Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

miércoles, 3 de diciembre de 2025

Nuevos proyectos en post de las producciones de café y arroz




Por: Grupo Web del Minag

2 de diciembre del 2025


Ydael Jesús Pérez Brito, ministro de la Agricultura asistió a las ceremonias de concertación de contratos para la ejecución de proyectos que benefician las producciones de café y arroz, realizadas en la mañana y la tarde del viernes, último día de la Feria Internacional de La Habana (FIHAV 2025), abierta en su sede tradicional de Expo Cuba.

En ambos casos el titular del sector intercambió con las partes extranjera y cubana sobre los beneficios que tienen estos contratos para Cuba, así como la seriedad con que se asumirán en la Isla, donde ya existen cosechas y cultivos de café, en elevaciones de Artemisa, y de arroz en la llanura del sur de Sancti Spíritus.


El italiano Severini Renato, socio y representante de Café Sun, y Carlos Espinosa Piedra, por la Empresa Procesadora de Café Luis Bocourt, radicada en Bahía Honda, Artemisa por la parte cubana, expresaron a este Sitio Web la satisfacción por la experiencia que han vivido desde que integraron este proyecto.

Renato espera lograr el reconocimiento del café cubano (al que considera como el mejor del mundo), en el plano internacional a partir de resultados tangibles en unas 20 hectáreas de plantaciones en la zona montañosa de la occidental provincia de Artemisa.


El objetivo del contrato es fomentar la producción y comercialización del café oro, de la variedad arábigo de alta calidad. La parte cubana dispone de suelos, clima, simientes, fuerza de trabajo y experiencia en la producción, mientras la italiana aporta insumos, tecnologías, maquinarias y financiamiento para el desarrollo de los cafetales, dijeron las fuentes.

Campeche: arroz criollo con colaboración de Rusia


El Consorcio Ruso del Arroz se fomenta por el interés de colaborar con la producción del cereal en Cuba, donde hay vasta experiencia del cultivo, pero escasean los recursos para hacer parir las tierras llanas de varias zonas del país, donde antaño se lograron abundantes cosechas.

Esa es la base del contrato de cooperación que oficializaron en FIHAV 2025 el Consorcio y la empresa cubana Agroind S.A. y que tiene adelantada una pequeña cosecha, cuyos granos se comercializarán bajo la marca de Campeche, dijo a este Sitio Web Nayibeth Bermúdez, líder del proyecto por la parte rusa (aunque ella es venezolana).


Rubricaron el documento de formalización del contrato Pavel Reyes Liubushkin, presidente del Consorcio Ruso del Arroz, y Elizabeth Pagés Navarrete, máxima representante de la entidad cubana.


“Es un contrato de asociación económica internacional entre el Consorcio Ruso del Arroz y Agroind, una sociedad que pertenece al Grupo Empresarial Agrícola, dado el interés, muy bonito y humanitario del promotor ruso por ayudar a Cuba a alcanzar la soberanía alimentaria”, explicó Nayibeth Bermúdez.

“El proyecto que tiene una gran perspectiva; el consorcio ruso aporta los insumos necesarios para producir arroz por encima de 6 toneladas por hectárea (t/ha), es decir, ser tan eficientes como Vietnam, Tailandia o China; hablamos de miles de hectáreas a plantar.


“Sembramos 600 hectáreas, que ya las estamos cosechando en áreas de la Empresa Agroindustrial de Granos Sur del Jíbaro, en el municipio La Sierpe, en la central provincia de Sancti Spíritus. La intención es llegar a 10 mil hectáreas, con alto rendimiento. Allí se unen diferentes formas productivas para lograr este fin”, manifestó la líder del proyecto.

lunes, 1 de diciembre de 2025

El desafío del dólar: ¿Por qué Cuba busca recuperar el control del mercado cambiario?. Comentario HHC

 

 


Transcripción del programa Cuadrando la Caja, 23 de noviembre de 2025

Dra. C. Marxlenin Pérez: Hola, ¿qué tal? Qué bueno volver a saludarle en Cuadrando la Caja, una propuesta televisiva para debatir, cuestionar y llegar a consensos desde el socialismo cubano. Hoy vamos a conversar sobre el mercado cambiario en Cuba y nos acompañan el doctor en Ciencias Económicas Ayuban Gutiérrez, profesor de Economía de la Universidad de La Habana y vicepresidente primero de la ANEC; el licenciado Ian Pedro Carbonell, director de políticas macroeconómicas del Banco Central de Cuba, diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, y el también diputado Carlos Miguel Pérez, presidente de la mipyme privada Dofleini.

Para iniciar el debate… Podría parecer evidente, pero no lo es, y es muy importante partir de esta pregunta: ¿por qué es necesario relanzar el mercado oficial en nuestro país?

Lic. Ian Pedro Carbonel Karell: Una economía como la cubana, abierta, depende mucho de sus relaciones con el exterior, y el mecanismo para conectar la economía interna con la externa son las operaciones de cambio de moneda nacional por extranjera. Eso se hace mediante las instituciones del sistema financiero o lo que se conoce como un mercado cambiario. En una economía como la cubana es importante tener un mercado cambiario oficial que funcione y que dé convertibilidad a la moneda nacional, que las empresas y el resto de los actores económicos puedan cerrar sus ciclos productivos de forma legal y, por tanto, desarrollar su actividad económica de la mejor manera posible, a partir de que esos mecanismos funcionen y fluyan adecuadamente. Sabemos que en la actualidad no es así.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Por qué es necesario que, además, retomemos con fuerza ese mercado oficial?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Hay cuestiones asociadas a la manera en que el Gobierno, el Estado, como se hace en todas partes del mundo, regula la economía. Es muy difícil regular una economía del tipo que explica Ian: abierta, sin un mercado cambiario que funcione y que, sobre todo, que funcione reflejando la realidad económica. Hacíamos una broma afuera, esperando para entrar al estudio: si uno tiene el sueño de meter un gol en un juego de fútbol, lo primero es estar en el juego, participar del juego de fútbol. Tenemos que avanzar en recuperar ese mercado cambiario que hoy existe de manera informal, de manera ilegal; hay que darle una necesaria oficialidad para poder regularlo, para que sirva en función del desarrollo económico y social del país.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Carlos, ¿cómo lo ves tú?

Carlos Miguel Pérez Reyes: Desde el punto de vista del sector no estatal, yo lo veo en dos o tres escenarios prácticos. Uno, yo estoy trabajando con una moneda que es volátil, está fluctuando, y para protegerme casi siempre lo que voy a hacer es aumentar un poquito el precio, porque puede ser que el dólar mañana tenga otro valor. Eso es una primera distorsión que creo que está trayendo esta situación. Lo segundo se relaciona con contratos a largo plazo, prever cuánto voy a cobrarle a una empresa de aquí a un año: teniendo en cuenta que ese valor referencial e ilegal del mercado informal varía tanto, no haría un contrato de ese tipo. Pero lo podemos ver también, por ejemplo, en las exportaciones. Si yo hago una exportación hoy, con una tasa de referencia que es 1×120 en este momento, que es diferente a la que está en el mercado informal, no voy a sentirme motivado a exportar dentro de los canales establecidos legalmente y voy a buscar otras vías. O no voy a exportar. Ese es un círculo vicioso, porque si no exporto, no entra al país la divisa que me permitiría tener un mercado cambiario.

