Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

martes, 25 de septiembre de 2018

Las tres tribus de la austeridad

Por Yanis Varufakis 

Ninguna política es tan contraproducente en épocas de recesión como tratar de obtener superávit fiscal con el objetivo de contener la deuda pública; es decir, las políticas de austeridad. Mientras se acerca el décimo aniversario del derrumbe de Lehman Brothers, cabe preguntarnos por qué la austeridad despertó tanto entusiasmo en las élites políticas de Occidente después de la implosión del sector financiero en 2008. 

El argumento económico contra la austeridad es claro y contundente: una desaceleración económica, por definición, implica reducción del gasto del sector privado. Cuando en respuesta a la caída de la recaudación tributaria un gobierno recorta el gasto público, deprime sin darse cuenta el producto nacional (que es la suma del gasto privado y público) e inevitablemente, sus propios ingresos. De tal modo, dificulta el objetivo original de reducir el déficit. 

Es evidente entonces que debe haber otra motivación, no económica, para defender la austeridad. En la práctica, los partidarios de la austeridad se dividen en tres tribus bastante diferentes, cada una de las cuales tiene motivos propios para promoverla. 

La primera, y la más conocida, de las tribus de la austeridad obra motivada por una tendencia a comparar al Estado con una empresa o una familia, que debe ajustarse el cinturón en los malos tiempos. Pero al desestimar la interdependencia crucial que hay entre el gasto del Estado y sus ingresos (tributarios), una interdependencia de la que empresas y familias están exentas, los miembros de esta tribu dan el salto intelectual erróneo que va de la frugalidad privada a la austeridad pública. Pero no es un error arbitrario, sino fuertemente motivado por un compromiso ideológico con el achicamiento del Estado, que a su vez oculta un interés de clase más siniestro en la redistribución de riesgos y pérdidas hacia los pobres. 

La segunda tribu de la austeridad, no tan reconocida, puede hallarse en la socialdemocracia europea. Para tomar un ejemplo destacado, cuando estalló la crisis de 2008, el ministerio de finanzas de Alemania estaba en manos de Peer Steinbrück, un importante miembro del Partido Socialdemócrata. Casi de inmediato, Steinbrück prescribió una dosis de austeridad como respuesta óptima de Alemania a la Gran Recesión. 

También promovió una enmienda constitucional que prohibiera a todos los gobiernos alemanes futuros apartarse de la austeridad, por profunda que sea una desaceleración económica. ¿Por qué, podemos preguntarnos, querría un socialdemócrata convertir la contraproducente austeridad en un mandato constitucional durante la peor crisis del capitalismo en décadas? 

Steinbrück dio la respuesta en el Bundestag en marzo de 2009. Su retorcido argumento podría resumirse en esta frase: “¡Es la democracia, estúpido!”. En un contexto de quiebras de bancos y una recesión imponente, opinó que el déficit fiscal quita a los gobernantes electos “margen de maniobra” y despoja al electorado de alternativas significativas. 
Aunque Steinbrück no lo dijo con todas las letras, su mensaje subyacente fue claro: incluso si la austeridad destruye empleos y perjudica a la gente común, es necesaria para preservar un margen para la decisión democrática. Extrañamente, no se le ocurrió que, al menos durante una recesión, hay un modo mejor de preservar ese margen, sin ajuste fiscal: aumentar los impuestos a los ricos y las prestaciones sociales a los pobres. 

La tercera tribu de la austeridad es estadounidense, y tal vez la más fascinante de las tres. Mientras los thatcheristas británicos y los socialdemócratas alemanes practicaban la austeridad en un desacertado intento de eliminar el déficit fiscal, a los republicanos estadounidenses no les preocupa realmente contener el déficit del gobierno federal, ni creen que lo lograrán. Tras ganar la elección con una plataforma que proclamaba el odio al Estado grande y el compromiso con achicarlo, proceden a aumentar el déficit fiscal federal aprobando grandes rebajas de impuestos para sus donantes ricos. Aunque parecen totalmente libres de la fobia al déficit de las otras dos tribus, el objetivo de los republicanos (“matar de hambre a la bestia”, esto es, al sistema de prestaciones sociales estadounidense) es proausteridad hasta la médula. 

En este sentido, Donald Trump es un republicano hecho y derecho. Ayudado por la exorbitante capacidad del dólar para atraer compradores de deuda pública estadounidense, puede dar por sentado que cuanto más aumente el déficit fiscal federal (mediante dádivas impositivas a los de su clase), mayor será la presión política sobre el Congreso para recortar la seguridad social, Medicare y otros programas. Así, echan por la borda la justificación usual de la austeridad (equilibrio fiscal y contención de la deuda pública) y van directo a su objetivo político más profundo: eliminar las ayudas a los muchos y redistribuir el ingreso entre los pocos. 

En tanto, independientemente de los objetivos de los políticos del establishment y sus cortinas de humo ideológicas, el capitalismo siguió evolucionando. Hace mucho que la inmensa mayoría de las decisiones económicas ya no las toman las fuerzas del mercado, sino un hipercartel estrictamente jerárquico (aunque bastante laxo) de corporaciones globales. Sus directivos fijan precios, determinan cantidades, manejan expectativas, fabrican deseos y se complotan con políticos para crear pseudomercados que subsidian sus servicios. La primera víctima fue el objetivo de pleno empleo de tiempos del New Deal, oportunamente reemplazado por la obsesión con el crecimiento. 

Más tarde, en los noventa, cuando el hipercartel se financierizó (y empresas como General Motors se convirtieron en grandes corporaciones financieras especulativas que a veces también fabrican autos), se sustituyó el objetivo del crecimiento del PIB por el de “resiliencia financiera”: una incesante inflación de activos de papel para los pocos y austeridad permanente para los muchos. Este mundo feliz se convirtió naturalmente en entorno propicio para las tres tribus de la austeridad, a cuya supremacía ideológica cada una de ellas hizo un aporte especial propio. 

De modo que la ubicuidad de la austeridad refleja una dinámica general que, disfrazada de capitalismo de libre mercado, está creando un sistema económico global financierizado, jerárquico y cartelizado. Triunfa en Occidente porque tres poderosas tribus políticas lo defienden. Los enemigos del Estado grande (que ven en la austeridad su gran oportunidad de achicarlo) unen fuerzas con los socialdemócratas europeos (que sueñan con tener más opciones cuando lleguen al gobierno) y con los republicanos desgravadores (decididos a desmantelar el New Deal estadounidense de una vez y para siempre). 

