Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 31 de julio de 2026

La caja de Pandora… Posdata sobre la economía cubana y sus debates


Réplica al artículo "La transformación del modelo cubano frente a las alas de Ícaro", firmado por el economista Pedro Monreal, publicado el 28 de julio en OnCuba.





Sin tener que recurrir a citas de autores famosos que lo avalen, permítanme partir de una noción elemental: cualquier cambio económico significativo ya es un cambio político.

No solo porque la economía no es una habitación separada —salvo para los economistas tecnócratas—, sino porque la manera en que la sociedad procesa esos cambios y reacciona frente a ellos se manifiesta en actitudes políticas que marcan el consenso efectivo aquí y ahora. Consenso heterogéneo y contradictorio que afecta la receptividad, eficacia y también los costos de las reformas, sobre todo cuando las medidas son tardías.

El grado de apoyo o de no oposición a esos cambios influye también, en última instancia, en la velocidad y rectitud de su implementación. Que se hagan ya y se hagan bien reduce el riesgo de que se extravíen o se degraden, a manos de una burocracia tendiente a la inercia y a no ceder su cuota de poder, por razones obvias.

La experiencia muestra que la propia cautela “sin pausa, pero sin prisa” ha tenido antes un efecto ralentizador. Esto facilita la gestación de un frente opositor formado por los “realistas desengañados”, en auge hoy gracias al descreimiento fomentado por el acumulado de políticas ineficaces, y a la decepción de los “custodios del socialismo verdadero”, que ya no se limitan a aceptarlos a regañadientes, sino que se dedican a levantar cargos de traición a los ideales.

Para evitar que alguien coja el rábano por las hojas con lo que estoy argumentando, aclaro que no se trata de aplaudir en vez de debatir críticamente. Digo que ignorar esas medidas o reaccionar ante ellas, antes de que se pongan en práctica, declarándolas de entrada nefastas y contraproducentes, cuando no contrarias al interés del pueblo, es algo diferente a evaluarlas en su alcance, integridad, parcialidad, riesgos, y a recomendarles correcciones y adiciones.

Analizarlas en su formulación y contenido está bien y así debe ser, especialmente desde las ciencias sociales. Pero adelantarse a juzgar efectos que dependen de su implementación y aplicación reales parece soslayar que la política es lo que se hace. Sobre todo si se limita a pronosticar impactos negativos, en el contexto profundamente alterado de una crisis tan policrítica como la actual, donde cualquier alivio es un paso de avance. Y aunque se justifique el recelo ante esa entidad llamada “el gobierno”, a la que se considera incapaz de aplicarlas como se debe.

Ignorar las políticas que promueve este gobierno, y que son debatidas públicamente, incluye a veces ignorar también a quienes las han propuesto durante los últimos 35 años, poniéndolas por escrito y publicándolas. Especialmente cuando el análisis de “los problemas de la economía” abarca no solo el círculo gremial de los economistas y la reflexión crítica y rigurosa de un comité ilustrado, sino discusiones múltiples con la puerta abierta.

Mi modesta experiencia en ese terreno, como algunos lectores saben, consiste en organizar un espacio de debate público que cumple 25 años en febrero próximo —Último Jueves—, donde han participado investigadores, practicantes, funcionarios, activistas, artistas, religiosos, líderes comunitarios, cubanos y no cubanos, residentes en Cuba y en el extranjero, y se han abordado temas de carácter económico, social y político, caracterizados por reunir puntos de vista siempre diferentes, algunos muy críticos.

Al final de este artículo voy a listar una selección de los debates más recientes (desde 2023) que, aunque se han publicado en las redes desde hace muchos años, algunos no saben que existen.

Volviendo al eje de mis consideraciones en “¿La caja de Pandora?…”, añado que no haber cogido al toro de los cambios políticos por los cuernos y pospuesto tanto tiempo su reconocimiento ha tenido un rebote negativo sobre la profundidad y continuidad de “esas reformas económicas”.

No en balde la mayoría de las numerosas medidas que se han venido acordando desde el lanzamiento de la Actualización del modelo, hace ahora quince años, muchas bien articuladas y sistémicas, no llegaron nunca a pasar la prueba de la aplicación. ¿Por qué?

Naturalmente, que ni los Lineamientos “económicos y sociales” ni la “reforma a la Constitución” alcanzaban a expresar el alcance de una transformación estructural e integral del socialismo en Cuba. Y cuando esos remilgos se revelaron como trabas a los cambios de fondo prometidos para lograr un socialismo “próspero y sostenible”, con sector privado y reforma del Estado, pero también descentralizado y democrático, el camino de una nueva Constitución se hizo imperioso.

Una Constitución que, con todos sus déficits e imperfecciones, sigue siendo la propuesta más sistemática e integral de un orden social, económico y político cubano.

Ningún paquete de cambios económicos, generados adentro y mucho menos afuera, tiene la legitimidad de una Constitución respaldada por el 86 % de los ciudadanos que votaron en 2019 por un orden político distinto. Es decir, por uno que postula “un Estado socialista de derecho y justicia social, democrático, independiente y soberano, …para el disfrute de la libertad, la equidad, la igualdad, la solidaridad, el bienestar y la prosperidad individual y colectiva”. Y que incluye conceptos radicalmente nuevos sobre la propiedad, los derechos humanos, las libertades individuales, la ley, las atribuciones de los gobiernos locales, así como refrenda el acceso universal a la educación, la salud, el trabajo y el respeto a la dignidad de los ciudadanos sin diferencias marcadas por género, orientación sexual, color de la piel, etc.

Por todo eso se votó en 2019. Y seguimos esperando porque la mayoría de esas transformaciones se ejecuten en forma de leyes. Para que puedan convertirse en políticas reales.

Pregunto: ¿Es posible otra legitimidad que compita con la mayoría democrática expresada en aquel voto popular?

Claro que no siempre lo legítimo coincide con las ideas y sentimientos de una parte de la ciudadanía. Por ejemplo, resulta probable que alguno de los católicos asociados al Cuba Study Group en Cuba no hubiera votado a favor del Código de la Familia. De hecho, uno de cada tres cubanos que votaron en el referéndum del Código lo hicieron por el NO.

¿Es lícito argumentar que el derecho de familia vigente en Cuba gracias a ese Código y a esa Constitución resulta una expresión de “ideología de género” porque no refleja los principios, muy respetables por demás, de esos religiosos, no solo católicos, que rechazaron, a veces en términos bastante enardecidos, una legislación que existe, por cierto, en muy pocos países?

¿Un grupo de normas de ese derecho, que no se practican en ninguno de los otros países socialistas y tampoco en numerosos con “economías de mercado” —para hablar solo de la democrática Europa, en Italia, Polonia, Eslovaquia, Rumanía, Croacia, Bulgaria, Hungría, Bosnia, Serbia, Turquía?