Esos tres ejemplos, desde la práctica diaria, ejemplifican la importancia de tener un mercado cambiario. Pero yo quisiera hablar también sobre lo que sucede en la vida cotidiana. Vamos a un restaurante y, aunque no es legal cobrar en dólares, te dicen: “Yo no lo cobro en dólar, pero voy a hacer una excepción y te voy a cobrar a 400, a 360”. No hay una referencia legal establecida sobre la base de un mercado cambiario que no tenemos.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno, sí la hay, pero otra cosa es que refleje eso que ustedes los economistas dicen, económicamente real. Una tasa de cambio real.

Carlos Miguel Pérez Reyes: Es que la tasa de cambio referencial o informal que existe hoy en el país no la considero real.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Te hablo de la legal.

Carlos Miguel Pérez Reyes: La legal de 120… Todo el mundo le pone en cada restaurante o en cada lugar o en cada transacción la cantidad que desea. Por lo tanto, eso lo hace también bastante complicado. Estos son algunos ejemplos muy prácticos de la vida de los emprendedores en particular. No todos los emprendedores se dedican a la compra y la venta, pero muchos de los emprendedores necesitan insumos en divisa y transfieren a los precios esta inestabilidad y volatilidad.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Cuando tú hablas de emprendedores, ¿te refieres a las empresas privadas?

Carlos Miguel Pérez Reyes: A las empresas privadas.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Por cierto, también se dice mucho que para los privados es más fácil, no tanto para la empresa estatal, el hecho de que no exista una tasa que refleje oficialmente el cambio. ¿Es así?

Carlos Miguel Pérez Reyes: Asumiendo, por supuesto, la ilegalidad de acudir a un mercado informal o ilegal de divisas. Eso no lo hace ser más fácil. Primero, te convierte en un delincuente. Operar en una economía en la que, para acceder a los bienes esenciales, las materias primas para producir o para brindar un servicio, recurres a un mercado cambiario ilegal, no lo hace más sencillo. No creo que a nadie en Cuba le guste ser delincuente. De ahí la importancia de tener un mercado legal de divisa.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ahora, Ayuban.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Tener un mercado cambiario oficial permite a un sector de la economía público, que para moverse debe funcionar de acuerdo con las leyes, participar de ese mercado cambiario. En el futuro, el objetivo a más largo plazo de la intervención del Estado en el mercado, si se logra la recuperación del mercado cambiario, es ir hacia una unificación monetaria con convertibilidad de la moneda. Lo primero, como decía ahorita con el ejemplo del juego de fútbol, es dar el primer paso y entrar al terreno de juego. Y ese primer paso es el que yo pienso que ahora está dándose. Se anunció en la Asamblea, se abordó en el programa de gobierno, es uno de los objetivos en el área macroeconómica del programa de gobierno: empezar el proceso de recuperar oficialmente el mercado cambiario. Permitiría que a la larga ese sector empresarial estatal pueda conectar con este mercado, que inicialmente se pensaba o se piensa para hogares y actores no estatales. Que se puedan crear las bases para esa conexión e ir hacia una unificación monetaria, que es un objetivo de mucho más largo plazo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Este es el primero de dos programas que vamos a dedicar al mercado cambiario. Tú hablabas de dar un primer paso y en estos dos programas vamos a ir hablando de esos pasos que hay que ir conectando poco a poco. ¿Por qué ha sido tan complejo dar esos primeros pasos y alcanzar un mercado cambiario oficial en nuestro país?

Lic. Ian Pedro Carbonell Karell: Establecer un mercado cambiario que de verdad sea funcional y que dé convertibilidad a la moneda es complejo. No es algo nuevo para nosotros. Nuestro sistema financiero lo hizo por mucho tiempo, a partir de los 90, y afrontó mucho de los retos que se dieron en aquel entonces. No es una tarea sencilla, sobre todo por las condiciones externas y también por la acumulación de desequilibrios internos en la economía cubana. La economía cubana ha pasado por episodios bien tensos como fue la pandemia de covid; ha sufrido el incremento de las sanciones del Gobierno de Estados Unidos, que apuntan de manera quirúrgica a todo lo que tenga que ver con el sistema financiero cubano en el exterior, impedir que se den las transacciones, que podamos incluso cobrar nuestras exportaciones. Todo eso configura un escenario bien complejo, donde es difícil defender una tasa de cambio inyectando constantemente divisas para defender precios. Yo creo que la decisión que ha tomado el Gobierno, que se ha anunciado, de ir hacia un régimen cambiario flexible, permite al menos recuperar ese mercado cambiario oficial. Que aquellas empresas y todos los actores económicos que están ejerciendo actividades productivas legítimas no tengan que ir a un mercado ilegal para cerrar su ciclo productivo; que lo hagan de manera oficial, de manera transparente.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Como lo que decía Carlos.

Lic. Ian Pedro Carbonell Karell: Exactamente. Creo que ese debe ser el primer paso, como bien decía Ayuban: entrar a ese terreno de juego a jugar, no a estar de observador, sino a interactuar y recuperar el rol de intermediación que tiene el sistema financiero a través del mercado cambiario para conectar toda la actividad económica del país con el exterior, que es algo que necesitamos mucho. Incluso, fomentar otros frentes, como las remesas. Que la tasa sea atractiva para que las personas que reciben remesas las puedan cambiar a pesos; que las personas que reciben algún ingreso en divisas tengan un lugar seguro donde cambiar esas divisas y no tengan que acudir a alguien en la calle o mediante vías no seguras. Es importante que el país pueda lograrlo para estar en mejores condiciones de, incluso, ir tomando otras medidas en el futuro.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Cómo lo ves tú, Carlos? ¿Por qué crees que ha sido tan complejo? Evidentemente, es complejo, no es sacar dos cuentas y salir a la calle con un mercado cambiario.

Carlos Miguel Pérez Reyes: Hay que conversar con los vecinos, preguntarle a los vecinos, y te van a decir “pero si el país sale ahora con la misma tasa de cambio que tienen otras plataformas con una tasa informal, entonces no hemos hecho nada”. Es complejo a partir de ese principio, sacar una tasa de cambio que permita a la gente acceder a ese dólar con su salario, y tenerlo que hacer con una tasa flotante en medio de una guerra económica tan compleja,en un escenario en que nuestras exportaciones han decaído. El turismo ha decaído, vivimos la pandemia y todo lo demás que ha sucedido a nivel nacional y mundial. Creo que es muy valiente que entendamos que necesitamos coger al toro por los cuernos. Aunque en esta primera etapa no salgamos con ese dólar al precio que la gente quiere, empecemos a coger la batuta y decir: “Somos los que debemos hacer esto, debemos hacerlo bien y tratar eventualmente de alcanzar una tasa de cambio más justa para nuestra población”.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ayuban, ¿por qué es tan complejo?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Carlos decía una cosa que para mí es importante. En todas estas decisiones de política, la opinión de la gente es importante. Uno lo escucha mucho en las calles, en debates con los vecinos. Realmente, es una decisión compleja decir “voy a empezar el mercado cambiario”, por ejemplo, usando como tasa la misma de referencia informal que conocemos, que es una tasa muy elevada. Lo que pasa es que, al hacer eso, nos estamos dando la oportunidad de que sean las transacciones reales de un mercado cambiario la que nos definan si se va a evaluar o devaluar la moneda, y que no dependa de otros elementos comunicacionales, externos, ni de otros países. Como era antes con Cadeca, que eran las transacciones diarias las que nos daban el tipo de cambio. Porque, como era un tipo de cambio fijo, para sostenerlo, cuántas reservas había que inyectar o cuántas había que recoger del mercado cambiario. Eso solo se puede hacer si tenemos el flujo de esas transacciones registradas, contabilizadas, y que haya transparencia, que haya manera de tener esa información, que era como la hacían Cadeca y el Banco Central. Eso es una ganancia muy grande para la actividad empresarial, pero también para los hogares, para la gente, porque puede sentar las bases de que pueda ir acercándose y mejorando el tipo de cambio.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Vamos a hacer una pausa y nos vamos a la calle a ver qué opina el pueblo sobre este tema.