El resultado no es sólo un padecimiento innecesario para amplias franjas de la humanidad. También presagia un terrible círculo vicioso global de aumento de la desigualdad e inestabilidad crónica. 
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El pendiente plan de desarrollo estratégico de Cuba: planificar cuando no es factible predecir


Por Pedro Monreal
25 de septiembre de 2018
Siendo un Sistema de Dirección del Desarrollo Económico y Social que concibe la planificación como su componente principal, algo anómalo parecería estar ocurriendo en Cuba: se hace un plan anual sin contar con un plan de desarrollo de largo plazo.
Ambos tipos de planes están contemplados en el Sistema de Dirección, pero el Plan de la Economía ha estado diseñándose y aplicándose anualmente sin tener como referencia un plan estratégico. En esas condiciones, tres preguntas parecen relevantes:
-          ¿Es el plan estratégico un instrumento necesario o accesorio?
-           ¿Es el plan estratégico un instrumento con utilidad práctica para el proceso de desarrollo, incluso si fuese accesorio?
-          ¿En qué se apoyaría la noción de que el plan estratégico pudiera tener utilidad instrumental? 
La primera pregunta se ubica en el plano de las prioridades, la segunda en el plano de la utilidad, y la tercera aborda la importante cuestión de las premisas básicas del propio concepto de planificación estratégica.
Aunque no es el propósito de esta breve nota profundizar en el tema, conviene apuntar que tratar de responder esas preguntas pudiera ser importante porque apenas faltan tres meses para diciembre de 2018, el plazo que oficialmente se ha anunciado para la aprobación del plan estratégico por parte del Parlamento cubano. Su fase de terminación coincidiría en el tiempo con un debate constitucional que, a todas luces, tiene mayor prioridad en la agenda política nacional. (1)
¿Influiría esa coincidencia en la calidad del diseño del plan estratégico? Es difícil aventurar una respuesta, pero pudiera ser conveniente explorarla brevemente.
De lo declarativo a lo instrumental
Ciertamente, existe un documento titulado “Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030: Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos”, pero, en sentido estricto, ese no es un plan estratégico. (2)
El documento –sometido a consulta popular y modificado en más de una ocasión- contiene elementos de un plan estratégico (principios rectores, visión de la nación, ejes y sectores estratégicos) pero carece de otros componentes cruciales. No contiene objetivos, ni metas, ni un calendario especifico. Tampoco se identifican las prioridades de inversión, los montos necesarios y los recursos disponibles.
De hecho, el reconocimiento de esa limitación parece explicar el propio cambio que tuvo lugar en el título del documento en mayo de 2017 cuando dejó de llamarse “Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030” y fue retitulado como “Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030: Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos”.
De esa manera, mayo de 2017 marcó un momento de bifurcación –al menos temporal- de las trayectorias de los tres principales documentos preparados para guiar la reforma del modelo económico y social de Cuba: “Lineamientos”, “Conceptualización” y “Plan de Desarrollo 2030”. Los dos primeros se materializaron en forma de “textos definitivos” en julio de 2017, mientras que el rebautizado “Bases del Plan Nacional de Desarrollo…” todavía se mantiene como un documento inconcluso que ha “completado solo unas fases dentro del proceso de elaboración, en el que se debe continuar trabajando”. Se supone que debería ser aprobado en diciembre de 2018. (3)
Dos planos de análisis
Conviene puntualizar que la discusión sobre el diseño de un plan estratégico debe dejar claramente establecida la coexistencia de dos planos de análisis posibles: el plano general sobre la planificación y el plano más delimitado respecto a la planificación estratégica. Obviamente son dos planos que existen de manera combinada en la realidad, pero que requieren atención particular durante el análisis.
En este texto no se aborda el plano general de la planificación. Este ha sido objeto de un viejo y extenso debate que se mantiene vigente en nuestros días. Una de sus variantes es la relativa a la “superioridad” o “inferioridad” –según el enfoque utilizado- del plan en relación con el mercado, un debate que incluye la discusión sobre el “cálculo económico”. La contraposición de teorías sobre el asunto ha implicado a notables economistas y científicos sociales como Carlos Marx, Federico Engels, Ludwig von Mises, F.A. Hayek, Joseph Schumpeter, Oskar Lange, Lenin, Nikolai Bukharin, Abba Lerner, Fred M. Taylor, Henry Douglas Dickinson, Maurice Dobb, Michael Albert, Robin Hahnel, Paul Cockshott, Allin Cottrell, Andy Pollack, David McMullen, Alec Nove, Janos Kornai, Ernest Mandel, Wlodzimierz Brus, Branko Horvath, Ota Sik, Karl Popper, y Joseph Stiglitz, entre otros.
El tema que se aborda sucintamente aquí se refiere al plano específico de la capacidad estatal para poder planificar estratégicamente, es decir, para identificar una posible trayectoria desde la situación actual hacia un estado de desarrollo futuro –hasta el 2030- y para definir un marco prescriptivo que permita tomar decisiones para poder avanzar hacia ese futuro.
Lo estratégico y su complejidad
Un plan estratégico debe contar con una perspectiva sobre “lo deseable” (una visión, sus ejes y sectores), pero debe ir mucho más allá de eso. Debe ser capaz de explicar la manera en que se produciría el cambio y también debe ser capaz de ofrecer sistemáticamente instrumentos que faciliten soluciones para problemas que no pueden ser conocidos de manera anticipada. Este último es un punto central para considerar.
Si algo pone en evidencia la práctica, de manera reiterada, es que los distintos componentes de un sistema económico interactúan entre ellos, creando patrones “emergentes” que en general no son predecibles.
En síntesis, un plan estratégico de desarrollo debe ser entendido desde un enfoque de complejidad. Es algo que generalmente se reconoce discursivamente, pero que presenta importantes lagunas en cuanto a la manera en que se materializa a nivel de instrumentos de políticas económicas y sociales. No es objetivo discurrir aquí sobre los enfoques de la complejidad. Simplemente me limito a señalar la importancia práctica de tratar de incorporar esos enfoques, de manera más intensa, en el diseño actual de las políticas económicas en Cuba. 
Lo anterior es significativo porque la manera en que parece estar concibiéndose en Cuba el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030 se apoyaría en el supuesto de que existe una capacidad de predicción relativamente precisa acerca del futuro.
Parece considerarse que “una visión estratégica y consensuada a mediano y largo plazos” permite “orientar la conducción del desarrollo”. (4) Es decir, se asume que sería posible definir anticipadamente las intervenciones que conducirían hacia el estado de cosas deseado, o que se podría intervenir con efectividad antes de que las perturbaciones del sistema que se intenta transformar lo pudieran conducir a un estado no deseado.
Predicción, adaptación y planificación
Las preguntas relevantes serían entonces las siguientes:
-          ¿Es realmente factible predecir sistemas sociales complejos como los que intenta sintetizar el modelo económico y social de Cuba?
-          Si no fuese posible basar la planificación estratégica en la predicción, ¿en qué debería basarse entonces?
Las respuestas cortas a esas preguntas pudieran ser:
-          No es posible predecir con precisión aceptable los sistemas sociales complejos. Esto es algo que se conoce desde hace tiempo. En el mejor de los casos, pudieran identificarse tipos genéricos de “patrones” que pudieran surgir cuando se cumpliesen una serie de condiciones generales, pero no es posible predecir con precisión eventos específicos ni los detalles de las configuraciones del futuro.
-          Como no es posible predecir las interacciones futuras de un sistema complejo, es entonces importante diseñar mecanismos de regulación que faciliten la adaptación de los sistemas complejos a situaciones imprevistas.
La última versión conocida del documento “Bases del Plan Nacional de Desarrollo…”  incluye un caso concreto que permite ejemplificar lo inadecuado de utilizar la predicción como instrumento de planificación estratégica.
El documento identifica 11 sectores estratégicos a partir de la adopción de 10 criterios metodológicos. El problema es que esos criterios representan un intento de preespecificar hoy las condiciones que permitirían identificar soluciones para generar eventos deseables en el futuro, en este caso, la consolidación de sectores estratégicos en el futuro.
