Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 15 de noviembre de 2019

¿Puede la política fiscal contribuir a la equidad en una sociedad?

Fue esta una pregunta ampliamente debatida entre profesionales participantes en un foro organizado esta semana por el Centro de Estudios de la Economía Cubana.



El alto costo de los productos que ofertan las TRD afecta mayoritariamente a las personas de más bajos ingresos en Cuba.

Foto: Tomada de Cibercuba

La respuesta más simple a esa interrogante es sí. La política fiscal es una de las varias políticas macroeconómicas y está referida al manejo de los Estados de sus ingresos y gastos, a través del régimen tributario (los impuestos) y gasto público. Como cualquier otra política macroeconómica, produce impactos diferenciados en la población atendiendo a la propia heterogeneidad social. El manejo del gasto público resulta clave para la provisión de servicios básicos a la población, generar infraestructura, crear empleos, entre otros importantes aspectos.

Tras este primer acercamiento a la política fiscal, varias preguntas emergen en el diálogo:

¿Está siendo efectiva la política fiscal en América Latina y el Caribe para el logro de la equidad social?

La política fiscal tiene un potencial de captación y redistribución de ingresos a partir de la política tributaria, a partir de cobrar impuestos más elevados a la población en estratos de mayores ingresos, y aquellos que acumulan riquezas. Así, los regímenes tributarios deberían ser progresivos. Lo que ocurre hoy en América Latina y el Caribe, es que más de la mitad de la recaudación proviene de impuestos al consumo, que representan más de ocho veces lo que se recauda por impuestos directos sobre las propiedades que suelen concentrarse en los sectores más ricos de la población[1]. Los impuestos al consumo afectan proporcionalmente más a la población de más bajos ingresos, quienes destinan buena parte de estos a los bienes y servicios básicos.

¿Es esta una problemática para Cuba?

Si bien en Cuba no existe un Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA) tal cual se conoce en muchos países del mundo, sí existe en la red de Tiendas Recaudadoras de Divisas un “margen comercial” que puede hasta duplicar el costo de los productos y que afecta mayoritariamente a las personas de más bajos ingresos. Entre ellas, algunos pensionados, beneficiarios de la asistencia social, y otros. Los mercados en Cuba tienen una amplia segmentación. Existen espacios subsidiados como los alimentos que se reciben por la libreta de abastecimiento, pero que no resultan suficientes ni en cantidad ni en variedad. Para satisfacer el consumo de alimentos y otros bienes, la población debe enfrentar otros espacios de mercado con precios sustancialmente superiores, entre ellos las TRD.

¿Están siendo efectivos los incentivos fiscales en América Latina y el Caribe?

Estos incentivos pueden tener múltiples objetivos: “incentivar el ahorro y la inversión, promover o desincentivar la producción o el consumo de ciertos bienes, estimular el empleo, entre otros”[2]. El uso de estos instrumentos conlleva a una disminución de la recaudación de los estados, y se considera como gasto tributario. Este gasto en los países de América Latina y el Caribe supera por lo general 2 por ciento del PIB, llegando hasta un 6 por ciento en algunos países. El gasto público en salud en 2017 era como promedio un 2,2 por ciento del PIB. Vale la pena evaluar la efectividad del gasto, ya que con la recaudación potencial podría incrementarse considerablemente el gasto en salud en la región.


Participantes intercambian sobre política fiscal en Cuba, en el Hotel Capri, durante el Foro de Economía Cubana, con la economista española Rosa María Cañete.

Foto: Ivet González

Una parte de estos gastos tributarios proviene específicamente de incentivos fiscales a las empresas. La experiencia indica que existen múltiples razones que llevan a las empresas a invertir, más allá del sistema tributario. En otras palabras, la rebaja o exención de impuestos no es el elemento que más motiva a los inversionistas.

¿Es este un debate para Cuba?

En términos de incentivos, los que más atraen la inversión extranjera directa en Cuba están vinculados con la seguridad personal que ofrece el país, la estabilidad política, el nivel educacional de la fuerza de trabajo, y los que menos, el dilatado proceso de aprobación, y la excesiva burocracia, entre otros. A pesar de que las exenciones fiscales no aparecen entre los mayores estímulos, el país cuenta con una Ley de Inversión Extranjera de 2014, que emplea como parte de los incentivos, importantes privilegios fiscales, que son superiores para las Zonas Especiales de Desarrollo.

Existe conciencia de la necesidad de incrementar la IED en el país. Sin embargo, uno de los mayores problemas que enfrenta hoy la economía es la disyuntiva que se genera a partir de que varias empresas extranjeras producen para el mercado doméstico, y generan utilidades en monedas diferentes a las que deben ser pagados los dividendos (CUC y CUP, vs. pagos en divisas).

Vale la pena reflexionar sobre la necesidad de direccionar los incentivos fiscales a las inversiones cuyo destino sea la exportación, en aras de expandir los ingresos externos de los que está urgido el país hoy. (2019)

[1] OXFAM Internacional (2015): “Privilegios que niegan derechos”, www.oxfam.org

[2] Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y OXFAM Internacional (2019): “Los incentivos fiscales a las empresas en América Latina y el Caribe”, Documentos de Proyectos, Santiago de Chile.

Bolivia en la tragedia de América Latina

Por Alejandro Nadal, La Jornada

El proceso de cambio social iniciado por la victoria de Evo Morales hace 14 años estuvo apuntalado por una victoria política de las clases explotadas en la sociedad boliviana. El triunfo electoral casi no cuenta con paralelismos en los procesos de lucha en la región. La vía a un socialismo al estilo Bolivia parecía quedar despejada.

Ese triunfo político coincidió con lo que se ha denominado el superciclo de los commodities. A partir de 1995, el índice de precios de las materias primas aumentó espectacularmente. Eso permitió a gobiernos, como los de Kirchner, Lula, Correa y Evo Morales, mantener ingresos fiscales suficientes para soportar los programas sociales que eran la médula de su estrategia económica y que ayudaron a la gente que había sido más abandonada durante la larga noche del neoliberalismo. Los programas brasileños, como el de Cero Hambre y Bolsa Familia, tuvieron su paralelismo en los distintos bonos que el gobierno entregaba puntualmente a Bolivia.

Esos programas sociales constituyeron un respiro para la gente que recibía los pagos. No sólo se trataba de una ayuda material para sobrellevar la pesada carga cotidiana que el castigo neoliberal había impuesto desde hacía años. También representaban un mensaje de aliento, en el sentido de sentir que alguien por fin se había acordado de las clases más golpeadas, lo que representó una inyección de optimismo y, yo diría, hasta de alegría política.

