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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz
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jueves, 9 de julio de 2026

Revisitando los 70 y 80 con Humberto Pérez



Las palabras del recientemente fallecido economista podrían iluminar de otra manera las inopias intelectuales e ideológicas de este presente, más oscuro que los apagones.

Por Rafael Hernández OnCuba


El regreso a la vida pública de Humberto Pérez ocurrió a mediados de 2015, en un debate de Último Jueves dedicado a un balance crítico de los años 70.

Aceptó aquella inusual invitación como si no creyera del todo que fuera posible. Recuerdo que cuando tomó la palabra, se extendió todo lo que pudo, como si tuviera que aprovechar algo que no se iba a repetir.

Desde entonces, cada vez que lo invitamos, su principal inquietud era el tiempo, siempre escaso para todo lo que él tenía que decir. Haber estado callado desde mediados de los 80 representaba un largo silencio, demasiado largo.


Humberto Pérez por primera vez en Último Jueves. Foto: Orlando Freire Santana/Cubanet.

Así que reencontrarse en esos espacios públicos con sus viejos compañeros y con los jóvenes que había conocido en los años de ostracismo era como volver a la vida. También lo era, por cierto, con los que fueron sus contendientes en el debate doctrinal dentro de las filas revolucionarias, a fines de los 60 y principios de los 70. Gracias a aquel postergado reencuentro pudimos constatar que, a pesar de los arduos enfrentamientos anteriores, era posible que compartieran finalmente muchísimo más de lo imaginable.

Lo digo sobre todo tomando en cuenta la intensidad e incluso el encono de aquellas polémicas 1966-1971 en torno a la enseñanza del marxismo, y en definitiva, a la originalidad del proceso cubano y sus aportes claros y distintos a la teoría política revolucionaria.

Naturalmente, las circunstancias objetivas surgidas en la era possoviética favorecieron no solo aquella postrera reconciliación, sino algo más importante e impredecible: el hecho de que ambos contendientes terminaron compartiendo un mismo pensamiento crítico socialista. Así sería en lo adelante, en su caso particular y el de otros colaboradores suyos; y el de los marxistas heterodoxos cubanos de los años 60.

A este entendimiento también contribuyó que Humberto asimilara el periodo de ostracismo posterior a su alejamiento de la política con entereza, dignidad y sentido del compromiso, de manera que no se le convirtiera en amargura ni resentimiento. Haber sido capaz de arrostrar con esa actitud fue una prueba intelectual y política que le ganó prestigio y respeto, incluso entre los que no compartían su marxismo o su antigua visión del socialismo.

Muchos le atribuían esa visión a una filiación ideológica de origen, consistente en que Humberto había sido militante del viejo Partido Socialista Popular (PSP), en una zona de Las Villas donde los comunistas tenían arraigo. Él me aclararía que siempre había militado en el M-26, desde los años de la lucha armada contra la dictadura, aunque estaba familiarizado con el marxismo, pues su padre sí había sido militante comunista.

Fue hombre de extraordinario talento, capaz de construir un discurso de altos quilates intelectuales, y a la vez con dotes sobresalientes de cuadro y dirigente político, en particular esa cualidad más bien rara que es el liderazgo. Yo lo había notado entre sus antiguos colaboradores, quienes le mantenían un respeto y reconocimiento, no simplemente al jefe superior, sino al intelectual con ideas políticas propias que era.

Desde aquella primera invitación al debate de Último Jueves, me impresionó también su actitud receptiva y ecuánime en el intercambio de ideas. Aunque nunca fui lo que se dice su “amigo íntimo”, mantuve conversaciones con él y, sobre todo, un epistolario abundante, donde desplegaba una inagotable curiosidad intelectual, así como una afectuosa necesidad de comentarme en extenso cada cosa mía que él leía. Yo apreciaba muy especialmente esos apuntes suyos, dichos en un plano personal, como si estuviéramos él y yo solos tomando café, y sobre todo despojados de ese egocentrismo “de la gran escena” que domina las redes sociales y a sus jinetes.

Ojalá que haya dejado escritas, aunque sea parcialmente, sus memorias, que serían una contribución excepcional a entender los entresijos de esta historia que llamamos la Revolución.

Todo lo dicho hasta aquí repite casi textualmente las impresiones compartidas en el grupo del Consejo Asesor de Temas, cuando nos llegó la triste noticia de su último viaje en días recientes.

Tuve la idea entonces de que, en vez de un epitafio o una despedida, a él le habría gustado que recuperáramos sus propias palabras, dedicadas a revisar los estereotipos sobre los años 70 y 80. No solo por el afán de restaurar la historia de la Revolución, en un momento en que el pensamiento político ha sido desplazado por lo que el ilustre Leonardo Padura ha denominado “cáscara de piña”, sino porque esa restauración puede iluminar de otra manera las inopias intelectuales e ideológicas de este presente, más oscuro que los apagones.

Lo haré desde las preguntas que yo le formulé, y que una docena de asistentes multiplicaron en aquella tarde de julio de 2015, hace 11 años. A pesar de que sus respuestas están publicadas en una de las recopilaciones digitales de Último Jueves, sospecho que los lectores interesados me lo agradecerán. No solo por la cantidad de información novedosa, y por el enfoque tan diferente a lo que se repite de oído o desde “lo que le tocó a mi generación”, sino por la utilidad de sus reflexiones para cuestionar ilustres testimonios y verdades aceptadas, también sobre el presente.

¿Qué fueron los años 70? ¿Cuál fue tu papel en aquel periodo? Entre los diferentes aspectos que podrías abordar, te pido considerar el reordenamiento institucional, la construcción de un nuevo sistema político y de un modelo económico.

Fui presidente de JUCEPLAN durante diez años, por haber estado al frente de la Comisión de Implantación del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SDPE) desde el Primer Congreso del PCC (1975) en adelante. Pero ya desde el año 72 tuve una participación activa en todo el reordenamiento institucional del país y en la creación del nuevo sistema político, además del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SDPE).

Después del Big Bang de la Revolución (1959-1961), que no había obedecido a un plan, a una secuencia premeditada, sino que se produjo en respuesta a la dinámica de los acontecimientos, los años 70 son los de las mayores y más abarcadoras transformaciones de todo el proceso.

Esas transformaciones se concibieron en un sistema: lo que se hizo en el Partido, o en el Estado, o en la división político-administrativa y en la economía, obedecía a una secuencia, a un plan, a una estrategia única. El objetivo estratégico se orientaba a un esfuerzo descentralizador, democratizador y estabilizador del proceso revolucionario, en todos los ámbitos de la vida política y social del país, y de acuerdo con las circunstancias históricas, nacionales e internacionales.

Desde el año 1970 comenzó un proceso de fortalecimiento de las organizaciones de masas. Se crearon nuevos sindicatos y se desarrolló el movimiento sindical, que se había abandonado en los años anteriores. Se delimitaron las funciones del Partido, el Estado y la administración, que se habían fundido y cofundido en el período previo.

Entre las transformaciones más impactantes estuvo una nueva división político-administrativa. Hasta ese momento existían seis provincias, 58 regiones, 407 municipios, además del nivel nacional; que pasaron a 14 provincias y 169 municipios; y desapareció la región. El propósito era acercar los niveles de dirección al pueblo. La provincia de Oriente era seis veces la de Matanzas; Camagüey y Las Villas eran las mayores; y después, mucho más pequeñas. En las regiones más recónditas, el acceso del pueblo a los centros de dirección se hacía difícil; estaban alejados. Al hacerse más pequeñas las provincias y eliminarse uno de los niveles, se facilitó la descentralización de tareas y el acercamiento de los niveles superiores a los inferiores.

La otra transformación fue la estructuración y creación de los órganos del Poder Popular. Hasta ese momento existía el Consejo de Ministros como órgano ejecutivo y legislativo; y todas las actividades, incluyendo las municipales, estaban dirigidas desde los ministerios a través de delegaciones en la provincia, en la región, en el municipio. Los funcionarios que dirigían esas actividades eran designados escalonadamente: el de la nación designaba al de la provincia, este al de la región, y así.

Eso cambió de manera sustancial. Aparecen los primeros órganos electivos, es decir, las instituciones representativas, adonde se traslada la administración de todas las actividades relacionadas con la población, educación, salud, comercio, servicios; todas pasaron a ser administradas directamente por los municipios y, cuando más, por la provincia, por personas designadas en el propio municipio o provincia, por quienes, a su vez, habían sido elegidos, en vez de aplicar las decisiones de arriba. Además, se les dio una autonomía para que empezaran a resolver los problemas con recursos propios, y se estimularan las producciones locales.

En contraste con los diez años de la etapa anterior [1960-1970], cuando no se manejaban las relaciones mercantiles ni la contabilidad de doble partida, estas se restablecieron en este período. Así como el pago según el trabajo; se volvieron a vincular las normas y el salario; fueron eliminados los horarios de conciencia y se comenzó a suprimir las gratuidades que existían prolíficamente en el período anterior.

Se restablecieron los estudios de Economía y Contabilidad en la Universidad de La Habana, que se habían abandonado a partir del año 1966-67. Se hace una reestructuración completa del sistema empresarial del país, de acuerdo con la nueva división político-administrativa y con la existencia del Poder Popular. Las empresas ahora no eran solo de subordinación nacional, sino provincial o local. En esas empresas se intentó que hubiese una autonomía económica operativa, incluso en las nacionales, en ese esfuerzo descentralizador del que hablamos, con creación de fondos de estimulación.

En la agricultura se estimuló el desarrollo de cooperativas y, en cierto momento, el Mercado Libre Campesino, como se le llamó entonces. También se comenzó a desarrollar el trabajo por cuenta propia.

En este período, además, se ejecuta el primer plan quinquenal en la historia de la Revolución, y se pasa a confeccionar el segundo; y se empieza a elaborar, ya en los 80, un plan a largo plazo, con vistas a quince años.

En 1976 se aprobó la primera Constitución socialista, que luego se enmendó en 1992 y en 2002.

En el Primer Congreso se aprobó un nuevo programa que Fidel consideró que sustituía al Programa del Moncada, ya cumplido hasta ese momento. Ese sería el nuevo programa a seguir por la Revolución a partir del Primer Congreso.

¿En qué medida hubo influencia soviética en el sistema político cubano? ¿Lo que se instauró en los 70 no fue un socialismo de Estado? ¿Hubo realmente separación entre el Estado y el Partido en esos años, o, más bien, una estructura paralela de gobierno en el PCC? ¿Cuál fue el efecto del productivismo imperante en los 70 sobre el medio ambiente, la destrucción de los bosques para expandir la cosecha azucarera y el pasto para la ganadería? ¿Cuál fue la consecuencia de la sovietización de la educación superior?

Estamos tratando de caracterizar y tipificar los años 70, que no son un compartimento estanco dentro del proceso revolucionario; penetran cosas que vienen de atrás y que, por inercia, como es natural, continuaron presentes, haciendo resistencia a los esfuerzos que se hacían y a los acuerdos que se tomaban. Se terminaron los 70, los 80 y hoy, en los discursos, se está volviendo a mencionar, con nostalgia, que se deben desempolvar aquellos acuerdos que se tomaron en los 70 y que no se cumplieron.

Algunas transformaciones se concretaron, otras solo se iniciaron, se desarrollaron unos años más, pero finalmente fueron truncadas.

En el Informe al Sexto Congreso del Partido, Raúl se refiere a seis citas de Fidel en el Primer Congreso; lo califica de trascendental, y dice que “se malogró el sistema de dirección que nos proponíamos implantar”. Reconoce que aquel sistema, con mayores o menores bondades, se malogró y no se implantó. Lo dice en ese Informe y lo dice después en la Conferencia Nacional del Partido: se engavetaron los documentos donde estaba dicho lo que había que hacer.

Lo del partido único no surge en los años 70, sino cuando se creó el PURSC y, virtualmente, desde las ORI. Para elaborar los documentos que trataban de hacer las delimitaciones entre Partido y Estado, nos basamos en lo que habían dicho Fidel y el Che sobre cómo debía funcionar el Partido.

En aquel momento, vísperas del 70, existían los llamados jefes de sectores, que dirigían —y puedo mencionar los nombres y las áreas— partido, gobierno y sindicato; todo estaba subordinado al jefe de sector correspondiente.

Entre los esfuerzos y pasos en los 70 está separar una cosa de la otra. Por eso surge el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, y el aparato del Comité Central, creado, hasta cierto punto, en paralelo con el gobierno, con sus departamentos.

Hay una carta de Alfredo Guevara, del año 73, muy previsora, a la dirección del Partido, donde planteaba sus preocupaciones con este paralelismo, y que él no veía cómo aquello se podía separar. Eso motivó un documento, que aprobó el Secretariado, con Fidel al frente: “Comunicación del Secretariado acerca de las relaciones que deben existir entre los Departamentos del Comité Central y los organismos centrales del Estado”. Ese documento se orientó como guía a cumplir, pero realmente en la práctica resultó lo que Alfredo Guevara había dicho.

Hoy todavía se está volviendo a plantear la necesidad de separar partido y Estado, cuarenta años después. Quiere decir que aquello no se resolvió ni en ese período, ni en el posterior, ni en el Período Especial, y hoy está de nuevo sobre el tapete. Cuando se redacte la nueva Constitución, hay que ver cómo se resuelve la contradicción de la soberanía de todo el pueblo y del grupo de avanzada que es el Partido. Eso nunca se ha resuelto.

Otra cuestión: el socialismo de Estado estaba presente antes y durante el período 1966-70. Con la Ofensiva Revolucionaria llegó a su punto culminante. En ese período se creó y desarrolló su trabajo la Brigada Che Guevara. El organismo llamado DAP (Desarrollo Agropecuario del País) fue el que dirigió aquellas bolas que arrasaron con palmares, arboledas, mameyes. El propósito era acabar con el marabú, pero arrasaron con la quinta y con los mangos. Ese momento era centralizador completamente, el de la Ofensiva Revolucionaria, el del Cordón de La Habana, el plan de San Andrés de Caiguanabo.

Hablamos de los 70 como un período cuando se pretendió descentralizar y democratizar, crear instituciones, etc., porque era una deuda. Todos hemos leído El socialismo y el hombre en Cuba, escrito en marzo de 1965. Allí el Che plantea la necesidad de institucionalizar al país. El 28 de septiembre de ese mismo año, en vísperas de la creación del Comité Central, Fidel dice que era necesario institucionalizar, hacer una Constitución, realizar un Congreso del Partido, constituir los órganos locales. No los llamó órganos del Poder Popular, sino las comunidades que se autoadministrarían, etc. Incluso, derivada de la constitución del Comité Central, se crea la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos, donde están Blas Roca, Pepín Naranjo y Alfredo Yabur, entonces ministro de Justicia, para que empezara a trabajar en el proceso de institucionalización.

Varios acontecimientos del período 66-70 interrumpen esto. Están las acciones del Che. En el Congo primero, en Bolivia después, y todo lo que involucró a la Revolución en eso. Está la Microfracción, que aparece en enero del 68, lo que no ayuda al mejoramiento de relaciones con la Unión Soviética, que estaban heridas desde la Crisis de Octubre, sino que las ahonda un poco más, porque algunas embajadas, entre ellas las de la Unión Soviética y la de la RDA, participaron en aquella conspiración. Se alivió un poco cuando Fidel apoyó a la URSS en los sucesos de Checoslovaquia, pero la relación quedó lastimada.

Así llegamos a 1970. No fue la zafra lo principal que fracasó, sino el intento de asalto al cielo que pretendimos en la construcción del socialismo y el comunismo. Lo que se vio que no resultaba. Y se llegó al 70 con unos índices de eficiencia por el piso, en algunos casos a niveles del 61 y 62. Le puedo facilitar las fuentes al que quiera comprobarlo.

