Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

miércoles, 6 de febrero de 2019

Todo lo sólido se desvanece en el aire (I)


Sergio P. Páramo | 6 febrero, 2019 | Opinión


Puede resultar un poco desconcertante recibir un regalo en forma de libro titulado “Alienación y aceleración” junto a una navaja suiza y unas breves instrucciones indicando: “usar de manera combinada”. Por si no os ha pasado nunca algo semejante, voy a desmenuzar con vosotros parte del contenido del libro en las sucesivas líneas.

Su autor, el sociólogo Hartmut Rosa, sostiene que la época en que vivimos, denominada “modernidad tardía”, está asociada con un incremento tal de la vida nerviosa y de la velocidad del cambio de las experiencias sociales, que el desarrollo de nuevas formas de moralidad y solidaridad ya no son posibles. Sus tesis beben, por lo tanto, de autores clásicos como Marx, Durkheim o Weber, este último, por cierto, quien ya identificó la pérdida de tiempo como “el más mortal de los pecados”, en su famosa caracterización de la ética protestante como una “estructura moral de rigurosa disciplina temporal”.

La aceleración que vivimos proviene de los espectaculares cambios tecnológicos y sociales que hemos experimentado, provocando una especie de “contracción del presente”, así como de los extremados cambios en los ritmos de vida, generadores de nuevas modalidades de “hambre de tiempo”. En este contexto se define la aceleración como un “incremento del número de episodios de acción o experiencias por unidad de tiempo”.

En su opinión existen una serie de motores que producen la aceleración social. En primer lugar, la competencia, con las leyes de ganancia típicas de la sociedad capitalista considerando el “ahorro de tiempo” uno de los principales factores de ventaja competitiva, o con la constatación de que “hay que bailar más y más rápido, simplemente para poderse quedar en el mismo sitio” (“el competidor nunca duerme”).

En segundo lugar, la promesa de eternidad, en el sentido de que si nos tomamos la mitad de tiempo para realizar una acción, duplicamos la suma de la experiencia y en consecuencia de la vida de nuestro periodo vital. Siguiendo esta línea, podríamos vivir multiplicidades o hasta infinidad de vidas, dentro de un solo periodo vital, lógica que nos aboca a un voraz apetito por la vida que en lugar de ser satisfecho se frustra cada vez a mayor escala.

Y en tercer lugar el ciclo de la aceleración; no hay libertad para detenerse a descansar, parar la carrera y consolidar la posición. No hay punto de equilibrio, los avances tecnológicos no simplifican, multiplican las posibilidades y quedarse quieto con todo ese nuevo y permanente potencial equivale a quedarse atrás.

Con estos antecedentes, el autor incluye en el análisis los campos de la comunicación, la formación de opinión y la política, para sugerir que el conjunto de informaciones, razonamientos o decisiones no pueden ser ponderados adecuadamente a efectos de establecer, por ejemplo, escalas de bondad, ya que para poder hacerlo, no solo individualmente, sino colectivamente, se requeriría de una cantidad de tiempo inexistente (de hecho, cada vez se requiere tomar más decisiones en menos tiempo). En su opinión ya no es posible encontrar “la fuerza del mejor argumento”. El futuro político ha pasado a construirse a base de instintos, metáforas o imágenes sugerentes. O del aplomo de un líder y no de la exposición profunda y compleja de sus argumentos, lo que nos lleva a una era de volatilidad en la que la palabra se ha vuelto demasiado lenta para la velocidad del mundo.

Continuará con una segunda parte centrada en el totalitarismo y la alienación.

Nota: “Todo lo sólido se desvanece en el aire” es una expresión empleada por Marx y Engels en El Manifiesto Comunista para aludir a los cambios significativos de la trama temporal

La estabilidad financiera en tiempos anormales

Feb 5, 2019 KENNETH ROGOFF

CAMBRIDGE – Un decenio después de la crisis financiera global de 2008, las autoridades encargadas no dejan de asegurarnos que hoy el sistema es mucho más seguro. Los megabancos que estuvieron en el centro de la debacle han reducido su nivel de exposición al riesgo, y todos (inversores, consumidores y directivos de bancos centrales) siguen en alerta máxima. Los reguladores se han esforzado en asegurar más transparencia y rendición de cuentas en la industria bancaria. Pero ¿estamos realmente tan a salvo?

Normalmente uno diría que sí. Una megacrisis financiera global sistémica como la que estalló hace un decenio no es como la típica recesión de cada siete años. El hecho de que su frecuencia sea mucho menor tiene que ver con dos realidades: las autoridades responden con reformas para evitar que se repitan, y normalmente pasa mucho tiempo antes de que inversores, consumidores y políticos se olviden de la última.