Sin embargo, en una economía capitalista las fuerzas que mantienen a la gente en la trampa de la pobreza no desaparecen con esas entregas de dinero en efectivo. El otorgamiento de bonos en Bolivia amplió sin duda la capacidad de consumo de los estratos de menores ingresos, pero eso no necesariamente constituye una política redistributiva duradera. Por cierto, esa es una lección que el actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador no parece querer entender. Claramente, se requiere algo más y a escala macroeconómica para que esos programas tengan un alcance distinto. Lo que sí es claro es que los programas sociales basados en pagos en efectivo no son sinónimo de una política para el desarrollo.

La industria extractiva siguió jugando un papel clave en la economía boliviana. La estrategia de desarrollo del gobierno de Evo Morales siguió dependiendo de la extracción de algunas materias primas claves. El oro, el zinc y el gas llegaron a representar cerca de 65 por ciento de las exportaciones totales. Es cierto que el gobierno de Evo Morales procedió a nacionalizar el sector hidrocarburos (las grandes compañías trasnacionales permanecieron como los grandes operadores del sector). Y también es cierto que los impuestos y regalías que el gobierno pudo renegociar con esas compañías le permitieron alimentar sus programas sociales y ciertos proyectos de inversión. Pero una estrategia basada en las exportaciones de materias primas tenía que verse afectada tarde o temprano por las variaciones de precios de esos productos. Tal como lo previó Raúl Prebisch hace ya más de seis décadas, los ciclos de precios de las materias primas son un enemigo mortal del proceso económico en América Latina (y eso vale para cualquier país que sea dependiente de los mercados de commodities). Bolivia no es una excepción, y cuando el superciclo de los commodities terminó por la crisis de 2009 los efectos negativos no tardaron en dejarse sentir.

En el terreno de la minería, las cosas tomaron un cauce todavía más complicado. Una parte de la industria minera siguió en manos de grandes empresas trasnacionales, mientras otro segmento estuvo explotado por cooperativas mineras. Ahí las contradicciones fueron de otra índole. Una parte del sector se opuso a la sindicalización de los trabajadores, lo que llevó a violentos enfrentamientos. En otras localidades muchas comunidades se opusieron a los grandes proyectos mineros, con sus secuelas de contaminación y destrucción. Detrás del mito sobre la protección de los derechos de la Pachamama en la Constitución, Bolivia siguió siendo un territorio devastado por las secuelas del extractivismo (éste es uno de los países más contaminados del mundo por mercurio).

Evo Morales obtuvo 61 por ciento de los sufragios en las elecciones de 2014. Pero en el referendo de 2015, para reformar la Constitución y permitirle postularse una cuarta vez, Evo fue derrotado. Grave error político cometió Evo cuando buscó por otros medios dar la vuelta a ese resultado negativo. Además de las contradicciones que ya experimentaba el modelo boliviano, este error abrió las puertas al golpe por una oposición que nunca abandonó su odio al presidente indígena y todo lo que representaba.

Hoy, América Latina sigue atrapada en una inserción defectuosa en la economía mundial. Habiendo abandonado el proyecto de industrializarse desde la década de los años 80, Latinoamérica sigue siendo prisionera de una tragedia que se llama extractivismo. Y las donaciones en dinero a los más pobres pueden ser un paliativo, pero no constituyen una estrategia de desarrollo ni un proyecto redistributivo duradero.

Listas primeras combinadas para comienzo de la zafra azucarera en Holguín

Creado el Viernes, 15 Noviembre 2019 14:15 | Alfredo Carralero Heernández
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Holguín, 15 nov (ACN) Los medios mecanizados para el corte de caña de la entrante zafra por iniciarse en breve en la provincia de Holguín alcanzan hasta hoy sobre el 90 por ciento de alistamiento integralmente mientras se agilizan las labores de reparaciones en los que restan del total a emplear durante la cosecha en los cinco centrales del territorio.

Las primeras combinadas a utilizarse ya vencieron las  pruebas de campo en áreas abastecedoras del central Cristino Naranjo, mientras que este viernes lo harán las del Urbano Noris, los dos primeros en dar el pitazo de arrancada de la contienda 2019-20 en tierras holguineras por iniciarse en los próximos días.

Orlando Teruel Álvarez, jefe del departamento de Mecanización y Transporte en la Empresa Azucarera Holguín, subrayó a la ACN que las 30 combinadas cañeras asignadas al Cristino Naranjo mostraron su efectividad en las áreas escogidas para probar su estado técnico con vistas a la puesta en marcha de la entrante contienda.

Integralmente, apuntó, el programa de reparaciones de las 132 combinadas a utilizarse en la próxima  zafra en Holguín se encuentra por encima del 90 por ciento, una favorable señal en esa vital área de la cosecha cañera que en la provincia se realiza totalmente a través de estos medios desde hace largo tiempo.

  Los directivos del sector azucarero en el oriental territorio junto a los diferentes sectores vinculados a esta rama agilizan diariamente las acciones para garantizar la arrancada de la contienda cuanto antes e iniciar así las operaciones agroindustriales de la denominada zafra chica  que históricamente se extiende en Cuba desde su puesta en marcha generalmente a partir de este mes y hasta el cierre de diciembre.

  En el caso de Holguín se espera que progresivamente se incorporen a estas faenas los restantes tres centrales con que cuenta la provincia, como son el Loynaz Hechavarría, López-Peña y el Fernando de Dios.