Es ante esos hechos que Fidel reaccionó. Creo que, como siempre ha sido capaz de hacer, él no se ha empecinado en una línea cuando no da los resultados que él espera. Y hace una serie de planteamientos en el año 70, y hasta mayo del 71, acerca de cómo hay que dar marcha atrás y tratar de separar Partido y Estado, fortalecer las organizaciones de masas, crear los Poderes Locales, que era como los llamaban entonces.

El proceso empieza más en serio cuando, en vísperas del viaje de Fidel por África y los países socialistas, en el año 1972 —visitó nueve países y estuvo un mes y medio afuera—, le dejó encargado al Buró Político, encabezado por Raúl, que fuera trabajando en tres cosas: cómo dirigir mejor la economía, la planificación, etc.; cómo fortalecer al Partido y cómo fortalecer al Estado, creando las comunidades locales, etc. El trabajo le fue expuesto a Fidel a su regreso, y se estableció un orden para los pasos: primero, el Partido y las organizaciones de masas. Ahí viene el XIII Congreso de la CTC.

Voy a aprovechar para responder algunas imputaciones que a veces se hacen —estoy hablando individualmente— extrapolando lo que ocurrió en la esfera de la cultura y otras áreas. Dado el ingreso de Cuba al CAME (Consejo de Ayuda Mútua Económica), se habla de una tendencia de copia, de calco, de un mimetismo de todo lo de los países socialistas. En mi opinión, eso no fue así. O lo fue solo en la medida en que, lógicamente, el primer socio económico, político y militar, de alguna manera, debe influir.

Yo diría que donde se hizo una copia bastante fiel fue en lo de la estructura de los organismos centrales del Estado, es decir, de los ministerios. Fuera de eso, no creo que hubiera mimetismo.

En los Poderes Populares, la propuesta se deriva de un estudio orientado por Fidel, en la provincia de Matanzas, antes de la experiencia, que empezó en 1974. Matanzas se había escogido por su proximidad a la capital y por ser manejable para el experimento. Como resultado de ese estudio, no de qué estaban haciendo en los países socialistas, se organizó el Poder Popular.

Hay una cosa inédita en nuestro proceso electoral. En todos los países socialistas, la nominación de candidatos la hacía el Partido. Cuba fue el único donde se estableció que no la hiciera el Partido a nivel de base, sino el pueblo, aprovechando la estructura de los CDR, de la ANAP, etc., que facilitaba la conformación de las circunscripciones electorales.

Es más, hubo discusiones en el seno de la dirección del país sobre si se iba o no a la elección directa de los cargos superiores. Lo aparentemente más democrático iba a resultar lo menos democrático, se decía. Porque, ¿quién iba a nominar a esos candidatos? En la Asamblea Municipal, era fácil, porque los vecinos se conocían entre sí y sabían quién era el más indicado. Pero ¿quién es el más indicado para ser diputado a la Asamblea Nacional?

Entonces se entendió que, en el momento, y esperando por etapas futuras, iba a resultar más democrático proponer a los directamente elegidos en la base por el pueblo. La Asamblea Nacional tendría una composición —cosa que se cambió después, en mi opinión, desfavorablemente, buscando la aparente democracia de la elección directa— donde 50 % de los diputados fueran delegados de la base. Ahora se dice que hasta el 50% son delegados de la base. El “hasta” quiere decir que con uno ya se está cumpliendo el precepto de la ley electoral; cosa absurda. No es el mínimo, es hasta.

***

Claro que estas reflexiones de hace once años difícilmente pueden dar cuenta del acumulado de problemas y políticas acordadas, y aún menos implementadas o aplicadas a cualquier nivel, que alguna persona o miles hayan experimentado en su vida diaria. Ni pueden reemplazar a investigaciones que no se han hecho, basadas en datos, documentos y comprobaciones, no solo en testimonios personales. Pero no cabe duda de que un protagonista de esas políticas resulta una fuente especialmente útil para entender lo que pasó, y estimar cómo y por qué se trabaron.

Sobre esa última pregunta, que no tuve tiempo de hacerle a Humberto en el verano de 2015, me gustaría volver en el actual. De hecho, unos meses después, para resarcirlo por el poco tiempo que había tenido en aquel panel, publicaríamos un texto suyo, en ocasión del 40 aniversario del Primer Congreso del PCC, donde vuelve a narrar ampliamente el proceso de los 70 y primeros 80, y de paso, responde a aquella pregunta candente: a pesar de haber sido aprobadas en dos congresos del PCC y refrendadas en una constitución, aquellas políticas sufrirían tropiezos y tendrían resultados contraproducentes, por lo que fueron cuestionadas, sometidas a revisión y encaminadas a una cierta rectificación, que naufragaría en la tormenta perfecta denominada Período Especial. ¿Por qué? Con esta respuesta de Humberto, escrita hace diez años, dejo a los lectores con un complejo y estratégico asunto de la mayor actualidad, que se suele caracterizar como económico, y que tal vez no lo sea tanto:

“Se debió en parte a la falta de capacidad, tenacidad, sistematicidad, seguimiento, exigencia y control en su aplicación, pero en gran parte también a que algunas de las ideas y concepciones aprobadas, sobre todo en el terreno de la dirección y gestión económicas, no gustaban lo suficiente ni satisfacían y convencían a plenitud a toda la dirección del país en aquellos momentos, que las aceptó y aprobó con reservas y desconfianza desde un inicio, debido a las similitudes que tenían con los sistemas de dirección económica de los países del CAME, y a las advertencias que había dejado escritas el Che respecto a los riesgos que representaban para el futuro del socialismo.

Estas reservas y desconfianza llevaron a que todos los incidentes, tropiezos y errores que se producían en la aplicación del SDPE aprobado por el Primer Congreso fueran seguidos con mucha cautela y prejuicios —alimentados por los hechos y tendencias negativas que comenzaron a manifestarse en los países socialistas europeos, incluyendo a la URSS, a mediados de los 80, como presagios de su desmoronamiento—. Afloraron con fuerza en el discurso y en el curso de los acontecimientos en Cuba en la segunda mitad de la década, lo cual tuvo una influencia determinante en la opinión desfavorable que se formó y que aún en parte se mantiene acerca del periodo que analizamos.”

Se me ocurre que quizás estemos abocados a un momento parecido, aunque invertido. Un momento en el cual un paquete de reformas se puede percibir por algunos como negaciones de la esencia del socialismo como sistema, y en la práctica, tiende a representarse como traición a la causa. Sin mucho tiempo para pensarlo, aprender de la historia anterior no estaría de más.

Aprovechando el apagón, se los dejo como tarea.

sábado, 27 de junio de 2026

Humberto Pérez, adiós a un hermano.

Por Dr Julio Carranza

Acabo de recibir la muy triste noticia del fallecimiento de Humberto Pérez, gran economista, una personalidad muy influyente, gran revolucionario y para mí un hermano a quien agradezco mucho. Interminables fueron los diálogos que compartimos, los trabajos sobre la economía del país que revisamos juntos, los consejos y la información que recibí de él. Hace muy poco tuve que hacer una intervención sobre el 50 aniversario de la constitución del 76 y el me ayudó mucho, aún cuando ya estaba bastante delicado de salud.

Cuándo escribimos el libro del 95, se leyó todo con muchísimo rigor y nos hizo sugerencias muy valiosas.

Hace apenas unos cinco años escribimos juntos (5 economistas), una renovada propuesta de reforma económica y se la hicimos llegar al gobierno, nunca recibimos respuesta, ni oportunidad de discutirla.

Bajo Humberto estuvo la dirección de la economía de Cuba durante más de una década (75 al 86), fue el periodo de mayor orden, estabilidad y crecimiento, más allá de algunos errores que se puedan señalar y que el mismo analizó muchas veces en su justa medida.

A Humberto se le debe en gran parte la reorganización que se realizó en el país en los años posteriores a la zafra de los Diez Millones, contribuyó notablemente al texto del Informe al Primer Congreso del Partido en 1975 y a la constitución de 1976, a la nueva división político administrativa, al diseño y construcción de los órganos del poder popular y por supuesto al nuevo sistema de dirección y planificación de la economía que condujo desde su posición de Ministro Presidente de la Junta Central de Planificación, JUCEPLAN.

La lucha revolucionaria de Humberto comenzó desde su tierra natal, Cabaiguan, allí se incorporó al movimiento 26 de julio y después del triunfo de la revolución tuvo un papel importante en el nuevo gobierno revolucionario establecido en la provincia de Las Villas.

Se formó como economista y llegó a ser de los más importantes del país, con contribuciones enormes, escribió un libro de texto que seguramente todo estudiante de economía recuerda.

Estuvo involucrados en diferentes polémicas desde finales de los 60s hasta el final de su vida, siempre las condujo con grandeza, lucidez y honestidad, aún en la época en que era miembro del Buró Político.

Tuve la oportunidad de propiciar varios encuentros muy fecundos y llenos de enseñanzas entre el y los que en otra época lejana ya polemizaron con el, unos sabios también, hermanos mayores míos y que creo en aquella época llevaban gran parte de la razón, juntos revisamos aquellos tiempos, Humberto lo hizo con una modestia y una sabiduría enorme, además con afecto de compañeros y amigos, también con simpatía, aportó sus puntos de vista de antes y de ahora y mucha información útil no pública, fueron horas de un diálogo extraordinario del cual yo, más joven, aprendí muchísimo, cosas que no están en los libros, pero sí en la historia. Algún día escribiré más sobre eso.

Creo que no se le ha dado aún el reconocimiento que merece, cosa de la cual era consciente pero aceptaba con sabiduría y grandeza. Hace poco una periodista le negó una entrevista porque decía no tener tiempo ni saber bien quién era el!, sorprendente, porque el que no sepa quién era Humberto Pérez no puede saber mucho de lo que ha sido la historia de la revolución cubana durante estos 67 años. El solo quería dejar su testimonio porque sabía que era importante y sabía que el tiempo se le acababa.

El Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana, donde laboro actualmente, le hizo el último homenaje más que merecido, esto fue en diciembre de 2025, debajo una foto de cuando se lo entregamos en su casa porque su salud ya no le permitía llegar a la ceremonia, lo recibió con mucho orgullo y agradecimiento, lo colgó sobre su cama, la misma donde hoy falleció.

Además, Humberto fue un excelente padre, eso me consta porque lo vi muchas veces con Humbertico, con Gladita y con su hijo menor Camilito. Gladita lo cuido hasta el último aliento. También fue un amigo fiel y solidario. Nunca traicionó sus ideas ni su historia, eso hoy vale mucho!

Todos sus amigos estamos hoy bajo el tremendo impacto de esta noticia, Cuba pierde a uno de sus hijos más prominente.

Deja una amplia obra escrita y un ejemplo de vida que habrá de apreciarse más con el tiempo.

Gloria y memoria para Humberto Pérez González!
27 de junio 2026

Fallece el destacado economista y revolucionario cubano Humberto Perez Gonzalez

- Queridos amigos, una muy triste noticia, acaba de fallecer Humberto Pérez, un gran amigo, para mí un hermano y una gran personalidad, se habrá de escribir mucho sobre el.

Abrazo a todos

Julio Carranza

- Muy triste. Lamentable e irreparable pérdida. Vayan mis condolencias a familiares, amigos y colegas.

Carlos Alzugaray

- Queridos compañeros y amigos:

Muy triste noticia. Se nos va un extraordinario compañero y amigo, inteligente y revolucionario economista marxista y leninista.
Las futuras generaciones de economistas podrán juzgar con objetividad su invaluable contribución en la década de los años 70 a la muy peligrosa crisis institucional y política que el País tuvo que enfrentar y el, fue el arquitecto de las soluciones. Aunque solo sea por eso, la Revolucion cubana tendrá que recordarlo, por su enorme contribución a la institucionalizion del País, que incluye la del Partido. La historia sabrá juzgar sus innegables aportes.
Mis condolencias a sus hijos y nieto.

Joaquin Benavides


-ME SUMO A LAS CONDOLENCIAS POR LA MUERTE DE HUMBERTO, UN COMPAÑERO QUE DEJ SU HUELLA EN EL ESTUDIO DE LA ECONOMÍA POLÍTICA EN CUBA Y EN EL ANALISIS DE LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO HASTA SUS ULTIMOS DIAS.
NUESTRO PESAME A FAMILIARES Y AMIGOS.

Jose Luis Rodriguez

- Una inconmensurable pérdida para nuestro país y el sector económico.  Mis condolencias a sus hijos y familia.

Humberto Herrera Carles

domingo, 12 de octubre de 2025

PRESENCIA DE HUMBERTO PEREZ GONZALEZ.


Por Humberto Pérez Gonzalez

A través de este documento doy constancia de vida y actividad.

Tengo en cuenta que hasta este momento mi vida y trayectoria social, política y social han sido ignoradas por los medios de
comunicación 
habituales.

De manera reciente ha salido de manera en Youtube, bajo el apartado de SECRETO DE CUBA, un documento (chirimbolo o similar) con audio leído y algunas imágenes/fotos en el que yo soy el protagonista indudable.

El título de este documento es el siguiente: “La traición de Fidel al GENIO que pudo EVITAR el periodo especial”.

El documento es una historia o historieta con relatos, comentarios, reflexiones y algunas conclusiones sugeridas o a sugerir. Tiene fallos históricos, omisiones y comisiones cometidas “como al descuido”.

No se menciona en nada mi protagónico en lo real de todo a lo referido a los OPP, ni a la Asociación de los Economistas de Cuba ni mis múltiples menciones y valoraciones del CHE.

El texto es bastante general con evidencias de averiguaciones e investigaciones históricas. Su tono es respetuoso, y su tendencia y evidente intención es la de cautivar, en lugar a mi persona y principalmente a mis hijos y familiares más cercanos y también a mis amigos y partidarios más próximos.

En este objetivo estoy recibiendo la cosecha abundante que han logrado y siguen logrando.

Presentes están las insuficiencias, débiles y rendijas de la realidad completa de mis cercano a lo que se suma el subjetivismo, el cariño y la admiración que se me ha acreditado previamente.

Esto que constato, me obliga advertir y aclarar a todos.

1--Adjunto del artículo que escribí a la muerte de Fidel

2—Adjunto sobre el Che y su valoración de la suposición que es de suponer su posición en las condiciones actuales.

3—Adjunto sobre resumen histórica de política económica del 1970 al 1985.

4—Mi negativa a que en mi se debe derivar una posición discrepante de la posición actual en la defensa en general de nuestro proceso de proyección socialista. 

5—Mi condena determinante que actualmente condena nuestro gobierno y dirección ante la situación palestina.

6--Apoyo mi condena al otorgo del Nobel de la Paz a la directora de la contra venezolana.

7—Mi entusiasta apoyo y deseo de éxito total a mi admirado y amigo personal, hermano Silvio Rodríguez.

8—Mi resulta e inclaudicable lucha por nuestra soberanía e independencia de nuestra patria ante todo imperialismo exterior en primer el de los gobiernos de E.U. y la condena a su bloqueo.

NOTA FINAL. Todo lo anterior lo testimonio y lego a mis casi 89 años de edad con limitaciones parciales físicas, pero con plena lucidez y facultades mentales.

Humberto Pérez.

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FIDEL, EL HOMBRE MAS GRANDE DE LA HISTORIA: EN MI VIDA Y MIS VIVENCIAS.

Nos enfrentamos en estos momentos a un hecho que nos impacta con la anonadante fuerza de lo inesperado no obstante que desde hace algún tiempo era esperado, a la vez que deseábamos más que creíamos que fuera posible posponer indefinidamente su realidad.

En estas circunstancias pudiéramos intentar escribir sobre cualquiera de las múltiples facetas de la extraordinaria figura de Fidel y dentro de la infinita diversidad de temas que su vida motiva.

