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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz
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jueves, 16 de abril de 2026

Esperando una evaluación pública del Programa Económico y Social del Gobierno para 2026

Algunas ideas sobre el primero de los diez objetivos generales del Programa: 

“Propiciar un entorno macroeconómico que favorezca la actividad productiva y el incremento de los ingresos externos.”






Terminamos la primera quincena del cuarto mes de este año 2026 y no existen aún datos del comportamiento del primer trimestre. Es demasiado pronto aún. Pero la simple observación nos dice que no debemos esperar mejorías en la mayoría de los indicadores. Algo comprensible, dadas las condiciones de restricciones extremas que enfrenta el país, condenado por el régimen de Trump a recibir exiguas cantidades de combustible.

Siempre me llama la atención la insistencia de algunos en demostrar que las acciones de ese régimen contra Cuba tienen apenas un efecto marginal sobre la dinámica de la economía nacional y sobre la vida cotidiana de los cubanos, y toda la responsabilidad se la cargan con las ineptitudes del gobierno/Estado.

Esto, a pesar de que la propia Administración de Trump se ocupa de repetir incesantemente que las medidas que han tomado tienen el propósito inicial de ahogar la economía del país para provocar con ello un “cambio de régimen” desde adentro. Nada novedoso si recordamos aquel famoso memorando de inicios de los sesenta que sostenía la misma recomendación.

“Deben emplearse con prontitud todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba… para provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”. (Memorando del subsecretario de Estado Lester D. Mallory, emitido en 1960)

Pues bien, este nuevo régimen que Mr. Trump lidera los ha empleado prácticamente todos, los ha enarbolado públicamente, los ha explicado con pelos y señales. Y es por eso mi asombro, cuando personas inteligentes se empeñan en reducir el impacto que esto ha tenido sobre el país entero, incluso sobre los que hoy viven fuera de Cuba o aquellos que en una posición todavía más radical niegan ese daño.

Pero tendría que decir que también me llama la atención lo que nos ocurre aquí adentro, en Cuba, cuando personas igual de inteligentes se lo cargan todo al bloqueo y ahora a Trump, e intentan con ello exonerar de responsabilidades al gobierno/Estado por los resultados de su gestión.

Ocurre que, mientras hemos logrado una contabilidad detallada de los daños que el bloqueo nos ha provocado, no hemos logrado hacer la contabilidad de los costos que los errores, los vaivenes, las demoras, las inconsistencias, las burocracias, las ineptitudes, las complacencias y las pocas ganas de trabajar de algunos nos han costado y nos siguen costando.

Hemos sido mejores contadores para estimar los daños del bloqueo, algo muy necesario, pero a la vez hemos sido muy malos para calcular el costo de nuestros propios errores.

Pero hoy ya tenemos el Programa Económico y Social del Gobierno para el año 2026. Por suerte, le ha sido cambiado el nombre y ya no hay que andar con las “distorsiones” a cuestas, lo cual para nada quiere decir que no existan, molesten y entorpezcan.

Es además un programa enriquecido con una consulta popular, algo sin dudas necesario, pero que de ninguna manera es garantía de su éxito, porque existen otros factores, entre ellos las propias circunstancias, que tienen una influencia decisiva en esos resultados.

Espero, no obstante, que en la primera sesión de la Asamblea Nacional se haga una evaluación pública por las autoridades competentes de cómo van esos diez objetivos, atendiendo a que constituyen la columna vertebral del programa de gobierno, publicado recientemente después de haber sido enriquecido con la incorporación de la discusión con la población.

No sería ocioso, sin embargo, avanzar algunas ideas sobre el primero de los diez objetivos generales, el cual es sin dudas decisivo. Su enunciado es el siguiente: “Propiciar un entorno macroeconómico que favorezca la actividad productiva y el incremento de los ingresos externos.” Tiene 9 objetivos específicos, 46 acciones y 18 indicadores.

Echemos una mirada a los objetivos específicos de ese primer objetivo.

Mantener el déficit fiscal en los niveles aprobados, adecuando las medidas presupuestarias al actual contexto.

Según lo informado hace un mes, parece posible que este objetivo se cumpla. Sin embargo, llamo la atención sobre que una disminución de la actividad económica puede afectar la recaudación impositiva, fuente principal de los ingresos presupuestarios.

Perfeccionar los mecanismos de formación, regulación y control de precios con mayor impacto en la economía y la población.

Hay once acciones asociadas a este objetivo. Algunas acciones ya están incluidas en el decreto ley 114 sobre la comercialización de productos agropecuarios. Sin embargo, nuestra economía sigue siendo hoy una economía de demanda, con serios déficits de oferta y una inestabilidad en el suministro considerable, ello puede convertirse en un obstáculo no para el perfeccionamiento de los mecanismos de formación de precios, sino para alcanzar lo que se persigue con ese perfeccionamiento. 

Reducir la liquidez en circulación, ofreciendo a la población y actores económicos nuevos instrumentos de ahorro e inversión financiera.

Será difícil lograr tasas de interés que incentiven el ahorro de la población mientras la inflación se mantenga en más de dos dígitos. Otro aspecto a considerar es “la confianza perdida” y el otro es que en nuestro país existe una alta propensión media y marginal a consumir, entre otras razones por el deterioro de la capacidad de compra del salario, en parte debida a la inflación, en parte a las tasas de cambio y en parte a la dolarización de la economía.

Facilitar productos de crédito adecuados a las nuevas condiciones de la economía.

Es sin duda un objetivo importante. Ocurre que la cultura de trabajar con crédito no está muy extendida en Cuba. El otro asunto a considerar es que nuestro mercado está dolarizado, mientras que los créditos se conceden en pesos cubanos.

Consolidar la implementación del nuevo mecanismo de gestión, control y asignación de las divisas para todos los actores económicos.

La confianza o, mejor aún, la capacidad para generar confianza en el sistema bancario nacional, será decisiva. Hasta el momento no hay datos públicos acerca de cómo van funcionando los mecanismos de asignación de divisas: ¿cuántas empresas han accedido? ¿Cuál ha sido el volumen de operación? ¿Cuál ha sido la demora promedio en cerrar una operación? Sería una información que permitiría evaluar cómo se avanza en este objetivo.

La diversificación de medios y canales de pago en el exterior, otra de las acciones de este objetivo específico, ha tenido en la aprobación de un grupo de entidades financieras no estatales su primer paso.Continuar la implementación del proceso de dolarización parcial de la economía.

No aparece en este objetivo específico ninguna acción dirigida a amortiguar los efectos negativos de este proceso, ni tampoco a preparar los procesos de salida paulatina de la dolarización parcial. Llama la atención que una de las acciones exprese la necesidad de acciones que “permitan controlar las desviaciones del objetivo a alcanzar”; sin embargo, no aparece cuál es ese objetivo.

Implementar las transformaciones cambiarias.

Se ha implementado un mercado cambiario que hasta el momento no ha logrado reducir la influencia del mercado cambiario informal. Consolidar el proceso de bancarización con el propósito de facilitar la actividad económica y la transparencia fiscal.

Sin duda, es uno de los objetivos de más difícil ejecución, porque incluso requiere de ciertas condiciones materiales e infraestructura. En estos tres primeros meses del año no parece que se haya avanzado lo necesario.

Actualizar la política para el uso de los activos virtuales a partir de las condiciones actuales de la economía.

No aparecen acciones asociadas a este objetivo. Confieso además mi desconocimiento sobre la política de activos virtuales del país. Sin embargo, hay acciones realizadas en el sentido de darle más espacio al uso de los activos virtuales.

Al respecto, se ha autorizado un pequeño grupo de empresas no estatales que podrán realizar estas operaciones, lo cual desde mi perspectiva puede ser beneficioso con una opción que permita una alternativa al cerco financiero que Cuba enfrenta.

En el primer semestre pienso que se debería dar una información de cómo se cumplen esos objetivos examinando cada uno de los 18 indicadores. Ahora mismo ya es posible adelantar que el primero de ellos, el crecimiento del PIB en 1 % respecto a 2025, parece muy difícil de alcanzar.

También habría que evaluar si el cumplimiento de esos indicadores resulta en alguna mejoría perceptible para la población, pues al final de eso es de lo que se trata.

miércoles, 1 de abril de 2026

Actualizan Programa Económico y Social del Gobierno 2026

 En este artículo: actores económicos, Agenda Económica, Crisis, Economía, Gobierno

 


El Programa Económico y Social del Gobierno 2026 define la planificación e implementación para la gestión de crisis, el qué, el cómo y cuándo hacer, para reimpulsar la economía. Es la brújula, la hoja de ruta, el hilo conductor para alcanzar las necesarias transformaciones en el complejo escenario en el que se desempeña la economía.

Está elaborado, sobre la base de los documentos programáticos aprobados en el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba y responde a distorsiones críticas, desequilibrios macroeconómicos internos, así como a impactos externos severos que amenazan la estabilidad y el cumplimiento de los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social al 2030. A escala territorial se encuentra conectado con las Estrategias de Desarrollo Provinciales y Municipales.

La Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano, los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, el Plan Nacional de Desarrollo al 2030, el Programa Económico y Social del Gobierno, el Plan de la Economía Nacional y el Presupuesto del Estado para el 2026, constituyen los documentos rectores que rigen la dirección del desarrollo del país.

