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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz
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jueves, 17 de junio de 2021

Disponibles para su descarga la Conceptualización del modelo y los Lineamientos para el período 2021-2026 (+PDF)

El Partido Comunista de Cuba, a través de su web oficial, divulgó ambos documentos


17 de junio de 2021 18:06:47


La Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista y los Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución para el período 2021-2026, ambos documentos imprescindibles para entender y analizar el presente y futuro de Cuba, fueron publicados por el Partido Comunista de Cuba en su web oficial.

Con peso de 892.74 KB, en formato PDF, ambos documentos están disponibles ahora también desde la plataforma de nuestro periódico, donde además es posible encontrar la APK 8vo. Congreso del Partido y el Compendio de ideas, conceptos y directrices nacidos al calor del cónclave partidista.

La Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, constituye un documento de referencia y obligado estudio que define y sustenta las pautas esenciales que respaldan los objetivos de las acciones prácticas en estas esferas, de acuerdo con la evolución histórica y las condiciones contemporáneas en que tiene lugar la construcción del socialismo en nuestro país, preservando sus finalidades estratégicas.

Según consta en el mismo, la actualización del Modelo se propone consolidar y dar continuidad a nuestraRevolución. Tiene como antecedentes particularmente relevantes, el alegato histórico de La Historia me Absolverá –contentiva del Programa del Moncada–,la Plataforma Programática aprobada por el 1er. Congreso del Partido Comunistade Cuba (PCC), el Programa del PCC aprobado en su 3er. Congreso, así como losLineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.

Con respecto a los Lineamientos…, se trata de un documento rector que define el sistema económico de nuestro país, en correspondencia con el principio de que solo el socialismo es capaz de vencer las dificultades y preservar las conquistas de la Revolución.

De manera general, los Lineamientos buscan el fortalecimiento de la institucionalidad, priorizar el crecimiento y la diversificación de exportaciones y la sustitución de importaciones, la actualización de la política inversionista para darle mayor integralidad, y medidas a implementar en los más diversos sectores de la economía.

También enfoca los esfuerzos en alcanzar un nivel superior en la diversificación de las relaciones económicasexternas, que abarca el comercio exterior, la inversión extranjera y la cooperación internacional; y propone participar activamente en los procesos de integración económica y comercialde la región de América Latina y el Caribe, brindando atención y apoyo priorizados a las iniciativas y proyectos en el marco de la Alianza Bolivarianapara los Pueblos de Nuestra América (ALBA), así como los vinculados a los países caribeños.

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sábado, 17 de abril de 2021

Definiendo al socialismo cubano

Por: Oscar Figueredo Reinaldo, Ariel Ley Royero



Alejandro Gil Fernández, Ministro de Economía y Planificación, durante su intervención en la comisión sobre el tema económico social del 8vo Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), en La Habana, el 17 de abril de 2021. ACN/FOTO/Ariel LEY ROYERO.

La propuesta de actualización de la Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista ocupó el primer segmento del debate durante la tarde de este sábado, en la comisión encargada de examinar asuntos económicos y sociales en el 8vo Congreso del Partido Comunista de Cuba.

Desde poco antes de la hora pactada, todos los delegados ya estaban en sus asientos, como una premonición de que la jornada vespertina prometería grandes debates en torno a un tema que, aunque para muchos podría sonar abstracto, tiene expresión concreta en el destino de la Revolución. Algo quedó claro: nadie quedará desamparado.

Al iniciar el encuentro, Antonio Enríquez Milanés, delegado por la provincia de Holguín, comentó sobre la diversificación de las formas de gestión de propiedad estatal ante el insuficiente desarrollo de las fuerzas productivas.

Más adelante, el delegado se refirió al alcance de la mediana empresa y la concentración de propiedad.

Al respecto, el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, planteo la necesidad de avanzar en el estudio de las MiPYMES. Se estima que la mediana empresa cuente entre 36 y 100 personas.

Sobre este propio asunto, Alejandro Gil, ministro de Economía, recordó que las medidas para evitar la concentración de riqueza no solo “van en la escala de ocupados, sino en la política tributaria, en cómo se redistribuye eso por la vía de los impuestos en el sector productivo”.

Un Lineamiento referido a la libreta de abastecimiento suscitó un amplio intercambio en la comisión.

A raíz de la intervención de la delegada habanera Ania Lastre, quien sugirió modificar la redacción del lineamiento varios delegados expusieron sus opiniones.

Murillo Jorge reafirmó la política de eliminar subsidios y gratuidades indebidas; no obstante, reconoció que este es un tema (la libreta) que da tranquilidad a la gente.

A esta idea, el ministro de Economía explicó que, si hubiese un nivel estable de oferta liberada la libreta perdería sentido. Pero como no hay un nivel de oferta estable, no queda otra alternativa que mantener una distribución administrativa”.

En el transcurso del debate, el premier cubano ratificó que en la actualidad no están creadas las condiciones para eliminar la libreta de abastecimiento y reiteró que en Cuba no se aplicarán terapias de choques.

Asistentes a la comisión sobre el tema económico social del 8vo Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), en La Habana, el 17 de abril de 2021. ACN/FOTO/Ariel LEY ROYERO.

Informe Central del 8vo Congreso es una guía programática para el futuro, aseguran diputados

“Estamos ante un documento programático que traza el camino y la actitud de los cuadros hacia el futuro”, afirmó Luis Antonio Torres Iríbar, miembro del Comité Central de Partido y primer secretario del Partido Comunista de Cuba en La Habana, al analizar el informe central del 8vo Congreso del Partido, presentado el viernes por el General de Ejército Raúl Castro Ruz.

“Cuando habla de los riesgos y los errores, debemos pensar en cómo hacer para que la Revolución mantenga lo más hermoso, que es la continuidad. Estamos en presencia de un informe central que pone a esta generación en el pasado, en el presente y en el futuro. Nos corresponde ser consecuentes”, dijo.

Rogelio Polanco Fuentes, delegado por La Habana, comentó sobre la experiencia del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI), cuyos estudiantes, previamente a su ingreso, cumplen el servicio militar en la frontera. “Esta decisión tuvo como precedentes a quienes cumplieron misiones internacionalistas y cumplieron su deber en la Brigada de la Frontera. Desde el 2002, esto comenzó a ser una práctica habitual y coincidimos con lo que dijo el primer secretario, los valores patrios que se forman en la Brigada , el sentido del deber, disciplina y el colectivismo”.

Más adelante, Ulises Guilarte de Nacimiento valoró de valiente y autocrítico el texto presentado pues señala “las deficiencias que hemos tenido en la construcción de la sociedad cubana”.

Resaltó algunas de las medidas adoptadas en los últimos años para dinamizar la economía, como las  encaminadas a dotar a la empresa estatal socialista de mayor autonomía. Además, “se han perfeccionado las formas de gestión no estatal y desde enero se puso en práctica la Tarea Ordenamiento”.

Más adelante, subrayó el papel de los trabajadores para generar riquezas.

“El Partido, sus organizaciones de base y sus militantes debemos poner la batalla económica como una dirección principal para la búsqueda de eficiencia en la economía. Hay que ser más innovadores y creativos, hace falta estremecer el sistema empresarial”, afirmó.

