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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 22 de mayo de 2026

¿Reformar ahora? Lecciones de una década y los límites del presente




21 mayo 2026, LJC



El debate sobre las reformas económicas ha vuelto. Basta con abrir cualquier medio de comunicación en estos días para verificarlo. Ese renovado interés ocurre, además, en un contexto político especialmente complejo para Cuba: una negociación abierta con los Estados Unidos, acompañada de un bloqueo energético, severas sanciones sobre la inversión extranjera y una retórica de confrontación que incluye amenazas de escalada militar.

En medio de tal situación, en algunos espacios se discute sobre el sentido de avanzar, bajo las actuales condiciones, en un programa de reformas económicas profundas o, por el contrario, postergar este programa para priorizar otros objetivos tácticos más inmediatos: aliviar la emergencia energética, asegurar suministros básicos, evitar un deterioro humanitario mayor o ampliar márgenes diplomáticos de negociación.

La pregunta es compleja. Pero antes de reflexionar sobre ella conviene examinar la historia reciente de las reformas económicas cubanas. No porque esta ofrezca recetas concretas, sino porque la última década deja lecciones importantes sobre lo que se hizo y lo que se dejó de hacer, lo que funcionó y lo que no y, sobre todo, arroja luces sobre los márgenes de lo posible en las condiciones actuales.

Una historia corta de las reformas económicas en Cuba

Cuba es una economía que necesita reformas profundas. La afirmación es cierta bajo cualquier circunstancia, no cambia. Se fundamenta en la idea de que el país arrastra problemas estructurales persistentes, como baja productividad, débil capacidad exportadora, incentivos insuficientes a la producción, limitada autonomía empresarial y mecanismos de asignación de recursos poco eficientes. Estos constituyen problemas horizontales compartidos, que van desde la generación de energía hasta la producción de alimentos.

La reforma entre 2011 y 2019: la pérdida de momentum

Una cosa es necesitar reformas y otra muy distinta tener condiciones para implementarlas. Entre 2011 y 2019 —y probablemente, sobre todo, hasta 2016— Cuba tuvo la mejor oportunidad en décadas para avanzar más profundamente en esa dirección. Sí, persistía el diferendo histórico con Estados Unidos y la restricción externa seguía formando parte del paisaje económico nacional. Pero a una escala incomparablemente menor que la actual.

La Actualización del modelo económico que inició en 2011 brindó el marco general para este propósito. Durante los primeros años confluyeron, además, condiciones externas excepcionales: Venezuela aún aportaba importantes flujos comerciales y financieros; persistían programas regionales de cooperación; el acercamiento con la administración Obama abrió expectativas económicas inéditas; crecía el turismo norteamericano, el interés de inversionistas extranjeros y la percepción —correcta o no— de que Cuba comenzaba a abrirse al mundo.

Sería impreciso afirmar que no hubo transformaciones al calor de la Actualización: se amplió el espacio al trabajo por cuenta propia, se promovió una nueva ley de inversión extranjera, se introdujeron cambios tributarios y se descentralizaron parcialmente algunos mecanismos financieros y de gestión empresarial.

Sin embargo, los cambios promovidos fueron insuficientes para corregir los problemas estructurales de la economía. Persistieron restricciones fundamentales:
  • un sector privado limitado a unas pocas actividades, 
  • un sector estatal atado a las cadenas de la asignación centralizada de recursos, 
  • un sistema de precios distorsionado, pocos incentivos productivos, 
  • un ambiente monetario segmentado, 
  • un sector exportador asfixiado por un tipo de cambio sobrevaluado, 
  • obstáculos regulatorios sobre la inversión, el comercio y la gestión económica,   entre muchos otros.
Faltó voluntad política para aprovechar un contexto favorable y atacar restricciones estructurales más profundas. Las condiciones externas amortiguaban parcialmente los costos de no reformar y, en cierto sentido, maquillaban desequilibrios acumulados.

A medida que avanzó la década, el contexto comenzó a deteriorarse. Venezuela entró en crisis, se redujeron programas regionales de cooperación y Donald Trump —en su primera administración— desmontó buena parte del deshielo con Cuba y reimpuso sanciones. En 2019 el país entró en recesión debido a una crisis de ingresos externos en desarrollo.

La segunda etapa: reformar bajo shock (2020–2025)

Sin los deberes hechos en la etapa previa, sanciones crecientes y una crisis del sector externo, llega el año 2020. La pandemia desplomó el turismo, redujo drásticamente los ingresos externos y forzó un severo ajuste de importaciones. Combustibles, alimentos e insumos productivos comenzaron a escasear con mayor intensidad.

El shock externo se tradujo rápidamente en un agravamiento de los problemas monetarios internos. En 2020, el déficit fiscal alcanzó un pico, la brecha cambiaria (diferencia entre el tipo de cambio formal e informal) se amplió y la inflación se disparó hasta 18,5 %, alcanzando los dos dígitos por primera vez en décadas.

Este contexto más complejo exige reformas más complejas. No resultará suficiente con atender los problemas estructurales heredados. Se requerirá abordar desequilibrios monetarios creados por el shock externo y el Ordenamiento Monetario de 2021. Encima, el contexto se agrava por otras causas. Por un lado, una desproporcionada concentración de recursos escasísimos en la infraestructura del turismo; y, por otro, un complejo escenario internacional, marcado por una crisis inflacionaria significativa (2022). Para completar el cuadro, las consecuencias de la crisis empeoran aún más la situación; una crisis migratoria (2022–2024) hace perder al país uno de sus activos más importantes —su capital humano joven—, mientras la fractura de la infraestructura energética complejiza cualquier estrategia de salida inmediata.

