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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

miércoles, 25 de mayo de 2022

Valores correctos e incorrectos para una economía de dinamismo

Premio Nobel de Economía (2006)
Director del Centro sobre Capitalismo y Sociedad
Universidad de Columbia

No podremos recuperar el dinamismo de antaño a menos que restauremos los valores modernistas y rechacemos los posmodernos.

May 18, 2022


Fermín Portilla

Si bien los últimos dos años han traído muchas disrupciones, también han traído oportunidades para el cambio. Un problema persistente en Occidente es que los países que lo lideran están sufriendo una pérdida de su antiguo encanto, una pérdida de su antiguo impulso. Ha habido una pérdida significativa del espíritu modernista, que se agitó poderosamente en la Italia y la Alemania del Renacimiento tardío (finales del siglo XV y XVI) –piénsese en Pico della Mirandola, Lutero y Cellini– y alcanzó una “masa crítica” en el siglo XIX. Primero en Gran Bretaña y Estados Unidos; luego en Alemania y Francia.

Pienso en este “espíritu modernista” compuesto por varios valores modernos. Uno es el individualismo: pensar por uno mismo, estar dispuesto a romper con las convenciones y un deseo dickensiano de "tomar el control de tu vida". El segundo es el vitalismo: tener el coraje shakespeariano de actuar, la voluntad nietzscheana de superar los obstáculos y, en palabras de Lincoln, desplegar una "rabia" por lo nuevo. El último es el expresionismo: ejercitar la imaginación de la que habla Hume, explorar o experimentar, viajando así hacia lo desconocido.

En las naciones afortunadas de tenerlo, el último nacimiento de este espíritu moderno fue lo que alimentó el dinamismo, es decir, el deseo y la capacidad de innovar. Este dinamismo provocó las explosiones de innovación en el siglo XIX, y esta innovación se convirtió en el motor que impulsó a la inversión empresarial. (Por supuesto, incluso una persona o nación que posea el mayor dinamismo puede no lograr la innovación que buscaba).

Esta hipótesis se pone a prueba en mi libro Dynamism, que reporta evidencia de varios países, a partir de datos de la OCDE[1], de que el grado de modernismo, medido por diversas actitudes y creencias, está fuertemente correlacionado con el grado de desempeño económico, medido por la satisfacción laboral, la participación en la fuerza laboral, etc.

No resulta sorprendente que se trate de una pérdida sustancial de ese espíritu modernista y, por lo tanto, de cierta pérdida de dinamismo, lo cual ha llevado en gran medida a tasas de innovación mucho más bajas a partir de fines de la década de los 60. (Los años del boom de Internet fueron un respiro bienvenido, por supuesto, y el auge inmobiliario de Bush-Greenspan no fue un respiro ni tampoco bienvenido). Las pérdidas de innovación parecen estar ubicadas en las industrias tradicionales. La innovación que tenemos parece estar concentrada en nuevas industrias de alta tecnología; de hecho, en solo unas pocas corporaciones célebres y recientemente incluso ellas parecen haber perdido parte de su impacto en la productividad.

Además, en mi libro Mass Flourishing doy algunas evidencias de que la innovación en el siglo XIX también fue omnipresente, en todas o en la mayoría de las industrias, e inclusiva desde las bases de la sociedad en adelante. Gran parte, quizás la mayor parte, de la contribución de la innovación al crecimiento económico puede atribuirse a las nuevas ideas de la gente corriente que se dedica a la vida empresarial. El trabajo que hacían todos los días las llevó a concebir métodos mejores o diferentes en granjas, fábricas y oficinas, aunque debían ser conscientes de que el éxito comercial era incierto.

Ahora, también me parece que existe un temor a la incertidumbre "knightiana" (llamada así después de Frank Knight; Keynes también introdujo el concepto en A Treatise on Probability, 1921). La gente llegó a sentirse incómoda con la falta de dirección que los valores modernistas inyectaron en la economía. Esta pérdida de su antigua fascinación por viajar a lo desconocido, que es un elemento del expresionismo, constituye una de las causas de la grave pérdida de dinamismo y, por lo tanto, de una grave pérdida de innovación. (Esto no significa que la innovación haya desaparecido por completo).

Algunos creemos que también ha habido un declive del individualismo. ¿Dónde están las historias de Horatio Alger? ¿Dónde están los jóvenes que le preguntan a Horace Greeleys en qué dirección ir? ¡Me sorprende que los jóvenes digan en las encuestas de opinión que quieren permanecer en su ciudad natal, vivir cerca de sus amigos o incluso seguir viviendo en casa! Este retrato de Estados Unidos es casi irreconocible para mí. Ciertamente, no es la nación que pintó Norman Rockwell y sobre la que escribió Willa Cather.

