Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de julio de 2023

Cuba invita a ‘influencers’ españoles como promoción

Desde que el Covid ha permitido la recuperación del turismo, Cuba se ha quedado muy a la zaga de Dominicana, su rival más directo. Tal vez este sea un motivo por el cual el gobierno ha invitado a los 25 influencers más importantes de España para que pasen unos días y, lógicamente, cuenten cómo está el país.

El pasado 8 de julio iniciaron un viaje destinado a conseguir que los 120 millones de seguidores de estos youtubers o instagramers se decanten por la isla.

El viaje fue organizado por una entidad española y varias cadenas hoteleras presentes en Cuba. Entre otras está la actriz Carlota Boza, Paula y Aitana Etxeberría o Julia Menu, una tiktoker muy conocida.

Los invitados se alojaron en los hoteles Iberostar Packard, Meliá Internacional de Varadero, Royalton Prado y el Blue Diamond. Colaboran Gaviota, Ecotur y Cubatur, parte del conglomerado de empresas que atiende al turismo.

Los mojitos esperaban a los visitantes ya en el aeropuerto, para visitar los diferentes lugares atractivos. El vuelo fue organizado por Cubana de Aviación a través de Plus Ultra. Ballet, arte, comida, Floridita, fueron parte del paquete.

miércoles, 11 de mayo de 2022

Los empresarios subirán los salarios en función de la productividad de su sector

La CEOE recomienda un incremento máximo del 8% hasta 2024, pero sin la presencia de cláusulas de revisión


El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, el jueves durante un encuentro con empresarios en Barcelona.DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS (EUROPA PRESS)


Una vez rotas las conversaciones con los sindicatos, los empresarios toman posiciones para encarar las futuras subidas salariales. Su planteamiento, acordado durante la reunión que ha mantenido este martes el Comité Ejecutivo de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), sigue siendo el de apostar por la moderación, pero con matices. Será cada sector en función de su situación particular (niveles de empleo y productividad) el que deba determinar cuánto está dispuesto subir los sueldos en los próximos años. Sin embargo, tendrá cierto peso orientativo la última propuesta planteada internamente, en la que se prevé una subida máxima del 8% para los próximos tres años, toda vez que la renovación del V Acuerdo para el Empleo y Negociación Colectiva (AENC) ha fracasado y no tendrá efecto este año.

Esta alza es la propuesta que los empresarios han venido defendiendo en los últimos encuentros con los sindicatos. Un planteamiento que fue rechazado de plano por UGT y CC OO, no por considerar escasa la cuantía, sino porque excluía la incorporación de cláusulas salariales que corrigieran (presumiblemente al alza) esta subida de acuerdo con el dato de inflación anual, y evitase así una pérdida de poder adquisitivo de los empleados.

Las patronales, CEOE y Cepyme, se han negado en redondo a contemplar cualquier salvaguarda salarial, puesto que entienden que se comería la subida del 8% en los dos primeros años, algo que corroboran las últimas proyecciones del Gobierno (6% en 2022 y 2% en 2023), y llevaría a las compañías a un nivel de estrés inasumible para la mayoría de ellas. En un comunicado publicado tras la reunión, las patronales subrayan que “dado el contexto global y la incertidumbre respecto del alcance de la recuperación económica, resulta preciso realizar un esfuerzo de moderación salarial para preservar la viabilidad y la competitividad delas empresas y conservar el empleo”.

Por ello, recomiendan vincular los incrementos salariales “a variables e indicadores económicos cuantificables y medibles”, como la productividad, el empleo, el comportamiento del PIB, el indicador de garantía de competitividad y en el caso de las empresas a sus resultados o al resultado bruto de explotación (ebitda). Y señalan que resulta “imprescindible” que las actualizaciones salariales carezcan de efectos retroactivos “debido a la imposibilidad de repercutir en el coste del producto o servicio los devengos producidos”. Junto con estas dos líneas maestras, también recuerdan a las empresas que tienen la posibilidad de descolgarse del convenio (no aplicarlo), “cuando concurran causas económicas, técnicas, organizativas o de producción”.

Antonio Garamendi, presidente de CEOE, ha repetido en varias ocasiones que una indexación de los salarios sobre el Índice de Precios de Consumo (IPC) convertiría en “estructural” el aumento de la inflación, y podría tener efectos de “segunda ronda” y afectar al empleo.

Las recomendaciones definidas por la CEOE estiman una subida salarial del 3,5% para 2022, del 2,5% para 2023 y del 2% para 2024. Se trata de una senda de crecimiento menguante, ya que la escalada de los precios que ha venido produciéndose como consecuencia de la pandemia y de la invasión rusa en Ucrania parece que irá enmendándose en los próximos años. Este planteamiento entronca con la lectura de los sindicatos sobre la evolución de la economía, pero resulta “inasumible” para las centrales, quienes demandan la presencia de mecanismos que impidan la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.

Según la estadística del Ministerio de Trabajo, hasta abril se firmaron un total de 2.037 convenios con efectos económicos en 2022 (sumando los de empresa con los de ámbito superior), en los que la variación salarial media fue del 2,40%. Por sectores, la mayor subida se alojó en la Construcción (3,15%), por delante de Industria (3,11%), Servicios (2,07%) y Agricultura (1,78%). Aunque 5.376.480 trabajadores se beneficiarán de estas subidas, todas ellas resultan inferiores al planteamiento definido por CEOE para el resto de negociaciones pendientes.
Tensión social

El fiasco en la renovación del AENC, que los protagonistas se empeñan en rebajar, asegurando que puede retomarse “en los próximos meses”, evidencia el fin de una secuencia de encuentros entre sindicatos y empresarios en los últimos dos años. La manifestación del Primero de Mayo fue un último movimiento de presión de las centrales para tratar de doblegar la resistencia de patronal a la incorporación de las cláusulas salariales, y aunque no alcanzó este objetivo, sí que adelantó el clima de tensión que están dispuestos a provocar para condicionar las negociaciones futuras.