Pregunto: ¿De dónde sacan que una economía gobernada por el mercado, con un sistema multipartidista, elecciones tan libres como para poder ganarlas la ultraderecha, es un marco democrático que garantiza per se los derechos ciudadanos y un esquema de desarrollo social y humano por encima?

Lo que leemos en documentos y en las redes acerca de los cambios políticos que deben acompañar a una economía de mercado por parte de los abogados de la reforma antisocialista define de manera más bien vaga estos cambios. Para que en esta posdata no haya confusión con lo que estoy diciendo, voy a citar sus ideas.

Cuba necesita una economía de mercado que sea “social”. Porque “el sentido de la economía es la sociedad”. Cuba necesita “un Estado de derecho democrático, porque el pueblo se ha empobrecido precisamente por el carácter autoritario del sistema”, además de algunas “presiones externas”. Y en un sistema democrático, “el pueblo controla al gobierno”.

¿Lo que diferencia a una “economía social de mercado” (ESM) capitalista del socialismo plasmado en la Constitución sería un Estado democrático de derecho? ¿Todo lo que no fuera una ESM capitalista excluye la posibilidad de ejercer “control democrático sobre las instituciones públicas”, “restringe la libertad de información y expresión”, “consolida las élites burocráticas”? ¿No ha sido posible en Cuba, bajo este socialismo defectuoso que tenemos, avanzar en el campo de la libertad de expresión y de la manifestación de una sociedad plural capaz de defender la participación ciudadana y criticar públicamente las políticas gubernamentales?

Ante tanta carga doctrinal, se me ocurren maneras de verificar el sentido de estas propuestas, colocándolas ante escenarios políticos concretos.

Imaginemos que la ANPP discutiera una ley de asociaciones que defina los requisitos para registrar organizaciones de carácter económico, religioso, étnico, cultural, gremial, deportivo. Y que, a partir del concepto de oposición leal, se admitieran algunas, cuyas bases estuvieran dirigidas a fomentar políticas identificadas con los presupuestos de desarrollo y justicia social, equidad, participación y democracia ciudadanas, control popular, sustentabilidad, independencia y soberanía. Y que en ese proyecto de ley se especificara que ninguna de esas organizaciones políticas podría legalizarse si tuviera vínculos de cualquier tipo con agencias del USG, ni con sus asociados en el exilio militante anticomunista.

Supongamos que las reglas electorales existentes abajo se abrieran hacia arriba, y organizaciones legales ya existentes o nuevas, que reunieran a mujeres, productores agrícolas, empresarios, artistas, académicos, religiosos, jóvenes, personas mayores, LGTB, trabajadores domésticos, científicos, gremios, profesionales, sindicatos, eligieran a sus representantes en un proceso de consulta interna y los registraran como candidatos a la ANPP.

Y que los ciudadanos cubanos residentes afuera pudieran participar en ese mecanismo electoral, incorporándose a esas organizaciones existentes en la isla. Esta ampliación del proceso de nominación de candidatos solo estaría limitada por la prohibición de usar fuentes de financiamiento, internas o externas, que crearan desiguales oportunidades entre los candidatos propuestos.

Si entre las muchas legislaciones pendientes, basadas en la Constitución y en los derechos que reconoce en materia de expresión pública y participación ciudadana, se introdujeran estas reformas políticas, ¿sería posible que los reformistas antisocialistas reconsideraran sus presupuestos doctrinales? ¿Que admitieran, por ejemplo, como saben quienes han hecho investigaciones en Vietnam, que a pesar de que existe un solo partido, y que no se trata precisamente de una ESM, la Asamblea Nacional ejerce un control del gobierno y le exige rendición de cuentas, de manera efectiva y transparente?

Nunca respondo a los comentarios que suscitan mis artículos en esta columna. Tampoco lo voy a hacer ahora, aunque, como es obvio, he leído todas las propuestas y conozco la manera de pensar de los autores, porque la mayoría han sido mis amigos durante muchísimos años.

Que discrepemos no me parece dañino ni contraproducente; al contrario. Algunas de sus observaciones me recuerdan el conocido recurso que los franceses llaman l´homme de paille. O sea, simplificar lo que el otro dice para dispararle desde la cintura.

En cambio, prefiero terminar estos comentarios dispersos con una invitación.

Como aparece el programa de debates de Último Jueves para 2026, publicado antes que todos estos documentos dedicados a “las transformaciones”, tenemos previsto un panel titulado “Partiendo los nudos de la política económica: las alternativas”. Lo vamos a celebrar el último jueves de septiembre.

Todos los que quieran discutir esas transformaciones, las formuladas en documentos y las que ya están en fase de ejecución, y otras, especialmente quienes hayan elaborado algunas y quienes quieran debatirlas, están invitados a participar activamente, en modo presencial o a distancia.

Posdata de la posdata

Termino esta larga posdata con una digresión sobre los mitos griegos, evocando mis años juveniles como profesor de literatura y teatro clásicos en la Escuela de Letras.

Según la leyenda, Ícaro y su padre quieren fugarse de la isla de Creta y no saben cómo, porque el rey Minos no los deja. Así que inventan una salida ilegal, consistente en irse volando con unas alas hechas de plumas de verdad. Ícaro, embullado con eso de volar, se remonta demasiado y termina quemado por el sol, como diría Nikita Mijalkov.

Moraleja 1: Acercarse demasiado al fuego del sol puede derretirle las alas a uno y conducir no precisamente al sueño de la libertad.

Moraleja 2: Volar es una ciencia y uno no la lleva consigo como un par de alas postizas.

Mucho más compleja y menos moralizante, yo diría que más política, es la historia de la caja de Pandora, ese recipiente prohibido que guarda fuerzas maléficas, y una vez destapadas, resulta imposible encerrar de nuevo. Ciertamente, las acciones humanas no tienen marcha atrás; pero la esperanza habita en el fondo de esa caja, y esa es la única manera en que puede salir.

La transformación del modelo cubano frente a las alas de Ícaro.

 

Respuesta a una crítica.


Comento brevemente las críticas de mi amigo Rafael Hernández sobre Cuba Transformación . Más que el mito de Pandora resulta pertinente el de Ícaro que embriagado por el vuelo y la sensación de poder, ignora las advertencias sobre el invento defectuoso con el que pretende salir del laberinto.

