"La edificación de la nueva sociedad en el orden económico es también un trayecto hacia lo ignoto". RCR
Fidel
jueves, 11 de junio de 2026
Escasez de azúcar: Pequeñas soluciones para grandes problemas. Comentario HHC
lunes, 14 de julio de 2025
Continúa déficit azucarero de Cuba.
domingo, 13 de julio de 2025
¿RENACERÁ LA INDUSTRIA AZUCARERA? (III)
Por Joaquín Benavides Rodríguez*
Renacerá, pero para ello será muy importante transformar a AZCUBA, convirtiéndola de un cuasi ministerio del azúcar, como es hoy, en la Holding de una Corporación financiera propiedad del Estado Cubano, capaz de asumir el control y administración de los activos financieros de las empresas azucareras, convertidas a su vez en empresas públicas, propiedad del Estado cubano.
El
concepto de empresa estatal es un concepto obsoleto. Debimos haberlo
transformado a partir de 1991. Pero las concepciones burocráticas enraizadas y
el temor al cambio, que se mantuvieron después del desastre soviético, lo
impidieron, a pesar de los esfuerzos de varios ministros de entonces, que lo
intentaron. Eso forma parte de otra historia. Quizás en otra oportunidad se
haga, si mereciera la pena hacerla. Las empresas estatales cubanas son
constitucionalmente propiedad del Pueblo de Cuba, pero esa propiedad la ejercen
los ministerios, sin que a su vez puedan responder por ellas financieramente y
sin que el verdadero dueño pueda conocer su verdadero desempeño y exigir por él.
Sería necesario convertir cada una de las empresas azucareras en Empresas Públicas, bajo la forma de Sociedades Anónimas, (SA) cuyo accionista principal sea el Estado Cubano. Solo el Consejo de Estado debería entonces tener facultades para aprobar vender acciones hasta el 50% de cada empresa. Para vender acciones de las empresas públicas azucareras por encima del 50%, sería imprescindible, en mi opinión, que fuera aprobada por la Asamblea Nacional.
Para convertir las Empresas azucareras en Empresas Públicas, sería necesario, primero, sanear la contabilidad de las mismas. Ponerlas en condiciones de reflejar objetivamente las operaciones y su situación financiera, a partir del momento en que comiencen a operar como empresas públicas. Se debería de encontrar una solución para que las pérdidas acumuladas puedan ser financiadas, asumidas como deuda en el largo plazo y amortizadas con los resultados financieros positivos futuros de cada empresa. Quizás habría que buscar una fórmula mediante la cual la Holding obtuviera un préstamo bancario a largo plazo en moneda cubana con un interés bajo que permitiera amortizar el total de las pérdidas acumuladas por las empresas azucareras en las operaciones que efectuaron como empresas estatales. El resultado contable de cada empresa cuya contabilidad haya sido saneada debe ser certificada por una entidad auditora, preferiblemente aceptada internacionalmente.
La Holding de empresas azucareras, no administraría empresas. Cada una de las empresas azucareras seria autofinanciada y operaria en el mercado, según se explicó en el artículo (II). AZCUBA S.A, no debería tener facultades de intromisión administrativa, ni de control operativo sobre las empresas de la Holding. Sin embargo, debería de tener facultades de nombrar y demover a los principales ejecutivos de las empresas azucareras, de aprobarles sus Planes financieros, y firmar los Balances Financieros anuales, de auditarles sus finanzas periódicamente, o ante hechos extraordinarios; de abrir cuentas bancarias en moneda extranjera en bancos cubanos o extranjeros, sujetas a la supervisión del órgano correspondiente del Banco Central.
Por el carácter estratégico de sus operaciones para la economía del País, AZCUBA debería estar subordinada, o bajo el control, del presidente de la Republica.
AZCUBA
S.A, debería tener entre sus facultades, aprobarle a cada empresa el precio
internacional en que negocie el azúcar, según el precio del día en el mercado
internacional, el área geográfica en que está negociando la empresa y el
cliente con quien se está negociando. Ningún vendedor, ni director de empresa debería
decidir el precio de venta a un comprador internacional, sin la aprobación del presidente
de la Holding AZCUBA. Esa debería ser una de las principales funciones y
responsabilidades del presidente de la Holding.
