Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 30 de diciembre de 2016

El difícil aterrizaje de la comida en Cienfuegos

Por Roberto Alfonso Lara y Zulariam Pérez Martí -30 diciembre, 2016


En recorrido por varios mercados estatales de Cienfuegos, se constató la poca presencia de productos agrícolas./Foto: Roberto Alfonso

En 2016 la Agricultura fue una constante en la agenda pública en esta provincia del centro sur de Cuba. La inconformidad de los cienfuegueros con los altos precios de los productos —especialmente aquellos establecidos por gestores privados— y el desabastecimiento en los mercados estatales, marcaron las grietas de ese sector en el territorio. Casi al finalizar el año, tal parece que la comida no quiere aterrizar en el plato.

LA AGRICULTURA EN NUESTRA EDICIÓN IMPRESA

Periódico 5 de Septiembre. 19 de febrero, páginas 4 y 5: “En un término de tres o cuatro meses se empezará a ver un grupo de productos (en los MAE), como resultado de su siembra emergente.

“Consideramos que los precios del MAE no son malos, y un aumento de producción debe hacer disminuir los precios en los demás actores de la comercialización que están fuera de nuestro sistema, porque tendremos abastecimientos en los nuestros y entonces deberán bajar si quieren vender”. Yoan Sarduy Alonso, delegado de la Agricultura en Cienfuegos.

Periódico 5 de Septiembre. 23 de septiembre, página 2: (En el Pleno del Comité Provincial del Partido en Cienfuegos) “se censuró la escasa presencia de surtidos agrícolas en la red estatal de agromercados y otros puntos destinados a la venta directa a la población”.


Periódico 5 de Septiembre. 28 de octubre, página 2: “Los programas de siembra se sobrecumplen, las entregas del encargo estatal, así como las exportaciones fundamentales. Solo algunos renglones, escasos, por cierto, no llegan a las cifras que sobrepasan el ciento por ciento. Sin embargo, todavía los productos son inaccesibles y los precios permanecen altos, algunos inalcanzables”. Comisiones de trabajo de la Asamblea Provincial del Poder Popular. Comisión de producción, distribución y comercialización de alimentos.

ORGANOPÓNICOS

“La provincia tiene 737 unidades de organoponía, en diferentes modelos: parcelas, organopónicos, huertos intensivos…”. Yoan Sarduy.

¿Ustedes fijan los precios por oferta y demanda?

“El Consejo de Administración Provincial fija los precios por los que podemos vender. Es sobre la base de la oferta y demanda, pero nunca igual a la de los mercados de este tipo”. Frank Abreu Arbolay, administrador del organopónico de La Esperanza.


En algunos casos, el valor de los productos ofertados en organopónicos no se ajusta a las tarifas estipuladas en las Resolución 157, que establece precios como los del tomate, a 4.20 pesos la libra./Foto: Liliam

“La Resolución 157 es la que topa los precios, eso incluye a los organopónicos. Por ejemplo, en estos momentos está establecido que el tomate se venda a 4,20 pesos la libra (lb) y ellos están obligados a venderlo así, sea cual sea su modelo de gestión, de lo contrario, están violando lo establecido, y para eso hay inspectores”. Yoan Sarduy.

¿Cómo gestionan la compra de las semillas?

“Cuando yo comencé, la libra de semilla de lechuga estaba a 6 pesos, ahora a 115. La de tomate vale más de 800 pesos, la de pepino vale más de 600. Eso hace que se encarezcan los productos.

“No podemos decir que siempre están las semillas. Este mismo año no ha entrado remolacha. La zanahoria ha estado bastante estable”. Frank Abreu.

“Este año las semillas han estado bastante estable. Lo que más ha faltado es la zanahoria. Se ha mantenido bien la remolacha”. Nelson Yuliesky Rodríguez Soto, administrador del organopónico del T15.

¿Afectan los moluscos a los organopónicos?

Los moluscos, al ser herbívoros, han sido considerados plagas en los cultivos. En Cuba, desde hace muchos años, por ejemplo, el boniato viene afectado por esos orificios que provocan las babosas. Algunos productores tratan de enmascarar el asunto, pues si el mazo de lechuga tiene ocho hojas, ellos quitan las que tienen orificios y te venden el resto por el mismo precio. Igual ocurre con la acelga y la remolacha. Hay una merma por rendimiento, pero también económico. Dr. Leonides Castellanos González, académico del Centro de Estudios para la Transformación Agraria Sostenible de la Universidad de Cienfuegos.

“Aquí los cultivos están contaminados con bastantes moluscos. Estos se comen las semillas de las plantas, y cuando estas crecen, sucede lo mismo. Por lo menos un 30 por ciento de las producciones se pierden”. Nelson Yuliesky Rodríguez.

“Lo que más nos afecta es el caracol”. Frank Abreu.

“Ni moluscos ni plagas tienen una implicación determinante en la producción; son cosas puntuales que pasan, pero no es nada que constituya un peso en los resultados productivos”. Yoan Sarduy.

“Existen seis especies de moluscos que atacan hoy a los organopónicos, dos de ellos son babosas y cuatro especies de caracoles. Por ejemplo, en la remolacha las pérdidas por metro cuadrado son de 1,15 a 8,46 kg, lo que representa 53,94 pesos. En el caso de la lechuga, se pierden de 1,78 a 6,05 kg por metro cuadrado, equivalente a 32,83 pesos”. (*) Informe de investigación de la doctorante Maité Nodarse Castillo, de la Universidad de Cienfuegos.


Varios organopónicos de Cienfuegos presentan afectaciones ante la proliferación de moluscos./Foto: Yuliet

ASEGURAMIENTOS

“Este ha sido un año de oportunidades para la Agricultura, donde el nivel de inversiones ha crecido considerablemente en comparación con otros años (…) La Agricultura no se puede esconder tras el velo de que han faltado recursos.

“No han existido afectaciones con los combustibles, sí hubo tensiones en algún momento con la energía, la gasolina, pero no ha sido un año de problemática con esos recursos”. Yoan Sarduy.

“Hubo reducción del combustible de un 20 por ciento, lo suplimos con tracción animal”. Yasnoli Alfredo González Jiménez, jefe de Producción de la UEB Juraguá.

“No decimos que no hayamos tenido problemas con el combustible. Sí hubo una reducción, pero eso no ha afectado a la empresa, porque en julio y agosto, nosotros lo optimizamos y entramos a trabajar en septiembre sin dificultad. El combustible a nosotros nos entró alrededor del 80 por ciento”. Raudel Rubio Rodríguez, director de la Empresa Agropecuaria Horquita.

“Hoy Acopio está deprimido en las balanzas de mil kilogramos, esas que irían sobre el camión o a completar el punto de compra”. Águedo Rafael Rodríguez Cosme, director de la Empresa Provincial de Acopio en Cienfuegos.

(A principios de año hubo retrasos en el montaje de las máquinas de riego). “Se debió a la situación con la maquinaria pesada, específicamente con los buldócer, con los que se remueve todo y solo tenemos dos en toda la provincia, y para el montaje de las máquinas hay que buldocear”. Yoan Sarduy.

