Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 18 de enero de 2026

Los valores de Cuba*



Por Jorge Fuentes

Como recordarás ya estuvimos esperando, aquel octubre glorioso de 1962, que nos cayeran encima las bombas atómicas. Me encontraba en Baracoa dirigiendo a los estudiantes recogedores de café y me incorporé al Secretariado de guerra de la UJC, donde estábamos Colomé, secretario general de la organización, yo y alguien más. Empezaron a llegar jóvenes de la ciudades, porque Fidel quería que estuvieran en las montañas, para que alguno sobreviviera, pero los que dirigíamos aquello, jóvenes de la UES que me acompañaban, no teníamos comida ni recursos y los camiones seguían llegando con más muchachos. No cambiaría ningún momento de mi vida por un segundo de aquel momento. La gente estaba serena, como debemos estar ahora y el tiempo pasó, hasta el punto que hoy somos unos viejos y vivimos para hacer el cuento. Claro, había URSS en aquella época y Fidel tenía 36 años.

Trump jamás sabrá que se ha convertido en uno de los mayores factores de unidad de Cuba y de América Latina, algo muy peligroso para ellos en tiempos de disolución de la unipolaridad. Hay que estar atentos por una posible agresión militar, pero también atender a la nueva situación geopolítica y a fisuras posibles en la política agresiva de los Estados Unidos, que nos permitan el ejercicio de una diplomacia revolucionaria e inteligente.

Somos los enemigos más experimentados del imperialismo yanqui en este hemisferio. La respuesta a los peligros de los factores externos, debe ser la solución de los factores internos y crear no sólo un socialismo cubano que tenga en cuenta que vivimos en occidente y en su cultura, también un socialismo que no puedan lastrar ni con prejuicios anticomunistas ni con la exageración mediática de nuestros propios errores y defectos, resultados en su mayoría de la acción de la burocracia y la incapacidad para crear nuevos modelos que sustituyan lo imposible por lo posible.

Que el Partido vuelva a ser la representación del pueblo y no una extensión del gobierno. El Partido de la clase obrera y sus sindicatos, fieles a sus intereses estratégicos y tácticos. El Partido de los humildes y para los humildes, de los pobres, llamados ahora vulnerables. De los estudiantes y los intelectuales. De los negros, como llegó a ser en tiempos anteriores al triunfo de la revolución y posterior al auge de las luchas obreras y comunistas. De las mujeres, del Movimiento LGBT, de los discriminados por cualquier razón, de los jubilados y ancianos, de los sin casa, los sin trabajo y los que no logran satisfacer las necesidades familiares del mes, que es casi todo el pueblo.También de los emprendedores, pequeños y medianos propietarios que deben impulsar, desde su posición, la economía socialista. El Partido garante, con seriedad y firmeza, de cada artículo de la Constitución. El Partido que entiende que la República es de todos los ciudadanos, donde abundan las personas trabajadoras y decentes, y no sólo de los marxistas y revolucionarios a quienes tampoco nadie debe negarles su papel de apoyo a la vanguardia política. Ello obliga a que defendamos (el Partido), la libertad de pensamiento y expresión y a quienes ejercen ese derecho en apego a la Constitución y la ley.

El presente, en los tiempos cubanos, muchas veces se parece al pasado. Esa marcha que hoy he visto emocionado, viene de enterrar, nuevamente, a nuestros compañeros. Llevamos cientos de años muriendo y viviendo en la consecución de un empeño y en la defensa de una causa. La de la libertad y la soberanía, las dos fuertes columnas de la unidad, legado de nuestros padres y abuelos.

Sumémonos todos, cubanos de todas partes, a la audacia que significa un socialismo de democracia amplia, de diálogo intenso, no que tolere, sino que acepte la existencia del otro. Ofrecer, en la unidad a la que nos convoca la muerte de nuestros compañeros, unidad en la diversidad, un corpus fraterno que convierta en algo físico, los extraordinarios valores espirituales de Cuba.
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* Enviado por el autor

sábado, 17 de enero de 2026

Aprueban beneficios arancelarios para la importación sin carácter comercial de alimentos y otros productos

 Se aprueban beneficios arancelarios a las importaciones no comerciales que realizan las personas naturales, de alimentos, aseos, medicamentos e insumos médicos, por la vía de pasajeros como equipaje acompañado, sin límite de valor de importación, así como a la importación de las plantas eléctricas

Foto: Ministerio de Finanzas y Precios

En respuesta a las necesidades de la población y como parte de la atención permanente a la situación económica del país, los Ministerios de Finanzas y Precios, Salud Pública y la Aduana General publicaron en la Gaceta Oficial de la República de Cuba un conjunto de resoluciones que eliminan, de manera unificada, barreras arancelarias y sanitarias para la importación sin fines comerciales de alimentos, medicamentos, artículos de aseo y plantas eléctricas. 

Según la Resolución 9/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios (MFP), se autoriza de manera excepcional: 

· Equipaje acompañado: Importación sin límite de valor ni peso de alimentos, productos de aseo, medicamentos e insumos médicos, totalmente exenta de impuestos.

· Equipaje no acompañado: Importación de los mismos productos hasta un límite de 500 USD en valor o su equivalente en peso (hasta 50 kg).

· Envíos aéreos, marítimos y postales: Se incrementa el límite de valor de 200 a 500 USD para importaciones no comerciales en general. Para envíos que contengan exclusivamente alimentos, aseo, medicamentos e insumos médicos, se establece una franquicia especial de 200 USD o 20 kg libres de impuestos. 

SOBRE LA IMPORTACIÓN DE MEDICAMENTOS E INSUMOS MÉDICOS 

La disposición se complementa con lo emitido en la Resolución 4/2026 del Ministerio de Salud Pública (Minsap), que autoriza y avala desde el punto de vista sanitario la importación de medicamentos en envases originales e insumos médicos especificados, bajo los mismos parámetros de la norma anterior. 