La miembro del Comité Central y vice primera ministra Inés María Chapman Waugh destacó que el documento “dio en la diana de los problemas que tenemos y con coherencia hizo una trazabilidad de todos los aspectos en el orden nacional e internacional”.

Exhortó a discutirlo en todos los lugares, más allá de los núcleos del Partido, “pues es un documento meridiano”.

Sobre otros de los aspectos cardinales abordados en el documento partidista habló Rafael Santiesteban, delegado por la provincia de Holguín. Su intervención se concentró en la producción de alimentos y la necesidad de producir más con nuestros propios recursos.

El ministro de Economía recalcó el papel de la empresa estatal socialista en el crecimiento económico de la nación, al ser el eslabón principal de la estrategia nacional de desarrollo. Entretanto, miembro del Comité Central y Vice primer ministro Jorge Luis Tapia Fonseca afirmó que el documento presentado por el primer secretario del PCC “nos llenó de mucho compromiso, con un análisis crítico y autocrítico, dejando claro que no nos podemos equivocar”.

Para Mayra Arevich Marín, miembro del Comité Central y delegada por La Habana, el discurso de Raúl es una evocación del pensamiento martiano y fidelista. “Es importante que todos los empresarios comprendan la dimensión de los cambios económicos que nos proponemos, para que el país avance. Es clave para preservar las conquistas de la Revolución y tener una nación más próspera”, concluyó.

Al finalizar las valoraciones sobre el Informe Central del Congreso, los delegados sometieron a votación las dos propuestas de resolución que presentará la Comisión en la próxima jornada.

domingo, 29 de noviembre de 2020

Esclarece vicepresidente cubano conceptos y estrategias en la contextualización del nuevo modelo económico en el país

MARÍA ANTONIA MEDINA TÉLLEZ FOTO: SERGIO MARTÍNEZ (RR) 28 NOVIEMBRE 2020



Santiago de Cuba, 28 nov (ACN) Salvador Valdés Mesa, Vicepresidente de la República de Cuba, afirmó hoy en esta ciudad que solo el trabajo crea valores, y satisface las necesidades, y estimularlo es el objetivo de las transformaciones que se concretan por la sostenibilidad alimentaria, mejor comercialización, precios y Tarea Ordenamiento.

Esos aspectos fueron revisados en un intercambio que sostuvo con las principales autoridades de la provincia y directivos del sistema de la agricultura y donde esclareció conceptos y estrategias para el desarrollo del autoabastecimiento en los municipios, que son el escenario donde se tiene que librar la batalla, señaló.

El país está abocado a una serie de cambios y nuevas maneras de hacer en todas las esferas para impulsar la economía y paliar los efectos de la crisis mundial, debido a la actual pandemia y el férreo bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos contra Cuba, señaló Valdés.

Mencionó al Banco de fomento agrícola, esquemas de financiamientos para programas y proyectos agropecuarios, equipos tecnológicos y normativas que destraban y flexibilizan procesos que hacen más independiente la empresa socialista como única reguladora para la contextualización del nuevo modelo económico en la Isla.

Santiago de Cuba intensifica los esfuerzos en la actual campaña de frio en 77 mil 200 hectáreas (ha) con un déficit de alimentos que dejarán de producir para los meses de enero y febrero del 2021 por las afectaciones de la tormenta tropical Eta, informó Wilmer Guevara, delegado de la Agricultura, en el territorio.

Se avanza en las cifras de ventas al exterior de café, carbón, cítricos y otros renglones, así como en la transformación del municipio de Contramaestre con su polo productivo de Laguna Blanca como un importante bastión productor y exportador que genere divisas para su propio desarrollo y el de la provincia.

En ese sentido, Valdés Mesa reconoció lo alcanzado en las montañas del Tercer Frente donde el café, como principal renglón económico en las montañas, propicia calidad de vida en la población, lo que argumentó Ángel Mendoza, director de la empresa agroforestal que incursiona en la venta foránea de 25 t de cacao beneficiado.

El también miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba reclamó cambios en las conductas, maneras de pensar y hacer, e instó a Intendentes y dirigentes del Poder Popular a mejorar la gestión de gobierno en las localidades, que es donde se gana la batalla.


Al revisar los preparativos para la Tarea Ordenamiento, expuestos por Beatriz Johnson, Gobernadora del territorio, Valdés Mesa explicó que en esto no se admiten fallos ni errores, tiene que salir bien, porque con eso van al unísono medidas organizativas, disponibilidad y ofertas de plazas, contabilidad exacta y la protección a los de menos entrada y vulnerables de la sociedad.

También se expusieron en este encuentro las experiencias de gestión administrativa y producción de alimentos en el municipio de Palma Soriano y la empresa agroforestal Sierra Cristal, una entidad convertida en exportadora, que va ganando un espacio en el contexto actual de la nueva normalidad y sostenibilidad local y estatal.

Por último, el Vicepresidente cubano aclaró aspectos sobre la política comercial que establecerá próximamente el Gobierno, y llamó a enfrentar el aumento arbitrario de precios sin el control establecido del Estado, que es el regulador de los mismos, hay que buscar y establecer mecanismos que permitan acabar con esa pillería, expresó.

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Analizó Buró Político asuntos de la vida económica y social del país

 La reunión comenzó con un minuto de silencio en homenaje al vicealmirante Julio César Gandarilla Bermejo, miembro del Comité Central del Partido y Ministro del Interior, quien falleciera en las primeras horas de este 24 de noviembre

Partido Comunista de Cuba Foto: Granma

En la mañana de este martes sesionó el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, presidido por su Primer Secretario, el General de Ejército Raúl Castro Ruz.

La reunión comenzó con un minuto de silencio en homenaje al vicealmirante Julio César Gandarilla Bermejo, miembro del Comité Central del Partido y Ministro del Interior, quien falleciera en las primeras horas de este 24 de noviembre.

En esta ocasión, el Primer Ministro Manuel Marrero Cruz presentó varios documentos relacionados con la vida económica y social del país, que se analizarán en el VIII Congreso de la organización.

La agenda incluyó una reseña de la economía en el quinquenio 2016-2020; y un informe del estado de la Implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.

Además se presentaron dos propuestas de actualización: una referida a la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista; y otra sobre los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución para el periodo 2021-2026.

viernes, 15 de mayo de 2020

¿Neoliberalismo en la Conceptualización?


LA HABANA. Si lo aprobado en la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista debe tomarse con cautela por contener los gérmenes amenazantes de un destino neoliberal que casi nadie desea, no queda otra que rendirse o, mejor, alzarse en su defensa.

Avizorar los peligros que acarrea cada una de las necesarias transformaciones a implementar es actuar con juicio comprometido. Pero, sugerir que la institucionalización del pequeño sector privado cubano —entre otros pendientes— pueda asociarse con el fundamentalismo de mercado canonizado por John Williamson resulta, como mínimo, una alerta desatinada.