[REPORTAJE CON OPINIONES DE LA POBLACIÓN]

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ahí conocíamos algunas opiniones de nuestro pueblo. Creo que hay una especie de consenso sobre esa tasa ilegal, que es manipulada, y la necesidad de que el Estado, el Gobierno, tomen la iniciativa de finalmente establecer un mercado cambiario oficial que funcione con rigor y con organicidad en nuestra economía.

Carlos Miguel Pérez Reyes: Creo que hay un tema vital en todo esto, que es la forma de gestión no estatal. Yo soy uno de ellos y más o menos comprendo lo que vivimos todos los días. Es muy difícil reflejar hechos económicos en la contabilidad de una empresa o evaluar cuán caro está un producto. Si nosotros no tenemos una tasa de cambio oficial por la que todo el mundo se pueda regir y establecer, ese hecho contable, ese hecho económico en nuestra contabilidad, es complejo. Dices “¿por qué esto está caro, si lo comparamos con una tasa 120?”. Tu utilidad podría llegar a ser de 300%, pero si lo comparas con la tasa de referencia que utilizó el que lo compró, te da otro margen de utilidad. Incluso, para la evasión fiscal esto es importante, porque en esta lucha que tenemos de los precios abusivos, que no es lo mismo que precios altos, tenemos que ser capaces de distinguir muy bien cuando un precio es alto y cuando es abusivo. En ese sentido, una tasa de cambio es el factor común para encarar muchos de los problemas que tenemos, la evasión fiscal, la transparencia económica, la transparencia contable. Tener un verdadero reloj que marque hacia dónde va nuestra economía.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Sobre este tema, Ayuban, ¿algo que agregar?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Carlos toca un tema importante, la evasión fiscal. Uno de los problemas que tenemos hoy es que la actividad económica, el aporte económico que hace el sector privado en Cuba, no se refleja totalmente en las estadísticas del país, entre otras cosas porque hay elementos de medición económica, de registro contable, que debido a que una parte importante de sus transacciones pasan por un mercado que es ilegal no las pueden registrar en su información estadística y contable. Ese es un elemento que se suma a otros que provocan la evasión fiscal, pero que en el caso de Cuba es muy importante, no es el único. Pero es un elemento fundamental. Por lo tanto, tener un mercado cambiario oficial con una tasa de cambio que realmente refleje la relación, ese flujo entre el exterior e interior de la economía del país, también ayuda a normalizar ese proceso tributario y estadístico del país para tomar decisiones, para aumentar los ingresos del Estado, etcétera.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Llegados a este punto, donde hemos hecho un diagnóstico en este primer programa sobre mercado cambiario, una pregunta que se impone es: ¿qué condiciones necesitamos en nuestra economía y en sentido general para, definitivamente, establecer un mercado cambiario oficial de manera rigurosa? ¿Cuáles son las etapas? Ustedes, los economistas, siempre hablan de la secuencia. Y es importante respetar esa secuencialidad para que salga bien. ¿Qué necesitamos hacer?

Lic. Ian Pedro Carbonell Karell: Definitivamente, las condiciones actuales de nuestra economía son bien complejas. Estamos en una situación en la que el producto interno bruto decrece, hay emisión monetaria de pesos cubanos para financiar el déficit del presupuesto del Estado; hay, incluso, un nivel importante de dolarización parcial en la economía, que genera una demanda de divisas superior a lo normal o deseado. Es complicado conjugar todos esos elementos para cumplir con el mandato de implementar un mercado cambiario oficial que sea funcional y que cumpla los objetivos que se buscan.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Es todo un reto.

Lic. Ian Pedro Carbonell Karell: Es todo un reto, por eso es la gradualidad. No podemos ir de golpe a una unificación cambiaria porque sería…

Dra. C. Marxlenin Pérez: Un suicidio.

Lic. Ian Pedro Carbonell Karell: Muy difícil de lograr y que, además, buena parte del sistema empresarial no podría asimilar en este momento. Pero sí podemos ir creando las condiciones gradualmente para llegar a ese objetivo estratégico.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y recuerdo lo que decía Carlos sobre ese precio con el que va a salir la tasa oficial. No va a ser probablemente al que queremos definitivamente llevar, pero tiene que ver con eso que mencionas, la gradualidad, la secuencialidad, los pasos que hay que dar.

Lic. Ian Pedro Carbonell Karell: Es un proceso que se irá dando por aproximaciones sucesivas. Lo importante es el criterio con el que abrimos el programa. Es decir, hay que entrar a jugar. Y cuando uno entra a jugar, va pasando la parte de calentamiento, uno se va aclimatando. Porque uno va a entrar a jugar y a competir con todo un mercado ilegal que existe y está operando. Ahí el Estado tiene que ir ganando terreno e ir con el valor añadido de ser un mercado legal, un mercado seguro, con una tasa oficial que realmente refleje las relaciones de oferta y demanda entre las divisas y la moneda nacional. Ir ganando terreno en ese mercado para poder dar otros pasos importantes. El acceso a un mercado cambiario, es decir, el acceso a las divisas vía un mercado cambiario para empresas de la economía, también es importante para reanimar todo un sector que ha estado excluido del acceso a las divisas desde el punto de vista del mercado, porque no puede ir al mercado ilegal, como bien se dijo inicialmente. Y ahí tenemos muchas empresas estatales. Hay muchos que se preguntan, bueno, ¿y por qué no tenemos comercios estatales que vendan en pesos? Es que necesitan un mercado cambiario para, con esos pesos, reaprovisionarse, mediante el acceso a las divisas, de muchos de los productos que pueden estar ahí. Esto es estratégicamente importante, no solo por los propios objetivos de tener una moneda nacional que sea convertible y que nos permita comunicarnos con el exterior; sino también para ir desdolarizando la economía, como objetivo estratégico dentro de la política económica.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ayuban.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Es un proceso complejo, pero la gradualidad es necesaria, porque realmente hoy no tenemos las condiciones para hacerlo. Fíjense cómo en muchos países se ha resuelto este problema. Se negocia con el FMI y se le pide un fondo de estabilización y el FMI da el fondo, pero ese cheque generalmente…

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Podemos hacer eso nosotros?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: No. Somos fundadores del FMI, pero nos salimos de eso, porque el FMI tiene una manera de funcionar que realmente ataca la soberanía de las naciones. Ejemplo, hay un libro de Stiglitz, muy famoso, que trata este tema con ejemplos reales, de cómo el FMI ha condicionado a países que tenían dificultades económicas, cómo los destruyó sencillamente por los condicionamientos. Entonces nosotros…

