En general, a Donald Trump le interesan muy poco los detalles de la política. Por ejemplo, es evidente desde hace tiempo que nunca se ha molestado en entender para qué servía realmente su única victoria legislativa importante, la rebaja fiscal de 2017. De modo similar, está bastante claro que no tenía ni idea de qué había en realidad en el acuerdo con Irán que acaba de revocar. En ambos casos, ha sido más una cuestión de ego que de fondo: anotarse una "victoria" y deshacer lo logrado por su predecesor.
Pero hay algunas cuestiones políticas que sí le importan de verdad. A decir de todos, siente verdadera aversión por la idea de que la gente reciba "asistencia social", refiriéndose con esto a cualquier programa público que ayude a personas con rentas bajas, y quiere eliminar esos programas siempre que sea posible.
Se dice que hace poco amenazó con vetar la futura ley agraria a no ser que imponga duros requisitos laborales a los perceptores del Programa Asistencial de Nutrición Suplementaria (SNAP por sus siglas en inglés), conocido en general como los cupones para alimentos.
Permítanme ser directo: hay algo esencialmente obsceno en este espectáculo. Tenemos a un hombre que heredó una gran riqueza y que luego desarrolló una trayectoria empresarial principalmente a base de engañar a gente crédula, ya fuesen ingenuos que invertían en sus negocios y cargaban con el muerto cuando esos negocios quebraban, o estudiantes que perdían tiempo y dinero en títulos inútiles emitidos por la Universidad Trump. Así y todo, está decidido a quitarles la comida de la boca a personas verdaderamente desesperadas, porque está seguro de que, de una manera u otra, se están librando de algo, de que lo tienen demasiado fácil.
Pero por mezquinos que sean los motivos de Trump, este es un gran problema desde el otro lado. La Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) calcula que los nuevos requisitos laborales y otras restricciones propuestas por los republicanos de la Cámara de Representantes acabarían negando o reduciendo la ayuda nutricional a cerca de dos millones de personas, la mayoría familias con niños.
¿Por qué querría alguien hacer eso? El problema está en que no es solo Trump: el odio de los conservadores a los cupones para alimentos está muy extendido. ¿A qué se debe?
El lado más respetable, supuestamente intelectual, de la opinión conservadora plantea que los cupones para alimentos reducen los incentivos, al hacerles la vida demasiado cómoda a los pobres. Como explicaba Paul Ryan, el SNAP y otros programas crean una "hamaca" que "mece a personas físicamente aptas y las lleva a una vida de dependencia y complacencia".
Pero este es un problema que existe solo en la imaginación de la derecha. Es muy difícil encontrar perceptores físicamente aptos de SNAP que debieran estar trabajando y no lo hacen; la gran mayoría de los beneficiarios del programa tienen trabajo —aunque en empleos inestables que pagan poco— o son niños, ancianos, discapacitados o cuidadores esenciales de familiares.
Ah, y hay pruebas sólidas de que los niños de familias con pocos ingresos que reciben cupones para alimentos se convierten en adultos más productivos y sanos, lo que significa que el programa es, de hecho, bueno para el crecimiento económico a largo plazo.
¿Se trata de dinero? La aprobación de la rebaja de impuestos de 2017, que destrozará el presupuesto, demostró de una vez por todas, a cualquiera que lo dudase, que a los republicanos les dan igual los déficits.
Pero incluso aunque les importasen, la CBO calcula que los recortes propuestos para los cupones de alimentos ahorrarían menos del 1%, sí, el 1%, de los ingresos perdidos debido a esa rebaja de impuestos. De hecho, en la próxima década todo el programa SNAP, que ayuda a 40 millones de estadounidenses, solo costará aproximadamente un tercio de lo que costará la rebaja de impuestos. No, no es una cuestión de dinero.
¿Y el racismo? Históricamente, los ataques a los cupones de alimentos han comportado un elemento racial apenas oculto: por ejemplo, cuando Ronald Reagan imaginó a un "fornido joven negro" usando los cupones de alimentos para comprar chuletones. Y sospecho que el propio Trump todavía piensa que los cupones de alimentos son un programa para negros urbanos.
Pero si bien muchos negros urbanos reciben cupones para alimentos, también los reciben muchos blancos de las zonas rurales. A escala nacional, hay muchos más blancos que negros recibiendo cupones, y la participación en el SNAP es más elevada en los condados rurales que en los urbanos. Los cupones para alimentos son especialmente importantes en regiones deprimidas como los Apalaches, que han perdido empleos en el carbón y en otros sectores tradicionales.
Y sí, esto significa que algunas de las mayores víctimas de la obsesión de Trump con recortar la "asistencia social" serán los mismos que lo elevaron al cargo.
Piensen en el condado de Owsley, Kentucky, en el epicentro de la crisis regional de los Apalaches. Más de la mitad de la población del condado recibe cupones para alimentos; el 84% de los electores votaron a Trump en 2016. ¿Sabían qué votaban?
Al final, no creo que haya ninguna justificación política para el ataque a los cupones de alimentos. No se trata de incentivos, ni de dinero. Y hasta la animosidad racial que tradicionalmente se oculta tras los ataques a los programas sociales en Estados Unidos ha retrocedido parcialmente a un segundo plano.
No, esto es crueldad mezquina convertida en principio de gobierno. Se trata de gente privilegiada que mira a otros menos afortunados y no piensa "yo podría estar ahí, si no fuese por la gracia de Dios"; simplemente ven a un montón de perdedores. No quieren ayudar a los menos afortunados; de hecho, les indigna la idea misma de que la ayuda pública haga un poco menos desgraciados a esos perdedores.
Y esta es la gente que en estos momentos gobierna Estados Unidos.
Un momento de la clausura del 37 periodo de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que se desarrolló entre los días 7 y 11 de mayo en el Palacio de Convenciones de La Habana. Foto: Jorge Luis Baños/IPS
LA HABANA, 12 may 2018 (IPS) – Con la decisión de apoyar la reducción de la deuda externa y el enfrentamiento al cambio climático en las islas del Caribe, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) cerró su 37 período de sesiones este viernes 11 en la capital cubana.