La Habana en el corazón de la economía cubana: Cinco puntos clave

Por: Lissett Izquierdo Ferrer, Edilberto Carmona Tamayo

15 noviembre 2019

Las empresas estratégicas en el sector industrial se concentran en La Habana. Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.
Significativos son los aportes de La Habana a la economía del país. Hay datos indiscutibles que la posicionan como la mayor contribuyente a las arcas nacionales.
  • El 43 por ciento de la recaudación de la Oficina Nacional de Administración Tributaria
  • El 22 por ciento de la transportación de pasajeros
  • El 26 por ciento de las ventas del comercio minorista
  • El 24 por ciento de la circulación mercantil
Cubadebate comparte cinco aspectos que resumen los principales impactos de La Habana en la economía nacional.
  1. Sistema empresarial
La Habana tiene la mayor cantidad de empresas estatales existentes en Cuba. En el sector no estatal también tiene un peso considerable: en la capital funciona la mayoría de las cooperativas no agropecuarias* (260, de un total de 433) y negocios privados del país (192 mil 506 trabajadores por cuenta propia).
La ciudad no tiene muchas tierras agrícolas, por eso está obligada a utilizarlas mejor y a abastecerse, en parte importante, de polos productivos ubicados en otros territorios. Esta característica condiciona, como es obvio, el número de formas de gestión dedicadas a la agricultura.
  • Unidades Básicas de Producción Cooperativa: 26 (1519 en el país)
  • Cooperativas de Producción Agropecuaria: no hay (877)
  • Cooperativas de Créditos y Servicios: 87 (2466)
2. Turismo
La Habana es la principal puerta de entrada al país. Por el Aeropuerto Internacional José Martí llega la mayor cantidad de viajeros. En tanto, es el segundo destino turístico con más alojamiento: 12 mil 115 habitaciones en unas 64 instalaciones hoteleras.
3. Sector industrial
Las empresas estratégicas en este sector se concentran en La Habana, que aporta el 42% del total de la producción industrial del país.
  • Empresa Siderúgica José Martí, conocida popularmente como Antillana de Acero
Ubicada en el municipio Cotorro, comenzó labores a partir del 26 de diciembre de 1974 y continúa actualmente como líder en la metalúrgica en Cuba. Produce más de 200 mil toneladas de acero anualmente, para obtener producciones de acero destinadas al consumo nacional y exportaciones.
La fábrica provee cabillas a toda Cuba, presentes en cada construcción que se realice, incluido todo el sistema hotelero.
  • Refinería Ñico López, ubicada en los márgenes de la Bahía de La Habana, en el municipio de Regla
Una de las cuatro refinerías con que cuenta el país. Brinda servicios de refinación de petróleo y productos derivados, y servicios de naturaleza industrial.
  • Metal-Mecánica Varona, ubicada en el municipio de San Miguel del Padrón
Conocida popularmente como “fábrica de fábricas”, pues uno de sus principales objetos sociales es la integración de los elementos que permiten la construcción de industrias completas. Cuenta con cinco Unidades Empresariales de Base, radicadas todas en La Habana.
Es una de las empresas con mejores resultados y aportes a la economía, en tanto destaca por su participación en la implementación de minindustrias para el procesamiento de frutas y vegetales, tanques refrigerados para la recolección de leche, cisternas para camiones destinados a programas de Recursos Hidráulicos y la fabricación de piezas de bronce para la industria azucarera.
4. Inversiones
La Habana agrupa el 56 por ciento del volumen de las inversiones que se ejecutan en Cuba.
5. Sector biofarmacéutico
El Polo Científico del oeste de La Habana es el primero creado en Cuba. La experiencia data de hace más de 30 años y fue impulsada por el Comandante Fidel Castro. Permite que los hospitales cuenten en la actualidad con equipos y dispositivos producidos en el país.
El polo está integrado por centros de investigación y de servicios, empresas productoras, instituciones reguladoras y universidades de La Habana, así como de Artemisa y Mayabeque.
Uno de los principales grupos es BioCubaFarma, que agrupa a empresas como:
“Esta es una institución capaz de producir con 300 millones de dólares lo que le costaría al país más de mil millones en medicamentos”, dijo en abril de 2019 el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel.
  • Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología
Productor de uno de los medicamentos líderes por excelencia de la biotecnología cubana: el Heberprot-P, único de su tipo en el mundo, empleado en la terapia de la úlcera del pie diabético, que ha beneficiado a cerca de 290 mil pacientes en países de América Latina, Asia, África y Europa. Está registrado actualmente en más de 25 naciones.
  • Centro de Inmunología Molecular
Productor de la vacuna terapéutica contra el cáncer de pulmón, Cimavax, uno de los productos líderes a nivel global para el tratamiento de esa enfermedad.
  • Centro de Inmunoensayo
Entre sus logros sobresale haber convertido a Cuba en el primer país del mundo que eliminó la transmisión vertical de VIH.
*Fuente: Oficina Nacional de Estadística e Información. Principales entidades por formas de organización y territorios, julio-septiembre 2019.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Abrirá al público el sábado próximo el Mercado de Cuatro Caminos, en la capital

Creado el Jueves, 14 Noviembre 2019 21:16 | Fidel Rendón Matienzo | Fotos:Cubadebate


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La Habana, 14 nov (ACN) Una de las obras más esperadas por la población habanera en ocasión del aniversario 500 de la ciudad, el Mercado de Cuatro Caminos, abrirá sus puertas el sábado venidero, tras ser reinaugurado hoy en medio del júbilo de constructores y trabajadores del centro y de cientos de vecinos.
A la reapertura del gigantesco centro comercial asistieron los miembros del Buró Político Mercedes López Acea y Ulises Guilarte de Nacimiento, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), y las máximas autoridades del Partido y del gobierno en la provincia, Luis Antonio Iríbar Torres y Reinaldo García Zapata, respectivamente.
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En correspondencia con la consagración y entrega de quienes durante cuatro años hicieron posible esa obra, la CTC, a propuesta del Sindicato Nacional de Trabajadores Civiles de la Defensa, entregó la Bandera de Proeza Laboral a las brigadas de la Construcción e Inversiones de la Sucursal de la Corporación CIMEX de Ciego de Ávila y de la Empresa Cubana de Servicios (ECUSE).
También en el masivo y entusiasta acto recibieron el certificado de Proeza Laboral quienes estuvieron al frente de la inversión y puesta en marcha del mercado, Dolores Ramona Díaz Álvarez y Amauri Mercader Betancourt, en tanto las cooperativas no agropecuarias La Primera de Plaza y Arcons merecieron igualmente un reconocimiento por su meritorio trabajo allí.
La inversionista de la obra pidió a los más de 500 trabajadores que laborarán en el remozado centro brindar un servicio de calidad a la altura de todo el esfuerzo desarrollado por los constructores, y subrayó que en la mente de estos “siempre estuvo presente el ejemplo de Fidel y de Raúl, quienes nos enseñaron que en las más difíciles condiciones sí se puede”.
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Los visitantes recorrieron las áreas de venta, en cuya planta baja se concentran fundamentalmente los productos agropecuarios (desde cárnicos hasta viandas, hortalizas, frutales y flores), mientras que en la alta se hayan útiles del hogar, artículos electrónicos, muebles, luminarias y equipos de ferretería, entre otros.
Directivos del Grupo Empresarial CIMEX informaron que a partir del venidero sábado, cuando precisamente se cumple los 500 años de La Habana, abrirá sus puertas el Mercado de Cuatro Caminos, todos los días en el horario de nueve de la mañana a ocho de la noche, excepto los domingos que cerrará a la una de la tarde.