La austeridad y disciplina como objetivo principal de la política fiscal; la liberalización de las tasas de interés y los tipos de cambio; la desregulación arancelaria; la apertura extrema a la inversión extranjera; la liberalización de los flujos de capital financiero; la privatización masiva de empresas estratégicas; el traspaso a manos privadas de los servicios públicos; y la mercantilización de cada aspecto de la reproducción social, obviamente no figuran entre las políticas aprobadas por las autoridades cubanas y tampoco anidan en las tesis de la mayoría de los académicos en liza.

Es cierto que, a pesar de bregar varios años entre especialistas y funcionarios, y de haberse aprobado por un Congreso del PCC y sus estructuras a todos los niveles, el documento de marras resultó menos minucioso en algunas importantes piezas del rompecabezas proyectado. Pero, en la definición del sistema de formas de propiedad que hoy apremia deja muy poco margen a las interpretaciones. Implica una ruptura, eso sí, con la estricta creencia sobre la que se ha modelado históricamente la transición socialista en Cuba, que aún padece una crónica estrechez en su concepción de la heterogeneidad.

El sistema de formas de propiedad en la Conceptualización

La primera novedad que uno percibe al examinar este documento es que las diferentes formas de propiedad son concebidas como un sistema, sobre el cual, consciente de riesgos y contradicciones potenciales, actuaría el Estado en pos del desarrollo de las fuerzas productivas.

Entre las formas de propiedad reconocidas hay tres que resaltan por su trascendencia. A la propiedad socialista de todo el pueblo se le considera “columna vertebral del sistema de relaciones de propiedad”, basado en su predominio sobre los “medios de producción fundamentales”, los que quedaron enunciados en un listado primario de referencia. Se concibe una propiedad cooperativa “sustentada en el trabajo colectivo de sus socios” con la idea de convertirla en “objeto de atención especial entre las formas no estatales”. Y se incorpora la propiedad privada con la encomienda explícita de “aportar a la identificación y aprovechamiento de potencialidades productivas y al bienestar, para el desarrollo socioeconómico del país”. Como parte de esta última categoría se especifica que las personas naturales cubanas, además de actividades por cuenta propia, podrían constituir “empresas privadas de mediana, pequeña y micro escalas (…), que son reconocidas como personas jurídicas”.

El reconocimiento de estas formas fue presentado por el Partido como una respuesta necesaria “al insuficiente desarrollo de las fuerzas productivas” en el país y “al nivel de socialización alcanzado por la propiedad social”. En tanto confía que esta diversificación aporte “a los objetivos de la construcción del socialismo al contribuir a movilizar recursos humanos, materiales y financieros nacionales y extranjeros”. Entre sus atributos destacan “posibilitar que el Estado y el Gobierno se concentren en las complejas tareas que le son propias, tributar a la eficiencia integral de la economía, generar empleos productivos, desplegar iniciativas, impulsar las fuerzas productivas, incrementar los ingresos al Presupuesto del Estado y contribuir al bienestar en función de los objetivos del desarrollo socialista”. Así se aprobó en julio de 2017.

La amenaza de fondo

No obstante, el reconocimiento y fomento de pequeñas y medianas empresas en Cuba está muy lejos de tener capacidad resolutiva para todos los males de la economía. Es una necesidad. Aportará dinámicas de innovación incremental, generará empleos, abrirá espacios de realización profesional, cubrirá importantes segmentos de oferta, asumirá pequeñas tareas en producciones estratégicas, ayudará a socavar el bloqueo de Estados Unidos. Pero no es la medida principal.

Sin embargo, ha sido el punto de fractura del consenso sobre la reforma, o tal vez la cortina de humo que ha propiciado su inmovilización. La transformación fundamental, que permanece atascada ante una incomprensible resistencia, es la que debe acometerse en esas “alturas dominantes” que describía Oscar Lange el siglo pasado. El sector estatal es el centro del problema.

Desafíos más despiadados gravitan sobre el modelo de gestión de la propiedad estatal sin activar las alarmas veladoras.

El control por una sola empresa de un mercado cuya naturaleza económica, implicaciones políticas o efectos sociales no justifican en lo absoluto una estructura monopólica, genera las más perversas distorsiones para el bienestar de la sociedad. Donde quiera que esto ocurra, el monopolio debe ser disuelto para permitir concurrencia de otras empresas estatales, y —dependiendo de la actividad— también de actores privados.

La inverosímil —y no tan conocida— discrecionalidad en la aplicación de un marco regulatorio que permite a algunos conglomerados empresariales facilidades para una gestión cuasi independiente de los mecanismos centrales del plan, debe ser corregida. Si las bondades de este modelo han demostrado efectividad en las corporaciones a las que se aplica, no es comprensible que se mantengan regulaciones mucho más restrictivas en las restantes. Las reglas que enfrente el universo de empresas deben ser homogéneas y no selectivas.

Según propone el citado documento “todas las entidades de carácter empresarial interactúan en beneficio del desarrollo económico y social, funcionan bajo similares condiciones en los mercados y están sujetas al cumplimiento del marco regulatorio y de control definido por la ley”. La ley de empresas que debió salir en 2017; no puede esperar al 2022, y no solamente debido a las PYMES.

Más allá de la consabida necesidad de autonomía para las empresas, la ausencia total de protagonismo obrero —aunque huelguen campañas para argumentar lo contrario— perpetúa las vulnerabilidades de un socialismo desde arriba inhabilitado por naturaleza para hacer avanzar la realización de la propiedad social.

El llamado a “la aplicación de métodos participativos de dirección y control despojados de formalismos, que involucran a los trabajadores en función de incentivar el interés colectivo e individual (…), así como los valores compartidos por la organización y la sociedad” podría tomarse como punto de partida.

El poderío inconmensurable que han venido adquiriendo algunas empresas, grupos y supra grupos, desplegado en las más disímiles actividades, requiere ser dispuesto con urgencia al más profundo escrutinio público. En este punto radica una de las más importantes pólizas para garantizar un desarrollo saludable del proceso de reformas: implementar fórmulas que transparenten la gestión estatal y permitan un control social efectivo.

La Resolución del MEP (Ministerio de Economía y Planificación) número 570 de 2012, por ilustrar con un ejemplo, resolvió el requisito de licitación pública para la concesión en arrendamiento de locales estatales a cooperativas no agropecuarias. Este articulista no ha encontrado referencias, al menos en medios provinciales o nacionales, a las convocatorias a procesos de licitación y sus resultados para ninguno de los espacios ya concedidos, todos ellos propiedad socialista de todo el pueblo. Como consecuencia, el público desconoce a quiénes fueron arrendados esos locales, cómo tuvo lugar el proceso, y a qué compromisos se deben las partes.

La Conceptualización explicita su posición sobre este tema cuando sostiene que “la información veraz y oportuna constituyen derechos ciudadanos y bienes públicos” y deben estar “principalmente al servicio de la participación, (para) propiciar el debate ciudadano en torno a los asuntos públicos”.

La apuesta por una mayor presencia del sector privado buscando dinamizar a corto plazo el desempeño económico, con certeza tendrá implicaciones en las relaciones sociales. Sin embargo, persistir en un modelo basado en un estatismo hiperbolizado, inhabilitado para solventar varias de las necesidades objetivas de la reproducción, convaleciente de monopolios y discrecionalidad forzados, y urgido de una revolución en la participación ciudadana, entraña un riesgo de reversión sistémica superior, más peligroso, que debería gobernar el debate actual.