Cumplió con creces con su vida y con su obra los principios y propósitos éticos y revolucionarios que nos legó Martí haciendo buenos los versos del poeta cuando escribió ¨Te lo prometió Martí y Fidel te lo cumplió¨.

Desde su temprana juventud no miro de qué lado se vive mejor sino de qué lado está el deber, abandonando las perspectivas de fortuna y vida de comodidades y riquezas que le aseguraban las extensas propiedades y amplios recursos materiales de su padre para entregarse a una vida de lucha, sacrificios y riesgos.

Como nadie echo su suerte del lado de los pobres de la tierra, de su país y del mundo.

Como nadie practico, personalmente y al frente de su pueblo, la filosofía de que patria es humanidad sobre todo en América, Asia y África. Llevo el internacionalismo y la solidaridad a cumbres tan hermosas y humanistas como las alcanzadas a través del contingente medico ¨Henry Reeve¨ y la ¨Misión Milagro¨.

Llevo a la practica con énfasis el apotegma de ser cultos para ser libres, desde la campaña de alfabetización realizada en Cuba en 1961, el posterior desarrollo de la educación y la cultura en nuestro país y en el exterior con el programa ¨yo sí puedo¨ para enseñar a leer y escribir a la población analfabeta y con contingentes de educadores en numerosos países.

Durante toda su vida baso su lucha en que ¨trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras¨ pero a la vez manifestó un talento militar excepcional cuando fue necesario hacerla desde trincheras de piedra con las armas en la mano como lo demostró en las campañas guerrilleras de la Sierra Maestra, en Playa Girón y en Cuito Cuanavale en África.

Fue un Comandante invicto durante la larga epopeya de su vida por más de 60 años. La inicial y única derrota militar en El Moncada fue a la vez su primera victoria política y moral.

Enfrento victoriosamente al frente de su pueblo las agresiones y el bloqueo del imperio más grande de la historia, a solo 90 millas de nuestras costas y a través de 11 presidencias en E.U. que, por todos los medios, trataron de derrotarlo a él y a la Revolución que encabezaba. 

Logro la supervivencia de la Revolución y de lo esencial de las conquistas sociales obtenidas, a partir de que se produjo el derrumbe del campo socialista europeo y de la URSS de quienes dependía un 80% de nuestra economía, con la simultanea acentuación del bloqueo de E.U. mediante las leyes Torricelli y Helms Burton y la llamada ¨Posición Única´´ de los países de la Unión Europea, lo que constituye  virtualmente un milagro económico social que solo pudo lograrse gracias a la genialidad, coraje, carisma y apoyo popular de un líder como él.

Estuvo siempre al frente y junto a su pueblo en los lugares de mayor peligro cuando se enfrentaban invasiones del enemigo o embates de las fuerzas naturales como, entre numerosos ejemplos, en los casos de Playa Girón, la Crisis de Octubre, el ciclón Flora y demás huracanes que afectaron a nuestro país.

Sus dotes sobresalientes y superiores de estadista, demostradas en todo momento, se pusieron de manifiesto de manera excepcional, como dijera el Che, en los días ¨luminosos y tristes de la Crisis de Octubre¨.

Desde el triunfo de la Revolución y hasta sus últimos días Fidel ha sido la figura de más amplia, universal y prolongada presencia, influencia y permanencia en el escenario geopolítico mundial en toda la historia de la humanidad. Y además lo ha sido, caso único, como representante y defensor de los humildes del mundo. No encuentro a ninguna otra figura desde China, Grecia y hasta la actualidad que pueda comparársele.

No obstante, como ser humano, tuvo errores y él fue el primero en reconocerlos con encomiable valentía y honestidad en cada ocasión en que se percató de los mismos. Pero es de destacar que siempre fueron errores tras nobles objetivos, tratando con impaciencia de convertir en realidad lo más pronto posible sus sueños de justicia social porque, como dijera Martí de Marx, Fidel fue ¨un hombre comido por el ansia de hacer el bien´´ y para tratar de lograrlo estuvo siempre ¨empujando la historia¨, como acertadamente ha expresado un apreciado compañero de la Revolución.

Mas como dijera el propio Fidel: ¨Sin un poco de sueño y de utopía no habría revolucionarios¨.

De todo lo anterior pudiera escribirse in extenso. Pero otros muchos lo han hecho, lo han estado y continuaran haciéndolo con mayor dominio, acierto y cultura lingüística que yo.

Por ello he considerado que lo único en lo que pudiera aportar algo original e inédito acerca de esta figura difícilmente repetible que hemos perdido físicamente, y con ello contribuir modestamente a perfilar su personalidad y cualidades, es exponiendo brevemente lo que significo Fidel en el caso particular de mi vida personal y revolucionaria y sobre algunas de las vivencias que conservo de mis relaciones con él y que más nadie que yo puede contar.

Mi padre, campesino pobre, era militante del primer Partido Comunista de Cuba desde las luchas contra la tiranía de Machado a inicios de los años 30 del siglo pasado. Aprendí a leer a muy corta edad usando como Alfabeto los titulares del periódico Noticias de HOY del PSP, y me convertí en lector para los círculos de estudio que los domingos por la tarde convocaba para discutir sobre los artículos que se seleccionaban de este periódico y de las revistas del Partido.

Este ambiente familiar y social me hizo partidario de la ideas socialistas y comunistas desde edad muy temprana.

Pero, a pesar del espíritu de sacrificio, de abnegación y de honradez que veía en los militantes y cuadros del PSP, lo que despertaba mi admiración, cuando  me hice adolescente y joven, ya en plena dictadura de Batista, no me sentía inclinado a incorporarme a la Juventud Socialista ni a ninguna otra organización comunista porque me provocaba rechazo el dogmatismo y fanatismo extremo, casi religioso, conque se veía todo lo que venía de la URSS, de la Dirección del Partido y de sus principales dirigentes y porque no veía perspectivas de victoria a la lucha que desarrollaban y a la forma en que lo hacían.

En ese contexto llegaron los acontecimientos del Moncada, la lectura de los artículos de Fidel que se publicaban en Bohemia a su salida del presidio, la lectura de la Historia me Absolverá, el desembarco del Granma con el cual, con admirable lealtad y valentía, cumplía ante el pueblo su promesa de que al final de 1956 ¨seremos libres o seremos mártires¨.

Ello me convirtió en fidelista, porque las ideas y programa que defendía no estaban reñidos con las ideas socialistas y comunistas, porque su lenguaje me resultaba fresco y atractivo, porque su heroísmo me impresionaba y porque veía perspectivas reales de victoria en su lucha. En 1957 me incorpore al M-26-7, en sus filas participe en la lucha clandestina en Cabaiguan y luego de la llegada del Che al Escambray en octubre de 1958 me incorpore a la columna 8 ¨Ciro Redondo¨.

Después del triunfo del 1ro. de enero de 1959 me convencieron y sedujeron sus primeros discursos y acciones lo que confirmo y acrecentó mi confianza en él.

A Fidel lo había visto personalmente a distancia al paso de la caravana de la libertad en Sancti Spiritus y Santa Clara, de cerca por primera vez en mayo de 1963 durante su primer viaje a la URSS en un encuentro con un pequeño grupo de compañeros en el Hotelito del PCUS en Moscú. Además, tuve el privilegio de asistir en el Kremlin a la sesión solemne en la que se le otorgó la Medalla de Héroe de la Unión Soviética. En esos momentos yo estudiaba, enviado por las ORI, Ciencias Sociales (especialidad de Economía) en la Escuela Superior del PCUS.

Es 10 años después, en la clausura del XIII Congreso de la CTC, que fui presentado por primera vez a Fidel por el compañero Blas Roca y por Raúl. Con este último venía trabajando desde mayo de 1972 en las tareas de preparación de los documentos y pasos a dar con vistas al Primer Congreso del PCC, en cumplimiento del encargo que al respecto había dejado Fidel al Buro Político a fines de abril de ese año en vísperas de su salida a un largo viaje por diversos países de África, Asia y Europa que culmino en el mes de junio.

A partir de ese momento los encuentros personales con Fidel se fueron haciendo frecuentes cada vez más para informarle de la marcha de los trabajos, consultarle criterios y recibir orientaciones. La frecuencia aumento a partir de 1974 cuando comenzó a desarrollarse la experiencia en Matanzas de los Poderes Populares, en relación con la cual recibí la encomienda de seguirla de cerca, controlar su desarrollo e informar directamente de ello ante Fidel, Raúl, el Secretariado y el Buro Político.

Luego del I Congreso, fui designado Director Ejecutivo de la Comisión de Ejecución del Cronograma de los principales acuerdos del mismo (DPA, OPP y SDPE) y más aún a partir de noviembre de 1976 en que fui nombrado Ministro Presidente de la Junta Central de Planificación (actual MEP) y hasta mediados de 1985 en que fui liberado de dicho cargo, los encuentros con Fidel eran semanales y a veces diarios en reuniones y en despachos individuales que se prolongaban varias horas desde las 10 u 11 P.M de un día hasta las 3 o 4 de la madrugada del siguiente día.

Es decir que durante 12 años aproximadamente tuve el honor de trabajar directamente subordinado a Fidel y Raúl, tener un contacto cotidiano con ellos y el privilegio de poner mi modesto granito de arena en el hacer de la Revolución en ese periodo.

Debido a ello entiendo un deber aportar en estos momentos el testimonio personal de mis relaciones particulares y específicas como subordinado directo a Fidel, el carácter de esas relaciones durante esos 12 años, tanto de aquellos años en que mantuvimos una total coincidencia y sentía una apreciación favorable de Fidel sobre mi trabajo, como de los años finales cuando se manifestaron determinadas discrepancias y, debido a errores cometidos por mí y otras causales, se entendió necesario liberarme de mis altos cargos.

En contradicción y a contrapelo de los criterios que los enemigos y críticos irracionales de la Revolución y de Fidel han expresado sobre un supuesto comportamiento unipersonal, dictatorial, impositivo y despótico hacia sus subordinados y compañeros, mi testimonio, que desmiente esos infundios, tiene el valor peculiar de ser el de alguien que ¨no siempre las ha tenido buenas con Fidel¨.

En mi experiencia, su actitud en todo instante se manifestó respetuosa, de apoyo y ayuda, humana y fraternal tanto en los buenos como en los malos momentos.

Puedo referir varias anécdotas de hechos acontecidos demostrativos de esta afirmación.

--antes de nombrarme como Ministro Presidente de la Juceplan Fidel converso conmigo, me hablo de otras alternativas de cargos o tareas que yo pudiera desempeñar y consulto mi criterio acerca de mi disposición para asumir la responsabilidad que me ofrecía.

--nombrado ministro Presidente de la Juceplan a fines de 1976 me ofreció su apoyo y ayuda sabiendo que no tenía suficiente experiencia práctica anterior en la dirección de la economía y menos para tan alto cargo.

Como primer paso concreto en este sentido tuvo en cuenta que en aquellos momentos el país atravesaba una muy difícil situación en divisas convertibles que obligaron desde comienzos de ese año a practicar lo que se denominó ¨buqueo¨ el que consistía en determinar mensual y semanalmente las divisas convertibles de las que se dispondría para los próximos días y a partir de ello decidir que mercancías ordenar cargar y cuales no cargar en barcos, dentro de los productos de importación ya situados por los suministradores y disponibles en los puertos de origen según contratos firmados,  a costa de crearnos problemas con dichos suministradores y asumiendo un alto costo por la ineficiencia en la transportación marítima que ello producía.

El dirigente del Gobierno que venía asumiendo el manejo de este engorroso proceso era el compañero Osvaldo Dorticos que, además de Presidente de la Republica, estaba al frente de la Juceplan desde hacía varios años. Para que yo no tuviera que asumir de inicio tal responsabilidad me propuso y se creó una llamada Comisión de Divisas encabezada por Carlos Rafael, experimentado dirigente, y de la que formaban parte los ministros de Comercio Exterior, de Colaboración Económica, el Presidente del BNC y yo como Presidente de la Juceplan.

--constantemente se manifestaba atento a los problemas que yo debía enfrentar, acudiendo ante cualquier dificultad y siempre con respeto y cuidando no lastimar mi autoridad,

--ante cualquier indicio de preocupación que notara en mi rostro, me preguntaba si algo me pasaba o existía algún problema en el que pudiera ayudarme[g1] ,

--se preocupó todo el tiempo por mi salud y mis problemas familiares de una manera fraternal cuidando de no inmiscuirse en mis intimidades,

--a principios de los años 80, en una oportunidad en que yo debía hacer un recorrido oficial por varios países que me llevaría más de un mes, cuando coincidentemente el dengue hemorrágico estaba en su apogeo cobrando victimas principalmente en la población infantil, se me acerco para decirme que saliera sin preocupaciones por mis tres pequeños hijos pues él personalmente se ocuparía de estar al tanto para acudir en su ayuda si fuese necesario.

--como anécdota ilustrativa de su respeto por mi autoridad como dirigente subordinado a él, en una ocasión en que se iba a celebrar una reunión de la Asamblea Nacional, el día inmediato anterior tuvimos un despacho en que conciliamos la posición que ambos mantendríamos sobre un determinado tema que se iba a examinar en la Asamblea. Ya en plena discusión intervinieron varios otros compañeros y en un momento dado, desde la Presidencia hace llegar a mi estrado de Diputado una breve nota manuscrita advirtiéndome que al escuchar lo planteado había cambiado de opinión sobre la posición que habíamos conciliado la noche anterior para que yo no me sintiera ¨traicionado¨ o desconocido con su cambio de opinión, lo que para mí resulto un ejemplo de humildad, sensibilidad, lealtad y respeto ante un subordinado  que lo hizo crecer aún más ante mis ojos.

--con bastante frecuencia visitaba mi casa para intercambiar criterios sobre una u otra cuestión y para estar al tanto de mis asuntos personales y familiares.

--asistía frecuentemente a los Consejos de Dirección de Juceplan por su iniciativa o a sugerencia de mi parte como en 1978, momento en que se examinaron las primeras ideas y propuestas sobre un Plan de Desarrollo a Largo Plazo hasta el año 2000.

--en los días inmediatos posteriores a que se me comunico la decisión de liberarme de mis altos cargos en el Gobierno se me acerco para sutil y fraternalmente atenuar mis preocupaciones, darme su apoyo moral y como gesto adicional tuvo la deferencia y gentileza de entregarme personalmente de manera anticipada un texto aun mecanografiado de su entrevista con Frey Beto sobre la religión que fuera editado poco tiempo después.

Muchos más son los momentos, hechos y anécdotas que pudiera enumerar y testimoniar acerca de la conducta extraordinariamente humana, sensible, respetuosa y fraternal de Fidel hacia mí. Aunque sé que no fue exclusiva en mi caso, pues conozco de actitudes similares para con otros muchos compañeros.

Como muchos, doy gracias a la vida por haber vivido en la época de Fidel Castro, por haber sido parte de la generación que ha tenido la oportunidad de acompañarlo como testigo, participante y beneficiario de sus luchas en todo su trayecto. Por haber tenido el especial privilegio de conocerlo y compartir con él y con Raúl, personal y directamente, 12 años de importancia histórica en el quehacer de la Revolución.

A mis hijos y futuros descendientes les lego este orgullo y estos recuerdos y la confianza en que su pensamiento, su ejemplo y su obra perdurarán por siempre y serán fuente de inspiración para futuras generaciones en nuestro país y en todo el mundo.

Es un deber obrar para que ello sea una realidad y no una simple aspiración.

En esta hora, frente a la desaparición física del político y líder más grande de la historia de nuestro país y del mundo según mi apreciación, en que los pigmeos, mezquinos y desagradecidos rumian sus miserias morales, sus envidias e impotencias, los agradecidos inclinamos nuestras banderas ante su grandeza y su memoria.