En
relación con la organización de las zafras azucareras debería tener cuatro
funciones importantes:
A) Decidir
las empresas azucareras que harían zafra, a partir de las existencias reales y
comprobadas de contar con la caña y las condiciones creadas para moler.
Aprobarle a cada empresa su Plan de molida y de Producción de azúcar.
B) Aprobarle
su Plan de exportación, y de entrega al Comercio Interior.
C) Negociar
con la empresa CUPET el suministro de combustible a cada empresa azucarera que
garantice el suministro para realizar su zafra, mediante un contrato firmado
por los directores de ambas empresas a precios del mercado internacional, cuyo
pago en divisas seria garantizado por AZCUBA S.A. Para cada empresa azucarera,
el combustible necesario debería estar garantizado por CUPET para poder iniciar
la molida. AZCUBA S.A debería ser capaz de obtener de la banca internacional
financiamientos a corto plazo (360 días) para financiar el combustible
necesario para que los centrales aprobados cuenten con el combustible desde el
comienzo de la molida. Sin garantía de contar con el combustible es preferible
no iniciarla.
D) Gestionar con la banca cubana, con garantías de AZCUBA S.A, créditos para las operaciones de zafra, desde la recolección hasta la entrega al central, para las siembras y el cultivo de los productores cañeros y para el pago a los trabajadores agrícolas que participan en las labores de la zafra.
Con ello crear las condiciones y facilitar, a partir de las garantías financieras de AZCUBA S.A, a los bancos cubanos, que los obreros agrícolas azucareros puedan cobrar salarios relacionados con los precios del azúcar en el mercado mundial. Seria volver, en cierta forma al principio defendido por Jesus Menéndez con el Diferencial azucarero. Hoy se les paga a los productores de caña 2000 CUP por la tonelada de caña cortada y estibada. Si el precio en el mercado mundial está en 420 dólares la tonelada, que a la tasa de cambio de 375 pesos por dólar serían 157 500 pesos la tonelada, calculo que a cada productor se le podría pagar la caña entregada, como promedio, en alrededor de 20 mil CUP la tonelada. Se convertiría en un importante estímulo para trabajar en la siembra, cultivo y cosecha de la caña de azúcar.
Sería muy importante, insisto, diría que decisivo para que renazca la producción de azúcar y de la caña, que los productores agrícolas y los trabajadores que siembran, cultivan y cortan la caña para entregarla en los basculadores del central, estén directamente vinculados a los precios externos del azúcar.
En el proceso de preparación de la zafra de cada año, AZCUBA S.A, debería coordinar con el Ministerio de Trabajo y el Sindicato azucarero, para acordar, a partir de los estimados de precio del mercado internacional azucarero, lo que se pagaría a cada productor agrícola por cada tonelada de caña entregada en el central, lo que sería la base de las tarifas salariales a percibir por los obreros cañeros. A partir de ese acuerdo, AZCUBA S.A, debería gestionar con los bancos cubanos los créditos a los agricultores, con garantías de AZCUBA S.A.
AZCUBA S.A. debería concentrarse fundamentalmente en gestionar operaciones de financiamientos internacionales, incluidas operaciones de apalancamiento financiero, para llevar a cabo inversiones importantes, y para la obtención de facilidades crediticias y financieras de la banca internacional no sujeta al Bloqueo norteamericano, que faciliten el financiamiento integral de la producción cañera y azucarera.
Debería concentrarse en los mercados financieros vinculados a los países miembros y socios del BRICS, y las facilidades que puedan obtenerse de los Bancos y Organizaciones financieras de esos países.
Mientras exista el Bloqueo financiero norteamericano, y todo parece indicar que puede llegar a durar e incrementarse durante varios años más, la política financiera de AZCUBA S,A debería orientarse a trabajar intencionadamente dentro de los países del BRICS y de otras agrupaciones de países como la Unión Económica Euroasiática y la de Cooperación de Shanghai, y sus bancos, en la obtención de financiamientos y créditos a mediano plazo para la adquisición de maquinaria y suministros industriales y de maquinaria agrícola, fertilizantes y demás insumos para la industria azucarera y la agricultura cañera con garantías internacionales de los bancos de esos países, y del Banco de los BRICS.