“Si la posición empresarial es seguir frenando el desarrollo de la negociación colectiva, en unos años en el que esta juego un papel fundamental para que los trabajadores puedan hacer frente a la subida de los precios, la movilización y el conflicto serán inevitables”, alertaron desde CC OO antes de que se consumara la ruptura de las conversaciones.

domingo, 1 de mayo de 2022

Las tres opciones del turismo en España

En esencia, sólo caben tres posturas respecto del turismo.

La primera, que es la que más o menos vienen aplicando la mayor parte de los países del mundo, consiste en dejar crecer el número de visitantes, lo cual promueve la entrada de empresas para atender esa demanda, lo cual promueve nuevos visitantes, lo cual de nuevo atrae empresas. Este círculo tiene momentos de desequilibrio en los que hay más oferta que demanda, lo que tira de los precios hacia abajo. Con el empleo necesario para atender este crecimiento ocurre exactamente lo mismo: más empresas supone más demanda laboral pero como el turismo tiene poco nivel de exigencia en cuanto a competencias, más y más personas se suman a la oferta, generando una espiral que no permite subir los salarios. España, obviamente, está en este modelo. Tenemos cada vez más turistas, cada vez más empleo, cada vez consumimos más espacio, pero no necesariamente vivimos mejor porque los desequilibrios nos obligan a bajar precios y consecuentemente salarios, lo cual genera serias disfunciones. El Covid fue una prueba de ello.

El segundo tipo de turismo, que sólo aplican un puñado de territorios, consiste en tener un fuerte control de la oferta, de manera que, a partir de un punto, si el producto turístico sigue siendo atractivo, el turista pagará más precio; si el empresario es responsable y consciente de cuál es la estrategia, forma más a sus trabajadores y les paga más, porque quiere más calidad, la cual atrae también turistas de más valor añadido. En este segundo caso, se produce un aumento de ingresos, pero no derivado de un aumento del número de visitantes sino del valor añadido de cada uno de ellos. Esto, naturalmente, es turismo elitista, caro. Se produce en países donde en la práctica hay límites de algún tipo a la oferta y, en cambio, la clientela sigue estando presente.

Como digo, en esencia, esto es lo que hay.

Hablaba al principio de que hay tres posturas, porque la tercera consiste en no tener turismo, en limitar el producto para que no haya visitantes. Esto no siempre es posible al cien por ciento, pero, por supuesto, puede ocurrir: no hay turismo, no hay empleo, y normalmente hay emigración por parte de los residentes en esos territorios, a menos que haya otras fuentes de riqueza.

Estas son las tres opciones que existen. La casi totalidad de las regiones españolas están en la primera forma de turismo, por una serie de circunstancias que son fáciles de identificar. En primer lugar, porque no hay políticas claras y estables en materia de turismo. Los políticos se contradicen, no tienen competencias, cambian de criterio, no entienden, de forma que no hay norte. Nadie sabría decir a qué jugamos. Los empresarios, en su gran mayoría, no piensan en términos de territorio sino de empresa. O sea que lo importante para ellos es diversificar los territorios en los que están presentes, para ver si reducen los riesgos. Y suelen ser buenos, pero para ellos, no siempre para el conjunto del lugar en el que estás sus empresas. Y, después, la formación laboral en nuestro país desgraciadamente es tan caótica que siempre hay camareros, que es lo que el turismo ofrece.

Obviamente, lo suyo sería hacer una transición hacia el segundo modelo, lo que supondría limitar en cada ámbito la oferta cuantitativa, para apostar por el incremento en calidad; hay que mejorar la formación de los trabajadores, lo que debería ser muy exigente para poder ofrecer un producto por el que se pueda cobrar más.

Pero todo esto exige de estrategias y visiones globales que hoy no existen. Incluso hay muchas visiones que apuntan al tercer modelo, en una ensoñación impropia de alguien informado.

Vean, si no, el razonamiento que hacen los socios del Gobierno de Baleares: dicen que tenemos más turistas y los trabajadores no ganan más, por lo que arremeten contra el turismo. Observen qué rigor: Baleares pasó en cuarenta años de setecientos mil habitantes al millón doscientos mil, en su mayoría trabajadores del turismo, y pretendemos que el aumento de turistas pueda suponer más ingresos por cada trabajador, lo cual por cierto ha ocurrido incluso en estas condiciones.

A mí todo esto me preocupa porque estamos dejando circular visiones alocadas de cómo va el turismo. Estas no tienen incidencia mientras no se organicen movimientos políticos que quieran llevar a cabo estas políticas, en cuyo caso podemos terminar por arruinar la actividad a la que le debemos el crecimiento de los últimos cincuenta años, al menos en parte de las costas y las islas de España.

lunes, 18 de abril de 2022

España: La paradoja de la inflación: para que no se convierta en una espiral los trabajadores tenemos que perder poder adquisitivo

Por ALEJANDRO NIETO GONZÁLEZ@vacasueca

El principal problema de la inflación es la pérdida de poder adquisitivo a la que se ve sometida la sociedad, los trabajadores. Y por tanto, ante una situación como en la que nos encontramos, con tasas de inflación cercanas al 10%, la demanda de los trabajadores es que haya subidas de sueldo para compensar esta pérdida de poder adquisitivo.

