Por Humberto Herrera Carlés
El índice general llegó a 610,15 puntos, con una variación mensual de 4,92%, acumulada de 20,78% e interanual de 25,19%. Aceite comestible (+93,76%), huevos de gallina (+35,21%) y salchicha y perro caliente (+25,54%) encabezan los incrementos.
La Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI)
publicó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a agosto de
2026, con base diciembre de 2010. El dato general confirma una aceleración
inflacionaria respecto a 2025: mientras en agosto del año pasado la variación
mensual fue de 1,15%, la interanual de 15,21% y la acumulada de 10,05%, en
agosto de 2026 esos indicadores treparon a 4,92%, 25,19% y 20,78%,
respectivamente.
La serie mensual muestra una escalada sostenida. El IPC pasó
de 505,18 en diciembre de 2025 a 508,56 en enero, 521,70 en febrero, 533,15 en
marzo, 541,45 en abril, 551,47 en mayo, 567,03 en junio, 581,56 en julio y
610,15 en agosto. Solo entre julio y agosto ( vacaciones) el índice subió 28,59 puntos, el
mayor salto mensual del año.
El motor alimentario
Por divisiones, Alimentos y bebidas no alcohólicas fue el
epicentro de la presión inflacionaria. Su índice se situó en 1135,47, con una
variación mensual de 8,54%, acumulada de 29,32% e interanual de 36,01%. Su
efecto sobre el alza mensual general fue de 72,77%, es decir, casi tres cuartas
partes del aumento de 4,92% se explica por los alimentos.
Le siguieron Bebidas Alcohólicas y Tabaco, con un índice de
663,23 y una variación mensual de 17,12%, acumulada de 36,87% e interanual de
37,18%; su efecto fue de 8,57%. Restaurantes y Hoteles registraron 728,00 de
índice, 4,76% mensual, 28,93% acumulada y 35,74% interanual, con un efecto de
10,23%. Transporte, aunque con menor variación mensual (1,14%), acumuló 23,15%
y 25,03% interanual, con un efecto de 2,02%.
El resto de las divisiones mostró incrementos más moderados,
pero igualmente relevantes en el acumulado: Bienes y Servicios Diversos (276,76
de índice; 3,53% mensual; 14,89% acumulada; 19,12% interanual; efecto 3,44%),
Muebles y Artículos para el Hogar (226,41; 3,23%; 16,47%; 20,03%; efecto
1,42%), Servicios de la Vivienda (577,75; 2,25%; 16,05%; 20,99%; efecto 0,86%),
Prendas de Vestir y Calzado (139,62; 0,95%; 8,79%; 12,27%; efecto 0,33%),
Recreación y Cultura (279,02; 1,13%; 7,12%; 8,68%; efecto 0,32%), Comunicaciones
(103,69; 0,13%; 0,53%; 0,70%; efecto 0,02%), Educación (295,42; 0,65%; 14,35%;
19,57%; efecto 0,00%) y Salud (140,00; 0,04%; 0,11%; 0,44%; efecto 0,00%).
Los productos que más subieron
Dentro de Alimentos y bebidas no alcohólicas, los artículos con mayor efecto mensual fueron la carne de cerdo (variación 11,08%; efecto 36,33%), los huevos de gallina (35,21%; 8,05%), el aceite comestible (93,76%; 6,01%), el arroz (2,80%; 2,12%) y la manteca de cerdo (18,57%; 2,03%). En Restaurantes y Hoteles, los mayores efectos provinieron de la merienda (5,37%; 4,98%), el almuerzo y comida (2,95%; 2,02%), la cerveza (10,44%; 0,58%), el refresco (8,76%; 0,55%) y el desayuno (5,70%; 0,43%). En Bebidas Alcohólicas y Tabaco, el cigarro fuerte (20,35%; 7,53%) concentró casi todo el efecto, seguido por el ron envasado (7,22%; 0,15%), la cerveza embotellada o enlatada (12,34%; 0,14%), el tabaco (2,50%; 0,11%) y el cigarro suave (7,13%; 0,06%).
Estructura del relevamiento e imputaciones
El IPC se construye con aproximadamente 30.000 precios
recolectados en 7.761 establecimientos, ubicados en 18 municipios de toda Cuba:
la zona urbana de los municipios cabecera de 14 provincias y 4 municipios de La
Habana (Playa, Plaza de la Revolución, Centro Habana y La Habana Vieja). La
canasta incluye 298 artículos que representan más del 90,0% del gasto de los
hogares. El índice es representativo solo del país, no existe a nivel de
regiones ni de municipios.