ACOPIO

“Acopio, de no tener base y depender de la prestación de servicios externos, ya este año tiene catorce camiones y deben recibir otros equipos. Ha triplicado las ventas en comparación con años anteriores”. Yoan Sarduy.

“Contamos con quince camiones, aunque no podemos decir que es el transporte que necesitamos. Acopio para mantener un abastecimiento estable y cumplir con todo el programa de envíos a La Habana, requiere 32 equipos”. Águedo Rafael Rodríguez.

“Acopio solo participa en el 30 por ciento de la estructura de las ventas. La meta es que participe en mayor medida: mientras más puntos estatales, más producción le llegará al pueblo con precios topados”. Yoan Sarduy.

“Si usted quiere satisfacer demanda, facilito, auméntele el precio (…) cuando se ponen precios asequibles, la población demanda más.

“Considero que en la provincia ha habido un aumento de la producción y al bajar los precios de los MAE existe un aumento en la adquisición del producto. La población puede decir que los precios están caros, lo que pasa es que las personas miden el efecto de estos de acuerdo con su poder adquisitivo.

“Es verdad, la permanencia en los mercados no es la necesaria”. Águedo Rafael Rodríguez.

COMERCIALIZACIÓN

“Las ventas en los Mercados Agropecuarios Estatales (MAE) se han multiplicado.

“Los mercados que venden mucho y son excepcionalmente buenos es por el material humano que allí labora. Hay mercados que siempre están abastecidos. Las ventas tienen mucho que ver con la capacidad de gestión”. Yoan Sarduy.

“Tenemos hortalizas para abastecer a Cienfuegos y a todos los municipios. Hoy estamos vendiendo el mazo de hortalizas a peso en Cienfuegos, que no lo asumen los mercados. Tenemos rábano, acelga, lechuga, col de dos tipos, berenjena, tomate.

“Nosotros la semana pasada teníamos aquí más de 5 mil quintales diarios de boniato. Estamos pidiendo que se comercialice el tomate grande. Plátano no ha faltado nunca en ese mercado (Séptimo Congreso), producido por Horquita.

“Diariamente, los camiones nuestros regresan cargados de hortalizas. Eso lo sabe todo el mundo. De 100 cajas, están vendiendo 15 o 20. Esas producciones las pierde la empresa. Ahora, nosotros estamos para producir, no para administrar los mercados. Quien debe cuestionar si lo recibe o no, es otro”. Raudel Rubio.

“Llevo cinco años aquí y este ha sido el más malo. Regularmente tengo siete u ocho productos, no más”. Luis Miguel Abreu, dependiente del punto de venta La Chirimoya.

“Juraguá no cumple con nosotros, debe entrar dos veces a la semana, y lo hace solo una vez o se pasan diez días y no vienen. Sin embargo, asiste a la feria de la Calzada con sus camiones llenos, hasta tres camiones trae”. Rafael López Mederos, administrador del MAE La Calzada.

“Las frutas están perdidas, lo único que ha entrado ha sido frutabomba. No hay abastecimientos, ni malanga ni guagüí. No tenemos productos frescos ni nada bueno. Este mes, por ejemplo, ha entrado muy poco, yo no sé desde cuándo no recibimos un pepino”. Norey Hernández Sánchez, dependienta del MAE La Calzada.

“Esto ha ido para atrás. Está en barranca y loma abajo. Horquita viene con yerba nada más. ¡Tú sabes lo que es venir de Horquita aquí a traer col china! ¿Dónde está el resto de las hortalizas? El boniato lo traen picado. No entra ni guayaba ni níspero; el mango que vendimos este año fue poco. Es cierto, tres veces a la semana viene a abastecernos, pero vienen con yerba. Hemos guapeado para que entren otras provincias: el plátano de Ciego y la cebolla de Banao, porque Cienfuegos no tiene abastecimientos, está en cero, ¡cero!”. Romel Medina Pérez, administrador del MAE Séptimo Congreso.

“Durante el mes de diciembre hemos recibido 145,04 quintales en frutas, viandas, hortalizas y granos de las formas productivas, mientras de Acopio: 617,57 quintales. Eso parece mucho, pero en realidad no satisface ni la mitad de la necesidad de los consumidores. Le estoy dando 3,8 libras a cada habitante, cuando están estipuladas 23,1 lb.

“La calidad de los productos agrícolas que entran a nuestras placitas es entre comillas. Aquí dicen que es de primera, pero en realidad no lo es, si vamos a las normas técnicas”. Santiago Díaz Cortés, administrador del MAE Buenavista.

“Nosotros vendemos lo que mandan de Buenavista, no siempre tenemos lo mejor. Por ejemplo, la papa ni la vimos. Hoy solo tenemos tomate, boniato medio picado y plátano burro. La población se queja de las ofertas, pero yo no puedo inventar la mercancía”. Dependiente del punto de venta en La Esperanza.

“Esta semana entró un poco de tomate. Hace tiempo que no vemos vianda, hortalizas, frutas. Hoy solo tenemos granos y unos cocos”. Robeisy Rivero Dayron, dependiente del punto de venta El Pepino, en Tulipán.


En algunos mercados estatales es visible la poca variedad de productos agrícolas./Foto: Yuliet

Precios de productos agropecuarios en diciembre de 2016


Producción de leche


Fueron consultadas para este reportaje más de 20 fuentes activas del sector agrícola, en visitas a mercados estatales, organopónicos, puntos de oferta-demanda y a los polos productivos Juraguá y Horquita. Además, se consultaron 16 trabajos periodísticos publicados por 5 de Septiembre en 2016, relacionados con el tema.

*Valores máximos observados para poblaciones muy altas, entre 15 y 20 moluscos por metro cuadrado.

Buen año para cuentapropistas de Ciego de Ávila

cooperativas no agropecuarias ciego de avila 1
• Luego de cuestionarnos ¿hacia dónde íbamos con el cuentapropismo?, y lo describiéramos como uno de los fenómenos más complejos y variables hoy, las expectativas comienzan a encontrar recompensas

