Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 4 de enero de 2024

Deriva a 180º

Por Juan M Ferran Oliva 

Los buzos regresan gradualmente de profundas inmersiones para reacomodar al cuerpo a las  condiciones de la superficie. El incumpliendo de la descompresión[1], como es llamada esta norma, puede ocasiona lesiones graves.

Al parecer, superar el capitalismo exige también la adaptación paulatina a nuevas relaciones de producción. Hasta el presente el socialismo es un desiderátum que ningún país ha logrado. Lo de la Unión Soviética fue un buen intento[2].

El capitalismo en su etapa imperialista no da más y es preciso cambiarlo. Pero es difícil ponerle cascabel al gato. Parafraseando a Machado, Atilio Borón expresó

Socialista, no hay modelo. Se hace modelo al andar.

Los distintos modos de producción se caracterizaron por el salto de la productividad respecto a los sustituidos. El esclavismo superó a la comunidad primitiva y fue mejorado por el feudalismo y éste por el capitalismo. Hasta el presente ninguno de los supuestos socialismos ha mejorado la productividad capitalista. En consecuencia cabe afirmar que no ha existido un modo socialista de producción. 

Son varias los Estados que  renuncian a la ganancia como objetivo y colocan en su lugar al ser humano. Algunos hubieran calificado como revisionistas de acuerdo con el manual soviético.

Todo indica que  no habrá un formula única y cada país tendrá que diseñar su modelo propio. Será un traje a la medida.

Antes de la hecatombe soviética el mundo se dividía en dos bandos. Comunismo fue el coco adoptado por Estados Unidos para calificar a sus enemigos y amedrentar a quienes coqueteaban con ideas atrevidas. Tras la caída cesó el fetiche. Entonces apelaron al terrorismo como nuevo espantapájaros. Paradójicamente ellos fueron sus mayores promotores y en ocasiones el monstruo creado se les reviró. Remember Osama Bin Laden.

En 1975, tras los cambios estructurales revolucionarios, Cuba adoptó el modelo soviético como solución idónea en ese momento. Ha pasado mucha agua bajo el puente y el actual Partido/gobierno  ha girado 180º respecto a la  anterior estrategia. La siguiente tabla expone el volteo efectuado, al parecer aún incompleto.

Se evidencia la contraposición a la estrategia seguida con anterioridad. A pesar de ello, el Partido/Gobierno insiste en su condición de continuador y rinde culto al pasado. No impugno la propaganda al uso. Los especialistas sabrán lo que hacen. Pero de eso nada.

El enemigo achaca al llamado comunismo todas las deficiencias del momento cubano. Por su parte,  el Partido/Gobierno  carga las culpas al bloqueo. Me pregunto qué pasaría si hipotéticamente éste desapareciera de inmediato.

Se impone un pragmatismo consecuente. El claro objetivo es la sobrevivencia conservando la soberanía que fue el mayor logro de la revolución iniciada en 1959. Lamentablemente, quedó la economía como asignatura pendiente que es indispensable aprobar. En tal propósito se esfuerza el actual Partido/gobierno. Ojalá lo logre antes de que la emigración absorba a todo el personal calificado.

 

Fin 

[1] Es obligada por  un  complejo de reacciones vinculadas al nitrógeno disuelto en la sangre, la presión y otros parámetros físicos. 

[2] El modelo soviético fue una buena intención adoptada por todas las economías centralmente planificadas, la nuestra entre ellas. Surgió durante el Segundo Plan Quinquenal[2]  1933-1937 en la URSS. Los manuales lo santificaron y todo lo que disentía era anatemizado.   El crecimiento extensivo se perpetuó y degeneró en una ineficiencia crónica.  La baja productividad fue su Talón de Aquiles.

La Conceptualización: una mirada desde la perspectiva del desarrollo. Miradas 2023 (II)

Por Dr JUAN TRIANA CORDOVÍ

Introducción

Durante casi sesenta años Cuba ha estado bajo u
n constante proceso de transformaciones. Todas ellas han tenido como finalidad última, la transición socialista. Las transformaciones ocurridas a partir de los años noventa han estado enmarcadas en un contexto cualitativamente diferente y se han caracterizado por «idas y venidas» tanto desde el diseño económico como desde el ámbito ideopolítico.

Este capítulo tiene como propósito presentar de forma sintética la lógica de dicho proceso. En él se expone de forma resumida las características del proceso vinculado a la Actualización del modelo de desarrollo económico y social socialista, y se evaluan sus alcances y limitaciones. Resulta necesario someter los documentos básicos que han guiado dicho proceso a una profunda revisión para su adecuación a la situación actual del país, tanto en el orden económico, como social y político.

La lógica de la construcción de un modelo socialista de desarrollo económico y social

Construir el socialismo desde el subdesarrollo y consecuentemente, alcanzar el desarrollo sobre una base socialista, fue la «idea-fuerza» que alimentó la estrategia de desarrollo de nuestro país durante los primeros treinta años posteriores a 1959, en especial a partir de 1962. Internalizar las ventajas de una sólida relación con la Unión Soviética y el campo socialista, la cual a la vez permitía reducir de modo sustancial los daños del bloqueo de los Estados Unidos, parecía ser la mejor forma de apalancar esos propósitos.

Casi treinta años después y debido a una combinación de factores internos y externos, la realidad del país, a la vez que mostraba significativos avances en el ámbito del desarrollo social, ponía en evidencia la debilidad de su sistema económico y de su capacidad para sostener aquel desarrollo social basado en un modelo de economía que se caracterizó desde mediados de los sesenta por reproducir, de forma incrementada, su dependencia de un solo mercado y de un solo producto, una alta densidad energética, significativa debilidad de su sector externo, incapaz lograr un balance comercial positivo en casi ninguno de esos treinta años, una alta dependencia tecnológica de un solo mercado, muy baja complementariedad de su sistema industrial y, de manera consecuente niveles de pro- ductividad también bajos, lo cual contribuyó de modo decisivo a un estilo de crecimiento extensivo sobre la base de un pleno empleo, sin respaldo en el crecimiento del producto y tampoco con el de la productividad e insumos, por lo general en condiciones ventajosas.

A finales de los años ochenta se genera un nuevo contexto marcado por la disolución del campo socialista y la desaparición de la Unión Soviética. Ello condicionó una revisión relativamente profunda del modelo económico y provocó la adopción de una estrategia y de políticas públicas que pretendía ajustar el funciona- miento de la economía a esas nuevas realidades

Entre ellas en Hidalgo y Triana (2021), se mencionan:

• Apertura a la inversión extranjera.

• Ampliación del trabajo por cuenta propia en activi- dades seleccionadas.

• Creación de unidades básicas de producción coo- perativa, mercados agropecuarios y la entrega de tierras en usufructo.

• En materia monetaria y cambiaria fue necesa- rio adoptar diversas decisiones: legalización de la tenencia y circulación de divisas dentro del país; creación y puesta en funcionamiento del peso cu- bano convertible, bajo un sistema relativamente cercano al funcionamiento de una «caja de conver- sión monetaria».

• Apertura a las remesas desde el exterior.

