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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

sábado, 27 de enero de 2018

Europa financia energías renovables



Europa invierte en energías renovables (foto: ANSA)

15:35, 27 ENE•LA HABANA•REDACCIÓN ANSA

(ANSA) - LA HABANA, 27 ENE - La Unión Europea cooperará con 18 millones de euros con un programa cubano de cinco años para el fomento de las fuentes de energía renovable.

"Se trata del primer financiamiento a esta nación caribeña tras la entrada en vigor el año pasado de un acuerdo bilateral de cooperación", explicó en rueda de prensa Juan Garay, representante para la colaboración en Cuba de la UE. La isla desarrolla para reducir su tensa dependencia del petróleo un programa de desarrollo de esas fuentes que según objetivo oficial necesita "captar" globalmente unos cuatro mil millones de dólares para la ejecución de proyectos en ese sector.

De los cuatro mil millones casi la mitad está concertada a partir de créditos bancarios y la intervención de inversionistas extranjeros en la ejecución de las obras, expuso una fuente oficial cubana a la agencia Prensa Latina.

Las inversiones son fundamentales en ese plan. Ya se construyen tres bioeléctricas, otras ocho son objeto de negociaciones para la creación de empresas mixtas, formadas con capitales cubanos y extranjeros y 14 han presentado sus ofertas en una denominada cartera de oportunidades para inversiones que será presentada en un Foro de Energías Renovables Cuba 2018 próximamente. Una decena de proyectos de energía eólica aún en construcción fueron ya adjudicados a inversionistas foráneos y cuatro se hallan en proceso de negociación. Las autoridades cubanas han reiterado que "la independencia energética" es el objetivo principal del su programa de desarrollo energético.

La producción anual de petróleo en Cuba es de alrededor de cuatro millones de toneladas de petróleo con lo que se cubre menos de un 50% de las necesidades nacionales.

(ANSA).

Moderna Terminal de Gas Licuado aumentará capacidad de almacenamiento en el centro de Cuba

Por Ismary Barcia Leyva -27 enero, 2018


A más de un 70 por ciento de ejecución, está inversión de CUPET, incrementará la cobertura del servicio a 30 días en la región central del país./Foto: Ismary Barcia

Una moderna terminal, con capacidad para almacenar 2 mil 400 metros cúbicos (2 mil 200 toneladas) de gas licuado, se construye en la Perla del Sur.

Ubicada en parte de las antiguas instalaciones de la Fábrica de Fertilizantes Nitrogenados de Cienfuegos, la obra —única de su tipo en la región central del país— aprovechó doce balas de almacenamiento de amoniaco, y 2,7 kilómetros de tuberías, que fueron recapitalizados.

“Paralelamente a esa rehabilitación, se han tenido que montar todos los sistemas complementarios de incendios —declaró el ingeniero Rafael de la Grana León, director del proyecto de inversión—, y con ese propósito se construye un tanque para agua; el gasoducto hubo que hacerlo prácticamente nuevo”.

A más de un 70 por ciento de ejecución, la importante instalación incrementa las provisiones en tierra de ese combustible, destinado al programa de gasificación de las provincias desde Villa Clara hasta Ciego de Ávila.

Con un costo superior a los 22 millones de pesos en moneda total, la inversión es parte de un programa nacional de CUPET para ampliar hasta los 30 días la cobertura del servicio en el centro de la Isla.

Una similar presta servicio en Santiago de Cuba, y actualmente se construye otra en la refinería Ñico López, de La Habana.

“La mayor complejidad en una obra como esta es precisamente la seguridad. Para eso la Empresa ha procurado todo el equipamiento nuevo, de última generación. Los sistemas automáticos para controlar parámetros de volumen, densidad y presión son también de tecnología de punta”, afirma el especialista.

La instalación de los tanques, terminación del edificio socio administrativo y la sala de control están en fase de terminación, al tiempo que se trabaja en la reparación del muelle, concebido para operaciones de importación y cabotaje, donde puedan atracar buques con capacidad para almacenar hasta 7 mil toneladas de gas.

Con la puesta en funcionamiento del sistema automatizado contra incendios en el espigón, entrará en su fase final la ejecución de la terminal, cuyas pruebas de arranque, previstas para junio, antecederán a su arrancada en agosto de este año.