Cuando en el 2010 se anunció una flexibilización en la entrega de patentes para el trabajo por cuenta propia, los cuestionamientos sobre la posible pérdida de la esencia social del proyecto revolucionario y de los riesgos de un crecimiento desmedido de la pequeña propiedad privada conquistaron el debate, no obstante, al cabo de seis años las cifras ilustran las potencialidades crecientes de este sector en la generación de empleos y su papel protagónico en el proceso de actualización socio-económica que vive el país.
 Las cooperativas no agropecuarias han sido otro de los logros del sector no estatal en el año
Solo en Ciego de Ávila, al cierre de noviembre, existían 16 759 cuentapropistas y, en comparación con igual período del año anterior, el aumento fue de 9 559.
Alexis Portuondo Brizuela, director provincial de Trabajo y Seguridad Social, explicó a Invasor que el cuentapropismo ha logrado incorporar alrededor de 6 571 personas sin vínculo laboral anterior y a 1 520 amas de casas; siendo las actividades de elaborador-vendedor de alimentos y bebidas, y la fuerza de trabajo contratada, las de mayor representación.
“Todavía nos falta ganar un poco más de cultura tributaria, que se vean los impuestos como una obligación y una forma de aportar al presupuesto del estado, no como obstáculos a evadir. Es responsabilidad de cada quien cumplir con la entrega en las fechas establecidas.”
Los impuestos provenientes de estos contribuyentes, en lo fundamental, han posibilitado que se sobrecumplan los ingresos netos del territorio en más de nueve millones de pesos, lo cual habla de constancia y responsabilidad en el ejercicio de estas funciones, cuyo ascenso ha sido progresivo en el último sexenio.
Todavía quedan algunas violaciones asociadas al ejercicio de actividades que no están legalmente autorizadas, distintas a las reconocidas en la patente o en lugares no autorizados, y a emplear trabajadores sin la correspondiente contratación. Por estas y otras causas, a lo largo del año, se retiraron 43 licencias, se realizaron 43 decomisos y se impusieron 1 108 multas.
Tampoco las inconformidades desde el otro lado han cesado porque la ausencia de un mercado mayorista encarece y dificulta el acceso a las materias primas, o porque la declaración jurada reconoce los ingresos en bruto y a partir de aquí se fiscaliza, sin tenerse del todo en cuenta la inversión, la que, muchas veces, tampoco puede justificarse al provenir del “mercado negro”.
Sin embargo, aunque el camino no ha estado excepto de deslices nadie niega que 2016 ha sido un buen año para el sector no estatal en Ciego de Ávila y, aun cuando para los próximos 12 meses se auguran reestructuraciones y carencias, los derroteros están ya trazados, falta ahora materializarlos.

jueves, 29 de diciembre de 2016

La carrera de la deuda. Récord de emisión en 2016. Más de 6,6 billones




¿Os acordáis de lo que nuestros amados líderes nos prometieron en plena crisis financiera del 2008? El mensaje fue claro. Amigos lo sentimos, no sabemos cómo llegamos a esta situación pero prometemos que hemos aprendido la lección y que vamos a poner todos los mecanismos necesarios para que esto no vuelva a suceder.

Unos años después, si algo ha quedado claro, es que la deuda desenfrenada, el combustible que nos llevó a la crisis, sigue totalmente fuera de control. Alimentado y auspiciada por el dinero gratis servido por los Bancos Centrales con los gestores de las grandes empresas más preocupadas por gestionar sus balances.

Es mucho más fácil endeudarse gratis y dedicar el dinero a recomprar acciones que ponerse a invertir en desarrollar nuevos productos y servicios.

6,6 billones (trillones norteamericanos), es la cifra mágica alcanzada en 2016 en la venta de bonos a nivel mundial. Una cifra que rompe el anterior récord anual establecido en 2006. De esta cantidad, la mitad de la cifra corresponde a deuda levantada por empresas.

La fotografía que nos deja la orgía de deuda

Pues semejante festival de deuda no nos deja una fotografía muy alentadora. Está es la fotografía que nos dejaba la gente de McKinsey sobre la situación de la deuda mundial en 2014:


En el año 2000, la suma de toda la deuda mundial emitida (empresas, gobiernos, familias y bancos) era del 246% del PIB. En 2007 el ratio había ascendido a un 269% del PIB. Llegó la crisis y parece que hemos querido salir de ella a golpe de deuda añadiendo 57 billones más de deuda y subiendo el ratio de endeudamiento hasta el 286% del PIB.

Y no hemos parado. Aunque no tenemos las cifras definitivas el 2016 parece que lo cerraremos con una deuda global que superará los 230 mil millones, con un ratio global de endeudamiento del 310%. Cruzad los dedos.

¿Que nos espera en 2017? Los economistas auguran un preocupante escenario

Publicado: 29 dic 2016 12:50 GMT

Incertidumbre por el 'efecto Trump', desconfianza en el liberalismo económico, auge de los nacionalismos de ultraderecha... estas son las claves que manejan los analistas.


Foto ilustrativa

Hacer predicciones económicas siempre es una tarea arriesgada. La economía está tan íntimamente ligada a los imprevisibles acontecimientos sociales y políticos (atentados, guerras, cambios de gobierno...) que cualquier predicción razonable podría perder su sentido en cualquier momento. Además, 2016 ha sido un año de sorpresas: acontecimientos tan improbables como el 'Brexit' o la elección de Donald Trump nos advierten de que habitamos un mundo impredecible, por lo que cualquier estimación de futuro se observa ya con legítima desconfianza.

No obstante, a pocos días del comienzo del nuevo año, la tentación de hacer algunas previsiones es difícil de resistir, y varias instituciones y economistas han expresado ya sus opiniones y preocupaciones (en distintos grados de pesimismo) sobre nuestro futuro económico global inmediato. Si hay algo en lo que todos están de acuerdo es que Donald Trump será un factor decisivo en el devenir económico del nuevo año. 

El factor Trump

"La llegada al poder de Donald Trump y su agresiva forma de hacer política se materializará en una paulatina, pero evidente, tendencia al proteccionismo comercial y al auge del nacionalismo económico, donde podemos esperar nuevas batallas comerciales que esperemos no se conviertan en una auténtica guerra", expresa el economista Jose Moisés Martín Carretero en un artículo publicado en el diario español '20 minutos'.

En el texto también advierte, con cierta amargura, que "no podremos esperar tampoco muchos progresos en el ámbito de la cooperación internacional, habida cuenta de que Estados Unidos, segundo emisor del planeta, ha propuesto como director de su agencia medioambiental a un negacionista del cambio climático". Martín Carretero también prevé unas difíciles relaciones entre Washington y la Organización de las Naciones Unidas, que podrían complicar varios asuntos de la agenda económica mundial, y todo lo relacionado con el desarrollo sostenible y las políticas medioambientales. 


Shannon Stapleton Reuters

Muchos analistas ven la victoria de Donald Trump como la piedra de toque que marca el repliegue de la economía global hacia posturas más proteccionistas a nivel nacional. Probablemente el susto global de la gran recesión, provocada por la excesiva liberalización de los mercados, sea uno de los condicionantes de este cambio.

Lo explica bien un artículo del diario 'El País' titulado, precisamente, 'Trump pone en alerta a la economía mundial': "La victoria de Donald Trump es un acontecimiento de primera magnitud dentro del retroceso de la gran globalización económica liberal que comenzó hace años. En todo el mundo desarrollado, la clase dirigente que ha apoyado esta globalización está siendo rechazada por una mayoría de personas que se sienten amenazadas y quieren más protección, trabajos mejor remunerados (o simplemente trabajos) y más igualdad".

El escenario europeo

El mediocre futuro económico de la Unión Europea es también un lugar común entre los analistas. El citado Martín Carretero recuerda que Europa "se enfrentará a las elecciones presidenciales francesas y a las elecciones legislativas en Alemania con un importante auge de la extrema derecha nacionalista, al tiempo que debe concretarse la activación del proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea", y advierte que "el cambio de ciclo político puede suponer una nueva erosión en la capacidad de la Comisión Europea para ordenar la gestión económica de la eurozona".