El rumbo de Cuba y «la opinión de Miami»

Foto: Granma
Cuando en noviembre de 2016 Donald Trump ganó las elecciones presidenciales de Estados Unidos, un grupo de personas le envió un eufórico saludo en video desde La Habana, que varias publicaciones pagadas por el Gobierno estadounidense difundieron en internet.
Para quienes no han podido verlo, estas son algunas de las frases que se dijeron ahí:
«(Trump) El hombre que hace falta para salir de toda esta situación» (en Cuba).
«Arrastramos a todos los comunistas».
«En Cuba casi todas las personas que sufren las consecuencias del régimen estamos contentos» (con la victoria de Trump).
«No podemos hacerlo solos» (decidir el destino de Cuba).
«Con la elección de Trump renacen las esperanzas en aquellos que las tenían perdidas».
(Con) «la llegada de Trump a la Casa Blanca podemos rescatar ese aliado que siempre tuvimos en la lucha por la libertad en Cuba».
Pocos comentaron entonces tan llamativas declaraciones, a pesar de que una sola de  las varias publicaciones que amplificaron ese video ha recibido, desde la administración de W. Bush hasta hoy, millones de dólares en subvenciones del Gobierno estadounidense, y desde inicios de 2017 a mediados de 2019 –según el sitio Cubamoneyproject– le fueron otorgados por ese mismo Gobierno 440 000 dólares. Tampoco ahora, cuando en su archivo pueden encontrarse varias de las firmas iniciales de una carta que ha acusado a instituciones cubanas de proceder con extremismo e intolerancia. Según la  misma fuente, uno solo de esos firmantes recibió 130 000 dólares del Gobierno de Estados Unidos para fomentar el «cambio constitucional en Cuba», sin que a él ni a ninguno de quienes han participado en eventos y publicaciones para el citado cambio en Cuba  alguien los acuse de «oficialismo» proestadounidense. Ellos, a diferencia de los cubanos que apoyan la Revolución, sí tienen libertad de expresión, debe ser por eso que en tales «medios independientes», como en toda la prensa miamense, no se puede encontrar una sola opinión sobre lo que sucede en Cuba que no ataque de un modo u otro al Gobierno cubano, pero sí es común encontrar la coincidencia total con el discurso trumpista sobre la Isla.
¿CÓMO SE LLAMA LO QUE HACEN LOS EMPLEADOS DE LOS MEDIOS DEPENDIENTES DE EE. UU.?
Cualquier información sobre quienes, a sueldo de EE. UU., cumplen la tarea de invisibilizar la guerra económica es un atentado a la libertad de pensamiento y expresión. Si una persona va a la embajada de Washington en La Habana a instruirse sobre cómo derrocar el sistema que los cubanos acabamos de proclamar en la Constitución con el 87 % de los votos, o se integra a (y cobra de) proyectos cuyo objetivo confeso es el «transitional change»,  financiados por la Open Society de George Soros, madre de las «revoluciones de colores» terminadas en sangre y fuego en medio mundo, solo basta que se le cuestione por ello para convertirla en mártir de la libertad, no sin la ayuda involuntaria del silencio burocrático mezclado con la comunicación torpe. Y a quien le cuestione se le acusa incluso de violación de derechos establecidos en la Ley; sin embargo, ese cuestionador no haría más que ejercer lo que la Ley de leyes le concede en su artículo 4: «Los ciudadanos tienen el derecho de combatir por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución». Ver a los pueblos de Argentina, Ecuador  y Chile rebelarse contra las recetas del Fondo Monetario Internacional (FMI) hace inevitable recordar cómo los amigos de Soros hablaban en su «laboratorio de ideas» sobre la «necesaria entrada de Cuba» a ese organismo.
Pero si lo que hizo Trump con el Presidente de Ucrania es «traición a la Patria», porque conspiró con un gobierno extranjero para dañar a un compatriota, ¿cómo se llama lo que hacen los empleados de los «medios independientes» que él financia para invisibilizar el bloqueo y culpar de sus efectos al Gobierno de Cuba?¿Qué le pasaría en el paraíso de la libertad de expresión a quienes aparecieran en un video pidiendo a China o a Rusia tomar medidas que dañen a Estados Unidos?
En medio del nuevo escenario creado por el recrudecimiento del bloqueo regresa la oportunidad de lo que la académica británica Emily Morris describió hace algún tiempo como «un grupo mayoritariamente financiado y asentado en los Estados Unidos, y abrumadoramente dominado por émigré “Cubanólogos”, como se definen a sí mismos, que son profundamente hostiles al régimen de La Habana». Un comportamiento tan sectario que Morris lo llama «la opinión de Miami». ¿Sus soluciones?, las que ahora mismo vimos hacer estallar a Ecuador y Chile: «políticas centradas en la apertura de la economía a los flujos mundiales de capital, la privatización de activos estatales, la desregulación de precios y salarios, y recortes al gasto social». Morris ha precisado: «Las principales figuras desde 1970 han incluido a Carmelo Mesa-Lago, de la Universidad de Pittsburgh, “el Decano de los Estudios de Cuba” y autor de más de 30 libros; y su frecuente co-autor Jorge Pérez-López, director de asuntos económicos internacionales para el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, un negociador clave del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), y a la cabeza por muchos años de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana (ASCE)».
Desde las páginas del diario español El País, el «decano de los estudios de Cuba» y economista más consultado para hablar sobre ella en ese periódico, seguramente interesado como el que más en la construcción del socialismo y la defensa de la soberanía nacional en esta Isla, con el bloqueo a toda vela, reprochaba a Raúl en 2015: «no ha respondido a los pasos de Obama con concesión alguna», y en junio de 2017 afirmaba que «el Gobierno cubano entró en pánico tras la visita de Obama».
Pero es obvio que si las autoridades cubanas se negaron a aplicar sus recetas en medio de la agudísima crisis económica tras el derrumbe de la URSS, cuando el neoliberalismo era moda, mucho menos las ejecutarán ahora cuando está a la vista su fracaso en todas partes, por eso hay que sumar otras voces y presentar como «consenso» lo que no es más que un viejo plan vestido con ropa nueva.
EN DEFENSA DE LOS INTERESES DE LOS MÁS HUMILDES
¿No hay que cambiar cosas en Cuba? Sí, y no pocas, entre ellas tener una prensa capaz de no entregarle el monopolio del análisis económico a espacios que pagan sus adversarios. El primero que habla de la necesidad de «trabajar distinto» es el Presidente, quien ha insistido en integrar el sector privado al estatal, facilitarle a través de este último la importación y la exportación, y encadenarlo –junto al estatal– a la inversión extranjera, pero también ha llamado reiteradamente en los últimos meses a «enfrentar con sólidos argumentos, desde la Economía Política, la plataforma neocolonial y neoliberal que nos quieren imponer, aferrada a los mitos y fetiches construidos por el neoliberalismo».
Nadie ha renunciado a la ejecución de un grupo de medidas de amplia aceptación en la sociedad cubana, relacionadas con estrategias económicas que el
Gobierno proclamó a inicios del verano y que comenzaron en agosto con un significativo incremento salarial en el sector presupuestado, nunca previsto ni solicitado por los gurúes de la «prensa independiente», aunque se haya hecho más dificultosa su implementación en medio de la actual situación de guerra económica intensificada. Mucho menos a la estrategia de transformación contenida en los Lineamientos. «Vengo a entregar el compromiso de trabajar y exigir por el cumplimiento del programa que nos hemos dado como Gobierno y como pueblo en los Lineamientos de la política del Partido y la Revolución, a corto, mediano y largo plazos», dijo el Presidente Díaz-Canel el día en que fue electo por primera vez al frente del Gobierno y el Estado cubanos.
Para la maquinaria arriba descrita, la culpable de las actuales dificultades no es la burocracia imperial que aprieta aún más el tornillo del bloqueo sino la del Partido Comunista  de Cuba que conspira en secreto contra el Presidente. Nada mejor para responder esa opinión que las palabras del propio Miguel Díaz-Canel: «han ido escalando en el ataque a lo que nos une –el Partido– y lo que nos defiende –nuestra prensa–, descalificando continuamente a ambos y tratando de fracturar y separar lo que viene de una misma raíz y crece en un mismo tronco».
Según los agudos pensadores que difunde la Cuba Internet Task Force, creada por la Casa Blanca, la competencia por quién actúa de manera más corrupta entre Biden y Trump nunca será un problema del sistema, como tampoco lo es la imposibilidad de regular la venta de armas que mata personas todos los días en suelo estadounidense, pero que no llegue diésel a Cuba por el apretón trumpista a la guerra económica, ese sí es un problema sistémico… del socialismo.
Y no es que en Cuba no haya burocratismo y también burócratas, más preocupados por servir a sus intereses que al pueblo y a la Revolución. Ninguna obra es infalible, porque está hecha por hombres y mujeres imperfectos, pero si el Partido y el Gobierno cubanos se han sostenido en medio de tantas agresiones y calumnias, es por tener  mayoritariamente en sus filas a muchos de los mejores hijos del pueblo, que han defendido a viento y marea los intereses de los más humildes, aquellos en los que jamás han pensado ni pensarán la cubanología, sus financistas y el sistema de medios de comunicación dependientes del extranjero que los amplifica.
No se debería olvidar que en 2013 estas mismas  personas, en rol de sacerdortisas desde un virtual Delfos cubano, auguraban –eufóricas con la desestabilización que impulsó Obama en Venezuela tras la muerte de Chávez– una  «contracción de hasta el 10 % del producto bruto interno, en una recesión de dos o tres años». Seis años y medio después, a pesar del entonces inimaginable ataque económico trumpista contra La Habana y Caracas, su sabio pronóstico aún no se cumple.
¿Alguien con un mínimo de seriedad puede dudar que dentro de seis años más la Revolución cubana estará aquí, Trump será un mal recuerdo, Cuba continuará renovándose y la «opinión de Miami» seguirá diciendo que vamos mal porque no hacemos lo que ellos quieren?

