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viernes, 11 de marzo de 2016

¿Cuáles son los 6 países más desiguales de América Latina?

Marcelo Justo

Personas que viven de recoger basura hacen cola para recibir alimentos de una ONG en HondurasImage copyrightGetty
Image captionEn Honduras, 64,5% de la población vive en situación de pobreza.
América Latina no es la región más pobre del planeta, pero compite con África por el título de la más desigual.
La base de datos del Banco Mundial, actualizada el pasado diciembre, muestra que los primeros cinco países en el ranking de la desigualdad son africanos, seguidos por cinco latinoamericanos.
Entre los 14 más desiguales a nivel global figuran Honduras (6), Colombia (7),Brasil (8), Guatemala (9), Panamá (10) y Chile (14).
El Banco Mundial utilizó el coeficiente Gini para medir la desigualdad en base a dos variables absolutas: el cero (todos tienen el mismo ingreso o perfecta igualdad) y el 1 (una persona concentra todo el ingreso y el resto no tiene nada o desigualdad absoluta).
Una de las sorpresas es que países de ingreso mediano bajo, normalmente identificados como pobres (Honduras, Guatemala), tienen prácticamente el mismo nivel de desigualdad que otros de ingresos medio-altos o altos (Chile).
Image copyrightGettyUn hombre que vive de recoger basura carga una bolsa con comida.
Image captionAlgunos países suman a la pobreza los problemas de la desigualdad.
El economista de la Universidad de Quilmes y de AEDA (Asociación de Economía para el Desarrollo de Argentina) Germán Herrera Bartis señala que es necesario distinguir entre pobreza y desigualdad en este grupo heterogéneo.
"La pobreza se vincula con el ingreso medio de una sociedad. La desigualdad con la distribución. No hay una relación lineal entre ambos. Por eso se puede tener países pobres muy desiguales, pero también países de ingresos medianos o de altos ingresos, como Brasil o Estados Unidos, con altos niveles de desigualdad", indicó a BBC Mundo.
  • Honduras

Según el Banco Mundial, Honduras tiene un 64,5% de la población en situación de pobreza y un 42.6% en extrema pobreza (menos de 2,5 dólares al día).
En términos del coeficiente Gini, la desigualdad es del 53,7.
"Este coeficiente hay que ubicarlo en la serie de países para darse una idea. El país más igualitario, Noruega, tiene un índice de 25,9 y el más desigual, Sudáfrica, un 63,4", indicó a BBC Mundo Herrera Bartis.
El Banco Mundial comparó ingresos, pero una desigualdad similar se percibe en términos de acceso a la salud o a la educación.
En el índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas que mide conjuntamente ingreso, expectativa de vida y de educación de un país, Honduras pierde siete puntos cuando se pondera el impacto de la desigualdad en las mediciones.

Los seis países más desiguales de América Latina

Medición según el coeficiente de Gini

  • 53,7 Honduras
  • 53,5 Colombia
  • 52,9 Brasil
  • 52,4 Guatemala
  • 51,7 Panamá
  • 50,5 Chile
La disparidad es tal que los niños más pobres solo acceden a cuatro años promedio de educación mientras que los más ricos tienen 10 años y más, cifras que se profundizan cuando se compara la desigualdad en zonas rurales y urbanas.
  • Guatemala

El otro país con ingreso mediano bajo es Guatemala, noveno a nivel mundial y cuarto en la región.
Según el Banco Mundial, Guatemala consiguió una reducción de la pobreza del 5% a principios de este siglo, pero para 2011 los índices volvieron a subir hasta llegar al 53,7% con una situación particularmente difícil en casi la mitad de los municipios rurales, donde ocho de cada 10 personas son pobres.
Esta situación no se puede achacar a la falta de crecimiento.
Con el paréntesis del estallido financiero 2008-2009, Guatemala aumentó su Producto Interno Bruto (PIB) más de un 3% anual en lo que va del siglo.
A pesar de esto la desigualdad sigue siendo una de las más elevadas de la región: el 52,4%, apenas unos puntos por detrás de Honduras.
Image copyrightGettyDos campesinas cargan dos sacos.
Image captionLas disparidades aumentan cuando se compara a los habitantes de las zonas rurales con los que viven en las ciudades.
Según el Banco Mundial uno de los problemas más graves es la escasa recaudación fiscal, "el menor porcentaje de ingresos públicos en el mundo en relación con el tamaño de su economía".
"Hay un círculo vicioso de la pobreza y la desigualdad. Una sociedad de bajos ingresos, de baja recaudación y muy desigual no genera el nivel de demanda que se requiere para atraer inversiones que hagan crecer la economía", señala Herrea Bartis.
  • Colombia

