Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 18 de marzo de 2019

Acomete constructora villaclareña importantes trabajos en la capital y en otras provincias

Creado el Lunes, 18 Marzo 2019 16:16 | Luis Javier González Velázquez | Fotos:Fotos: Vanguardia
0318-constructores-retroexcavadora.jpg
Santa Clara, 18 mar (ACN) Varios proyectos entre los que destacan trabajos de construcción en una conductora de agua para el municipio de la Habana Vieja, así como el saneamiento de ríos, también en la capital del país, acomete durante 2019 la Empresa Constructora de Obras de Ingeniería número 25 (ECOING 25), entidad con sede en Villa Clara.

   Con planes de producción en 12 provincias, la ECOING-25, se encuentra entre las principales entidades edificadoras de obras en Cuba.

   Osmany Mesa, director de operaciones de la empresa, surgida hace 24 años en Villa Clara, aseveró a la prensa que entre las principales tareas que se ejecutan en el territorio sobresale el reforzamiento en las cortinas de las presas Palmarito y la Quinta, importantes embalses que garantizan el suministro de agua a Santa Clara y a otros municipios como Camajuaní.

    La ECOING 25 asimismo participa en el montaje industrial de la bioeléctrica del central Héctor Rodríguez, planta que tributará al Sistema Electroenergético Nacional a partir del uso de la biomasa como combustible, apuntó.

   Solo en movimientos de tierra la empresa es capaz de mover al año más de un millón 700 mil metros cúbicos, actividad que también incluye el programa de la vivienda, acotó.

    La ECOING-25 garantiza varios trabajos de ingeniería en infraestructuras de vital importancia para el desarrollo nacional como las ejecutadas en el polo turístico de Varadero y la remodelación del aeropuerto internacional de Santiago de Cuba.

    Gran parte de la labor de esa empresa se sustenta en el esfuerzo de los mecánicos e innovadores, quienes rescatan compresores, camiones, buldóceres y otros equipos para los que no existen piezas de repuesto y a los cuales hay que darles mantenimiento todos los días.

    La ECOING-25 fue inaugurada el 19 de diciembre de 1994 a  partir de un grupo de obras socioeconómicas emprendidas por el ministerio de la Construcción en la región central a fin de solucionar los problemas más acuciantes en materia de obras hidráulicas y viales.

Cubanos realizaron más de medio millón de viajes al extranjero en 2018

En este artículo: Cuba, Estados Unidos, viajes
18 marzo 2019 
Aeropuerto Internacional José Martí. Foto: Aeropuertos.net.
Ciudadanos cubanos realizaron más de 552 mil viajes al exterior por motivos personales durante 2018, para un crecimiento de 20 por ciento respecto a 2017, según informó este lunes Ernesto Soberón, director de Asuntos Consulares y Cubanos Residentes en el Exterior de la Cancillería.
Entre 2013 y 2018, ciudadanos cubanos realizaron más de 3 400 000 viajes al extranjero, en el contexto de la actualización de la política migratoria de la Isla, precisó el funcionario.
“Esa actualización es permanente e irreversible, y la misma promueve las visitas al exterior, en contraste con lo que hace el gobierno estadounidense, obstaculizar este proceso”, escribió Soberón en su cuenta en Twitter.
El 15 de marzo, la encargada de Negocios de Estados Unidos en Cuba, Mara Tekach, anunció que a partir del 18 de marzo Washington reduciría el tiempo de validez de la visa B2 de cinco años a tres meses para los ciudadanos cubanos, con una sola entrada.
La Cancillería cubana denunció que con esta decisión, el país norteño incrementa las dificultades para las visitas familiares y con otros propósitos. Además, constituye un obstáculo adicional al ejercicio del derecho de los cubanos de visitar a sus familiares en ese país.
Asimismo, alertó que la medida se suma al cierre de los servicios del Consulado de Estados Unidos en La Habana, a la interrupción injustificada del otorgamiento de visados a los cubanos, al hecho de obligarlos a viajar a terceros países sin garantía alguna de otorgamiento de visado, y al incumplimiento de la cuota de visados establecida por los Acuerdos Migratorios entre las dos naciones.
(Con información de Prensa Latina)

Cuba: la aduana, el mercado y el “pensamiento mágico”


Por Pedro Monreal
18 de marzo de 2019

Hace unos días hice referencia a la importancia de leer la prensa provincial para poder entender incongruencias macroeconómicas en Cuba. Vuelvo sobre el tema, esta vez con un artículo del periódico Sierra Maestra, en su edición del pasado 15 de marzo. (1)

El artículo parece esencialmente anunciar una menor tolerancia de la Aduana de la República respecto a las mercancías “no comerciales” que los viajeros -principalmente los cubanos-ingresan al territorio nacional en su equipaje.