En el período se implementaron reformas estructurales. No sin vaivenes e incongruencias, la apertura al sector privado ha sido bastante amplia. Por ejemplo, más del 50 % de la circulación minorista de mercancías pasa por esta forma productiva, presente de forma significativa, además, en cadenas logísticas, de comercio exterior, de transportación de cargas, energía solar fotovoltaica, servicios informáticos y entre otros. Más recientemente, se anunciaron cambios para la inversión extranjera (2025) con participación de la diáspora (2026), la constitución de un mercado cambiario para ciertas empresas (segmento III), se dolarizaron transacciones en el sector estatal y se transformaron algunos mecanismos de pagos internacionales para dotarlos de mayor flexibilidad.

También hubo desaciertos y ausencias, pues no se favoreció una mayor convergencia entre precios estatales y privados; no se puso al sector exportador en el centro de la reforma; se concibió la estabilización macroeconómica como un proceso exclusivo de corrección del déficit fiscal y no como un proceso más amplio que incorporara la dimensión productiva y cambiaria. No se reformaron las competencias empresariales (ley de empresas) y como consecuencia no pudieron adaptarse al nuevo entorno. Y, quizá el mayor desacierto de todos fue perder tiempo y actuar sin suficiente pragmatismo en un contexto de creciente deterioro económico y social.

De los varios aprendizajes que dejan estos dos períodos, señalaré cinco que son, en mi opinión, los más relevantes.

Primera lección: los problemas estructurales no desaparecen; se agravan. La pandemia no creó los principales problemas económicos de Cuba; los expuso y profundizó. Postergar reformas estructurales no eliminó sus costos; solo desplazó su expresión hacia condiciones más difíciles de manejar. Al no solucionar los problemas se perdió credibilidad, un ingrediente clave de cualquier proceso de cambio.

Segunda lección: las reformas deben estar guiadas por el pragmatismo y el sentido común. Lo importante es promover cambios que funcionen y resuelvan problemas. Cuba no necesita diseñar «una reforma perfecta» en el momento «cero»; necesita diseñar una reforma que funcione. Como recordó un reformista pragmático alguna vez: «no importa que el gato sea blanco o negro, lo importante es que cace ratones».

Tercera lección: las transformaciones mal secuenciadas empeoran los problemas. El Ordenamiento Monetario constituye probablemente el ejemplo más visible. Muchos fallos de implementación suceden porque se desmontan mecanismos existentes —por malos que sean— antes de construir otros capaces de reemplazarlos. Con el Ordenamiento se eliminó un esquema monetario profundamente imperfecto para sustituirlo por otro inexistente; y cuando el vacío de reglas y el desanclaje institucional ocuparon el espacio, la incertidumbre y los problemas de expectativas desataron nuevos desequilibrios.

Cuarta lección: atender desequilibrios macroeconómicos sin enfrentar simultáneamente los desafíos estructurales que lo originan solo reproduce y amplifica el estancamiento productivo y la pobreza.

Quinta lección: reformar significa también contraponer intereses. Haber priorizado la inversión en hoteles por encima de otros objetivos estratégicos profundizó los efectos de la crisis y restringió la posibilidad de salir de ella. Las decisiones de inversión también son decisiones de renuncia: recursos dirigidos a un objetivo dejan de estar disponibles para otros.

2026: ¿se puede reformar en las condiciones actuales?

En 2026 entramos en una nueva fase del problema, más difícil y compleja que la anterior (si es que acaso es posible). Las sanciones coercitivas y unilaterales que siempre han estado presentes evolucionaron. Por un lado, hacia algo que cualquier analista político interpretaría como un acto de guerra —el bloqueo de combustibles— y, por otro, hacia una mayor institucionalización de su alcance extraterritorial, particularmente sobre la inversión extranjera. Por si lo anterior fuera poco, aumentan las tensiones y las expectativas sobre una posible escalada militar, un hecho que disuade aún más cualquier interés por el destino Cuba, afectando las perspectivas de inversión y la demanda turística.

Entonces, ¿tienen las reformas algún rol en este contexto?

Aunque la necesidad de reformas económicas sigue ahí, el principal cuello de botella actual ya no es únicamente económico. Resulta extremadamente difícil promover transformaciones profundas sin acceso estable a un insumo básico como la energía, sin inversión ni financiamiento y sin suficiente demanda externa.

Siempre existen pequeños espacios de maniobra, pero son marginales y difícilmente tendrán los efectos generales que se necesitan para alterar el equilibrio actual. Porque una cosa es reformar una economía con problemas estructurales —como la Cuba de 2011— y otra muy distinta es intentar hacerlo en medio de una emergencia prolongada, con una severa crisis energética, restricciones financieras crecientes y sanciones sobre algunos de los principales resortes económicos del país.

Las reformas profundas requieren tiempo, financiamiento, una estabilidad mínima e insumos básicos para sostener la actividad económica. Y hoy Cuba enfrenta precisamente la ausencia de esas condiciones.

Hoy, por lo tanto, es momento de hacer política, no economía. No porque la política sustituya las reformas económicas, sino porque las restricciones más severas ya no son únicamente técnicas. Incluso la burocracia económica más eficiente y con mayor voluntad de cambio tendría enormes dificultades para reorganizar una economía en este contexto.

Promover reformas económicas hoy significa, primero, recuperar márgenes mínimos de maniobra: aliviar la asfixia energética, reconstruir espacios de negociación internacional y recuperar acceso a financiamiento e inversión. Y eso, bajo las actuales condiciones, solo parece posible a través de la política como instrumento. No pedirle a la economía lo que la economía no puede dar.

Hay un par de problemas añadidos. Uno es el tiempo: mientras este pasa, los problemas estructurales siguen ahí, no esperan, se agravan y la crisis humanitaria se profundiza. El otro es la endogeneidad, de la cual emerge una importante paradoja. En las condiciones actuales, las transformaciones necesitan apoyo financiero internacional. Y nadie parece dispuesto a financiar cambios si no percibe señales creíbles de transformación. Pero, al mismo tiempo, el deterioro del contexto hace cada vez más difícil producir esas señales.

