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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 15 de julio de 2019

Pensamiento crítico. Marx y el ecosocialismo

Por Michael Löwy / Resumen Latinoamericano / 12 de julio de 20
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[Reseña del libro Karl Marx’s Ecosocialism – Capitalism, Nature, and the Unfinished Critique of Political Economy, Kohei Saito, Nueva York: Monthly Review Press, 2017, 308 páginas].

Las principales corrientes ecologistas rechazan a menudo a Karl Marx por considerarlo productivista y ciego ante los problemas ecológicos. Recientemente se ha desarrollado en EE UU un cuerpo creciente de escritos ecomarxistas que contradice claramente este lugar común.

Los pioneros de esta nueva línea de investigación fueron John Bellamy Foster y Paul Burkett, seguidos de Ian Angus, Fred Magdoff y otros. Ellos contribuyeron a convertir la Monthly Review en una revista ecomarxista. Su principal argumento es que Marx era muy consciente de las consecuencias destructivas de la acumulación capitalista para el medioambiente, un proceso que describió con el concepto de brecha metabólica. Se puede estar en desacuerdo con algunas de sus interpretaciones de los escritos de Marx, pero su investigación fue determinante para una nueva comprensión de su contribución a la crítica ecológica del capitalismo.

Kohei Saito es un joven académico marxista japonés que forma parte de esta importante escuela ecomarxista. Su libro, publicado por Monthly Review Press, es una valiosa contribución a la reevaluación del legado marxista desde una perspectiva ecosocialista.

Restablecer la unidad

Una de las grandes cualidades del trabajo de Saito es que, a diferencia de muchos otros académicos, no trata los escritos de Marx como un conjunto sistemático, definido desde el comienzo hasta el final por su firme compromiso ecológico (según algunos) o una marcada tendencia no ecológica (según otros). Como señala muy convincentemente Saito, hay elementos de continuidad en la reflexión de Marx sobre la naturaleza, pero también algunos cambios y reorientaciones muy significativos. Además, como sugiere el subtítulo del libro, sus reflexiones críticas sobre la relación entre la economía política y el entorno natural están inconclusas.

Entre las continuidades, una de las más importantes es la cuestión de la separación capitalista de los humanos con respecto a la tierra, es decir, a la naturaleza. Marx entendía que en las sociedades precapitalistas había existido una forma de unidad entre los productores y la tierra. Contemplaba la restauración de la unidad original entre la humanidad y la naturaleza, destruida por el capitalismo, pero en un nivel superior (negación de la negación), como una de las tareas principales del socialismo. Esto explica el interés de Marx por las comunidades precapitalistas, tanto en su debate ecológico (por ejemplo, sobre Carl Fraas) como en su investigación antropológica (Franz Maurer): ambos autores eran percibidos como “socialistas inconscientes”.

En su último documento importante, la carta a Vera Zasúlich (1881), Marx afirma que, gracias a la supresión del capitalismo, las sociedades modernas podrían retornar a una forma superior del tipo arcaico de la propiedad y la producción colectivas. Pienso que esto forma parte de un momento anticapitalista romántico de las reflexiones de Marx. En todo caso, este interesante planteamiento de Saito es muy relevante hoy en día, cuando las comunidades indígenas de América, desde Canadá hasta la Patagonia, forman la primera línea de resistencia a la destrucción capitalista del medioambiente.

Evolución del pensamiento

Sin embargo, la principal contribución de Saito está en el hecho de mostrar el movimiento, la evolución de las reflexiones de Marx sobre la naturaleza, en un proceso de aprendizaje, replanteamiento y reformulación de sus ideas. Antes de El Capital (1867) podemos encontrar en los escritos de Marx una evaluación más bien acrítica del progreso capitalista, una actitud descrita a menudo con el vago término mitológico de prometeísmo. Esto salta a la vista en el pasaje del Manifiesto Comunista que celebra el “sometimiento de las fuerzas naturales por la mano del hombre” y la “roturación de continentes enteros” gracias al capital; pero también es aplicable a los London Notebooks (1851), a los manuscritos económicos de 1861-1863 y a otros escritos de aquellos años.

Curiosamente, desde mi punto de vista, Saito parece eximir los Grundrisse (1857-1858) de su crítica. Esta excepción no está justificada, teniendo en cuenta hasta qué punto Marx admira en este manuscrito “la gran misión civilizadora del capitalismo” en relación con la naturaleza y con las comunidades precapitalistas, prisioneras de su localismo y su “idolatría de la naturaleza”(!).

El cambio se produjo en 1865-1866, cuando Marx descubre, leyendo los escritos del químico agrario Justus von Liebig, los problemas de agotamiento del suelo y de la brecha metabólica entre las sociedades humanas y su entorno natural. Esto dará pie, en el volumen I del Capital (1867), así como en los otros dos volúmenes inacabados, a una valoración mucho más crítica de la naturaleza destructiva del progreso capitalista, particularmente en la agricultura. Después de 1868, al leer a otro científico alemán, Carl Fraas, Marx descubrirá asimismo otras cuestiones ecológicas importantes, como la deforestación y el cambio climático local.

De acuerdo con Saito, si Marx hubiera podido completar los volúmenes II y III del Capital, habría insistido más en la crisis ecológica. Esto también implica, por lo menos, que en el estado inacabado en que Marx dejó estos volúmenes no insiste lo suficiente en estas cuestiones. Esto me lleva a mi principal desacuerdo con Saito. En varios pasajes del libro afirma que para Marx “la insostenibilidad medioambiental del capitalismo es la contradicción del sistema” (p. 142); o que en sus últimos años de vida consideró que la brecha metabólica es “el problema más grave del capitalismo”; o que el conflicto con los límites naturales es, para Marx, “la principal contradicción del modo de producción capitalista”.

Me pregunto dónde halló Saito, entre todos los escritos, libros publicados, manuscritos o cuadernos de notas de Marx, tales afirmaciones. Es imposible hallarlas, y por una buena razón. En el siglo XIX, la insostenibilidad del sistema capitalista no era la cuestión decisiva en la que se ha convertido hoy, o para ser más precisos, desde 1945. Ian Angus señala con razón que fue entonces cuando la actividad humana comenzó a constituir el factor dominante en la configuración del medioambiente planetario. Considera que fue entonces cuando el planeta entró en una nueva era geológica, el antropoceno.

Es más, creo que la brecha metabólica, o el conflicto con los límites naturales, no se califica correctamente al erigirlo en un “problema del capitalismo” o en “contradicción del sistema”. ¡Es mucho más! Es una contradicción entre el sistema y las “eternas condiciones naturales” (Marx), y por tanto un conflicto con las condiciones naturales de la vida humana en el planeta.

De hecho, tal como plantea Paul Burkett (citado por Saito), el capital puede seguir acumulándose en cualquier estado de la naturaleza, por muy degradada que esté, mientras no se haya extinguido totalmente la vida humana. En efecto, la civilización humana puede desaparecer antes de que la acumulación de capital resulte imposible.

Saito concluye su libro con una sobria valoración que me parece un resumen muy acertado de la cuestión: El Capital (el libro) es un proyecto inacabado. Marx no respondió a todas las preguntas ni predijo el mundo de hoy. Pero su crítica del capitalismo constituye una base teórica sumamente útil para comprender la actual crisis ecológica. Por eso, añadiría yo, elecosocialismo puede inspirarse en las ideas de Marx, pero debe desarrollar una nueva visión ecomarxista a la hora de afrontar los retos del antropoceno en el siglo XXI.

Viento Sur

Lo que los mayores medios de información no están contando sobre EEUU

Por Vicenç Navarro, Other-News

Se están produciendo grandes cambios en EEUU que apenas han sido dados a conocer en España por parte de los mayores medios de información que, en su intento de informar a los españoles sobre la situación política en aquel país, se centran en presentar (y predominantemente ridiculizar) la figura del presidente Trump, comentando sus extravagancias y falsedades. Tal atención a la figura de Trump crea una percepción errónea de que el mayor problema que tiene EEUU es su presidente, ignorando que el problema real, apenas citado por los medios, es que la mayoría de la clase trabajadora de raza blanca (que es la mayoría de la clase trabajadora en EEUU) vota a Trump y, muy probablemente, continuará votándolo en el futuro (es interesante señalar, por las razones que citaré más adelante, que parece haber un redescubrimiento en aquel país de la clase trabajadora, a la que se había dado por desaparecida u olvidada, siendo sustituida por las clases medias.)

Y es también interesante señalar que, aun cuando Trump ha sido votado por amplios sectores de la burguesía y la clase media, el hecho es que, sin el apoyo de la clase trabajadora de raza blanca, no habría sido elegido presidente de EEUU. En realidad, es incluso probable que sea reelegido de nuevo en 2020, y ello a pesar de que la mayoría de ciudadanos desaprueban su gestión. El sistema electoral de EEUU (que favorece a las fuerzas conservadoras), la enorme lealtad de sus votantes (el 82% de aquellos que lo votaron, volverían a hacerlo), y el desánimo y el rechazo de la clase trabajadora y de amplios sectores de las clases medias hacia el Partido Demócrata (que en su día se llamaba el Partido del Pueblo -the People’s Party­-, considerado, con una enorme generosidad, como el partido de izquierdas frente al partido de derechas, el Partido Republicano) son factores a favor de su reelección.