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jueves, 12 de junio de 2025

HUMBERTO PEREZ--MIS APORTES SOBRE EL ANIVERSARIO Y REUNION DE LA ANEC Y DISCURSO EN EL CONGRESO CONSTITUYENTE DE LA ANEC


ESTIMADOS COMPAÑEROS,

LES HAGO LLEGAR ESTAS BREVES NOTAS DE RECUENTO HISTORICO Y UN ADJUNTO CON EL TEXTO DEL DISCURSO QUE PRONUNCIE EL 14 DE JUNIO DE 1979 COMO CONCLUSION DEL CONGRESO CONSTITUYENTE DE LA ANEC.

NO SE SI CONOCEN QUE TENGO LA SATISFACCION DE QUE FUERA MIA LA INICIATIVA DE CREAR LA ANEC. FUI NOMBRADO EN EL PRIMER CONGRESO DEL PCC EFECTUADO EN DICIEMBRE DE 1975, COMO SECRETARIO EJECUTIVO DE LA COMISION NACIONAL ENCARGADA DE ORGANIZAR Y EJECUTAR LA APLICACION DEL SDPE.

PARA CONTRIBUIR A ESOS PROPOSITOS SIEMPRE ESTUVO EN MI MENTE UTILIZAR LAS CAPACIDADES DE TODOS LOS ECONOMISTAS DEBIDAMENTE ORGANIZADOS INCLUYENDO A LOS QUE ESTABAN EN ACTIVO EN LAS EMPRESAS Y ORGANISMOS EXISTENTES EN EL PAIS Y ADEMAS SUMANDOLE EL PROFESORADO Y ESTUDIANTADO DE ECONOMIA.

LOS AÑOS 1976 A 1978 MI TIEMPO Y OCUPACION ESTUVIERON CONCENTRADOS EN DIRIGIR TODO EL PROCESO DE APLICACION DE LA NUEVA DPA, LA EXTENSION DE LOS OPP A TODO EL PAIS CON SUS NUEVAS 14 PROVINCIAS MAS EL MUNICIPIO ESPECIAL DE LA ISLA DE LA ISLA DE LA JUVENTUD, LA REESTRUCTURACION DE LOS OACE Y A LA REESTRUCTURACION DE TODO EL SISTEMA EMPRESARIAL DEL PAIS.

ESTAS RESPONSABILIDADES SE DERIVARON DE QUE EN EL PRIMER CONGRESO TAMBIEN SE ME DESIGNO COMO DIRECTOR EJECUTIVO DE LA COMISION NACIONAL DE IMPLANTACION DE LA DPA, LOS OPP, EL SDPE Y DE LA REESTRUCTURACION INSTITUCIONAL EN GENERAL DEL PAIS.

COMO ES LOGICO TODAS ESTAS TAREAS ESTABAN BAJO LA MA
XIMA DIRECCION Y CONTROL DE FIDEL Y RAUL, PERO ELLOS ESTABAN MUY OCUPADOS EN AQUELLOS AÑOS EN TODO LO RELACIONADO CON LA GUERRA DE ANGOLA ADEMAS DE POR TODO LO DERIVADO DE SUS ALTAS RESPONSABILIDADES Y ME ORIENTARON OCUPARME DE LA PARTE MAS OPERATIVA DE ESTAS TAREAS..

EN 1979 YA ESTABAN CREADAS LAS CONDICIONES PARA LA CREACION DE LA ANEC. ME DIRIGI AL COMPAÑERO RAUL GARCIA PELAEZ, MIEMBRO DEL SECRETARIADO DEL CC Y AL COMPAÑERO JOAQUIN BENAVIDES, JEFE DEL DPTO. ECON. DEL CC CON LOS QUE YA VENIAMOS HABLANDO SOBRE LA CONVENIENCIA DE CREAR LA ANEC.

ENTRE LOS TRES DIMOS LOS PASOS PERTINENTES Y ESCOGIMOS EL 14 DE JUNIO COMO FECHA INDICADA PARA CELEBRAR EL CONGRESO DE SU CONSTITUCION.

COMO PRIMER CANDIDATO A PRESIDENTE DE LA ANEC SELECCIONAMOS AL COMPAÑERO LAUREANO LEON, A LA SAZON VICE MINISTRO DEL COMITE ESTATAL DE PRECIOS (CEP), ORGANISMO SUBORDINADO ADMINISTRATIVAMENTE A MI EN MI CARACTER DE VICE PRESIDENTE DEL CONSEJO DE MINISTROS.

FUI DESIGNADO POR EL CC PARA PRONUNCIAR EL DISCURSO DE CLAUSURA QUE TUVO LUGAR EN EL TEATRO DE LA CTC. EL TEXTO QUE AHORA LES ENVIO FUE REVISADO Y APROBADO DIRECTAMENTE POR FIDEL.

FUE TRASMITIDO EN VIVO POR LA TV Y RADIO NACIONALES.

PUDIERAN ENCONTRARLO EN LA PRENSA ESCRITA DE ESOS DIAS. CREO QUE MANTIENE VIGENCIA EN SU MAYOR PARTE Y HOY REPETIRIA LA MAYOR PARTE DE SUS PRONUNCIAMIENTOS.

CREO QUE PUEDE SERLES UTIL PARA EL COMPLETAMIENTO DE LA HISTORIA ECONOMICA DE NUESTRO PROCESO.QUE PUEDAN CONOCER .

SE QUE ES LARGO Y AHORA ESTAN OCUPADOS EN LOS DEBATES DEL CONGRESO ACTUAL DE LA ANEC.

PERO PUEDEN GUARDARLO EN LA "HEMEROTECA DIGITAL" DE CADA UNO Y LEERLO DESPUES CON MAS TIEMPO.

FRATERNAL Y RESPETUOSAMENTE,

HUMBERTO PEREZ

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DISCURSO PRONUNCIADO POR HUMBERTO PEREZ, MIEMBRO DEL COMITE CENTRAL DEL PARTIDO, VICEPRESIDENTE DEL CONSEJO DE MINISTROSY PRESIDENTE DE LA JUNTA CENTRAL DE PLANIFICACION, EN EL ACTO DE CLAUSURA DEL CONGRESO CONSTITUYENTE DE LA ASOCIACION NACIONAL DE ECONOMISTAS DE CUBA, CELEBRADO EN EL TEATRO "LAZARO PEÑA" DE LA CTC, EL  14 DE JUNIO DE 1979, "AÑO 20 DE LA VICTORIA".

 

INTRODUCCION                                                     

 

PARTE I

SDPE (SISTEMA DE DIRECCION Y PLANIFICACION DE LA ECONOMIA) Y SISTEMA DE FINANCIAMIENTO PRESUPUESTARIO. DIFERENCIAS REALES Y APARENTES.                                      

 

PARTE II

COINCIDENCIAS Y DEUDAS CON EL CHE QUE SE TRATAN DE SOLVENTAR EN EL PREOCESO DE APLICACIÓN DEL SDPE.

                                                                                 

PARTE III

TAREAS INMEDIATAS, MEDIATAS Y A LARGO PLAZO DE LOS ECONOMISTAS Y CODIGO DE CONDUCTA A SEGUIR POR LOS MISMOS COMO DIRIGENTES, FUNCIONARIOS Y ESPECIALISTAS.                                  

Compañeros Carlos Rafael Rodríguez y Osvaldo Nórticos, miembros del Buró Político de nuestro Comité Central;

Compañero Ernesto Guevara Lynch, padre del querido e inolvidable Che;

Compañeros familiares de los ejemplares economistas revolucionarios Jacinto Torras y Raúl Cepero Bonilla;

Compañero Anastasio Mancilla que nos honra con su presencia como el representante más adecuado del grupo de profesores soviéticos que en los primeros años de la Revolución comenzaron la tarea de formación de la generación de economistas preparados para la construcción del socialismo en nuestro país;

Compañeros de la presidencia;

Compañeros delegados e invitados a este Congreso;

Compañeras y compañeros:

 

INTRODUCCION.

 

Queremos en primer lugar felicitar a nombre de la Dirección del Partido y del Gobierno a los compañeros que han sido elegidos miembros del Comité Nacional y del Consejo Ejecutivo Nacional y, dentro de ellos, en particular a los compañeros electos como Presidente y Vicepresidente de la ANEC; asimismo hacemos extensiva nuestra felicitación a los compañeros que por encargo del Partido han formado la Comisión Organizadora Nacional, las Comisiones Organizadoras Provinciales y de Base que virtualmente en sólo un año han logrado crear las condiciones necesarias para constituir esta importante Asociación, y los felicitamos a todos ustedes delegados a este Primer Congreso de economistas por la calidad, riqueza, seriedad y contenido revolucionario de los documentos discutidos y aprobados.

Consideramos como un extraordinario acierto haber escogido precisamente la fecha de hoy, 14 de junio, para  concluir el evento en que queda constituida la Asociación Nacional de Economistas de Cuba, por ser el día en que se conmemora el natalicio de dos de los hombres de  más valía, de más acción, de más entereza, de más audacia, de más integridad y que han jugado un papel más determinante en toda la historia de nuestro país : el día del nacimiento de nuestro Titán de Bronce, el General  Antonio Maceo, y el día del nacimiento del Guerrillero  Heroico, el inolvidable y siempre presente Comandante  Ernesto Che Guevara.

Al primero debemos, en decisiva medida, nuestra primera independencia, la que nos liberó del colonialismo español, aunque diera paso, facilitado por la muerte anticipada del propio Maceo y de José Martí, principal dirigente y artífice de aquel proceso revolucionario, al dominio neocolonial norteamericano que durante más de 50 años gravitó sobre nuestro país.

El segundo tuvo un papel determinante en nuestra segunda y definitiva independencia, en la consolidación del triunfo revolucionario y en nuestra patria plasmo con ahínco y dedicación sin límites sus más caros esfuerzos y lo que el mismo llamó sus esperanzas de constructor de una nueva sociedad, sin propiedad privada sobre las riquezas y los recursos del país, y sin explotación del hombre  por el hombre, trabajando infatigablemente por crear las condiciones que permitieran formar un hombre nuevo a  partir de su fe infinita en los valores morales y en la  conciencia de los hombres.

Y en este ideal concreto, fundamento de la economía socialista que hoy construimos y desarrollamos, también se abrazan estos dos hombres singulares, que andan juntos en la historia, incluso por el accidente casual de la fecha de su nacimiento, por sus características personales y su ética de conducta. Porque a pesar de estar separado por el tiempo y las condiciones históricas específicas de la época en que el Che desarrollo su acción, Maceo, con genialidad y profundidad política no siempre aquilatadas justamente en hombre en el que admiramos por lo general el brazo más que la mente, aunque tenía tan fuerte y enérgica la segunda como el primero, proclamaba que su lucha era también contra la propiedad que entrase en contradicción con el desarrollo social de la patria y que pusiera los intereses materiales por encima de los intereses morales.

En este sentido, en la década de los años 80 del siglo pasado publicó el Titán un artículo en el periódico independentista "Yara" en el que expresaba: "Siempre estaré por la salvación de mi patria sobre el triunfo de mis individuales intereses, y siempre estaré al lado del principio racional, aunque para ello necesite estar de frente con las condiciones del actual momento. Si un falso principio político - continuaba Maceo - pretende sacrificar el sentido moral de la vida, la única condición posible para que los pueblos se eleven a la categoría de sujetos superiores de la historia, sin más razón que la conservación de sus intereses materiales yo estaré siempre contra tal principio". Y concluía Maceo este pensamiento: "Mucho respeto me inspira la propiedad, sobre todo la bien adquirida; pero es de notar que, si es legítima, la ciencia económica y la razón con sendos irrebatibles argumentos la defienden, si no, puede ponerse en contradicción con el progreso de las instituciones sociales, y a este estado sólo debe tenerse como un mero obstáculo que es fuerza orillar a todo trance".

Y la Revolución Cubana encabezada por Fidel, que tuvo como uno de sus protagonistas principales al Che Guevara, consecuente con este pensamiento de Maceo "expropió a los expropiadores", orillo sin titubeos la propiedad privada de los monopolios norteamericanos, de los terratenientes y burgueses que explotaban a nuestros trabajadores y que como un mero obstáculo entraba en contradicción con el progreso de las instituciones sociales de  nuestra patria, y ha puesto en alto, más alto que nunca, en empresa en la que jugara un destacadísimo papel el Che, el sentido moral de la vida, elevando a nuestro pueblo a la categoría de sujeto superior de la historia.

Pero la selección de esta fecha para reunirnos los economistas cubanos ha sido oportuna sobre todo porque nos permite y nos motiva a hablar del Che: el luchador incansable por la organización económica de nuestro país, el constructor y pensador profundo, original y creador sobre los problemas de la construcción socialista que lo hacen merecer, en nuestra opinión, el título del primero y más destacado economista de nuestro país después del triunfo de la Revolución.

Y nos parece propicia la ocasión para detenernos a examinar su ideario y su trayectoria en este terreno, desarrollados en los primeros años del quehacer de nuestro proceso revolucionario cuando ocupara distintos cargos al frente de los principales organismos económicos del país como el Banco Nacional, la Comisión Económica de las Organizaciones Revolucionarias Integradas, la Junta Central de Planificación y el Ministerio de Industrias. 

Examinar hasta qué punto el pensamiento y los objetivos que el Che se proponía lograr, están presentes en nuestra faena económica actual, en los Acuerdos y Resoluciones del Primer Congreso del Partido, en las medidas que hoy estamos tomando y en los pasos que estamos dando.  Porque a los héroes del pueblo como dijera el propio Che un 28 de enero, hablando sobre José Martí con palabras que ahora podemos referirlas a él, no se les puede separar del pueblo, no se les puede convertir en estatuas, en algo que está fuera de la vida de ese pueblo para el cual la dieron. El héroe popular debe ser una cosa viva y presente en cada momento de la historia de un pueblo".

Leales en todo momento, como es nuestro deber, a la  conducta y a la ética ejemplar del Che, hombre de honradez suprema y de sinceridad absoluta, como lo calificara Fidel, al hacer este examen no vamos a omitir ni a rehuir  aquellos puntos en los que entendemos que existe diferencia entre lo que el Che pensaba y trataba de llevar a la práctica en los primeros años de la Revolución respecto a la forma más aconsejable de organizar los mecanismos de gestión económica, y lo que hoy estamos realizando. El Che decía que la verdad histórica debe respetarse y que fabricarla a capricho no conduce a ningún resultado bueno y que al hacer la historia debemos ceñirnos a la verdad como un dedo en un guante.

Tampoco vamos a realizar especulaciones acerca de lo que el Che pudiera haber pensado o pretendido sobre una u otra cuestión si ello no resulta lo suficientemente evidente, ni a forzar interpretaciones parcializadas y caprichosas de sus palabras y hechos; manteniéndonos fieles también a lo que en alguna ocasión dijera en carta a un compañero acerca de que sólo debemos decir lo que es verdad, quitando todo lo que sepamos que no lo es y cuidándonos de no poner nada que no nos conste que lo sea. 

PARTE I: 

SDPE (SISTEMA DE DIRECCION Y PLANIFICACION DE LA ECONOMIA) Y SISTEMA DE FINANCIAMIENTO PRESUPUESTARIO. DIFERENCIAS REALES Y APARENTES. 

Algunas publicaciones en el exterior han pretendido presentar los Acuerdos y Resoluciones del Primer Congreso de nuestro Partido sobre la decisión de aplicar un Sistema de Dirección de la Economía basado en el cálculo económico, como un abandono de las ideas del Che, como una retirada en la lucha por los objetivos que él se había trazado. Y sin embargo nada más ajeno de la realidad y de la esencia de los hechos.