El socialismo en la URSS no parece haber sido destruido por el sector privado autónomo que emergió de los primeros cambios de la perestroika. No fueron aquellos cuentapropistas los que devinieron millonarios, ni sus pequeñas empresas las que secuestraron el ámbito político. El gobierno de Estados Unidos, a través de sus programas de financiación de la oposición construida o auténtica, ha demostrado una escasa capacidad de socavar las bases del poder político en Cuba y poner en peligro su continuidad. Libérese la posibilidad a las personas de desplegar toda iniciativa que no sea socialmente lesiva y centremos esfuerzos en censurar aquellos feroces peligros que nos habitan en las sombras.

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jueves, 7 de mayo de 2020

UNIDOS EN LA CONCEPTUALIZACION Y POR SU APLICACIÓN CONSECUENTE.

 REFLEXIONES DE HUMBERTO PEREZ ACERCA DE 3 ARTÍCULOS RECIENTES PUBLICADOS EN “RAZONES DE CUBA”.

(08/12/2018) 

En los últimos meses he leído diversos artículos y escuchado pronunciamientos sobre el debatido y controvertido tema de los eufemisticamente llamados (como si fueran un todo homogéneo) trabajadores por cuenta propia (TPCP). En particular, acerca de la perspectiva de que se produzca una concentración de la propiedad y la riqueza en manos de este sector privado y de los peligros, nocividad política y amenaza que ello representa para la conservación de los principios de la Revolución y para nuestro proyecto socialista. 

Llegado el Periodo Especial, y como una de las medidas que se entendió necesaria para enfrentar la situación creada, se reinicio aunque con altibajos una nueva etapa de apertura, que llego hasta el 2008 cuando tomo cierto impulso de crecimiento mas o menos sostenido. Desde el VI Congreso del Partido efectuado en el 2011 este sector ha pasado a formar parte oficialmente del nuevo modelo económico social en desarrollo. 

Este asunto de la presencia de un sector privado de producción y servicios como componente de nuestras relaciones de producción, excepción hecha de lo relativo al sector campesino y en menor medida al de los transportistas, es algo que desde mediados de los años 60 del pasado siglo y a lo largo de todo el proceso revolucionario se viene debatiendo de una u otra manera e incluso experimentándolo en la práctica con numerosas y sucesivas alternancias de etapas de demonización y prohibición casi absoluta, seguidas por otras de tolerancia y a veces de aperturas mediante autorizaciones y promociones aunque siempre limitadas y temerosas, que se han cerrado rápidamente ante la menor duda o presunción de riesgo. 

Mas que juicios teórica y científicamente fundamentados lo que ha existido y existe, acerca de la presencia objetivamente necesaria de las relaciones de mercado y de un sector privado como componentes de las relaciones de producción dentro de un proyecto de construcción socialista, son prejuicios alimentados por determinados idealismos, dogmatismos y por el antecedente de algunas experiencias históricas ciertamente negativas, lo que ha sido un obstáculo para que en los análisis prevalezca el suficiente realismo dialéctico marxista y leninista para la respuesta que las circunstancias objetivas reclaman en cada situación concreta dada. 

No obstante considero que tienen razón, también objetiva y científica, los que advierten que ambos componentes económico sociales encierran potencialmente en sus entrañas, tendencias y embriones que pugnan constantemente por convertirse en rasgos predominantemente capitalistas y que, si se les deja a un libre desenvolvimiento, pueden convertirse en una caja de pandora de la que salgan los demonios del neoliberalismo y el individualismo que dañarían, entorpecerían y pondrían en peligro el desarrollo de los elementos y valores socialistas que se tienen como objetivos fundamentales y esenciales a lograr en las instituciones, agentes económicos y en general en los miembros de la sociedad que se esta construyendo. En esto no se puede ser ingenuo ni despreocupado y frente a ello hay que utilizar todos los mecanismos económicos, ideológicos, organizativos y jurídicos que resulten aconsejables y necesarios para regular su funcionamiento. 

A partir del VII Congreso celebrado en abril del pasado año 2017 aparecen desarrolladas las formulaciones de política económica y las orientaciones acerca del mercado y el sector privado en el texto llamado de la Conceptualización, que es el documento principal y rector de nuestro proceso revolucionario en las condiciones actuales. Como se expresa en la propia introducción del mismo, debe ser considerado como el Programa actual del Partido y de la Revolución, como lo fueron en su momento el Programa del Moncada y despues la Plataforma Programática aprobada en el I Congreso del Partido en 1975 respondiendo a las circunstancias y a las situaciones concretas de cada momento histórico. 

En la Conceptualización esta tratado y orientado todo lo relativo a las relaciones de mercado y a la presencia de un sector privado en el proceso de implementación del nuevo modelo económico social aprobado para nuestro pais, con un acertado sentido del momento histórico, primer rasgo o atributo con el que definiera Fidel el concepto de Revolución el 1ro. mayo del año 2000. 

Por ello me llaman la atención algunos planteamientos que aparecen expuestos en los tres artículos escritos por el compañero Michel E. Torres Corona y publicados en la pagina digital “Razones de Cuba”. El primero de los tres artículos fue titulado “”Contra la concentración de la propiedad” y se publico el 14 de noviembre, el segundo titulado “Y contra la concentración de la riqueza también” fue publicado el 28 de noviembre y el tercero y ultimo, titulado “Propiedad, riqueza y socialismo”, vio la luz el reciente 4 de diciembre. 

Encabezando a este ultimo trabajo su autor plantea que “Los artículos publicados (se refiere a los dos primeros) han suscitado una polémica saludable y muchos de ellos son los comentarios que han dejado plasmados aquellos lectores que han concordado o no con los escritos…el cumulo de observaciones y juicios llaman a volver sobre el tema”. Quiere decir que este tercer articulo es una especie de replica del autor a los comentarios plasmados por los lectores. 

Le doy particular importancia a todos estos artículos porque la página en que aparecen publicados esta estrechamente vinculada a Cubadebate, que es un órgano digital de defensa de la Revolución y que editorialmente expresa generalmente posiciones oficiales o semi oficiales. Puede que este no sea el caso y que lo manifestado por el compañero Torres Corona sea solo su opinión personal no necesariamente compartida por la dirección de Cubadebate, lo que me parecería una manifestación periodística muy positiva y loable al darle cabida en dicho órgano a criterios diferentes de su linea editorial. 

Con respecto al primer articulo solo tengo que señalar un gazapo que pudiéramos considerar intrascendente. Casi al final cita la frase “la política es la expresión concentrada de la economia” como dicha por “el amigo Marx”. Realmente fue pronunciada por “el amigo Lenin” el 30 de septiembre de 1920 en un debate con Troski y Bujarin acerca del papel de los sindicatos en el proceso de construcción socialista, publicado en un folleto en 1921. Un mes despues la repitió escrita en un articulo que redacto sobre el tema el 21 de enero de 1921. (Ver Obras Escogidas de Lenin, en 12 tomos, de la Editorial Progreso de Moscu, tomo XI, pags. 328 y 354) 

Antes de pasar a expresar mis preocupaciones respecto a determinados planteamientos de fondo en los artículos segundo y tercero que se apartan y contradicen en mi criterio, lo formulado en la Conceptualización, quisiera comentar algunos momentos infortunados del autor en la replica que hace a los lectores en el ultimo articulo. 