¿Por qué la clase trabajadora está votando a la ultraderecha? Por la misma razón que en Europa también lo hace

Tal como también ha ocurrido en Europa, el movimiento hacia la ultraderecha de votantes de la clase trabajadora se debe, en gran parte, al abandono por parte de los partidos de centroizquierda o izquierda de las políticas “labor friendly”, es decir, de las políticas públicas redistributivas que los habían caracterizado (y que habían favorecido al mundo del trabajo). Tal abandono ha ido acompañado de la adopción de políticas públicas de sensibilidad neoliberal que han incluido medidas que han debilitado mucho el mundo del trabajo, tales como las reformas laborales regresivas que han causado un gran aumento de las desigualdades (alcanzando niveles que nunca se habían conocido en los últimos cuarenta años y que han causado un claro deterioro de la calidad de vida y el bienestar de la clase trabajadora y demás componentes de las clases populares). Tales políticas neoliberales fueron iniciadas por el presidente Reagan en EEUU y por la Sra. Thatcher en el Reino Unido, habiendo sido continuadas más tarde incluso por partidos gobernantes que se definían de centroizquierda o izquierda, como en los gobiernos de Clinton y Obama en EEUU, y Blair, Schröder y Zapatero en Europa.

De estas observaciones se deduce que el foco principal de la atención mediática debería ser el comportamiento de estos partidos gobernantes, intentando entender por qué sus bases electorales los han abandonado. Si hicieran esto, verían que los datos muestran claramente que fueron estas políticas neoliberales las que crearon una enorme crisis social que ha afectado sobre todo a las clases populares. Y es esta realidad la que el establishment político-mediático en EEUU ignora, enfatizando en su lugar las excelencias del modelo económico liberal de aquel país, mostrando su continuo crecimiento económico como mejor prueba de ello. Otros indicadores que también utilizan para mostrar la excelencia del modelo liberal estadounidense es la evolución de los indicadores tradicionales de eficiencia económica, tales como la tasa de desempleo, sin tener en cuenta que la gran mayoría de empleo nuevo es precario y temporal.

La falsedad del éxito del modelo económico neoliberal en EEUU

La tasa de desempleo en EEUU más divulgada en los mayores medios de información es, en teoría, muy baja (3,6% en mayo de 2019), y es la que el presidente Trump utiliza constantemente. También es la que los grandes medios de información españoles reproducen. Pero esta cifra es de escaso valor para conocer el estado del mercado de trabajo estadounidense. Una tasa más realista es la publicada por la Agencia de Estadísticas Laborales (US Bureau of Labor Statistics, cuadro A-15, en “The employment situation – May 2019”) del gobierno federal, que utiliza la cifra de 7,1%, siendo mucho mayor para las personas con una educación inferior a la secundaria (que incluye la mayoría de la clase trabajadora no cualificada) y que es del 16% entre blancos y del 28% entre afroamericanos. Pero, además de la elevada tasa de desempleo, hay también una muy alta precariedad en el empleo, así como un proceso de uberización del mismo (es decir, la externalización de la relación laboral, pasando de ser empleado de una empresa a un autónomo, perdiendo así el trabajador toda capacidad de negociar los salarios y derechos laborales). Como consecuencia de estos hechos, ha habido un descenso de los salarios durante el período definido como “exitoso”. Para los trabajadores no cualificados, el salario por hora ha descendido desde 1973 un 17%.

Las consecuencias de estos cambios en unas cifras vitales para la población se muestran con toda claridad. Lo que los medios de información no dicen es que han aumentado de una manera muy notable las enfermedades y muertes por desesperación (“diseases of despair”) entre estos trabajadores no cualificados, incluyendo epidemias de consumo de opiáceos (habiendo crecido 17 veces el número de muertes por adicción a las drogas), epidemias de alcoholismo (causando tantos muertos en un año como el número de soldados muertos en las guerras de Corea y Vietnam), y así un largo etcétera.

El deterioro de la calidad de vida de las clases populares

Este deterioro, sin ser tan acentuado ahora como a principios del siglo XX, en los años 30 (durante la Gran Depresión), ha creado una enorme crisis de legitimidad del sistema liberal económico y de su establishment político-mediático. Y es esta crisis la que no se está analizando en los grandes medios y sobre la que no se está informando, lo cual es grave, porque sin entenderlo no se puede explicar el auge de la ultraderecha –representada por Trump– (que ha aparecido también en Europa por causas semejantes). Esta ultraderecha tiene características comunes con el fascismo, tales como un nacionalismo extremo y autoritario, una demonización y represión de las minorías y de los inmigrantes, una homofobia y machismo muy extremos, una narrativa antiestablishment que considera que el Estado está captado por las minorías raciales, un desprecio por el sistema parlamentario y por las instituciones representativas, un deseo de control de los medios de comunicación con intolerancia a la crítica, unas promesas de recuperar un pasado idealizado con eslóganes que contienen enormes promesas de imposible ejecución, un culto al líder al que se considera dotado de cualidades sobrehumanas, así como un canto a la fuerza, al orden y a la seguridad, con un ejercicio de la fuerza y la violencia sin frenos. Su gran agresividad, sin embargo, no aparece en forma de intervenciones militares (ya que son conscientes de los desastres que supusieron intervenciones previas de este tipo), sino en forma de bloqueos económicos como han sido los casos de Irán y Venezuela (que han provocado más muertos que los que hubiera habido en caso de conflicto armado). No hay duda de que el desarrollo y continuidad de tales políticas podrían llevar a un desastre.

Existe una diferencia, sin embargo, entre la ultraderecha gobernante en EEUU y el fascismo europeo en cuanto a sus políticas económicas. El fascismo conocido en Europa (y que era la defensa de la estructura del poder capitalista frente a la amenaza del socialismo y del comunismo) no era anti-Estado. Tenía un barniz social, con el cual intentaba llegar a la clase trabajadora. Así, el nacionalsocialismo era un intento de derivar a la derecha el enfado popular hacia el sistema capitalista. No así la ultraderecha actual en EEUU, que es profundamente anti-Estado, teniendo características del libertarismo. Vox ejemplifica en España el trumpismo, a diferencia de la ultraderecha francesa, por ejemplo, liderada por el partido de Le Pen.

Las limitaciones políticas de carácter identitario de lo “políticamente correcto”

Frente a esta amenaza, la estrategia de la izquierda estadounidense, a través del Partido Demócrata, fue enfatizar las políticas antidiscriminatorias de género y de raza, encaminadas a la integración de las mujeres y minorías en el establishment político-mediático del país. Se seguía una estrategia basada en lo “políticamente correcto”, es decir, con unas prácticas y un lenguaje antidiscriminatorio focalizados en políticas públicas de afirmación identitaria (repito, fundamentadas en el género y la raza).

Tales intervenciones, sin embargo, aunque importantes, han sido insuficientes. Su falta de atención hacia la discriminación de clase (es decir, hacia la discriminación contra las clases populares) ha sido su gran punto flaco. El fracaso de esta estrategia, en el caso del mayor movimiento feminista en EEUU (NOW), se ve claramente en que la mayoría de mujeres de clase trabajadora (la mayoría de mujeres) no votaron a la candidata feminista, Hillary Clinton, sino a Trump. El supuesto de que el movimiento feminista estaba hablando en nombre y en defensa de todas las mujeres no convenció a muchas mujeres, incluyendo la mayoría de mujeres de la clase trabajadora, que no votaron por la candidata de NOW, sino por Trump, que se presentó como el candidato antiestablishment neoliberal, centrado –según él- en el Estado federal.

La discriminación olvidada: la discriminación de clase

Las mujeres, como los hombres, pertenecen a distintas clases sociales, cada una de las cuales sufre distintas formas de discriminación, sosteniendo intereses distintos e incluso opuestos. Y la realidad es que parte de las dirigentes del movimiento feminista son mujeres de clase media alta ilustrada (es decir, con titulación universitaria) cuyas propuestas y cuyo discurso no atrae a las mujeres de clase trabajadora, o no las atrae con suficiente fuerza para superar su identidad de clase. Como cualquier ser humano, las mujeres tienen varias identidades, una de ellas la de ser mujer. Pero tiene también otras identidades, como la de la clase social a la cual pertenecen. Y esta última define también cómo se expresa la identidad como mujer. La mujer liberal burguesa (de clase alta) por ejemplo, tiene una visión de “ser mujer” distinta a la visión de la mujer trabajadora. Y esta realidad queda ocultada, sin embargo, cuando las primeras se presentan como representantes de todas las mujeres. Lo que ha ocurrido en las últimas elecciones presidenciales en EEUU es un claro ejemplo de ello.

Los derechos políticos y sociales están muy determinados por los derechos económicos

El discurso identitario se ha centrado en EEUU principalmente en los derechos políticos y sociales (como por ejemplo los derechos de representación, puestos de poder ocupados por las personas discriminadas, sean estas mujeres o minorías), pero muy poco en los derechos económicos.