El invento largamente cavilado y aprobado por el Partido Comunista de Cuba (PCC) se denominó “ordenamiento”. Su estrepitoso fracaso metió de lleno el modelo económico cubano en un laberinto del que no se sale con una reforma parcial. Si a ello se suma la modificación brusca del entorno geopolítico de Cuba en 2026 —que no se limita a lo que hace el gobierno de Estados Unidos—, no queda claro por qué mi amigo Rafael considera ilegítimo que economistas cubanos no vinculados al PCC puedan pensar con cabeza propia alternativas de transformación económica y política.

Comienzo con tres aclaraciones importantes:

Primero, resulta incomprensible que la crítica honesta de un intelectual que supongo que leyó la propuesta de Cuba Transformación, afirme que compartimos “lógica y objetivos” con una política “antidemocrática, americanocéntrica y supremacista”. El texto de Cuba Transformación dice textualmente que “la transformación propuesta no implica aceptar condiciones que comprometan la soberanía nacional a cambio del levantamiento de esas sanciones. Cuba deberá defender sus intereses legítimos en cualquier proceso de negociación, siempre dentro del marco del derecho internacional, con transparencia y plena rendición de cuentas ante la ciudadanía… La independencia nacional no se define por el aislamiento económico ni por el control estatal de la actividad productiva, sino por la capacidad efectiva de una nación para decidir libremente su destino, proteger sus intereses estratégicos y garantizar el bienestar de su población”.

¿De dónde pudo haber salido eso de asociarnos “sin ton ni son” con políticas de gobiernos extranjeros?

Agrego algo que he dicho antes, por si no ha quedado suficientemente claro: La crítica de que proponer una economía social de mercado y un Estado democrático de derecho, bajo el supuesto de una solución pacífica del diferendo con EE.UU. implica perder soberanía merece una respuesta clara, porque confunde soberanía con aislamiento y autoritarismo.

Reducir la soberanía cubana a la interpretación del PCC confunde la defensa de un sistema político monopolizado por un partido con la soberanía plena del pueblo para decidir libremente su sistema político y económico. ¿Puede llamarse soberano un pueblo al que se le impide cambiar pacíficamente su sistema político? La soberanía real se afirma liberando el talento, la iniciativa y las libertades de los ciudadanos.

Segundo, en ninguna parte el texto de Cuba Transformación sostiene que sea “la única opción realista para Cuba”. Eso es un invento. Por el contrario, el documento aclara expresamente que “no pretende constituir un programa cerrado ni ofrecer respuestas definitivas a todos los desafíos que enfrentará la transformación de Cuba… aspira también a contribuir a una discusión más amplia sobre las alternativas y decisiones que deberá afrontar el país”.

Tercero, Cuba Transformación no es la propuesta “de” ninguna institución. Es el resultado del trabajo de cinco economistas con nombres y apellidos. En orden alfabético del primer apellido: Mauricio De Miranda Parrondo, Pedro Monreal González, Omar Everleny Pérez Villanueva, Ricardo Torres Pérez y Pavel Vidal Alejandro.

Paso ahora a reafirmar aspectos que se enuncian en la crítica:

1. La transformación que proponemos abarca tanto el modelo político como el económico: convertir un Estado de partido único en un Estado democrático de derecho, y un modelo de economía centralmente planificada en una economía social de mercado.

2. La propuesta de un Estado democrático de derecho no se reduce a la mención de una “democracia liberal”, como sugiere Rafael. Hemos sido precisos en los componentes esenciales de la visión que presentamos: libertad de expresión, libertad de asociación, libertad de prensa, celebración de elecciones libres, competitivas, pluripartidistas, inclusivas, periódicas y transparentes, así como el sometimiento de los gobernantes y de los poderes públicos a la Constitución y al ordenamiento jurídico.

3. En modo alguno Cuba Transformación favorece “la disminución del papel del Estado al nivel de proveedor de servicios básicos, y dejarle todo lo demás al sector privado”, como afirma Rafael. Lo que el texto postula de manera explícita es que “el Estado debe disponer de la capacidad institucional necesaria para actuar de manera coherente, autónoma y estratégica, promoviendo el desarrollo económico, corrigiendo las fallas del mercado y garantizando el funcionamiento de un sistema competitivo. Ello implica regular los mercados de factores productivos, preservar la competencia, aplicar políticas antimonopolio, desarrollar la infraestructura, formular estrategias nacionales de desarrollo y promover políticas sociales orientadas, en particular, a la erradicación de la pobreza y al desarrollo humano”.

4. La propuesta de un modelo de “economía social de mercado” se sustenta en aspectos esenciales, entre ellos que “la actividad económica se orienta hacia el bienestar de la sociedad como objetivo superior, utilizando la eficiencia de los mercados libres como uno de los principales instrumentos, pero no como fin exclusivo”. No empleamos el concepto de manera limitada a su origen histórico. No se trata, como sostiene Rafael, de “copiar el diseño político de Alemania, Austria, Países Bajos, Finlandia, Suecia, Dinamarca, Suiza”. Eso no aparece en ninguna parte del texto.

5. Cuba Transformación es clara respecto a otras experiencias: “Las transformaciones económicas exitosas de Polonia, Estonia, Vietnam y China ocurrieron bajo condiciones históricas, geopolíticas y de capital humano parcialmente distintas a las de Cuba en 2026. Cualquier extrapolación debe tomarse con cautela”. No proponemos una transformación de tipo chino o vietnamita porque “la ausencia de mecanismos efectivos de control ciudadano y de alternancia en el poder implica que las reformas permanezcan sujetas a decisiones discrecionales y puedan ser modificadas o revertidas por las propias élites gobernantes”.

6. Cuba Transformación descarta “cualquier justificación exclusivamente utilitarista de regímenes autoritarios basada en sus resultados económicos”. Esa posición está expresada de forma contundente en nuestra propuesta.

7. La propuesta de Cuba Transformación no muestra “desprecio” ni “invisibilización” respecto a las 176 medidas del gobierno cubano. Se mencionan en el texto, aunque no nos detuvimos en ellas porque nuestra propuesta estaba esencialmente escrita cuando se anunciaron (todavía pocas han sido realmente implementadas). Por esa razón, la prioridad fue publicar el documento según nuestro calendario de trabajo, sin revisar extensivamente hechos nuevos. En cualquier caso, después de su publicación hemos comentado críticamente las 176 medidas. No ha habido intención de “ningunearlas”. Existe la posibilidad de que estén “perdidas en el llano”, pero esa valoración general tendría que respaldarse con evidencia. Habrá que esperar los resultados.

Reitero que es bienvenida la crítica y la identificación de alternativas a lo que propone Cuba Transformación, pero no vale todo.

Finalmente, resulta interesante que Rafael se refiera a Cuba Transformación como parte de “esas propuestas intelectuales modernizadoras”. En cualquier caso, contra lo que habría que estar en guardia es contra las propuestas políticas de la “continuidad”, con su récord verificable de incumplimientos, fracasos y falta de autocrítica razonada, a pesar de lo cual insisten en inventar nuevas alas de Ícaro.