Por desgracia, no vivimos tiempos normales. El manejo de crisis no se puede llevar en piloto automático, y la seguridad del sistema financiero depende crucialmente de la capacidad de quienes lo dirigen. Lo bueno es que en general, los principales bancos centrales todavía cuentan con personal y directivos de excelencia. Lo malo es que el manejo de crisis involucra a todo el gobierno, no sólo la autoridad monetaria. Y aquí hay amplio margen para la duda.

Claro que si la próxima crisis fuera exactamente como la anterior, las autoridades podrían limitarse a aplicar el manual que se elaboró en 2008, y es probable que la respuesta sea al menos igual de eficaz. Pero ¿y si fuera totalmente diferente, si se originara, por ejemplo, en un ciberataque a gran escala, o en un aumento global inesperadamente rápido del tipo de interés real, que sacudiera a unos mercados debilitados por deudas de alto riesgo? ¿Puede alguien decir honestamente que la administración del presidente estadounidense Donald Trump tiene la destreza y la experiencia para hacer frente a un colapso a gran escala? No hay modo de saberlo, porque la única crisis real que ha experimentado Estados Unidos hasta ahora durante la presidencia de Trump ha sido, pues, la presidencia de Trump.

El presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Jerome Powell, y su equipo son de primera, pero ¿qué otros adultos habrá en la habitación si hubiera amenazas de una crisis financiera de procedencia externa? La Fed no puede lanzarse a la acción sola; necesita apoyo político y financiero del resto del gobierno. De hecho, hoy tiene menos margen de maniobra que en 2008, porque las reformas financieras aprobadas por la ley Dodd‑Frank de 2010 restringieron marcadamente su capacidad de rescatar instituciones privadas, aun cuando de no hacerlo todo el sistema corriera riesgo de colapsar. ¿Podrá responder un Congreso paralizado? ¿O acaso Steven Mnuchin, que antes de convertirse en secretario del Tesoro de los Estados Unidos fue productor en Hollywood, podrá inspirarse en el papel que tuvo en la película de 2016 “Rules Don’t Apply”?

Europa tiene problemas similares, o peores. Dada la profundización de la desconfianza y de las divisiones alentada por el populismo, es casi seguro que la resiliencia financiera es mucho menor que hace un decenio. Basta pensar en el Reino Unido, el otro gran centro financiero internacional, cuya élite política dejó al país al borde del abismo del Brexit. ¿Es posible esperar realmente que maneje con competencia una crisis financiera que demandaría decisiones políticas difíciles y agilidad de pensamiento? El RU tiene la suerte de contar con muy buen personal en su departamento de hacienda y en su banco central, pero ni los técnicos más brillantes tienen mucho margen de acción si los políticos no les dan respaldo.

En tanto, del otro lado del Canal de la Mancha, la profunda división por la coparticipación en los costos de la eurozona puede dificultar la implementación de una política convincente para hacer frente a un período de alta tensión. Por ejemplo, un aumento significativo del tipo de interés real global podría hacer estragos en los balcanizados mercados de deuda de la eurozona.

Pero ¿no es que faltan entre veinte y cuarenta años para la próxima gran crisis financiera importante y tenemos tiempo más que suficiente para prepararnos? Ojalá sea así, pero nada lo garantiza. Incluso si la regulación ha podido contener los riesgos bancarios, es probable que ahora las grandes fuentes de riesgo estén en el sistema financiero informal, menos regulado. Lo único que sabemos con certeza es que el sistema financiero global no para de crecer, y el endeudamiento global ya se acerca a los 200 billones de dólares. Aunque una mejor regulación financiera haya ayudado a evitar que ese crecimiento se traslade a un aumento del riesgo, nada indica tampoco que esté disminuyendo.

Por ejemplo, si bien el riesgo contabilizado de los grandes bancos hoy parece ser menor, los reguladores tienen que hacer grandes esfuerzos para vigilar el endeudamiento arriesgado que migró al sistema financiero informal y que puede inflarse con bastante rapidez (como aprendimos del peor modo en 2008). Los reguladores nos aseguran que los bancos cuentan con más protecciones en la forma de activos “líquidos” para hacer frente a corridas sobre los depósitos y problemas de refinanciación de deudas. Por desgracia, activos que son “líquidos” en tiempos normales suelen volverse muy ilíquidos en caso de crisis.

Las autoridades no se equivocan al decir que el sistema ha tenido mejorasdesde 2008. Pero las reformas fragmentarias que se han implementado no incluyen lo más necesario: obligar a los bancos a obtener una cuota mayor de su financiación mediante emisión de acciones (o reinversión de dividendos), como sostienen los economistas Anat Admati de Stanford y Martin Hellwig del Instituto Max Planck. Por desgracia, la combinación de un sistema financiero que no para de crecer y un entorno político cada vez más tóxico implica que la siguiente gran crisis financiera puede producirse antes de lo esperado.