Entre los países latinoamericanos de ingresos medio y altos, Colombia se encuentra en primer lugar en niveles de desigualdad, apenas por debajo de Honduras, a pesar de que, en términos de PIB, los colombianos están 74 puestos por encima de los hondureños.
En Colombia el 10% de la población más rica del país gana cuatro veces más que el 40% más pobre.
A pesar de que la pobreza ha caído desde 2002 en adelante, la desigualdad se mantiene constante.
En el índice de desarrollo humano de la ONU, Colombia pierde diez puntos una vez que se lo pondera en términos de desigualdad de acceso a la salud, la educación y bajos salarios.
Las señales de desigualdad se extienden por todo el tejido económico-social.
Image copyrightGettyDos mujeres cargan botes con agua en Colombia.
Image captionLa desigualdad se acrecienta en muchos casos al tomar en cuenta el acceso a los servicios más básicos.
Según una investigación de Ana María Ibáñez, decana de Economía de la Universidad de Los Andes, en 2010 un 77,6% de la tierra estaba en manos de 13,7% de los propietarios.
Aplicando el coeficiente Gini a la distribución de la tierra, esta proporción da uno de los índices más altos de desigualdad: un 0,86.
  • Brasil

Octavo a nivel mundial, tercero en la región, la mayor economía de América Latina, Brasil es uno de los casos más flagrantes de convivencia entre una reducción de la pobreza y un aumento de la desigualdad.
Si en 2006 el 5% más rico acaparaba el 40% del ingreso total, en 2012 había aumentado esta participación hasta llegar al 44% a pesar de las políticas sociales del gobierno y el impacto del plan Fome Cero (Hambre Cero) que sacó a 40 millones de personas de la pobreza.
Esta desigualdad sería más abismal aún si se contara toda la riqueza no declarada en un país que tiene una evasión fiscal del 13,4% y una economía en la sombra del 39%.
Mucho más difícil de ocultar, es la disparidad de acceso a salud y educación, algo que se visibilizó a nivel global en las protestas que precedieron a la Copa del Mundo 2014.
No sorprende que, una vez que se incorpora la desigualdad a la evaluación de sus indicadores de ingreso, salud y educación, Brasil registre una caída de 20 puntos en términos de Desarrollo Humano de la ONU.
Image copyrightGettyManifestante en Brasil en contra del Mundial de Fútbol.
Image captionEn Brasil, hubo protestas en contra del Mundial de Fútbol debido a las dificultades económicas que vive una parte de la sociedad.
Si se toma en cuenta que el año pasado el PIB se desplomó en un 3,8%, la situación no luce promisoria.
"Los procesos económicos contractivos acompañados de ajuste fiscal golpean a los que menos tienen y, por lo general, aumentan tanto la pobreza como la desigualdad", indicó Herrera Bartis.
  • Panamá

En términos de caída o desaceleración económica Panamá es una de las excepciones de la región.
Con un crecimiento promedio del 7% en los últimos 10 años, no se vio afectada por la caída de los precios de las materias primas: su PIB aumentó más del 6% en 2015.
Pero una cosa es la vida en esa opulenta "Little Manhattan" que puede ser la Ciudad de Panamá y otra la de las barriadas o el interior del país.
Los ingresos reflejan el abismo que separa a los rascacielos y las casas de precarios techos de chapa: el coeficiente Gini alcanza el 51,7.
Pero no son el único factor.
Image copyrightGettyDesigualdad en Panamá.
Image captionPese al crecimiento económico de la última década, en Panamá son visibles las desigualdades.
Un 25% de la población panameña no tiene servicios sanitarios, un 5% no tiene agua potable, un 11% sufre de desnutrición y otro 11% vive en casas con pisos de tierra.
En el índice de desarrollo humano de la ONU Panamá pierde 20 puntos cuando se incluye el impacto de la desigualdad en la medición.
  • Chile