Sin embargo, una subida generalizada de los sueldos debido a la alta inflación podría llevarnos a una espiral inflacionaria sin fin: suben los precios, luego suben los salarios y debido a estas subidas, vuelven a subir los precios. ¿Cuál es la salida? Asumir que hay que perder, al menos de forma temporal, poder adquisitivo.

De momento las rentas no están subiendo

Lo cierto es que de momento no estamos viviendo esta espiral inflacionaria. Los sueldos no está aumentando, a pesar de los elevados niveles de inflación. A pesar de las demandas, parece haber un consenso en que las fuentes inflacionarias son exógenas, es decir, vienen motivadas principalmente por los elevados precios de las energías y por la escasez de ciertos materiales derivados por una mayor demanda, no por mayores salarios.

Esto no es así en todos los sectores, es cierto, pero por lo menos se puede decir que no hay una subida generalizada de los salarios que nos arroje en una espiral inflacionaria. Cosa que es buena, pero por otro lado son los trabajadores quienes estamos sufriendo los efectos de la inflación con una pérdida de poder adquisitivo.

La productividad tiene que aumentar


Para que los salarios puedan aumentar, por tanto, no podemos fijarnos únicamente en la inflación. Lo que tiene que pasar es que la productividad aumente, y así puedan subir los salarios sin que los precios suban. Y sí, la productividad puede subir, de hecho lo hace de forma constante en la economía mundial. Aunque normalmente en España cae en épocas como la actual, cuando hay una expansión del empleo.

La única forma de que los trabajadores recuperemos el terreno perdido en esta época inflacionaria es que seamos más productivos. De lo contrario acabaremos cayendo en una espiral inflacionaria que, en último término, también acabaremos pagando los trabajadores.

lunes, 4 de abril de 2022

Inflación: ¿Matarán al enfermo para bajarle la fiebre?

Por Juan Torres, Catedrático español

Publicado en Público el 1 de abril de 2022

«Cuando vieres que en alguna batalla me han partido por medio del cuerpo, como muchas veces suele acontecer (…) me darás a beber solos dos tragos del bálsamo que he dicho, y verásme quedar más sano que una manzana». (Miguel de Cervantes. El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha).


Igual que Don Quijote creía que bastaban un par de tragos de bálsamo de Fierabrás para que las dos partes de su cuerpo seccionado volvieran a unirse sanas y salvas, los bancos centrales y muchos economistas creen que la inflación que estamos sufriendo se puede combatir con el simple bálsamo de la subida de tipos de interés. Otra tremenda ingenuidad.

La concepción de la inflación que guía la actuación de los bancos centrales se basa en considerarla como un fenómeno monetario producido porque existe exceso de demanda de dinero como consecuencia de que hay más demanda de bienes y servicios que oferta. En consecuencia, para frenar la subida de los precios bastaría con restringir la disponibilidad de medios de pago, algo relativamente fácil de conseguir subiendo su precio, los tipos de interés. Al hacerlo, se hace más caro disponer de dinero y así bajan el consumo de los hogares y la inversión.

Este análisis no ha sido acertado nunca pero en estos momentos es todavía más errado.

Como escribí hace unas semanas en este mismo diario (aquí) las subidas de precios que estamos viviendo no se deben tan solo a una presión de la demanda, ni a la invasión de Ucrania (en junio de 2021 ya escribí un artículo titulado El verdadero peligro de la inflación que se avecina). Tiene también otras causas añadidas y previas relacionadas con los costes y otros factores estructurales que, además, están presentes de modo bastante heterogéneo entre las diferentes actividades y sectores económicos.

Siendo así, aplicar una medida como la subida de tipos de interés, que no discrimina ni atiende a la diferente situación en que se encuentra cada ámbito de la vida económica, no es solo inútil sino también contraproducente. Es, posiblemente, el peor de los diez errores que he señalado (aquí) que impedirían combatirla con éxito en las presentes circunstancias.

Las razones son bastante fáciles de entender.

Como he dicho, la subida de tipos de interés encarece la disposición de dinero para el gasto. Pero lo hace tanto si se trata de gasto corriente para compra de bienes de consumo como de gasto en inversión y en todos los rincones de la vida económica sin excepción.

En los casos en que haya exceso de demanda de bienes frente a una oferta que ha alcanzado toda su capacidad productiva potencial, se podría reducir la presión de los precios subiendo los tipos, es decir, restringiendo el acceso al dinero con el que gastar (si, además, se dieran otras circunstancias que no puedo señalar aquí). Pero sabemos a ciencia cierta que las economías no han alcanzado hoy día ese nivel de máxima capacidad. Si acaso, se produce exceso de demanda en algunos ámbitos pero no, desde luego, con carácter general. Por tanto, subir los tipos y reducir el gasto indiscriminadamente hundirá las ventas en todos los mercados y deprimiría la producción y el empleo, frustrando la ya de por sí tímida recuperación tras la crisis de la pandemia.