Textualmente escribe Torres Corona que “En algunos comentarios… se ejemplifica con Viet nam y China”. 

Voy a obviar lo que afirma el autor de que “Haría falta un estudio pormenorizado de los modelos económicos de estas dos naciones asiáticas, que aun se llaman socialistas”. Evidentemente esta poniendo en duda que estos paises se consideren socialistas pero no es objetivo principal de estos comentarios míos el defender el autentico carácter socialista o no de lo que ocurre en China y Viet Nam, aunque me parece desacertada y un tanto irrespetuosa esta coletilla. 

Voy destacar lo que afirma cuando se pregunta y se responde: “¿Quiénes elogian las políticas de China? Pues los discípulos de la “doctrina del shock”, los alumnos y adoradores de Milton Friedman, los modernos Chicago Boys”. 

Es decir esta calificando a los que proponen seguir o tener en cuenta el ejemplo de China como defensores au trance del capitalismo neoliberal y por tanto calificándolos como enemigos de la revolución. Esto no me parece ético en una polémica entre revolucionarios. 

En otro momento plantea que las estrategias de China y Viet Nam “no han tenido impacto en lo que se conoce como Coeficiente Gini, que mide la desigualdad” aunque, según estudios hechos por algunos compañeros investigadores, como tendencia han tenido mas impacto relativo que en Cuba donde el Coeficiente Gini empeoro de aproximadamente 0,20 a fines de la década de los años 80 del pasado siglo hasta un 0,40 a comienzos de este siglo y se supone que ha empeorado aun mas en los últimos años. 

Se plantea que de la población total vietnamita al menos 13 millones aun viven en la pobreza, pero no se tiene en cuenta que Viet Nam solo salio de la guerra en los años 70 del siglo pasado, que quedo totalmente destruida su economia y toda su infraestructura y que Cuba, con bloqueo pero sin guerras como la de Viet Nam, sin destrucción física de su pais y su infraestructura, lleva tratando de “levantar cabeza” desde 20 años antes que Viet Nam sin haber logrado sus avances y ritmos de crecimiento y con un Coeficiente Gini empeorando en los últimos 30 años. 

Al hablar de este tema me parece oportuno recordar las palabras pronunciadas por el compañero Raúl en diciembre de 2010 al hacer las conclusiones de la ultima sesión de la Asamblea Nacional de ese año cuando dijo: “La construcción del socialismo debe realizarse de acuerdo a las realidades del pais. No pensamos copiar de nadie… aunque no ignoramos las experiencias de otros y aprendemos de ellos, incluyendo las positivas del capitalismo”. (el subrayado es mío) 

En otro momento de su réplica a los lectores en este tercer artículo Torres Corona se dirige a ellos planteándoles que “ Frases tan desafortunadas (y repetidas de forma mecánica) como “evitar la concentración de la pobreza mas que de la riqueza “ ilustran sobre la necedad de algunos…”. 

Calificar de necios a los discrepantes es, en mi modesta opinión, otra falta de ética. 

Creo que al usar estas clasificaciones y epítetos o similares sobre los que no coinciden con los criterios de uno, se olvidan y niegan completamente las orientaciones del Che dadas en febrero de 1964 cuando en polémica con otro compañero escribió: “Queremos dejar constancia que esta polémica que se inicia con nuestra replica, puede tener un valor alto para nuestra formación en la misma medida en que seamos capaces de llevarla con el mayor rigor científico posible y con la mayor ecuanimidad. No rehuimos confrontaciones pero, ya que estamos en el centro de una discusión que alcanza a los niveles superiores del gobierno y el partido, donde se mantienen dos lineas de pensamiento, … creemos que es importante el cuidado de la forma y el método de discusión.” 

Y paso finalmente al “pollo del arroz con pollo”, a lo que es el centro de mis preocupaciones: ¿se acepta, acata y se lucha por la aplicación consecuente y lo mas rápida posible de las formulaciones de la Conceptualización, nuestro actual Programa del Partido y de la Revolución, o se le ponen reparos, se le desvirtúa y se proponen desviaciones hasta el punto de descartarla, discrepar de ella y entorpecerla en su aplicación practica? 

Para explicar y fundamentar mis preocupaciones voy a citar textualmente algunos planteamientos del compañero Torres Corona extraídos de sus dos últimos artículos y frente a ellos me limitare principalmente a extraer y reproducir párrafos textuales de la Conceptualización que, en mi parecer, entran en total discrepancia los primeros con los segundos. A veces intercalo algunos comentarios y criterios de mi cosecha. 

En su articulo titulado “Y contra la concentración de la riqueza también” el compañero Corona plantea: “No se trata de prohibir a Fulano el pelotero o a Mengano el agricultor que “acumulen riquezas”. Si el dinero que perciben es fruto de su trabajo y no procede de la explotación de mano de obra ajena, no hay mas barrera que el simple tributo”. 

Interpreto que Torres Corona propone que el uso de los tributos fiscales como barrera a la concentración de la riqueza es solo valido en el caso como, por ejemplo, el de un pelotero o de un agricultor si no procede de la explotación de mano de obra ajena. 

Quiere decir que si ese mismo pelotero utiliza lo que ha ganado no solo en consumos personales de é y su familia, sino que emplea una parte en hacer una inversión en un Paladar u otro negocio donde emplea mano de obra ajena, ya no bastaría con aplicarle los impuestos correspondientes sino que ademas habría que tomar, ademas, alguna medida de otro tipo. 

En el caso de los agricultores, tanto si son propietarios como usufructuarios de las tierras que tienen en producción, la primera pregunta que me hago es cuantos de estos solo trabajan individualmente o con ayuda de familiares y no usan mano de obra ajena. Si mis informaciones no están equivocadas, sino todos, una mayoría de estos agricultores emplean mano de obra asalariada en mayor o menor medida bien por la edad que tienen o simplemente porque no es posible atender la producción de un terreno de 2 a 5 caballerías (26 a 65 has.) sin acudir al uso de mano de obra ajena. Por lo tanto, según razona el compañero Corona, habría que utilizar otras medidas además de los impuestos para impedir que concentren riquezas. 

Casi a renglón seguido el compañero es mas explicito y plantea que “Las políticas publicas deben apuntar a frenar la concentración de la riqueza, no solo incrementando los impuestos (en escala progresiva)… sino favoreciendo a las empresas que operan en beneficio de los trabajadores y de la sociedad en su conjunto. El ejemplo de las cooperativas en Cuba, donde sus “dirigentes” no pueden cobrar mas de tres veces el salario o utilidades de un socio cualquiera, puede ser una solución válida para otros tipos de propiedades o negocios… El Estado socialista es el instrumento de poder en manos de la clase trabajadora . No es un arbitro que dulcemente llama a la cooperación , es un arma para expropiar a los expropiadores.” 