Sin embargo, esa pre- especificación pudiera ser irrelevante en algunos casos. La razón es que las propias interacciones entre los sectores –en la medida en que estos se establecen y expanden- pudiera generar nueva información relevante para el funcionamiento del sistema que no se correspondería con las condiciones iniciales en las que se basó la identificación de los sectores estratégicos.
Un sistema, como el conformado por los sectores estratégicos, interactúa a su interior (entre los sectores) y con un entorno cuyo cambio es esencialmente impredecible. ¿Cómo anticipar en un plan estratégico esas interacciones y sus resultados?
Llama la atención, por ejemplo, la ausencia de la minería como un sector estratégico. ¿Cuál es el fundamento que impediría considerar que algunas interacciones intersectoriales –por ejemplo, una mayor eficiencia energética y una mejor logística integrada- pudieran combinarse con factores del entorno –mayores precios de materias primas- para establecer la minería como un sector estratégico?
Un ejemplo adicional pudiera ser el de la tasa de cambio, un factor actual que es crucial pero que no se menciona en el documento. No queda claro si la predicción de sectores estratégicos se hizo teniendo en cuenta la tasa oficial actual de 1 peso cubano (CUP) = 1 dólar estadounidense (USD), o si se tuvo en consideración otro nivel de la tasa. Sin embargo, es sabido que, en dependencia de la tasa de cambio, pudieran existir en el futuro listados muy diferentes de sectores estratégicos en Cuba. La tasa de cambio es el precio relativo más importante de una economía “abierta” al exterior como la cubana y en esas condiciones la composición sectorial de la economía es muy sensible a la tasa de cambio. La tasa de cambio no debería quedar fuera de los criterios metodológicos para definir sectores estratégicos, como sucede en la última versión publicada del documento “Bases del Plan Nacional de Desarrollo…”. 
La adaptación y la planificación
La capacidad de adaptación es un supuesto mucho más útil que la capacidad de predicción a la hora de pensar en posibles diseños de un plan estratégico y eso debería tener un efecto sobre la selección y la construcción de los instrumentos de la política económica y social del país.
No obstante, pudiera implicar un reto pues todavía en Cuba parece concedérsele viabilidad metodológica a la capacidad de predicción. Esta es un área en la que se requiere operar un cambio profundo -y rápido- pues no se trataría solamente de modificar la manera en que se diseñan los instrumentos de regulación como el plan estratégico, para hacerlos más flexibles, sino que se necesitaría un cambio más radical en los propios instrumentos de regulación.
Lo anterior no significa que no sea posible utilizar la planificación estratégica como un mecanismo de regulación económico y social. La adopción de un enfoque de complejidad desafía las nociones de regulación basadas en modos de regulación basados en los supuestos de predictibilidad y control. Sin embargo, ello no plantea un problema para la regulación en sí misma, ni para la planificación estratégica como modalidad de regulación.
Solamente sería incompatible con nociones rígidas de regulación que asumen que se puede configurar el futuro a partir de la premisa falsa de que es posible explicar los detalles del futuro y predecir de manera específica cómo se regularía la evolución del sistema económico. En realidad, un enfoque de complejidad pudiera ser compatible con otros modos de planificación estratégica en los que la adaptación desempeñase una función crucial en la regulación.
Los enfoques más rígidos de regulación (apoyados en el supuesto de la predicción) tienden a utilizar principalmente instrumentos de “patrones” (coherentes con una predicción del futuro) que se utilizarían para “disciplinar” y para “guiar” las políticas económicas y sociales. Los instrumentos de “patrones” definen de manera anticipada las funciones de las diferentes partes del sistema y aspiran a construir una configuración futura (un patrón) como consecuencia de la aplicación de reglas que funcionan a partir de roles prestablecidos para cada parte del sistema. Se conceptualiza la configuración del futuro que pudiera existir en el contexto de posiciones normativas acerca de cómo debería ser el futuro.
Por otra parte, los modos de regulación asociados a enfoques de complejidad (apoyados en la adaptación) se apoyarían fundamentalmente en instrumentos de “marco” -de tipo relacionales- que no definen de manera anticipada y rígida la función de cada componente del sistema, sino que simplemente identifica ciertas relaciones que deberían ser excluidas. Los instrumentos que se establecen se apoyan en el presente y no en el futuro, que no es predecible. No son instrumentos que se orientan a propiciar patrones específicos del futuro, sino que son instrumentos concebidos para funcionar como “filtros” en el presente. Son instrumentos que requieren la flexibilidad operativa de los componentes del sistema, mecanismos de retroalimentación, y capacidad de aprendizaje. Por supuesto, estos instrumentos no son perfectos y no eliminan la incertidumbre, aunque pudieran reducirla.
Se trata de un tema que, en todas partes, genera polémica entre especialistas y entre estos y los funcionarios. No es propósito entrar aquí en detalles y su discusión rebasa ampliamente las posibilidades que ofrece un breve artículo, pero debe tenerse en cuenta.
Como se expresó anteriormente, ese parece ser un reto que todavía no parece claro cómo se resolvería en Cuba.
Marco constitucional y planificación estratégica: ¿falta algo?
Se supone que tanto la Constitución como el plan estratégico para el 2030 debieran ser documentos con validez en el largo plazo.
Asumiendo que se considerase razonable reducir el peso relativo de los instrumentos de “patrones” (basados en la predicción) y aumentar la relevancia de los instrumentos de “marco” (basados en la adaptación), sería imprescindible poder contar con “reglas de juego” flexibles que funcionasen como “filtros” en las relaciones entre los diferentes componentes que integran el modelo económico y social de Cuba.
En esa lógica, parecería ser racional poder contar primero con un marco constitucional que ofreciera amparo legal para el funcionamiento de esas “reglas del juego”. Para poder establecer los “filtros” que funcionarían en las relaciones entre los componentes del sistema habría que considerar los derechos de la mayor cantidad posible de los diversos actores que operan en el sistema y las garantías estatales que concederían estabilidad a las “reglas del juego”.
Sin embargo, resulta interesante que, a pesar de que desde 2016 el Partido Comunista de Cuba (PCC) consideró apropiado el establecimiento de la personalidad jurídica de la empresa privada nacional -para “no refugiarnos en ilógicos eufemismos para esconder la realidad” (5)- todo parece indicar que la nueva Constitución esquivará esa necesaria acción.
Un argumento recientemente expresado indicaba que el proyecto constitucional no define todos los actores económicos que responden a la propiedad privada, pero que “el reconocimiento constitucional de la propiedad privada, constituye el mecanismo habilitante, que ofrece el cauce legal para la promulgación de normativas especiales que regulen el funcionamiento de empresas familiares, pequeñas y medianas empresas”. (6)
El problema es que, incluso para alguien que no posea entrenamiento jurídico, como es mi caso, lo que pudiera “sacarse en limpio” de ese argumento son al menos dos cosas. En primer lugar, que la indefinición constitucional respecto a determinados actores del modelo económico -una indefinición selectiva- no posibilitará establecer con claridad los derechos de esos actores ni las responsabilidades del Estado para garantizar algo (los derechos) que son un importante componente de la regulación. En segundo lugar, que el proceso constitucional, si se me permite una expresión popular, parece que va a “pasarse con ficha” respecto a la personalidad jurídica de la empresa privada nacional.
Ambas cosas afectan la posibilidad de que el sistema económico pueda contar con “reglas del juego” que permitan una regulación efectiva. No facilitan la utilización de instrumentos de “marco” para la planificación estratégica y dificultan la adaptación del sistema a los cambios impredecibles que todos sabemos que inevitablemente van a suceder.
Se pudiera estar sacrificando la flexibilidad que necesita el sistema con tal de priorizar la cuestionable noción de que pudiera alcanzarse una configuración futura (el modelo “actualizado”) esencialmente como resultado de la aplicación de reglas que funcionan a partir de roles prestablecidos para cada parte del sistema.