Sabemos, por el contrario, que lo que está ocurriendo desde hace meses es que una buena parte de la oferta no llega a los mercados o que llega de fuentes que la encarecen excepcional o incluso innecesariamente. En esta situación, lo que se necesita son desbloqueo y alternativas de suministro que requieren inversiones adicionales, cuantiosas y urgentes, de modo que una subida de tipos de interés, en lugar de aliviar el problema de oferta, lo reforzará al encarecerlas.

Además, desincentivar la inversión es justo lo peor que se puede hacer cuando la diversificación productiva, la incorporación de nuevas tecnologías, el desarrollo de nuevas fuentes de energía, o lograr incrementos de productividad son más necesarios que nunca ante los cambios productivos y las transiciones que nos habían dicho -con razón- que es imprescindible abordar en los próximos años.

Por otro lado, hay que tener en cuenta algo elemental que no parece que se esté considerando. Como señaló hace unos días el director de investigación y estudios del banco francés Natixis (aquí), para que los tipos de interés pudieran doblegar la subida de precios deberían situarse por encima del nivel de inflación. Al paso que vamos, los tipos tendrían que situarse a finales de año posiblemente por encima del 10%. No hace falta saber mucha economía para entender que, dado el nivel de deuda pública y privada actual, esa medida supondría una factura de intereses estratosférica que sin remedio produciría la quiebra de miles de empresas, la ruina de los hogares y la paralización de las administraciones públicas. No una nueva recesión, sino un auténtico cataclismo económico y financiero. Quien la lleve a cabo actuaría como un médico que mata al enfermo para bajarle la fiebre y terminaría como el cirujano que al salir del quirófano decía: «la operación ha sido un completo éxito. Qué pena que el paciente haya muerto».

Y todo eso, quizá para nada, pues algunos modelos econométricos muestran que, cuando el nivel de deuda de las empresas es muy elevado, como ahora, las subidas de los tipos de interés no solo pueden no reducir los precios sino hacer que suban todavía más (aquí).

En fin, quienes crean que la subida de tipos de interés es la respuesta adecuada a la inflación actual son tan ingenuos como el viejo hidalgo de La Mancha.

Para combatir las alzas de precios que estamos sufriendo en los últimos meses y las que vendrán es imprescindible una respuesta de mosaico, la utilización de una gama variada de estrategias y políticas económicas.

Se precisa, sin duda, la monetaria, para regular bien la liquidez y evitar selectivamente el exceso de demanda que pueda darse, pero también para gobernar el crédito, restringiéndolo donde sea innecesario y suministrarlo cuando se necesite. Es decir, no basta una política monetaria de piñón fijo (centrada solo en combatir la inflación) ni la que se limite a utilizar el exclusivo instrumento de los tipos de interés.

Pero no basta con ella.

Los gobiernos deben disponer de capacidad de maniobra suficiente para aplicar la política fiscal que module la demanda agregada. Y deben de disponer de recursos para realizar un esfuerzo extraordinario dedicado a suministrar bienes colectivos, por un lado, para evitar las carencias que provocará el aumento del coste de la vida y, por otro, para suplir las inevitables pérdidas de salario directo que van a producirse y tratar de evitar así que se produzca una espiral de subidas de precios y salarios que sería muy peligrosa. Y todo ello con mucho cuidado tanto con las bajadas como con las subidas indiscriminadas de impuestos pues, mal hechas, pueden tener el mismo efecto distorsionante que los tipos de interés cuando se aplican sin tener presente las diferentes situaciones.

Hacen falta políticas de oferta o industriales que fomenten la inversión necesaria para resolver los bloqueos y rupturas de las cadenas de suministro y que ayuden a reestructurar la producción, reconvertir sectores y a generar aumentos de productividad, en lugar de abortarlos, como ocurriría si solo se utilizan la subida de los tipos de interés.

Tal y como se está empezando a hacer en Europa con los precios de la energía, en gran parte gracias al empeño de nuestro gobierno, es imprescindible adoptar medidas directas de limitación y control en las actividades (como nuestro sector eléctrico) que se han desbocado, trasladando subidas de costes a toda la economía.

Y, en particular, hay que reforzar las políticas de competencia pues se sabe que una buena parte de la subida de precios procede de aumentos injustificados de los márgenes de beneficio en los sectores oligopólicos.

Por último, no se puede olvidar que la inflación es siempre el resultado de una pugna entre los sujetos económicos para aumentar su parte en el reparto del ingreso y es por ello que nunca perjudica o beneficia a todos ellos por igual, sino que siempre produce ganadores y perdedores. Por lo tanto, todo lo que refuerce la desigualdad social y la asimetría en la capacidad de negociación y en el acceso a los poderes de decisión exacerbará las subidas de precios en una coyuntura como la actual y hay que evitarlo. Es imprescindible, pues, un amplio, generoso y bien diseñado pacto de rentas de medio plazo.

Ahora bien, ninguna de estas medidas será efectiva si unas bloquean el efecto de las otras. Y para que eso no se produzca es imprescindible la cooperación de las autoridades económicas y, en especial, entre los gobiernos y bancos centrales. Seguir dejando que estos últimos sigan actuando sin coordinar sus actuaciones con quien también tiene un papel decisivo para frenar la inflación es un error y una grandísima irresponsabilidad, pues impedirá combatirla con éxito, dada su naturaleza actual.