SOBRE LA IMPORTACIÓN DE PLANTAS ELÉCTRICAS 

En el ámbito energético, la Resolución 10/2026 del MFP permite la importación de plantas eléctricas con potencia superior a 900 vatios, por encima de los límites ordinarios para envíos. Al valor excedente que corresponda gravar se le aplicará la tarifa arancelaria general del 30%. 

APLICACIÓN ADUANERA 

Para garantizar una aplicación uniforme en frontera, la Aduana General de la República dispuso la suspensión de la tabla de valoración anterior y la implementación de una nueva. Esta determinará la valoración por peso y la liquidación del impuesto aduanero para los productos clasificados como alimentos, aseo, medicamentos e insumos médicos importados sin fin comercial por personas naturales mediante envíos marítimos, aéreos y postales, alineándose con los límites establecidos por el MFP y eliminando posibles contradicciones en los puestos de control. 

Estas medidas entrarán en vigor de forma unificada a partir del 1 de febrero de 2026.

viernes, 16 de enero de 2026

Vice primer ministro cubano supervisa en Ciego de Ávila plan para reimpulsar la economía. Comentario HHC

Por Ortelio González Martínez/Granma Economía 16 Enero 2026, Invasor




Foto: Ortelio

Jorge Luis Tapia Fonseca, vice primer ministro de Cuba, recorrió áreas de los municipios de Morón y Ciego de Ávila, y analizó ante representantes de los Consejos de Administración, productores y directivos de empresas y organismos de ambos territorios, temas estratégicos del Programa de Gobierno para Corregir Distorsiones y Reimpulsar la Economía.

Durante el encuentro, Tapia exigió mayor efectividad y una orientación clara hacia la solución de los problemas, con un intercambio directo con la población.

Puso especial énfasis en el aumento de la producción de alimentos, acelerar la entrega de tierras y utilizar con eficiencia las ya entregadas, en aras de convertir a cada territorio en motor de su propia transformación.
“No podemos mirar al barco que llega al puerto con el arroz. Tenemos que producirlo en el municipio, en las empresas y hasta en los Consejos Populares si fuera necesario, y en Ciego de Ávila hay tierras y experiencia para el adelanto de ese programa”.
Al analizar el tema del comercio y la gastronomía, el vice primer ministro hizo un llamado a la acción con fijador. Con esa metáfora subrayaba la necesidad de que los logros sean sostenible y no esfuerzos pasajeros.

Puso de ejemplo que la provincia avileña tenía una red de restaurantes entre las mejores del país y hoy no es así, en tanto muchos de ellos permanecen cerrados y no ofrecen servicios a la población.

Otras aristas del análisis conllevaron a los impagos por parte de Acopio a productores, las discordancias con los bancos, tanto el de Crédito y Servicio, como el Popular de Ahorro, el afianzamiento de los encadenamientos productivos con la industria, la disponibilidad de fuerza de trabajo en las áreas asignadas a las empresas y el pago de los trabajadores.

Enfatizó en que los presidentes de los Consejos Populares deben situarse en el centro mismo de los problemas, no como observadores distantes, sino como actores comprometidos. Su labor fundamental es conocer a profundidad las realidades de su comunidad, diagnosticar sus necesidades y a partir de ese conocimiento, impulsar y articular la acción conjunta.

Insistió en que la solución efectiva de los desafíos cotidianos no se decreta de forma aislada; requiere la movilización coordinada de los propios vecinos, las empresas radicadas en el territorio y los diferentes organismos e instituciones. Solo a través de esta integración de voluntades, recursos y perspectivas, con el presidente del consejo como dinamizador y enlace, se pueden generar soluciones viables, sostenibles y verdaderamente ajustadas a los intereses de la población. Es la esencia de un gobierno local eficaz y verdaderamente popular.

Comentario HHC: La motivación económica , los incentivos , siguen faltando, y en relación con esto no hace falta un Viceprimer  Ministro que no sea para promulgar las "reglas del juego" que motiven a los productores.

1. Ampliar y consolidar la autonomía de los productores

Incentivo: Permitir la venta directa de un mayor porcentaje de la producción a precios de mercado (tras cumplir cuotas estatales justas).

Motivación: Empoderar a campesinos y cooperativas con control real sobre planes de cultivo, precios y ganancias.

2. Acceso garantizado a insumos nacionales e importados

Crear un sistema de distribución directa (sin intermediarios estatales excesivos) de semillas, fertilizantes, herramientas y piezas de riego.

Incentivo: Subsidios directos o créditos blandos para adquirir insumos, vinculados a resultados productivos.

3. Reforma de precios justos y mecanismos de mercado

Establecer precios de acopio estatales más realistas y permitir contratos directos con cadenas turísticas, mercados agropecuarios y exportadores.

Motivación: Que el productor vea una correlación clara entre su esfuerzo y su ingreso.

4. Títulos de usufructo a largo plazo y transmisibles

Otorgar seguridad jurídica a usufructuarios (por ej., 20-30 años) con posibilidad de traspaso a familiares o sucesores, incentivando la inversión en mejoras de la tierra.

5. Créditos y microcréditos ágiles para producción y tecnología

Banca estatal y cooperativa de crédito con trámites simplificados para financiar sistemas de riego, energías renovables, pequeños tractores y almacenes.

6. Incentivos fiscales para la producción local

Exenciones temporales de impuestos a cooperativas y pequeños productores que aumenten producción de alimentos básicos (viandas, granos, hortalizas, leche).

Reducir impuestos o exonerar  a las importaciones de equipos para la agricultura.

