientes y otros elementos de interés en la estrategia nacional de inmunización.
La doctora Ileana Morales, directora de Ciencia e Innovación del Minsap, comenzó su intervención en la Mesa Redonda explicando cómo va el proceso de vacunación, los fundamentos e hitos que lo conforman.
“Hace unos días comentábamos en este espacio que septiembre sería un mes decisivo, y así lo está demostrando. Hemos intensificado las aplicaciones de primeras dosis para ir cerrando esa etapa, sobre todo en los vacunables, y hay un grupo de personas que son convalecientes, que quedarían para octubre o noviembre. Estamos cerrando un mes que ha sido de una organización e intensidad tremendas”, destacó.
Sobre la estrategia cubana de vacunación, explicó que, a diferencia de lo que pasa en Cuba, hay países que aún no han administrado la primera dosis, cuando naciones de altos ingresos ya habían de dosis de refuerzo tras completar los esquemas. “Un dato interesante: no es porque no haya vacunas, a veces están ahí, venciéndose, sin utilizarse. Es un panorama triste, que muestra lo que pasa en el mundo globalizado, inequitativo”.
Aseguró que Cuba cuenta con una estrategia universal de vacunación, y el domingo superó el 80% de personas vacunadas con al menos una dosis. “Estamos entre los primeros países del mundo que logran este indicador, y lo hemos hecho con vacunas propias, que es único. Cuando acabe el día de hoy, cuando saquemos los datos, podremos tener un porcentaje mucho mayor”, dijo la directora de Ciencia e Innovación del Minsap.
También se refirió a la velocidad con que se está vacunando. “Cuba marca una gran diferencia, respecto a otros países. Ha estado promediando 200 000 dosis y más a diario. Ha habido días en los que hemos promediado por encima de las 350 000, con una organización intensa a nivel comunitario”.
En medio de la pandemia y con las afectaciones del bloqueo, se ha avanzado en el proceso de vacunación. “Nosotros tenemos un compromiso con el pueblo cubano, y lo que hemos dicho lo hemos ido logrando. Además, un hecho relevante ha sido la gestión del proceso de vacunación, muy propio de Cuba.
Entre las características de la estrategia cubana de vacunación, destacó su carácter nacional, el hecho de que se realiza con vacunas propias, tiene cobertura total y ha sido organizada por etapas.
“Esta estrategia tiene tres principios que para nosotros han sido fundamentales. Ha sido una vacunación universal, escalonada e intensiva.
“Hemos podido implementar esta estrategia porque Cuba cuenta con un sistema de salud, con las fortalezas que tiene, y una gran industria farmacéutica. Además, hemos sido muy consecuentes con los componentes regulatorio y ético que conlleva el desarrollo de las vacunas.
“El escalamiento ha sido esencial. Puede que otros países hayan esperado que termine un ensayo para lograr un autorizo, para hacer una vacunación. Cuba, con esos requerimientos regulatorios y éticos, ha ido escalando de ensayos al momento en que había evidencias contundentes por las que la autoridad reguladora recomendaba pasar a estudio.
“Cuando el estudio te decía, junto con el ensayo, que había muchas más evidencias contundentes, pasamos a una intervención, que ha suscitado interés a nivel mundial, incluso hemos hecho varios escritos.
“Cuando la intervención fue lo suficientemente amplia, y los candidatos vacunales demostraron que cumplían todos los requerimientos y la autoridad dio autorizo de uso de emergencia, pasamos a vacunación masiva. Eso es, por un lado, el escalonamiento. Pero, por otro lado, no ha sido festinado, lo hemos hecho por etapas”.
La doctora Morales destacó la prontitud con que se ha trabajado para lograr los nueve millones de personas vacunadas con al menos una dosis.
“En condiciones normales, hubiera tomado años. Desde los ensayos a la aprobación del estudio de intervención, hasta la vacunación masiva, los tiempos son de dos, tres, cuatro meses, como mismo es el tiempo que llevamos desde que comenzó la intervención, el 10 de mayo, hasta ahora que estamos terminando la primera dosis.