Nota: Artículo de Rafael Hernández “¿La caja de Pandora? Seguridad, instituciones, credibilidad y transformación en Cuba”, OnCuba News, 27 de julio de 2026 https://oncubanews.com/opinion/columnas/con-todas-sus-letras/la-caja-de-pandora-seguridad-instituciones-credibilidad-y-transformacion-en-cuba/

jueves, 30 de julio de 2026

Asamblea Nacional aprueba Ley de Organización de la Administración Central del Estado

 Por: Oscar Figueredo Reinaldo, Dianet Doimeadios Guerrero, Abel Padrón Padilla

 

General de División José Amado Ricardo Guerra, diputado y secretario del Consejo de Ministros. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

La Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó este miércoles la Ley de Organización de la Administración Central del Estado, una norma que redefine la estructura de los organismos de la Administración Central del Estado para adecuarla a la Constitución de la República y responder a las transformaciones institucionales, económicas y sociales del país.

El proyecto fue presentado por el secretario del Consejo de Ministros, José Amado Ricardo Guerra, quien explicó que la iniciativa da cumplimiento al cronograma legislativo aprobado por el Parlamento para el período 2026-2027 y responde al mandato del artículo 146 de la Constitución, según el cual el número, la denominación, la misión y las funciones de los ministerios y demás organismos que integran la Administración Central del Estado deben establecerse mediante una ley.

Durante su intervención recordó que la organización vigente descansa en el Decreto-Ley 147 de 1994.

“Actualmente la Administración Central del Estado está regida por el Decreto-Ley 147 del año 1994. Es decir, estamos hablando de más de 30 años”, señaló.

El secretario del Consejo de Ministros precisó que, aunque durante ese período se introdujeron diversos perfeccionamientos, era necesaria una actualización integral de la estructura institucional del país.

Menos organismos y una estructura más integrada

Uno de los cambios más relevantes de la nueva ley consiste en la reorganización de la Administración Central del Estado, que pasará de 27 organismos a 21: veinte ministerios y el Banco Central de Cuba.

Como parte de esa transformación desaparece la categoría administrativa de instituto dentro de la Administración Central del Estado, de manera que entidades como el INDER, el Instituto de Información y Comunicación Social y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos pasarán a formar parte de la nueva estructura ministerial.

José Amado Ricardo Guerra aclaró que la restructuración trasciende la simple fusión de organismos.

“Cuando decimos ajustar la misión y las funciones específicas (...) significa que todos los organismos tienen que reestructurar sus estructuras y sus funciones.”

Ello, añadió, permitirá simplificar la organización administrativa y reducir las cargas burocráticas.

Mayor eficiencia para conducir las políticas públicas


Entre los fundamentos de la ley, el secretario del Consejo de Ministros destacó que la reorganización fortalece la institucionalidad del Estado socialista de derecho y justicia social, mejora la articulación entre los organismos y elimina duplicidades en la gestión pública.

Según explicó, la nueva estructura permitirá una mayor unidad en el diseño, ejecución y control de las políticas públicas, optimizará los procesos administrativos y adecuará la actuación estatal al escenario económico actual, caracterizado por la participación de diversos actores económicos.

Asimismo, contribuirá a disminuir costos administrativos, fortalecer la coordinación con los gobiernos provinciales y municipales, elevar la transparencia y mejorar la calidad de los servicios públicos.

Nuevos ministerios para integrar funciones estratégicas

La nueva legislación crea varios ministerios mediante la integración de organismos con competencias afines.

Entre ellos figura el Ministerio de la Agricultura y Alimentación, resultado de la fusión de los actuales ministerios de la Agricultura y de la Industria Alimentaria.

“Contribuye a lograr la integración de las cadenas de valor de los alimentos desde la producción hasta la comercialización. Cierra el ciclo agroalimentario”, explicó José Amado Ricardo Guerra, al destacar que la propuesta responde a los principios de la Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional.

También se crea el Ministerio de Economía y Finanzas, que integrará la planificación estratégica, el presupuesto, la política fiscal y las inversiones para lograr una conducción más coherente de la economía.

Ante criterios que proponían incluir el término “planificación” en la denominación del organismo, el secretario del Consejo de Ministros explicó que esa función queda claramente definida en la Constitución y en la misión del nuevo ministerio.

“No es necesario transparentar en el nombre de un organismo las funciones que cumple”, afirmó.

La ley también establece el Ministerio de Comercio e Inversión Extranjera, que unificará las políticas de comercio interior y exterior para fortalecer las cadenas de suministro y adecuar la gestión comercial al nuevo escenario económico.

Otro de los cambios previstos en la ley es la creación del Ministerio de Industrias y Construcción, una integración concebida para fortalecer la articulación entre sectores productivos estrechamente vinculados.

Según explicó el secretario del Consejo de Ministros, el nuevo organismo “logra la integración de ramas industriales heterogéneas y la complementación y articulación de funciones y actividades que permiten cerrar procesos para lograr la eficiencia y eficacia que la Administración Central del Estado requiere”.

Durante la elaboración de la propuesta, añadió, el diseño de este ministerio contó con el aporte de ministros, viceministros y especialistas, cuyas recomendaciones contribuyeron a definir una estructura orientada a mejorar la gestión pública y la articulación entre la industria y la construcción.

Ciencia, innovación y formación del talento


Una de las transformaciones relevantes es la creación del Ministerio de Educación Superior, Ciencia e Innovación, una integración que, según explicó José Amado Ricardo Guerra, fue ampliamente debatida durante el proceso de elaboración del proyecto.

El nuevo organismo permitirá articular la formación de profesionales, la investigación científica y la innovación tecnológica.

“Cierra el ciclo de formación, investigación e innovación, potencia la articulación entre la formación de talento y la investigación aplicada y reduce los costos de coordinación entre diferentes instancias”, señaló.

La ley redefine también el Ministerio de Educación, que, aunque mantiene su denominación, asumirá nuevas responsabilidades para garantizar los derechos reconocidos en la Constitución y desarrollados en el Código de la Niñez, Adolescencia y Juventud, desde la primera infancia hasta el nivel medio superior.

Un organismo para integrar medio ambiente, vivienda y recursos hidráulicos

Entre las modificaciones de mayor alcance figura la creación del Ministerio de Medio Ambiente, Hábitat y Recursos Hidráulicos, que reunirá funciones actualmente distribuidas entre varias instituciones.

José Amado Ricardo Guerra comentó que, incluso, durante el análisis de las opiniones recibidas de diputados, especialistas y ciudadanos, esta integración fue considerada una de las propuestas más acertadas del proyecto.