Traducción: Esteban Flamini


KENNETH ROGOFF Professor of Economics and Public Policy at Harvard University and recipient of the 2011 Deutsche Bank Prize in Financial Economics, was the chief economist of the International Monetary Fund from 2001 to 2003. The co-author of This Time is Different: Eight Centuries of Financial Folly, his new book, The Curse of Cash, was released in August 2016.

Desigualdad y concentración de mercado

Por Alejandro Nadal, La Jornada

Muchos estudios muestran que la concentración industrial y el incremento del poder de mercado de unas cuantas empresas ha aumentado en décadas recientes. Al mismo tiempo, se reconoce que la desigualdad se ha convertido en uno de los rasgos más característicos del capitalismo. Entonces, es natural que surja una nueva pregunta: ¿hasta qué punto está relacionada la concentración de poder de mercado con la desigualdad?

Tradicionalmente, el análisis de las consecuencias del poder de mercado se ha llevado a cabo mediante el efecto sobre los consumidores. Se parte del supuesto de que las empresas con cierto poder de mercado pueden incrementar los precios por encima del nivel que correspondería a una situación de mayor competencia. La capacidad de una empresa para aumentar su precio en cierto margen (o mark up) está relacionado con el grado de concentración industrial. Un estudio reciente (janeeckhout.com) demuestra que el poder de mercado en Estados Unidos se mantuvo más o menos estable entre 1955-1980, pero desde ese último año se incrementó tanto que ahora permite cargar un mark up de hasta 61 por ciento sobre costos marginales.

Esos aumentos de precios ayudan a contrarrestar la caída en la tasa de ganancias que muchos autores marxistas han documentado y, por supuesto, están asociados con pérdidas de bienestar para los consumidores. En el plano macroeconómico, esa tendencia a una mayor concentración puede contribuir a empeorar la desigualdad que ya existe.

Pero ¿qué pasaría si los consumidores fueran propietarios de las empresas, por ejemplo mediante acciones? En ese caso, lo que perderían los consumidores por los incrementos de precios podría ser compensado por lo que ganarían como accionistas de las empresas. Hay quien defiende la concentración industrial utilizando ese tipo de razonamiento. Por ejemplo, Barbara Novick escribió en el Wall Street Journal (8/I/2017) que el aumento de poder de mercado (por la concentración industrial) no es tan malo como parece, debido a la democracia de las inversiones que permite el mercado accionario.

En Estados Unidos, más que en ningún otro país, las sociedades por acciones popularizaron la idea de que en el capitalismo los dueños de fábricas podrían ser los mismos consumidores. En la actualidad, más de 54 por ciento de hogares en Estados Unidos posee acciones, ya sea directa o indirectamente (por ejemplo, mediante inversiones que manejan sus fondos de pensión). O sea que se puede afirmar que la mayor parte de los estadounidenses (por estrecho margen) son dueños de acciones y que, por tanto, cuando sube el índice de la bolsa eso se debe traducir en ganancias para una parte significativa de la población. De ahí la idea de que cuando aumentan los precios debido a un mayor poder de mercado, lo que los agentes pierden como consumidores se compensa con lo que ganan como accionistas.

Las conclusiones de varias investigaciones recientes contradicen esa idea. Por ejemplo, un estudio del Centro de Análisis Macroeconómico Aplicado, de la Universidad Nacional de Australia, de las encuestas sobre finanzas de los consumidores (de la Reserva Federal) cubriendo las pasadas tres décadas, revela que entre 1989 y 2016 40 por ciento de hogares de menor ingreso vio disminuir su participación en el mercado accionario (empresas que cotizan en bolsa) de 4.6 a 3.6 por ciento. En cambio, 20 por ciento de hogares de mayor ingreso aumentó en el mismo lapso su participación de 77 a 89 por ciento del capital corporativo. Es decir, la desigualdad en el mercado accionario que es propiedad de los hogares se ha profundizado en décadas recientes (el estudio de Joshua Gans y coautores).

Esto significa que cuando el poder de mercado de las empresas más fuertes se traduce en incrementos de precios y aumentan las ganancias de esas empresas, el resultado es una transferencia de riqueza de los consumidores a un grupo cada vez más reducido de hogares que son los accionistas de esas empresas. Otro estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos revela que, en promedio, el poder de mercado incrementa la riqueza del 10 por ciento más favorecido en hasta 21 por ciento y reduce la de los estratos más pobres hasta en 19 por ciento.