Podemos afirmar sin duda alguna que nunca antes, después de la salida del Che de nuestro país, se ha hecho  un esfuerzo más grande, más sistemático, más organizado, más intenso, más persistente y más integral por llevar a vías de hecho los aspectos más esenciales de su  pensamiento económico y los principales objetivos por  los que trabajó y lucho denodadamente desde sus diferentes cargos de dirigente en cuanto a los mecanismos de  organización y gestión de nuestra economía; como el esfuerzo que se está haciendo en los últimos años sobre todo a partir de los Acuerdos del Primer Congreso de nuestro Partido.

Incluso no creemos exagerado afirmar que esta aseveración es válida con referencia también al propio periodo cuando el Che estaba presente entre nosotros consagrado en cuerpo y alma, en la prédica y en la práctica, a la realización de sus ideas.

Porque en ese período inicial hasta el año 65 tenían lugar como factores obstaculizantes las convulsiones producidas por las transformaciones sociales de los primeros tiempos, nuestras fuerzas productivas no tenían además el desarrollo que hoy han adquirido; nuestro pueblo, nuestros cuadros no tenían la experiencia, el nivel y la conciencia que tienen hoy, ni la situación política interna y externa era la  misma y porque además, en ese periodo como explicaba Fidel en su informe al Primer Congreso del Partido coexistían dos sistemas de dirección de la economía en proceso de aplicación : el de financiamiento presupuestado, propugnado y defendido por el Che, que abarcaba la mayor parte de la industria; y el de cálculo económico  que de manera muy incipiente, parcial y limitada se intentaba aplicar en la agricultura, el comercio exterior y una pequeña parte de la industria. Es indudable que a tales condiciones los esfuerzos del Che, aunque respaldados por su gran autoridad, su gran inteligencia, tenacidad y capacidad organizativa, no podían tener el grado de integralidad y de sistematicidad a escala nacional que hoy logramos en el proceso de aplicación del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía, acordado en el Primer Congreso del Partido.

Si dejamos a un lado las disquisiciones teóricas acerca del mayor o menor alcance de la Ley del Valor en el Socialismo (cuya vigencia no negó de manera absoluta el Che) y sobre el carácter mercantil o no de los productos que se intercambian entre las empresas estatales, ¿dónde residen las diferencias prácticas y concretas entre lo que planteaba el Che como posible forma de organización más adecuada de la economía y los mecanismos que hoy estamos aplicando?

Estas diferencias son las siguientes : mientras que en el Sistema de Financiamiento Presupuestario planteado por el Che, la empresa no contaba con fondos financieros propios y no estaba obligada a cubrir sus gastos con los ingresos que obtuviera puesto que los recursos para sus egresos por los distintos conceptos le eran asignados directamente por el presupuesto y situados en el Banco específicamente con este  destino, y los ingresos que obtenía producto de la venta  de su producción o de sus servicios los entregaba directamente al presupuesto, en el sistema que hoy aplicamos la empresa cuenta con fondos propios para resolver una parte de sus gastos (no todos porque los gastos para inversiones le son asignados directamente por el Presupuesto) y debe además cubrir la totalidad de sus egresos con los ingresos que le produzca la venta de su producción o de los servicios que preste debiendo obtener como norma, adicionalmente a ello, una determinada ganancia, la mayor parte de la cual ingresa al presupuesto de una u otra manera aunque retiene, a su vez, una parte de esta ganancia, como estímulo a la mayor eficiencia de gestión siempre que cumpla determinados indicadores de interés social que le son impuestos centralizadamente a manera directiva : como son, por ejemplo, el plan de  producción en cantidad, surtido y calidad; el plan de incremento de la productividad del trabajo y el plan de reducción de sus costos de producción. 

No significa que en el Sistema Presupuestario no tuviera importancia la ganancia y la rentabilidad: en los rudimentos más elementales de la ciencia económica está, como algo insoslayable, la necesidad de que exista un excedente en el proceso de producción que permita la reproducción ampliada, es decir, que permita que cada año podamos  no sólo reponer lo que hemos consumido tanto en medios de producción como en medios de consumo sino, además, ampliar la producción y solventar los gastos de la llamada esfera improductiva. "La productividad - decía el Che en una intervención en mayo 11 de 1962- nos lleva esencialmente a la creación de los excedentes que el Gobierno Revolucionario necesita para reinvertir, ya sea en nuevos fondos básicos para agregar más producción, ya sea en servicios como educación, como salud pública, como todos los servicios que se prestan a la comunidad", y añadía: "El logro de excedentes cada vez más grandes es la tarea más importante del Gobierno Revolucionario".

Y en diciembre de ese propio año expresaba que "la rentabilidad de las empresas es una condición esencial para el desarrollo del comunismo". La diferencia entre un sistema y otro estriba en que para el Che esa rentabilidad no debía medirse como diferencia entre los ingresos y egresos a nivel de cada empresa, de cada unidad, sino que en este nivel se mediría en relación a los costos, como avance de la productividad y como descenso de los costos, y la rentabilidad relativa sólo será un índice, puesto que lo que interesa es la rentabilidad general del aparato productivo a escala de todo el país.

En el sistema que ahora aplicamos se parte, igualmente,  y en coincidencia con el Che, de la importancia priorizada de la rentabilidad global de toda la economía, a lograr igualmente mediante una lucha constante por el aumento de la productividad y la reducción de los costos, pero  desde el punto de vista de los mecanismos de la organización de la actividad económica nacional, para lograr  esos fines se parte del criterio de que si la economía en su conjunto debe tener un excedente, es decir, debe ser rentable, cada empresa y unidad, como partes integrantes de esa economía, deben aspirar a producir un excedente, a ser rentables y aportar una parte proporcional de  esa rentabilidad total, entendiéndose adecuado medir esa rentabilidad a nivel de cada empresa y unidad a partir de la relación entre ingresos y gastos al final de cada período, y utilizando una pequeña parte de la ganancia obtenida para premiar a los colectivos de trabajadores según  el grado en que cumplan el plan en todas sus categorías  y según su aporte a la economía nacional.

 

Otra diferencia vinculada a lo anterior y derivada de él es que en el Sistema Presupuestario de Financiamiento no funcionaban, con destino a las empresas estatales, el crédito ni el interés bancario, y el papel del Banco era mucho más reducido, debiendo limitarse, en la concepción del Che, a ser una dependencia del Ministerio de Hacienda o Finanzas, mientras que en el sistema que hoy  estamos en proceso de aplicación, las empresas deben  recurrir al crédito para solventar una parte de sus necesidades de medios de rotación y pagar por ello unos determinados intereses al Banco, con lo cual, según la actual concepción organizativa, se les compulsa y estimula a ahorrar recursos y a reducir gastos, pues a partir de cierto monto el mayor gasto de recursos les implica tener que recurrir a un dinero más caro, el obtenido a través del crédito, por el que tienen que pagar un interés.

Otra diferencia es que entre los mecanismos del Sistema Presupuestario de Financiamiento no estaba naturalmente la existencia del impuesto de circulación como una de las vías por las cuales ingresa al presupuesto una parte sustancial del plus producto o producto excedente, creado por las empresas, puesto que todos los ingresos iban directamente al Presupuesto, mientras que en el sistema que hoy aplicamos está presente el mecanismo del impuesto de circulación.

Estas son las principales diferencias prácticas que distinguen el sistema presupuestario de financiamiento que se aplicaba bajo la orientación del Che y el Sistema de Dirección Económica que hoy estamos implementando.

Porque hay otras cuestiones que se presentan tal vez aparentemente como diferencias mayores y de mayor importancia, pero que, en nuestro criterio, al profundizar en los conceptos y en los hechos concretos, no resultan diferencias esenciales de carácter cualitativo, sino únicamente diferencias de énfasis, de carácter cuantitativo y secundario, resultando coincidentes en lo fundamental y esencial de la práctica: me refiero a las cuestiones relativas a la organización empresarial y al grado de autonomía y de descentralización de las decisiones a nivel de  las empresas y unidades económicas, y la referida a la relación entre los intereses materiales y los intereses  morales presentes en el sistema presupuestario de financiamiento y en el actual sistema que hoy aplicamos.

Sin embargo, si debemos tener en cuenta y no olvidar en ningún momento de nuestra práctica económica que es precisamente en estas cuestiones de diferencias de énfasis, en las que pudiéramos alejarnos de las concepciones del Che si no supiéramos combinar sabiamente, como es nuestro propósito y como está previsto, los estímulos  materiales y los estímulos morales, haciendo jugar a estos últimos un papel fundamental y combinar  la autonomía y descentralización en las empresas con la necesaria e indispensable centralización en una economía planificada.

Decimos que se trata de diferencias mayores sólo en apariencia y no en los hechos, porque no obstante que el Che planteaba que lo relativo a la empresa era lo que distinguía de manera más inmediata al sistema presupuestario y al de cálculo económico, puesto que en el sistema defendido por él, empresa era según expresaba “un conglomerado de fábricas o unidades que tienen una tecnológica parecida, un destino común para su producción, o, en algún caso, una localización geográfica limitada", mientras "para el sistema de cálculo económico, empresa era una unidad de producción con personalidad jurídica propia".

En los hechos, el sistema que hoy estamos aplicando, si bien no le da carácter de empresa, como en el caso del sistema del Che, a todo el conglomerado de fábricas o unidades que tienen una base  tecnológica parecida o un destino común para su producción, a escala de toda la nación, tampoco cada fábrica  o unidad de producción es necesariamente una empresa con personalidad jurídica propia, sino que cada empresa es en definitiva, también, en la mayor parte de los casos, un conglomerado de fábricas, unidades o establecimientos para cuya agrupación se tiene en cuenta, en primer término, su cohesión técnico económica y el destino común de su producción e igualmente una determinada unidad territorial, es decir, una localización geográfica limitada.

Así, por ejemplo, la empresa de Construcciones Soldadas del Ministerio de la Industria Sidero Mecánica está integrada por cuatro fábricas; la Empresa de Neumáticos de La Habana del Ministerio de la Industria Química por cuatro fábricas; la Empresa de Pinturas de La Habana también del MIQ por cinco fábricas; la Empresa de Medias del Ministerio de la Industria Ligera por siete fábricas; la Empresa de Confecciones Masculinas del propio Ministerio por 14 establecimientos y así en general. En el país hay en total más de 60 mil establecimientos agrupados en unas 2 900 empresas.

En el  sistema que hoy aplicamos está previsto además el desarrollo de la Unión de Empresas, que en muchos casos  puede abarcar y abarcará a todas las unidades económicas, fábricas y empresas de una rama o subrama dada  de la nación, acercándose extraordinariamente a lo que era la Empresa Consolidada del Sistema Presupuestario del Che, cuestión que ya hoy está de hecho presente en  los casos de la Unión de Empresas de Generación Eléctrica y de la Unión de Distribución de Derivados del Petróleo, así como en el transporte ferroviario que ahora está en proceso de organización, aunque, desde luego,  existen diferencias entre la organización interna de las  Uniones a que hacemos referencia y la de las Empresas Consolidadas del Sistema Presupuestario, referidas a  las distinciones apuntadas al principio en cuanto a la tenencia o no de fondos propios, a la necesidad de cubrir o no sus egresos con sus propios ingresos y demás  cuestiones antes señaladas. Pero ya el propio Che indicaba en sus escritos que los Combinados de Empresas que se desarrollaban en la Unión Soviética sobre la base del cálculo económico, eran similares a las Empresas Consolidadas que él propugnaba.

En cuanto al grado de autonomía y descentralización de funciones en las empresas del sistema que hoy aplicamos encontramos igualmente un conjunto de analogías con relación al grado de autonomía y descentralización que el Che planteaba para las unidades económicas dentro de las Empresas Consolidadas del Sistema Presupuestario de Financiamiento y las diferencias se refieren en lo fundamental a la forma organizativa de lograrlo.

En relación con esto y refiriéndose a las facultades de los administradores de las unidades, decía el Che que dentro de sus atribuciones "hay que sentirse holgados y moverse con seguridad para tomar decisiones sin necesidad de realizar expedientes, notas, memorándums, pedidos de orientación hacia las empresas de organismos superiores del Ministerio que empiezan a crear o que ya han creado ese mal retardatario del proceso de desarrollo que es el burocratismo". En otro momento planteaba a estos administradores: "Ustedes no deben ser repetidores, ejecutores; ustedes tienen que realizar una tarea creativa". Y en otro artículo suyo planteaba el Che que la dirección centralizada no debe significar que todas las decisiones estén en el más alto nivel, sino el establecimiento de evaluaciones donde la organización impida que se violen los principios y obligue a que dentro de cada nivel de decisión se tomen las medidas necesarias sin recurrir a otras instancias".

En un Consejo de Dirección del Ministerio de Industrias, celebrado en diciembre de 1963, explicaba que "La centralización es la capacidad de tener una determinada cantidad de decisiones a niveles jerárquicos superiores". Pero añadía: "Tampoco todas en el Ministerio, una gran cantidad y cada vez más en las Empresas y otras en las fábricas". Y un año después, en diciembre de 1964, en otro Consejo de Dirección del propio Ministerio, insistía “Hay una cosa que nosotros debemos aclarar y es que la centralización nunca debe estar reñida con el máximo de iniciativa que se dé a los individuos a diferentes niveles".

El sistema que hoy aplicamos presenta una centralización bastante acusada en los niveles jerárquicos superiores en cuanto a las principales decisiones y el grado de descentralización que contempla se corresponde en gran medida con las ideas y en esencia con los propósitos planteados por el Che en las expresiones antes citadas, aunque presente algunas diferencias formales en cuanto a la manera de llevarse a cabo.

En lo referido a las relaciones entre el estímulo material y moral, si bien el Che insistía en que el carácter predominante lo debe tener el estímulo moral y que este debe constituir cada vez más el motor impulsor de la actividad productiva del hombre, debemos tener presente que no negó en ningún momento la necesidad de utilizar el estímulo material aun cuando lo considerase una rémora del pasado frente al cual era necesario trabajar para. crear las condiciones que condujeran a su desaparición en el proceso de desarrollo de la sociedad en su marcha hacia el comunismo. Son numerosos los momentos y los artículos en los que el Che hizo referencia a su comprensión acerca de la interrelación entre los estímulos materiales y los estímulos morales. Así, por ejemplo, en el antes mencionado Consejo de Dirección del Ministerio de Industrias, celebrado en diciembre de 1963, al abordar este tema explicaba "...no hay que caer tampoco en el  espejismo de considerar que el estímulo moral es el  centro del Sistema Presupuestario, el centro del Sistema Presupuestario es el conjunto de acciones, dentro  del cual lo fundamental es la organización, la capacidad organizativa para dirigir, y al mismo tiempo el desarrollo de la conciencia y el elemento de desarrollo, sobre  todo a niveles de masa, a niveles más generales, es  la conjunción del estímulo material correctamente aplicado y el estímulo moral, dándole un énfasis cada vez mayor al estímulo moral, a medida que van avanzando las condiciones".

Ya antes, en la clausura del Consejo de la CTC en abril del año 1962, planteaba que “en la emulación tenemos que establecer estímulos: estímulos morales, como son los de verse los obreros individualmente o colectivamente en un centro de trabajo como los mejores entre los mejores, y también estímulos materiales adecuados al momento en que vivimos”. En un artículo sobre la construcción del Partido, escrito en marzo de 1963. planteaba igualmente la interacción dialéctica en el proceso de la construcción del socialismo entre los estímulos materiales necesarios y los estímulos morales y decía explícitamente que el interés material debe estar presente durante un tiempo en el proceso de construcción del socialismo

En su artículo sobre los "Costos de producción", el Che exponía que a las unidades de producción que mejor trabajasen en la reducción de los costos debían dárseles estímulos materiales, fundamentalmente de carácter social y narraba que se tenían algunas fábricas piloto en las cuales se estaban estudiando estos sistemas de estímulo colectivo. Hoy, en el proceso de aplicación del actual Sistema de Dirección, tenemos en este momento a 210 empresas que, de manera experimental, como empresas piloto, durante este y el próximo año ensayarán la formación de fondos para el estímulo colectivo antes de extenderse posteriormente al resto de las empresas del país.