“Estamos proponiendo analizar la vulnerabilidad de la insularidad del Caribe en dos temas: el cambio climático y el altísimo endeudamiento externo de sus países”, dijo Alicia Bárcena, la secretaria ejecutiva de la Cepal, en una conferencia de prensa posterior a la clausura de la reunión más importante del organismo regional de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Con diferencias por naciones, se calcula que la deuda externa del Caribe insular sobrepasa los 42.000 millones de dólares.
Bárcena especificó, al clausurarse el encuentro iniciado el lunes 7, que la Cepal desarrolla una iniciativa para aliviar el endeudamiento externo y “crear un fondo de resiliencia”.
Se concentrará, detalló, en reducir la deuda pública multilateral aunque propiciará diálogos entre deudores y acreedores privados y públicos, en dependencia de la situación de cada país.
De esta manera, la agencia regional aspira a demostrar que el grave endeudamiento de la subregión se debe al “costo tan alto que han tenido que enfrentar estos países por el impacto de los desastres naturales”, remarcó la alta funcionaria, que lleva 10 años al frente de la Cepal, que en 2018 celebra sus 70 años.
La segunda iniciativa se aboca a apoyar la adaptación al cambio climático, que cuenta con un fondo ya creado por México y Canadá, luego de que en 2017 el paso arrasador de los huracanes Irma y María mostraron la casi nula resiliencia de los países y territorios asociados del Caribe y su exposición a eventos extremos.
Bárcena contextualizó que, al calificar como países de ingresos medios en términos mundiales, muchas de las naciones caribeñas “no reciben ayuda al desarrollo, no tienen acceso a fondos concesionales ni a tratamiento especial en materia comercial”, un problema general de América Latina analizado durante el encuentro.
Con el objetivo general de repensar el enfrentamiento a las desigualdades en la región más desigual del planeta, la cita de La Habana logró la aprobación de 18 acuerdos sobre cooperación, empoderamiento femenino, sociedad de la información y ambiente, entre otros temas de desarrollo.
La secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, en el centro, entre el ministro cubano de Comercio Exterior, Rodrigo Malmierca, y la vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, durante la clausura del 37 periodo de sesiones del organismo regional, en el Palacio de Convenciones de La Habana.Foto: Jorge Luis Baños/IPS
Congregó a representantes de los 46 países miembros y 13 asociados de la Cepal, investigadores y académicos, funcionarios de casi 30 organismos intergubernamentales, especializados y del sistema de la ONU. E incluyó un foro de representantes de 25 organizaciones de la sociedad civil.
Otros asuntos analizados fue una revisión de la cooperación Sur-Sur entre países en desarrollo y el avance en el cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), acordados por Naciones Unidas para ser cumplidos en 2030.
Los problemas ambientales tuvieron un espacio protagónico en la reunión ya que, en la región compuesta por 33 países se produjeron casi 17 por ciento de los 10.271 desastres naturales registrados en el mundo entre 1970 y 2010.
El proyecto de trabajo presentado por Cuba al resto de los países miembros, como parte de su presidencia pro tempore de la Cepal de 2018 a 2020, planea analizar las tendencias actuales y emergentes en las nuevas tecnologías, mercados y bioeconomía para trabajar en la adaptación y mitigación del cambio climático.
“Cuba va a trabajar con empeño y gran responsabilidad para juntos ir labrando el camino hacia el futuro. Y lo haremos además privilegiando la región del Caribe (…) porque tenemos que darle un apoyo especial a los países que tienen mayores vulnerabilidades”, aseguró durante la clausura Rodrigo Malmierca, ministro cubano de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera.
Este país insular caribeño asume este rol cuando el organismo internacional prioriza el área con el eslogan en inglés “Caribbean First” (El Caribe primero), que fue muy repetido durante el 37 período de sesiones.
“Las pérdidas anuales promedio por desastres naturales en el Caribe son estimadas en 3.000 millones, dentro de las cuales los sectores social y productivo se llevan la peor parte”, reveló el informe “The Caribbean Outlook. 2018” (disponible solo en inglés), que actualiza datos económicos, sociales y ambientales de la zona insular.
Tres participantes en el 37 periodo de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) conversan durante un receso en la sesión de clausura del encuentro regional, el 11 de mayo, en la capital cubana. Foto: Jorge Luis Baños/IPS
El texto, elaborado por la Cepal y presentado el 9 de mayo, califica de “desafíos más serios” de la subregión al impacto del cambio climático y la falta de financiamiento en mitigación y adaptación ante el impacto del incremento de las temperaturas.
Mientras los países latinoamericanos experimentaron despuntes en su desarrollo económico en diferentes momentos desde entonces, “las economías caribeñas continúan presentando un persistente bajo crecimiento desde la crisis global de 2008-2009”, reveló el documento.
El Caribe insular, además, ha tenido décadas de progreso en desarrollo humano, pero actualmente afronta el crecimiento de la pobreza e inequidad de ingresos, a juicio de la Cepal sus principales causas de la exclusión social de grupos y comunidades vulnerables, en especial las mujeres, jóvenes y personas de la tercera edad.
Las islas caribeñas, como el resto de la región, afrontan nuevos retos para cumplir con la agenda de desarrollo para 2030, muy ligada a solucionar problemas ambientales y del cambio climático.
“Está claro que los Estados ya no pueden solos con unos estándares de desarrollo sostenible en la actualidad mucho más complejos que los del siglo XX”, dijo a IPS Carmen Isabel Claramunt, directora adjunta de cooperación internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica, un país líder en la protección ambiental en la región.
Claramunt, junto con un delegado chileno, brindó una pormenorizada información durante las sesiones sobre el Acuerdo Regional sobre Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y El Caribe, conocido como el Acuerdo de Escazú.