Más concretamente, el discurso identitario en EEUU se ha centrado en corregir la discriminación de las minorías y de las mujeres, con propuestas para facilitar la integración de dichas personas discriminadas en la estructura del poder actual, asumiendo que tal integración ayudaría a todas las mujeres o miembros de las minorías. En este sentido, la estrategia feminista se ha centrado en los temas identitarios, facilitando la integración político-social de los sectores discriminados, con un énfasis en el desarrollo de los derechos políticos y sociales de representatividad, tanto en la esfera pública como en la privada. Sin embargo, ha ofrecido una atención muy limitada a los derechos económicos (los derechos que centran la atención de las clases populares -mujeres y hombres- tales como el trabajo y los salarios dignos, el acceso a la sanidad, a la educación, a la vivienda, a la jubilación digna, etc.). Al centrarse en combatir las discriminaciones por raza o género, han olvidado la discriminación por clase, facilitando así la imagen de que el objetivo de la estrategia del Partido Demócrata era la supuesta captura del Estado federal por parte de las minorías y las mujeres. Y así lo han percibido las clases discriminadas. El Partido Demócrata, por ejemplo, ha dejado de estar liderado por hombres blancos, siendo estos sustituidos ahora por mujeres y afroamericanos (la mayoría de clase media ilustrada, es decir, con formación académica), que continúan imponiendo políticas neoliberales como por ejemplo el estímulo de la movilidad de capitales e inversiones -la odiada globalización- que ha dañado a las clases populares. La Sra. Clinton, líder feminista, era la mejor promotora, como ministra de Asuntos Exteriores del gobierno Obama, de la globalización del capital estadounidense, lo que facilitó la desindustrialización de EEUU y dañó a la clase trabajadora industrial, eje del apoyo a Trump.

El socialismo como ideología transversal

Esta orientación exclusivamente identitaria evitó la transversalidad que ofrecía el concepto de clase social, lo cual habría permitido relacionar los distintos movimientos identitarios, mostrando su relación e interdependencia. De ahí la novedad y atractivo del socialismo: un proyecto basado en la universalización de los derechos sociales y de los derechos económicos, que mejore la calidad de vida de las clases populares (en su distinta y variada composición de género y raza) a través de un proyecto de empoderamiento y emancipación que una las distintas luchas para disminuir y erradicar la explotación con un hilo conductor, utilizando las instituciones representativas y las movilizaciones sociales para alcanzar su objetivo.

Y este es el proyecto que Bernie Sanders anunció en la presentación de su candidatura en Washington D.C. Habló del socialismo democrático como la continuación del New Deal iniciado por el presidente más popular que haya tenido EEUU, el presidente Franklin D. Roosevelt. Fue este el que habló de la necesidad de que el Estado federal garantizara, junto a los derechos sociales y políticos (la libertad de expresión, de asamblea y de religión, de participación en el proceso electoral, de acceso a la información y de organización, entre otros) los derechos económicos y sociales (como el derecho al trabajo digno y bien remunerado, a los servicios sanitarios, a la salud, a la educación -desde escuelas de infancia a la universidad-, a la vivienda digna y confortable, a un medioambiente de calidad y a la jubilación -también digna y satisfactoria-, entre otros).

La materialización de tales derechos exigía un cambio sustancial de las políticas públicas que, como había denunciado el presidente Roosevelt antes y Martin Luther King más tarde, habían sido favorables a ofrecer todo tipo de ayudas públicas a las rentas del capital y de las clases pudientes (el “socialismo para los ricos y para el mundo empresarial”, corporate socialism). España se podría haber añadido el socialismo bancario (por haber recibido la banca la ayuda pública más importante que el Estado haya hecho, con 60.000 millones de euros).

El socialismo para los ricos y el mundo empresarial

Lo que era necesario (según había apuntado Roosevelt) era un cambio de 180º en el tipo de socialismo. El socialismo democrático popular tenía que sustituir al “socialismo de las élites financieras y económicas”, socialismo este último que había sido un desastre y estaba (está) llevando a EEUU a la “barbarie”, forzando, como bien predijo Karl Marx, a tener que escoger entre “barbarie o socialismo”. Y la realidad lo está demostrando hoy también. Actualmente existe un gran rechazo hacia el capitalismo salvaje (el socialismo de los ricos) que Trump representa. La gran mayoría de los jóvenes y de las mujeres (los dos grupos con peores condiciones económicas) preferirían vivir en un socialismo democrático que no el capitalismo actual. En un país donde el 1% de la población estadounidense posee el 92% de todas las acciones bancarias y en el que el director ejecutivo de la compañía comercial más grande, Walmart (que tenía a la Sra. Clinton en su dirección), gana más de mil veces más que uno de sus empleados medios, no es sorprendente que las clases populares estén enfadadas. Y todo esto queda ocultado con el énfasis en Trump. Lo que es prácticamente nuevo en EEUU es que grupos que han sido víctimas del sistema, intenten romper con la monopolización de su victimismo para coordinarse e incluso unirse en un proyecto común que favorezca a todos los amplios sectores de la población que están explotados y discriminados. Para entender el elemento de transversalidad en su estrategia unitaria, hay que recuperar el concepto de poder de clase y el significado del socialismo. Este hecho, que es lo más importante en EEUU, es lo que el establishment político-mediático español quiere ocultar.

Granma por recuperar producción estatal de carne de cerdo

Creado el Lunes, 15 Julio 2019 15:38 | Elizabeth Reyes Tases | Foto: Periódico Sierra Maestra
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Bayamo, 15 jul (ACN) En línea con los planes de desarrollo que se impulsan en Cuba para recuperar el programa de producción estatal de carne de cerdo, la provincia de Granma rehabilita un antiguo centro integral porcino, cuya estructura data del año 1986, cuando fuera inaugurado por el Comandante en Jefe Fidel Castro.
Situado en la zona rural conocida como Cujabo, en el municipio de Yara, se reabrirá próximamente con el nombre de 26 de Julio, para saludar la celebración en el territorio de las actividades centrales por el Día de la Rebeldía Nacional.
La entidad contará inicialmente con mil reproductoras, que transcurridos cuatro meses, a finales de 2019, estarán en condiciones de comenzar a aportar descendencia, según declaró Yusleidys Pérez Prats, directora de la Empresa Porcina Granma.
Aclaró que el concepto de integral implica atender, en un mismo lugar, desde el nacimiento hasta la ceba del animal, y se prevé una capacidad productiva de tres mil toneladas de carne, lo cual permitirá incrementar los volúmenes de entrega a la industria en el venidero 2020.  
El plan de desarrollo -dijo- incluye la recuperación de tres naves en la Unidad Empresarial de Base Pedregales, de Bayamo, que cuenta con mil 100 reproductoras y recibirá otras 500.
Ese crecimiento, que mucho dependerá del autoabastecimiento alimentario, busca revertir el desbalance entre la densidad poblacional y la deficiente producción actual, y en el presente año tiene como fortaleza la campaña de siembra de maíz en la provincia, señaló.
Pérez Prats explicó que, de acuerdo con los estimados, esa cosecha aportará al programa porcino unas 26 mil toneladas del cereal, lo cual asegura más del 70 por ciento del alimento necesario.
Yamilka Ricardo González, ingeniera al frente de la inversión en el centro integral porcino 26 de Julio, precisó que se trabaja en la rehabilitación de las 22 naves existentes, incluyendo pisos, comederos, cubierta, instalaciones hidráulicas y eléctricas, sistema de residuales y viales interiores.
La obra contempla el mantenimiento a tres lagunas de oxidación, reparaciones en el área administrativa, cocina, comedor y baños, así como la construcción de un filtro sanitario y un biodigestor, agregó.
Por afectaciones derivadas del déficit de alimento que afectó al país en el primer cuatrimestre de 2019, hasta el cierre de junio último Granma dejó de entregar a la industria unas 266 toneladas de carne de cerdo.
De cara al segundo semestre del año, cuenta con los animales necesarios y ha podido entregar el 80 por ciento del alimento destinado a la ceba en el sector cooperativo y campesino, lo cual ofrece mayores garantías de recuperación.      
Aunque será muy difícil cumplir el plan inicial de 11 mil 364 toneladas, los porcicultores del territorio no cejan en ese empeño, pues está comprobado que tienen mayores potencialidades y así lo demostraron en 2018, al imponer récord de 12 mil toneladas.

domingo, 14 de julio de 2019

Salarios y productividad: el huevo y la gallina

Las medidas de incremento salarial superan aquel repetido argumento que nos recordaba siempre el dilema de qué debía ser primero.

 



Solo será posible aumentar el salario si se logra incrementar la productividad del trabajo. Esta idea, repetida una y otra vez durante varios años, ha sido uno de los argumentos esenciales para posponer lo que una parte decisiva de todos los cubanos ha necesitado.