La nota periodística afirma que se trata de una indicación expresada por el Primer Vicepresidente de los consejos de Estado y de Ministros durante un intercambio con los trabajadores de la Aduana General de la República en la provincia de Santiago de Cuba.

La razón que el artículo invoca es que esas mercancías se ofertan en un mercado que parece asumirse que no es solamente “ilegal” sino que también es superfluo.

Como era predecible, el artículo ha suscitado interés y polémica, pero no abordaré aquí el tema en extenso. Me limitaré a señalar dos aspectos:
  • La incoherencia de la proposición que el artículo le adjudica a la dirección provincial de la Aduana en el sentido de que la existencia de un mercado interno con alta demanda de mercancías importadas estimula el mercado “ilegal”, y
  • La falta de evidencia respecto a la noción acerca de que las llamadas “importaciones no comerciales” nutren un mercado superfluo que debería ser suprimido porque esas necesidades pueden ser satisfechas en los mercados internos formales.
Son las políticas, no el mercado

Establecer una cadena de causalidades exige coherencia lógica en la explicación de los problemas de la demanda en Cuba, algo que no se refleja precisamente en la proposición atribuida a la dirección provincial de la Aduana.

Las importaciones representan un porciento relativamente alto de muchos bienes comercializados en Cuba, incluyendo los de consumo básico, y de eso no escapa hoy ni el azúcar.

Las razones pueden ser diversas, siendo una de ellas la reducción que ha experimentado la capacidad productiva nacional para generar la oferta de muchos productos. Una capacidad que no se recupera con exhortaciones, sino que requiere inversión y una tasa de cambio muy diferente a la “gran ficción” actual de un tipo de cambio oficial que equipara el peso cubano (CUP y el dólar estadounidense.

En principio, la demanda de mercancías de un mercado lo que hace es estimular la oferta. Si la demanda no puede ser cubierta por la producción nacional debido a su falta de capacidad, entonces se produce una brecha entre la oferta y la demanda que, hipotéticamente, pudiera ser resuelta mediante una oferta generada en el exterior.

Asumiendo que hubiese posibilidad de pagar las importaciones, pudieran ocurrir dos cosas: la oferta procedente desde el exterior permite cubrir totalmente la brecha, o la oferta procedente desde el exterior solamente permite satisfacer parcialmente la brecha y entonces quedaría insatisfecha un porciento de la demanda.

A nivel de la macroeconomía, los conceptos relevantes para un análisis de ese tipo son: oferta, demanda, producto nacional, e importaciones.

Lo del mercado “ilegal” es otra cosa. La legalidad o la ilegalidad del contexto en que se cierra una brecha macroeconómica depende de las políticas económicas que se adoptan y del marco jurídico que las acompaña. Son un asunto de las políticas.

Un mercado interno con alta demanda de mercancías importadas no causa directamente un mercado ilegal. No conozco teoría económica alguna que explique esa presumible causalidad.

Si desde la política se adopta un enfoque estrecho de legalidad para cerrar la brecha entre oferta y demanda, entonces lo que indica la experiencia de miles de años de historia en la gestión de mercados es que los mercados “ilegales” (a veces tolerados y otras combatidos) van a tender a aparecer y funcionar, con independencia de lo que los políticos piensen sobre esos mercados.

La principal razón por la que se considera en Cuba que las importaciones “no comerciales” surten un mercado “ilegal” consiste en que previamente se le ha adjudicado la etiqueta de “ilegal” a una parte de los mercados gestionados por el sector privado.

Si las regulaciones ofrecieran cabida legal al sector privado en la satisfacción de la parte de la demanda que hoy no es cubierta por la producción nacional, o que de manera incompleta intenta ser satisfecha por las importaciones del sector estatal en un entorno de suministro incierto y con precios que no se corresponden con la calidad, entonces no serían “ilegales” los mercados en los que el sector privado trata de contribuir a establecer el equilibrio entre demanda y oferta.

Resumiendo, un mercado no es “ilegal” como resultado de un desbalance macroeconómico. Un mercado es “ilegal” como consecuencia de una decisión de la política con la que se intenta gestionar un desbalance macroeconómico.

