Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

domingo, 13 de septiembre de 2015

El piso del petróleo puede estar en US$20



Una refinería de Exxon Mobil en Louisiana. PHOTO: ASSOCIATED PRESS

Por Nicole Friedman y Benoît FauconActualizado Domingo, 13 de Septiembre de 2015 19:52 EDT

¿El petróleo a US$20 por barril? ¿En serio?

Analistas de Goldman Sachs Group Inc., conocidos por sus llamativas predicciones sobre el petróleo, proyectaron que el precio de referencia del crudo estadounidense podría tener que caer a US$20 el barril, desde sus niveles actuales de cerca de US$45, para eliminar el exceso de suministro global.

Aunque un barril de crudo a US$20 no es la previsión de referencia del banco de inversión, este escenario alternativo radical resalta la sorprendente fortaleza de la producción mundial de crudo pese a la caída de los precios en el último año. También intensifica el debate sobre hasta dónde tienen que bajar las cotizaciones antes de que las empresas, desde Texas hasta Arabia Saudita y Rusia, reduzcan su producción de manera considerable.

Aunque es cada vez más claro que la producción estadounidense está disminuyendo, los observadores están divididos sobre cuánto se desacelerará el auge del petróleo de esquisto y cómo responderán las energéticas de otras latitudes. Otra incógnita es Irán, que ha dicho que producirá tanto crudo como pueda si se levantan las sanciones.

La Agencia Internacional de Energía (AIE) proyectó el viernes que la producción de crudo de esquisto estadounidense caerá en cerca de 400.000 barriles al día el próximo año, dándole a Arabia Saudita una oportunidad para recuperar parte de la influencia que ha perdido en los últimos años.

Los precios del crudo de referencia para EE.UU. cayeron 2,8% el viernes, a US$44,63 el barril, en la Bolsa Mercantil de Nueva York y acumulan un descenso de 52% en 12 meses. El Brent, el contrato de referencia global, perdió 1,5% para quedar en US$48,14 el barril en la ICE Futures Europe.

Goldman Sachs expresó en su informe que el escenario más probable es que los precios de US$40 el barril en EE.UU. en el cuarto trimestre de este año y en el primer trimestre de 2016 sean lo suficientemente bajos como para desalentar la inversión en nuevos yacimientos y reducir el exceso global de crudo.

Petroleras estadounidenses de todo tipo, incluyendo aquellas con calificaciones de crédito altas, tendrían que recortar su producción, estimó el banco. Si esta no baja tal como se espera, el espacio de almacenamiento disponible podría agotarse, lo que significa que los precios tendrían que caer inmediatamente por debajo de los costos de producción para evitar que los productores bombeen más crudo. Para algunos productores de petróleo de esquisto en EE.UU. el costo de producción es de alrededor de US$20 el barril, según el banco.

Tanto Goldman como la AIE enfatizaron que se avecinan más problemas para la industria energética de EE.UU. El país es uno de los tres principales productores del mundo, gracias a un boom en la producción de petróleo de esquisto en los últimos años. Puesto que Arabia Saudita y otros miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo se niegan a disminuir la producción, los analistas aseguran que los recortes en EE.UU. son necesarios para que la oferta y la demanda se equilibren. “El mercado petrolero tiene un exceso de producción aún mayor de lo que esperábamos”, indicó Goldman Sachs.



La producción estadounidense ha comenzado bajar desde su máximo de abril, según la Administración de Información de Energía de EE.UU. (EIA, por sus siglas en inglés). La agencia calcula que la producción del país caerá de 9,6 millones de barriles al día en abril a 8,6 millones de barriles al día en agosto de 2016, antes de comenzar a subir de nuevo.

La AIE, con sede en París, la cual asesora a algunos de los mayores consumidores de petróleo del mundo, indicó que el declive podría darle a la OPEP, liderada por Arabia Saudita, más influencia sobre el mercado en 2016. El grupo podría incrementar su producción el próximo año a causa de ello, estimó la AIE. La OPEP bombeó 31,6 millones de barriles al día en agosto, por encima de su meta de 30 millones de barriles diarios.