“Ha sido un reto muy grande que han debido enfrentar la industria y también la población. Han participado el Gobierno que ha estado coordinando acciones, las organizaciones de masas y otros sectores.
“Todo lo estamos haciendo en tiempo real, y es con una gestión intensa para que se cumplan los tiempos establecidos, sin violar nada. Para que se tenga una idea, las personas que participamos en esos procesos nos vemos todos los días para organizar, decidir… Por eso hablamos de un sistema de gestión de la vacunación. Es una estrategia coordinada, organizada, colegiada, que nos ha permitido ir escalonando”, señaló.
Resaltó que son muy buenas noticias las de este mes de septiembre. “El país ya superó la barrera de los nueve millones vacunados con al menos una dosis; 6.2 millones con segunda dosis, 4.95 millones con tercera, y cinco millones con esquema completo, para un total de más de 20 millones de dosis.
“Luego de tercera dosis, incluimos también el dato de esquema completo. ¿Por qué? Porque Soberana Plus está en primeras dosis, pero como es una sola dosis se quedaba fuera de la estadística de tercera (que cierra el esquema). Si eres convaleciente y te pones una dosis de Soberana Plus, es para ti el esquema completo, aunque no sea tercera dosis. Por eso incluimos, además de la cifra de personas con tercera dosis, la de esquema completo”, explicó.
“Este mes nos ha entrado la Plus para convalecientes adultos, la Plus con tiomersal, y sin tiomersal, la Soberana 02 para los niños alérgicos, sin tiomersal.
“La vacunación infantil también ha sido un hito. En 20 días hemos vacunado a más de 1.6 millones de niños. Llama la atención la madurez que han mostrado, la felicidad con que van y el orgullo y la responsabilidad con que se vacunan.
“El domingo nos aproximamos al 81% de población con al menos primeras dosis. Estamos en ese pequeñísimo grupo de países, con más de 80%”, destacó.
Los índices de Cuba son del 92.5% con primera dosis, el 64.3% con segunda, el 50.65% con tercera y el 51.30% con esquema completo. “Tenemos motivos para estar contentos, pero comprometidos, porque hay que seguir. El que empiece el tratamiento, debe concluirlo”, subrayó.
La Habana está a horas de culminar con todos los vacunables. “Tiene más del 90% con primera dosis entre su población total, y más del 70% con tercera dosis. A nuestro juicio, es la capital más vacunada del mundo. Además, en el resto de las provincias también se ha avanzado, y seguiremos. Queremos tener vacunatorios hasta en los aeropuertos”.
La directora de Ciencia e Innovación del Minsap se refirió a la apertura del curso escolar, el lunes, con la garantía de las tres dosis, según grupos de edad y organización, a cargo de Educación.
Respecto al duodécimo, dijo que se contará con más espacio, distanciamiento, en la medida en que se avanza en los días posteriores a la vacunación. “Estamos en un momento crucial, y con resultados alentadores”, afirmó.
La máster en Ciencias Olga Lidia Jacobo Casanueva, directora del Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed), anunció que este aprobó el autorizo de inicio del ensayo clínico de la vacuna cubana Soberana Plus para niños convalecientes.
“Es una buena noticia para la familia cubana, pues las niñas y niños se están vacunando con el esquema establecido, pero aquellos menores que ya padecieron la enfermedad también van a tener la oportunidad de tener su dosis de refuerzo”, dijo.
El ensayo clínico comenzará en los próximos días, con la inclusión de aproximadamente 530 niños en La Habana y Cienfuegos.
“Queremos transmitir a las familias mucha confianza. Estos niños pueden comenzar la escuela, pues haber padecido la enfermedad les deja cierta protección que los ayuda, aunque toda la industria biotecnológica está trabajando para hacer estudios en relación con las dosis de refuerzo, un elemento importante ante las nuevas variantes del virus”, apuntó.
Cuando comiencen la escuela, “los niños cubanos estarán vacunados, en su mayoría con tercera dosis. Los estudios de eficacia de las vacunas arrojaron excelentes resultados en relación con los niveles de los títulos de anticuerpos y cumplieron con todas las exigencias regulatorias”.