Como ejemplo explicó que actualmente la construcción de una comunidad de viviendas requiere la intervención de cuatro organismos diferentes.

“Estas funciones se integran en un solo organismo, por lo tanto reduce, concentra la gestión (...) y reduce los trámites que necesariamente hoy tiene que hacer la población.”

Un proyecto enriquecido durante la consulta


El secretario del Consejo de Ministros informó que el proyecto fue sometido a un amplio proceso de consulta con organismos de la Administración Central del Estado, diputados y la ciudadanía, tras su publicación en el sitio web de la Asamblea Nacional.

Como resultado se recibieron 242 observaciones, de las cuales 139 fueron aceptadas total o parcialmente, mientras 103 no fueron incorporadas por contradecir disposiciones constitucionales o exceder el alcance de la ley.

“Todos se atendían, todos se respondieron”, aseguró José Amado Ricardo Guerra al resumir el proceso de construcción colectiva de la norma.

Una transformación “audaz y necesaria” para acompañar las reformas del país

En las palabras finales de la presentación, el secretario del Consejo de Ministros afirmó que el redimensionamiento de la Administración Central del Estado constituye una transformación imprescindible para acompañar el proceso de cambios que vive el país.

“Hoy, a partir de la aprobación de las transformaciones económicas y sociales, no es solo el momento; es una necesidad acudir a esta transformación”, sostuvo.

José Amado Ricardo Guerra explicó que la propuesta fue resultado de un amplio proceso de construcción colectiva en el que participaron diputados, organismos de la Administración Central del Estado y el grupo temporal de trabajo encargado de elaborar el proyecto. Añadió que las opiniones y discrepancias recibidas durante la consulta permitieron perfeccionar la iniciativa y que, cuando alguna propuesta no pudo ser incorporada, sus promotores recibieron una explicación de los argumentos jurídicos o técnicos que lo impedían.

“Podemos afirmar que el redimensionamiento de la Administración Central del Estado es un paso adelante, audaz y necesario en el contexto de la peor crisis económica de las últimas décadas. Los riesgos que pudieran existir son gestionables con las medidas previstas para el proceso de implementación”, afirmó.

El secretario del Consejo de Ministros destacó además que varios especialistas calificaron la nueva estructura como una propuesta innovadora. Recordó, por ejemplo, que durante el proceso de análisis se valoró especialmente la creación del Ministerio de Medio Ambiente, Hábitat y Recursos Hidráulicos, al integrar competencias estrechamente relacionadas y facilitar una gestión más coherente de las políticas públicas.

Nuevas funciones para fortalecer los servicios comunales

Durante la presentación se informó también que, de forma reciente, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros aprobó la política para el funcionamiento y control de los servicios comunales, lo que hizo necesario incorporar nuevas responsabilidades a varios organismos dentro del proyecto de ley.

Entre ellas, el Ministerio de Industrias y Construcción asumirá la conducción y el control de la política de servicios comunales, así como la gestión integral y sostenible de los desechos sólidos y de los residuos reciclables.

Al Ministerio de la Agricultura y la Alimentación se le asignan las funciones relacionadas con el arbolado urbano y la silvicultura urbana, mientras que el Ministerio de Medio Ambiente, Hábitat y Recursos Hidráulicos será responsable del diseño y conservación del mobiliario y la señalética urbana, los parques y demás espacios públicos, además de la evaluación del impacto ambiental.

Por su parte, el Ministerio de Salud Pública asumirá las funciones relacionadas con el manejo de cadáveres y restos humanos, así como el control sanitario de funerarias y cementerios; el Ministerio de Transporte atenderá el transporte especializado para los servicios públicos y el patronato vial; y el Ministerio de Energía y Minas tendrá entre sus responsabilidades el funcionamiento del alumbrado público y la supervisión de su operación.

José Amado Ricardo Guerra recordó que, al analizar esta política, el presidente de la República insistió en la necesidad de construir un sistema sostenible que combine la responsabilidad de las instituciones con la participación activa de la ciudadanía.

La implementación será la próxima gran etapa


El secretario del Consejo de Ministros subrayó que la aprobación de la ley marca el inicio de una nueva etapa de trabajo.

“Está claro que, al resultar aprobada esta ley, el trabajo no concluye. Viene una etapa muy fuerte, que es la implementación, lo que lleva un acompañamiento por el Gobierno y, además, el aseguramiento político, sobre todo en aquellos organismos que sufren una mayor transformación”, señaló.

Antes de concluir su intervención, agradeció las aportaciones realizadas por diputados, especialistas, organismos y ciudadanos durante el proceso de consulta.

“Las discrepancias siempre generan las mejores decisiones”, expresó, al reconocer que todos los participantes compartían un mismo propósito: construir una ley capaz de fortalecer la organización del Estado y contribuir a la implementación de las transformaciones económicas y sociales con un impacto positivo para la economía y la sociedad.

Finalmente, reconoció el trabajo del grupo temporal encargado de elaborar el proyecto legislativo y destacó la entrega de sus integrantes durante todo el proceso, previo a la aprobación de la Ley de Organización de la Administración Central del Estado por la Asamblea Nacional del Poder Popular.

¿Cuáles son los 20 ministerios que integran la nueva organización central del Estado?

  1. Ministerio de la Agricultura y Alimentación
  2. Ministerio de Comercio e Inversión Extranjera
  3. Ministerio de Cultura
  4. Ministerio de Deportes y Recreación
  5. Ministerio de Economía y Finanzas
  6. Ministerio de Educación
  7. Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología
  8. Ministerio de Energía y Minas
  9. Ministerio de Industrias y Construcción
  10. Ministerio de Información y Comunicación Social
  11. Ministerio de Comunicaciones
  12. Ministerio de Justicia
  13. Ministerio de Medio Ambiente, Hábitat y Recursos Hidráulicos
  14. Ministerio de Relaciones Exteriores
  15. Ministerio de Salud Pública
  16. Ministerio de Trabajo y Seguridad Social
  17. Ministerio de Turismo
  18. Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
  19. Ministerio del Interior
  20. Ministerio del Transporte

Amplio debate parlamentario antecedió la aprobación de la Ley de Organización de la Administración Central del Estado


Tras la presentación del proyecto de Ley de Organización de la Administración Central del Estado, los diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular protagonizaron un amplio debate sobre la propuesta, centrado en el rediseño institucional, la reorganización de organismos y las funciones que asumirán las nuevas estructuras.

El debate parlamentario permitió analizar observaciones formuladas por los diputados y también criterios recogidos durante la consulta pública del proyecto, varios de los cuales dieron lugar a ajustes en el texto definitivo.

Uno de los temas que generó mayor intercambio fue la reorganización de las funciones que actualmente desempeña el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma).

