Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz
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martes, 9 de marzo de 2021

Un peligro llamado Fidel Castro.


En La Habana se echará a andar pronto un Centro de Estudios con el nombre de Fidel Castro, es la única institución, que según la ley, puede llamarse en la isla como el hombre que en el decir del poeta argentino Juan Gelman montó sobre sí mismo un día e hizo agrandar los portones de la historia. Por voluntad expresa del mismo Comandante, en Cuba están prohibidas las estatuas de Fidel o denominar lugares, calles o instituciones con su nombre. Fue así en vida y es así después de su muerte.


Parte exterior del Centro Fidel Castro

Los organizadores del Centro han podido contar con mucha documentación histórica pero con muy poco material de lo que se consideraría ha atesorado un jefe de estado: Los objetos de valor recibidos como regalo de gobiernos y admiradores extranjeros por Fidel a lo largo de su vida fueron inmediatamente destinados por él, casi siempre en silencio, a museos de artes decorativas en el país o lugares como la Casa de África que gestiona la Oficina del Historiador de La Habana, para ponerlos en función del disfrute y educación de todo el pueblo.

Su uniforme raído, su viejo y pequeño jeep de producción soviética con que acudió al lugar más riesgoso durante los innumerables huracanes que azotan la isla y en el que llegó desarmado al vórtice del disturbio que el 5 de agosto de 1994 su sola presencia convirtió en aplausos y gritos de “¡Fidel, Fidel!” sí estarán allí, dando fe de la austeridad de un hombre que militó en un partido prerrevolucionario con el lema de “Vergüenza contra dinero” y cuya relación con lo material evoca al Quijote con el que alguna vez lo comparó Gabriel García Márquez.


Cronología de la vida de Fidel Castro en el Centro que lleva su nombre

El corazón del Centro Fidel Castro será una biblioteca a donde seguramente acudirán estudiosos de todo el mundo, y muy probablemente muchos norteamericanos, imagino para, entre otras cosas, tratar de comprender, en la documentación allí disponible, cómo hizo este hombre para hacer salir siempre invicto a un pequeño país pobre y subdesarrollado frente al vecino poderoso desde el que se elaboraron más de 600 planes para asesinarlo.

Cuando Cuba apenas tuvo un respiro después del durísimo impacto en su economía del derrumbre de la URRS, Fidel impulsó la apertura de nuevas escuelas de artes visuales y de instructores de arte en todas las provincias del país, la renovación y crecimiento del Museo Nacional de Bellas Artes, nuevas salas para el teatro y la música y espacios en la televisión y en los municipios para multiplicar la disponibilidad de conocimientos con nivel universitario al alcance de todo el pueblo. Por eso la nueva institución ubicada en un lugar neurálgico de la capital cubana no será solo para eruditos o investigadores, su biblioteca, su anfiteatro y su sala polivalente para cine, conferencias, presentaciones de libros y conciertos, pretenden acoger una rica vida cultural al alcance de todos los bolsillos.


Biblioteca del Centro Fidel Castro

Fidel es muy peligroso, Richard Nixon lo comprendió y dejó escrito cuando en abril de 1959 se reunió con él en Washington. Desde que un mes después cruzó el Rubicón de la historia, con una Ley de Reforma Agraria que no perdonarían los monopolios norteamericanos ni la CIA, Fidel no cesó de utilizar el poder revolucionario para dar a los mas lo que solo los menos disfrutaban en Cuba y siguen disfrutando en buena parte del mundo: desde la posibilidad de leer y escribir hasta el más sabroso de los helados, desde graduarse en una Universidad hasta las más sofisticadas cirugías de la vista o el corazón.


Anfiteatro del Centro Fidel Castro

Había que demonizarlo. Pero como el rayo que no cesa, lejos de lo que anunciaron sus enemigos, en la medida que pasa el tiempo, Fidel se vuelve más peligroso. Si no fuera así no habría que intentar borrar las consignas que lanzó, ni asociarle errores de otros, que él criticó y combatió, ni buscar cualquier pretexto para ensuciar su nombre no fuera el lucrativo negocio que es para la industria del odio asentada en Miami.