Se trata de un instrumento vinculante para la defensa de los derechos ambientales de la región, alcanzado en la capital costarricense el 4 de marzo, con el que 24 países de la región se comprometieron a cumplir con el Principio 10 de la Declaración de Río, con que concluyó la llamada Cumbre de la Tierra, en 1992.
Ese Principio 10 busca asegurar que cada persona tenga acceso a la información, participe en la toma de decisiones y acceda a la justicia en asuntos ambientales, con el fin de garantizar el derecho a un medio ambiente sano y sostenible de las generaciones presentes y futuras.
“La ciudadanía está llamada a jugar un rol muy diferente al del pasado. En materia de cooperación Sur-Sur, (los ODS) nos está poniendo retos: antes cooperábamos solo a nivel oficial y hoy tenemos que incorporar procesos de cooperación mucho más sofisticados”, explicó la funcionaria costarricense.
“Estamos en la búsqueda de cuáles son esos esquemas de trabajo conjunto, de cómo hacer la cooperación Sur-Sur con nuevos actores, con una agenda más compleja y con visiones que deben ser complementarias”, sopesó.
El doctor en Ciencias Juan Mario Martínez, director de Basal, precisó a Granma que el programa comenzó a instrumentarse en tres sectores claves en la alimentación de la población cubana: arroz, cultivos varios y ganadería vacuna destinada a la producción de leche
El arroz es uno de los cultivos beneficiados por el proyecto Basal. Foto:Istuan Ojeda
Como sugieren los resultados de las investigaciones realizadas en el país para determinar los posibles impactos del cambio climático en la esfera agropecuaria, las principales actividades de ese vital sector deben desenvolverse en un entorno futuro caracterizado por el aumento de las temperaturas y la aridez ambiental, el incremento en la frecuencia e intensidad de los eventos de sequía, y un acentuado déficit de agua.
Dada la urgencia de trabajar en la búsqueda de soluciones encaminadas a reducir las vulnerabilidades y propiciar la adaptación de la rama agropecuaria a las manifestaciones actuales y posteriores del cambio climático, el Estado cubano, a través del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) y en decisión colegiada con el Ministerio de la Agricultura (Minag), puso en marcha en el 2013 el Proyecto Bases Ambientales para la Sostenibilidad Alimentaria (Basal), con el respaldo financiero de la Unión Europea y la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación.
Liderado por el Instituto de Geografía Tropical del Citma, la implementación de Basal está a cargo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.
Experiencia que se multiplica
El doctor en Ciencias Juan Mario Martínez, director de Basal, precisó a Granma que el programa comenzó a instrumentarse en tres sectores claves en la alimentación de la población cubana: arroz, cultivos varios y ganadería vacuna destinada a la producción de leche.
Tres municipios representativos de los renglones mencionados resultaron seleccionados para acoger el inicio de la experiencia. Fueron ellos Los Palacios en Pinar del Río, Güira de Melena, en Artemisa, y Jimaguayú, en la provincia de Camagüey.
«Desde el principio involucramos a un numeroso grupo de instituciones científicas del Citma y el Minag», precisa el doctor Juan Mario, y explica que con la participación de los gobiernos locales de los tres municipios citados se seleccionaron las fincas y unidades productivas donde empezarían a trabajar, en las cuales hicieron un levantamiento o diagnóstico para conocer a qué se dedicaban, tipos de suelo, disponibilidad de agua, comportamiento de las precipitaciones y otros datos esenciales a tomar en cuenta a la hora de elegir las tecnologías y procedimientos más adecuados de aplicar.
«Las principales acciones de adaptación al cambio climático aplicadas con Basal han estado relacionadas con el mejoramiento y conservación de suelos, uso eficiente del agua para riego y abasto animal, empleo de variedades resistentes a condiciones ambientales extremas y de semillas certificadas de calidad, impulso a la introducción de fuentes de energía renovables, el manejo integrado de plagas y el procesamiento de alimentos».
Mencionó entre las tecnologías novedosas introducidas por el Proyecto, las Niveladoras de Terreno Láser, que favorecen el aprovechamiento y la distribución óptima del agua destinada al riego en el cultivo del arroz, así como del modelo informático weap, con el cual es posible estimar la demanda de agua de los usuarios de la localidad por tipo de cultivo y volumen entregado, facilitando así elaborar el balance de ese recurso para cada productor.
Resalta, asimismo, el surgimiento de los Centros de Creación de Capacidades y Gestión del Conocimiento (ya funcionan siete) y el desarrollo de la Red de Información Agrometeorológica y Productiva, a cargo del Instituto de Meteorología, devenidas herramientas clave en la preparación de los trabajadores (estatales y no estatales), el intercambio y actualización de datos, y la toma de decisiones.
En opinión del campesino Marcelino Leyva Pérez, de la cooperativa de créditos y servicios Romárico Cordero, de Florida, Camagüey, dedicada a la producción de leche y a la ceba de toros, el empleo de fertilizantes orgánicos y otras prácticas introducidas en su finca desde hace dos años al calor de Basal, reportó una mejora apreciable de los pastos, y favoreció la obtención de más litros de leche por vaca y la más rápida ganancia de peso de los animales.
A cinco años de su implementación, Basal tiene hoy diferentes niveles de intervención en 33 municipios de Cuba y más allá de los resultados en el incremento de los rendimientos, su mayor legado radica en haber capacitado y sensibilizado a un alto número de productores, productoras, directivos de empresas y representantes de los gobiernos locales, para adecuar la rama agropecuaria a los complejos escenarios climáticos proyectados, y contribuir a la sostenibilidad alimentaria de la nación.
Baste apuntar que ya suman 46 las prácticas y tecnologías agropecuarias para la adaptación al cambio climático implementadas en el arroz, cultivos varios y la producción lechera en más de 90 sitios demostrativos del país.
No menos esenciales han sido las diferentes acciones promovidas por Basal para reforzar la igualdad de género y favorecer el empoderamiento de la mujer.