Es probable que la concentración de poder de mercado no sea el factor más importante para explicar la creciente desigualdad en el capitalismo contemporáneo, pero sí es resultado de una tendencia esencial del proceso de competencia intercapitalista que conduce a la centralización y concentración de capital. El aumento de poder de mercado constituye otro componente de la matriz de factores que ha contribuido a profundizar la desigualdad y debe ser considerado, junto con el castigo secular que han sufrido los salarios, la política fiscal obsesionada con la reducción del gasto social y las estructuras impositivas regresivas. Revertir esa combinación de fuerzas económicas no será tarea fácil.

Producción de Oro villaclareño aportará más de 1 millón 200 mil dólares a la economía cubana en 2019.

Por Sandra González Rodríguez
06 Febrero 2019



La UEB Producciones Mineras de Placetas es una de las tres plantas procesadoras de Oro existente en el país.

Intensas jornadas de trabajo de 24 horas distribuidas en dos turnos, viven cada día los obreros, técnicos e ingenieros de la Planta procesadora de oro de Placetas, quienes hacen posible que en un periodo de 36 horas se obtenga la fundición del preciado mineral.

“Este es un proceso que inicia con la trituración de la piedra hasta reducirla a los 3mm para luego en la etapa metalúrgica mezclarla y preparar una pulpa con 42% de sodio y condicionar su pH a 10,5 para preparar la extracción del oro en el proceso de lixiviación”, nos explicó el Ing. Metalúrgico Isidro J. Cachaldora Francisco, J’ de Planta procesadora de Oro de Placetas.

El uso de químicos como el cianuro y el carbón activado en presencia de oxígeno permiten la absorción del oro ya en su estado líquido en grandes tanques, para luego mediante el proceso de elusión electrolisis obtener la pulpa de oro. “Esta pulpa color ocre es secada en la estufa y llevada al horno a más de 1150 grados centígrados hasta obtener la fundición del mineral en pequeñas piezas doré”, dijo Cachaldora Francisco en su explicación a Telecubanacán.

Con el aporte de más de 20 kg de oro en 2018 a las exportaciones cubanas, el oro procesado en esta entidad distingue del resto de las plantas cubanas ubicadas en Santiago de Cuba y Las Tunas, por su alto contenido de pureza entre un 75 a 85%, a partir del proceso tecnológico utilizado en su lixiviación y elusión electrolisis.

Con un valor de 42 mil 240 dólares el kg de oro en el mercado internacional, este producto cubano que actualmente tiene como principal destino el mercado ruso, aportará más de un millón 250 mil dólares a la economía cubana con los 30 kg que prevé producir esta planta en 2019, cuyo destino final será utilizarlo en diversos procesos electrónicos, la joyería, y para paneles solares, entre otros.

martes, 5 de febrero de 2019

Hotel Paradisus Varadero galardonado en World Travel Awards

En este artículo: Cuba, Economía, Hotelería, Meliá, Premio, Turismo
5 febrero 2019 
Paradisus Varadero. Foto: Meliá Cuba.
Un hotel gestionado por Meliá Cuba se sitúa nuevamente entre los ganadores de los afamados World Travel Awards en su edición XXVI. En la categoría Cuba´s Leading Resort 2019 se galardonó al Paradisus Varadero Resort & Spa, instalación que se ubica en el balneario homónimo, al Occidente de la Isla.
Su magnífico entorno natural convierte al Paradisus Varadero en una opción perfecta tanto para viajes vacacionales como profesionales. Este alojamiento de lujo Todo Incluido, con categoría 5 estrellas, ofrece 806 habitaciones con alto confort, todas Junior Suites y Suites, además de opciones para familias, espacios swim-up y dos exclusivas Garden Villas.
El hotel destaca por la experiencia única que brindan los servicios Royal Service (Solo para Adultos) y Family Concierge (Familias), altamente personalizados, con facilidades especiales y el sello inconfundible de la exclusividad. Paradisus Varadero es recomendado para bodas y lunas de miel, viajes en familia, eventos, congresos y vacaciones enfocadas al wellness y calidad de vida.
Conocidos como “los Oscar del turismo” los World Travel Awards constituyen el reconocimiento más notorio del sector. Creados en 1993, son sinónimo hoy de la excelencia en todas las actividades relacionadas con la industria de viajes a nivel global.

En este artículo: CubaEconomíaHoteleríaMeliáPremioTurismo
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Empresarios evalúan resultados económicos en la agricultura

Creado el Martes, 05 Febrero 2019 17:46 | Rommell González Cabrera | ACN FOTO/ Otoniel MÁRQUEZ

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 Artemisa 5, feb (ACN) Gladys Martínez Verdecia, primera secretaria del Comité Provincial del Partido, insistió hoy en la necesidad de consolidar la actividad  económica en las empresas agropecuarias del territorio.