Programa Económico y Social del Gobierno 2026

miércoles, 24 de diciembre de 2025

El nuevo mercado cambiario, los nuevos incentivos a la inversión extranjera y el programa de gobierno para la economía. El todo y las partes.


Por Dr Julio Carranza

Nadie podría negar que la economía cubana ha tenido importantes cambios durante los últimos 10 años, hoy está caracterizada por una mayor diversidad en sus formas de propiedad y de gestión, tiene mayores niveles de descentralización, más apertura a la inversión extranjera, mayores espacios de mercado, etc, sin embargo, los problemas más profundos que causan la actual crisis, más allá del duro e innegable impacto de la política de agresión, están aún lejos de haberse transformado en la medida y con la integralidad posible y necesaria.

Recientemente se ha establecido un nuevo intento de mercado monetario, con el propósito de poner bajo control y regulación del Banco Central las transacciones de monedas en el territorio nacional, algunos de sus objetivos son: desplazar la dinámica de los mercados paralelos, actuar sobre la inflación y captar una mayor cantidad de las divisas que por diferentes vías entran al país y que hasta el momento circulan básicamente por circuitos paralelos a una tasa de cambio reportada desde el exterior.

Esta última decisión ha dado lugar a la coexistencia de varias tasas de cambio oficiales, estableciendo espacios de concurrencia diferenciados para los distintos actores económicos, incluyendo a los ciudadanos como individuos.

En realidad, lo nuevo respecto a la situación anterior es la incorporación de una tercera tasa oficial, su carácter flotante y la determinación de los actores que concurren a ella. El diferencial entre las actuales tasa oficiales es enorme, 24, 120 y 410 (esta última se supone bajo flotación permanente, respondiendo al movimiento de la oferta y la demanda y la regulación del Banco Central). Su funcionamiento como lugar de transacciones tanto de venta como de compra de divisas está aún sin haber sido demostrado en la práctica, esto último es fundamental porque mientras así no suceda, los espacios a un mercado paralelo que paga mejor la divisa no se habrán cerrado.

En nuestra opinión, la gradualidad en el avance de estos procesos, hasta su necesaria convergencia en una tasa única económicamente fundamentada, es una necesidad, porque de lo contrario se generarían impactos muy fuertes y abruptos sobre amplios sectores de una población fatigada que recibiría aún mayores golpes inflacionarios. Sin embargo, esa gradualidad no debe ser sinónimo ni de lentitud y mucho menos de parálisis, debería ser parte de una ruta clara y transparente en el manejo articulado de la política económica del país, incluida la política tributaria, la política social, etc.

Efectivamente, esta diversidad de tasas de cambio permite sostener un subsidio a las empresas del estado y evita mayores impactos inflacionarios, una devaluación fuerte y abrupta del tipo de cambio empresarial volvería, como sucedió con el ordenamiento, a un nuevo incremento y mayor subida de los precios relativos.

Sin embargo, a pesar o quizás también como consecuencia, la gran mayoría de las empresas estatales continúan entre la irrentabilidad o niveles muy bajos de rentabilidad, lo cual, entre otras cosas, impide su mayor aporte a los ingresos y presupuestos del gobierno central y acentúa el actual déficit de oferta de bienes y servicios y con esto profundiza la recesión.

Está alternativa para sostener los subsidios temporales y puntuales que requiere el sector empresarial a través de la aplicación de tasa de cambios diferenciadas, con un cambio sobrevaluado para estas, no es la única forma de hacerlo, tampoco necesariamente la más conveniente, es algo que se debería discutir con mayor profundidad, pero los serios problemas del sector empresarial van más allá de los subsidios de que son objeto a través de la política cambiaria o de cualquier otra forma que se pudiera establecer.

El problema de la baja productividad y eficiencia de las empresas no son la consecuencia de un único factor económico, es el funcionamiento general del sistema empresarial el que es obsoleto y debe ser objeto de cambios profundos, incluidos los efectos de la actual planificación burocrática, la insuficiencia de los mercados, la real y efectiva autonomía empresarial, etc.

El establecimiento de un mercado monetario bajo control y respaldo del estado es un factor necesario de la reforma económica que debe ser, así lo han (hemos) venido reclamando una buena parte de los economistas más destacados del país, sin embargo, esto no es efectivo de cualquier forma. Las evidencias han demostrado hasta la saciedad, como medidas fundamentales quedan anuladas o tienen efectos contrarios a sus objetivos preestablecidos cuando se violan factores como la integralidad de las transformaciones y la secuencia que estas deben llevar, como hemos señalado, el ejemplo más notorio, no el único, de estos errores ha sido el ordenamiento monetario largamente estudiado por el equipo de gobierno al que se la asignó esa tarea e implementado de golpe a principios del año 2021, sus negativos resultados han estado y están presentes hasta hoy.

La diversidad de tasas de cambio ha sido empleada en diferentes países en condiciones que se han requerido, pero, dada las distorsiones que esto crea es imprescindible una gran capacidad por parte del estado para conducir y controlar la complejidad de este proceso y un explicito plan de salida hacia una tasa única.

Otra medida importante y positiva, según fue declarado muy recientemente por el gobierno en la última feria de La Habana, ha sido el establecimiento de mayores incentivos y espacios a la inversión extranjera. Un mayor flujo de recursos es vital para la recuperación de la economía, sin embargo, están presentes y casi petrificados, otros factores en el funcionamiento general de la economía interna que con frecuencia anulan los posibles efectos de los mayores incentivos a la inversión foránea. Claro que la falta de capacidad de pago del país es uno de ellos, pero no es el único ni el único importante.

En el caso de Cuba, medidas relevantes como las aquí tratadas: el establecimiento de un mercado monetario bajo control y respaldo del banco central y los mayores incentivos a la inversión extranjera, difícilmente tengan el impacto positivo y prolongado que se pretende si no están conectadas con un programa integral de reestructuración del modelo económico y también de la estrategia de desarrollo del país, al día de hoy nada de eso está claro.

Sin el avance de estas transformaciones internas, tampoco sería posible aprovechar los nuevos espacios que se abren a nivel internacional como resultado de la clara emergencia de un mundo multipolar.

Las recientes medidas que aquí hemos comentado, derivan del también recién presentado y discutido programa de gobierno para “corregir distorsiones y reimpulsar la economía”, sin embargo, como hemos expresado y argumentado en otros textos, este está aún lejos de ser el programa necesario para la conducción certera y sistemática de las profundas transformaciones que con urgencia requiere la economía nacional.

Nada de esto está reñido con la necesidad de atender las prioridades como es, por ejemplo, la gran crisis energética que sufre el país y que se ha acentuado notablemente, es obvio que sin energía casi nada funciona y la economía no puede crecer, hay también otras prioridades a las cuales nos hemos referido en otros textos, pero esto no puede ser un argumento para perder lo que debe ser la perspectiva estratégica de la transformación, sin eso no habrá nada perdurable ni salida posible de le crisis. A pesar de la gravedad de la situación no se debe mantener una mentalidad de simple supervivencia.

No hay dudas de que la economía cubana está en condiciones muy recias, sometida a una política de agresión que se plantea abiertamente derrotar al actual gobierno y cambiar el sistema político al cual dio lugar un proceso revolucionario que se acerca a cumplir siete décadas de difícil existencia.

Pero su posible recuperación no depende únicamente del cese de esa política de hostilidad, cuya dinámica está fuera del alcance del gobierno cubano, depende también y en gran medida, como hemos argumentado en extenso en diferentes textos y espacios, de la rápida, bien diseñada, profunda e integral reestructuración de la economía nacional. El tiempo apremia y aprieta, la economía continúa en caída libre, la contracción en este año 2025 que termina lleva el producto a un nivel muy por debajo del alcanzado hace ya 6 años. Hay soluciones fáciles?, obviamente no, pero la inercia, la insistencia en una ruta claramente agotada, las medidas parciales e inconexas no deben ser una opción, las partes deben integrar de manera articulada y coherente el todo. Es la economía y es la política y es también la economía política, sin esa perspectiva integral no hay avance posible.

24 de diciembre 2025

miércoles, 10 de diciembre de 2025

Algunos apuntes para el actual debate sobre el documento del gobierno cubano “Programa para corregir distorsiones y reimpulsar la economía”, que es y que no es.

Por Dr Julio Carranza

Como había comentado en días pasados, el día 5 se realizó en la Sociedad Económica de Amigos del País, un panel para el debate del documento presentado por el gobierno cubano “Programa para corregir distorsiones y reimpulsar la economía”, ahora les comparto debajo la transcripción revisada y en forma de artículo de mi intervención en el panel.