Liberación de fuerzas productivas. Pensamiento critico necesario para la praxis de un marxismo dialéctico.


Por Rafael Alhama Belamaric
Entre los tantos temas de problemas cotidianos, sobre los que cada día se escribe más y más, a veces se aparece alguno de importancia, no sólo práctica sino teórica, profundamente enraizado a la ideología, entendida esta como el conjunto de ideas fundamentales que caracterízan el pensamiento de una colectividad o una época, o como diría Marx, representaciones que el hombre se hace de la realidad ligadas a las condiciones materiales de existencia. 
Como para desarrollar nuevos conceptos es necesaria la práctica, las implementaciones, la teoría lamentablemente anda un poco a la zaga, o se siguen interpretando de la misma forma de acuerdo a prácticas pasadas, o dogmas establecidos.Es más que necesario hacer algunas aclaraciones, o al menos recordatorios; sin estridencias, ni planteamientos extremístas, que no llevan a entendimiento, ni a y debate necesario, o a análisis crítico constructivo. Aunque las ideas transformadoras se realicen con conocimientos y análisis objetivos, se llevarán a hecho cuando las realidades históricas así lo indiquen.
Uno de estos problemas, es evidentemente la “liberación de fuerzas productivas“, presente no desde ayer o el mes pasado, sino desde hace años en los debates e investigaciones y eventos. Así lo obligan los contextos y situaciones específicas, singulares, de una economía, sociedad, país subdesarrollado en estado de permanente asedio económico, con mayor o menor presión, más concretamente grandes limitaciones financieras, económicas y comerciales de todo tipo, que hacen que la economía se lleve a cabo en “condiciones anormales“, y que aparecen cada día más agresivas. Pero, el problema se presenta lamentablemente no siempre en su mejor propuesta ni respuesta.
Estas condiciones de una economía que debe funcionar en condiciones anormales, se ha tenido en cuenta en cuanto estudio e investigación seria se han realizado a lo largo de los últimos más de 40 años, para ubicar una línea de tiempo en las que tuve la posibilidad y privilegio de participar como investigador. Se ha considerado desde las proyecciones de los 80, pasando por los escenarios realizados a mediados de los años 90, hasta los análisis prospectivos del último lustro como parte de los estudios sobre propiedad en los últimos 12 años, realizado por un grupo de investigación del proyecto de propiedad del Instituto de Filosofía, que es avalado por la participación activa en diferentes etapas de más de 50 investigadores, especialistas y expertos en diferentes temas relacionados.
Ahora, las pasiones y cuestionamientos se presentan cuando se vincula la “liberación de las fuerzas productivas“ a la posible aprobación-implementación de PyME (incluye la microempresa, ultima forma y tamaño incorporado), y de cuál pudiera ser su papel, táctico y estratégico, en la liberación de las fuerzas productivas, como forma de gestión y propiedad privada, desde luego, forma de propiedad integrada al sistema de propiedad.
Para entender el lugar que ocupa la PyME, o puede ocupar, no sólo como forma organizativa y de gestión, sino incluso como forma de “propiedad privada“, es necesario recordar y aclarar algunas cosas, por ejemplo, que:
 Las Fuerzas Productivas (FP), concepto central del marxismo, es base material y técnica de la sociedad. Es el conjunto de los medios de producción y de los hombres que los emplean para producir bienes materiales, por tanto, expresan una relación entre el hombre y los objetos y las fuerzas de la naturaleza. Cada sociedad los utiliza para obtener los bienes necesarios para su subsistencia. Comprende desde las riquezas naturales o productivas, como máquinas, instrumentos, materias primas,pasando por los medios técnicos utilizados para la producción,los procedimientos de trabajo, el agrupamiento de los trabajadores, división del trabajo y su racionalización, hasta los conocimientos y las ciencias.
Dentro de la concepción marxista, las FP están necesariamente en conexión con un tipo determinado de relaciones entre los hombres en la producción e incluso con un conjunto de la formación social. Por tanto, esta puede verse obstaculizada o favorecida por el sistema de las relaciones de producción (RP), así como por las superestructuras políticas e ideológicas. Tener en cuenta que las RP constituyen una parte necesaria de cualquier modo de producción, puesto que son las relaciones económicas que se establecen entre los hombres en el proceso de producción, cambio, distribución y consumo de los bienes materiales; por tanto, son tan importantes las relaciones sociales de producción, como las FP y su liberación.
Y es precisamente este campo de interrelaciones donde más se puede discutir, de proponer nuevas ideas, a partir de qué y cómo se ha entendido y seguido en la práctica. De manera que estas conexiones y relaciones siempre se han presentado, se han enseñado y aplicado, entendiendo un ideal de sociedad, como se verá.
Unos lo siguen rechazando de plano, puesto que representa ciertamente una “propiedad privada“, con  medios de producción y dominación de unos sobre otros, no reconocida ni en teoría de los manuales, ni en la mayoría de las sociedades del llamado “socialismo real“ hasta bien entrada la última etapa antes de su desmembramiento y desaparición, sin haber analizado y aprehendido críticamente lo dicho por los clásicos del marxismo.Quizás fue una de las grandes carencias, tanto como lo fue tratar la propiedad social como estatal, sin la necesaria socialización de los medios de producción ni de los resultados.
Se crearon unas relaciones entre los hombres que condujo a similar enajenación (o como señalan algunos autores “enajenación socialista“) a la que conduce la propiedad privada capitalista con apropiación de plusvalía, sin que se produjera una verdadera emancipación ni autorealización del hombre, visión de Marx como parte de una etapa superior del proceso de  construcción socialista.
En consecuencia, se produjo, realmente un desarrollo de una propiedad social limitada, excluyente, no participativa, empezando por el proceso de trabajo. Se trató de “trascender“ a la fuerza un proceso y una etapa histórica, proceso que por supuesto no metabolizó al capital, que sigue jugando un papel fundamental.