Si la autoridad monetaria y la fiscal no actúan como las dos hojas de una tijera y en combinación con las demás responsables de la regulación económica; y si se permite que los bancos centrales se dejen llevar por el fundamentalismo y el pánico y apliquen subidas contundentes de los tipos de interés con los niveles actuales de deuda y con los bloqueos de suministro que padecemos, iremos directos a una catástrofe económica.

domingo, 13 de marzo de 2022

Siete medidas que puede tomar España para parar la inflación. Comentario HHC

Por JAVIER J NAVARRO @newjavier




La inflación está disparada, con un 7,6% no había sido tan alta desde diciembre de 1986. Urge actuar y tomar medidas para que la inflación no se vaya de las manos y acabe siendo un riesgo para la competitividad de la economía, el bienestar de los pensionistas y los pequeños ahorradores.

La política monetaria en España está en manos del Banco Central Europeo, con lo que el método habitual de parar la inflación (subir los tipos de interés), depende de las necesidades de un montón de economías. El Banco Central Europeo está dejando de comprar deuda pública, quizás el primer efecto de las medidas anti-inflacionarias. Por otro lado, existen ciertas medidas que se pueden tomar por parte del gobierno español para reducir la inflación.

Medidas para parar la inflación

1- Los precios se fijan mediante la oferta y la demanda, con lo cual existen dos modos de alterarlos, actuando sobre la oferta o sobre la demanda. La primera acción que puede tomar el gobierno para actuar sobre la demanda es reducir el gasto público. Esta medida es un poco peligrosa en el sentido de que puede afectar a la recuperación económica, pero claramente una reducción del gasto público haría que los precios no suban tanto como lo están haciendo.

2- Otra opción que puede tener para reducir la inflación es incrementar los impuestos sobre la renta, reduciendo la capacidad de pago de las familias para comprar bienes y servicios. Sería una medida impopular, además en un país con impuestos altos en los que aquello que pueden se van del país para pagar menos impuestos, pero no dejaría de ser una opción factible.

3- Esta opción se podría combinar, o no, con esta otra, bajar los impuestos al consumo. En Polonia están reduciendo impuestos al consumo como el IVA sobre alimentos y carburantes para contener el impacto en los precios. Reducir unos impuestos, aumentar otros y reducir el gasto fiscal, supondría un revulsivo fiscal en España.

Al respecto de medidas de oferta, creo que esta es la opción para reducir la inflación menos explorada en España en los últimos años y por donde más se puede actuar.

4- Una medida de oferta para reducir la inflación es incrementar la competencia, aumentando las restricciones por parte de las autoridades que vigilan la competencia. Eso hará que el poder de fijación de precios de las empresas disminuya y los precios bajen o dejen de subir. Las autoridades de la competencia, deben de estar muy pendientes de este momento inflacionario.

5- Mejorar las cadenas de producción y distribución. No es una medida fácil, pero muchas veces las empresas e industrias tienen ciertos cuellos de botella que limitan lo que pueden producir. Por ejemplo autorizaciones administrativas, deficiencias en las infraestructuras públicas, falta de proveedores de calidad, etc. Un incremento de la competitividad de las empresas, incrementa la cantidad producida y los precios a los que pueden vender. 

6- En EEUU existen voces que afirman que una opción sería acoger o legalizar a inmigrantes, ya que muchos puestos de trabajo no encuentran trabajadores, y que introduciendo inmigrantes, especialmente si están dispuestos a hacer el trabajo por menos, permitiría bajar los costes empresariales y con ello reducir la inflación.

7- Por último otra opción que se tendría por el gobierno, es establecer controles de precios. No obstante, es peligrosa, ya que lo que puede acabar consiguiendo es crear escasez de productos en el mercado y que se cree un mercado negro en el que se paga más por los productos. De eso en España tenemos tradición y experiencia con el “Estraperlo”, el mercado clandestino de los bienes racionados tras la guerra civil y a los que muchos nos han contado nuestros padres o abuelos sus experiencias con el mismo.

Como dice John H Cochrane en la Chicago Booth Review, para ganar una guerra no hace falta tener las herramientas, sino que hay que demostrar al enemigo que se está dispuesto a usarlas. Por tanto la opción de reducir el gasto público requeriría que los agentes (es decir, empresas, familias, etc) nos creyéremos que se va a reducir la inflación. De ese modo dejaríamos de intentar comprar todo ahora porque creemos que será más caro en el futuro y que la inflación se convierta en una profecía autocumplida.

No obstante uno se pregunta, ¿quiere un gobierno endeudado y hambriento de ingresos reducir la inflación o prefiere mantenerla ya que es un modo de tener una subida encubierta de los impuestos dados los muchos contratos laborales que se incrementan con la inflación?

Pregunta a los lectores qué más creen que puede hacer el gobierno para reducir la inflación?

Comentario HHC: Esto es en España y se habla en términos de " que no había sido tan alta desde 1986", " urge tomar medidas para que no se vaya de las manos" etc. Bueno, en nuestro país es 10 veces mayor  la inflación que en España, y ya ven el carácter " neoliberal" de algunas de ellas. La pregunta es, si dejar que siga subiendo la inflación en nuestro país ¿ no es una medida cuasi neoliberal en la medida que se deteriora el nivel de vida de la población y con ello el desestímulo al trabajo?.

Hay un grupo de medidas que se están implementando, pero  la realidad es que están conteniendo, digamos, el incremento galopante de la inflación, pero sigue creciendo la misma, sobre todo en alimentos, que es donde tienen mayor impacto en la percepción y el bolsillo del pueblo , la crisis que estamos viviendo. 