En Cuba las personas no pueden satisfacer una serie de necesidades en los mercados formales

Si bien la presumible “ilegalidad” de un mercado tiende a reflejar un “sentir” político, la condición de mercados superfluos no es una cuestión de opinión sino de la manera en que un mercado contribuye a satisfacer una demanda en el plano real. Es decir, es un asunto perfectamente cuantificable. Hay datos que evidencian muy rápidamente cuando un mercado es superfluo y cuando es necesario.

Para explorar el tema, tomemos como muestra concreta dos productos que “viajan” con frecuencia en el equipaje que entra a Cuba: el jabón de tocador y la ropa interior. Son dos productos que satisfacen necesidades básicas.

Para empezar, se trata de productos cuyos datos más recientes indican una participación minoritaria de la producción nacional en el total de las ventas.

En 2017, la producción nacional de 20100 toneladas de jabón de tocador representaba aproximadamente el 27% de las toneladas de jabón vendidas en Cuba. (2)

En ese mismo año, la producción de 5,6 millones de artículos de ropa interior representó apenas el 21,5 del total de los artículos de ropa interior que fueron vendidos en el país. (3)

Pero no se trata solamente de que la producción nacional sea notablemente insuficiente para satisfacer las necesidades, sino que las ventas en el mercado formal minorista (incluyendo las importaciones) también son insuficientes respecto a lo que razonablemente pudiera considerarse como un nivel adecuado de satisfacción de la demanda.

Considerando la población masculina de 5,58 millones y la femenina de 5,63 millones registrada en 2017, las ventas de ropa interior masculina no llegaban a cubrir dos artículos per cápita cada año, y las ventas de ropa interior femenina no alcanzaban a cubrir tres artículos anuales por persona. (4)

¿Pueden ser consideradas esas cifras per cápita como un nivel adecuado de satisfacción de las necesidades de ropa interior de la población cubana?



Fuente: ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2017. Tabla 14.2 – Circulación mercantil mayorista total y la red minorista en unidades físicas. http://www.one.cu/aec2017/14%20Comercio%20Interno.pdf

De hecho, para estas dos categorías de productos (jabones y ropa interior) el problema no se limita a los insuficientes niveles actuales que se registran tanto en la producción nacional como en las ventas totales en los mercados formales. Otro problema importante es que la oferta minorista se ha reducido en los últimos años.


Fuente: ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2017. Tabla 14.2 – Circulación mercantil mayorista total y la red minorista en unidades físicas. http://www.one.cu/aec2017/14%20Comercio%20Interno.pdf

Acudiendo a la prensa provincial, esta vez de hace cinco años atrás, es posible comprobar la notable insuficiencia que, de manera prolongada, han tenido los mercados formales para satisfacer la demanda de jabón de tocador.

En 2014 las ventas nacionales de jabón de tocador eran superiores al nivel de las ventas de 2017, pero entonces un artículo publicado en el periódico Escambray del 2 de abril de 2014 informaba que la demanda provincial estimada por el Grupo Empresarial de Comercio de Sancti Spíritus era de 12 millones de unidades de jabón de tocador para ese año, pero que solamente estaba en vías de asegurarse aproximadamente la mitad de esa demanda, lo cual representaba un per cápita de 13 jabones de tocador por habitante de la provincia en el año, es decir, aproximadamente una “pastilla” de jabón por persona al mes. (5)

Naturalmente, la situación no es homogénea en todas las provincias, pero esos datos ofrecen una idea clara de las limitaciones de los mercados formales para asegurar niveles adecuados de consumo per cápita de ese producto.

La notable reducción de las ventas minoristas de jabón de tocador en 2017 significa que hoy existe una situación peor que la que había en 2014.

¿De veras pueden las personas cubrir necesidades básicas como estas en el mercado interno formal?

Si alguien desea sostener ese argumento, entonces debería ofrecer datos distintos a los que informa la estadística oficial.

Si a lo que se aspira es a establecer mecanismos que contribuyan al bienestar mediante la satisfacción de necesidades, ¿por qué no se aplican políticas económicas que favorezcan la reducción de las brechas entre oferta y demanda en una amplia gama de productos básicos, de la manera más expedita posible y al menor costo para el consumidor?

¿Resulta tan difícil apreciar que las importaciones privadas de mercancías “no comerciales” son un factor positivo para cerrar brechas entre oferta y demanda que, en muchos casos, los mercados formales hoy no pueden resolver?

