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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz
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viernes, 7 de abril de 2023

¿Cómo ordenar el desorden?


Por:Miguel Díaz Nápoles, Tiempo21
7 de abril de 2023



En Las Tunas falta el orden en no pocos asuntos de la economía y la sociedad. Cuando falla la institucionalidad que en lo local no es más que conjunto de normas, reglas del juego, arreglos y formas de organización que posibilitan la interacción entre autoridades públicas, organizaciones de la sociedad civil y empresas, pues fallan muchas cosas, porque es una cadena. A nivel de país la institucionalidad. Y pregunto ¿cómo ordenar el desorden? Sobre ello opinamos hoy aquí en Tiempo de cambio, el podcast de tiempo21 desde Las Tunas, Cuba.

Cuando hay falta de civismo hay desorden. También hay desorden cuando hay indisciplinas sociales, se pican las calles, se planta una venduta ilegal en cualquier lugar, hay salideros de agua, vertimiento de basura, falta de urbanismo. 

Es innegable que muchas personas no cuidan el ornato público. Y por supuesto el tema de los precios es recurrente, y sobre ello no pasa nada. Y que nadie lo dude, eso es desorden.

La nación es como la familia grande y en la provincia es igual, circunscrita al entorno. Ahora, en el caso de Las Tunas ¿se trabaja en busca de la prosperidad colectiva cuando no son pocos que solo piensan el dinero sin importarle el problema del otro? Como dijo el Presidente cubano Miguel Diaz Canel en una ocasión: ¿Cuál puede ser la cuota de entrega personal para el crecimiento colectivo?

Ahora, hay asuntos como los salideros de agua que también constituyen desorden. Hay que ponerle orden al desorden, que está en las indisciplinas sociales, en el mal comportamiento ciudadano, en la falta de civismo, en la venta de todo tipo de productos y servicios. Hay que pensar como país desde la provincia, el municipio, el barrio. Eso es dar soluciones en y ordenar todo lo que debe ser ordenado. Es pensar y materializar las ideas de cada quien, siempre que estas aporten para el bien de todos o la gran mayoría.

Y esto es todo por hoy. Ojalá que a usted le haya servido de algo las opiniones que se han expresado aquí, en Tiempo de cambio, el Podcast de Tiempo21, desde Radio Victoria, en Las Tunas. Yo soy Miguel Díaz Nápoles y lo invito a que nos encontremos otra vez para intercambiar opiniones sobre otro tema de alta sensibilidad para la población.


lunes, 9 de enero de 2023

EL IMPACTO SOCIAL DE LA CRISIS ECONÓMICA EN CUBA

 



Foto: elTOQUE.

9 / enero / 2023

Por CARMELO MESA-LAGO.EL TOQUE

Cuba enfrenta la peor crisis económica desde el Período Especial (particularmente entre 1991 y 2004) y la situación se asemeja a la de esos años.[1] Este artículo, basado en las estadísticas oficiales cubanas, evalúa el impacto de dicha crisis en los principales indicadores sociales en 2020-2021: el envejecimiento de la población y sus efectos, el desempleo visible y el oculto, el salario medio ajustado a la inflación, la pensión media también ajustada a la inflación, el déficit de seguridad social, la escasez y el precio de los alimentos, la salud, la vivienda, la pobreza y la asistencia social.

[1]  Para los efectos económicos de la crisis ver Mesa-Lago, 2022-2023.

1. ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN Y SUS EFECTOS

Cuba es el país más envejecido de América y en 2050 será el segundo más envejecido del mundo. El envejecimiento es positivo porque aumenta la esperanza de vida, pero crea problemas económico-sociales.[2]

La fuerza laboral se redujo un 9 % entre 2011 y 2020, mientras que la población empleada se contrajo un 8 % en igual período. Ambos fenómenos, eventualmente, pueden inducir una escasez de mano de obra. Además, habrá menos trabajadores activos para sostener a los pensionados.

Otro problema es que la tasa de participación laboral mermó de 76 % a 65 % durante el mismo período (muy baja para niveles latinoamericanos) y no se han dado a conocer las razones de la disminución.

Al crecer la esperanza de vida, los pensionistas viven más y cobran sus prestaciones por más tiempo, lo cual incrementa el costo de las pensiones. Además, sufren enfermedades terminales, lo que sube el costo de la atención de la salud.

Desde 2007, el Gobierno cortó el gasto social para ajustarlo a la capacidad económica del país, lo que redujo los recursos para financiar las pensiones, la salud, la vivienda, la asistencia social, etcétera (Gráfico 1).

Gráfico 1. Gasto social como porcentaje del gasto presupuestal, 2006-2020

gráfico de líneas

Fuente: Elaboración del autor basado en la ONEI, 2007, 2012, 2022a.

[2]  Las estadísticas de la esperanza de vida de Cuba dejaron de aparecer en 2013 en el Anuario Estadístico, por lo tanto, tienen un atraso de nueve años. Albizu-Campos (2021) ha estimado, entre 2012 y 2021, una disminución de la esperanza de vida de las mujeres en Cuba de 80.6 a 73.9 años; la de los hombres, de 76.5 a 68.9; y la de ambos sexos, de 78.6 a 71.2.

2. EL DESEMPLEO

El desempleo se denomina declarado (o visible) y subempleo (u oculto). En 2020, el visible era de 1.4 %, uno de los más bajos en América Latina y en el resto del mundo (ONEI, 2021). Pero en 2010 el presidente Raúl Castro reconoció que había un excedente de mano de obra en el sector estatal (desempleo oculto o subempleo) que primero dijo equivalía a 500 mil trabajadores, y se proyectó a 1.8 millones en 2015.

Solo 500 mil personas fueron despedidas de sus puestos, por lo cual quedaron más de un millón de trabajos innecesarios, equivalentes al 29 % de la fuerza laboral. Al sumar desempleo visible y oculto, el total era de un 30 % (Mesa-Lago, 2021).

La unificación monetaria en 2021 debía resultar en el cierre de las empresas con pérdidas (31 % del total) y el consiguiente aumento del desempleo visible. Sin embargo, el Gobierno decidió dar un año de transición para que las empresas eliminaran las pérdidas. Para ello, asignó 18 mil millones de CUP en el presupuesto. Según el ministro de Economía y Planificación Alejandro Gil, los subsidios continuaban en 2022.

3. EL SALARIO

El salario medio estatal real (ajustado a la inflación anual) en 2020 era el 53,7% del nivel en 1989, por lo que el poder adquisitivo de la población mermó en casi la mitad (Gráfico 2). El salario medio de 1.194 CUP mensuales en 2020 equivalía al cambio oficial a US$49,75, insuficiente para cubrir las necesidades alimenticias básicas (ver sección 5). El salario fue aumentado en 2021, pero la inflación sobrepasó su valor y declinó en términos reales.