El propio Pierre Moscovici, Comisario de Asuntos Económicos de la Unión Europea, reconocía que el crecimiento económico de la eurozona para el próximo año sería "modesto". Ocho años después de la Gran Recesión, las constantes vitales de la economía europea son frágiles y desiguales: el crecimiento efectivamente será modesta, de apenas el 1,5% en 2017, y vendrá acompañado de una deuda y una cifra de paro aún muy elevadas. Mientras tanto, antiguos problemas persisten: Grecia sigue asfixiada, y su problema ha dejado de ser una prioridad para la eurozona, que no está en las mejores condiciones -ni en la mejor actitud política- para ofrecer solidaridad.

Expectativas resignadas

No abunda, desde luego, el optimismo entre los analistas. La nota dominante es la incertidumbre y cierta resignación. De nuevo, Martin carretero resume bien las impresiones generales: "nos espera un año de fuertes turbulencias, donde el elemento clave será la gestión política que se realice desde los centros de poder internacional como Washington, Pekín o Berlín. Son malos tiempos para el multilateralismo; veremos qué nos aporta el auge del nacionalismo económico y la erosión del orden económico liberal. De momento, no parece que vaya a traer nada bueno, pero la historia nunca está escrita de antemano".


Yves Herman Reuters

En efecto, y como señalábamos al principio de este artículo, vivimos tiempos convulsos en los que varios factores podrían influir de manera inesperada sobre el curso de la economía global, y eso hace que cualquier previsión económica sea muy cuestionable. Será interesante, en cualquier caso, ver como el Mundo afronta los retos que tiene por delante en 2017, no sólo en el ámbito económico, sino también en el ámbito político y social, donde las transformaciones y las sorpresas no dejan de asombrar e incluso desmentir a los más expertos analistas.

Recuperan producción avícola en Villa Clara

Creado el Jueves, 29 Diciembre 2016 07:52 | Marta Hernández | Foto Internet

Santa Clara, 29 dic (ACN) Con la producción de 14 millones de huevos más que en el 2015, los avicultores de Villa Clara concluyen el presente año con una real recuperación de esa labor, luego de un sistemático trabajo de reordenamiento.

Raiza Espinosa, directora del Combinado Avicola Nacional (CAN), en la provincia, dijo a la ACN que lograron incrementar la productividad de las aves a 2,03 huevos por gallina, superior al período anterior.

En este resultado incidió directamente la rehabilitación de las granjas ponedoras, reposición de las jaulas, y el mejoramiento en la transportación de alimentos y medicinas, añadió.

La directiva dijo que trabajaron en el aseguramiento de la higiene y sanidad de las instalaciones avícolas, porque esos animales son muy susceptibles a enfermedades producidas por virus, bacterias y hongos, por esa razón la salubridad de los espacios donde viven las aves es determinante.

Otra de las acciones que redundaron en mayor efectividad fue la llegada de las aves a los jaulones para ponedoras con 160 días de nacidas, promedio que aún debe reducirse pero que es menor que el reportado el año anterior, comentó.

Espinosa significó que el trabajo avícola es integral porque el menor atraso en el sector de incubación provoca el corrimiento de todas las otras acciones y el deterioro de la producción.

Puntualizó que las gallinas están aptas para poner a los 100 dias de nacidas, por lo cual para el 2017 pretendemos lograr que a los 112 días ya estén en las granjas habilitadas para las puestas.

Hector Torna, delegado del Ministerio de la Agricultura (MINAG) en Villa Clara, dijo a la prensa que este éxito de los avicultores está imbricado en la recuperación y renovación de las empresas que conforman el Grupo Empresarial de Logística del Ministerio de la Agricultura (GELMA), de la provincia.

Con el mejoramiento general de la base técnica y de equipos en las nueve empresas que conforman ese grupo, la producción agropecuaria se beneficia integralmente porque esas entidades prestan servicio al resto de las dependencias del MINAG en el territorio y al sector cooperativo y campesino.

Maritza Díaz, vecina de Santa Clara, reconoció que en este año ha podido comprar huevos en varios mercados agropecuarios de la ciudad y en las ferias dominicales.

Olga Paz, ama de casa octogenaria, aseguró que la disponibilidad de huevos en los hogares es fundamental para todas las familias.

Explicó que ese alimento se utiliza mucho en el desayuno, además es imprescindible a la hora de elaborar dulces, y platos más sofisticados, por eso siente placer con la estabilidad en su oferta.

Resumen de 2016 en 6 minutos

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Los economistas, el abrelatas y los taxistas.

Por Desiderio Navarro, La Pupila Insomne

En la tarde y noche del pasado día 20 de diciembre, circulé una nueva entrega de Meditar, consistente en el artículo “La reacción como progreso: Los economistas como intelectuales”, del sociólogo húngaro József Böröcz, en una traducción mía del inglés, acompañada de una breve nota inicial. Ya a la mañana siguiente, supe que ambas habían sido reproducidas por Iroel Sánchez en su blog La pupila insomne (https://lapupilainsomne.wordpress.com/2016/12/21/meditar-la-reaccion-como-progreso-los-economistas-como-intelectuales-de-jozsef-borocz-por-desiderio-navarro/). Y, dos días después, sobre la base de esa reproducción, ya el economista cubano Pedro Monreal publicaba en Cuba Posible un artículo titulado “Los economistas, sus detractores y el abrelatas” (https://cubaposible.com/los-economistas-detractores-abrelatas/) y consagrado a debatir con supuestos detractores de los economistas en general, y de los cubanos en particular, a propósito de los textos reproducidos en La pupila insomne.

Pedro Monreal dedica todo un extenso párrafo inicial a contar un gastado chiste sobre economistas, lo que en este contexto sólo tiene una función retórica: la de captatio benevolentiae, ganarse la disposición favorable del lector, pues en ningún momento en mi nota inicial o en el texto de Böröcz los economistas son “material de inspiración” para ningún comentario humorístico. Por otra parte, ese chiste sobre el supuesto abrelatas imaginario y, por ende, ineficaz, inoperante, de los economistas en modo alguno puede ser mencionado “a propósito de” el contenido del texto de Böröcz, puesto que precisamente a él le interesa el papel influyente de ellos como “agentes clave” de la reforma y la transición, “actores sociales involucrados profundamente en la política”. Si hemos de hablar en los limitados términos del chiste, diríamos que Böröcz reconoce que los economistas húngaros tenían un abrelatas real, no supuesto, pero a él lo que le interesa es cómo ellos van cambiando de ideas o de discurso —y tratando de que también los otros cambien— sobre cómo se debe distribuir el contenido de la lata.

Llamarle reiteradamente “prólogo” a lo que no es más que una brevísima nota informativa inicial —lo que se solía llamar un chapeau—, un solo párrafo de tres oraciones y 17 líneas en total, es ya un tendencioso abuso del lenguaje, destinado a magnificar mi texto de manera que se justifique el reproche por el no cumplimiento de tareas de prólogo y la extensión triple de su artículo, que se dedica a impugnar una serie de afirmaciones que no figuran en mi nota.