Serían un componente macroeconómico positivo, de la misma manera en que las remesas privadas también son hoy un factor conveniente para los ingresos de una parte de la población, complementando la insuficiencia de salarios y pensiones.

Cuando los economistas necesitan acudir a conceptos de la psicología

Un tema como este inevitablemente recuerda la manera en la que los economistas deben acudir ocasionalmente a otras ciencias para tomar “prestados” algunos conceptos que permitan comunicar sintéticamente algunas situaciones.

En ese sentido, no es infrecuente la utilización del término “pensamiento mágico” cuando tratan de explicarse situaciones de política económica en las que parecería que se asume que el mero hecho de pensar en ciertas cosas puede resultar en la ocurrencia de esos eventos.

¿Existen datos “duros” que hagan creíble la idea de que la oferta de “mercancías no comerciales” que se eliminaría mediante restricciones administrativas pudiera ser compensada con incrementos de producciones nacionales y de importaciones “comerciales”? ¿Dónde están los millones de dólares de inversión y de capacidad de importación estatal adicional que se necesitarían para que ello ocurriera?

Optimizar los beneficios macroeconómicos de las importaciones de mercancías “no comerciales” no requiere un esfuerzo particularmente difícil. El espacio político está contenido en el documento de la Conceptualización y la posibilidad de adoptar un nuevo marco legal favorable para comercializar esas mercancías ha sido facilitada por la reforma constitucional.

Conviene prestar atención a la evidencia y no al “pensamiento mágico”.

Notas

1 Odette Elena Ramos Colás. “Salvador Valdés Mesa intercambió con trabajadores aduaneros en Santiago de Cuba”. Periódico Sierra Maestra, 15 de marzo de 2019, http://www.sierramaestra.cu/index.php/titulares/24507-salvador-valdes-mesa-intercambio-con-trabajadores-aduaneros-en-santiago-de-cuba
2 ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2017. Tabla 11.4 – Producciones industriales seleccionadas y Tabla 14.2 – Circulación mercantil mayorista total y la red minorista en unidades físicas. http://www.one.cu/aec2017/11%20Industria%20Manufacturera.pdf http://www.one.cu/aec2017/14%20Comercio%20Interno.pdf
3 Ibidem.
4 ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2017. Tabla 14.2 – Circulación mercantil mayorista total y la red minorista en unidades físicas. http://www.one.cu/aec2017/14%20Comercio%20Interno.pdf
5 Dayamis Sotolongo. “El desabastecimiento de nunca acabar”. Periódico Escambray, 2 de abril de 2014, http://www.escambray.cu/2014/el-desabastecimiento-de-nunca-acabar/


Insta presidenta del Parlamento de Vietnam a Kon Tum a impulsar agricultura de alta tecnología

VNA LUNES, 18 DE MARZO DE 2019 - 21:02:00 IMPRESIÓN

La presidenta de la Asamblea Nacional de Vietnam, Nguyen Thi Kim Ngan. (Fuente: VNA)
Kon Tum, Vietnam (VNA) - La presidenta de la Asamblea Nacional de Vietnam, Nguyen Thi Kim Ngan, exhortó hoy a esta provincia altiplánica a desarrollar la agricultura de alta tecnología, particularmente promocionar la marca de ginseng Ngoc Linh, un producto local de alto valor económico.
Durante una reunión con las autoridades de Kon Tum, donde las 30 etnias minoritarias representan el 53 por ciento de la población local de 520 mil personas, Kim Ngan destacó los avances alcanzados por el territorio en el progreso socioeconómico, sobre todo en el impulso de la agricultura y la modernización de la ruralidad.
En la ocasión, pidió a la provincia ampliar la envergadura de la producción agrícola, en aras de promover el crecimiento de la agricultura de alta tecnología y crear zonas especializadas en el cultivo de los productos importantes de Kon Tum.
Además, llamó a acelerar las reformas de los procedimientos administrativos, intensificar la preservación del legado cultural de las etnias minoritarias y convertir el turismo en locomotora de la economía local.
Especialmente, subrayó la posición estratégica de Kon Tum en particular, y de la Altiplanicie Occidental en general, en el mantenimiento de la estabilidad política, e instó a las autoridades provinciales a fortalecer la defensa, la seguridad y el orden social.
Por otro lado, abogó por el incremento del intercambio comercial y pueblo a pueblo entre Kon Tum y las provincias fronterizas de Laos y Camboya.
Con anterioridad, Kim Ngan asistió a la inauguración de un taller de elaboración de instrumentos musicales tradicionales de las etnias minoritarias, además de dialogar con autoridades del distrito Kon Plong, una de las tres zonas económicas clave de Kon Tum y una localidad con grandes potencialidades turísticas.
La legisladora sugirió que Kon Plong aproveche la peculidaridad cultural para impulsar el desarrollo socioeconómico y continúe mejorando las condiciones de la vida material y espiritual de las comunidades minoritarias.
Durante su estancia aquí, Kim Ngan también visitó a diversas familias con méritos revolucionarios. - VNA