Gráfico 2. Valor del Salario Estatal y la Pensión Media Real, en 1989-2020 (Índice 1989=100)

gráfica líneas

Fuente: Elaboración del autor basada en CEE, 1991, y la ONEI, 1995 a 2021.

4. LAS PENSIONES DE SEGURIDAD SOCIAL Y SU DÉFICIT

La pensión real en 2020 era el 67 % del nivel de 1989, o sea, que su poder adquisitivo se redujo en un tercio (Gráfico 3). La pensión media nominal en 2020 era de 441 CUP mensuales (ONEI, 2021), equivalente a 18 USD, aún más insuficiente que el salario para cubrir las necesidades alimenticias básicas (ver sección 5). Los jubilados y pensionados se encuentran entre los grupos más pobres en la población. Para subsistir deben recibir remesas, ayuda de familiares o trabajar como informales. Debido a la unificación monetaria en 2021, las pensiones aumentaron, pero la enorme inflación excedió los incrementos.

El balance de ingresos y egresos de las pensiones de seguridad social generó un déficit creciente con una cima de 43.8 % del gasto total financiado por el Estado. Debido a la reforma de pensiones de 2008 (que redujo las edades de retiro y aumentó las cotizaciones), el déficit mermó a 14.3 % en 2017. Pero las reformas de 2008 no fueron suficientes y la aceleración del envejecimiento de la población reanudó el incremento del déficit que subió a 33.6 % en 2020 y seguirá creciendo a menos que haya otra reforma más drástica. Como porcentaje del PIB, el déficit menguó de 3.2 % a 0.9 % en 2013-2017, pero volvió a crecer hasta un 3 % en 2020, y seguirá aumentando (Mesa-Lago, Moreno y Kay, 2022). 

Gráfico 3. Déficit de las pensiones de seguridad social, 2006-2020

gráfico líneas

Fuente: Elaboración del autor basado en la ONEI, 2007, 2013, 2021.

5. LA ESCASEZ Y EL ALTO PRECIO DE LOS ALIMENTOS

La caída en la producción agrícola, ganadera y pesquera, combinada con la reducción en la importación de alimentos por falta de divisas, ha provocado una aguda escasez alimentaria. El racionamiento que antes aseguraba una cuota alimenticia magra a los cubanos se ha reducido gradualmente. Los alimentos entregados por la «libreta» ahora se venden por la libre a precios superiores entre cinco y veinte veces.

Las tiendas estatales que venden en divisas tienen una ganancia del 240 %. Sin embargo, cada vez hay menos alimentos en los estantes debido a la crisis y a la reducción de la importación.

Artículos típicos de la dieta cubana como arroz, frijoles y cerdo no se encuentran o cuestan muchísimo. Como el suministro oficial se ha deteriorado, el mercado negro se ha expandido y también sus precios. La libra de pollo importado de los EE. UU. al costo oficial de un USD se vende a siete veces su precio; el precio de una botella de aceite de cocinar se ha multiplicado cuatro veces, un paquete de perros calientes tres veces y la leche en polvo, que solo se vendía a los niños y los ancianos, 120 veces (Frank, 2021).

El Cuadro 1 muestra el precio en CUP de los alimentos en varios mercados de La Habana a inicios de diciembre de 2022. Los precios fuera de la capital son más altos.

Cuadro 1. Precios de los alimentos en distintos mercados de La Habana, 2022 (CUP por 1 libra, salvo que se especifique)

tabla alimentos precios

Fuente: Elaboración del autor basado en Leiva, 2022.

No se pudieron obtener los precios de las tiendas en MLC, pero hay pocos productos y solo una pequeña parte de la población, con mayor ingreso, puede adquirirlos.

El «mercado informal» o «libre» es la «bolsa negra». Las cooperativas agrícolas o el mercado campesino tienen mejor suministro y calidad, pero precios superiores al mercado informal. Las tiendas del Estado en las que antes vendían los artículos racionados a precio subsidiado tienen poquísimos productos. El picadillo mezclado se vende a 35 CUP «controlado por la libreta de abastecimiento», pero no está garantizado el suministro, lo que provoca grandes colas.

Un nuevo método de venta son los «combos» o módulos por la libreta. Se expenden por grupos poblacionales e incluyen pollo, picadillo, aceite y detergente, una vez al mes, al precio de 621.80 CUP. Sin embargo, no está garantizado el «combo» completo. Si no hay uno o dos de los productos, estos se pierden y hay que esperar al mes siguiente. Por lo cual, se generan grandes colas que usualmente toman cinco y más horas de espera[3] (Leiva, 2022). La relación entre el precio de los componentes de los módulos y el precio en la bolsa negra es 13 veces mayor en el caso del pollo, 9 veces el aceite y 8 veces el picadillo.

El salario medio mensual en 2022 fue de 4 162 CUP, o sea, incrementó un 8.3 % sobre el salario de 2021 (3 830 CUP), pero la inflación subió más de un 29 %. El ministro de Economía y Planificación afirmó que el salario de 2022 «no alcanzará para cubrir las necesidades básicas de la población» (esto incluye no solo alimentos, sino también servicios) y que el déficit no se cubrirá con un nuevo aumento salarial (Gil, 2022).

De hecho, con el salario medio apenas se puede comprar un paquete de pollo y uno de huevos; o sea, es insuficiente para cubrir las necesidades alimenticias básicas. La pensión media mensual en 2021 era de 1 607 CUP y, si se asume que subió un 8.3 % como el salario, sería de 1 740 CUP en 2022; la pensión no alcanzaría para comprar un kilogramo de leche en polvo y un paquete de espagueti, mucho peor que el salario medio.[4]

La mayoría de la población cubana no puede sobrevivir si no recibe remesas o trabaja en el sector privado (muchos jubilados venden paquetes de maní tostado u otros productos en las calles). Quienes están en el sector privado (en especial si rentan habitaciones a turistas o tienen un paladar) pueden comprar incluso en las tiendas en MLC. Por ello ha ocurrido una ampliación notable de las brechas en la distribución del ingreso y en el acceso a la alimentación.

[3]  Los miembros del grupo reciben una llamada cuando llega el combo y deben ir inmediatamente al lugar de venta para tratar de recibir el combo completo.

[4]  El secretario general de la CTC, Ulises Gilarte, dijo que más de 1.7 millones de jubilados (o sea, todos) no suplen sus necesidades básicas (elTOQUE, 2022); sin embargo, debió decir las necesidades básicas alimenticias.

6. LA SALUD

En 1989, Cuba se colocaba entre los primeros países de América Latina respecto a sus indicadores de salud. Pero la crisis de los noventa afectó adversamente al país. A pesar de una mejora, muchos de los servicios médicos no han recuperado los niveles previos (Cuadro 2).

Cuadro 2. Instalaciones, personal y otros indicadores de salud

tabla indicadores salud

Fuente: Elaboración del autor basado en la ONEI, 2009, 2014, 2022a.