En su artículo "Sobre el Sistema Presupuestario de Financiamiento", expresaba el Che: "precisa aclarar bien una cosa: no negamos la necesidad objetiva del estímulo material, aunque somos renuentes a su uso como palanca impulsora fundamental". En ese propio articulo decía : “en cuanto a la presencia en forma individualizada del interés material nosotros la reconocemos y lo aplicamos en las normas de trabajo a tiempo con premio y en el castigo salarial subsiguiente al no cumplimiento de las mismas" y en otro lugar añadía que es necesario "hacer que  el deber social sea el punto fundamental en el cual se  apoya todo el esfuerzo del trabajo del obrero, pero vigilar la labor, consciente de sus debilidades, premiar o  castigar aplicando estímulos o desestimulos materiales  de tipo individual o colectivo cuando el obrero o la unidad de producción sea o no capaz de cumplir con su deber social".

En otro momento, en diciembre 21 de 1962, planteaba el Che: “es evidente que el estímulo material existe en la etapa de construcción del socialismo y no lo negamos de ninguna manera, existirá también en el socialismo; lo único que nosotros anteponemos es siempre la parte educativa, la parte de profundización de la conciencia, el llamado al deber como medida primera y además del llamado al deber los estímulos materiales necesarios para movilizar a la gente”.

En enero 20 de 1962 expresaba que: "desde el desarrollo del socialismo y de la creación de la base material para el desarrollo socialista hay que insistir en el estímulo material y el estímulo moral, los dos van estrechamente unidos”.

Y en uno de sus últimos artículos "El socialismo y el hombre en Cuba", escrito en marzo de 1965, de nuevo el Che planteaba la importancia de: elegir correctamente el instrumento de movilización de las masas. Ese instrumento debe ser de índole moral, fundamentalmente", pero añadía, "sin olvidar una correcta utilización del estímulo material sobre todo de naturaleza social".

Nos hemos extendido recurriendo a varias expresiones del Che sobre el tema, manifestadas en diversos momentos, porque tal vez sea ésta la cuestión acerca de la cual se pretenda hacer ver una mayor diferencia entre sus concepciones y la política que hoy seguimos.

El Sistema de Dirección de la Economía, que actualmente está en proceso de aplicación a partir de los Acuerdos del Primer Congreso del Partido, contempla la utilización de los estímulos materiales sin restarles importancia a los estímulos morales propugnados por el Che. Ello está perfectamente expresado en el informe del compañero Fidel al Primer Congreso del Partido, cuando explicaba que, en el nuevo sistema que se proponía, el valor de los estímulos materiales era relativo y que "sigue siendo un factor fundamental y decisivo el aspecto político, el aspecto ideológico y el aspecto moral “.

En otro momento de su informe decía Fidel: "funcionan algunos estímulos económicos bastante restringidos que se usan como mecanismos para mejorar la eficiencia de la economía, para premiar justamente a los obreros y colectivos de obreros que más a porten a la sociedad con su trabajo y con su esfuerzo. Pero junto a ello - continuaba Fidel - y como parte de los principios en que se basa este Sistema de Dirección de la Economía, los estímulos morales tienen que ser empleados porque en realidad nosotros hemos hablado mucho de estímulo moral y hemos dado pocos estímulos morales. El papel de los estímulos morales tenemos que elevarlo mucho más. Hay mucho por hacer todavía en el terreno de los estímulos, morales y de la profundización de la conciencia de las masas", concluía Fidel.

Por otro lado, debemos tener presente que, aunque el Che consideraba al Sistema Presupuestario de Financiamiento como un esquema de acción más conveniente para elevar la eficacia de la gestión económica del Estado Socialista y profundizar la conciencia de las masas, ello no significa que considerase al sistema de cálculo económico contradictorio con estos fines y eso lo dejó expresado en más de una ocasión. En su artículo "Sobre el Sistema Presupuestario de Financiamiento" escribió que:  "El cálculo económico ha demostrado su eficacia práctica y, partiendo de las mismas bases, se plantea los mismos fines".

En enero 20 de 1962, en una reunión bimestral del Ministerio de Industrias, aclaraba: "De ninguna manera quiere decir que la autonomía financiera de la empresa más el estímulo material, en la forma en que está establecido en los países socialistas vaya a ser una fórmula que impida el paso al socialismo ni nada por el estilo".

Asimismo, es necesario tener en cuenta también que el Che estaba consciente de que el sistema que proponía tenía elementos representantes de algo nuevo que necesitaba la prueba de la experiencia práctica y acerca de ello planteaba en diciembre de 1962: "Nosotros estamos en la etapa de construcción del socialismo y hemos adoptado en este Ministerio y en varios ministerios más, como cosa experimental, una fórmula algo distinta de la utilizada en otros países socialistas". Y en otro momento, con la honestidad y sentido realista, práctico y autocrítico que lo caracterizaban, después de afirmar las  ventajas que, según su opinión, tenía el sistema que defendía, advertía con sinceridad admirable : "Cargada de subjetivismo, la afirmación requiere la sanción de la experiencia y en eso estamos; si en el curso de ella, se demostrara que es un freno peligroso para el desarrollo de las fuerzas productivas, habría que tomar la determinación de cortar por lo sano y volver a los caminos transitados". 

PARTE II:

COINCIDENCIAS Y DEUDAS CON EL CHE QUE SE TRATAN DE SOLVENTAR EN EL PROCESO DE APLICACIÓN DEL SDPE. 

En todas las demás cuestiones acordadas por el Primer Congreso sobre el Sistema de Dirección de la Economía que hoy estamos tratando de llevar a vías de hecho, no puede haber la menor duda de que existe correspondencia con los objetivos por los que luchaba el Che y con la esencia misma de su pensamiento en cuanto a la organización de nuestra economía.

El sistema que hoy aplicamos plantea y fortalece el papel rector de la planificación en todo el proceso de funcionamiento de la economía socialista y la autoridad que debe tener el plan y el organismo central de planificación en la conducción de la gestión económica. El Che planteaba que la planificación centralizada es el modo de ser de la sociedad socialista, su categoría definitoria. Ya en marzo de 1960 expresaba que "la palabra de orden en este momento es la de planificación". Y refiriéndose al papel de diferentes  organismos del Estado, en cierta ocasión planteaba con respecto a la JUCEPLAN, que calificaba como el organismo más importante de la economía; “que la tarea  principal de JUCEPLAN respecto a nosotros es confeccionar un plan perspectivo definitivamente, establecer  normas por las cuales se deben regir los organismos para seguirlo; establecer en el menor tiempo posible un código uniforme, veraz y completo que sirva para todos, una metodología; establecer el sistema de contratos y  analizarlos; establecer un aparato de control que permita actuar rápidamente y de forma dinámica sobre las — empresas y organismos que incumplan el plan". Asimismo, planteaba la conveniencia de que trabajara "rápida ya seriamente en las normas de insumo, única forma de controlar las necesidades de abastecimientos'.

Y aprovechando la honrosa oportunidad que se me ha dado de hacer las conclusiones de este importante evento les pido disculpas a los compañeros economistas de  los demás organismos por no poder resistir, como Presidente de la JUCEPLAN, a la tentación de traer a colación, al referirme a los criterios del Che acerca de la planificación y en momentos en que estamos enfrascados en el cumplimiento de los calendarios y procedimientos establecidos para la elaboración del plan anual de 1980, del próximo plan quinquenal y de la Estrategia de Desarrollo hasta el año 2000  respecto a los cuales se han producido varios atrasos de importancia, unas palabras que pronunciara en una reunión del Consejo de Dirección del Ministerio de Industrias el 14 de julio del año 1962. En esa oportunidad planteó el Che: "las fechas de JUCEPLAN, de ahora en adelante deben considerarse sagradas. Yo les prometo trabajar lo más posible para garantizar que JUCEPLAN sea un organismo realmente movilizador y controlador de la economía, pero al mismo tiempo voy a exigir y sobre todo a este organismo le voy a exigir al máximo que las fechas que da JUCEPLAN sean fechas sagradas". Y dirigiéndose a los directores de empresas les reprochaba que no tuviesen – como la tarea No. 1 la referida al Plan porque ése debía ser el centro de todo. 

En otro momento, en su artículo "Discusión Colectiva, Decisión y Responsabilidad Únicas'', el Che expresaba la necesidad de que "la empresa debe recurrir a sus funcionarios y obreros para discutir los planes, para incorporar a la gente a la producción y a los problemas de la producción de tal forma que el resultado final sea algo vivo, producto de discusiones prácticas sobre temas determinados y que puedan ofrecerse conclusiones acabadas". En correspondencia con este criterio una parte importante y de primer orden prevista en el actual Procedimiento de Planificación es la relativa a la obligatoria discusión del proyecto de plan en cada empresa y unidad con sus funcionarios y trabajadores.

Hoy luchamos por la realización y valorización de los  inventarios en todas y cada una de las empresas, por  la confección de las normas de inventarios; por mantener a éstos al día; porque se desarrolle y aplique consecuentemente el sistema de contabilidad nacional; porque se aplique como está establecido el sistema de información estadística, se brinde la información primaria a  tiempo y con la calidad adecuada y que se apliquen consecuentemente el reglamento de costos y los sistemas de costos ramales que se han elaborado. En todos estos aspectos se manifiestan atrasos, indisciplinas, incomprensiones y baja calidad como se puso en evidencia en el chequeo efectuado a fines del pasado año y comienzos del actual.

En relación con estos aspectos planteaba el Che en uno de sus artículos : “dentro del trabajo de control también todo lo relacionado con los inventarios, cantidad de materias primas y cantidad de productos o digamos piezas de repuesto de productos terminados que están en  una unidad, en una empresa deben tener una contabilidad perfecta y al día y que nunca se pierda esa contabilidad, única garantía de que podamos trabajar con cierta soltura de acuerdo con la distancia de donde tenemos  que traer nuestros abastecimientos y en todos los inventarios también - continuaba el Che- para poder trabajaren en una forma científica, hacer el inventario de medios  básicos, sobre fondos básicos, es decir, el inventario  de todos los equipos que posee la fábrica para que también se puedan manejar centralmente, para tener una  idea clara de su depreciación, o sea, del tiempo en que se van a desgastar, del momento en que hay que reemplazarlos y ver dónde y en qué lugar hay un equipo que no se esté usando al máximo y pueda ser trasladado de un lugar a otro".

En este último aspecto también hoy se realiza un esfuerzo, principalmente bajo la orientación y organización del CEATM, para que los inventarios ociosos y los medios de producción ociosos salgan de sus madrigueras de inutilidad y sean trasladados hacia los lugares donde son necesarios y puedan prestar su utilidad social.

"La primera tarea que debe plantearse un administrador que quiera conocer bien su unidad -decía el Che -es informarse de lo que hay en la unidad y para informarse hay que tener una serie de índices, hay que aprender a usar las cifras". E insistía: "para todo este proceso organizativo es necesario tener controles muy exactos; los controles empiezan en la base, empiezan en la unidad pro ductiva. Tenemos que crear una base estadística suficientemente digna de confianza para sentir la seguridad de que todos los datos que se manejan son exactos, así con el hábito de trabajar con el dato estadístico, saber utilizarlo, que no sea una cifra fría como es para la mayoría de los administradores de hoy, salvo quizás, un dato de la producción, sino que es una cifra que encierra toda a una serie de secretos que hay que develar detrás de ella".

Y en otro lugar, de nuevo insistía el Che: 'no se puede dirigir si no se sabe analizar, y no se puede analizar si no hay datos verídicos, y no hay datos verídicos si no hay todo un sistema de recolección de datos confiables, y no hay un sistema de recolección de datos confiables si no hay toda una preparación de un sistema estadístico con hombres habituados a recoger el dato y transformarlo en número, de manera que ésta es una tarea esencial".

Con relación a los costos de producción, sobre los que hoy insistimos tanto, conocido es que, dentro del sistema de financiamiento presupuestario propugnado por el Che, el control de los costos y el análisis de estos era la tarea fundamental y el índice principal para medir la gestión de la empresa.

En relación con los cobros y pagos y la necesidad de ser disciplinados en éstos, y respecto a lo cual tenemos hoy tanta indisciplina, planteaba el Che en marzo 9 de 1963 que "la obligación de toda nuestra organización industrial no es solamente producir sino producir y entregar y al entregar cobrar”.

En su conferencia ante la televisión hecha el 26 de febrero del año 64 el Che señalaba y criticaba la indisciplina financiera existente y expresaba "la indisciplina financiera se observa en la falta de pagos, en la falta de cobros en los balances y digamos, su expresión más amplia, en el cumplimiento o no de la aportación al presupuesto estatal".

¡Cuánta actualidad y vigencia tienen estas palabras y estos señalamientos del Che en las condiciones actuales de aplicación del Sistema de Dirección de la Economía en que se manifiestan estas mismas indisciplinas financieras!

En más de una ocasión el Che censuró a las empresas y a los organismos por no cumplir los contratos de entrega de productos convenidos con otras empresas y señalaba críticamente la falta de sanciones para aplicar a los incumplidores. Respecto a estas relaciones contractuales y con la necesidad de dilucidar los litigios que surjan entre empresas con respecto a ello y de sancionar a los culpables, acabamos de crear nuestro Órgano Nacional de Arbitraje y están en proceso de organización los organismos territoriales. Sobre la importancia de esta institución en marzo del año 1963, expresaba el Che: "quiero insistir en el uso adecuado de la Comisión de Arbitraje, ya sea la comisión de arbitraje interministerial o la comisión de arbitraje interna. La Comisión de Arbitraje debe ser un lugar utilizado constantemente cada vez que se produzca un problema porque es un lugar donde se reflejan las inexperiencias administrativas nuestras".

El Congreso del Partido acordó como una de las cuestiones más importantes y decisivas y a la vez más complejas en el proceso de aplicación del Sistema de Dirección de la Economía lo relativo a los precios y la necesidad de realizar una reforma de los precios mayoristas, En estos momentos y en los marcos de este proceso, el Comité Estatal de Precios tiene ya elaborada una propuesta lista a discutirse con los organismos superiores del Partido y del Gobierno sobre un reajuste general a los  precios al por mayor que comenzaría a ejecutarse a partir del año 81.

En relación con esta cuestión, y en momentos en que esta tarea era una responsabilidad de la Junta de Planificación, el Che expresó en 1963: "La JUCEPLAN debe darle un énfasis especial a todo el complejo problema de los precios, incluido el de los salarios, que está distorsionando cada vez más nuestras relaciones internas y puede ser causa en pocos años de profundas conmociones económicas y por ende sociales".

Desde los primeros momentos el Che le dio una extraordinaria importancia al problema salarial y en abril del año 1962 planteaba que "sin una adecuada reestructuración de los salarios no podemos seguir adelante en nuestras tareas". Bajo la dirección del Che se elaboró el primer sistema salarial confeccionado después del triunfo de la Revolución sobre la base de la aplicación consecuente del pago según la cantidad y la calidad del trabajo. Hoy el sistema salarial vigente se encuentra deformado por múltiples factores que se han ido manifestando a lo largo de varios años y no se corresponde con las exigencias del momento actual y con las necesidades del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía que estamos aplicando.