Respecto a la aprobación del esquema heterólogo de dos dosis de Soberana 02 con una dosis de Soberana Plus en los niños, Jacobo Casanueva refirió que se basó en todos los estudios que se hicieron en la población pediátrica. Se desarrollaron ensayos clínicos fase I y II con todo el rigor establecido en las regulaciones nacionales, las que a su vez están en correspondencia con las regulaciones internacionales.
“Se ha sido muy riguroso desde el punto de vista científico y regulatorio especialmente en el tema de los niños. Cuba tiene una amplia experiencia en la vacunación infantil, y es sabido que nuestros candidatos vacunales, ya hoy vacunas, se desarrollaron sobre la base de plataformas tecnológicas ya conocidas”, apuntó.
Recordó que primero se desarrollaron los estudios en los niños de 11 a 18 años de edad con el fin de estudiar el perfil de seguridad de la vacuna en ese grupo y su inmunogenicidad, para luego bajar al grupo de niños más pequeños y poder, una vez concluidos los estudios, otorgar el autorizo de uso en emergencias para las edades entre dos y 18 años.
“Todo ello, basado en la evidencia científica que los solicitantes presentaron al Cecmed. Ha sido un proceso inspeccionado con minuciosidad, tanto en las plantas, que habían sido certificadas como en los sitios clínicos donde se desarrollaron los ensayos, para verificar el cumplimiento de todas las buenas prácticas clínicas”, sostuvo la directora del Cecmed.
Sobre el uso de Soberana Plus en pacientes adultos convalecientes, precisó que se realizaron dos ensayos clínicos en el Instituto de Inmunología y Hematología, donde se evaluaron los resultados de inmunogenicidad y seguridad, que también fueron inspeccionados por la agencia reguladora cubana.
“Es una vacuna muy beneficiosa para los convalecientes, pues se ha observado que, una vez que han padecido la enfermedad, los títulos de anticuerpos no quedan altos, mientras que al recibir una dosis de Soberana Plus, el 80% de los sujetos desarrollaron un incremento significativo de la concentración de anticuerpos. Ante la circulación de nuevas variantes, como delta, esto tiene un efecto beneficioso pues los protege de una reinfección”, señaló.
Añadió que es necesario realizar el ensayo clínico para niños convalecientes. “Es un paso esencial, y de la misma manera iremos bajando en las edades”.
El Cecmed está a la espera del ensayo clínico pediátrico Ismaelillo con la vacuna Abdala, realizado en Camagüey, ya en la etapa de procesamiento de las muestras. “Esperamos tener en los próximos días los resultados y que podamos dar luego el autorizo de uso en emergencias para Abdala en esta población. Tenemos la certeza de que será un hito importante y Cuba podrá disponer de dos vacunas para su población infantil”.
Jacobo Casanueva refirió que en La Habana se desarrolla un estudio clínico pequeño con Abdala, denominado Meñique, para evaluar la seguridad e inmunogenicidad de la vacuna en edades pediátricas, que también aportará elementos importantes, mientras que en Cienfuegos está en ejecución el ensayo clínico Soberana Centro, con el candidato vacunal Soberana 01 .
“Ha sido un enorme reto para el Cecmed regular en estos tiempos de pandemia, pero no ha existido un solo ensayo clínico sin inspeccionar; incluso, el Departamento de Vigilancia del centro también ha estado en las últimas semanas visitando todos los vacunatorios, las escuelas. Han realizado un monitoreo en diferentes municipios de La Habana para controlar y chequear cómo se está ejecutando la vacunación en la población pediátrica”, dijo.
Cada lote fabricado –sostuvo– tiene que ser evaluado por el Cecmed. “Es un sistema completo, desde que sale el lote de la línea de producción y es liberado por el productor, hasta que se somete al control independiente, realizado por la autoridad reguladora. Una vez liberado, entra rápidamente Encomed (Empresa Comercializadora y Distribuidora de Medicamentos) para distribuirlo. Es un engranaje que no para, porque si no fuera así, no pudiésemos tener listos los bulbos en el vacunatorio ni los resultados actuales”.