   Durante el análisis de los resultados de trabajo del Grupo Empresarial Agropecuario y Forestal (GEAF) Artemisa en 2018, Martínez Verdecia  enfatizó en la importancia de la preparación de los directivos en temas económicos y solucionar las deudas con los productores en el tiempo establecido.

   La también integrante del Comité Central llamó a realizar una gestión de cobro eficaz, pues las cuentas por cobrar en moneda nacional, al cierre de 2018, ascendían a unos 78 millones de pesos.

   Yanet Nodarse García, directora de finanzas de la Administración Provincial,  explicó que  el sistema de trabajo del organismo para eliminar las cuentas por cobrar y por pagar en la provincia, consistente en el análisis semanal con los implicados, ha dado resultados satisfactorios por lo cual la integración de las empresas agropecuarias  a este mecanismo constituye una opción para la solución de sus problemas.

   Según la información ofrecida en el encuentro,  el plan de utilidades previstas para 2018 se comportó al  92.1 por ciento, dejando de obtenerse  460 mil 749 pesos, cifra superior al cierre 2017, igual a  424 mil 342 pesos.

   Entre las causas fundamentales del incumplimiento de las utilidades   resaltan los bajos rendimientos agrícolas, la falta de organización y control de los equipos de dirección, y el incumplimiento del plan contratado al dejar de entregar 17mil 730 toneladas (t) de producciones agrícolas y 813 t de carne.

   Los directores de las empresas agropecuarias Oeste, Habana Libre y Alquízar, las cuales incumplieron sus planes de utilidades, precisaron las medidas que implementan para revertir estos resultados.  

   Durante  2018 se sembraron en Artemisa 28 mil 315 hectáreas (ha) de cultivos varios, de 26 mil 608 planificadas, pero  la producción  culminó al 96 por ciento, por lo que Tomás Rodríguez López, director general del GEAF, exhortó  a la dirección de cada empresa a mantener un control riguroso sobre las cosechas y la actividad comercializadora.

Ratifican su productividad avicultores avileños


Creado el Martes, 05 Febrero 2019 10:51 | Julio Juan Leandro

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año letra:
Los trabajadores de la Empresa Avícola de Ciego de Ávila ratificaron su eficiencia, al cerrar el 2018  con  índices económicos por encima del plan, pues sus ocho granjas de gallinas ponedoras sobrepasaron lo planificado en cuanto a la producción de huevos y los servicios.
Ciego de Ávila, 5 feb (ACN) Los trabajadores de la Empresa Avícola de Ciego de Ávila ratificaron su eficiencia, al cerrar el 2018  con  índices económicos por encima del plan, pues sus ocho granjas de gallinas ponedoras sobrepasaron lo planificado en cuanto a la producción de huevos y los servicios.
Por el esfuerzo desarrollado, los 976 trabajadores de la entidad merecieron la condición de Centro Vigésimo Primer  Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, el máximo galardón conferido por el movimiento obrero para los colectivos sobrecumplidores.
Leyda Martínez Arnaiz, directora general de la agrupación avícola en la provincia, afirmó a la ACN que la constancia y el sentido de pertenencia son  valores siempre presentes en los colectivos avícolas, cuya mejor muestra fue el acopio de 110 millones 781 mil 800 huevos el año anterior para un sobrecumplimiento de 19,4 millones de unidades.
La Diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular destacó, asimismo, el buen efecto  de casi 500 pesos de entrada por cada millar de posturas recolectadas, de 450 pesos de plan, mientras los ingresos de las utilidades financieras totales ascendieron a siete millones 912 mil pesos.
Liosbel Curé León, subdirector económico de la empresa, destacó que el suministro de pienso a las aves fue de 1,43 kilogramos de alimento por cada decena de huevos producidos.
Es meritorio, indicó Curé León, que el promedio salarial  durante el 2018 resultó superior  a los  mil 626 pesos mensuales por trabajador,  lo que sitúa a estos hombres y mujeres entre los mejores del país., ya que sus ingresos están vinculados a los resultados productivos.
Los avicultores de la granja radicada en la municipalidad de Primero de Enero se distinguen como los más sobresalientes del giro al obtener la condición de Vanguardia Nacional por 10 años consecutivos, resaltó Leonardo Pérez Rodríguez, director provincial de Ganadería.
Se prevé para el municipio de Morón montar una nueva Unidad Empresarial de Base con el nombre de 26 de Julio, a fin de incrementar allí  naves de gallinas ponedoras para aumentar el acopio de huevos.
Según expertos en la rama avícola, el huevo de gallina es el nutriente más completo de la naturaleza; y su calidad se determina en función del tipo de alimentación que  haya tenido el ave, como maíz, soya, trigo, harina de pescado, sorgo y otros.