Hay que reconocer que no se ha llegado establecer una sociedad de productores libres y asociados, donde el desarrollo de los seres humanos es el objetivo explícito de la producción; el trabajo sigue mediado; la interdependencia de todos los miembros del obrero colectivo, el trabajador colectivo para sí, está lejos de su realización; el patrón de necesidades considerado como inmutable apenas entendido; la “sociedad de la libre individualidad, basada en el desarrollo universal de los individuos y en la subordinación de su productividad colectiva convertida en su riqueza social” (Marx, C.) sigue siendo ideal a alcanzar.
No entender el real significado de la propiedad privada, eliminarlo y no integrarlo al sistema de propiedad, entendida la propiedad como sistema, a un sistema de propiedad (social), aún insuficiente y necesariamente socializado, como debió haber sido hasta ahora, es seguir los conceptos y preceptos aprendidos.
Desde luego, no estaba presente en los manuales de economía política su papel en una sociedad de construcción socialista mercantil, sino supuestamente se partía del socialismo como sociedad “postmercantil“. Significa que trasciende lo mercantil, donde pudiera no estar  presente la enajenación de la fuerza de trabajo. Pero, en algunas sociedades del “socialismo real“ hasta la propiedad personal, individual, se cuestionó y se consideró en un momento como propiedad privada y recibió tratamiento como tal.
Creo que en este concepto de “sociedad postmercantil“, de cómo se quiso en el pasado imponer un ideal, sin condiciones, y sin cambios de las relaciones sociales correspondientes, se encuentra el punto de posible inflexión y explicación, pero también de no comprensión, explicación o aceptación de nuevos conceptos, y razón por la espera de aprobación y la implementación de PyME de propiedad privada.  
No se trata de buscar justificaciones para una práctica, sino de una base teórica, existente, pero no reconocida, que reconozca la realidad y el momento histórico concreto del socialismo, para una política real.
Se aceptó que el “socialismo“, sin aclarar en cual de las etapas del proceso se encuentra, es un sistema de producción post-mercantil, es decir, que la producción se orienta al valor de uso para satisfacer las necesidades humanas o las demandas económicas, en lugar de producir exclusivamente para generar un beneficio, o maximizar el valor de cambio. Aquí se pueden abrir muchas interrogantes sobre la base de experiencias pasadas y presentes, así como condiciones y contexto actuales, por no hablar del nivel de desarrollo alcanzado. Pero, sin duda, muchas explicaciones, conceptos y tratamientos cotidianos económicos y financieros y comerciales se enfocan como si fuéramos una sociedad y una economía post-mercantil.
Pero, se impone una pregunta ¿es el socialismo que se conoció o conoce hoy un sistema post-mercantil? Claro que no!
Diría Marx que es todavía es una sociedad en transición, que reemplazará al modo de producción capitalista, pero debe entenderse que PyME privadas no hace el modo de producción capitalista. Diría que es ”….una que acaba de salir precisamente de la sociedad capitalista y que, por tanto, presenta todavía en todos sus aspectosen el económico, (en el jurídico), en el moral y en el intelectual, el sello de la vieja sociedad de cuya entraña procede“.
Se pregunta Engels: “ ¿Será posible suprimir de golpe la propiedad privada? No, no será posible, del mismo modo que no se puede aumentar de golpe las fuerzas productivas existentes en la medida necesaria para crear una economía colectiva“.
¿Puede desconocerlo y darle la espalda a un mundo que persigue el beneficio? Claro que no!
¿La implementación de la PyME privada es una necesidad del momento histórico-concreto alcanzado por el socialismo? Definitivamente sí!
Por otra parte, por socialización de los medios de producción, concepto profundamente importante por los cambios más que necesarios en la empresa estatal de propiedad social, y también distorsionado, también llamado-llevado a cabo como colectivización, o cooperativización, o en forma de empresa estatal, llevado en la práctica de las sociedades del “socialismo real“ hasta sus últimas consecuencias, y que de alguna manera se imbrica con la propiedad social, es decir, propiedad estatal, se entiendió en economía política y la ciencia política, como el proceso de estructuración o reestructuración de la economía sobre bases socialistas, pero sin profundizar suficientemente en la participación activa de los trabajadores como productores que conlleva a cambios en las relaciones sociales de producción.
Hechos históricos a tener en cuenta, pues son experiencias histórico-concretas, es precisamente cómo se entendió que debía llevarse a cabo esta socialización, cómo se llevó en la práctica, y que consecuencias produjo. 
El socialismo, entendido como proceso en construcción, depende tanto de la radicalización de la superación de la globalización neoliberal como rasgo central de la organización del sistema económico capitalista mundial, cada  vez mas agresivo, como de la busqueda en estas condiciones de opciones que superen las experiencias historicas conocidas, que no han llevado ni pensamiento crítico ni creador.
La propiedad privada, es un problema clave de la teoría marxista y del funcionamiento de la sociedad; pero en la práctica, no ha estado acompañada de nuevos desarrollos reconocidos y aceptados; sencillamente fue apartada, anulada, quizás pensando que así se resolvía el problema.
Recordemos que la concepción filosófica de la propiedad presente ya en Marx y Engels, es inseparable de una visión de la sociedad en movimiento y desarrollo dialécticos, con la política como uno de sus momentos integradores más importantes, lo que hace de  este terreno elemento central de su obra. Vincula indisolublemente la propiedad y el proceso de dirección social dentro de un sistema totalizador coherente, en torno a un eje articulador: la resolución de la contradicción  dialéctica  enajenación- emancipación.