En
un periodo entre 3 y 5 años, Cuba podría llegar a convertirse de nuevo en un
importante productor y exportador de azúcar crudo, refino y sus derivados. 5
años sería un periodo que podría ser suficiente, pero las acciones de cambio deberían
iniciarse en este propio año 2025. Con el espíritu, que sin duda le imprimía
Fidel, y así lo hizo siempre, a las decisiones estratégicas cuando decidía
llevarlas a cabo.
Ese volumen de dólares o su equivalente en otras divisas, tendrían que ser depositados como ingresos en las cuentas controladas por el Banco Central, pero tendrían que ser reconocidos en las cuentas bancarias en divisas de AZCUBA S.A. y en sus Estados Financieros. Quiere decir que estarían depositados en el Banco, pero serian operadas por AZCUBA S.A. El Banco Central y también los bancos comerciales, al operar como bancos, tendrían que respetar los fondos de las cuentas en dólares, en otras divisas, y también en moneda nacional depositados en todas las cuentas de las empresas azucareras. Los bancos saben operar con el dinero de sus clientes, respetándoles sus saldos y coordinando con sus principales clientes operaciones complicadas. Es muy importante que los principales clientes mantengan la confianza de que el Banco respetará sus saldos.
Los países y las empresas con las que Cuba comercia no pueden tener dudas de que el dinero depositado en los bancos comerciales del sistema bancario cubano es respetado y garantizado. Y debe serlo para las empresas extranjeras que operan en Cuba y también para las cubanas. Es la garantía numero 1 para los negocios en cualquier parte del mundo. Y también tendrá que serlo para Cuba.
A las empresas azucareras, encargadas de producir el azúcar y sus derivados, les correspondería ser las exportadoras que vendan sus productos y lo facturen en el mercado internacional. Por ello el pago por la exportación y venta de sus productos lo recibirían en sus cuentas en divisas aprobadas por el Banco Central. Por su parte, AZCUBA S.A., le compraría a la empresa azucarera exportadora, en moneda nacional, CUP, el monto total de lo cobrado en divisas a la tasa de cambio del día. Si por ejemplo la empresa azucarera vendiera 1000 toneladas de azúcar crudo en 420 dólares la tonelada, recibiría de pago 420 mil dólares. Si la tasa de cambio oficial del día fuese de 375 pesos por dólar, la venta de las 1000 toneladas le representaría a la empresa azucarera un ingreso de 157 millones 500 mil pesos, que depositaria en la cuenta bancaria del Banco comercial con que opera en moneda nacional. Para AZCUBA S.A. a su vez, la venta por una de las empresas azucareras de la producción de 1000 toneladas de azúcar, significaría un ingreso de 420 mil dólares, que depositaria en su cuenta en el banco designado por el Banco Central para ser contabilizadas como ingresos de AZCUBA S.A. y controladas como divisas del País.
En la medida en que se vayan logrando acuerdos con los países del BRICS para negociar en las monedas de cada país, las empresas azucareras venderían a precios internacionales, pero cobrarían en las monedas de cada país, según la tasa de cambio acordada por los Bancos Centrales de cada país. Para AZCUBA esa forma de operar comercialmente con los países BRICS, debe estimular negociar compras de equipos, maquinarias e insumos para la industria azucarera y la agricultura cañera, en la moneda de los países que le compraron azúcar a Cuba. También facilitaría realizar importaciones para otras actividades de la economía nacional, pagarlas con las monedas de los países a los cuales se les vendió azúcar, y que las empresas cubanas de otras ramas que requieran importar bienes de esos países se las compren a AZCUBA S, A. en moneda cubana CUP.
En los informes sobre los Estados financieros de AZCUBA S.A. emitidos periódicamente, tendrían que reflejarse la situación de sus ingresos en divisas y la liquidez actualizada en cada una de las monedas de cada País con los que realiza negocios de exportación e importación. La banca internacional, con la que AZCUBA S.A. tenga relaciones financieras y crediticias, tendría el derecho de recibir periódicamente informes actualizados de su situación financiera.
