Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 30 de octubre de 2016

Cuba. Lineamientos de la política económica y social, periodo 2016-2021. VI. POLÍTICA SOCIAL

VI. POLÍTICA SOCIAL 

LINEAMIENTOS GENERALES 

113. Impulsar el desarrollo integral y pleno de los seres humanos. Continuar consolidando las conquistas de la Revolución, tales como el acceso a la atención médica, la educación, la cultura, el deporte, la recreación, la justicia, la tranquilidad ciudadana, la seguridad social y la protección mediante la Asistencia Social a las personas que lo necesiten. Promover y reafirmar la adopción de los valores, prácticas y actitudes que deben distinguir a nuestra sociedad. 

114. Aunar los esfuerzos de las instituciones educativas, culturales, organizaciones políticas, de masas, las formas asociativas sin ánimo de lucro y de los medios de comunicación masiva, en todas sus expresiones y de aquellos factores que influyen en la comunidad y en la familia, para cultivar en la sociedad el conocimiento de nuestra historia, cultura e identidad, y al propio tiempo la capacidad para asumir una posición crítica y descolonizada ante los productos de la industria cultural hegemónica capitalista. 

115. Dar continuidad al perfeccionamiento de la educación, la salud, la cultura y el deporte, para lo cual resulta imprescindible reducir o eliminar gastos excesivos en la esfera social, así como generar nuevas fuentes de ingreso y evaluar todas las actividades que puedan pasar del sector presupuestado al sistema empresarial. 

DINÁMICA DEMOGRÁFICA 

116. Garantizar la implantación gradual de la política para atender los elevados niveles de envejecimiento de la población. 

Estimular la fecundidad con el fin de acercarse al remplazo poblacional en una perspectiva mediata. Continuar estudiando este tema con integralidad. 

EDUCACIÓN 

117. Continuar avanzando en la elevación de la calidad y el rigor del proceso docente-educativo, así como en el fortalecimiento del papel del profesor frente al alumno; incrementar la eficiencia del ciclo escolar, jerarquizar la superación permanente, el enaltecimiento y atención del personal docente, el mejoramiento de las condiciones de trabajo y el perfecciona-miento del papel de la familia en la educación de niños, adolescentes y jóvenes. 

118. Formar con calidad y rigor el personal docente que se precisa en cada provincia y municipio para dar respuesta a las necesidades de los centros educativos de los diferentes niveles de enseñanza. 

119. Avanzar en la informatización del sistema de educación. Desarrollar los servicios en el uso de la red telemática y la tecnología educativa de forma racional, así como la generación de contenidos digitales y audiovisuales. 

120. Ajustar la capacidad de la red escolar y el personal docente en la educación primaria, y ampliar las capacidades de los círculos infantiles en correspondencia con el desarrollo económico, sociodemográfico y los lugares de residencia. Brindar especial atención al Plan Turquino. 

121. Lograr que las matrículas en las diferentes especialidades y carreras estén en correspondencia con el desarrollo de la economía y la sociedad, incrementar la matrícula en carreras agropecuarias, pedagógicas, tecnológicas y de ciencias básicas afines. Garantizar de conjunto con las entidades de la producción y los servicios, las organizaciones políticas, estudiantiles y de masas y con la participación de la familia, la formación vocacional y orientación profesional, desde la primaria. Continuar potenciando el reconocimiento a la labor de los técnicos medios y obreros calificados. 

122. Consolidar el cumplimiento de la responsabilidad de los organismos, entidades, consejos de la administración y otros actores económicos, en la formación y desarrollo de la fuerza de trabajo calificada. Actualizar los programas de formación e investigación de las universidades en función de las necesidades del desarrollo, la actualización del Modelo Económico y Social y de las nuevas tecnologías. 

SALUD 

123. Elevar la calidad del servicio que se brinda, el cumplimiento de la ética médica, lograr la satisfacción de la población, así como el mejoramiento de las condiciones de trabajo y la atención al personal de la salud. Garantizar la utilización eficiente de los recursos, el ahorro y la eliminación de gastos innecesarios. 

124. Fortalecer las acciones de salud con la participación intersectorial y comunitaria en la promoción y prevención para el mejoramiento del estilo de vida, que contribuyan a incrementar los niveles de salud de la población. 

125. Garantizar la sostenibilidad de las acciones interdisciplinarias, sectoriales, intersectoriales y comunitarias dirigidas al mejoramiento de las condiciones higiénico-epidemiológicas que determinan las enfermedades transmisibles que más impactan en el cuadro de salud, y afectan el medio ambiente, con énfasis en las enfermedades de transmisión hídrica, por alimentos y por vectores. 

