Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 23 de enero de 2023

Empresas con pérdidas: La historia de cuándo acabar. Comentario HHC

Por Katia Siberia

Fotos: Michel Guerra y Katia

La economía no es ciencia ficción, aunque a veces nuestra realidad se empeñe en dibujarle escenas increíbles. Ninguna de las aquí expuestas lo es. Son tan reales como los más de 600 millones de pesos que acumulaban en pérdidas 21 empresas avileñas, al cierre de 2022

Al principio fui la socarrona que repitió la oración anticipando incredulidad.

“¿Cómo? ¿Que la Alimentaria le vende vinagre a la EMBER?”, pregunté y sentí que vociferaba hasta los signos de interrogación.

La idea me parecía la de un olmo dando peras. La de una Industria, impedida de panes y dulces, que se iba a bailar a casa del trompo. Y el trompo, por supuesto, era la Empresa de Bebidas y Refrescos (EMBER). El baile, el vinagre.

Donde alguien pudiera decir encadenamiento, actividades secundarias o ampliación del objeto social, yo veía, en primer lugar, un camino “obligado” por la ausencia de harina y azúcar. Porque si la Empresa Provincial de la Industria Alimentaria recibiera las 29 toneladas diarias de harina y las 50 mensuales de azúcar —e incluso pudiera acceder a más yuca para convertirla en harina—, probablemente no aparecería en este reportaje. Sus nuevos “objetos” hubieran tributado a ampliar sus utilidades, no a reducir las pérdidas.

Sortearlas terminaría siendo casi una hazaña laboral, un premio de innovación que le sería entregado la semana pasada, y un monto recortado de 34 millones de pesos a 14 millones. Hasta ahí redujeron sus pérdidas. Hicieron añicos sus predicciones entre el vinagre, la harina de yuca, las chicharritas de plátano, el sirope off derivado de la melaza, y otras alternativas que ni así impidieron que unos 300 trabajadores, de los más de 1700 que aún se empeñan, se quedaran laborando.

Cansados de ganar poco más de 2000.00 pesos cada mes, y durante todo un año, fueron a “salvarse” a sí mismos. Ninguno se quedó a intentar revertir la tendencia negativa y cabría preguntarse si hubieran podido, si estaba, literalmente, en sus manos.

Parece que no.

“Ya en febrero me van a volver a sentar en el grupo de las empresas con pérdidas”, dice enjuto Rafael Pina Jova, el director que asumió las riendas de la Empresa Provincial de la Industria Alimentaria, tres meses antes de que comenzara la debacle financiera; o, para ser exactos, de materias primas. Causa primero, consecuencia después.

El lunes 10 de enero, cuando hablamos, todas las dulcerías de la provincia estaban paralizadas. No habían trabajado ningún día del mes. Tres días después, la Fábrica de Conservas La Trocha iniciaba su primer día de trabajo. Era viernes 13 y rompían el maleficio: algo de yuca había entrado y comenzaban su procesamiento hasta dejarla hecha harina.


Hoy la Industria Alimentaria demanda más yuca de la que le llega. ¿Acaso no estaremos en condiciones de suministrarle más?

“¿Y así tú crees que vamos a cumplir los planes, generar ingresos o no tener pérdidas? Me veo sentado en la reunión de febrero, otra vez en el grupo de las empresas con pérdidas, adonde no estará sentado el que no suministró el azúcar o la harina o el combustible…”, adelanta Rafael.

Según su lógica, la falta de gestión que le imputan en algunos análisis, en el actual contexto tendría que significar casi tener su propio central para garantizar su azúcar —“porque hasta el central fuimos y tenían solo una tonelada”—, tener sus propias gallinas para disponer del huevo, tener la tierra para plantar la yuca, porque ni eso han tenido de manera constante.

—¿Que no hay yuca? —pregunté en tono menos dramático, creyendo que el aumento de las áreas significaría per se…

—No, sí hay, pero muchos la venden a precios que nosotros no podemos pagar.

Hay un punto en el que una empresa con pérdidas es una empresa perdida. Entonces, otras articulaciones deben propiciar engranajes en otro nivel

Sin embargo, esa tampoco sería la razón primera de que la Alimentaria se “encadenara” con la EMBER. La historia, en síntesis, luce disparatada.

“Ellos tenían los pomos y nosotros no podemos acceder a las preformas PET, que son en MLC o con respaldo en CL y, si pudiéramos, no tenemos sopladora para obtener los pomos. Antes, cuando nos asignaban pomos en moneda nacional, cada mes comprábamos la cuota permitida, 21 000, en Santa Clara, donde vendían las tapas en paquetes de 5000; por lo que siempre teníamos que quedarnos con 4000, para no dejar 1000 pomos sin tapas. Por eso tuvimos ese ‘excedente’. Al final, nuestro vinagre se ha hecho con semillas de guayaba y de tomate, con frutabomba, con plátano burro, y la EMBER lo ha mezclado con el de ellos. Y con sus pomos y nuestras tapas…”, concluye Danys Enrique Cabrera Rubio, director comercial de la Alimentaria, como si los puntos suspensivos fueran su punto final.


El vinagre, a granel, también ha sido una opción

Demasiados absurdos ha visto para creer que las variables que entorpecen la ecuación de la eficiencia se despejan solo con el empeño de los dolientes. Y Rafael Pina está siendo testigo. A juzgar por la materia prima que tiene aprobada en su plan de 2023, ya prevé que unos 300 trabajadores quedarán disponibles. Perderá otros 300. ¿Con qué manos ideará las nuevas alternativas si las ya aplicadas no le permitieron el salto para poder, al menos, pagarles un salario digno a los que lo acompañan?

Las pérdidas deterioran varios indicadores: la confianza es uno de ellos.

Saga de males en peores

Aunque confianza era lo que le sobraba a La Cuba —dado su histórico esplendor—, el ordenamiento allí elevó fichas de costo y disparó los gastos de productos y servicios que tambalearon sus cuentas hasta que, irremediablemente, terminó en el acápite de las 21 empresas avileñas con pérdidas. De las siete de la Agricultura listadas, ella encabeza el deterioro, con 73 millones de pesos perdidos.

Nadie lo hubiese creído hace dos años. Ahora cualquiera puede decir: era de esperarse. Ya no solo por la pudrición de la papa y la ausencia de fertilizantes en grandes volúmenes para que los plátanos rindieran lo esperado, sino por un indicador que no auguraba un resultado diferente. “Para obtener un peso deben gastar más de cuatro.”