Fidel no necesita de monumentos ni de instituciones que lo defiendan, como Martí sembró en el pueblo y ese es y será su defensor mejor, pero en una guerra de pensamiento como la actual vale contar con un arma que estimule y organice su estudio y difusión. Ya ladran algunos odiadores en las redes contra el Centro Fidel Castro, no hay mejor augurio para él.

jueves, 14 de noviembre de 2019

El rumbo de Cuba y «la opinión de Miami»

Foto: Granma
Cuando en noviembre de 2016 Donald Trump ganó las elecciones presidenciales de Estados Unidos, un grupo de personas le envió un eufórico saludo en video desde La Habana, que varias publicaciones pagadas por el Gobierno estadounidense difundieron en internet.
Para quienes no han podido verlo, estas son algunas de las frases que se dijeron ahí:
«(Trump) El hombre que hace falta para salir de toda esta situación» (en Cuba).
«Arrastramos a todos los comunistas».
«En Cuba casi todas las personas que sufren las consecuencias del régimen estamos contentos» (con la victoria de Trump).
«No podemos hacerlo solos» (decidir el destino de Cuba).
«Con la elección de Trump renacen las esperanzas en aquellos que las tenían perdidas».
(Con) «la llegada de Trump a la Casa Blanca podemos rescatar ese aliado que siempre tuvimos en la lucha por la libertad en Cuba».
Pocos comentaron entonces tan llamativas declaraciones, a pesar de que una sola de  las varias publicaciones que amplificaron ese video ha recibido, desde la administración de W. Bush hasta hoy, millones de dólares en subvenciones del Gobierno estadounidense, y desde inicios de 2017 a mediados de 2019 –según el sitio Cubamoneyproject– le fueron otorgados por ese mismo Gobierno 440 000 dólares. Tampoco ahora, cuando en su archivo pueden encontrarse varias de las firmas iniciales de una carta que ha acusado a instituciones cubanas de proceder con extremismo e intolerancia. Según la  misma fuente, uno solo de esos firmantes recibió 130 000 dólares del Gobierno de Estados Unidos para fomentar el «cambio constitucional en Cuba», sin que a él ni a ninguno de quienes han participado en eventos y publicaciones para el citado cambio en Cuba  alguien los acuse de «oficialismo» proestadounidense. Ellos, a diferencia de los cubanos que apoyan la Revolución, sí tienen libertad de expresión, debe ser por eso que en tales «medios independientes», como en toda la prensa miamense, no se puede encontrar una sola opinión sobre lo que sucede en Cuba que no ataque de un modo u otro al Gobierno cubano, pero sí es común encontrar la coincidencia total con el discurso trumpista sobre la Isla.
¿CÓMO SE LLAMA LO QUE HACEN LOS EMPLEADOS DE LOS MEDIOS DEPENDIENTES DE EE. UU.?
Cualquier información sobre quienes, a sueldo de EE. UU., cumplen la tarea de invisibilizar la guerra económica es un atentado a la libertad de pensamiento y expresión. Si una persona va a la embajada de Washington en La Habana a instruirse sobre cómo derrocar el sistema que los cubanos acabamos de proclamar en la Constitución con el 87 % de los votos, o se integra a (y cobra de) proyectos cuyo objetivo confeso es el «transitional change»,  financiados por la Open Society de George Soros, madre de las «revoluciones de colores» terminadas en sangre y fuego en medio mundo, solo basta que se le cuestione por ello para convertirla en mártir de la libertad, no sin la ayuda involuntaria del silencio burocrático mezclado con la comunicación torpe. Y a quien le cuestione se le acusa incluso de violación de derechos establecidos en la Ley; sin embargo, ese cuestionador no haría más que ejercer lo que la Ley de leyes le concede en su artículo 4: «Los ciudadanos tienen el derecho de combatir por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución». Ver a los pueblos de Argentina, Ecuador  y Chile rebelarse contra las recetas del Fondo Monetario Internacional (FMI) hace inevitable recordar cómo los amigos de Soros hablaban en su «laboratorio de ideas» sobre la «necesaria entrada de Cuba» a ese organismo.
Pero si lo que hizo Trump con el Presidente de Ucrania es «traición a la Patria», porque conspiró con un gobierno extranjero para dañar a un compatriota, ¿cómo se llama lo que hacen los empleados de los «medios independientes» que él financia para invisibilizar el bloqueo y culpar de sus efectos al Gobierno de Cuba?¿Qué le pasaría en el paraíso de la libertad de expresión a quienes aparecieran en un video pidiendo a China o a Rusia tomar medidas que dañen a Estados Unidos?
En medio del nuevo escenario creado por el recrudecimiento del bloqueo regresa la oportunidad de lo que la académica británica Emily Morris describió hace algún tiempo como «un grupo mayoritariamente financiado y asentado en los Estados Unidos, y abrumadoramente dominado por émigré “Cubanólogos”, como se definen a sí mismos, que son profundamente hostiles al régimen de La Habana». Un comportamiento tan sectario que Morris lo llama «la opinión de Miami». ¿Sus soluciones?, las que ahora mismo vimos hacer estallar a Ecuador y Chile: «políticas centradas en la apertura de la economía a los flujos mundiales de capital, la privatización de activos estatales, la desregulación de precios y salarios, y recortes al gasto social». Morris ha precisado: «Las principales figuras desde 1970 han incluido a Carmelo Mesa-Lago, de la Universidad de Pittsburgh, “el Decano de los Estudios de Cuba” y autor de más de 30 libros; y su frecuente co-autor Jorge Pérez-López, director de asuntos económicos internacionales para el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, un negociador clave del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), y a la cabeza por muchos años de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana (ASCE)».
