Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 25 de junio de 2018

Subsidios, entre la rectificación y el reordenamiento

Angelina Pérez Vega muy pronto podrá sentirse más segura bajo un techo confortable donde la lluvia no será una preocupación. Foto: Leidys María Labrador Herrera
LAS TUNAS.–Aunque la entrega de subsidios a personas naturales con el fin de mejorar su situación habitacional data en nuestro país del año 2012 y varias modificaciones se han introducido a esa política, no cabe duda de que el Decreto Ley 342, publicado en la Gaceta Oficial el 11 de abril del 2017, trazó nuevas e importantes pautas para el desarrollo de este programa social.
La determinación de ciertos requisitos condicionantes para que proceda o no una solicitud, la posibilidad de que los consejos de administración desarrollen convocatorias en correspondencia con el financiamiento de que dispongan, y el hecho de que ciertas excepciones sean contempladas hoy como prioridad, constituyeron algunos de los elementos más novedosos.
Concluida en todos los municipios del balcón del oriente la primera convocatoria, con más de 2 500 solicitudes radicadas, Granma se acerca a las interioridades de esta sensible política, a su implementación en el territorio y a los retos que aún quedan por delante.
EL SUEÑO REALIZADO DE POSEER UN TECHO
«Mi hermana está ciega, vivía en muy malas condiciones y la posibilidad de un subsidio fue una bendición para ella. Mira, ese ranchito que ves ahí atrás es el lugar donde ella vivía, si lo comparamos con esta casita que tiene ahora, la mejoría es notable. Ella siempre me dice que no tiene palabras para agradecer a su Revolución este regalo».
Así comenta Aracelys Ramírez Durañona, cuya hermana, Haidée, pasó a formar parte de las más de 4 000 familias que en Las Tunas recibieron el derecho a esta alternativa. Al cierre de diciembre del 2017, el monto destinado a esta política social ascendía a 168 346 000 pesos, y para el presente calendario, se prevén 30 137 000 pesos.
Criterios similares tienen Marixa Pérez Ávila, cuya madre también fue beneficiada, así como Emilio López Cruz y Angelina Pérez Vega, quienes más allá de cualquier tropiezo sufrido en el camino, solo tienen hoy palabras de agradecimiento, pues reconocen que de otro modo hubiera sido imposible resolver sus problemas habitacionales.

Emilio López Cruz muestra orgulloso cuán confortable es hoy su nuevo hogar. Foto: Leidys María Labrador Herrera



















Aseverar que todo está perfecto, que no existen dificultades en este complejo proceso, sería irracional; no obstante, esta reportera pudo comprobar que el seguimiento al tema de los subsidios en Las Tunas está respaldado por un sistema de trabajo que comienza en la base y llega hasta las máximas autoridades del territorio.
VENTA DE MATERIALES Y SUBSIDIOS, BINOMIO INSEPARABLE
En nuestro país existe claridad de que los aportes que realiza el comercio son indispensables para sustentar importantes programas sociales y el de los subsidios no es la excepción. Precisamente, el presupuesto con que cuentan los consejos de las administraciones municipales (CAM) para el otorgamiento de ese respaldo económico depende de lo que se recaude por concepto de venta de materiales de la construcción.
Yelenys Tornet Menéndez, directora provincial de Finanzas y Precios, explicó a este medio de prensa los procedimientos que se siguen para otorgar dicho financiamiento.
«Comercio tiene un plan de venta de materiales de la construcción, de ese renglón aporta el 70 % cuando son materiales de balance nacional y el 25 % cuando se trata de la producción local. La suma de ambos impuestos da lugar a una recaudación por concepto  de materiales de la construcción, y de esa recaudación total, el 51,5 % se destina a los municipios para el programa de subsidios. Ese monto se lleva al consejo de la administración provincial (CAP) y allí se aprueba la distribución del financiamiento. Con el acuerdo del CAP, se procede a hacer una modificación presupuestaria y se le asigna a cada municipio el porcentaje que se le aprobó».

Comercio tiene un plan de venta de materiales de la construcción, de ese renglón aporta el 70 % cuando son materiales de balance nacional y el 25 % cuando se trata de la producción local. Foto: Leidys María Labrador Herrera


















La morosidad en la ejecución de ese presupuesto puede significar que al concluir el año se pierda un financiamiento, cuyo fin responde a necesidades puntuales de miles de familias, por eso, explica la directiva, el seguimiento es imprescindible.
«Nosotros en los CAP alertamos sobre la utilización de ese presupuesto, porque no podemos permitir inejecuciones. Sabemos que estos aportes por concepto de materiales de la construcción no cubren la totalidad de las necesidades de subsidios, pero al menos el monto del que se dispone tiene que ser ejecutado con eficiencia y sin morosidad.
«Una vez que se abre la cuenta del subsidiado en el banco ya ese financiamiento no se pierde, aunque usted ejecute la obra en un año o un año y medio, y las dependencias internas del Poder Popular deben ser muy rigurosas en este sentido. Gracias a esa alerta constante, el año 2017 lo terminamos con una ejecución presupuestaria prácticamente del 100 %».
Lógicamente, aunque un grupo importante de materiales pertenecen al balance nacional, vale destacar que incrementar la producción local no se limita solo a una alternativa para fortalecer los programas constructivos, sino que tiene también un impacto económico, pues, a mayores producciones, mayores ventas y, por consiguiente, mayor presupuesto destinado al programa.
Pero ahí no queda todo, detrás de cada subsidio debe funcionar un engranaje, cuyo resultado final no puede ser otro que la satisfacción de una necesidad de primer orden.
¿CÓMO SE «EDIFICA» EL SUBSIDIO?
Una de las problemáticas esenciales que caracterizaron a esta política desde sus inicios, era el hecho de que, al no existir un término establecido para presentar la solicitud, las mismas eran recepcionadas durante todo el año en las oficinas de trámites de la vivienda; muchas veces superaban la realidad concreta de la disponibilidad de presupuesto y, por lo tanto, se acumulaban por años sin una respuesta positiva.
La posibilidad de que hoy los CAM determinen las convocatorias a efectuar, con un mínimo de dos por año, permite reordenar ese proceso, y establece un plazo de un mes para que los interesados se presenten. Pero esa posibilidad trae aparejada también la concentración de un gran número de solicitudes y requiere, por lo tanto, de una preparación cada vez mayor de las personas que trabajan en cada uno de los escalones por los que transita el subsidio.

La experiencia de Yunieski Pérez Sosa, jefe de la Oficina de trámites del municipio cabecera, a partir de la primera convocatoria, permite comprender la complejidad de esta tarea.


«Sobre todo en la primera semana fue muy grande la concurrencia, quizá porque las personas no entienden todavía que las prioridades no se establecen por ser el primero en entregar la solicitud, sino por las condiciones reales de cada quien, y que el hecho de que un expediente quede pendiente de aprobación, no establece escalafón para próximas convocatorias».
Varios elementos organizativos se han implementado en la provincia con el fin de garantizar el curso adecuado de las solicitudes y la respuesta a quienes durante varios años han estado solicitando este beneficio. Así lo aseveró María Esther Curvelo Pérez, especialista en investigación y desarrollo de la Dirección Provincial de la Vivienda.


«La capacitación ha sido un punto en el que hemos insistido mucho, sobre todo en el caso de los técnicos que son los que trabajan directamente en el consejo popular. Por otra parte, especializamos a los jurídicos de las direcciones municipales y son ellos los que se encargan de los trámites legales.
«Se orientó también darles seguimiento a las personas que estaban solicitándolo desde años anteriores, los técnicos hicieron un levantamiento, logramos visitar muchos de esos casos críticos y que llegaran hasta las oficinas de trámite, porque en aquel momento no existía la vía mediante la ley para darles la solución.
«Nosotros hacemos la evaluación técnico-económica y Trabajo hace las investigaciones sociales, que incluyen el estudio socioeconómico; lo recogido en ambos dictámenes determina si la solicitud procede o no. Incluso contrastamos la información y cuando uno de los dos no procede se le hace un análisis más profundo. El CAM también tiene sus términos y puede aplicar mecanismos para comprobar esa investigación, incluso se les están entregando fotos y videos que respalden el contenido de los dictámenes».
La Resolución 18 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, asociada al Decreto Ley 342, reduce el diapasón para ese estudio. La claridad con que se definen aspectos como los ingresos percápita de cada miembro de la familia, la incapacidad de solicitar subsidios para aquellas familias donde algún miembro en edad laboral y capacitado para trabajar se encuentra desvinculado, así como las excepciones a tener en cuenta, constituyen una valiosa herramienta para definir de primera instancia si un caso procede o no, sin necesidad de elevarlo al CAM.
También las direcciones de Planificación Física tienen una alta responsabilidad en el proceso. Sus especialistas aseguran que el desconocimiento de la ley y la falta de un trabajo coordinado, trajeron consigo que personas sin la documentación necesaria que acreditase su titularidad solicitaran e, incluso, recibieran un subsidio.
Esta problemática, que impedía después el inicio de acciones constructivas y que se convirtió en un dolor de cabeza para no pocos subsidiados, encuentra hoy alternativas, según explica Yosdelys Castellanos Espinoza, jefa del departamento de Trámites y Atención a la Población de la Dirección Municipal de Planificación Física en Las Tunas.
«Contamos con solo cuatro técnicos para responder a todos los trámites de la población, eso incluye a los subsidiados, por eso no podemos estar presentes durante todo el proceso de conformación del expediente. Pero tomamos como alternativa revisarlos, una vez conformados, antes de pasar al Consejo de la Administración.
«Si detectamos una irregularidad, ese expediente no se eleva, sino que se le indica a la persona la documentación que debe actualizar y de ese modo puede presentarse a una nueva convocatoria. Como sabemos que hay quienes no cuentan con los recursos económicos para pagar el Derecho Perpetuo de Superficie, aunque poseen un solar, les emitimos un certifico que avale el otorgamiento de ese terreno, y una vez recibido el subsidio pueden entonces pagarlo».
CONSIDERACIONES QUE NO PUEDEN IGNORARSE
Es este un tema muy amplio para el que no serían suficientes las páginas de este diario si se intentara indagar en todas sus aristas. No obstante, aunque hemos  concentrado el análisis en las más recientes modificaciones a la política, contenidas en el Decreto Ley 342, hay elementos muy puntuales que no pueden obviarse.
La entrega de subsidios es una alternativa a la cual el país destina millones de pesos y requiere por lo tanto máxima atención y seguimiento. Ello implica que crezca el nivel de información que reciben las personas al respecto, para que entiendan que este monto se otorga por única vez, y que un uso incorrecto del mismo implica la no terminación de la obra. Así mismo, debe ser más profundo el accionar de las dependencias internas, frente a ilegalidades e irregularidades denunciadas por los técnicos de la vivienda.
Es imprescindible también el acompañamiento a quienes emprenden estas obras constructivas y que, en no pocas ocasiones han puesto, sin saberlo, sus recursos en manos inescrupulosas, que luego no responden ante la ley por los actos cometidos.
Finalmente, nada puede dejarse a la espontaneidad, aún quedan muchas personas necesitadas que no asisten a hacer sus solicitudes, aunque lo necesiten, pues no tienen la orientación e información suficientes para hacerlo. Llegar hasta ellos, abrirles el camino hacia una oportunidad de esta índole, es un empeño en el que, de cierto modo, todos podemos contribuir.
PRECISIONES

- El término para dar respuesta a las solicitudes de subsidios ahora es de hasta 70 días hábiles, contados a partir de la fecha de presentación de estas. Las convocatorias y sus resultados se darán a conocer públicamente por los medios de información y comunicación locales.