“¡¿Cuánto?!”, dije otra vez en el tono de lo inadmisible, y así me hubiera quedado si el argumento no hubiese venido de Susivey Márquez Toledo, coordinadora de Objetivos y Programas para la Economía en el Gobierno Provincial, y jefa de la Comisión Económica Territorial (CET) que, a inicios de diciembre, escudriñaba La Cuba.

• Lea aquí lo que dijimos entonces

Si fertiliza sus campos, se le disparan los costos y merman sus ingresos. Y si no los fertiliza, pues bajan sus producciones y también las ganancias. Dicho así, en la Empresa Agropecuaria La Cuba no tienen cómo quitarle ceros a los más de 70 millones de pesos de pérdidas que registraban a finales de noviembre.
Periódico Invasor·Katia Siberia

Entonces la deuda cerraba noviembre con 70 millones y ya vemos que en solo un mes (diciembre) sumó tres. Esa es la tendencia, admitiría la especialista, consciente de que “habrá que ver qué producciones son financieramente saludables y hacia ahí enfocar su economía, pero no pueden seguir produciendo para perder”.

Los campos de La Cuba ya no son lo que un día fueron. Lo atestiguan sus veteranos trabajadores

Perdían hasta en los platanitos que le vendían al Turismo y, las razones, según Víctor Limia de la Rosa, especialista de la Dirección Provincial de Finanzas y Precios, iban en dos direcciones. “Costos (indirectos) que no han contemplado o Turismo impuso un precio de compra desconociendo el valor real de lo que sucede en el campo”.

En ese campo, amén de crearse 17 colectivos laborales, vinculados directos a los resultados, a solo cinco les daban sus cuentas.

A juzgar por tal arista, el problema excede la forma de gestionar el surco. Con qué y a qué precio, serían las preguntas. O, como apuntaría Susivey, qué sembramos para ser rentables, al menos.

Esa lógica, sin embargo, tiene un componente político que no siempre se obvia en detrimento de la economía, como ya vemos. Necesidades macro, indicaciones del “nivel central” o planificación centralizada que define que el plátano y la papa de la capital se siembren en Ciego de Ávila, y una parte del arroz que nos comemos, en el Sur del Jíbaro, por ejemplo.

En la concreta: planes y cambios que no se definen en la base, aun cuando las pérdidas se generen allí. Si así no fuera, la Empresa Avícola avileña no estaría incluida en el pelotón de las pérdidas con unos 29 millones.

Su directora, Leyda Martínez Arnáez, lo venía anunciando a Invasor desde octubre, cuando confesara que al intentar evitar las pérdidas, incurría en más. Un callejón ¿sin salida?, pues “el costo por huevo del plan aprobado roza los 2.00 pesos y cálculos recientes lo han llevado a casi 3.00”. En consecuencia, mientras más huevos aportaran al balance nacional de la canasta básica, con precio invariable, más perdían ellos, lamentaba.

¿Y qué deberían hacer? ¿Cerrar las naves donde están las ponedoras y no reemplazar a esas decrépitas y, de paso, disminuir los envíos a otras provincias que comen desde aquí? ¿Fomentar la cría de gallinas semirrústicas —con comida plantada por ellos también—, cuyos huevos (criollos) no constituyen balance nacional y sí pueden comercializarse a la población a precios diferenciados? O sea, que las gallinas de patio “financien” a las cerca de 400 000 ponedoras que aquí se engordan, como promedio, a sabiendas de que tal empeño tomaría años y que no ponen al mismo ritmo.

Ninguna de esas variantes sería tan viable como cambiar de un plumazo la ficha de costo. Ajustar los planes. Facultad que no tiene —ni tuvo— Leyda, la directora avileña.

Tampoco la tuvieron en la Empresa Agropecuaria de Chambas, cuando el conteo real del ganado los hizo percatarse de que los números, con sus planes, decían una cosa, y ellos, en los potreros, tenían otra: 2000 cabezas de ganado menos, sobre las que se calculó su valor en el matadero o el precio de los 550 litros de leche que debía dar cada vaca de las ausentes…, el entuerto llevaría al propio delegado de la Agricultura en ese territorio a preguntarse: “Periodista, ¿y cómo explicamos que nos faltan 2000 reses?”.

Hoy, con casi 26 millones de pesos perdidos, por esa y otras razones, deben estar sacando la primera de las conclusiones: los planes obedecen a una realidad, no a un entusiasmo, un compromiso o a un dato ofrecido sin “ajustar”.

Empero semejante desajuste no causaría el estrago de 69 millones en la Agroindustrial Ceballos. Llevar los números a rajatablas no se tradujo allí en envases para las producciones de un combinado detenido en reiteradas ocasiones. Hace más de un año, antes de que el saldo negativo se afianzara, ya sus directivos hablaban de unos 800 trabajadores que debían quedar disponibles.

El contexto servía de pretexto para que, al calor de los acontecimientos, Alexis Marrero Hernández, presidente de la Asociación de Economistas de Cuba en la provincia se cuestionara “qué tipo de gestión tendrían que hacer los trabajadores de la Agroindustrial para revertir el deterioro, si partimos de que la dirección es colectiva”.

¿Señales o cortinas de humo?

Su interrogante fue el punto de partida de la primera de dos visitas efectuadas a la entidad, como parte de la CET que, en esencia, apuesta por hurgar en las causas y desentrañar posibles soluciones.
“Hacia lo interno poseían una estructura más consumista que productiva y eso tuvo un cambio estructural. Tenían montada su eficiencia en la industria y, no obstante, dependían de la agricultura, donde no lo eran. No había, por ejemplo, quién recogiera la guayaba del campo y los salarios de las oficinas dependían de esa guayaba”, comenta Alexis.

Aun cuando el especialista reconoce que la empresa se ha transformado sin que pudieran revertir el saldo negativo al cierre de diciembre, una reciente estrategia, de cara a 2023 —a la que Invasor todavía no accede— podría significar el despegue. Quizás.

Obligadas están las 21 empresas que cerraron con pérdidas en el territorio, si bien un informe de la Dirección Provincial de Economía y Planificación señala que apenas seis las tuvieron planificadas: Agroindustrial Azucarera Primero de Enero, Azucarera Enrique Varona, Suministros Agropecuarios, Porcino, Acueducto y Alcantarillado, y la Industria Alimentaria.