Hasta aquí. Podría profundizarse más en las ventajas que brindaría el convertir AZCUBA en la Holding de las empresas azucareras cubanos, que a su vez se convertirían en empresas públicas, propiedad del Estado cubano, pero considero que bastaría con lo expuesto para que se entienda lo que proponemos.
Estoy
convencido de la posibilidad de hacer renacer la Industria Azucarera Cubana.
Estos son los pasos y acciones que propongo que se lleven a cabo. Pudiera haber
otras formas de lograrlo. Nadie ha sacado la cuenta de lo que, a la economía
del País, urgida de divisas, le ha costado no producir 3 millones de toneladas
de azúcar crudo, cada año, en los últimos 20 años, en que el precio en el
mercado mundial casi se ha duplicado. Nadie en particular es responsable. Lo
hemos sido todos. Yo también por haberme callado hasta hoy a pesar de haber
tenido conciencia del desastre azucarero que se avecinaba después del 2003. Lo
que importa ahora es reaccionar con el espíritu revolucionario de Fidel y
lograr hacer RENACER la INDUSTRIA AZUCARERA CUBANA.
12/07/2025
Parte I. https://cubayeconomia.blogspot.com/2025/06/renacera-la-industria-azucarera-cubana.html
Parte II. https://cubayeconomia.blogspot.com/2025/06/renacera-la-industria-azucarera-cubana_29.html
*Joaquín Benavides Rodríguez. Ocupó el cargo de Jefe del Departamento económico del Comité Central (1977- 1980). El de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte.
domingo, 29 de junio de 2025
¿RENACERA LA INDUSTRIA AZUCARERA CUBANA? II
Por Joaquín Benavides Rodríguez*
En el 2003, cuando se aprobó la Tarea Alvaro Reynoso para racionalizar la industria azucarera, se decidió que quedaran instalaciones industriales para producir azúcar y tierras suficientes para producir caña, vinculadas territorialmente a las fábricas de azucar, con capacidades para producir anualmente entre 3 y 4 millones de toneladas de azúcar. No puedo asegurar que esas capacidades de tierras aptas para sembrar y cosechar caña existan aun sin utilizar, pues no pocas están infestadas de marabú, pero en cualquier caso serian recuperables. No hay en Cuba, en general, cultivo más económico y rentable en términos internacionales que la caña de azúcar.
Tres millones de toneladas de azúcar, que a los precios actuales en el mercado internacional, que en la bolsa de Nueva York, se cotizan hoy a $426 dólares la tonelada, le permitiría a la industria azucarera cubana, y al país, obtener no menos de Mil millones de dólares anuales, como mínimo, y entre Mil quinientos y Mil ochocientos millones de dólares, como promedios anuales. Esos niveles de ventas de entre 5000 y 6500 millones de dólares en 5 años, de un producto que siempre tiene mercado, permitirían obtener créditos internacionales para financiar no solo el desarrollo de la propia industria azucarera, sino otros objetivos estratégicos para el desarrollo de la economía del país., Esos cálculos me los enseñaron a hacer hace décadas, incluyendo la costumbre de seguir diariamente la evolución del mercado azucarero, dos compañeros que conocían mucho el mercado azucarero y además la banca internacional, Raúl León Torras y Alfredo Menéndez Cruz, de los que fui compañero y además amigo de ambos, hasta que fallecieron, uno siendo Ministro Presidente del Banco Nacional de Cuba y el otro que falleció años después, fue en la década de los 70 y 80, Jefe del Dpto. Azucarero del Comite Central.
El esquema de AZCUBA en la forma y principios en que fue concebido ha demostrado su inoperancia como instrumento idóneo para recuperar y desarrollar la industria azucarera cubana. Yo sugeriria, reorganizarlo sobre las siguientes bases:
1. Convertir cada central azucarero en una empresa totalmente autofinanciada y que opere bajo los principios del mercado.