Son probablemente los tiempos más complejos que ha enfrentado el país en décadas y, como sociedad, atravesamos múltiples tensiones simultáneas. La historia reciente deja, sin embargo, una lección incómoda: cuando existieron mejores condiciones, las reformas se hicieron a medias y se perdió tiempo valioso; hoy, cuando las reformas siguen siendo necesarias, las condiciones extremas reducen drásticamente los márgenes para implementarlas con profundidad.

La contradicción es evidente. Cuba necesita transformaciones más que nunca, pero probablemente dispone hoy de menos condiciones que antes para impulsarlas. De ahí que el desafío inmediato no sea escoger entre política o economía, sino entender su secuencia: sin mínimos márgenes políticos y financieros será difícil reorganizar la economía; pero sin señales creíbles de transformación también será difícil construir esos márgenes.

Espero y deseo por mi país que la actual situación encuentre una salida mediante la paz, el alivio de tensiones y la reconstrucción de espacios de cooperación. Si ese momento llegara, la lección de la última década debería estar clara: no volver a desperdiciar otra ventana de oportunidad.

jueves, 21 de mayo de 2026

Cuba anuncia nueva tarifa por cada KWh de energía renovable aportado a la red eléctrica (+Infografía y PDF)

 Por: Frank Martínez Rivero

 



En conferencia de prensa ofrecida en la sede del Ministerio de Energía y Minas, la viceministra de Finanzas y Precios, Yenisley Ortiz Mantecón, detalló los alcances de la nueva norma, que deroga la anterior Resolución 238 de 2023.

Explicó que esta resolución da continuidad a un grupo de medidas que, desde 2023, se han venido adoptando para favorecer la estrategia nacional de transformación de la matriz energética y para buscar soluciones alternativas.

Subrayó que estas acciones resultan hoy “más que nunca necesarias e importantes” en el contexto actual, y que en ellas “debe primar la participación de todos los actores: estatales, no estatales y la población”.

Ortiz Mantecón recordó que recientemente fueron aprobadas importantes directivas del gobierno para enfrentar la situación de emergencia provocada por el desabastecimiento agudo de combustible. Entre esas directivas se encontraban las referidas a la necesaria actualización de la tarifa de compra de energía de los cogeneradores que utilizan fuentes renovables.

Señaló que la tarifa vigente desde 2023 establecía valores diferenciados para el sector residencial y el sector no residencial, pero, tras el análisis y la evaluación realizados —a casi cuatro años de su implementación—, se evidenció que esas tarifas “no respondían correctamente a la materialidad de reconocer los reales costos y gastos asociados”.

Descargue el Pdf aquí:

Resolución 114 del Ministerio de Finanzas y Precios

La funcionaria explicó que la nueva resolución elimina la dispersión existente y establece una única tarifa para la compraventa de energía, lo cual, a su juicio, “favorece también el entramado institucional y la incorporación de las personas naturales a la búsqueda de las soluciones que tanto necesitamos”.

A partir de ahora, el pago será de 90 pesos cubanos por cada kilowatt-hora aportado por un cogenerador, independientemente de su origen o naturaleza. La tarifa se aplica tanto a personas jurídicas como a personas naturales en sentido general.

Ortiz Mantecón recordó que, mediante la Resolución 169 del Ministerio de Finanzas y Precios, aprobada el año pasado, ya se habían dispuesto más de seis beneficios fiscales asociados a medidas para la transformación de la matriz energética y el uso de fuentes renovables. En esta oportunidad, se añade una nueva disposición: la exoneración total del pago del impuesto sobre ventas a todos los actores, cualquiera sea su naturaleza, que participen en la venta de energía. La exoneración abarca la totalidad de los ingresos que perciba el cogenerador por esta compraventa.

“Esto, en definitiva, es también una política marcada del gobierno, se justifica, y nosotros entendemos que es un paso de motivación y de participación para quienes tengan la capacidad —en el complejo escenario en que el país se desempeña— de aportar energía”, afirmó la viceministra.

Sin trámites burocráticos adicionales

Un aspecto que Ortiz Mantecón aclaró es que el nuevo beneficio fiscal no implica un trámite adicional para los contribuyentes. Explicó que, cuando el cliente es un contribuyente —ya sea persona jurídica estatal o no estatal, incluyendo a las MIPYMES, las cooperativas no agropecuarias y los trabajadores por cuenta propia— no necesita acercarse a la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT). El pago de los tributos se realiza actualmente por vía digital, y el contribuyente simplemente debe deducir de su pago mensual del impuesto sobre ventas el monto correspondiente a los ingresos percibidos por la venta de energía.

“No implica ni un trámite nuevo, ni una cola en ninguna oficina de la ONAT, ni hay que llevar ninguna documentación”, insistió la viceministra. No obstante, advirtió que el contribuyente debe mantener siempre la trazabilidad, resguardar su información y conservar su comprobante o factura de venta de energía, porque en algún momento pudiera producirse un control fiscal.

En ese caso, se revisaría el cumplimiento de sus obligaciones fiscales, y el contribuyente deberá haber deducido correctamente lo correspondiente por la venta de energía. Lo fundamental, recalcó, es tener el contrato y la factura, y cumplir con la obligación tributaria conforme a lo establecido.

La viceministra también insistió en la importancia de que la población reciba asesoría técnica antes de emprender proyectos de generación renovable. Para ello, señaló, la Unión Eléctrica (UNE) y sus oficinas comerciales cuentan con técnicos y especialistas, además de perfiles y páginas institucionales, al igual que el Ministerio de Finanzas y Precios, con el fin de resolver cualquier duda o inquietud y garantizar que la medida se implemente correctamente.