126. Dar continuidad al proceso de reorganización, compactación y regionalización de los servicios de salud, con la calidad necesaria, incluyendo la atención de urgencias y el transporte sanitario, a partir de las necesidades de cada provincia y municipio. Garantizar que el propio Sistema de Salud facilite que cada paciente reciba la atención correspondiente. 

127. Consolidar la enseñanza y el empleo del método clínico y epidemiológico y el estudio del entorno social en el abordaje de los problemas de salud de la población, de manera que contribuyan al uso racional y eficiente de los recursos para el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades. 

128. Consolidar la implantación del Programa Nacional de Medicamentos y la eficiencia de los servicios farmacéuticos. 

129. Asegurar el cumplimiento del Plan de Acciones para garantizar el desarrollo y consolidación de la Medicina Natural y Tradicional. 

130. Garantizar la formación, desarrollo y estabilidad de los especialistas médicos para dar respuesta a las necesidades del país, incluido el desarrollo de la atención de pacientes extranjeros en Cuba, y a las que se generen por los compromisos internacionales. 

DEPORTES 

131. Priorizar el perfeccionamiento integral del sistema deportivo cubano, atemperado a las condiciones tanto nacionales como internacionales. Continuar promoviendo el desarrollo de la cultura física y lograr la práctica masiva del deporte que contribuya a elevar la calidad de vida de la población, teniendo a la escuela como eslabón fundamental. Mantener resulta-dos satisfactorios en los eventos internacionales. 

132. Elevar la calidad y el rigor en la formación de atletas y docentes, desde la escuela-combinado deportivo y centro de alto rendimiento; desarrollar la participación de estos en eventos en el país y en el exterior en todas las categorías; sustentar su preparación en la educación en valores y en los avances de la ciencia y la innovación tecnológica. Continuar mejoran-do la infraestructura de la red de instalaciones deportivas. 

CULTURA 

133. Fortalecer el papel de la cultura en los nuevos escenarios a partir de continuar fomentando la defensa de la identidad, así como la creación artística y literaria y la capacidad para apreciar el arte: promover la lectura, enriquecer la vida cultural de la población y potenciar el trabajo comunitario, como vías para satisfacer las necesidades espirituales y defender los valores de nuestro socialismo. 

134. Garantizar la defensa del patrimonio cultural, material e inmaterial de la nación cubana. 

135. Continuar elevando la calidad y rigor de la enseñanza artística profesional, a partir del mejoramiento de las condiciones de las instituciones educacionales y la elevación de la preparación del personal docente. 

136. Implantar la política sobre la transformación del cine cubano y el Icaic encaminada a fomentar la creación cinematográfica y audiovisual. 

SEGURIDAD SOCIAL 

137. Disminuir la participación relativa del Presupuesto del Estado en el financiamiento de la seguridad social, la que continuará creciendo a partir del incremento del número de personas jubiladas, por lo que es necesario seguir extendiendo la contribución de los trabajadores del sector estatal y la aplicación de regímenes especiales de contribución en el sector no estatal. 

138. Garantizar que la protección de la asistencia social la reciban las personas que realmente la necesitan, estén impedidas para el trabajo y no cuenten con familiares que brinden apoyo. Continuar consolidando y perfeccionando el Sistema de Prevención, Asistencia y Trabajo Social. 

EMPLEO Y SALARIO 

139. Rescatar el papel del trabajo y los ingresos que por él se obtienen como vía principal para generar productos y servicios de calidad e incremento de la producción y la productividad, y lograr la satisfacción de las necesidades fundamentales de los trabajadores y su familia. 

140. Favorecer la incorporación al empleo de las personas en condiciones de trabajar, como forma de contribuir a los fines de la sociedad y a la satisfacción de sus necesidades. 

141. Ampliar el trabajo en el sector no estatal, como una alternativa más de empleo, en dependencia de las nuevas formas organizativas de la producción y los servicios que se establezcan. 

142. El incremento de los ingresos en el sector empresarial será según la creación de la riqueza y las posibilidades económico-financieras de las empresas, promoviendo la evaluación sistemática de sus resultados de conjunto con el movimiento sindical. En el presupuestado se hará gradualmente, en correspondencia con las prioridades que se establezcan y las posibilidades de la economía. 

143. Proyectar la formación de fuerza de trabajo calificada en correspondencia con el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social, a mediano y largo plazos. 

GRATUIDADES Y SUBSIDIOS 

144. Continuar, en correspondencia con la situación económica del país y los ingresos de las personas, el proceso de eliminación gradual de gratuidades indebidas y subsidios excesivos bajo el principio de subsidiar a las personas necesitadas y no productos. 