Que es este documento y que no es este documento
Es un documento importante porque se refiere al desafío de desatar los nudos actuales de la economía nacional.

a) en medio de una crisis
b) en medio de una situación internacional tensa
c) en presencia de una fuerte política de agresión por parte de EEUU
O sea, se refiere a la respuesta que demanda un desafío enorme.
Lo que está en juego es el proyecto nacional de soberanía y justicia social y el futuro de 67 años de revolución.
Tiene la virtud de que se refiere a gran parte de las diferentes dimensiones de la economía nacional y también a otros aspectos fundamentales como la seguridad nacional y la estabilidad de la sociedad.
Que no es este documento:
No es un programa coherente para la transformación integral, profunda y fundamental que, entendemos, necesita la economía cubana.
Consideramos que sin este proceso no hay salida estratégica posible a la crisis. Podrían haber, quizás, logros parciales y temporales.
El documento lista una cantidad importante de objetivos generales (10), objetivos específicos (106), acciones (342) metas e indicadores (264).
Estos objetivos aparecen por lo general expresados en infinitivos, con tono de exhortaciones, sin conexión entre ellos, sin concreción acerca de cómo lograrlos, sin definición de tiempo, sin premisas ni acciones simultáneas, sin indicadores debidamente fundamentados, sin fuentes de recursos, etc.
Algunos ejemplos, hay muchos:
1-Objetivo general 7, indicadores 10: “Por ciento de medicamentos del cuadro básico, 50 % más (pág 64), Que quiere decir exactamente esto?, como se hace?, cuando?, que pasa con el restante 50%.
2-Objetivo general 9, objetivo específico 9.3c (pág 78) “generar electricidad a partir de biomasa cañera”, cómo?, con qué caña?, en qué plazos?
3-Objetivo general 9, objetivo específico 9.3d (pág 78) “realizar la venta de equipos que tributan al uso racional y eficiente de energía y fuentes renovables a través de COPEXTEL, de calentadores solares, kit de paneles de inversores y baterías de 5, 10 y 15 Kw”. En primer lugar se define el sujeto (COPEXTEL), desconociendo la dinámica de la economía en un tejido empresarial que debe ser transformado, por otra parte, los kits de energía no se pueden definir con antelación, suponen análisis específicos a partir de las necesidades de los clientes, etc.
4- Objetivo general 8, o objetivo específico 8.3a (pág 73) “presentar para su aprobación, las acciones que resultaron de la tarea ética” 8.2 “hechos de corrección inferiores al real de 2024”. A que específicamente se refiere esto?
5- Objetivo general 7, objetivo específico 7.14c (pág 63) “facilitar el acceso a jóvenes a una vivienda adecuada” cómo? cuando?, como parte de que política?. Este es un derecho consagrado textualmente en la Constitución, de lo que se trata no es repetirlo, sino de definir cómo se va a alcanzar.
El documento tiene ausencias fundamentales:
No solo debemos referirnos a lo que dice el Programa, sino también a lo que no dice:

Un programa de transformación integral de la economía supone un objetivo general y un horizonte estratégico claramente definido, esto es: a qué tipo de economía y sociedad debemos ir, lo cual supone, además de conceptos y principios claros, la definición de etapas, cada una con objetivos precisos y medibles, áreas de acción, articuladas etapa por etapa, indicadores fundamentados, fuentes de financiamiento y una secuencia correcta, esto último es imprescindible. Planes como el ordenamiento y la bancarización han adolecido de esta condición y han terminado en fracasos.
El Programa debería tener una fase claramente definida de restitución de los equilibrios macroeconómicos y estos, para que no se reproduzcan, deben conectar con la transformación profunda de la estructura y el modelo económico. No se trata de perfeccionar y actualizar, se trata de transformar.
Ahora bien, el resultado del balance macroeconómico debe ser progresivo, y no continuar afectando a una parte mayoritaria de la población que esta fatigada y agotada, el ajuste no puede estar sujeto a un anclaje de salarios y pensiones que afectan a las amplias mayorías.
La disminución del déficit presupuestario, que es importante y necesario, no es, sin embargo, un fin en sí mismo. Necesita estar acompañado por medidas por el lado de la oferta que eviten o reduzcan sus efectos recesivos.
A su vez, el mercado cambiario debe conectar con la política fiscal, las políticas sociales necesarias, etc. Por ejemplo: un instrumento como el IVA (recogido en el Programa, Objetivo general 1, objetivo específico 1.5, (pág 14), supone la existencia de factores como la emisión obligatoria de facturas (con las excepciones lógicas), etc.
Todo esto también en conexión con los factores esenciales de la reforma estructural, cuyos corazones (junto al resto de los factores) han de ser:

1-la transformación de la empresa estatal, no para que deje de ser pública, sino para que deje de ser ineficiente,

2-la transformación profunda del subsistema de producción agropecuaria.
Ninguna de estas dos dimensiones del cambio estructural del modelo están claramente definidos en el programa, veamos:
Objetivo general 4: (pág 33), “avanzar en el redimensionamiento, desarrollo y gestión de la empresa estatal socialista y los restante actores económicos en su papel”.

Objetivos específicos: (pág 34) “perfeccionar, transformar y modernizar la empresa estatal socialista”,….”proponer la creación del instituto específico para la atención del sector estatal”…. “constituir el Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales…” Bien, pero nada de esto incluye componentes fundamentales de la reforma de la empresa estatal como han de ser:

- la autonomía, cambios en la planificación burocrática,
- resolver el conflicto principal agente (juntas de gobierno),
- integración a mercados regulados, incluidos los mercados de medios de producción y cambiario,
- mecanismos de control, mejor articulación con el sector no estatal (dos caras de una misma moneda),
- articulación con al comercio exterior, etc.
Es importante que se hace referencia a los esquemas cerrados de financiamiento para algunas empresas, a la revisión de las OSDEs, etc, sin embargo, su abordaje es aún insuficiente. A la imprescindible y retardada ley de empresas, solo se hace referencia en una larga lista de leyes por discutir y aprobar.
- Sobre el subsistema de producción agropecuaria:
Objetivo general 3 (pág 25), “incrementar la producción nacional con énfasis en los alimentos”. A esto sigue un listado de deseos “incrementar esto, aquello, lo otro” (pág 26 y 27), sin concreción ni fundamento de ningún tipo.
Sobre el sector agropecuario se han tomado muchas medidas durante los últimos años, la mayor parte de ellas razonables, sin embargo lo que necesita ese sector es una reforma fundamental, lo cual incluye desde la estructura del uso, propiedad y tenencia de la tierra, la autonomía de las empresas agrícolas y las cooperativas, el adecuado manejo de los imprescindibles encargos estatales, la comercialización, el acceso a créditos y subsidios, incentivos a la fuerza de trabajo, infraestructura hasta el crecimiento de la inversión, etc.
Otras ausencias importantes:
1-cómo se van a estructurar los mercados
2-cómo se va a enfrentar el muy difícil problema demográfico (población reducida, envejecida y migración creciente)
3-el problema del estancamiento del turismo (menos del 20% de capacidad habitacional utilizada en 2025)
4-la reconstrucción del sector azucarero (menos de 200 mil toneladas en 2025)
5-el problema medioambiental, incluido el deterioro urbano.
6-el esencial desafío de la reconstrucción del sistema energético con una estrategia clara (se trata con generalizaciones insuficientes)
7-la redefinición de la política de inversiones en correspondencia con el cambio en la estrategia de desarrollo económico que necesita el país.
8-el problema del deterioro del sistema de salud, de la educación, etc.
9-una mejor definición de las políticas sociales y su conexión con la reforma.
10-el cómo alcanzar una inserción dinámica en espacios internacionales emergentes como los BRICS
11-el problema de la deuda externa y la capacidad de pago del país.
En conclusión, el documento y su discusión ofrece una posibilidad para pasar a la transformación real y efectiva de la economía, pero debe ser algo mucho más integral y definido que el actual texto, con precisiones claras entre objetivos, políticas, herramientas, resultados esperados, responsables, tiempos, etc.

Algo más, cualitativamente hablando, que una extensión de los lineamientos que fueron aprobados en 2011.
El tiempo es político, corre en contra y es una variable crítica.
5 de diciembre 2025

martes, 25 de noviembre de 2025

Del “Programa de gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía”. Notas sobre el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Por Luis Gutiérrez Urdaneta