Crecimiento económico cubano en 2019: ¿una inversión poco efectiva?


Por Pedro Monreal
5 de febrero de 2019

Los economistas le conceden gran importancia a la función de la inversión como factor dinamizador del crecimiento en el corto plazo y como ingrediente crucial para la transformación estructural a mediano y largo plazo.

En Cuba se ha planificado un “salto” del 20% en la inversión en 2019, el mayor incremento anual en los últimos veinte años, pero se espera un crecimiento anual mínimo del Producto Interno Bruto (PIB), estimado en apenas 1,5%. (1)

Sería la primera vez, en las últimas dos décadas, en la que un “salto” de la inversión no estaría asociado a un incremento del PIB superior al 4%. (2)

Las dos únicas veces desde el año 2008 en las que la inversión se incrementó en más del 18% (21.9% en 2008 y 18,3% en 2015) el PIB creció por encima del 4% anual, pero ahora se ha asumido oficialmente que ese tipo de correlación no va a funcionar en 2019.

Se ha afirmado que crecer al 1,5% es un dato positivo, pero respetuosamente discrepo de esa opinión.

Por lo menos no es un dato positivo si no es posible complementarlo con información adicional que pudiese indicar que en un plazo de 2 o 3 años el país comenzaría a crecer –cuando menos- al 4%, con la expectativa de que pudiera seguir avanzando hacia crecimientos anuales estables entre 5 y 7% anuales. Sin embargo, en caso de que existiese, ese tipo de información adicional no ha sido divulgada públicamente.

La inevitable pregunta que pudiera hacer un analista –basado en la estadística de las últimas dos décadas- es ¿por qué los “saltos” de inversión parecerían haber perdido actualmente su efectividad en Cuba?

Revisando las variables macroeconómicas: anclajes y tirones

Desde una perspectiva macroeconómica existen tres variables importantes para “explicar” el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB): consumo final, inversión y exportaciones netas. (3)

La variable macroeconómica más grande entre esas tres -el consumo final- es mucho mayor que la inversión y las exportaciones netas, pues en Cuba el consumo final representa casi el 82% del PIB. Incluye tanto el consumo del gobierno como el consumo de los hogares y su impacto en la tasa de crecimiento es considerable debido a ese alto peso relativo.




Fuente: ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2017. Tabla 5.3 - Oferta y Demanda Global - A precios constantes de 1997 http://www.one.cu/aec2017/05%20Cuentas%20Nacionales.pdf

Sin embargo, el crecimiento anual del consumo final no ha registrado fluctuaciones notables durante el período 2012- 2017. Además, su crecimiento anual nunca llegó a superar el 5,1%. No ocurrió así con las variables inversión y exportaciones netas, ambas propensas a experimentar oscilaciones anuales que en algunos momentos han sido significativas.

La representación gráfica de las trayectorias recientes de las principales variables macroeconómicas –utilizando índices- revela claramente lo siguiente:

-          La dinámica del PIB y la del consumo de los hogares fueron muy parecidas. Es una asociación de “anclaje” razonable pues el consumo de hogares representa casi el 60% del PIB.

-          El consumo del gobierno mostró una trayectoria “plana” durante la mayor parte del periodo.

-          La inversión fue la única variable macroeconómica importante que registró de manera sostenida un mayor dinamismo que el PIB, algo que indica su eventual función en “tirar hacia arriba” el crecimiento económico.

-          El índice de las exportaciones netas fue el único que registró una trayectoria decreciente, lo que indica su eventual impacto en “tirar hacia abajo” el PIB.



Fuente: ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2017. Tabla 5.3 - Oferta y Demanda Global - A precios constantes de 1997 http://www.one.cu/aec2017/05%20Cuentas%20Nacionales.pdf Nota: Para este trabajo se convirtieron las cifras de los cinco indicadores en índices, tomando como base 100 el valor de 2012.

La inversión como posible factor compensador: la experiencia de 2015

El incremento de la inversión fue decisivo para que 2015 fuese el único año “bueno” de crecimiento económico en Cuba desde 2012, con una tasa de 4,4%.

Fue un año “bueno” a pesar de que se produjo una considerable contracción de las exportaciones netas, gracias a que las otras dos grandes variables macroeconómicas –consumo e inversión-crecieron de manera extraordinaria: el consumo final tuvo ese año una expansión inusualmente elevada de 5,1%, mientras que la inversión dio un “salto” de 18,3%.