7. Reconocimiento social y premios a la excelencia productiva

Programas de visibilidad en medios, certificaciones de “Productor Destacado” que otorguen beneficios simbólicos y materiales (acceso a viajes, tecnología, etc).

8. Desarrollo de cadenas de valor locales y agroindustria pequeña

Permitir y fomentar mini-fábricas cooperativas para procesar alimentos (conservas, envasados, derivados), agregando valor y empleo local.

Incentivo: Asistencia técnica y acceso a equipos a través de proyectos de desarrollo local.

9. Sistemas de riego eficientes y acceso a energía renovable como se esta haciendo para el tabaco.

Programas estatales o cooperativos para instalar sistemas de riego por goteo con energía solar, reduciendo dependencia de combustibles y sequías.

Motivación: Seguridad hídrica y menor costo operativo para el productor.

10. Educación, capacitación y extensión agraria participativa text- Fortalecer el vínculo entre investigación (INIFAT, ICA) y campo, con promotores que trabajen junto a productores. -

 **Motivación:** Crear redes de innovación campesina, escuelas de campo y ferias de intercambio de semillas y conocimientos.

Eje transversal: Desburocratizar y agilizar

Reducir trámites excesivos para producir, vender y transportar alimentos dentro de Cuba.

Permitir que las cooperativas y productores individuales puedan importar insumos directamente o mediante empresas mixtas ágiles.

Motivaciones no económicas clave:

Soberanía alimentaria como consigna práctica: Vincular la producción local al abastecimiento de la comunidad, escuelas, hospitales.

Participación en decisiones: Incluir a productores en el diseño de políticas agrícolas municipales.

Cultura de reconocimiento: Revalorizar socialmente el trabajo agrícola mediante concursos, ferias y difusión de historias de éxito.

Conclusión: Cuba tiene potencial productivo desaprovechado por restricciones de acceso a insumos, precios desestimulantes y exceso de controles. La clave está en confiar más en los actores locales, darles herramientas reales y vincular su éxito al desarrollo de la comunidad. Esto requiere voluntad política para reformar el modelo de gestión agrícola, priorizando la eficiencia y la descentralización.

La crueldad infinita del imperio....................................... y la esperanza..........(FOTOS)

 



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Díaz-Canel: “El pueblo de Cuba no es antiimperialista por manual; el imperialismo nos hizo antiimperialistas”

 Por: Thalía Fuentes Puebla, Abel Padrón Padilla

 


El presidente Miguel Díaz-Canel se dirige al pueblo reunido en la Tribuna. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

“En la hora más oscura de la madrugada, mientras su noble pueblo dormía, la hermana República Bolivariana de Venezuela fue arteramente atacada”, recordó este viernes en la Tribuna Antimperialista el primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Con esa acción, dijo, se confirmaba la profecía de Bolívar sobre Estados Unidos y la advertencia del Che Guevara: en el imperialismo no se puede confiar “ni tantito así”.

Relató con detalle la cobardía del ataque, que respondió con bombas y un intento de secuestro a la voluntad de diálogo del presidente venezolano. Entonces destacó el juramento que definió la respuesta cubana: la declaración del primer coronel Humberto Alfonso Roca, jefe de la escolta de protección, quien había sentenciado: “Solo con mi cadáver podrán llevarse o asesinar al Presidente”.

“Los sagrados restos de nuestros 32 compatriotas llegaron ayer a la Patria”, prosiguió Díaz-Canel, “como soldados eternos de la integración que nos debemos”. Con esas palabras, elevó a los caídos de un acto de defensa a un símbolo de la unidad continental. Frente a quienes reducen la alianza entre Cuba y Venezuela a una transacción, fue categórico: “Ante todo, cubanos y venezolanos somos hermanos”.

La parte más contundente de su intervención se dirigió hacia las actuales amenazas. Citando las recientes declaraciones de altos funcionarios estadounidenses que han hablado de “entrar y destruir el lugar”, el Presidente las calificó de “grotesca” y “incitación a la masacre”. Frente a ello, esgrimió la filosofía de la resistencia cubana: “El pueblo de Cuba no es antiimperialista por manual. El imperialismo nos hizo antiimperialistas”. Y recordó la definición martiana: el patriotismo es “el odio invencible a quien la oprime”.

Hizo un llamado a la unidad, que definió como el arma más poderosa, y se dirigió a los jóvenes que hoy viralizan las leyendas de la Revolución. Su mensaje fue un desafío directo: “No, señores imperialistas, no les tenemos absolutamente ningún miedo… No nos gusta, como dijo Fidel, que nos amenacen. No van a intimidarnos”.


“Hoy son 32 nuevos rostros. 32 nuevas historias que encarnan la insuperable definición martiana: ‘Patria es humanidad“, dijo Díaz -Canel.

Según el presidente, estos combatientes cubanos no solo defendieron la soberanía de Venezuela, al presidente Nicolás Maduro y a la compañera Cilia Flores, sino que también “defendieron la dignidad humana, la paz y el honor de Cuba y de nuestra América”. Los definió como “la espada y el escudo de nuestros pueblos frente al avance del fascismo”, convirtiéndose en un símbolo de que “no hay pueblo pequeño cuando su dignidad se mantiene firme”.

El discurso del presidente dirigió el reconocimiento a las familias de los caídos, abrazando a “madres, padres, esposas, hijos, nietos, hermanos, abuelos, compañeros de armas y amigos”. Para ello, recurrió a una cita del líder Fidel Castro, recordando sus palabras durante el duelo por los mártires de Barbados: “El dolor no se comparte, el dolor se multiplica; y cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla”.

Este sentimiento, señaló, fue recogido por el cantautor Silvio Rodríguez, quien musicalizó la idea de que “tiembla la injusticia cuando llora el aguerrido pueblo de Fidel”.