Julio Carranza Valdés

A finales de este año 2025 Cuba, su sociedad y su economía, están en un momento de múltiples tensiones y complejidades, mismas que no basta con reconocer y reflejar en estadísticas, lo cual obviamente es fundamental, pero se debe ir más allá, tratar de entenderlas, explicarlas y superarlas o al menos tratar de contribuir a superarlas, está en juego el futuro de la nación como la aspiramos.
Nos aproximamos a un nuevo año sucesivo de decrecimiento económico, se estará a más de 11 puntos por debajo del Producto Interno Bruto que tuvo el país en 2019, hace 6 años, esto a pesar de algunos avances relativos en materia fiscal y de una reducción, insistimos relativa, en el índice de inflación Inter anual, asi como de una renegociación de los plazos de pago de una parte de la deuda externa, se mantienen los desequilibrios macroeconómicos, la insuficiente producción de alimentos, la extendida ineficiencia empresarial, la contracción de las exportaciones, la falta de correspondencia entre los ingresos de la mayoría de la población y los precios corrientes en los mercados internos, el caos monetario y cambiario, el deterioro de la infraestructura y de servicios esenciales, la insalubridad, el impacto negativo de la crisis sobre una población en decrecimiento y envejecimiento, etc (en otros textos hemos referido en detalle cada uno de estos aspectos).
Sin dudas, el país ha estado bajo fuertes impactos externos, desde la política de agresión de Estados Unidos, las condiciones actuales de la economía mundial, hasta otros eventos adversos como el golpe del huracán Melissa al oriente de país y la expansión de epidemias de arbovirosis que están afectando a una muy amplia parte de la población, pero también, y a esto debemos prestar más atención, el insuficiente y errático avance de la reforma integral que entendemos es imprescindible para superar la actual situación.
En nuestra opinión, no ayudan expresiones al uso como “actualización” y “perfeccionamiento”. ¿Actualizar qué? y ¿Perfeccionar qué?, preguntamos con honestidad. De lo que se trata es de transformar, abordar transformaciones profundas e integrales. Eso creemos y argumentamos, sin eso no habrá avance significativo posible.
Es también importante destacar el carácter positivo de la inserción de Cuba en espacios emergentes como los BRICS y la Unión Económica Euroasiatica. Sin embargo, es necesario comprender que el mundo aquel donde las relaciones económicas se basaban en acuerdos políticos se derrumbó con el muro de Berlín, ahora aprovechar esos nuevos espacios depende de la fuerza y el dinamismo económico con el que se pueda asistir a ellos, la cooperación existe, pero es menor, puntual y muy lejos de alcanzar la magnitud necesaria para cambiar la situación y revertir la crisis.
Durante años y en diversas publicaciones, hemos expuesto nuestros análisis y propuestas al respecto, la idea y la actitud siempre ha sido contribuir, debatir, aterrizar, ni un ápice de pretensiones en el sentido de que necesariamente tengamos razón, nuestras consideraciones como economistas cubanos, han estado a disposición de las autoridades, de la academia y de todas las personas por mas de 30 años, desde el libro publicado en 1995 (que consideramos en su esencia totalmente vigente), hasta otros textos que hemos venido publicando sistemáticamente. Con la academia y con las personas en general hemos debatido bastante y de manera edificante, con las autoridades casi nada, no se nos ha abierto ese espacio.
Ahora, al presentar este texto sobre una cuestión específica de las transformaciones que consideramos necesarias, el impuesto al valor agregado, es preciso aclarar que no nos estamos refiriendo a toda la transformación integral sino a una dimensión importante pero específica, que solo cobra validez concebida como parte de esa integralidad ampliamente tratada en muchos de nuestros textos anteriores y que a la vista están.
Es con esa perspectiva que se debe leer este breve artículo, o sea como parte de un todo, sin perder de vista que lo que más importa es el todo, único contexto en el cual las partes cobran sentido. La economía es un sistema complejo y como tal hay que tratarla. Las proporciones, la secuencia, el tiempo y otras categorías generales son esenciales y no son neutrales, de su adecuada consideración depende en gran medida el avance posible.
Se debe destacar que otra importante circunstancia está presente en este momento, noviembre de 2025, es que el gobierno ha presentado y puesto a discusión pública, previo a su aprobación, sabia decisión, un plan general para la economía “Programa de gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía”, en ese contexto, como un aporte a ese debate actual, debe entenderse este texto.
Como expresamos, nuestras reflexiones sobre la integralidad de la necesaria reforma de carácter fundamental se encuentran en varios textos, entre ellos, “Cuba, la reestructuración de la economía. Una propuesta para el debate” (1995), “La pequeña y mediana empresa en Cuba. Aportes para un debate actual (1997), y más recientemente en “Cuba, la inflación aquí y ahora: administración tributaria, política de precios y deuda pública” (octubre 2021), “Los precios y la arquitectura de la reforma económica en Cuba” (diciembre 2021), “Conjurar la inflación: lo esencial de una política integral (la oferta, la demanda y la política monetaria)” (abril 2022), “La política fiscal y el Impuesto sobre los Ingresos Personales en la reforma integral de la economía” (junio 2022), “La reforma de la empresa estatal en Cuba, componente principal de la restructuración de la economía”(diciembre 2022) y “Sobre algunas de las incongruencias e insuficiencias de la política económica en Cuba” (mayo 2024(), entre otros. “Sobre el recién presentado Programa de gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía” (octubre 2025). La mayor parte de ellos fueron, además, enviados oportunamente a las autoridades del gobierno.
En un texto anterior habíamos comentado que volveríamos sobre el “Programa de gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía”. Ahora bien, como son muchos los temas a abordar, y el tiempo es también para nosotros una variable crítica, nos referiremos ahora específicamente al punto 1.5 del Programa: Presentar resultados del estudio y propuestas para la implementación del Impuesto sobre Valor Agregado (IVA).

Lo primero es señalar que el enunciado de ese punto, como el de otros que también son parte del Programa, es general, sin cronograma, tareas simultáneas o precedentes e instituciones responsables. Es un tema sumamente complejo y requiere, como el propio Programa, un enfoque integral.
Uno de los impuestos indirectos que hoy se aplican es el llamado Impuesto sobre las Ventas, que grava con el 10% (salvo excepciones) el importe de las ventas mayoristas y minoristas de productos y servicios. Este gravamen, en su aplicación, tiene, entre otras, las siguientes desventajas y fallas:

* Es regresivo, en la medida que la carga tributaria, como porcentaje de los ingresos, es mayor para las familias de bajos recursos que para las de altos ingresos.
* Distorsiona los precios relativos en la economía
* Existen dificultades prácticas para eliminar la carga fiscal acumulada de los productos a exportar
* La gran evasión fiscal, debido a la ausencia de una regulación sobre la emisión obligatoria de facturas (impresas o electrónicas), la no existencia de un mercado cambiario formal, la obligatoriedad del uso de una tasa de cambio desactualizada para el registro contable (1 USD = 120 CUP) para los negocios privados, el débil control de las instituciones del gobierno y el crecimiento de la economía sumergida. Todo ello, además de los problemas de la bancarización, genera la poca aceptación de los pagos electrónicos a la cuenta fiscal por parte, sobre todo, de los negocios no estatales.
Es muy importante tener en cuenta, que un programa sobre la economía no se reduce solamente a una rigurosidad técnica neutral, aunque esta es muy importante. Es esencial que esté en función de objetivos sociales claramente establecidos, en el caso de Cuba, la garantía de la justicia social, por esta razón es fundamental el carácter progresivo que debe tener el sistema impositivo. Este principio irrenunciable, adquiere ahora mayor relevancia cuando la crisis ha provocado un crecimiento de la vulnerabilidad social y el notable empobrecimiento de sectores de la población
Parecería que lo que se propone implícitamente en el punto 1.5 del Programa, es la sustitución del Impuesto sobre las Ventas por el IVA. Más de 160 países utilizan el IVA.

El IVA es un impuesto al consumo que se aplica con una tasa en cada etapa de la producción y distribución de un bien o servicio. Su funcionamiento es el siguiente: cada empresa en la cadena cobra el IVA a su cliente sobre el precio de venta (IVA repercutido), esas mismas empresas pagan IVA cuando compran insumos a sus proveedores (IVA soportado), y al final de cada período, la empresa resta el IVA que pagó (soportado) del IVA que cobró (repercutido) y entrega la diferencia al fisco. El impuesto total, que recae finalmente sobre el consumidor, es equivalente a aplicar la tasa solo sobre el precio final, evitando que el impuesto se acumule en cada transacción.
Mantiene, si se aplica una tasa impositiva uniforme, la misma desventaja de su regresividad. Sin embargo, existen dos mecanismos principales para reducir la regresividad y hasta lograr progresividad: la aplicación de tasa 0% (o menor que la general) a bienes de la canasta básica y medicamentos o el llamado enfoque personalizado. Para el resto de los bienes y servicios se utiliza la tasa general.
Con el IVA personalizado se diseñan políticas para su reintegro a ciertos grupos poblacionales. Este reintegro puede ser total o parcial, y puede ser estructurado como una devolución o como una compensación.
Varios países de América Latina han introducidos programas de personalización del IVA; son Colombia, Uruguay, Argentina, Ecuador y Bolivia, siendo los grupos beneficiarios, según el país, jubilados y pensionados, personas con ingresos mensuales menores a un cierto monto, individuos con discapacidades u hogares en extrema vulnerabilidad. El número de beneficiarios incluye 1.5 millones de individuos en Argentina, 1 millón de hogares en Colombia, 200 mil hogares en Uruguay y 15 000 personas en Ecuador.
Una comparación del IVA con tasa 0% (o menor que la general) a Bienes Básicos o personalizado (IVAT0P) con respecto al Impuesto sobre Ventas (ISV) nos muestra que:

- EL IVAT0P puede ser progresivo. El ISV es regresivo
- Eficiencia Económica: El IVAT0P combina la eficiencia del IVA con tasa única (neutralidad con un objetivo social.
- Autofiscalización: Para deducir el IVAT0P que pagó, el comprador (empresa) necesita que su proveedor le emita una factura legal. Esto crea una cadena de verificación que reduce la evasión. En el caso del ISV no hay un incentivo incorporado para que los compradores intermedios exijan facturas, ya que no pueden descontar el impuesto. La evasión es más fácil y frecuente.
- Exportaciones: Con el IVAT0P las exportaciones pueden salir totalmente libres de impuestos. Con el ISV el impuesto pagado en etapas intermedias se convierte en un costo.
- Simplicidad Administrativa; el IVAT0P es más complejo, sobre todo cuando existen diferentes tasas.
Para que el IVA se pueda introducir de manera eficiente en la economía, necesita una visión de integralidad con tareas secuenciales y simultáneas, enmarcadas en un cronograma con indicadores medibles a nivel nacional y territorial, y conteniendo las respectivas instituciones responsables. Las frases con infinitivo que contienen los verbos “avanzar, perfeccionar, trabajar…”, son altamente imprecisas y en realidad muestran más bien una exhortación o un deseo. A continuación, sin pretender ser exhaustivos, relacionamos de manera breve, algunas áreas y premisas, para que esta importante reforma sea ejecutada como debe ser y no a “ojo de buen cubero”. De ellas, en un marco reticular, con acciones, indicadores, etapas, responsables y tiempo, se podrían conformar las tareas para la creación de las condiciones necesarias para la introducción del IVA.