Un incentivo más de diez veces superior

Ortiz Mantecón destacó que, si bien la norma no tiene una fecha límite de implementación, el momento actual es trascendente y se necesita comprensión y participación. En la estrategia de transformación de la matriz energética, “un papel fundamental es el alcance que juegan todos los actores, incluyendo a la población, para, de verdad, transformar la situación que tenemos”.

Subrayó que la nueva tarifa es “mucho más favorable, mucho más beneficiosa, en el sentido de que crea mayor capacidad”. Recordó que las tarifas vigentes oscilaban entre los 3 y los 6 pesos cubanos, mientras que ahora se establecen 90 pesos, lo que representa un incremento de más de diez veces. “Entendemos que es también una motivación favorable para la participación”, concluyó.

La Unión Eléctrica: contratos actualizados de oficio y plazos de diez días

En tanto, el Ing. Mario Castillo Salas, director adjunto de la Unión Eléctrica (UNE), quien ofreció detalles operativos de la implementación. En primer lugar, resaltó la importancia y la magnitud de esta medida publicada en Gaceta Oficial, que calificó como “un incentivo adicional importante, muy importante, que va a permitir sin duda que puedan crecer y multiplicarse los clientes que hoy utilizan los sistemas solares fotovoltaicos como una alternativa para resolver sus problemas desde el punto de vista del servicio eléctrico”.

Castillo Salas explicó que, con este incentivo, los excedentes de electricidad que generen los clientes podrán ser aportados al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), y la UNE se los pagará “como ya veníamos haciendo, pero con una actualización importante”. Afirmó que este es un elemento esencial, de cara a un apoyo y una solución de incentivos generales, que contribuye de manera muy significativa a la situación actual y al proceso de transformación energética en el país. Vinculó la medida a los objetivos del gobierno y a las indicaciones reiteradas de la dirección del país para buscar alternativas y soluciones que permitan aliviar los problemas del pueblo y de los clientes que necesitan electricidad para desarrollar sus actividades económicas.

Castillo Salas aseguró que la UNE asume la responsabilidad de acompañar la implementación de esta norma con agilidad, sin burocratismo y sin trámites excesivos, de manera que sea bien recibida por la población, “que es nuestra principal razón de ser”.

Contratos existentes se actualizan automáticamente

El director de la UNE aclaró que ya existían contratos firmados con algunos usuarios de sectores residenciales y no residenciales bajo la resolución anterior. Lo primero que quiso dejar claro es que “de oficio estos contratos quedan actualizados con la nueva tarifa sin necesidad de ningún trámite”. Explicó que la institución ya ha preparado sus sistemas comerciales para actualizar esa tarifa sin que el cliente tenga que hacer gestión alguna.

Para los nuevos usuarios que deseen acceder al servicio y aportar energía excedente al SEN con esta nueva tarifa, Castillo informó que la UNE estará en condiciones de recibir las primeras solicitudes a partir del 28 de mayo. Aunque la medida ya está vigente desde su publicación este jueves, la nueva tarifa comenzará a aplicarse a partir del 1 de junio para la energía que generen los cogeneradores.

En cuanto al ciclo de facturación, explicó que se mantiene el proceso comercial habitual de la UNE. Cada mes, entre los días 20 y 30, los directores cobradores realizan la lectura del metro contador. Por lo tanto, a partir del 1 de junio se aplica el nuevo precio; entre el 20 y el 30 de junio se realizará la primera facturación a los clientes que logren contratar; y entre el 1 y el 10 de julio se entregará la factura con la energía generada y reconocida, aplicándose los pagos a las cuentas definidas según los tipos de clientes. A partir de ese momento, el proceso será cíclico y normal, mes a mes.

Castillo Salas detalló los tres pasos fundamentales que deben seguir los interesados en contratar el servicio:

  1. La solicitud. La UNE prioriza la automatización y la atención a distancia. Han estado trabajando para que todos los clientes, desde la comodidad de su hogar o desde su centro de trabajo, puedan acceder a un enlace y a un formulario web para realizar la solicitud. No obstante, reconoció que un grupo de usuarios podrían no tener acceso por problemas de conectividad u otras razones, por lo que siempre existirá la posibilidad de acudir a la oficina comercial. “Nuestra principal intención es que todo esto se pueda realizar desde un proceso informatizado que facilite la vida de los clientes y les permita tener retroalimentación sobre el estado de sus trámites”.
  2. La visita técnica. Este paso es obligatorio e impostergable. No se trata de una mera visita protocolar, sino de una evaluación indispensable para garantizar, en primerísimo lugar, las condiciones de seguridad de los usuarios: el cuidado de su vivienda, de su sistema solar y de las personas (familias y trabajadores vinculados). Además, se revisan los requisitos establecidos en la Resolución 206 del Ministerio de Energía y Minas (de 2023) para lograr la interconexión al SEN. “Si no cumple los requisitos, siempre estaríamos en condiciones, desde el punto de vista del asesoramiento técnico y el acompañamiento, de lograr esas condiciones que nos faltarían”, aclaró Castillo.
  3. La firma del contrato y el cambio del metro contador.Es imprescindible cambiar el medidor. El contador que posee actualmente cualquier cliente sin este servicio es un equipo unidireccional: solo registra la energía que consume. Ahora se necesita un metro contador bidireccional, capaz de registrar tanto la energía consumida como la energía generada y aportada al SEN.

Castillo Salas aseguró que la UNE dispone de metros contadores para comenzar el proceso, por lo que “no se va a frenar el proceso por un problema de recursos”. En caso de que algún cliente ya haya adquirido un contador bidireccional junto con su sistema fotovoltaico, la UNE lo evaluará en sus laboratorios para validar que cumpla con las características requeridas. Si es así, ”por supuesto, lo aceptaríamos totalmente, porque nuestra intención es que el cliente nos pueda contratar y nos pueda suministrar su electricidad”.