Destacó que esto es posible por la integración existente en el sistema de ciencia y salud cubano, desde los centros productores de BioCubaFarma hasta el Ministerio de Salud Pública con su comité de innovación, el área de epidemiología, el Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos (Cencec), el Cecmed, cada una de las instituciones que han colegiado sus esfuerzos para impulsar la estrategia cubana de vacunación anticovid, con las características tan particulares que ha tenido.
“Cada etapa de esta estrategia ha pasado por la revisión del Cemed, desde los estudios hasta el proceso de intervención sanitaria y la vacunación masiva evaluando, controlando y fiscalizando que es nuestra misión”, afirmó la especialista.
El doctor Vicente Vérez Becomo, director general del Instituto Finlay de Vacunas (IFV), explicó en la Mesa Redonda de este martes la importancia de tener una vacuna como Soberana Plus, efectiva para los convalecientes en un esquema sin precedentes en el mundo.
“En esos 16 meses que llevamos batallando con la pandemia, la familia de Soberana ha realizado 14 ensayos clínicos. Si sumamos todos los que habíamos hecho antes de la COVID-19 en el último decenio, seguramente no llegaríamos a 14”, resaltó.
“Ha sido un trabajo muy intenso, y si se suman estudios que no son ensayos clínicos sino estudios adicionales como parte del ensayo clínico, estamos hablando de unos 30..
“Todo lo que se ha hecho ha sido con un enfoque regulatorio y para crear las evidencias necesarias que llevaran a tomar de decisiones. No se han tomado decisiones sobre la base de suposiciones. Eso es parte de toda la ciencia que se ha tenido que hacer, y a veces se han tenido que demorar las cosas, porque ha hecho falta un estudio para confirmarlas”, explicó..
Comentó que cuando se aplicaron las dos primeras dosis de Soberana 02 a los adultos, “no quedamos satisfechos con el porcentaje de personas que sobrepasaban un nivel”. Se decidió entonces que, si esas personas tenían memoria inmunológica, debían recibir una vacuna que reforzara nada más esa respuesta. Ese fue el sistema heterólogo que iniciamos a principios del año, “el primer esquema de ese tipo del que se habló en el mundo. Por entonces, no se hablaba de sistemas heterólogos”, recordó.
“Con ese esquema seguimos trabajando e implementamos varias fases de ensayos clínicos, estudio de intervención en población de riesgo, intervención sanitaria, y con todos esos datos y argumentos en la mano pasamos al ensayo pediátrico”.
Precisó que, en el caso de Soberana 02, “nosotros en Cuba fuimos al revés. El mundo desarrolló vacunas para adultos; nosotros desarrollamos una vacuna para niños. Porque una vacuna conjugada es una vacuna de niños. Las vacunas conjugadas han tenido gran impacto y han demostrado su eficacia en niños, y después han sido utilizadas en adultos.
“Diseñamos una vacuna para niños sobre la base de una plataforma muy conocida y segura y de un grupo de criterios tecnológicos que indicaban que funcionaba muy bien. Luego tratamos de extrapolarla a los adultos, pero en todo momento era para niños”, señaló.
Eso –continuó– marca la diferencia con las vacunas líderes del mercado, que fueron diseñadas para adultos. “A la hora de bajarlas a los pediátricos, usted no tiene ninguna experiencia con estos y si se encuentra con algunos efectos adversos en el adulto, evidentemente tiene que ir con mucha cautela al niño Nosotros arrancamos con una vacuna cuya base era pediátrica; por lo tanto, podíamos ir más rápido, porque teníamos cierta evidencia de seguridad.
“En los niños, tenemos un resultado que podemos catalogar de espectacular. Estamos hablando de que a la segunda dosis hay una respuesta de todos los niños de entre 3 y 11 años, y la inmensa mayoría, más del 90% de los adolescentes, responden. En comparación, con la misma segunda dosis, en los adultos solo el 75% responde. Hay una diferencia.
“Con la tercera dosis la respuesta se refuerza de manera impresionante. Hablamos del parámetro de inhibición de la reacción del antígeno del virus con el receptor en las células, y cuán buenos son los anticuerpos haciendo eso.
“En el caso de los niños de 3 a 11 años, el 90% alcanza el 80% de las inhibiciones en la tercera dosis. Eso es algo impresionante.