- Factura impresa o electrónica: Sin regulaciones de obligatoriedad de emisión y contenido de facturas cualquier sistema impositivo es endeble.
- Reforma de la empresa estatal y desarrollo de los pequeños negocios: Para reducir la informalidad y generación de empleos con salarios remunerativos. Reforma de la empresa estatal y desarrollo de la pequeña empresa privada y cooperativa son “caras de una misma moneda”.
- Estadísticas sobre pobreza y niveles de ingreso: Cálculo de canasta básica para determinar los bienes con tasa 0% (o menor que la general) o el enfoque personalizado. Monitoreo permanente de la población objetivo.
- Preparación de funcionarios y empresarios: Se necesitan funcionarios, inspectores y auditores competentes e íntegros con salarios remunerativos. También debe abordarse la capacitación de los empresarios y público en general.
- Finanzas: Se necesitan normas contables y precisiones sobre tiempo de pago o devolución.
- Medios materiales: La autoridad fiscal debe tener los medios necesarios para realizar las inspecciones y auditorías, desde transporte, mobiliario, edificaciones hasta computadoras.
- Tipo de cambio: Funcionamiento de un mercado cambiario legal bajo regulaciones y respaldo del Banco Central.
- Comunicaciones: Una mejoría en la conectividad es necesaria para la ampliación de los pagos por esta vía. Sería aconsejable evaluar la venta a precios asequibles y con facilidades de pago de teléfonos inteligentes.
- Control : Procedimiento de inspecciones y auditorías y método de selección de las unidades a evaluar.
Debe aclararse que el establecimiento del IVA como aquí se propone, supone el avance de la reforma hasta que este alcance a todos los productos y servicios, aún si su venta de manera temporal se realice en moneda extranjera. Ello conllevaría a un reanálisis de los precios de esos últimos. Finalmente, todos los productos en un mercado unificado tendrían las mismas reglas.
Este texto, al igual que casi todos los anteriores, será enviado a las instituciones cubanas simultáneamente a su publicación.
Volveremos sobre otros puntos específicos del Programa de Gobierno puesto a debate, pero sin perder la integralidad que este debería alcanzar y que no vemos presente en su versión actual.
Bibliografía fundamental:

- Scott Hodge, From the Tax Foundation Archives: The Pros and Cons of a Value Added Tax (VAT), Tax Foundation, 2017
- Alastair Thomas, The regressivity of the VAT. OECD. 2020
- Emilio Pineda, Martin Bes y Alberto Barreix, Revisando el IVA Personalizado: Una herramienta para la consolidación fiscal con equidad. Centro Interamericano de Administraciones Tributarias, 2022
24 de Noviembre 2025.

viernes, 21 de noviembre de 2025

Claves del Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía. Comentario HHC

 Por: Claudia Fonseca Sosa, Yilena Héctor Rodríguez, Frank Martínez Rivero, Oliver Zamora Oria

 



Foto: Captura de pantalla.

Ante la compleja situación económica que atraviesa Cuba, se impulsa un Programa de Gobierno concebido para corregir las distorsiones que frenan el desarrollo. La Mesa Redonda de este viernes abordó los fundamentos, alcances y prioridades de ese programa, considerado por la dirección del Partido y el Gobierno como hoja de ruta para conducir al país en un escenario marcado por presiones externas, desafíos estructurales e insuficiencias propias.

Durante su intervención, el vice primer ministro y Ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, recordó que la génesis del documento se remonta a diciembre de 2023, cuando en sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular el Primer Ministro Manuel Marrero Cruz presentó un diagnóstico exhaustivo sobre “un grupo de distorsiones presentes en la economía y la sociedad”, así como las correcciones necesarias para reimpulsar el desempeño económico del país.

“A partir de esas proyecciones comenzamos a trabajar”, explicó Pérez-Oliva, quien señaló que el proceso se enriqueció con la participación de expertos y académicos. Ese intercambio permitió incorporar una proyección estratégica más amplia, lo que finalmente dio lugar al Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía. “Lo que tenemos hoy es resultado de un intenso trabajo colectivo”, afirmó.

El vice primer ministro añadió que en la concepción del programa se tuvieron en cuenta “múltiples planteamientos”, provenientes tanto del análisis institucional como de la interacción con sectores académicos y territorios. Subrayó que se trata del “hilo conductor del país para superar la compleja situación económica que enfrentamos”.

Según precisó, el punto de partida del programa reconoce la existencia de condiciones extremadamente adversas en los escenarios nacional e internacional. Recordó que Cuba continúa siendo un país sometido a un bloqueo económico “recrudecido sin precedentes”, en medio de una guerra económica sostenida que afecta los ingresos, los flujos financieros y la dinámica productiva.

El Programa de Gobierno está conformado por 10 objetivos generales106 objetivos específicos342 acciones y 264 indicadores y metas, todos estrechamente interrelacionados.

Entre los objetivos generales mencionó la implementación del programa de estabilización macroeconómica; la obtención de ingresos en divisas; el incremento de la producción nacional —en especial de alimentos—; el avance en el desarrollo de la empresa estatal socialista; el perfeccionamiento de la gestión estratégica para el desarrollo territorial; y el fortalecimiento de la gestión gubernamental.

Asimismo, incluyó prioridades relacionadas con la defensa y la seguridad nacional; la protección de los hogares en situación de vulnerabilidad; la aplicación de directivas para la prevención y reducción del delito, la corrupción y las ilegalidades; el programa de recuperación electroenergética del país; y la gestión de la ciencia e innovación, la comunicación social y la transformación digital.

Pérez-Oliva subrayó que “todos los objetivos generales del programa son temas de debate diario en nuestra sociedad”, y que se ha creado un sistema de trabajo para controlar su implementación. Informó que los avances y dificultades se presentan de manera sistemática al Consejo de Ministros y al Comité Ejecutivo, donde se aprueban nuevas acciones; además, la marcha del programa se discute en el Consejo de Estado, en el Buró Político y en el Pleno del Comité Central del PCC. Las sesiones ordinarias de la Asamblea Nacional también han incorporado criterios y propuestas de los diputados.

Entre los ejes transversales, el ministro destacó la necesidad de simplificar trámites, eliminar burocracias innecesarias y promover un cambio de mentalidad en las instituciones y actores involucrados. Aclaró que el Programa de Gobierno “no es un documento rígido ni inamovible”, sino que se enriquece permanentemente, incluso durante su ejecución, con nuevos aportes técnicos, territoriales y ciudadanos. Enfatizó, además, que se trata de un instrumento coherente con documentos rectores anteriores —como los Lineamientos de la Política Económica y Social— y que busca dar continuidad, desde la actualización, a las proyecciones del modelo socialista cubano.

Primeros resultados económicos

Al intervenir en la Mesa Redonda, el ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso Vázquez, recordó que el objetivo número uno del Programa de Gobierno está compuesto por tres objetivos específicos, 50 acciones y 14 indicadores o metas, que se evalúan de manera periódica. Subrayó que este es el segundo año de implementación del programa y que, aunque cada objetivo aborda dimensiones distintas, todos tributan al propósito mayor de la estabilización macroeconómica.

Según explicó, uno de los indicadores más sensibles es la reducción del déficit fiscal, y aunque los avances aún resultan incipientes, existe una tendencia positiva. El ministro destacó que “casi todo este año hemos tenido una cuenta corriente superavitaria, algo que hacía años no ocurría en el país”, y precisó que hasta octubre se alcanzaban 40 mil millones de pesos de superávit. En sus palabras, este comportamiento muestra que el dinero que circula en la economía no exige emisiones monetarias por encima de lo previsto.

Sobre las medidas para eliminar o reducir subsidios, Alonso Vázquez señaló que, aunque están diseñadas, no se ha considerado oportuno aplicarlas en este momento debido al contexto internacional y a las tensiones económicas internas. “No es el momento, pues podría afectar la capacidad de compra de la población”, explicó.

El titular del MEP informó además que se ha perfeccionado el control de la política fiscal, lo que ha permitido detectar casos de evasión y subdeclaraciones. Paralelamente, la ONAT desarrolla un proceso continuo de actualización de sus procedimientos, con acciones de largo plazo destinadas a mejorar su funcionamiento y fortalecer la disciplina tributaria.

La política monetaria

El ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso Vázquez, afirmó que uno de los aspectos centrales del programa de estabilización macroeconómica es la política monetaria, la cual parte del control de la emisión para financiar el déficit y garantizar el dinero requerido en la economía.