De estas palabras derivo que se propone que a todos los que tengan ingresos que procedan en todo o en parte del uso de mano de obra ajena no solo se le apliquen impuestos progresivos sino que, si se considera que están concentrando riquezas (habría que determinar a partir de que montos de recursos se va a considerar el limite máximo aceptable de acumulación de riquezas), se les aplique la expropiación del excedente por sobre el limite que se haya determinado, dándole un tratamiento similar al que en 1959 se le dio a los latifundistas y en el año 1960 se le dio a los monopolios norteamericanos y a las empresas capitalistas en general cuando se nacionalizaron sus propiedades. Es decir puesto que, según Torres Corona, clasifican como expropiadores deben ser expropiados. 

Como referencia y alternativa a tener en cuenta propone el ejemplo de la medida tomada en las cooperativas en que se limita el ingreso de sus dirigentes a un máximo equivalente al triple de lo que ingresan como promedio el resto de sus miembros. En el caso del sector privado esto significaría ponerle un limite máximo a la ganancia de un dueño de negocios del triple de lo que le pague como promedio a sus empleados. 

Aparte de que resulta discutible lo acertado de la medida tomada con las cooperativas, que representa violar la autonomía con la que deben trabajar estas entidades e imponerles administrativamente desde el Estado lo que debe ser una facultad solo de la Asamblea General de sus miembros, en el caso del sector privado resultaría un absurdo que iría en contra del papel que se pretende juegue dicho sector en el desarrollo de la economia del pais y de la existencia como tal de dicho sector. 

Pero veamos que se plantea en la Conceptualización acerca de este tema. 

“Es objeto de regulación la concentración de la propiedad y la riqueza material y financiera en personas naturales o jurídicas no estatales, para no permitir que se contraponga a los principios de nuestro socialismo. 

“Mediante los instrumentos económicos de dirección son regulados los intereses individuales y colectivos, y se influye sobre estos, de modo que armonicen con los de la sociedad. 

“Las personas jurídicas y naturales están obligadas al pago de los tributos de acuerdo con su capacidad económica, en correspondencia con los principios de generalidad y equidad tributarias, aportando más al fisco quien mayor capacidad económica posea. 

“De este modo se protege a las de menores ingresos, se contribuye a regular las utilidades, así como la concentración de la riqueza y la apropiación privada de los resultados del trabajo ajeno en las formas de propiedad y gestión no estatales, para su redistribución en beneficio de toda la sociedad”. 

Es decir en la Conceptualización esta previsto que en los negocios privados haya empleo de mano de obra ajena, que haya un excedente de lo producido en dichos negocios por esa mano de obra que va a manos del dueño de dichos negocios y que este excedente se regula mediante instrumentos económicos principalmente mediante impuestos progresivos. En ningún momento se plantea ni formula nada que pueda interpretarse como base para la aplicación de medidas administrativas como la expropiación, ni de limitar de manera directa los montos de excedente a ingresar por parte de los dueños de negocios. 

Por otro lado, con respecto a regular que no exista concentración de la propiedad y la riqueza en personas naturales o jurídicas no estatales, hay que tener en cuenta que puede haber casos que con una sola propiedad o con menor numero de propiedades, obtengan sin embargo mas utilidades y concentren mas riqueza que otros con una propiedad mayor o mayor numero de propiedades, por el tipo y la índole de la actividad económica a que se dediquen y que les pueden proporcionar muy disimiles tasas de utilidad y de montos acumulados de riqueza material y financiera. Por ello creo que la regulación no debe referirse a la propiedad sino a la riqueza material y financiera, aunque resulte mas fácil para los organismos administrativos limitar a la propiedad. 

En cuanto al tratamiento a darle al sector privado en comparación con el que se le debe dar al sector estatal y cooperativo, en la Conceptualizacion se insiste reiteradamente que en todos los aspectos se le debe dar a los agentes y sujetos económicos de todos los sectores de propiedad un tratamiento similar y no desigual ni de privilegio para alguno de ellos. 

En el capitulo 2 de la Conceptualización titulado: El sistema de formas de propiedad sobre los medios de producción se dice textualmente: 

“En el Modelo Económico y Social actualizado, el sistema de entidades de carácter empresarial está compuesto por todas las formas de propiedad estipuladas por la ley: de propiedad socialista de todo el pueblo, cooperativas, empresas mixtas, privadas, así como de organizaciones políticas, de masas, sociales y otras entidades de la sociedad civil.” 

“Todas las entidades de carácter empresarial interactúan en beneficio del desarrollo económico y social, funcionan bajo similares condiciones en los mercados y están sujetas al cumplimiento del marco regulatorio y de control definido por la ley”. 

“Una función fundamental del Estado y el Gobierno es la regulación de los mecanismos del mercado… Entre sus objetivos es necesario distinguir: 

“1-Proporcionar a los actores económicos de las diferentes formas de propiedad y gestión condiciones similares de acceso a los mercados de sus producciones e insumos.” 

“5) Establecer políticas comerciales y de precios, así como normas jurídicas para regular la competencia, impedir malas prácticas y la especulación por parte de cualquier actor económico, en defensa de los objetivos sociales e intereses legítimos de productores, comercializadores y consumidores. “ 

“El sistema de dirección planificada del desarrollo económico y social tiene en cuenta la vigencia de las relaciones de mercado y regula el accionar de ellas en función del desarrollo socialista, contribuyendo a facilitar de modo más eficiente y efectivo, el acceso de los actores económicos de las diferentes formas de propiedad y gestión a los insumos y a los mercados de sus producciones y servicios, en función de cuyas demandas deben optimizar oportunamente las ofertas en surtido y calidad.” 

“6) Impedir que productores o comercializadores de tipo monopólico o de otra índole impongan condiciones contrarias a los intereses y principios de la sociedad, con independencia de la forma de propiedad o gestión.” 

“El ordenamiento monetario alcanzado en el país, de conjunto con las restantes medidas del proceso de actualización del Modelo, propician que todos los actores económicos estén vinculados de forma eficiente con la economía internacional para su inserción competitiva y sostenible, mediante el desarrollo de la capacidad exportadora y la sustitución efectiva de importaciones, lo cual contribuye a una mayor diversificación de la economía y el mercado nacional.” 

“El Estado conduce e incentiva que los resultados científicos y tecnológicos sean aplicados y generalizados en la producción y los servicios.. Esto incluye parques tecnológicos, encadenamientos productivos y ciclos cerrados de investigación–desarrollo–producción-comercialización, integrados por diferentes formas de propiedad y gestión. 

“Es ampliada la utilización de las tecnologías de la comunicación, la información y la automatización para promover la informatización de la sociedad, de la ciencia, la tecnología y la innovación. Con ello, es incentivada la participación de la población… Además, impacta en la gestión del Estado, el Gobierno y de todos los actores económicos, así como en el nivel y calidad de vida.” 

En su tercero y último artículo titulado “Propiedad, riqueza y socialismo” el compañero Torres Corona plantea que “Es preferible que las 15 barberías sean propiedad de 15 barberos…” y concluye: “¿no es mas lógico que se formulara en el ámbito de los pequeños negocios la verdadera autonomía personal? …De lo que se trata en la Cuba de hoy es que no existan las condiciones objetivas para que esos dueños de negocios no concentren en sus manos propiedades y riquezas que les permitan ingresar en una élite plutocratica que ponga sus intereses por encima de la mayoría y logre condicionar los destinos políticos del pais”. 