Según Monreal, “Böröcz no está bien informado respecto a los debates auto-reflexivos sobre la naturaleza de las ideas económicas”, “ilustra que se puede ser sociólogo y no estar informado acerca de las discusiones que sobre la naturaleza de las ciencias económicas vienen ocurriendo desde la primera mitad del siglo XIX”. Por ende, los autores en que él se basa en lo que respecta a la historia de la problemática (cf. su nota 4) —en particular, Philip Mirowski, autor de Más calor que luz: La economía como física social (1989)— también estarían “en cueros” sobre esos debates, y por eso sostienen que “La economía, a lo largo de su historia, se ha descrito a sí misma, efectivamente, como la ciencia desapasionada, transparente, de la ‘sociedad-como-naturaleza’”. Monreal, al afirmar que “Quienes hayan cursado la asignatura ‘Historia del pensamiento económico’ en cualquier universidad cubana entienden el asunto sin mayores complicaciones”, está abriendo la posibilidad de un nuevo turismo académico estadounidense a través del cual personalidades como el propio Philip Mirowski, Presidente precisamente de la Sociedad estadounidense de Historia de la Economía, y los miembros de ésta, vendrían a aprender Historia del Pensamiento Económico en cualquier universidad cubana. Más de una vez me ha tocado oír de cubanos descalificaciones absolutas y recomendaciones implícitas o explícitas parecidas: a fines de los 80, en un evento internacional de Criterios, un conocido intérprete cubano de entonces aseveró que Fredric Jameson, conferenciante del evento, no sabía inglés y debía venir a la Escuela de Letras de La Habana a aprender esa lengua, refiriéndose, sí, al mundialmente célebre filósofo y teórico estadounidense del arte y la cultura, doctorado en Yale, profesor en Harvard y Duke, Premio Lowell de la Asociación de Lengua Moderna.

Monreal insiste enfáticamente: “En modo alguno los argumentos de Böröcz tienen validez universal. Es decir, no se está hablando de los economistas en general sino exclusivamente de los economistas húngaros de la ‘transición’”; “(...) el resto del texto es interesante, aunque de ninguna manera debe ser asumido como un argumento generalizable a toda la ciencia económica”; “(…) ni la lectura de un texto como el de Böröcz es directamente relevante para el debate económico y político en Cuba”. Ahora bien, en ningún momento, ni yo ni Böröcz afirmamos que los argumentos de este último tuvieran validez universal, ni, mucho menos, que “debieran” ser asumidos como argumentos generalizables a toda la ciencia económica. Y ninguno de los dos mencionamos a Cuba o a los economistas cubanos como elementos abarcables por alguna generalización extraeuropea. El propio Böröcz se encarga de dejarlo bien claro, haciendo superflua cualquier insistencia de Monreal en ese sentido:

“El propósito de este capítulo es investigar, en gran medida in abstracto, la postura epistémica del grupo de productores de conocimiento comúnmente —aunque imprecisamente— conocidos como los economistas de la reforma húngara.”

“mis objetivos son correspondientemente modestos: después de definir de manera más cuidadosa mi objeto de estudio —los economistas de la reforma húngara— con la ayuda de las obras de Carl Schmitt y Mannheim, delineo la posición epistémica de los mismos”.

Así pues, el llamado de Monreal a no hacer una lectura indebida sólo puede ser una advertencia para lectores poco atentos a la letra y el espíritu del texto de Böröcz.

Sin fundamento textual alguno, Monreal ve en mi breve nota ideas e intenciones generalizadoras, mientras hace caso omiso de que la misma va dirigida precisamente contra “una serie de generalizaciones homogeneizantes que no reflejaban las grandes diferencias entre esos procesos [de desmantelamiento y transición] en los distintos países de la región” euroriental, entre ellas la generalización relativa al “papel de la intelectualidad literaria y artística como factor iniciador y hasta lidereante de esos procesos”, un lugar común que se estableció entre nosotros desde la Primavera de Praga del 68, y tal vez desde antes con Lukács y el Círculo Petöfi en Hungría.

Monreal afirma que he “dejado ‘en el aire’ —al menos en este prólogo— la determinación de la responsabilidad relativa a ‘la extrema escasez y superficialidad de la información ofrecida entre nosotros sobre los procesos de desintegración del socialismo y transición al capitalismo en la Europa del Este’”. Lamentablemente, Monreal cuestiona a otros por lo que él mismo no cumple. Él sí se permite dejar “en el aire” la cuestión central de la aplicación de la Economía Política marxista en los análisis concretos de la mayoría de los economistas cubanos y también se permite recurrir a la brevedad de su artículo para justificar la ausencia de su evaluación y de la determinación de la responsabilidad por las eventuales deficiencias de dicha aplicación “en la concreta”:

"La mayoría de los economistas cubanos que hoy expresan sus criterios públicamente, han sido educados en una tradición de Economía Política marxista… (…) La aplicación de esa base de conocimientos a los análisis concretos es “harina de otro costal” y su evaluación rebasa las posibilidades que ofrece un breve artículo como este."

Ahora bien, cuando en un verdadero prólogo de 24 páginas —no en una nota de 17 líneas— he abordado las análogas extrema escasez y superficialidad —entre muchas otras deficiencias— de la información ofrecida entre nosotros, por ejemplo, sobre los procesos del pensamiento teórico-literario, estético y teórico-cultural de la Rusia soviética y postsoviética, no he vacilado en señalar por sus nombres a las personas e instituciones cubanas responsables de las mismas, independientemente de su nivel político. Ahí está “Criterios y la (no)recepción cubana del pensamiento cultural ruso”, prólogo a mi antología El pensamiento cultural ruso en Criterios (2009).

Tanto o más que la posible lectura generalizante del texto de Böröcz, a Monreal le preocupa “la selección del título (“Meditar: La reacción como progreso: Los economistas como intelectuales”) —que no queda claro si fue escogido por Navarro o por el blog en que se ha publicado—” por la presencia inicial en ella de la palabra “Meditar”. En contradicción con su preocupación por la clara determinación de las responsabilidades, cuando se refiere a quién pudo escoger el título, ofrece una alternativa: o fue la persona de Desiderio Navarro o fue un impersonal blog, tras el cual, paradójicamente, no está la persona de un bloguero responsable con su nombre propio (Iroel Sánchez).

No se puede culpar a Monreal por no saber de la existencia de Meditar y sus envíos electrónicos desde hace 12 años y creer que la palabra Meditar fue escogida expresamente para la ocasión del texto sobre economistas. Y es que, gracias al prolongado y estricto silenciamiento mediático, buena parte del medio cultural nacional no conoce siquiera de la existencia de Criterios desde hace 45 años, de su revista, sus libros, su e-zine Denken…, sus actividades, sus reconocimientos internacionales, etc.