Las razones esgrimidas grosso modo por miembros de la CET, van desde las dos entidades azucareras que no molieron en 2022, y Suministros, que debió adquirir productos a un precio mayor del aprobado para venderlos; hasta la deficiente gestión de cobro de Acueducto y el bajo nivel de recursos de la Alimentaria.




Fuente: Informe de la Dirección Provincial de Economía y Planificación

Solo Porcino logró escapar de la triste saga y, más allá de reestructurarse, hasta colmenas “se puso a criar”. Los que siguen añorando la carne de cerdo —con toda la lógica de su parte— deberían entender que, para cuando el pienso y las precebas vuelvan a las cochiqueras, la Empresa —con toda la lógica de su parte— tendría que haber sobrevivido, pagado salarios y mantenido sus instalaciones. Generar ingresos mientras, para evitar una recesión dañina en extremo.

El “zapatero a su zapato” carece de fundamentos ante un escenario complejísimo. Y la política de flexibilización de los objetos sociales lo deja muy claro.

No es muy halagüeño el panorama a su alrededor si nos detenemos en otro de los acápites del mencionado informe: de las 80 empresas del territorio avileño, 41 incumplieron sus ventas netas en 2022.

Encima, un dato ofrecido por Yusmey Hidalgo Rodríguez, subdirector de Organización y Retribución del Trabajo, en la Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social, apuntala dicho incumplimiento con una práctica, inconcebible a estas alturas.

“Más de 40 empresas no aplican actividades secundarias; es decir, se mantienen con una única actividad, a pesar de la necesidad de aumentar ingresos, también para distribuir utilidades”, enuncia.
Amén de que podría imputarse falta de gestión, Yusmey considera que el análisis no debe ser lineal ni homogéneo, pues algunas dependen más del combustible o se han visto más afectadas por los apagones, digamos.

Del mismo modo, su razonamiento reconoce a quienes toman la delantera y aplican el Decreto 53 del 2021, que faculta a las entidades a definir el salario de sus empleados, cuando no planifican pérdidas, registran utilidades, aportan por rendimiento a la inversión y disponen de una contabilidad confiable.

Es el caso de la Empresa Provincial de Abastecimiento y Servicios a la Educación (EPASE), una entidad que antes cerraba con 10 millones de pesos y ya hoy cierra con más de 100, declara el subdirector de Trabajo, quien especifica que, en total, solo 14 empresas avileñas aplican ese incentivo: pueden definir sus montos de salario.

Lamentablemente, las generalidades muestran otro rostro. De las alrededor de 1700 entidades estatales del país, más de 500 se promediaron con pérdidas durante cada mes de 2021. El 2022 concluyó con 480, a pesar de que el ministro de Economía y Planificación Alejandro Gil Fernández informara que se aprobó que 87 operaran con pérdidas planificadas.

El hecho de que se vaticinen 83 este nuevo año —apenas cuatro menos— habla de lo previsible de un asunto que solemos “sobrecumplir” con creces. Un preludio del que Ciego de Ávila no es ajeno.

Comentario HHC: Kafkiano el asunto. Esto refleja que no hay análisis económico financiero viable en muchas empresas, que la centralización de precios no funciona, y que la descentralización de la gestión a nivel de base esta maniatada y con absurdos.  
El nivel central del país no puede prever  todas las relaciones económicas que se dan a diario en la economía, por lo que tiene que ser flexible y descentralizar autoridades.
¿ En la agricultura hay cálculos de la capacidad productiva por tipo de tierra, cultivo, con fertilizantes y sin el, con agroecología, con nivel determinado de combustible , con mano de obra especializada o sin ella?.¿ Cálculo de costos fijos, variables, umbral de rentabilidad , con las ventas requeridas, ficha de costos directos e indirectos? ¿ Posibilidad de exportación y autofinanciarse en divisas?
¿ Es correcto planificar pérdidas en una empresa sin agotar las variantes para al menos no tenerlas? ¿ En relación con lo anterior los precios directivos del nivel central obedecen a qué nivel de producción, de costos y gastos por producto? ¿  Qué por ciento abarcan los gastos indirectos?. ¿ No hay inversiones centrales para incrementar la productividad y las producciones de alimentos? 
Por lo que veo, ¿el turismo e inmobiliarias no solo absorven el 40 %  de las inversiones del pais, además impone sus precios a la agricultura ?  Con razón el turismo ingresa mas por Gastronomia que por Alojamiento porque no se ocupan eficientemente los hoteles, a pesar que es, en las habitaciones listas para ocupar, donde radican las mayores inversiones y deberia ser el área de mayor rentabilidad, si se ocuparan eficientemente.
¿ Con el déficit fiscal y productivo que ocasionan las empresas con pérdidas  se puede controlar la inflación? ¿ Cómo se satisfacen las necesidades primarias ? ¿ Cómo se estimulan y garantizan  las producciones asociadas a las mismas? ¿ No podemos invertir en la producción de alimentos parte de los 2 000 millones de dólares que gastamos en importacíon de alimentos , y obtener una producción equivalente o mayor  a la que importamos?. 
Aquí dejo un video con una explicación del punto de equilibrio de una empresa en un escenario de multiproductos. Solo 21 minutos.

Sonambulismo en la montaña de las mega-amenazas

Jan 18, 2023 NOURIEL ROUBINI


DAVOS – Un conjunto de “mega-amenazas” interconectadas está poniendo en peligro nuestro futuro. Algunas de ellas se han venido gestando desde hace un tiempo, otras son nuevas. La inflación obstinadamente baja del período previo a la pandemia ha dado lugar a la inflación excesivamente alta de hoy. El estancamiento secular -un crecimiento perpetuamente bajo debido a una demanda agregada débil- se ha transformado en estanflación, ya que los shocks de oferta agregada negativos se han combinado con los efectos de políticas monetarias y fiscales laxas.

Las tasas de interés que, en algún momento, eran demasiado bajas -o inclusive negativas- ahora aumentan a pasos acelerados, lo que hace subir los costos de endeudamiento y genera el riesgo de crisis de deuda en cascada. La época de la hiperglobalización, del libre comercio, de la externalización y de las cadenas de suministro justo a tiempo ha cedido paso a una nueva era de desglobalización, proteccionismo, relocalización (o “friend-shoring”), comercio seguro y redundancias de cadenas de suministro “por las dudas”.