La diputada Carmen Mesa Valenciano recordó que, durante un ejercicio de control parlamentario realizado por tres comisiones permanentes de trabajo, se identificaron insuficiencias en la articulación territorial de la política científica y ambiental. Entre las recomendaciones aprobadas por el Consejo de Estado figuraban fortalecer la gestión del gobierno basada en la ciencia, ordenar la demanda de investigaciones y estudiar la reorganización de funciones estatales que hoy ejerce el Citma.

A partir de esa experiencia, defendió que la creación de los nuevos ministerios responde a una lógica de integración más eficiente de las competencias estatales y permitirá concentrar, por una parte, la formación superior, la ciencia y la innovación, y por otra, la gestión ambiental y de los recursos naturales.

La diputada Ailyn Caridad Justiz Águila, por su parte, reconoció la necesidad de reducir estructuras burocráticas, aunque señaló que la principal preocupación expresada por especialistas y ciudadanos ha sido la separación de las funciones de ciencia, tecnología e innovación de las relacionadas con el medio ambiente. Argumentó que numerosos organismos internacionales promueven la integración de estas políticas y consideró imprescindible que transformaciones de esa magnitud estén sustentadas en diagnósticos técnicos rigurosos.

Asimismo, propuso varias precisiones al articulado relacionadas con la denominación del nuevo Ministerio de Medioambiente, Hábitat y Recursos Hidráulicos y con la descripción de sus funciones en materia de vigilancia climática, hidrológica y sistemas de alerta temprana.

En respuesta, la diputada y vice primera ministra Inés María Chapman Waugh explicó que la reorganización estuvo precedida por un diagnóstico institucional, evaluaciones de impacto, análisis de riesgos, estudios de costo-beneficio y la revisión de experiencias internacionales.

Precisó que entre las principales dificultades detectadas figuraban la dispersión de competencias, la duplicidad de funciones entre organismos, la débil articulación territorial, los problemas estructurales asociados al manejo del agua y la necesidad de integrar las políticas ambientales, de ordenamiento territorial y recursos hidráulicos.

Según explicó, la creación del Ministerio de Medioambiente, Hábitat y Recursos Hidráulicos permitirá unificar la rectoría estatal sobre esas materias, fortalecer la capacidad de respuesta frente al cambio climático, racionalizar recursos humanos y financieros, mejorar la coordinación con los gobiernos territoriales y facilitar el cumplimiento de compromisos internacionales.

Añadió que la implementación será gradual y comprenderá varias etapas, con evaluaciones periódicas para corregir posibles dificultades durante el proceso de transición. También confirmó la aceptación de las correcciones técnicas planteadas por la diputada respecto a la redacción de algunos artículos del proyecto.

Otro de los planteamientos del debate estuvo relacionado con las funciones del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

Un diputado propuso valorar la creación de una instancia nacional dedicada específicamente a la prevención y atención social, argumentando que los desafíos actuales del país requieren fortalecer, además de la asistencia social, el estudio científico de las causas que generan fenómenos como las indisciplinas sociales y otros problemas que demandan un enfoque preventivo.

En el intercambio posterior se explicó que actualmente existe una comisión nacional, presidida por el vice primer ministro Eduardo Martínez Díaz, con estructuras en todos los niveles territoriales para coordinar estas políticas. No obstante, se reconoció la pertinencia de continuar evaluando el tema sin modificar el contenido de la ley, al tratarse de un asunto que trasciende el objetivo específico de la norma, centrado en la reorganización de la Administración Central del Estado.

Varios diputados coincidieron en que la transformación propuesta debe entenderse como un proceso dinámico, sujeto a evaluación permanente y orientado a fortalecer la capacidad del Estado para responder a las necesidades del país.

Al intervenir en nombre de la comisión redactora, el jurista Andry Matilla Correa explicó que la reorganización no responde únicamente a cambios de denominación o a la fusión de organismos, sino a un rediseño funcional encaminado a racionalizar estructuras, optimizar recursos humanos y financieros, simplificar procedimientos administrativos y adecuar la Administración Central del Estado al marco constitucional aprobado en 2019.

Los diputados subrayaron que la reducción del número de organismos no debe interpretarse como una fragmentación de funciones, sino como una integración concebida para hacer más eficiente la gestión pública. Asimismo, señalaron que las estructuras administrativas deben mantenerse abiertas a futuras adecuaciones, en correspondencia con la evolución de las necesidades del país y la experiencia acumulada durante su implementación.

Otro de los temas recurrentes fue la necesidad de que la aplicación de la ley incorpore mecanismos de evaluación continua. En ese sentido, el diputado Yury Valdés Balbín propuso que las observaciones y preocupaciones expresadas durante el proceso de consulta y en el propio debate parlamentario sean consideradas como riesgos potenciales a monitorear por el Gobierno durante la puesta en práctica de la nueva estructura institucional.

Los legisladores coincidieron en que el éxito de la reorganización dependerá, más que del rediseño organizativo, de la capacidad para perfeccionar los procesos administrativos y medir sus resultados.

La diputada Leidys María Labrador Herrera, por el municipio de Puerto Padre, insistió en que la implementación de la norma deberá ir acompañada de una estrategia integral de comunicación. Consideró imprescindible fortalecer la comunicación organizacional en los nuevos ministerios para facilitar la integración de sus trabajadores, construir una identidad institucional común y preservar los canales de información con la ciudadanía, incluidas las plataformas digitales y redes sociales.

En la recta final del debate también se defendió la necesidad de explicar de forma transparente a la población el alcance de las transformaciones en cada organismo que será reorganizado o fusionado. Varios diputados consideraron que divulgar los fundamentos de estos cambios contribuirá a una mejor comprensión de la ley y facilitará su implementación.

Al concluir el intercambio, el presidente de la Asamblea, Esteban Lazo Hernández, coincidió en que la aprobación de la norma constituye solo el inicio del proceso y que su éxito dependerá de la comunicación, la participación de los trabajadores y la comprensión de la ciudadanía sobre las transformaciones aprobadas.

Con la aprobación de la ley, la Asamblea dio luz verde al nuevo marco jurídico que ordenará la estructura de la Administración Central del Estado y servirá de base para la implementación gradual de las transformaciones institucionales previstas.

Corresponderá ahora a los órganos y organismos involucrados ejecutar el proceso de reorganización y convertir las disposiciones de la norma en una gestión pública más eficiente, articulada y cercana a las necesidades de la población.