2. El Ministerio de Economía y Planificación, podría examinar y aprobar una propuesta de AZCUBA y del Ministerio de la Agricultura, recogiendo las opiniones del Sindicato Agropecuario y de la ANAP, de las áreas agrícolas estatales, cooperativas y privadas, con las cuales la empresa azucarera vinculada a ellas, firmaría contratos para que le entreguen caña de azúcar, en las fechas pactadas para la zafra y a los precios negociados a partir de los que oficialmente fije el Gobierno.
3. El Ministerio de Finanzas y Precios podría proponer al Gobierno, los precios de la caña de la zafra para las campañas azucareras para periodos de entre 3 y 5 años. Los cálculos para fijar el precio de la caña en Pesos cubanos, podrían tener en cuenta el pronóstico del mercado internacional del azúcar, y los precios que se cotizan en las bolsas de los principales mercados de venta del azúcar cubano. Podrían tomar en cuenta también una proyección estimada del tipo de cambio del peso cubano en relación con las monedas de los principales países con los cuales se negocia nuestro azúcar. Esos precios el Gobierno los aprobaría para un periodo de tiempo entre 3 y 5 años, y serviría de referencia a los participantes en la actividad (negocio) azucarero para sus inversiones. El Ministerio de Finanzas y Precios, antes de proponerle al Gobierno los precios que afecten a los actores que participan en la zafra, debería solicitar las opiniones de todos los actores, incluidos los sindicatos correspondientes, y presentaría la propuesta suficientemente conciliada.
4. Las Empresas Azucareras, tanto industriales, de Transporte azucarero y las Agrícolas, estatales, cooperativas y privadas incluidos los agricultores pequeños, que cultiven caña de azúcar podrían operar cuentas bancarias, y tendrían derecho a acceder al Comercio Exterior para negociar y vender sus exportaciones las industriales azucareras, y para negociar y adquirir sus importaciones, incluido combustibles, maquinarias y equipos para la producción todas las empresas que participen en la Zafra. Para realizar sus operaciones de importación, las empresas comprarían divisas en el mercado oficial establecido por el Banco Central y respetando los procedimientos bancarios establecidos, pagarían sus importaciones.
5. Las Empresas Azucareras industriales exportadoras, deberían tener derecho a cuentas bancarias en divisas para ingresar el cobro de sus exportaciones. No deberían tener derecho a efectuar pagos en divisas al interior de la economía nacional. Los pagos de salarios de los obreros industriales, de la caña para ser molida y demás insumos que adquieran en el mercado nacional, deben ser pagadas en Pesos cubanos, comprados a la tasa oficial de cambio. Las divisas depositadas en cuentas bancarias de las empresas industriales exportadoras, solo deberían ser utilizadas para inversiones e importaciones relacionadas con la producción azucarera, que podría incluir la importación de combustible para las actividades de la zafra.
6. Cada Central azucarero (Empresa) decidiría la fecha de comienzo de su zafra, en dependencia de los rendimientos agrícolas alcanzados, que incluye el POL de azúcar, oyendo las opiniones de los productores vinculados y tomando en cuenta los pronósticos de lluvia. También tendría el derecho a decidir la fecha en que termina la zafra. Si en razón de intereses estatales, AZCUBA decidiera prolongar la fecha de terminación, estaría obligada a indemnizar en lo que correspondiera a la empresa azucarera y a través de ella a los demás actores afectados por la decisión.
7. Las empresas estatales agrícolas, y también las cooperativas, cuyo cultivo principal fuera la caña de azúcar, deberían ser reorganizadas para que comiencen a operar como entidades totalmente autofinanciadas y bajo los principios del mercado. A las que estuviesen subsidiadas y con deudas con el Presupuesto, habría que sanearles totalmente la contabilidad y buscarles una solución a largo plazo a la deuda que puedan tener. La burocracia no deberia imponer sus formulas.