Diferencia porcentual entre 2007 y 2021.

Diferencia en puntos porcentuales entre 2007 y 2021.

El mejor indicador es el número de médicos por cada 10 mil habitantes que era de 9.5 en 2020 (el mayor en toda América Latina y el Caribe), y aumentó un 43 % entre 2008 y 2021. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que la exportación de servicios médicos al extranjero, la primera fuente de divisas de Cuba, provoca una reducción del acceso a la atención de salud de la población.

Por ejemplo, el número de médicos de familia se redujo un 34 % entre 2008 y 2021 (ONEI, 2009 a 2022a). El número de hospitales decreció un 32 % (los hospitales rurales y puestos de salud urbanos y rurales fueron cerrados en 2011), el número de policlínicos un -8 %, el número de enfermeras un -20 %, el número de técnicos de la salud un -54 % y las camas reales de hospital por mil habitantes un –0.7 % (de 4.0 a 3.3).

La mortalidad infantil declinó de manera sistemática de 5.3 por mil nacidos vivos en 2007 a 4.0 en 2018 (la menor en el hemisferio después de Canadá). Después creció a 7.7 en 2021 (en 2022 fue de 7.6), un aumento de 2.3 puntos desde 2007.

Mientras Cuba exhibe una tendencia creciente de la tasa de mortalidad infantil desde 2018, varios países de América Latina y el Caribe muestran una tendencia decreciente y, en 2021, una mortalidad menor a la de Cuba: Uruguay y Antigua y Barbuda (5), Chile (6) y Costa Rica (7) (Banco Mundial, 2022a).

La mortalidad materna en la isla exhibió una tendencia creciente de 31.1 por 100 mil nacimientos vivos en 2007 a 176.6 en 2021, un alza de 145.5 puntos. Por el contrario, la mayoría de los países de la región muestran una tendencia decreciente y una mortalidad materna mucho menor que la de Cuba: Chile, 13; Uruguay, 17; Granada, 25; Costa Rica y Antigua y Barbuda, 27 (Banco Mundial, 2022b).

El acceso y la calidad de los servicios sanitarios se han deteriorado severamente. Hay largas colas para la atención secundaria, en particular para especialistas y tratamientos quirúrgicos; en gran parte debido a la exportación de médicos y la falta de insumos.

La infraestructura de atención de salud se ha dañado porque los escasos recursos no permiten realizar el mantenimiento de rutina y las reparaciones más básicas.

Los medicamentos solían proporcionarse de manera gratuita en los hospitales. Ahora tienen que ser pagados en el mercado informal por pacientes que también deben proporcionar alimentos, sábanas, etcétera (Mesa-Lago y Díaz-Briquets, 2021).

Hay una aguda escasez de medicamentos, debido a la caída en la producción interna,[5] que se refleja en una reducción de un 84 % en las exportaciones de medicinas (de 592 millones de USD en 2014 a 96 millones de USD en 2021). Existe una notable discrepancia en las estadísticas de importación de medicamentos entre la serie del Anuario de 2020 y la del Anuario de 2021. Las sumas del primero son muy inferiores a las del segundo. La sobreestimación del valor importado de las medicinas en el Anuario 2021 aumenta desde un 21 % en 2017 a 923 % en 2020. La disminución en el valor importado es del 92 % en 2017-2020 versus 18 % en 2018-2021 (Cuadro 3).

En el primer semestre de 2022, faltaban 142 renglones de medicinas de un total de 619, o sea, un 23 % (Rodríguez, 2022). La información parece ser optimista basada en el análisis anterior. Para suplir el vacío se requieren 500 millones de USD (Gil, 2022).

Cuadro 3. Importación de medicamentos en 2017-2021 según Anuarios de 2020 y 2021 (miles de dólares)

tabla

Fuente: Elaboración del autor basada en la ONEI, 2018, 2021, 2022a.

Alejandro Gil declaró terminada la pandemia de COVID-19 en Cuba, pero el economista José Luis Rodríguez (2022) informó que en el segundo trimestre de 2022 ocurrió un aumento en el número de casos, así como de dengue en todo el país.La Organización Mundial de la Salud ha estimado el «exceso de mortalidad» media por 100 mil habitantes en 2021: el número de muertes que ha ocurrido frente al número de muertes que se hubiese esperado en ausencia de la pandemia (por ejemplo, muertes indirectamente asociadas a la COVID-19, debidas a otras causas, y enfermedades resultantes del impacto de la pandemia en el sistema de salud, pero no reportadas).

Cuba tenía una media de 163 y de 20 países en América Latina, 11 tenían una media inferior y 9 mayor (OMS, 2022). Data publicada en un boletín demográfico de la ONEI, con cifras de 2021 posteriores a los estimados de la OMS (media de 163), muestra un número mayor de muertes, con el cual se calcula una media de 446 (ONEI, 2022b).[6]

[5]   La producción de medicamentos aumentó sostenidamente hasta 2017 y decreció en 2018; desde 2020 no se ofrecen cifras. El índice de producción de fármacos (base 1989) muestra también incrementos hasta 2017 y deja de aparecer desde 2019 en el Anuario. Probablemente, ocurrió un descenso por la suspensión de las importaciones de insumos de China, pues Cuba dejó de pagar las importaciones.

[6]  Agradezco la ayuda del demógrafo cubano Juan Carlos Albizu-Campos para los cálculos.

7. LA VIVIENDA

El número de viviendas construidas en Cuba decreció un 83 % entre 2006 y 2021 (de 111 400 en 2006 a 18 600 en 2021), salvo un repunte en 2018-2019; en relación con mil habitantes, la caída fue de 9.9 a 1.7 en igual período (Gráfico 4).

En 2022 había una meta de construir 36 831 viviendas, pero en el primer semestre solo se habían terminado 12 154 (Rodríguez, 2022). De seguir la tendencia, al finalizar el año habría 24 308 viviendas, menor al nivel de 2014. La meta para 2023 es de 30 140 viviendas, según Alejandro Gil, muy difícil de lograr debido a la crisis económica.

Gráfico 4. Construcción de viviendas en Cuba, 2006 a 2021

gráfico de barras

Fuente: Elaboración del autor basada en la ONEI, 2007 a 2022.

8. LA POBREZA Y LA ASISTENCIA SOCIAL

La ONEI nunca ha publicado cifras sobre la incidencia de la pobreza, aunque lo hagan los países latinoamericanos y caribeños. Aun así, el análisis anterior indica que la pobreza en Cuba debe haber aumentado de manera sustancial (Mesa-Lago y Svejnar, 2020; Mesa-Lago, 2021). Por ello, la asistencia social para proteger a la población vulnerable debió expandirse, pero en la realidad disminuyó entre 2006 y 2021 de 5.3 a 1.7 beneficiarios por mil habitantes y de 2.3 % a 0.4 % del PIB (Gráfico 5).