Si Monreal revisara algunas traducciones mías de artículos extranjeros publicados en los últimos meses en La pupila insomne, advertiría que los títulos de los artículos y el nombre del autor también están precedidos por la palabra Meditar (y hasta por la acompañante foto de la “obra” centrada en la palabra “MEDITAR” que realizaron jóvenes artistas plásticos cubanos en 1988). Y es que sencillamente ese blog, y Desde la ceiba, han reproducido traducciones que he publicado en Meditar: “El capitalismo del puntaje pequeño” de Andrzej Szahaj, “Americano cien por ciento” de Ralph Linton, "Hacia una sociedad universal de los consumidores: Cultura McWorld contra democracia", de Benjamin Barber… Y lo han hecho con mi permiso de traductor y editor o no, pero siempre han mencionado la fuente.

Con sus envíos electrónicos no periódicos, Meditar ha tratado de paliar algunas de las innumerables lagunas informativas locales relativas a temas y autores importantes, lagunas que persisten desde hace décadas o que son recientes: desde “La mera alternativa: Stalinismo o democracia socialista”de György Lukács, y “Rosa Luxemburgo y la democracia socialista” de Michael Löwy, hasta “¿Qué nos quedó del marxismo en las investigaciones literarias?” de Henryk Markiewicz, “La responsabilidad del artista postsoviético” de Evguenii Fiks, “Las teorías de la circulación de las élites en los países postcomunistas” de L. B. Mezvrishvili, y “Democracia y capitalismo. El papel de las antiguas élites en la transformación postcomunista" de Georges Mink y Jean Charles Szurek, etc.

A Monreal le preocupa que el título con la palabra Meditar “no permite precisar a qué tipo de meditación se está invitando al lector cubano”: "si a meditar sobre” tal cosa relativa a un asunto abordado en el texto, “o si se está invitando a meditar sobre” tal otra, o si “quizás se trata de meditar acerca de” una tercera. Lo cierto es que, más allá de anunciarle al lector el tema de un artículo como en este caso —lo que pocas veces hago en Meditar, y jamás en Criterios ni en Denken—, no le “preciso” sobre qué debiera meditar cuando lee un texto de Criterios: invito a meditar, pero no a un “tipo preciso de meditación". Por esa segunda vía se termina siendo un “policía de la lectura y del sentido”.

Sin embargo, como alternativa, Monreal invita a meditar no sobre el artículo mismo, sino sobre su propia réplica —con una retadora pregunta de ¿por qué razón?— a la afirmación de que el conocimiento que el artículo ofrece de determinados hechos históricos debería motivar una determinada actitud de los economistas cubanos hacia su propia práctica crítico-social: “¿por qué razón lo ocurrido en Hungría hace más de un cuarto de siglo debería funcionar como algo embarazoso para el ejercicio de la crítica social por parte de los economistas cubanos de hoy?” Ahora bien, ¿dónde en mi nota, o en el artículo de Böröcz, se realiza esa afirmación que habría motivado esa réplica de Monreal?:

Seguidamente, Monreal pregunta:

“¿Cuál es exactamente el componente de pensamiento “reaccionario” que presumiblemente existiría en algunos economistas cubanos y que pudiera justificar —supuestamente con fines educativos— el reciclaje de textos sobre viejos procesos de transformación social que poco tienen que ver con la realidad actual de Cuba?”

Aquí funciona el supuesto de que la publicación por vez primera (llamada despectivamente el “reciclaje”) en Cuba de textos sobre procesos históricos foráneos de hace 25 o más años que se considera que tienen poco que ver con la realidad actual cubana sólo puede y debe ser justificada —y legitimada con fines educativos— con la existencia en la realidad cubana de algún fenómeno idéntico o análogo a algún fenómeno de esos procesos. Estamos ante el mismo criterio censor que en los tristemente célebres 70 condenaba la publicación de textos de Marcuse y Althusser y que, luego de haber liquidado a Pensamiento Crítico, lograría que por mucho tiempo no se publicaran en Cuba textos teóricos de “Occidente” o del “campo socialista”, excepto aquellos —casi exclusivamente soviéticos— cuya publicación podía ser justificada —y legitimada con fines educativos— con la existencia en la realidad cubana de algún fenómeno que se considerara que “tenía mucho que ver” con algún fenómeno —casi exclusivamente positivo— de esos países.

En la última sección de su artículo, “Un fantasma recorre Cuba… ¿los economistas?”, Monreal se entrega de lleno a una defensa de los economistas cubanos frente a un ataque que en ninguna parte de los dos textos se ha producido, lo que permite identificar su artículo como un “golpe preventivo” que se adelanta a lo que él vislumbra como posibles lecturas y usos indeseables del texto de Böröcz:

“Aquí fijo mi posición: ni la Cuba actual es la Hungría de la ‘transición’, ni el pensamiento de los economistas cubanos se asemeja al de los economistas húngaros de aquella época, ni la lectura de un texto como el de Böröcz es directamente relevante para el debate económico y político en Cuba. Invitarnos a leer un texto como el de Böröcz es pasable como sugerencia para ganar cultura general, del mismo modo que también lo es leer la obra de Santo Tomas de Aquino sobre la teoría del ‘justo precio’ en los albores de la ciencia económica en la Edad Media.”

Una vez más, Monreal fija su posición negando afirmaciones que ni yo ni Böröcz hemos hecho sobre Cuba y Hungría, los economistas cubanos y los húngaros, el artículo de Böröcz y el debate (a este nada profesional recurso polémico se lo describe en otras culturas como inventar un blanco fácil para después batirlo triunfalmente). Si tan evidente es, para él, que en el artículo “no se está hablando de los economistas en general sino exclusivamente de los economistas húngaros de la ‘transición’” —lo cual, como vimos, el propio Böröcz se encarga de dejar bien claro desde el primer párrafo—, y que la lectura de un texto como el de Böröcz no es "directamente relevante para el debate económico y político en Cuba", ¿por qué se desgasta en escribir este artículo más lleno de irritación que de respeto al texto ajeno? ¿A qué le teme? ¿A que los demás lectores cubanos sean peores lectores que él, menos atentos al texto, menos inteligentes ante la semántica del mismo, y comiencen a establecer por su cuenta analogías, paralelismos y generalizaciones indeseables?

Estamos aquí ante una actitud hacia los procesos sociales y la producción intelectual en otros países y en el pasado que es diametralmente opuesta a la de Pensamiento Crítico en los años 1967-1971, tal como la recuerda Fernando Martínez Heredia en una entrevista realizada por Julio César Guanche y titulada “El poder debe estar siempre al servicio del proyecto...”:

“Nos era imprescindible comprender al capitalismo de los años 60, sus rasgos nuevos y su continuidad, y a las formas de protesta que surgían en países desarrollados. Nos era preciso conocer la verdad acerca de los procesos soviéticos, desde la revolución bolchevique hasta nuestros días —incluidos los países de su campo europeo que en variada medida se relacionaban con Cuba—, de la Revolución china y de China Popular, de Viet Nam y Corea. Conocer el pensamiento marxista y el revolucionario en general, y el pensamiento opuesto.”