Es la economía regional que más ha crecido desde los años 80 y suele ser encomiada como modelo virtuoso para el resto de la región.
Sin embargo, el informe de 2015 de la OCDE, que agrupa a 34 naciones de altos ingresos, subraya los niveles de desigualdad en la sociedad chilena.
"Chile sigue siendo una sociedad altamente desigual en términos de ingresos, educación y bienestar. El mercado laboral muestra una dualidad que redunda en una muy desigual distribución salarial", señala el informe.
En efecto, el 10% más rico tiene un ingreso 27 veces superior al 10% más pobre.
Así, en la medición de desigualdad del Banco Mundial, Chile aparece en el decimocuarto lugar a nivel mundial y en el sexto de las economías de la región.
Debido a la limitada intervención estatal, la situación empeora cuando se considera también el acceso a la salud y la educación.
Image copyrightGettyUn hombre protesta en Chile.
Image captionPese a ser un país de ingresos altos, la desigualdad persiste en Chile.
En el índice de Desarrollo Humano de la ONU, Chile pierde 13 puntos una vez que se suma la desigualdad conjunta de ingresos, acceso a salud y educación.
Sin embargo, Herrera Bartis señala dos reformas que están mejorando la situación.
"En la primera presidencia de Bachelet se introdujo la jubilación solidaria para los que no habían contribuido lo suficiente para una pensión. En su actual mandato, es la ley de inclusión escolar por la que se busca avanzar progresivamente hacia una mayor gratuidad del sistema. Pero la foto de Chile es de una economía profundamente desigual", señaló a BBC Mundo Herrera Bartis.

viernes, 29 de enero de 2016

El secreto de Alemania para ser la economía más sólida del mundo

Marcelo Justo
BBC Mundo

Fábrica alemanaImage copyrightReuters
Image captionLa industria alemana se ha mantenido fuerte.

Milagro de la posguerra, la "economía social de mercado" alemana superó los shocks petroleros de los 70 y 80, el golpe de la reunificación en los 90, la recesión mundial de 2008-2009 y la actual crisis de la eurozona.
Hoy se encuentra entre los tres primeros exportadores del mundo, tiene el crecimiento per cápita más alto del mundo desarrollado y un desempleo del 6,9%, a una distancia sideral de la media de la eurozona (11,7%).
Según el profesor Reint Gropp, presidente del Instituto Hall para la Investigación Económica (IWH) de Alemania, el modelo germano se diferencia claramente del anglosajón de Estados Unidos y Reino Unido.
Pero, ¿qué lo hace tan particular? ¿Y cuáles son las claves su éxito?
"Es un sistema basado en la cooperación y el consenso más que en la competencia, y abarca al conjunto del entramado socio-económico, desde el sistema financiero al industrial o al estado", le explica Gropp a BBC Mundo.

Cooperación y capitalismo

La llamada "economía social de mercado" tuvo su origen en la Alemania Occidental de la posguerra bajo el gobierno demócrata-cristiano del Canciller Konrad Adenauer y se mantuvo desde entonces como una suerte de política de estado.

Image copyrightGettyAlemania
Image captionEl desempleo en Alemania es menor al promedio europeo.

Sebastian Dullien, economista del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores alemán, coincide en que el consenso y la cooperación están presentes en todos los estamentos de la economía.
"En el centro se encuentran los sindicatos y la patronal que coordinan el salario y la productividad teniendo como meta el aumento real del salario y el mantenimiento del empleo. La integración es tal que por ley los sindicatos están representados en la junta directiva de la compañía a cargo de las decisiones estratégicas", le dice a BBC Mundo.
En el sistema financiero, las cooperativas financieras y los poderosos bancos públicos se encargan de que el crédito alcance a todos sin que importe el tamaño de la firma o su cercanía con un centro financiero.
Esta filosofía le permite superar una de las limitaciones del sistema anglosajón en el que las pequeñas y medianas empresas que, a diferencias de las multinacionales no tienen acceso a los mercados de capital, suelen tener dificultades para financiarse.
"Los bancos públicos de ahorro tienen claras reglas de juego. Por ejemplo, para favorecer el desarrollo regional pueden prestar a empresas en su zona, pero no de otra región. El gobierno tiene representantes en estos bancos que son fundamentales en la toma de decisiones. Un principio rector de su política crediticia es el mantenimiento del empleo", afirma Gropp.

"Mittelstand"

Este modelo está anclado en la historia germana.
La unificación nacional en 1871 bajo Bismark reunió a 27 territorios gobernados en su mayoría por la realeza que habían crecido aceleradamente y de forma autónoma durante la revolución industrial.