Alonso recordó que en los últimos años se emitió el billete de mil pesos y que existen estudios que aconsejan nuevas denominaciones, procesos que se aplicarán de ser necesario. Subrayó que resulta imprescindible transformar el mercado cambiario.

El titular comentó que recientemente se ha difundido en diferentes plataformas la acción de El Toque, a la que calificó como “una acción del enemigo, bien estudiada y bien diseñada, para coartar este equilibrio macroeconómico que queremos”, fenómeno que —dijo— también se aplicó contra otros países como Venezuela. “Venezuela tenía determinados recursos y actuó de una forma. Nosotros tenemos diseñado cómo actuar para ir transformando ese mercado cambiario y ocupar un espacio que indiscutiblemente se perdió en un periodo; tenemos que rescatarlo para buscar, primero que todo, la convertibilidad del peso”, señaló.

El ministro explicó que actualmente existen tres segmentos de tasa de cambio: un grupo de actores económicos que opera a 24, otro a 120 —incluida parte de la población— y un tercero con la tasa ilegal, “no informal, sino ilegal”, que actúa bajo los designios del enemigo.

En este contexto, se diseñó un nuevo mecanismo de gestión, control y asignación de divisas, que incluye el debate sobre la dolarización parcial de la economía. “La dolarización en cualquier país sería mala, excepto en los Estados Unidos, que es quien emite el dólar. Pero, dada la situación actual y la guerra económica existente, se ha evaluado y consensuado que es necesaria ahora, para reimpulsar la economía, una dolarización parcial con determinado alcance y profundidad”, precisó Alonso.

El objetivo de esta medida es fomentar la capacidad productiva y exportadora, así como encadenar de manera efectiva a los actores económicos. “No es posible que se encadene una empresa que trabaja a 24 siendo exportadora, si compra a un actor económico que funciona a 120, a 300 o a 400, porque esto transfiere costos que hacen después imposible realizar una exportación e insertarse en un mercado muy competitivo”, advirtió.

El ministro destacó que la norma de gestión, control y asignación de divisas crea condiciones para una futura desdolarización. “Hoy hay dolarización, hoy hay transacciones en divisa, pero no son transacciones ordenadas ni consecuentes con lo que busca el programa de estabilización macroeconómica”, puntualizó.

Por otra parte, Alonso informó que este año se aprobaron 45 esquemas de autofinanciamiento para actores de la economía, en su mayoría estatales, con resultados positivos. Entre los ejemplos citó las acciones de Tabacuba, que ha importado vehículos para productores y transportadores de combustibles, y cuyos aportes se transaron de forma cruzada para salvar la genética avícola, logrando estabilizarla y avanzar en su reemplazo.

Asimismo, mencionó que la aviación cubana, con un esquema nuevo de menos de un año, ha alcanzado resultados favorables, incluyendo la incorporación de nuevas líneas aéreas y acceso a recursos para cumplir obligaciones y mantenimientos, pese a contratiempos derivados de la “economía de guerra” que enfrenta el país.

En el sector del transporte, Alonso resaltó la creación del Fondo de Desarrollo del Transporte, nutrido por esquemas de autofinanciamiento. En menos de diez meses, este mecanismo ha permitido la puesta en marcha del catamarán de la isla, la próxima llegada de 300 triciclos eléctricos, cientos de microbuses —de combustión y eléctricos—, más de 170 carros fúnebres y cinco locomotoras contratadas.

“Son aspectos que demuestran que vamos por buen camino, aunque sabemos que el camino no es corto. Estos son resultados incipientes, pequeños para las necesidades que tenemos, y debemos seguir avanzando en otros”, dijo el ministro, al subrayar que las soluciones deben ser sostenibles y ajustadas a las capacidades reales de la economía nacional.

Incrementar los ingresos y la producción

El viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, se refirió a la importancia y trascendencia de incrementar los ingresos, un tema muy relacionado con la producción.

“El objetivo dos del Programa de Gobierno está enfocado a incrementar y diversificar los ingresos en divisa de nuestra economía, y el objetivo tres, en el incremento de la producción nacional con énfasis en los alimentos”, afirmó.

En primer lugar, señaló que “nuestro país no tiene acceso a fuentes de financiamiento en el sistema financiero internacional. Eso está impedido por el bloqueo de los Estados Unidos, que, como se conoce, agrava esta condición con la inclusión de nuestro país en la lista de estados que supuestamente patrocinan el terrorismo”.

Esa situación, explicó, “genera grandes afectaciones a las relaciones de nuestro país con las instituciones financieras y bancarias. Es conocido que, después de que Cuba fue reincluida en esta lista, más de 100 instituciones dejaron de operar con Cuba”.

Aclaró que no está “echándole la culpa al bloqueo de los problemas que tenemos. Estoy explicando una realidad objetiva que no podemos desconocer, y soy de los que está convencido de que, a pesar del bloqueo, podemos salir adelante con nuestros propios esfuerzos y bajo esas condiciones complejas. Ahora, para eso hay que hacer cosas diferentes”.

Un elemento fundamental, en su opinión, es que “nosotros tenemos que ser capaces, con la conducción de este programa, de alinear a todos los actores de nuestra economía en función de los objetivos de desarrollo de nuestro país. Ese tiene que ser un punto de mira permanente”.

Para obtener ingresos externos, detalló, se pueden utilizar diversas vías. “El acceso al sistema financiero internacional no lo tenemos permitido. Tenemos que exportar bienes, exportar servicios. Cuba tiene una cartera de bienes y servicios exportables que está identificada, los llamados bienes y servicios tradicionales”.

Reconoció que “ahí también ha tenido incidencia el bloqueo de los Estados Unidos, la persecución directa que han tenido, por ejemplo, los servicios profesionales que ofrece nuestro país en diversas partes del mundo. Hemos tenido que demostrar la validez de nuestros servicios para los países donde se prestan, pero no es menos cierto que todas estas presiones generan temores, indecisiones y también decisiones para dejar de recibirlos por algunas autoridades”.

“También se pueden obtener recursos en divisa a través de las remesas. Todos los países de Latinoamérica y el Caribe reciben grandes montos por concepto de remesas, y sabemos cómo estas han sido atacadas como resultado de la implementación de medidas específicas para privar a nuestro país de esos ingresos.

“Y otro componente —dijo— es la inversión extranjera directa, en la que no hemos logrado captar los niveles de inversión que necesita el país para transformar la economía”.

El viceprimer ministro fue categórico: “Estamos totalmente insatisfechos con los resultados que hemos alcanzado este año en la implementación del programa, porque los ingresos externos se van a cumplir alrededor del 88% del plan previsto. Esto significa que no hemos logrado obtener tan siquiera los ingresos que estaban planificados, que tampoco son suficientes para dar respuesta a las necesidades que tenemos”.

“Ahora, para obtener ingresos en divisas por estas vías, lo primero que tenemos que hacer es producir. Y esa es una discusión que amistosamente tenemos el ministro de Economía y yo a cada rato. A veces se dice que no exportamos, y yo digo que hay que empezar yendo a la causa del problema: para exportar tenemos que producir. Tenemos muchos rubros exportables que hoy no estamos produciendo y que tienen mercado seguro”.

Mencionó renglones conocidos como “el azúcar y todo el desarrollo de la agroindustria azucarera”, y otros en los que “hemos disminuido los volúmenes de producción, como el caso de la miel de abeja y el carbón vegetal, por mencionar algunos”. Explicó que en estos “ya se han venido implementando esquemas diferentes, modos de hacer diferente, para lograr rescatar esa producción y van teniendo impacto. Pero esto se implementó alrededor del primer semestre del año, por tanto, los impactos reales de estos esquemas se van a comenzar a apreciar a partir del próximo año 2026”.

Hay otro componente importante que es la sustitución de importaciones. “Hoy estamos importando muchos productos que se pueden producir en Cuba con calidad y a precios competitivos. No nos podemos olvidar que para exportar hay que tener en cuenta tres cualidades: el producto tiene que tener calidad, tiene que producirse a un costo que permita venderlo a un precio competitivo en el mercado y tiene que venderse de forma oportuna cuando el cliente lo necesita”.

“Y para cumplir con esas tres variables –subrayó–, las empresas que generan esos bienes exportables tienen que tener autonomía financiera para disponer de los recursos que necesitan en el momento en que son necesarios, no cuando se los demos. Ese, yo creo, es uno de los elementos fundamentales que se persigue transformar con este programa: que la empresa pueda administrar correctamente sus finanzas. Creo que es uno de los cambios transcendentales que se han venido desarrollando con la implementación de estos esquemas y que tenemos que proteger celosamente, porque son una de las vías fundamentales para superar esta situación económica”.

En el caso de la inversión extranjera, el ministro anunció: “Hay decisiones que ya se han tomado por el gobierno, que serán informadas próximamente en relación con la inversión extranjera. Creo que no es todo lo que debemos hacer; continuamos trabajando en perfeccionar, pero sí se ha aprobado un conjunto de acciones dirigidas a dinamizar el papel de la inversión extranjera en la economía. Esto va en el sentido de la simplificación de procedimientos y buscar mayor flexibilidad en su operación, de forma que realmente pueda desempeñarse de manera más activa en el desarrollo económico y social del país”.