145. Dar continuidad a la eliminación ordenada y gradual de los productos de la libreta de abastecimiento, como forma de distribución normada, igualitaria y a precios subsidiados. 

146. Mantener la alimentación que se brinda en la esfera de los servicios sociales, dando prioridad a las instituciones de salud y centros educacionales que lo requieran. Perfeccionar las vías para proteger a la población vulnerable o de riesgo en la alimentación. 

Continuará

sábado, 29 de octubre de 2016

Para salir del callejón salarial


‘Obamacare’ tropieza con un bache

Las últimas noticias sobre el sistema sanitario son malas pero en absoluto son catastróficas
Manifestación en Washington a favor de la reforma sanitaria de Obama GETTY STEPHEN BOITANO


Para los defensores de la reforma sanitaria, la historia de la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible, también llamada Obamacare, ha sido una auténtica montaña rusa.

Primero, el drama legislativo, con una reforma al borde del fracaso hasta el mismísimo momento de su aprobación. Luego, el caos inicial de la web, seguido de noticias increíblemente buenas sobre el número de registros y los costes. Ahora, la reforma ha tropezado con un bache: tras varios años en los que han estado muy por debajo de las predicciones, las primas de los planes sanitarios cubiertos se han disparado más de un 20%.¿Hasta qué punto es malo el panorama?Quienes se han pasado todo el tiempo diciendo que la reforma no funcionaría, y se han equivocado una y otra vez, exigen que se les dé la razón. Pero se equivocan de nuevo. La mala noticia es real. Pero también lo son los logros de la reforma, que no desaparecerán aunque no se haga nada por resolver los problemas que están surgiendo. Y, desde un punto de vista técnico, e incluso político, son problemas bastante fáciles de arreglar.

La reforma sanitaria tenía dos grandes objetivos: asegurar a quienes no tienen seguro y frenar el aumento generalizado del coste de la asistencia sanitaria (“doblar la curva”, en la jerga de los expertos). Por supuesto, el porcentaje de estadounidenses sin seguro médico se ha reducido hasta ser más bajo que nunca, al tiempo que el aumento del coste ha caído en picado: desde que el Congreso aprobó la ley, el precio de los seguros privados ha subido a menos de la mitad del ritmo al que subió durante la última década, y los costes de Medicare han subido a menos de un quinto del ritmo anterior.

Pero si los costes sanitarios pintan bien, ¿a qué se debe el repunte de las primas? Solo afecta a un elemento del sistema sanitario: los “intercambios”, los mercados de seguros que creó Obamacare para quienes no están cubiertos ni por sus empresas ni por los programas gubernamentales, principalmente Medicare y Medicaid.

En teoría, el funcionamiento de los intercambios se basa en que tanto las personas sanas como las menos sanas se registren, de modo que las aseguradoras cuenten con una buena combinación de riesgo que les permita ofrecer pólizas a precios razonables. Se daba por hecho que la participación sería amplia porque la ley exige que todo el mundo esté asegurado —la “obligación”—, bajo pena de multa. Supuestamente, contratar un seguro seguiría siendo asequible porque la ley ofrece subvenciones a las familias con ingresos medios y bajos, lo que garantiza que los costes no suban demasiado en relación con los ingresos.

Muchas aseguradoras entraron en el mercado con la creencia de que el sistema funcionaría según lo anunciado. Después de todo, sistemas conceptualmente similares ya funcionan en otros países, como Suiza; Massachusetts tiene un sistema parecido desde 2006 (motivo por el que algunos lo llamamos ObamaRomneycare); e incluso ahora sigue funcionando bien en California, donde el programa se ha gestionado correctamente.

Sin embargo, en muchos Estados no se registró un número suficiente de personas, y ahora, las aseguradoras se están retirando o están subiendo las primas, en respuesta al desequilibrio en cuanto al riesgo. Como hasta ahora las primas eran muy inferiores a lo previsto, con esto solo vuelven al nivel esperado. Pero es evidente que no son buenas noticias.

Si están cubiertas por un seguro de su empresa, por Medicare o por Medicaid, no les afecta. Aunque contraten una póliza en los “intercambios”, están protegidas si sus ingresos son lo bastante bajos —97.200 dólares para una familia de cuatro miembros— para poder optar a una subvención. De modo que hablamos de una fracción de una fracción de la población (que, aun así, podría abarcar a varios millones de personas). Ah, y tengan en cuenta que muchos de los afectados por el repunte de las primas ya tenían antes problemas de salud, y que sin Obamacare no tendrían ninguna cobertura en absoluto.