El director de la UNE enfatizó que desde el momento en que se solicita el servicio hasta la finalización del proceso (contrato firmado y medidor bidireccional instalado), la UNE se compromete a realizarlo en un plazo máximo de diez días.

En un contexto de alta sensibilidad por la crisis energética y los frecuentes apagones, Castillo Salas hizo una aclaración técnica que consideró indispensable transparentar ante la población. Explicó que los sistemas solares fotovoltaicos, cuando no hay energía en el circuito —es decir, cuando el circuito está desconectado por un apagón—, no pueden aportar porque no tienen una fuente por la cual evacuar la energía sobrante. Por tanto, el medidor no registra esa energía y, no se paga.

“Es un tema que es importante aclarar, porque nuestros clientes tienen que estar claros y conscientes de lo que técnica y realmente podemos lograr”, enfatizó. Si el circuito está apagado, el sistema solar no aporta. Solo cuando el circuito está con servicio se registra la energía aportada y se factura.

En los circuitos no apagables —aquellos que alimentan centros vitales o servicios fundamentales, que hoy hacen que el circuito no se apague—, el sistema tendrá muchas más oportunidades de aportar energía durante un mayor volumen de tiempo. Pero consideró que es un asunto que la población debe conocer, dominar y que la UNE debe transparentar.

Finalmente, Castillo Salas anunció que la UNE estará brindando amplia información en los próximos días a través de su perfil institucional, detallando cuál es el enlace y cuáles son las alternativas para acceder al servicio. A nivel territorial, estarán atentos a todos los comentarios y a las condiciones del proceso de contratación, “con toda la responsabilidad y la intención de facilitar el trámite a nuestro usuario y de que realmente se puedan concretar sin más problemas”.

Contexto y perspectivas

La medida se inscribe en un paquete más amplio de acciones del gobierno cubano para enfrentar la crisis energética, estimular el uso de fuentes renovables y descentralizar parcialmente la generación de electricidad. Las autoridades confían en que el significativo incremento de la tarifa —de 3-6 pesos a 90 pesos por kWh—, combinado con la exoneración fiscal total, motive a hogares, cooperativas, pequeños empresarios y entidades estatales a instalar paneles solares fotovoltaicos y vender sus excedentes al Sistema Eléctrico Nacional.

La Resolución 114 entrará en vigor el 1 de junio de 2026 y, según lo anunciado, no tiene fecha límite de implementación, aunque las autoridades llamaron a no postergar la participación dada la situación actual del país. Tanto el Ministerio de Finanzas y Precios como la Unión Eléctrica mantendrán canales abiertos para la asesoría técnica y la resolución de dudas de la población.

miércoles, 20 de mayo de 2026

Iberostar Cuba lanza ofertas de verano para el turismo nacional

14 May 2026 4:17pm


La cadena Iberostar Cuba Hotels & Resorts anuncia la novedad para el verano 2026, de que los clientes locales pueden reservar sus estancias a través del sitio web https://www.ibercuba.com/ o pagar directamente en el hotel, con pagos en efectivo, Tarjeta Clásica o tarjetas internacionales que no tengan fondos en bancos norteamericanos.

Con estas nuevas opciones, Iberostar Cuba reafirma su capacidad de reinventarse y ofrecer siempre novedades que acercan experiencias únicas a sus clientes locales, vocación renovadora que fuera reconocida en la recién finalizada feria FITCuba 2026, cuando fue distinguida con el Gran Premio de Comunicación Social y el Premio de Audiovisual.

Bajo el eslogan Vive los Ritmos del Verano a todo Gol, sus hoteles devendrán escenarios de verdaderas fiestas futbolísticas durante la celebración de la Copa Mundial de Fútbol, tanto los urbanos en La Habana (Iberostar Grand Packard e Iberostar Selection Parque Central) como los resorts en Varadero (Iberostar Selection Varadero e Iberostar Origin Laguna Azul). En una nota de prensa oficial emitida por Iberostar Cuba, se anuncia que esas actividades contarán con la presencia de personalidades del universo de la narración y el periodismo deportivo.

En circunstancias plenas de desafíos, Iberostar Cuba Hotels & Resorts, que cuenta con 20 hoteles de 4 y 5 estrellas ubicados en los principales destinos turísticos de Cuba, demuestra que la resiliencia y la voluntad de transformación son las claves para seguir avanzando.

PROPONGO ABRIR UN DEBATE SOBRE LA INTRODUCCION DEL MERCADO EN LA ECONOMIA CUBANA

Por Joaquin Benavides Rodriguez*

 Estoy convencido que llevar a cabo este debate es imprescindible y estratégico.

 Si realmente aspiramos al Socialismo hay que debatir a fondo lo que habría que hacer para romper las amarras del inmovilismo burocrático y comenzar a introducir el mercado que nos conduzca, guiado por la planificación, a una economía realmente socialista.

 No hay que inventar. Comencemos por donde lo hizo Deng Xiaoping, en China, hace poco más de 40 años: por la agricultura, en que además de salvar del hambre a ese inmenso país, creo las bases para que, en ese breve periodo histórico, su economía haya superado a la primera potencia mundial capitalista. Y detrás Vietnam también decidió introducir el mercado en la economía de un país, que había concluido y ganado una guerra que lo había dejado devastado. Con una agricultura casi totalmente manual, decidieron introducir el mercado, y en poco más de 30 años se han convertido en una economía exportadora, que construye el Socialismo basado en los principios de la teoría científica de Marx y Lenin.

 Tendríamos que respondernos la pregunta: ¿qué es lo que ha impedido que la economía cubana no haya dado aún el paso decisivo para avanzar en el camino, que en su momento dieron China y Vietnam? En mi opinión responde a un déficit teórico importante en la dirección política que no ha sabido interpretar y asumir la experiencia internacional en la construcción del Socialismo.