Image copyrightReutersAlemania
Image captionAlemania ha capoteado bien la recesión europea.

De este germen histórico surgen las Mittelstand (empresas pequeñas y medianas) que, según los especialistas, conforman el 95% de la economía alemana.
A diferencia del modelo anglosajón centrado en la maximización de la rentabilidad para los accionistas (objetivo de corto plazo), las Mittelstand son estructuras familiares con planes a largo plazo, fuerte inversión en la capacitación del personal, alto sentido de la responsabilidad social y fuerte regionalismo.
"Alemania es especialmente fuerte en empresas que tienen unas 100 o 200 personas. Con una característica adicional. A pesar de su tamaño, muchas de estas empresas compiten en el mercado internacional y son exportadoras", le dice a BBC Mundo Dullien.

Exportaciones

En efecto, Alemania ha estado entre los tres primeros exportadores mundiales en las últimas décadas, prueba de la eficacia de este sistema para competir a nivel mundial con productos tecnológicamente complejos y una fuerza laboral altamente calificada y bien pagada.
Mientras el comercio mundial está dominado por multinacionales que representan un 60% de todos los intercambios globales, en Alemania las Mittelstand conforman un 68% de las exportaciones.

Image copyrightReutersalemania
Image captionMuchos alemanes son empleados por firmas medianas y pequeñas.

El sector automotriz, de maquinarias, de equipos electrónicos y medicamentos se encuentran entre sus principales reclamos.
Y no son solo las Mittelstand.
De las 2.000 compañías de mayores ingresos planetarios, 53 son germanas, entre ellas marcas de larga tradición como Bayer, Volkswagen y Siemens.
Sin embargo en Alemania, como en cualquier otro lugar del mundo, "no todo es oro lo que reluce"

La recuperación del enfermo

En los 90, bajo el peso de la reunificación, Alemania se ganó el mote del "enfermo de Europa".

Image copyrightepaAlemania
Image captionLa población alemana disfruta de un alto nivel de vida.

El consenso era que un sistema con altos salarios y fuerte participación sindical no podía sobrevivir en un mundo gobernado por un concepto nuevo, la"deslocalización".
Aprovechando la liberalización mundial y las nuevas tecnologías las grandes empresas podían cambiar de un país a otro en búsqueda de una mayor rentabilidad obtenida con costos salariales menores: las mismas empresas germanas empezaban a migrar a otras latitudes.
Pero a principios de este siglo un gobierno social-demócrata implementó una serie de reformas que sus rivales calificaron de "neoliberales" para reactivar la economía nacional.
El remedio funcionó: la economía volvió a crecer.
Pero tuvo un precio: aumento de la pobreza, del subempleo y el miniempleo.
"El lado positivo es que el sistema mostró un alto grado de adaptabilidad. Pero la reforma del sistema de seguridad social y el mercado laboral han aumentado la pobreza y la desigualdad", le dice a BBC Mundo Sebastian Dullien.

El futuro

Los desafíos se acumulan. A corto plazo, los problemas en China afectan al sector exportador germano.
A mediano plazo la tasa de natalidad germana no es suficiente para su mercado laboral.

Image copyrightAngela Merkel
Image captionSegún un estudio, la interdependencia entre bancos y gobierno puede favorecer la interferencia política.

Pero no se trata únicamente de una amenaza externa o de una bomba de tiempo demográfica.
Un estudio del Instituto Hall muestra que en el interior mismo de la economía social de mercado la interdependencia de bancos, compañías y gobierno puede favorecer la interferencia política.
Según el estudio, los bancos del Estado prestan considerablemente más durante un año electoral.
"Esto requiere un mejor modelo de gobierno que impida la interferencia política. Creo que el sistema necesita más liberalización. No es posible que un banco del Estado de Fráncfort no pueda prestar al de otra zona", le dice su presidente, Reint Gropp, a BBC Mundo.
"Estamos en medio de una gran revolución tecnológica y la economía alemana no está respondiendo como debería porque tiene una estructura demasiado rígida. El modelo fue excelente, pero es posible que sea también anacrónico", advirtió.
Pero también puede ser que, una vez más, muestre su extraordinaria flexibilidad para sostener un modelo que busca conjugar capitalismo, altos salarios y plena participación laboral.