El mandatario fue enfático al subrayar la condición pacifista de la mayor de las Antillas. “Cuba no amenaza ni desafía. Cuba es tierra de paz”, al tiempo que recordó que fue en La Habana donde, por iniciativa cubana hace doce años durante la II Cumbre de la CELAC, se proclamó a América Latina y el Caribe como Zona de Paz. Una conquista que ha sido “brutalmente lacerada por el zarpazo fascista en Venezuela”.

No obstante, advirtió que esta “vocación de paz no menoscaba en absoluto la disposición para el combate en defensa de la soberanía y la integridad territorial”. El mensaje fue claro y contundente: si Cuba fuera agredida, “pelearíamos con la misma fidelidad que nos legaron varias generaciones de bravos combatientes cubanos”, trazando una línea histórica desde las guerras de independencia del siglo XIX hasta la participación en conflictos en África y, ahora, en Venezuela.

“Cuba no tiene que hacer ninguna concesión política, ni eso jamás estará sobre una mesa de negociaciones para un entendimiento entre Cuba y Estados Unidos. Es importante que lo entiendan”, aseveró.

Díaz-Canel reiteró la disposición al diálogo y al mejoramiento de las relaciones bilaterales, pero bajo condiciones muy específicas: “siempre en igualdad de condiciones y sobre la base del respeto mutuo”. Recordó que esta ha sido la postura mantenida “por más de seis décadas” y que “la historia ahora no será diferente”.

El discurso del mandatario culminó con una advertencia dirigida al “imperio que nos amenaza”: “Cuba somos millones. Somos un pueblo dispuesto a combatir si nos agreden, con la misma unidad y fiereza de los 32 cubanos caídos el 3 de enero”.


jueves, 15 de enero de 2026

La doctrina Donroe en acción



La interferencia en los asuntos de otros países no salvó a Estados Unidos de la guerra civil


Leonid Savin, Fondsk

En enero de 2025, el periódico New York Post publicó un artículo con el provocativo título «La doctrina Donroe. La visión de Trump para el hemisferio», en el que se analizaban las declaraciones audaces y grandilocuentes del recién elegido presidente, que accedía por segunda vez a la Casa Blanca. En ese momento, predijo que Canadá se convertiría en un nuevo estado de los Estados Unidos, que Groenlandia también pasaría a formar parte de América, que el Golfo de México pasaría a llamarse Golfo de América y que el Canal de Panamá pasaría a ser propiedad de Washington. El término no se difundió ampliamente en ese momento, y solo en diciembre del año pasado, tras los ataques militares contra lanchas motoras en el Golfo del Caribe, se dio a conocer en los medios de comunicación estadounidenses. Finalmente, el propio Trump lo mencionó inmediatamente después del ataque militar contra Venezuela.

Esta mezcla de la doctrina Monroe, que ya tiene más de doscientos años, y la nueva llamada corolaria de Trump (anteriormente, a la doctrina Monroe se le había añadido la corolaria de Roosevelt) ahora es utilizada activamente por analistas políticos de todo el mundo. Si Panamá aceptó rápidamente todas las concesiones posibles de Estados Unidos y no fue necesaria una intervención militar en este país centroamericano (de manera similar, la República Dominicana y Trinidad y Tobago anunciaron su disposición a apoyar la nueva estrategia de Estados Unidos), las recientes amenazas de anexionar Groenlandia, así como de lanzar ataques contra el territorio de México y organizar un golpe de Estado en Cuba, demuestran que la visión específica de Trump sobre la política mundial sigue vigente.



Mientras tanto, a pesar de los intereses declarados de Estados Unidos en el hemisferio occidental, Washington sigue actuando activamente en la Isla Mundial, como llamaba a Eurasia y África uno de los fundadores de la geopolítica anglosajona, Halford Mackinder. Y claramente no tienen intención de reducir su presencia allí, aunque el propio Trump prometió retirar las tropas estadounidenses de varias regiones. La guerra proxy de la OTAN contra Rusia en Ucrania, los ataques contra Irán junto con Israel en 2025 y los posibles nuevos ataques, la reactivación de las operaciones militares en los países de África y Oriente Medio son los principales elementos visibles de la política de fuerza de Estados Unidos fuera del hemisferio occidental.

La doctrina Monroe no surgió de la nada. En vísperas (1814-1815) se celebró el Congreso de Viena, donde se sentaron las bases de la política internacional clásica y las relaciones diplomáticas. El concierto de potencias, formado por cinco superpotencias (término que también apareció en esa época), logró gestionar durante varias décadas la seguridad colectiva y suavizar las disputas territoriales. Es evidente que la doctrina Monroe surgió de los temores de los políticos estadounidenses de que la nueva configuración pudiera suponer una amenaza para sus intereses, por lo que América Latina fue declarada patio trasero de Washington.

Algo similar está ocurriendo ahora. La destrucción de la hegemonía unipolar de Estados Unidos y el gran número de Estados que han optado por un orden mundial multipolar han puesto a Washington ante un dilema: cambiar su política exterior o seguir la tendencia general. Bajo el lema «MAGA», Trump y los círculos oligárquicos que lo respaldan, desde las grandes empresas de TI y petroleras hasta los contratistas militares, decidieron ir a por todas. Venezuela se convirtió en el objetivo por varias razones. Además de las reservas de petróleo y el fortalecimiento del petrodólar, el país cuenta con grandes yacimientos de otros recursos minerales y metales preciosos, sobre los que Estados Unidos querría obtener el control. La revolución tecnológica y el desarrollo industrial, incluido el complejo militar-industrial, son imposibles sin acceso a estos recursos estratégicos.