Notas
1 Ver, “Texto íntegro del Discurso pronunciado por Raúl en la Segunda Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular”, Granma, 1 de junio de 2017 http://www.granma.cu/cuba/2017-06-01/texto-integro-del-discurso-pronunciado-por-raul-en-la-segunda-sesion-extraordinaria-de-la-asamblea-nacional-del-poder-popular
2 “Documentos del 7mo. Congreso del Partido aprobados por el III Pleno del Comité Central del PCC el 18 de mayo de 2017 y respaldados por la Asamblea Nacional del Poder Popular el 1 de junio de 2017”, suplemento de Granma, junio de 2017, http://www.granma.cu/file/pdf/gaceta/%C3%BAltimo%20PDF%2032.pdf
3 Ver “Cobertura especial: sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular”, Juventud Rebelde, 30 de mayo de 2017, http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2017-05-30/cobertura-especial-sesion-extraordinaria-de-la-asamblea-nacional-del-poder-popular
que priorizan el establecimiento entre las reglas que se establecen y la propia evolución que se produce en el sistema como consecuencia de interacciones (que son impredecibles) entre los componentes del sistema.
4 Ver, “Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030: Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos”,  http://www.granma.cu/file/pdf/gaceta/%C3%BAltimo%20PDF%2032.pdf
5 Ver, “Informe Central al VII Congreso del Partido Comunista Cuba”, Cubadebate, 17 de abril de 2016, http://www.cubadebate.cu/noticias/2016/04/17/informe-central-al-vii-congreso-del-partido-comunista-cuba/#.W6pIdvZoQl0
6  Oscar Figueredo Reinaldo, Edilberto Carmona Tamayo, “Reforma Constitucional en Cuba: Apuntes económicos (Final)”, Cubadebate, 21 de septiembre de 2018, http://www.cubadebate.cu/especiales/2018/09/21/reforma-constitucional-en-cuba-apuntes-economicos-final-infografias/#.W6kOkvZoQl0


Codicia y miedo

Larry Summers es uno de los economistas keynesianos más importantes del mundo, ex secretario del Tesoro durante el gobierno de Clinton, candidato antes a Presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, y ponente habitual en la gran conferencia anual ASSA de la Asociación de Economía de América, donde promueve la vieja visión neokeynesiana de que la economía mundial tiende a una forma de 'estancamiento secular'.