Desde las páginas del diario español El País, el «decano de los estudios de Cuba» y economista más consultado para hablar sobre ella en ese periódico, seguramente interesado como el que más en la construcción del socialismo y la defensa de la soberanía nacional en esta Isla, con el bloqueo a toda vela, reprochaba a Raúl en 2015: «no ha respondido a los pasos de Obama con concesión alguna», y en junio de 2017 afirmaba que «el Gobierno cubano entró en pánico tras la visita de Obama».
Pero es obvio que si las autoridades cubanas se negaron a aplicar sus recetas en medio de la agudísima crisis económica tras el derrumbe de la URSS, cuando el neoliberalismo era moda, mucho menos las ejecutarán ahora cuando está a la vista su fracaso en todas partes, por eso hay que sumar otras voces y presentar como «consenso» lo que no es más que un viejo plan vestido con ropa nueva.
EN DEFENSA DE LOS INTERESES DE LOS MÁS HUMILDES
¿No hay que cambiar cosas en Cuba? Sí, y no pocas, entre ellas tener una prensa capaz de no entregarle el monopolio del análisis económico a espacios que pagan sus adversarios. El primero que habla de la necesidad de «trabajar distinto» es el Presidente, quien ha insistido en integrar el sector privado al estatal, facilitarle a través de este último la importación y la exportación, y encadenarlo –junto al estatal– a la inversión extranjera, pero también ha llamado reiteradamente en los últimos meses a «enfrentar con sólidos argumentos, desde la Economía Política, la plataforma neocolonial y neoliberal que nos quieren imponer, aferrada a los mitos y fetiches construidos por el neoliberalismo».
Nadie ha renunciado a la ejecución de un grupo de medidas de amplia aceptación en la sociedad cubana, relacionadas con estrategias económicas que el
Gobierno proclamó a inicios del verano y que comenzaron en agosto con un significativo incremento salarial en el sector presupuestado, nunca previsto ni solicitado por los gurúes de la «prensa independiente», aunque se haya hecho más dificultosa su implementación en medio de la actual situación de guerra económica intensificada. Mucho menos a la estrategia de transformación contenida en los Lineamientos. «Vengo a entregar el compromiso de trabajar y exigir por el cumplimiento del programa que nos hemos dado como Gobierno y como pueblo en los Lineamientos de la política del Partido y la Revolución, a corto, mediano y largo plazos», dijo el Presidente Díaz-Canel el día en que fue electo por primera vez al frente del Gobierno y el Estado cubanos.
Para la maquinaria arriba descrita, la culpable de las actuales dificultades no es la burocracia imperial que aprieta aún más el tornillo del bloqueo sino la del Partido Comunista  de Cuba que conspira en secreto contra el Presidente. Nada mejor para responder esa opinión que las palabras del propio Miguel Díaz-Canel: «han ido escalando en el ataque a lo que nos une –el Partido– y lo que nos defiende –nuestra prensa–, descalificando continuamente a ambos y tratando de fracturar y separar lo que viene de una misma raíz y crece en un mismo tronco».
Según los agudos pensadores que difunde la Cuba Internet Task Force, creada por la Casa Blanca, la competencia por quién actúa de manera más corrupta entre Biden y Trump nunca será un problema del sistema, como tampoco lo es la imposibilidad de regular la venta de armas que mata personas todos los días en suelo estadounidense, pero que no llegue diésel a Cuba por el apretón trumpista a la guerra económica, ese sí es un problema sistémico… del socialismo.
Y no es que en Cuba no haya burocratismo y también burócratas, más preocupados por servir a sus intereses que al pueblo y a la Revolución. Ninguna obra es infalible, porque está hecha por hombres y mujeres imperfectos, pero si el Partido y el Gobierno cubanos se han sostenido en medio de tantas agresiones y calumnias, es por tener  mayoritariamente en sus filas a muchos de los mejores hijos del pueblo, que han defendido a viento y marea los intereses de los más humildes, aquellos en los que jamás han pensado ni pensarán la cubanología, sus financistas y el sistema de medios de comunicación dependientes del extranjero que los amplifica.
No se debería olvidar que en 2013 estas mismas  personas, en rol de sacerdortisas desde un virtual Delfos cubano, auguraban –eufóricas con la desestabilización que impulsó Obama en Venezuela tras la muerte de Chávez– una  «contracción de hasta el 10 % del producto bruto interno, en una recesión de dos o tres años». Seis años y medio después, a pesar del entonces inimaginable ataque económico trumpista contra La Habana y Caracas, su sabio pronóstico aún no se cumple.
¿Alguien con un mínimo de seriedad puede dudar que dentro de seis años más la Revolución cubana estará aquí, Trump será un mal recuerdo, Cuba continuará renovándose y la «opinión de Miami» seguirá diciendo que vamos mal porque no hacemos lo que ellos quieren?