Aunque los efectos directos de la subida de este año no sean tan grandes, ¿podría significar que Obamacare esté a punto de fracasar? No. La mayoría de las personas que participan en los intercambios recibe subvenciones, lo que significa que el repunte de las primas no las llevará a abandonar el sistema; quienes hablan de una “espiral mortal” no han hecho los deberes. De modo que la noticia es mala, pero su malignidad es limitada. Aun así, los artífices del Obamacare esperaban crear un sistema que, con el tiempo, cubriese a casi todo el mundo.

¿Se pueden resolver los problemas actuales?

Desde el punto de vista técnico, no cabe duda de que la respuesta es que sí. Insistir en la obligatoriedad; ampliar las subvenciones; cerrar las lagunas legales que han permitido a algunas aseguradoras saltarse los intercambios; adoptar una actitud más activa a la hora de establecer normas y llegar a las familias para que sean conscientes de las opciones que tienen. Algunos Estados lo están haciendo mucho mejor que otros, y no resultaría muy caro extender las prácticas más efectivas al conjunto de la nación.

El problema es que el Congreso tendría que votar a favor de ese gasto. De modo que, a menos que los demócratas consigan hacerse con la Cámara de Representantes (algo improbable) o los republicanos estén dispuestos a cooperar por el bien del interés general (aún más improbable), esa solución sencilla que salta a la vista tendrá que esperar algún tiempo.

En resumen, ¿son decepcionantes las últimas noticias sanitarias? Sí. ¿Son catastróficas? En absoluto.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.

© The New York Times Company, 2016. Traducción de News Clips.

Poblados de la Ciénaga de Zapata despiertan con el turismo

Situada al sur de la provincia de Matanzas, la zona protegida abarca más de 4.300 kilómetros cuadrados.

La Ciénaga de Zapata es un lugar muy demandado por el turismo ecológico a nivel internacional.
La Ciénaga de Zapata es un lugar muy demandado por el turismo ecológico a nivel internacional. Foto: Jorge Luis Baños/ IPS
CIÉNAGA DE ZAPATA, Cuba, 26 oct.- Tras media vida como empleada de un banco, Teresa decidió trabajar por cuenta propia desde hace cuatro años. Hoy confiesa que nunca pensó que le iría tan bien alquilando habitaciones a turistas extranjeros en la Ciénaga de Zapata, antes considerado el lugar más pobre de Cuba.
La familia de esta emprendedora administra dos casas con tres y cuatro habitaciones respectivamente, además de un restaurante en cada una, en este municipio de la occidental provincia de Matanzas.
Teresa integra el creciente grupo de privados, en este asentamiento de 9.000 habitantes, que brindan servicios de alojamiento en 235 casas con 700 capacidades y de gastronomía con 22 restaurantes.
El mayor humedal del Caribe insular, la Ciénaga de Zapata se ha convertido en un sitio de interés turístico.
El mayor humedal del Caribe insular, la Ciénaga de Zapata, prospera como sitio de interés turístico.Foto: Jorge Luis Baños/ IPS
“Vivo en un lugar llamado Caletón, frente a la Bahía de Cochinos. En mi casa hice una buena cerca, muy bonita. En el barrio todo el mundo ha ganado dinero gracias al turismo y ha mejorado su fachada”, comenta a la Redacción IPS Cuba.
“Aquí el entorno cambió en los últimos cuatro años, porque antes había pocas casas particulares de renta. Hoy el turismo le da vida al pueblo. Por esa causa, protegemos más la naturaleza, las plantas, limpiamos las playas y evitamos que se eche basura”, agrega.