Por tipo de mercado, el 86,84% de los establecimientos son
no estatales, el 8,67% estatales y el 4,48% agropecuarios. Esa composición
varía por territorios: Matanzas registra 93,06% de establecimientos no
estatales, San José de las Lajas 92,58%, Camagüey 91,75% y Las Tunas 91,48%,
mientras que Plaza de la Revolución muestra 74,34%, Centro Habana 82,02% y La
Habana Vieja 81,72%. Esta estructura sugiere que la mayoría de los precios
relevados provienen de circuitos no estatales, más sensibles a la oferta, la demanda
y la especulación.
En cuanto a las imputaciones por faltantes ocasionales, el
total de divisiones fue de 5,84%. Alimentos y bebidas no alcohólicas registró
8,31%; Transporte, 1,82%; Recreación y Cultura, 0,48%; Restaurantes y Hoteles,
0,27%; y el resto de las divisiones, 0,00%. Sin embargo, Salud alcanzó un
88,47% de imputación, lo que cuestiona seriamente la precisión de ese indicador
y obliga a revisar la recolección de precios en ese sector.
Luces y sombras
Entre los aspectos positivos, la ONEI mantiene una
publicación mensual sistemática, con cobertura nacional, desagregación por
divisiones, productos, efectos y variaciones, y transparencia metodológica
sobre las imputaciones. Además, varios rubros mostraron alzas moderadas: Salud
(0,04% mensual), Comunicaciones (0,13%), Educación (0,65%), Prendas de Vestir y
Calzado (0,95%), Recreación y Cultura (1,13%) y Transporte (1,14%). También
hubo deflación mensual en limón (-1,07%) y aguacate (-0,10%), lo que indica que
no todos los alimentos subieron.
Pero los aspectos negativos son mayúsculos. La inflación
mensual de 4,92% es la más alta del año en la serie mostrada; la interanual de
25,19% y la acumulada de 20,78% superan con creces los registros de 2025.
Alimentos y bebidas no alcohólicas explican el 72,77% del aumento mensual, con
productos básicos como aceite, huevos, carne de cerdo, arroz y manteca en
ascenso. Bebidas Alcohólicas y Tabaco suben 17,12% mensual y 37,18% interanual;
Restaurantes y Hoteles, 4,76% mensual y 35,74% interanual. A ello se suma que
el IPC solo es nacional, lo que impide diseñar políticas focalizadas por
provincia o municipio, y que la imputación en Salud llega a 88,47%.
Algunas propuestas para enfrentar el cuadro
En el corto plazo, resulta urgente aumentar la oferta de
alimentos básicos —aceite, huevos, carne de cerdo, arroz, manteca y salchichas—
mediante importación y distribución normada; fiscalizar precios en mercados no
estatales y agropecuarios para sancionar acaparamiento y especulación fuera del marco legal; aplicar
subsidios focalizados a grupos vulnerables; reducir intermediarios con ventas
directas de productores a consumidores; y monitorear diariamente los precios
críticos.
Asi por ejemplo, la demanda de arroz trimestral para 8 millones de hab , serian unas 120 000 TON, e importarlo de Mexico eso serian de 94 -100 millones de usd, es decir 33 millones usd mensuales. Con este pais, que no nos bloquea , deberiamos incrementar el intercambio comercial en un ganar- ganar. Ofertar alimentos para satisfacer la demanda es una condicion SINE QUA NON, del que el salario valga lo que tiene que valer, de del incremento de la productividad del trabajo. Tenemos por otra parte un problema serio, que el sector privado es el mayor oferente de alimentos en el mercado libre, y estos se mueven principalmente por la UTILIDAD que le genera el negocio, eso es lo que maximizan, y es además normal. Pero eso implica que el estado debe ser el oferente , la competencia perfecta para que se bajen - equilibren los precios de los alimentos y que esten en sintonía con el salario que devengan millones de trabajadores del sector estatal. .
A corto -mediano plazo, se requieren incentivos a la producción nacional (créditos blandos, acceso a divisas, semillas, fertilizantes, maquinaria y combustible), inversión en infraestructura de transporte, cadena de frío y almacenes, fomento de la competencia, política monetaria y fiscal restrictiva para reducir emisión y déficit, y revisión gradual de precios regulados coordinada con salarios.
A largo plazo, las reformas estructurales pasan por alcanzar las metas de 176 Transformaciones y otras mas que seran necesarias, disciplina fiscal, independencia del banco central, apertura a la inversión, mejora de salarios reales y sustitución de importaciones alimentarias algo ya se esta haciendo.
En materia estadística, es necesario ampliar el IPC
a nivel provincial y municipal, reducir la imputación en Salud, publicar
precios por tipo de mercado, desagregar productos críticos y crear alertas
tempranas de precios.
El IPC de agosto de 2026 deja una conclusión clara: la
inflación se aceleró, los alimentos concentraron casi todo el aumento mensual y
los productos básicos siguen presionando el poder adquisitivo de los hogares.
Sin medidas urgentes de abastecimiento, control de precios, incentivos
productivos y mejoras estadísticas, el cuadro inflacionario difícilmente se
revierta en el corto plazo.


