A través de la unidad El Níquel, perteneciente a la Cadena de Tiendas Caribe División Oriente-Norte, esta provincia se sumó a la red de establecimientos del país que se dedican a la venta de productos electrodomésticos en moneda libremente convertible.
Foto:Omara García/ACN
HOLGUÍN.–A través de la unidad El Níquel, perteneciente a la Cadena de Tiendas Caribe División Oriente-Norte, esta provincia se sumó a la red de establecimientos del país que se dedican a la venta de productos electrodomésticos en moneda libremente convertible.
Para abrir esta unidad comercial ubicada en el centro de la capital provincial, el segundo piso del inmueble, de unos 200 metros cuadrados, además de recibir los artículos, fue equipado con tres cajas de venta aptas para el pago mediante tarjetas magnéticas.
Foto: Omara García/ACN
De acuerdo con Oyaima Córdoba, gerente de esa área, el espacio se abre con la disponibilidad de más de 41 productos, entre ellos, neveras, refrigeradores, televisores, hornos y procesadores de alimentos, oferta que en los próximos días, dijo, se incrementará.
Puntualizó que para atender a los clientes fue seleccionada una decena de trabajadores, quienes asistieron a un curso de capacitación a cargo de especialistas de la entidad Financiera Cimex (Fincimex).
Elizabeth Reyes, directora de la Cadena de Tiendas Caribe División Oriente-Norte, precisó que en dependencia de la demanda de este servicio, se decidirá la apertura en un futuro de otra tienda de igual tipo en la ciudad de Holguín, para luego pensar en ofertas similares en municipios como Moa, Gibara y Banes.
LA HABANA. O el Estado se encuentra en una crisis de liquidez en divisas tan severa que lo ha obligado a incumplir importantes garantías como la disposición de los depósitos bancarios y el compromiso de convertibilidad de la moneda, o la instrucción a las instituciones bancarias de no vender divisas y restringir las extracciones desde cuentas en moneda libremente convertible responde a un plan táctico superior, preámbulo probable de transformaciones macroeconómicas de mayor envergadura.
En cualquier caso, esta escena no es saludable. La confianza del público en los bancos nacionales no debería entrar como variable en el juego táctico. Menos en tiempos de crisis de liquidez. Si las personas temen a los bancos el Estado pierde gran parte de su capacidad de gestionar la política monetaria, y los mercados financieros ilegales se consolidan. En las más difíciles circunstancias de los años noventa los bancos honraron sus compromisos; ahora, en la “no confianza” está el peligro.
Al parecer, la reunificación podría estar cerca. La eliminación del uso de CUC en los aeropuertos es la más reciente de las señales. La noticia se presentó en los medios estatales como algo normal, pero los agentes económicos se inquietan y elaboran sus planes de prevención. La incertidumbre monetaria podría incrementar la preferencia por la liquidez en divisas internacionales de algunos actores y propiciar con ello el avance de la dolarización parcial que se viene articulando.
Resulta muy coherente que el sistema bancario estatal busque participar en la zona dolarizada de la economía para capturar las divisas que hoy circulan al margen. Pero el aporte fundamental de esta parcela radica en la posibilidad de empleársele como una plataforma de movilización productiva doméstica.
La potencialidad de conectar el sector productivo —estatal y privado— con esta demanda doméstica en moneda convertible funcionaría en primera instancia como una exportación en frontera, y podría impulsar a algunos hacia la conquista de espacios en mercados internacionales. Para ello, el mecanismo importador debería priorizar dos tipos de ofertas: a) medios de producción que permitan expandir capacidades y productividad; b) insumos que tributen a la producción de cualquier renglón, especialmente al incremento de exportaciones.
Sin embargo, esta parcela de comercio dolarizado perdería razón de ser ante un eventual escenario de tasas de cambio unificadas, en tanto este último tendría que restablecer a la moneda nacional todas sus funciones dinerarias. En ese contexto, se supone que las operaciones realizadas en pesos cubanos responderían a un régimen cambiario con garantías de convertibilidad para todos los actores económicos, lo cual haría teóricamente redundante un mecanismo paralelo de tiendas en dólares.
Es conocido que la dualidad monetario-cambiaria produce distorsiones brutales. Los estímulos perversos a las importaciones y el desincentivo a los exportadores, el encubrimiento de los resultados de la gestión de las empresas a partir de las distorsiones contables, y la imposibilidad de llevar a cabo una medición certera de los hechos económicos a nivel sectorial o global, se encuentran entre las más evidentes.
Ahora, como resultado de la unificación resultará inevitable implementar una devaluación de la tasa oficial empresarial, encareciendo las fichas de costo de cada producción con componente importado. Si se transmite ese efecto por toda la cadena, lo natural sería un incremento notable en los precios de los bienes y servicios que enfrenta el consumidor final.
El Estado debe hacer lo indecible por evitar ese impacto social negativo, para lo cual tendría que fijar centralmente los precios finales y subsidiar la irrentabilidad de las empresas afectadas. Sin embargo, para eliminar las distorsiones de ineficiencia propiciadas actualmente por la dualidad se requiere un ajuste real que transparente todos los resultados económicos y permita tomar decisiones rigurosas con las actividades ineficientes.
Llegado el momento cero, lo adecuado sería dinamitar toda la economía con una rotunda reforma de los sistemas de precios. Entiéndase precios de los bienes y servicios finales, mercados de insumos, salarios, pensiones y jubilaciones, impuestos y contribuciones tributarias, multas y contravenciones, tasas de cambio, tasas de interés, precio del suelo, precios del sector inmobiliario, alquileres, etcétera. Esto implica resetear el sistema. Pero la restructuración monetaria no es suficiente per sé.
Reformar la empresa estatal e institucionalizar el sector privado
Si a la instauración de un nuevo orden monetario no se adiciona una transformación sustantiva en otros aspectos del modelo de funcionamiento económico, no se conseguirán los resultados productivos merecidos.
En primer lugar, urge implementar una reforma integral al sistema empresarial estatal, más allá de las medidas que se vienen aplicando de modo cuasi clandestino. Hay que lanzar una transformación conceptual enérgica, que comience por definir con claridad cuál es la función de cada entidad económica y las dote de una autonomía irreversible para acometerla. Una reforma que independice su gestión de las estructuras de gobierno para demarcar en serio las funciones empresariales de las estatales, que le elimine toda estructura superior de dirección que parasite su funcionamiento, que le transforme los rígidos mecanismos actuales de asignación de recursos hacia métodos de planificación financiera facilitadores de su desarrollo, que le permita operar con un medio de pago con capacidad plena para completar ciclos de producción-comercialización-reaprovisionamiento, y que también le genere un sistema de incentivos óptimo que estimule incrementos productivos, exportaciones y expansión de capacidades a corto y largo plazos. En resumen, una reforma que les permita ser empresas.