Asimismo, las nuevas amenazas geopolíticas hacen que aumente el riesgo de guerras frías y guerras calientes y de que la economía global se balcanice aún más. Los efectos del cambio climático se están volviendo más severos y avanzan a un ritmo mucho más acelerado de lo que muchos habían anticipado. Es probable, también, que las pandemias se vuelvan más frecuentes, virulentas y costosas. Los progresos en inteligencia artificial, aprendizaje automático, robótica y automatización amenazan con generar más desigualdad, un desempleo tecnológico permanente y armas más letales con las que llevar adelante guerras poco convencionales. Todos estos problemas están alimentando una reacción violenta contra el capitalismo democrático y empoderan a los extremistas populistas, autoritarios y militaristas tanto en la derecha como en la izquierda.

Lo que yo he llamado mega-amenazas, otros han llamado “policrisis” -término que el Financial Times, recientemente, calificó como expresión de moda del año-. Por su parte, Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, habla de una “confluencia de calamidades”. La economía mundial, nos advirtió el año pasado, enfrenta “quizá su mayor prueba desde la Segunda Guerra Mundial”. De la misma manera, el ex secretario del Tesoro de Estados Unidos Lawrence H. Summers coincide en que estamos enfrentando los retos económicos y financieros más agudos desde la crisis financiera de 2008. Y, en su último Informe de Riesgos Globales -difundido justo antes de que las élites se reunieran en Davos este mes para discutir la “cooperación en un mundo fragmentado”-, el Foro Económico Mundial advierte sobre “una próxima década única, incierta y turbulenta”

En consecuencia, más allá de cuál sea la terminología de preferencia, existe un consenso generalizado de que estamos enfrentando niveles de incertidumbre sin precedentes, inusuales e inesperados. En el corto plazo, podemos esperar más inestabilidad, riesgos más altos, un conflicto más intenso y desastres ambientales más frecuentes.

En su gran novela entreguerras La montaña mágica, Thomas Mann retrata el clima intelectual y cultural -y la locura- que condujo a la Primera Guerra Mundial. Si bien Mann comenzó su manuscrito antes de la guerra, no lo terminó hasta 1924 y ese retraso tuvo un impacto significativo en el producto final. Su historia transcurre en una clínica inspirada en una que había visitado en Davos, el mismo reducto en la cima de la montaña (el Hotel Schatzalp) donde hoy se llevan a cabo las galas del FEM.

Esta conexión histórica es muy apropiada. Nuestra época actual de mega-amenazas se parece mucho más al período trágico de 30 años entre 1914 y 1945 que a los 75 años de relativa paz, progreso y prosperidad posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Vale la pena recordar que la primera era de globalización no fue suficiente para impedir el inicio de una guerra mundial en 1914. Luego de esa tragedia vinieron una pandemia (la gripe española); el colapso del mercado bursátil de 1929; la Gran Depresión; las guerras comerciales y monetarias; la inflación, la hiperinflación y la deflación; las crisis financieras y los gigantescos incumplimientos de pago; y tasas de desempleo por encima del 20%. Fueron estas condiciones de crisis las que apuntalaron el ascenso del fascismo en Italia, del nazismo en Alemania y del militarismo en España y Japón -que culminaron en la Segunda Guerra Mundial y en el Holocausto.

Por más atroces que hayan sido esos 30 años, las mega-amenazas de hoy, en algunos sentidos, son aún más preocupantes. Después de todo, la generación entre guerras no tuvo que lidiar con el cambio climático, las amenazas que plantea la IA para el empleo o las desventajas implícitas asociadas con el envejecimiento de la sociedad (ya que los sistemas de seguridad social todavía estaban en sus primeros días y la mayoría de la gente mayor moría antes de cobrar su primera pensión). Asimismo, las guerras mundiales eran esencialmente conflictos convencionales, mientras que hoy los conflictos entre las principales potencias podrían adoptar rápidamente direcciones menos convencionales, lo que podría terminar en un apocalipsis nuclear.

Por lo tanto, no solo enfrentamos lo peor de los años 1970 (repetidos shocks de oferta agregada negativos), sino también lo peor del período 2007-08 (ratios de deuda peligrosamente altos) y lo peor de los años 1930. Una nueva “depresión geopolítica” está incrementando la posibilidad tanto de guerras frías como calientes que podrían superponerse y descontrolarse fácilmente.

Hasta donde puedo decir, nadie que hoy venga a Davos está escribiendo la gran novela de la era de las mega-amenazas. Sin embargo, el mundo de hoy cada vez más expresa la sensación de premonición que uno percibe cuando lee a Mann. Muchos de nosotros consentimos la complacencia en la cumbre e ignoramos lo que está sucediendo en el mundo real allá abajo. Vivimos como sonámbulos, ignorando cada alarma que se nos presenta delante. Será mejor que nos despertemos pronto, antes de que la montaña empiece a temblar.

Intercambia Díaz-Canel en Argentina con empresarios del país

 




La Habana, 23 ene (ACN) El Presidente de CubaMiguel Díaz-Canel, comenzó hoy su agenda de trabajo en Argentina, con un encuentro con más de 60 empresarios de ese país, de varios sectores económicos.

Según informa en Twitter la Presidencia de Cuba, en la reunión participa el secretario de Planificación del Desarrollo y la Competitividad Federal de la nación suramericana, Jorge Neme.

“En este intercambio, similar al que el Presidente sostuvo aquí en el 2019, se habla sobre: Potencialidades en el desarrollo del turismo; reinicio de los vuelos de Cubana de Aviación; proyectos en el sector agropecuario, de la salud y la biotecnología”, refiere la Presidencia en otro tuit.

 

Jorge Neme visitó la mayor de las Antillas en dos ocasiones durante el 2022, y aseguró que es un gusto cooperar con Cuba y estrechar los lazos que tradicionalmente tienen ambas naciones.

En noviembre pasado, acompañó a una delegación integrada por empresarios, tecnólogos, funcionarios del Gobierno argentino y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que evaluó en Cuba detalles para el comienzo de un proyecto de granos a desarrollarse en la región central, con apoyo del país suramericano.

Díaz-Canel llegó este domingo a Buenos Aires para participar en la VII Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que sesionará este 24 de enero.

domingo, 22 de enero de 2023

Palmares por las nubes (+fotos y video)

 

Escambray se acerca al fenómeno del aumento de precios en establecimientos de esta empresa extrahotelera, una decisión que ha generado malestar en la población

Los comensales han disminuido considerablemente en el Mesón de la Plaza. (Fotos: Vicente Brito/Escambray)

Patricia y Pedro planificaron durante una semana su cena de aniversario, pero, ante lo imposibilidad de adquirir algunos ingredientes, decidieron comer fuera porque les resultaría más económico.