Nuevos frigoríficos para el avión de Trump constaran unos 24 millones de dólares

Publicado en enero 27, 2018 INTERNACIONAL


Los nuevos frigoríficos para el avión presidencial de EEUU, el Air Force One, costarán casi 24 millones de dólares, se desprende de una base de datos de pedidos públicos del Pentágono.

La aeronáutica Boeing se adjudicó en diciembre de 2017 un contrato por 23,7 millones de dólares para diseñar, fabricar, instalar y realizar las pruebas de los frigoríficos VC-25A G12/G13 para el avión del presidente Donald Trump.

Según el portal Defense One, no se trata de un electrodoméstico cualquiera: cinco cámaras frigoríficas enormes deberán tener más de 25 secciones con capacidad para al menos 3.000 raciones de comida, una cantidad suficiente para que todos los ocupantes de la aeronave puedan subsistir durante semanas en caso de una situación extraordinaria como, por ejemplo, una guerra.

Los aparatos con los que cuenta el avión en la actualidad fueron instalados en 1990, cuando el Boeing 747 presidencial entró en servicio.

La portavoz de la Fuerza Aérea de EEUU, Ann Stefanek, declaró a Defense News que esos frigoríficos se han hecho menos fiables, “especialmente en los entornos calurosos y húmedos”.

Sputnik

Un gobierno de viejos pervertidos

La primera política comercial significativa adoptada por Donald Trump es increíblemente ridícula


Placas solares sobre un edificio de la Armada estadounidense en Nueva York. MARK LENNIHAN AP

Cuando era candidato, Donald Trump no paraba de hablar del comercio internacional y de que iba a hacer grande otra vez a Estados Unidos renegociando los acuerdos comerciales y obligando a los extranjeros a dejar de llevarse nuestros puestos de trabajo. Pero en su primer año en el cargo, prácticamente no ha hecho nada en ese frente, posiblemente porque el Estados Unidos empresarial ha conseguido que se entere de que ha invertido muchísimo dinero basándose en la premisa de que seguiríamos respetando el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés) y los demás acuerdos comerciales, y de que perdería a lo grande si él los rompiese.

Sin embargo, esta semana, Trump ha impuesto finalmente aranceles a las lavadoras y a los paneles solares. En mi opinión, el primero era más para dárselas de duro que con un objetivo estratégico en mente. Pero el segundo encaja en una parte importante de la visión general de este Gobierno. Porque este es en buena medida un Gobierno de viejos pervertidos.

Respecto a las lavadoras: la base jurídica del nuevo arancel es la conclusión por parte de la Comisión Estadounidense sobre Comercio Internacional de que el sector se ve perjudicado por el aumento de las importaciones. La definición de "perjuicio" es un tanto peculiar: la comisión reconocía que el sector nacional "no ha sufrido una ociosidad productiva significativa", y que "no ha registrado un desempleo o subempleo significativos". No obstante, la comisión sostenía que la producción y el empleo deberían haber prosperado más, teniendo en cuenta el crecimiento económico experimentado entre 2012 y 2016 (ya saben, la expansión durante el Gobierno de Obama, esa que Trump insistía en calificar de falsa). Si parece una justificación endeble para una medida que aumentará significativamente los precios al consumo, es porque lo es. Pero Trump decidió hacerlo de todas maneras.

El arancel a los paneles solares es más interesante, y más inquietante, porque sin duda destruirá muchos más puestos de trabajo de los que creará. El hecho es que Estados Unidos está básicamente fuera del negocio de la producción de paneles solares, y sean cuales sean las razones para dicha ausencia, esta política no va a cambiarla. Al igual que el arancel a las lavadoras, el arancel a los paneles solares se impuso recurriendo a lo que en los círculos de la política comercial se conoce como "cláusula de salida", normas que permiten dar protección temporal a sectores que sufren un perjuicio repentino. La palabra clave aquí es "temporal"; dado que no hablamos de protección sostenida, este arancel no promoverá inversiones a largo plazo, y por lo tanto no ayudará a que el sector de los paneles solares en Estados Unidos se recupere.

Lo que sí hará, sin embargo, es poner trabas a uno de los grandes éxitos de la economía estadounidense, el rápido crecimiento de la energía renovable. Y la cosa es que: todo lo que sabemos del Gobierno de Trump da a entender que perjudicar a las renovables le parece de hecho bueno. Ya he dicho que este es un Gobierno de viejos pervertidos.