Cuba: Tasas de crecimiento de las principales variables macroeconómicas 2012- 2017

2012
2013
2014
2015
2016
2017
PIB
3,0
2,7
1,0
4,4
0,5
1,8
Inversión
7,2
4,0
-4,9
18,3
7,5
1,3
Consumo final
1,9
3,7
2,8
5,1
2,9
1,6
Exportaciones netas
6,46
-7,70
-6,14
-26,95
-55,71
12,78
Fuente: ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2017. Tabla 5.3 - Oferta y Demanda Global - A precios constantes de 1997 http://www.one.cu/aec2017/05%20Cuentas%20Nacionales.pdf

De hecho, desde 2015 hasta 2018 el crecimiento del PIB ha sido mínimo, sin llegar a superar el nivel de 1,8%.

En los años posteriores a 2015 para los que se dispone de información estadística completa -2016 y 2017- el consumo y la inversión registraron incrementos modestos (con pocas excepciones), mientras que predominaron los años de contracciones en las exportaciones netas, a pesar de haberse producido reducciones en las importaciones, las cuales tienden a frenar las disminuciones de las exportaciones netas, con una caída muy notable de las importaciones en 2016.


Cuba: Tasas de crecimiento de las macroeconómicas de comercio exterior 2012- 2017

2012
2013
2014
2015
2016
2017
Exportaciones netas
6,46
-7,70
-6,14
-26,95
-55,71
12,78
Exportaciones
0,4
1,7
-2,8
-0,1
-19,7
0,0
Importaciones
-2,1
6,1
-1,5
10,1
-10,6
-1,6


Fuente: ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2017. Tabla 5.3 - Oferta y Demanda Global - A precios constantes de 1997 http://www.one.cu/aec2017/05%20Cuentas%20Nacionales.pdf

Parece disponerse entonces de un caso concreto (el año 2015) en el que un crecimiento elevado de la inversión fue efectivo para compensar un “desplome” de las exportaciones netas (-26,95%), hasta el punto de no haberse limitado simplemente a favorecer el crecimiento económico, sino que ese “salto” de inversión estuvo asociado entonces con la mayor tasa de incremento del PIB de años recientes.  

La nota de cautela que es necesario introducir aquí es que simultáneamente al “salto” de la inversión también se produjo ese año un incremento inusitado del consumo final.

La reseña anterior es pertinente porque lo sucedido con el crecimiento en 2015 pudiera ser interesante para evaluar las posibilidades de crecimiento de la economía cubana en 2019.

Vale aclarar que los patrones de crecimiento del pasado no determinan necesariamente las trayectorias de crecimiento del futuro, pero conviene conocer lo que ha ocurrido antes, sobre todo si se ha manifestado en forma de tendencias.

La inversión como posible factor compensador: las reducidas expectativas para 2019

Al igual que ocurrió en el año 2015, se conoce que se ha planificado para 2019 un “salto” en la inversión, en este caso del 20%.

No obstante, parecen existir tres contrastes entre ambos momentos:

-          A diferencia de 2015, cuando la economía creció en 4,4%, el crecimiento planificado de 1,5% para el PIB en 2019 es mucho más bajo.

-          No es posible identificar, por ahora, un estimado oficial del consumo final, pero no parecen existir razones para pensar que 2019 pudiese ser un año de un alto incremento del consumo.

-          Se ha planificado un incremento de 2% en las exportaciones y una reducción de 11,2% de las importaciones, de lo cual pudiera inferirse que se ha proyectado un incremento en las exportaciones netas. Sin embargo, los datos oficiales que se han divulgado hasta el momento no permiten conocer con precisión la cifra del incremento planificado de las exportaciones netas. El actual incremento planificado de las exportaciones netas es una diferencia importante respecto a 2015, cuando ese indicador decreció significativamente, casi en 27%.
Asumiendo que el incremento del consumo final –que representa aproximadamente el 82% del PIB- mantendría en 2019 la trayectoria relativamente “plana” que lo ha caracterizado en años recientes, entonces las variaciones que pudieran ocurrir en las otras dos variantes menos estables (inversión y exportaciones netas) serían cruciales para las posibles desviaciones –hacia “arriba” o hacia “abajo”- que pudiera tener la tasa de crecimiento del PIB respecto a la tasa de incremento del consumo final.

El dato adicional que necesita ser considerado es que, en años recientes, las exportaciones netas han ido perdiendo peso relativo en el PIB mientras que la inversión ha incrementado ligeramente su participación en el PIB. 