A su juicio, al turismo que visita la zona le interesa la naturaleza y la tranquilidad.
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                                  Zona verde
  La Ciénaga de Zapata está situada en la parte sur de   la provincia de Matanzas y abarca más de 4.300 kilómetros cuadrados, incluyendo la Península de Zapata y una extensa área al este de la Bahía de Cochinos.
  Declarada Reserva de la Biosfera en 2000, es el mayor humedal de la región del Caribe insular, que se mantiene como un área relativamente poco modificada por el hombre.
  Considerada una de las áreas boscosas más importantes de Cuba, la ciénaga alberga 78 especies de plantas endémicas del país y seis propias, así como numerosas especies de la fauna entre las que sobresalen cocodrilos, aves y el manjuarí (pez fósil).
  Es el mayor reservorio de aves migratorias de Cuba. Unas 65 especies, principalmente procedentes de América del Norte, utilizan la zona como su lugar de invernadero.
“Organizamos visitas por la ciénaga, hay senderos para observación de aves y museos. Toda nuestra costa es muy bella y los fondos marinos son excepcionales”, amplía.
Como Teresa, otros pobladores dejaron su empleo estatal para dedicarse a la actividad privada, que ha experimentado un crecimiento sostenido al amparo de la apertura económica del gobierno de Raúl Castro.
Roger Cabrera, graduado de la Escuela de Hotelería y Turismo de Playa Girón, trabajó 20 años en el sector, de ellos, cinco en el balneario internacional de Varadero, el principal polo turístico del país.
“Mi esposa y yo trabajábamos en el turismo. Un día decidimos que uno de los dos debía dedicarse al arrendamiento. Ella se mantuvo en la Laguna del Tesoro y yo alquilo dos habitaciones. Pensamos llegar a cuatro en el futuro”, cuenta este hombre con certificaciones de cajero, cantinero y dependiente.
“Me ha ido bastante bien porque tenemos en casa experiencia en el turismo y hablamos varios idiomas (francés, alemán e inglés), algo muy importante para la primera comunicación con el cliente”, relata.
Cabrera, que también es delegado (concejal) de su localidad, apunta: “los trabajadores por cuenta propia estamos haciendo un aporte en belleza, el turismo que nos visita no debe llevarse una mala imagen del país”.
Cuenta que, en su circunscripción, había un vertedero “que acababa con la calidad del producto, pero con el apoyo de la población y otros delegados del consejo popular de Playa Larga, logramos limpiar una laguna con gran riqueza de flora y fauna para el beneficio de todos”.
En la Ciénaga de Zapata, comenta, la afluencia de turistas ha subido mucho, al punto que apenas viven etapas de tiempo muerto.
Para el también arrendatario Lázaro Mesa, hoy el territorio es un lugar muy demandado por el turismo ecológico a nivel internacional.
“Formamos parte de un Parque Nacional, somos Patrimonio de la Humanidad, sitio RAMSAR, Reserva de la Biosfera. Es un privilegio vivir aquí, por eso defendemos el principio de hacer negocios de manera que evitemos su deterioro y permanezcan sus valores en el tiempo”, remarca.
“No podemos permitir que nos dejen sin aves endémicas, sin el hábitat de las especies migratorias que nos visitan, se acabe el cocodrilo, la jicotea, el manjuarí y la biajaca, ni se deterioren nuestros fondos marinos, que es lo que vienen a ver los turistas”, sostiene. (2016)