En sentido ideológico, Caracas fue durante muchos años un bastión de la multipolaridad y construyó, según Hugo Chávez, un eje del bien. Intimidación y posterior desmantelamiento del gobierno chavista (el Departamento de Estado de EEUU está ahora construyendo una línea de negociación para que el Gobierno de Venezuela lo haga por sí mismo, con una mínima participación de la presión externa) puede conducir no solo a la reorientación de este país hacia Washington, sino también a la desintegración de la Alianza Bolivariana ALBA y al parálisis de la integración latinoamericana en su conjunto.

Una vez más, la acción militar, al igual que el bombardeo nuclear de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, es una estrategia de intimidación global: la demostración de poderío militar está dirigida principalmente a las potencias regionales que se oponen a la hegemonía de Estados Unidos, como Cuba, Nicaragua, México, Colombia, Brasil, pero también al resto del mundo.

Aunque las pérdidas reales de Estados Unidos, como de costumbre, se silencian y se ocultan, el propio potencial de fuego, los sistemas avanzados de armamento y de inteligencia del Pentágono también crean vulnerabilidades cognitivas en forma de incertidumbre estratégica tanto en los adversarios de Estados Unidos como en las fuerzas neutrales e incluso en los aliados (un ejemplo de ello son los debates dentro de la OTAN sobre el tema de Groenlandia).

En cuanto a las posibles consecuencias, es evidente que, al violar una serie de disposiciones del derecho internacional (tanto en la agresión contra Caracas como en la captura de petroleros en aguas neutrales y la declaración de que cualquier país debe ahora coordinar la compra de petróleo venezolano con Washington), esto conducirá a una mayor erosión. Además, Donald Trump ha rechazado abiertamente el sistema de la ONU y ha firmado de manera ostensible un decreto para salir de otras estructuras de esta organización, aprobando de hecho un único imperativo de política exterior: la ley del más fuerte.

Por otra parte, la polarización política interna en Estados Unidos y el desprecio por las leyes pueden conducir a un fortalecimiento de las posiciones de los demócratas en vísperas de las elecciones intermedias. Y a continuación, seguiría el juicio político al presidente en ejercicio.

Por último, si se desarrolla esta línea lógica con la mirada puesta en los acontecimientos históricos, hay que recordar que la doctrina Monroe no salvó a Estados Unidos de la guerra civil. Y la situación actual dentro de Estados Unidos es, en realidad, no menos explosiva, aunque las causas de las contradicciones sociales y políticas sean ahora algo diferentes. Aunque es difícil predecir cuándo estallará el conflicto interno, es posible que, debido a su avanzada edad, el propio Trump ya no lo vea. Pero, en tal caso, pasará a la historia como una de sus principales causas.

La ciencia y la economía cubana: En el umbral del 2026

 Por: Agustín Lage Dávila

 


Fidel Castro: “¡Y el futuro tendrán que construirlo los héroes de la ciencia!”

En el Año del Centenario de Martí (1953) la juventud cubana asaltó el Cuartel Moncada. ¿Cuál es la batalla que tenemos que dar (y ganar) hoy en el año del Centenario de Fidel?

Hay muchos frentes de combate abiertos, y no debemos pecar del reduccionismo propio de las ciencias naturales para tratar de simplificar el análisis y llevarlo a un solo tema que lo explique todo. Pero sin dudas uno de los grandes temas del momento es este de LA CIENCIA Y LA ECONOMIA, en especial la interacción entre ambas.

El proyecto de país que diseñaron Martí y Fidel, apegado a la soberanía nacional y a la justicia social, exige hoy en el siglo XXI un nivel de desempeño de la economía que no es el que estamos logrando. No estoy descubriendo nada: se dijo así hace unas semanas, en el Pleno del Comité Central del Partido, y en la Asamblea Nacional del Poder Popular.

En la tarea específica de las relaciones entre la Ciencia y la Economía, nos hemos dotado en los últimos meses  de una base jurídica para las transformaciones necesarias. Ahí están, y no deben estar en los archivos sino en nuestras manos trabajadoras, la Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación aprobada en diciembre por la Asamblea Nacional, el Decreto  de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas Estatales de Base Tecnológica, el Decreto 114 sobre los Parques Científicos y Tecnológicos, el Decreto 120 sobre las Empresas de Alta Tecnología y otras piezas importantes y recientes de legislación. Estos instrumentos jurídicos tienen en común la insistencia en el rol de fomento (no solo de regulación) de las leyes, y la atención a las relaciones de la ciencia con  el sistema empresarial, y el protagonismo de la empresa estatal socialista en esas relaciones.

Conozco que hay compañeros que piensan que quizás no es el momento para tal esfuerzo legislativo en temas de la ciencia, que tenemos otras urgencias mayores, la producción de alimentos, la crisis energética, el abastecimiento de medicamentos y otras. En muchos casos son compañeros esforzados, que están dejando la vida en las urgencias cotidianas y que merecen todo nuestro respeto, pero en aras de ese mismo respeto hay que decirles que en este tema están equivocados. La economía mundial es cada vez más global e interconectada, y esa conexión no podemos construirla solamente atendiendo la demanda doméstica, ni siquiera las exportaciones de productos y servicios primarios. Es en los productos y servicios de tecnología avanzada donde puede estar el “valor agregado” que es finalmente el que financia la inversión en servicios sociales y el nivel de vida de la población. Necesitamos ese ordenamiento jurídico que nos impulse y nos guie por el camino de la “economía del conocimiento”,

Pero también sabemos que “las buenas leyes” son solamente la mitad del camino. Después viene la interpretación y la implementación consecuente, y eso depende del proceso más complejo de construir cultura sobre las conexiones de la ciencia con la economía,  y de tener los cuadros con la voluntad, los conocimientos y el liderazgo necesarios para hacer lo que las leyes dicen.