8. El Ministerio de Trabajo, en consulta con la CTC y los Sindicatos podría proponerle al Gobierno un salario mínimo obligatorio para todas las empresas y actores económicos participantes en la zafra azucarera. A su vez podría trabajar con AZCUBA para confeccionar esquemas típicos de salarios para las empresas azucareras en dependencia de sus tecnologías, capacidades industriales y factores específicos de la industria. Cada empresa industrial debería ser capaz de ajustar esos esquemas a sus características tecnológicas en busca de lograr reducir sus costos operacionales y lograr índices óptimos de eficiencia en las molidas, a partir de sus capacidades instaladas. Especial énfasis debería hacerse en el área química, de importancia decisiva en el logro de la eficiencia industrial.
9. Sería aconsejable que el Banco Central creara un Banco especializado en la Industria azucarera. Puede comenzar a partir de un préstamo, que incluso debiera ser presupuestario, que podría ser pagado en 5 años, y quizás antes. No hay industria como la azucarera cubana en ninguna parte del mundo, que carezca de un banco que la financie. Tanto la agricultura cañera, desde que se siembra la caña, se le dan atenciones culturales y se entrega al central, requiere financiamiento bancario especializado, como la industria, para sus reparaciones entre zafras, adquirir los insumos necesarios para llevar a cabo la zafra, pagar la caña que entrega la agricultura, el combustible etc, requiere crédito corriente del banco en que deposita los ingresos que recibe por la venta del azúcar que ha producido. Es lo eficiente. Así lo hace el mundo, y así se hacía en la industria azucarera cubana antes del triunfo de la Revolución. Es mucho más eficiente que el mecanismo que se basa en el dinero del Presupuesto nacional. Si alguna de las empresas que participan en la zafra tiene perdidas, tiene que ir al banco a negociar las pérdidas y ofrecer garantías por el préstamo que le permita asumir el pago de las perdidas. No es el Presupuesto, ni el país el que se debe encargar de resolver las deudas de las empresas azucareras, agrícolas e industriales. Cada una que cargue con ellas, que las pague con intereses y si quiebra que asuma sus responsabilidades. No es el Presupuesto, ni la población cubana quien debe asumirlas. El Presupuesto de la nación no debe y mucho menos la población pagar los fracasos de sus empresas, en especial las de la Industria azucarera, que debe dar utilidades a partir de sus exportaciones e ingresar al Presupuesto de la nación para que el país se desarrolle en beneficio del Pueblo cubano, que es el propietario real de esa industria.
Hasta aquí, el esquema básico que yo propondría para hacer Renacer la Industria Azucarera Cubana sobre las bases del mercado en las condiciones de Cuba 2025. No pretendo cuestionar que no se haya llevado a cabo ese cambio antes. Se puede entender las dificultades que, para algunos, educados durante más de 50 años en la concepción de que aceptar el mercado en la economía era negar el socialismo, pueda haber tenido una determinada influencia en la comprensión teórica de la necesidad de su utilización inteligente y regulada por el Estado Socialista. Yo mismo durante muchos años pensé que podría haber formas de evadirlo en la construcción socialista. Hasta que, en los años 90, en medio del Periodo Especial tuve la oportunidad de ir varias veces en viajes de trabajo, a la República Popular China y a Vietnam. En Vietnam tuve la oportunidad de estar en Hanoi el día que decidieron establecer su Tasa de cambio oficial, lo que les permitió superar las distorsiones que hasta ese momento tenían en su economía. En esas visitas, que la última a Vietnam fue en el 2001, me convencí que era posible la construcción socialista con mercado.
Me queda un tercer artículo sobre la Industria Azucarera y su necesario e imprescindible renacimiento, como parte de que nuestra economía salga de la crisis. El centro del próximo articulo será AZCUBA con propuestas para modificar su accionar.
6/29/25
*Joaquín Benavides Rodríguez. Ocupó el cargo de Jefe del Departamento económico del Comité Central (1977- 1980). El de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte.
domingo, 22 de junio de 2025
¿ RENACERÁ LA INDUSTRIA AZUCARERA CUBANA? TENDRA QUE HACERLO PARA QUE CUBA SIGA SIENDO CUBA. Es parte de nuestra nacionalidad.
viernes, 20 de junio de 2025
Plan de 99 medidas para reactivar la industria azucarera en Cuba (IA)
1. Modernización Tecnológica e Infraestructura
Rehabilitar centrales azucareros con tecnología de punta.