El año pasado, la OPEP abandonó su papel de recortar la producción para apuntalar los precios, al estimar que el mundo tenía tanto exceso de petróleo que sus recortes no marcarían una diferencia y permitirían que otros le quitaran participación de mercado. La nueva estrategia redujo más los precios. La OPEP esperaba que los productores de mayor costo se vieran forzados a recortar. Eso no sucedió de inmediato, pero la caída más reciente de los precios ha cambiado la ecuación, dijo la AIE.

“El entorno de precios más bajos está forzando al mercado a comportarse como debería reduciendo la producción y estimulando la demanda”, señaló la AIE. “A primera vista, la estrategia de la OPEP, liderada por Arabia Saudita, de defender la participación de mercado sin importar el precio, parece estar teniendo el efecto deseado de sacar de carrera a la producción costosa e ‘ineficiente’”.

El derrumbe de los precios del petróleo ha estimulado la demanda. Los conductores estadounidenses recorrieron más kilómetros este año, aprovechando los precios relativamente bajos de la gasolina. Se cree que estos seguirán cayendo en los próximos meses, ya que la demanda usualmente baja cuando termina la temporada de vacaciones.

Pese a ello, no se cree que la demanda será lo suficientemente robusta para eliminar la sobreoferta de crudo. Los recientes indicadores de debilitamiento económico en China, el segundo consumidor del mundo después de EE.UU., han generado preocupación de que el consumo de materas primas del país se desacelerará.

Goldman, conocido por sus predicciones de alto perfil sobre el precio del crudo, es seguido de cerca. El banco predijo correctamente que la cotización caería por debajo de US$45 el barril el mes pasado.

Cuando los precios estaban batiendo récords por encima de US$50 el barril a principios de 2005, analistas de Goldman Sachs predijeron un escenario de “súper alza”, en el que el crudo se dispararía a US$105 en 2007, debido al aumento de la demanda en China y EE.UU.

En su momento fue una predicción sorprendente, pero el precio de referencia de EE.UU. tocó US$100 el barril en el primer día de cotización de 2008.

En mayo de ese año, analistas de Goldman, liderados por Arjun Murti, redoblaron su apuesta, asegurando que la “súper alza” podría enviar los precios a un máximo de US$200 el barril en 2009.

Tal predicción fue víctima de la crisis financiera y la recesión global, lo cual llevó a una contracción de la demanda en todo el mundo. El precio del crudo en EE.UU. tocó fondo en torno a US$33 el barril en diciembre de 2008, pero subió a cerca de US$80 a finales de 2009.

La producción industrial de China creció menos de lo esperado en agosto



Una fábrica de placas de acero en Taiyuan, provincia de Shanxi. PHOTO: REUTERS

Por GRACE ZHUDomingo, 13 de Septiembre de 2015 12:00 EDT

BEIJING (EFE Dow Jones)--La producción industrial de China creció en agosto menos de lo esperado, de acuerdo con los datos oficiales publicados el domingo, que se suman a las señales de debilidad de la segunda economía del mundo.

La producción industrial en China aumentó un 6,1% interanual en agosto, por encima del 6% de julio, según los datos facilitados por la Oficina Nacional de Estadísticas, aunque por debajo de la media del 6,6% prevista por los 12 economistas consultados por The Wall Street Journal.

La producción industrial aumentó un 0,53% en términos mensuales en agosto, tras avanzar un 0,32% en julio.

Las ventas minoristas crecieron un 10,8% interanual en agosto, por encima del 10,5% de julio y del 10,7% previsto por los economistas.

Por otra parte, el gobierno anunció el domingo un plan para reformar las empresas estatales con el fin de mejorar la eficiencia de su sobredimensionado sector público en un momento en que la segunda economía del mundo afronta serias dificultades económica.

El plan de reformas aprobado por el Consejo de Estado anima a las empresas públicas chinas a colocar en bolsa parte de sus acciones para cambiar su titularidad atrayendo a inversionistas públicos y privados, informa la agencia Xinhua.

The Wall Street Journal adelantó los detalles el pasado 7 de septiembre, cuando indicó que el plan no contempla privatizaciones a gran escala.

El plan dividiría las empresas estatales en dos grupos, según Xinhua, en función de si están orientadas comercialmente a la obtención de beneficios o no.