Fuente: ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2017. Tabla 5.3 - Oferta y Demanda Global - A precios constantes de 1997 http://www.one.cu/aec2017/05%20Cuentas%20Nacionales.pdf

De esa manera, los tres principales supuestos que pudieran adoptarse respeto a la posible trayectoria en 2019 de las principales variables macroeconómicas que componen el PIB serían los siguientes:

-          Crecimiento muy moderado del consumo final (el componente mayor del PIB)
-          “Salto” del 20% en las inversiones (el segundo mayor componente del PIB)

-          Incremento no precisado de las exportaciones netas (componente con un peso relativo mínimo en el PIB)

En un marco en el que no se cuenta con datos suficientes, una posible inferencia de los supuestos anteriormente mencionados y de las cifras oficiales disponibles pudiera ser la siguiente:

-          Se estima que las tres principales variables (consumo, inversión y exportaciones netas) registrarían incrementos, pero que eso no conducirá a un crecimiento anual del PIB de 4% o superior, a pesar de que se habría contado con un “salto” de inversión. Es plausible concluir entonces que la inversión habría perdido en 2019 poder de “tracción” en la economía cubana. Sería la primera vez en dos décadas que un “salto” de inversión se asociaría con un crecimiento económico minúsculo. 

-          Si no es el decrecimiento de las otras dos variables (consumo y las exportaciones netas) lo que pudiera explicar la ineficacia de un “salto” de la inversión respecto al crecimiento del PIB, entonces habría que hacer un análisis más “fino” de las tres variables macroeconómicas.  En ese sentido, dos puntos importantes pudieran ser: la contracción de las importaciones y la distribución sectorial de la inversión.

-          Cualquier empeoramiento impredecible, aunque no improbable, de los estimados que pudieran haberse hecho del consumo y de las exportaciones netas –aun asumiendo que se produjera un “salto” de la inversión- pudiera elevar considerablemente el riesgo de terminar 2019 con un crecimiento del PIB menor al 1,5%, o inclusive que se produjese una contracción del PIB (una crisis de crecimiento).

Algunas posibles preguntas para los planificadores

Las inferencias anteriores están referidas a un marco de relativa escasez de datos, pero ese no debe ser un problema para los planificadores, de manera que quizás estos pudieran contribuir a enriquecer el análisis del tema.

Conviene entonces llamar la atención sobre ciertos aspectos que pudieran tener implicaciones para el diseño y conducción de la política económica actual en Cuba y que, por esa vía, pudieran tener un impacto sobre la situación política de la nación:

 Preguntas sobre la inversión:
-          ¿Pudiera otra distribución sectorial de la inversión acelerar el crecimiento económico en Cuba?
-          ¿Qué efecto pudiera tener en la tasa de crecimiento del PIB la reducción simultánea del peso desproporcionado que hoy tiene la inversión inmobiliaria y la redistribución de esos montos de inversión en otros sectores? (sin que necesariamente aumente el monto absoluto de la inversión).

Preguntas sobre el consumo:
-          ¿Pudiera ser viable un modelo de crecimiento económico sostenible en Cuba que no fuese capaz de asegurar incrementos anuales del consumo de hogares del 5 al 7%?
-          ¿Cuál pudiera ser el mecanismo más efectivo para alcanzar en el corto plazo (2019- 2020) un incremento del consumo de hogares: el crecimiento de los salarios nominales o la reducción del precio de los alimentos nacionales?

Preguntas sobre el sector externo:
-          ¿Pudiera ser la reducción planificada de 11,2% de las importaciones el principal “lastre” del crecimiento en 2019?
-          ¿Fue esa cifra el resultado de la selección de una variante óptima?
-          ¿Pudieran haber conducido otras variantes de gestión macroeconómica a una reducción más moderada de las importaciones?

Notas

1 Ver “Si hacemos bien las cosas podremos garantizar una dinámica superior de crecimiento en los próximos años” (Fragmentos de la versión taquigráfica del informe presentado a la Asamblea Nacional por Alejandro Gil Fernández, ministro de Economía y Planificación). Granma, 22 de diciembre de 2018. http://www.granma.cu/cuba/2018-12-22/si-hacemos-bien-las-cosas-podremos-garantizar-una-dinamica-superior-de-crecimiento-en-los-proximos-anos-22-12-2018-01-12-52
2 Inversión medida por el indicador “formación bruta de capital”. La última vez que ese indicador tuvo un “salto” anual superior al 20% fue en 2008. Estuvo asociado a un crecimiento de 4,1% del PIB. Ver ONOEI. Anuario Estadístico de Cuba 2013 http://www.one.cu/aec2013/esp/20080618_tabla_cuadro.htm
3 Las exportaciones netas de un país son la diferencia entre las exportaciones y las importaciones de bienes y servicios.