Gráfico 5. Indicadores de la asistencia social en Cuba entre 2006 y 2021 

gráfico de líneas

Fuente: Elaboración del autor basada en ONEI, 2007 a 2022a.


9. CONCLUSIONES

El artículo, basado en las estadísticas oficiales cubanas, analiza el impacto de la crisis económica de 2020-2022 en el deterioro de los indicadores sociales de Cuba. Pero el declive había precedido la crisis en parte por la reducción del gasto social entre 2006 y 2020 de 55.4 % del presupuesto a 34.4 % (de 36.6 % a 22.4 % del PIB).

Cuba es el país más envejecido de América Latina y esa realidad aumenta los costos de las pensiones y de la salud, a la par que reduce la fuerza laboral y agrava el financiamiento de la seguridad social.

El desempleo abierto continúa siendo el más bajo de América Latina (1.4 %), pero a costa de mantener un subempleo del 29 % de la fuerza laboral luego del intento infructuoso de eliminarlo en 2011-2015. La unificación monetaria ha mantenido artificialmente un tercio de las empresas estatales que arrojan pérdidas bajo el desempleo abierto mediante subsidios fiscales.

El salario medio real en el sector estatal se contrajo a la mitad de 1989 a 2020 y la inflación en 2021 superó el aumento nominal de dicho salario que, debido al sustancial incremento de precios de los alimentos, es insuficiente para cubrir las necesidades básicas alimenticias.

La pensión media real se contrajo un 42 % de 1989 a 2020 y es aún más insuficiente que el salario para cubrir las necesidades básicas alimenticias debido al aumento de precios. El déficit de pensiones, que había disminuido por la reforma de 2008, ha retomado su crecimiento desde 2018 y seguirá esta tendencia por la insuficiencia de la reforma y el aceleramiento del envejecimiento.

Los indicadores claves de la salud se han deteriorado desde 2007. Las tasas de mortalidad infantil y materna han crecido (la segunda un 145 %), mientras que en el resto de América Latina han mejorado. Varios países de la región ahora aventajan a Cuba (cuando en 1989 la isla estaba a la cabeza de la región).

Aunque la relación del número de médicos por habitantes continúa creciendo de manera notable y sigue siendo la mayor de la región, la exportación de médicos (en especial los de la familia, esenciales para la atención primaria) ha reducido su acceso a la población. Además del deterioro en los establecimientos y la calidad de los servicios, así como una severa escasez de medicamentos (causado por el descenso en la producción interna y la importación).

La construcción de viviendas disminuyó un 83 % entre 2009 y 2021 y dicha caída se aceleró en el último año. La incidencia de pobreza ha aumentado y debería de haberse extendido la asistencia social, pero entre 2006 y 2021 se contrajo entre un 67 % y un 86 %.

El Gobierno culpa principalmente al bloqueo de EE. UU. por la crisis económica y el deterioro social. Sin embargo, existen múltiples causas que incluyen el fallo de las reformas económicas en los últimos 12 años, las cuales no han logrado mejorar el ineficiente modelo económico actual ni reactivar la economía (ver Mesa-Lago, 2022-2023).

Para salir de la crisis hay que emprender una urgente reforma estructural que encamine a Cuba hacia un modelo de socialismo de mercado que ha sido muy exitoso en China y Vietnam, con los necesarios ajustes según las peculiaridades cubanas. De lo contrario, la situación económico-social seguirá deteriorándose.

REFERENCIAS:

Albizu-Campos, Juan Carlos (2021), «Proyecciones de la esperanza de vida en Cuba 2020-2030», La Habana, 31 agosto.

Banco Mundial (2022a), «Mortality rate, infant (per 1,000 live births-Latin America and the Caribbean)»; data.worldbank.org/indicator/SP.DYN.IMRT.IN?locations=ZJ; visitado 13 diciembre.

______ (2022b), «Maternal mortality ratio (per 100,000 live births-Latin America and the Caribbean)». data.worldbank. org/indicator/SH.STA,MMRT?/locations=ZJ; visitado 13 diciembre.

Comité Estatal de Estadísticas—CEE (1991), Anuario Estadístico de Cuba 1989, La Habana.

Frank, Marc (2021), «Roaring inflation compounds Cuban’s economics woes», Reuters, 16 junio.

Gil, Alejandro (2022), Informe a la ANPP, citados por elTOQUE, «La ineficiencia de las empresas estatales y otras malas noticias para la economía cubana», 12 diciembre y por Figueredo, Oscar y otros, «Pese a complejo panorama internacional, Cuba estima un crecimiento del 3 por ciento de su PIB en 2023», Cubadebate, 12 diciembre.

Leiva, Miriam (2022), «Precios de los alimentos en Cuba» (2022), Información sobre precios recogida en La Habana, 5-7 diciembre.

Mesa-Lago, Carmelo (2021), «El empleo y el desempleo en Cuba: Impactos del envejecimiento, la crisis económica y la unificación monetaria», Revista Internacional y Comparada de Relaciones Laborales y Derecho de Empleo, Modena, Italia, Vol. 9, No. 3, julio-sept. 2021, pp. 209-231.

______ (2022-2023), «La economía de Cuba en tiempos de crisis: 2020-2022 y perspectivas para 2023», La Joven Cuba, en prensa.

Mesa-Lago, Carmelo y Jan Svejnar (2020), The Cuban Economic Crisis, its Causes and Possible Policies for the Transition, Miami, FIU Vaclac Havel Program for Human Rights & Diplomacy, octubre.

Mesa-Lago y Díaz Briquets (2021), «Healthcare in Cuba: Sustainability Challenges in an Ageing System,» Journal of Latin American StudiesVol. 53, No.1, February 2021.

Mesa-Lago, Carmelo, Carla Moreno and Steven Kay (2022), «Sustainability of Public Pensions in Cuba», International Social Security Review, Vol. 75, No. 2, April, pp. 25-46.

Oficina Nacional de Estadísticas e Información—ONEI (1995 a 2022a), Anuario Estadístico de Cuba 1996 a 2021, La Habana.

______ (2022b), Indicadores Demográficos para Cuba y sus Territorios Enero-Diciembre 2021, La Habana, Edición mayo.

Organización Mundial de la Salud—OMS (2022), «Estimates of Excess Mortality Associated with Covid-19 Pandemic (as of March 2022), Ginebra, WHO_COVID_Excess Deaths-EstimatesByCountry.xlsx.

Rodríguez, José Luis (2022), «Cuba: Factores de la compleja coyuntura económica en el primer trimestre de 2022», Debate Económico, 26 agosto.

sábado, 7 de agosto de 2021

LOS CONSENSOS SOCIALES

Por Jorge Gómez Barata

Los contratos sociales son compromisos entre partes, renovables y con fecha de caducidad. Ninguno es inmutable, eterno ni abstracto.