• Establecimiento de un sistema de dualidad mone- taria (CUP y CUC) y cambiaria con dos tipos de cambio, uno sobre todo, para las relaciones entre las entidades de propiedad estatal y el otro para la población y otras entidades.

• Reorganización de la administración del Estado, proceso en el que se racionalizaron unidades presupuestadas y organismos. Todo ello con el objetivo principal de reajustar los gastos del presu- puesto, redefinir las funciones del aparato de gobierno y reducir plantillas excesivas.

• De manera simultánea, fueron redimensionadas empresas estatales.

Calificado por la Comisión Económica para América Latina como un programa heterodoxo,1 los cambios introducidos permitieron recuperar cierta dinámica de crecimiento económico, sobre la base de crear dos circuitos de economía que funcionaban con monedas diferentes y marcos institucionales —reglas de juego— también diferentes, aunque en general puede afirmarse que el sistema económico en su conjunto disfrutó de mayor flexibilidad y descentralización.

Es posible afirmar que la dinámica de crecimiento alcanzada descansó en ganancias de productividad total de los factores más que en el incremento de alguno de ellos en particular (Doimeadiós, 2005).

El largo camino de la reforma económica que se inició entonces ha estado caracterizado por procesos donde a la apertura hacia una economía más abierta le ha seguido otros períodos en los que el sentido de las medidas y las políticas han sido más bien de signo contrario. Idas y venidas de un proceso, el cual junto a factores internos no solo de orden económico, ha tenido que enfrentar un contexto externo en esencia poco favorable en el cual la relación con los Estados Unidos ha operado como un parámetro de signo negativo.

Tres factores se combinan y permiten aproximar una explicación; el cambio de liderazgo en la conducción del país, la reducción de la dinámica de crecimiento, en parte inducida por la reducción de los apoyos externos y la fuerte crisis de liquidez que a partir de 2008 la economía cubana empieza a enfrentar y que tiene su expresión concreta en la creación de los «certificados de liquidez» como alternativa a la desvalorización del CUC como instrumento de pago de compromisos internacionales.

A partir de 2007 es posible identificar un nuevo momento o fase en el proceso de reforma. Al respecto se señala que entre los años 2007 y 2010 el esfuerzo normativo y de política económica se centró en corregir las fallas del período anterior al adoptar «medidas puntuales» mientras que a partir de 2011, con la aprobación y el inicio del proceso de implementación de los Lineamientos (2011), es posible distinguir un esfuerzo de tipo más programático (Hidalgo y Triana, 2021).

Lineamientos, Conceptualización y Plan de Desarrollo Económico y Social

El proceso de Actualización de la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista, tiene su punto de partida en el VII Pleno del Comité Central del Partido.2 Se presenta allí una primera propuesta de Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución. Después de una am- plia consulta popular que introdujo cambios, algunos de ellos significativos, esta propuesta se aprobó por el 6to. Congreso del Partido Comunista de Cuba, en abril de 2011 y luego fue refrendada por la Asamblea Nacional del Poder Popular y los subsiguientes congresos del Partido Comunista de Cuba.

En la Actualización, estos tres documentos han jugado un rol determinante. Los Lineamientos, a la vez de ser un diagnóstico de los problemas de la economía nacional, trazaron las líneas fundamentales de las políticas, mientras, la Conceptualización, delineó el modelo de economía y sociedad al que se aspiraba y sus conceptos asociados y por último, el Plan 2030 ha intentado concretar a través de macroprogramas los objetivos y metas planteadas.

De otra parte, fallas estructurales no resueltas desde décadas anteriores, el bloqueo incrementado que la administración del presidente estadounidense Donald Trump (2017-2021) adoptó,3 y los efectos de la pandemia de la covid–19; sumado a deficiencias en la adopción de políticas, han provocado que la economía nacional exhiba el peor desempeño de estos sesenta años, tal como se muestra en la ilustración 1.

Ilustración 1. Evolución del PIB a precios constantes


Fuente: Elaboración propia en base a ONEI (2021).

De esta suerte, dado esos resultados y los profundos cambios del entorno, conviene preguntarse entonces si resulta o no necesario repensar las bases conceptuales que sustentan el desarrollo «deseado».

Las diferencias del contexto y las diferencias conceptuales

Sin dudas existen diferencias sustanciales entre aquellas condiciones bajo las cuales se elaboraron los primeros documentos y las presentes hoy, tanto en lo relacionado a lo que ha ocurrido y ocurre dentro del país, como a aquellas otras externas sobre las cuales los márgenes de acción de Cuba y en especial del gobierno cubano son significativamente reducidos.

Desde la perspectiva interna, el reinicio del proceso de reformas en 2008 estuvo precedido por una dinámica de crecimiento muy diferente a la actual. La ilustración 2 muestra dicha situación.

Si bien es cierto que desde 2006 la tasa de crecimiento del PIB se ralentiza, debe observarse que el promedio del período alcanzó el 7 %, mientras muy diferente a lo que ocurre en este último quinquenio 2016-2021.

Se debe considerar también los importantes cambios que se producen en la política económica entre 2004 y 2008 en cierta medida impulsados por la aparición del «mercado» venezolano, el cual se convierte en el apoyo financiero más importante que Cuba va tener y el cual, de alguna manera, repite un esquema de relación económica parecido al que tuvo Cuba con la Unión Soviética.

Ilustración 2. Comportamiento del Producto Interno Bruto


Fuente: Elaboración propia en base a ONEI (2011).

La holgura de liquidez que produce esa relación fue un factor decisivo para impulsar la adopción de un grupo de medidas y reforzar otras que se implementaron en el contexto de la «Batalla de Ideas». Esas medidas si bien no cambiaron de manera radical el sentido de la reforma; sí indujeron una considerable ralentización de la misma.

La adopción de la cuenta única,4 y la reducción sustancial de la «autonomía» concedida a un grupo de empresas en el período posterior a 1993 caracterizan estos años inmediatos anteriores a 2007. La reducción de la dinámica de crecimiento que ocurre desde 2006 hasta 2009 es una señal de los efectos producidos por aquellas medidas.

Los eventos decisivos ocurridos en el período 2014-2017 generaron un entorno propicio para la profundización de las reformas, entre ellos, el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos, la renegociación de la deuda externa, el crecimiento de los arribos de turistas al país y el levantamiento de la llamada «Posición Común» de la Unión Europea hacia Cuba. En este mismo período, se culminan documentos esenciales en la proyección de desarrollo de Cuba.5

En los años inmediatos antes de la pandemia de la covid-19, la proyección de desarrollo tiene en cuenta un contexto internacional tenso, pero mucho menos agresivo que en años precedentes.

Mientras, el desempeño de la economía seguía mostrando debilidades significativas, reflejadas en una baja tasa de crecimiento económico: entre los años 2016 y 2020, el crecimiento promedio del PIB a precios constantes fue del –0.2 %. Se reconocen un grupo importante de debilidades:

• Baja capacidad de los «sectores líderes» de generar ecosistemas que permitan aprovechar a plenitud sus potencialidades y generen «derrames» hacia otros sectores.

