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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

miércoles, 16 de octubre de 2019

Cuba busca frenar la fuga millonaria de capitales


Una alternativa de importación en moneda libremente convertible de algunos equipos aspira a dejar en el país los millones de dólares gastados fuera por personas naturales.



Muchas personas optaban por comprar mercancías fuera de Cuba y traerlas al país para la reventa local.
Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La Habana, 16 sep.- La posibilidad de que cubanas y cubanos importen algunos electrodomésticos, partes y piezas de carros y otras mercancías en divisas convertibles a través de empresas estatales, sobresale entre el conjunto de medidas anunciadas la víspera por el gobierno cubano.
La decisión aspira a frenar la fuga de capitales hacia el exterior y la creciente importación minorista por parte de personas naturales, dentro de las cuales opera el negocio ilegal de las llamadas “mulas”, que consiste en la compra fuera y reventa local de todo tipo de mercancías.
“El dinero que está saliendo para adquirir esos productos se estima en cifras significativas, y debemos captarlo como fuente de divisas para reaprovisionar nuestra industria, las cadenas de tiendas; en fin, nuestro mercado”, indicó el vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa, en el programa televisivo Mesa Redonda Informativa.
En los últimos años se constata un aumento del llamado turismo de compras, que es una fuente de abastecimiento para el sector privado, que espera por mercados mayoristas, y la insatisfecha demanda de bienes de consumo de la población local por la crisis económica que persiste desde 1991.
Según cifras del Havana Consulting Group, más de 48.000 cubanos salieron al exterior como promedio 11,5 veces para realizar compras en 2017.
La entidad estimó en más de 1.000 millones de dólares el total de compras de mercancías efectuada por emprendedores cubanos en ese año, de las cuales el 61,5 por ciento (620 millones de dólares) se efectuaron en Estados Unidos, seguidas por Panamá (14,9 por ciento), México (8,4 por ciento), República Dominicana (4,9 por ciento) y Guyana (4,5 por ciento).
Según diversas fuentes, la Zona Libre de Colón, en Panamá ha visto multiplicar su potencial como uno de los destinos predilectos de miles de personas de la isla caribeña de 11,2 millones de habitantes para comprar productos e insumos, con ganancias estimadas en unos 100 millones de dólares anuales.
Se estima que cada día llegan a la nación itsmeña unos 300 turistas cubanos, quienes realizan una estancia de tres a cuatro días como promedio, y gastan unos 20 millones de dólares mensuales en compras para enviar a Cuba.
Nuevas medidas
Las medidas fueron anunciadas el 15 de octubre continúan las decisiones comunicadas en igual espacio, el 2 y 3 de julio, que incluyeron, entre otras, un incremento de salario en el sector presupuestado y también de las pensiones.
Participaron en el panel, además del vicepresidente de la República, los ministros de Economía y Planificación, Alejandro Gil; de Finanzas y Precios, Meisi Bolaños; de Comercio Interior, Betsy Díaz, y de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca.
A ellos se sumaron Irma Margarita Martínez, ministra presidenta del Banco Central de Cuba, e Iset Maritza Vázquez, vicepresidenta primera de la corporación estatal Cimex.
Señalaron que las iniciativas buscan contrarrestar el actual fortalecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero aplicado por Estados Unidos desde 1962, que incluye recientes limitaciones en el envío de remesas y restricciones adicionales a las transacciones de Cuba en sus cobros y pagos en el exterior.
Al decir de algunos de los titulares, las medidas aprobadas por el Consejo de Ministros ordenan la importación y arribo de mercancías con fines no comerciales y buscan potenciar la industria nacional con los ingresos.
Asimismo, tratan de satisfacer la demanda de un sector de la población cubana ávido de productos de gama media y alta.
Destaca además que las medidas no van acompañadas de nuevas regulaciones o prohibiciones aduaneras, sino que se enfocan a estimular el mercado interno a partir de ofertas más competitivas, en calidad y precio.
Se precisó que las medidas comenzarán a implementarse de manera progresiva a partir de la tercera decena de octubre, e iniciará en una primera etapa en establecimientos de La Habana y de la oriental ciudad de Santiago de Cuba, a 868 kilómetros al este de la capital.
Para ello se dispuso el cuerpo legal que en forma de decretos y resoluciones será publicado en los próximos días en la Gaceta Oficial de la República, según se explicó.
La Redacción IPS Cuba resume algunas de las decisiones anunciadas:
  • Conceder bonificaciones o exenciones arancelarias a la importación de materias primas e insumos, con el objetivo de disminuir los precios de venta minoristas entre 10 y 15 por ciento.
  • Prestar servicios de importación a las personas naturales, a través de empresas importadoras designadas por el ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, únicamente mediante divisas extranjeras.
  • Emplear “zonas con régimen de depósito de la Aduana” hoy existentes, además de otras que puedan crearse, para la venta de mercancías mediante empresas importadoras designadas.
  • Utilizar la consignación de mercancías por comisión para potenciar su entrega a través de empresas importadoras designadas, a las que accederán las personas naturales.
  • Autorizar la comercialización a las personas naturales de partes, piezas, accesorios y otros productos automotores, a través de entidades estatales.
  • Facilitar la apertura de cuentas en dólares estadounidenses, asociadas a tarjetas magnéticas, para realizar las compras en las tiendas. Dichas cuentas podrán recibir fondos a través de transferencias del exterior (incluye las remesas), transferencias desde otras cuentas en divisas o transferencias entre cuentas del mismo producto.
  • Desarrollar e impulsar variantes del comercio electrónico, como las tiendas virtuales, las ventas online y la utilización de las pasarelas de pagos nacionales e internacionales. Todas las ventas serán mediante tarjetas magnéticas.
  • Mejorar el servicio de postventa (garantía) de los electrodomésticos vendidos en el mercado nacional, así como los servicios de reparación y mantenimiento.
  • Designar 77 establecimientos para dichas ventas a nivel nacional.
  • Establecer precios competitivos con respecto a los existentes en el mercado minorista de los países del área geográfica. No serán precios fijos, pero tampoco recaudatorios.
  • Iniciar las ventas de productos más demandados como electrodomésticos, ciclomotores eléctricos, televisores de pantalla plana, aires acondicionados, así como partes y piezas de automotores. Se mantienen las ventas en CUC (peso convertible, equivalente al dólar) de los bienes considerados dentro de la línea económica.
Algunas inquietudes
Tras conocerse detalles de las medidas, varios cibernautas volcaron en las redes algunas dudas al respecto.
En sitios como Cubadebate, una usuaria identificada como Niurka preguntó: “¿Cuándo el país va a implementar medidas para que los simples trabajadores puedan comprar a crédito un refrigerador, un aire acondicionado, teniendo en cuenta que con el salario no se puede adquirir estos artículos?”.
Otro forista denominado Matrix cuestionó: “¿cómo tener tarjetas magnéticas en divisas siendo cubano que cobra en pesos cubanos?”.
Finalmente, David consideró positiva las medidas pero preguntó: “si toda la estructura económica minorista del Estado está destinada a captar divisa de la población, y esta no puede generar servicios de venta que le generen divisa para sus cuentas, ¿de donde saldrá el dinero? ¿Qué puede tener de malo que alguien monte una tienda de ropa o de motos?”. (2019)