ALGUNOS COMPONENTES DE LA TAREA VIDA A LOS CUALES CONTRIBUYE BASAL
- Tarea No. 1: Identificar y acometer acciones y proyectos de adaptación al cambio climático de carácter integral y progresivo, necesarios para reducir las vulnerabilidades en las 15 zonas identificadas como priorizadas; considerando en el orden de actuación a la población amenazada, su seguridad física y alimentaria y el desarrollo del turismo.
- Tarea No. 4: Asegurar la disponibilidad y uso eficiente del agua como parte del enfrentamiento a la sequía, a partir de la aplicación de tecnologías para el ahorro y la satisfacción de las demandas locales. Elevar la infraestructura hidráulica y su mantenimiento, así como la introducción de acciones para medir la eficiencia y productividad del agua.
- Acción Estratégica No. 3: Adaptar las actividades agropecuarias, en particular las de mayor incidencia en la seguridad alimentaria del país, a los cambios en el uso de la tierra como consecuencia de la elevación del nivel del mar y la sequía.
El sindicato también ha denunciado ante Inspección de Trabajo que la empresa “abusa” de la contratación temporal
Un operario en un almacén de Amazon en Madrid (Dani Duch)
El conflicto laboral en Amazon sube de intensidad y se traslada a los tribunales. CC.OO. ha denunciado ante los juzgados de lo Social el empeoramiento de las condiciones de trabajo impuestas a los empleados de la planta logística de San Fernando de Henares (Madrid), justo después de la huelga de 48 horas del pasado mes de marzo. Con la cúpula del gigante del comercio electrónico en España descabezada tras la dimisión hecha pública este martes del director general, François Nuyts, Amazon se enfrenta además a la denuncia presentada a la Inspección de Trabajo por “abuso de la contratación temporal”. No se respetan los límites a la contratación temporal Según explica Ana Isabel Berceruelo, responsable del sector de carretera y logística de CC.OO. Madrid, en el mayor centro de Amazon en España -el de San Fernando de Henares- no se respeta el límite máximo del 25% a la contratación temporal establecido por el convenio de sector. “En determinados puestos de la planta de San Fernando, los temporales representan el 50% y hasta el 70%. Llevan seis años cubriendo puestos estructurales a través de ETT”, denuncia. Berceruelo anuncia además que tienen previsto trasladar a los inspectores que este incumplimiento por “alta temporalidad” se está produciendo también en otros centros de la multinacional en España. Nuevos paros parciales el próximo 18 de mayo En cuanto a los cambios de condiciones, el sindicato considera que estas modificaciones aplicadas “unilateralmente” tras la huelga de 48 horas -que prácticamente paralizó durante dos días la actividad de la planta- fue “ilegal”, por lo que piden su nulidad. Por ejemplo, señalan en el sindicato que se hicieron cambios en las categorías profesionales y en las horas extras o que la pausa de descanso para el bocadillo dejó de ser considerada como de trabajo efectivo. Mientras, los trabajadores de Amazon en España han comenzado a coordinarse con sus compañeros en otros países europeos para conformar un comité de empresa supranacional y establecer eventuales movilizaciones conjuntas. Por lo pronto, a falta de un acuerdo para contar con un convenio que mejore sus condiciones laborales y salariales, las protestas de la plantilla de San Fernando de Henares continúan. El próximo 18 de mayo tienen previsto realizar paros parciales (de tres horas por turno) y culminar la jornada con una manifestación . Fuente: http://www.lavanguardia.com/economia/20180509/443450846205/amazon-ccoo-trabajo-empleo-tribunales.html
El ministro de Exteriores de Irán se reunirá el próximo martes en Bruselas con sus homólogos de Francia, Alemania y el Reino Unido.
En una entrevista a la emisora Europe 1, el ministro de Economía de Francia, Bruno Le Maire, abogó por el establecimiento de una "soberanía económica europea", diciendo que ya es "hora de que Europa convierta las palabras en acción". El anuncio llega unos días después de la retirada de EE.UU. del Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés) acordado por el Sexteto y la República Islámica en 2015.
París califica de inaceptable la decisión de EE.UU. de volver a imponer sanciones contra las compañías que tengan negocios con Irán. París afirma que las empresas comunitarias no deben pagar por la salida unilateral de Washington de un convenio preparado con su participación.
Ya es hora de que Europa pase de las palabras a la acción
El ministro de Economía galo apunta a que Europa necesita crear nuevos sistemas que defiendan sus intereses si no quiere ser un vasallo de EE.UU. "¿Qué queremos ser? ¿Vasallos que obedecen ciegamente las decisiones que toman los norteamericanos? ¿Queremos que Estados Unidos sea el policía económico del planeta?", se preguntó Le Maire, y destacó que ha llegado "la hora de que Europa pase de las palabras a la acción en materia de soberanía económica".
"Llamé a mi homólogo estadounidense [el Secretario del Tesoro, Steven Mnuchin] hace dos días y le dije que estas decisiones [sanciones a Irán] eran contrarias a lo que queríamos construir con nuestros aliados estadounidenses. (...) Tenemos compañías como Total, Renault y Sanofi en Irán, y queremos defender nuestros intereses económicos", dijo el ministro galo.
Los ministros de Exteriores del Reino Unido, Francia y Alemania se reunirán el próximo martes en Bruselas para discutir el histórico acuerdo nuclear después de la decisión del presidente estadounidense de retirarse del mismo. Los diplomáticos también se reunirán con su homólogo iraní, Mohamad Yavad Zarif, informaReuters.
Con "todos nuestros aliados europeos estamos hablando con EE.UU. para obtener (...) diferentes reglas o exenciones" sobre las empresas europeas en Irán, pero "tenemos que trabajar entre europeos para defender nuestra soberanía económica", afirmó La Maire.