Automatizar procesos (molienda, refinación, secado).
Introducir sistemas de riego eficiente en campos de caña.
Renovar equipos obsoletos (trenes de molienda, calderas).
Implementar energía renovable (biomasa de bagazo para generación eléctrica).
Optimizar logística (transporte de caña con camiones y trenes modernos).
Digitalizar gestión (monitoreo en tiempo real de producción).
Mejorar almacenes para evitar pérdidas poscosecha.
Invertir en laboratorios de control de calidad.
Desarrollar infraestructura portuaria para exportación.
2. Producción Agrícola Sostenible
Recuperar tierras ociosas para cultivo de caña.
Rotación de cultivos (caña-soya-frijol) para mejorar suelos.
Uso de semillas de alta productividad (variedades resistentes).
Fertilización orgánica (utilizar cachaza y vinazas).
Control biológico de plagas (reducir pesticidas químicos).
Siembra mecanizada para aumentar eficiencia.
Programas de riego por goteo en zonas secas.
Asociación con agricultores privados (contratos de compra garantizada).
Seguro agrícola para proteger contra fenómenos climáticos.
Capacitación a cortadores de caña en técnicas sostenibles.
3. Financiamiento y Inversión
Atraer inversión extranjera directa (joint ventures con Brasil, India).
Fondos soberanos para reactivación de centrales.
Créditos blandos para productores privados.
Subsidios estatales temporales para insumos.
Vincular exportaciones de azúcar a pagos de deuda externa.
Fondos de cooperación internacional (FAO, BID).
Bonos verdes para proyectos de energía con biomasa.
Alianzas público-privadas en infraestructura.
Reinvertir utilidades de la industria en modernización.
Fondo de garantía para préstamos a pequeños productores.
4. Diversificación de Productos
Producción de etanol para biocombustibles.
Generación eléctrica con bagazo (vender excedentes a la red).
Elaboración de rones premium con melazas de alta calidad.
Derivados químicos (ácido cítrico, levaduras).
Azúcar orgánica para mercados nicho (UE, Canadá).
Edulcorantes naturales (stevia combinada con azúcar).
Plásticos biodegradables a partir de celulosa de caña.
Alimentos enriquecidos (azúcar + vitaminas).
Exportación de mieles para alimentación animal.
Turismo industrial (visitas a centrales históricos).
5. Mercado y Comercialización
Reabrir mercados tradicionales (Rusia, China).
Acuerdos preferenciales con aliados (Venezuela, Vietnam).
Certificaciones internacionales (Fair Trade, ISO).
Marcas propias para evitar intermediarios.
E-commerce para venta directa de derivados.
Ferias internacionales (Food Expo, Gulfood).
Relanzar el azúcar "Cubano" como producto premium.
Estrategia en redes sociales para mercados jóvenes.
Alianzas con multinacionales (Coca-Cola, Nestlé).
Sistema de precios dinámicos según demanda global.
6. Políticas Públicas y Marco Legal
Ley de Reactivación Azucarera con incentivos fiscales.
Simplificar trámites para exportadores.
Exenciones arancelarias a maquinaria importada.
Permisos flexibles para uso de tierras.
Protección arancelaria contra importaciones subsidiadas.
Reforma laboral para contratación temporal en zafra.
Política de precios justos para productores.
Plan nacional de caña (metas a 10 años).
Comisión interministerial para seguimiento.
Transparencia en licitaciones de proyectos.
7. Capital Humano y Capacitación
Reactivar escuelas técnicas azucareras.
Programas de becas en ingeniería agrícola.
Cursos de manejo de maquinaria moderna.
Intercambios con expertos (Brasil, Colombia).
Salarios competitivos vinculados a productividad.
Reconocimiento a trabajadores destacados.
Programas de seguridad laboral.
Formación en economía circular (aprovechamiento de residuos).
Capacitación en comercio exterior.
Atraer cubanos calificados en el exterior.
8. Sostenibilidad Ambiental
Tratamiento de residuales (cero contaminación).