viernes, 28 de octubre de 2016

La Conceptualización del Modelo: Análisis de sus características y perspectivas (I)



I
A lo largo del desarrollo de la Revolución cubana, han sido varios los documentos en los que se han plasmado conceptualmente las características del proceso de transición al socialismo en nuestro país, por lo que resulta de utilidad que las transformaciones actuales se analicen en el contexto de su perspectiva histórica.
En efecto, ya en el I Congreso del PCC, celebrado en 1975, se aprobó la “Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba”[1]. En este documento se recogía la fundamentación, el carácter y la obra de la Revolución en su primera parte y en una segunda sección se desarrollaban los principios y objetivos programáticos de la misma.
Entre los aspectos a destacar de ese documento, que enmarcaba la sociedad cubana de entonces transitando por un período de construcción socialista, se afirmaba: “La construcción del socialismo significa: superar todo tipo de propiedad privada sobre los medios de producción en la economía social y, con ello, la formación de un sistema único de economía en el que solo existan formas sociales colectivas de propiedad sobre los medios de producción… (…) Representa alcanzar la victoria total y definitiva sobre las antiguas clases explotadoras.” Esto suponía que junto a la creación de la base técnico material del socialismo se produjera “…el desarrollo y ampliación de las relaciones de producción socialista hasta hacerlas únicas, lo que conduce, a través de la estricta observancia del principio de voluntariedad, a la gradual sustitución de la pequeña propiedad campesina por la propiedad cooperativa o a su incorporación paulatina a la propiedad de todo el pueblo.”[2]
Se concebía así una sociedad donde no había espacio para la propiedad privada –tampoco un lugar destacable para la propiedad cooperativa- y donde se aspiraba a la preponderancia absoluta de la propiedad de todo el pueblo, entendida como propiedad estatal. Todo ello se suponía transcurriera en un período de tiempo relativamente breve y sin mayores contradicciones.
Posteriormente, en el III Congreso del PCC, celebrado en 1986, se aprobó el “Programa del Partido Comunista de Cuba”.[3] Este documento también tenía una primera parte dedicada al recuento histórico, el carácter y la obra de la Revolución, mientras que una segunda parte destacaba los objetivos y tareas del PCC para culminar la construcción del socialismo.
En la fase correspondiente a la construcción del socialismo se planteaba: “…superar todo tipo de propiedad privada sobre los medios de producción en la economía social y, con ello, la formación de un sistema único de economía en el que solo existan dos formas de propiedad social sobre los medios fundamentales de producción: la estatal y la cooperativa;…”[4] Por otro lado, en la cuestión central del desarrollo económico en los próximos años se subrayaba que: “…no consiste en cuanto crecer, sino en que crecer y cómo crecer…”, enfatizándose en la industrialización y en la profundización de la integración socialista.[5]
Se podían observar muchas similitudes entre este documento y la Plataforma aprobada en 1975, aunque se abría un espacio a la propiedad cooperativa y se enfatizaba que la propiedad social sería preponderante –específicamente- sobre los medios fundamentales de producción.
La vigencia de este último documento se vio limitada por la crisis del Período especial y por las valoraciones que produjo del Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias negativas que se inició en 1986, proceso donde se evaluaron críticamente los errores cometidos en la introducción –entre 1975 y 1985- de una política basada en el cálculo económico, la que tomaba muchos elementos del modelo soviético de gestión vigente entonces.
De tal modo, en el IV Congreso del PCC, celebrado en 1991 se acordó que: “…el Programa no se corresponde cabalmente con los conceptos desarrollados en el proceso de rectificación de errores y tendencias negativas, a partir del 19 de abril de 1986, ya en parte señalados meses antes en el Informe Central al III Congreso.” Y más adelante se concluía “…el IV Congreso del Partido (…) Declara que el programa aprobado por el III Congreso no se ajusta a la realidad actual.”[6]
Durante los años del Período especial –que se inicia el 29 de agosto de 1990- el país debió concentrarse en una estrategia dirigida a resistir el impacto de la crisis al menor costo social posible, al tiempo que la economía cubana se reinsertaba en la economía mundial bajo las nuevas condiciones que suponían la desaparición del socialismo en Europa. En esa situación no sería posible la elaboración de nuevos documentos con el objetivo de examinar conceptualmente la experiencia de la Revolución cubana, aunque sí se elaboró lo que pudiera calificarse como una política de resistencia y sobrevivencia, expresada en los documentos del IV Congreso del PCC de 1991 y en el V Congreso de 1997[7], así como en numerosos discursos del Comandante en Jefe Fidel Castro.
Superados los momentos más críticos del Período especial y tomando en cuenta la necesidad de enfrentar sus secuelas, nuevos conceptos sobre la construcción socialista se elaborarían en los años 2000, bajo las premisas del proceso de lucha ideológica y rediseño de las políticas económicas y sociales que se impulsaron bajo la llamada Batalla de Ideas entre 1999 y 2006. Esa experiencia se expuso en el discurso del Comandante en Jefe Fidel Castro del 5 de diciembre de 2004, donde –en esencia- se abogaba por una gestión estatal liberada de métodos burocráticos y se buscaban soluciones a agudos problemas políticos y sociales por métodos expeditos.[8]
Sin embargo, serios problemas estructurales permanecían sin solución, imposibilitando un crecimiento sostenible que asegurara el desarrollo. Esto se puso dramáticamente de manifiesto cuando la situación económica del país se agravó notablemente bajo el impacto de la crisis en 2008, lo cual llevó a que se analizara por el gobierno cubano la necesidad de emprender cambios sistémicos más profundos en la economía para estabilizar el crecimiento y asegurar el desarrollo del país.
De este modo, la decisión de realizar una transformación esencial de la política económica y social del país se hizo pública por el presidente Raúl Castro en su discurso del 1º de agosto del 2009 ante la Asamblea Nacional al señalar que “…se trata de definir con la más amplia participación popular la sociedad socialista que aspiramos y podemos construir en las condiciones actuales y futuras de Cuba, el modelo económico que regirá la vida de la nación en beneficio de nuestros compatriotas y asegurar la irreversibilidad del régimen sociopolítico del país, única garantía para su verdadera independencia.”[9]
Se iniciaría entonces una nueva etapa en la estrategia de desarrollo y la política económica de la Revolución cubana.