Aproximadamente desde hace una década se ha ido produciendo una extraordinaria revolución tecnológica en la producción energética. Parte de esa revolución ha supuesto el aumento de la fracturación hidráulica (fracking), que ha permitido la producción barata y abundante de gas natural. Pero también se han producido asombrosas reducciones en el precio de la energía solar y eólica.

Hay quienes siguen viendo estas fuentes de energía alternativas como una cosa de jipis que no logrará sobrevivir sin grandes subvenciones públicas, pero lo cierto es que se han convertido en una alternativa rentable a la energía convencional, y que su precio sigue bajando con rapidez. También dan empleo a muchas personas: en conjunto, el número de personas que trabajan, de una manera o de otra, para el sector de la energía solar quintuplica al de mineros del carbón.

Pero la energía solar no goza del cariño de los funcionarios de Trump, que quieren desesperadamente que el país continúe con sus viejas fuentes de energía sucias, en especial el carbón. (Un momento, cuando los llamé viejos sucios, ¿pensaban que me refería a los sobornos a estrellas porno? Debería darles vergüenza). Incluso han reescrito informes del Departamento de Energía para intentar que parezca que la energía renovable es mala.

Y también han tratado de convertir su preferencia por la energía sucia en una política concreta. El pasado otoño, Rick Perry, secretario de Energía, intentó imponer una norma que habría obligado de hecho a las redes eléctricas a subvencionar centrales nucleares y térmicas. La norma fue rechazada, pero dejó claro lo que quieren estos tipos. Desde su punto de vista, el destruir puestos de trabajo en el sector de la energía solar probablemente sea bueno.

¿Por qué les encanta la energía sucia a Trump y compañía? En parte es por el dinero: lo que es bueno para los hermanos Koch quizá no lo sea para Estados Unidos (ni para el mundo), pero sí lo es para la financiación electoral del Partido Republicano. Y en parte, por los votantes del sector industrial, que siguen imaginando que Trump puede hacer que el empleo en la minería del carbón se recupere. (En 2017, la industria del carbón creó 500, sí 500, puestos de trabajo. El 0,0003% del empleo estadounidense).

Y también tiene que ver en parte con la nostalgia cultural: Trump y otros recuerdan el apogeo de los combustibles fósiles como una edad de oro, olvidando lo horrible que solía ser la contaminación atmosférica e hídrica. Pero sospecho que es también una especie de machismo, la sensación de que los verdaderos hombres no se empapan de energía solar; prefieren quemar cosas.

Con independencia de las motivaciones específicas, la primera medida significativa de política comercial adoptada por el Gobierno es increíblemente ridícula. Y encima, mala para el medioambiente. ¡Menuda ganancia!

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.

© The New York Times Company, 2018.

Traducción de News Clips.

El dólar, cuesta abajo: "Será difícil para Washington devolver el genio a la botella"


Sputnik Las contradictorias declaraciones de las autoridades estadounidenses acerca del valor del dólar han provocado el caos en los mercados. El presidente de EEUU, Donald Trump, expresó el 25 de enero plena confianza en la divisa nacional, lo que provocó el aumento de su cotización. Al día siguiente, no obstante, el dólar volvió a caer.
Durante el mes de enero, el dólar cayó, alcanzando el nivel mínimo en los últimos tres años después de la declaración del secretario del Tesoro de EEUU, Steven Mnuchin, quien afirmó que un dólar débil supondría un beneficio para el comercio.
Durante el Foro Económico Mundial en Davos, Trump manifestó su desacuerdo con las palabras de Mnuchin. El máximo mandatario de EEUU declaró a CNBC que "el dólar va a ser cada vez más fuerte: quiero ver por fin una divisa firme".
Sin embargo, un solo día más tarde el dólar continuó su descenso.
"En el contexto de las grandes declaraciones de los altos cargos sobre el dólar, no resulta sorprendente que los mercados reaccionen. Sin embargo, la retórica contradictoria de Mnuchin y Trump parece un verdadero rompecabezas", comento Jim Reid, analista del Deutsche Bank, citado por el medio ruso Expert.
Los expertos opinan que fortalecer el dólar a partir de ahora será un objetivo complicado para las autoridades estadounidenses.
"Mientras que el presidente Trump espera que el dólar sea cada vez más fuerte, será difícil para Washington devolver el genio del 'dólar débil' a la botella", afirma Viraj Patel, estratega del banco ING en Londres.