“Pero, no puede haber humanismo diferente, si son desestimadas, teórica y prácticamente, una y otra vez las formas subjetivas de existencia de los intereses económicos, y el papel de estos en la disposición de la conciencia y conducta de los productores; que, ni se asocian, ni se reconocen sus intereses como necesidad concientizada, como actividad subjetivo-volitiva de los hombres. De esta manera la realidad económica es sólo objeto, y la economía política del socialismo, en su teoría, no llegó a incluir la subjetividad de los agentes del sistema de relaciones de producción. El hombre real es sustituido por un hombre ideal, manejado por cifras macroeconómicas.” (“Cuba: propiedad social y construcción socialista” (García Brigos, J. et al. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2012)
Otros, interpretan la liberación de las fuerzas productivas sólo, prioritaria y fundamentalmente en función de la PyME, lo que representa también una visión no sólo reduccionista, sino irreal, por la magnitud en la estructura de propiedad, y el lugar que ocupa la empresa estatal y propiedad social en la sociedad y las políticas estratégicas. Recordar también que la PyME, como empresa y como forma organizativa, de gestión de propiedad privada, puede adoptar diversas formas jurídicas.
Otros más, con buenas intenciones y una crítica práctica proponen PyME como una forma complementaria, como sistema particular de relaciones, posibles y necesarios de regular (de hecho ya se regula la concentración, acumulación), también en funcionamiento, tamaño, empleo, medios a disponer, financiamiento, beneficios, impuestos, hasta de socialización, vías de encadenamiento con otras formas de propiedad. Y sobre todo, proponer las actividades priorizadas.
Pero la regulación no debe anular las que se consideran ventajas de las PyME, como son la flexibilidad, dinámica para aprovechar nichos de mercado y posicionarse, rapidez en las decisiones, cercanía a los clientes, aumento del nivel de competitividad y rentabilidad,
En resumen, emplear su potencialidad para dinamizar la economía, y liberar las fuerzas productivas, a partir precisamente de una situación creada con el TCP, y desarrollo de una parte de este, y de otras medidas, hasta las últimas aprobadas, que ya de cierta forma preparan las condiciones para la implementación de PyME privada. Recordar a Marx, cuando señaló que la propiedad privada "basada en el trabajo personal del productor" se transforma en otra fundada en la "explotación del trabajo ajeno". Por tanto, se impone su regulación. ¿Profundización de las diferencias? Si, pero con ganancias superiores para la economía y la sociedad.
Veamos entonces el trabajo como punto de partida de la propiedad; ya hoy existen poseedores de propiedad y trabajadores sin propiedad, y no sólo ni primero en TCP, se da la relación capital-trabajo. ¿Cómo llamar al TCP, fuera de esquemas mentales, que tienen 20-30-40 y más trabajadores “cuentaspropistas“ contratados, capital y benefícios, pero no reciben el tratamiento de empresa, con sus obligaciones y derechos y posibilidades?
Antes de llegar a la propiedad privada anulada, históricamente violentada, Marx asume tres “tipos“ de comunismo; “La relación de propiedad privada persiste como la relación de la comunidad al mundo de las cosas“ o comunismo crudo o imperfecto, “propiedad privada material, inmediatamente perceptible, es la expresión perceptible material de la vida humana enajenada“ analizado por Mezsaros. Para el que quiere un análisis y una reflexión más profunda puede leer el libro  “Cuba: propiedad social y construcción socialista” (García Brigos, J. et al, con sus 500 páginas, que contienen 773 citas y notas, y 775 bibliografía revisada).
„Cuando Marx señala que la propiedad expresa: “…(..).. las relaciones de los individuos entre sí, en lo tocante al material, el instrumento y el producto del trabajo”, nos llama ante todo, una vez más, a ver la propiedad como un sistema, esencialmente dinámico, en movimiento, un proceso, como totalidad...“ (idem) (el subrayado es nuestro)
“..(.)..dentro de esa necesaria visión y enfoque práctico de la propiedad como totalidad, dentro de la propiedad como sistema, resultan especialmente significativas las insuficiencias en lo concerniente al contenido que debe ser recogido por  la categoría propiedad social...“(idem)
“Las bases erróneas, o cuando menos limitada, de contraposición entre propiedad privada y propiedad social, deben ser superadas, y esto tanto  entendiendo sólo propiedad como posesión,  como la limitada expresión de la propiedad solo en cuanto a la relación del productor respecto a los medios de producción“ (idem)

”Sin ignorar el lugar determinante del vínculo productor – medios de producción a través de todas sus mediaciones en el proceso reproductivo social, se ha arribado por este camino a concepciones en extremo fragmentadas de la propiedad como sistema dinámico, que limitan la relación con los medios de producción a planos meramente formales, a través de expresiones jurídicas, políticas  o meramente ideológicas” (ídem) 
Sería interesante preguntarnos y responder si ¿El Capital se concibió como un estudio sólo del capitalismo en su conjunto o se pensó como un análisis del capital propiamente dicho? Quizás, de haberlo hecho, las propuestas tendrían un horizonte mucho más amplio del que ha tenido, más allá del capitalismo.
Por eso, debo rendirle homenaje entre otros, a dos autores, con dos textos adelantados como son “Más  allá del Capital“ de  Meszaros, I. y  “Más allá de El Capital. La economía política de la clase obrera en Marx“ de Lebowitz,M.
Si se entiende la propiedad como sistema, expresión filosófica conceptual totalizadora del proceso objetivo de producción-apropiación-reproducción por los individuos de su existencia como seres sociales, pero también en el sentido práctico, la necesidad de verlo todo en interacción e interrelación, y se antienden las relaciones de propiedad que se objetivan en un sistema particular de relaciones sociales, en una  totalidad, que se da en la realidad objetiva, entonces se puede confrontar la cotidianeidad compleja.
Las Hipótesis sobre el desarrollo futuro del sistema de propiedad socialista cubano, contenidas en “Análisis prospectivo del sistema de propiedad cubano: 2015-2020 (IF, 2015), señalan:

h1
La planificación social como construcción colectiva, se consolida como factor
emancipador socialista, eje de la articulación sistemática y sistémica de las
diversas formas de propiedad.
h2
El sistema del poder popular logra el avance necesario en la dinámica real de los vínculos entre los diversos actores a los diferentes niveles y las relaciones entre ellos, desde el papel de los individuos como sujetos activos de la política.
h3
La actividad económica en sus expresiones jurídicas estatales (empresas,
entidades de servicios, asociaciones, y otras) se consolida sistemáticamente como
determinante dentro de la multiplicidad de formas de propiedad en el
funcionamiento de la economía.
h4
Se consolida sistemáticamente el papel de los colectivos laborales en la dirección de los procesos.
h5
La subjetividad se consolida efectivamente como elemento activo a través de sus expresiones en las actividades de generación de bienes y servicios, política, social e ideológica.
h6
Se amplía sostenidamente la inversión extranjera hacia las diversas formas de
propiedad, atrayendo capital, nueva tecnología, y mercados, aún bajo la influencia
del bloqueo de los EEUU
¿Que es importante distinguir aquí? Que las hipótesis 1,2 y 4, NO SON LAS MÁS ACTIVAS. Las hipótesis 3,5 y 6 cubren el 65,27% dentro del sistema analizado. Se dentificaron 3 escenarios que alcanzaron en conjunto más del 80% de cumplimiento (suma de los valores de probabilidad de los escenarios) y se encuentran significativamente correlacionados.
S5 (H4) Un escenario donde deben de cumplirse todas las hipótesis excepto h4 el papel supuesto para los colectivos laborales
S17 (H2) Un escenario donde se cumplen todas las hipótesis excepto h2 el sistema de Poder Popular
S33 (H1) Un escenario donde se cumplen todas las hipótesis excepto h1 referida a la planificación social
En resumen, una cosa es que se cumplan las hipótesis 3,5,6, con el papel supuesto de los colectivos laborales, sistema de Poder Popular y planificación social, y otro bien distinto que las más activas, entre estas la referida a las formas y gestión de propiedad se cumplan sin aquellos.
Desde luego, de acuerdo a las complejidades actuales, se pueden perfilar mejor algunos matices en sus diversidades, sobre todo para un horizonte más lejano, pero en esencia, éstas siguen siendo válidas.
No es posible pensar en la economía nacional, mucho menos su mayor inserción a nivel global de acuerdo a sus exigencias, con los problemas actuales de la economía empresarial, o la tipología actual del TCP. Y, ello incluye, desde tecnología, inversiones, financiamiento, funcionamiento, hasta problema del empleo y su calidad, creación de nuevos puestos de trabajo, acorde a la preparación de la fuerza de trabajo existente y su real potencialidad.
Hoy día, como están las cosas en el mundo, no basta siquiera tener tecnología de punta, para exportar o competir en el mercado mundial digamos; es necesario disponer de esta, pero luego es necesario crear y brindar un producto competitivo propio. Por otra parte, el avance de las tecnologías, la informatización, las redes, posibilita que equipos de 5-20-40 personas facturen decenas y hasta cientos de millones en el año. Desde luego, no se trata de cafeterías y restoranes, sino de alta tecnología.
Hace años están sobre la mesa investigaciones, alertas, y propuestas de elevación de calidad de empleo, como respuesta a las capacidades que se fueron creando. Tener hoy una capacidad informática, IT como se conoce, o tecnología de la información, y no emplearlos en su perfíl, y no crear puestos de trabajo acorde a su capacidad, más allá, en el mejor de los casos, de instrumentar la informatización horizontal, es como no tenerlo, o peor, es como haber invertido recursos sin resultados ni económicos ni financieros ni materiales. Eso es parte de la liberación de las fuerzas productivas.
Recordatorio que hacen algunos autores es que del mismo modo que algunas formas precapitalistas subsistieron subordinadas al modo de producción y apropiación capitalista, ¿por qué no puede subsistir la propiedad privada en la construcción socialista, mediado por el Estado, sobre todo tratandose de una sociedad no-postmercantil, con enajenación aún presente, determinadas relaciones sociales económicas, un concepto orgánico de gobierno aún no del todo desarrollado, y organizado de tal manera que debe buscar una participación amplia y activa de las mayorías en las actividades económicas, sociales y políticas de interés general?
Pero, también hay que aclarar y alertar que la liberación de las fuerzas productivas, vinculado al sistema de propiedad, a la propiedad social, más concretamente a la empresa estatal debe ser prioridad.
Sin este proceso de real flexibilización y otorgamiento de la dinámica necesaria a la empresa estatal que debe ante todo cambiar su concepción y sus métodos de gestión, la “liberación de las fuerzas productivas de propiedad privada“ sería otra cosa.
La socialización de la empresa estatal cuenta entre las propuestas quizás más sólidas, amplias, profundas, numerosas y de larga data, antes incluso del proceso de Perfeccionamiento Empresarial, y a lo largo del mismo, por la importancia como elemento de perfeccionamiento del redimensionamiento, y de elevar cualitativamente la gestión. Siempre se planteó como condición no sólo de la existencia y desarrollo de las PyME privadas, sino para la imprescindible integración de estas formas de propiedad en el sistema de propiedad.
Si se hace un análisis sistémico actual, considerando la propiedad también como un sistema, su prioridad sigue estando en primer lugar, por su importancia, la magnitud, y los cambios necesarios que no se han llevado a cabo, o fueron parciales e incompletos. Este proceso es imprescindible llevarlo a cabo lo antes posible, sin el cual la implementación y desarrollo de las PyME sería como una isla en el oceano, con problemas de inicio de las necesarias alianzas, cooperación, integración con entre todas las formas de proiedad y gestión. Es parte de muchas propuestas que proponen formas de mayor socialización de los medios de producción, y de los procesos de dirección y gestión.
Hoy, muchas empresas estatales “restringuidas“ o “limitadas“, pero que siguen desde hace años con miles de máquinas-herramientas ancladas al suelo a lo largo del país, sin aprovechar, sin producir, o subutilizadas, claman por todos los elementos económicos y financieros conocidos por su redimensionamiento y puesta en explotación.
La forma organizativa y de gestión que representa PyME (también de propiedad privada), como necesidad de la reestructuración y redimensionamiento de la empresa estatal, desde siempre sobredimensionada de acuerdo a nuestra escala, de acuerdo a su tipología de los años 80-90, data también de mediados de la década de los 90 del siglo pasado. Esta tipología varía de acuerdo a la región y desarrollo del país, y si se trata de actividades industriales, comerciales, de servicios o agropecuarias.
Ya en esa época se podía encontrar en buena parte de la bibliografía empresarial, como consecuencia de las prácticas y experiencias en el mundo desde la década del 50 .
Luego, se incorpora también como forma de propiedad, se renueva la propuesta a partir de 2010, y en momentos actuales, por condiciones creadas y la propia realidad de los últimos nueve años de implementación y prácticas del trabajo por cuenta propia (TCP), se convierte en necesidad de subjetividades transformadoras, pero también de la economía.