Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 3 de enero de 2026

Un crimen más de Estados Unidos

Por Juan Torres

Según se dice en la web oficial del Congreso de Estados Unidos, hay «cientos de casos» en los que esa potencia «ha empleado fuerzas militares en el extranjero en situaciones de conflicto militar o potencial conflicto para proteger a ciudadanos estadounidenses o promover sus intereses” y eso, sin incluir “acciones encubiertas ni los numerosos casos en los que fuerzas estadounidenses han estado estacionadas en el extranjero desde la Segunda Guerra Mundial como fuerzas de ocupación, o para participar en organizaciones de seguridad mutua, acuerdos de base u operaciones rutinarias de asistencia o entrenamiento militar”.

En la enciclopedia digital Wikipedia se relacionan 58 golpes de Estado en diferentes países en los que intervino Estados Unidos desde el final de la segunda guerra mundial.

Otra investigación señala que Estados Unidos llevó a cabo al menos 81 intervenciones conocidas, abiertas y encubiertas, en elecciones extranjeras entre los años1946 y 2000.

En otra más, se ha comprobado que sólo un 12,5 por ciento de todas las intervenciones militares o electorales que realizó Estados Unidos en otros países en el periodo llamado de Guerra Fría, de 1947 a 1989, buscaron promover una transición democrática en un Estado autoritario.

El análisis de todas esas intervenciones muestra unos patrones de conducta muy claros por parte de Estados Unidos.

– Considera que otros gobiernos son una «amenaza» si intentan nacionalizar recursos (petróleo, cobre, tierras, bancos…), regular capital extranjero, redistribuir la renta y riqueza más equitativamente, o no alinearse con Washington. Cuando eso ocurre, y aunque esos gobiernos hayan sido elegidos democráticamente, Estados Unidos ha intervenido con sabotaje económico, presión diplomática, desestabilización interna y, si no bastaba con eso, mediante golpes, guerras o intervenciones encubiertas y desestabilizadoras de cualquier otro tipo hasta acabar con ellos.

– Como queda dicho, Estados Unidos no ha buscado la democracia y el respeto a los derechos humanos al intervenir en otros países, como prueba que haya apoyado a dictadores como Pinochet (Chile) o Suharto (Indonesia), a los militares argentinos y a otras dictaduras centroamericanas, a las monarquías absolutas del Golfo, o que considere «amigos» a regímenes autoritarios.

– Las intervenciones de Estados Unidos en países extranjeros siempre concluyen con una mayor apropiación de sus recursos naturales o capitales, y en mayor presencia de sus empresas. El de 1953 en Irán, contra el Gobierno de Mossadegh que había nacionalizado el petróleo, instauró al Sha quien inmediatamente creó un consorcio petrolero con un 80 por ciento de su propiedad en manos de Gran Bretaña y Estados Unidos. Un año más tarde, promovió en Guatemala otro golpe para que United Fruit recuperase tierras y privilegios fiscales. El golpe de Pinochet y la CIA en Chile propició la amplia privatización de sus recursos naturales. El de Argentina hizo lo mismo y multiplicó la deuda, como en otros países, en beneficio de la banca internacional…. Igual sucedió en Honduras, Brasil, Irak, Afganistán, Indonesia y en muchos otros países.

– Estados Unidos nunca había intervenido mostrando sus verdaderos intereses, sino que recubría su actuación con relatos legitimadores: “lucha contra el comunismo”, “guerra contra las drogas”, “lucha contra el terrorismo», “defensa del orden internacional”, “seguridad”, “valores democráticos” …

– Todas esas intervenciones se han realizado al margen de las leyes internacionales e incluso de las propias estadounidenses, cometiendo crímenes de guerra y torturando y matando de la forma más cruel a cientos de miles de personas. Por eso, Estados Unidos no sólo no se somete a la Corte Penal Internacional, sino que sanciona a sus jueces y fue el único país que, en 1998, se negó a suscribir el tratado que estableció una jurisdicción mundial para juzgar los crímenes de guerra, los de lesa humanidad y genocidio. En su lugar, castiga a los países que se niegan a reconocer la inmunidad de los soldados estadounidenses acusados de crímenes de guerra y ayuda a los que se abstienen de iniciar acciones contra ellos.

Lo que acaba de suceder en Venezuela es una acción criminal más de la administración de Estados Unidos, tanto si se atiende a sus razones como a sus formas. Viola todos los acuerdos internacionales y está justificada con mentiras, puesto que son los propios documentos internos de organismos estadounidenses (como mostré en este artículo de agosto pasado) los que han señalado que Venezuela no es quien produce, ni distribuye la droga que entra en aquel país.

No es verdad que Estados Unidos actúe para combatir a un autócrata, ni para hacer que haya más democracia en Venezuela, ni para combatir el narcotráfico (como ha dicho Trump al mismo tiempo que indultaba al expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, condenado por ese delito). Estados Unidos sólo busca quedarse con la riqueza de Venezuela, con el petróleo, el oro y otros minerales valiosos y ahora ya no lo ocultan:

La congresista María Elvira Salazar afirmó en una entrevista en Fox Business que la invasión de Venezuela sería un «festín para las compañías petroleras de Estados Unidos».