El Jefe se infiltra en su propia empresa, Programa 8 (Completo) en Español

China detalla reformas en empresas estatales ante desaceleración del crecimiento

Domingo 13 de septiembre de 2015 17:39 CEST

Por Kevin Yao y Meng Meng

PEKÍN (Reuters) - China reveló el domingo detalles sobre cómo reestructurará su enorme sector empresarial estatal, incluyendo privatizaciones parciales, ante unos datos que apuntan a un enfriamiento de la segunda mayor economía del mundo.

Las directrices, publicadas conjuntamente por el comité central del Partido Comunista y el Consejo Estatal, que es el Gabinete chino, incluyen planes para sanear e integrar algunas empresas estatales, dijo la agencia oficial de noticias china Xinhua.

La reforma de empresas estatales con malos resultados es una de las necesidades más imperiosas de China, pero si no se gestiona bien, la reestructuración podría llevar al despido de cientos de miles de personas y a inestabilidad social.

Xinhua dijo que los planes incluyen la introducción de "propiedad combinada" al permitir la inversión privada y que se esperan "resultados decisivos" en 2020.

El Gobierno no forzará la "propiedad combinada" ni establecerá un calendario, y dará a cada empresa la luz verde sólo cuando las condiciones lo permitan, señaló.

"Esta reforma será positiva para mejorar los estímulos de la economía y hacer más sostenible el crecimiento", dijo el director del departamento de investigación económica del Centro Chino para los Intercambios Económicos Internacionales, Xu Hongcai.

El Gobierno chino administra 111 empresas centralizadas bajo la Comisión de Administración y Supervisión de Activos, o SASAC.

Los gobiernos locales son propietarios y manejan cerca de 25.000 estatales, y el sector emplea a casi 7,5 millones de personas.

Las empresas estatales chinas podrán incorporar a "varios inversores" para ayudar a diversificar la propiedad compartida y más de ellas recibirán incentivos para realizar reestructuraciones y preparar el camino para empezar a cotizar en bolsa, según Xinhua.

La agencia oficial de noticias china indicó que no se están considerando privatizaciones totales y que el Gobierno pretende "cultivar un gran número de empresas estatales troncales con capacidad de innovación y competitividad internacional".


© Thomson Reuters 2015 All rights reserved.

Los economistas frente a la economía

Dani Rodrik is Professor of International Political Economy at Harvard University’s John F. Kennedy School of Government. He is the author of One Economics, Many Recipes: Globalization, Institutions, and Economic Growth

CAMBRIDGE – Desde que a finales del siglo XIX, cuando la economía, que cada vez recurría más a las matemáticas y la estadística, adquirió pretensiones científicas, sus profesionales han sido acusados de una diversidad de pecados. Las acusaciones –incluidos el orgullo desmedido, la desatención de los fines sociales, aparte de los ingresos, la atención excesiva a las técnicas formales y los fallos al predecir los acontecimientos económicos más importantes, como, por ejemplo, las crisis financieras– han solido proceder de personas ajenas a ella o de unos heterodoxos marginales, pero últimamente parece que incluso los principales teóricos de la disciplina están descontentos.

Paul Krugman, premio Nobel que también publica artículos en una sección fija de un periódico, ha convertido en un hábito las críticas muy severas a la última generación de modelos de macroeconomía por haber desatendido las anticuadas verdades keynesianas. Paul Romer, uno de los iniciadores de la nueva teoría del crecimiento, ha acusado a algunos nombres destacados, incluidos el premio Nobel Robert Lucas, de lo que llama “matematicidad”; utilizar las matemáticas para enturbiar en lugar de aclarar.

Richard Thaler, distinguido economista conductista de la Universidad de Chicago, ha reprochado a los profesionales pasar por alto el comportamiento en el mundo real a favor de modelos que dan por sentado que las personas son optimizadoras racionales y el profesor de Finanzas Luigi Zingales, también de la Universidad de Chicago, ha acusado a sus colegas especialistas en finanzas de haber extraviado a la sociedad al exagerar los beneficios producidos por el sector financiero.

Esa clase de examen crítico por parte de los grandes nombres de la disciplina es saludable y digna de beneplácito: en particular, en una disciplina que con frecuencia ha carecido en gran medida de autorreflexión. También yo he dirigido criticas a las vacas sagradas de ella –la libertad de mercados y el libre comercio– con bastante frecuencia.