En las reuniones fueron analizados los programas agrícola y ganadero; de la producción industrial de alimentos y bebidas; así como de las fuentes renovables y la eficiencia energética
Las reuniones de chequeo estuvieron encabezadas por el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez; el primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Salvador Valdés Mesa; el segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista, José Ramón Machado Ventura; el Comandante de la Revolución, Ramiro Valdés Menéndez; y el vicepresidente del Consejo de Ministros, Ulises Rosales del Toro. Foto:Estudios Revolución
El presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, chequeó en días recientes la marcha de los programas agrícola y ganadero; de la producción industrial de alimentos y bebidas; así como de las fuentes renovables y la eficiencia energética en Cuba, los cuales calificó de fundamentales para nuestro desarrollo sostenible.
Gustavo Rodríguez Rollero, titular de la Agricultura, realizó una valoración sobre los programas de desarrollo que desde hace algunos años emprende ese ministerio, entre ellos el arrocero, de granos, el tabacalero, de café y cacao, de apicultura, de frutales y cítricos, de viandas y hortalizas, de Acopio y Frutas Selectas, y el ganadero.
Como primer punto se señaló que el incremento de los indicadores de estos programas pasa por mejorar el rendimiento agrícola, lo cual será posible a partir de tener bajo riego una mayor cantidad del área cultivable.
De ahí que una de las principales líneas en las que se trabaja sea transformar la situación del riego en las tierras con valor de uso, sobre todo con sistemas de factura nacional.
Del programa arrocero se reconoció su avance, aun cuando se requiere recuperar y modernizar la infraestructura del campo y sus viales; seguir mejorando la variedad de las semillas que se utilizan, las cuales hoy son todas cubanas; y culminar el proceso de inversión en las industrias de secado y molinado para darle la calidad requerida al producto final que se destina al consumo de la población.
Según se supo, la producción nacional de arroz continuará el incremento sostenido de los últimos años.
Respecto al programa de granos, entre los que se incluyen el maíz, el sorgo y el frijol, se enfatizó en la necesidad de ampliar la capacidad de cosecha mecanizada y de las plantas para el secado y beneficio. En tal sentido, se urgió en la reunión a agilizar la construcción y montaje de cinco plantas que ya están en Cuba, las que llegarán en un futuro hasta 32.
En el presente año se prevén acopiar en el país para el encargo estatal 50 000 toneladas de frijoles, de las 70 000 que se necesitan para satisfacer la demanda de ese destino. De mantenerse el desarrollo ascendente de dicho programa, se podrán sustituir en los próximos dos años las importaciones de este grano.
Díaz-Canel Bermúdez indicó considerar en estos planes otras variedades de granos, por ejemplo, el garbanzo, que no requiere de grandes cantidades de agua. Igualmente, reiteró el llamado a tomar en cuenta las investigaciones que en esas materias se realizan en universidades e institutos del país.
Acerca de la rama tabacalera se informó que continúan creciendo los ingresos por exportación, lo cual indica la pertinencia de seguir potenciando este renglón.
En consecuencia, se prevé extender el fondo de tierra dedicado a su cultivo, fundamentalmente en el centro y oriente del país; así como ampliar la capacidad de curado y beneficio en correspondencia con el incremento de las siembras.
Durante la reunión de chequeo se coincidió en que uno de los programas con más dificultades ha sido el de café y cacao, en el cual se avanza con lentitud.
Entre las tareas que se acometen para mejorar los indicadores del café están el completamiento de la población en las áreas que solo cuentan con el 70 % de las plantas; el aumento de la siembra en el llano y la generalización de los resultados y experiencias derivadas del proyecto Cuba-Vietnam.
Para ambos productos se seguirá propiciando la participación del Ejército Juvenil del Trabajo, que ha demostrado su valía en estas labores. Asimismo, se continúan mejorando las condiciones de vida en la montaña para evitar el éxodo hacia las ciudades.
Sobre el programa de la apicultura, el cual muestra resultados favorables, se comentó que el récord histórico de miel es de 10 000 toneladas y se aspira a llegar hasta 15 000 en los próximos años.
También se labora en modernizar y completar la industria para el beneficio de la miel y de los derivados de las colmenas, con el fin de otorgar valor agregado a las producciones e incrementar de esta forma los ingresos en divisas por exportaciones.
En cuanto a los cítricos y frutales, aun cuando se han ido recuperando algunas producciones, todavía no se logra satisfacer la demanda. Entre otros aspectos se señaló que deben completarse las áreas de viveros, profundizar en la capacitación de los productores, continuar con el programa de construcción de minindustrias y asegurar el envase y embalaje para aprovechar toda la fruta disponible.
El Presidente cubano destacó la labor que se realiza en la Empresa Agroindustrial Ceballos, de Ciego de Ávila, donde logran cerrar el ciclo productivo desde el campo hasta la industria. Igualmente, abogó por la recuperación del cítrico en el municipio especial de Isla de la Juventud, con amplia tradición en estas labores, sobre todo en la toronja.
Del programa de viandas y hortalizas se puntualizó que se trabaja en la consolidación de los polos productivos y en la implementación del autoabastecimiento municipal de productos agrícolas para llegar a la meta de asegurar 30 libras mensuales percápita.
Se reiteró que la agricultura urbana y suburbana juega un papel fundamental en el abastecimiento de hortalizas frescas para la población. En él resulta estratégico completar 10 000 hectáreas de organopónicos, huertos intensivos y semiprotegidos.
En tanto, se fortalece y recupera el sistema de Acopio y Frutas Selectas a nivel de mercados agropecuarios estatales y unidades del turismo, el cual está dirigido a contratar todas las producciones posibles, incluso las de productores individuales y cooperativas.
Al respecto, Díaz-Canel Bermúdez se refirió al alza de los precios de los productos agrícolas, fenómeno que se debe sobre todo a la especulación. Hoy existe más producción que años atrás y los precios continúan elevados, tenemos que lograr una medida que controle esta situación con efectividad, señaló.