Por esas mismas razones, Criterios ha publicado, no la obra de Tomás de Aquino que Monreal presenta como igualmente importante para nosotros por meras consideraciones de cultura general, sino “La corrupción” del húngaro Elemér Hankiss, “La modernidad del postcomunismo” del rumano Ovidiu Ţichindeleanu, “Europa del Este en transición: ¿Circulación o reproducción de las élites?” del belga Jacques Coenen-Huther, “Burocracia: un término y concepto en el discurso socialista sobre el poder del estado (antes de 1941)” del croata Darko Suvin, “Stalinismo y socialismo” de la serbia Zagorka Golubović, y “Capitalismo con adjetivos, o Abordajes críticos de los nuevos capitalismos de la periferia de Europa” del ucraniano Yuriy Dergunov, entre otros.

En los años 70, el entonces popular humorista Carballido Rey me decía que llegaría un momento en que no podría escribir más los guiones del gustado programa de ficción humorística Detrás de la fachada, pues cada vez que presentaba con algún rasgo mínimamente negativo a un personaje de tal o cual profesión u ocupación se buscaba mil problemas a todos los niveles. En un episodio había presentado, de paso, a unos taxistas que en una base de taxi jugaban dominó y demoraban en atender las llamadas telefónicas; a la mañana siguiente a la transmisión nocturna del episodio, en el ICRT ya lo esperaba, entre otras no menos irritadas, una llamada del entonces Ministro de Transporte para transmitirle su protesta y la de todo el gremio de taxistas de Cuba por la imagen que había dado de ellos. En la Cuba de los 70 y en la que hoy desea Monreal, tampoco habría mucha cabida para ficciones o informaciones sobre economistas con "problemas" --ideológicos, políticos, éticos, etc.--, aunque fueran húngaros y de un cuarto de siglo atrás.

Los Naranjos, 27 diciembre 2016

El crecimiento económico en Cuba: ¿fallo de lanzamiento?

diciembre 28, 2016



Un vehículo espacial solamente podrá ser colocado en órbita si cuenta con la energía suficiente para rebasar determinado nivel de velocidad. Según los especialistas, poner un objeto en una órbita baja (360 kilómetros sobre la Tierra) necesita un nivel de energía equivalente a 3,29 x 107 Joules por cada kilogramo de peso del artefacto[1]. Si se intentase proyectarlo al espacio con una energía menor, se produciría un “fallo de lanzamiento”.

Los símiles entre la Economía y otras ciencias deben ser tomados con reserva, pero pudieran ser útiles para ilustrar las interrelaciones de algunos procesos económicos, como por ejemplo, que la promoción del desarrollo no es indiferente al ritmo de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB).

La “actualización” no ha sido capaz de producir el nivel de crecimiento económico que se necesita para colocar a Cuba en la senda del desarrollo. Los recientes datos oficiales de decrecimiento del PIB en -0,9 por ciento en 2016, y el pronóstico de crecimiento de 2 por ciento para 2017 [2], indican que cuando finalice el séptimo año de la “actualización” (2017), la tasa de crecimiento promedio anual del PIB solamente habría sido de 2,15 por ciento y que el crecimiento no habría alcanzado el 5 por ciento en ningún año de esa etapa.

La reciente encuesta de economistas “Cuba 2017” ha ubicado el eventual crecimiento para 2017 en un nivel promedio de 0,53 por ciento, una cifra menor que el estimado oficial. El 70 por ciento de los economistas encuestados situó el posible nivel de crecimiento del PIB para ese año en una franja de debilidad económica entre el -1 y el +2 por ciento. Por otra parte, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyecta para 2017 un crecimiento de 0,9 por ciento, inferior al estimado oficial del gobierno cubano.[3] Es decir, parecen existir probabilidades de la prolongación de una tendencia de bajo dinamismo de la economía.

El crecimiento económico de la “actualización” estaría así por debajo del nivel de incremento del PIB de entre 5 y 7 porciento que se ha reconocido oficialmente como necesario para poder avanzar hacia el desarrollo nacional. Pudiéramos estar en presencia, entonces, de un típico caso de “fallo de lanzamiento” del desarrollo. Siete años (2011-2017) es un plazo, más que razonable, para juzgar si una estrategia económica se encuentra encarrilada o si no lo está.

La valoración de las perspectivas del desarrollo nacional no puede basarse en el examen de una “visión” construida principalmente sobre aspiraciones. Por el contrario, el examen de la marcha del proceso de desarrollo en Cuba y de las políticas económicas que la acompañan debe partir de un análisis concreto de las condiciones actuales. Ninguna “visión” puede pretender sustituir el lugar central que le corresponde al análisis social concreto en la evaluación del desarrollo.


EL DESPEGUE HACIA EL DESARROLLO: LA IMPORTANCIA DE LOS DATOS DE PARTIDA

¿Cuáles son esas condiciones actuales que deberían recibir una atención especial por parte de los analistas? En principio, serían varias, pero conviene hacer énfasis en la cuestión del crecimiento económico.

Dos breves comentarios se imponen antes de seguir abordando el tema. En primer lugar, que en el marco del proceso de desarrollo, el crecimiento económico no debe ser asumido como un fin, sino como un medio. En segundo lugar, que el crecimiento en sí mismo no es suficiente como medio de desarrollo. Muchas otras condiciones deben establecerse simultáneamente, incluyendo, por ejemplo, el establecimiento de estructuras socio-económicas y de instituciones políticas y estatales que garanticen una distribución lo más equitativa posible de los beneficios del crecimiento, y que sean capaces de asegurar la inclusión social y la justicia social.

No obstante, el crecimiento económico es importante pues expresaría la disponibilidad del excedente económico que serviría para ampliar el consumo de los hogares y para sostener la inversión que se necesita para transformar la base productiva del país. A mayor crecimiento económico, mayores son las posibilidades de mejorar el bienestar material de las personas, de sustentar los servicios públicos como la educación y la salud, de regenerar la infraestructura (puertos, comunicaciones, acueductos, etc.) y de ampliar y modernizar los medios de producción del país (fábricas, hoteles, maquinaria, etc.).

El insuficiente crecimiento del PIB desde 2011 y las bajas probabilidades de que esa tendencia cambie pronto es, por tanto, el primer dato crucial que debe ser tenido en cuenta en cualquier análisis sobre las posibilidades que pudiera ofrecerle la “actualización” al proceso de desarrollo nacional.

¿ALGUIEN DIJO “TIGRE” DEL CARIBE?

Usualmente, las conversaciones acerca del desarrollo en Cuba hacen referencia a experiencias como las de China y Vietnam, algo que probablemente pudiese tener utilidad para al análisis, pero también convendría no soslayar la experiencia de nuestros vecinos caribeños, particularmente cuando se toma en cuenta que en ocasiones se hacen referencias a Cuba como un potencial “tigre” económico del Caribe.

En ese sentido, un análisis comparado de datos sobre la realidad actual debería comenzar especialmente por aquellos países que en el Caribe han logrado niveles de PIB per cápita elevados –muchos más altos que los de China y Vietnam- como serían los casos de Barbados, y de Antigua y Barbuda.