El concepto de Contrato Social, introducido en el pensamiento y la práctica política en el siglo XVIII por Jean-Jacques Rousseau, opera a escala del sistema y abarca el conjunto de las estructuras y relaciones sociales, erigiéndose en fundamento del estado de derecho en el cual se ejercita la acción social, se realiza la relación entre el capital y el trabajo, se intercambian mercancías, bienes e ideas, y se ejercen los derechos políticos y las libertades ciudadanas, todo lo cual conduce a la cohesión social. El Contrato Social es la base de la gobernabilidad democrática.

A pesar de la decisiva importancia de los fenómenos materiales, en las sociedades modernas los consensos sociales se forjan en torno a ideas. Ser cristiano es aceptar los cánones de la fe, como ser demócrata es asumir los preceptos de la democracia y ser socialista hacer prevalecer la justicia social. Estas y otras visiones se entrelazan y yuxtaponen para dar lugar a complicados acuerdos, algunos a escala planetaria y vigencia secular.

Lo que hace dominante al capitalismo no son sólo las riquezas y los bienes materiales que genera, terreno en el cual, en más de la mitad de los países ha fracasado al no poder impedir la pobreza, el hambre y el subdesarrollo. Se trata de una compleja combinación según la cual los opulentos suizos, la clase media americana y los pobres del tercer mundo asumen con válidas las mismas ideas y los mismos valores, lo cual da lugar a una cohesión sistémica, aunque precaria, valida.

Los comuneros de París, los patriotas mexicanos de 1910, el estado llano en la Revolución Francesa, así como los jóvenes estadounidenses que perecieron en Normandía y Guadalcanal, los pilotos británicos, los integrantes de la resistencia, los guerrilleros y los combatientes del Ejército Rojo que se inmolaron por millones en la lucha antifascistas, no lo hicieron por bienes ni prebendas, sino por ideas. Así lo hicieron también los que combatieron a las tiranías de Batista, Somoza y Pinochet y los que todavía se enfrentan al terrorismo.

Los consensos sociales asociados a tareas concretas y a liderazgos específicos, tienden a cumplir ciclos y con el tiempo y la aparición de nuevas realidades pierden vigencia y las consignas iniciales reducen su capacidad de convocatoria. Algunos procesos, como ocurrió con el socialismo real que incluso llegó a definirse a sí mismo como “irreversible”, quisieron creer que el Contrato Social que los hizo
vigentes era inmutable y, al pretender mantenerlos sin cambios, pecaron de inmovilismo e incurrieron en autoritarismo.

En Cuba donde sesenta años de una Revolución permanente, caracterizada por una confrontación con el imperialismo vivida diaria e intensamente que conlleva sacrificios inmensos, ejercitando una resistencia calificada de “numantina”, se ha llegado a un punto de inflexión, en el cual junto al debut de nuevas generaciones y la renovación del liderazgo, con expectativas incumplidas y traumas como el colapso del socialismo real, plantea problemas sociales y políticos requeridos de nuevos e innovadores enfoques.

El presidente Diaz-Canel que, a veces con herramientas melladas, serena y eficazmente lidia con varias crisis a la vez, parece percatado de que, en algunas áreas se presentan grietas en el consenso social y trata de evitar que se conviertan en rupturas. “El socialismo, dejó dicho Fidel, necesita de las mayorías y no puede existir sin ellas”.

La tarea del momento es sobrevivir al bloqueo de los Estados Unidos, vencer la pandemia y mediante enérgicas, imaginativas e integrales reformas, reflotar la economía, perfeccionar las instituciones, desempolvar el discurso político, actualizar las prácticas ideológicas sintonizando con el presente tecnológico y cultural para formular un programa formado por metas alcanzables e ideas compartidas que proyecten el proceso al futuro.

De lo que en realidad se trata es de renovar el consenso social. La pregunta es: ¿Cómo se hace? De hecho, no hay recetas. Se necesita crear y recrear, sin repetirse. Al presidente, también primer secretario del Partido le corresponde indicar el camino, para lo cual además de continuidad necesita renovación. Obviamente es más fácil decirlo que realizarlo. No le faltará apoyo. Seguimos unidos. Allá nos vemos.

07/08/2021
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viernes, 14 de mayo de 2021

ASISTENCIA SOCIAL: quien ley establece, guardarla debe (II y final)


El presupuesto asistencial se amplía con los servicios sociales comunitarios. La mayoría de las madres trabajadoras de hijos con discapacidad severa reciben prestaciones equivalentes al último salario que devengaban en su centro laboral. Pero el tratamiento no es homogéneo y se infringen procedimientos establecidos. A partir de la reforma de salarios tendría que replantearse a quiénes irán dirigidos los servicios de asistente a domicilio, cuyos gastos recaen sobre las arcas estatales. Existen mecanismos para detectar irregularidades en la ejecución de los gastos asistenciales, así como vías de apelación y denuncia de quienes sientan quebrantados sus derechos de recibir protección



La atención a la niñez con discapacidad es prioridad de la política asistencial en Cuba. (Foto: www.ujc.cu).

Por DELIA REYES GARCÍA

Fotos: YASSET LLERENA ALFONSO

Cuando Tonito nació, sufrió una meningoencefalitis bacteriana que lo dejó postrado de por vida. El niño nunca supo lo que era jugar bolas, tirar una pelota, empinar chiringas en el barrio, corretear con los amigos a la hora del receso… Su madre, Ada Pérez Artega, desde hace 26 años no ha tenido consuelo. “Nadie puede imaginar el dolor, el sacrificio de cuidar un hijo en estas condiciones”, dice mientras lo peina con ternura.

Antes de salir embarazada, Ada era custodio en los molinos de Regla. Luego del nacimiento del niño, como cualquier mujer en Cuba tuvo el derecho a una licencia retribuida por un año, pero no pudo retornar al empleo por la enfermedad de Tonito. Fue entonces cuando solicitó la ayuda de la asistencia social en la dirección municipal de Trabajo de Arroyo Naranjo. “Me dieron una chequera –recuerda– que agradecí muchísimo, para cubrir gastos básicos como alimentación y medicamentos”.

Un tiempo después (2003-2004), conoció de un nuevo programa para las madres de hijos con discapacidad severa. “Fui a la oficina de Trabajo, allí me indicaron que debía buscar el expediente laboral donde estuve empleada. Pero en la empresa nunca apareció ese documento. Entonces las autoridades municipales, sin siquiera realizar una investigación, decidieron que no podía recibir los beneficios de ese programa y, en su lugar, me mantuvieron la cuantía anterior, que era inferior”, relata la madre.

A partir de enero del actual año, le incrementaron la prestación a 2 060 pesos, “pero todos los precios subieron, cuando saco las cuentas, seguimos en las mismas o peor. El refrigerador y el televisor están rotos hace mucho tiempo, sin tener cómo arreglarlos”. En el núcleo familiar de Ada convive además su otra hija, desempleada desde el comienzo de la covid-19, y dos nietos menores sin pensión alimenticia del padre.