domingo, 17 de marzo de 2019

Las guerras comerciales de Estados Unidos, un peligro absurdo


NUEVA YORK – Don Quijote peleaba contra molinos de viento; el presidente estadounidense Donald Trump, contra el déficit comercial. Ambos combates son absurdos, pero al menos el del Quijote tenía un dejo de idealismo. El de Trump está imbuido de una rabiosa ignorancia.

La semana pasada, se anunció que el déficit externo de Estados Unidos en bienes y servicios creció a 621 000 millones de dólares, pese a la promesa de Trump de recortarlo con sus estrictas políticas comerciales hacia Canadá/México, Europa y China. Trump cree que ese déficit se debe a prácticas desleales de los socios comerciales de Estados Unidos, y juró ponerles fin y renegociar los tratados de comercio con esos países.

Pero el déficit comercial estadounidense no es indicador de prácticas desleales ajenas, ni dejará de crecer como resultado de las negociaciones de Trump. El déficit es una medida de desequilibrio macroeconómico, que las mismas políticas de Trump –especialmente la rebaja impositiva de 2017– han agravado. Su persistencia –de hecho, su aumento– era totalmente predecible para cualquiera que haya llegado a la segunda semana de un curso de pregrado sobre macroeconomía internacional.

Supongamos que una persona tiene un ingreso igual a X y un gasto igual a Y. Si decimos que el ingreso es lo que “exporta” en bienes y servicios, y que el gasto es lo que “importa”, es evidente que tendrá superávit comercial si gana más de lo que gasta, y déficit si gasta más de lo que gana.

Lo mismo ocurre al sumar los ingresos y gastos de toda la economía, incluidos los sectores privado y público. Una economía tendrá superávit de cuenta corriente (la medida más amplia de su balanza internacional) cuando la renta nacional bruta (RNB) supere al gasto interno, y déficit cuando el gasto interno supere a la RNB. Los economistas usan el término “absorción interna” para referirse al gasto total, sumando el gasto interno en consumo e inversión. De modo que la cuenta corriente se puede definir como la diferencia entre la RNB y la absorción interna.

Es importante señalar que la diferencia entre la renta nacional y el consumo es igual al ahorro interno. Por tanto, la diferencia entre la renta y la absorción se puede expresar en forma equivalente como la diferencia entre el ahorro interno y la inversión interna. Una economía que ahorra más de lo que invierte tendrá superávit de cuenta corriente; si ahorra menos de lo que invierte, tendrá déficit.

Nótese que la política comercial está totalmente ausente en esta ecuación. El déficit de cuenta corriente es una medida puramente macroeconómica: es el faltante de ahorro respecto de la inversión. El déficit externo de Estados Unidos no es en modo, forma o circunstancia alguna indicador de prácticas comerciales desleales por parte de Canadá/México, la Unión Europea o China.

Trump cree que sí lo es, porque es un ignorante. Y que su ignorancia domine el discurso público estadounidense se debe ante todo a la pusilanimidad de sus asesores (aunque hay que admitir que los que se atreven a contradecirlo se quedan sin empleo), al Partido Republicano y a los directores de empresas estadounidenses (que se niegan a denunciar las tonterías de Trump).

Estados Unidos pasó de tener superávit de cuenta corriente a déficit crónico a partir de los ochenta, y este se debió sobre todo a una serie de rebajas impositivas aprobadas durante las presidencias de Ronald Reagan, George Bush (hijo) y Trump. Una rebaja impositiva sin un correspondiente recorte del gasto público reduce el ahorro público. Esto puede compensarlo en parte un aumento del ahorro privado, que se dará, por ejemplo, si las empresas y las familias creen que la rebaja impositiva será temporal. Pero en general, la compensación será insuficiente. De modo que las rebajas impositivas tienden a reducir el ahorro interno, lo que a su vez aumenta todavía más el déficit de cuenta corriente.