- Si el beneficiado fallece, renuncia al subsidio otorgado, sale definitivamente del país o se presentan otras causas afines, las personas que forman parte del núcleo familiar u ocupan el inmueble, siempre y cuando tengan derecho al mismo, pueden presentar la solicitud de continuar con el subsidio.
- De aprobarse el otorgamiento, el nuevo beneficiado asume las obligaciones y derechos establecidos al respecto.
- De comprobarse que el subsidio fue otorgado a partir de datos y declaraciones falsos, el Consejo de la Administración Municipal dispone su cancelación y el reintegro al Presupuesto del Estado por el beneficiado del monto utilizado.

Subsidios agrícolas en Cuba: números fríos y nuevas preguntas


Por Pedro Monreal
25 de junio de 2018
El colega Silvio Gutiérrez, Director de Agroindustria del Ministerio de Finanzas y Precios de Cuba, ha tenido la amabilidad de comentar, mediante una nota en su página de Facebook, el artículo que publiqué hace unos días sobre el sector privado y la agricultura cubana.
Silvio es un competente funcionario a quien conozco desde nuestra época universitaria y cuyo trabajo he seguido, tanto a través de sus presentaciones en los medios como mediante lo que ha publicado, especialmente en la Revista Cubana de Finanzas y Precios.
Los comentarios recibidos han servido para precisar varios puntos importantes respecto a los subsidios presupuestarios a las empresas estatales del agro, así como para reformular algunas preguntas -todavía sin respuestas-, y también han permitido identificar nuevas preguntas.
Fundamentalmente, Silvio ha llamado la atención acerca de que los “fríos datos estadísticos” son necesarios, pero no suficientes para poder entender la compleja realidad agrícola del país, especialmente los cambios que han ocurrido desde 2016 en las relaciones económicas y financieras en la agricultura cubana y que involucran modificaciones en la formación de precios y en el funcionamiento del presupuesto. Naturalmente, Silvio tiene razón.
Mi único comentario sobre ese punto es que, de todas maneras, deberían facilitarse más datos estadísticos públicos que los que hoy se divulgan porque hacen falta datos adicionales para poder realizar un debate de calidad. Por ejemplo: ¿Cuál es el monto exacto de las transferencias presupuestarias por concepto de “actividad empresarial” para subsidiar la exportación y la sustitución de importaciones que se destinan a producciones que se originan en el agro cubano?
Precisiones importantes y nuevas preguntas
Silvio ha aportado algunos detalles que pudieran contribuir a mejorar la discusión pública sobre un tema tan importante como es el funcionamiento del agro cubano. Esos detalles son los siguientes:
-          Las transferencias a la “actividad empresarial” estatal para subsidiar la exportación y la sustitución de importaciones no se dirigen hacia la esfera productiva sino hacia la comercialización: “Los productores de las cooperativas, las empresas o los no asociados a formas colectivas de producción gozan de precios de acopio estimulantes para su producción, no necesitan subsidios”.
-          Las causas para el otorgamiento de subsidios son diversas y fundamentalmente estos se otorgan “a las entidades comercializadoras que compran a precios superiores a los que venden a los destinados a la exportación, el turismo y las ventas normadas a la población”.
-          A partir de los cambios introducidos en 2016, los productores agrícolas “aportan ingresos al Presupuesto por más de 6 mil millones de pesos” (creo entender que anualmente).
Una aclaración que me parece importantes es que la cifra de 14 465 millones de pesos previstos como subsidios a la “actividad empresarial” para subsidiar la exportación y la sustitución de importaciones -tanto en el agro como en otros sectores- no parece relacionarse directamente con el subsidio a las ventas normadas a la población, el cual era de 3 mil 740 millones de pesos en el presupuesto de 2017 y que se contabilizaba de manera separada.
Los detalles expuestos por Silvio me llevan a rectificar el cálculo que hice anteriormente acerca del monto del subsidio por cada libra de frijol producida por el sector estatal. Había calculado unos 26,7 pesos por libra de frijol de producción estatal nacional, pero como ahora se ha aclarado que el subsidio no va al productor sino a los comercializadores estatales, entonces habría que calcular el subsidio implícito en cada libra de frijol “comercializado” por las entidades estatales. Se conoce el monto del subsidio del frijol (947,6 millones de pesos), pero no conozco el dato exacto de las toneladas de frijoles gestionadas por las empresas comercializadoras estatales en 2017. Esto queda entonces como un cálculo pendiente.
A pesar de las aclaraciones de Silvio, surgen tres nuevas preguntas para las que no se disponen, hasta donde conozco, de respuestas que estén disponibles de manera pública:
-          ¿Se concentra en las empresas y en las Unidades Empresariales de Base (UEB) del Ministerio de la Agricultura (MINAG) y de AZCUBA el subsidio por concepto de “actividad empresarial” para subsidiar la exportación y la sustitución de importaciones, o también tienen peso como receptoras de esos subsidios algunas empresas comercializadoras estatales de otros ministerios y del Poder Popular?
-          ¿Cuál es el valor de ese tipo de subsidios que reciben las entidades de Acopio subordinadas al MINAG?
-          ¿Qué parte de los más de 6 mil millones de pesos de ingresos aportados al presupuesto por los productores del agro se originan en entidades productivas estatales del agro?
Algunas hipótesis preliminares para continuar el debate
Adicionalmente, hago dos observaciones, a manera de hipótesis:
-          La principal causa de esos subsidios para la exportación y la sustitución de importaciones parece ser la distorsión que introduce la ficción económica que se materializa en forma de tasa de cambio oficial de 1 USD = 1 peso cubano (CUP).
-          Una parte de los ingresos presupuestarios originados en el agro cubano -que pudiera ser una parte grande- sería aportada por productores agropecuarios “no estatales”. Es decir, los productores “no estatales” estarían en realidad subsidiando -vía presupuesto- la brecha de ingresos que las empresas comercializadoras estatales del agro tienen debido a las distorsiones cambiarias. Estaría produciéndose una transferencia de recursos desde el sector “no estatal” hacia las empresas estatales.

Obviamente, la validez de esta última hipótesis depende de la magnitud de los aportes que hacen al presupuesto los productores agropecuarios “no estatales”, un dato que no se conoce, por el momento.
No obstante, es plausible pensar que ello pudiera estar ocurriendo porque en el sector “agricultura, ganadería y silvicultura” existen solamente 285 empresas estatales que coexisten con miles de cooperativas y de productores privados.
El punto que creo que debe retenerse en el análisis es que lo relevante es hacer la comparación de los ingresos aportados al presupuesto por los productores estatales del agro contrastándolos con los subsidios que recibe el sector estatal en el agro.
Eso permitiría calcular el monto de transferencias “netas” que tienen lugar dentro del sector estatal. El problema es que si se toma como base del análisis el monto total de los 6 mil millones (aportados por productores de todos los tipos de propiedad y de gestión) se introduciría una distorsión en el análisis porque pudiera crearse la impresión de que se trata de un rejuego de transferencias “dentro” del sector estatal, cuando lo que pudiera estar ocurriendo sería la compensación de un subsidio que es exclusivamente estatal (solamente lo reciben empresas estatales) con ingresos presupuestarios que no se originarían exclusivamente en el sector estatal.
Una cuestión adicional sobre los precios del agro: ¿adecuados y flexibles?
Silvio ha expresado que los productores del agro, con independencia de la forma de propiedad y de gestión- reciben actualmente precios de acopio estimulantes. Se sabe que el proceso que condujo al establecimiento de esos precios en 2016 incluyó un trabajo de preparación de fichas de costo y de consultas con los productores.
Como se conoce, el precio de los productos agropecuarios es un tema importante del debate económico del país y está en “el centro de mira” de la opinión pública. Es un asunto en el que influyen factores de diverso tipo y que incluye varias dimensiones.
Sin embargo, hay dos cuestiones específicas que sería importante poder discutir:
-          ¿Es adecuado el actual método de cálculo oficial de los precios “centralizados” de Acopio para productos fundamentales de la canasta (costo + utilidades) y del precio “no centralizado” de otros productos (costo + márgenes comerciales)?
-          ¿Existe la suficiente flexibilidad en los precios del agro para que las modificaciones en las condiciones del mercado se transmitan de manera efectiva hacia el productor y que estos puedan responder a esos cambios?
 Son dos preguntas importantes en el contexto de la transformación de un modelo que aspira a “reconocer, regular y lograr un adecuado funcionamiento del mercado”, como se plantea en el documento de la “Conceptualización”.
De nuevo agradezco a Silvio Gutiérrez su gentileza y su interés en contribuir al debate sobre un tema político crucial en Cuba.