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ese cheque… Cuando te interrumpí con la ironía, ibas a decir qué venía con ese cheque.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Ese cheque tiene por atrás un grupito de cosas que hay que hacer. Y esas cosas, la mayoría de las veces, no están en función del mejoramiento real de la economía del país, sino de intereses que son transnacionales. Repito, hay mucha bibliografía sobre este tema. Nosotros no tenemos acceso. También tenemos que recordar que Estados Unidos nos colocó en una lista de países que, según ellos, patrocinan el terrorismo. Eso dificulta cualquier acceso al sistema financiero internacional. Tampoco podemos acceder a los mecanismos que existen, producto de esta situación. Por lo tanto, no queda más remedio que tratar de empezar a mover la maquinaria de la economía cubana con nuestros propios esfuerzos. Tenemos que empezar con el mercado cambiario, con lo que hoy podemos hacer. Si tú me dijeras qué es lo ideal, 600 millones de dólares todos los años durante tres años, y tenemos capacidad para defender un tipo de cambio con todos los beneficios que tiene contar con un tipo de cambio fijo defendido económicamente, pero eso no es posible en estas condiciones. Entonces, en este balance de lo positivo, los riesgos que tiene convertir un mercado que es informal o ilegal en un mercado oficial, el balance yo creo que tiene que tomar en cuenta que son mayores los beneficios que los costos, sobre todo porque nos da la posibilidad de luchar un día más. Nos da la posibilidad de entrar en ese campo y decir “vamos a jugar y vamos a meterle un gol a la mejor selección del mundo”. Esa oportunidad es lo que estamos ganando, pienso yo, con este mercado cambiario. Hay que aprender de las lecciones pasadas. En los 90 hicimos cosas importantes, logramos estabilizar el ámbito cambiario. Recientemente se hizo un intento y creo que se tiene claro qué es lo que hay que hacer.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Aprendimos la lección.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Una de esas lecciones es el tipo de cambio flexible, ¿no? Eso es muy importante. Ian ponía el ejemplo de la actividad comercial, pero al final yo lo que tengo que lograr es que no sea solo la actividad comercial, sino que el productor que está en una cadena de producción pueda también acceder a esos elementos que solo puede adquirir de manera importada, porque no se producen en el país. Y eso solo lo puede hacer si hay un mercado que funciona, oficialmente, con la regulación requerida. Por eso es tan importante el mercado cambiario y empezar con un primer paso de este tipo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Carlos, ¿cómo lo ves tú?

Carlos Miguel Pérez Reyes: El mercado cambiario, para nosotros, va a ser el árbitro del partido de fútbol que ustedes han mencionado. Nosotros necesitamos de alguna manera decir: “Esta es la estabilidad que yo necesito para producir más, para generar más bienes, para generar más servicio, para tener una economía más robusta”. Porque, en esencia, el mercado cambiario, la base de cualquier mercado cambiario, es tener las divisas que necesita una economía abierta para poder ofrecerlas y empezar a intercambiar. Como exportadores, además, nosotros nos veríamos muy motivados en exportar más y aportar a ese mercado, cambiar de forma inmediata.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ahora, sobre las etapas, porque esto sin dudas requiere pasos, secuencialidad. ¿Qué se puede saber desde ya sobre cuáles son las etapas de este proceso del mercado cambiario?

Lic. Ian Pedro Carbonell Karell: Creo que en una primera etapa lo importante es poder participar de ese mercado cambiario que ya existe, aunque tiene un carácter ilegal porque ocurre fuera de las instituciones del sistema bancario y financiero. Lo primero es entrar a jugar a ese mercado y entrar a jugar implica que nuestras instituciones bancarias y financieras puedan realizar operaciones cambiarias, de compra y venta de divisas por moneda nacional. Que esas operaciones reales que ya no van a ser intenciones de compra y venta, que ya no van a ser una cosa opaca, sino que van a ser operaciones objetivas y verificables, vayan determinando dónde está realmente la tasa de cambio. Ese proceso no es cosa de un día para otro; a eso se va llegando con una gradualidad. Ese es el primer paso para, entonces, ir a un segundo paso que es, con el apoyo de otras medidas de índole fiscal, monetario, garantizar una estabilidad a esa tasa de cambio para que se pueda convertir en el ancla de precios para la economía y pueda servir a la autoridad monetaria del Banco Central como instrumento de política económica para controlar la inflación. Porque muchos de los precios en la economía cubana dependen hoy de la tasa de cambio. El objetivo final, unificación cambiaria y, además, con la desdolarización, unificación también monetaria, es que toda nuestra economía funcione en moneda nacional. Esos, a grandes rasgos, son los objetivos, pero es un camino largo y no exento de riesgos y de dificultades que hay que recorrer.

Dra. C. Marxlenin Pérez: En otro programa decíamos que no hay medidas mágicas. Vamos ahora con nuestro cuarto panelista, el Gurú de Jatibonico:

Gurú de Jatibonico
La bola blanca da un choque
a otra bola y a rodar:
así funciona el billar,
y también funciona El Toque.
Golpear para que se troque
el precio en la mercancía.
Ese es nuestro día a día
que no espera para luego.
Hay que acabar ese “juego”
en bien de la economía.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y me quedo con este verso del Gurú: “Hay que acabar ese juego”. Si estamos conversando sobre mercado cambiario, es porque nos queda clarísimo que hay un juego de cierto jugador, enemigo, que ha abierto uno de los campos estratégicos contra Cuba. Esa guerra económica que se nos hace desde nuestro enemigo histórico, que es atacar a la economía cubana, y ha encontrado un nicho ahí con esa tasa ilegal de El Toque. ¿Qué influencias tiene esa tasa de referencia ilegal en nuestra economía? ¿Cómo nos afecta?

Lic. Ian Pedro Carbonell Karell: Creo que la solución definitiva a ese problema es tener un mercado cambiario oficial que funcione y que dé convertibilidad a la moneda nacional. En los tiempos en que eso funcionó en nuestra economía cubana, no existía El Toque. Es verdad que son otros momentos, otras tecnologías, pero realmente cuando tú logras satisfacer tus necesidades en el espacio oficial, no necesitas buscar una referencia para ver a qué precio vas a hacer una operación cambiaria o algo por el estilo. Ese es el mandato que desde el programa de gobierno tienen todas las instituciones, incluido el Banco Central, para construir un mercado cambiario oficial funcional y, por tanto, evitar que actores como El Toque, que ha sido incluso una plataforma abiertamente enemiga a nuestro país, no se posicionen como formadores de expectativas. Porque, realmente, el riesgo está en que esa referencia que ellos publican, son tomadas como referencia por personas y agentes económicos, y al asumirla como referencia ejecutan transacciones basándose más o menos en esa referencia. Y es una influencia que desde el punto de vista estratégico no debe ser. Es peligroso que haya ese nivel de influencia sobre la actividad económica del país.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Por qué es peligroso?

Lic. Ian Pedro Carbonell Karell: Porque a partir de medir, no sé, 200, 300, 400 mensajes diarios de intenciones de compra y venta, donde no queda muy claro bien cuál es el filtrado de esos mensajes, pueden imponer cuál es la tasa a la que va a operar todo un país. Es la capacidad de influencia o de influir en la realidad que tienen fuera del control del Estado, de la responsabilidad regulatoria y la transparencia, fuera de supervisión, porque a nadie se le puede reclamar sobre esa tasa ni sobre su formación. Creo que es responsabilidad del Estado y del Gobierno construir un mercado cambiario oficial que elimine la influencia que tiene hoy esa tasa sobre la economía del país.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Creo que, menos a las marionetas detrás de este Toque, a nadie más beneficia. Bueno, y a dos o tres especuladores que se aprovechan, para especular justamente con ese mercado ilegal. A nadie más beneficia. No al pueblo. ¿Cómo está afectando a nuestra economía?

Carlos Miguel Pérez Reyes: Déjame hablarte primero como matemático, como ingeniero informático, como programador. Yo nunca he visto una mediana, un promedio que tenga números enteros sin coma. Cuando a mí El Toque me dice “el dólar está a 390” y no me pone un 390.17942, ya me da idea de que el primer redondeo que está haciendo por ahí es una primera etapa de manipulación de lo que podría ser una tasa de referencia bien formada. Lo otro es que son intenciones de compra, ya lo decía Ian Pedro, y las intenciones de compra tienen un problema. De hecho, en El Toque hoy, si analizamos los datos que son públicos, algunos de esos datos que han sido públicos, históricamente públicos, vemos que el 70% son oferentes. ¿Qué significa esto? Oferentes son los que están buscando maximizar su ganancia y, por lo tanto, la tasa que ponen y publican está por encima de la que realmente el mercado está dispuesto a asimilar, pero lo publican para tratar de pescar quién lo toma.