 Y la necesidad que tendremos de asumirla, es lo que pretendo debatir, con los que se incorporen, en el momento quizás más peligroso y complicado de nuestra historia revolucionaria.

 No tenemos derecho los revolucionarios cubanos de evadir un debate a fondo sobre la imperiosa necesidad de introducir ordenadamente, pero sin temor y pausa, los principios del mercado en nuestra economía, comenzando por la agricultura.

 Si se deseara debatir teóricamente, ahí están la Crítica del Programa de Gotha de Carlos Marx y los escritos de Lenin fundamentando la necesidad de la NEP en la economía rusa, que Stalin logró hacer desaparecer al morir este.

 Esa fue, en mi opinión, la causa profunda de que el Socialismo en la URSS haya desaparecido. Y es a su vez la causa profunda del estancamiento productivo en la economía cubana y de su fracaso para producir alimentos para alimentar a nuestro pueblo sin necesidad de importarlos. Si fuéramos capaces de disponernos a producir 4 millones anuales de toneladas de azúcar, introduciendo desde la siembra de la caña los principios y mecanismos del mercado, la exportación del azúcar a los precios actuales en el mercado mundial facilitaría la obtención del financiamiento para modernizar la agricultura y la introducción de maquinaria para lograrlo.

  La burocracia no podrá jamás producir alimentos en la agricultura con órdenes desde arriba. Sólo los mecanismos del mercado aplicados con inteligencia podrá lograrlo.

 El Gobierno debe ser capaz de organizar en cada municipio la concurrencia de productores estatales, cooperativas y privados con el comercio estatal y las MiPymes, con la participación del banco, en que acuerden los precios de cada producto entre los productores y los comerciantes, y la garantía bancaria de que el productor cobrara el dinero correspondiente a la entrega del producto.

 Se acabarían los precios únicos de compra a los agricultores, y el comercio tendría que aprender a negociar con los productores para lograr buenos precios. El banco tendría que aprender a negociar crédito con los agricultores para que puedan introducir mejores técnicas que les permitan incrementar sus producciones. El Gobierno, a cualquier nivel, no tendría que involucrarse en ese proceso. Su papel sería organizarlo y cuidar que se cumplan las reglas legales establecidas. El socialismo no es el Estado. El Estado es el organizador del mercado y garante del socialismo. La Planificación es el regulador macroeconómico. No impone: regula, utilizando mecanismos e instrumentos económicos indirectos, entre ellos los impuestos que tienen un papel importante.

 Introducir el mercado en la agricultura y la comercialización de los alimentos producidos por esta, tendría como efecto inmediato la elevación del precio de los alimentos producidos en el país. Paralelamente el Gobierno tendría que establecer un Programa de subsidios en dinero para las personas vulnerables económicamente, poniendo énfasis en los ancianos y en los jubilados y pensionados por la seguridad social. La fuente financiera principal seria la supresión de la importación de alimentos para entregarlos subsidiados para toda la población, a través de la Libreta de Abastecimientos.

 Lo que propongo es rediseñar todo el esquema vigente desde la década de los años 60, por la introducción del mercado en la producción nacional de alimentos y en su comercialización, protegiendo con subsidios en dinero a toda la población que no puede trabajar, para que adquiera, comprándolos, los alimentos que producen los productores agropecuarios nacionales. Apostar, a fondo, porque la economía cubana sea capaz de producir y comercializar sus alimentos a través del instrumento de la utilización del mercado; en que la financiación de la producción y comercialización sea realizada por vía bancaria y que de la protección de la población vulnerable económicamente se encargue el Presupuesto del Estado. 

 5/20/2026

*Joaquín Benavides Rodríguez.   Ocupó el cargo de Jefe del Departamento económico del Comité Central (1977- 1980). El de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte.

Un nuevo Grupo de Trabajo para una necesidad reiteradamente postergada. ¿Qué se podría esperar?

Por  Dr Julio Carranza

Se ha conocido la noticia, aún sin detalles, de que se ha creado un grupo de trabajo en el Ministerio de Economía y Planificación de Cuba para el diseño de un nuevo sistema de dirección de la economía, una necesidad evidente y torpemente postergada desde hace más de tres décadas, como hemos expresado y argumentado muchas veces.

Ojalá que, a pesar del tremendo retraso y de los reiterados errores en la conducción de la política económica durante los últimos años, ese grupo ahora creado lo hiciera bien, cuanta falta hace. Pero si no hacen un abordaje integral con los conceptos claros, tanto desde el punto de vista económico como político e histórico, un pensamiento global, fundamentación técnica basada en evidencias y datos, sentido de la realidad del país, la secuencia adecuada, los objetivos e indicadores bien definidos por etapas, ausencia de dogmas y un horizonte estratégico bien establecido, así como las vías para obtener los financiamientos imprescindibles y por supuesto, manejar a la vez y de manera adecuada las urgencias de la crisis y la transformación estratégica, si no lo hicieran así, reitero, volverían a pedalear en el vacío.

Insisto en que ojalá lo hagan bien, aunque hay razones suficientes para dudarlo. El tiempo para la reforma necesaria, si no se ha agotado ya después de tanta demora y paralización, estaría por agotarse, habría que avanzar muy rápido y con aciertos en medio de una situación extremadamente complicada de una crisis económica y social profunda y los efectos y amenaza permanente y acrecentada de agresión externa.

Lo que van a hacer o no hacer se notará muy rápido. Es difícil pensar que los mismos funcionarios hagan algo diferente a lo que han hecho siempre, pero veremos.