II

Luego de una amplia discusión popular,[10] los Lineamientos[11] aprobados en abril de 2011 por el VI Congreso del PCC implicaron un grupo de transformaciones fundamentales en la política económica y social del país dirigidas a superar las limitaciones impuestas por el Periodo especial y también aquellas asociadas al modelo económico cubano vigente durante los primeros 30 años de la Revolución.
Aún cuando la elaboración de los Lineamientos no estuvo precedida de una conceptualización formalizada en un documento, de hecho en los mismos se expresó implícitamente un cambio conceptual importante a nivel de la estrategia económica para esta nueva etapa. Se pasó así de una estrategia de resistencia frente a la crisis y reinserción en las nuevas realidades económicas, que primó desde 1990, a otra de mayor complejidad, que se caracterizaría por la creación de condiciones para un desarrollo sostenible a mediano plazo.
De este modo, en la formulación de los Lineamientos se subrayó la necesidad de actualizar el modelo socialista, y los mismos llevaron implícitamente a la introducción de un grupo de tesis que incluían una interpretación novedosa o diferente de algunos principios que se venían aplicando en la construcción del socialismo en Cuba, tomando en cuenta la experiencia acumulada a lo largo de 50 años de Revolución.
En los Lineamientos se reconoció en primer lugar, un mayor espacio a las relaciones monetario-mercantiles y a la propiedad no estatal en el sistema de dirección de la economía, en el que –no obstante- predominaría la planificación.
Esta decisión dio cuenta de una realidad objetiva y superaba consideraciones anteriores sobre la preponderancia de una sola forma de propiedad social, tomando en consideración el insuficiente nivel de desarrollo que había alcanzado el país y la imposibilidad de que una gestión de la economía socialmente más eficiente transcurriera con un elevado nivel de centralización y únicamente bajo la propiedad estatal.[12] Por otro lado, se precisaba concentrar los esfuerzos del sector público en la promoción de los sectores donde se encuentra el mayor potencial de desarrollo económico y donde se concentran los medios fundamentales de producción.
No obstante se correrían riesgos, ya que aunque eran explícitos los propósitos de no desarrollar un modelo capitalista, debían adoptarse medidas efectivas que permitieran reconocer y neutralizar las negativas consecuencias del mercado en una economía socialista.
En segundo lugar, se reitero el papel fundamental de la propiedad estatal como el elemento motriz fundamental del desarrollo, al tiempo que se definió un nuevo espacio para la gestión de la propiedad privada, la cooperativa y la propiedad mixta, aunque los límites de la propiedad no estatal se precisarían posteriormente de forma gradual.
En tercer lugar, se promovió la separación entre las funciones estatales y empresariales, unido a la descentralización de la gestión económica de las entidades públicas a favor de las empresas y territorios, asegurando la participación de los trabajadores en la misma.[13]
Por último, en las transformaciones previstas se otorgo un mayor peso al consumo personal en los mecanismos de estimulación, en tanto que se racionalizaba el consumo social, especialmente en lo referido a los subsidios generalizados y las gratuidades indebidas, asegurando –al mismo tiempo- la equidad y la solidaridad social, proceso que ha probado ser de elevada complejidad.[14]
A partir del análisis de la situación económica del país y de las premisas conceptuales implícitas en los cambios a proponer, los Lineamientos definieron las soluciones a alcanzar a corto plazo como aquellas encaminadas a resolver el déficit de la balanza de pagos, la eficiencia económica, la motivación por el trabajo y la distribución del ingreso, así como la creación de condiciones estructurales y productivas para el desarrollo.
A más largo plazo las soluciones deberían comprender una alta autosuficiencia alimentaria y energética, un uso eficiente del potencial humano, una elevada competitividad en las producciones tradicionales y el desarrollo de nuevas producciones de alto valor agregado.[15]
En síntesis, la lógica esencial para el avance económico y social del país a corto/mediano plazo suponía reducir hasta eliminar el déficit financiero externo –en primer lugar mediante la renegociación y pago de la deuda externa-, como elemento clave para incrementar la inversión extranjera directa, a un nivel tal que permitiera aumentar aceleradamente la productividad del trabajo y con ello crear las condiciones indispensables para incrementar la retribución al trabajo y los ingresos de la población, con vistas a elevar su nivel de vida, todo ello conjugado con la necesaria formación de valores éticos y políticos en los ciudadanos.
Transformaciones de esta naturaleza demandaban necesariamente un periodo de tiempo largo, aunque en no pocos casos, esta premisa no se tuvo en cuenta adecuadamente en las proyecciones de los Lineamientos para el periodo 2011-2016. Probablemente ello se debió en parte a la presión para encontrar soluciones más rápidas a problemas presentes durante muchos años por diversas circunstancias y también por errores de apreciación en los procesos de planificación.
El nivel de ejecución de los Lineamientos aprobados en 2011 arrojo hasta abril de este año un cumplimiento del 21% de los 313 previstos, con un 77% en proceso de ejecución y un 2% que no se han ejecutado.[16]
Los mayores avances se alcanzaron en la reducción del desbalance financiero externo y en la creación de condiciones jurídicas y organizativas favorables para la aplicación de la política fiscal y la referida al tratamiento de la inversión extranjera, así como en el reconocimiento al papel que puede jugar la propiedad privada y cooperativa en el desarrollo de la sociedad. También se inicio el proceso de reestructuración del sector empresarial estatal en su primera etapa y se redujo el subempleo en las empresas públicas. No obstante, dificultades de diversa naturaleza provocaron que el crecimiento logrado entre 2009 y 2015 solo alcanzara un 2,8% promedio anual.
En el ámbito de las relaciones sociales, se produjo un cambio sustancial en la política migratoria del país mediante una nueva legislación más flexible aprobada en 2013, mientras que se mantuvieron los indicadores alcanzados en los servicios de salud y educación, aunque también se enfrentaron dificultades. Tampoco se pudo neutralizar el impacto negativo de diversas medidas, lo que conllevo a un aumento en la desigualdad en la distribución del ingreso, una reducción de la cobertura de la asistencia social y a una disminución en el ritmo de solución del déficit habitacional y del transporte de pasajeros.
En el Informe Central al VII Congreso del PCC, celebrado en abril de este año el presidente Raúl Castro destaco como problemas en la implementación de los Lineamientos la no valoración de los niveles de riesgo, así como de los costos y beneficios de determinadas medidas y alerto sobre la necesidad de rectificar cuando los efectos no son los deseados, entre los aspectos de mayor importancia.[17]