Para mí, un verdadero mercado cambiario es un mercado cambiario donde se opere sobre la base de operaciones reales, no sobre la manipulación ni sobre el parcing de mensajes. Y pueden ser esos mismos mensajes parte de la campaña para desacreditar la moneda cubana y restar valor al poder adquisitivo del trabajador y del cubano. Por lo tanto, el reto del sistema bancario y de las empresas informáticas, de todo el mundo, es tener una banca capaz de adaptarse también a este mundo nuevo del fintech, a este mundo nuevo de las transacciones, de la subasta.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Fintech es tecnología de finanzas?

Carlos Miguel Pérez Reyes: Empresas de tipo financiero basadas en tecnología, que permitan tener estas billeteras, que permitan hacer estas operaciones con cripto. Creo que la banca cubana va también hacia ahí, a modernizarse, y que podamos hacer cosas tan novedosas como la que pudo hacer El Toque.

Nosotros tenemos talento en Cuba para hacerlo mejor. Tenemos para hacer una página web muy superior, tenemos para poner también esas mismas estadísticas, para transparentar formas mucho más eficientes. Por ejemplo, cómo es que influye las exportaciones, nuestro producto interno bruto, los precios que están poniendo hoy en los restaurantes, un posible trabajo investigativo… Y todas las demás variables reales en nuestra economía, no mensajitos de Facebook ni de Revolico. La diferencia entre lo que puede hacer una institución, lo que puede hacer un país con todas sus instituciones, y lo que pueden hacer unos muchachos jugando a hacer de informáticos, leyendo mensajes en Facebook, es abismal. Nosotros tenemos que coger la batuta de eso y empezar a hacerlo. Y es imprescindible que se haga pronto.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ayuban.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Aquí se mezclan diferentes cosas. De índole económica, pero también de índole ciudadana, etcétera. Si tú me dijeras como ciudadano, yo te diría que al enemigo no se le obvia, se le combate. Y El Toque, su director, han declarado públicamente que tienen dentro de sus objetivo subvertir la Revolución.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y eso, es bueno que se aclare, no lo estamos diciendo nosotros, lo dijo él.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: La tecnología tiene cosas buenas y cosas malas, ¿no? Pero el acceso a la comunicación te permite también conocer ese tipo de cosas. Eso es algo que no se discute. Ninguna persona, ningún ciudadano patriota se pone del lado del que ataca a su país o que intenta subvertir el orden constitucional del país. Por lo general, este tipo de subversión no le hace más daño al Gobierno; le hace más daño a la población. Porque, al final, lo que se intenta vender es que el daño se lo está haciendo el Gobierno a la población.
Es decir, uno, cuando quiere ver cómo está el precio del dólar, lo que hace es ir a ese sitio. Eso aumenta el riesgo y la vulnerabilidad sobre nuestra economía en un contexto de guerra económica contra el país, donde todas esas cosas están articuladas y bien pensadas. En ese contexto, solo hay una manera de combatir eso: conducir ese mercado cambiario hacia un mercado cambiario oficial. Por todas las razones que estamos mencionando. No es la solución mágica a los problemas de la economía cubana. Creo que es importante y sus objetivos de largo plazo son objetivos que se van a lograr poco a poco. Pero hay algo que siempre me gusta decir como profesor: el largo plazo comienza hoy. Es decir, lo que tú quieres que tenga un efecto dentro de 10 años, lo tienes que empezar a hacer hoy. Si lo empiezas dentro de dos años, ese efecto llegará dentro de 12 años. Para crear las bases de la recuperación económica del país, de la producción, tenemos que normalizar el escenario cambiario de Cuba. Y hacerlo con las herramientas que existen y que están en manos del Estado para hacerlo.

Carlos Miguel Pérez Reyes: Hay un detalle en todo esto, El Toque puede tener un enfoque dirigido a desestabilizar, pero detrás del mercado cambiario legal hay un negocio tipo mafia que se mueve tanto en Estados Unidos como en Cuba, de actores que lavan dinero, de gente que cobra comisiones por hacer transferencias que nunca hacen entre un país y el otro.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Sí, especuladores.

Carlos Miguel Pérez Reyes: Eso es un gran negocio que me imagino que nuestras autoridades tendrán la capacidad de desmontar lo antes posible. Lo que ocurre realmente es que en Estados Unidos se mueve el dinero y en Cuba se mueve el dinero, pero no se pasa el dinero de un lado para otro y aquí están cobrando comisiones en un lado y cobrando comisiones en el otro. En ese juego de comisiones y cosas, se crea un negocio en el que, además, la tasa de cambio juega un papel importante, porque yo voy a estar vendiendo y comprando y jugando con ese mercado. Si fuera yo el que me dedicara a eso, yo tuviera 40 personas en Facebook poniendo anuncios de cómo es que quiero vender el dólar. Hay que entender que esto es una mafia y El Toque está representando a esa mafia y esos intereses. Esos actores, sean o no sean parte del equipo de El Toque, están jugando bajo esa regla y bajo el amparo de esa plataforma.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ian, unas últimas ideas para ir cerrando nuestro programa.

Lic. Ian Pedro Carbonell Karell: Hay mucho de qué hablar sobre este tema. Hay que señalar plantear el compromiso que tiene el país, el Gobierno. Yo comparto esa idea, tiene que ser algo de todos el esfuerzo para retomar las riendas del mercado cambiario, para construir un mercado cambiario de verdad que sea funcional al desarrollo económico del país. Nuestro pueblo también necesita contar con eso.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Doy las gracias a ustedes tres por haber participado en este primer programa dedicado al mercado cambiario. Usted, que nos sigue, recuerde que esta es la primera parte, ya vendremos con otro. Pero, sobre todo, recuerde que no basta con interpretar, describir, comentar, sino que juntos debemos participar, los privados, la empresa estatal, el pueblo en general, para transformar nuestra realidad. Yo cuento con usted para hacerlo desde el socialismo cubano. Nos vemos pronto.

Comentario HHC:  Ningún estado que se respete, píerde el control del mercado cambiario que rige en el pais de manera legal. !!! Pero el desatino es tal, que autorizamos a las mipymes de facto, a que tuvieran por fuente de financiamiento el mercado cambiario ilegal de divisas !!!, a pesar de que este, como en la mayoria de los paises, figura como delito, al igual que en nuestro código penal.

Hay dos problemas que no se mencionan, y que fueron los errores principales de la Tarea de (Des)Ordenamiento:

1- Hay que acompañar este proceso con reformas, con incentivos, del lado de la producción de bienes y servicios principales, lease por ejemplo alimentos, transporte y electricidad para empezar, y que aspire  y se pueda concretar para satisfacer las necesidades. Seguimos, diletando del lado de la Circulación, pero lo importante lo decisivo es el area de la producción material, pareciera que no queremos tener en cuenta a Marx.

2- Hay que tener un fondo de  reserva en divisas para empezar a operar sostenidamente, ya lo hicimos con las CADECA en la década del 90, solo que hoy no hay que crear otra vez el CUC, es el CUP. Además hay que tener un Fondo de Maniobra en Divisas para " inyectar" en el mercado las posibles desviaciones que necesariamente ocurriran. ¿ Que en ocasiones se depreciará el CUP ?, Si, eso ocurrirá en ocasiones y se requerira la intervención del BCC.