El último grupo que crearon hace dos años y que tenía a muchos de los mejores economistas del país, incluidos notables académicos, con obra, conocimiento, criterios y compromiso sobre esta importante dimensión de la realidad nacional, solo tuvo dos reuniones y lo desconectaron abruptamente sin ninguna explicación, obvio que no se quería hacer ni debatir nada serio. Este de ahora no sé bien aún de que se trata ni conozco su composición, pero si solo hay allí funcionarios tradicionales y no hay un debate riguroso y útil, entonces se pueden suponer los resultados. Pero ojala veamos un proceso acertado, el país lo necesita. Desde luego que ahí seguiremos insistiendo, como expresara Gramsci, con el pesimismo de la mente y el optimismo del corazón.

20 de Mayo 2026.

Cuba adelanta el cierre del curso escolar y elimina los exámenes de ingreso a la Educación Superior

Por: Randy Alonso Falcón, Yilena Héctor Rodríguez, Frank Martínez Rivero

 


El impacto negativo del bloqueo económico también repercute en la Educación.
Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ Cubadebate

La ministra de Educación, Dra. C. Naima Ariatne Trujillo Barreto, informó este martes en la Mesa Redonda las adecuaciones previstas para la etapa final del curso escolar, en medio de las enormes dificultades provocadas por la agresiva política del gobierno de Estados Unidos. Durante su intervención, la titular explicó que es la tercera ocasión en que se ven precisados a realizar ajustes de esta magnitud, y agradeció el diálogo permanente con las familias y la comunidad educativa.

La ministra calificó el proceso transcurrido como “de sensibilidad extraordinario, de sacrificio, de compromiso tremendo” y destacó que, en no pocas ocasiones, rozó “el heroísmo cotidiano”. Explicó que la necesidad de asumir múltiples variantes para garantizar la continuidad del curso ha exigido un esfuerzo extraordinario de profesionales, familias, niños y adolescentes.

“Nosotros siempre hablamos de que, aunque hay algunas políticas que han sido aplicables a todo el país en sus conceptos principales, el modo en que se ha tenido que implementar es muy diverso”, señaló Trujillo Barreto. Reconoció que el gran reto ha sido atender cada individualidad, no solo de los niveles y tipos de educación —que son muchos— sino, sobre todo, la individualidad de cada persona y cada institución.

Si bien reconoció que “no todo sale exactamente como se modela desde un escenario”, valoró que haber previsto variantes con un enfoque preventivo les ha sido de gran ayuda. En momentos puntuales, aseguró, tuvieron entre 10 000 y 22 000 estudiantes en condiciones excepcionales, aquellos en mayor desventaja por estar más desconectados de sus instituciones o residir en lugares más distantes. “Para cada uno hemos tenido que ir encontrando variantes”, afirmó.

La titular subrayó que la experiencia del modelo cubano, que atiende a cada persona para lograr la mejor inclusión posible sin desconocer sus individualidades, ha sido clave en este proceso.

Prioridad para los grados terminales

La ministra explicó que en la última etapa se ha priorizado a los grados terminales de cada ciclo: sexto, noveno y duodécimo grados. “Hemos puesto mucho énfasis con un esfuerzo tremendo de las autoridades educativas, pero también de los decisores del gobierno, del Partido y de cada región educativa”, declaró.

Advirtió que la acogida de estos estudiantes en los niveles superiores deberá comprender la manera particular en que concluyeron su curso escolar, confiando en las variantes didácticas y pedagógicas que “sabemos hacer muy bien”. Recordó que la pedagogía cubana ha avanzado mucho en atender lo diverso, una práctica que, aunque ya se empleó durante la pandemia, ahora adquiere matices distintos al no contar con el mismo soporte tecnológico.

“Después de una noche sin corriente, ir a la escuela para el muchacho, cómo atraerlo, la clase, es un reto. Y los maestros, que también sufren igualito, sin energía eléctrica o con el problema de que si tengo agua o no tengo agua en la casa, concentrarse en dar clases a los muchachos ha sido todo un reto”, reflexionó.

En cuanto al proceso evaluativo, la titular explicó que se ha flexibilizado sin renunciar a la exigencia. Destacó el valor de la evaluación sistemática, ese “encuentro permanente entre quienes están enseñando y aprendiendo, donde también los maestros aprenden”. Señaló que la resolución de evaluación vigente y los avances de la ciencia didáctica facilitan que esa evaluación sistemática pueda ponderarse adecuadamente.

“Un buen profesor acompañado de las familias de su propio grupo —porque todos evaluamos y hay que comprender eso así— puede lograr probablemente mayor integralidad que un examen que, en definitiva, si uno el último día estudia bastante, sale bien y no es el resultado de lo que aprendió realmente durante todo el curso”, argumentó.

Adelanto del cierre del curso: del 15 al 30 de junio

Ante la pregunta sobre nuevas adecuaciones para la etapa final, la ministra confirmó que se adelantará el cierre del curso escolar. La decisión —explicó— responde a una “evaluación humana profunda y sensible” de la compleja situación que enfrenta el país, marcada por la falta total de combustible, las limitaciones logísticas y el recrudecimiento del bloqueo estadounidense.

“Ha habido que disminuir en cada territorio, de acuerdo a particularidades, la admisión, el servicio de semiinternado, los días de presencialidad. Se caminan largas distancias tanto por los niños como por sus familias como por los maestros”, detalló.

El cierre se realizará de forma gradual entre el 15 y el 30 de junio, cuando inicialmente se había previsto para julio. No obstante, la Ministra aclaró que esto no significa el cierre total de las instituciones educativas. “Vamos a seguir dando la respuesta que las instituciones educativas acostumbran a dar por la implicación que tienen para la sociedad, para la familia”, afirmó.

Precisó que no se trata de adelantar un calendario de exámenes —y advirtió que están rectificando cualquier información que desvirtúe este extremo— sino de iniciar un cierre gradual del periodo lectivo.