Leonilda Betancourt Expósito agradece la protección del Estado.

Claudia jamás pudo jugar con muñecas o a las casitas. Al nacer sufrió una parálisis cerebral que la dejó postrada. En aquellos momentos la madre, Leonilda Betancourt Expósito, trabajaba como Técnico B en Estadística en el centro de salud Las Praderas. Ella pudo mantenerse laborando mientras la abuela materna y el padre de la niña se ocuparon de cuidarla.

“Cuando aprobaron el programa para las madres de hijos con discapacidad severa, hice la solicitud a la dirección de Trabajo del municipio de Playa. Poco después comencé a recibir una prestación equivalente al salario que recibía como trabajadora”, sostiene Leonilda. Desde el pasado mes de enero, ella comenzó a cobrar 3 260 pesos, cuantía correspondiente a los incrementos salariales aprobados para la plaza que ocupaba dentro del sector de la salud. “Siempre me he sentido apoyada y amparada por el Gobierno”, reconoce. En la casa convive además su esposo, jubilado del Ministerio del Interior; y un hijo que es ingeniero informático.

En el país suman más de 3 000 mujeres beneficiadas con el programa de madres cuidadoras. Ellas reciben prestaciones de la asistencia equivalentes al salario que devengaban en sus puestos de trabajo hasta el momento del surgimiento de alguna discapacidad severa en sus hijos. También tienen derecho a recibir los incrementos del salario escala que se realicen. Con la implementación de la Tarea Ordenamiento igual han sido favorecidas.

Sin embargo, el tratamiento no es homogéneo para todas las que están en similares condiciones. En Cuba, alrededor de 800 madres se encuentran en desventaja, hoy reciben cuantías muy por debajo de lo que les correspondería.

¿Unas sí, otras no?



Ada Pérez Arteaga reclama el derecho a ser tratada como madre cuidadora.

“Un programa único en el mundo es este de la mamá cuidadora. En 2002, el Comandante en Jefe propuso la noble idea de pagarles el salario a mujeres trabajadoras madres de hijos con discapacidad severa. Pero luego ese programa se extinguió en 2009. A partir de ese año, los nuevos casos dejaron de recibir ese derecho de prestaciones equivalentes al salario que devengaban, aunque siguen protegidas con las cuantías establecidas para la asistencia social, que son mucho más bajas”, reconoce Reider Rodríguez Rodríguez, subdirector de Prevención, Asistencia y Trabajo Social en Playa.

Las razones de por qué sucedió así son desconocidas en las direcciones municipales de Playa, San Miguel del Padrón, Marianao y Cerro. Tampoco pudieron explicar las causas, Ivette Moya Pupo, directora de Trabajo y Seguridad Social, ni Irina Torres Folgado, subdirectora de Prevención, Asistencia y Trabajo Social, ambas de La Habana.

El 6 de septiembre de 2016, en el reportaje Amparo no sin angustias, BOHEMIA alertaba, luego de un recorrido por cuatro provincias del país, que las madres de hijos con discapacidad severa no estaban recibiendo los beneficios de ese programa.

Según los procedimientos del MTSS, actualizado en varias ocasiones, ellas siguen disfrutando de esos mismos derechos en todos los casos, sin exclusiones.

Los procedimientos que instrumentan una norma (leyes, decretos, etc.) pueden variar, ampliar sus alcances, en dependencia de las nuevas condiciones socio-económicas, pero no deben violarse. Así lo precisa Carlos Manuel Díaz Tenreiro, Magistrado del Tribunal Supremo: “el manual de procedimiento traza una manera de actuar, de hacer, y es obligatorio su cumplimiento”.

¿Por qué entonces el tratamiento no es homogéneo para todas las madres? Belkis Delgado Cáceres, directora de Prevención, Asistencia y Trabajo Social del MTSS, confirma: “quienes tenían sus hijos con discapacidad severa antes de 2009, recibían una prestación equivalente al último salario devengado. Eso varió para las otras que después de esa fecha tuvieron hijos en similares condiciones físicas. Fue una decisión colegiada. Ellas comenzaron a recibir las cuantías establecidas en la escala de la asistencia social. De una manera, o de otra, todas son protegidas. Si bien existen diferencias. Ahora con la reforma de los salarios, y de las prestaciones, no hay que ser matemáticos para ver con mayor claridad esa diferenciación. Esta situación la estamos evaluando”.

Solo el amor…



Un documento imprescindible.

Mariam ya cumplió los siete años. Es una pequeña hermosa e inteligente. A diferencia de otros niños que utilizan las manos para pintar, ella lo hace con los pies. Mariam nació sin brazos. Su mamá, Ayled Sardiña, es psicóloga. Luego del año de licencia retribuida, no pudo reincorporarse al Centro de Salud Mental de Guanabo, donde trabajaba en el municipio de La Habana del Este. Desde el nacimiento de su bebita, todo giró 360 grados.

Después de la licencia, Ayled solicitó la asistencia social para poder costear los gastos de la familia. Pero, “en lugar de recibir una prestación equivalente al salario que devengaba como psicóloga, comencé a recibir una cuantía mucho menor. Con eso, y lo que ganaba Félix, el padre de Mariam, tuvimos que ajustarnos. Contando cada centavo”, narra la madre.

Si bien a estas mujeres trabajadoras que tienen hijos con discapacidad severa les dieron la oportunidad de incluir los años dedicados al cuidado de sus hijos a los efectos de la jubilación, no es lo mismo tomar como base de cálculo la prestación monetaria de la asistencia social, que el salario devengado. Por este concepto, también están en desventaja con el resto.

Afortunadamente, la estrechez económica comenzó a aliviarse en esta familia desde el pasado enero, cuando le comenzaron a pagar a Ayled una prestación mensual de 4 810 pesos, el mismo salario que recibiría si estuviera trabajando. Pero las otras, aún esperan un acto de justicia.



Hoy se estudia qué hacer con las madres trabajadoras no beneficiadas con prestaciones equivalentes al salario, asegura Belkis Delgado Cáceres.

A la vista de la legalidad

El derecho de las madres de hijos con discapacidad severa está avalado en los “Procedimientos para el otorgamiento, ejecución, control y revisión de las prestaciones de la asistencia social”, de 2009; y que luego ampliaron su alcance en el “Manual de Procedimientos para el trabajo de prevención, asistencia y trabajo social”, de 2012. Ambos, emitidos por el MTSS, instrumentaban la implementación de dos normas jurídicas publicadas en la Gaceta Oficial de la República de Cuba: la Ley No. 105 de Seguridad Social, del 22 de enero de 2009, aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular; y el Decreto No.283 Reglamento de la Ley de Seguridad Social, del 24 de abril de 2009, del Consejo de Ministros.