viernes, 18 de mayo de 2018

Informatización cubana: Más allá de infraestructuras, contenidos y servicios.

 Por Iroel Sánchez

A inicios de 2017 Granma publicó un reportaje sobre Onay Martínez, un ingeniero informático devenido fruticultor exitoso en tierras en usufructo ubicadas en la provincia de Pinar del Río.

Onay refiere allí cómo se comunicó por correo electrónico con el Instituto de Investigaciones en Fruticultura Tropical y recibió de ellos asesoría decisiva para su proyecto agrícola, además de contar cómo mediante el uso de Internet él y su hermano encontraron información de utilidad sobre variedades y tecnologías de cultivo que les permitieron producir en 2016 “82 toneladas de mango con destino a los mercados, la industria y el turismo”, y “2,7 toneladas de carne aportadas por los carneros que crían con el propósito de controlar la hierba entre los campos de frutales”

Es una muestra de cómo el uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) para acceder al conocimiento en el momento oportuno pueden jugar un rol decisivo en el viraje productivo que necesita Cuba.

No se trata de una utopía, mirando hacia otra experiencia, sería imposible imaginar la viabilidad de la que hoy constituye la principal fuente de ingresos por exportación del país, los servicios médicos, sin tomar en cuenta el rol imprescindible en ello de un servicio como Infomed, surgido en medio de la crisis económica de los años noventa en Cuba y que permitió sostener y elevar la calidad de la formación de los profesionales cubanos de la salud, socializando la información científica producida en el país y la obtenida por Internet, junto a otras fuentes, a partir de un mínimo ancho de banda tanto nacional como internacional. Imaginar el éxito de la medicina cubana a nivel mundial sin Infomed es imposible.

El éxito reciente de una aplicación que socializa la disponibilidad de productos en una de las más importantes cadenas de tiendas del país hace pensar, por ejemplo, en la utilidad de que el fondo de inventarios ociosos de las empresas cubanas, seguramente ya digitalizado en la mayor parte de ellas, se compartiera en la red nacional y lo que eso significaría en ahorros de importaciones y eficiencia.

Apliquémoslo entonces a la inversa. Cómo con mayor infraestructura tecnológica en el país, se nota la ausencia de proyectos en nuestra industria y nuestra agricultura donde los recursos invertidos en infraestructuras tecnológicas no acaban de tener el urgente impacto productivo del que tan necesitados estamos.

El imprescindible énfasis en el desarrollo de infraestructuras, debe estar aparejado al despliegue de servicios y contenidos, y además ir acompañado de un esfuerzo educativo de directivos, trabajadores y la sociedad toda para desarrollar habilidades que contribuyan al uso creativo y crítico de las TIC. Por más computadoras y conectividad que tengamos, si la formación cultural no es convergente con el desarrollo infraestructural, el subdesarrollo nos seguirá acompañando por mucho tiempo. Por no hacer ese énfasis , el uso subdesarrollante de la Internet es una triste realidad en muchos países donde la inversión en infraestructura no ha estado acompañada del desarrollo de servicios nacionales ni de la educación del pueblo para ello. Lejos de impactar hacia el desarrollo, ha devenido en más dependencia y subdesarrollo.

Mirando en nuestra programación televisiva, uno se percata de que se desaprovecha su carácter de servicio público para educar en este sentido. Como tendencia, los espacios asociados a esta temática divulgan una lógica sobre las TIC más basada en la publicidad comercial que en fomentar una cultura crítica y creativa de su uso.

Teniendo un espacio como Universidad para todos que, integrado a los Joven Club y a los centros de educación superior, pudiera ser una fuente de educación popular sobre estas tecnologías, se echa de menos que con excepción de un curso impartido hace más de siete años sobre EcuRed, las temáticas de las TIC estén ausentes allí.