Dentro de este proceso el Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social ha elaborado una propuesta de reestructuración del sistema salarial sobre la base de los mismos principios que tuvo en cuenta el Che al elaborar el sistema anterior, principalmente: la calificación que exija el trabajo dado, el esfuerzo físico que demande y el costo de la vida en la región donde el individuo labore.

Algunas decisiones parciales se han tomado para resolver problemas salariales aislados, lo que ha sido critica do reiteradamente por el compañero Fidel porque en lugar de contribuir a la solución del desajuste salarial existente ha sido un factor que ha coadyuvado a su empeoramiento.

En este sentido es también de destacar el pensamiento del Che sobre la necesidad de hacer cualquier reajuste salarial de una manera integral y no parcial. En marzo del año 62 planteaba al respecto: "porque de lo que tenemos que huir es de una discusión fragmentaria, si nosotros entramos a la discusión como hasta ahora lo hemos hecho en un centro de trabajo que plantee una serie de dificultades salariales y de diferencias salariales, de injusticias, se arregla ese centro de trabajo, pero un centro de trabajo tiene 50, 60, 100 calificaciones salariales. Al reparar esa injusticia se crean nuevas injusticias por comparación", y concluía el Che: "ahora nosotros tenemos que hacer esas comparaciones de tal manera que no sean con respecto a un lugar, a un centro de trabajo, a una cosa, sino al total de la nación".

En correspondencia con este pensamiento del Che es que se ha trabajado en la elaboración de una propuesta de reestructuración integral del sistema salarial del país.

El Che planteó la necesidad de que los cuadros de dirección de la economía estudiaran y se preparasen y con este objetivo creó las Escuelas de Administradores de Empresas. Hoy para el proceso de aplicación del Sistema de Dirección de la Economía se ha creado una Escuela Nacional y una red de escuelas provinciales por donde pasan cursos de capacitación los Directores y Subdirectores económicos de nuestras empresas y dirigentes de otros niveles de los organismos. Sobre este aspecto el Che planteaba que "sin que exista una base  de conocimientos elementales mínimos no se puede dirigir una industria", y señalaba en su comparecencia de televisión de febrero del año 64 que : "además a todos los administradores que están escuchándome o que tengan la desgracia de leer o de enterarse mañana vamos a seguir haciéndolos estudiar de todas maneras y van a seguir estudiando mientras sean administradores, además no puede ser de otra manera, todos tenemos que estudiar y estudiar constantemente. Estamos en continua evolución, en continuo aprendizaje, no podemos dormirnos sobre los laureles”.

A partir de los Acuerdos del Primer Congreso del Partido hoy se desarrolla un activo proceso de cooperativización del sector campesino, y ya desde abril del año 59, en una intervención del Che, éste planteaba la necesidad de enseñar al campesino la importancia del cooperativismo.

Hoy estamos elaborando por primera vez en nuestro país una estrategia de desarrollo como primera etapa para la confección de un plan perspectivo a largo plazo hasta el año 2000, tarea que el Che insistentemente planteó como algo necesario a realizar en un momento determinado. En esa misma intervención por televisión a que he hecho referencia en varias ocasiones abordó el Che esta necesidad y decía: "Cada vez, a medida que aumente nuestra planificación, nosotros tendremos que ir mirando más lejos. Desgraciadamente todavía no tenemos capacidad para hacer una proyección larga hacia el futuro que nos permita trabajar cómodamente dentro de índices y nos permita saber bien dónde estamos situados en cada momento",  En mayo del año 62, al estar en el proceso de elaboración de un plan por 4 años el Che había planteado : "ahora nos consideramos unos héroes por haber hecho un  plan de 4 años, sin embargo inmediatamente nos damos cuenta que esos 4 años no marcan un límite donde se pueda pasar al desarrollo y esperar que a caben los 4  años y empezar a planificar para 4, 5 y 10 años más,  porque la vida del país está unida, está toda encadenada y no se puede dividir. De tal manera que tenemos que prever las inversiones que van a llegar al final del periodo planificado y que pasan al otro periodo y las nuevas inversiones que van a completar a éstas".

Y en otro momento en ese propio año 62 planteó el Che que "un plan perspectivo de 4 años no es plan perspectivo, tenemos que crear un nuevo aparato que fije el plan perspectivo a 10 años por lo menos y a más tiempo, sobre grandes líneas".

Como uno de los acuerdos más importantes del Primer Congreso del Partido ha tenido lugar en nuestro país un proceso de institucionalización, de definición de las funciones de los diversos organismos estatales; se suprimieron algunos y se crearon otros nuevos, se han esclarecido las relaciones entre unos y otros organismos y se está en proceso de precisión de aquellos aspectos aún  no suficientemente claros; se crearon los órganos locales del Poder Popular como instrumentos que permiten la participación sistemática y directa de las masas en  las cuestiones del gobierno y en la dirección de los asuntos sociales.

Y en todo esto también se halla plasmado en la realidad el pensamiento y los objetivos del Che. En un artículo suyo, escrito en el año 63 planteaba: "Los aparatos estatales no se desarrollaron mediante un plan Único y con sus relaciones bien estudiadas, dejando amplio margen a la especulación sobre los métodos administrativos". Y continuaba el Che : " Podemos considerar  la organización como nuestro problema central y encararla con todo el rigor necesario", "... jerarquizar los problemas adjudicando a cada organismo y cada nivel de decisión su tarea, establecer las relaciones concretas entre cada uno de ellos y los demás, desde el centro de  la dirección económica hasta la última unidad administrativa y las relaciones entre sus distintos componentes, horizontalmente, hasta formar el conjunto de las relaciones de la economía", concluía el Che este pensamiento.

En su artículo, escrito en 1965, "El Socialismo y el  hombre en Cuba" decía que faltaba aún una conexión  más estructurada con la masa y que era necesaria una serie de mecanismos, las instituciones revolucionarias – y decía textualmente : "en la imagen de las multitudes  marchando hacia el futuro encaja el concepto de institucionalización como el de un conjunto armónico de canales, escalones, represas, aparatos bien aceitados que  permitan esa marcha", "esta institucionalidad de la Revolución -expresaba el Che- todavía no se ha logrado, buscamos algo nuevo que permita la perfecta identificación entre el gobierno y la comunidad en su conjunto ajustada  a las condiciones peculiares de la construcción del socialismo y huyendo al máximo de los lugares comunes de la democracia burguesa". Los Órganos del Poder Popular creados y ya en proceso de funcionamiento y la reestructuración institucional llevada a cabo en general en el país constituyen sin duda, la respuesta a esta necesidad y a este pensamiento planteado por el Che.

Desde el año 1970 el compañero Fidel hizo un énfasis especial en deslindar las funciones del Partido de las de la Administración y éste fue uno de los temas que abordo en el Primer Congreso del Partido y sobre el que se tomaron acuerdos y se ha venido trabajando exitosamente en todos estos años para superar ciertas confusiones que se habían manifestado en este sentido.

Estos acuerdos del Congreso y lo que al respecto ha sido reglamentado en los Estatutos y otros documentos partidistas coinciden también plenamente con las ideas que sobre esta cuestión fueron planteadas por el Che en diversas ocasiones. En una reunión, celebrada en diciembre de 1963, expresaba que "el Partido no puede convertirse en un auxiliar administrativo, el Partido es quien debe fijar, a través de sus orientaciones nacionales las grandes direcciones y después colaborar con los órganos de poder inferiores, para que las directivas de menor acción, las que están en las Empresas, en las fábricas también se impulsen". Planteaba que el Partido  debía ser el motor interno de toda la sociedad y el supervisor del trabajo de toda la sociedad, del trabajo administrativo y de todo tipo de trabajo y que tiene derecho a discutir con la administración y a controlarle su trabajo pero lo que no puede hacer el Partido, aclaraba  el Che, es asumir funciones administrativas, no puede  sustituir las facultades y responsabilidades de la Administración ni esta puede renunciar a su autoridad porque entonces el Partido no podría jugar su papel de supervisión y de control.

Y exponía el Che textualmente con su acostumbrada honestidad : "Si Ud. le encarga al Secretario del Partido de tal lado que le haga toda una serie de trabajos administrativos, después no le puede pedir a  ese mismo compañero que informe, porque por muy bueno que sea, su informe va a ser parcial por la misma  razón que a mí no me pueden llamar para que haga una inspección en el Ministerio de Industrias; es muy difícil, no es lógico; no es correcto, por muy honesto que  yo sea; aquí están toda una serie de errores míos, plasmados por decisiones mías que yo las voy a dar como correctas, que son producto de mis decisiones y no puedo  ser yo quien analice esto, tiene que ser otra persona el que lo analice”.

Creo que en ningún otro lugar podemos encontrar mejor expuesto el papel de control que debe jugar el Partido y la comprensión que acerca de la necesidad de ese control debemos tener los que dirigimos y trabajamos en los aparatos administrativos.

Presentes están, como hemos podido ver, el pensamiento y las aspiraciones del Che en todos y cada uno de los actos de la Revolución y se han visto plasmados en la realidad de nuestro país en todos los terrenos; y sus ideas, sus orientaciones sobre la organización de la economía se hallan presentes en estos momentos en los esfuerzos que estamos desarrollando.

Sin embargo, y de manera autocritica, debemos decir que lamentablemente aún son muchos los aspectos en los cuales no hemos avanzado lo suficiente o hemos avanzado muy poco, y que sus palabras pronunciadas en aquellos momentos frente a numerosos problemas y males mantienen hoy toda su vigencia y toda su actualidad porque dichos problemas y males permanecen también hoy con una vigencia y actualidad golpeantes.

Tengo en cuenta problemas, como, por ejemplo, el de la calidad en nuestra producción. Recordemos que esta fue una de las batallas más constantes dadas por el Che, junto a la lucha contra el ausentismo, contra el burocratismo, la indisciplina laboral, las debilidades de los administradores, contra el acomodamiento, la "blandengueria", el amiguismo y la coexistencia con lo mal hecho, cuestiones  que aún se manifiestan en determinadas esferas de nuestra actividad, que afectan y lastiman a nuestra población y que son motivo de preocupación por parte de la dirección de nuestro Partido como fuera expresado recientemente en la Resolución aprobada en el último Pleno del Comité Central y publicada en la prensa y frente a las cuales se están estudiando y tomando todo un conjunto de serias y radicales medidas para eliminar esos rezagos y deficiencias incompatibles con los principios de nuestra Revolución y con la sociedad que construimos. 

PARTE III: 

TAREAS INMEDIATAS, MEDIATAS Y A LARGO PLAZO DE LOS ECONOMISTAS Y CODIGO DE CONDUCTA A SEGUIR POR LOS MISMOS COMO DIRIGENTES, FUNCIONARIOS Y ESPECIALISTAS. 

La lucha planteada por el Che en todos los aspectos que hemos mencionado, la que estamos librando de manera adecuada y la que aún no estamos desarrollando de la manera más eficiente, es una responsabilidad que debemos encarar todos y cada uno de nosotros en correspondencia con la responsabilidad que cada uno tiene.

Nosotros, los economistas, estamos obligados a dar una contribución decisiva en la solución de los problemas de nuestro pueblo, a dar una contribución decisiva en la construcción del Socialismo y el Comunismo en nuestro país;

--en el desarrollo de la base técnico material de nuestra sociedad, de las fuerzas productivas, de nuestras relaciones de producción, en la modificación de la estructura de nuestra economía, de tal manera que se eliminen sus puntos débiles y que logremos la estabilidad necesaria en la dinámica de nuestro desarrollo económico para poder darles respuesta satisfactoria a las necesidades crecientes de nuestro pueblo;

--en el enfrentamiento y la solución de los problemas más inmediatos, que no debemos dejar para después y ante los cuales debemos dedicar  todos nuestros empeños, tanto frente a los de índole objetiva como a los de carácter subjetivo, pero sobre todo frente a estos últimos, que dañan, hieren y lastiman la sensibilidad revolucionaria de nuestro pueblo en un año además, en que, a las dificultades previstas y explicadas por la situación de los bajos precios del azúcar en el  mercado mundial y las restricciones de ello derivadas, se han sumado algunos factores negativos adicionales de carácter casual como son la aparición de una enfermedad  fungosa en nuestras siembras de tabaco que afectó a  más de mil caballerías y que no se manifestaba desde hace 22 años en nuestro país, pues para que ello tenga lugar es necesario que coincidan ciertas condiciones de  humedad atmosférica, temperatura ambiental y nubosidad que no concurren frecuentemente; la afectación por  las lluvias y el consiguiente atraso en las cosechas de  viandas y hortalizas, una huelga en puertos de Inglaterra a comienzos de año y dificultades de distinta índole con otros suministradores de algunos países socialistas que han representado embarques tardíos de ciertos productos, lo que ha incidido, por ejemplo, en una insuficiente producción y distribución de detergente durante dos meses y en otras afectaciones similares; problemas climáticos que han dañado la producción de sal fina, y una rotura imprevista en la refinería "Ñico López" que ha afectado la distribución de gas licuado a la población, sobre todo de la Ciudad de La Habana, la que a su vez aún  tiene que sufrir la ya prolongada molestia de las dificultades con el transporte urbano donde, a pesar de una  cierta asignación de recursos, no se ha podido superar la situación por problemas de organización, de control y de relajamiento de la disciplina como se señala en la Resolución del Comité Central.

Todas estas son cuestiones de las que tenemos plena conciencia; algunas como la del detergente ya se han solucionado y otras están en vías de solución y por orientación de la dirección del Partido, del Gobierno y del compañero Fidel en particular, se están dando todos los pasos necesarios para resolver las que están pendientes, y los que tenemos responsabilidades como dirigentes en los organismos económicos del país no nos sentimos y  no podemos sentirnos totalmente disculpados ni justificados por todos los factores objetivos y algunos de ellos  casuales antes mencionados; estamos haciendo todo lo posible por atenuar las dificultades actuales a la vez que  examinando crítica y autocríticamente los errores subjetivos que podamos estar cometiendo, y que nos han hecho ser incapaces para dar cumplimiento a las orientaciones del Partido y de Fidel, y resolver problemas que en parte por lo menos debían estar resueltos.

A los economistas, a los dirigentes de mayor o menor jerarquía, funcionarios de mayor o menor nivel, especialistas universitarios o medios en una u otra actividad:  planificadores, financistas, estadísticos, contadores, nos atañen todos estos problemas y debemos sentir la responsabilidad de ayudar a resolverlos porque es una obligación social nuestra.

A la vez tenemos que trabajar en los planes a mediano y largo plazos porque sólo a través de ellos podemos aspirar a resolver de manera permanente y estable los problemas de fondo de nuestro país.

Las vías para el desarrollo de nuestros fondos exportables y las formas para su estimulación; el lograr un uso más racional de nuestros recursos; la decisión acerca de la inversión más productiva de nuestros medios; la decisión acerca de las formas organizativas más ágiles, menos burocráticas; la solución a todos los problemas y trabas que aún tienen nuestros mecanismos de gestión económica.

En definitiva la creación de las condiciones para la satisfacción creciente de las necesidades de nuestro pueblo,  para la solución de sus problemas dependerá en gran medida del trabajo que desarrollamos los economistas frente a todas y cada una de estas cuestiones, y debemos estar conscientes de esa responsabilidad, desde los que  ocupamos cargos de cierta jerarquía en la conducción de las actividades económicas de nuestro país, hasta los  que desarrollan la labor más sencilla en las empresas o unidades económicas.

Sobre todos nosotros pesa el compromiso de ayudar a  darles solución a estos problemas, de contribuir con la dirección del Partido y el Gobierno a lograr el desarrollo de nuestro país, a conquistar ese desarrollo con inteligencia, con tesón; conscientes de nuestras posibilidades, teniendo en cuenta que somos un país pobre, con  escasos recursos naturales, sin fuentes energéticas propias, de limitada extensión geográfica, alejado a miles de millas de la comunidad socialista, sometido a las  presiones, al bloqueo y al sabotaje económico del imperialismo; teniendo en cuenta que por todo esto se hace  necesario desplegar una mayor iniciativa creadora y proponernos objetivos modestos a partir de estas circunstancias.