Austriacos y el irresoluble problema de la imputación

Por Rolando Astarita                      Carl Menger
En la nota anterior mostramos que los economistas austriacos no pueden derivar los precios de las ordenaciones de las utilidades marginales por parte de los individuos (véase aquí). Pero esos rankings,u ordenaciones, de las utilidades marginales, se refieren exclusivamente a los bienes de consumo, o bienes “de orden inferior”. ¿Cómo se determinan entonces los precios de los medios de producción, (o “bienes de orden superior”), y de los llamados servicios productivos, tales como la renta de la tierra y el salario? La respuesta de los economistas austriacos no deja lugar a dudas: derivan del valor de los bienes de consumo, o inferiores.
En este punto, tengamos presente que los austriacos se oponen al enfoque marshalliano (que es con el que se inician, por lo general, los cursos de Microeconomía). En Marshall, la curva de oferta, en el largo plazo, es horizontal, de manera que, también en el largo plazo, el costo de producción determina los precios. La curva de oferta de Marshall está concebida en términos subjetivos –la ganancia remunera la espera del capitalista, el salario la desutilidad del trabajo-, pero la determinación va, insistimos, en el largo plazo, del costo de producción al precio del producto final.
Por el contrario, según el enfoque austriaco, la relación causal es inversa, ya que son los precios de los bienes de consumo los que determinan los precios de los medios de producción, o bienes de orden superior. Escribe Menger: “El valor que tienen para nosotros los bienes de orden inferior no puede estar condicionado por el valor de los bienes de órdenes superiores utilizados para la producción de los primeros. Es claro, al contrario, que el valor de los bienes de órdenes superiores está condicionado siempre y sin excepciones por el valor previo de aquellos bienes de órdenes  inferiores a cuya producción sirven (pp. 134-135)”. En el mismo sentido, dice Mises: “El acto valorativo original y fundamental atañe exclusivamente a los bienes de consumo; todas las demás cosas son valoradas según contribuyan a la producción de estos” (1986, p. 156). Así, si un trabajador recibe $20 por hora de trabajo, ello no se debería a que ese es el valor de la canasta de bienes necesaria para mantenerlo, sino a que es el valor que se ha imputado al trabajo del obrero como parte del valor del producto final.
Se plantea entonces  de qué manera se atribuyen las participaciones en ese precio final a los diferentes insumos que participan en la producción. Como afirma Wieser, “debemos ser capaces de medir los servicios de cada pieza de tierra, de cada cantidad individual de capital, de cada trabajador individual” (1893, p. 72). Aquí precisemos que no se trata de determinar la participación física de los insumos y “factores”, un propósito que los austriacos consideran imposible (y efectivamente, es imposible), sino su participación “en valor”. De lo que se trata entonces es de ver cómo se pueden “imputar” valores a los medios de producción, o a los “servicios” del trabajo y la tierra, a partir de los valores de los medios de consumo.
No hay solución 
En principio se puede decir que la tesis de la imputación exige supuestos verdaderamente “heroicos”. Por ejemplo, ¿cómo se deriva el valor de la maquinaria que se usó para producir alúmina, de la cual se obtuvo el aluminio, que se emplea hoy para construir la ventana de una casa, a partir del valor de uso de esta ventana? Ya con formular el problema se puede advertir la magnitud de la “construcción imaginaria” involucrada.
Sin embargo, el problema más grave se presenta cuando se considera la complementariedad de elementos en la producción. Por ejemplo, para producir el bien final F se necesita la combinación de los “bienes complementarios” X e Y. La pregunta es ¿cuánto del valor de F (determinado por su utilidad marginal) corresponde a X e Y? Menger trató de responder utilizando el mismo razonamiento que el aplicado a determinar el valor de los bienes de consumo: si tenemos un stock de bienes de consumo, para averiguar qué valor tiene uno de sus componentes para su consumidor, se supone que ese elemento se ha perdido. Este procedimiento lo aplica a la valoración de los “bienes complementarios”. Así, si para producir F se necesita la combinación de X e Y, Menger analiza la consecuencia de perder X o Y, o alguna porción de X e Y, de manera que la caída en el ingreso total por la venta de F nos dé el rendimiento de X o Y; o de una porción de X o Y(véase 1985, pp. 146-7). Pero, como objeta Wieser, este procedimiento falla si al quitar uno de los “bienes complementarios” utilizados en la producción, también se priva a los otros de una porción de su efecto. En ese caso, si suponemos que se disuelve la combinación y preguntamos cuál es el residuo que queda, no podemos descubrir el valor de uno de los bienes complementarios (véase Wieser, 1893, p. 84).
Por lo cual Wieser intentó otra solución: supuso un sistema con tres “factores de producción”, XYZ, que producen tres bienes finales. En su ejemplo numérico: X + Y = 100; 2+ 3Z = 290; 4Y + 5Z = 590. Resolviendo el sistema de ecuaciones resulta X = 40; Y = 60; Z = 70 (ibid., p. 88). Pero el propio Wieser reconoce que si son muchos los “bienes de producción” –muchas variedades de trabajo y de tierra, y de “bienes de capital”-, “ya no hay el número de ecuaciones necesarias para una solución” (ibid., p. 94). Pensemos, por ejemplo, en los miles de componentes, que son específicos y entran en la producción de un avión comercial; y los miles de insumos distintos que participan en la producción de esos miles de componentes; a lo que hay que sumar los diferentes tipos de trabajo. ¿Cómo es posible imputar a cada una de estas partes un valor derivado del valor final del avión?
Tampoco Rothbard (2009) resuelve el problema. Por empezar, cuando los factores de producción son específicos, reconoce que no hay principio o ley que permita establecer los precios de esos “servicios” (los bienes de capital siempre se reducen a los “factores originales”, tierra y trabajo). En ese caso, decide el regateo, o poder de negociación (véase cap. 5). Esto es, caemos de nuevo en la indeterminación (véase nota anterior, citada). A su vez, si los factores no son específicos, y si las proporciones son fijas, Rothbard admite que tampoco se pueden determinar los precios; estos dependen, de nuevo, de la negociación o regateo. Y si las proporciones no son fijas, procede de manera similar a Menger. En su ejemplo numérico, asume que para producir oro por valor de $100 se combinan 4X + 10Y + 2Z. Luego supone que la combinación de 4X + 10Y+ 2Z produce oro por un valor $80. La pérdida de una unidad X, permaneciendo los otros factores constantes, resulta en una pérdida del ingreso bruto de $20 en oro. Este es entonces el valor marginal del producto de la unidad X con este uso (ibid., p. 459). Pero este razonamiento desconoce la objeción de Wieser, a saber, que exige suponer que el retiro de una unidad de X no afecta el rendimiento de Y o Z; lo cual, en la práctica, parecería muy poco frecuente.
En definitiva, han pasado casi 150 años desde que Menger publicara sus Principios de Economía Política, y el tema de la imputación sigue sin resolverse. No es una cuestión menor para una teoría que presume de haber producido una explicación “general” de qué es lo que determina los precios. Como vimos, imposibilitados de explicar la determinación de los precios, los austriacos remiten, una y otra vez, la dificultad al limbo del “regateo”, de la “personalidad para negociar” y superficialidades semejantes. Y aunque sea difícil concebir un fracaso más estrepitoso de una doctrina económica, en una próxima nota veremos que los problemas incluso se profundizan cuando los austriacos abordan los fundamentos del valor del dinero, verdadera prueba de fuego para cualquier teoría del valor.
Textos citados:
Menger, C. (1985): Principios de Economía Política, Buenos Aires, Hyspamérica.
Mises, L. von, (1986): La acción humana. Tratado de Economía, Madrid, Unión Editorial.
Rothbard, M. N. (2009): Man, Economy and State. A Treatise on Economic Principles, Ludwig von Mises Institute.

Wieser, F. von (1893): Natural Value, Londres, Macmillan.

Casa de la Guayabera en Cuba reabre sus puertas, tras rehabilitación

Posted on junio 25, 2018  CULTURA


La Casa de la Guayabera, que resguarda hoy la mayor colección de la prenda nacional cubana, reabrió sus puertas, tras una reparación de su inmueble, considerado joya del estilo neoclásico en la cuarta villa fundada en Cuba.

En declaraciones a Prensa Latina el director de esa institución, Carlo Figueroa, destacó entre los cambios más significativos realizados en la casona, la ampliación de la sala donde se exhiben transitoriamente una muestra de las 250 guayaberas de la colección.

Ahora ese espacio se fusionó con el taller de costura La Alforza, es decir que este forma parte de la sala museable, en busca de una muestra dinámica, que el visitante pueda ver cómo se elabora una guayabera in situ y conocer la historia de la camisa espirituana.

Además se repararon los servicios sanitarios, se restauraron todos los muros exteriores, con más gárgolas para posibilitar el drenaje, se impermeabilizaron techos y resanaron todas las áreas del inmueble, conocido como Quinta de Santa Elena y ubicado en la parte más antigua de la ciudad.

Esto va a conllevar a otros cambios, como retomar espacios dedicados al bolero o el rock así y la creación de la Sala Lourdes Caro, en homenaje a esa cantante y compositora nacida en Sancti Spíritus.

Según el director de la institución, reconocida por su labor en la difusión y cuidado del patrimonio local, la Casa de la Guayabera aspira ahora a crecer en ese objetivo con la apertura de un espacio literario y otro dedicado a personajes distinguidos de la villa, con más de medio milenio de historia.

Todavía queda pendiente un trabajo a fondo con la colección, que alberga piezas de personalidades de la cultura, el deporte, la política y la sociedad como Fidel Castro, Gabriel García Márquez, Miguel Ángel Asturias o los exmandatarios Hugo Chávez y Rafael Correa, refirió además Figueroa.

Estamos trabajando de conjunto con el gobierno local para colocar unas vitrinas en el espacio expositivo que protejan mejor las prendas en exhibición.

Desde hace más de una década, el proyecto sociocultural La Guayabera despliega una valiosa labor en el resguardo de los valores de la pieza típica, declarada desde 2010 como prenda de vestir del ceremonial diplomático del Estado y Gobierno cubanos.

Entre sus características de rigor, la guayabera posee bordes y aberturas que la distinguen de una camisa común, así como una veintena de botones y filas de cinco pliegues – dos al frente y tres en la espalda-, en forma de alforzas.

PL

Sistema para aprovechar el agua de la ducha diseñado en Colombia. ( Comentario)



Un sistema diseñado por el colombiano Alberto Vasquez que puede recoger todas las aguas grises que se usan durante una ducha. Puede utilizar esta agua gris recogida para tirar de la cisterna de WC, limpiar la casa y para ciertas actividades de lavado.


De esta manera puedes ahorrar al menos 72 litros de agua / persona / día en un hogar medio que significa al menos 1.5 mil millones litros de agua por día de ahorro en un país de 50 millones de habitante, como por ejemplo Colombia.