Summers en el pasado ha atacado (correctamente en mi opinión) la reducción de la economía keynesiana a la construcción de modelos dinámico estocásticos de equilibrio general (DSGE), estériles, cuyo punto de partida es que la economía es estable y crece, pero sufre algún ‘shock’, como un cambio en el comportamiento de los consumidores o de los inversores. El modelo entonces se supone que prevé cualquier cambio de la situación económica. Summers rechaza en especial la exigencia de algunos economistas keynesianos y de los neoclásicos de que cualquier modelo DSGE debe partir de fundamentos microeconómicos y que los supuestos deben ser lógicos, según la teoría marginalista de la oferta y la demanda neoclásica, y que los agentes individuales deben actuar 'racionalmente' según esos 'fundamentos'.
Como Summers escribe: “el principio de desarrollar la macroeconomía a partir de fundamentos microeconómicos, tal y como hacen los economistas, ha contribuido muy poco, por no decir nada, a predecir, explicar o resolver la Gran Recesión”. En su lugar, dice Summers, debemos pensar en términos de “grandes agregados”, es decir, a partir de la evidencia empírica de lo que está sucediendo en la economía, no de lo que la lógica de la teoría económica neoclásica pueda suponer que debería suceder.
No todos los keynesianos están de acuerdo con Summers sobre esto. Simon Wren-Lewis, el principal economista keynesiano británico afirma que los mejores modelos DSGE han tratado de incorporar el dinero y las imperfecciones en relación al modelo en una economía: “respetados macroeconomistas argumentan que debido a estos cuestionables microfundamentos, lo mejor es hacer caso omiso de cosas como la rigidez de precios (salarios) (un argumento keynesiano clave para definir una economía atrapada en una recesión - MR ) cuando se toman decisiones de política económica: un argumento risible en cualquier otra ciencia. En ninguna otra disciplina se podría tener un  debate sobre si es mejor modelar lo que se puede microfundar que hacer un modelo sobre lo que se puede ver. Otros economistas entienden esto, pero muchos macroeconomistas todavía piensan que todo esto es bastante normal”. En otras palabras, no se puede simplemente hacer trabajo empírico sin alguna teoría o modelo para analizarlo; o en términos marxistas, es necesaria la conexión entre lo concreto y lo abstracto.
Hay cierta confusión en la economía dominante - de un lado quieren condenar los 'modelos' por ser poco realistas y no reconocer el poder del agregado. Por otro lado, condenan las estadísticas que carecen de una teoría de la conducta o leyes de movimiento.
Summers reconoce que la razón por la cual la teoría economica dominante no fue capaz de predecir la Gran Recesión es porque no quiere reconocer  la 'irracionalidad' de los consumidores y de los inversores. Según ellos, las crisis son probablemente el resultado de decisiones 'irracionales' o equivocadas derivados de un comportamiento de rebaño. Los mercados caen primero en la 'codicia' y de repente los 'espíritus animales' desaparecen y los mercados son engullidos por el 'miedo'. Esta es una explicación psicológica de las crisis.
Summers recomienda un nuevo libro de los economistas conductistas Andrei Shleifer y Nicola Gennaioli, “Una crisis de creencias: psicología de los inversores y la fragilidad financiera". Summers afirma que “el libro sitúa las expectativas en el centro de la reflexión sobre las fluctuaciones económicas y las crisis financieras - pero estas expectativas no son racionales. De hecho, como toda la evidencia sugiere, están sujetas a errores sistemáticos de extrapolación. El libro sugiere que estos errores en las expectativas se entienden mejor como resultado de sesgos cognitivos a los que los seres humanos son propensos”.
Apoyándose en las últimas investigaciones en psicología y economía conductistas, presentan una nueva teoría de la formación de creencias. Así que todo se reduce a un comportamiento irracional, ni siquiera a una súbita 'falta de demanda' (la explicación  keynesiana habitual) o a los excesos bancarios. Los 'shocks' de los modelos de equilibrio general se deben a malas decisiones, la codicia y el miedo de los inversores.
La economía conductista siempre me ha parecido una “macroeconomía de desesperados”. No sabemos por qué se producen las crisis de producción, de inversión y de empleo a intervalos regulares y recurrentes. No tenemos un modelo teórico convincente que puede ser probado con evidencias empíricas; limitarse a decir que las depresiones se deben a que hay una 'falta de demanda' suena inadecuado. Así que solo queda la psicología para salvar la teoría económica.
En realidad, los grandes economistas conductistas a los que se refiere Summers tampoco tienen ni idea de lo que causa las crisis. Robert Thaler estima que los precios del mercado de valores son tan volátiles que no hay una explicación racional de sus movimientos. Thaler sostiene que hay 'burbujas', que considera movimientos 'irracionales' de los precios no relacionados con fundamentos como los beneficios o las tasas de interés. El  destacado economista neoclásico Eugene Fama critica a Thaler. Fama argumenta que una 'burbuja' en los precios del mercado de valores puede simplemente expresar un cambio en la visión de los inversores sobre la rentabilidad de las inversiones potenciales; que no es 'irracional'. Sobre este tema, Fama acierta y Thaler se equivoca.
El otro conductista citada por Summers es Daniel Kahneman. Ha desarrollado lo que él llama la 'teoría de las perspectivas'. La investigación de Kahneman ha demostrado que las personas no se comportan como sostiene la corriente principal de la teoría de la utilidad marginal. En su lugar, Kahneman sostiene que hay un “sesgo optimista omnipresente” en los individuos. Tienen un optimismo irracional o injustificado. Esto lleva a la gente a emprender proyectos de riesgo sin tener en cuenta los costes finales - en contra de la elección racional asumida por la teoría dominante.
El trabajo de Kahneman sin duda contradice los supuestos poco realistas de la teoría de la utilidad marginal, la piedra angular de la economía dominante. Pero ofrece como alternativa, una teoría del caos: que no podemos saber nada, ni predecir nada. Ya ven, el defecto inherente a una economía moderna es la incertidumbre y la psicología. No es el afán de ganancias a costa de la satisfacción de las necesidades sociales, sino las percepciones psicológicas de los individuos. De este modo, el colapso de los precios de las viviendas en Estados Unidos y la crisis financiera mundial se produjeron porque los consumidores cambiaron de forma irracional de la euforia al pánico. Esto deja a la teoría económica habitual (incluyendo la keynesiana) en un purgatorio psicológico, sin análisis científico ni poder predictivo. Además, conduce a una visión utópica de cómo solucionar las crisis. La respuesta es cambiar el comportamiento de las personas; en particular, las grandes compañías multinacionales y los bancos necesitan tener 'fines sociales' y ¡no ser codiciosos!
La teoría económica no necesita recurrir a la psicología. A nivel de agregado, la macro, podemos deducir patrones de las leyes del capitalismo que pueden ser probadas y tener capacidad predictiva. Por ejemplo, Marx hizo la observación clave de que lo que impulsa los precios del mercado de valores es la diferencia entre las tasas de interés y la tasa general de ganancia. Lo que ha mantenido los precios de bolsa en ascenso ahora ha sido el muy bajo nivel de los tipos de interés a largo plazo, orquestados deliberadamente por los bancos centrales, como la Reserva Federal, de todo el mundo.
Por supuesto, todos los días, los inversores toman decisiones 'irracionales', pero, con el tiempo y, en conjunto, las decisiones de los inversores de comprar o vender acciones o bonos se basa en las rentas que han recibido (intereses o dividendos) y los precios de los bonos y acciones evolucionarán en consecuencia. Y esos retornos en última instancia dependen de la diferencia entre la rentabilidad del capital invertido en la economía y los costes de financiación. El cambio en las condiciones objetivas altera el comportamiento de los “agentes económicos''.
En este momento, las tasas de interés están aumentando en todo el mundo mientras que las ganancias se estancan.
La tijera entre la rentabilidad del capital y el coste de los préstamos se esta cerrando. Cuando se cierre del todo, la codicia se convertirá en miedo.
es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2018/09/18/its-greed-and-fear/
Traducción:
G. Buster