– El presidente Trump ha llegado a decir en su red Truth Social que intervendría en Venezuela porque el petróleo que hay en el subsuelo del país sudamericano ha sido robado a Estados Unidos. Daría risa si no fuera por la tragedia que provoca semejante barbaridad.

Sólo hay realmente una novedad tras el ataque criminal de Trump: ya no se disimula, ni se recurre a la retórica. Reconocen que invaden criminalmente a otro país para quedarse con su riqueza. El poder imperial se ha desnudado y está por ver si eso es una expresión de fortaleza o de declive y colapso.

Estamos viviendo un episodio más de un mundo que ha perdido la cabeza, el norte y el corazón, y que está dominado por psicópatas que sólo buscan lucrarse, dispuestos para ello a sortear cualquier ley, a destruir la democracia y acabar con el disfrute de los derechos humanos en el planeta.

Nada de lo que ha pasado en los últimos años en Venezuela con Nicolás Maduro puede justificar la intervención criminal de Estados Unidos. La violencia y ley del más fuerte pueden servir para solucionar problemas, si acaso, entre animales, pero nunca entre seres humanos. Donald Trump está demostrando que es el Hitler de nuestro tiempo y no va a parar hasta que ponga todo el mundo en llamas para que él mismo y los oligarcas que lo apoyan sigan ganando dinero.

Le están abriendo las puertas a las tinieblas y hay demasiado silencio mientras avanzan sin descanso. O respuestas muy tibias, tan tibias como las de la Unión Europea que producen vómito.

Tengo la sensación de que somos conscientes de ello millones de personas, no por razones de ideología o posición política, sino simplemente porque somos suficientemente inteligentes como para ver lo que se viene encima, además de mínimamente humanas, sensibles y decentes. Como imagino que también les ocurre a ellas, siento frustración, dolor y miedo, además de mucha impotencia, ante lo que está sucediendo. No sé bien qué se puede hacer, pero creo que tenemos el deber moral de expresar de cualquier forma en que podamos nuestra condena ante lo que se está gestando en el mundo y que queremos paz, diálogo y derechos humanos y no violencia y guerra, sea quien sea el que las promueva

Novedoso método de siembra para la papa ecológica en Sancti Spíritus

 En la Unidad Cultivo Tapado La Quinta se cultiva el grelo que aportará los bulbos del tubérculo y permitirá al país sustituir importaciones

Por: Rosa Blanco Martínez / Periódico Escambray

3 de enero 2026

Obtener bulbos de papa ecológica a partir del cultivo del grelo constituye un reto para los trabajadores de la Unidad La Quinta, perteneciente a la Granja Urbana de Sancti Spíritus. Este es un novedoso método que posibilitará sustituir importaciones al país y, a su vez, impulsará la siembra del tubérculo a campo abierto.

Se trata de desarrollar posturas en las llamadas casas de cultivo tapado y aportar el bulbo obtenido a cuatro productores del sector privado, tres del municipio cabecera y uno de Cabaiguán, que con anterioridad se sumaron a esta tarea y entregaron el grelo a dicha unidad.

En declaraciones a Escambray Enrique Ferrán Reinoso, administrador de La Quinta, explicó que actualmente se destinan nueve casas de cultivo al desarrollo de esta novedosa experiencia y, una vez que se obtengan los bulbos, se emplearán en la siembra de la papa ecológica durante el 2026.

El grelo es un retoño que brota de la papa y los productores se lo quitan antes de realizar la siembra, luego lo entregan por cantidades a la citada unidad, donde existen todas las posibilidades para su crecimiento y, transcurridos unos 70 días, ya se puede obtener el bulbo.

“En nuestras casas de cultivo crecen saludable unas 50 000 plantas tras el cultivo del grelo, un sistema que por vez primera se aplica en este territorio, pero contamos con las condiciones ideales, desde el clima fresco, hasta los tratamientos biológicos adecuados, además de la aplicación del fertirriego, que se combina con humus de lombriz y otros componentes”, aclara Ferrán.

Otra variante de cultivo para la obtención del bulbo de papa ecológica se pondrá en práctica en dos de las instalaciones de esa unidad. “Ya estamos preparando los canteros para, en lugar del grelo, sembrar posturas de papa procedentes de la provincia de Villa Clara. Después las mismas alcanzarán el desarrollo necesario y en unos 60 días puede extraérseles el bulbo para su posterior seguimiento productivo”, explica el administrador.

Desde hace muchos años La Quinta se dedica a la producción de hortalizas y vegetales bajo el método de cultivo protegido y semiprotegido, producciones que por lo general se venden al sistema del Turismo y la población, pero por más de nueve meses estuvo paralizada debido a situaciones asociadas a un transformador eléctrico.

Según el propio administrador, esta situación ya quedó resuelta y se pudo reanudar la siembra de tomate, col, lechuga, acelga y cilantro isleño, entre otros productos, algunos de los cuales comenzarán a cosecharse durante los días finales del año.