Las soluciones que tenemos que encontrar tienen que ser sobre la base de la máxima eficiencia en el uso de los recursos disponibles; somos economistas de un país pobre y como tales tenemos que buscar las soluciones correspondientes. Los problemas de nuestro pueblo no pueden resolverse a partir de propuestas y de medidas que impliquen gastos abundantes de recursos o que presupongan la exigencia de recursos imposibles de obtener; tienen que ser propuestas y medidas principalmente y en primer lugar en el campo de la eficiencia de los factores subjetivos, de la organización de la economía, del aprovechamiento máximo de sus recursos.

También en este terreno tenemos que tener presente el pensamiento y el ejemplo del Che, tenemos que ser austeros como revolucionarios en lo personal y austeros como economistas de un país pobre; estar conscientes de que es imprescindible sacrificar el logro de aumentos  significativos del consumo inmediato en los próximos  años para dedicar el peso fundamental de nuestros recursos al desarrollo, a lograr eliminar las debilidades de nuestra economía, y en actividad de ortopedia económica, modificar su estructura aún deformada, asegurando a las generaciones futuras, las condiciones adecuadas para la satisfacción de sus necesidades racionales sin las dificultades, incertidumbres, inestabilidad y zigzagueos de la situación actual.

Ese es nuestro deber actual, esas son nuestras posibilidades actuales, ese es el único camino serio, responsable y honesto que nosotros, como economistas y dirigentes, debemos seguir ante nuestro  pueblo, ante el cual no podemos hacer ningún tipo de demagogia, ante el cual debemos hablar con toda sinceridad  ante el cual estamos obligados a explicarle e informarle sobre el porqué de una u otra política, el porqué de una u otra medida, convencidos de que si es justa, si es razonable el pueblo la entiende y la apoya, porque es un pueblo revolucionario, un pueblo con una  alta conciencia demostrada en todas las ocasiones.

Pero eso sí, debemos demostrarle también que somos responsables, que somos capaces, que usamos adecuadamente los recursos que el crea con su esfuerzo y con su sudor, que sabemos ahorrarlos, invertirlos correctamente y administrarlos con diligencia, celo, honestidad y eficiencia para lograr, dentro de nuestras posibilidades, lo que es el objetivo fundamental del socialismo: satisfacer las necesidades racionales de la población. El pueblo tiene derecho a pedirnos cuenta por nuestro trabajo económico y nosotros el deber de rendirle cuenta.

La tarea principal de todos nosotros es hacer que nuestro mecanismo económico en todos sus engranajes funcione como una maquinaria perfecta, permanentemente aceitada; que permita en su funcionamiento que los problemas deban recorrer el camino más corto para su solución, la que debe ser conseguida con la menor cantidad de recursos posibles.

Esto hay que lograrlo en el proceso de confección de nuestros planes, en la elaboración  de nuestras normas de trabajo y en su cumplimiento, en la Organización Científica del Trabajo, en la organización de la producción en el interior de cada fábrica y de cada granja; en la organización de las relaciones entre unas y otras empresas de la economía; hay que lograrlo en la elaboración de nuestras normas de consumo materiales; en la elaboración y manejo de nuestras normas  de inventario, hay que lograrlo en el proceso de elaboración de nuestros proyectos constructivos; en la elaboración de las normas de tiempo necesarias para la ejecución y puesta en marcha de nuestras inversiones; en la organización de nuestro transporte y en las normas por las que debe regirse.

Debemos trabajar incansablemente por lograr estos propósitos y como una tarea de primer orden está la de aplicar consecuentemente todo lo establecido en relación  con el Sistema de Dirección y Planificación de la Economía, corrigiendo sobre la marcha los elementos erróneos que pueda tener, pero sobre todo y en primer término cumpliendo lo ya establecido de manera estricta y rigurosa; eliminando rápidamente todos los momentos de  indisciplina económica y financiera que se manifiestan entre nosotros.

No dejarnos ganar por la impaciencia ni tampoco abandonarnos a la apatía ante los problemas y dificultades. Huir tanto de la rutina como de la improvisación. Pero lo fundamental que debemos manifestar los economistas en lo relativo a la aplicación del SDPE es constancia, perseverancia, tenacidad, confianza y disciplina administrativa, económica y financiera. Y si me pidieran les dijese cuales, dentro de estas cualidades, deben ser las tres principales que se pongan de manifiesto entre nosotros, para contribuir al máximo a la más pronta aplicación del Sistema y al logro más rápido de la eficiencia económica, les respondería que en primer lugar la disciplina y la responsabilidad, en segundo lugar, la disciplina y la responsabilidad y en tercer lugar la disciplina y la responsabilidad.

Son múltiples las tareas concretas que debemos abordar los que trabajamos en el frente de la economía, en otros muchos aspectos: es necesario precisar las vías para  determinar y lograr la eficacia económica de las distintas ramas incluyendo las de la esfera improductiva, Es importante esclarecer todos los aspectos cualitativos y  cuantitativos relacionados con este tema, determinar en  qué sentido y hasta dónde es eficiente el crecimiento que debe tener una u otra de nuestras actividades; trabajar  para precisar y esclarecer la eficacia de las investigaciones científicas con respecto a los fines del desarrollo económico para poder precisar hasta dónde debemos destinar nuestros escasos recursos a estos fines, no frenando el progreso científico el cual requiere indispensablemente de la investigación pero a la vez realizando ésta de la manera más eficiente y con el menor gasto posible de medios; es necesario precisar las proporciones  más adecuadas que deben existir entre el consumo personal y social en nuestro proceso de desarrollo económico y qué variaciones deben irse produciendo en esas proporciones.

Debe trabajarse en el estudio analítico del balance de ingresos y egresos de la población; en la modelación económico matemática de las relaciones del balance intersectorial como instrumento de análisis y de planificación: se hace necesario profundizar en el análisis de la eficiencia del proceso inversionista y de la explotación  de los fondos básicos a niveles de empresa, rama y sectores de la economía nacional, las vías para reducir los plazos de construcción, las cuestiones relacionadas con  la política de reposición de los fondos en existencia, el estudio de la utilización de las capacidades de producción existentes en particular en las ramas industriales y las vías para su elevación; el análisis económico de las posibilidades de explotación de los principales recursos  naturales: el agua, la tierra y los recursos de la plataforma, tomando en consideración la necesidad de mantener el equilibrio ecológico y la pureza del medio ambiente.

Es necesario profundizar en los análisis sobre el costo de oportunidad en divisas extranjeras a la hora de determinar una inversión donde se sustituye un equipo extranjero por fuerza de trabajo nacional. En relación con el proceso inversionista se hace indispensable mejorar nuestro trabajo, profundizar más en su análisis, en los trabajos de elaboración de cada propuesta y tarea de inversión y en el cumplimiento del Reglamento y demás documentos que norman este proceso. Ustedes, economistas que trabajan en los diferentes organismos y empresas, son los encargados de realizar esa labor y esa labor aún no se realiza como es debido. En muchas ocasiones nos llegan propuestas y tareas de inversión a las que les faltan datos, les faltan análisis, elementos que permitan llegar a una conclusión y en ocasiones se trata de inversiones que tienen una significativa importancia y en casos hasta cierta urgencia, pero que no  se pueden decidir festinada e irresponsablemente y entonces el proceso de evaluación demora más de lo debido  o nos vemos obligados a tomar decisiones de las que no  estamos totalmente seguros que resulten las más aconsejables ante la emergencia del objetivo o el argumento de  aprovechar una coyuntura de mercado internacional que  aparece favorable. En otras ocasiones, en las conversaciones comerciales sobre la adquisición de una u otra in versión se hacen compromisos de dar respuesta en una u otra fecha que después obliga a precipitarnos en los estudios mínimos indispensables y emitir conclusiones y tomar decisiones sin la profundización debida. Y estas son deficiencias que aún mantenemos y frente a las cuales también el Che desarrolló una lucha en los primeros años de la década del 60.

En una reunión celebrada en el Ministerio de Industrias, el 5 de diciembre de 1964, hacia la crítica acerca de una inversión concreta en la cual se había dado la orden de firmar sin que todavía la tarea de inversión estuviese completa y señalaba cómo este método obligaba “a todo el mundo a tomar decisiones con una gran desconfianza interior". Y expresaba textualmente: "Nosotros tenemos que trabajar mucho en todo lo que sea la tarea de inversión, cada vez más, y acostumbrarnos a que sea solamente una cosa excepcional el aprovechar alguna coyuntura internacional para adquirir una planta de un tipo que no haya sido sometida a estudios exhaustivos en cuanto a la tarea de inversión". Estas palabras del Che mantienen hoy todavía toda su vigencia y considero indispensable tenerlas muy en cuenta en nuestro trabajo.

Es necesario profundizar en la determinación de la eficiencia por áreas y países en el comercio exterior; es  necesario el estudio multifacético de las posibles líneas  industriales de especialización internacional; definir las  complejas relaciones para determinar estas especializaciones en las que juegan diferentes ramas y esferas lo  que incluye determinadas líneas de investigación y asimilación de técnicas, formación de personal con perfil profesional especifico, inversiones enlazadas en las diferentes ramas, creación de mecanismos de comercialización con el exterior, todo lo cual es necesario delimitarlo con la mayor claridad posible porque cualquier error en la selección de líneas o la no inclusión de todos los eslabones necesarios puede tener un alto costo social.

En el sector externo tanto para las exportaciones como para las importaciones es necesario llevar a cabo estudios de mercado serios y sistemáticos, examinando, para los renglones principales, los productores y consumidores de nivel mundial, el nivel tecnológico, grado de concurrencia, tendencias futuras, posibles niveles de precios y su dinámica y otros muchos factores que intervienen en estos aspectos.

Del análisis preliminar que estamos haciendo de los trabajos presentados por las comisiones que laboran en la confección de la estrategia de desarrollo se ha detectado en general una falta de estudio en los indicadores que conforman la eficiencia económica, así como de los factores que influyen directamente en su incremento. La mayoría de estos estudios se basan en análisis y alternativas tecnológicas, en la introducción de nuevos equipos, pero hay ausencia de elementos económicos suficientes, que 'brinden la posibilidad de tomar decisiones desde el punto de vista económico. Enfatizamos en la necesidad de que los trabajadores del campo económico refuercen su interés en la profundización de la aplicación del análisis sobre la eficiencia económica y de los factores que influyen directamente en ella.

Tenemos también que desarrollar un sistema permanente de pronósticos a largo plazo que abarque las principales ramas y sectores de la  economía a fin de darles permanencia a los estudios elaborados para la estrategia de desarrollo hasta el año  2000, de tal manera que siempre tengamos una perspectiva mínima de 20 años hacia el futuro que se vaya desplazando de manera lineal con el decursar del tiempo a la vez que confeccionamos paralelamente nuestros planes  quinquenales y sobre su base nuestros planes anuales;  es necesario perfeccionar la planificación territorial y  los estudios referentes a los problemas de distribución territorial de las fuerzas productivas con la óptima utilización de los recursos naturales, así como la protección del medio ambiente; es necesario vincular en todas estas tareas a todos los compañeros que trabajamos en el campo económico; universitarios y técnicos económicos  de nivel medio que laboran en empresas y unidades presupuesta das o en las distintas dependencias de los organismos del Estado, así como a los que ejerzan como  profesores y también a los estudiantes de Economía; hay que vincular e intervincular la docencia con la práctica del trabajo económico concreto y a la inversa, y ambos  con la investigación, cosa en la que tenemos serias  deficiencias que superar y a la que debemos prestar una especial atención tanto los organismos estatales como los centros docentes correspondientes.

En nuestro trabajo frente a todas estas tareas no debemos olvidar nunca que debe ser realizado dentro de los principios en que se sustenta nuestro proceso revolucionario y que debe estar encaminado a lograr el desarrollo de  la técnica, la eficiencia en el uso de los recursos, la  satisfacción de las necesidades del pueblo y la formación del hombre nuevo que planteara el Che, sin olvidarnos  tampoco que el esfuerzo que realicemos hoy, en toda esta tarea de aplicación y perfeccionamiento del Sistema  de Dirección de la Economía y en la solución de nuestros problemas de desarrollo económico, dará a nuestro país mucha más fuerza y mucha mayor eficacia para cumplir sus deberes internacionalistas y cumplir sus  obligaciones como destacamento del movimiento revolucionario mundial,

La Asociación Nacional de Economistas de Cuba está llamada a servir de vehículo, tal y como está planteado en  sus Estatutos y por las vías que en ellos están expuestas, para favorecer que todos los economistas participen activamente en estas tareas, en todos los contenidos de  trabajo que aparecen en la Tesis discutida y aprobada en el Congreso a cerca de las "Tareas del Economista en la Construcción del Socialismo", enjundioso documento con el que nos manifestamos de pleno acuerdo; está llamada  a lograr que cada miembro de la Asociación sea un estudioso militante de los problemas económicos y un trabajador incansable por la causa del Socialismo.

Abordemos nuestro trabajo inspirados en el ejemplo inmortal del Che, con la absoluta seriedad y profundidad que requiere, con audacia creadora dentro de los principios y los fundamentos científicos del Marxismo Leninismo, apoyándonos en la experiencia de los países socialistas, adecuada a las condiciones concretas de nuestro país, e incorporándole la dosis de sensibilidad humana y del  sentimiento de amor hacia el pueblo trabajador sin los cuales no es posible concebir a un auténtico revolucionario como nos dijese el Che.

Asumamos nuestras responsabilidades con plena conciencia de su complejidad a la vez que, de su importancia y trascendencia, con el orgullo y la satisfacción de pertenecer a esta generación que le ha tocado vivir en una época de creación tan hermosa como la que vive hoy nuestra Patria y que ha tenido la oportunidad de contar con dirigentes de la magnitud histórica de Fidel y el Che.

Hoy, en que admirados, orgullosos y solidarios vemos  como los oídos receptivos de los hijos heroicos y combativos del hermano pueblo de Nicaragua han escuchado el grito de guerra del Che, han empuñado las armas y se aprestan a dar fin a una de las tiranías más odiadas de nuestro continente, entonando los cantos con tableteo de ametralladoras y los nuevos gritos de guerra y de victoria, siguiendo el ejemplo del Guerrillero Heroico; nosotros, desde nuestra trinchera actual de economistas, estudiemos al Che, profundicemos en sus ideas, imitemos su conducta, su actitud, sus extraordinarias virtudes;  sigamos su ejemplo como trabajador, como economista,  como modelo de revolucionario.

Cierto es, como dijera Fidel, que el Che era un tipo de hombre difícil de igualar y prácticamente imposible de superar. Pero dijo también que hombres como el son capaces, con su ejemplo, de ayudar a que surjan hombres como él y que su ejemplo debla ser el modelo ideal para nuestro pueblo. Como cubanos, como hombres, como economistas revolucionarios hagamos el máximo esfuerzo por ser como el Che.

Enfrentemos con su firmeza, su optimismo y su confianza en el futuro el cumplimiento de nuestro deber revolucionario de hoy, haciendo nuestro el sentimiento que animaba al otro de estos dos gigantes de nuestra historia cuya fecha de nacimiento conmemoramos hoy, el General Antonio Maceo cuando dijo, adelantando palabras que también pudo pronunciar el Che : "No trabajamos principalmente para nosotros ni para la presente generación, bien al contrario, muévenos sobre todo el triunfo del derecho de todas las generaciones que se sucedan en el escenario de nuestra Cuba".

 

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