Generalmente en una ducha utilizamos un promedio de 20-30 litros de agua. La forma cóncava de este sistema recoge el 90% de este agua. También cuenta con una superficie granular antideslizante para evitar caídas por deslizamiento.



Se divide en 4 partes entrelazadas. Después de una ducha se puede levantar fácilmente ya que se divide en 4 partes, para hacerlo mas manejable.
Más información igendesign.co
Comentario de HHC: El día que llevemos  a nuestros hogares en Cuba, todo lo que hoy en día existe en materia de soluciones en el mercado, para ahorrar en materia de electricidad, agua y gas,  se liberarían millones de dólares para el desarrollo del pais.  Sólo hay que darle la oportunidad a la población de comprar y/o importar según corresponda en mercados nacionales y/o internacionales.
Agréguese ademas, el aprovechamiento de la basura.


ESPECIAL: Con tecnología china, Cuba produce muebles para el turismo (video)

 Spanish. xinhuanet. com

Por Raúl Menchaca



Imagen del 12 de junio de 2018 de una persona trabajando en la fábrica Muebles Imperio, en la ciudad de Guantánamo, Cuba. La llegada de tecnología china ha significado un repunte productivo para la fábrica de Muebles Imperio, ubicada en la oriental ciudad cubana de Guantánamo, a unos 900 kilómetros al este de La Habana. Esa planta es la única del país cuya producción se destina totalmente a satisfacer las necesidades de la industria turística cubana, que vive un constante crecimiento con la construcción casi a diario de nuevas instalaciones. En la actualidad, Muebles Imperio garantiza más de 11,000 piezas para habitaciones, restaurantes, bares, salones y otras áreas de instalaciones hoteleras, una producción sustentada ahora por una avanzada tecnología china. (Xinhua/Roberto Moro)

GUANTANAMO, CUBA,  (Xinhua) -- La llegada de tecnología china ha significado un repunte productivo para la fábrica de Muebles Imperio, ubicada en la oriental ciudad cubana de Guantánamo, a unos 900 kilómetros al este de La Habana.

Esa planta es la única del país cuya producción se destina totalmente a satisfacer las necesidades de la industria turística cubana, que vive un constante crecimiento con la construcción casi a diario de nuevas instalaciones.

Tras una inversión de casi un millón de dólares, la planta adquirió equipamiento chino de avanzada tecnología, lo que favorece las condiciones de trabajo, productividad, calidad en el acabado y el salario de los obreros.

"Tiene mucha más aceptación la producción por nuestros clientes cuando la hacemos de una manera automatizada", afirmó a Xinhua el operario Elías Ramírez, quien no deja de alabar al nuevo equipamiento.

Ramírez, quien se proclama "un guantanamero de pura cepa", es carpintero ebanista, pero después de un curso aprendió a trabajar con una modernísima seccionadora, altamente automatizada.

"Para los trabajadores es importante porque humaniza el trabajo y ofrece mucha más ventaja, al aumentar la producción con mucha más calidad", explicó Ramírez parado frente a la máquina de la compañía Nanxing, radicada en la Zona Industrial de Shuanggang, en la ciudad china de Tianjin.

Además de la seccionadora se instalaron otros equipos automáticos y semiautomáticos, entre ellos una bordeadora, que fija los bordes de los tableros, y un taladro múltiple, así como una cabina presurizada para pintura y un avanzado sistema extractor de desechos.

También se instalaron otros equipos que ahorran electricidad, materias primas y tiempo, entre ellos espigadoras, acopladoras, lijadora-calibradoras, todos determinantes en la fabricación de muebles para los hoteles de la cayería de Jardines del Rey, en el litoral norte del centro de la isla.

Lo singular de Muebles Imperio, es que a mediados de la década pasada era una entidad descapitalizada, con deudas, casi sin mercados, incapaz de cumplir sus compromisos productivos, por lo que estuvo prácticamente paralizada y registraba pérdidas.

En el 2006, el Ministerio de la Industria Ligera de Cuba pagó las deudas a los proveedores y al año siguiente recibieron un crédito del Ministerio de Economía y Planificación, con lo que la situación cambió radicalmente.

El renacer productivo de la empresa tuvo su colofón ahora con el nuevo equipamiento chino, algo que agradecen directivos y trabajadores como Pablo Alcántara, quien también opera la recién llegada maquinaria.

"Es muy importante para nosotros, porque cumplimos con todos los propósitos y los planes que tiene el país para el turismo", afirmó Alcántara, otro guantanamero apegado a su oriental territorio.

Con el característico acento de los orientales cubanos, el trabajador aseguró que las facilidades obtenidas con las nuevas máquinas lo han sorprendido "porque son altamente eficientes y exactas en el trabajo y han superado todas nuestras expectativas de mejora".

Ahora la industria se ha convertido en una atractiva fuente de empleo para los guantanameros y por eso empieza a predominar la fuerza joven que entre los casi 250 trabajadores de la industria, fruto de una estrategia orientada a captar brazos frescos y mentes preparadas para enfrentar la tecnología de punta.

Además, un programa de adiestramiento para jóvenes, iniciado hace cinco años, permite enfrentar el envejecimiento de la población, que en un momento determinado hizo que disminuyera la cantidad de carpinteros en el territorio, por jubilación u otras causas.

En la actualidad, Muebles Imperio garantiza más de 11.000 piezas para habitaciones, restaurantes, bares, salones y otras áreas de instalaciones hoteleras, una producción sustentada ahora por una avanzada tecnología china.

domingo, 24 de junio de 2018

HISTORIA CRÍTICA DEL DESARROLLO DE LA ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO Y LOS SALARIOS EN CUBA


DrC. Lázaro González Rodríguez

Revolución es sentido del momento histórico;
es cambiar todo lo que debe ser cambiado; (…)
Fidel Castro Ruz

INTRODUCCIÓN

A continuación pretendo, de manera sintética, exponer el desarrollo de la  organización del trabajo y los salarios en nuestro país, el cual he vivido directa o indirectamente durante el tiempo transcurrido desde el triunfo de la Revolución hasta el presente.   Omito algunos detalles que no es preciso mencionar aquí.  No se me escapa la posibilidad de cometer algunos errores en la apreciación de determinados momentos del período. Esta es mi versión de los hechos. Quiero subrayar   que nunca hemos aplicado correctamente el principio de a igual trabajo igual salario medido el trabajo por su calidad y cantidad,
         La reforma enunciada por nuestro General de Ejército Raúl Castro Ruz, primer secretario del Comité Central del Partido en el VIII período de sesiones de la Asamblea Nacional, incuestionablemente obligará  a realizar un análisis de los aciertos y errores cometidos durante estos años. Como contribución a ello va dirigido este trabajo. El Estado socialista debe regular centralmente toda la organización del salario así como de los precios y los impuestos sin dejar al arbitrio de las entidades su accionar en estas materias, lo que no significa que la  participación de las mismas no sea imprescindible.

El trabajo, cuya contrapartida es el salario, es la fuente de toda la riqueza y será siempre así, por lo cual es imprescindible la correcta estimulación material y moral para lograr su crecimiento constante, es decir, el aumento de la productividad del trabajo. en este sentido, hay que tener presentes las palabras de Federico Engels ante la tumba de Carlos Marx : “Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió la historia del desarrollo de la historia humana: el hecho, tan sencillo, pero oculto hasta él bajo la maleza ideológica, de que el hombre necesita, en primer lugar; comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc.; que, por tanto, la producción de los, medios de vida inmediatos, materiales, y por consiguiente, la correspondiente fase económica de desarrollo un pueblo o de una época es la base a partir de la cual se han desarrollado las instituciones políticas, las concepciones jurídicas, las ideas artísticas e incluso las ideas religiosas de los hombres y con arreglo a la cual deben, por tanto, explicarse, y no al revés, como hasta entonces se había venido haciendo”.

En correspondencia con el anterior planteamiento, José Martí señaló: “Cuando las condiciones de los hombres cambian, cambian la literatura, la filosofía y la religión. Por otra parte, añadía: “(…)el secreto de la alegría de los pueblos, no está tal vez más que en la satisfacción de las necesidades personales de sus hijos”.

DESARROLLO

Al triunfo de la Revolución se hicieron patentes tres problemas fundamentales en el ámbito laboral: el desempleo,  los bajos salarios y las bajas pensiones.
¾   El desempleo alcanzaba, según estimaciones, a unos 600 mil habitantes de una población de alrededor de 6 millones de ciudadanos.
¾   Anarquía salarial y bajos salarios.
·        El pago igual por trabajo igual no existía a nivel de la nación.
·        La diversidad de salarios para un mismo puesto era extraordinaria.
·        Ausencia de normas de trabajo.
·        Inexistencia de calificadores de cargos.
·        Salarios medio independientemente de la significación económica de la rama.
·         Pago por tiempo preferiblemente.
·        No calificación de especialistas dedicados a la organización del trabajo y los salarios.
¾   Insignificantes pensiones,  cajas de seguro desfalcadas y  diversidad de leyes que regulaban esta problemática.

En 1960, por iniciativa del Che, se crea en la Junta Nacional de Planificación, la Dirección de Capacidad Productiva y Fuerza de Trabajo con un reducido número de compañeras y compañeros provenientes de la Universidad de La Habana, que tenía como objetivo fundamental el estudio de la organización del trabajo

         A inicios de 1961 se traslada dicha Dirección al Ministerio de Trabajo fundiéndose con la Dirección de Superación Laboral del mencionado organismo.

En este año se aprueba la congelación del salario, cuestión que muchos no cumplieron, dentro de ellos, el Ministerio de Industrias, el que implantó una escala salarial de diez grupos para los obreros de la rama minera.

En la Dirección de Superación Laboral se inició la preparación de los normadores con la asistencia de un grupo de especialistas soviéticos, así como las metodologías para realizar el trabajo, conjuntamente se preparó el personal de la Dirección en los problemas de la productividad y la organización del trabajo y los salarios. Cada especialista soviético preparaba, en cada rama, entre 20 y 25 trabajadores, y cada uno de ellos  preparaba 25 más. La preparación se efectuaba, tanto teórica como prácticamente, en las empresas de la rama correspondiente.