Por otra parte, la solución ideal y necesaria, como se ha repetido por todos, es incrementar la producción de bienes y servicios. Pero la inflación imperante , reitero, hay que contenerla , que no se deteriore más como primer paso, para que den más resultados las medidas de estímulos al sector productivo. Además, hay medidas fiscales y monetarias  que se pueden aplicar también, algunas anunciadas como objetivo por la Ministra de Finanzas.  

¿ Todas las medidas que implementamos en la década de 90 del siglo pasado, son desechables hoy en día?. Hay, por otra parte,  varias propuestas que se han publicado en diferentes medios impresos y digitales, estatales y no, bien concebidas y con todo el espíritu de ayudar y contribuir a resolver los problemas dentro del proyecto socialista que tenemos. Y la realidad es que no se sabe si se han tomado en cuenta por nuestras autoridades, y si se consideran viables o no , algo legítimo,  pero al menos deben comunicárselo a los autores.   

El control de la tasa de cambio del CUP con las diferentes monedas, es responsabilidad del estado, léase del Banco Central que es el que tiene que corregir las desviaciones no previstas, indeseadas,  lo más posible con las herramientas que tiene a su alcance.  Sin ese control, parte de las medidas implementadas para estimular la producción de bienes y servicios , se diluyen y no se obtendrán todos los resultados previstos con ellas, dilatándose con eso,  en el tiempo, la solución que debemos abordar.  

Por otra parte, se explican siempre correctamente las causas objetivas por la que no se alcanzan las metas: El bloqueo genocida ( con todo el significado que implica el término) de los EEUU al pueblo cubano, la pandemia de la covid y su impacto en las economías,  y la afectación en la cadena de suministros en el mundo y con ello los incrementos de precios en el mercado mundial de los productos que importamos; ahora también adicionemos la guerra en Ucrania y su impacto en el turismo y todo lo anterior exacerbado . Lo paradójico e incomprensible,  es que esos mismos argumentos no se utilicen mejor para explicar la necesidad de algunas medidas no tan populares ( pero se pueden discutir en parlamentos obreros como en la década del 90) y evitar que se profundice la crisis, y como no se hace,  el resultado es que avanzamos más lentos en la solución de los problemas. 

El crecimiento del PIB es importante, pero en qué se crece y cómo eso impacta en el nivel de vida de la población es lo relevante. 

Hace falta actuar además con prisa , sin pausa, y energía, y corregir  las desviaciones que se vayan produciendo en la práctica.

sábado, 12 de febrero de 2022

Baleares, en su guerra contra el crecimiento del turismo: no creará más plazas en hoteles hasta 2026


Actualizado:

Baleares, en su guerra contra el crecimiento del turismo: no creará más plazas en hoteles hasta 2026

Armengol aprueba por decreto ley la nueva Ley de Turismo con importantes restricciones para el principal sector económico de las Islas y reivindica la calidad frente a la cantidad

Baleares bloqueará todas las plazas turísticas, tanto vacacionales como hoteleras, en las cuatro islas. De este modo, el Gobierno de la socialista Francina Armengol, Podemos y los nacionalistas de Més no permitirá la apertura de nuevos establecimientos hoteleros o el alquiler vacacional en viviendas mediante la previa adquisición en los próximos cuatro años. Esta es una de las novedades contempladas en la nueva ley turística, que se ha aprobado este viernes en un consejo de gobierno extraordinario tras varias semanas de negociaciones con sumo secretismo.

El decreto cuenta con el apoyo de Podemos y los econacionalistas de Més, socios de gobierno del PSOE, quienes han presionado para introducir medidas para el «decrecimiento» del turismo.

La ley incluye otras importantes restricciones para el principal sector económico de Baleares. Entre otras medidas, establece la obligatoriedad de los establecimientos turísticos de adaptarse a medidas de sostenibilidad, renovar 300.000 camas elevables (mecánicas o eléctricas), la supresión de los productos de un solo uso, y además de abarcará aspectos como la alimentación, el uso y cuidado del agua, los residuos o las energías limpias.

Armengol ha destacado que es una medida «valiente» que se ha negociado durante las últimas semanas de forma «sigilosa» con los sectores implicados, y ha abogado por la calidad frente a la cantidad. Según la presidenta, con esta nueva ley se aborda el «debate social» que existía en torno al modelo de turismo de las Islas, dentro de unos «parámetros» y un «equilibrio». Además, ha anunciado una aportación de 60 millones de euros para ayudar a que el sector lleve a cambio estas «exigencias» y un plazo de seis años para hacer esta transformación.

Para «hacerlo bien», tanto los trabajadores como los empresarios, harán formación en términos de circularidad durante un año. El Govern ha previsto 22 millones para centros públicos de formación y otros 20 millones para proyectos específicos para proyectos de digitalización en los establecimientos hoteleros.
Plan de circularidad

El Ejecutivo balear exigirá a todas las empresas un plan de circularidad que abarcará aspectos como la alimentación, el uso y cuidado del agua, los residuos o las energías limpias y que deberá adecuarse también a las leyes autonómicas de Cambio Climático y de Residuos. Se prohibirá, por ejemplo, la utilización de especies clasificadas dentro de categorías amenazadas y se establecerá como obligatoria la trazabilidad del pescado y del marisco de origen balear.