Cuba: Virtudes, límites y desafíos de las nuevas medidas anunciadas


A pesar de los méritos de lo anunciado se trata del inicio de cambios urgentes y apenas el destrabe de una restricción importadora planteada en un área marginal de consumo.





El vicepresidente de Cuba, Salvador Valdés Mesa, flanqueado por varios ministros, anunció en el programa Mesa Redonda de la TV Cubana que el gobierno habilitará un conjunto de empresas del Estado con mecanismos financieros y comerciales para importar y vender en divisas convertibles productos que frecuentemente se importaban al país a través de viajes individuales al exterior. Se trata de una acción de sentido común, el mismo que el filósofo y matemático Blaise Pascal dijo que es frecuentemente “el menos común de los sentidos”.

Hay muchos países subdesarrollados en el mundo, pero en casi ninguno es frecuente ver en los aeropuertos personas cargadas de los llamados gusanos o maletines alargados trayendo mercancías de volumen desproporcionado, cargando aires acondicionados, televisores, tostadoras, o piezas de repuesto para automóviles Lada desde Miami. Esos viajeros son generalmente cubanos.

¿No existe casi la misma distancia desde Rusia a Cuba que desde Rusia a Miami? ¿Cuántos automóviles marca LADA o Moskvich transitan por Miami, Fort Lauderdale o Panamá como para justificar las tiendas de piezas de repuesto allí para esas marcas?

Lo que el gobierno ha notado y ahora trata de atajar era un secreto a voces. Varios académicos y funcionarios comentaban a menudo sobre este escape de divisas a plena luz, sin grandes problemas para buscar formas de canalizarlo a alguna ganancia propia. El tema fue confirmado por el cálculo de 240 millones de dólares en compras cubanas que el director de la zona libre de Colón mencionó al ponerse en entredicho las visas que usaban los viajeros de la isla al visitar el istmo.

Si en Cuba ya existía una zona franca, con un régimen especial de operación en moneda convertible no tenía lógica que los cubanos gastaran dinero en pasajes y hospedaje para comprar productos que podrían estar disponibles en frontera con un mecanismo de importación simple de imaginar, cargando además con la debilidad que representaba adquirir productos difíciles de reparar o ejercer las garantías comunes a la protección de consumidores

Es positivo que el nuevo gobierno del presidente Díaz-Canel tome nota de estas realidades, aun cuando lo ha hecho bastante tarde, y que proclame e implemente medidas para canalizar ese flujo de divisas para hacer menos difícil la vida de los ciudadanos del país. Es esperanzador que los ministros que hablaron en la Mesa Redonda lo hiciesen desde ciertas rupturas o distancias con la preferencia por el control que ha caracterizado el manejo de la economía por el Partido Comunista en varias décadas.

En lugar de enfatizar el control y la prohibición de importaciones, que eran legales y pasaban al mercado informal como resultado de la incoherencia de políticas gubernamentales, los ministros parecieron entender que lo que ocurría era de esperar ante las oportunidades de arbitraje y obtención de rentas otorgadas por los propios defectos del modelo centralista y las dinámicas de reforma incompleta.

Esa parte de los consumidores cubanos que puede viajar e importar de modo individual, posee vías de escape a la coyunda de los monopolios y abusos de las tiendas recaudadoras de divisas. Es un rayito de esperanza, para el que la quiera tener, que las autoridades cubanas presenten como un mérito su propósito de reaccionar ante el problema planteado con lógicas no prohibitivas sino creando ofertas que compitan en frontera con los mecanismos de importación que el saber popular había creado.

El que quiera viajar a Panamá a comprar su aire acondicionado podrá seguir haciéndolo. El gobierno no va a decretar contra eso ni va a dar una perorata sobre el drenaje de divisas. Se propone reaccionar desde lo económico para crear incentivos y ofertas que pongan alternativas dentro de sus fronteras al sinsentido existente. De paso, los consumidores pueden ganar en servicios para los productos que compren, como reparaciones y garantías, provistos por trabajadores cubanos.

Del potencial de lo anunciado

Desde la perspectiva del emergente sector privado y cooperativo, o incluso desde autonomías del sector estatal y las nuevas prerrogativas de los administradores, las medidas adoptadas plantean importantes oportunidades potenciales de importación.

Aquellos actores capaces de adquirir o recaudar divisas, ya sea con recursos propios, o como préstamo o inversión conjunta, podrían acceder a un mercado mayorista externo no solo para bienes de consumo, sino como parque para reactivar importantes actividades económicas. Entre estas, resalta el transporte privado, ahora con accesos menos complicados a piezas de repuesto, pero puede llegar a más.

Si desde una economía mixta se produce un destrabe significativo del cuello de botella que es la restricción importadora, es factible que nuevas dinámicas incentiven no solo nuevas producciones y provisión de servicios, sino también mayor competencia entre los actores económicos. Tal competencia apuntaría no solo los actores más eficientes sino a aquellas estructuras que los obstaculizan.

A nivel de la pequeña y mediana empresa hay inversiones en equipos y tecnología que es imposible pensar desde la importación individual de un viajero pero que pueden determinar la mejoría y hasta la viabilidad de un emprendimiento. Un tema tan importante como el transporte o refrigeración a tiempo de productos agropecuarios, o incluso con vistas de futuro, un tractor o un molino, pueden depender de la disponibilidad de un equipo o una pieza. Algo tan importante como el mercado de administradores se clarifica cuando ante una posibilidad como esta que se abre en la importación se ponen a prueba sus habilidades no para lisonjear a un funcionario, sino para recaudar los fondos necesarios para adquirir una nueva y adecuada tecnología.

Todo lo anterior es potencial, y el diablo está en los detalles de la implementación de lo proclamado.

La adopción de estas reformas planteará a los decisores de políticas nuevos problemas que pondrán a prueba la nueva mentalidad menos prohibitiva y controladora que han exhibido ahora las autoridades.

No imagino como escenario más probable que las barreras ideológicas, ni las trabas burocráticas de las dinámicas de reforma parcial sean desmontadas. Dicho esto, nunca sobra llamar la atención sobre el potencial que se pierde por el conservadurismo, la rigidez ideológica y la defensa de privilegios que no pone el desarrollo del país como meta cimera.
Los desafíos

A pesar de los méritos de lo anunciado se trata del inicio de cambios urgentes y apenas el destrabe de una restricción importadora planteada en un área marginal de consumo. Sólo alcanzará su potencial productivo si se implementa con sentido amplio de economía mixta, se acompaña de importantes medidas complementarias y de los incentivos imprescindibles para que generen más producción interna sustitutiva de importaciones y capacidad exportadora.

Todo lo presentado en la Mesa Redonda es superficial si permanecen las estructuras y actitudes escépticas y prohibitivas hacia el sector privado y cooperativo y no se diseña una política de promoción de la competitividad en las pequeñas y medianas empresas, y no se canalizan los nuevos recursos hacia la producción de alimentos que el país importa a pesar de que pueden ser producidos localmente.

Entre las sequías, el cambio climático, los brotes de fiebre porcina y otros factores, hay importantes tendencias alcistas en los precios de los alimentos en 2019, con importantes implicaciones para la seguridad alimentaria del país.

El gobierno tiene ahora importantes oportunidades de financiamiento y recaudación de ganancias a partir de las nuevas opciones que ha creado, manteniendo estructuras monopólicas para importaciones a consignación. Debería tratar de hacerlo en las condiciones más amistosas al mercado que sean posibles pues estaría operando con un fondo que el importador le presta por un servicio. Se trata de una posible ganancia mutua y mayor integración entre lo estatal y lo privado, pero también de un reto en el que la credibilidad y compromiso a cumplir del gobierno está en juego.

Es un aliciente que se piensen los precios de importación de estos productos sin el tipo de cargo predatorio que caracteriza la práctica de las TRD. Dicho esto, el desafío no solo se ubica a nivel de precios, sino en la calidad del servicio importador, el cumplimiento de las condiciones de contrato, la competencia entre entidades para satisfacer en tiempo y forma los pedidos que hoy se resuelven viajando a Panamá, México o hasta Rusia.

Un problema estructural se ubica en el uso óptimo de las remesas y la concepción del mecanismo mismo. ¿Se concibe como importación para la inversión o para el consumo de la parte de la población con ingresos más altos debido a tener familiares en el exterior?

Si se trata de un mecanismo mitigado del abuso de las tiendas de recaudación de divisas asociado fundamentalmente al consumo, el país se reforzará en un sendero no sostenible de estatismo controlador con bolsillos amurallados de mercados incompletos. Pero si se trata de aprender de las experiencias este-asiáticas el énfasis debería ponerse en priorizar la importación de equipos para la industrialización a la escala disponible, de pequeña, mediana o gran empresa.

Se trata de pensar no solo las reformas necesarias para importar, sino aquellas que permitan crear una industria y una agricultura capaz de aprovechar cadenas productivas a lo interno, suplir al turismo por ejemplo, y exportar. En ese sentido las medidas y las nuevas mentalidades proclamadas no son un sustituto para la necesaria y urgente adopción de cambios estructurales, como la reunificación monetaria y la adopción de una tasa de cambio realista y sesgada hacia lo exportador, tan pacientemente discutidas como indebidamente dilatadas.

Hay un costo también en aumento de la pobreza y la desigualdad al interior del país por la permanencia de dinámicas de reforma parcial, en la que aquellos mejores posicionados por poder o por simplemente recibir divisas en forma de remesas se llevan la parte del león. David no tiene el tiempo de Goliath, y la yuxtaposición de brechas de ingreso y riqueza con las desigualdades acentuadas en la población cubana, crean importantes huecos y distancias entre la retórica de un régimen político originado en promesas de igualdad y realidades sumamente diferenciadoras.

Por último, aunque no menos importante, el gobierno, que mencionó el acoso de la administración Trump a las remesas, debe plantearse medidas hacia la emigración que proyecten a Cuba no solo como país de origen sino también como oportunidad económica para conectar con los mercados donde los emigrados residen.

Hay suspicacias y desconfianzas lógicas sobre el respeto por el Partido Comunista hacia la propiedad privada y las inversiones de nacionales. Es de esperar que un clima inversionista en el que los emigrados puedan participar no solo como cuentapropistas repatriados, sino como empresarios o entidades protegidas de los países donde viven, los incentive a llevar más divisas a Cuba.

Es cierto que hoy el mayor obstáculo para enviar un mayor volumen de remesas es las limitaciones que pone la administración Trump. Sin embargo, si Cuba incentiva la inversión y la participación de cubanos residentes en terceros países, la comunidad cubana en Estados Unidos tendrá que tomar conciencia de las oportunidades perdidas.

Si el mercado envía las señales adecuadas, ya veremos a muchos en Miami buscando formas de cambiar las leyes estadounidenses o invirtiendo en Cuba a través de testaferros, para participar en la reanimación económica. Cuando la administración Obama abrió esos apetitos, muchos supuestamente intransigentes fueron llamados a capítulo por el bolsillo. Además hay que mencionar a los cientos de miles de cubanos que no residen en Estados Unidos, y cuyas oportunidades se ampliarían también.

Esas dinámicas, como las de los viajes familiares en las que los electores de los que defiende la prohibición de viajar votan con sus pies contra la misma, contribuirían a hacer el embargo/bloqueo irrelevante, tanto moral como, y más importante, económicamente.

martes, 15 de octubre de 2019

Cuba: Autorizan venta en divisas convertibles e importación de productos mediante empresas estatales (+ Video)

Por: Oscar Figueredo Reinaldo, Yunier Javier Sifonte Díaz, Thalía Fuentes Puebla, Lissett Izquierdo Ferrer, Deny Extremera San Martín

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El Gobierno cubano autorizará la compra de electrodomésticos, partes y piezas de carros y otras mercancías en divisas convertibles. El servicio se habilitará en más de 70 tiendas mediante tarjetas magnéticas, anunció este martes en la Mesa Redonda el vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa. 
Como parte del nuevo paquete de medidas para enfrentar la situación económica del país, se abre la posibilidad de que personas naturales importen determinados productos a través de empresas estatales. 
No hay ningún cambio en las regulaciones aduaneras, se precisó en el espacio televisivo, donde los ministros de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández; de Finanzas y Precios, Meisi Bolaños Weiss; de Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez, y de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca Díaz, así como Irma Margarita Martínez Castrillón, ministra presidenta del Banco Central de Cuba, e Iset Maritza Vázquez Brizuela, vicepresidenta primera de la Corporación CIMEX, informaron a la población sobre nuevas medidas económicas adoptadas por el Gobierno.

Medidas para ordenar la importación de mercancías con fines no comerciales

Se trata de decisiones que fueron anunciadas en este propio espacio televisivo los días 2 y 3 de julio pasado, como parte de un conjunto de iniciativas para impulsar la economía cubana.
Valdés Mesa comentó que en los últimos años se ha incrementado la importación, por parte de personas naturales, de mercancías sin carácter comercial. “Aunque los bienes entran al país en un marco de legalidad, después de recepcionarlos se comercializan de manera irregular”, especificó.
Ante la necesidad de hacer un análisis integral de esta cuestión, profundizar en las causas y proponer medidas para ordenarla, fue creada una comisión gubernamental que integran representantes de 14 organismos de la Administración Central del Estado. 
De acuerdo con el vicepresidente de la República, también fueron tenidas en cuenta opiniones de especialistas nacionales conocedores del comercio exterior y el comercio interior, así como ministros y expertos en la materia.
Valdés Mesa explicó que, con el propósito de asegurar a la población los productos básicos de alimentación, aseo personal y limpieza, y ante el déficit de moneda libremente convertible (MLC), se hizo necesario reducir las compras de equipos electrodomésticos de gama media y alta, lo cual propició, en alguna medida, la importación de esos artículos por personas naturales que viajan al exterior y lo traen al país.
“El dinero que está saliendo para adquirir esos productos se estima en cifras significativas, y debemos captarlo como fuente de divisas para reaprovisionar nuestra industria, las cadenas de tiendas; en fin, nuestro mercado”, señaló.
Otro factor presente, dijo, es el recrudecimiento del bloqueo del gobierno estadounidense, que “ha limitado las remesas con el ánimo de dañar al país, en particular a las familias cubanas, y que también afecta al sector no estatal”.
La actual administración estadounidense ha intensificado a la vez el cerco financiero para impedir las transacciones de Cuba en sus cobros y pagos en el exterior, advirtió el vicepresidente de la República.
“Todos estos factores han hecho que el país no disponga de los financiamientos suficientes para importar las materias primas destinadas a la industria y para que nuestras cadenas abastezcan el mercado”, apuntó.
Valdés Mesa informó que el Consejo de Ministros aprobó un conjunto de medidas para ordenar la importación y arribo de mercancías con fines no comerciales, y proponer otras decisiones que den solución a los complejos problemas identificados en el diagnóstico.
Uno de los propósitos, comentó, será potenciar la industria nacional, utilizando de manera objetiva las capacidades instaladas, el financiamiento previsto en el Plan de la Economía y otras alternativas que faciliten la producción nacional a partir de las relaciones con proveedores externos, que nos den la posibilidad de financiamientos que tributen al ciclo productivo de nuestra economía.
Salvador Valdés Mesa, vicepresidente de la República durante la Mesa Redonda.
Medidas: 
  • Se concederán bonificaciones o exenciones arancelarias a la importación de materias primas e insumos.
Tendrán prioridad aquellas destinadas a la producción nacional de determinadas mercancías y a los productos de primera necesidad y de mayor demanda entre la población, importados por las cadenas de tiendas y otras entidades comercializadoras, lo que permitirá reducir costos con el objetivo de disminuir los precios minoristas a la población.
  • Se prestarán servicios de importación a las personas naturales, a través de empresas importadoras designadas por el Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, con respaldo en MLC.
  • Se emplearán las “zonas con régimen de depósito de la Aduana” hoy existentes, además de otras que puedan crearse, para la venta de mercancías mediante empresas importadoras designadas. Será otra vía para proveer el mercado interno.  
  • Se utilizará la consignación de mercancías por comisión para potenciar su entrega a través de empresas importadoras designadas, a las que accederán las personas naturales.
  • Servicio de comercialización a las personas naturales de partes, piezas, accesorios y otros productos automotores multimarcas, a través de la entidad estatal Servicios Automotores Sociedad Anónima (SASA), empresas de CIMEX y otras que sean necesarias.
El vicepresidente advirtió que se desarrollarán e impulsarán al máximo las variantes del comercio electrónico, como las tiendas virtuales, las ventas online y la utilización de las pasarelas de pagos nacionales e internacionales. “Todas las ventas serán mediante tarjetas magnéticas. Por tanto, en el mercado minorista no se realizarán ventas en efectivo”.
Valdés Mesa precisó que estas nuevas medidas permitirán mejorar el servicio de postventa (garantía) de los electrodomésticos vendidos en el mercado nacional, así como los servicios de reparación y mantenimiento. “Los equipos que las personas importan hoy, no tienen estos beneficios”.
En su intervención detalló que la comercialización de los artículos que más se importan se realizará en más de 70 establecimientos de la red de tiendas existentes en todos los territorios.
“Con los ingresos que resulten de las ventas en los lugares definidos, se contribuirá al reaprovisionamiento de las cadenas comerciales, además de la industria nacional”, dijo.
De acuerdo con Valdés Mesa, se han creado las condiciones para la apertura de las áreas previstas en las redes de tiendas para que inicien sus ventas en la tercera decena de este mes de octubre. 
“Será un proceso gradual y ordenado que beneficiará a la población. En tal sentido, se han preparado las entidades económicas y comerciales que brindarán estos servicios”, aseguró.
Con la adopción de esta medida, aclaró, no se prohíbe la importación no comercial de estos artículos en las actuales circunstancias.
“Los precios que se ofertarán serán competitivos con los existentes en el mercado minorista de los países de nuestra área geográfica. No serán precios fijos, pero tampoco serán recaudatorios”, enfatizó.
Aunque se comenzará con una cantidad limitada de surtidos, la aspiración es ampliar paulatinamente la oferta de equipos electrodomésticos.
“Se propone iniciar las ventas de los productos más demandados, tales como equipos electrodomésticos, ciclomotores eléctricos, TV de pantalla plana, aires acondicionados, así como partes y piezas de automotores. En tanto, se mantendrán las ventas en CUC de los bienes considerados dentro de la línea económica”, puntualizó el vicepresidente cubano.

Ministro de Economía: Las medidas buscan respaldar la demanda interna

Interviene Alejandro Gil, Ministro de Economía y Planificación, durante la Mesa Redonda informativa. Foto: Presidencia Cuba
Desde hace unos meses se está trabajando para impulsar medidas adaptadas a las condiciones actuales, que fueron anunciadas en julio. Entre los objetivos está generar mayor autonomía en el sistema empresarial, explicó en la Mesa Redonda el ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández.
Esas medidas tienen un carácter gradual y se ajustan al contexto actual, a partir del recrudecimiento del bloqueo por parte de la administración Trump. 
También se han buscado mecanismos para dar respuesta a la demanda de un segmento de la población que adquiere productos por la vía de la importación que realizan personas naturales a partir del déficit existente. 
“Debemos financiar gastos que son gratuitos, y otros que tienen subsidios. Ante esa creciente demanda de recursos y divisas, no siempre estamos en capacidad de respaldar un nivel de demanda”, recordó el ministro. 
Las medidas identificadas buscan respaldar la demanda interna, a partir de aprovechar las oportunidades que tiene el país, señaló. Muchas industrias trabajan por debajo de sus capacidades, por no tener las materias primas necesarias. Por ejemplo, hay más capacidad para la producción de televisores y bicicletas eléctricas, precisó.
Este mecanismo de venta minorista en divisas libremente convertibles permitirá trasladar los ingresos hacia la industria nacional para garantizar la sostenibilidad de los surtidos. 
En ese sentido, las nuevas decisiones contribuirán a impulsar la economía, satisfacer la demanda interna y generar empleos. 
  • Opción a partir de una oferta competitiva, en calidad y precio.
  • Se potencia la comercialización mayorista y minorista de mercancías que hoy importan personas naturales sin garantía ni sostenibilidad.
  • Se garantiza el uso adecuado de la divisa del país, al tiempo que se potencia la industria nacional.

Beneficios arancelarios y cuestiones bancarias

Meisi Bolaños, ministra de Finanzas y Precios durante la Mesa Redonda.
Meisi Bolaños, ministra de Finanzas y Precios, informó que estas medidas, por su trascendencia, llevan un respaldo de carácter financiero para asegurar su sostenibilidad. Son mecanismos que contribuirán a la eficacia y eficiencia en el proceso productivo y en aras de beneficiar a la población.  
Primeramente, se procederá al otorgamiento de beneficios arancelarios por la importación de materias primas e insumos para producir en el país artículos demandados por la población. Este beneficio reducirá costos en el proceso productivo, para que los productos se comercialicen a precios más competitivos. “Tiene que venir acompañado de la eficacia en el proceso productivo y aprovechar este aprovisionamiento en la industria”, dijo Bolaños. 
También está previsto otorgar la exoneración total o parcial del impuesto aduanero, según se requiera, inicialmente orientada a potenciar la producción de motos eléctricas, televisores, lavadoras y otros.
Esta exoneración en el pago de los aranceles de aduanas (impuesto aduanero) por la importación de mercancías para su venta en MLC y un grupo de productos en CUC, tiene el objetivo de disminuir los precios de venta minoristas, entre 10 y 15%, precisó.
Las nuevas medidas se han previsto de conjunto con las cadenas de tiendas y el Ministerio de Comercio Interior para definir precios, y se ha trabajado para reducir hasta en 50% los gastos de logística y de distribución en las tiendas minoristas, con el fin de lograr procesos eficientes y eficaces para rentabilizar las utilidades de esos productos. 
En resumen, se va a favorecer el precio en niveles importantes. Si un televisor tiene más prestaciones, tendrá un precio superior al que no tiene esas prestaciones. También influirá en la formación del precio la marca comercial del producto. 
Este mecanismo llevará intrínsecos el control y monitoreo de precios, asegurando que tengan correspondencia con la calidad y sus prestaciones. Se ha hecho un esfuerzo para ofrecer un grupo de productos, con precios rebajados, aunque no del todo como quisiéramos, sino el que las circunstancias lo permiten, dijo la ministra de Finanzas y Precios.
Algunos ejemplos:
  • TV LED 43¨ FHD SMART TV, USB M/ SAMSUNG, 549 MLC
  • REFRIGERADOR NO FROST, 13.6 PIES CÚBICOS, M/DAEWOO, 519 MLC
  • FREEZER 10 PIES CÚBICOS, M/ROYAL, 325 MLC
  • LAVADORA AUTOMÁTICA 9 Kg M/SAMSUNG, 388 MLC
  • SPLIT 1 TON 12000 BTU, 220/1/160HZ R410A, M/ROYAL, 361 MLC
  • REFRIGERADOR NO FROST 10.6 PIES CÚBITOS M/DAEWOO, 562 CUC
  • TV 32¨HÍBRIDO, HD, HDM, M/RCA, 350 CUC
Los precios no son fijos, se establecen en correspondencia con la calidad y las prestaciones de los productos, los servicios de postventa y garantía, y las condiciones de importación y/o costos de producción. Tendrán una actualización periódica a partir de los estudios del comportamiento de las ventas.

Bancos, cuentas y monedas

Irma Margarita Martínez Castrillón, ministra presidenta del Banco Central de Cuba.
El sistema bancario está preparado para atender a las personas naturales que deseen abrir las cuentas bancarias para realizar las compras en las tiendas, aseguró Irma Margarita Martínez Castrillón, ministra presidenta del Banco Central de Cuba, durante la Mesa Redonda de este martes. 
Los residentes permanentes en el país podrán abrir cuentas en dólares estadounidenses, asociadas a tarjetas magnéticas, en las oficinas de los bancos Metropolitano S.A., de Crédito y Comercio y el Popular de Ahorro.
Las cuentas se habilitarán a solicitud de las personas naturales que no ejercen la actividad comercial, solo con la presentación de su carnet de identidad. Su entrega será en un plazo de entre tres y hasta siete días (en La Habana y capitales provinciales) y hasta 10 días para el resto del país.
Podrán ser operadas de la siguiente forma:
  • Individual: solo por la persona titular
  • Por más de un titular (la pueden operar indistintamente): requerirá la presencia de los titulares en el momento de la apertura de la cuenta y cada uno podrá disponer de una tarjeta magnética, pero girando contra la misma cuenta bancaria.
Podrán designar beneficiarios.
Para su apertura, estas cuentas no tendrán saldo mínimo y no se calculan ni aplican intereses. Podrán definirse los límites de número de operaciones y montos que pueden operar en el día, un mecanismo de seguridad para el cliente en caso de pérdida o extravío de la tarjeta y que puede ser cambiado en cualquier momento.
La ministra presidenta del Banco Central de Cuba añadió que estas cuentas bancarias podrán recibir fondos a través de transferencias del exterior (lo cual incluye las remesas que hoy se tramitan contra cuentas bancarias), transferencias desde otras cuentas en divisas o transferencias entre cuentas del mismo producto. 
También recibir depósitos en efectivo en dólares estadounidenses, euros, libras esterlinas, dólares canadienses, francos suizos, pesos mexicanos, coronas danesas, coronas noruegas, coronas suecas y yenes japoneses. Estas cuentas no admitirán depósitos en las monedas nacionales.
El tipo de cambio estará en base al dólar estadounidense. En caso de hacer depósitos en efectivo en esa moneda, se aplicará el gravamen, como está establecido en la Resolución 80 de 23 de octubre de 2004.
  • Para utilizar en las tiendas de los comercios seleccionados y en las empresas de comercio exterior para las importaciones que soliciten. 
  • Para los demás servicios disponibles por su banco emisor en los canales de pago electrónicos, como pago de servicios, compra por TPV en el resto de la red de tiendas comerciales o extracción de efectivo en los cajeros automáticos, entre otras que les puedan ofertar.
  • No se restringe la posibilidad de usar en otros servicios hoy habilitados, aunque igual rebajará el saldo de su cuenta y, por tanto, la capacidad de compra en los comercios seleccionados para operar en USD. 
La ministra presidenta del Banco Central de Cuba explicó el proceso de apertura de cuentas en USD a las empresas de comercio exterior. 
Las entidades importadoras abrirán cuentas en USD en el Banco Financiero Internacional S.A. (BFI) a partir de licencia que emitirá el BCC, según solicitud realizada en las oficinas de este banco. Requerirá la presentación adicional de los documentos legales, para aquellas entidades que no sean clientes del BFI.
Los pagos serán de forma electrónica, con las tarjetas plásticas a través de los terminales de puntos de venta (TPV). En una segunda etapa se podrá utilizar, además, el comercio electrónico, para las ventas que se realicen en USD en aquellos establecimientos seleccionados y en las entidades de comercio exterior.
Explicó que se aceptarán las tarjetas internacionales VISA y MasterCard, además de las nacionales AIS (nuevo producto emitido por FINCIMEX) y dos nuevos productos del Sistema RED.
Todas las solicitudes de importación deberán ser pagadas en las entidades del comercio exterior, con las tarjetas plásticas mediante los TPV, para lo cual se deberá contratar el servicio con FINCIMEX. Solo a partir de que tenga los fondos en su cuenta, la entidad podrá realizar los pagos al exterior con el instrumento de pago que se acuerde con el suministrador.
Las devoluciones de los bienes adquiridos que requieran el retorno del dinero, serán canalizadas solo por vías electrónicas establecidas por FINCIMEX, a través del TPV, para garantizar que se ejecuten en tiempo real.
Para aquellas entidades autorizadas, que realizan comercio electrónico con pasarelas de pago internacionales, se podrá formalizar con su proveedor para informar la nueva cuenta en USD y solicitar que comiencen a enviar los pagos a esta cuenta.

Comercio interior y Cadena de Tiendas reorganizan toda la red

Betsy Díaz, titular de Comercio Interior, informó que el trabajo del ministerio se ha visto reflejado desde un inicio en dos lineamientos de la política del país, donde se reconsidera la reestructuración del comercio minorista y mayorista, para incrementar la oferta de bienes y servicios. 
“Esta decisión va encaminada en un solo camino: incrementar la oferta, aumentar la producción nacional, sobre todo de equipos más capaces, y brindar garantías a los consumidores”. 
La ministra indicó que se evaluaron los productos que se debían mantener en la red de CUC, todos de línea económica y de primera necesidad, y algunos que forman parte del programa de ahorro energético.
“Estos productos estarán presentes en la red de CUC en la medida en que sea posible. Hemos incorporado batidoras, lavadoras semiautomaticas, bombas de agua, etc., y otros agregados de piezas de automóvil que responden a la seguridad vial”. 
Díaz dijo que, en términos de protección al consumidor, hay un proceso para preparar y capacitar al personal que brindará el servicio a los clientes, para que puedan responder dudas e inquietudes. 
“Es un proceso escalonado y gradual. Debemos evitar el acaparamiento y la especulación de precios. Estaremos revisando permanentemente los precios aprobados”. Asimismo, aseguró que se han establecido los canales de comunicación para responder dudas y recibir denuncias e inquietudes.