Él, amante de la pizza, y ella, de la fajita de res, se encaminaron hasta un establecimiento de la Empresa Extrahotelera Palmares en la provincia de Sancti Spíritus, donde una nueva lista de precios les dio, en vez de la bienvenida, una cachetada en pleno rostro.

Como por arte de magia, la pizza había duplicado su precio (de 220 pesos a 470), la fajita casi cuadruplicado (de 200 a 700); de igual forma la ración de garbanzo frito (de 65 a 350) y el bisté de res (de 110 a 825); por no mencionar el muy popular plato ternera de la villa, que aumentó de 150 a 1 200 CUP, con idéntico gramaje.

¿Cómo es posible que sean empresas estatales socialistas las que apliquen semejante aumento de precios, si la propia dirección del país encabeza una verdadera cruzada contra la inflación e indica que las empresas no carguen su ineficiencia en los hombros del cliente? ¿Pueden los trabajadores costear un almuerzo o una cena en cualquiera de los establecimientos de Palmares?

Los precios de la mayoría de los productos se han triplicado en enero.

RECTAS SUPERSÓNICAS IMBATEABLES

Sillas y espacios vacíos, trabajadores cruzados de brazos o, en algunos casos, sumergidos en las pantallas de sus celulares ante tanta ociosidad fue parte del panorama que encontró Escambray durante un recorrido por algunos de los establecimientos de Palmares en el municipio de Sancti Spíritus.

Y es que muchas personas miran los precios, pero pocas pueden pagar. Algún que otro transeúnte, ante la propuesta de ofertas, abre la boca como pez sacado del agua y sigue su camino, mientras evalúa cuántos billetes más necesitaría cobrar para disfrutar, por ejemplo, de un plato común en el Mesón de la Plaza, de la ciudad cabecera.

“Desde que comenzaron los nuevos precios, el pasado primero de enero, las ventas aquí han caído en picada y los clientes se quejan con razón”, confiesa Katherine Valdés Zulueta, dependiente integral de dicho establecimiento.

Durante sus 27 años de trabajo en el Mesón ha lidiado con decisiones tomadas en épocas de vacas gordas y también en tiempos de vacas flacas, pero como esta, ninguna: “Imagina que aquí vendíamos como promedio entre 35 000 y 45 000 pesos al día y en la actualidad hemos tenido jornadas de tan solo 5 836 pesos. De los siete días de la semana, tal vez en tres tenemos mejores ventas, en los demás…, bueno, mire cómo está esto”.

Y miro. Son apenas las dos de la tarde de un miércoles de enero y ni un comensal es visible en el salón. Solo mesas y adornos de cocina.


El panorama se repite en el Café Real del bulevar espirituano, donde un pizarrón anuncia precios que, si se han vuelto impagables para quienes viven de un salario, resultan aún más inalcanzables para los ancianos, dependientes de una chequera mínima.

“Tenemos un salón diseñado para 36 personas que casi siempre estaba lleno en el horario del almuerzo, pero hoy vienen menos de 10”, dice Frank Fernández Pérez, cocinero del restaurante. El lugar abre hasta las 10:00 p.m., pero es como un sitio fantasma, porque solo uno o dos clientes lo visitan en la noche, asegura.

En Trinidad no es muy distinto el panorama e impacta, sobre todo, en los clientes nacionales. Casi es mediodía y Escambray recala en El Jigüe, ubicado en una hermosa casona del Centro Histórico. Se extraña el movimiento de meses atrás, cuando no pocos trinitarios elogiaban la calidad y variedad de las pizzas familiares elaboradas en el restaurante. “A esta hora los estudiantes que terminaban sus clases en el preuniversitario compraban una de queso o de jamón, las de mayor demanda”, comenta el administrador, Jesús Antonio Ramonet Rodríguez.

“En cuanto conocimos de la medida se revisaron las fichas de costo de cada plato; incluso, el margen de ganancias no es alto. Lo que encarece las ofertas son los precios que establecen los proveedores, en su mayoría empresas estatales. Nadie compra y vende por el mismo valor y a ello hay que añadirle el resto de los gastos. Aunque son los turistas quienes más acceden a nuestro servicio, también vienen clientes nacionales”, ilustra.

Unos pasos más allá, La Bodeguita del Medio espera a un grupo de vacacionistas extranjeros para el almuerzo; Silvia Gutiérrez, su administradora, afirma que no se han afectado los ingresos, los cuales se cumplen hasta la fecha.

Pero la franquicia trinitaria del emblemático restaurante cubano dejó de ser la bodeguita del barrio. “El arroz y el plato fuerte los teníamos garantizados casi todos los días”, admite Carmen Zerquera, una trinitaria que pagaba 180 pesos por una buena ración de picadillo de res, que ahora triplica el precio.

En la cafetería del Ocio Club, Rosa Calderón revisa la pizarra y pide un batido de helado por el que debe pagar 150 pesos. “Es un lugar muy bonito, con un servicio excelente y variedad de juegos que los niños disfrutan mucho. Los precios están altos, pero tampoco encuentras ofertas más baratas en las cafeterías particulares”.

Al frente de una de las instalaciones de Palmares más visitadas en la urbe sureña, Rubén Ernesto Santander reconoce que la medida pone en jaque al colectivo de esta empresa extrahotelera. “Se han tenido en cuenta todas las variantes en los análisis. No fue llegar y cambiar. Trabajamos con un costo gastronómico; por ejemplo, el helado que comercializamos aquí se compra en MLC a través de Servisa, pero no estamos ajenos a los reclamos del pueblo”, sostiene.

LOS PRECIOS DE PANDORA

Los nuevos precios de Palmares, que, en algunos casos triplican su valor de meses atrás, han desatado la polémica. Clientes, trabajadores, administrativos… exponen sus criterios; Escambray tiene también los suyos, que pone a consideración de Freddy Rendueles Ramos, director de la sucursal espirituana.

De acuerdo con el funcionario, el nuevo esquema de financiamiento fue aprobado por la dirección del Grupo Nacional de Palmares, que anteriormente asumía el valor en CL (capacidad de liquidez) de cada producto, lo cual protegía los precios de venta, pero deterioraba los indicadores de eficiencia e, incluso, disparó las deudas por concepto de compra de divisas.

A partir de la nueva indicación —indica—, el precio definitivo se conforma teniendo en cuenta el componente en CL de los insumos, la tasa actual de cambio de 1 por 120 y el valor añadido en moneda nacional.

“Lo que ocurre es que nuestros proveedores incluyen ese componente en sus ventas y con un porcentaje alto, además. Por ejemplo, todos los cárnicos se compran a través de las empresas estatales de la provincia, al igual que los lácteos, como yogur, queso de crema, queso fundido. Ojalá existiese en el territorio la posibilidad de adquirir productos e insumos en moneda nacional”, asevera el directivo.

Cual caja de Pandora, el incremento de los precios pone en evidencia un proceso inflacionario que reduce cada vez más la capacidad de compra del salario. Y en esa carrera indetenible por ganar más, se desangra el bolsillo de los espirituanos.

LA INFLACIÓN Y OTROS DESASOSIEGOS

Alejandro Gil Fernández, vice primer ministro y ministro de Economía y Planificación, reconoció al cierre del año anterior que, de octubre del 2021 a octubre del 2022, la inflación aumentó casi un 40 por ciento en el país, por lo cual resulta uno de los procesos más complejos de enfrentar y de los que mayor malestar generan en la población.

Al analizar la marcha de la economía y el cumplimiento de las decisiones del Gobierno en la más reciente sesión del Parlamento cubano, Gil Fernández aseguró que la solución no es aumentar los salarios porque esto solo provocaría una subida de precios si no existe más oferta.

Si es imposible subir los salarios y las empresas estatales tampoco detienen el incremento de los precios, llegará el momento en que podamos aspirar a muy poco con los ingresos mensuales.

Es entendible que Palmares y otras empresas estatales necesiten ser rentables y no generar pérdidas a su propia economía ni a la del país, así como cubrir los ingresos y utilidades de sus trabajadores, pero incrementar los precios no debe ser la solución.

Los precios del sector estatal siempre han sido referencia para los particulares y, aun cuando una pizza cuesta 470 pesos en los establecimientos de Palmares, en la mayoría de las paladares y restaurantes privados de Sancti Spíritus, ese mismo plato no supera los 300.


Por una decisión nacional los precios de los establecimientos de esta cadena se han multiplicado

También es necesario tener en cuenta el nivel de vida y el salario promedio mensual de los espirituanos, que no es el mismo de los habaneros, ni el de los matanceros, por citar solo dos ejemplos.

Este tipo de decisiones conlleva un serio análisis del comportamiento del mercado y de los ingresos de las personas en cada territorio.

Podrá Palmares rectificar su decisión o no; pero el hecho de que muy pocas personas pueden hoy degustar sus platos es una verdad incuestionable. ¿Seguirá el círculo vicioso de costos y precios irracionales? El tiempo lo dirá.  

China: zigzagueando

 Por Michael Roberts

China está en serios problemas. Su política de cero COVID ha fallado; la economía se ha desacelerado hasta detenerse; ahora tiene una población decreciente y que envejece rápidamente; está en medio de una crisis de propiedad y deuda; por lo que se dirige hacia un estancamiento permanente del crecimiento de baja productividad como Japón. El liderazgo de Xi está en crisis mientras se agita al cambiar de una política a otra. Y el riesgo es que el 'nacionalismo agresivo' del PCCh conduzca a una acción militar contra el 'democrático' Taiwán, tal como lo hizo Rusia con Ucrania. 

Esa es la línea de los expertos económicos occidentales y los medios de comunicación a diario. Todos estos argumentos se han planteado antes y durante los últimos 20 años o más: a saber, que China está a punto de implosionar y que el control del PC está a punto de colapsar. He brindado respuestas equilibradas a todos estos problemas muchas veces antes, en particular en una serie de tres publicaciones solo en octubre pasado. Entonces, ¿qué puedo agregar a la última ronda de especulaciones de "expertos" sobre el futuro del modelo económico chino?

Bueno, la primera adición obvia es el fin de la política de cero covid de China. Los expertos pintan esto como un fracaso de la política anterior de los últimos tres años. Y, sin embargo, en esos tres años, se salvaron millones de vidas.  John Ross nos ofrece una comparación : si la tasa mundial de mortalidad per cápita por covid se hubiera mantenido tan baja como la de China, solo habría 29.000 muertes por covid en todo el mundo en lugar de 6,7 millones, mientras que en EE. UU. habría habido solo 1.200 muertes en lugar de las 1,1 millones que realmente se produjeron. Tan grande es el impacto de este fracaso de EE. UU. que, después de la pandemia, la esperanza de vida de China, de 78,2 años, ahora es significativamente más alta que la de EE. UU. con 76,4 años.

Al mismo tiempo, China no cayó en una recesión en 2020 a diferencia de cualquier otra economía importante; y, de hecho, aumentó el tamaño de su economía en términos reales y elevó el nivel de vida promedio, mientras que la mayoría de las principales economías capitalistas solo ahora están volviendo al nivel anterior a la pandemia de 2019, ya que ahora experimentan una terrible crisis del costo de vida.

La política de cero-COVID claramente se agotó a fines de 2022. Se estaban extendiendo nuevas variantes de COVID y el gobierno tuvo que ceder en la política, pero al menos ahora la mayoría de la población había sido vacunada y la capacidad del servicio de salud aumentó. si aún es insuficiente para hacer frente al aumento de infecciones. Las muertes han aumentado, pero no se acercan al nivel proyectado por los expertos occidentales.  Lo expliqué en un post reciente.  Veremos si el aumento de casos se acelera durante el feriado del Año Nuevo chino que comienza ahora.

Los medios están dando mucha importancia al hecho de que, por primera vez desde la década de 1990, el crecimiento del PIB real de China este año fue inferior al crecimiento promedio en la región de Asia oriental. En 2022, el PIB real aumentó solo un 3%, muy por debajo del objetivo a largo plazo de alrededor del 5-6% anual.

¿Por qué la desaceleración? Claramente, en los últimos tres años, la política de cero COVID de China desempeñó un papel en la supresión de la actividad económica. Pero China optó por salvar vidas por encima de la expansión económica. La otra razón por la que el crecimiento económico de China ha disminuido es la desaceleración general hacia una caída en el resto del mundo. Las principales economías capitalistas están atrapadas en la congestión de la cadena de suministro, la débil expansión de la inversión y ahora las tasas de interés en aumento y la inflación amenazan con una recesión global absoluta este año. 

Pero China no se dirige a una recesión como las economías del G7. De hecho, tanto el Banco Mundial como el FMI esperan que el PIB real de China aumente más del 4 % este año, mientras que la mayoría de las economías del G7 se contraerán o tendrán un crecimiento cercano a cero. Si tomamos los años 2019-23, la tasa de crecimiento económico de China habrá sido al menos tres veces más rápida que la de EE. UU. y más de cinco veces más rápida que la de la UE, y eso suponiendo que estas últimas economías no se desplomen este año.

Mirando a más largo plazo, los analistas occidentales consideran que China se encamina hacia un crecimiento mucho más lento y esto amenazará el futuro de Xi. Hasta ahora, el récord de crecimiento económico sin precedentes de China se ha basado en altas tasas de inversión y exportaciones de productos manufacturados al resto del mundo. Pero a partir de ahora, los analistas occidentales afirman que China entrará en un período de bajo crecimiento y no escapará de la 'trampa del ingreso medio' en la que están atrapadas tantas de las llamadas economías emergentes. China no se pondrá al día ni siquiera con el nivel del PIB de los EE. UU., como se esperaba anteriormente.

Esta afirmación se basa en dos supuestos. Primero, que el envejecimiento de la población de China y la disminución del sector en edad laboral reducirán las tasas de crecimiento; y segundo, que el modelo de crecimiento chino de alto ahorro y alta inversión ya no funciona. La Oficina Nacional de Estadísticas de China anunció que la población total se redujo en 850.000 en 2022 a 1.41175 millones, la primera disminución en 60 años. La tasa de natalidad en 2022 fue la más baja desde que comenzaron los registros hace más de siete décadas: 6,77 nacimientos por cada 1000 personas, frente a los 10,41 de 2019.   

La ONU ha proyectado que la población de China caerá a 1.310 millones para 2050 y 767 millones para fines de siglo. La estimación para 2050 todavía haría que China sea 3,5 veces más grande que EE. UU., que se prevé que tenga 375 millones de habitantes para entonces. Pero actualmente es 4,7 veces más grande que Estados Unidos. Las estimaciones de la ONU para 2022 también proyectan que India superará a China como la nación más poblada del mundo este año. La población de India actualmente es de 1.4066bn. Pero lo que falta en esa estadística es que India seguirá siendo una población agrícola predominantemente rural muy por detrás de China, ahora principalmente un pueblo urbanizado e industrializado.

Sin embargo, los expertos occidentales siguen dando mucha importancia a la demografía de Chna.  “Este es un punto de inflexión verdaderamente histórico, el comienzo de una disminución irreversible y a largo plazo de la población ”, afirmó un experto occidental en el cambio demográfico chino, Wang Feng, de la Universidad de California, Irvine.  “China no puede depender del dividendo demográfico como motor estructural del crecimiento económico”, dijo Zhiwei Zhang, presidente y economista jefe de Pinpoint Asset Management. El argumento es que China no podrá crecer tan rápido como antes ahora que la población activa está disminuyendo y habrá un aumento insuficiente en la productividad del trabajo para compensar.  He discutido estos argumentos extensamente en publicaciones anteriores .

Los argumentos son débiles y defectuosos.   De hecho, incluso en las medidas ajustadas (A) occidentales (Conference Board) del crecimiento de la productividad laboral durante el período COVID, China lo ha hecho mucho mejor que los EE. UU. 'dinámicos'.

La respuesta al declive demográfico es un aumento de la productividad de la mano de obra existente. Y China está tomando medidas para garantizar precisamente eso. China es líder en robots industriales con un aumento de 69 000 unidades en 2015 a 300 000 unidades el año pasado; aunque, por supuesto, todavía está muy por detrás de los robots por persona, pero por delante de Francia, el Reino Unido y Canadá antes de la pandemia.

A más largo plazo, el FMI pronostica que China crecerá a una tasa moderada del 5% anual. Pero esa tasa seguiría siendo más del doble que la de EE. UU. y más de cuatro veces más rápida que el resto del G7, y eso suponiendo que las economías del G7 no se desplomen en los próximos cinco años.

El otro argumento de los analistas occidentales es que China no puede crecer a un ritmo razonable a partir de ahora, a menos que cambie de una economía orientada a la exportación, de alto ahorro y alta inversión a una economía capitalista tradicional impulsada por el consumidor que existe en la mayoría de los países más importantes. economías capitalistas, particularmente en los EE.UU. y el Reino Unido.  

La base habitual para este punto de vista es que las tasas de consumo personal son demasiado bajas en China y esto frenará el crecimiento impulsado por la demanda. Por ejemplo, tome esta opinión de Chen Zhiwu, profesor de finanzas y economía chinas en la Universidad de Hong Kong. Chen argumenta que, bajo Xi, se han dejado de lado importantes reformas hacia un sector privado más grande, una economía dirigida por el consumidor.  “Las reformas de los 60 habrían ampliado en gran medida el papel del consumo y de la iniciativa privada”  , dice. “Sin embargo, la agenda de reforma orientada al mercado se ha dejado de lado en gran medida. resultando en un rol más grande para el estado y un rol reducido para el sector privado.”   Según Chen, esto significará que la economía de China se estancará a partir de ahora.

Otro analista occidental destacado y ampliamente seguido, Michael Pettis, con sede en Shanghái, presenta  un argumento similar , a saber, que lo que empujará a China al estancamiento al estilo japonés es la incapacidad de expandir el consumo personal y continuar expandiendo la inversión a través del aumento de la deuda. Y solo esta semana, el gurú keynesiano Paul Krugman se unió al coro, hablando de la economía "tremendamente desequilibrada " de China, que Krugman afirma: "Por razones que no entiendo completamente, los formuladores de políticas se han mostrado reacios a permitir que pasen todos los beneficios del crecimiento económico pasado". hasta los hogares, y eso ha llevado a una baja demanda de los consumidores”.

Desafortunadamente, sectores del liderazgo chino, particularmente sus economistas en el sector financiero, aceptan este molesto y estúpido argumento de los expertos occidentales. ¿Cómo puede alguien afirmar que las economías maduras 'dirigidas por el consumidor' del G7 han tenido éxito en lograr un crecimiento económico constante y rápido, o que los salarios reales y el crecimiento del consumo han sido más fuertes allí? De hecho, en el G7 el consumo no ha logrado impulsar el crecimiento económico; y los salarios se han estancado en términos reales durante los últimos diez años (y ahora están cayendo), mientras que los salarios reales en China se han disparado.

Este es el verdadero punto. De hecho, el consumo está aumentando mucho más rápido en China que en el G7 y eso se debe a que la inversión es mayor. Uno sigue al otro; no es un juego de suma cero. El punto de vista de Pettis es un crudo análisis keynesiano que ignora incluso el punto de vista del propio Keynes de que es la inversión lo que hace crecer una economía seguida del consumo, y no al revés.

Y no todo consumo tiene que ser 'personal'; más importante es el 'consumo social', es decir, servicios públicos como salud, educación, transporte, comunicaciones y vivienda; no solo automóviles y aparatos. El mayor consumo de servicios sociales básicos no se tiene en cuenta en los índices de consumo personal. 

China también tiene un largo camino por recorrer en el consumo social, pero está muy por delante de sus pares de mercados emergentes en muchas áreas sociales y no tan lejos de las principales economías del G7, que comenzaron hace más de 100 años. Me remito a los economistas de Citibank en su reciente  estudio en profundidad de la economía china  “ En otras palabras, es muy posible que la economía china brinde mayores oportunidades para el consumo sin que el consumo sea un objetivo específico de la política: el ingreso disponible de los hogares ha estado creciendo más rápido que el PIB en términos reales en los últimos años (excepto 2016), una tendencia que probablemente se extienda en el futuro. Al mismo tiempo, el desbloqueo de los efectos de riqueza debería ayudar al consumidor”.

El verdadero desafío para el futuro económico de China es cómo evitar que gran parte de su inversión se destine a áreas improductivas como las finanzas y la propiedad que ahora han generado serios problemas. Y también, de qué manera se están manejando las crecientes contradicciones entre el Estado y los sectores capitalistas en China en el tercer mandato de Xi.

Y en este tema, es el gran sector capitalista de China el que amenaza la futura prosperidad de China. El verdadero problema es que en los últimos diez años (e incluso antes) los líderes chinos han permitido una expansión masiva de inversiones improductivas y especulativas por parte del sector capitalista de la economía. En el impulso por construir suficientes casas e infraestructura para la población urbana en rápido aumento, los gobiernos central y local dejaron el trabajo a los desarrolladores privados. En lugar de construir casas para alquilar, optaron por la solución de 'mercado libre' de constructores privados que construyen para la venta. Por supuesto, era necesario construir casas, pero como dijo el presidente Xi con retraso,  “las casas son para vivir, no para especular”. 

De hecho  , el llamado de Xi a la 'prosperidad común'  es un reconocimiento de que el sector capitalista fomentado por los líderes chinos (y del cual obtienen muchas ganancias personales), se ha salido tanto de control que amenaza la estabilidad del control del Partido Comunista.   Lo que Xi y los líderes chinos han llamado la  “expansión desordenada del capital”.  El sector capitalista ha ido aumentando su tamaño e influencia en China, junto con la desaceleración del crecimiento del PIB real, la inversión y el empleo, incluso bajo Xi. Un estudio reciente encontró que el sector privado de China ha crecido no solo en términos absolutos sino también como una proporción de las empresas más grandes del país, medido por ingresos o (para las que cotizan en bolsa) por valor de mercado, desde un nivel muy bajo cuando el presidente Xi fue confirmado como el próximo máximo líder en 2010 a una parte significativa en la actualidad. Las empresas estatales aún dominan entre las empresas más grandes por ingresos, pero su preeminencia se está erosionando. Esto está intensificando las contradicciones entre la rentabilidad del sector capitalista y la inversión productiva estable en China. La acumulación de activos financieros y de propiedad basada en un enorme endeudamiento está restando valor al potencial de crecimiento. 

El otro problema es la responsabilidad democrática del gobierno chino. El liderazgo de China no es responsable ante su gente trabajadora; no hay órganos de democracia obrera. No hay planificación democrática. Solo los 100 millones de miembros del CP  tienen voz en el futuro económico de China, y eso es solo entre los primeros. Como resultado, los líderes del PC pasan de períodos de expansión del sector privado y del mercado a períodos de intento de restringirlos y controlarlos. Los trabajadores chinos son peones en este juego. 

Branco Milanovic en una publicación reciente reconoció esto, en lo que llamó el intento de los líderes del PC de mantener 'una línea media', favoreciendo políticas alternativamente pro-izquierdistas y pro-derechistas. Xi ha estado siguiendo el primero hasta ahora, pero ahora hay señales de que el gobierno quiere volver a adoptar políticas pro mercado para conciliar con los intereses occidentales, a medida que el imperialismo estadounidense y sus aliados intensifican su política de contención sobre China.

Y el indicador del último zig zag se encuentra en la asistencia del viceprimer ministro Liu He a la juerga de los ricos en Davos, Suiza. Li dijo a la audiencia de Davos que la iniciativa de "prosperidad común" de Xi Jinping "definitivamente no es para introducir el igualitarismo ni el bienestar". Liu dijo que el punto principal de la estrategia es evitar la polarización, mientras que admitir cierto nivel de disparidad de ingresos y riqueza es inevitable. “Lo que queremos enfatizar es que se trata de igualdad de oportunidades y no de igualdad de resultados”, dijo el viceprimer ministro, sonando como un buen político occidental pro-capitalista. 

Li se reunió en privado con un grupo de altos ejecutivos corporativos en Davos para decirles que la segunda economía más grande del mundo había regresado, en un esfuerzo por reavivar los lazos económicos dañados por la pandemia y las tensiones con Estados Unidos. Les dijo que “Algunas personas dicen que China está tratando de avanzar hacia una economía planificada, pero eso es absolutamente imposible”. La conclusión de los líderes corporativos fue que “Están revirtiendo todo lo que se ha hecho en los últimos tres años; serán favorables a las empresas y [saben] que la economía no puede tener éxito sin el sector privado”.

Ahora está muy claro que EE. UU., habilitado por un consenso bipartidista en Washington, está decidido a detener la actualización tecnológica de China. China ahora es tratada como “un enemigo” de los Estados Unidos. Sin la participación, el respaldo y el control de las organizaciones de trabajadores, el gobierno del PC chino se expone al cerco imperialista. Por lo tanto, los zigzags de la política del PCCh son un desperdicio, ineficientes y peligrosos para el futuro de China.