Los hoteles tendrán que cambiar las calderas fuel oil por otras de gas natural o eléctricas, emitiendo anualmente 57.600 kilos de CO2 menos por establecimiento. También será obligatorio instalar sistemas de doble pulsador en las cisternas de los WC en los hoteles, e instalar dispositivos de ahorro de agua en grifos de lavabos, bañeras y duchas. Se potenciará el aprovechamiento de las aguas pluviales, lo que será un factor a tener en cuenta en la mejora de la clasificación del establecimiento, y los alojamientos turísticos deberán medir el consumo de agua.

Se prohibirá, además, el uso de los 'amenities' (geles de baño u otros productos de bienvenida) de un solo uso. Al mismo tiempo, los hoteles deberán sustituir el uso de papel por códigos QR y también estarán obligados a medir el consumo de residuos. Los establecimientos deberán controlar las temperaturas de los edificios de manera integral, también en las zonas reservadas al personal, especialmente en las cocinas.

La norma también recoge otras medidas como una modificación completa en los baremos que servirán para establecer la clasificación hotelera, entre los que se incluyen incrementos de la puntuación a medidas de circularidad, como el uso de energías renovables o sistemas de optimización de consumo.

El conseller de Modelo Económico y Turismo y portavoz Iago Negueruela (PSOE) ha explicado que permitirá a los hoteles crecer un 15% en edificabilidad a cambio de reducir sus plazas un 5%. También ha recalcado que la limitación de plazas turísticas sólo afecta a las nuevas plazas y será una forma de frenar el crecimiento del alquiler vacacional que en los últimos años se ha disparado.

La ley también prohíbe autodispensadores de alcohol en todos los hoteles y obligando a que sean «los trabajadores quienes servirán las bebidas alcohólicas», ha remarcado Negueruela pensando en combatir el turismo de borrachera.

El conseller de Medio Ambiente, el econacionalista Miquel Mir -que ha calificado el «turismo» como un «generador de residuos y consumo energético y de agua»- ha insistido en que el límite de plazas turísticas permitirá «reflexionar sobre la capacidad de carga de las Islas» y servirá «para redireccionar la calidad por encima de la cantidad».

El vicepresidente y conseller de Transición Energética, Juan Pedro Yllanes, de Podemos, no oculta que el objetivo de la nueva ley turística es «transformar el principal sector económico de Baleares». «Nuestro éxito no puede depender de los millones de turistas», ha recalcado el vicepresidente, que hace unos meses celebró la caída del turismo en las Islas al afirmar en una entrevista que «jamás volverán las cifras de turistas de 2019», lo que a su juicio era positivo porque «ponían en peligro la sostenibilidad».

lunes, 17 de enero de 2022

Cuba presenta nuevos proyectos en el sector turístico ante empresarios españoles. Comentario HHC

17 enero 2022, Cubadebate



El ministro de Turismo de Cuba, Juan Carlos García Granda, expone la cartera turística cubana, con amplias proyecciones de crecimiento hacia 2030,Foto: Twitter/ @MinturCuba.

Cuba presentó este lunes su cartera turística con amplias proyecciones de crecimiento hacia 2030, durante un encuentro con empresarios españoles a propósito de la muestra de la Feria Internacional de Turismo, Fitur 2022, que comienza este miércoles en el recinto IFEMA-Madrid.

El ministro cubano de Turismo, Juan Carlos García Granda, detalló las fortalezas de su sector en la isla, entre las que destacó el éxito de la campaña de vacunación con tres sueros propios que han demostrado su eficacia.

García Granda, quien encabeza la delegación de su país en Fitur, refirió algunos objetivos hacia 2030 como elevar la capacidad hotelera a 95 000 habitaciones y superar los 6 000 000 de visitantes.

Asimismo, en el intercambio con representantes de distintas firmas del sector en el país ibérico, detalló ideas para incrementar la esfera inmobiliaria asociadas a campos de golf y marinas, y citó las esperanzas depositadas en Cienfuegos, la llamada Perla del Sur de la mayor de las Antillas.

Además, mencionó otros proyectos en Artemisa, Pinar del Río, Holguín, Varadero, Matanzas y La Habana.

A propósito de preguntas desde el auditorio, el ministro subrayó que el férreo bloqueo económico de Estados Unidos, arreciado durante la administración de Donald Trump, ralentizó el desarrollo del turismo en Cuba, además de los problemas generados por la pandemia.

Sin embargo, resaltó que en el contexto de las empresas mixtas que funcionan en la isla, el 62% son con procedencia española y animó al ámbito de negocios en la nación europea a seguir apostando por Cuba.





García Granda recordó que el archipiélago cubano tiene más de 1 000 kilómetros de costas con numerosas playas, nueve sitios Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, cuatro Inmateriales, 14 parques nacionales y seis reservas de la biosfera, entre otras atracciones.

“Pese a las campañas que insisten en distorsionar nuestra realidad, los invito a que nos visiten y comprueben ustedes mismos. Somos un país seguro, vacunado, solidario y con mucho que ofrecer para un turismo sano, de naturaleza, patrimonio, cultura y playas”, afirmó el titular de Turismo de Cuba.

Fitur, que se extenderá hasta el domingo, contará con la participación de 107 países y con República Dominicana como socio principal del encuentro, junto con una amplia presencia latinoamericana, con México, Perú, Jamaica, Barbados, Cuba, Ecuador, Argentina, Chile, Colombia, Venezuela, Panamá, Costa Rica y Guatemala, por mencionar algunos.

(Con información de Prensa Latina)

Comentario HHC: Creo que primero nuestras autoridades deberian explicar el sentido de este aparente sin sentido. Apostar a seguir ampliando las capacidades hoteleras cuando las existentes nunca  se ha aprovechado desde el año 2000 a mas del 65 %.