lunes, 24 de septiembre de 2018

ACONTECER ECONÓMICO CUBANO


A cargo de L. A. Cañizo
[24.09.2018]- Actualización  7:00 pm de Cuba

Incrementan capacidad operacional en puerto camagüeyano

Una inversión de 40 millones de pesos ejecutan en el Puerto de Tarafa, en la Bahía de Nuevitas, en la provincia de Camagüey, para mejorar la infraestructura del enclave marítimo.

Las acciones constructivas permiten reconstruir espigones, levantar dos nuevos muelles y un tercero que será destinado para recibir cruceros, un renglón turístico que se incrementa en el país.

Roberto Curbelo, director de la Unidad portuaria, destacó la conclusión del incinerador de desechos sólidos, único en puertos de la costa norte de Cuba y obra de gran importancia en el cuidado del medio ambiente.

La inversión triplicará la capacidad de manipulación de mercancías y permitirá al país contar con dos importantes radas en la costa norte e igual cantidad en la sur, decisivas en el pronto despacho, para operar barcos con mercancías ensacadas.

Aciertos e insuficiencias de la producción de papa

La Primera Secretaria del Partido Comunista de Cuba en la provincia de Mayabeque, Yanina de la Nuez Aclich, llamó en la Plenaria Provincial del cultivo a trabajar con planificación, disciplina y el afán de resarcir las deficiencias durante la campaña 2018-2019.

Las roturas en las sembradoras y cosechadoras, la deficiente preparación de suelos y bajos rendimientos en varias unidades, son problemáticas que deben resolverse en la venidera temporada.

Se destacó que Mayabeque sobrecumplió la producción en la pasada cosecha papera, con envío para los pobladores de la provincia y La Habana, y fueron reconocidas además las Empresa de Batabanó, Güines, Nueva Paz y Nazareno como las más destacadas.

Inversión para elevar la calidad de las producciones de la siderurgia

La empresa siderúrgica José Martí, conocida como Antillana de Acero, ejecuta desde hace algún tiempo un proyecto de modernización tecnológica, a partir de una inversión rusa que sobrepasa los 160 millones de dólares.

Hasta la fecha, cerca de 50 contratos han sido firmados, los cuales corresponden a la importación de equipamiento.

El proceso inversionista en Antillana de Acero deberá concluir dentro de 7 años, y en un primer período abarcará la reparación capital de naves, montaje de grúas viajeras y la instalación del laminador 250, equipo con tecnología moderna y automatizada para la obtención de las barras de acero.

Arrancó la cosecha de café en Santiago de Cuba

Con el compromiso de alcanzar las 4 mil toneladas del plan estimado se inició la cosecha de café en la provincia Santiago de Cuba, territorio que mantiene las mayores producciones del aromático grano en el país.

En el acto de comienzo de la recogida las más de 250 estructuras cafetaleras de las montañas santiagueras, manifestaron el compromiso de realizar una recolección que dedicarán al aniversario 60 del triunfo de la Revolución.

Santiago de Cuba mantiene un ritmo ascendente en cantidad de latas de café recolectadas, gracias al trabajo sostenido en la recuperación de cafetales y en las atenciones priorizadas de ese rublo exportable.
Encabezado por el municipio Tercer Frente, mayor productor de café en Cuba, el resto de los territorios incorporados a la campaña cafetalera, esperan alcanzar cifras superiores en comparación a la cosecha anterior.

Crecerá el ganado menor con nuevo proyecto en Ciego de Ávila

Un novedoso proyecto para la creación de centros multiplicadores de ganado ovino-caprino está en marcha en Ciego de Ávila para incrementar la producción de carne, sustituir importaciones y beneficiar a la economía nacional.

La primera etapa del plan consiste en el acondicionamiento de cuartones para hembras y machos con suficiente pastos y forrajes, además de sementales de raza y la atención de productores privados y estatales, quienes han recibido capacitación.

Leonardo Pérez Rodríguez, especialista en ganadería, precisó que habrá cruzamientos y se podrá determinar el patrón que mejor se comporte en la reproducción de sementales y pies de crías para quienes estén interesados en comprarlos y desarrollarlos.

La Unidad Empresarial de Base de Ganado Menor en el territorio avileño es la encargada de atender a los criadores, acopiar las carnes y comercializarlas en la red de carnicerías creadas hace unos años y con amplia demanda de la población.

Tienen avileños más áreas para la agricultura urbana


Más de 14 mil 500 hectáreas que estaban con alto porcentaje de maleza en los alrededores de pueblos y ciudades de Ciego de Ávila, rinden sus frutos por labriegos estatales y campesinos que adquirieron tierras ociosas o son dueños de sus parcelas.

La Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar (AUSF) es la encargada de atender a esos productores, que laboran en unas cuatro mil 500 fincas puestas en explotación hace varios años, incluidas las casas de cultivos protegidos, aunque escasea el petróleo para las maquinarias, lo mismo que otros insumos como fertilizantes y sistemas de irrigación.

A pesar de las altas temperaturas y la humedad en algunos municipios, de enero a agosto esta modalidad productiva aportó más de 30 mil toneladas de hortalizas, cinco mil por encima de lo previsto, precisó el ingeniero Osmany Fleitas González, director de ese proyecto agrario en Ciego de Ávila.

Bananeros de Ciego de Ávila con más producción y calidad

Los trabajadores de la empresa de cultivos varios La Cuba, del municipio de Baraguá, en la provincia de Ciego de Ávila, completaron el acopio de 400 mil quintales de plátanos en menos de cuatro meses y medio de labor sostenida para garantizar más alimentos y ayudar también a otros territorios.

El ingeniero Carlos Blanco Sánchez, director general de esa agrupación, informó a la Agencia Cubana de Noticias que el volumen recolectado de mayo hasta ahora equivale a 18 mil 411 toneladas de plátano macho, burro y fruta, distribuidos a los mercados agropecuarios estatales, puntos de venda, al turismo y a una decena de provincias.