Finalmente, fue analizado el programa ganadero y avícola dentro del cual se aspira a producir en los próximos años 250 000 toneladas de carne de cerdo y 3 000 millones de huevos anuales; mejorar las capacidades en almacenes, silos metálicos refrigerados y fábricas de pienso; al tiempo que se recuperen las instalaciones creadas por la Revolución con la guía del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz para elevar los niveles de leche y carne vacuna.
PROGRAMA DE DESARROLLO EN LA INDUSTRIA ALIMENTARIA
En la reunión de chequeo María del Carmen Concepción González, titular de la Industria Alimentaria, informó acerca del programa de desarrollo de este ministerio que comprende acciones para restituir gradualmente la elaboración industrial de alimentos, incrementar las exportaciones, disminuir la importación de productos industrializados y mejorar la satisfacción de la demanda en el mercado interno y el turismo.
Se requiere culminar el proceso de inversión en las industrias de secado y molinado de arroz para darle la calidad requerida al producto final que se destina al consumo de la población. Foto: Leydis María Labrador
Como parte de estas acciones, desde el 2012 se puso en marcha, por ejemplo, el programa del camarón de cultivo, cuyos resultados han demostrado la favorable evolución de sus indicadores productivos, de eficiencia e ingresos por exportaciones.
Respecto al impacto positivo de la restitución gradual de capacidades en las industrias láctea y cárnica –aun cuando no abarca la totalidad de las fábricas–, se han favorecido los servicios de vapor, agua y frío, lo cual ha permitido procesar los incrementos en las materias primas agropecuarias.
En las diferentes ramas de la industria alimentaria se ejecutan inversiones por más de 144 millones de pesos, fundamentalmente en las industrias láctea, cárnica, de conservas y jugos, de refrescos y de harina de trigo. Foto: Archivo
Para concretar el programa de desarrollo del ministerio se han definido dos etapas. En un primer momento las actividades claves se concentran en sustituir equipos tecnológicos y de transporte; introducir nuevas tecnologías que aumenten la capacidad y diversifiquen la producción industrial; ampliar la participación de la industria nacional; además de diversificar la oferta y la exportación.
En cuanto a los cítricos y frutales, aun cuando se han ido recuperando algunas producciones, todavía no se logra satisfacer la demanda, entre otros aspectos se señaló que deben completarse las áreas de viveros. Foto: José Manuel Correa
En las diferentes ramas se ejecutan inversiones por más de 144 millones de pesos, fundamentalmente en las industrias láctea, cárnica, de conservas y jugos, de refrescos y de harina de trigo.
Los asuntos vinculados a la calidad, inocuidad, metrología y disminución de la carga contaminante están considerados en las inversiones y el mantenimiento, este último como garantía de la sostenibilidad de la industria.
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros consideró que se le debe dar la mayor prioridad a dicho programa dado su impacto directo en la población.
Recordó las indicaciones dadas por el General de Ejército Raúl Castro Ruz en anteriores reuniones de este tipo referidas a no volver nunca más al estado de deterioro tecnológico en que se encontraban muchas de las industrias de este Ministerio.
Por otra parte, Díaz-Canel Bermúdez adelantó que en próximos chequeos se revisará el tema de la merienda escolar para hacer más eficiente este programa de tanta sensibilidad para la familia cubana.
PROGRAMA ENERGÉTICO
La reunión de chequeo incluyó también el programa energético nacional, el cual ha sido calificado por el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba como el más importante para la sostenibilidad de nuestro país.
Raúl García Barreiro, viceministro primero de Energía y Minas, detalló las tareas que se están acometiendo para restablecer la disponibilidad de la generación eléctrica.
Más adelante, el ministro de Energía y Minas, Alfredo López Valdés, realizó una actualización sobre la política para el desarrollo de las fuentes renovables y la eficiencia energética, aprobada en el 2014 y que tiene como objetivos transformar la estructura de las fuentes energéticas, disminuir la dependencia de combustibles fósiles, así como elevar la eficiencia en la generación y la sostenibilidad medioambiental.
Actualmente se trabaja en la ejecución de dos parques eólicos. Foto: Ismael Batista
Con este programa se persigue acrecentar la participación de las fuentes renovables de energía en la generación eléctrica del país.
Según se dijo, actualmente se trabaja en la ejecución de las tres primeras bioeléctricas en centrales azucareros, dos nuevos parques eólicos, 32 parques solares fotovoltaicos, y dos pequeñas centrales hidroeléctricas, que en su conjunto aportarían energía limpia al sistema eléctrico nacional.
En la agricultura se han instalado más de mil sistemas de bombeos solares, fundamentalmente para el sector de la ganadería, y alrededor de 3 000 biodigestores, con el propósito principal de disminuir la contaminación ambiental, sobre todo de los productores porcinos.
Entre otros asuntos, se actualizó acerca del reemplazo de lámparas fluorescentes por LED y de cocinas eléctricas de resistencia por las de inducción; y la instalación de calentadores y paneles solares fotovoltaicos.
Sobre estos temas, Díaz-Canel Bermúdez indicó valorar la posibilidad de acelerar la oferta de equipamiento eficiente para los hogares, lo cual incidirá en la calidad de vida de las personas y en el ahorro de energía eléctrica, y aprovechar las construcciones que ya existen en el país y, donde sea factible, ubicar en sus techos paneles solares. Comentario HHC:Lo que plantea Díaz Canel en el último párrafo es de vital
importancia. Según Cabrisas en la última Asamblea Nacional en los hogares se
gasta el 58.8 % de la energía del país, más
que en la industria y eso es un contrasentido en el desarrollo económico. Pasamos
trabajo para que no existan apagones, y hoy en día existen tecnologías para
hacer autosuficiente cada hogar desde el punto de visto eléctrico o en un grado
mucho mayor que el actual. El Plan de
desarrollo a largo plazo en Cuba prevé para el 2030 que la Matriz energética
cambie al 24 % de la energía renovable generada. Bajísimo % si vemos por ejemplo que en poco tiempo
Costa Rica tiene casi el 100 % de la energía que consume es con energía
renovable.