El tema requiere pensamiento y construcción de consenso, porque las estrategias que puedan llevar a un país pequeño y asediado a acceder al desarrollo tecnológico y económico no están escritas ni validadas en ninguna parte; y tampoco cuentan con referentes históricos válidos. En la era de la Globalización de la economía  y la Cuarta Revolución Industrial estas estrategias ya no pueden ser las de grandes y extensivas  inversiones estatales en tecnologías de la segunda revolución que implementó la URSS en los años 50s, ni tampoco las de la industrialización sustitutiva que promovió la CEPAL en los 60s, ni mucho menos las de la globalización neoliberal en manos de las corporaciones multinacionales depredadoras que derivaron del Consenso de Washington en los 90s.

Necesitaremos un pensamiento muy creativo, y el pueblo cubano tiene talento y cultura para eso.

Debemos empezar por liberarnos de algunos esquemas mentales y lenguajes que se han popularizado en los últimos años y que frecuentemente nos nublan el pensamiento.  El primero es el de la “coyuntura”.

Se repite una y otra vez “la coyuntura actual”, las complejidades del “momento actual”, “las dificultades por las que atravesamos” y expresiones similares.

Expresan una realidad innegable, pero también nos pueden desvíar la vista de otra realidad, y es que muchos de nuestros desafíos actuales no son coyunturales, son estructurales y nos van a acompañar durante décadas.

Nuestra dependencia del sector externo, es decir, de las exportaciones y de la inserción en la economía mundial no es coyuntural.  Es consecuencia de la globalización de la economía, que empezó hace más de dos siglos y hoy se profundiza de forma continua, y que ha llevado el peso de las exportaciones en el PIB mundial de apenas un 7% que era en 1900, a más de un 40% por donde andan los estimados actuales.

La debilidad y escasa convertibilidad de nuestra moneda nacional no es coyuntural. Es consecuencia de algo tan permanente como el tamaño del país, que determina el tamaño de su demanda doméstica, y que hace que la mayoría de los insumos que necesita la economía haya que comprarlos en otros países, y por tanto en otra moneda.

Nuestro retraso tecnológico no es coyuntural. Es consecuencia de más de 400 años de colonialismo y neocolonialismo, que condenaron nuestra economía a la producción de unos pocos productos primarios que eran los que necesitaban las metrópolis, primero España y luego los Estados Unidos, y que crearon en el mundo una creciente brecha tecnológica entre lo que hoy llamamos “el sur global” y los países industrializados del norte, divergencia que se amplió aceleradamente a partir de 1800 y que se acelera hoy aún más con las tecnologías de la 4ª Revolución Industrial.

En 1981, momento en que se le explica al Comandante en Jefe Fidel Castro en que consistía la tecnología SUMA y sus posibilidades, como parte de una exposición de resultados avanzados de las investigaciones en las Ciencias Médicas. Foto: Cortesía de José Luis Fernández Yero.

En 1981, momento en que se le explica al Comandante en Jefe Fidel Castro en que consistía la tecnología SUMA y sus posibilidades, como parte de una exposición de resultados avanzados de las investigaciones en las Ciencias Médicas. Foto: Cortesía de José Luis Fernández Yero.

Incluso la presión agresiva del bloqueo imperialista contra Cuba, que lo complica todo en nuestra economía tampoco es coyuntural. Es consecuencia de un sistema mundial de explotación, que ha llevado a un mundo donde el 10% más rico acumula más del 80% de los activos, desbalance que el capitalismo tardío ya no puede justificar con ventajas en la productividad del trabajo e intenta mantener con relaciones de poder duro, y con el aplastamiento brutal de cualquier intento de construir alternativas viables

Todo esto tenemos que empezar por entenderlo para poder pensar, porque si bien nos hacen daño las ideas equivocadas, también nos hace daño el simplismo y la superficialidad de creer que lo que sucede es consecuencia de errores de determinado organismo o determinado dirigente, y que eso puede corregirse con medidas de corto plazo y de efecto inmediato.

Hay que enfrentar nuestras realidades con pensamiento estratégico y cambios de fondo,  Y entonces entramos en otro vocablo muy utilizado y discutido: “los cambios”.

Gran parte de la confusión en muchos de nuestros debates actuales deriva de que se están discutiendo dos temas relacionados pero diferentes y hay que saber separarlos.

Nadie duda de que la economía cubana necesita cambios. El primero que lo dijo fue Fidel en mayo del 2000: “Cambiar lo que debe ser cambiado”.

Pero un debate concierne a la velocidad y eficacia con que los cambios deben ser implementados, y otro debate muy diferente es sobre en qué dirección deben ir esos cambios. Si se nos mezclan estos dos debates (o nos los mezclan intencionalmente) nos confundimos.

La insatisfacción con la velocidad y eficacia de los cambios que hay que implementar en la economía cubana la compartimos todos, o casi todos.  Compartimos la angustia por los análisis que se eternizan, las decisiones sobre las que aparentemente hay consenso y no se acaban de implementar y los largos documentos de diagnóstico que no se acompañan de acciones concretas. Y con el tiempo que aún tenemos antes de acercarnos peligrosamente a irreversibilidades.

Pero no necesitamos “cambios” en abstracto. Necesitamos cambios en la dirección correcta. Cambios para reforzar el socialismo, no para erosionarlo.

Si por “cambios” se entiende privatizaciones, espacio creciente sin control político para la inversión extranjera, ampliación de las desigualdades sociales, contracción de la inversión social, y restricción del poder del Estado para conducir el proceso; esos “cambios” nos alejan del proyecto de país por el que han luchado tantas generaciones de cubanos. Y no los queremos.

Si esos cambios van, como deben ir, en el sentido de reforzar la posición de la empresa estatal como figura principal de nuestra economía, de combatir las desigualdades sociales, de distribuir mejor el fruto del trabajo, y de garantizar el control del pueblo sobre las decisiones económicas, entonces sí estaríamos en el camino de Fidel.