En el caso del Manual citado, mantuvo los mismos requisitos que el anterior: “[…] la madre haya estado vinculada laboralmente en el momento del nacimiento del hijo, o cuando este adquirió la discapacidad; haya abandonado su vínculo laboral ante la necesidad de dedicarse a su cuidado; o el grado de discapacidad del hijo le impida acceder al sistema nacional de educación […]”.

En cuanto a las características de esta protección, el Manual conservó iguales preceptos: “Las madres protegidas con esta modalidad reciben una prestación monetaria temporal de la asistencia social equivalente a su último salario devengado, excepto la estimulación en moneda libremente convertible. Las madres tienen derecho a recibir el incremento del salario escala que se realice como parte de la política salarial que se aplique, excluyendo los nuevos pagos adicionales que se aprueben”.

A diferencia del anterior, el Manual otorga mayores beneficios a estas madres, en tanto se les reconoce “el período dedicado al cuidado de sus hijos como tiempo de servicios a los efectos de la jubilación. Además, si se comprueba que el núcleo familiar presenta insuficiencia económica, se aprueba una prestación monetaria temporal excepcional”.

Calidad de vida

La Ley 105 de Seguridad Social especifica que son servicios sociales comunitarios aquellos que se ofrecen en instituciones cercanas al domicilio de las personas. Así se propicia su permanencia en el entorno habitual, la realización de las actividades de la vida diaria y elevar su calidad de vida.

Entre estas modalidades se encuentran: la protección a madres de hijos con discapacidad severa, la alimentación en comedores sociales o a domicilio, los cuidadores domésticos y centros de entrenamiento socio-laboral.

Un mejor paso para la vejez

Los altos precios que comenzaron a aplicarse en los comedores sociales, a inicios de la Tarea Ordenamiento, impactaron desfavorablemente en quienes recibían estos servicios



Ante todo, solidaridad.

El Sistema de Atención a la Familia (SAF) El Caribeño, en el capitalino municipio de San Miguel del Padrón, luce impecable. Por la covid-19 han redoblado las medidas de higiene en el servicio que se presta a quienes reciben la ayuda de la asistencia social. Ellos llegan al mediodía con sus pozuelos plásticos y compran sus raciones de almuerzo y comida.

“En los primeros días de enero los precios de estos alimentos se dispararon de una manera increíble, luego bajaron un poco, pero todavía siguen altos. Tengo que llevar las cuentas a punta de lápiz porque no alcanza el dinero. Estos dos almuerzos antes costaban un peso cada uno, ahora suman 22.10. El valor se incrementó más de 10 veces. Cuando sacas además lo que tienes que pagar en la bodega, los gastos en medicina, electricidad, gas, teléfono, agua, no alcanza ni para coger la guagua”, sostiene Teresa Álvarez Asirgelo. Ella, de 67 años, y su hijo de 46, enfermo de VIH-sida, reciben una prestación de 2 060 pesos.

Otros asiduos al lugar manifestaron similares insatisfacciones con el precio de los alimentos. Nubia del Toro Delis, administradora de El Caribeño, explica que en el establecimiento reciben este servicio unos 175 comensales. “A principio de enero, cuando conocieron del incremento de precio, a 18 pesos cada ración, muchos dejaron de asistir y los que vinieron lo hicieron bajo protesta. La reacción fue explosiva.


Teresa Álvarez lleva a punta de lápiz las cuentas en el SAF El Caribeño.

“Tuvimos que vender la comida en la calle, para no perder lo que habíamos elaborado. Luego hicimos un debate en la empresa sobre ese asunto y entonces los precios bajaron un poco, pero para ellos siguen altos”, reconoce.

Con la reorganización del servicio, agrega, ya allí no ofertan desayunos, el suministro de alimentos es estable, la calidad ha mejorado, pero mantienen el mismo gramaje. A unas 46 personas que no pueden asistir por problemas de salud, les mantienen el servicio de mensajería hasta la puerta de sus hogares.

Leidy Laura Pérez González, directora de Trabajo y Seguridad Social en el municipio de San Miguel del Padrón, explica: hay 1 904 censados que reciben alimentación en los 11 SAF del territorio. “En los comienzos de la Tarea Ordenamiento, con los nuevos precios, disminuyó considerablemente la cantidad de comensales. Los estudiantes universitarios estuvieron por acá monitoreando este tema. Luego de despachos con los administradores y los directores de la Gastronomía, los precios disminuyeron, pero eso todavía está bajo presión”, asegura.

Ni pío

El deterioro, acumulado por varias décadas, es apreciable en el Pío Pío de Playa, donde se encuentra uno de los comedores del SAF de este municipio capitalino. Allí son atendidos unos 130 comensales, pero las condiciones del inmueble dejan mucho que desear. No hay ni siquiera sillas y mesas donde, en condiciones normales, puedan sentarse quienes reciben este servicio comunitario. En la cocina no hay agua porque las pilas están taponadas.

“Pero meses atrás era peor. Nos tenían tirados en el parqueo como si fuéramos animales. La calidad de la elaboración de los alimentos era pésima y la cantidad para qué hablar”, asegura Rafael Más Sánchez, asiduo del lugar. No solo esas condiciones les disgustan e inquietan.

“A principios de año, muchos dejamos de asistir al SAF. Es verdad que nos subieron la cuantía de las prestaciones y las jubilaciones, pero aquellos precios eran un abuso, luego fueron más asequibles, pero realmente siguen elevados”, considera Carlos Gómez Blanco, quien recibe 1 260 pesos para solventar sus necesidades más elementales. Criterios similares comparten Hanoi Boza Hernández, Roberto Guido Rodríguez y Pablo Casanova Tojo.



En el SAF Pío Pío de Playa, los entrevistados manifestaron descontento con los actuales precios.

Cuando Erislendy Calderín Valdés-Lombillo, el nuevo administrador del SAF Pío Pío, llegó a la unidad a principios de febrero: “encontré muchas insatisfacciones y verdaderamente tenían razón. Lo primero que hice fue sacarlos del parqueo. Pero como puede ver, este lugar está muy deteriorado.

“Ellos también se quejan de los precios. De la cantidad de personas que recibían este servicio, alrededor de una decena renunció. Otros se han incorporado porque han visto que la calidad ha mejorado”, afirma el joven administrador, quien tiene entre sus planes abrir allí, además, una cafetería.

El municipio de Playa cuenta con nueve unidades del SAF y están censadas 1 125 personas. “El mes de enero fue un poco caótico en el sentido de que muchos dejaron de asistir porque los precios de los tables que había aprobado el Consejo de la Administración Provincial eran muy altos y cuando ellos hacían sus cálculos no les daba la cuenta. Luego de un estudio, se bajaron algo los precios”, explica Reider Rodríguez Rodríguez, subdirector de Prevención, Asistencia y Trabajo Social en Playa.

A partir de febrero, agrega el subdirector, la presencia de los comensales comenzó a elevarse discretamente. El table aprobado tiene un precio máximo de 17 pesos diarios para las dos comidas, siempre que cumpla con los nueve surtidos establecidos; de lo contrario, es menos.