¿ Qué pasaría si adicional al plan del país liberamos la
importación para la población de todos los equipos que contribuyan a la
disminución drástica de la energía que consumen los hogares, léase energía eólica,
solar, etc? . Estoy seguro que en menos de 5 años los hogares bajarían el
consumo de electricidad y el estado cubano se liberaría de una carga importante
de recursos que se podían invertir en el desarrollo de nuestras
industrias. Gracias
La edición de FITCuba 2018, que tuvo lugar entre los días 2 y 5 de mayo en Cayo Santa María, fue el espacio propicio para presentar las principales novedades de Meliá Hotels International Cuba. La cadena hotelera llega a este 2018 con un importante crecimiento tanto en nuevos hoteles como atractivos destinos, según informó a la prensa Maite Artieda, directora de Comunicación y Relaciones Públicas.
En el propio destino de Cayo Santa María, comunicó que Meliá inaugurarará este año el lujoso Paradisus Los Cayos, que se convertirá en el primer Paradisus de nueva generación de la compañía. Este ecoresort de 802 habitaciones contará con planta Royal Service y The Reserve con el exclusivo servicio Family Concierge. Sus 34 piscinas serán un elemento diferenciador ya que posibilita que el hotel disponga de 190 habitaciones Garden Swim Up. Ofrecerá una amplia y variada oferta gastronómica en 12 restaurantes y 14 bares, además de facilidades para la realización de eventos, bodas y lunas de miel.
En diciembre de este año, -confirmó- en la mejor zona de playa de Varadero, abrirá sus puertas el Meliá Internacional, un clásico que renace con el más moderno concepto de confort y tecnología. Este edificio de 12 plantas, contará con una zona para su servicio de alto estándar The Level, diferenciada para familias y Solo Adultos. La gastronomía será otro de los puntos fuertes del hotel, ya que contará con 22 restaurantes que convertirán a la planta baja del hotel en un auténtico bulevard gastronómico, y 15 bares con la mejor coctelería internacional y cubana. También dispondrá de un atractivo Spa en la última planta con una infinity pool que ofrece las mejores vistas de la playa de Varadero, además de un centro de convenciones y programas especiales para bodas y lunas de miel.
A principio de 2018 Meliá cumplió con su compromiso de impulsar el segmento de circuitos en la isla iniciando operación en las ciudades patrimoniales de Cienfuegos y Camagüey. La presencia de Meliá en estos destinos permitirá la creación de sinergias entre las ciudades del interior y los destinos de sol y playa, para que el viajero pueda disfrutar de la isla en toda su plenitud.
En la actualidad Meliá está inmerso en el proceso de rebranding (darle nueva marca) del hotel Jagua y el hotel La Unión para convertirlos en INNSIDE Cienfuegos Jagua y Meliá Unión, en Cienfuegos; y del hotel Colón y Gran Hotel, en Camagüey, para operarlos bajo la marca Meliá.
En los dos próximos años la compañía ampliará su presencia en los destinos patrimoniales, para seguir poniendo en valor el potencial de estos lugares. En 2019 celebrará la apertura del INNSIDE Camagüey; y en el año 2020, incorporará tres hoteles en Trinidad: el Meliá Trinidad, el Meliá Punta Ancón, y el Sol House Ancón.
En el marco de FITCuba también se anunció el acuerdo firmado entre la empresa cubana Grupo Cubanacán, la británica Ceiba Investments y la española Meliá Hotels International.
Este acuerdo implica el comienzo de una nueva etapa para la empresa mixta propietaria de los hoteles Sol Palmeras, Meliá Varadero y Meliá Las Américas con la remodelación capital que conlleva un rediseño integral del producto para adecuarlo a las últimas tendencias.
El Meliá Habana también forma parte de este ambicioso plan de renovaciones que incluirá, además, una ampliación de su planta habitacional y la creación de un moderno centro de convenciones.
Por otro lado, también se firmó el contrato de financiación para el inicio de la construcción del hotel Meliá Trinidad que se producirá este año.
Las firmas de estos acuerdos conllevan por parte de la propietaria la inversión de 150 millones de dólares, y son el reflejo de la confianza que muestran los inversores extranjeros en Cuba como destino turístico.
La actualización de los productos y las nuevas aperturas, son consecuencia del compromiso que adquirió Meliá hace 28 años, de conjunto con sus socios cubanos, por el desarrollo sostenible y equilibrado del turismo en Cuba. En estos años Meliá ha tenido un crecimiento constante en la isla, que le llevará a cerrar el año con 34 hoteles y 14.661 habitaciones.
Firma acuerdo Grupo Cubanacán, Ceiba Investments y Meliá Hotels International: Gabriel Escarrer, Fundador y Presidente de Meliá Hotels International; Yamily Aldama, Presidenta del Grupo Hotelero Cubanacán; y Sebastiaan Berger, CEO de Ceiba Investments. Foto: Meliá
Paradisus Los Cayos . Foto: Meliá
(Con información de Meliá Hotels International Cuba)
SAN JOSÉ – En un momento en que el autoritarismo y el protofascismo están en alza en tantas partes del mundo, es alentador ver un país cuyos ciudadanos siguen profundamente comprometidos con los principios democráticos. Un pueblo que ahora mismo está intentando redefinir su política para el siglo XXI.
Hace años que el liderazgo progresista de Costa Rica (un país con menos de cinco millones de habitantes) llama la atención en todo el mundo. En 1948, tras una corta guerra civil, el presidente José Figueres Ferrer abolió el ejército. Desde entonces, Costa Rica se convirtió en un centro para el estudio de la resolución y la prevención de conflictos, y es sede de la Universidad para la Paz, una institución creada por Naciones Unidas. Con su rica biodiversidad, Costa Rica también hizo una demostración de liderazgo ambiental previsor, al promover la reforestación, convertir un tercio del país en reservas naturales protegidas y generar casi toda la electricidad que consume a partir de energía hídrica no contaminante.