Mantener salarios bajos en general, pero en especial en el sector presupuestado, ha sido una de las causas de la emigración de muchos empleados públicos hacia otros sectores. Aun cuando el amor a la profesión y el compromiso pueden ser grandes y pesar tremendamente, la vida cotidiana, y la multiplicidad de necesidades a las que esos cubanos se han enfrentado, ha sido también un factor de mucho peso en tomar esa decisión de “emigrar” hacia sectores mejor retribuidos o “emigrar” hacia otras tierras con mejores ofertas de salario para el grado de calificación de esos cubanos. El ejemplo que tengo más a la mano es el de la alta tasa de emigración de profesores universitarios hacia algunos países de “nuestro sur”.

Un reciente trabajo de Pedro Monreal publicado en su blog me ahorra una parte de lo que tenía estructurado para este artículo, pero siempre quedan asuntos que tratar de este controvertido tema de los salarios, la demanda y los precios versus la productividad, la eficiencia y el crecimiento.

Primero un poquito de historia:

Durante décadas el salario fue el principal –y casi el único– ingreso de los trabajadores cubanos. También las diferencias salariales apenas eran significativas y poco influían en el nivel de vida y el acceso a bienes y servicios de los asalariados cubanos. Un sistema de distribución de alimentos de forma racionada y precios muy subsidiados de bienes y servicios, así como múltiples gratuidades (muchas de ellas sin justificación de ningún tipo) condicionaban aquella situación.

Eso cambió drásticamente desde finales de los 80 y principio de los años 90. Luego, un programa de ajuste, ciertamente heterodoxo, utilizó el anclaje del salario nominal como uno de sus principales recursos, mientras la existencia de una red de tiendas en dólares disparaba los precios de muchos bienes “necesarios” y el mercado negro se expandió, contribuyendo todavía más al deterioro del “salario real” de la clase trabajadora en Cuba.

El resto es historia conocida y compartida. Las remesas aparecieron e introdujeron una cualidad nueva en la vida cotidiana, cuyo doble o triple rol ha sido de los temas más discutidos en Cuba. Como recurso de sobrevivencia fue un factor en la diferenciación de ingresos y en el acceso a bienes y servicios; a la vez dinamizó la demanda de consumo y también fue fuente de inversión privada.

También es historia conocida la poca capacidad del sistema productivo cubano para convertir esos dineros en “producción nacional” lo cual tiene que ver con aquel llamado “síndrome importador” que algunos sostienen es parte de nuestros “genes” y otros defendemos que es fundamentalmente un problema de incentivos equivocados y de “reglas de juego” incoherentes con el propósito de producir más y mejor.

Hoy las medidas de incremento salarial adoptadas por el gobierno reducen a añicos aquel repetido argumento que nos recordaba siempre el dilema del “huevo y la gallina” –¿qué tiene que ser primero? – y también aquel otro “cuento de la buena pipa”, el de nunca acabar. Lo que el gobierno ha demostrado es, primero tener la voluntad política de hacer algo de mucho riesgo, pero muy necesario; y segundo demostrar y explicar que ha encontrado “pequeños resquicios” que permiten hacer algo que había que haber hecho hace ya mucho tiempo. En lo fundamental, esos resquicios tienen que ver con una mejor asignación del gasto presupuestario.

Lo otro que el gobierno ha probado es la necesidad de tomar riesgos. Y ojo, tomar riesgo no es igual a ser suicida. Ha existido desde el gobierno la “voluntad política de hacer” junto al convencimiento profundo de que no basta. Y si bien es cierto que es muy importante llamar a todos los ciudadanos a poner por delante los intereses del país, también es cierto que la economía tiene sus propias leyes y por lo tanto hay que hacer hasta más allá de lo imposible por actuar sin negarlas.

Nada descubro si afirmo que nuestro problema fundamental es un gran déficit de oferta combinado con una estructura del gasto donde las familias cubanas apenas tienen que “gastar” en vivienda (me refiero a alquileres y rentas de vivienda, ni tampoco a gastos en salud y educación). Mientras en otros países esos tres son destinos principales del gasto de las familias y por lo tanto no van a consumo de bienes, en Cuba es radicalmente distinto. Así pues, esos más de 7 mil millones de incremento del ingreso irán fundamentalmente a consumo y principalmente a consumo de alimentos, tanto a incrementar cantidades como a mejorar calidades.

Aceptando que el control de precios puede resultar efectivo durante un tiempo, pero sabiendo que la historia económica nos demuestra una y otra vez que resulta inefectivo en el largo plazo, y por lo general, también en el largo plazo genera más problemas que los que resuelve, entonces la respuesta desde la oferta es decisiva. Sabemos también que la oferta tiene dos componentes, la producción nacional y las importaciones. También es conocido por todos que en las condiciones actuales de Cuba las importaciones no podrán ser incrementadas en una cantidad significativa.

¿Cómo absorber ese incremento de demanda y evitar un proceso inflacionario?
Las soluciones de largo plazo están esencialmente por el lado del incremento de la producción nacional, sin embargo, no es posible esperar el “largo plazo”. Pedro Monreal, tomando como base un trabajo de Betsy Anaya y Anicia Garcia, encontraba una cifra de 100 millones de dólares como la cantidad de dinero necesaria para alcanzar un incremento importante de la oferta y planteaba un grupo de alternativas para encontrar esos 100 millones, en lo fundamental mejorando la asignación presupuestaria. Sin dudas es un ejercicio muy útil que imagino ya haya sido realizado también por las autoridades cubanas.

Otra “fuente” de incremento de la oferta en el corto plazo pudiera estar en la restructuración de las importaciones que hacen “nuestras” cadenas de tiendas.
Manteniendo la cifra global de importaciones de bienes de consumo, sería posible cambiar la estructura de esas importaciones y dirigirlas hacia aquellos productos sobre los que previsiblemente recaerá una parte importante de la nueva demanda.

En “nuestras” cadenas de tiendas, es bastante común ver productos muy sofisticados y de una demanda muy concentrada en segmentos de altos ingresos, con precios que dan miedo. ¿Acaso no es posible que los “responsables” de hacer esas compras puedan tener en cuenta esta nueva situación y encontrar alimentos más baraticos y comunes, de esos que una parte de nuestro pueblo podría comprar a partir de estos nuevos incrementos? Se trata de una filosofía del negocio del comercio minorista bastante conocida, ganar más por volumen que por precio, algo que al parecer no goza de muchos adeptos en “nuestras” cadenas de tiendas.

También hay que estimular el ahorro. Aun cuando la propensión marginal y media a consumir es muy alta, no hay razón para no generar mejores planes de ahorro que estimulen a las personas y familias a los que se le incrementa sus ingresos a ahorrar una parte de ese incremento. Es cierto que una buena parte de los que recibirán incrementos para nada pensarán en abrir cuentas de ahorro, pero no hay por qué no intentarlo. También es ocasión de ser más proactivo.

Pero no hay dudas de que lo fundamental es estimular la producción. “Defender la industria nacional” se ha dicho una y otra vez. Una parte de las medidas anunciadas van en esa dirección, en especial aquella que pone en manos de los directores de empresas la posibilidad de distribuir hasta cinco salarios mensuales a partir de las utilidades y también aquellas otras que permitirán a las empresas que exporten o que se relaciones con la ZEDM retener una parte de esos ingresos en dólares y disponer de ellos para garantizar esas producciones, o aquella otra medida que permitirá a algunas empresas disponer de cierta flexibilidad para importar determinados productos. Todo ello puede contribuir a ese tan ansiado incremento de la oferta desde la “producción nacional”.

También es importante entender que la “industria nacional” rebasa al sector estatal. Desde lo pequeño se puede contribuir, y mucho, a generar capacidad de absorción para ese incremento de demanda. Sin dudas aquí la capacidad de los gobiernos locales para movilizar, estimular, promover a esos productores (de bienes y servicios) es fundamental. Sumar debe ser la palabra de orden.

¿Cuánto puede contribuir el sector campesino, en especial el sector privado y cooperativo, responsable de más del 80% de la producción de alimentos agropecuarios? Quizás aquí también habría que revisar los incentivos.

Cuba siempre padeció de una muy fuerte contradicción entre aquellos que hicieron de la importación un magnífico negocio y aquellos otros que se empeñaban en producir nacionalmente parte de lo que se importaba. En términos de historia económica era la contradicción entre la burguesía importadora y la burguesía productora. Hoy esa contradicción entre productores e importadores también existe.

La coherencia entre todas las medidas y los propósitos contenidos en la visión de país será determinante. La consistencia en el tiempo también.

También es cierto que, tal cual dice el Ministro de Economía, el dinero que se usa para una cosa no se puede usar para otra –es lo que en economía llamamos un bien rival– por lo tanto, si no compramos cascos de guayaba CEPERA (6,15 CUC la lata en la tienda) para poner ese dinero en el fomento de la producción nacional de “cascos de guayaba” y al final no logramos producirlos, pues entonces ni cascos nacionales ni importados. De todas formas, vale la pena el riesgo.

El primer hotel SO/ en las Américas estará en La Habana

El Paseo del Prado será una instalación cinco estrellas plus y recibirá a sus primeros clientes a partir de septiembre.
por Cecilia Crespo, OnCuba julio 13, 2019




Justo donde el icónico Paseo del Prado se funde al habanero Malecón se erige el primer hotel de la marca SO/de la cadena francesa Accor en el continente americano. Abrirá las puertas a sus primeros clientes en septiembre de este año.