Existe consenso acerca de que el PIB no es una medida precisa ni suficiente de la riqueza nacional. También se acepta que el crecimiento del PIB no es sinónimo automático de bienestar y de desarrollo. Sin embargo, determinadas formas de medir el PIB –como es el caso del PIB per cápita- son útiles para expresar el potencial productivo de un país, su capacidad para generar riqueza material por cada habitante. Obviamente, se trata de un promedio que no toma en cuenta la manera desigual en que el PIB es distribuido entre los habitantes de un país, pero aun así, el PIB per cápita es un indicador que es útil para medir –de forma aproximada y a mediano y largo plazo- el efecto de la transformación económica en las posibilidades de aumentar el bienestar de la sociedad.

Existen dos cifras que valdría la pena tomar en consideración: las veces que el PIB per cápita de esos países (Barbados y Antigua y Barbuda) es mayor que el de Cuba, y el tiempo que le tomaría a Cuba alcanzar el nivel de PIB per cápita de esos dos vecinos caribeños.

En 2015, el PIB per cápita de Barbados, con 15,903.4 USD, era dos veces y media mayor que el de Cuba (6,458.9 USD), mientras que el de Antigua y Barbuda (13,863 USD) era 2 veces mayor, a pesar de que Barbados y Antigua y Barbuda tienen escalas muy pequeñas y cuentan con menores recursos humanos y materiales que Cuba.[4]


No se trata de que esos dos pequeños vecinos caribeños sean países desarrollados. No lo son. De hecho, tienen grandes vulnerabilidades económicas, sociales y medio-ambientales, y desde hace algún tiempo presentan dificultades para crecer económicamente. Debe tomarse nota, sin embargo, que, medidos por otro conocido indicador –el Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas-, tanto Barbados (con el lugar 57 en el ranking del índice) como Antigua y Barbuda (con el lugar 58) tienen una mejor calificación que Cuba (con el lugar 67).[5]

De lo que se trata es que la existencia de países del área con niveles relativamente elevados de PIB per cápita, indica una trayectoria posible de crecimiento económico que plausiblemente pudiera ser repetida por Cuba. No se refiere a intentar replicar el modelo económico de esos países, sino a que existe la posibilidad en el Caribe de intentar avanzar hasta niveles similares en cuanto a la capacidad para crear riqueza por cada habitante. Es decir, para Cuba no debería ser inverosímil tratar de alcanzar los niveles de PIB per cápita de Barbados y de Antigua y Barbuda.

¿CARRERA CONTRA RELOJ?

Las discusiones sobre la estrategia de desarrollo de la “actualización” a veces parecen proyectar la imagen de que el tiempo no es una variable crítica para el proceso de desarrollo. Sin embargo, el tiempo es un componente crucial. No es cuestión de que sea posible forzar la marcha del desarrollo, sino que es problemático asumir que puede resolverse con mayores plazos lo que no es capaz de conseguirse mediante acciones más audaces en el marco de la estrategia de desarrollo.

La selección entre distintas variantes de ritmos de crecimiento del PIB per cápita puede decidir si generaciones enteras participan, o si se quedan fuera, de los beneficios del proceso de desarrollo.

Para no complicar mucho los cálculos, con la tasa de 2,15 por ciento de crecimiento promedio anual del PIB registrada hasta ahora por la “actualización”, le tomaría aproximadamente 33 años a Cuba poder duplicar su PIB, algo que lograría hacer en 2048, y que inclusive sería insuficiente para alcanzar los niveles actuales de PIB per cápita de Antigua y Barbuda, y mucho menos los de Barbados.[6]

Expresado de otro modo, si se mantienen las bajas tasas de crecimiento actuales, una parte considerable de los cubanos hoy mayores de 50 años, que representan el 34 por ciento de la población, no lograrían llegar al momento en que se alcanzarían en Cuba los niveles de PIB per cápita que ya habrían tenido desde un tercio de siglo antes Barbados y Antigua y Barbuda. Prácticamente nadie del grupo de personas que hoy son mayores de 65 años (14 por ciento de la población) alcanzaría a ver duplicado su PIB per cápita, si no logra superarse la baja tendencia actual de crecimiento económico del país.[7]

De manera alternativa, mayores tasas de crecimiento económico pudieran modificar radicalmente la posibilidad de incluir esa tercera parte de la población actual del país en los beneficios del proceso de desarrollo, algo que sería un hecho de naturaleza política y no un simple detalle técnico. Con una tasa del 5 por ciento de crecimiento económico anual, el plazo necesario para duplicar el PIB per cápita se reduciría considerablemente a 14 años (para el 2029), mientras que con una tasa de crecimiento promedio del 7 por ciento, el plazo se acorta aún mucho más a 10 años (para el 2025).

Este breve artículo no discute la manera en que pudieran materializarse esas diferentes trayectorias de crecimiento. El punto central sobre el que se ha deseado llamar la atención es la propia importancia de las tasas de crecimiento del PIB per cápita del país.


¿Cuál de las trayectorias sería preferible? Pudiera preguntársele a la gente, pero seguramente la línea roja (la tendencia actual) no entraría en las preferencias de muchos cubanos, con independencia de lo que pudieran pensar o aconsejar quienes postulan hoy una transformación pausada del modelo económico y social del país.

NOTAS:

[1] Reth, Allain. “Space Shuttle Launch: Equator vs. Mountains”, Wired, 7-7-2011, https://www.wired.com/2011/07/space-shuttle-launch-equator-vs-mountains/

[2] Datos informados por el Ministro de Economía y Planificación durante el octavo período ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, 27 de diciembre de 2016. Ver, Oscar Figueredo Reinaldo y José Raúl Concepción. “Tras tenso 2016, Cuba aspira a crecer un dos por ciento en 2017”. Cubadebate. 27 de diciembre de 2016. http://www.cubadebate.cu/noticias/2016/12/27/tras-tenso-2016-cuba-aspira-a-crecer-un-dos-por-ciento-en-2017/#.WGOV62dSNaQ

[3] Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). “Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2016”. Sección “Cuba”. 14 de diciembre de 2016. http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/40825/15/1601260BP_Cuba_es.pdf

[4] Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), “CEPALSTAT Base de Datos”, http://interwp.cepal.org/sisgen/ConsultaIntegrada.asp?IdAplicacion=6&idTema=131&idIndicador=2206&idioma=e

[5] United Nations Development Program (UNDP). “Human Development Report 2015: Work for Human Development”, http://hdr.undp.org/sites/default/files/hdr_2015_statistical_annex.pdf

[6] Se ha empezado a contar desde 2015, la última fecha para la que se dispone de datos comparables de PIB per cápita para los tres países (Cuba, Barbados, y Antigua y Barbuda). Para facilitar el ejercicio, se ha asumido que los niveles de PIB per cápita de Barbados y de Antigua y Barbuda se mantendrían constantes en el tiempo. La simplificación del cálculo también incluye considerar como iguales las tasas de crecimiento del PIB total y del PIB per cápita de Cuba.

[7] ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2015. Tabla 3.2 Población residente por sexo, edades y relación de masculinidad, año 2015, http://www.one.cu/aec2015/03%20Poblacion.pdf