¿Qué hay del vitalismo? ¿Están los estadounidenses todavía bien en ese aspecto? No estoy seguro. Me pregunto: ¿los estadounidenses siguen siendo hacedores? ¿Les gusta competir como en las décadas, digamos, de 1850 a mediados de la del 60? ¿O siguen siendo esas personas perezosas siempre recostadas en frente de la televisión, como alguna vez les dijeron? ¿Están en todos los tweets que llegan por hora?

El flagrante cortoplacismo de los jefes corporativos y de nuestros representantes en las legislaturas (observen los recortes de impuestos de 2017 propuestos en Washington) es otra hipótesis. Respondiendo a una consulta de Larry Summers, analicé lo que ha sucedido con la inclinación de la curva de rendimiento desde los períodos más antiguos hasta los más recientes. La tendencia ha sido al alza. En el período 1925-32, la tasa promedio de diez años estaba solo 0,05 puntos por encima de la tasa promedio de tres meses. En el periodo 1994-96 fue 1,93, en 2003-2005 y en 2016-17 fue 1,51.[2] Estas observaciones son consistentes con la hipótesis de que los administradores de activos y los clientes son más reacios a los activos a largo plazo, con su elemento de incertidumbre relativamente alto, que en el lapso de años normales en el período de entreguerras. Sin embargo, el surgimiento hipotético del cortoplacismo no está fuera de mi marco de valores modernistas. Me parece una pérdida de vitalismo.

La emergencia del uso abusivo de patentes y regulaciones proteccionistas es otra hipótesis convincente. Los problemas son demasiado conocidos como para exponerlos aquí. Solo subrayaría que una economía necesita alguna protección de patente básica y algunas regulaciones básicas. Sin embargo, un bosque de regulaciones y patentes hace que para las personas sea una carga iniciar nuevas empresas. Y presenta riesgos legales para los empleados y gerentes dentro de las empresas existentes, a quienes les hubiera gustado probar nuevos métodos o políticas. ¿Por qué la sociedad ha permitido el surgimiento de esos abusos gubernamentales? En parte, mi respuesta es que gran parte de la ciudadanía ha perdido su lealtad a los valores modernistas.

Finalmente, los políticos han tomado medidas ad hoc que bloquean directamente la competencia de nuevas ideas. La entrada de nuevas empresas se ve impedida mediante una variedad de acciones, desde aranceles y cuotas hasta la ayuda directa a los titulares, a fin de evitar que las empresas establecidas pierdan participación en el mercado. Además, cuando los titulares se salvan de las empresas con nuevas ideas, pueden permitirse el lujo de reducir cualquier innovación defensiva que pudieran haber hecho. Todo esto representa un serio rechazo al individualismo en favor de la acción colectiva.

De manera que nos enfrentamos a una revuelta contra los valores modernos que una vez impulsaron la innovación masiva en las principales economías de Occidente y a un surgimiento de valores posmodernos que gradualmente han dirigido a la sociedad hacia otras formas de vida. No podremos recuperar el dinamismo de antaño a menos que restauremos los valores modernistas y rechacemos los posmodernos.









Edmund S. Phelps, el Premio Nobel de Economía (2006) y director del Centro sobre Capitalismo y Sociedad en la Universidad de Columbia, es autor del libro Mass Flourishing y coautor de Dynamism. Ha escrito libros sobre crecimiento económico, teoría del desempleo, recesiones, estancamiento, inclusión, trabajo gratificante, dinamismo, innovaciones domésticas y la buena economía.

A un año de aprobadas, ¿cómo marchan las 63 medidas para dinamizar la agricultura? (+ Video)

Por: Randy Alonso Falcón, Yunier Javier Sifonte Díaz, Dinella García Acosta, Lissett Izquierdo Ferrer

 

El ministro de la Agricultura, Ydael Jesús Pérez Brito, comenzó su intervención este martes en la Mesa Redonda refiriéndose a la crisis alimentaria que golpea al mundo, de la cual Cuba no escapa, con el efecto añadido del bloqueo recrudecido por la administración estadounidense.

Pero, destacó, está la voluntad del Gobierno y el Partido de buscar soluciones y dinamizar el sector de la agricultura, con la aprobación de 63 medidas implementadas desde hace un año.

En la agricultura, dijo, los procesos llevan tiempo y algunos son largos.

Son 63 medidas que incluyen 658 acciones, con metas e indicadores medibles. “No son medidas estáticas, sino que se van mejorando”, al tiempo que se rinde cuentas a sus promotores, comentó el ministro.

Esas decisiones están divididas en siete grupos relacionados con:

  • La gestión y las finanzas del sistema de la agricultura (Ministerio, empresas y productores).
  • Programa productivo.
  • Sistema cooperativo.
  • Los cuadros del sector.
  • La ciencia, innovación y comunicación.
  • Comunidades agropecuarias.