El hotel Paseo del Prado será una instalación cinco estrellas plus, con una altura que alcanza los 36 metros por encima del nivel del suelo. El majestuoso inmueble cuenta con una torre concebida a semejanza de la proa de un barco. Desde la torre del hotel podrá divisarse el malecón, el Castillo de los Tres Reyes del Morro, la fortaleza de San Salvador de la Punta y el Centro Histórico de La Habana, algunos de los lugares más impresionantes de la ciudad. La piscina estará al costado frente al malecón, y el parqueo semisoterrado tendrá capacidad para unos 60 vehículos ligeros y 10 motocicletas, asegurado por una compuerta hermética que evitará la entrada de agua en caso de intensas lluvias o penetraciones del mar, en los bajos del hotel se ubicará un corredor con galerías.

Foto: Cortesía de Accor.

Los hoteles SO/ son lugares emocionantes y codiciados por viajeros modernos y audaces. Esta marca es tan vívida, tan expresiva y tan llena de energía local que incluso hasta los viajeros más aventureros quedan fascinados con cada uno de sus hoteles icónicos. Destacada en el hotelería global, la marca SO/ sorprende con una interpretación juguetona y rebelde del lujo, incluyendo un diseño vanguardista, pasión por la moda, ambientes modernos, el servicio «Just Say SO», bares icónicos y reconocidos eventos.



Foto: Cortesía de Accor.

Originalmente creada como una etiqueta exclusiva de Sofitel, la marca SO/ está ubicada en exclusivos destinos como isla Mauricio, Bangkok, San Petersburgo y Singapur. Los hoteles SO/ son los lugares para estar y ser vistos, emocionando a los huéspedes con experiencias sociales que capturan la vivacidad y el ambiente del lugar. SO/ es parte de Accor Hotels, un grupo líder en viajes y estilo de vida que invita a los viajeros a sentirse bienvenidos en más de 4,500 hoteles, resorts y residencias alrededor del mundo, así como más de 10,000 de las mejores casas privadas del mundo.

SO/ Hotels & Resorts es una de las marcas de más rápido crecimiento en el portafolio de lujo de AccorHotels; es una marca con un estilo de vida exclusivo y atributos únicos, ubicada en destinos selectos y dinámicos alrededor del mundo. El diseño como tema principal de la marca, y en especial para este SO/ en La Habana, será una obra maestra cargada de glamour y vanguardia creados por la firma creativa de la diseñadora de moda española Agatha Ruiz de la Prada –desde la insignia del hotel, hasta los modernos uniformes del personal.



Foto: Cortesía de Accor.

Con diez pisos sobre el nivel de la calle en un terreno de 5,000 metros cuadrados, SO/ Havana Paseo del Prado contará con 250 habitaciones, incluyendo 36 suites. Con un tamaño que va desde los 34 hasta los 64 metros cuadrados, las habitaciones tendrán elegantes muebles contemporáneos, paletas neutras con toques de color, tecnología de punta y amenidades de marca.

El hotel ofrecerá cinco centros de consumo, incluyendo un restaurante de especialidades, un rooftop bar en el noveno piso, un exclusivo café bar, un dinámico lobby lounge y bar, además de un restaurante que ofrecerá servicio todo el día. Las características adicionales del hotel incluyen tres salas de reuniones de aproximadamente 200 metros cuadrados, un SO/ Spa de 400 metros cuadrados con seis salas de tratamiento, un gimnasio SO/ Fit de 150 metros cuadrados y una piscina de 155 metros cuadrados con pool bar. El hotel también contará con elementos de firma adicionales como el servicio de “Just Say SO”, y «SO Parties”, con los mejores DJs y artistas.



Foto: Cortesía de Accor.

Con Diego de Conti, director comercial de Accor en Cuba, Oncuba conversó sobre otros detalles del excepcional hotel que aspira a convertirse en una de los preferidos de la ciudad.



Diego de Conti, director comercial de Accor en Cuba. Foto: Otmaro Rodríguez.

¿Qué tendrá el nuevo hotel de Accor en el Paseo del Prado que lo distinguirá de los otros hoteles de la ciudad?

Como la primera propiedad SO/ en la región, el hotel exhibirá el lado rebelde de la marca en la experiencia de viajes de lujo. El hotel SO/ Paseo del Prado, La Habana como todos los hoteles SO/ combinará una fusión excepcional de entretenimiento, con excelentes opciones de alimentos y bebidas, además de un diseño vanguardista con un toque de lujo.

¿Cuáles considera serán sus principales fortalezas?

Ubicación privilegiada: vistas impresionantes a todo el malecón, al mar, a la bahía de la Habana, a la fortaleza del Morro y a la Cabaña. Un mirador que abarca la mayor parte de la Habana vieja y moderna. El Rooftop bar, en el piso 9 para relajarse entre cócteles y música tipo house, y chillout; así como contemporánea, además de disfrutar del escenario del malecón habanero, el amanecer y las puestas del sol. Chocolatería en el piso 1. Con su cultura única hacia el servicio «Just Say SO», el hotel ofrecerá a sus huéspedes un excelente servicio con toques de audacia y tendencia.



Foto: Cortesía de Accor.

¿Cuál es el principal concepto que manejará el hotel en su decoración y estética?

El diseño interior del hotel fue inspirado en la magia y el colorido de la Habana, el cual fue realizado por la reconocida diseñadora española Agatha Ruiz de la Prada. La temática de la decoración de sus habitaciones está inspirada en tres estilos de bailes reconocidos en el mundo entero, como el ballet clásico, la salsa y el son cubanos, lo que se reflejará en un hotel vibrante y singular para sentir el placer de estar en la isla mágica de Cuba.



Foto: Cortesía de Accor.

¿A qué segmentos de mercado está dedicado, a su entender como debe ser el cliente de este tipo de hotel?

Estamos seguros que SO/ Paseo del Prado-La Habana, complacerá incluso a los viajeros de lujo más audaces, siendo uno de los hoteles más vibrantes y codiciados de la ciudad. Los hoteles SO/ reciben a socialites, amantes del arte, la moda y el diseño.

¿Cree que Cuba necesitaba un hotel con esas características?

El hotel representará una solución única para los viajeros de lujo más audaces, convirtiéndose en uno de los destinos más modernos y sociales de la Habana. La marca SO/ Hotels & Resorts es una de las marcas de más rápido crecimiento en el portafolio de lujo de Accor; es una marca con un estilo de vida exclusivo y atributos únicos, ubicada en destinos selectos y dinámicos alrededor del mundo.



Foto: Cortesía de Accor.

¿Qué otros planes entre otras perspectivas de Accor en Cuba puede comentarnos?

El plan estratégico de Accor es consolidar el buen desempeño del Pullman Cayo Coco, conducir a un posicionamiento de la marca SO/ y luego continuar con un plan de desarrollo equilibrado en el destino Cuba.

Sustituye importaciones fábrica de materiales de construcción

Creado el Domingo, 14 Julio 2019 14:26 | Israel Hernández Álvarez
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Sancti Spíritus, 14 jul (ACN) Gracias al ingenio obrero, la Fábrica de Cerámica y Morteros perteneciente a la Empresa de Materiales de la Construcción de la provincia de Sancti Spíritus se mantiene funcionando y sustituye la importación de elementos esenciales para distintos tipos de obras.

  La añeja industria, con más del 95 por ciento de tecnología nacional, tiene como producto líder el mortero cola para enchapes de varios tipos de cerámica, el cual obtuvo premio en la Feria Internacional de la Construcción de 2006.

  También allí se elabora una gama de mortero de albañilería, entre los que se destacan el grueso, el fino y el de restauración, además del aditivo para la fabricación del mortero cola, premiado en 2017 por el Ministerio de la Construcción y que anualmente ahorra al país casi medio millón de pesos en moneda convertible.

 José Otaño Roger, especialista principal en la añeja industria, dijo a la ACN que las producciones más recientes salidas de las manos de este colectivo de 18 trabajadores son los morteros para porcelanatos y juntas de pisos y enchapes, este último con alto nivel de impermeabilización, durabilidad y más del 95 por ciento de blancura.

  A estos renglones, agregó Otaño Roger, se suma el llamado estuco fino para junta en pladuro y planchas de enchape sobre la base de cemento.

  Guillermo Cepeda Vera, jefe de la planta espirituana, expresó que los 11 productos que allí se elaboran se destinan a programas de construcción en el país y citó, entre ellos, los de la vivienda y el de obras de turismo.

   Nuestra industria, acentuó, se mantiene laborando por el esfuerzo de los integrantes del Movimiento de Innovadores y Racionalizadores, y a pesar de su obsolescencia los índices de consumo de combustibles tienen un comportamiento favorable.

  Para este año el colectivo del centro pretende llegar a las cinco mil toneladas de todas sus producciones, y según Cepeda Vera para 2020 el compromiso es arribar a las siete mil toneladas.

  El jefe de esta industria de la construcción solo lamenta no contar con un molino que permitiera recuperar los desperdicios del proceso productivo, a fin de lograr más eficiencia.