En el período 1962 a 1964 se adoptaron por el Ministerio de Trabajo las siguientes medidas con la asesoría de los especialistas soviéticos y la participación activa de los organismos, empresas, sindicatos y trabajadores,
¾   Creación de las Direcciones de Salario y Organización del Trabajo (enero de 1962).
¾   Elaboración del sistema salarial (todo el año 1962).
·        Escala de complejidad.
·        Calificadores.
·        Tarifas por complejidad.
·        Escala de factores extracalificatorios (condiciones laborales anormales).
·        Tarifas por factores extracalificatorios.
·        Formas de pago.
¾     Preparación de las metodologías para la evaluación de la complejidad del trabajo.
¾     Preparación de las metodologías para la organización del trabajo en las distintas ramas.
¾     Calificación de miles de trabajadores en materia de organización del trabajo y los salarios.
¾     Amplia divulgación del tema.
¾     Prueba del sistema salarial y de las normas en 247 unidades de la industria, la construcción, el transporte y comunicaciones; y en 36 granjas agropecuarias (primer trimestre de 1963).
¾     Creación de la Escuela de Economía del Trabajo de nivel universitario.
¾     Formación del Centro de Investigaciones Laborales.
En este período se desarrollan otras actividades que complementaron el sistema de organización del trabajo y los salarios como fueron:
¾   La promulgación de la Ley 1100 sobre la seguridad social que unificó todas las legislaciones existentes y trazó el camino por el cual se desarrollaría la seguridad social.
¾   Creación de los Consejos de Trabajo en las entidades, delegaciones regionales del Ministerio de Trabajo y Consejo Nacional integrado por dicho Ministerio, la CTC y los organismos.
¾   Creación de los Consejos Técnicos Asesores integrados por trabajadores en las distintas empresas.
¾   Creación de las asambleas de trabajadores en los distintos centros laborales.
Al realizar un balance del período transcurrido podemos destacar, entre otros, los aspectos siguientes:
¾   Por primera vez en la historia de este país se diseñó e implantó en la inmensa mayoría de los obreros y trabajadores administrativos un sistema general de organización del trabajo y los salarios  elaborado con la participación activa de los trabajadores y sus sindicatos, las empresas y los organismos del Estado.
¾   Este sistema se elaboró teniendo presente que a trabajo igual correspondía salario igual, medido el trabajo en correspondencia con su calidad y cantidad. Comoquiera que los salarios históricos —heredados del capitalismo— se respetaron y en los sectores no agropecuarios se aplicó el tiempo normado con primas, se restringió el pago por la  cantidad de trabajo.
¾   Se estimó, y así se cumplió, que el plus devengado por los trabajadores como consecuencia de la diferencia entre el salario histórico y los nuevos salarios establecidos desaparecería en 15 años.
¾   Se prepararon miles de especialistas en la materia.
¾   La implantación experimental en los centros de trabajo determinó un aumento del salario medio del 3-5% y un incremento de la productividad del 9-15%.
¾   La no aceptación por la mayoría de los obreros del sistema a tiempo normado con primas en los sectores no agropecuarios ya que el sobrecumplimiento de las normas era de un 0.5% del salario básico, frente a incumplimientos era del 1% incluyendo el plus salarial.
¾   La disolución del Centro de Investigaciones Laborales y la incorporación de la Escuela de Economía del Trabajo a la licenciatura de Economía de la Universidad de La Habana, la cual tenía un carácter general.
¾    La no aplicación del sistema de organización del trabajo y los salarios en todas las categorías ocupacionales de cada entidad.
¾   La elaboración de los calificadores por empresas y no por ramas de la economía.
¾   Se demostró que la organización del trabajo y, por tanto, su normación, y la configuración de las plantillas de cargos, debían preceder a la aplicación paulatina del sistema salarial.
En el período 1965-1973 se cometieron diversos errores tratando de saltar etapas en la construcción del comunismo, sin analizar que la conciencia es producto de la materia, dándole preponderancia a los intereses morales.
Entre los errores cometidos están:
¾   Eliminación de la organización y normación del trabajo y despido de los técnicos en la materia.
¾   Lucha contra el burocratismo realizada sin base técnica alguna.
¾   Aplicación de la Resolución 270, la cual postulaba, entre otras cuestiones, que el trabajador se jubilaría con el salario que devengaba.
¾   Salarios únicos para distintas ramas con independencia de la labor que se realizaba, por ejemplo, la actividad de mecanización en la agricultura,  las brigadas de desmonte, el petróleo, etc.
¾   Eliminación del pago de las horas extra.
¾   Tope del salario a 250 pesos mensuales.
¾   Eliminación en la mayoría de las entidades del sistema a tiempo normado con prima en los sectores no agropecuarios, y del destajo en las labores agropecuarias, lo que se tradujo en una sensible baja de la productividad del trabajo.
¾   Eliminación de toda actividad privada (excepto los camiones de los puertos) mediante la Ofensiva Revolucionaria planteada el 13 de marzo de 1968.
¾   Rebaja de los precios en algunos servicios y productos.
¾   Cierre de cabarets y centros nocturnos durante 1968 al 70 y establecimiento de salarios a los artistas y empleados en dichos sectores en correspondencia con sus necesidades y el salario que venían devengando.
¾   En la Columna Juvenil del Centenario se fijaron salarios en correspondencia con las necesidades que planteara el individuo.
¾   El incremento de las necesidades  de fuerza de trabajo en los sectores no agropecuarios provocado     por las movilizaciones hacia la agricultura y la baja productividad de los que permanecían en dichos sectores.

A partir del incumplimiento de los diez millones de toneladas de la zafra azucarera, se produjo un reexamen de la situación que desembocaría en el XIII Congreso de la CTC, para el cual, a partir de mayo de 1973, se efectuaron profundas reuniones del Buró Político y el Secretariado del PCC con la participación de miembros de dicha organización obrera.

En septiembre de 1970 y hasta 1973, se desarrolló por el Ministerio de Trabajo la organización y normación elemental en los distintos centros de labor no vinculando el salario a las normas, así como se elaboró la metodología para realizar dicha tarea.

A continuación expondremos algunos fragmentos del discurso de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro en la  clausura del XIII Congreso de la CTC el 15 de noviembre de 1973:

“Las cuestiones discutidas en las tesis tocan muy de cerca puntos esenciales del proceso ideológico y político de nuestra Revolución, pero las decisiones que aquí se han tomado, aunque expresan —como señaló el cro. Lázaro Peña en su informe— el criterio de la dirección política del país y el criterio de nuestros trabajadores,  no fueron establecidas en virtud de una decisión del Partido, sino que han sido ampliamente discutidas en el seno de nuestros trabajadores. No se impone un punto de vista; se discute con los trabajadores. No se adoptan medidas por decreto, no importa cuan justas o cuan acertadas puedan ser determinadas medidas. Las decisiones fundamentales que afectan a la vida de nuestro pueblo, tienen que ser discutidas con el pueblo y esencialmente con los trabajadores.”
Más adelante señala:
“Y tal vez a ninguno de nosotros nos agrade exponer nuestras debilidades y nuestros defectos ante una concurrencia tan valiosa y tan representativa del movimiento obrero internacional. Pero si nosotros debemos ser honestos con ellos y si nosotros aspiramos a ser acreedores a su reconocimiento, debe ser en primer lugar porque no ocultamos nuestros errores y nuestras fallas (aplausos), porque tengamos el valor de reconocerlos y de combatirlos”.
Continúa planteando:
“Nosotros lanzamos la idea de premiar, de hacer objeto de una especial distinción a los trabajadores con méritos extraordinarios (aplausos). Y quisimos asociarlo no solo a los esfuerzos individuales sino a los esfuerzos colectivos, en un momento de gran auge de la emulación.
Lógicamente, ya ese principio adolecía de una falla que se evidenció después, y es que había obreros que individualmente con enormes méritos que no resultaban favorecidos por la medida, ya que resultaba necesario el mérito colectivo.
Y esta idea y esta contradicción nos viene a demostrar el desenvolvimiento dialéctico de los acontecimientos; porque una idea buena en un sentido, justa en un sentido,  que pretende unir dos méritos —el individual y el colectivo— se puede convertir por sí misma en una idea injusta cuando casos con méritos personales grandes resultan excluidos, y luego expresan su queja del hecho de que sin culpa de ellos resulten no beneficiados por una medida que no les llega porque su centro de trabajo no tiene tal mérito o tal bandera”.

En otro momento de su discurso expresa:

“Tampoco digo que de la noche a la mañana hay que buscar una solución. Ninguna de las soluciones que busquemos pueden ser de la noche a la mañana: ¡Hay que estudiarlas bien, todas! (aplausos).”
También expone:
“Sobre algunos problemas y mientras se desenvolvía todo el proceso para el congreso, en la dirección del Partido se analizaban varias de estas cuestiones acerca de las cuales ustedes tomaron resolución. En la dirección del Partido se adoptaron algunas medidas o criterios favorables acerca, por ejemplo, del reordenamiento de la escala, revisión de los calificadores, perfeccionamiento del pago por condiciones anormales de trabajo, aplicación de la forma de pago por rendimiento, incremento de las tarifas de la escala en las unidades que pasen a la organización y normación técnica del trabajo.
Este último punto pienso que ustedes lo han comprendido perfectamente bien, pero voy a añadir algunas palabras. Se trata de que con las normas en cierto modo estamos agarrados en una trampa, porque algunas normas son muy elementales, algunas están más ajustadas y otras están, más desajustadas. Lógicamente aquí la contradicción surgía porque si se demuestra que la norma es baja y se sobrecumple, el resultado podrá ser que elevaran la norma.
Ahora mismo ustedes en la resolución plantearon una idea: la cuestión del perfeccionamiento de las normas. Hay que ver con qué criterio van a empezar a aplicar la cuestión de la norma, del salario ajustado a la norma, y a qué norma lo van a ajustar. Porque ustedes saben que hay algunas normas que están bajas, indiscutiblemente, y tendrán los dirigentes obreros que calcular con toda honestidad si la aplicación de algunos de estos principios no se puede traducir en un incremento de salarios sin  ningún incremento de la producción. Pero de todas formas, nosotros pensamos que las normas que están de una forma o de otra, están, y por mucho que ustedes las perfeccionen van a seguir estando; y que cuando se hagan normas técnicas de verdad lógicamente la productividad se va a elevar. Pero pensamos que aquellos centros de trabajo donde se empezaran a aplicar normas técnicas y donde, como resultado de normas verdaderamente técnicas y científicas, se aumente la productividad, se aplicará una escala de salarios diferente a los centros de trabajo donde se aplican normas elementales. Ese es el principio. ¿ustedes han comprendido? (aplausos y exclamaciones de ¡sí).
Es decir, nos interesa aplicar las normas técnicas en una región, en una industria determinada, por los problemas que sean: se introducen las normas técnicas y se pone una escala de salarios superior a un centro donde no existen las normas técnicas. Por eso el punto de incremento de las tarifas de la escala en las unidades que pasen a la organización y normación técnica del trabajo”.
Orienta:
“Pero, en fin, no se pueden aplicar ninguna de estas medidas si no progresivamente, y cuidadosamente, comenzando por todos aquellos centros de trabajo donde la fuerza de trabajo es lo fundamental, donde el incremento de salarios se traduce de inmediato en un incremento de bienes disponibles a la población”.