Datos del Banco de la Reserva Federal de Saint Louis muestran que en los setenta, el ahorro público promedio en Estados Unidos fue -0,1% de la RNB, mientras que el ahorro privado promedio fue 22,2% de la RNB. De modo que el ahorro interno fue 22,1% de la RNB. En los primeros tres trimestres de 2018, el ahorro público estadounidense fue -3,1% de la RNB, mientras que el ahorro privado fue 21,8% de la RNB, de modo que el ahorro interno fue 18,7% de la RNB. Al mismo tiempo, la cuenta corriente de Estados Unidos pasó de un pequeño superávit del 0,2% de la RNB en los setenta a un déficit del 2,4% de la RNB en los primeros tres trimestres de 2018.

Es probable que como consecuencia de la rebaja impositiva de 2017 en Estados Unidos, el ahorro público se reduzca alrededor del 1% de la RNB. El ahorro privado tal vez aumente la mitad de eso, en previsión de futuras subas de impuestos; a la par de un incremento marginal de la inversión empresarial y una caída de la inversión en vivienda con escaso efecto combinado. De modo que el resultado neto más probable es un aumento del déficit de cuenta corriente, tal vez del orden del 0,5% de la RNB.

Así que el ligero aumento del desequilibrio externo es atribuible ante todo a la política impositiva insignia de Trump. Y en esto también la política comercial es básicamente irrelevante.

Pero la política comercial no es irrelevante para la economía global. Todo lo contrario. Mientras Trump persigue su quimera, la economía mundial se ha vuelto más inestable, y las relaciones entre Estados Unidos y la mayor parte del mundo han empeorado palpablemente. Trump es visto con desdén en casi todas partes, y el prestigio del liderazgo estadounidense se derrumbó en todo el mundo.

Es verdad que las políticas comerciales de Trump no buscan solamente corregir el desequilibrio externo de Estados Unidos, sino que también constituyen un errado intento de contener a China e incluso de debilitar a Europa. Este objetivo parte de una cosmovisión neoconservadora según la cual la seguridad nacional es un juego de suma cero entre estados‑nación; los logros económicos de los competidores de Estados Unidos se ven como amenazas a la primacía mundial estadounidense, y por ende, a la seguridad nacional.

Estas ideas son reflejo de formas de beligerancia y paranoia que están presentes en la política estadounidense hace ya mucho tiempo, y que alientan un conflicto internacional tras otro. Trump y sus cómplices les están dando vía libre. Vistas en este contexto, las desacertadas guerras comerciales de Trump eran casi tan predecibles como los desequilibrios macroeconómicos en cuya solución han fracasado tan estrepitosamente.

Traducción: Esteban Flamini


JEFFREY D. SACHS, Professor of Sustainable Development and Professor of Health Policy and Management at Columbia University, is Director of Columbia’s Center for Sustainable Development and of the UN Sustainable Development Solutions Network. His books include The End of Poverty, Common Wealth, The Age of Sustainable Development, Building the New American Economy, and most recently, A New Foreign Policy: Beyond American Exceptionalism.

Turismo. Llegadas de visitantes internacionales Enero 2019.Comentario HHC


El turismo internacional al cierre de enero de 2019, registro un crecimiento del 9,8 % en comparación a igual periodo del año anterior, al arribar al país 488 208 visitantes, que significan 43 560 más.

Llegada de visitantes internacionales por países. Enero
Unidad

Países
2018
2019
2019/2018 (%)




Visitantes
444 648


488 208
109,8
Canadá
149 005
159 022
106,7
Estados Unidos

28 009

62 416
222,8
Cuba
39 190
42 945
109,6
Francia
23 025
22 354
97,1
Alemania
22 289
20 891
93,7
Federación Rusa
13 536
16 742
123,7
Italia
22 145
16 522
74,6
Inglaterra
18 037
15 945
88,4 
México
10 853
10 951
100,9
España
11 173
9 485
84,9
Otros
107 386
110 935
103,3









Llegada de visitantes internacionales mes de enero por años



Comentario HHC : Primero saludar que la ONEI  retome la publicación mensual  de las llegadas de visitantes internacionales algo que no se hacia desde el 1er Semestre del 2016. Esto va dando algo de información a los que damos seguimiento al turismo en nuestro país y transparencia. 

El crecimiento del 9.8 %  en relación al año anterior es muy bueno, aunque hay que destacar que los primeros meses del año pasado  fueron muy malos para el turismo cubano aunque se recuperó a partir del 2do semestre.

Se observa por otra parte que este Enero es el mejor de los últimos cinco años, solo ligeramente superior al 2017.