Discurso pronunciado por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, durante la clausura del Tercer Periodo Ordinario de Sesiones de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 13 de julio de 2019.

Pensar Cuba es que todos nos entreguemos en cuerpo y alma al servicio de la nación

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Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Discurso pronunciado por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, durante la clausura del Tercer Periodo Ordinario de Sesiones de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 13 de julio de 2019.
Querido General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido;
Compañero Esteban Lazo Hernández, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular;
Diputadas, diputados e invitados:
Hoy cerramos un ciclo de trabajo intenso y productivo.
Durante este periodo, el Parlamento no solo ha elaborado y aprobado tres nuevas leyes -como nos propusimos-, sino que paralelamente, a través de sus comisiones, ha evaluado actividades fundamentales del país, apuntando con precisión, seriedad y responsabilidad en qué se avanza y en qué no y cuánto es posible y necesario hacer para solucionar nuestros principales problemas.
Amplios resúmenes de los debates en las comisiones se han difundido a través de los medios. En todos se advierte un conocimiento más profundo y una mayor comprensión del momento que vivimos. Y lo más importante: se aprecia una clara identificación de los asuntos más apremiantes.
Las 38 actividades que recibieron fiscalización de las comisiones son precisamente aquellas en las que se concentran las quejas que afloraron en los estados de opinión de la población y las mismas para las que se decidieron las principales acciones de solución por parte del Gobierno.
Sé que, ante la magnitud de los obstáculos que generan la burocracia, la insensibilidad, la desidia y otros males, algunos creen que no será posible salir adelante y con cierta dosis de fatalismo, que paraliza y frena el entusiasmo, afirman que “esto no hay quien lo arregle”.
También conozco la preocupación sincera de quienes consideran que nos exigimos demasiado o que todo el mérito está en nuestra acción personal, que nos ocupamos, incluso, de tareas que “no son de un Presidente”.
Me pregunto qué tarea puede no ser del Presidente en una nación como Cuba, en una Revolución como la nuestra, cuando nos preceden los ejemplos de Fidel y de Raúl (Aplausos).
Ya lo dijo José Martí y lo probaron ellos: “…mover un país, por pequeño que sea, es obra de gigantes. Y quien no se sienta gigante de amor, o de valor, o de pensamiento, o de paciencia, no debe emprenderla”.
En nuestro caso, ya lo he dicho más de una vez, no solo trabajamos bajo la guía y con el acompañamiento del General de Ejército y de la generación histórica, también creemos profundamente en la obra colectiva. Y nuestro Consejo de Ministros está actuando, en general,  con la intensidad y la urgencia que nos dicta la vida, a partir del intercambio constante con el pueblo, con el oído pegado a la tierra, que nos exige Raúl.
“Dentro de un siglo seremos esa historia de colegio que aburre a los niños porque ya, ya pasó… Ustedes no me están viendo, se están viendo a ustedes mismos”, dice Silvio en sus  canciones, lo que me ayuda a responderles a los que personalizan los resultados.
La satisfacción con que clausuramos este periodo de sesiones nace de la calidad de los debates a los que hemos asistido en estos días. Y es de destacar el salto que se está produciendo en las proyecciones del órgano supremo del poder del Estado.
Vamos entendiendo que cada minuto es crucial para sostener el futuro y escuchamos intervenciones aportadoras, bien preparadas, expresión de un vínculo profundo con las bases y una orientación intencionada de los esfuerzos.
Satisface constatar, al mismo tiempo, que Gobierno y Asamblea están trabajando en sintonía.  Juntos, nos consagramos hoy a buscar soluciones que nos permitan enfrentar la compleja situación económica en que nos ha sumido el recrudecimiento del bloqueo, la persecución financiera, la política criminal de la actual administración estadounidense, que en su regreso a la Doctrina Monroe persiste en el enfermizo empeño por borrar del mapa lo que ellos agresivamente catalogan como “eje del mal”, o sea, la Revolución Bolivariana, la Sandinista y la Cubana.
Lo que ignoran los adversarios es que 60 años de sanciones, amenazas y agresiones de todo tipo, no solo han curtido nuestra resistencia; la experiencia histórica de la Revolución es un libro insustituible de lecciones, la primera de ellas, el intercambio vivo y directo con el pueblo, fuente permanente de creatividad y de aliento.
De la generación histórica, de Fidel y de Raúl aprendimos a desechar el lamento inútil y a concentrarnos en buscar salidas, a convertir los desafíos en oportunidades y los reveses en victoria.
En esa escuela nos inspiramos hoy para promover el análisis integral y crítico de lo que anda mal o no anda, para quebrar el bloqueo interno y para pedirles a todos una actitud proactiva, inteligente, comprometida y colectiva, todo lo cual se ha expresado en esta sesión de la Asamblea, en la que hemos aprobado tres leyes, dando inicio al intenso ejercicio legislativo que precisa la Constitución para hacerse efectiva.
Después de un amplio proceso de consultas con diputados y no diputados en un nuevo ejercicio democrático que aportó al mejoramiento de los textos de cada una y a las normas jurídicas que apoyarán su implementación, ya tenemos una nueva Ley Electoral, que garantiza jurídicamente los procesos de elecciones a los diferentes niveles en el país y da respuesta a las Disposiciones Transitorias de la nueva Constitución. Además, hemos elegido a los miembros del Consejo Electoral Nacional, a quienes felicitamos.
Eso nos pone en condiciones de elegir en octubre, en la Asamblea Nacional del Poder Popular, los cargos fundamentales del Estado y posteriormente, antes de finalizar el año, designar a los integrantes del Consejo de Ministros.
La Ley de Símbolos Nacionales, por su parte, actualiza toda la normativa legal vigente sobre la materia, puntualiza y da mayor precisión a sus contenidos.
Como se ha reiterado, flexibiliza el uso de los símbolos nacionales, dentro de un estado de orden y respeto a la legislación, y  promueve un mayor empleo de esos emblemas como expresión de los sentimientos patrios y de veneración a lo que representan: nuestra larga historia de lucha por la libertad, la independencia y la soberanía de la patria, a la que se agrede constantemente con una perversa guerra simbólica de signo colonial e imperialista.
No menos importante es la Ley de Pesca, por cuanto regula el necesario ordenamiento, la administración y control de la actividad pesquera, en función de la conservación y el aprovechamiento racional de los recursos hidrobiológicos en las aguas marítimas, fluviales y lacustres de la República de Cuba, con el fin de contribuir a la soberanía alimentaria de la nación.
Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Compañeras y compañeros:
Hay cautela entre los estudiosos sobre el desenvolvimiento de la economía mundial. Las actuales estimaciones sitúan el crecimiento promedio en un 3,3 %, inferior al 3,7 % proyectado en diciembre del pasado año.
Como sabemos y sufrimos, en el primer semestre la economía cubana se ha desenvuelto en un contexto de restricciones, fundamentalmente de divisas y combustibles, debido al recrudecimiento del bloqueo, la persecución financiera, la aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton, la prohibición para los viajes de cruceros y otras medidas, que tienen el propósito de afectar fundamentalmente el turismo y la inversión extranjera, para asfixiarnos económicamente, provocando mayores carencias que irriten y desmovilicen a nuestro pueblo.
En este complejo escenario, en el primer semestre no se alcanzaron los ingresos previstos por exportaciones, con afectaciones fundamentalmente en el turismo, el níquel -cuyo precio bajó- y la exportación de azúcar. No obstante, se han cumplido niveles de producción que son esenciales para el país.
En el año 2018, una vez concluidos los cálculos y las conciliaciones de los niveles de actividad que determinan el comportamiento de la economía, se alcanza un crecimiento del Producto Interno Bruto del 2,2 %, superior al 1,2 % que, como estimado, informamos en el mes de diciembre de 2018.
Lo anterior implica que para alcanzar el crecimiento planificado en el año 2019 se requiere crecer más que lo inicialmente previsto.
En el presente año, aún en el ojo del huracán de las adversidades que el enemigo concibió para asfixiarnos, la economía cubana puede crecer ligeramente, gracias a que contamos con potencialidades para resistir y continuar avanzando en nuestro desarrollo.
Pero la cuesta de los desafíos aún no se remonta. El escenario en el cual se desempeñará el turismo cubano en el segundo semestre será más complejo.  El mayor decrecimiento estará concentrado en los arribos marítimos por la cancelación de las operaciones de cruceros, lo cual impacta al mercado de los Estados Unidos principalmente.
En el periodo, el balance de divisas mantiene el equilibrio planificado.  Igualmente se cumple la indicación de que el pago de deudas supere la toma de créditos, que es otra de las medidas fundamentales para no incrementar el endeudamiento externo.
El resultado alcanzado se debe al control que se ejerce desde el plan, sobre el endeudamiento externo del país, a partir de la premisa de no asumir más deudas de las que podamos pagar.