Puso como ejemplo positivo “lo que se viene haciendo con la empresa vietnamita Agri VMA en la producción de arroz. Es un modelo diferente de negocio donde, a partir de tres variantes distintas, está obteniendo resultados que no se habían obtenido nunca en nuestro país en cuanto a rendimientos. Este es un ejemplo de una manera de hacer diferente: una tierra que se entrega en usufructo gratuito para que la empresa produzca, vinculando también a los productores locales; es decir, no los excluye, sino que los integra en ese modelo”.

“Estamos logrando resultados todavía muy modestos, pero ya para el año próximo, por ejemplo, hay un plan previsto de siembra de arroz de 200 000 hectáreas, que es una cifra que puede tener un impacto importante en las necesidades de consumo del país. Es uno de los productos de la canasta familiar que tiene un mayor impacto por su valor en el mercado internacional, y aún cuando los precios hoy no son desfavorables, por el nivel de consumo de nuestra población y su impacto en la ganadería, es muy importante”.

En cuanto a la producción nacional, el programa “concibe también el perfeccionamiento y la actualización de los mecanismos de contratación y acopio de los productos agropecuarios. Ese es un componente fundamental porque este mecanismo tiene que tener incentivos para incrementar la producción. El problema de los precios que mencionaba Joaquín se controla hoy mediante acciones de supervisión e inspección, pero realmente la solución final al problema de los precios es la oferta. Eso lo tenemos claro. Se actúa con la inspección porque tenemos que proteger a la población de actitudes de esta naturaleza, pero la solución definitiva es incentivar la producción, incrementar la oferta y permitir que concurran al mercado los distintos actores”.

“También se trabaja en el perfeccionamiento de algunas decisiones que ya se han tomado, como por ejemplo, los beneficios arancelarios para la importación de materias primas y insumos. Hoy, en determinados sectores, la importación de materias primas y insumos se ha liberado de arancel; es decir, se ha eliminado totalmente. En otros casos se aplica el 50%, y también se han gravado con aranceles superiores algunos productos que son producidos en el país y que, sin embargo, se importan indiscriminadamente”.

“Y esto se hace no solo por el sector estatal –aclaró–, hay que verlo en el conjunto de la economía, porque también hay empresas estatales que a veces importan productos que se pueden producir en Cuba. Si nosotros alineamos todas esas demandas y las ponemos en función de la producción nacional y de las capacidades que tenemos instaladas, podemos lograr una transformación importante en el entramado productivo”.

“También es importante, desde el punto de vista de los encadenamientos, la relación entre todos los actores de la economía. Y aquí viene la incidencia de los componentes macroeconómicos: cuando hay actores que operan en segmentos con diferentes tipos de cambio, se generan distorsiones que se traspasan a los precios. Eso hace que muchas veces los costos de determinadas producciones o servicios que se llevan a cabo en alianza entre actores económicos diferentes no sean competitivos para el mercado”.

“Por tanto, es fundamental, como se explicaba en el objetivo uno por el ministro Joaquín, que logremos avanzar en la solución de esas distorsiones con el mecanismo de asignación, control y gestión de las divisas y, por supuesto, en el caso del mercado cambiario”.

Sobre la venidera Feria Internacional de La Habana, en su edición 41, destacó que: “Ahí vamos a contar con una participación importante de empresas cubanas de todos los actores de nuestra economía: estatales, privadas, cooperativas agropecuarias y no agropecuarias. También van a estar presentes los territorios con sus posibilidades, productos, servicios y potencialidades. Habrá una presencia importante de empresarios extranjeros que hoy trabajan con Cuba en el ámbito comercial, que tienen inversiones en Cuba o que recientemente han incursionado en ellas”.

“Es un escenario muy propicio e interesante para propiciar, desde la organización de la feria y la conducción del programa, la interacción directa entre todas estas empresas, buscando lo que te decía al principio: alinear todos los esfuerzos en función del objetivo de desarrollo del país. Y esto hay que desarrollarlo a través de incentivos, no solamente a partir de decisiones administrativas o normativas jurídicas. Hay que generar incentivos para que las empresas conduzcan su esfuerzo en función de superar esta situación”.

Alinear todos los esfuerzos en función de los objetivos de desarrollo del país

El ministro de Economía, Joaquín Alonso Vázquez, insistió en la necesidad de alinear todos los esfuerzos en función de los objetivos de desarrollo del país. En tal sentido, afirmó: “Esto hay que desarrollarlo a través de incentivos, no solamente a partir de decisiones administrativas”.

Refiriéndose a la importancia del redimensionamiento de la empresa estatal, del desarrollo del resto de los actores de la economía y de la integración entre todos, el titular del ramo dijo que el objetivo es ir transformando ese tejido empresarial, los esquemas de incentivo, las interconexiones entre los diferentes actores de la economía, pero también perfeccionar la institucionalidad en la atención, creación y evolución de todo el sistema empresarial cubano.

En este sentido, explicó que se creó el Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales, que está operativo. Añadió que, a partir de su creación, se ha movilizado un grupo de acciones que están previstas para su ejecución; ya se ha descentralizado la aprobación de los nuevos actores económicos, y precisó: “vamos por más de 44 municipios que aprueban acorde a su estrategia de desarrollo municipal los actores económicos que van a funcionar ahí”.

Asimismo, señaló que ya se ha identificado otro grupo de municipios que próximamente empiezan a tomar esas decisiones, y así se va a seguir avanzando hasta llegar a que cada municipio en Cuba apruebe los actores económicos no estatales que considere acorde a su estrategia de desarrollo municipal.

Por otro lado, indicó que se ha hablado muchísimo de la Ley de Empresas, de lo que puede y debe potenciar, de eliminar incapacidades, trabas y dar más y mayor autonomía a la empresa estatal. Sobre el estado de esta norma, declaró: “la ley ya está escrita a partir de un consenso y un trabajo de colegiatura amplísimo durante más de 2 años con participación de la academia, en diferentes escenarios del gobierno, del Partido, de la Asamblea y diputados y delegados”. No obstante, en la situación actual de la economía del país, no es aconsejable ponerla ya en vigor.

Sin embargo, aclaró que temas que están implícitos en la ley, como la creación del Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales, se ha decidido ponerlo en funcionamiento.  “Ahora estamos en la fase inicial y escribir las principales funciones que debe acometer en esta etapa”, explicó. Entre esas materias, mencionó el perfeccionamiento de las Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial, avanzar también en la identificación y la clasificación de las empresas estatales, e ir eliminando trabas que existen hoy en funcionamiento, proceso, plantillas y estructuras que hacen que la empresa estatal no sea eficiente o que se ralentice su proceso o que sean demoradas las tomas de decisiones.

En esta misma línea, afirmó que se ha avanzado en la creación de mipymes estatales y empresas filiales, detallando: “ya tenemos 116 empresas agroindustriales municipales en 110 municipios”. Agregó que se han identificado, dentro de las mipymes estatales creadas hasta la fecha —que son unas 327 ya aprobadas—, 115 que tienen capacidad para hacer mipymes estatales de base tecnológica.

“Lo es que le falta el plan de negocio, identificar un mercado exportador, pero tienen productos, tienen innovación, tienen ciencia aplicada y son resultados que se vienen obteniendo”, dijo, y el Instituto de Actores Económicos Estatales puede acelerar determinados procesos.

Alonso Vázquez aseguró que ese entramado, unido a las Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA), las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC) y las Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS), van a conformar ese entramado empresarial que es la base para toda esa capacidad productiva y exportadora que requiere la economía.

“Creo que el programa de gobierno persigue todo eso, que los actores de la economía tengan un entorno macroeconómico favorable con un mercado cambiario, un mercado mayorista para acceder a los recursos y propiciar el desarrollo acelerado y también sostenible en el tiempo de nuestra economía”.

El viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva Fraga, se refirió al objetivo cinco, el cual, según explicó, “está referido a avanzar en el perfeccionamiento de la gestión estratégica para el desarrollo territorial”.

A su juicio, se trata de un objetivo de gran relevancia, dado que busca que los territorios tengan la capacidad de gestionar de forma efectiva su desarrollo, lo que requiere consolidar el proceso de descentralización de competencia a nivel de los municipios.

En este contexto, señaló que resulta esencial que cada territorio cuente con una estrategia de desarrollo donde queden recogidas todas sus potencialidades, y que, una vez identificadas estas, se defina también el papel de los diferentes actores en su desarrollo en función del beneficio del territorio.

Un componente fundamental en ese propósito es el fortalecimiento de los presupuestos, un tema en el que, si bien se ha avanzado un poco,  “hay que continuar trabajando para consolidarlo”.

Asimismo, precisó que esto se relaciona con la implementación de las adecuaciones que se están llevando a cabo para la utilización de la contribución territorial para el desarrollo local, un elemento que ha tenido varios análisis incluso en las sesiones del Consejo de Ministros y que es uno de los componentes financieros del presupuesto para el desarrollo de los territorios.

Añadió que también está en marcha un proceso de perfeccionamiento de las plantillas de los órganos municipales y provinciales del Poder Popular, y que existen un grupo de entidades presupuestadas que se han ido transformando en empresa.