Nuevas tiendas para la venta: crecimiento en dos etapas

En otro momento de la Mesa Redonda, Iset Maritza Vázquez Brizuela, vicepresidenta primera de CIMEX, explicó que como parte del proceso de actualización del modelo económico cubano y el perfeccionamiento del comercio interior en el país, las cadenas de tiendas han definido una nueva red para la venta de productos electrodomésticos, electrónicos y automotrices.
Según comentó, la creación de esos establecimientos busca facilitarle a las personas naturales que posean moneda libremente convertible la compra de productos que en la actualidad no se comercializan en las tiendas existentes en Cuba.
Entre los primeros productos que estarán a la venta aparecen splitfreezer, televisores de grandes formatos, refrigeradores de alta gama y capacidad. Asimismo, lavadoras automáticas, hornos, sandwicheras y microondas. De igual manera, dentro de la rama automotriz se ofertarán motos eléctricas, baterías, neumáticos y accesorios, unidades de moto y motores de combustión.
“Como es un proceso gradual, aspiramos a ampliar la cantidad de productos, siempre en la medida de las posibilidades que nos permita el propio desarrollo de esta medida”, puntualizó.
Sobre la cantidad de tiendas que prestarán el servicio, la vicepresidenta primera de CIMEX informó que la nueva red está integrada por 77 establecimientos comerciales minoristas. Para la primera etapa se prevé la apertura de 13 unidades, ocho de ellas dedicadas a la comercialización de productos de electrónica y electrodomésticos, y las otras cinco dedicadas al sector automotriz.
“De momento abrirán 12 tiendas en La Habana y la restante en Santiago de Cuba. En una segunda fase la red se extenderá a los demás territorios del país. Es importante señalar que estas tiendas son una opción adicional a las que existen actualmente, y para ellas se cuenta con la disponibilidad de inventario capaz de asegurar los servicios”, dijo.
Tiendas habilitadas en La Habana:
  •         Tienda electrónica.
  •         Focsa. Plaza de la Revolución.
  •         Panasonic. Plaza de la Revolución.
  •         Galerías Paseo. Plaza de la Revolución.
  •         Tercera y 70. Playa.
  •         Panorama. Playa.
  •         Nela. La Habana Vieja.
Tiendas habilitadas para servicios automotrices.
  •         Servicentro El tángana. Plaza de la Revolución.
  •         5ta y 112., Playa.
  •         Agencia Multimarca. La Lisa.
  •         Agencia Peugeot. Cerro.
  •         23 y C. Plaza de la Revolución.
Tienda habilitada en Santiago de Cuba:
  •         La Escuadra. Municipio Santiago de Cuba.
Iset Maritza Vázquez precisó que tanto para la venta en CUC como en moneda libremente convertible, se compararon los precios de ventas minoristas de algunos países de la región, sobre todo con el objetivo de mantener la competitividad.
De ese análisis se derivó la rebaja en algunos productos que se comercializan hoy en Cuba, como lavadoras semiautomáticas, televisores de 32 pulgadas, refrigeradores hasta once pies cúbicos y calentadores de agua de gama baja.
A su vez, se mantiene la garantía comercial en los plazos establecidos hasta este momento. También continúa invariable la venta en CUC de los accesorios automotrices dedicados a la seguridad vial.
Respecto a las compras de equipos, la directiva aseguró que serán realizadas exclusivamente a través de tarjetas magnéticas, para lo cual se garantiza el aseguramiento de las terminales de puntos de venta y la conectividad por transmisión de datos.
“Como expresó la ministra presidenta del Banco Central de Cuba, las tarjetas a utilizar serán las nacionales e internacionales aceptadas en Cuba, incluido un nuevo producto desarrollado por Fincimex, la tarjeta AIS, que podrá ser empleada en toda la red de comercio. Su particularidad radica en que sus depósitos se realizarán exclusivamente desde el exterior mediante transferencias internacionales”, aseguró.
Todas estas cuestiones -agregó- buscan conseguir la retroalimentación con los clientes y facilitar el comercio electrónico.

Entidades importadoras: el objetivo es brindar el servicio, no enriquecerse

Respecto al procedimiento de importación de productos, Rodrigo Malmierca Díaz, ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, puntualizó que la Resolución 283 del Mincex establece todos los procedimientos para ejecutar estas actividades.
No obstante, explicó que en esta primera etapa serán 11 entidades las encargadas de realizar la importación de equipos. Esas empresas podrán ofrecer sus servicios a las formas de gestión no estatal y a las personas naturales. Para ello -dijo- no existen limitaciones al sector no estatal y solo es necesario el carnet de identidad y poseer una tarjeta magnética habilitada para operar en moneda libremente convertible.
“La empresa importadora y la persona natural tienen la obligación de crear lazos contractuales para mediar en toda la operación. La entidad estatal tiene la obligación de buscar la mejor oferta en cuanto a precio y calidad. Asimismo, el precio de la importación depende no solo del valor de la mercancía, sino también de la transportación, manipulación o los gastos relacionados en ocasiones con la inspección”, explicó.
Malmierca Díaz puntualizó que los márgenes comerciales de ganancia son ínfimos, porque el objetivo es brindar el servicio, no enriquecerse a costa de él.
Formalidades para iniciar los trámites de importación:
Para la inclusión en la cartera de clientes, se presentará a las entidades importadoras la documentación siguiente:
  1. En el caso de las formas de gestión no estatal:
  2. a) Escritura notarial de creación.
  3. b) Certificado de inscripción en el Registro Mercantil.
  4. c) Poder de representación (protocolizado ante notario) de la persona autorizada a intercambiar con la importadora.
  5. d) Datos relativos al banco, sucursal y número de la cuenta bancaria autorizada para operaciones en moneda libremente convertible.
  6. e) Autorización para operar como forma de gestión no estatal.
  7. Las personas naturales:
  8. a) Carnet de identidad.
  9. b) Datos relativos al banco, sucursal y número de la cuenta bancaria autorizada para operaciones en moneda libremente convertible.
En correspondencia con las condiciones particulares de cada solicitud de importación, se acuerda entre las partes el término para la aceptación o no de estas y aspectos tales como:
  1. Descripción de la mercancía.
  2. Cantidad, especificaciones técnicas y de calidad.
  3. Presupuesto disponible para la operación, términos financieros y forma de pago.
  4.   Tipos de envases y embalajes, temperaturas y otros parámetros físicos para la transportación.
Las entidades importadoras acuerdan con las formas de gestión no estatal y las personas naturales los plazos requeridos para presentar las solicitudes de importación, de acuerdo con el tipo de mercancías a contratar, los posibles orígenes y vías de transportación existentes, para garantizar su entrega en el tiempo previsto.
El valor de las mercancías contratadas incluye el seguro, los aranceles y todos los gastos relacionados con la transportación, inspección, manipulación, habilitación y otros, si correspondiere, hasta que se produzca la entrega al cliente.
Las compras de mercancías que realicen las formas de gestión no estatal y las personas naturales, se hacen con respaldo en moneda libremente convertible y los pagos se ejecutan de forma íntegra y anticipada a la concertación del contrato entre el proveedor y la entidad importadora, según lo regulado por los organismos competentes.

En video, la Mesa Redonda