El otro problema es la moneda extranjera de referencia, ¿el usd, la moneda de los BRICS, etc? .Hay paises que a lo interno su moneda es mas fuerte que el USD, asi por ejemplo la mas fuerte del mundo es el llamado Dinar Kuwaiti donde  1 Dinar K = 3.26 USD ( respaldada por importantes ingresos petroleros y un régimen de acoplamiento a una cesta de monedas).  o el Dolar de Nueva Zelandia = 0.61 USD (Moneda flotante vinculada a los commodities, dependiente de los ciclos de exportación agrícola y láctea).  Es decir, no es la esfera de la circulación lo determinante, aunque sea importante, ni lo que se crea justo el valor de una moneda, es la economía material la determinante en ultima instancia.  Y en Cuba eso hay que tenerlo presente siempre hoy y para todas las generaciones venideras. 

domingo, 30 de noviembre de 2025

Economista: La agresión a Venezuela está reconfigurando el poder de EEUU en América Latina



30 noviembre, 2025 by obsadmin 


Cada barco ruso en la Guaira, Venezuela, representa un mensaje directo a Washington. Sus intentos de aislar regímenes que no se alinean con sus intereses económicos ya no funcionan como antes.

Profesor Richard Wolff , economista estadounidense

¿Saben qué está pasando realmente en el Caribe mientras todos miran hacia otro lado? Buques de guerra rusos acaban de atracar en puertos venezolanos. Y esto no es un desfile militar ni una visita de cortesía, es una declaración geopolítica que cambia todo el tablero de ajedrez hemisférico.

Durante décadas he estado analizando las contradicciones y crisis inherentes al sistema capitalista, trabajando para popularizar la compleja teoría económica y abogar por los lugares de trabajo democráticos.

Rusia, una potencia nuclear está posicionando activos militares a menos de 2.000 millas de nuestras costas. ¿Por qué ahora? ¿Por qué Venezuela? La respuesta revela las grietas fundamentales en el orden mundial que Washington insiste en mantener.

Desde que Estados Unidos impuso sanciones devastadoras contra Venezuela, sanciones que, según la ONU, han causado sufrimiento masivo a civiles inocentes, Caracas ha tenido que buscar aliados donde pueda encontrar y Rusia junto con China ha respondido no por caridad, sino porque entienden algo que muchos se niegan a admitir. La era del dominio unipolar estadounidense está terminando.

Cada barco ruso en la Guaira representa un mensaje directo a Washington. Sus intentos de aislar regímenes que no se alinean con sus intereses económicos ya no funcionan como antes. El mundo multipolar no es una teoría académica, está anclado literalmente en puertos latinoamericanos mientras hablamos.

Ahora bien, para entender completamente lo que significa esta llegada de la Armada rusa a Venezuela, tenemos que retroceder y examinar cómo llegamos a este punto tan crítico. Y cuando digo retroceder, no me refiero solamente a los últimos 5 o 10 años.

Tenemos que mirar la historia completa de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina, porque sin ese contexto histórico nunca vamos a comprender por qué Venezuela se encuentra en una posición donde necesita o quiere la presencia militar rusa en sus costas. Y créanme, esto no sucedió de la noche a la mañana.

Desde el siglo XIX, Estados Unidos ha mantenido lo que ellos mismos llamaron la doctrina Monroe. ¿Recuerdan esa doctrina de sus clases de historia? Básicamente decía que el hemisferio occidental era el patio trasero de Estados Unidos y que las potencias europeas no tenían derecho a interferir aquí.

Suena razonable en papel, ¿verdad? proteger a las nuevas repúblicas latinoamericanas de la Reconquista europea. Pero en la práctica lo que significó fue que Estados Unidos se dio a sí mismo el derecho exclusivo de intervenir, controlar y explotar toda América Latina y lo han hecho repetidamente durante casi dos siglos.

Golpes de estado en Guatemala, intervención militar en República Dominicana, el bloqueo de Cuba que ha durado más de 60 años, la invasión de Granada, la invasión de Panamá, el apoyo a dictaduras militares brutales en toda la región durante la Guerra Fría. La lista es tan larga que podríamos estar aquí todo el día enumerando solamente las intervenciones documentadas.

Entonces, cuando hablamos de Venezuela hoy, no podemos separar esa historia. Venezuela es un país que tiene las reservas de petróleo más grandes del mundo. Déjenme repetir eso porque es absolutamente crucial. Las reservas de petróleo más grandes del mundo, más que Arabia Saudita, más que Rusia, más que cualquier otro país del planeta.

Y ese petróleo durante décadas fue controlado y explotado principalmente por compañías estadounidenses y europeas. Las ganancias salían de Venezuela hacia Nueva York, hacia Londres, hacia Houston. El pueblo venezolano veía muy poco de esa riqueza tremenda que estaba literalmente bajo sus pies.

Cuando Hugo Chávez llegó al poder en 1999, prometió cambiar esa dinámica y lo hizo. Nacionalizó la industria petrolera o más precisamente recuperó el control que Venezuela constitucionalmente ya debía tener sobre sus propios recursos naturales. utilizamos esos ingresos petroleros para programas sociales masivos, educación gratuita, atención médica gratuita, vivienda subsidiada programas de alimentación, millones de venezolanos salieron de la pobreza. La desigualdad se reduce dramáticamente.

Ahora, pueden estar de acuerdo o en desacuerdo con las políticas específicas de Chávez. pueden criticar aspectos de su gobierno y hay mucho que criticar legítimamente, pero el hecho fundamental es que él redistribuyó la riqueza del petróleo hacia la población general en lugar de permitir que continúe fluyendo hacia las corporaciones extranjeras. Y eso desde la perspectiva de Washington y de Wall Street fue un pecado imperdonable, porque aquí está la cuestión que raramente se discute abiertamente en los medios estadounidenses.

El sistema económico global que Estados Unidos lidera depende de mantener a los países del sur global en una posición subordinada. Sus recursos naturales deben estar disponibles a precios baratos para nuestras corporaciones. Sus mercados deben estar abiertos a nuestros productos. Sus gobiernos deben ser amigables con nuestros intereses empresariales. Y cuando un país dice, «No, vamos a usar nuestros propios recursos para beneficiar a nuestra propia gente primero, entonces ese país se convierte en un problema que debe ser resuelto.

No importa si ese país es democrático o no. No importa si la redistribución de riqueza está ayudando a millones de personas o no. Lo que importa es que está desafiando el orden económico que beneficia a nuestras élites corporativas.

Entonces, ¿qué hace Estados Unidos cuando un país como Venezuela toma ese camino? Primero, intentan desestabilizar el gobierno desde adentro. Apoyan a la Oposición política, grupos financieros que organizan protestas, utilizan organizaciones que suenan muy nobles, como la National Endowment for Democracy, para canalizar millones de dólares hacia actores políticos que favorecen los intereses estadounidenses.

Esto no es teoría conspirativa, es política exterior documentada. Pero las sanciones económicas son violencia, son guerra económica están diseñadas específicamente para causar tanto sufrimiento a la población civil, que la gente se levanta y derroque a su propio gobierno.

Las sanciones contra Venezuela han sido devastadoras, han colapsado la economía, han causado escasez de alimentos, escasez de medicamentos, escasez de productos básicos de todo tipo. han empujado a millones de venezolanos a la pobreza y han forzado a millones más a emigrar. Las Naciones Unidas han documentado que estas sanciones han causado miles de muertes. No estoy exagerando.