Pero  como se observa no se ilustra, como tampoco se informa y explica en la Asamblea Nacional este fenómeno. Estamos enterrando el dinero en divisas con las capacidades creadas y no aprovechadas. 

La industria extrahotelera es la que hay que ampliar y modernizar., para darle mas sentido, motivacion y calidad a nuestro turismo, y lograr mayores dias de estancia.

Como se muestra el 2018 es el año de mayor número de visitantes a nuestro país. Observese el porciento de ocupación tomado del Anuario Estadistico del 2018 de la ONEI- Hay más visitantes, pero menos ocupación, porque el ritmo de creación de capacidades es mayor al que podemos aprovechar. Y nótese que de ello no se salvan ni los hoteles 4 y 5 estrellas. 



Se puede pensar , que es una politica expansiva para atraer turismo y con ello tener mas ingresos, pero tampoco. El 2018 fue el año de menos ingresos entre 2016-2018 lo que implica que abataramos nuestro destino buscando volumen


Es importante señalar que este es el estado pre- covid, y el mundo cambió hasta la forma de hacer turismo.

Entonces ¿ Qué podemos esperar con 96 000 habitaciones y 6 millones de visitantes ? Si con 4,7 millones de visitantes ocupamos al 49.5 % las 67 904 habitaciones existentes, con 6 millones, estas mismas habitaciones se ocuparían  aproximadamente al 63.2 %, y  tampoco se aprovecharian las capacidades existentes. La única forma sería incrementando los dias de estancia  de esos 6 millones , y el comportamiento es a disminuir la misma año tras años. 

¿ Para qué vamos a construir más hoteles?, ¿ Para que un día vengan los turistas ( nativos) de EEUU?.El Biden lo esta haciendo tan "bien" que es muy probable un presidente republicano en las próximas elecciones, inclusive " nuestro querido " Trump.  

Queda que hay renovar constantemente el producto, pero quizás no tantas habitaciones,  y hay que modernizar las existentes en lo posible para aprovechar esas capacidades creadas.

Una amplición de este tema, desde que empezo a desarrollarse el turismo en nuestro pais  en 1990, de mi autoria,  se puede leer en este blog en el siguiente link .https://cubayeconomia.blogspot.com/2019/05/breves-notas-para-un-turismo-resiliente.html

Un gráfico para motivar-



martes, 9 de noviembre de 2021

Las empresas españolas que no están subiendo precios están camuflando la inflación: menos cantidad o peor calidad pero al mismo precio




Por VERÓNICA LECHUGA@veronicalp88, Blog El Salmon

Subida de precios, escasez, inflación...Durante las últimas semanas no se habla de otra cosa en los medios nacionales y económicos. El encarecimiento de la energía ha empujado al alza la inflación, situándose el pasado mes de octubre en el 5,5%, el umbral más alto en tres décadas.

Una cifra que hace temblar a muchos porque podría llevarnos a una nueva crisis económica si todo esto se traduce en un encarecimiento de los precios de consumo inasumible para los ciudadanos. De hecho, son muchos los que ya notan esta subida de precios en su día a día en su cesta de la compra y demás.

Porque a las empresas no les queda otra que trasladar el mayor gasto que tienen en energía a sus productos, haciendo que sean más caros para los consumidores. Sin duda, un contexto que no favorece en absoluto a la recuperación post-pandemia. Además, con la parálisis de mercancías que está provocando escasez de material en las fábricas, ergo, de productos.

Es decir, una combinación muy peligrosa que el ciudadano va a tener que asumir para los próximos meses. Si bien hay empresas que todavía se jactan de no repercutir toda esta situación en sus precios. Pero, ¿es esto posible? ¿O hay truco detrás?

Shrinkflation y Skimpflation entran en escena

Vamos a aprender dos nuevos conceptos económicos de procedencia anglosajona para entender lo que está pasando además de la subida de precios que ya venimos todos notando.

Porque no solo en esto nos vamos a ver afectados los consumidores; también en otros aspectos que revierten en la experiencia de compra.

Por un lado está la Shrinkflation que podemos traducir como 'inflación encubierta', porque aunque no suben los precios de los productos, se reduce su tamaño. Es decir, pagamos lo mismo por menos cantidad de producto. Algo muy relacionado con lo que sucede ahora, ya que además hay menos suministros.

Este concepto se acuñó en Estados Unidos en la época en la que George W. Bush fue presidente, ya que en los 70 en este país sucedió este fenómeno antes de desencadenarse una inflación galopante. Y ahora vuelve a suceder.

Y, derivada de la Shrinkflation ha nacido la Skimpflaction, concepto acuñado en un reciente episodio del podcast Planet Money de NPR. En este caso, lo que se recorta son los servicios asociados a los productos por falta de mano de obra y escasez de material.

Por ejemplo, hablamos de mayores tiempos de espera en las entregas de productos a domicilio. O en los hoteles una reducción de servicios de limpieza o la desaparición de los desayunos incluidos en el precio.

Es decir, que, además de menos cantidad de producto, tenemos menos calidad. Todo en uno. Por lo tanto, la alternativa a que nos suban los precios puede ser hasta peor, ya que podemos sentirnos 'estafados' al recibir o comprar un producto que no cumple con lo prometido o con lo que esperábamos.

Y esto tenemos que tenerlo en cuenta, porque queramos o no, nos va a suceder en los próximos meses.