Graduaciones en el barrio y escuelas abiertas

Tras el cierre académico, las instituciones permanecerán abiertas como espacios educativos, conectadas con la red juvenil comunitaria, para atender a los niños en mayor vulnerabilidad y garantizar que no pierdan el vínculo con sus habilidades. También se realizarán allí los programas formativos vinculados a problemáticas sociocomunitarias.

“Necesitamos hacer las graduaciones. Serán en el barrio, en la escuela, en el municipio. No podemos limitar la posibilidad de ese acto tremendo que implica el logro de un grado”, enfatizó Trujillo Barreto.

La titular destacó la ilusión de los niños con sus cierres. “Como ha habido flexibilidad de la evaluación, se les ha convocado a hacer muchos trabajos que son proyectos de participación familiar. Ellos se sienten muy responsables y serios porque han tenido que asumir roles importantísimos”, comentó.

La ministra informó que la educación especial, que ha sido prioritariamente protegida, cerrará el curso en el mes de mayo, un poco antes que el resto del sistema, dadas las características de movilidad que genera y su mayor exigencia. “Tuvimos la voluntad, la sensibilidad y la comprensión de su prioridad. Los protegimos mucho más incluso que en otros momentos”, aseguró.

En cuanto a los círculos infantiles, explicarán su funcionamiento en dependencia de las políticas que el país apruebe para los trabajadores. Reconoció que no todos han podido abrir jornada completa algunos días, debido a limitaciones con la cocción, la alimentación o su transporte, pero se mantendrán y ajustarán según las decisiones que se vayan tomando.

Las escuelas de formación vinculadas al INDER y al Ministerio de Cultura también adelantarán su cierre, aunque mantendrán un nivel de respuesta y apoyarán a las instituciones educativas. “Desde el deporte y la cultura, la escuela cubana tendrá una respuesta”, garantizó.

La ministra resumió en tres puntos las medidas para el fin de curso:

  1. Se adelanta el cierre del curso escolar, que tendrá lugar de forma gradual entre el 15 y el 30 de junio.
  2. Las instituciones educativas permanecerán abiertas para atender a los niños que necesiten estar en la escuela.
  3. El cierre académico incluye una flexibilización en las formas de educación.

Agregó como elemento esencial la unidad y las alertas colectivas, y recordó que las redes sociales y el sitio web del ministerio estarán disponibles para atender quejas y sugerencias.

“Para los niños —dijo la Ministra—, tienen una oportunidad excepcional en esta isla llena de oportunidades y de sueños que todos tenemos que proteger”.

Y para los profesores, un agradecimiento emocionado: “Verlos así, con los mismos problemas que viven las familias, a veces con un poquito más por el tipo de actividad profesional que realizan para la sociedad cubana... Nuestro agradecimiento de siempre, nuestra exhortación a que, como están acostumbrados, logren concluir con el detalle, con la profundidad que merecen condiciones tan excepcionales y tan difíciles como las que ahora tenemos”.

¿Cómo será la entrada a la Educación Superior?

De manera excepcional y temporal, en el presente curso académico no se realizarán los exámenes de ingreso a la Educación Superior, como parte de las medidas adoptadas ante la compleja situación energética que enfrenta el país.

En marzo pasado, se había anunciado que el proceso conservaría las mismas características del año anterior, aunque los exámenes serían trasladados para junio con el propósito de ofrecer más tiempo de preparación a los estudiantes. Sin embargo, el escenario actual condujo a la adopción de nuevas medidas organizativas.

De acuerdo con lo informado, el otorgamiento de carreras universitarias y programas de técnico superior se realizará a partir del índice académico obtenido por los estudiantes en el preuniversitario.

El proceso se organizará en tres etapas. En un primer momento, se otorgarán las plazas a los estudiantes que completaron la boleta de solicitud. Posteriormente, quienes no obtengan ninguna de las diez opciones solicitadas podrán aspirar a las plazas que queden vacantes tras el primer otorgamiento. Finalmente, los estudiantes que inicialmente decidieron no solicitar carreras ni programas de técnico superior y posteriormente deseen ingresar a la Educación Superior podrán optar por las plazas disponibles luego del segundo otorgamiento.

El cronograma previsto establece que entre el 20 de mayo y el 5 de junio se realizará la validación de las boletas de solicitud de los aspirantes. Del 8 al 12 de junio tendrá lugar el primer otorgamiento de plazas, mientras que el segundo se desarrollará del 15 al 19 de junio.

Asimismo, entre el 22 y el 26 de junio se efectuará el llenado de boletas para aquellos estudiantes que inicialmente no habían previsto ingresar a la universidad. El tercer otorgamiento se realizará del 28 de junio al 2 de julio.

La ministra subrayó que se garantiza una plaza numérica para todos los aspirantes que deseen acceder a la Educación Superior. El plan contempla más de 45 900 plazas para el curso diurno, de las cuales ya han sido otorgadas más de 4 000 mediante vías directas, como concursos y colegios universitarios.

En cuanto a otras modalidades de acceso, explicó que el proceso se organizará en correspondencia con las condiciones de cada universidad y tomando como referencia la experiencia del ingreso al curso por encuentros. Para las modalidades por encuentros y a distancia se ofertan más de 47 500 plazas y se mantendrá la organización prevista por las instituciones de Educación Superior.

Durante su intervención, la ministra reconoció el esfuerzo realizado por estudiantes, familias, docentes e instituciones educativas durante la preparación para los exámenes de ingreso, y destacó que ese proceso contribuye al fortalecimiento académico de los aspirantes.

“Sabemos que todo cambio genera inquietudes. Les aseguramos que esta decisión ha sido meditada con profundidad y responde a una de las conquistas de la Revolución: garantizar el acceso a la Educación Superior para todos los aspirantes, en igualdad de condiciones”, afirmó.