Esto está en los informes oficiales de la ONU. personas que no pudieron acceder a tratamientos médicos porque los hospitales no pueden importar medicamentos o equipos debido a las sanciones. Empresas que no pueden hacer negocios porque los bancos internacionales tienen miedo de violar las sanciones estadounidenses. El gobierno venezolano no puede vender su petróleo en los mercados internacionales, no puede acceder a sus propios activos congelados en bancos extranjeros. No puede importar los bienes que necesita para su economía.

Es un asedio económico total diseñado para asfixiar al país hasta la sumisión. Ahora, los defensores de estas políticas dirán que las sanciones son contra el gobierno de Maduro, no contra el pueblo venezolano. Pero eso es una ficción conveniente. Cuando colapsan una economía entera, quien sufre más es siempre la gente común. Las élites siempre encuentran maneras de protegerse. Son los trabajadores, los ancianos, los enfermos, los niños quienes pagan el precio más alto. Y ese es precisamente el punto de las sanciones, crear tanto sufrimiento que la población se vuelva contra su gobierno. Es colectivo, es brutal y según el derecho internacional es absolutamente una forma de guerra.

Entonces, Venezuela bajo este asedio económico tremendo, ¿qué opciones tiene? ¿Pueden rendirse? ¿Pueden instalar un gobierno que Washington apruebe? ¿Pueden volver al modelo anterior donde las corporaciones extranjeras controlan sus recursos y las ganancias fluyen hacia afuera, mientras la mayoría de la población vive en pobreza?

Esa es la opción que Estados Unidos prefiere o los venezolanos pueden resistir. Pueden buscar aliados que también estén dispuestos a desafiar el orden económico dominado por Estados Unidos. Pueden tratar de sobrevivir hasta que el equilibrio de poder cambiar global lo suficiente como para que puedan respirar nuevamente. Y eso es exactamente lo que Venezuela ha estado haciendo. Y aquí es donde entran Rusia y China. Estos países están en sus propias batallas con Estados Unidos.

Rusia ha estado bajo sanciones desde la anexión de Crimea en 2014 y esas sanciones se intensificaron masivamente después de la invasión de Ucrania. China está en una competencia geopolítica y económica de largo plazo con Estados Unidos por el liderazgo global. Ambos países tienen un interés estratégico en demostrar que el poder estadounidense tiene límites, que Washington no puede simplemente dictar términos a todo el mundo, que existe una alternativa al orden unipolar dominado por Estados Unidos.

Venezuela representa una oportunidad perfecta para hacer precisamente eso. Cuando buques de guerra rusos atracan en Venezuela no es solamente sobre Venezuela, es un mensaje global. Le dice a cada país en el mundo que está considerando desafiar las demandas estadounidenses. No están solos. Hay otras potencias que los apoyarán.

El imperio estadounidense no es todopoderoso. Le dice a otros países latinoamericanos que están cansados de la dominación económica estadounidense. Hay alternativas. Pueden comerciar con China, pueden obtener inversión de Rusia, no tienen que someterse a las demandas del FMI y el Banco Mundial. y le dice a Estados Unidos mismo, «Su era de dominio incuestionable ha terminado.

El mundo se está volviendo multipolar, les gusta o no, y su habilidad para imponer su voluntad unilateralmente está disminuyendo. Ahora muchos van a escuchar esto y van a decir, «Pero Rusia no es mejor que Estados Unidos. Putin es autoritario. Rusia tiene sus propios intereses imperiales. No están ayudando a Venezuela por altruismo y tienen razón en todo eso. Rusia está persiguiendo sus propios intereses estratégicos. No son benefactores desinteresados.

Pero aquí está el punto crucial que a menudo se pierde en estas discusiones. No tiene que ser una cuestión de buenos contra malos. Podemos reconocer que Rusia es autoritaria, que tiene sus propias ambiciones imperiales, que Putin no es un defensor de la democracia o los derechos humanos y al mismo tiempo reconocer que en este contexto específico la presencia rusa en Venezuela está cumpliendo una función. que limita el poder estadounidense, de manera que podría beneficiar no solo a Venezuela, sino a la autonomía de todo el hemisferio.

El problema fundamental no es si Rusia es buena o mala. El problema es el sistema unipolar donde una potencia puede decidir unilateralmente estrangular económicamente a cualquier país que no se alinee con sus intereses. El sistema unipolar estadounidense es inherentemente antidemocrático a nivel global, a diferencia de un mundo multipolar donde Múltiples centros de poder se equilibran entre sí, donde los países más pequeños pueden jugar a diferentes potencias. una contra otra para mantener su propia autonomía. Ese mundo es potencialmente más democrático que uno donde una superpotencia es la reina suprema.

Y déjenme ser claro sobre algo más. Cuando critico la política exterior estadounidense, cuando señala las intervenciones, las sanciones, el apoyo a golpes de estado, no es porque odie Estados Unidos. Vivo aquí, trabajo aquí, este es mi hogar. Es precisamente porque me importa este país que creo que debemos enfrentar honestamente lo que nuestro gobierno hace en nuestro nombre alrededor del mundo.

La grandeza real de una nación no viene de su capacidad de dominar a otros, viene de su capacidad de cooperar, de respetar la soberanía de otros países, de construir un orden internacional basado en la igualdad en lugar de la jerarquía.

Y cuando miro la situación en Venezuela, veo todas las mismas dinámicas que hemos visto repetirse una y otra vez a lo largo de la historia. Un país del sur global intenta tomar control de sus propios recursos, intenta redistribuir la riqueza hacia su propia población y las potencias del norte global hacen todo lo posible para sabotear ese esfuerzo. A veces funciona, a veces no.

En Chile funcionó. Derrocaron a Allende e instalaron a Pinochet. En Cuba no lo logró. El gobierno revolucionario ha sobrevivido 65 años de bloqueo. En Nicaragua, en los 80 financiaron a los contras para derrocar a los sandinistas. En Bolivia en 2019 apoyaron el golpe contra Evo Morales, aunque el partido de Morales eventualmente volvió al poder. El patrón es consistente, incluso cuando los resultados varían.

Lo que hace que Venezuela sea particularmente significativo en este momento histórico es que está sucediendo justo cuando el El equilibrio de poder global está cambiando esencialmente. Cuando Estados Unidos derrocó a Allende en Chile eran los años 70 y Estados Unidos estaba en la cima de su poder global. La Unión Soviética existía, pero estaba debilitándose. China estaba saliendo del caos de la revolución cultural. El resto del mundo en desarrollo era mayormente impotente. Estados Unidos podía hacer básicamente lo que quisiera en América Latina sin consecuencias reales.

Pero, ahora estamos en 2025 y el mundo es radicalmente diferente. China es la segunda economía más grande del mundo y en muchas medidas ya superó a Estados Unidos. Rusia ha reconstruido su capacidad militar y ha demostrado en Siria y ahora en Ucrania que está dispuesta a usar esa capacidad. India es una potencia emergente. Brasil está afirmando su propia voz regional.

El sur global está cada vez más coordinado en instituciones como los BRICS. El orden económico global está fragmentándose entre un bloque liderado por Estados Unidos y estructuras alternativas construidas alrededor de China y Rusia. En este contexto, cuando Rusia envía buques de guerra a Venezuela, representa algo mucho más grande que un solo país ayudando a otro. representa el fin de la era donde Estados Unidos podía simplemente declarar que el hemisferio occidental es su zona exclusiva de influencia y esperar que el resto del mundo lo aceptara representa la realidad de que otros países ahora tienen la capacidad y la voluntad de proyectar poder en áreas que Estados Unidos consideraba su territorio privado. presenta un cambio sísmico en las relaciones internacionales que va a definir el resto del siglo XXI.