Ha existido déficit con la importación de combustible, lo que nos ha obligado a establecer medidas de restricción interna para su consumo  evitando en lo posible afectaciones a la población y a las principales producciones y servicios de la economía. En este contexto adquieren mayor importancia el ahorro y el control, para poner cada litro donde más se necesita.
A pesar de las tensiones con el combustible se ha respaldado la generación de energía eléctrica y, como se ha informado a nuestro pueblo, se trabaja para garantizar esta durante el verano.
Las dificultades logísticas de los primeros meses del año provocaron incumplimientos en las entregas y arribos masivos de buques, situación que se estabiliza.
En el transcurso del año se ha insistido en la necesidad de recuperar la producción de carne de cerdo y se prioriza en la industria su utilización para la elaboración de productos conformados, con el objetivo de multiplicar su rendimiento e incrementar la oferta de productos cárnicos a la población.
La producción total de leche fresca crece por encima del plan.
Se ponen en explotación un grupo de inversiones para incrementar la capacidad de operación de cargas y de almacenamiento de combustibles, la transportación de pasajeros, la actividad turística, la producción de la industria química, y para favorecer los servicios hidráulicos y la generación eléctrica mediante el uso de fuentes renovables de energía.
Durante el primer semestre de 2019 se aprobaron 10 nuevos negocios con capital extranjero, que totalizan un monto de inversión comprometido de 1 395 millones de dólares.
Se proyecta al cierre del semestre la terminación de 15 748 viviendas.
La circulación mercantil minorista (CMM), se cumple al 95,1 %. En los análisis realizados se evidencia que no siempre existe correspondencia entre el respaldo de los aseguramientos y el real vendido, lo que confirma que existen potencialidades y condiciones para alcanzar los niveles previstos.
La tasa de desocupación es de 1,6 %, similar al periodo anterior, con un crecimiento esperado del 2 % de los ocupados en el sector no estatal, fundamentalmente en el trabajo por cuenta propia.
La liquidación del presupuesto correspondiente al 2018 muestra como resultado un déficit fiscal inferior a lo planificado.
El comportamiento de la ejecución del presupuesto en el primer semestre del año se caracteriza por un cumplimiento de los ingresos y un déficit inferior al programado.
¿Qué nos dicen en síntesis estos datos? Que el país avanza y que ninguna política imperial podrá superar nuestra voluntad de ir por más.  Nada podrán lograr los aspirantes a verdugos del pueblo cubano frente al empeño de trabajar para vencer y derrotar la genocida política anticubana con el esfuerzo de todos.
Como escribió Fidel: “Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura.
“Advierto, además, que somos capaces de producir  los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo.”
He retomado esa frase de Fidel porque encierra una lección más que una predicción, fruto de su legendaria capacidad de viajar al futuro y regresar para contarlo, como la explicó un amigo argelino.
Durante los análisis en las comisiones de la Asamblea, más de una vez hablamos de los errores y deficiencias que provocaron los picos de desabastecimiento que nos afectaron en meses recientes. En primer lugar por la falta de liquidez, pero también, y esa es solo nuestra responsabilidad, por la mentalidad importadora.  Importar acomoda y se transforma en un vicio que mata la iniciativa.
En Cuba producimos huevos, pero casi todo el pollo lo importamos. Y no había ningún proyecto de inversión extranjera en esa área. Hoy hay ocho proyectos identificados para la producción estatal de cerdo y pollo que incluyen la fabricación de pienso, no solo con materia prima importada, sino también utilizando granos de producción nacional e incorporando los resultados del programa del Comandante en Jefe para la alimentación animal.
Ese tema nos lleva a otros: la pobre gestión exportadora y la limitada inversión extranjera; el escaso encadenamiento de la producción nacional con la propia inversión extranjera y con actividades como el turismo, llamado a convertirse en locomotora de la economía nacional; la falta de visión sobre los aportes que puede hacer la informatización de la sociedad en absolutamente todos los ámbitos; o la subestimación del sector no estatal de la economía en los encadenamientos.
Hoy estamos realizando análisis periódicos para evaluar la implementación de las medidas que tienen que ver con nuestra economía y oportunamente informaremos acerca de nuevas decisiones sobre el comercio interior y otras que deben movilizar todas las reservas productivas del país.
No quiero aburrirlos con esos temas que hemos reiterado tanto. Solo queremos que estén al tanto de cuánto nos han aportado los recorridos por el país y el pensamiento colectivo en función de la batalla económica.  Y cuánto y cómo trabajamos por promover las enormes potencialidades y reservas que aún tenemos para marchar adelante.
Debo dedicar, además, algunas palabras a la situación internacional y al papel y lugar de Cuba en esta nueva “hora de los hornos”, que la política de Washington ha impuesto al mundo.
Nuestra política exterior, que con la Revolución cumple este año su aniversario 60, ha continuado expandiendo los lazos de la nación en todas las regiones del planeta. Como fruto de la sostenida trayectoria liderada por Fidel desde el triunfo revolucionario, continúa inspirada en la solidaridad y el internacionalismo, el respeto al Derecho Internacional y los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.
Cuba mantiene hoy relaciones de amistad y en muchos casos de cooperación con casi todos los países del mundo. Gozamos de respeto y confianza por nuestra contribución a la paz, nuestra lealtad a los compromisos y por la limpieza de nuestra conducta.
Contribuimos activamente a los esfuerzos internacionales a favor de la justicia, de la promoción de los derechos humanos, de la protección del medio ambiente, del fomento de la seguridad y, por supuesto, en defensa del derecho de los pueblos a la autodeterminación.
Disfrutamos de la gratitud de los pueblos con los cuales hemos compartido empeños y sacrificios de forma desinteresada, no pocas veces con riesgos de vida.
Nuestro esfuerzo de cooperación internacional involucra en estos momentos a cerca de 33 000 profesionales en 85 países, los que voluntariamente prestan servicios de salud, educación, construcción, deportes, entre otros. En Cuba se forman actualmente como profesionales unos 12 699 jóvenes de 133 naciones. Los vínculos con la mayoría de esos países son ejemplo exitoso de lo que las Naciones Unidas denominan “cooperación Sur-Sur”, basada en la complementariedad y en la autosostenibilidad entre países en desarrollo.
Somos parte de la comunidad internacional que hoy tiene el desafío de enfrentar la conducta agresiva y arrogante de los Estados Unidos, serio peligro para la paz, la seguridad y la existencia de las fuentes de las que depende la vida en el planeta asociado al uso de las armas nucleares y el progresivo cambio climático.
Quienes ahora tienen a su cargo la conducción política de tan influyente nación han demostrado que desprecian los compromisos e instrumentos jurídicos acordados libremente por la gran mayoría de los Estados, que desconocen el derecho a la autodeterminación de los pueblos y que niegan el principio de la igualdad soberana entre las naciones.
Creen que la voluntad de su Gobierno se puede imponer sobre otros, incluso sus propios aliados, por vía de la amenaza o el castigo, con la imposición de aranceles comerciales punitivos y otras medidas coercitivas y unilaterales.  En casos más graves acuden a la guerra no convencional o a conflictos armados sin importar las consecuencias, a golpes de Estado o a la imposición abierta y desembozada del llamado “cambio de régimen”.
Se proponen destruir con celeridad el sistema de relaciones internacionales edificado en torno a las normas y principios de la Carta de las Naciones Unidas.
En el hemisferio occidental el Gobierno de los Estados Unidos ha declarado abiertamente la vigencia y aplicación de la infame Doctrina Monroe, viejo instrumento del colonialismo, el neocolonialismo y el imperialismo, que cuestiona el derecho a la autodeterminación, amenaza la soberanía de todas las naciones de América, sin excepción, y pretende intimidar al resto del mundo.
Contra la República Bolivariana de Venezuela los Estados Unidos han lanzado numerosos medios de agresión, todos proscritos por las Naciones Unidas.  Permanecen sin rendir cuentas por el fomento de la violencia en ese país, el sabotaje económico, los planes de magnicidio, la aplicación de medidas económicas dirigidas a provocar el sufrimiento y la penuria de la población, el financiamiento y organización de golpes de Estado, el robo de los activos soberanos y por el uso oportunista de la ayuda humanitaria con fines de desestabilización política.
Reitero, una vez más, la firme solidaridad y apoyo de Cuba a la Revolución Bolivariana y chavista, a la unión-cívico militar de su pueblo, al Gobierno constitucional encabezado por el presidente Nicolás Maduro Moros y al esfuerzo de ese noble pueblo en defensa de su soberanía y en rechazo de la injerencia extranjera (Aplausos).
Contra Cuba la conducta de los Estados Unidos permanece aferrada al objetivo de lograr la asfixia económica mediante el endurecimiento del bloqueo, por el fomento de la subversión política, a la que dedica cada año decenas de millones de dólares con el ánimo de dividir, confundir y debilitar la unidad de nuestro pueblo, y por la feroz campaña de propaganda orientada a tratar de desacreditar a la Revolución, a sus dirigentes, su glorioso legado histórico; a denigrar las políticas económicas y sociales en favor del desarrollo y la justicia, a liquidar las fuerzas políticas de izquierda y los movimientos populares y a restablecer el macartismo para intentar destruir las ideas del socialismo.