Primer ministro: La implementación de las transformaciones entra en su etapa más importante y difícil. Comentario HHC

Por: Oscar Figueredo Reinaldo, Dianet Doimeadios Guerrero, Abel Padrón Padilla

 



Primer ministro Manuel Marrero Cruz interviene en la Asamblea Nacional del Poder Popular, miércoles 29 de julio de 2026. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

La implementación de las transformaciones económicas y sociales aprobadas hace apenas un mes por la Asamblea Nacional del Poder Popular avanza con un elevado nivel de cumplimiento, aseguró este miércoles el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, al presentar un balance del trabajo realizado desde la sesión extraordinaria del pasado 18 de junio.

Ante los diputados, el jefe de Gobierno explicó que el proceso ha estado marcado por la actualización de las medidas a partir de las orientaciones del General de Ejército Raúl Castro Ruz, los acuerdos del Comité Central del Partido, los criterios de economistas y expertos, así como 171 propuestas formuladas por los propios parlamentarios, de las cuales 165 fueron incorporadas a la fase de implementación.

Marrero recordó que el país desarrolla estas transformaciones en un escenario particularmente complejo, agravado por el recrudecimiento de la política de Estados Unidos contra Cuba, que ha impactado sectores estratégicos como la energía, la producción de alimentos, el turismo, las finanzas, la salud pública y el comercio exterior. Pese a ello, afirmó, el Gobierno mantiene como prioridad la modernización del modelo económico y social cubano.

Más del 90 % de las transformaciones previstas para esta etapa ya fueron aprobadas

Como parte de la organización del proceso, explicó que fueron creados grupos de trabajo encabezados por miembros del Gobierno para conducir los principales ejes temáticos, se desarrolló un amplio programa de capacitación dirigido a las estructuras del Partido y del Gobierno en todos los niveles y se elaboró un cronograma legislativo que identifica 138 normas jurídicas necesarias para respaldar las transformaciones.

De las 121 transformaciones previstas para los meses de junio y julio, precisó, ya habían sido aprobadas 110, equivalentes al 90,9 % del total planificado, mientras otras cinco avanzaban parcialmente y el resto sería sometido a consideración antes de concluir la presente semana.

Mayor autonomía para la empresa estatal y nuevas reglas para el sector no estatal

Uno de los cambios de mayor alcance se concentra en el sistema empresarial estatal. Marrero informó que fue aprobado el decreto ley que regula su organización y funcionamiento, norma que responde a 16 de las 17 transformaciones previstas para la empresa estatal socialista.

Entre las nuevas facultades sobresalen la posibilidad de aprobar sus propios sistemas salariales, realizar cualquier actividad lícita, definir precios y tarifas, efectuar inversiones financieras, flexibilizar el destino de las utilidades y decidir sobre la terminación del vínculo laboral de los trabajadores, siempre bajo los principios establecidos. También se fortalece la participación de los trabajadores y la responsabilidad social de las entidades.

En paralelo, se eliminan restricciones en materia salarial, de manera que el fondo de salarios dependerá esencialmente de la capacidad económica y financiera de cada empresa, previo acuerdo con el sindicato. Según el Primer Ministro, esta constituye la transformación más importante en materia de organización del trabajo y salarios aplicada en los últimos años.

Respecto a las formas de gestión no estatal, informó que fueron aprobadas todas las mipymes y cooperativas no agropecuarias que permanecían pendientes de autorización y cumplían los requisitos establecidos, con lo que el país supera ya las 15 000 entidades de este tipo.

Asimismo, destacó la aprobación del decreto ley que regula la creación, funcionamiento y extinción de las micro, pequeñas y medianas empresas, las empresas privadas, las cooperativas no agropecuarias y el trabajo por cuenta propia, acompañado por una significativa reducción de requisitos, trámites y plazos para su constitución.

Como parte de estas transformaciones, recordó que este martes entró en vigor el Decreto 160, que flexibiliza las actividades autorizadas para el sector no estatal al eliminar totalmente 46 prohibiciones y modificar parcialmente otras 36, con el propósito de ampliar la participación de estos actores en el desarrollo económico y social del país.

Planificación más flexible y descentralización de decisiones

En materia de planificación económica, Marrero explicó que se modifica la concepción tradicional para transitar hacia un modelo más flexible, basado en incentivos, con mayor autonomía empresarial y una planificación estratégica y financiera.

Entre las decisiones adoptadas sobresale la descentralización de la aprobación de inversiones para empresas estatales, sociedades mercantiles, proyectos con inversión extranjera y municipios, de acuerdo con sus capacidades financieras. Solo requerirán aprobación central aquellas inversiones superiores a los 1 000 millones de pesos.

Redimensionamiento del Estado y fortalecimiento de los municipios

El Primer Ministro señaló que otro de los ejes fundamentales es la reorganización de la Administración Central del Estado, proceso encaminado a separar las funciones estatales de las empresariales, reducir estructuras y lograr una gestión gubernamental más eficiente.

Como parte de este redimensionamiento ya fueron aprobadas propuestas en los ministerios de Salud Pública, Educación, Cultura y Deportes, que implican la reducción de más de 92 000 cargos, concentrados fundamentalmente en plazas administrativas vacantes. El resto de los organismos concluirá este proceso en septiembre.

En el ámbito territorial, destacó la actualización de las normas para fortalecer el desarrollo local, la descentralización de competencias y la gestión de la contribución territorial, lo que permitió asignar a 111 municipios el sobrecumplimiento de los ingresos obtenidos en 2025 para destinarlos a sus estrategias de desarrollo.

Energía, agricultura y protección social entre las prioridades

Al abordar el sector energético, Marrero reconoció que los prolongados apagones continúan siendo uno de los principales problemas que enfrenta el país. Frente a ese escenario, informó que ya se han instalado 1 464 MW de fuentes renovables de energía, que representan el 13,8 % de la generación eléctrica nacional.

Añadió que se han colocado 4 292 sistemas fotovoltaicos en centros vitales y viviendas, además de más de 11 000 sistemas destinados a hogares de personas con enfermedades crónicas, médicos, maestros, científicos y otras prioridades sociales. También fueron flexibilizadas las normas para la importación y comercialización de combustibles por empresas extranjeras y se aprobaron nuevos incentivos fiscales para estimular inversiones en energías renovables.

En la agricultura, señaló que se flexibiliza la gestión y el uso de la tierra, se actualiza el modelo de funcionamiento de las cooperativas y se introducen incentivos para estimular la producción agropecuaria.

Las transformaciones sociales, añadió, atraviesan todo el programa. Como parte de ese trabajo concluyó la caracterización de los perfiles priorizados en provincias y municipios, identificándose más de 876 000 personas en situación de vulnerabilidad.

Además, anunció que ya está disponible, a través de la plataforma Soberanía, un trámite digital para solicitar asistencia social, herramienta que permitirá a cualquier ciudadano gestionar ayudas para sí mismo o para otra persona que requiera protección, como complemento al trabajo que desarrollan las estructuras municipales y los consejos populares.