Estados Unidos es el de mayor crecimiento +222.8 %, no sabemos si se deben a los cruceristas aunque es probable, pero en medio de la cruzada trumpista contra nuestro pais es meritorio.

Canadá que sigue manteniendo el 1er lugar de pais emisor en números de visitantes  creció un +6.7 % y la meta este año es alcanzar el nivel del 2015 , ya que en los ultimos tres años ha ido decreciendo el numero de visitantes de ese pais.

Los paises  europeos que son relevantes  en nuestro turismo y que el año pasado 2018 decrecieron mas de un -10 % , continuan a la baja este enero e Italia literalmente se desplomo., llama la atención la continuidad de la caída de España que es el pais que mas Hoteles en Administración tiene en la isla. Hay que profundizar en las causas y ver como se detiene la caída.

El crecimiento de Rusia de +23.7 % continua la tendencia del año anterior y se coloca por primera vez en 5to lugar.

Positivo que sigan creciendo el numero de visitantes cubanos residentes en el exterior.

En resumen un primer mes mejor que el año pasado 2018, aunque el año aun es joven y se debe crecer en +5.3 % mínimo cada mes para cumplir la meta de 5 millones en el 2019, en el primer mes hay una nota de sobresaliente.




sábado, 16 de marzo de 2019

¿Qué le pasa al capitalismo contemporáneo?

Por  ANGUS DEATON

PRINCETON – Casi de repente, el capitalismo se ha puesto visiblemente enfermo. El resurgido virus del socialismo infecta una vez más a los jóvenes. Otros más prudentes que aprecian los logros pasados del capitalismo y quieren salvarlo proponen diagnósticos y remedios. Pero sus propuestas a veces se superponen con las de quienes querrían hacer pedazos el sistema; y las distinciones tradicionales entre izquierda y derecha ya no dicen nada.

Felizmente, Raghuram G. Rajan, exgobernador del Banco de Reserva de la India y profesor en la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago, ha puesto su conocimiento y experiencia sin igual a la tarea de analizar el problema. En su nuevo libro, The Third Pillar: How Markets and the State Leave Community Behind [El tercer pilar: cómo los mercados y el Estado se olvidan de la comunidad], Rajan sostiene que el cáncer que aflige al capitalismo contemporáneo no es un problema de “Leviatán” (el Estado) ni de “Behemot” (el mercado), sino de la comunidad, que ya no actúa como freno a ambos monstruos. De modo que receta un “localismo inclusivo” para reconstruir comunidades que den a la gente un sentido de dignidad, estatus y significado.

El libro de Rajan, igual que The Future of Capitalism [El futuro del capitalismo] de Paul Collier (economista de la Universidad de Oxford), es exponente de un género cada vez más nutrido de críticas del capitalismo desde dentro. Rajan defiende el capitalismo, pero comprende que ya no está trabajando al servicio del bien social y que es preciso ponerlo otra vez bajo control.

The Third Pillar hace un profundo análisis del contexto histórico para explicar el momento actual; pero sus mayores aciertos son cuando recapitula los acontecimientos posteriores a la Segunda Guerra Mundial para explicar por qué todo empezó a descomponerse allá por 1970. Hasta entonces, el mundo había estado ocupado en la recuperación y la reconstrucción, y el crecimiento económico había recibido un impulso adicional gracias a la adopción de tecnologías de frontera por medio de la inversión en reemplazos.

Pero después de 1970 el crecimiento tendencial se desaceleró, lo que explica muchas de las dificultades actuales. Mientras eso sucedía, los gobiernos no tuvieron idea de cómo hacer frente a la desaceleración, más que prometer la restauración del perdido paraíso de la posguerra. En la mayoría de los casos eso supuso más endeudamiento. Y en Europa, las élites se lanzaron a la unificación continental, con el elevado propósito de poner fin a la reiteración de episodios de matanza. Pero en su prisa por obtener los beneficios obvios de la integración, se olvidaron de sumar a la ciudadanía. Fue así como finalmente aprendieron que después de la hibris llega la némesis.

El éxito de la socialdemocracia en la posguerra debilitó el poder del mercado para actuar como una influencia moderadora sobre el Estado. Según Rajan, ambos debilitados actores, en Europa y en Estados Unidos, quedaron mal parados para lidiar con la inminente revolución de las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC), de modo que la gente de a pie tuvo que hacer frente sola a las amenazas. Y las corporaciones, en vez de ayudar a sus trabajadores a manejar la disrupción, la empeoraron, al usar la vulnerabilidad de sus empleados para enriquecer a sus accionistas y ejecutivos.