Dijo que desde el año anterior pusieron en marcha seis cámaras de frío para la maduración del plátano fruta, lo que representa un gran paso de avance desde el punto de vista económico y social, pues los equipos son de moderna tecnología italiana y sirven, además, para proteger los granos, papas y otros productos.

La inversión frigorífica ha sido esencial para Ciego de Ávila, pues más del 90 por ciento de esa fruta que se cosecha en los campos avileños de La Cuba se destina a las instalaciones turísticas del país.

Moa; tierra de níquel y desarrollo

Dada su prolongada explotación, los yacimientos de níquel de Moa podrían agotarse en poco más de dos décadas, lo cual ha hecho buscar variantes económicas para ese municipio holguinero.

Desde el 2013 se trabaja en pos de reorientar el desarrollo futuro del territorio, y el pasado año se creó un Grupo Gubernamental para supervisar el Plan de Desarrollo Integral de esa zona.

En el más reciente chequeo realizado por el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el viceministro de Economía y Planificación, Roberto Pérez, dijo que un diagnóstico reveló un saldo migratorio negativo en Moa, con un promedio de 782 personas que abandonan la región al año en el último lustro, señala Granma.

El programa de reanimación incluyó el arribo al municipio de equipamiento para la industria láctea; la reparación de una panadería y de varias naves avícolas y la adquisición de motosierras y otros equipos para la actividad forestal.

El municipio holguinero se ha beneficiado con nuevos servicios telefónicos, tres zonas wifi, una sala de navegación y la reparación de viales y redes hidráulicas.

En la reunión se habló sobre el mal estado de los viales, así como del fondo habitacional, que en el 36 por ciento fue calificado como regular o malo.

Díaz-Canel insistió en que todo lo que se haga tiene que ser sostenible en el tiempo, y llamó a impulsar la actividad forestal en Moa con encadenamientos productivos, y que se combine, por ejemplo, con aserríos e industria de muebles.

También instó a realizar estudios sobre la producción allí de café y coco; la industria de materiales de la construcción y la posible exportación de agua embotellada, igual recordó que el níquel se irá agotando, y para entonces hay que estar preparados.

Cayería del oriente cubano crecerá hasta 2030

El desarrollo del turismo en la cayería de la oriental provincia cubana de Camagüey tiene planteado un amplio desarrollo que abarca hasta el 2030, con alrededor de 25 mil habitaciones hoteleras.

Un informe publicado por el periódico Granma, agrega que cada objeto de obra está a cargo de personal experimentado con estrictos niveles de calidad.

La apertura en los próximos meses del primer hotel que se construye en Cayo Cruz, Esmeralda, significa el arranque definitivo del desarrollo turístico en la cayería norte de Camagüey, previsto hasta el año 2030.

Varadero crecerá en número de habitaciones 

Ivis Fernández Peña, delegada del Ministerio del Turismo (MINTUR) en la occidental provincia de Matanzas aseguró que Varadero, el principal polo turístico de sol y playa de Cuba, dispondrá para el año 2020 de tres mil habitaciones más, de continuar el buen ritmo de las inversiones que se ejecutan allí.

Dijo que al finalizar 2018 se sumarán las 946 del nuevo hotel Internacional, enclavado en una de las mejores franjas de playa de la ciudad balneario, y en 2019 deberán estar listos los dos hoteles que actualmente se construyen en la llamada parcela Oasis, a la entrada de la península de Hicacos.

"En ese sitio también quedará concluido un centro extra hotelero", precisó la directiva, y reafirmó que el cronograma inversionista avanza según lo previsto, al igual que otras construcciones en la localidad de Santa Marta, como bases de almacenes y de transporte, que aseguran la infraestructura del sector.

Fernández Peña destacó la terminación de la Factoría Varadero, una fábrica de cerveza artesanal, nuevo atractivo para la llamada temporada alta que se iniciará el 15 de noviembre próximo, y la restauración de la Casa del Ron, ubicada en el Centro de la urbe, que combina la historia de la caña de azúcar con la degustación del típico ron cubano.

De una de las obras más importantes, a punto de concluir la primera etapa, calificó la restauración de la Mansión Xanadú, Monumento Nacional, que ya exhibe los beneficios en la parte exterior del inmueble, otrora propiedad del multimillonario estadounidense Alfred Irenee Dupont, y que está previsto continuar en 2019 hacia el interior de la casona. 

Incrementan infraestructura para beneficio de tabaco tapado

Para responder a los incrementos agrícolas del tabaco tapado y agilizar el proceso de beneficio, la provincia de Sancti Spíritus impulsa la construcción de una escogida con capacidad para 200 toneladas de la hoja, cuya terminación permitirá cubrir sin contratiempos la venidera campaña.

En declaraciones a la ACN, Yoan Molina Pérez, director de la preindustria en la Empresa de Acopio y Beneficio de Tabaco de Sancti Spíritus, subrayó que hoy solo hay en el territorio dos instalaciones en función del beneficio del tapado: una en Santa Lucía que asimila 80 toneladas y otra en Jíquima, de 30 toneladas.

Esta situación obliga a recepcionar en estos centros un volumen mayor del que pueden recibir y, por ende, se alarga el periodo de permanencia en ellos, significó Molina Pérez.

Aclaró que si se tienen en cuenta las 20 toneladas que se produjeron en la campaña 2013-2014 y las 280 toneladas que se prevé cosechar en el cercano año tabacalero, esta es una tecnología que ha tenido un crecimiento rápido en la región y ello ha obligado a buscar disímiles alternativas para su procesamiento.

Tuberías avileñas de polietileno en programa hidráulico cubano

Obreros de la empresa Ciegoplast de Ciego de Ávila continúan con su aporte al desarrollo de la voluntad hidráulica cubana al garantizar tuberías de polietileno de alta densidad para la ejecución este año de obras de interés económico y social de todas las provincias.

Arael Otero Sutil, especialista principal de la producción en la entidad, una de las tres existentes en el país, informó a la ACN que Acueducto y Alcantarillado, la Agricultura, el Grupo Azucarero Azcuba, Vivienda y Turismo son los principales clientes en 2018.

Señaló Otero Sutil que tubos y conexiones de diferentes diámetros y presiones benefician las redes y nuevas conductoras de acueducto y alcantarillado de unas 12 ciudades y capitales provinciales afectadas por las grandes pérdidas de agua.