• Elevada obsolescencia tecnológica de una parte sustancial del sistema productivo, tanto agrícola como industrial.

• Inadecuados incentivos a la innovación, al incremento de la productividad y al cambio tecnológico.

• Insuficiente formación bruta de capital (FBC), baja tasa de inversión y problemas en su asignación sectorial.

• Persistencia de un círculo vicioso entre la dependencia de la dinámica del PIB y las importaciones

• Débil desempeño de las exportaciones y reducida capacidad de importación.

• Tendencia en todos los actores económicos —familias, empresas, gobierno— a utilizar los ingresos en el consumo más que en el ahorro.

• Débil flujo de financiamiento externo, en forma de créditos e Inversión Extranjera Directa.

• Tejido empresarial con baja competitividad y baja integración interna (Triana y Blanco, 2021, págs. 22-23).

En síntesis, la estrategia adoptada y las políticas asociadas a ella no lograron promover las transformaciones radicales necesarias para revertir la situación de estancamiento económico y aproximar al país a la visión de- finida varios años antes.

La relación entre la Conceptualización y el Plan 2030 quedó expresada de la siguiente forma: «La Conceptualización porque expresa, con una visión de futuro, el modelo económico y social que resultará de la Actualización; y el Proyecto de Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030: Propuesta de Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos, porque expone las bases del referido Plan, cuyo cumplimiento contribuirá a alcanzar, en el largo plazo, dicho modelo» (Partido Comunista de Cuba, 2017, pág. 2).

De donde puede afirmarse que la Conceptualización puntualiza la visión de país, mientras que el Plan, es el vehículo a través del cual se alcanzaría aquel modelo diseñado en la Conceptualización.6

De igual manera, en el documento de 2016 se identifican las fortalezas de la nación entre las cuales se mencionan las «capacidades potenciales de la economía cubana para lograr su desarrollo e inserción internacional competitiva, tales como los recursos humanos formados por la Revolución, con un elevado nivel de instrucción general; posibilidades del desarrollo de servicios internacionales de salud y del turismo, de fuentes renovables de energía, de producciones agroindustriales, y el nivel alcanzado por la ciencia, la tecnología e innovación en determinados sectores y actividades generadoras de alto valor agregado» (Partido Comunista de Cuba, 2017, pág. 2).

Sin embargo, la evidencia de estos casi seis años confirma que no ha sido posible aprovechar aquellas fortalezas, ya sea por el impacto de factores externos o por debilidades asociadas a las políticas puestas en práctica.

Hoy el país enfrenta la mayor ola migratoria de su historia compuesta en lo fundamental por jóvenes — hombres y mujeres en edad productiva— con un grado de instrucción relativamente alto; la exportación de servicios profesionales, sobre todo de médicos ha disminuido y depende en lo esencial de acuerdos de gobierno (Torres Pérez, 2021); mientras que no se ha logrado construir un modelo de negocios adecuado para la expansión del turismo de salud en la modalidad 4 (presencia física); el turismo, afectado por factores externos y por conocidas debilidades internas no alcanza a competir con sus pares del Caribe por los mercados internacionales (Figueras y Pajón Espina, 2021); las fuentes renovables de energía apenas alcanzan el 5 % de la generación y el programa de construcción de centrales bioenergéticas asociadas a la producción azucarera está muy lejos de lo planeado; las producciones agroindustriales exhiben con probabilidad uno de los peores desempeños de su historiay se han convertido en una de las grandes debilidades de la economía, al tiempo que comprometen la seguridad alimentaria al provocar mayores niveles de importación (Anaya Cruz y García Álvarez, 2021), aquejadas por la obsolescencia tecnológica, bajos niveles de inversión y bajos incentivos salariales.

Mientras, el nivel alcanzado por la ciencia, resultado de décadas de inversión desde los inicios de la Revolución, está comprometido debido a la emigración del personal científico, en especial de jóvenes, hacia otros sectores o hacia otros países, con lo cual el reemplazo no se garantiza.

Asimismo, se manifiestan bajos niveles de inversión en ciencia y tecnología, retraso tecnológico de los laboratorios y lentitud para cambiar de un modelo «ofertista» hacia uno de demanda —en lo fundamental porque los posibles demandantes, la empresa estatal socialista aun no siente la necesidad de innovar, debido entre otras razones a un modelo altamente centralizado de planificación y a la falta de competencia en la economía nacional— no contribuyen a ganancias de competitividad ni a un cambio radical en la inserción internacional.7

La actualización de la Conceptualización

En el 8vo. Congreso del Partido Comunista de Cuba se produce una actualización de la Conceptualización. El mundo había cambiado y Cuba también lo había he- cho.

En la evaluación realizada en el 8vo. Congreso sobre la marcha del proceso de Actualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista, al tener en cuenta las 244 políticas aprobadas desde el 6to. Congreso y la implementación de los Lineamientos actualizados en el 7mo. Congreso, se reconoce que el 30% fueron implementados, el 40% se encontraban en implementación y el 30% restante estaban en la etapa de propuesta y aprobación.

En el documento aprobado en 2021 se reitera el rol principal de la Conceptualización: «La misma sirve de guía para avanzar hacia la materialización plena de la Visión de la Nación: soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible, mediante el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social a largo plazo, y otras acciones» (Partido Comunista de Cuba, 2021, pág. 16).

Lo primero que destaca de la Actualización de 2021 es la diferencia entre el proceso de creación del primer documento y este segundo donde se intenta actualizarlo. En efecto, mientras que el primero fue sometido a un amplio debate, lo cual permitió enriquecerlo, esta nueva Conceptualización actualizada careció de aquel amplio debate, ni tampoco fue sometida a discusión entre toda la membresía. El documento de 2021 sigue casi la misma estructura del anterior, cuatro capítulos, con algunas precisiones en los títulos y la adición en el capítulo 2 de un epígrafe correspondiente al sistema de entidades de carácter empresarial. A la vez introduce un cambio importante en uno de los conceptos claves, el de medios de producción fundamentales.

En el documento aprobado en 2016 se definía «el carácter de fundamental de un medio de producción radica en su papel estratégico en el desarrollo económico y social, la vitalidad, sostenibilidad del país y la seguridad nacional» (Partido Comunista de Cuba, 2017, pág. 8) y se añade «la consecución de los objetivos del desarrollo socialista se garantiza mediante el poder económico que otorga la propiedad sobre estos medios, la trascendencia social, cultural y política del tipo de bienes y servicios que producen, su impacto sobre el empleo y toda la economía» (Partido Comunista de Cuba, 2017, pág. 8).

En la Actualización de 2021 los medios de producción fundamentales son definidos como «aquellos que facilitan al Estado socialista conducir el desarrollo económico y social. Su composición específica está determinada por las condiciones existentes en cada período» (Partido Comunista de Cuba, 2021, pág. 27). La diferencia entre ambos documentos no es menor, con relación a este concepto clave. La definición de 2021, pone en manos del Estado decidir, qué es o no es, un medio de producción fundamental, con lo cual le otorga mayor flexibilidad para conducir las transformaciones necesarias; y a la vez introduce un elemento de subjetividad importante. Lo segundo que destaca es la evaluación del propio proceso de transformación emprendido en el 2016. En la introducción se reconocen los siguientes problemas/debilidades/fallas (Partido Comunista de Cuba, 2021):

• No ha sido posible avanzar al ritmo necesario ni realizar todas las transformaciones requeridas.

• Se agudizaron problemas estructurales propios de la condición de economía subdesarrollada.

• Permanencia de desequilibrios económicos.

• Las disponibilidades y las necesidades de divisas.

• Las demandas crecientes y la insuficiente oferta de bienes y servicios.

• Tendencias adversas entre las importaciones y las exportaciones.

• No correspondencia entre el trabajo aportado y su remuneración.

• Baja productividad e ineficiencia, con énfasis en el sector agropecuario.

• La obsolescencia tecnológica de la planta indus- trial y de la infraestructura.

• La dependencia excesiva de fuentes no renova- bles de energía.

• Los limitados encadenamientos productivos.

• Riesgos y daños medioambientales.

• Falta de organización, disciplina, exigencia y con- trol incluido el proceso inversionista.

• Limitaciones económicas para la satisfacción de múltiples necesidades.

• Impactos negativos de la dualidad monetaria y cambiaria.

• Desplazamiento de trabajadores a actividades de menor calificación pero mejor remuneradas o hacia el exterior.

• Diferencias económicas y sociales no provenien- tes del trabajo aportado.

• El desinterés por trabajar con eficiencia, manifestaciones de individualismo; burocratismo, corrupción, delitos, indisciplinas, desviaciones y formas de marginalidad social.

De igual forma se identificaron un grupo de fortalezas y oportunidades (Partido Comunista de Cuba, 2021):

• La unidad del pueblo cubano.

• El ejemplar legado histórico del Comandante en Jefe.

• El respaldo mayoritario del pueblo a su Partido único.

• La firmeza de los valores esenciales arraigados.

• La actitud de las jóvenes generaciones de vanguardia.

• La universalidad de la política social.

• Organización y coordinación de las instituciones armadas.

• Un sistema legal confiable.

• El Sistema de Defensa Civil integrado por todas las fuerzas.

• Activa y diversa sociedad civil, preparada y organizada.

• Capacidades potenciales y ventajas naturales del país.

• Capacidades creadas para la inserción internacional competitiva; en primer lugar, el potencial humano.

• Sistema de ciencia, tecnología e innovación.

• Prestigio y reconocimiento internacional.

Dicha evaluación pone de manifiesto:

• La estrategia asumida en 2016 no ha podido cumplir los objetivos trazados, tampoco aquellas otras adoptadas en 2020 como respuesta a las excepcionales condiciones generadas por la pandemia de la covid–19.

• Lejos de haber avanzado en la eliminación paulatina de fallas estructurales, las mismas se han agudizado.

• Las políticas económicas adoptadas han sido insuficientes y han carecido de la coherencia, la consistencia y la secuencia debidas.

• A la luz de los acontecimientos de los últimos años es necesario hacer una profunda evaluación de las fortalezas que permita entender su alcance actual y sus nuevas cualidades.

El tercer aspecto es la diferencia en cuanto al contexto externo e interno. Desde el ámbito externo pueden mencionarse los siguientes: pandemia de la covid-19, bloqueo incrementado, cambios en el contexto regional, destacando cierta tendencia de centroizquierda en América Latina, proliferación de conflictos a escala regional, elevada incertidumbre en el comportamiento de los mercados internacionales, crisis e inflación.

En el ámbito interno los cambios son significativos. El fracaso de la Tarea Ordenamiento y los «daños colaterales» provocados; el bajo nivel de respuesta de la empresa estatal, la misma que es identificada como decisiva para el éxito de la reforma; el creciente papel de las formas de gestión no estatales; un proceso inflacionario que no ha podido ser controlado y que ha impactado de forma muy negativa en los ingresos de los ciudadanos; la incapacidad para lograr mejoras sustanciales en la oferta; el regreso a la dolarización, que comenzó incluso antes de la Tarea Ordenamiento; la existencia de al menos tres tasas de cambio y los costos asociados a ello; una masiva ola migratoria con elevados costos sociales y económicos en el corto y mediano plazos; los recientes problemas con la infraestructura energética; el incremento de la desigualdad; los sucesos del 11 de julio de 2021 y otros más recientes, junto a una poderosa campaña mediática en contra; forman parte también de la realidad de hoy, muy diferente a la de hace cinco años.

Estos hechos hablan por sí mismos de la poca efectividad de la estrategia y de su implementación. Las continuas actualizaciones realizadas,8 han sido en lo fundamental, una respuesta al empeoramiento de la coyuntura, más que una revisión profunda de la misma. Una revisión que: i) internalizara en los cambios en el contexto externo e interno, y ii) condujera a repensar la visión de país, los ejes estratégicos y los sectores identificados como tal, donde lejos de ser re- ducidos —para concentrar los esfuerzos en aquellos decisivos—, fueron incrementados, lo cual provoca una dispersión del esfuerzo y de los pocos recursos existentes. En ese sentido se plantea: «el contenido de una estrategia, cualquiera sea su objeto: comprometen importantes recursos, resultan pocas, abarcan a todo el sistema dirigido, se adoptan bajo incertidumbre con un alto riesgo y sus efectos más significativos no se aprecian de inmediato» (Triana y Blanco, 2021, pág. 25).

Según se declara en la Conceptualización, la visión de nuestro país se resume en una nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible (Partido Comunista de Cuba, 2017). En tal sentido resulta necesario definir y acotar cada uno de los elementos de aquella visión,9 consensuada hace más de cinco años.

Un lustro después de haber comenzado su implementación no es posible afirmar que hoy estemos más cerca de la visión de país asumida en 2016. Una contrastación entre la aspiración expresada en la visión y los resultados, confirma lo antes planteado. No es que Cuba sea hoy menos soberana, independiente o socialista, sino que los fundamentos en los que esos atributos se sostienen se encuentran debilitados por el mal desempeño económico de los últimos cinco años, y sus consecuencias en el orden social y político.

¿Qué entender por prosperidad en un país subdesarrollado y bloqueado, cómo medirla? ¿Qué significa ser sostenible en términos políticos, económicos, ambientales, sociales, demográficos? ¿Cómo consolidar nuestra independencia en un mundo cada vez más interdependiente, en el que «lo global» se ha convertido en el denominador común y la unipolaridad va siendo sustituida lenta pero inexorablemente por una multipolaridad manejada por grandes grupos de países?

Reflexiones finales

La breve síntesis histórica del proceso de reformas/ transformación permiten corroborar la débil consistencia de los procesos transformadores que Cuba ha experimentado a partir de 1990. Han existido marchas y contramarchas, que no solo han costado en términos de PIB, sino también, en la generación de incertidumbres poco propicias para la creación de un ambiente de crecimiento económico que conduzca hacia el de- sarrollo del país.

A pesar de la frecuencia tan alta en que la estrategia aparece mencionada a nivel institucional, no existe un documento formal y público que permita contrastar las propuestas y los resultados. Tampoco se ha presentado públicamente una valoración en términos monetarios del costo de implementación de la estrategia propuesta.

Es comprobable la poca capacidad demostrada de la estrategia asumida para erradicar fallas estructurales de larga data; lo cual no solo se debe a restricciones financieras, sino también a: incoherencias manifiestas, demoras en la adopción de determinadas polítcas y errores de secuencialidad de las mismas.

Una evaluación combinada de: i) las debilidades reconocidas en el documento de la Conceptualización (2021-2026), ii) del contexto internacional y iii) de los cambios ocurridos en la economía y la sociedad cubanas en los últimos años; inducen a pensar en la necesidad de introducir cambios raigales en aquellos documentos, o producir otros nuevos más cercanos a la realidad que vive Cuba hoy, los cuales permitan conducir al país por la senda del desarrollo económico.


Bibliografía

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Triana Cordoví, Juan y Ricardo Torres Pérez. «Políticas para el crecimiento económico: Cuba ante una nueva era». Brooking Institu- tions. 24 de octubre de 2013, en https://www.brookings.edu/wp-content/uploads/2016/06/politicas-crecimiento-economico-cuba-cordovi-perez-2.pdf (último acceso: 2 de julio de 2023).

Citas

1 Se caracterizó por transformaciones en la economía y por cier- ta descentralización financiera, junto a una cautelosa descentralización de la planificación, también por mayor presencia de las relaciones monetario-mercantiles y por la de la diversificación de las formas de propiedad, en especial, empresas de propiedad mixta y mayor presencia del trabajo por cuenta propia. En la esfera de la distribución, aunque el Estado conti- nuó con su vocación social, tienen menor peso mecanismos de distribución igualitarios, se hacen mayores y más evidentes las diferencias sociales y se da un deterioro en los servicios bá- sicos. Desde el punto de vista del sector externo se diversifican mercados y fuentes de ingresos externas.

2 Realizado el 29 de julio de 2009.

3 No solo es la cantidad de medidas implementadas (más de 240) sino el carácter «quirúrgico» de las mismas.

4 «Una de las grandes rectificaciones que hicieron el Partido y el Gobierno fue esa de poner fin a la prerrogativa de 3 000 ciudadanos de administrar divisas del país, si contraían deudas —podían contraer una deuda de tal y más cual volumen—, nadie aseguraba si podían pagarla o no; cuando llegaba la hora de pagarla, porque podía ser una inversión innecesaria o disparatada, o subjetiva, el Estado tenía que pagarla, y si el Estado no la pagaba su crédito se afectaba considerablemente» (Castro, 2005).

5 En el 2017, el III Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, del 7mo. Congreso del Partido Comunista de Cuba, aprobó los Lineamientos (actualizados), la Conceptualización y las Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030.

6 Resulta interesante también el hecho de que nunca se presen- tó de manera pública y formal un documento que contuviera la Estrategia de desarrollo como tal.

7 Sin dudas el Polo biotecnológico es la excepción. Sin embargo, no ha sido posible extender ese «modelo» hacia el resto del sistema.

8 Se refiere a «Cuba y su desafío económico y social: Síntesis de la Estrategia Económico-Social para el impulso de la economía y el enfrentamiento a la crisis mundial provocada por la covid–19» (Ministerio de Economía y Planificación, Cuba, julio, 2020) y «Actualización de la Estrategia Económica y Social» (Ministerio de Economía y Planificación, octubre, 2020).

9 Por ejemplo: ¿Qué y cómo entender la soberanía en el siglo XXI? ¿Cuál es la relación entre la soberanía política y las otras dimensiones de la soberanía: económica, tecnológica, etc.?

Continuará

miércoles, 3 de enero de 2024

El “problema matemático de Napoleón” y algunas experiencias de la planificación burocrática en Cuba

Por  Luis Gutiérrez Urdaneta y Humberto Herrera Carlés

A raíz de la publicación del artículo: “El problema matemático que a Napoleón le urgía resolver y que tiene aplicaciones en economía, meteorología e IA”, de Margarita Rodríguez Bole, nos vino a la mente a ambos, nuestra experiencia personal en la aplicación del problema de transporte y la indiferencia del aparato burocrático. De nuestro intercambio por WhatsApp decidimos compartir con los lectores, varias anécdotas en las que ambos fuimos protagonistas.

A fines de los ochenta fue orientado por el Comandante Pedro Miret y el Ministro del MINBAS Marcos Portal, la necesidad de incrementar con toda premura la producción de sal en Cuba ante la inminencia de lo que se llamó más tarde, Período Especial. Ambos éramos jóvenes economistas que nos involucramos en cuerpo y alma en esa tarea, que finalmente resultó en un notable aumento de la organización del proceso productivo y de la producción de sal, y en la mejoría de las condiciones de vida e ingresos de los trabajadores salineros: llegó el periodo anunciado y se mantuvo la venta de sal liberada.

 .  ¡Porque somos cubanos! 

De aquel proceso de organización del proceso salinero formaban parte ciertos sistemas especiales de pago, así como sistemas de estímulos colectivos. Ellos tenían que ser aprobados centralmente por el antiguo Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social. Mientras que para nosotros, que debíamos tenerlo todo listo antes del inicio de la zafra salinera era una urgencia, para el burócrata que debía aprobar la aplicación, luego de ser completamente documentada y fundamentada, parece que no era una prioridad. Luego de varias reuniones infructuosas, en cada una de las cuales el burócrata pedía un nuevo “papel”, se organiza un contacto final. Luego que se explica nuevamente al funcionario la necesidad de que aquello se pusiera en marcha antes de que empezara la zafra, ya sin argumentos, el mismo nos increpa: ¿Por qué es el apuro? ¿Ustedes son los que van a cobrar? ¿Cuál es el interés? ”. Luis le respondió: “¡ Porque somos cubanos!. El burócrata se quedó atónito: aún no entendía, y ahí mismo se acabó la reunión. 

 ¡  . ¿Ud. es el que limpia su casa y su esposa cocina? 

Las acciones organizativas y de incentivación hicieron que la producción en la salina de Bidoq (en Matanzas) se duplicara. Ya en los 90 empezaba a escasear el combustible, las gomas y las baterías para los camiones. El grupo que estaba al frente del proceso de reorganización de la producción de Sal, coordina para que la sal se transporte fundamentalmente en casillas de ferrocarril, en vez de transporte automotor. Solo había que trasladar diariamente la sal y los estibadores desde Bidoq a la terminal de casillas de Martí, a unos 50 kilómetros. Pero surge el problema de la alimentación de los trabajadores. Diariamente habría que trasladar en un camión el almuerzo de la brigada. Y surge una idea: contratar a una compañera que vive cerca de la terminal, llevarle una vez al mes los insumos y que cocinara a la brigada de 8 o 10 estibadores. Problema resuelto, pensamos. Se va a la Dirección de Trabajo Municipal a radicar la plaza. El Director de esa dependencia se niega argumentando: “si es en una casa, ¡la cocinera que va a manipular alimentos no puede limpiar!”. Ante tan absurda respuesta, Luis le pregunta: “Disculpe compañero si esta pregunta es personal, pero ¿quién cocina en su casa? El burócrata, que no había visto por donde venía la bola, responde: “Mi esposa”. A lo que Luis le dice: “entonces Ud. es el que debe limpiar, ¿no?”.

       El Pacto del Zanjón 

El socialismo, con la propiedad social de los medios de producción fundamentales y la planificación científica, crea las premisas para la utilización de la programación lineal, y de su caso particular, el problema del transporte óptimo, porque de lo que se trata no es de optimizar el bienestar de unos sino el de toda la sociedad. El Ché, desde los 60 se dio cuenta de las potencialidades en el socialismo e insignes economistas cubanos, como el Dr. Antonio Morales-Pita, y otros, trataron infructuosamente de incorporar la programación lineal a la optimización de la producción de azúcar y otros rubros.

Con el aumento de la producción de sal y las limitaciones en la transportación, se empezaron a crear cuellos de botella en las salinas y con ello paralizaciones de plantas productoras. Era el momento de buscar una solución científica. Cuando empezamos a analizar el tema de la transportación nos dimos cuenta de que, por ejemplo: ¡ la sal de Bidoq, en Matanzas se enviaba a Holguín, la de la salina El Real (Nuevitas) para Pinar del Río o la de las salinas 9 y 10 de abril (Villa Clara) para Las Tunas, y la de Caimanera , Guantánamo, una parte de su producción para la Habana ¡ . Aquello era un disparate, como diseñado por el Pentágono, en tiempos de combustible, gomas y camiones abundantes.

Como jóvenes e inconformes economistas empezamos a intentar cambiar aquello. Contactamos con Francisco (Panchito), que había sido profesor de Programación Lineal de la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana, y que estaba trabajando en el Hotel Habana Libre, pues conocía y poseía un software que era capaz de resolver un problema de programación lineal con algunas restricciones (la solución manual era casi imposible en unas semanas). Panchito se unió a la idea. Nos fuimos al MINCIN y nos reunimos con los Directivos que tenían que ver con la distribución de la sal. Se sorprendieron por la tarea que queríamos realizar, pero finalmente se comprometieron a cooperar brindando la información de los destinos. La sal se transportaba por tres vías: camiones, casillas de ferrocarril y cabotaje. Conocíamos, también, un compañero de la Universidad, Armandito, que era el Subdirector de la Unión de Camiones, y lo ganamos a la causa. Todo más o menos bien hasta que llegamos al MITRANS, que era el organismo que realizaba el balance de las cargas.

En el MITRANS nos recibió un alto directivo ( gestión mediante). Luego de escuchar nuestro propósito, y de todas las gestiones realizadas, sin la menor consideración, nos soltó: “Llevo tres años sin tomar vacaciones y me voy tres meses, así que no puedo ayudarlos” (como si el problema fuera nuestro). Nuestra respuesta: “Bueno, pero alguien debe tener la información, ¿no? y podríamos trabajar de conjunto”. La respuesta del burócrata omnímodo: “No, solo yo tengo la información”. 

Nos fuimos, cabizbajos a la Unión de Minería y Sal: nadie nos apoyó, se había consumado el Pacto del Zanjón. Desde aquel momento, cada vez que ambos observamos actitudes similares, conformistas, egoístas y facilistas de funcionarios, los calificamos como “zanjoneros”. Porque sí se podía y sí se puede siempre.

¿Será posible al fin, en el siglo XXI , aplicar la programación lineal en extenso en la economía cubana como parte de la planificación científica? ¿Serán compatibles finalmente en nuestro país?.

martes, 2 de enero de 2024

Creemos en la capacidad revolucionadora y transformadora de la mente humana para hacer realidad los sueños

Por: Miguel Díaz-Canel Bermúdez

 



Acto conmemorativo por el aniversario 65 del triunfo de la Revolución cubana en el parque Carlos Manuel de Céspedes, de Santiago de Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, con motivo del Aniversario 65 del triunfo de la Revolución, en el Parque Céspedes, Santiago de Cuba, el 1ro. de enero de 2024, “Año 66 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas - Presidencia de la República)

Querido General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana;

Heroínas y héroes de la patria;

Pueblo heroico de la heroica Santiago de Cuba;

Querido pueblo cubano:

Es un honor estar aquí hoy, 65 años después de aquella noche que la Revolución iluminó con su triunfo, como si el Sol no se hubiera escondido ese día.  Es un enorme privilegio estar y compartir la celebración junto a históricos protagonistas de la gesta.

Lo hemos visto en las imágenes del recuento. Y hemos recordado lo que dijo Fidel ante el pueblo eufórico por la victoria: “Esta vez, por fortuna para Cuba, la Revolución llegará de verdad al poder [...]. Ni ladrones, ni traidores, ni intervencionistas.  Esta vez sí que es la Revolución”.  Una frase con un significado extraordinario.

Por fin los cubanos éramos completamente libres, se cumplía el sueño frustrado de los mambises.  Ya para siempre una sola bandera ondearía en los edificios públicos.  Ningún otro poeta tendría que preguntarse, como Bonifacio Byrne, por qué “deben flotar dos banderas donde basta con una: ¡la mía!”.

Para los que no habíamos nacido aún y que supimos de la trascendencia de aquella noche por los libros algunos años después, significa mucho estar en el lugar en que Fidel habló al pueblo el primer día del primer año de la Revolución, lo cual marcaría un antes y un después en la historia de nuestra América.

Todo resulta impresionante cuando se entra en la historia de Santiago, pero hay un momento particular y único: el Primero de Enero de 1959.  La fachada exhibiendo la estrella de Ciudad Héroe nos recuerda todo lo que sus hijos más generosos entregaron a la causa de la libertad.  Ciudad de los Maceo, de los moncadistas; de los hermanos Frank y Josué País, de Vilma, de Asela, de Hart y de tantos nombres que harían infinito el recuento.  Por sus calles marcharon las madres cubanas para que cesara el asesinato de sus hijos, y un día como hoy hace 65 años, con Fidel al frente, ¡los mambises entraron a Santiago!

Siempre que visitamos esta ciudad nos emociona mirar este balcón desde el cual, con Raúl, Almeida, Celia y otros combatientes a su lado, Fidel proclamó la victoria lograda tras más de dos años de cruenta guerra; después fue al futuro y regresó para advertir al pueblo sobre los colosales desafíos que nos esperaban, y dijo: “la Revolución no será una tarea fácil, la Revolución será una empresa dura y llena de peligros”.

Los 65 años transcurridos confirman su advertencia.  Nada ha sido fácil para Cuba.  Tampoco lo ha sido para los enemigos de la Revolución, que lo han intentado todo y en todo han fracasado, porque el odio se desintegra frente a la resistencia de un pueblo heroico y creativo que eligió el amor y la dignidad como fórmula.

Nos inspira la épica hazaña que atraviesa, como un signo de identidad inmutable, los 155 años de lucha que van desde 1868 hasta nuestros días, con un momento fundamental de enlace en esa victoria de 1959.

Fidel y su Generación del Centenario, aquí representada por Raúl, Ramiro, Guillermo, Machado y todos sus compañeros vivos o muertos, bebieron del ideario de Martí el sorprendente cúmulo de valores humanos y de principios innegociables que antes Céspedes, Agramonte, Maceo, Gómez y tantos líderes del mambisado legaron a las generaciones posteriores con historias personales dignas de un poema épico aún por escribirse.

La eticidad que atraviesa la historia revolucionaria cubana desde sus orígenes anticolonialistas –“ese sol del mundo moral” lo llamó Cintio Vitier– alcanza la posibilidad de realizarse plenamente en la práctica a partir del triunfo de enero de 1959 con la Revolución en el poder.  Su triunfo significó libertad, dignidad y justicia verdadera para todos, desde las primeras leyes.  Y no se ganó la confianza del pueblo con promesas, sino con hechos y realizaciones: obras de profundo y sostenido calado social, que en pocos años transformaron a un país pobre y atrasado en un referente mundial en educación, salud, deportes y cultura.

Esta Revolución es, en primer lugar, un acto libertario de proyección continental que no solo liberó al país de una dictadura servil, represiva y corrupta, sino que muy pronto desató los nudos de la dependencia económica de las transnacionales yanquis y liquidó las más crueles expresiones de la explotación humana, que se habían naturalizado en el seno de la sociedad cubana, como el trabajo infantil, la prostitución o la semiesclavitud de los inmigrantes haitianos.

La obra de 65 años es inmensa y sería tan difícil desconocerla como resumirla en pocas palabras.  Esta es la Revolución, genuina y profunda, de la Reforma Agraria y de la Reforma Urbana, que empoderó al pueblo al nacionalizar y poner al servicio de los intereses populares la tierra, las industrias, los bancos, las comunicaciones, las grandes construcciones e inversiones, el transporte, el comercio exterior e interior.  La que eliminó el desempleo, garantizando a mujeres y hombres el humano derecho al trabajo.  Y es la que levantó cientos de miles de apartamentos para trabajadores y campesinos hasta en las más apartadas zonas del país.

Esta es la Revolución que, después de haber perdido 3 000 médicos por un éxodo políticamente inducido en la década del 60 del pasado siglo, construyó uno de los más formidables y prestigiosos sistemas de Salud de nuestra época y hoy cuenta con medio millón de trabajadores en todos sus niveles, que garantizan cobertura universal y asistencia gratuita para todas las cubanas y cubanos.

Paralelamente, durante estas seis décadas, 600 000 profesionales de la Salud cubanos han prestado colaboración en 165 países.  Y más recientemente, en el periodo pandémico de covid-19, unos 3 000 integrantes del Contingente Henry Reeve brindaron servicios en 40 de ellos.

Unos 27 000 jóvenes de un centenar de naciones se han graduado en la Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas (ELAM), y más de 4 millones de personas de bajos ingresos de nuestra región y de África recuperaron la visión con la Operación Milagro.  Esta es también la Revolución: la coherencia con el ejemplo de Ernesto Guevara, el querido Che, la voluntad permanente de practicar la solidaridad y compartir lo que tenemos, con la convicción profunda de que son médicos y no bombas, cooperación y no sanciones, lo que los pueblos necesitan.

Todo ello ha sido posible gracias a que primero se nacionalizó la enseñanza, se liquidó el analfabetismo y se ha desarrollado una profunda revolución en la educación, que garantiza el acceso universal y gratuito a todos los ciudadanos.

Con el programa cubano de alfabetización Yo sí puedo, implementado en 30 naciones, se han alfabetizado más de 10 millones de personas de prácticamente todos los continentes.  Más de 70 000 estudiantes extranjeros se han graduado en Cuba y actualmente más de 3 000 realizan estudios en nuestra isla.

La educación superior, la ciencia, la innovación, la biotecnología, la preservación del medio ambiente y el desarrollo sostenible son otras áreas destacadas por las investigaciones y aportes del talentoso ser nacional al esfuerzo por remontar los obstáculos que nos imponen el bloqueo, la condición de país pequeño y nuestras propias limitaciones.  En las potencialidades infinitas de esas fuerzas combinadas, se basa el Sistema de Ciencia e Innovación en la gestión de Gobierno.

Creemos firmemente en la capacidad revolucionadora y transformadora de la mente humana para hacer realidad los sueños más grandes.  Es una de las enseñanzas de Fidel que podemos practicar en todos los ámbitos hoy porque antes hubo una revolución en la educación, en la ciencia e incluso en las políticas de desarrollo de la mujer, que hoy es mayoría determinante en los avances que describimos.

Por supuesto que esta es también la Revolución que ha garantizado el derecho de todo el pueblo al deporte, y las condiciones sociales radicalmente nuevas en que se desenvuelve la educación física y la actividad deportiva, así como su masividad, han permitido obtener importantes éxitos y ocupar los primeros lugares en numerosos certámenes a nivel internacional, a pesar del número relativamente pequeño de la población cubana.

Nuestra cultura, reconocida internacionalmente en sus diversas manifestaciones, está al servicio del pueblo, eliminando el carácter elitista de otras épocas para desarrollar a plenitud lo más auténtico de la cultura nacional junto a los continuos aportes de la cultura universal.

Se ha desarrollado el proceso de industrialización, se incrementó la generación de electricidad, se han construido más carreteras y caminos que en toda la historia anterior del país.

Esta es la Revolución que ganó las libertades democráticas para todos los trabajadores al poner en sus manos la propiedad de los medios fundamentales de producción, lo que se manifiesta en la participación popular creciente en la gestión económica y en la toma de decisiones en las cuestiones del desarrollo económico-social del país.

Esta es la Revolución que liquidó el orden jurídico burgués para establecer un nuevo derecho, basado en la legalidad socialista, refrendado por la participación activa del pueblo en la elaboración y discusión de leyes.  Y la que a lo largo de los años ha fortalecido y perfeccionado el nuevo Estado socialista y establece sus órganos de Poder Popular acordes con los intereses del pueblo trabajador.

Todo lo que he listado y mucho más es obra de la Revolución, que ha logrado sobrevivir a una política de persecución, acoso y desgaste, de guerra económica que antes fue guerra militar también, porque ha desarrollado, sin descuidarla jamás, la capacidad defensiva de sus gloriosas Fuerzas Armadas Revolucionarias y mantiene alertas sus órganos de Seguridad del Estado y Orden Interior para aplastar todo asomo de agresión imperialista.

Esta es la Revolución que creó y practica una política internacional independiente –lo que todavía es un sueño para naciones de similar desarrollo–; una política internacional independiente, de amistad fraternal, en estrecha colaboración con la mayoría de los países del mundo, de acuerdo con los principios del internacionalismo socialista; la integración con los países de América Latina y del Caribe; la amistad entrañable con los pueblos de Asia, y de cooperación con todos los países que respetan nuestra soberanía nacional.

En esa política ocupa un lugar central la relación con los pueblos de África, donde varios de los mejores hijos de la Revolución han escrito incontables páginas de heroísmo junto a sus compañeros de armas africanos, que consolidaron la independencia de Angola, otras naciones africanas y fueron determinantes para el fin del apartheid.

Si la contrarrevolución de origen cubano, financiada, armada y entrenada por la CIA, no ha podido vencer a Cuba en ningún terreno, a lo largo de estos años, esa es la obra de la Revolución en sus organismos y órganos de inteligencia y defensa de la Seguridad del Estado.  Y esa es una de las mayores razones por la que hemos derrotado tantas veces al poderoso enemigo de la pequeña Cuba, en lo político, lo económico, lo ideológico y lo militar, convirtiendo al socialismo cubano en un hecho histórico irreversible.

Con genuinas organizaciones de masas y todas las vías posibles abiertas a la participación en el proceso revolucionario, se ha forjado la sagrada y esencial unidad de los revolucionarios dentro del Partido Comunista de Cuba y en torno a él.

Esta es la Revolución, un hecho fundamental, a veces indescriptible, que nos trasciende a todos en todos los órdenes, pero al mismo tiempo nos incluye en lo individual y lo colectivo, porque la Revolución somos todos, más allá de lo mucho que ha representado la Revolución en el orden material, aunque algunos lo olviden en la intensidad de las carencias actuales.

Es una alta conciencia política en la mayoría del pueblo, que siente profundamente a la Revolución, que la comprende, que entiende las dificultades y los errores y lucha por vencerlos; que no ha perdido el entusiasmo revolucionario y que está impregnado de un extraordinario sentimiento internacionalista.

La Revolución es el camino a un hombre y una mujer nuevos al proclamar y garantizar los derechos a la igualdad social de la mujer, creando premisas para su liberación total y trazando la política adecuada para alcanzar plenamente ese objetivo, al proponerse el desarrollo feliz de la niñez y favorecer las mayores posibilidades de crecimiento material y espiritual para la juventud. Velando siempre porque desaparezcan definitivamente todas las expresiones prácticas o solapadas de discriminación o exclusión por el color de la piel, orientación sexual o prejuicios incompatibles con la condición humana.

Sé bien que no agoto con estas palabras la reseña mínima de la obra de los 65 años transcurridos.  Quedan muchas batallas por contar, muchos méritos que destacar, incontables proezas que quizás jamás conoceremos.  En una Revolución bajo asedio perpetuo, el silencio también es un arma, y la modestia una escuela.

Los hacedores principales de esta colosal obra, los que la han traído invicta hacia nosotros, merecen el mayor de los reconocimientos, que será, sin duda, ver que las generaciones siguientes son leales a la historia.

Cuando hacemos el recuento, aunque sea mínimo, de lo logrado en condiciones de bloqueo genocida, siempre resistiendo y superando adversidades, siempre creciendo moral y dignamente, pero con mil sueños detenidos y con infinitas aspiraciones postergadas, salta entonces una pregunta: ¿cuánto más inmensa sería la obra sin ese cerco atroz bloqueándonos?

La mayoría del pueblo cubano sabe que solo la unidad en torno al Partido y la Revolución permitirá preservar la nación cubana y las conquistas económico-sociales.  Esa certeza y la llegada del año 66 de la Revolución dan fuerzas que nos oxigenarán en el avance hacia nuevas y desafiantes metas.

La entrega absoluta de los próceres y sus continuadores de la Generación del Centenario a la causa de la libertad de los cubanos y la independencia definitiva de la patria siguen calando profundamente en la juventud cubana de esta época, en los muchos que están aquí y también en la mayoría de los que se van.

Nuestros jóvenes siguen poniendo el pecho a las balas de la guerra económica y están haciendo cosas admirables, convencidos de que sí se puede derrotar a un mismo tiempo la agresión externa y los frenos internos.

Este es un día de hondo significado para la nación, que tradicionalmente dedicamos a celebrar, como lo haría Camilo Cienfuegos, con la alegría ganada en el sacrificio, la suerte de seguir unidos y leales a esa herencia de valor supremo.

Hoy estamos convocados a salvar la dignidad del futuro, evitando el error y empeñados en el acierto, con todas las armas de la inteligencia humana que distinguen al cubano y el máximo esfuerzo, que todavía falta, puestos en función de resultados positivos inmediatos, conscientes de que lo que hagamos tarde ya no será útil.

Me atrevo a decir, en nombre de todos los que tenemos la responsabilidad de lograrlo, que asumimos el compromiso conscientes del riesgo que supone enfrentar cualquier cambio o transformación económica y social en un país bloqueado con saña y en un contexto internacional minado por la incertidumbre, la injusticia, el abuso y la indiferencia de los poderosos.

No nos cansaremos de demandar el levantamiento del bloqueo y el fin de la guerra económica.  Es un derecho legítimo enfrentarnos al hostil y arbitrario orden económico internacional en igualdad de condiciones con el resto de las naciones, sin acoso ni persecución financiera.  Y a quienes dicen que lo usamos como pretexto para nuestra ineficiencia, una vez más les decimos: quítennos el pretexto.

Con las manos y los pies atados no se vale.  Juego limpio, señores imperialistas, y vamos a ver quién gana.

Pero si prefieren ser condenados por la historia a cuenta de ese crimen de lesa humanidad que es pretender la rendición de un país por hambre y necesidad, si no quitan el bloqueo, Cuba encontrará el modo de resolverlo.

Este país cuenta con dignidad, talento y voluntad suficientes para levantarse con sus propios esfuerzos por encima del cerco y saltarlo.  No será en un día, ¡pero lo haremos!

La prepotencia imperial, que ha convertido su política arbitraria de sanciones unilaterales en una especie de epidemia global, será derrotada más temprano que tarde, con la articulación de fuerzas y esfuerzos de otros pueblos y gobiernos injusta e irracionalmente condenados como el cubano por no aceptar sus imposiciones y designios.

A diferencia del imperio estadounidense, cada vez más desmoralizado por sus pretensiones hegemónicas, Cuba es respetada y admirada en el mundo por su permanente disposición a la cooperación, la solidaridad, el intercambio justo, todo lo que la humanidad necesita hoy para revertir las peligrosas tendencias a su desaparición como especie.

Compatriotas:

Queda mucho por decir, pero queda más aún por hacer.  Ante la hermosa bandera que cada 1ro. de enero nos trae augurios de cómo será el año que empieza, traemos el compromiso de trabajar sin descanso para que siga ondeando con fuerza la voluntad de hacerlo mejor.

Ante la piedra que guarda las sagradas cenizas de Fidel; ante el General de Ejército y líder de la Revolución, Raúl Castro Ruz; ante la Generación Histórica, que sigue de pie a nuestro lado; ante la memoria de todos los que cayeron o vencieron combatiendo por la definitiva independencia de Cuba y le ganaron a Santiago de Cuba el título honorífico de Ciudad Héroe, ratifiquemos el compromiso de cambiar todo lo que tenga que ser cambiado, sin renunciar a un solo principio de la Revolución.

Cubanas y cubanos:

Los mambises seguirán entrando en Santiago.

Como Raúl en el aniversario 60, hoy podemos expresar que después de 65 años de lucha, sacrificio y victorias, vivimos en un país libre, soberano y justo.

¡Viva por siempre la Revolución Cubana! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Patria o Muerte!

¡Socialismo o Muerte!

¡Venceremos!

(Ovación.)