A ello se suman beneficios fiscales destinados a favorecer el empleo y los ingresos de personas en situación de discapacidad que laboran en talleres especializados, así como la incorporación de la responsabilidad social como principio para los actores económicos estatales y no estatales.

Inversión extranjera, turismo y comercio: nuevas medidas para dinamizar la economía

En materia de inversión extranjera, Marrero informó que ya comienzan a materializarse los primeros resultados de las transformaciones aprobadas. Entre ellos destacó la constitución de la primera empresa mixta entre una compañía extranjera y una mipyme privada cubana, así como la autorización del primer negocio de inversión extranjera para la importación, distribución y comercialización de combustible.

También fueron aprobados el primer negocio de inversión extranjera en La Habana Vieja y la creación de la primera zona con regulaciones especiales para el establecimiento de una empresa de capital totalmente extranjero dedicada al turismo de salud.

El Primer Ministro señaló además que más de un centenar de actores económicos han recibido autorización para comercializar combustible de forma mayorista y que esa cifra continúa creciendo tras la flexibilización de los procedimientos aprobada recientemente.

Como parte de la modernización parcial de la economía, explicó que se actualizó el sistema de gestión, control y asignación de divisas con el propósito de que las monedas libremente convertibles lleguen al sector primario de la economía, incentiven la producción nacional y favorezcan mayores encadenamientos entre los diferentes actores económicos.

Nuevas transformaciones para recuperar el turismo

Al referirse al turismo, Marrero describió el complejo escenario que enfrenta el sector como consecuencia de la escasez de combustible y el recrudecimiento de las sanciones de Estados Unidos.

Informó que actualmente permanece cerrado el 73 % de las instalaciones hoteleras del país, con alrededor de 25 000 trabajadores en situación de disponibilidad, mientras siete cadenas hoteleras internacionales han cesado sus operaciones en Cuba, lo que representa el 46 % de las habitaciones administradas bajo esa modalidad.

Frente a ese panorama, explicó que ya fueron aprobadas diez de las trece transformaciones previstas para el sector. Entre ellas figuran nuevas modalidades de negocios con la participación de todos los actores económicos, incentivos tributarios para proyectos vinculados al ecoturismo y otras modalidades especializadas, la autorización para desarrollar servicios privados de alquiler de vehículos, la regulación de agencias de viajes privadas y la certificación de guías turísticos y agentes de ventas.

Asimismo, anunció la creación de una contribución especial del 1 % destinada a financiar la sostenibilidad, la promoción y el posicionamiento de los destinos turísticos del país.

Más flexibilidad en transporte, comercio y seguros

En el ámbito del transporte, el jefe de Gobierno destacó la aprobación de las tres transformaciones previstas, dirigidas a actualizar la política para la transmisión de la propiedad de vehículos, flexibilizar la importación y comercialización de automotores e incentivar la movilidad eléctrica.

En el comercio, la gastronomía y los servicios ya fueron aprobadas siete de las diez transformaciones concebidas. Estas incluyen la actualización de la política de comercio interior, la simplificación del otorgamiento de licencias comerciales, la puesta en marcha del proyecto Mercado de Barrio, la creación de mercados mayoristas de abasto para personas naturales y jurídicas, así como nuevas regulaciones para los procesos de licitación y las compras públicas.

En materia de seguros, fueron adoptadas medidas para dinamizar la comercialización de pólizas en divisas destinadas a cubrir riesgos asociados al transporte, los viajes y la asistencia médica en el exterior. Además, se estableció con carácter obligatorio el seguro de responsabilidad civil para todos los propietarios de vehículos automotores, con el objetivo de garantizar la cobertura por daños materiales o personales ocasionados a terceros.

Economía digital e inteligencia artificial al servicio de la gestión pública

Marrero informó igualmente que las transformaciones alcanzan el ámbito de la economía digital y del conocimiento, donde se aprobó que el sector privado pueda comercializar servicios de centros de datos, sujeto al marco regulatorio correspondiente.

Destacó además el empleo de herramientas de inteligencia artificial durante el proceso de implementación de las transformaciones, lo que ha permitido desarrollar un cuadro de mando para monitorear en tiempo real las 176 acciones aprobadas, dar seguimiento a sus indicadores y procesar las opiniones ciudadanas sobre cada uno de los ejes temáticos.

“Comienza la etapa más importante y tal vez la más difícil”

En las conclusiones de su intervención, el Primer Ministro afirmó que, tras poco más de un mes de trabajo, el país ha logrado organizar la implementación de las transformaciones económicas y sociales y aprobar 110 de las acciones previstas.

Sin embargo, advirtió que el mayor desafío comienza ahora.

“A partir de ahora comienza la etapa más importante y tal vez la más difícil”, expresó al subrayar que el reto consiste en garantizar la aplicación efectiva de cada transformación, evaluar sistemáticamente sus impactos y corregir oportunamente las desviaciones que puedan surgir durante el proceso.

“Lo más importante es que ya tenemos aprobadas 110 transformaciones que depende de nosotros llevarlas a los hechos”, afirmó.

Marrero reconoció la resistencia del pueblo cubano frente a las dificultades actuales y agradeció la confianza depositada en la Revolución, al tiempo que aseguró que el Gobierno continuará trabajando para que las medidas aprobadas se traduzcan en un mejoramiento gradual de las condiciones de vida de la población.

Como cierre de su intervención, evocó palabras del General de Ejército Raúl Castro Ruz y del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz para ratificar que la actualización del modelo económico constituye una vía para fortalecer y consolidar el socialismo cubano, proceso que —afirmó— exige audacia, inteligencia, realismo y la participación de todo el pueblo. HHC azul y negritas nuestras.

Comentario HHC: De todo lo expuesto lo mas importante, es lo que dice el Pimer Ministro " el reto consiste en garantizar la aplicación efectiva de cada transformación, evaluar sistemáticamente sus impactos y corregir oportunamente las desviaciones que puedan surgir durante el proceso", y agregaria rendiciones de cuentas efectivas y periodicas.

Lo anterior ha sido el Talon de Aquiles de nuestro proceso, por años, con ello se pudieron evitar muchos errores y falta de resultados. Pero como la historia no se puede escribir hacia atras, queda el avance hacia el futuro de manera proactiva, en medio de las peores condiciones  para ello, por la saña inmoral y cobrade de los EEUU.

Me llama la atencion la falta de información imperante, la ONEI  no ha publicado un capitulo del Anuario Estadistico del 2025, y estamos ya en el 2do Semestre. Sin informacion oportuna, no hay evaluación efectiva de los resultados y menos corregir los errores o desviaciones.