En segundo lugar, justo como ordena la Constitución, es imperativo institucionalizar al sector privado —y ojalá recuperemos el sueño del cooperativo— lo que significa propiciar la formalización como pequeñas empresas de, al menos, los emprendimientos que hoy existen bajo las licencias concedidas para el ejercicio del trabajo por cuenta propia.
Es justo reconocer que desde hace menos de un año se han rectificado de forma discreta varias de las absurdas condiciones que logró imponer sobre el desenvolvimiento del sector privado aquella ola “perfeccionadora” aprobada en julio de 2018. Se concede nuevamente la derogación de elementos fallidos presentes en una norma jurídica con menos de un año de aplicación, esta vez referidos a la actividad de los transportistas. Además, se incorpora un cambio aparentemente pequeño, pero de gran significación conceptual, como la autorización a las empresas estatales para vender sus excedentes productivos al sector privado —ya estaba autorizado para las cooperativas no agropecuarias—, sentencia suficiente para la concreción de mercados mayoristas para los privados. Esto, si la organización superior empresarial o el ministerio al que se subordina la empresa no emite una resolución interna prohibiendo o restringiendo tal tipo de relaciones.
Pero otros pendientes parecen encontrar resistencia dentro de los decisores. Dotar a este sector de la capacidad de absorber el ajuste de fuerza de trabajo y actividades que debe producirse en el sector estatal en un escenario de unificación cambiaria y con reforma de la empresa estatal, constituye un movimiento estratégico. Fomentar su desarrollo en actividades productivas en lugar de rentistas, garantizarle un marco regulatorio estable que incentive proyectos de largo plazo, diseñar un sistema tributario más realista que desestimule la subdeclaración, e implementar mercados mayoristas de insumos y medios de producción (perfectamente realizable ya mismo), son algunas de las quimeras urgentes. Ya no es posible dilatar más la creación de espacios para que los profesionales cubanos que no encuentren realización en el sector estatal viertan su empuje y experticia, mejor en un sector privado nacional —social y políticamente articulado— que regalando sus valiosas vidas a las trasnacionales de la emigración.
Esta Cuba necesita empresas estatales, privadas, cooperativas, extranjeras y mixtas, cooperando y compitiendo en la producción del desarrollo socialista. Y el Estado debe y puede implementarlo.
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Con la entrada en vigor este jueves del Decreto-Ley 345, sobre el desarrollo de las fuentes renovables y el uso eficiente de la energía, se concretan años de esfuerzo y se marcan las pautas de lo que queda por hacer en la próxima década
Cuba cuenta con parques solares fotovoltaicos en cada provincia del país, ya sea en operación o en construcción. Foto:Jorge Luis Merencio
Cuba desea reducir las importaciones de combustibles fósiles, frente en el cual centra grandes esfuerzos. Ello no es novedad, ni ha sido provocado por la cacería de brujas que llevan los nuevos piratas del Caribe, a 90 millas al norte de la Isla, quienes persiguen a toda costa los buques petroleros que intentan tocar tierra cubana, para abastecer al pueblo del preciado combustible.
Desde hace décadas, las autoridades del país se han propuesto dar un salto en la matriz energética de la Isla a favor de la producción mediante fuentes renovables de energía, con el fin de reducir toneladas de diésel y otros carburantes imprescindibles para mantener la vitalidad del sistema eléctrico de la Mayor de las Antillas. Este cambio de matriz también favorecerá la reducción de las dañinas emisiones de dióxido de carbono (co2) a la atmosfera, que impactan negativamente en la capa de ozono que protege la vida en el planeta.
Este jueves, con la entrada en vigor del Decreto-Ley 345, que hace referencia al desarrollo de las fuentes renovables y el uso eficiente de la energía, solo se concretan años de esfuerzo, y se marcan las pautas de lo que queda por hacer en la próxima década, coincidieron en señalar funcionarios del Ministerio de Energía y Minas (Minem) durante una conferencia de prensa.
El Decreto-Ley nos pone como meta lograr que, en el año 2030, el 24 % de la generación eléctrica del país esté cubierta por las fuentes renovables de energía de la Isla (bioeléctrica, tecnología solar fotovoltaica, parques eólicos y centrales hidroeléctricas), informó Marlenis Águila, especialista de la Dirección de Energías Renovables del Minem.
Para lograrlo, se implementan programas de inversiones a lo largo de la Isla para cada tipo de fuente renovable y se impulsará desde la industria nacional la producción de equipos, medios y piezas destinados al desarrollo del sector, añadió Elaine Moreno, directora general de la Oficina Nacional para el Control y Uso Racional de la Energía.
¿Cómo beneficiará al país la implementación y cumplimiento del Decreto-Ley 345?
Que Cuba logre cubrir el 24 % de la generación eléctrica nacional a través de sus fuentes renovables de energía en el año 2030, no significa que consumiremos menos combustible con respecto al día de hoy. La demanda de energía aumenta con los años, asociada con el crecimiento poblacional y el desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones, entre otros factores.
Sin embargo, si se cumple lo que establece esta nueva política, que entra hoy en vigor luego de su publicación en la Gaceta Oficial de la República, «consumiríamos mucho menos combustible fósil; por tanto, expulsaríamos menos gases a la atmósfera, reduciríamos importaciones y ahorraríamos millones de dólares, teniendo en cuenta que cada tonelada de combustible que compra Cuba equivale aproximadamente a 700 usd», explicó Tatiana Amarán, directora general de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas.
Por su parte, Lázaro Guerra, director de Desarrollo de la Unión Eléctrica de Cuba, estableció una comparación entre el panorama actual de la Isla en materia de ahorro energético y el que tendrá dentro de diez años, luego de cumplir el Decreto-Ley 345.
«Gracias a las fuentes renovables de energía se han generado en lo que va de año 687 000 megawatt-hora, lo que representa un ahorro de 178 000 toneladas de combustible», explicó.
Cuando se termine el programa, «y se instalen todas las tecnologías pertinentes concebidas para el año 2030, se prevé obtener una generación energética en el país de 7 000 gigawatt-hora, lo que permitiría ahorrar un millón 800 000 toneladas de combustible, aproximadamente», aseguró.
¿Qué otras novedades trae esta normativa?
Entre las principales novedades del Decreto-Ley 345 está la producción de energía por productores independientes.
Según la norma, se ofrecerán «incentivos y beneficios arancelarios y fiscales para que las personas naturales y jurídicas puedan adquirir equipos, que utilizan las fuentes renovables de energía y que permitan el uso eficiente de la energía a precios no recaudatorios y con la oportunidad de acogerse a crédito bancario».
En otras palabras, cualquier ciudadano puede comprar, por ejemplo, paneles solares y colocarlos en el techo de sus viviendas. La Unión Eléctrica de Cuba comprará el excedente de la energía generada a partir de esa fuente renovable, esa que le sobre al propietario de la tecnología.
Por tanto, otra novedad es que el Decreto-Ley avala la venta al Sistema Eléctrico Nacional por parte de los consumidores, aclaró Tatiana Amarán.
«Sin embargo, por lo costoso de la tecnología, y las condiciones que exige para su despliegue, esta será una alternativa más rentable para titulares de negocios privados, que tengan un alto consumo eléctrico», ejemplificó.
¿Cuáles son los principales avances hasta el momento?
El programa solar fotovoltaico es el de mayores avances hasta el presente. «Estas instalaciones han permitido reducir el uso de grupos electrógenos diésel, principalmente en el horario del mediodía, momento en que ocurre la máxima radiación solar y un pico de demanda, sobre todo por la cocción de alimentos en el sector residencial», añadió Marlenis Águila, especialista de la Dirección de Energías Renovables del Minem.
De ese 24 % de generación eléctrica que el país se propone obtener a través de sus fuentes renovables en el año 2030, se espera que la energía solar fotovoltaica represente un 3 %. «Pero estamos dedicándole los mayores esfuerzos a este programa –valoró la especialista–, para que aumente su participación en ese porcentaje».
Por otro lado, la instalación de nuevas plantas eléctricas –conocidas como fuentes renovables bioeléctrica–, que hemos asociado a los centrales azucareros, «es también un programa al que se le presta toda la atención», puntualizó Águila.
De ese 24 %, la energía bioeléctrica representará el 14 %; es decir, más del 50 %, informó.
Se espera, además, que la energía eólica alcance, de ese 24 %, un 6 % de participación, gracias a 13 proyectos que actualmente están en vías de ejecución, reconoció. Mientras, la hidroenergía va a aportar un 1 %.
«Con estos avances el país estaría dejando de emitir a la atmósfera más de 6 millones de toneladas de co2, cifra que está contenida dentro del compromiso de Cuba para la mitigación del cambio climático», añadió la especialista.
Cada avance requiere un esfuerzo extraordinario, tiempo para construir, fabricar, poner en marcha... «Hay voluntad política. El Estado y el Gobierno cubano le están dando la máxima prioridad al desarrollo de las fuentes renovables, principalmente, porque va a contribuir con nuestra independencia energética», concluyó.
EN CONTEXTO:
Cuba cuenta con parques solares fotovoltaicos en cada provincia del país, ya sea en operación o en construcción.
La Isla tiene cuatro parques eólicos, construidos de forma experimental.
Existe una central hidroeléctrica en servicio, ubicada en la presa Mayarí, de la provincia de Holguín. Hay otras dos en construcción, que deben estar listas durante el primer trimestre del próximo año. Y, en preparación, se tienen 13 nuevas centrales. Asimismo, se continúan evaluando zonas con potencial hidroeléctrico.
Sobre la electrificación de las zonas aisladas, se han instalado 5 533 sistemas fotovoltaicos en las viviendas rurales, que no tienen acceso a este servicio en ninguna de sus variantes. Ello contribuye a elevar la calidad de vida de esas familias.
Fuente: Ministerio de Energía y Minas
Comentario HHC: Muy buenas medidas, es un paso de avance , pero creo que podemos hacer mucho mas, no se habla tampoco de precios. De que nos movemos en cámara lenta en muchas cosas de eso no hay dudas, y parte de las dificultades que tenemos en el pais es por ello, nos demoramos tanto en hacer las cosas que supuestamente estamos analizando, que termina siendo una tarea mas sin fecha de cumplimiento.
En realidad no se cuando empezó eso, porque en la FAR había lo que denominamos " sentido de la urgencia" en la solución de los problemas; Fidel creo que abrumado por la burocracia hizo tres cosas para enseñar como debe hacerse, creo el Grupo Central para dirigir la economía que duró creo unos dos 2 años y se hacían reportajes de su trabajo que eran publicados por Granma ; estaba el Grupo de Apoyo que llegaban y en una noche se hacia y movilizaba todo ( tuve una experiencia personal con ellos) , este si duro años hasta que Fidel renuncio por enfermedad , era el gobierno en camara rápida , y los contingentes como el Blas Roca que por alguna rara razón desaparecieron con el tiempo. a pesar de sus resultados económicos e incremento de la productividad.
Cuando uno ve que dicen que en el 2030 vamos a tener sólo el 24 % de energía renovable en el pais, y quizás solo con permitir que los ciudadanos importen, si no hay suficiente oferta para que compren en una Zona franca o en las nuevas tiendas de dolares, para sus casas calentadores, generadores de electricidad fotovoltaicos modernos, y equipos eléctricos mas eficientes en los hogares, a precios razonables, uno se pregunta si esto fuera posible ¿ cuánto mas rápido avanzáramos ?. Reitero los que he dichos otras veces, Costa Rica su generación de electricidad con energía renovables hoy es mas del 95 % de lo que consumen.
Estamos batallando con el genocidio de EEUU que nos persigue y sanciona en todo lo que tiene que ver con el petroleo que importamos, cuando lo que tenemos que hacer es acelerar el cambio de la matriz energética para disminuir la importación de petroleo e incluso el que producimos, exportarlo.
Nuestra Aduana no permite importar paneles solares por ejemplo, solo cosas pequeñas, entonces al menos nuestro estado facilite y estimule el empleo masivo de las energías renovables por todas las vías posibles, es un ganar - ganar. En el transporte , idem, las ventas de motos eléctricas muy positivo y la puesta en marcha de algunos ómnibus eléctricos idem, pero no dejamos importar coches eléctricos o al menos híbridos,etc en realidad no se cual es el criterio económico de tantas prohibiciones.
Pensar como pais es aprovechar todo lo que tenemos disponible y a nuestro alcance. El socialismo en su concepción debe dar la posibilidad del libre actuar de los ciudadanos en concordancia con el proyecto de nación y a pesar de que el general de ejercito Raul Castro elimino las prohibiciones absurdas mas importantes, todavía quedan muchas. Hay pensar sin prisa y sin pausa, pero hay que actuar con prisa y sin pausa.
Otra reflexión del Foro de Economía Cubana, realizado los días 12 y 13 de noviembre sobre equidad fiscal en América latina.
Existe una reserva de productividad importante en las mujeres.
Foto: Jorge Luis Baños_IPS
Al reflexionar y debatir sobre el vínculo entre política fiscal y equidad, en el caso de la equidad de género surgió la interrogante acerca de si la política fiscal puede tener impacto diferenciado en hombres y mujeres.
Al respecto, se compartió la idea de que “desde la perspectiva de la economía feminista, la política fiscal, así como cualquier otra política, produce efectos e impactos diferenciados en las vidas de las mujeres y los hombres, dado que se diseña y actúa sobre contextos aún muy marcados por ideas y estereotipos de género: ideas tradicionales y preconcebidas sobre el rol del hombre (el proveedor de ingresos del hogar) y la mujer, la que cuida del hogar y sus miembros) en la sociedad”.
Siendo así, la política fiscal por el manejo tanto de ingresos como de gastos, puede contribuir a la equidad de género. Según Rodríguez e Itriago (2019)[1] los análisis en Latinoamérica y el caribe han estado más orientados a los impactos sobre la equidad de género de las políticas del gasto público, que los de las políticas tributarias.
Sin embargo, existen alternativas a través de la política tributaria que pueden estimular el empleo femenino, visibilizar su aporte a la creación ya que muchas se encuentran en la informalidad y/o realizando trabajo doméstico no remunerado y labores de cuidado.
Cabe la posibilidad de aplicar sistemas impositivos diferenciados para mujeres “amas de casa” que deciden emprender un negocio por cuenta propia.
Foto: Jorge Luis Baños_IPS
¿Es esta una problemática de interés para Cuba?
Absolutamente. Existe una convicción bastante difundida de que en Cuba hay escasez de fuerza de trabajo. Sin embargo, se asiste en los últimos años a una disminución de la tasa de actividad económica más acentuada en el caso de las mujeres. En otras palabras, existe una reserva de productividad importante en las mujeres, de las cuales solo 49.5 por ciento de las que se encuentran en edad laboral estaba empleada o buscaba empleo en 2018[2]. Esta misma proporción para los hombres es bastante superior, de 76,9 por ciento apreciándose una brecha en la participación de hombres y mujeres en el empleo formal. Esta situación es mucho más compleja en el caso de las mujeres rurales.
¿Cómo incorporarlas al empleo formal? ¿Cómo cuantificar su aporte real a la sociedad? Si bien estas respuestas no dependen únicamente de la política fiscal, ya que esta debe complementarse con otras políticas macroeconómicas y sociales, existe un potencial en ella que representa una oportunidad a aprovechar en el corto plazo en medio de todas las transformaciones que están teniendo lugar en Cuba como parte de la actualización de su modelo económico y social.
Desde el punto de vista de la tributación, sería conveniente por ejemplo, pensar en la posibilidad de aplicar sistemas impositivos diferenciados para mujeres “amas de casa” que deciden emprender un negocio por cuenta propia. Esta medida podría incentivar la formalización de actividades que hoy realizan estas mujeres en el mercado informal.
Un ejemplo clave, al cual merece la pena dedicar un análisis detenido, es la actividad de cuidado (de niños, ancianos, enfermos, personas con discapacidad).
Los cuidados son básicos en todas las etapas de la vida, pero existen grupos poblacionales que requieren cuidados especializados. La prevalencia de una cultura patriarcal, unida a la insuficiente oferta de cuidados por parte del estado, hace que buena parte de ellos se realice por mujeres, incapacitándolas de integrarse al trabajo formal.
Estimular los servicios de cuidado desde la política fiscal, en interacción con la política de créditos u otras, tendría un impacto positivo en las mujeres oferentes y demandantes, dado que estas últimas también podrían incorporarse al empleo. Adicionalmente, a ambos grupos, les garantizaría disfrutar del sistema de seguridad social cubano: certificados médicos, licencias incluidas la de maternidad, pensión por jubilación, entre los más significativos.
El Foro sobre equidad fiscal en América Latina propició variadas reflexiones y debates entre los especialistas participantes.
Foto: Ivet González_IPS
Otros estímulos fiscales pueden aplicarse a:
-Personas que por otras razones paguen impuestos (cuentapropistas o personas ya sujetas a pagos pro impuestos personales) y que contraten personal para trabajo doméstico. Existen experiencias de este tipo en países de América Latina, como Argentina (ver Rodríguez e Itriago, 2019). De este modo, se beneficiarían muchas mujeres que realizan esta labor en la informalidad.
-Deducciones fiscales a las empresas o cooperativas que financien servicios de cuidado interno como beneficio a sus trabajadoras y trabajadores, dada la insuficiencia de los servicios que se brindan por parte del estado.
La política fiscal también tiene un potencial por el lado del manejo del gasto público en términos de equidad de género. Si bien alrededor del 50 por ciento del gasto del presupuesto del estado se dedica a gasto social, apremia continuar investigando sobre su efectividad. No es suficiente con brindar servicios gratuitos y de carácter universal lo que ya significa un esfuerzo importante desde el estado, sino que debe velarse por su cobertura real y la calidad con que se brinda. En el caso específico de los cuidados, deben destinarse mayores recursos e iniciativas para su prestación en aras de aumentar la corresponsabilidad del Estado (de conjunto con las familias, el mercado, la comunidad) en esta área y de este modo favorecer a las mujeres que hoy suplen su carestía.
Finalmente, en momentos de “actualización” en un contexto de heterogeneidad social, no solo la política fiscal, sino todas las políticas económicas deben diseñarse con criterios de equidad. (2019).
[1] Rodríguez, Corina y Déborah Itriago (2019): ”¿Tienen los impuestos alguna influencia en las desigualdades entre hombres y mujeres?. Análisis de los códigos tributarios de Guatemala, Honduras, República Dominicana desde una perspectiva de género para hacer de la política tributaria un instrumento que limite las desigualdades entre hombres y mujeres”, agosto, www.oxfam.org
[2] Se refiere a la tasa de actividad económica que se mide como la relación entre la población económicamente activa (ocupados y desocupados) y las personas en edad laboral.
En el amplio programa de recuperación diseñado aún subsisten problemas como los insuficientes niveles de producción de leche –al cierre del 2018 se acopiaron 432 mil toneladas- para satisfacer las demandas de la industria
Un millón 720 mil 700 toneladas de arroz dedicados al consumo de la población se produjeron desde el 2012 hasta el pasado año, lo que significa para el país el ahorro de una cifra superior a los 242 millones de dólares en ese período de tiempo. (Foto: guerrillero.cu).
Por YAIMA PUIG MENESES
Cómo acompañar desde la industria y el desarrollo de diferentes programas el propósito de incrementar la producción de alimentos en el país, continúa siendo un tema constante en la gestión del Gobierno cubano. De ahí que en la tarde del lunes la agenda de trabajo del Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, incluyó el análisis de este asunto, con particular énfasis en las acciones que se han realizado para recuperar la industria láctea y los avances que se constatan en el programa arrocero.
Si bien a finales de la década de los 80 se logró impulsar un amplio desarrollo de la industria láctea en el territorio nacional, las cifras de acopio de leche comenzaron a reducirse significativamente a principios de los años 90, en medio de las complejas circunstancias del Periodo Especial y que llevaron a al deterioro de esa industria, explicó Yanosky Calderín González, viceministro de la Industria Alimentaria.
Años después se inició un programa de recuperación de capacidades a partir del cual se pretende, de manera paulatina, revitalizar la industria láctea, que recibe de las provincias de Camagüey, Sancti Spíritus, Villa Clara y Matanzas aproximadamente el 55% de la leche que se produce en el país.
Las inversiones se encaminan en lo fundamental –detalló el Viceministro del MINAL- a la reposición de equipos de refrigeración, sistemas de generación de vapor y medios de transporte, así como a la recuperación de sistemas de aire comprimido y el montaje de compresores de frío, condensadores evaporativos y bancos de hielo.
De igual manera, han sido reparadas 15 de las 31 líneas de yogurt de soya existentes y se han incrementado las capacidades para la producción de quesos, a lo cual se ha unido la preparación y capacitación del personal que se vincula a la producción de alimentos.
No obstante, en el amplio programa de recuperación diseñado aún subsisten problemas como los insuficientes niveles de producción de leche –al cierre del 2018 se acopiaron 432 mil toneladas- para satisfacer las demandas de la industria.
Entre otras acciones que se impone llevar a cabo, el funcionario mencionó la necesidad de aumentar las capacidades de envasado, en cantidad y surtidos, y aprovechar mejor el suero para la elaboración de diferentes alimentos. Como parte del programa de recuperación, se ha previsto además remodelar el Lácteo de Santa Clara e incluir en otros combinados líneas de producción de mantequilla, de quesos y de helados con envases de diferentes formatos.
El Presidente Díaz-Canel insistió en la necesidad de encadenar esta industria con la producción ganadera, en la cual se debe fomentar una mejor genética e incrementar las variantes de alimento nacional.
Asimismo, instó a seguir estimulando el programa de los maestros queseros y aprovechar las experiencias de diversos productores particulares, como en el caso del queso de cabra, e integrarlos también al quehacer de la economía.
En la jornada de chequeo, donde también estaban presentes el vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa, y el vicepresidente del Consejo de Ministros, Jorge Luis Tapia Fonseca, se actualizaron cuestiones referidas a la producción de alimentos en el Ministerio de la Agricultura que, entre otros aspectos busca hacer frente a los efectos del cambio climático con la siembra de cultivos más resistentes a la sequía como yuca, plátano burro, quimbombó, calabaza y algunas hortalizas que requieren de poca humedad.
Al referirse a la evolución y sostenibilidad del programa arrocero, el titular del sector, Gustavo Rodríguez Rollero, significó que en él participan 14 empresas de 13 provincias del país y el municipio especial Isla de la Juventud y agrupa a 22 mil 218 productores, de los cuales 20 mil 472 pertenecen al sector cooperativo y campesino.
El Programa Arrocero, estrechamente vinculado a la alimentación del pueblo y a la sustitución de importaciones por este concepto, manifiesta un incremento sostenido en los últimos años, aun cuando se requiere continuar la recuperación y modernización de diversas infraestructuras.
A partir de la proyección diseñada, en el año 2023 se deben lograr unas 450 mil toneladas de arroz y para el 2030 se proyectan 600 mil toneladas, lo cual representa el 86% de la demanda nacional que en la actualidad asciende a 700 mil.
Detalló el Ministro de la Agricultura que hasta la fecha se han ejecutado inversiones fundamentalmente en maquinaria agrícola, implementos, las industrias de secado y molinería, y en el transporte. En la actualidad los trabajos de mejora se han extendido a 11 secaderos de arroz; 9 plantas de beneficio, clasificación y tratamiento de semillas; 17 básculas de 80 toneladas para el pesaje; y 14 bases de almacenamiento de arroz cáscara seco con 38 silos.
Un millón 720 mil 700 toneladas de arroz dedicados al consumo de la población se produjeron desde el 2012 hasta el pasado año, que al precio de compra en el mercado mundial aprobado en el Programa de Desarrollo Integral del Arroz representan más de 894 millones de dólares y significa para el país un ahorro de una cifra superior a los 242 millones de dólares en los últimos 7 años.
Cifras, que más allá del indiscutible aporte a la sustitución de importaciones y al desarrollo económico del país, impactan también en la cotidianidad de las familias y respaldan la tan necesaria producción de alimentos de factura nacional, donde se aprovechen al máximo nuestras potencialidades.
El 26 de agosto del
2019 en un extenso comentario sobre los resultados del quinquenio 2013 al 2018,
según los indicadores de las Cuentas Nacionales publicadas por la ONEI señale:
¨La Industria
azucarera decreció en el periodo, a precios corrientes un 44%, y a precios
constantes un 33%. O sea, en términos físicos, la industria azucarera decreció
un tercio en el quinquenio¨.
Más adelante dentro
del mismo comentario escribí:
Lo de la producción
cañera es una vergüenza nacional. Todos los que durante años estuvimos
relacionados muy estrechamente con la producción cañera para producir azúcar,
sabemos que en Cuba hay suficientes tierras de buena calidad con regadío y
también de secano para sembrarlas de caña y que en tres años, como máximo,
estén produciendo caña suficiente para hacer zafras de 3 millones de toneladas
de azúcar. En realidad una caña bien sembrada con regadío, en 18 meses es capaz
de producir 120 mil arrobas por caballería (112 toneladas por hectárea). Es
inconcebible que la industria azucarera haya decrecido un tercio de su
producción del 2013 en el quinquenio, en términos físicos. Es el ejemplo máximo
que con métodos administrativistas y de control desde afuera, sin participación
económica en los resultados, de los cuadros dirigentes y trabajadores, no es
posible en las condiciones actuales, producir ya azúcar en nuestro País. Los
que pensaban lo contrario quizás no necesiten más pruebas.
Hablar de
exportaciones si no somos capaces de producir para exportar al menos tres
millones de toneladas de azúcar al año, nadie creerá en nosotros como
exportadores. Eso eslo que mejor ha
sabido hacer nuestro País como productor y exportador. No es posible que se nos
haya olvidado.
Si se hace todo lo
que hay que hacer, incluido estimular salarialmente a los productores agrícolas
e industriales, con precios estimulantes a los productores privados agrícolas,
e interesar económicamente en los resultados a los directivos agrícolas e
industriales, en moneda nacional, con la exportación, en el 2022 podremos estar
exportando 3 millones de toneladas de azúcar y eso significa producir casi 6
veces lo que se exporto en el 2018. A los precios actuales, 3 millones de
toneladas significan más de mil millones de dólares de exportación. Si se
logran 3 millones para el 2022 se pueden lograr 4 millones para el 2025 y eso
significaría crecer 8 veces con respecto al 2018.
Pero si a la hora
de planificar la producción cañera y azucarera del 2020, se empieza a calcular
que creciendo un 5% e incluso un 10% es un buen crecimiento, no se llegaría a
ese ritmo ni en diez años. Sin embargo, si se planificaran los 3 millones de
toneladas para el 2022, y se tratara de sembrar el grueso de la caña entre el frío de 2019/20 y el resto en la primavera del 2020, aunque se deje un poco
para el frió del 2020, se podría contar con la caña suficiente para producir 3
millones de toneladas para el 2022. No cuento la caña que hoy está en
producción, que por supuesto sería una reserva de cana para los 3 millones de
toneladas.
Pero para lograrlo
no podría ser un Plan burocrático. Habría que concentrar las fuerzas en ese
objetivo y estimular bien a los trabajadores y dirigentes de la producción. No
solo con dinero, también con atención y reconocimiento una vez logrado el
resultado propuesto.
Una breve historia
En 1964, yo era
miembro del Buró provincial del Partido en Matanzas. Un día el compañero Fidel
nos convocó al Buró provincial, al Delegado de la Agricultura y al Presidente
de la JUCEI entonces, que era el equivalente del Gobernador que queremos hoy.
Nos explicó todos los detalles sobre el Plan de producir 10 millones de
toneladas de azúcar para el año 1970. Explico las razones económicas y de
alcance internacional incluso, que convertían en estratégico ese enorme
esfuerzo productivo que el País y la Revolución tendrían que llevar a cabo.
De ahí paso a
explicarnos lo que correspondía a la provincia como tareaa cumplir. Había que sembrar 500 caballerías
de caña. Con regadío y en tierras de Cárdenas y Jovellanos, que ya él había
seleccionado, por las características de no estar sembradas de caña anteriormente, por tener regadío y que entre las dos áreas sumaban las 500 caballerías
que había que sembrar en la temporada de frío y tenerlas sembradas a más tardar
para el 15 de marzo. Que había que hacerles pruebas de PH pues algunas por los
cultivos que tenían anteriormente debían tener acidez. Que se tenía que lograr
alcanzar un rendimiento agrícola de 120 mil arrobas por caballería. Se extendió
en explicaciones agro-técnicas que el dominaba a la perfección.
El Buró del Partido
encargo de la tarea al Jefe del INRA y a tres miembros profesionales del Buró,
uno de los cuales era yo para que le diéramos apoyo político y organizativo a
la Agricultura.
Antes del 15 de
marzo del siguiente añoestaban sembradas las 500 caballerías. El
Comandante verifico el cumplimiento de la tarea. Esas 500 caballerías, que 18
meses después tenían 120 mil arrobas por caballería, 60 millones de arrobas,
jugaron su papel para que la provincia de Matanzas pudiese cumplir su Plan de producir
1 millón de toneladas de azúcar en la Zafra del 70.
26 de Noviembre de
2019
*Joaquín Benavides Rodríguez. Ocupó el cargo de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte
El fondo de tierras de la Empresa Azucarera en Ciego de Ávila es de unas 83 000 ha. Y plantadas solo tienen unas 43 000 ha, alrededor de la mitad. Foto: Pastor Batista. Infografía: Sayli Sosa
Mucho antes del pitazo hay una “molienda” silenciosa, pero no menos estruendosa, que este año expone a las 32 400 hectáreas de caña que serán convertidas en azúcar. De esos granos, todavía sembrados, quisimos contar ahora. Ya el dulzor final nos llevará a nuevos reportajes
Por esos giros empecinados de la historia, la Ilusión alguna vez ha pretendido ser Desengaño, el nombre que antes tuvo esa franja de tierra donde 25 años han sido tiempo suficiente para que Alfredo Oropesa Díaz se resista a volver al pasado… por más que los rendimientos cañeros pretendan quitarle la razón.
Desengañarse lo llevaría, como corresponde, de un extremo a otro, de 276 toneladas por hectárea (t/ha) a 42; números obtenidos en tiempos y condiciones tan diferentes que la comparación solo serviría para recordarle lo que ya sabe de memoria: “cuando a la caña se le hace lo que lleva…”
Pues puede pasar esto: 276 t/ha en una pequeña parcela que sigue siendo el referente nacional porque sigue siendo, hasta hoy, el récord histórico del país. Así lo contaba en 2010 la revista de la Asociación de Técnicos Azucareros de Cuba (ATAC) aludiendo, incluso, a cañas de casi seis metros de altura. “Ilusión convertida en realidad”, lo titulaban entonces, pero otro podría ser el nombre si intentáramos el reporte actual.
“Lo que quedó sin cortar sirvió para hacer historia”, rememora el Presidente de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) Ilusión, mientras narra el contexto de 2008, cuando se obtuvo el récord, y el de 2018, cuando las 42 t/ha pudieran explicarse desde los camiones llegando a Acopio con igual volumen y menos peso, con cañas cortadas en diciembre y potasio (importantísimo para el peso) arribando en junio; enrolladores parados por transformadores, y riego paralizado en dos de sus tres máquinas; cañas que sobrevivieron a la extrema sequía y al ciclón Irma y dan lo poco que les queda ya antes de ser demolidas…
Bastaría la prolijidad de Alfredo para entender la primera acepción de la palabra desengaño, según el Diccionario de la Lengua Española: “conocimiento de la verdad”.
Sin embargo, otros nombres no le hacen honor a la verdad de una provincia que exhibió en su última contienda rendimientos promedios de 41 t/ha. Jorge Montero Cerezo, director de Atención al Productor Agropecuario (APA) en la Empresa Azucarera Ciego de Ávila, admite que son bajísimos y que, bajo sistemas de riego, se rozan apenas las 50 t/ha, mientras otras provincias alcanzan tal cifra en condiciones de secano.
La confirmación llegaría, también, durante el último balance económico, efectuado el pasado mes de octubre, donde se le puso “color” a tal desempeño con medallas de oro (2), plata (1) y bronce (4) a las siete unidades productivas que alcanzaron rendimientos por encima de las 70, 60 y 50 t/ha, respectivamente: apenas siete de las 60 que en Ciego de Ávila se dedican al cultivo de la gramínea; siete, de las 79 que en el país sobrepasan esa meta.
Y si un dato faltaba para tasar con exactitud la “molienda” que enfrenta el sector avileño, que carga sobre sus hombros 21 unidades con rendimientos por debajo de 33 t/ha —y Montero refiere que por debajo de 30 el criterio a considerar es extinción—, ahí está el dato de las que sobreviven: a juzgar por el balance de octubre, solo 17 unidades pudieron distribuir utilidades; al resto… la cuenta, no les da, o les da apretá’.
Esta brigada pertenece a la mejor UBPC de la provincia, Comandante Guevara, y cada hombre, por norma, se lleva 15.00 pesos a casa cada día. Hay quien logra un poquito más. Foto: Nohema Díaz Muñoz
Las culpas excederían con creces los cinco millones de pesos que AzCuba admitió haber pagado al cierre de la pasada zafra por una caña que no era tal. Materia extraña le dicen a eso, a todo lo que llega al basculador del central y no se traduce luego en azúcar. Especies invasoras, hojas, cogollos, tierra, piedras…
Mas antes de que la caña sea entrenudos a las puertas de la industria, habría que “desnudar” primero, mucho de lo que hoy extraña a pocos.
Si esto dicen los que saben…
Entre el ocuje y el roble hay una diferencia que nada tiene que ver con la belleza, y solo uno de los 21 hombres de la brigada integral que surca la caña de la UBPC Comandante Guevara lo sabe con exactitud, porque su guataca es la más ligera. El roble lo cansa menos y al final lo caro le sale barato; una inversión contraria a la que experimenta su UBPC, por más que se haya alzado con el oro de 71 t/ha en el medallero de la caña. Se jactarán frente a otros, aunque contra sí no pueden, y Rodobaldo Marrero Aguiar, el jefe de Producción, lo esboza.
“Eso de que la inversión de la caña se paga a los cuatro cortes y todos los que hagas después ya son ganancia… está siendo cada vez más difícil, sobre todo desde que los autobasculantes empezaron a meterse en el campo. No hay caña de calidad después que esos bichos tan pesados le pasan varias veces por arriba a la cepa, aquí estamos que no queremos ni verlos”, dice en un medio tono que amplifica el presidente de la UBPC, Rigoberto Rodríguez Pérez.
Vea un autobasculante en faenas en los campos del Escambray espirituano
“Aquí dijimos que no entran más, llevamos como cuatro años denunciándolo y no nos hacen caso, y ya esto tiene otro nivel, porque estamos pagándolo muy caro. Nos dijeron que por Matanzas esas carretas tenían otro diseño, que el ancho era otro y las gomas no caían encima de los surcos; sin embargo, las de aquí arrasan y es mucha la caña que botan al descargar en los camiones de noche, a oscuras en medio del campo…”, explica Rigoberto.
Se suponía que esa especie de alzadora con varias toneladas de peso iba a facilitar el trasiego dentro del campo. Se suponía… solo que ahora el trasiego del corte se ha convertido en un problema para el retoño. Campos que antes admitían hasta 10 cortes con rendimientos que lo justificaban, ahora... “¿ahora? No, hija, no, ahora no se puede pensar a largo plazo y pa’ colmo todo se nos encarece cuando vamos a preparar la tierra donde demolimos”.
El “todo” yace en una larguísima lista de productos y servicios que subieron cuando la tonelada de caña ascendió de 150.00 pesos a 175.00. Israel Fardale Díaz, económico de la unidad, la muestra con sus excesos, pues la proporción no fue pareja. Mientras la tonelada de caña aumentó en 25.00 pesos, hubo productos que se multiplicaron por 10, 20, 30…
En un debate de Invasor con la mejor UBPC de la provincia, se expone sin tapujos toda la “maleza” que les impide crecer más. Foto: Nohema Díaz Muñoz
Por esa fecha se reestructuró el sector azucarero y surgió “el APA”, como le llaman todos, que no es otra cosa que una Unidad Empresarial de Base (UEB) de Atención al Productor Agropecuario (APA) que presta servicios a todas las unidades cañeras. Insumos y servicios se dispararon “a tono con el mercado internacional”, y en el surco solo se dispararon las opiniones. La norma diaria de los hombres de la Integral 21 es de 15.00 pesos y casi nadie logra doblarla y llevarse 30.00 pesos a casa. “Pregunta cuánto cobra un chofer de un jefe allí en la APA, ¿dale?”, instiga uno de ellos y todos lo secundan.
Yunier Cruz Romero, jefe del grupo de Caña y Riego de la UEB APA Ecuador, en el municipio de Baraguá, admite algo de la polémica: “La idea está muy bien, porque no hay maquinaria específica para cada cooperativa, pero es cierto que nuestros servicios son carísimos comparado con lo que se genera en las unidades”.
Por eso Rigoberto Rodríguez nunca va a entender semejante distorsión, sobre todo porque creía que la moderna maquinaria abarataría los costos y no que los llevaría a cuenta de lápiz, con márgenes cada vez más estrechos. Y es de ese equilibrio en las finanzas del que se desprenden las posibilidades reales de atender la caña. Y, al menos en la Comandante Guevara, con todo el prestigio que les da su oro, creen que a la vuelta de unos cinco años no quedará unidad cañera en Ciego de Ávila con utilidades. “Nos están exprimiendo”, confiesa el económico Fardale.
Es entonces cuando cumplir lo pactado con la industria se convierte en una camisa de (doble) fuerza, pues las relaciones contractuales con el ingenio establecen que si la unidad no entrega la caña que aseguró entregaría, debe pagarle a la industria el valor de las toneladas dejadas de moler. Así comienzan a pujar lo estimado y lo real. ¿Y quién gana?
Pero la pregunta a Jorge Montero Cerezo, director de Atención al Productor Agropecuario (APA) en la Empresa Azucarera no fue esa, fue más directa:
—¿Se corta caña de la que no debería (el famoso “dejar quedar”) para cumplir con los estimados y con los planes?
—Sí —dice entrecortado, sin renunciar, obviamente, a una explicación que se convierte también en pregunta—. ¿Y qué es peor, parar el central por falta de caña, porque no llegó la que se dijo, o cortar un campo que estaba programado para la campaña venidera?
Desde su punto de vista, y de acuerdo con los análisis que, asegura, se hacen en la Empresa, el “mal menor” de una práctica que no estimulan, le toca al campo. En cambio, la visión en la Comandante Guevara es “demoledora”.
Allí sacan la cuenta de cuánto tendrían que pagarle al central por haberse quedado por debajo del estimado y cuánto dejarían de ganar por cortar una caña que no está en el rendimiento máximo, mas puede aprovecharse un porcentaje.
Con esa diferencia “te tapas” y a la larga, cuando cumples, puedes pagarle la divisa a los trabajadores y no afectar las finanzas de ese año, distribuir utilidades… poder seguir viviendo; de lo contrario, ni presente ni futuro.
En esencia, esas son las operaciones que justifican hipotecar el porvenir, aunque la Comandante Guevara tiene caña para corto y largo plazos. Allí solo debaten los procederes a los que han tenido que acudir alguna vez, presionados por los números y el cumplimiento moral.
Lo ideal, advierten, es respetar la estrategia de corte, y sobre todo, hacer un estimado real, objetivo.
¿Y cómo se estima?, pregunta Invasor a Alexis Martí Iglesia, especialista en la Empresa Azucarera que atiende Programación y Estimado. La respuesta es el deber ser, advierte el entendido, quien adelanta que las bases productivas son la responsables (presidentes, administradores, jefe de Producción, de Maquinaria, técnicos, jefes de Lote…) de llenar una base de datos donde los números responden al potencial de esa variedad, la cepa, los cortes que ya tiene, el riego que recibió…
“Es el consenso el que tiene la palabra”, destaca, mientras ilustra en una extensa lista todas las bases productivas de Ciego de Ávila con sus estimados y reales. “Donde veas las grandes diferencias puede significar que lo hicieron a dedo, detrás de un buró, y después son las cosas… “
Una de esas cosas detectó, hace dos años, unas 1 600 ha que, desde la UEB Primero de Enero, se reportaron en papeles y en la práctica nunca estuvieron sembradas. Mientras “tocaban con la mano” los estimados, descubrieron el fraude y el escándalo fue la confirmación de la imperiosidad de apegarse a la tierra.
Sin embargo, el incumplimiento de la pasada zafra que dejó a esta provincia con unos 30 millones de dólares menos que no entraron por concepto de exportación de azúcar, no se debió a falta de caña o a estimaciones poco objetivas, asegura Alexis. “El problema es que hubo que entregar más caña al central para lograr el azúcar que se necesitaba y ni así fue posible. La caña no rindió lo esperado”.
No obstante, ninguno de los entrevistados habla, en primera instancia, de crecimientos horizontales, aun cuando la Empresa Azucarera reconozca un total de 30 000 ha vacías de las 83 000 ha que tiene en su fondo de tierra y el decrecimiento en sus áreas plantadas de unos 10 000 ha en los últimos cuatro años. La realidad, inobjetable, es que tenemos menos caña y casi ya una Bioeléctrica que necesita más del doble de la que hoy procesa el central Ciro Redondo.
Aunque otra, no menos evidente, como lo atestigua Iván Jiménez Darias, director adjunto de la Empresa Azucarera, es que debemos ir sembrando unas 14 000 ha para irnos recuperando y no hemos podido.
Los datos ofrecidos por el Departamento de Programación y Estimado muestran que las áreas plantadas cada año no alcanzan esas cifras (sin contar el porcentaje de pérdidas, que luego las reduce más) y en la Plenaria de Zafra, efectuada la semana pasada, se ubicaba a Ciego de Ávila entre las tres peores provincias en el acápite de siembra.
Jorge Montero admite que “no podemos sembrar más caña de la que podemos atender”, si bien las estadísticas del Departamento de Recursos Humanos no muestran a un sector con decrecimientos considerables en el último quinquenio. “Nos falta, sí, gente preparada, directivos en la base que sepan y sean líderes”.
Víctor Diéguez Ogando, jefe del Grupo de Riego y Drenaje, lo ilustra: “Regar no es echar agua, y eso es lo que muchos hacen. Obvian, incluso, que los suelos ferralíticos rojos, que son la mayoría, no retienen la humedad y creen que porque llovió no necesitan riego, por solo ponerte un ejemplo”, aclara.
En la actualidad, el 25 por ciento del total de caña posee riego (ya sea con máquina, goteo o enrolladores), y el 70 por ciento se caracteriza como eficiente; de ahí que Víctor no encuentra otra justificación, a no ser “el actuar del hombre”, para entender por qué, bajo semejantes condiciones, los rendimientos promedian las 50 t/ha, y no se acerquen a las 80 o 90 que, dice, deberían tener.
Sucede que, mientras fertilizantes y herbicidas sigan desfasados o ausentes —y la causa nos lleva otra vez a serias restricciones financieras— se hará muy difícil tasar el peso que corresponde a cada golpe que recibe la gramínea, pues se le propinan desde varios lados.
Los sistemas de riego se hacen incompatibles, tornillos de viejas máquinas no sirven a las nuevas y se dificultan las reparaciones. Foto: Nohema Díaz Muñoz
Durante el recorrido de Invasor por varias unidades, confirmamos lo que ya nos habían adelantado en la Empresa Azucarera. Muchos fertilizantes se aplicaron tarde o no se aplicaron porque no entraron. Ni siquiera Alexander de la Peña Rodríguez, el productor de más alto rendimiento del país en la pasada zafra, pudo confirmarnos en su finca de Baraguá que tiene “el paquete necesario” para esta contienda. Su cúspide “peligra” ahora.
Fuimos testigos de cómo en la UBPC Miguel Fadraga Hernández se batían con la ausencia de transformadores para poner en marcha sus máquinas de riego, o con qué ironía José Domínguez Bernal, en la Cooperativa de Crédito y Servicios (CCS) Carlos Rodríguez Careaga, nos pedía dos tardes, al menos, con el fin de ver si el tiempo le alcanzaba a decir todo lo mal que andaba por allá la caña. Nos sorprendíamos en la CCS Protesta de Baraguá, la mayor de las cañeras, por las plantaciones programadas para cortar en diciembre y cortadas definitivamente en abril, “¿estrategia?”, se preguntaban allí.
El rosario de opiniones emitidas en el balance económico de octubre —conforme al acta a la que este semanario tuvo acceso— exponía, asimismo, no pocas incongruencias que se sumaban al atraso considerable de la siembra que ya padecíamos antes de que la escasez de combustible frenara tal propósito.
Y si bien los directivos aseguran que desde hace tres años se ha mejorado la maquinaria de cultivo y siembra, hasta ahora todo indica que son los hombres quienes siguen cosechándoles los mayores escollos a la caña, y esa materia (humana) le es tan inherente que ya ni extraña. Se muele con ella. ( Tomado del Invasor)