Pérez Brito comentó que ya se han aprobado 16 políticas agropecuarias, siete decretos leyes, 11 decretos y 19 resoluciones, que “favorecen y destraban los temas relacionados con la producción”.

La Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó recientemente la Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional.

El ministro dijo que las medidas aprobadas buscan también fortalecer el papel de los municipios, al tiempo que se realiza un reordenamiento estructural del Ministerio de la Agricultura, que anteriormente tenía más de 1 000 empelados, cifra que se disminuyó a 200.

De 2015 a la fecha se ha reducido el 60% de la plantilla de ese ministerio, mientras el número de empleados en las delegaciones territoriales es un 41% menos. “Hemos tratado de buscar estructuras más llanas, con menos indirectos”.

Sin embargo, amplió el ministro, las delegaciones municipales crecerán en unos 500 cargos.

Los grupos empresariales también han reducido sus plantillas en un 39%. “Hay OSDE que tenían más de 180 trabajadores indirectos y hoy no pasan de 70. Y todavía tienen que seguir organizándose, con otra forma de atender y desarrollar a las empresas. Deben dedicarse a lo estratégico, no pueden llenarse de documentos, de burocracia”.

El ministro explicó que no se trata de dejar disponibles a las personas, sino de reubicarlas. Por ejemplo, “hay compañeros que eran jefes de UEB que hoy son jefes de un colectivo laboral en una máquina de riego”.

“Tenemos que buscar a más personas dedicadas a la producción”, porque mientras más indirectos haya menos salario cobran aquellos que producen la tierra, subrayó el ministro y reconoció que habían muchas “estructuras infladas”.

Sobre el tema financiero, expresó la necesidad de seguir buscando proyectos de colaboración y ampliar la inversión extranjera –donde no se ha avanzado lo suficiente–, así como incrementar las exportaciones y los encadenamientos productivos.

Con respecto a la banca de fomento agrícola, comentó que ha sido muy bien acogida por los productores.

El año pasado se asignaron 1 800 millones de pesos, que se entregaron (con una tasa de interés de 1.7) fundamentalmente a productores vinculados con la producción porcina, la ganadería vacuna, y el cultivo de arroz, plátano, yuca y guayaba.

El ministro informó que este año también se planifican 1 800 millones de pesos.

A partir de las nuevas medidas aprobadas por el Gobierno para dinamizar la producción agropecuaria, el Banco Central de Cuba (BCC) emitió la Resolución No. 173/2021, donde se ampliaron a otros productos y programas priorizados de la producción de alimentos los beneficios de tasas de interés y plazos.

Entre los nuevos productos beneficiados figuran el tomate, la soya, el ganado porcino y el ganado mayor, los cuales se suman a otros como el arroz, el frijol, el maíz, la papa, el plátano, la yuca y el boniato, que ya habían sido tenidos en cuenta, destaca la norma del BCC.

Pérez Brito dijo que por esa vía se han aprobado 18 282 créditos y se han entregado más de 5 000 millones de pesos: el 63% a empresas, el 21% a cooperativas y el 14% a productores individuales.  

El ministro destacó la importancia de capacitar más a los productores, quienes a veces prefieren invertir con el dinero propio.

Entrega de tierras: Asunto vital para la agricultura cubana

Foto: ACN.

Según Ydael Pérez Brito, en Cuba hay buenas productoras y productores, conocimientos y ciencia acumulada. “Esta es una de las fortalezas que tenemos, así como una gran cantidad de tierras por explotar. Son asuntos en los que es necesario trabajar para lograr el fortalecimiento de la empresa como rector de los encadenamientos entre productores”, aseguró.

De igual manera, el Ministro de la Agricultura explicó que existen 370 000 tenentes naturales de tierras, 4 000 cooperativas y 300 empresas. Sin embargo, aun quedan en el país tierras ociosas o deficientemente explotadas, un problema por solucionar en aras de elevar las producciones. “Debemos implementar bien las medidas que tomemos, para que nuestro pueblo sienta que hacer producir la tierra sea parte de su proyecto de vida”.

Al analizar este asunto, Pérez Brito mencionó dos cuestiones básicas: los colectivos laborales y la entrega de tierras. Como parte de las decisiones innovadoras y que dimensionan el sistema de pagos, mencionó que hay campesinos de la provincia de Mayabeque que han logrado un salario superior a los 60 mil pesos en un mes. “Esto es motivador, porque no le ponemos límite al salario. De ahí la importancia de reducir los trabajadores indirectos y los intermediarios”.

A su vez, el ministro cubano mencionó que existen más de 1 500 colectivos laborales, con casi 15 000 trabajadores, que podrían beneficiarse de las medidas aprobadas. Sin embargo, reconoció que no en todos los lugares son recibidas del mismo modo. “Encontramos problemas con los jefes, porque no cambian sus métodos. Eso no crea sentido de pertenencia en los trabajadores y necesitamos una gestión eficiente también allí”.

“Tenemos que potenciar una alta práctica de la agroecología, poner más personas a producir y explotar todas las tierras posibles”, apuntó.

Respecto a este tema, Ydael Pérez explicó que se ha crecido en las áreas cultivadas, pero un resultan insuficientes. Por ejemplo, en los plátanos faltan 28 000 hectáreas, mientras que la malanga necesita otras 11 000 y la yuca más de 50 000. En sentido general, valoró que falta avanzar en áreas de desarrollo tanto en cultivos varios como en la ganadería.

“En la entrega de tierras tenemos muchas reservas. Hay demoras en los cumplimientos de los plazos y resistencia de las administraciones para entregar terrenos ociosos. No obstante, hemos dado pasos y de 1 070 solicitudes fuera de término ya logramos solucionar alrededor de 300. Tenemos otras 13 800 en proceso y debemos apurarnos con ellas”, aseguró.

Otra estrategia analizada por el ministro fue la de trabajar con más intencionalidad con los productores, acercarse a ellos y proponerles tierras. “Son problemas subjetivos que podemos enmendar nosotros mismos. En estos temas no aspiramos a concentrar la propiedad de las tierras en usufructo, sino la gestión de esos terrenos”.

Respecto a la producción porcina, el ministro explicó que se han entregado más de 7 mil hectáreas de tierra a porcicultores, aunque la falta de pienso importado sigue como el principal problema en esta área. “Estamos en un proceso de cambio de la matriz de alimentación y de la consolidación de un programa paralelo que permita la cría de animales criollos, pero para todo ello necesitamos incrementar el número de productores”.

Por su parte, la producción de leche y carne pasa por la recuperación de más de mil vaquerías típicas, así como de la eficiencia de los más de 150 mil productores. “Tenemos más de 27 000 ganaderos con diez o más vacas. Ellos son clave en nuestros planes y los estamos visitando”.

Ydael Pérez Brito comentó que aun cuando es posible otorgarles hasta cinco caballerías de tierras a los ganaderos, el promedio ronda las 1.5, aun demasiado bajo.

“Decrecemos en la masa ganadera. Tenemos poco más de 3.5 millones de cabezas de ganado, pero solo el 40 por ciento de nuestras vacas paren. Aunque vamos cumplimento el plan de leche, esta es un área donde igualmente se puede hacer más”, aseguró.

Finalmente, el ministro confirmó el crecimiento en las áreas en explotación dedicadas al cultivo de viandas y vegetales, pero igualmente consideró que se podía hacer más. Según dijo, la autonomía de los municipios para concertar precios es un estímulo a la producción, mientras contribuye a no elevar en exceso los costos. Aun así, valoró como esencial el mejoramiento de las semillas, la variedad genética y los contratos con los productores.

“No logramos entregar insumos como antes y tampoco estamos satisfechos con los precios, pero aun así buscamos alternativas a partir de fertilizante biológicos. Aprovechar las potencialidades de los municipios para gestionar sus necesidades y aspirar a una agricultura de pequeña y mediana escala es igualmente fundamental para rescatar la agricultura cubana con nuestros propios esfuerzos”, concluyó.

El ministro precisó que el país cuenta con 4 494 cooperativas y más de 400 000 productores y recordó que en el Buró Político se aprobaron 17 soluciones para las cooperativas y que actualmente se trabaja en una nueva norma legal que les otorgue más independencia. 

Con respecto a la formación de cuadros, Pérez Brito señaló que se trabaja en las competencias y en la proyección del cuadro. “Tenemos que seguir mejorando el trabajo con los jóvenes”. 

De igual forma, destacó el papel de los científicos y la ciencia, la cual ha permitido avanzar en la gestión basada en la innovación. “Se han logrado 247 innovaciones, 33 temas y 117 indicaciones del presidente”. 

No obstante, -dijo- persisten insatisfacciones. “Hay que buscar mecanismos que nos permitan que lo que se ha logrado en un productor se extienda con más rapidez a otros”. 

Asimismo, “no estamos satisfechos con la capacitación. Hay que buscar otras maneras”, añadió. 

Al comentar sobre el impacto de las 63 medidas en la agricultura, el ministro dijo que “se está avanzando, aunque no es para sentirse complacidos. Estamos totalmente insatisfechos”. 

Explicó que a pesar de la situación actual de los insumos y el recrudecimiento del bloqueo, se han logrado dar pasos y avanzar. 

“Tenemos que buscar políticas que dinamicen más al productor y lo estimulen a estar más en el campo. Hay producciones que están atrás, como el café, la ganadería, la leche y el programa porcino. La solución no está en importar los insumos. Tenemos que buscarla nosotros aquí”, concluyó. 

En video, Mesa Redonda