En 1973 y hasta 1979 se adoptan, entre otras, las siguientes medidas:
¾     Aplicación de la vinculación del salario a las normas.
¾   Establecimiento por el MINTRAB de los requisitos para aplicar la vinculación del salario a las normas (1974).
¾   Creación del Instituto Nacional para la Investigación Científica del Trabajo, el que contemplaba en su concepción el estudio integral del trabajo, no solamente la organización y normación del trabajo. A tales efectos se contó con personal dedicado a las cuestiones de la productividad, los salarios, la psicología del trabajo, la sociología, etc.
¾   Elaboración de la base metodológica para el desarrollo de la organización y normación técnica del trabajo conocida como principios básicos de la organización científica del trabajo.
¾   Prueba de estas metodologías con resultados positivos en un grupo de centros de trabajo.
¾   Reordenamiento del pago por factores extracalificatorios (condiciones anormales de trabajo) en una escala de seis grupos.
¾   Perfeccionamiento de algunos calificadores.
¾   Preparación de técnicos de nivel medio en la materia mediante la      creación del Instituto “Julián Grimau” y la inclusión de los principios básicos de la OCT como asignatura en la Escuela de Economía de la Universidad de La Habana y en la CUJAE.
¾   Publicación de algunos libros y folletos sobre la temática.

En el informe central al I Congreso del Partido  en 1975, nuestro Comandante en Jefe señaló:

         “Con la Revolución se crearon las condiciones para la organización científica del trabajo”.
Más adelante expresó:
         De unos cientos de normadores al inicio, hoy tenemos 10 mil y el nuevo instituto para la formación de técnicos medios “Julián Grimau” ha graduado 860 técnicos”:

Añadía en este tema de la política laboral:

         “La introducción de los principios básicos de la Organización Científica del Trabajo, especialmente de las normas técnicas permitirá seguir aumentando la productividad, disminuir los costos y elevar la eficiencia como lo requiere nuestra economía”.

A finales de 1979 y principios de enero de 1980, inexplicablemente y sin fundamentación ideológica, técnica y económica, dejando a un lado lo planteado por el Comandante en Jefe en el XIII Congreso de la CTC y en el I Congreso del PCC, se decide aplicar de forma general en los centros de trabajo una nueva escala de complejidad con tarifas superiores  y normas elementales. Esta decisión provocó:
¾   En buena cantidad de centros de trabajo el salario sobrepasó a la productividad.
¾   Las normas se cumplieron en un 200-300% en determinados centros de trabajo.
¾   La vinculación de las normas al salario se efectuó en actividades que no correspondía.
¾   No se actualizaron los calificadores.
¾   El funcionamiento del Instituto Nacional para la Investigación del Trabajo sufrió un declive.
¾   La preparación de especialistas de nivel superior y de técnicos de nivel medio disminuyó al extremo que algunas universidades eliminaron la OCT como asignatura.
¾   La Organización Científica del Trabajo (OCT) fue prescrita bajo el argumento de que en las condiciones entonces existentes no era posible desarrollarla.
¾   En resumen, las decisiones tomadas produjeron una gran confusión entre los especialistas quienes, en algunos casos, abandonaron la actividad.
El 19 de abril de 1986, en la conmemoración de un aniversario más de la victoria de Playa Girón, el Comandante en Jefe señaló crudamente las deficiencias que existían en la organización del trabajo y los salarios. En reuniones efectuadas en el Teatro Carlos Marx en ese propio año, en 1987 y 88, con la participación de los directores de empresas, los secretarios del Partido, los de la UJC y de los sindicatos, ratificó sus criterios sobre la organización del trabajo y los salarios que se venía aplicando en la economía.
Durante el período transcurrido entre 1986 a 1990, se puede señalar que hubo un impas en la organización del trabajo y los salarios, aunque se pueden destacar tres decisiones tomadas por el Ministerio de Trabajo:
¾   La selección de un grupo de empresas para que sin sujetarse a las normas establecidas legalmente efectuaran experiencias sobre la organización del trabajo y los salarios. En la práctica sobrevivió una solamente, la Empresa de la Goma “Conrado Piña”.
¾   El establecimiento  de contingentes en la construcción.
¾   El traslado de las instalaciones del Instituto Nacional de Investigaciones Científicas del Trabajo en la calle19 entre Paseo y A, en el Vedado —donde se instaló el Ministerio de Turismo—, hacia las casas que poseía el Ministerio de Trabajo en el Reparto Kolhy, lo que provocó que muchos especialistas formados durante años, emigraran hacia otras áreas del conocimiento, así como se desestimó la importancia de dicha institución.

Antes de comenzar a analizar las incidencias que trajo el período especial  en el ámbito laboral, quiero hacer un resumen, a manera de síntesis, de lo acaecido durante los treinta años transcurridos desde el triunfo de la Revolución.
Aspectos positivos:
¾   Se eliminó el desempleo entonces endémico en nuestro país.
¾   Se incrementaron las pensiones y se estructuró un sistema único.
¾   Se estableció el sistema salarial aunque la escala no correspondió con las distintas complejidades de los trabajos que se efectuaban en la nación.
¾   Se elevaron los salarios en 1980.
¾   El salario real era más o menos el nominal. 
¾   Se prepararon miles de técnicos en la materia.
Aspectos negativos:
¾     No mantener una concepción estable de la organización del trabajo y los salarios, así, tenemos que hasta 1964 se tuvo una concepción: de 1965 a 1973, otra; de1974 a 1979, otra; de 1980 a inicios de 1986, otra; y de 1986 a 1990, otra.
¾   Se desatendieron los planteamientos del Comandante en Jefe en el XIII Congreso de la CTC.
¾   Las plantillas estaba sobregiradas en la mayoría de los centros de trabajo.
¾   El nivel de las pensiones no cubría la canasta básica.
¾   La escala no reflejaba los niveles de complejidad del trabajo que existían en el país.
¾   En 1980 se implantaron las nuevas tarifas de manera general sin tener en cuenta el carácter elemental de las normas.
¾   Durante varias etapas se descuidó la preparación de organizadores del trabajo y los salarios.
A inicios de 1990, dada la desaparición del campo socialista y la desintegración de la URSS, se estableció el período especial. En estas circunstancias,  el PIB disminuyó significativamente lo que ocasionó   gran escasez de productos y servicios y, por tanto, el aumento de los precios de estos.  La devaluación del peso no se hizo esperar y, en consecuencia, el salario real sufrió una sensible baja. Lo anterior dio lugar a que una parte de la población perdiera, en gran medida, sus valores ético-morales agudizándose las ilegalidades, robos, corrupción, etc.

Como un paliativo de la situación del salario real se despenalizó la tenencia de divisas creándose una red de tiendas recaudadoras de estas y se aplicó el llamado estímulo en esta  moneda en un grupo de empresas, el que, como regla,  estuvo alrededor de los 15 dólares cuya  aplicación era en dependencia del trabajo que cada uno rindiera, no fue uniforme. Por otra parte, se aplicaron distintos sistemas de pago que produjeron un leve incremento de los salarios. No obstante el incremento de los precios  —fue más de 30 veces— no se alcanzó al restablecimiento del salario real.

Es de destacar que en todo el período especial y hasta la actualidad, prácticamente no se formaron organizadores del trabajo  y los salarios, y que parte de los existentes pasaran a realizar otras actividades. En esta etapa, el Ministerio de Trabajo proclamó que el trabajo se organizaría con los sistemas de pago establecidos, cuestión que consideramos  rasgos de una tendencia irracional, superficial y de ignorancia sobre la materia.

En agosto de 1998, se promulgó el Decreto Ley 187 sobre el perfeccionamiento empresarial el cual pretendía organizar adecuadamente las empresas mediante la aplicación de diversos sistemas entre los cuales se encontraban la organización del salario y del trabajo que, una vez aprobados,  se aplicaría una escala con salarios superiores a los ya existentes, los cuales en modo alguno restituían el salario real de los trabajadores ni cubrían, por tanto, la canasta básica. Tras el impulso inicial, el perfeccionamiento empresarial fue languideciendo y actualmente está prácticamente paralizado, uno de los problemas que ha atravesado es el nivel de centralización de su aprobación que transita por niveles excesivos.

En este período, el Ministerio de Trabajo inició al establecimiento de las competencias laborales en lugar de atender debidamente la formación y aplicación de la organización del trabajo. La implantación de las competencias no tuvo éxito alguno y, salvo excepciones, prácticamente no se llevó a cabo. Las plantillas y las normas seguían siendo determinadas con el dedo por las direcciones de las empresas.

Esencialmente durante el período 2000-2005 se produjeron incrementos salariales sin fundamentación alguna y de manera dispar en algunos sectores de la economía.

El aumento de las tarifas eléctricas determinó la reforma de salarios y de las pensiones en el 2006. Dicha reforma se caracterizó, entre otras cuestiones, por:
¾   Incremento del igualitarismo salarial al disminuirse el diapasón de la escala por complejidad y  la escasa diferencia entre grupos.
¾   La evaluación de los puestos de trabajo con una metodología que no tenía la más mínima fundamentación técnico-científica.
¾   Su aplicación generalizada sin tener en cuenta el nivel en la organización del trabajo y las normas.
¾   La dispersión en cuanto a los calificadores.
¾   La restricción de la aplicación de las tarifas en condiciones extracalificatorias (condiciones anormales).
¾   Se aplicó una escala diferente a los sectores de Salud Pública y Educación disímiles entre ellos y el resto.
¾   A los calificadores, independientemente del contenido de trabajo,  se les puso a cada puesto el nivel escolar aunque la tarea a realizar, dada por el contenido de trabajo, no tuviera relación con lo estudiado, lo cual trajo como consecuencia un aumento de la fluctuación laboral producto, por ejemplo, que un graduado universitario pudiera ocupar cualquier puesto.

La reforma salarial con los precios existentes no resolvió la situación del salario real provocando que los salarios nominales no alcanzaran para cubrir la canasta básica de los trabajadores y sus familias.

En el año 2012 se planteó que las plantillas tenían exceso de personal —aproximadamente un millón— y que era necesario enfrentar dicha situación. Sin embargo, al pasar del tiempo este planteamiento no se reiteró, aunque el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social dictó una resolución que posteriormente derogó, restringiendo en un por ciento el personal dedicado a las labores de apoyo. Frente a esta situación me pregunto: ¿cómo se puede encarar ese exceso de personal sin estudios de la organización del trabajo, es que lo vamos a hacer al dedo? La  lucha contra el burocratismo desarrollada en los años 60 nos debe servir de experiencia.
Es incuestionable que los salarios actualmente vigentes en el sector estatal no se corresponden con los altos precios de las mercancías y servicios, así como que el sistema salarial existente presenta serias incongruencias que impiden el cumplimiento de sus objetivos básicos, lo que impone su reforma integral, reforma que no solamente buscará el incremento salarial, sino que establecerá un sistema que contribuya al aumento de la productividad del trabajo, la calidad de vida, la calificación, la disminución de la fluctuación, etc., y, junto a ello, será necesario revisar los precios —para evitar súper ganancias— y su control, al tiempo de establecer un impuesto progresivo a los altos salarios e ingresos.
La situación se hace más compleja dado los altos salarios que paga el sector privado y las cooperativas, lo que ha ocasionado una fuerte fluctuación de los trabajadores hacia dichos sectores.
Tratando de resolver el problema salarial, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social encontró una “maravillosa solución” a esta problemática dictando la Resolución 17 del 23 de abril de 2014. En ella se estipula la aplicación del sistema de pago a destajo con las normas elementales existentes, y el pago por resultados, —contribución a la teoría general del salario—, donde se fija que si la empresa no cumple su valor agregado bruto, todos los trabajadores recibirán un salario 225 pesos.  Se nota que los niveles superiores no saben qué con 225 pesos no se puede vivir, quizás esto se deba a que hace algunos años en los organismos globales se incrementaron sustancialmente los salarios.
Tal y como hemos señalado, en la Resolución 17 se disminuye a 225 pesos el salario de los trabajadores cuando la empresa no cumple el valor agregado bruto, suma que todo el mundo conoce no alcanza para vivir. Lo anterior nos obliga a preguntarnos: ¿a qué tipo de concepción ideológica se debe? ¿qué responsabilidad tienen los trabajadores cuando por causas ajenas a su voluntad no se cumple el VAB? Esta medida jamás fue aplicada por la Revolución pasando por las reformas salariales de 1963, 1980 y 2005. ¿Cómo conceptuar este cambio de política?
El 21 de marzo de 2016 se dicta la Resolución 6, disponiendo que en lugar de ir los trabajadores a 225 pesos a causa del incumplimiento del VAB, recibirían como salario el de la escala por complejidad. Se sigue la misma concepción, no se reconocen los pagos por condiciones anormales, por nocturnidad, por la importancia de la rama, por antigüedad, por aplicar el perfeccionamiento, etc. ¡que los de a pie paguen cualquier error  cometido por los organismos superiores!
A inicios de 2017 se dictó la Resolución 1 que establece un indicador límite adicional al valor agregado bruto: la utilidad con respecto al valor agregado. Se complejiza aún más el cálculo del salario.
En todos los casos se trata de que el salario tenga el respaldo material correspondiente, lo cual entendemos debe alcanzarse mediante el crecimiento de la productividad por encima del salario medio.
Veamos cuál ha sido el resultado de tales resoluciones. En la p. 132 del Anuario Estadístico de Cuba, edición 2016 de la Oficina Nacional de Estadística e Información, se puede leer: “El PIB mide el valor agregado bruto de toda la economía en un período, y su tasa de crecimiento puede ser considerada como uno de los principales índices de la evolución de la economía de un país” Así, tenemos que en el período 2014-2016, en que se aplicaron  las mencionadas resoluciones, el PIB creció, a precios constantes, en el 6%, mientras que el salario medio tiene un incremento del 60%, lo cual pone de manifiesto un crecimiento muy  superior al de la productividad del trabajo. Caben dos preguntas: ¿El incremento salarial en este período tiene respaldo productivo? ¿El sistema de pago por resultados en este período incrementó la producción y la productividad?
La introducción de estas resoluciones, las cuales no se discutieron con los trabajadores, refleja la ignorancia de las técnicas mundiales para la organización del salario y transgreden los principios marxistas-leninistas, lo que ha ocasionado, entre otros, los siguientes efectos.
¾   Restricciones al crecimiento de la productividad.
¾   Mayor anarquía de los salarios.
¾   Aumento de la tasa de fluctuación.
¾   Subutilización de la calificación.
¾   No correspondencia del salario con el trabajo individual.
¾   Dificultades contables.
¾   Disminución del salario por causas no imputables al trabajador, etc..
Ahora bien, al analizar la Resolución 6, nos encontramos, entre otras, las situaciones siguientes:
¾   Los trabajadores no participan en la elaboración del Plan ni en sus ajustes posteriores hasta su aprobación por los niveles superiores, sin embargo, son ellos quienes tienen que cumplirlo.
¾     La información a los trabajadores del Plan aprobado es, generalmente, formal.
¾     Muchas veces la entidad no cuenta con el Plan aprobado en el primer trimestre del año.
¾     La desagregación del Plan entre las UEB es generalmente tardía.
¾     El Plan no se sustenta en un programa de medidas técnico-organizativas aprobadas por los trabajadores con vistas a lograr una mayor eficiencia.
¾     El cálculo de los diversos indicadores no se hace a precios constantes, lo que puede tergiversar los resultados en correspondencia con los aumentos de los mismos sin que se hayan producido valores de uso.
¾     Existen problemas metodológicos y contables para el cálculo del valor agregado bruto en distintas entidades.
¾     Al establecerse el salario en base a los resultados de la entidad, existen trabajadores que no influyen en el cumplimiento del VAB y, no obstante, reciben los incrementos o decrementos en sus salarios.
¾     Los trabajadores, por regla general, no dominan los indicadores a que están sujetos sus salarios. La explicación de su cumplimiento, cuando se hace, es formal, y conocen sus salarios al finalizar el mes, lo que impide su proyección en cuanto a gastos.
¾     La existencia de topes en las oficinas centrales de las empresas hace que en las UEB se pueda devengar un mayor salario. Al mismo tiempo, hace que el salario de todos los trabajadores, en la oficina central y cuando se alcanzan los topes, sea el mismo para todos los trabajadores con excepción del director.
¾     Cuando el monto de salario en las oficinas centrales rebasa los topes establecidos, los trabajadores reciben sus salarios de forma tal que los menos calificados obtienen una prima superior.
¾     Los coeficientes de distribución salarial generalmente no corresponden a la labor rendida por el trabajador.
Análisis de la situación actual
1.   Anarquía salarial

A partir de 1990, se establecen salarios suplementarios en distintos sectores de la economía; se fijan escalas diferentes a la general para la salud pública y la educación; se establecen pagos incrementados para diferentes sectores.   Existe diversidad en cuanto a la cuantía del CUC, el pago del almuerzo no existe en todos los sectores, las normas de trabajo y las plantillas no son producto de un estudio de organización del trabajo, por lo cual se introducen salarios inadecuados y, por último, el establecimiento del sector no estatal que fija los salarios en dependencia de sus ganancias.
Se puede asegurar que la situación actual de la anarquía salarial es muy similar a la que encontró la Revolución a su triunfo.

2.   Bajos salarios.
En la tabla que  a continuación exponemos se puede ver el nivel actual de los salarios, el cual no alcanza para comprar una lata de refresco, cuyo valor es del 0,50 CUC ni comprar una libra de pan que vale 0,40 CUC. 


CUP
mensual
CUC mensual
CUC diario
Jubilados
Hasta 200
Hasta 8
0,27
Jubilados (1)
Promedio 269,85
10,78 
0,36
Salario mínimo
225,00
9
0,30
Salario promedio (1)
740
29,60 CUC
0,99
Obreros (del 1 hasta el 8)
225-285
9-11,80
0,30-0,39

Según el artículo publicado por el Profesor e Investigador Mario Valdés Navia en la Revista “Temas” 87/88 “Un estudio realizado por el Instituto de Investigaciones del MEP, señala la existencia al menos, de una franja de 20% de  pobreza urbana… en otros estudios ese grupo puede  llegar  hasta  el  40%...” (año 2011).

Consideramos que el código de trabajo y su reglamento, los lineamientos, la conceptualización y las ideas para el desarrollo hasta el año 2030   afirmamos que ningún especialista en organización del trabajo y los salarios participó en su concepción y redacción. Los errores conceptuales y las contradicciones son evidentes, la ignorancia sobre los principios de la organización del trabajo y los salarios son claras, sin definir el incremento del salario para las entidades presupuestadas sino cuando la economía lo permita.

Para las empresas se formula el pago por resultados, el cual trata de resolver mediante un elemento del sistema salarial (sistema de pago) los bajos salarios que se devengan sin darse cuenta que este pago viola los principio marxistas-leninistas sobre el salario, vigentes en nuestra Constitución y que no es más que una forma transfigurada del neoliberalismo que deposita en los hombros de nuestros trabajadores la crítica situación  de la economía.

Si los trabajadores no participan en la elaboración del plan, en las decisiones ulteriores, sino que tienen responsabilidad en los incumplimientos ¿Por qué se les disminuye el salario el cual no les alcanza para vivir? ¿Acaso una persona en su sano juicio puede pensar que con 200 pesos de jubilación y 225 pesos de salario mínimo se puede subsistir?

3.   Incongruencias del sistema salarial vigente

Los elementos del sistema salarial conforman un conjunto en el cual cada uno cumple sus funciones para hacer realidad el pago por la calidad y cantidad de trabajo. Como sistema integra todos estos elementos.
Ya nos hemos referido a los elementos que integran el sistema salarial y sus funciones, sin embargo el reglamento del Código de Trabajo, el cual no fue discutido con los trabajadores, expresa en su artículo 126 los supuestos elementos que deben integrar el sistema salarial. Es ostensible la falta de dominio del tema al redactar este artículo, ya que se cometen errores conceptuales.

Escala de complejidad

-     Las escalas actuales no recogen los grados de complejidad que tienen los trabajo que se desarrollan a nivel de la economía nacional.
-     Realmente no existe una escala única de complejidad, hay sectores como por ejemplo, la salud pública y la educación que poseen escalas distintas.
-     Las escalas existentes tienden al igualitarismo salarial.
-     Los incrementos entre grupos son insuficientes y anárquicos.
-     Inadecuada ubicación de las distintas categorías ocupacionales en la escala.
Calificadores
-     La metodología utilizada para la evaluación de la complejidad del trabajo en la reforma salarial del 2005, no tiene fundamentación técnica alguna.
-     Los requisitos para ocupar un puesto de trabajo deben de estar en consonancia con el contenido laboral y no con el grado de instrucción, lo cual da lugar, por ejemplo, que un graduado universitario pueda ocupar cualquier plaza técnica sin el conocimiento de lo que debe a realizar.
-     Los contenidos de trabajo no reflejan la división y cooperación existente.
-     Los requisitos tienen que ser explícitos y corresponderse con el contenido de trabajo.
-     Hay que contar con calificadores comunes para cada catego­ría ocupacional.
-     Ocupaciones a las que se le asignan categorías ocupacionales que no se corresponden con la naturaleza del trabajo.
-     Definición de categorías ocupacionales que no reflejan la propia naturaleza del trabajo.
-     Clasificación de empresas e instituciones de manera arbitraria.
Tarifas

-     La tarifa mínima (225 pesos) es insuficiente para cubrir las necesidades del trabajador y su familia.
-     Los restantes salarios en base a la complejidad son extraordi­nariamente bajos e igualatorios.
-     Las tarifas por complejidad prácticamente no tienen diferencia de un grupo a otro.
-     Las tarifas por factores extracalificatorios (llamadas comúnmente condiciones laborales anormales), no responden a los niveles actuales de instrucción y de cultura, a los gastos de energía física y/o mental y son extraordinariamente bajas.
Escala de factores extracalificatorios
-     No existe una clara definición de los factores considerados extracalifica­torios.
-     La escala es insuficiente e igualatoria.

Compilación de puestos y actividades con condiciones extracalificatorias
-     No se usa la metodología elaborada en 1974 para determinar la incidencia de los factores extracalificatorios.
-     Prácticamente se ha eliminado su uso en los últimos años, adoptándose soluciones a través de los sistemas de pago que no corresponden a los elementos del sistema.
Formas de pago
-     Los sistemas de pago, tanto a tiempo como por rendimiento (destajo) no cumplen los requisitos establecidos para su im­plantación y control. Las insuficiencias casi absolutas en cuanto a la organización del trabajo hacen que las normas y las plantillas no se adecuen a la realidad; prácticamente son puestas con el dedo.
-     El llamado «pago por resultado» ―el cual no se reconoce mundialmente como sistema de pago— ha producido en diferentes empresas incrementos salariales, no obstante existen miles de trabajadores que han visto reducidos sus salarios inclusive hasta 225 pesos sin ser responsabilidad de ellos. Este sistema que tiene como base las deficiencias en la elaboración del plan técnico-económico y las normas envejecidas, crea que el salario no se corresponda con la calidad y cantidad de trabajo aportado.
En los indicadores en que se utiliza el valor (ventas, utilidades, valor agregado, etcétera), éstos no siempre reflejan la mayor o menor cantidad de valores de uso creados, pues los mismos se distorsionan, entre otros factores, por la variabilidad de los precios de los productos y servicios brindados, los cambios de precios en el consumo material, en los servicios recibidos, en la estructura organizativa, en la estructura de la producción. Los indicadores en valor deben ser calculados a precios constantes.
Por otra parte el establecimiento del «pago por resultado» por el simple hecho de que una institución adquiera la denominación de empresa, no significa que la misma cree valor agregado; el valor agregado es una categoría económica del sector de la producción de bienes materiales. ¿Cómo calcular el valor agregado en un banco, en una empresa importadora, en una empresa de seguridad y protección?
Esta resolución que disminuye el salario de los trabajadores cuando la empresa no cumple el famoso «gasto de salario por peso de valor agregado bruto planificado» no sigue los criterios históricos que ha tenido la Revolución durante el período anterior a su promulgación, afirmación que hacemos teniendo en cuenta:
- En los primeros años de la Revolución, cuando la crisis económica era significativa y la paralización y cierre de fábricas era lo usual, nunca se afectó el salario de los trabajadores.
- La reforma salarial del año 1963 respetó los salarios históricos de la clase obrera y demás trabajadores.
- La reforma de 1980, respetó el plus de todos aquellos trabajadores que lo poseían.
- En los años 90, aun cuando el PIB disminuyó ostensiblemente, jamás la Revolución afectó el salario de los trabajadores.
- La inadecuada y distorsionada reforma salarial del 2005, respetó los salarios suplementarios aprobados para los diversos sectores.
En adición a lo anteriormente señalado, al analizar el llamado pago por resultado podemos llegar a las siguientes conclusiones:
·        No se corresponde con la naturaleza humana.
·        No responde a la teoría marxista leninista.
·        No concuerda con la práctica mundial.
·        No se discutió con los trabajadores.
·        No da solución a los objetivos básicos del salario.

Sistemas de primas
-     No se aplican en Cuba desde 1986.
Comoquiera que existen interpretaciones erróneas sobre los principios marxista-leninistas en cuanto al salario, exponemos nuestras consideraciones al efecto.

¿Cuál es el principio marxista leninista que rige el salario?

Durante varios años hemos venido señalando lo erróneo de designar como principio de distribución socialista: “de cada cual según su capacidad; a cada cual , según su trabajo”. Este criterio lo sustentamos en el análisis de la Crítica del Programa de Gotha elaborado por Carlos Marx y en El Estado y la Revolución de V. I. Lenin. Tal parece que se ha extrapolado el principio comunista que reza “de cada cual según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades”.

Es de señalar que nuestro país no es un estado socialista, sino que estamos construyendo el socialismo, al respecto Carlos Marx señalo: “En la sociedad capitalista y la sociedad comunista media el período de transformación revolucionaria de la primera en la segunda”.

El término distribución es incorrecto ya que en la concepción de Marx, la cual nosotros humildemente reafirmamos, la distribución es un concepto más amplio que entraña no solamente la distribución de diferentes fondos, dentro de ellos el fondo de consumo social, sino también el del consumo  individual (salario). Al respecto Carlos Marx señalo: “solo después de esto podemos proceder a la “distribución”, es decir, a lo único que, bajo la  influencia  de  Lassalle y con una concepción estrecha, tiene presente el programa, es decir a la parte de los medios de consumo que se reparte entre los  productores individuales de la colectividad”.     

La expresión “de cada cual según su capacidad” en las condiciones actuales de la transición al socialismo es imposible lograrlo:

1.   La naturaleza humana busca ante todo los mayores salarios desechando la calificación que posee: se observa en la actualidad cubana.

2.   El Estado no es capaz de ofertar plazas que correspondan a la capacidad del individuo ni siquiera a su calificación.

El pronunciar que el trabajador recibe de acuerdo con la calidad y cantidad de trabajo es un medidor de la cantidad de trabajo aportado individualmente. La calidad comprende la complejidad y los factores extracalificatorios (condiciones laborales anormales) y la cantidad se mide por las horas trabajadas o por la cantidad de productos realizados. Es totalmente incorrecto decir que el salario se organizara de acuerdo con la cantidad, calidad y complejidad.

En cuanto a la concepción de que el principio es socialista queremos informar que de acuerdo a 17 países visitados por nosotros y a la literatura existente sobre países capitalistas, estos aplican el mismo principio de pagar de acuerdo a la calidad y cantidad de trabajo.

No obstante Marx escribió en la Crítica del Programa de Gotha, “por eso el derecho igual sigue siendo aquí, en principio, el “derecho burgués” aunque ahora el principio y la practica ya no se tiran de los pelos, mientras que en el régimen de intercambio de mercancías, el intercambio de equivalentes no de da más que como término medio, y no en los casos individuales. A pesar de este progreso, este derecho igual sigue llevando implícita una limitación burguesa”.

Por su parte V.I. Lenin señalo refiriéndose a este principio “esto es un defecto dice Marx pero un defecto inevitable en la primera fase del comunismo, pues, sin caer en el utopismo, no se puede pensar que, al derrocar al capitalismo, los hombres aprenderán a trabajar inmediatamente para la sociedad sin sujetarse a ninguna norma de derecho; además, la abolición del capitalismo no sienta de repente las premisas económicas para este cambio. Otras normas fuera del “derecho burgués no existen”.

         Hasta aquí, una apretada síntesis del desarrollo de la organización del trabajo y los salarios en nuestro país hasta el presente. Sin embargo, el papel del investigador no puede ser contemplar la historia, sino basándose en ella proponer los pasos a dar hacia el futuro que  estime pertinentes. En tal sentido, proponemos la reforma integral del sistema salarial y conjuntamente con esto la reactivación de la organización científica del trabajo. No obstante, en mi artículo “La reforma general del salario”, recientemente publicado, quiero expresar algunos principios a tener en cuenta:

1.   La reforma salarial debe contemplar todos los aspectos que conforman el sistema sobre la base de la amplia participación de los trabajadores, sindicatos, empresas, universidades, etc.

2.   La preparación de técnicos en organización del trabajo y los salarios. Los jefes de Recursos Humanos y los directores de las entidades deben pasar un curso que los capacite.

3.   La implantación de la reforma de salarios debe ser paulatina y sujeta al cumplimiento de determinados requisitos dentro de los cuales debe de estar la organización y normación del trabajo.

4.   En la reestructuración efectuada de los organismos, dentro de estos el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, no quedó con la estructura  y la plantilla necesaria para acometer los trabajos inherentes a la reforma general de salarios e ir a la organización científica del trabajo, por lo que es necesario reexaminar esta problemática incluyendo la reactivación del Instituto Nacional para la Investigación Científica del Trabajo.

Por último, y como se apreciará en estos casi 60 años transcurridos, han existido diferentes concepciones en cuanto  a la organización del trabajo y los salarios producto, en la mayoría de los casos, de desconocer los conceptos marxista-leninistas sobre la temática y la ignorancia sobre las técnicas que informan la organización del trabajo y los salarios, lo cual es inadmisible y debe cesar. Pensamos, de manera optimista, que los pasos a dar en el futuro obvien estos problemas.
  
La Habana, 20 de mayo de 2018