Aspectos como la ciberseguridad, la construcción colectiva de contenidos, la protección de la privacidad, el uso responsable y ético de las redes sociales, la protección de los menores en los entornos digitales… son apenas unos pocos de los asuntos sobre los que urgentemente nuestro pueblo debería ser instruido para hacer un uso creativo, crítico, culto y descolonizador de las TIC para el desarrollo.

La casi recién nacida Unión de Informáticos de Cuba, cuya concepción busca hallar una solución que integre la creatividad individual fomentada por estas tecnologías con el proyecto colectivo de nuestra sociedad y conectarlo con las prioridades del desarrollo, puede aportar al enorme potencial profesional existente en el país.

Que coincidan cada 17 de mayo entre nosotros el Día mundial de las telecomunicaciones y la Sociedad de la información y el Día del campesino, es una excelente oportunidad para que pensemos y profundicemos en estos temas.

Onay (a la derecha) y su hermano Omar, han establecido una próspera finca en lo que fue un monte de marabú.Foto: del autor
PINAR DEL RÍO.–El día que por fin le entregaron un pedazo de tierra, estaba tan llena de marabú que ni siquiera tuvo la posibilidad de caminar por ella.
Como no se podía marcar, el funcionario de la agricultura municipal que lo acompañó para mostrarle el lugar, le dijo que comenzara a desmontar, hasta completar 13,42 hectáreas.
«Cuando llegues a esa cantidad, te paras, que esa es tu tierra», le dijo antes de marcharse.
Era la tercera ocasión en que Onay Martínez solicitaba un terreno en usufructo para plantar frutales.
Las dos anteriores se lo habían denegado, con pretextos que no lograron convencerlo. «Lo que pasa es que yo soy ingeniero informático. No tenía experiencia como campesino y por eso nadie creía en mí».
Aun así, siguió insistiendo. «Les dije a los de la agricultura que me avisaran donde hubiera una tierra ociosa, que nosotros iríamos para allá».
Pero la asignación del área no sería el único obstáculo. «Como no teníamos dinero, fuimos al Banco a pedir un crédito de 100 000 pesos, y tampoco nos lo quisieron dar. Nos dijeron que para prestarnos esa cantidad, debían aprobarlo a nivel nacional».
Después de una larga negociación, Onay recuerda que finalmente el director del Banco del municipio accedió a concederle el préstamo, pero fraccionado en cuatro partidas y con una tasa de interés mayor.
«Con la tierra y el dinero en la mano, lo primero que hicimos fue empezar a desmontar el marabú, y conversar con los campesinos que más sabían.
«Después, establecimos contacto por correo electrónico con el Instituto de Investigaciones en Fruticultura Tropical y aceptaron  recibirnos, y también nos remitieron a la cooperativa Héroes de Yaguajay, de Alquízar.
«Con la bibliografía y la información que nos facilitaron, nos sentamos en Internet y estudiamos las tendencias de comercialización de mango a nivel internacional.
«En total seleccionamos siete variedades  —tres de ellas con potencial para exportar— que nos permitían tener presencia en el mercado desde mayo hasta noviembre, y comenzamos a plantar».
Con una coa y una cavadora, porque tampoco en su tierra había posibilidades de riego, sembraron las primeras cuatro hectáreas, pero los problemas continuarían.
«Solo sobrevivió el 70 % de las plantas debido a la falta de agua», rememora Onay.
Ante este nuevo tropiezo, volvió a Internet en busca de información, y además se acercó a la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales (Actaf).
De esa manera conoció de la agricultura de conservación, y sus fórmulas para mitigar los efectos de la sequía y proteger el suelo.
«Resembramos lo que habíamos perdido y continuamos plantando, con un nivel de supervivencia del 95 al 98 %».
Durante algo más de dos años, Onay y su hermano Omar estuvieron atendiendo la finca después de culminar su jornada laboral en la sede de la empresa Copextel, en el municipio pinareño de Los Palacios, hasta que en el 2012 al joven informático devenido agricultor, le llegó la oportunidad de cumplir una misión internacionalista en Venezuela.
Aunque su hermano quedó al frente, su partida generó preocupación en los acreedores y en el sistema de la Agricultura. «¿Qué hace un hombre al que le dieron tierra, en Venezuela?», dice que se cuestionó más de una vez.
Sin embargo, asegura que la experiencia en la nación sudamericana le sirvió para seguir documentándose a través de  Internet, sobre cómo mejorar los cultivos, y para poder comprar un tractor e implementos de trabajo, con los ahorros de los dos años y medio de misión.
Al cabo de ese tiempo, recuerda que le tocaría tomar una difícil decisión. «La hierba se nos iba delante, el tiempo no alcanzaba y tuve que dejar mi puesto en Copextel para dedicarme por completo al trabajo en el campo».
Antes lo había hecho Omar, quien se desempeñaba como económico en esa misma entidad.
Desde entonces a la fecha, los dos hermanos han logrado establecer una próspera finca que ya abarca 22 hectáreas, con 31 especies de frutales, entre las que sobresalen 2 000 plantas de mango, 800 de guanábana, 350 de guayaba, 300 de chirimoya y 200 de aguacate.
En el 2016, de ella salieron 82 toneladas de mango con destino a los mercados, la industria y el turismo. Además, 2,7 toneladas de carne aportadas por los carneros que crían con el propósito de controlar la hierba entre los campos de frutales.
No obstante, Onay y su hermano aseguran que este es apenas el principio. A medida que las plantaciones, que todavía son muy jóvenes, se sigan desarrollando, las entregas se multiplicarán.
Para este ingeniero pinareño de 41 años, su próxima meta es lograr que sus producciones puedan exportarse.
Bajo la asesoría del movimiento de la agricultura urbana, suburbana y familiar, ha venido preparando la finca con ese objetivo, realizando las podas a baja altura, utilizando abonos orgánicos y construyendo las naves para la maduración y la clasificación de las frutas.
«Esa es nuestra mayor aspiración. El país lo necesita, y sería un reconocimiento a la calidad de lo que producimos», dice Onay, quien ya le ha vendido mango, aguacate y ciruela china al turismo, y prevé incorporar pronto otros renglones como la guanábana y el limón.
A ocho años de que decidiera apostar por el trabajo en el campo, ya nadie duda de su voluntad y de su perseverancia. «Pero no ha sido fácil —advierte— aquí todo se ha sembrado con una coa y una cavadora. Nunca hemos tenido agua para el riego, ni electricidad».
Por eso, en un cartel a la entrada de la finca, se sigue leyendo Tierra brava, el nombre con que decidió bautizarla aquel día que llegó allí por primera vez, y sus sueños de futuro agricultor se toparon con un monte tupido de marabú.