“Es decir, hay un análisis general de este aspecto que nos parece importante tomar en cuenta –subrayó– porque nosotros tenemos que lograr que los territorios tengan autonomía en su gestión, que identifiquen sus potencialidades sin depender de una decisión centralizada y que puedan también poner a ese nivel a los actores económicos en función de desarrollar sus potencialidades endógenas”.

Por su parte, el objetivo general número seis también tiene, a su juicio, una importancia capital. Este se refiere al perfeccionamiento de la gestión de gobierno, pero también a la defensa y la seguridad nacional. El viceprimer ministro recordó que “nosotros estamos en medio de una agresión permanente del gobierno de los Estados Unidos por la vía de bloqueo”. Igualmente, mencionó que se movilizan cuantiosos fondos para, aprovechando las complejidades de la situación económica del país y las carencias, provocar un estallido social. Sobre este aspecto, manifestó: “Se resume en… en unas palabras pronunciadas por nuestro Comandante Jefe cuando presentó el informe central al Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba: ‘mientras existe el imperialismo, el Partido, el Estado y el pueblo les prestará a los servicios de la defensa la máxima atención. La guardia revolucionaria no se descuidará jamás. La historia enseña con demasiada elocuencia que los que olvidan ese principio no sobreviven al error’”.

Además, expuso que este aspecto tan importante se combina en el objetivo número seis con el perfeccionamiento de la gestión de gobierno. En tal sentido, se refirió al cambio de mentalidad, a la eliminación de trabas burocráticas y a la facilitación de los trámites a la población para el acceso a los servicios. “Recientemente el lanzamiento de la plataforma Soberanía donde está publicado el programa de gobierno también ya permite acceder a 15 servicios en línea que tenemos que continuar fomentando e incrementando”, afirmó.

En cuanto al objetivo siete, indicó que está referido a la consolidación de las políticas sociales, que es la propia esencia de nuestra Revolución.

Puntualizó que “nuestra revolución nació a partir de un programa social, el Programa del Moncada, cuyo objetivo fueron expresado por nuestro Comandante en Jefe en el alegato de la Historia me Absolverá”, y recalcó que, “no se ha apartado milímetro de esas políticas”. Reconoció que no es lo mismo hacer esto en condiciones normales que en condiciones complejas como las actuales, pero aseguró que se trabaja de manera sistemática para buscar el beneficio de los sectores más vulnerables de la sociedad, la familia y los hogares, “en función de asegurarles un mínimo de condiciones para que puedan tener una vida decorosa”.

Respecto al objetivo ocho, declaró que está referido a la prevención y reducción del delito y la corrupción, y que aquí se han realizado acciones de enfrentamiento con buenos resultados, un aspecto en que hay que continuar trabajando.

Sobre el objetivo nueve, relacionado con el sistema electroenergético nacional, comentó que es un tema conocido y del que se ha publicado todos los resultados. “Yo creo que es importante que nuestra población conozca –señaló– que se han invertido durante este año… año más de 1000 millones de dólares en el proceso para transformar la matriz energética del país y también en el mantenimiento y reparación de las fuentes de generación térmica y de los grupos electrógenos de emergencia”. También destacó que, en los territorios afectados por el huracán Melissa, al día siguiente de su paso, en algunos de ellos ya había sistemas eléctricos autónomos funcionando a partir de la interconexión de parques solares con unidades de generación distribuida.

Finalmente, en el caso del último objetivo, explicó que este se concentra en los pilares de la gestión de gobierno: la ciencia, la innovación, la comunicación social y la transformación digital, para impulsar las esferas de desarrollo y perfeccionar la gestión de gobierno. Concluyó afirmando que “son elementos a los que hace referencia sistemáticamente nuestro presidente y que todos tenemos claridad de la importancia que reviste en este proceso”.

Jorge Luis Broche Lorenzo, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido y jefe del Departamento Económico-Productivo, aclaró de manera enfática que “no es un paquetazo de medidas”.

Explicó que el programa se deriva de todo el proceso y la trayectoria del proceso revolucionario cubano, argumentando que, desde el sexto congreso del PCC hasta la actualidad, los documentos aprobados para la actualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista sientan sus bases desde el Primer Congreso del Partido. Asimismo, precisó que esto transita por el programa del Partido, el Concepto de Revolución de nuestro Comandante en Jefe, y todo eso tiene un reflejo en esos documentos.

Por lo tanto, detalló que, partiendo desde la conceptualización del modelo –que define qué queremos ser y por qué, que está ubicada en el muy largo plazo y escrita en tiempo presente–, se transita por las directrices políticas que se definen en los lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución.

Igualmente, indicó que su materialización práctica también se plasma en el largo plazo, definida en el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030, el cual incluye una correcta interrelación con el corto plazo relacionado con el plan de la economía que se aprueba anualmente y su expresión financiera en el presupuesto.

En esta arquitectura ya diseñada, manifestó que aparecieron condiciones que realmente merecen ver en todo eso qué tenemos que estremecer y qué priorizar para corregir distorsiones, detener el decrecimiento económico y reimpulsar el crecimiento. Respecto a los 10 objetivos generales, afirmó que hay coherencia desde la macroeconomía, los ingresos externos y la producción nacional con énfasis en los alimentos, transitando por la interrelación entre los actores económicos y el municipio como elemento esencial.

Broche se refirió a los temas vinculados con la defensa y seguridad nacional y las políticas sociales, “porque estamos construyendo un socialismo, por tanto siempre tenemos que tener esa mira”. Además, mencionó el delito, la corrupción y la ilegalidad desde su prevención y enfrentamiento, ya que, si bien es cierto que estamos conviviendo con ellos, tenemos que minimizarlos en la sociedad cubana actual.

Broche afirmó que el Programa de Gobierno que tenemos hoy es, como bien se ha dicho, una herramienta de planificación e implementación para gestionar la crisis y definir el cómo y el qué hacer ante ese escenario. “Por lo tanto, es un mecanismo táctico para gestión de crisis de naturaleza correctiva y dinamizadora”, puntualizó.

Y de ahí que, entonces, responda a distorsiones críticas, desequilibrios macroeconómicos urgentes o impactos externos severos que amenazan la estabilidad y el cumplimiento de los objetivos definidos en el Plan Nacional de Desarrollo 2030. Por esta razón, aclaró que no sustituye esos elementos, sino que se articula con los ya aprobados para la actualización del modelo económico y social cubano de desarrollo social.

Explicó que en el programa está la definición de la acción, el organismo de la administración central del Estado responsable, los organismos participantes, el indicador, la meta y a qué lineamiento de la política económica y social del Partido y la Revolución tributa esa acción.

En consecuencia, detalló que si hay un organismo en la Administración Central del Estado responsable y hay participantes, también hay viceprimer ministro que atienden ese organismo responsable y hay departamento u oficina del Comité Central del Partido que atiende ese organismo responsable.

Acto seguido, se refirió a la riqueza y legitimidad del proceso, diciendo: “La propia consulta popular le da legitimidad al proceso, para que la gente pueda hablar, mostrar su inquietud”.

Comentario HHC: Se han mencionado muchas cosas interesantes con las cuales se pueden estar de acuerdo. Pero hay aun muchas carencias, y menciono algunas :

  • Hay que explicar por qué han fracasado las reformas económicas anteriores en Cuba, sino se repiten una y otra vez los mismos errores.
  • Analizar el papel de la estructura  centralizada como un posible freno al desarrollo económico que el propio programa no aborda.

  • Hay que contrastar el "superávit" mencionado con otros indicadores macroeconómicos como la inflación o el PIB.

  • Investigar y explicar si los 45 esquemas de autofinanciamiento son realmente exitosos o presentan problemas internos.

  • Se anuncia un programa para "eliminar burocracias" en un sistema altamente burocrático, pero no se explica cómo se logrará esto contra sus propios intereses.

  • Se habla de "cambio de mentalidad" sin detallar en qué consiste ese cambio o cómo se fomentará.

  • El escrito se centra en metas cuantitativas (aumentar ingresos, producir más alimentos) pero no profundiza en el cómo se logrará eso de manera eficiente y sostenible. Ahí es donde falla.

  • Se habla constantemente de "incrementar la producción nacional", pero no establece una estrategia clara para aumentar la productividad que es lo determinante en el desarrollo del país.

  • Empoderar Realmente a las Empresas: La "autonomía financiera" no puede ser solo sobre gastos operativos. Las empresas deben poder, para retener una parte significativa de sus ganancias para invertir en tecnología y mejoras. Desvincularse de la excesiva tutela estatal para decisiones de compra, venta y contratación como se hizo en algunas empresas fundamentales en la decada del 90 del siglo pasado. 

  • Se menciona timidamente pero hay abrir Espacios Reales para la Competencia: La productividad florece con la competencia. Permitir que empresas estatales, privadas y cooperativas compitan en igualdad de condiciones por recursos y clientes, forzando a todas a ser más eficientes para sobrevivir.

  • Focalizar la Inversión Extranjera en Transferencia Tecnológica: Priorizar inversiones que no solo traigan capital, sino también know-how, maquinaria moderna y métodos de gestión probados que aumenten la productividad de toda la cadena.

  • Nada es para siempre, por lo que hay que evaluar permanentemente los resultados del pais, y ante los sintomas de estacamientos, retroceso, descenso de la productividad, falta de competitividad, no satisfacer necesidades primarias, etc, hay que ACTUAR.