Como señaló el compañero Raúl el pasado 10 de abril ante esta propia Asamblea:
“A pesar de su inmenso poder, el imperialismo no posee la capacidad de quebrar la dignidad de un pueblo unido, orgulloso de su historia y de la libertad conquistada a fuerza de tanto sacrificio”.
Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Compañeras y compañeros:
En unos días estaremos celebrando un nuevo aniversario, el 66, del asalto a los cuarteles Moncada de Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo, ciudad, esta última, que será sede de los festejos de este año por los resultados de la provincia que honra con su nombre a la generación que trajo a Cuba la libertad definitiva hace más de 60 años por Las Coloradas.
En representación de las generaciones que dan continuidad al proceso independentista iniciado por aquellas tierras hace casi 151 años, hablaremos en la conmemoración y seguramente habrá nuevas valoraciones que hacer sobre los progresos y los desafíos que nos esperan para la segunda mitad del año.
Pero hoy resulta impostergable llamar al pueblo de Cuba y especialmente a sus representantes en el máximo órgano de poder del Estado, para que cuanto hemos hecho y hagamos sea defendido por todos y cada uno de nosotros con la certeza de que solo así nos defendemos.
Nuestro pueblo, sabio como es, ha entendido la trascendencia de las medidas económicas más recientes y ha reaccionado con inteligencia, insistiendo en la necesidad de responder a los aumentos de salario en el sector presupuestado con resultados y controles que nos salven de la inflación y otros peligros. Los economistas están especialmente convocados a aportar en la búsqueda de las reservas de eficiencia.
Es preciso, igualmente, aprovechar todas las oportunidades que se abren para la economía nacional, sea en el sector empresarial, el presupuestado e incluso el privado, y desatar los nudos que la amarran. A golpe de trabajo, innovación, ciencia y producción.
En esta nueva etapa la clave está en lo territorial, en el municipio, en el desarrollo local, conscientes de que todo lo que se genere y avance allí beneficia más directamente al pueblo.
Hay que seguir buscando en nuestras reservas materiales y humanas. En lo que nos puede aportar el ahorro como fuente de ingresos y nuestra espiritualidad como fuente de energía creativa.
Y debemos revisar también las directivas del Comandante en Jefe para el Periodo Especial. Sin temor a los términos. La estrategia de enfrentamiento al doble bloqueo generó muchas iniciativas que engavetamos en cuanto mejoró la situación y eso es un error. Para no volver al Periodo Especial hay que sacar las lecciones y los aportes que nos legó.
Díaz-Canel clausura tercer periodo ordinario de sesiones de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 13 de julio de 2019. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Queridas compañeras y compañeros:
La Asamblea Nacional será siempre un espacio para reflexionar y sobre todo para compartir y decidir colectivamente cómo activar más y mejor los resortes de nuestra prosperidad.
Tenemos que perder el mal hábito de creer que todas las soluciones vendrán de arriba. Si de verdad entendemos la necesidad de un cambio de mentalidad, entonces podremos cooperar todos proponiendo soluciones a nuestros problemas, algunas para ahora mismo y otras para más adelante, pero siempre en función de mejorar la calidad de vida del pueblo.
El gobierno electrónico, por ejemplo, no es un invento cubano. Es una necesidad apremiante para el funcionamiento de cualquier sociedad actualmente.
Y en cuanto a la tarea fundamental de conectarnos con las necesidades y demandas del pueblo, ese gobierno electrónico no puede ejercerse de lunes a viernes. Es una tarea permanente. Hay que acabar de aprender que los servidores públicos nos debemos al pueblo y ello entraña una permanente vigilancia y uso de todas las herramientas que nos pueden advertir a tiempo cuándo algo está faltando o fallando.
Eso no significa, por supuesto, dar crédito a las bolas o fake news que fabrican los enemigos y que con cierta frecuencia difunden algunos ingenuos o irresponsables en las redes sociales.
La dirección del Partido y el Gobierno ha demostrado su compromiso con la información oportuna y abierta de cuanta medida o paso se dé en función de los intereses públicos. Y defenderemos siempre esa política. Otros podrán ser más ágiles y efectivos difundiendo mentiras, pero el pueblo cubano sabe que la Revolución, por principio, solo dice la verdad (Aplausos).
Llamo también la atención de aquellos funcionarios que consideran que determinados asuntos no se corresponden con su jerarquía, sino con niveles inferiores de dirección.
Quien tiene a mano la más rápida y eficiente solución a un problema no tiene por qué minimizarlo ni delegar su solución bajo consideraciones jerárquicas o sectoriales. Todos somos servidores públicos.
Quienes están en capacidad de resolver algo, tienen también el deber de no dejarlo a otros. Detrás de cada problema hay un cubano o una cubana que necesita atención: recuperar la sensibilidad y ponerla de moda es palabra de orden (Aplausos).
Niega el espíritu de la Revolución quien entorpece, demora o hace imposible el trámite para acceder a un subsidio, a la propiedad de una vivienda, al usufructo de una tierra entregada para producir. Esas son gestiones que, en general, roban tiempo y energías a las personas que trabajan, estudian y aportan a la sociedad.
Cuando hablamos de rescatar la decencia pensamos también en la honestidad y el sentido de cooperación de los servidores públicos.
La vocación de servir no puede ni tiene por qué confundirse con servilismo.  Dar un buen servicio desde la amabilidad, la humildad y la educación nos hace más profesionales y añade a nuestro ejercicio laboral un sello de calidad y calidez humana que hoy necesitan otros y mañana necesitaremos cualquiera de nosotros.  Tenemos que ser serios y eficaces en las respuestas.
Como sociedad debemos recuperar hábitos de cortesía que hemos perdido.  Nada más ajeno a la Revolución que la mala educación: la pérdida de valores lastra, desde nuestras relaciones personales en la colectividad hasta nuestra exportación de servicios. Y es la primera causa del malestar que nos causamos unos a otros en la cotidianidad.
Quiero llamarnos a subordinar los intereses personales a los colectivos, sin negar ninguno de los dos, sino integrándolos. Me queda claro que en una sociedad humanista y solidaria como la nuestra no se puede ser feliz individualmente.
Apartando vanidades y egoísmos, practicando la honestidad, la laboriosidad, la decencia, también estaremos aportando al Producto Interno Bruto. Crecerá la economía y crecerá la fortaleza espiritual de nuestro pueblo, ese país que hemos llegado a ser y que a veces nos cuesta identificar en cada uno de nosotros mismos.
Decía Don Fernando Ortiz que:
“…si no tan grave como el imperialismo económico, que succiona la sangre del pueblo cubano, es también disolvente el imperialismo ideológico que le sigue. Aquel le rompe su independencia económica; este le destroza su vida moral. El uno le quita el sostén; el otro el alma”.
Junto con ese antiimperialismo que llevamos en vena por lo que durante más de un siglo nos ha hecho sufrir el vecino poderoso que nos desprecia y ataca, también es preciso alimentar el sentimiento socialista que la Revolución sembró en nuestra gente, en la lucha por conquistar toda la justicia que nos legó José Martí.
Nada seríamos si hubiéramos abandonado el sistema social que esta honorable Asamblea ratificó como destino inmediato de la nación cubana.
Es un tema apasionante al que dedicaremos otros momentos, conscientes de que toda la felicidad que nos interesa multiplicar como práctica de vida en nuestro pueblo se enlaza con la decisión voluntaria y consciente de hacer nuestro socialismo próspero y sostenible.
Les comparto también una convicción personal: el único modo de resolver todos nuestros problemas es que todos y cada uno de los que amamos la Revolución nos preguntemos cotidianamente: ¿qué puedo hacer, qué puedo aportar?, ¿cuál puede ser mi cuota de entrega personal para el crecimiento colectivo?
Haga cada uno su parte de deber, y nada podrá vencernos, dijo Martí, y conscientes de ello hemos convocado a pensar como país.
La periodista Leticia Martínez Hernández, respondió la primera, con un twitter:
¿Qué significa pensar como país?  Y dice Leticia:
Que tu problema sea el mío.
Que no me sea indiferente lo mal hecho, lo que dañe a Cuba, lo que no le aporta.
Que el egoísmo no comande las acciones diarias; y sí la solidaridad.
Que la opinión de cada uno sea escuchada, desde el respeto.
Y Yoerkis Sánchez, director de Juventud Rebelde, le respondió en versos:
¿Qué es pensar como país?
Es entregarse al trabajo;
cortar los vicios de un tajo,
hacer al otro feliz.
Proteger nuestra raíz
frente al consumismo cruel;
es hacer nuestro  papel
y cumplir con humildad
el #SomosContinuidad
con Raúl y con Fidel (Aplausos).
Efectivamente, pensar como país, pensar Cuba es que todos nos entreguemos en cuerpo y alma al servicio de la nación, sacando el mayor provecho de la fuerza más formidable y poderosa de la Revolución: la Unidad.
Ese es nuestro monumento a la generación histórica. Una obra en construcción que afiance el pasado, sostenga el presente y garantice el futuro de la Revolución.  Infinita como los sueños de los hombres y mujeres que la iniciaron.
¡Somos Cuba!  ¡Somos Continuidad!
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!
(Ovación.)
Clausura del tercer periodo ordinario de sesiones de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 13 de julio de 2019. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
(Tomado de Presidencia)