Según Ivette Moya Pupo, directora de Trabajo y Seguridad Social de La Habana, e Irina Torres Folgado, subdirectora provincial de Prevención, Asistencia y Trabajo Social, en la capital, estaban censadas unas 4 970 personas y casi la mitad no estaba asistiendo a los SAF. Luego de un estudio, donde participaron los estudiantes universitarios junto a funcionarios de Gastronomía, y se tocaron las puertas de muchas de esas personas, se orientó por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) revaluar la situación económica de quienes no pueden costear estos precios y aprobarles una prestación adicional, precisa Torres Folgado.

Sin embargo, resulta paradójico, por un lado casi la mitad de los censados dejaron de asistir a los SAF ante el incremento de precios de los alimentos; mientras por la otra, Belkis Delgado Cáceres, directora de Prevención, Asistencia y Trabajo Social del MTSS, sostiene: “a partir del incremento de las pensiones, 10 000 jubilados en el país dejaron de recibir una prestación monetaria adicional de la asistencia social para cubrir sus gastos de alimentación”.

Asistente a domicilio


Reider Rodríguez Rodríguez, subdirector de Prevención, Asistencia y Trabajo Social en Playa sostiene que los precios se corresponden con la variedad del menú.

Hace un año, el octogenario Aracelio Romero Borges, quien padece de una insuficiencia renal y está prácticamente ciego, es cuidado en su casa por Elizabeth Herrera Ortiz, asistente social a domicilio en Playa. Por este trabajo, Elizabeth recibe ahora, con el incremento de los salarios, 2 810 pesos que paga el presupuesto de la asistencia social. Su horario es de 8:00 am a 4:30 pm, de lunes a viernes, y sábados alternos. Ella se ocupa de los quehaceres domésticos y atender las necesidades del anciano.

Debido a un fuerte catarro que padecía Aracelio, Elizabeth no estaba en la casa el día de nuestra visita. Por supuesto, tampoco pudimos conversar con él, pero por su hija, Norma Romero Almaguer, conocimos estos detalles. Ella es trabajadora por cuenta propia y, aunque su dirección está en la casa del padre, no vive ahí, sino con su esposo en otro lugar.

Según Rodríguez Rodríguez, este servicio de la asistencia social a domicilio solo se otorga a adultos mayores o personas con discapacidad que vivan solas y carezcan de familiares obligados a su cuidado. En el caso de ancianos que vivan con otros familiares, pero sean personas de interés económico, científico o social para el país, el MTSS aprueba este servicio. Con la descentralización de facultades, el municipio de Trabajo es el encargado de otorgarlo.

En Playa, argumenta el joven, 135 núcleos cuentan con asistentes sociales a domicilio, de estos casos beneficiados, 99 son adultos mayores que no tienen ningún familiar obligado.

Las personas que no clasifican en el rango de interés económico, científico o social, tienen que buscar las vías para pagar por el cuidado de sus familiares que vivan solos o presenten alguna discapacidad. Ahora bien, si el incremento en los ingresos benefició a trabajadores y jubilados, e incluso favoreció a los de las escalas salariales superiores, ¿por qué tiene el presupuesto de la asistencia social que cubrir los gastos de asistentes a domicilio de quienes pueden contratar y pagar este servicio?

¿Cuánto dinero pudiera ahorrar el Estado y destinar a otros que, en franca desventaja económica, reciben bajas prestaciones o no tienen cómo costear ese servicio?

Bajo lupa

El presupuesto asistencial vuelve al foco de atención de la Contraloría. Las personas tienen diferentes vías para establecer una queja


Uno de los destinos del presupuesto social es cubrir necesidades básicas de alimentación.

Todos los años, la Contraloría General de la República fiscaliza la elaboración, ejecución y liquidación del presupuesto del Estado. En esta importante función, también son auditados los gastos de la asistencia social, aunque desde hace unos tres años esto dejó de hacerse, porque no eran gastos representativos, explica Reinol Pérez Fonticoba, vice contralor.

Sin embargo, “ahora con la Tarea Ordenamiento tiene una altísima prioridad y lo estamos verificando en la liquidación del presupuesto de 2020. Los gastos de la asistencia social forman parte de los gastos corrientes de la actividad presupuestada. En este caso, son las direcciones municipales de Trabajo las encargadas de administrarlos correctamente.

“Si llegamos a los lugares y apreciamos dificultades en la ejecución financiera, en el control interno o en los registros contables, la muestra para confirmar en el terreno es mucho mayor. Cuando hay quejas y denuncias de mala administración del presupuesto de la asistencia social, eso es una luz roja de alarma. Y si el que está denunciando es un asistenciado, pues se incorpora a la muestra de los casos a visitar”, precisa el también máster en Contabilidad.

Cuando las personas quieran establecer una queja, asegura Pérez Fonticoba, pueden dirigirse a la oficina de Atención a la Población, en la sede central de la Contraloría, o en las provincias. Además cuentan con un sitio web, Facebook, Twitter, aunque los planteamientos no se hacen públicos.

En el tratamiento a las denuncias, la Contraloría es muy exigente, amplía. “Nunca las trasladamos al organismo que se está denunciando, las investigamos nosotros mismos. En este caso están las ilegalidades, hechos de corrupción administrativa o desvíos de recursos. Cuando se trata de incumplimientos de organismos rectores, los trasladamos al ministro correspondiente, pero bajo control. Y se fija un plazo de respuesta”.

Pérez Fonticoba asegura que es común que les lleguen quejas y denuncias relacionadas con vivienda, construcción, sistemas salariales, agricultura, pero no de la asistencia social.


Reinol Pérez Fonticoba, vice contralor, asegura que se audita en profundidad los gastos destinados a la asistencia social.

En las auditorías realizadas por la Contraloría a los presupuestos asistenciales en momentos anteriores han detectado descontrol administrativo de los procesos, vencimientos de los términos de las prestaciones; expedientes desactualizados, sin los documentos probatorios. “Cuando esto sucede, queda un vacío que es proclive para cualquier cosa, ilegalidades y desvíos”, sentencia.

Canales

Cuando a la persona que solicita la ayuda asistencial le es denegada por las autoridades municipales de Trabajo, puede apelar ante el Intendente. Es un derecho que establece el Decreto 25 de 2020, en su artículo 269: En caso de inconformidad con la decisión adoptada por el Consejo de Dirección de Trabajo, presenta la reclamación correspondiente ante el Intendente…

La Constitución de la República, en su artículo 70, refrenda: “El Estado, mediante la asistencia social, protege a las personas sin recursos ni amparo, no aptos para trabajar, que carezcan de familiares en condiciones de prestarle ayuda; y a las familias que debido a la insuficiencia de ingresos que presenten, así lo requieran, de conformidad con la ley”.