Si no entiendo mal nos propone que en el sector privado se desarrolle solo el autentico trabajador por cuenta propia (tpcp) y en ningún caso micro, pequeñas y medianas empresas (mypymes), o sea, solo entidades en las que no haya empleo de mano de obra ajena y que en la practica se limiten a una producción mercantil simple con una reproducción simple y no ampliada de sus recursos y que los ingresos de los dueños se destinen solo a su consumo personal y no a la inversión y a la ampliación de su consumo productivo lo que significaría que este sector no podria asimilar la fuerza de trabajo que resulte racionalizada en el sector estatal. 

De acuerdo con lo formulado en la Conceptualizacion “La existencia de formas de propiedad y de gestión no estatales tiene como objetivos posibilitar que el Estado y el Gobierno se concentren en las complejas tareas que le son propias, tributar a la eficiencia integral de la economía, generar empleos productivos, desplegar iniciativas, impulsar las fuerzas productivas, incrementar los ingresos al Presupuesto del Estado y contribuir al bienestar en función de los objetivos del desarrollo socialista.” 

En cuanto al riesgo de que se conviertan en una élite plutocrática que ponga sus intereses por encima de la mayoría y logre condicionar los destinos políticos del pais, el documento de la Conceptualización precisa que “La apropiación por los titulares de las formas de propiedad y gestión no estatales de parte del excedente de los resultados del trabajo de las personas contratadas, tiene lugar en un contexto social en el que priman las relaciones de producción socialistas, a diferencia de los sistemas sociales basados en la explotación del trabajo ajeno”. 

Considero asimismo que en todos los sujetos económicos que estén legalmente autorizados, desarrollando actividades de producción y servicios, cualesquiera sea la forma de propiedad y gestión a la que pertenezcan, se debe promover y facilitar el invertir y reinvertir los recursos lícitos que obtengan como parte de los ingresos que les generen los negocios que tengan autorizados o de otras fuentes también licitas como pueden ser financiamientos que puedan lograr de terceros. 

Lo contrario seria frenar el desarrollo de las fuerzas productivas, la generación de nuevos empleos, la respuesta creciente a las diversas necesidades de la población y la eficiencia general e integral de la economia nacional. 

También en el documento de la Conceptualización podemos encontrar formulaciones que resultan contradichas por los planteamientos de Torres Corona que acabamos de citar. 

En ese documento aprobado por el VII Congreso del PCC y por la Asamblea Nacional se dice textualmente: 

“Las personas naturales cubanas pueden constituir los siguientes tipos de negocios: 

“2) Empresas privadas de mediana, pequeña y micro escalas según el volumen de la actividad, cantidad de trabajadores y objeto social, que son reconocidas como personas jurídicas. 

“Estas empresas realizan actividades autorizadas a mediana o inferior escala que tributan a la estrategia del desarrollo territorial y local, así como a desplegar vínculos productivos entre ellas y con otros actores económicos. Determinados medios de propiedad personal pueden ser utilizados como medios de producción en estas actividades“ 

“Se reconoce la propiedad privada en determinadas actividades, que cumple funciones sociales con un papel complementario, al contribuir a la satisfacción de necesidades y a la eficiencia integral de la economía. 

“Sus propietarios pueden ser personas naturales o jurídicas, cubanas o extranjeras, quienes son responsables del cumplimiento de sus obligaciones. 

“2.2. Sobre el sistema de entidades de carácter empresarial. 

“ c) La propiedad mixta 

“Son de esta forma de propiedad las entidades para la producción y comercialización de bienes o servicios y la obtención de utilidades, constituidas entre entidades nacionales de diferentes formas de propiedad o con inversionistas extranjeros. Tienen vigencia durante los periodos previamente acordados por las partes y actúan enmarcadas en normas de derecho de carácter privado.” 

“a) La planificación socialista: Es la categoría rectora, 

“En función de las metas planificadas son diversificadas las formas de asociación y articulación entre los actores productivos de diferentes formas de propiedad y gestión, que se especializan e incrementan el valor añadido de la producción nacional, y mejoran la eficiencia, eficacia y competitividad de la economía, con altos estándares de calidad. 

“c) La gestión del Estado y el Gobierno: Comprende las acciones que estos realizan en función de la administración de los recursos de todo tipo, así como de la coordinación entre los actores económicos. 

“Promueve un efectivo y eficaz desempeño e interacción de los actores económicos mediante la cooperación, integración y complementariedad de los sistemas productivos, que están compuestos por diversas formas de propiedad y gestión. 

“En función de las metas planificadas se diversifican las formas de asociación y articulación en encadenamientos productivos entre los actores económicos, lo que contribuye al incremento de los servicios y las producciones nacionales, su eficiencia, calidad y competitividad.” 

Adicionalmente considero que debemos tener en cuenta, lo planteado por el compañero Raul en su Informe Central al VII Congreso del Partido el 16/04/16, cuando dijo: 

“Las cooperativas, el trabajo por cuenta propia y la mediana, pequeña y microempresa privada no son por su esencia antisocialistas ni contrarevolucionarias y la enorme mayoría de quienes allí laboran son revolucionarios y patriotas que defienden los principios y se benefician de las conquistas de esta Revolución”. 

Creo que el deber de todos los que somos partidarios del carácter socialista de nuestro proyecto social, desde las posibilidades y vías que cada cual tenga, debemos actuar en la práctica alrededor y en apoyo de Raúl y Diaz Canel como dirigentes principales actuales del proceso revolucionario, unidos por las formulaciones plasmadas en la Conceptualizacion como Programa guía en aras de contribuir a su consecuente implementacion y a lograr el socialismo prospero y sostenible que esta en nuestra visión de futuro. 


Humberto Pérez (08/12/2018)

jueves, 30 de abril de 2020

Desatascar la Actualización

Por Oscar Fernández Estrada Actualizado Abr 30, 2020

LA HABANA. También en Cuba la pandemia avanza. Con independencia de la altura que tome la curva de contagiados activos, la mayoría de los modelos matemáticos avizoran presencia de casos confirmados, al menos, hasta los meses de julio-agosto. Todos los escenarios apuntan a que el país lograría, en el entorno de ese lapso, eliminar por completo esta primera ola del brote epidémico. ¿Qué viene después?

Con la distención del confinamiento las multitudes estarán nuevamente habilitadas para acometer la reanudación de todo lo detenido. Pero, como ya sabemos, el teatro de operaciones habrá cambiado drásticamente. Muchas cosas ya no estarán en el lugar acostumbrado, nos enfrentamos a las incertidumbres de la denominada “nueva normalidad”.

Los caminos transitados de la nueva crisis

Ya se van perfilando con mayor precisión las proyecciones recesivas globales para 2020. Cuba, al igual que muchos otros países en el mundo, estaría adentrándose en los próximos meses en una severa crisis económica. Algunos pronósticos iniciales de la CEPAL estiman una contracción del PIB de un 3,7 por ciento, mientras The Economist Intelligence Unit proyecta una caída del 4,7 por ciento.