Los costarricenses no muestran señales de querer abandonar esta tradición progresista. En la última elección presidencial, con gran participación de votantes, Carlos Alvarado Quesada obtuvo la victoria con más del 60% de los votos, contra un rival que con la prohibición del matrimonio homosexual hubiera revertido el antiguo compromiso del país con los derechos humanos.
Costa Rica se sumó a un pequeño grupo de países en la denominada Alianza del Bienestar, que trabaja en la implementación de ideas (planteadas por la Comisión Internacional sobre la Medición del Desarrollo Económico y del Progreso Social) para la creación de indicadores de bienestar mejorados. Los miembros de la Alianza, conscientes de las falencias del PIB, que la Comisión ha destacado, propugnan una política pública que impulse el bienestar de los ciudadanos en el sentido más amplio, mediante la promoción de la democracia, la sustentabilidad y el crecimiento inclusivo.
Una parte importante de esta búsqueda ha sido ampliar el campo de acción de las cooperativas y empresas sociales del país, que ya es grande, puesto que incluyen de uno u otro modo a un quinto de la población. Estas instituciones representan una alternativa viable a extremos del capitalismo que han dado lugar a prácticas éticamente reprobables, como el crédito predatorio, la manipulación de los mercados financieros, el abuso de datos personales por empresas tecnológicas, el ocultamiento de emisiones de la industria automotriz, etcétera. Las instituciones alternativas se basan en promover la confianza y la cooperación, y en la convicción de que promover el bienestar de sus miembros también aumenta la productividad.
Igual que los ciudadanos de otros pocos países, los costarricenses han demostrado que la desigualdad es una elección, y que las políticas públicas pueden garantizar más igualdad económica y de oportunidades que el mercado librado a sí mismo. Pese a las limitaciones de recursos, los costarricences pueden alardear de la calidad de sus sistemas de educación y atención de la salud, públicos y gratuitos. La expectativa de vida en Costa Rica ya supera a la de Estados Unidos, y va en aumento, mientras los estadounidenses, que eligieron no tomar las medidas necesarias para mejorar el bienestar del ciudadano de a pie, se mueren más jóvenes.
Pero a pesar de todos sus éxitos, Costa Rica enfrenta dos problemas críticos: la persistencia de un déficit fiscal estructural y la parálisis del sistema político. El aspecto económico de la solución del déficit fiscal es sencillo: o se estimula el crecimiento, o se aumentan los impuestos, o se baja el gasto. Pero el aspecto político no lo es: cualquier gobernante elegiría la solución del crecimiento, pero no hay una fórmula mágica para lograrlo, y las otras dos opciones no las quiere nadie.
En estas circunstancias, la elección de la mayoría de los gobiernos es recortar gastos; por ejemplo, en infraestructura, ya que el costo de hacerlo permanecerá oculto por décadas. Pero eso sería un error particularmente grave para Costa Rica, ya que sus infraestructuras no han acompañado el crecimiento económico, y su mejora puede ser importante para promoverlo. Es verdad que la eficiencia del Estado siempre se puede aumentar, pero tras años de retirada, poco puede esperarse de una mayor racionalización. Todo indica que la mejor salida sería aumentar los impuestos.
Para que el sistema impositivo sea compatible con una estrategia económica general que busque maximizar el bienestar de todos los ciudadanos, hay que seguir tres principios centrales: gravar lo malo (por ejemplo, la contaminación) en vez de lo bueno (por ejemplo, el trabajo); diseñar los impuestos de modo de causar la menor distorsión posible en la economía; y que la estructura de alícuotas sea progresiva, de modo que las personas más ricas paguen una proporción mayor de sus ingresos.
Costa Rica ya es un país muy ecológico, así que un impuesto a las emisiones de dióxido de carbono no recaudará tanto como en otros lugares; pero como el país genera casi toda la electricidad a partir de fuentes limpias, la adopción del auto eléctrico puede generar más reducción de emisiones. Dicho impuesto puede ayudar a que Costa Rica se convierta en el primer país donde predominen los autos eléctricos, y acercarla así al objetivo de lograr una economía sin emisión neta de dióxido de carbono.
Puesto que el problema de la desigualdad persiste (aunque ni por asomo es tan grave como en otros lugares de América Latina), es esencial la aplicación de impuestos más progresivos y abarcadores a los ingresos, las plusvalías y las propiedades. Los ricos obtienen de las plusvalías una proporción exagerada de sus ingresos, de modo que aplicarles alícuotas inferiores a las de otras fuentes de ingreso agrava la desigualdad y provoca distorsiones. Los economistas disienten en muchos temas, pero algo en lo que coincidirán es que si se gravan los ingresos o las plusvalías derivados de la tierra en Costa Rica, la tierra no se va a ir a otra parte. Esa es una de las razones por las que el gran economista decimonónico Henry George sostuvo que los mejores impuestos son los impuestos a la tierra.
Los mayores desafíos son políticos: un sistema presidencialista como el de Costa Rica funciona bien en un contexto de bipartidismo con reglas que aseguren la representación de la minoría. Pero puede caer rápidamente en la parálisis política cuando el electorado está más fragmentado. Y en un mundo de cambio acelerado, esa parálisis puede ser costosa, al llevar, por ejemplo, a un crecimiento irresoluble del déficit y de la deuda.
Con sus apenas 38 años, Alvarado está tratando de crear un nuevo modelo presidencial para Costa Rica, sin cambiar la constitución, mediante la designación de ministros venidos de diferentes partidos. Ojalá el espíritu colaborativo alentado por el movimiento cooperativo, tan integrado a la cultura costarricense, lo haga funcionar. De ser así, Costa Rica, pese a su reducido tamaño, será un faro de esperanza para el futuro, que muestre que es posible otro mundo, uno en el que los valores de la Ilustración (la razón, el discurso racional, la ciencia y la libertad) florezcan en beneficio de todos.