Entre esas localidades están Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba, Camagüey, Trinidad, Cárdenas, Las Tunas, Villa Clara, Artemisa, Matanzas, Pinar del Río, Mayabeque, Ciego de Ávila e Isla de la Juventud, donde el servicio es deficiente por el deterioro de los caños, explicó.

Fuentes: Radio Habana Cuba (RHC); Radio Reloj; Agencia Cubana de Noticias (ACN); Prensa Latina; Opciones/Juventud Rebelde; NTV; Cubadebate

Capitalismo, socialismo e ilibertad


En este momento hay dos artículos en la página de inicio del New York Times –una pieza de opinión de Corey Robin, y un análisis de noticias de Neil Irwin– que creo que deberían ser leídos juntos. Como pareja, captan mucho de lo que hay de equivocado en la ideología neoliberal (y sí, creo que ese es el término correcto aquí) que ha dominado gran parte del discurso público desde la década de 1970.
Después de todo, ¿cuáles son los reclamos para vender impuestos bajos y mínima regulación económica? Parcialmente, por supuesto, la reivindicación de que un gobierno pequeño es la clave para conseguir geniales resultados económicos, que si la marea sube, suben todos los barcos. Esta reivindicación persiste –porque hay poderosos intereses económicos que quieren que persista– incluso a pesar de que la era de dominio neoliberal ha estado, de hecho, marcada por un crecimiento económico mediocre que no ha sido compartido con los trabajadores ordinarios:
La otra reivindicación, sin embargo, ha sido que los mercados libres se traducen en libertad personal: que una economía de mercado desregulada libera a la gente corriente de la tiranía de las burocracias. En un mercado libre, continúa la historia, no necesitas adular a tu jefe o a la compañía que vende tus productos, porque saben que siempre puedes acudir a otra persona.
Lo que señala Robin es que la realidad de una economía de mercado no se parece nada a eso. De hecho, la experiencia diaria de decenas de millones de estadounidenses –especialmente aquellos que no ganan mucho dinero, pero no solo– es una de constante dependencia de la buena voluntad de empleadores y otros actores económicos más poderosos.
Es cierto que, como Brad DeLong dice, mucho de los ejemplos de Robin en realidad son aplicables a cualquier sistema económico complejo: he gastado mi tiempo tratando tanto con Verizon como con la administración de la Seguridad Social, y en ambos casos mi estatus socioeconómico desde luego lo hizo mucho más fácil de lo que hubiera sido para cualquier trabajador con un salario mínimo. (Por otro lado, he tenido sistemáticamente buenas experiencias en el vilipendiado DMV[1]). Pero la idea de que los mercados libres eliminan las relaciones de poder de la ecuación es simplemente naif.
Y es incluso más naif ahora de lo que lo fue hace unas décadas porque, como indica Irwin, los actores económicos grandes dominan la economía más y más. Está cada vez más claro, por ejemplo, que el poder monopsónico está haciendo caer los salarios; pero eso no es lo único que hace. La concentración de la contratación en unas pocas empresas, junto con elementos como cláusulas de no competencia y colusión tácita que refuerzan su poder de mercado no solo reducen tu salario si eres contratado. También reducen o eliminan tus opciones si eres maltratado: renuncia porque hayas tenido un jefe abusivo o problemas con la política de la compañía, y puede que tengas graves problemas para conseguir un nuevo empleo.
¿Pero que se puede hacer al respecto? Corey Robin dice “socialismo” –pero hasta donde puedo entender, realmente quiere decir socialdemocracia: Dinamarca, no Venezuela–. Las protecciones a los empleados obligadas por el gobierno puede que restrinjan la capacidad de las corporaciones para contratar y despedir, pero también blindan a los trabajadores contra algunas formas muy reales de abuso. Los sindicatos, en cierto modo, limitan las opciones de los trabajadores, pero también ofrecen un importante contrapeso contra el poder corporativo monopsónico.
Ah, y los programas de una red de seguridad social pueden hacer mucho más que limitar la miseria: pueden ser liberadores. He conocido a muchas personas que se quedan atascadas con empleos que aborrecen por miedo a perder la cobertura sanitaria; el Obamacare, defectuoso como es, ha reducido notablemente ese tipo de “bloqueo”, y una completa garantía de cobertura sanitaria haría a nuestra sociedad visiblemente más libre.
El otro día me divertía con el índice de libertad económica entre estados del Cato Institute, que encuentra a Florida el más libre y a Nueva York el menos libre. (¿Está bien que yo escriba esto, camarada comisario?) Como señalé, la libertad al estilo Cato parece asociarse, entre otras cosas, con una alta mortalidad infantil. ¡Vive libre y muere! (New Hampshire está justo detrás de Florida).
Pero, seriamente, ¿las diferencias reales entre Nueva York y Florida hacen a los neoyorquinos menos libres? Nueva York es un estado altamente sindicado –el 25,3 por ciento de la fuerza de trabajo– mientras que solo el 6,6 por ciento de los trabajadores de Florida están representados por sindicatos. ¿Hace esto a los trabajadores de Nueva York menos libres, o les empodera contra el poder corporativo?
Asimismo, Nueva York ha expandido el Medicaid y ha intentado que funcionen los intercambios según la ACA [Affordable Care Act], de modo que solo el 8 por ciento de los adultos no ancianos carece de seguro médico, comparado con el 18 por ciento de Florida. ¿Se resienten los neoyorquinos bajo la pesada mano de la ley sanitaria, o se sienten más libres sabiendo que corren mucho menos riesgo de arruinarse por una emergencia médica, o de ser lanzados al abismo si pierden su empleo?          
Si eres un profesional altamente remunerado, probablemente no haya mucha diferencia. Pero intuyo que la mayoría de los trabajadores se sienten al menos algo más libres en Nueva York que en Florida.

Ahora bien, no hay respuestas perfectas al sacrificio inevitable de algo de libertad que implica vivir en una sociedad compleja; no hay utopía en el menú. Pero los abogados del poder corporativo sin restricciones y la mínima protección de los trabajadores se han salido con la suya durante demasiado tiempo, fingiendo que son los defensores de la libertad –la cual, en realidad, no es otra palabra para decir que ya no te queda nada que perder.                                          


[1] N. del. T.: el equivalente a la española Dirección General de Tráfico.

Premio Nobel de Economía en 2008, es profesor en el Graduate Center de CUNY (Universidad de la Ciudad de Nueva York) y columnista del New York Times.
Fuente:
The New York Times, 26 de agosto de 2018
Traducción: