Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 16 de enero de 2026

Vice primer ministro cubano supervisa en Ciego de Ávila plan para reimpulsar la economía. Comentario HHC

Por Ortelio González Martínez/Granma Economía 16 Enero 2026, Invasor




Foto: Ortelio

Jorge Luis Tapia Fonseca, vice primer ministro de Cuba, recorrió áreas de los municipios de Morón y Ciego de Ávila, y analizó ante representantes de los Consejos de Administración, productores y directivos de empresas y organismos de ambos territorios, temas estratégicos del Programa de Gobierno para Corregir Distorsiones y Reimpulsar la Economía.

Durante el encuentro, Tapia exigió mayor efectividad y una orientación clara hacia la solución de los problemas, con un intercambio directo con la población.

Puso especial énfasis en el aumento de la producción de alimentos, acelerar la entrega de tierras y utilizar con eficiencia las ya entregadas, en aras de convertir a cada territorio en motor de su propia transformación.
“No podemos mirar al barco que llega al puerto con el arroz. Tenemos que producirlo en el municipio, en las empresas y hasta en los Consejos Populares si fuera necesario, y en Ciego de Ávila hay tierras y experiencia para el adelanto de ese programa”.
Al analizar el tema del comercio y la gastronomía, el vice primer ministro hizo un llamado a la acción con fijador. Con esa metáfora subrayaba la necesidad de que los logros sean sostenible y no esfuerzos pasajeros.

Puso de ejemplo que la provincia avileña tenía una red de restaurantes entre las mejores del país y hoy no es así, en tanto muchos de ellos permanecen cerrados y no ofrecen servicios a la población.

Otras aristas del análisis conllevaron a los impagos por parte de Acopio a productores, las discordancias con los bancos, tanto el de Crédito y Servicio, como el Popular de Ahorro, el afianzamiento de los encadenamientos productivos con la industria, la disponibilidad de fuerza de trabajo en las áreas asignadas a las empresas y el pago de los trabajadores.

Enfatizó en que los presidentes de los Consejos Populares deben situarse en el centro mismo de los problemas, no como observadores distantes, sino como actores comprometidos. Su labor fundamental es conocer a profundidad las realidades de su comunidad, diagnosticar sus necesidades y a partir de ese conocimiento, impulsar y articular la acción conjunta.

Insistió en que la solución efectiva de los desafíos cotidianos no se decreta de forma aislada; requiere la movilización coordinada de los propios vecinos, las empresas radicadas en el territorio y los diferentes organismos e instituciones. Solo a través de esta integración de voluntades, recursos y perspectivas, con el presidente del consejo como dinamizador y enlace, se pueden generar soluciones viables, sostenibles y verdaderamente ajustadas a los intereses de la población. Es la esencia de un gobierno local eficaz y verdaderamente popular.

Comentario HHC: La motivación económica , los incentivos , siguen faltando, y en relación con esto no hace falta un Viceprimer  Ministro que no sea para promulgar las "reglas del juego" que motiven a los productores.

1. Ampliar y consolidar la autonomía de los productores

Incentivo: Permitir la venta directa de un mayor porcentaje de la producción a precios de mercado (tras cumplir cuotas estatales justas).

Motivación: Empoderar a campesinos y cooperativas con control real sobre planes de cultivo, precios y ganancias.

2. Acceso garantizado a insumos nacionales e importados

Crear un sistema de distribución directa (sin intermediarios estatales excesivos) de semillas, fertilizantes, herramientas y piezas de riego.

Incentivo: Subsidios directos o créditos blandos para adquirir insumos, vinculados a resultados productivos.

3. Reforma de precios justos y mecanismos de mercado

Establecer precios de acopio estatales más realistas y permitir contratos directos con cadenas turísticas, mercados agropecuarios y exportadores.

Motivación: Que el productor vea una correlación clara entre su esfuerzo y su ingreso.

4. Títulos de usufructo a largo plazo y transmisibles

Otorgar seguridad jurídica a usufructuarios (por ej., 20-30 años) con posibilidad de traspaso a familiares o sucesores, incentivando la inversión en mejoras de la tierra.

5. Créditos y microcréditos ágiles para producción y tecnología

Banca estatal y cooperativa de crédito con trámites simplificados para financiar sistemas de riego, energías renovables, pequeños tractores y almacenes.

6. Incentivos fiscales para la producción local

Exenciones temporales de impuestos a cooperativas y pequeños productores que aumenten producción de alimentos básicos (viandas, granos, hortalizas, leche).

Reducir impuestos o exonerar  a las importaciones de equipos para la agricultura.

7. Reconocimiento social y premios a la excelencia productiva

Programas de visibilidad en medios, certificaciones de “Productor Destacado” que otorguen beneficios simbólicos y materiales (acceso a viajes, tecnología, etc).

8. Desarrollo de cadenas de valor locales y agroindustria pequeña

Permitir y fomentar mini-fábricas cooperativas para procesar alimentos (conservas, envasados, derivados), agregando valor y empleo local.

Incentivo: Asistencia técnica y acceso a equipos a través de proyectos de desarrollo local.

9. Sistemas de riego eficientes y acceso a energía renovable como se esta haciendo para el tabaco.

Programas estatales o cooperativos para instalar sistemas de riego por goteo con energía solar, reduciendo dependencia de combustibles y sequías.

Motivación: Seguridad hídrica y menor costo operativo para el productor.

10. Educación, capacitación y extensión agraria participativa text- Fortalecer el vínculo entre investigación (INIFAT, ICA) y campo, con promotores que trabajen junto a productores. -

 **Motivación:** Crear redes de innovación campesina, escuelas de campo y ferias de intercambio de semillas y conocimientos.

Eje transversal: Desburocratizar y agilizar

Reducir trámites excesivos para producir, vender y transportar alimentos dentro de Cuba.

Permitir que las cooperativas y productores individuales puedan importar insumos directamente o mediante empresas mixtas ágiles.

Motivaciones no económicas clave:

Soberanía alimentaria como consigna práctica: Vincular la producción local al abastecimiento de la comunidad, escuelas, hospitales.

Participación en decisiones: Incluir a productores en el diseño de políticas agrícolas municipales.

Cultura de reconocimiento: Revalorizar socialmente el trabajo agrícola mediante concursos, ferias y difusión de historias de éxito.

Conclusión: Cuba tiene potencial productivo desaprovechado por restricciones de acceso a insumos, precios desestimulantes y exceso de controles. La clave está en confiar más en los actores locales, darles herramientas reales y vincular su éxito al desarrollo de la comunidad. Esto requiere voluntad política para reformar el modelo de gestión agrícola, priorizando la eficiencia y la descentralización.

La crueldad infinita del imperio....................................... y la esperanza..........(FOTOS)

 



----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------





Díaz-Canel: “El pueblo de Cuba no es antiimperialista por manual; el imperialismo nos hizo antiimperialistas”

 Por: Thalía Fuentes Puebla, Abel Padrón Padilla

 


El presidente Miguel Díaz-Canel se dirige al pueblo reunido en la Tribuna. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

“En la hora más oscura de la madrugada, mientras su noble pueblo dormía, la hermana República Bolivariana de Venezuela fue arteramente atacada”, recordó este viernes en la Tribuna Antimperialista el primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Con esa acción, dijo, se confirmaba la profecía de Bolívar sobre Estados Unidos y la advertencia del Che Guevara: en el imperialismo no se puede confiar “ni tantito así”.

Relató con detalle la cobardía del ataque, que respondió con bombas y un intento de secuestro a la voluntad de diálogo del presidente venezolano. Entonces destacó el juramento que definió la respuesta cubana: la declaración del primer coronel Humberto Alfonso Roca, jefe de la escolta de protección, quien había sentenciado: “Solo con mi cadáver podrán llevarse o asesinar al Presidente”.

“Los sagrados restos de nuestros 32 compatriotas llegaron ayer a la Patria”, prosiguió Díaz-Canel, “como soldados eternos de la integración que nos debemos”. Con esas palabras, elevó a los caídos de un acto de defensa a un símbolo de la unidad continental. Frente a quienes reducen la alianza entre Cuba y Venezuela a una transacción, fue categórico: “Ante todo, cubanos y venezolanos somos hermanos”.

La parte más contundente de su intervención se dirigió hacia las actuales amenazas. Citando las recientes declaraciones de altos funcionarios estadounidenses que han hablado de “entrar y destruir el lugar”, el Presidente las calificó de “grotesca” y “incitación a la masacre”. Frente a ello, esgrimió la filosofía de la resistencia cubana: “El pueblo de Cuba no es antiimperialista por manual. El imperialismo nos hizo antiimperialistas”. Y recordó la definición martiana: el patriotismo es “el odio invencible a quien la oprime”.

Hizo un llamado a la unidad, que definió como el arma más poderosa, y se dirigió a los jóvenes que hoy viralizan las leyendas de la Revolución. Su mensaje fue un desafío directo: “No, señores imperialistas, no les tenemos absolutamente ningún miedo… No nos gusta, como dijo Fidel, que nos amenacen. No van a intimidarnos”.


“Hoy son 32 nuevos rostros. 32 nuevas historias que encarnan la insuperable definición martiana: ‘Patria es humanidad“, dijo Díaz -Canel.

Según el presidente, estos combatientes cubanos no solo defendieron la soberanía de Venezuela, al presidente Nicolás Maduro y a la compañera Cilia Flores, sino que también “defendieron la dignidad humana, la paz y el honor de Cuba y de nuestra América”. Los definió como “la espada y el escudo de nuestros pueblos frente al avance del fascismo”, convirtiéndose en un símbolo de que “no hay pueblo pequeño cuando su dignidad se mantiene firme”.

El discurso del presidente dirigió el reconocimiento a las familias de los caídos, abrazando a “madres, padres, esposas, hijos, nietos, hermanos, abuelos, compañeros de armas y amigos”. Para ello, recurrió a una cita del líder Fidel Castro, recordando sus palabras durante el duelo por los mártires de Barbados: “El dolor no se comparte, el dolor se multiplica; y cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla”.

Este sentimiento, señaló, fue recogido por el cantautor Silvio Rodríguez, quien musicalizó la idea de que “tiembla la injusticia cuando llora el aguerrido pueblo de Fidel”.

El mandatario fue enfático al subrayar la condición pacifista de la mayor de las Antillas. “Cuba no amenaza ni desafía. Cuba es tierra de paz”, al tiempo que recordó que fue en La Habana donde, por iniciativa cubana hace doce años durante la II Cumbre de la CELAC, se proclamó a América Latina y el Caribe como Zona de Paz. Una conquista que ha sido “brutalmente lacerada por el zarpazo fascista en Venezuela”.

No obstante, advirtió que esta “vocación de paz no menoscaba en absoluto la disposición para el combate en defensa de la soberanía y la integridad territorial”. El mensaje fue claro y contundente: si Cuba fuera agredida, “pelearíamos con la misma fidelidad que nos legaron varias generaciones de bravos combatientes cubanos”, trazando una línea histórica desde las guerras de independencia del siglo XIX hasta la participación en conflictos en África y, ahora, en Venezuela.

“Cuba no tiene que hacer ninguna concesión política, ni eso jamás estará sobre una mesa de negociaciones para un entendimiento entre Cuba y Estados Unidos. Es importante que lo entiendan”, aseveró.

Díaz-Canel reiteró la disposición al diálogo y al mejoramiento de las relaciones bilaterales, pero bajo condiciones muy específicas: “siempre en igualdad de condiciones y sobre la base del respeto mutuo”. Recordó que esta ha sido la postura mantenida “por más de seis décadas” y que “la historia ahora no será diferente”.

El discurso del mandatario culminó con una advertencia dirigida al “imperio que nos amenaza”: “Cuba somos millones. Somos un pueblo dispuesto a combatir si nos agreden, con la misma unidad y fiereza de los 32 cubanos caídos el 3 de enero”.