Hay que hacer las cosas rápido, pero hay que hacerlas en la dirección correcta. Y lo preocupante de muchos componentes del debate actual es el “diagnóstico sin tratamiento”. Ahí es donde está la cáscara de plátano que no debemos pisar.

La dinámica al implementar cambios en la economía  es buena, siempre que esa dinámica no se vuelva justificación para que se hagan cambios en la dirección que el pueblo no quiere, y ese riesgo existe, aunque algunos se expresen de forma más bonita o más académica que otros.

Darle más dinámica al proceso es un tema de política de cuadros y de estructura organizacional. Necesitamos cuadros competentes y audaces, que pisen el acelerador, pero que mantengan firme el timón en la dirección de la soberanía nacional y el socialismo.

Mantener la dirección correcta es un tema de política y de cultura. Necesitamos comunicar más y mejor lo que hay que hacer y porqué. El Che en su carta de despedida llamó a eso “apreciar los peligros y los principios”. El debate sobre esos temas debe ser permanente.

Y el trabajo concreto también.  No se trata de reforzar la función del sector estatal estableciendo prohibiciones o restricciones al sector privado, cooperativista o de inversión extranjera. De lo que se trata es de potenciar la  empresa estatal socialista. Y especialmente la empresa estatal de base tecnológica, que apoye su eficacia en el desarrollo educacional y científico que la propia Revolución ha construido.

Necesitamos cambios porque la economía mundial ha cambiado. Y eso es un fenómeno objetivo e irreversible, al cual oponerse sería tan absurdo como oponerse a la ley de la gravedad, como también dijo Fidel en uno de los eventos de globalización que celebramos en el Palacio de Convenciones.

Somos un país pequeño y eso no va a variar, y en consecuencia nuestra economía será cada vez más abierta y dependiente de la capacidad de inserción inteligente en la economía mundial. Esa inserción ya no podemos hacerla solamente exportando productos primarios (azúcar, tabaco, etc) que tienen cada vez menor precio, o recursos naturales que no tenemos. Hay que transitar a una economía diversificada de productos de alta intensidad tecnológica y valor agregado. Para eso debemos dejar atrás el modelo de entidades económicas gigantes, estandarizadas, planificadas a largo plazo y dirigidas de manera vertical. Eso funcionó, ciertamente, a mediados del siglo XX pero ya no funciona más, en ningún lugar del mundo.

Hacer crecer nuestra economía sin sacrificar la justicia distributiva en la era de la globalización y la Cuarta Revolución Industrial, y ante un bloqueo criminal que nos priva del acceso a mercados y  a los flujos globales de financiamiento es un tremendo desafío a la creatividad de la cultura cubana.  Habrá que crear y explorar. Razón de más para cuidar la soberanía y la propiedad social sobre los medios de producción. No es para “no cambiar”, sino al contrario, es para poder cambiar, ensayar, y rectificar, sin poner en riesgo las esencias de nuestro proyecto de país.

Y finalizo con un tercer tema de este breve comentario, el de las “tareas”.

No vamos a proponer aqui la arrogancia de pensar que la Ciencia, ella sola, puede asumir el enfrentamiento a las dificultades económicas de hoy, pero si puede ayudar y mucho.

Para eso hay que acometer muchas y diversas tareas, pero en el marco de este comentario necesariamente breve, quisiera insistir en tres de ellas: La gestación de nuevas empresas, la inserción internacional de nuestras instituciones científicas y nuestras empresas de alta tecnología, y la selección y preparación de los empresarios del socialismo, que las deben dirigir.

Uno de los instrumentos, no el único, pero sí uno de los más importantes, está en las pequeñas empresas, especialmente aquellas que son estatales, de alta tecnología y de orientación exportadora.

La estabilización macroeconómica,  solamente puede ser sostenible si se acompaña de una profunda transformación productiva. El equilibrio macroeconómico es condición necesaria, pero no suficiente.

Para lograr eso tenemos que aumentar la densidad empresarial de la economía. Los productos novedosos de alta tecnología suelen entrar en la economía inicialmente a través de empresas pequeñas y flexibles. Y si este despliegue de empresas tecnológicas y exportadoras es estratégico para la economía, estas tienen que ser mayoritariamente empresas de propiedad estatal, como lo establece nuestra Constitución

Necesitamos una economía de alta tecnología porque nuestros recursos naturales exportables son escasos y nuestra demanda interna es pequeña. La necesitamos además porque nuestra fuerza de trabajo envejece, en gran parte como consecuencia de nuestro propio desarrollo social.

En América Latina las pequeñas y medianas empresas, que son privadas, asumen el 67 % del empleo, pero solamente contribuyen al 25 % del PIB. Ello indica que se concentran en actividades de relativamente poco valor agregado. La inversión privada no se dirige usualmente a actividades de riesgo y recuperación a largo plazo, como suelen ser las tecnologías novedosas.

Es en las empresas estatales donde tienen que expresarse mejor las ventajas del socialismo para el desarrollo tecnológico: inversión social inicial, protección del mediano plazo, conexiones con las universidades y los centros científicos, acompañamiento del Estado en la gestión exportadora, personal de alta calificación técnica y motivación social, y otras. Este camino no tiene mapas ni manuales, y no está exento de incertidumbres, pero la emergencia de empresas tecnológicas estatales es un proceso que no se puede dejar a la espontaneidad. Nuestras leyes, varias de ellas en construcción, tienen que crear un contexto facilitador, pero el despliegue de un ecosistema de empresas estatales tecnológicas requiere impulso y conducción, hasta que despegue por su propia dinámica interna.