martes, 3 de octubre de 2017

El huracán Irma y el regreso de una normalidad indeseada


Algunas de las cosas vistas en estas difíciles jornadas son necesarias más allá de una contingencia...


IROEL SÁNCHEZ

3/10/2017 

Son imágenes inolvidables de estos días el niño que salvó de las aguas un busto de Martí, o el habitante cercano al Malecón habanero al que el mar le inundó la vivienda justo hasta el borde de una foto de Fidel.(Yander Zamora / Granma)

Huracán Irma: Fenoméno climatológico formado en el Océano Atlántico el 30 de agosto de 2017 cerca de las islas de Cabo Verde. En su rumbo al Caribe alcanzó la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson. Es el cuarto huracán de la temporada ciclónica 2017. Penetró por Cayo Romano, al norte de Camagüey, a las 21:00 pm del 8 de septiembre. Árboles y postes caídos, casas sin tejado, inundaciones costeras, daños en la infraestructura hotelera fueron las principales afectaciones a Cuba. De igual forma, la Defensa Civil de Cuba, a través de un comunicado, informó que hubo diez personas fallecidas. 

Han transcurrido tres semanas del impacto del huracán Irma sobre Cuba y la vida va volviendo a la normalidad pero hay una parte de esa normalidad que no debiera regresar.

Entre tantos y variados efectos del huracán, que han abarcado la mayoría de las provincias, uno solo suele referirse como positivo: la acumulación de agua embalsada después de un prolongado proceso de sequía. Pero además de las lecciones y experiencias acumuladas para actuar en ocasiones similares, algunas de las cosas vistas en estas difíciles jornadas son necesarias más allá de una contingencia.

Más y mejor información: El modo transparente en que ha fluido la información, tanto durante las etapas de preparación como en la recuperación, la presencia y argumentación constante de los principales responsables a todos los niveles de las actividades que afectan al pueblo no debería regresar a la situación anterior al paso del meteoro, sino convertirse en algo normal en los contenidos que difunde nuestra prensa. Igualmente el modo en que se ha divulgado la ocurrencia de delitos y la respuesta que han recibido por los órganos responsables de su enfrentamiento.

Implicación de las entidades con su entorno: La exigencia de que cada unidad empresarial o de servicios es responsable de la limpieza y el orden en su entorno que se aplicó en los días más críticos no tiene por qué relajarse en un paisaje donde los comercios y servicios —estatales o privados—, ya sea un gran complejo comercial, un CUPET o un kiosco, no tienen ni un cesto cercano donde sus clientes puedan depositar los desechos que generan, son indiferentes a buscar la atención establecida a personas en desventaja social o con problemas de salud mental que a veces se establecen en sus alrededores y miran hacia otra parte cuando a sus puertas concurren revendedores y especuladores.

Mejor higiene comunal: Se ha hecho un esfuerzo colosal movilizando recursos para limpiar las ciudades, especialmente en la capital, que en estos días se aprecia más limpia. Pero si no se diferencia el tratamiento a quienes generan desechos por una actividad económica o por una construcción, de la basura doméstica, y se castiga con severidad y difusión el daño a la higiene colectiva, es muy posible que pronto estaremos como antes del paso de Irma, además del impacto que esto genera sobre los sistemas de drenaje y los riesgos para la salud que implica. El papel disuasivo de la mayor presencia de agentes del orden público e inspectores en la calle que se aprecia en La Habana puede ayudar, pero la comunicación es clave, todavía hoy pocos habaneros conocen de cuánto es el valor de una multa por arrojar desechos en la calle o dañar un contenedor de basura. Por otra parte, mucho puede resolver la actividad comunitaria de los CDR, que vivió un impulso en estos días, en aquellos lugares donde la hierba sigue inundando solares yermos y parterres. 

Priorizar la comodidad de quien recibe un servicio sobre la de quien lo brinda: Se han acercado y concentrado en las oficinas de trámites (representantes de las Direcciones de Vivienda, Trabajo, Comercio, Planificación Física, el Banco…) para facilitar a los damnificados la obtención de recursos para recuperar sus viviendas, minimizando los desplazamientos y el tiempo de las gestiones a realizar. Desde los comercios y ómnibus con puertas clausuradas para comodidad de porteros y cobradores hasta colas al sol en las entradas de los bancos con asientos disponibles en su interior, la norma de las entidades que brindan servicios al pueblo es muchas veces lo contrario y deberían hacer de este un principio cardinal.

Combate a la especulación: Los gobiernos locales han regulado la venta de algunos productos de alta demanda cuya producción disminuyó por los daños del huracán para evitar el acaparamiento y facilitar el acceso de la mayoría a lo que, de no hacerse así, sería privilegio de quienes pueden pagar más. Se ha divulgado el papel de la fiscalía en las violaciones a la legalidad y estimulado la denuncia de delitos oportunistas, una actuación excepcional que debe convertirse en regla.

Más cubanos comunes en la pantalla: La imagen de los cubanos de la Cuba profunda ha estado mucho más en nuestra televisión, sobre todo esos que han sido golpeados por el huracán y se les ve la sencillez a flor de piel; también los trabajadores, militares y vecinos protagonistas de la recuperación. Son imágenes inolvidables de estos días el niño que salvó de las aguas un busto de Martí, o el habitante cercano al Malecón habanero al que el mar le inundó la vivienda justo hasta el borde de una foto de Fidel, en un detente que tiene más de leyenda que de misterio. No fueron las únicas donde apareció ese santoral laico de Fideles y Ches en casas humildísimas golpeadas por el huracán, que luego no veremos sino en algunos productos de quienes lucran con nuestras carencias, pero claro, extirpando a Martí, Fidel y el Che.

Esa Cuba, la de los más, es la que ha logrado que aun cuando queda un largo trabajo por hacer —fundamentalmente en la recuperación de las 158 554 viviendas afectadas total o parcialmente, así como en instalaciones fabriles y agropecuarias que perdieron buena parte de sus techos—, los servicios eléctricos, de agua y la vialidad hayan sido restablecidos en toda la isla y todos los estudiantes hayan regresado a sus escuelas, no se hayan desatado epidemias ni situaciones críticas de salud, mientras la amplia red de instalaciones sanitarias que abarca todo el país ha mantenido su vitalidad.

Que pasen lo más rápido posible los efectos materiales de Irma va a depender de recursos y circunstancias económicas sobre las que no tenemos todo el control, pero tal vez el hecho de que perdure y se generalice lo bueno que ha brotado para combatir el mal que nos ha hecho, nos deje soluciones para problemas y situaciones de nuestra cotidianidad a veces golpeada por huracanes no atmosféricos pero también muy dañinos, y que nunca deberían ser normales.

( Tomado de Cubahora)

viernes, 16 de junio de 2017

¿A quién dañan los anuncios de Trump sobre Cuba?

La Casa Blanca ha confirmado que hoy, el Presidente Donald Trump anunciará las medidas que ha prometido “por los derechos humanos” en Cuba...

IROEL SÁNCHEZ16/06/2017


El anuncio trata de restricciones asociadas al modo en que los norteamericanos pueden viajar a Cuba(Fernando Medina Fernández / Cubahora)

El posible retroceso invertir la politica de Estados Unids havia Cuba le costaria a la economía estadounidense 6.600 millones de dólares y afectaría a 12.295 empleos estadounidenses durante el mandato del gobierno de Trump.