Pero hay una desconcertante connotación en esa nueva ronda de criticas que se debe explicitar... y rechazar. La de la economía no es la clase de ciencia en la que pueda haber jamás un modelo auténtico que funcione mejor en todas las situaciones. La cuestión no es la de “llegar a un consenso sobre qué modelo es el correcto”, como dice Romer, sino la de discernir qué modelo es el mejor para aplicarlo en una situación determinada y eso siempre será un arte y no una ciencia, sobre todo cuando se deba hacer la elección en el presente.

El mundo social difiere del físico, porque es producto del hombre y, por tanto, casi infinitamente maleable. Así, pues, a diferencia de lo que ocurre en las ciencias naturales, la economía avanza científicamente no substituyendo modelos antiguos por otros mejores, sino ampliando su conjunto de modelos, cada uno de los cuales arroja luz sobre una contingencia social diferente.

Por ejemplo, ahora tenemos muchos modelos de mercados con una competencia imperfecta y una información asimétrica. Dichos modelos no han dejado anticuados o irrelevantes sus predecesores, basados en una competencia perfecta. Simplemente nos han hecho comprender mejor que unas circunstancias diferentes requieren modelos diferentes.

De forma similar, los modelos conductistas, que hacen hincapié en la adopción de decisiones heurísticas, nos hacen analistas mejores de las circunstancias en las que esas consideraciones pueden ser importantes. No desplazan los modelos de las opciones racionales, que siguen siendo aquellos a los que recurrir en otras circunstancias. Un modelo de crecimiento aplicable a países avanzados puede ser una guía deficiente en países en desarrollo. Los modelos que hacen hincapié en las esperanzas y aspiraciones son a veces los mejores para analizar los niveles de inflación y de desempleo; otras veces, los modelos con elementos keynesianos darán un resultado superior.

Jorge Luis Borges, el escritor argentino, escribió en cierta ocasión un relato –de un solo párrafo– que tal vez sea la mejor guía para el método científico. En él describió una tierra lejana en la que la cartografía –la ciencia de la confección de mapas– se llevaba hasta extremos ridículos. Un mapa de una provincia era tan detallado, que tenía el tamaño de toda una ciudad. El mapa del Imperio ocupaba toda una provincia.

Con el tiempo, los cartógrafos se volvieron aún más ambiciosos: confeccionaron un mapa que era una reproducción de todo el Imperio. Como observa irónicamente Borges, las generaciones posteriores no vieron utilidad práctica alguna en un mapa tan aparatoso, por lo que quedó pudriéndose en el desierto, junto con la ciencia de la geografía que representaba.

La tesis de Borges sigue escapándoseles a muchos científicos sociales: la comprensión requiere la simplificación. La forma mejor de reaccionar ante la complejidad de la vida social no es la de idear modelos cada vez más detallados, sino la de aprender el funcionamiento de los diferentes mecanismos causales, uno cada vez, y después averiguar cuáles son más pertinentes en una situación particular.

Utilizamos un mapa, si vamos en automóvil de casa al trabajo y otro, si viajamos a otra ciudad. Sin embargo, si vamos en bicicleta o a pie o pensamos tomar el transporte público, necesitamos otras clases de mapas.

Orientarse entre modelos económicos –elegir el que funcione mejor– resulta considerablemente más difícil que elegir el mapa adecuado. Los profesionales utilizan una diversidad de métodos empíricos oficiales y oficiosos y con diversos grados de pericia. En mi libro de próxima publicación Economics Rules, critico la enseñanza de la economía por no equipar adecuadamente a los estudiantes para el diagnóstico empírico que dicha disciplina requiere.

Pero los críticos internos de la profesión se equivocan al afirmar que la disciplina se ha extraviado porque los economistas aún no han logrado un consenso sobre los modelos “correctos” (sus preferidos, naturalmente). Debemos apreciar la economía en toda su diversidad –la racional y la conductista, la keynesiana y la clásica, la mejor y la que le sigue inmediatamente, la ortodoxa y la heterodoxa– y dedicar nuestra energía a mejorar nuestra capacidad para elegir el marco aplicable en cada ocasión.

Traducido del inglés por Carlos Manzano.


Read more at https://www.project-syndicate.org/commentary/economists-versus-economics-by-dani-rodrik-2015-09/spanish#oiz6gbG2Y8qXuLWL.99