¡Y cómo se enriquecieron! Conforme la mediana de ingreso de los hogares se estancó y aumentó la concentración de la riqueza, el capitalismo se volvió manifiestamente injusto y perdió el apoyo popular. Para poner a raya a sus oponentes, Behemot llamó en su auxilio a Leviatán, sin comprender que un Leviatán populista de derecha al final se come a Behemot.

Hay que destacar dos puntos de la exposición de Rajan. En primer lugar, la desaceleración del crecimiento es una causa fundamental (aunque de ritmo lento) del malestar social y económico de la actualidad. En segundo lugar, las consecuencias desafortunadas de la revolución de las TIC no son propiedades inherentes del cambio tecnológico; más bien, como señala Rajan, reflejan una “falta de modulación de los mercados por parte del Estado y de los mercados mismos”. El autor no insiste en esto, pero el segundo punto nos da motivos de esperanza, porque implica que las TIC no nos condenan a un futuro sin empleo; todavía hay lugar para una formulación de políticas esclarecida.

Rajan hace una muy buena exposición de la mala conducta de las corporaciones, tanto más eficaz cuanto que proviene de un profesor de una importante escuela de negocios. Según explica, el cuasiabsolutismo de la doctrina de la primacía de los accionistas sirvió desde el inicio para proteger a los ejecutivos a expensas de los empleados, y sus efectos perjudiciales se agravaron por la práctica de pagar a los ejecutivos con acciones.

En The Future of Capitalism, Collier hace una exposición similar desde Gran Bretaña, con la historia de la empresa británica más admirada de su infancia (y de la mía): Imperial Chemical Industries. En aquel tiempo todos crecíamos soñando trabajar algún día en ICI, una empresa que proclamaba como misión “ser la mejor compañía química del mundo”. Pero en los noventa, ICI cambió de norte, al adoptar el principio de valor para los accionistas. Y según Collier, ese único cambio destruyó a la empresa.

¿Y la comunidad? En otros tiempos, Estados Unidos fue un país líder en educación pública, cuyas comunidades locales ofrecían a niños de cualquier nivel de talento y condición económica escuelas donde aprendían juntos. Y cuando la educación primaria dejó de ser suficiente, también empezaron a proveer acceso universal a la educación secundaria.

Pero hoy que para triunfar se necesita título universitario, los jóvenes más talentosos van a buscarlo muy lejos de su comunidad de origen, y terminan autosegregándose en ciudades cada vez más grandes, de las que los menos talentosos quedan excluidos por los altos costos de vida. Protegidos en sus relucientes claustros, los que triunfan forman una meritocracia en la que a sus hijos –y a casi nadie más– les va tan bien como a ellos.

Collier cuenta la misma historia en Gran Bretaña, donde el talento y la participación en el ingreso nacional se han ido concentrando en Londres, y se generó vaciamiento y resentimiento en las localidades del interior. Pero como señala Janan Ganesh, del Financial Times, las élites metropolitanas ahora se encuentran “encadenadas a un cadáver”.

Rajan considera que la meritocracia es un producto de la revolución de las TIC. Pero yo sospecho que viene de antes. No olvidemos que el sociólogo británico Michael Young publicó su presciente distopía The Rise of the Meritocracy [El ascenso de la meritocracia] en 1958. De hecho, Collier y yo somos parte de la primera camada de la meritocracia británica. Y tal como predijo Young, nuestra cohorte dejó el sistema inservible para las generaciones siguientes, sin dejar de alabar sus virtudes. En Escocia, donde crecí, los talentos locales, intelectuales, escritores, historiadores y artistas, todos partieron a buscar mejor fortuna, o renunciaron simplemente a competir con las superestrellas de los mercados de masas. Y eso nos empobreció a todos.

Como Rajan, creo que la comunidad es una víctima de la captura de los mercados y del Estado por una élite minoritaria. Pero a diferencia de Rajan, dudo de que comunidades locales más fuertes o una política de localismo (inclusivo o no) puedan ser la cura del mal que nos aqueja. El genio de la meritocracia salió de la botella y ya no hay modo de volver a meterlo.

Traducción: Esteban Flamini


ANGUS DEATON the 2015 Nobel laureate in economics, is Professor of Economics and International Affairs Emeritus at Princeton University’s Woodrow Wilson School of Public and International Affairs. He is the author of The Great Escape: Health, Wealth, and the Origins of Inequality.