Y déjenme abordar el argumento que inevitablemente surge en estas conversaciones. ¿Qué pasa con la democracia en Venezuela? ¿No deberíamos apoyar a la oposición democrática contra un régimen autoritario? Y miren, estas son preguntas legítimas. La situación política en Venezuela es complicada. Hay problemas reales con la gobernanza democrática.

Pero aquí está la pregunta que tenemos que hacernos honestamente. ¿Es la preocupación de Estados Unidos realmente sobre la democracia? Porque si miramos el historial, Estados Unidos ha apoyado dictaduras brutales por todo el mundo cuando esas dictaduras servían a los intereses estadounidenses. Lo he visto esto con mis propios ojos a lo largo de mi carrera. Apoyamos a Pinochet en Chile, a los generales en Argentina durante la guerra sucia, a Somoza en Nicaragua, a Batista en Cuba, a Suharto en Indonesia, al Sha en Irán, a Mubarak en Egipto, a la familia Saúd en Arabia Saudita, que es quizás el régimen más autoritario en el planeta. La lista continúa y continúa. Claramente la democracia no es el factor determinante en si Estados Unidos apoya o se opone a un gobierno extranjero.

El factor determinante es si ese gobierno sirve a los intereses económicos y estratégicos estadounidenses. Un dictador que abre su economía a las corporaciones estadounidenses, que vota con Estados Unidos en las Naciones Unidas, que aloja bases militares estadounidenses. Ese dictador es llamado un aliado, un socio, un país amigable, un gobierno democráticamente electo que nacionaliza sus recursos, que comercia con países que Estados Unidos no aprueba, que vota independientemente en foros internacionales. Ese gobierno es llamado autoritario, una amenaza, un régimen que debe ser removido.

Entonces, cuando escuchamos a políticos estadounidenses expresar preocupación sobre la democracia en Venezuela, tenemos que tomar eso con un grano de sal muy grande. Si realmente les importa la democracia en Venezuela, no estarían imponiendo sanciones que castigan colectivamente a toda la población. no estarían apoyando intentos de golpe de estado como el de Juan Guaidó en 2019, donde simplemente declararon que él era el presidente legítimo sin ninguna base legal o constitucional.

EEUU está tratando de estrangular económicamente al país hasta que la gente esté tan desesperada que acepte cualquier cambio de régimen. Esas no son políticas que promuevan la democracia, son políticas diseñadas para imponer un cambio de régimen favorable a los intereses estadounidenses, sin importar lo que la población venezolana realmente quiera. Y esto me lleva a un punto más amplio sobre la hipocresía en la política exterior.

Estados Unidos se presenta como el defensor del orden internacional basado en reglas. Invocamos constantemente el derecho internacional, la soberanía nacional, la democracia, los derechos humanos. Pero luego violamos sistemáticamente todos esos principios cuando nos conviene. Invadimos Irak sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU. Imponemos sanciones unilaterales que violan la soberanía económica de otros países.

Apoyamos golpes contra gobiernos democráticamente electos. Torturamos prisioneros en Guantánamo y sitios negros alrededor del mundo. Tenemos el mayor arsenal nuclear del planeta, pero decimos a otros países que no pueden desarrollar armas nucleares. Espiamos a líderes mundiales, incluyendo a nuestros propios aliados. La lista de violaciones al orden internacional basada en reglas por parte de Estados Unidos es enorme.

Entonces, cuando Rusia proyecta poder militar en Venezuela y Estados Unidos lo condena como una violación de normas internacionales, hay que reconocer la ironía monumental. Estados Unidos tiene aproximadamente 800 bases militares en países extranjeros alrededor del mundo. 800. Rusia tiene algo así como 20. China tiene dos o tres.

Pero cuando Rusia estaciona algunos buques en Venezuela por algunas semanas, de repente es una crisis, una amenaza al hemisferio, una violación del orden internacional, la falta de auto-conciencia. es asombroso.

Lo que realmente está sucediendo es que el orden internacional dominado por Estados Unidos, el orden que fue establecido después de la Segunda Guerra Mundial, cuando Estados Unidos era la potencia hegemónica incuestionable, ese orden está siendo desafiado y las élites estadounidenses, tanto demócratas como republicanos, están teniendo mucha dificultad aceptando esta nueva realidad. están acostumbrados a un mundo donde Estados Unidos establece las reglas y todos los demás las siguen, un mundo donde el dólar es la moneda de reserva indiscutible, donde el FMI y el Banco Mundial imponen políticas neoliberales en todo el sur global, donde las corporaciones estadounidenses tienen acceso preferencial a recursos y mercados en todo el mundo, donde la OTAN se expande hacia el este sin consecuencias, donde Estados Unidos puede invadir países cuando quiera sin enfrentar sanciones o condena internacional real, pero ese mundo está muriendo.

No va a morir mañana, no va a morir el próximo año, pero está en su fase terminal y la presencia de la armada rusa en Venezuela es solo un síntoma más de esa muerte. China ahora comercia más con América Latina que Estados Unidos. Países alrededor del mundo están comenzando a comerciar en yuanes en lugar de dólares.

Los BRICS están estableciendo instituciones financieras alternativas al Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Más y más países se están negando a seguir automáticamente el liderazgo estadounidense en asuntos internacionales. El sur global está encontrando su voz colectiva y exigiendo un asiento en la mesa donde se toman las decisiones globales.

Y esto nos lleva de vuelta a Venezuela y lo que representa. Venezuela no es solo un país bajo asedio económico, es un campo de batalla en una lucha mucho más grande sobre el futuro del orden mundial. Va a ser un orden unipolar donde una superpotencia dicta términos o va a ser multipolar, donde el poder está más distribuido.

¿Van a poder los países del sur global controlar sus propios recursos y destinos? o van a continuar subordinados a los intereses de las potencias del norte global. Estas son las preguntas fundamentales de nuestra era y se están disputando en lugares como Venezuela, Siria, Ucrania, el mar del sur de China y docenas de otros puntos de conflicto alrededor del mundo.

Personalmente creo que un orden multipolar, a pesar de todos sus problemas es preferible a un orden unipolar, no porque las otras potencias sean necesariamente mejores que Estados Unidos en términos morales, sino porque el poder concentrado siempre tiende hacia el abuso.

Cuando reina una potencia suprema no tiene controles sobre su comportamiento, puede hacer lo que quiera sin consecuencias. Eso inevitablemente lleva a la arrogancia, a la explotación, a la violencia. Un sistema donde Múltiples potencias se equilibran entre sí, donde hay competencia real, donde los países más pequeños pueden tener opciones sobre con quién alinearse ese sistema. Tiene el potencial de ser más justo, más democrático a nivel global. Ahora, tengo que terminar con esto porque es absolutamente crucial.

Nada de lo que he dicho debe interpretarse como apoyo incondicional al gobierno venezolano o al gobierno ruso. Ambos tienen problemas serios, ambos merecen crítica, pero podemos criticar a gobiernos específicos mientras también reconocemos las dinámicas de poder más grandes en juego. Podemos oponernos al autoritarismo donde quiera que aparezca, ya sea en Moscú, Caracas, Washington o cualquier otro lugar, mientras también nos oponemos al imperialismo, a las sanciones económicas que matan a civiles, a las intervenciones que violan la soberanía nacional.

Estas posiciones no son contradictorias, son complementarias. Un verdadero compromiso con la justicia requiere que seamos consistentes en nuestros principios. Esa es la lección que he aprendido después de décadas estudiando las contradicciones del capitalismo global y las luchas de los pueblos por su autodeterminación. Y es una lección que debemos llevar con nosotros mientras navegamos este momento histórico de transformación mundial.