Reforestación en áreas cañeras.
Uso eficiente del agua en fábricas.
Reducción de quema de caña.
Certificaciones ambientales (Carbon Trust).
Energía solar complementaria en centrales.
Reciclaje de subproductos (hojas, cogollos).
Protección de cuencas hidrográficas.
Monitoreo de huella de carbono.
Proyectos MDL (Mecanismos de Desarrollo Limpio).
9. Innovación e Investigación
Centro de investigación azucarera (desarrollo de nuevas variedades).
Colaboración con universidades (proyectos I+D).
Tecnología de cosecha sin quema.
Biotecnología para resistencia a sequías.
Blockchain para trazabilidad del azúcar.
Drones para monitoreo de campos.
Inteligencia artificial en optimización de procesos.
Estudios de mercado anuales.
Patentes de derivados innovadores.
Plataforma digital para productores.
10. Integración y Cooperación Regional
Alianza con ALADI para acceso a mercados latinos.
Acuerdos con CARICOM (azúcar crudo para refinar).
Participación en Petrocaribe (trueque azúcar-petróleo).
Red latinoamericana de biocombustibles.
Cooperación Sur-Sur en tecnología cañera.
Foro anual de la caña de azúcar en La Habana.
Proyectos conjuntos con Centroamérica.
Intercambio de experiencias con México.
Fondo de emergencia regional para crisis climáticas.
Conclusión
Este plan requiere voluntad política, inversión inicial y coordinación entre actores, pero es viable. Cuba tiene historia, tierra y mano de obra; solo falta modernizar, diversificar y abrirse a alianzas estratégicas. La industria azucarera puede ser nuevamente un pilar de la economía cubana.
El costo total para reactivar la industria azucarera en Cuba dependerá de la escala de implementación, los plazos y las prioridades del plan. A continuación, una estimación general basada en los 10 ejes estratégicos:
Estimación de Costos por Área (en USD)
Modernización tecnológica e infraestructura:
Rehabilitación de centrales ($500M–$1,000M).
Automatización ($200M–$400M).
Energía renovable (biomasa: $150M–$300M).
- Logística ($100M–$200M).Total parcial: $950M–$1,900M.
Producción agrícola:
Recuperación de tierras ($50M–$100M).
Semillas y fertilizantes ($80M–$150M).
Riego ($120M–$250M).
- Mecanización ($70M–$200M).Total parcial: $320M–$700M.
Financiamiento e inversión:
Subsidios temporales ($200M–$500M).
- Fondos de garantía ($50M–$100M).Total parcial: $250M–$600M.
Diversificación de productos:
Plantas de etanol ($300M–$600M).
- Derivados químicos ($100M–$300M).Total parcial: $400M–$900M.
Capital humano:
Capacitación ($30M–$80M).
- Escuelas técnicas ($50M–$120M).Total parcial: $80M–$200M.
Sostenibilidad ambiental:
Tratamiento de residuales ($60M–$150M).
- Reforestación ($20M–$50M).Total parcial: $80M–$200M.
Investigación e innovación:
Centro de I+D ($40M–$100M).
- Tecnología (drones, blockchain: $30M–$80M).Total parcial: $70M–$180M.
Costo Total Estimado (rango conservador):
Mínimo: $2,150 millones (ejecución parcial, priorizando centrales clave).
Óptimo: $5,000 millones (plan completo a 10 años).
Fuentes de Financiamiento
Inversión extranjera directa (IED): 40% ($2,000M).
Joint ventures con Brasil, India o UE.
Préstamos internacionales: 30% ($1,500M).
BID, CAF, bancos de desarrollo.
Fondos estatales y cooperación: 20% ($1,000M).
Reinversión de utilidades, ALBA, FAO.
Sector privado nacional: 10% ($500M).
Contratos con productores locales.
Notas Clave
Retorno de inversión (ROI): 5–7 años si se priorizan derivados (etanol, energía).
Ahorros: La generación eléctrica con biomasa podría reducir costos operativos en $50M–$100M/año.
Riesgos: Fluctuación de precios del azúcar, eventos climáticos, y lentitud burocrática.