Principales áreas afectadas por el posible retroceso:

Viajes: Retirar los viajes ampliados podría costar a las aerolíneas y líneas de cruceros $ 3.500 millones y afectar a 10.154 empleos en esas industrias.
Fabricación: La revocación de la autorización para las exportaciones de manufacturas causaría un golpe de casi $ 1 mil millones a las empresas estadounidenses y podría costar hasta 1,359 puestos de trabajo.
Inmigración: La reinstalación de la Politica ''Pies secos, pies mojados'' costaría a los contribuyentes estadounidenses $ 953 millones durante cuatro años.

Finalmente, después de anuncios y más anuncios, ha llegado el día. La Casa Blanca ha confirmado que este 16 de junio, desde un Teatro en Miami con nombre de un agente de la CIA, el Presidente Donald Trump anunciará las medidas que ha prometido “por los derechos humanos” en Cuba.

Según han revelado diversas fuentes, concretamente el anuncio trata de restricciones asociadas al modo en que los norteamericanos pueden viajar a Cuba y limitaciones a acuerdos con empresas estatales cubanas. Todas las informaciones coinciden en señalar una persona -el Senador Marco Rubio- como el principal promotor de las medidas.

Pero, de ser así, el efecto que provocará el anuncio no irá en la línea de la visión de derechos humanos tal y como la interpretan Trump y Rubio: promoción de la iniciativa privada y la democracia representativa en Cuba.

Como ha señalado la ensayista británica Emily Morris “si la administración Trump adopta una línea dura, perjudicará a los emprendedores emergentes más que al estado, al tiempo que se reforzará los esfuerzos de Cuba para encontrar nuevos socios en otros lugares”. Gracias a la política de Obama, es con el sector privado con quienes se relacionan la mayoría de viajeros norteamericanos que llegan a la Isla y a quienes le reportan más ingresos. Además, con seguridad se dañará consecuentemente el retorno de las inversiones que muchos cubanoamericanos han hecho o prevén hacer en hostales, restaurantes y autos de alquiler a nombre de sus familiares en Cuba.

Otros afectados serán los viajeros norteamericanos que, si es cierto lo revelado por el sitio Político Magazine, tendrán que llevar un registro de sus actividades en el territorio enemigo más detallado que la “hoja de ruta” de un chofer a cargo de un vehículo estatal en Cuba.

En cuanto a la promoción de valores democráticos, el hecho de que una persona -Marco Rubio-, se dice gracias a su apoyo a Trump en su ataque al Obamacare- influya más en una decisión del Presidente que la opinión mayoritaria del electorado norteamericano, que según el Centro de Investigaciones Pew apoya en un 75% las políticas que las decisiones de este viernes buscan revertir. No es un buen ejemplo de democracia para los cubanos del que se enterarán no por la “propaganda del régimen” sino por sus familiares en Miami.

Al parecer, las decisiones adoptadas por Obama que más han beneficiado políticamente al gobierno cubano se mantienen en pie: el cambio de la política de pies secos-pies mojados de acoger automáticamente a emigrantes cubanos y el cese del programa para alentar la deserción de médicos cubanos que trabajan en terceros países porque son consistentes con el discurso de Trump sobre migración.

En lo económico, el principal beneficio de la política de Obama para el sector estatal de Cuba no ha sido el mínimo comercio bilateral que ahora Trump amenaza con restringir. Mucho más impacto ha tenido su efecto indirecto en la deshinibición de los aliados de Estados Unidos. Ello se tradujo en visitas de mandatarios de Europa, Canadá y Japón enfocados en la inversión y el comercio, el acuerdo alcanzado de diálogo político con la Unión Europea, y el incentivo que ello significó para destrabar las negociaciones sobre la deuda externa con el Club de París.

No deja de ser sintomático que el día D de los anuncios trumpistas -desmintiendo la “Cuba en vilo” por las medidas de Trump de que ha hablado cierta prensa- sorprenda al canciller cubano de gira por Europa, donde por cierto no están muy contentos con el Presidente-empresario. En todo caso la actitud de Cuba recuerda unas palabras del Che Guevara que casualmente transmitió el programa de la televisión cubana La pupila asombrada la noche de este jueves: “No fijamos nuestra posición, escuchando, mirando lo que hacen los EE.UU. Hacemos nuestra política internacional.”

El anuncio de Trump podrá fortalecer la imagen de Marco Rubio entre los sectores duros en Miami, que -dicho sea de paso- ya no son mayoritarios. Pero lo que es en Cuba, y también en el mundo, traerán más daño que beneficio a los interseses estadounidenses.