A la sazón, algunas semejanzas —aunque también grandes diferencias— se presentan con aquellos años difíciles del llamado período especial. Al agotamiento del modelo interno de desarrollo, y al arrecie de los esfuerzos del gobierno de Estados Unidos por ahogar la economía cubana, se sumaba entonces un súbito y contundente shock de comercio exterior, como catalizador. Estos tres factores vienen a desempeñar el mismo papel, treinta años después.

Ahora el Estado, como en aquel entonces, intenta por todos los medios administrar y atenuar los costos sociales de la crisis al colocar el énfasis inicial en las políticas de protección, aunque ahora enfrenta nuevas complejidades. La ampliación del régimen de racionamiento de alimentos y otros productos de primera necesidad, el esfuerzo por congelar los precios en toda la economía, la preservación de empleos y salarios a pesar de la caída de los niveles de actividad, y la ampliación —consecuentemente— de subsidios a las empresas con pérdidas, constituyen necesarias medidas de mitigación de impactos que trascienden la coyuntura del aislamiento social.

Sin embargo, la indiscutible justeza de este enfoque no soluciona el problema de base. Las distorsiones macroeconómicas —que no son espurios tecnicismos sin rostro humano— acumuladas entre 1990 y 1993 laceraron para siempre la funcionalidad de la moneda doméstica original e impusieron otros perdurables desequilibrios, que no han podido superarse por la política económica posterior.

Algo similar podría estar incubándose ahora. Ante los compromisos con el incremento salarial operado el pasado año, en un contexto de retracción severa de la oferta, protección de precios y venta regulada, se podría desatar un nuevo proceso de inflación reprimida, que potencie el desarrollo de la segunda economía y refuerce la pérdida de funciones de las monedas nacionales.

El espacio para la gestión fiscal de subsidios y subvenciones, así como el sostenimiento de los financiamientos a la salud, la educación, la ciencia y demás servicios y producciones esenciales, estará cada vez más limitado por la contracción en la captación de ingresos públicos. Si el incremento del déficit fiscal se financia con monetización total o parcial, entonces los desequilibrios monetarios de corto plazo tenderían a agravarse. Las personas podrían buscar refugio en otros activos y la posibilidad de una dolarización “desde abajo” reaparece como amenaza subyacente. No es ese un ambiente precisamente quimérico para el impulso productivo que se necesita.

A partir del inicio de la crisis de los noventa transcurrieron más de tres años antes que se desatara aquel paquete de transformaciones —llamado oficialmente reformas— que a la postre consiguió la remontada. Ahora no se puede esperar a que esta nueva crisis germine. Hay que actuar ya.

El mandato de la Actualización

La Actualización, la más reciente reforma concebida hace 10 años con el propósito explícito de desatar las fuerzas productivas, está a punto de pasar a la historia más por las pausas que por las prisas. Varios temas esenciales han resultado pospuestos una y otra vez por razones diversas.

Sin embargo, la principal fortaleza con que cuenta el país para afrontar el nuevo pandemonio radica justamente en el trayecto recorrido por esa Actualización. Disponer de un documento aprobado en un el último Congreso del Partido y refrendado en Carta Magna por una amplia mayoría de la población residente, no requiere la construcción de nuevos consensos. Ya se hizo. Ahora hay un mandato que cumplir. Hay otras necesidades, pero medidas como la reunificación monetario-cambiaria, la reforma de la empresa estatal, y la institucionalización del sector privado constituyen esencias de la Actualización que se encuentran en pausa.

Implementar el reordenamiento monetario enfrenta el enorme desafío de gestionar exitosamente los ajustes que han de producirse. La certeza de que una parte de las empresas verá afectada sus actividades por incosteables, la emergencia de desequilibrios macroeconómicos a solventar por el Estado, los riesgos de descalces de oferta durante el proceso de recomposición de las cadenas productivas, y el impacto negativo sobre amplios sectores de la población que requerirían ser protegidos, se hallaban entre las principales razones para temerle a este proceso. Pero todo esto está ocurriendo ya sin reunificación. Pareciera, por lo tanto, que este es un momento inigualable para resetear la economía de una vez y recomenzar en breve con la construcción de un nuevo orden monetario.

Por su parte, la prometida reforma integral al sistema empresarial estatal tiene que cambiar el ritmo. Independizarlas de las estructuras de gobierno ministeriales, eliminarle todo nivel superior de dirección que parasite su funcionamiento, transformarle los rígidos mecanismos actuales de asignación de recursos hacia métodos de planificación financiera facilitadores de su desarrollo, y generarle un sistema de incentivos óptimo que estimule incrementos productivos, exportaciones y expansión de capacidades constituyen urgencias impostergables.

No obstante, el más inmediato de los retos está en crear opciones de actividad económica para esa gran masa de personas en edad laboral que se encontrarían al margen ante el nuevo contexto. Esto comprende a los trabajadores estatales y cooperativos que queden disponibles, a los emprendedores cuyos negocios se vean forzados a cerrar, así como a los trabajadores contratados en estos negocios privados. Pero, sobre todo, habrá que desatar cuanta traba mental ha impedido movilizar a ese ejército de “inactivos” —entre los cuales se encuentran los informales— que suman más de 2.3 millones y representan un tercio de la fuerza de trabajo potencial. No es posible pensar en recuperación, y mucho menos en productividad y desarrollo, subutilizando económicamente a uno de cada tres individuos en edad laboral.

El desarrollo de un sector privado en Cuba, de pequeña y mediana escala económica, financiado por instituciones bancarias estatales, sin vínculos estructurados con el gran capital, y encauzado a través de las instituciones políticas domésticas, más que representar una amenaza para el socialismo cubano, constituye una pieza importante en su estrategia actual de salvación.

Aceptar formalmente su existencia como empresas y no como labores individuales; implementar la lista negativa de actividades restringidas a cambio de eliminar la restrictiva lista de actividades permitidas; ofrecerles de una vez, por las instituciones financieras estatales, opciones crediticias serias, con objetivos reales de fomento, que estimulen la incorporación de las personas y generen oportunidades de empoderamiento a grupos sociales en desventaja; fomentar las actividades principalmente productivas ; y apoyar resueltamente todo proyecto —privado, cooperativo, estatal, mixto o de cualquier tipo— que se proponga incrementar la producción, procesamiento y distribución de alimentos; están entre las acciones necesarias más destacadas.

La sociedad cubana actual no parece estar mejor preparada que su predecesora de los noventa para enfrentar la crisis que se avecina. Su naturaleza mucho más heterogénea, la profundización de múltiples brechas de igualdad, el desgaste por la acumulación de tensiones económicas, sociales y políticas, así como la naturalización de contradicciones latentes respecto al paradigma de sociedad socialista, harán mucho más compleja la tarea presente. Desatascar la Actualización de inmediato constituye el único antídoto. Se puede discrepar todavía sobre todos sus contenidos, pero nadie debe erigirse en obstáculo para que se aplique lo que ha sido aprobado por una amplia mayoría de la ciudadanía y por la máxima representación de su organización dirigente. No hay más tiempo.

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