El despliegue de una nueva industrialización basada en empresas estatales, de tecnología avanzada e insertadas de manera distribuida en la economía mundial, es una tarea que tiene al menos dos componentes: la construcción de un contexto jurídico que permita y fomente el surgimiento de este tipo de empresa y la preparación de una vanguardia de actores que las van a dirigir, es decir, los jóvenes empresarios del socialismo. Necesitaremos muchos jóvenes que sean los empresarios de las nuevas empresas socialistas, jóvenes que se dispongan a aceptar los enormes desafíos a la inteligencia y a la voluntad, que plantea la gestión de empresas en la era de la globalización y de la cuarta revolución industrial.

La Revolución se tiene que dotar de un pensamiento económico original y creativo, como casi todo lo que ha hecho, que fundamente sus estrategias a mediano plazo. Necesitamos encontrar:

  • Como basar cada vez más nuestro desarrollo económico en las capacidades científicas construidas
  • Como aumentar el componente de exportaciones dentro del PIB
  • Como aumentar la diversidad de las exportaciones y la intensidad tecnológica de las exportaciones
  • Como implementar la separación entre propiedad y gestión, que es un requerimiento del desarrollo de las fuerzas productivas, manteniendo lo esencial de la propiedad en manos del Pueblo y al mismo tiempo dotar a la empresa estatal con la flexibilidad necesaria para innovar y explorar alternativas
  • Como hacer surgir nuevas empresas, principalmente empresas estatales de base tecnológica, y aumentar significativamente nuestra densidad empresarial. Muchas de esas nuevas empresas deberán surgir a partir de instituciones científicas y docentes que hoy están en el sector presupuestado
  • Como planificar manejando las incertidumbres propias de las nuevas tecnologías
  • Como insertarnos en redes de alianzas y en cadenas globales de valor, manteniendo la soberanía en las decisiones principales
  • Como formar los cuadros jóvenes, comprometidos y capaces para conducir estos procesos.

Un rol determinante en la elaboración e implementación de estas ideas, lo tendrán los jóvenes. Recordemos que Antonio Guiteras tenía 27 años cuando siendo ministro implantó la jornada de 8 horas y ordenó la intervención de la Compañía Cubana de Electricidad, que Fidel tenía 27 años de edad cuando hizo el análisis de la economía y la sociedad cubanas en su alegato “La Historia me Absolverá”  y que el Che tenía 37 años de edad cuando escribió “El Socialismo y el Hombre en Cuba”.

Preparemos y ensanchemos el espacio a nuevas generaciones de jóvenes cubanos, científicos, tecnólogos y empresarios, que cambien todo lo que deba ser cambiado, pero al mismo tiempo manteniendo el firme compromiso con la soberanía nacional y la justicia social.

Las empresas estatales son una construcción tecnológica, pero también deben ser una construcción cultural. El carácter «global» de una pequeña empresa estatal cubana solamente será sostenible si se apoya en la cohesión interna que genera la cultura. Los jóvenes empresarios deben ser también los constructores de esa cultura.

Por ahí andan las tareas del 2026. Habrá que luchar con incomprensiones, burocratismos, rutinas y acomodamientos.

También están aquellos que no son enemigos intencionales, a veces ni siquiera enemigos conscientes, pero estorban. Ahí están los capturados por las doctrinas económicas neoliberales; los que perdieron la fe y el entusiasmo, pero hacen «peso muerto»; los arrogantes que no escuchan; los burócratas que buscan refugio en «lo que está establecido» y hacen resistencia a cualquier innovación, técnica o gerencial; los lentos, los reticentes a «cambiar lo que debe ser cambiado».

También los enfrentó Martí cuando preparaba la guerra necesaria e insistía en que «La obra es de ahora, y extraordinaria, y hay que atenderla ahora, con un esfuerzo extraordinario», y sugería esto en su ensayo de 1995 «A la raíz»: “¡A  lo que estorbe, se le ase del cuello, como a un gato culpable, y se le pone a un lado!”.

Cuba honra a los Héroes de la Patria

 Por: Yilena Héctor Rodríguez, Abel Padrón Padilla

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La caravana que traslada las urnas con los restos de los 32 combatientes cubanos caídos en defensa de la Patria bolivariana, en la madrugada del pasado 3 de enero, llegó a la sede del Minfar. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Pasadas las nueve de la mañana llegaron a la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, en el municipio Plaza de la Revolución, los restos mortales de los 32 cubanos caídos en el cumplimiento del deber en Venezuela.

La entrada del batallón de ceremonia de las FAR, portando los féretros, marcó uno de los momentos más solemnes de la jornada.

Dentro del recinto se desarrolla la ceremonia militar. Los primeros en rendir tributo son sus compañeros de armas, formados con rigor y silencio.

Los armones permanecen expuestos, cada uno acompañado por la fotografía del combatiente que regresa al seno de su hogar, un gesto que devuelve nombres y rostros a la despedida.

En las afueras del Ministerio, el ambiente es de recogimiento. Corren lágrimas por las mejillas de muchos de quienes esperan para dar el último adiós.
Hay presencia de representantes del Ministerio del Interior, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, de la Asociación de Combatientes de Cuba y de organizaciones políticas y de masas. Hombres y mujeres de entera confianza, unidos en el mismo gesto de respeto.

Las puertas también están abiertas para toda la población, que podrá llegar a la sede del Minfar hasta las seis de la tarde y rendir tributo a sus héroes.


La caravana que traslada las urnas con los restos de los 32 combatientes cubanos caídos en defensa de la Patria bolivariana, en la madrugada del pasado 3 de enero, llegó a la sede del Minfar. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Cuba honra a los héroes de la Patria. Foto: Abel Padrón Padilla.

Cuba honra a los héroes de la Patria. Foto: Abel Padrón Padilla.