Notas

[1] PCC (1976) “Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba. Tesis y Resolución” Departamento de Orientación Revolucionaria del CC del PCC, La Habana, 1976.
[2] Ibid. pp. 58 y 59.
[3] PCC (1986) “Programa del Partido Comunista de Cuba” Editora Política, La Habana, 1986.
[4] Ibid. p. 75.
[5] Ibid. p. 79.
[6] PCC (1992) “IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Discursos y documentos” Editora Política, La Habana, 1992 (pp. 127 y 137).
[7] Ver PCC (1997).
[8] Ver Castro (2004)
[9] Ver de Raúl Castro (2015)
[10] Producto de esta discusión se modifico el 68% de los lineamientos contenidos en el proyecto original.
[11] Ver PCC (2011).
[12] La existencia de las relaciones monetario-mercantiles en el socialismo se basa en el aislamiento económico relativo entre los productores que –producto del bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas- no pueden expresar directamente el carácter social de su trabajo y requieren de un mercado para hacerlo.
[13] En los Lineamientos no resultaron explícitos los mecanismos de participación y diversos autores señalaron la necesidad de que se transitara a una forma de gestión participativa. Ver Fernández (2012); Espina (2012); García et. al. (2012) y Piñeiro (2012).
[14] Ver el análisis de Zabala (2013) y Espina (2012 y 2015).
[15] Ver PCC (2011, p. 10).
[16] Ver Rodriguez (2016)
[17] Ver Castro (2016).

Bibliografía

-Castro, Fidel (2004) “Discurso pronunciado en la clausura del VIII congreso de la UJC el 5 de diciembre de 2004” en http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2004/esp/f051204e.html
-Castro, Raúl (2015) “Discursos e intervenciones del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba General de Ejército Raúl Castro Ruz” en www.cuba.cu/gobierno/raul/discursos/index2.html
-Castro, Raúl (2016) “Informe Central al VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, 16 de abril de 2016” en periódico Juventud Rebelde, Especial, p. 5.
-Espina, Mayra (2012) “Retos y cambios en la política social” en Pável Vidal y Omar Everleny Pérez (Compiladores) “Miradas a la economía cubana. El proceso de actualización”, Editorial Caminos, La Habana, 2012.
-Espina, Mayra (2015) “Reforma económica y política social de equidad en Cuba” en Mayra Espina y Dayma Echevarría (Coordinadoras) Cuba: los correlatos socioculturales del cambio económico, Ruth Casa Editorial y Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2015.
-Fernández, Oscar (2012) “Rasgos esenciales del modelo de funcionamiento económico en Cuba. Limitaciones y retos de las transformaciones en marcha” Economía y Desarrollo Nº 1, Enero-Junio del 2012.
-García, Jesús, Rafael Alhama, Roberto Lima y Daniel Rafuls (2012) “Cuba: propiedad social y construcción socialista” Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2012.
-Hidalgo, Vilma y Yordanka Cribeiro (2015) “Estrategia de crecimiento y equilibrio macroeconómico en Cuba” revista Economía y Desarrollo, Nº 153, Edición Especial 2015.
-Hidalgo, Vilma (2016) “El modelo económico cubano: reflexiones desde una perspectiva macroeconómica” revista Economía y Desarrollo Nº 156, 2016 y www.cubayeconomia.blogspot.com Septiembre 4 2016.
-PCC (1976) “Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba. Tesis y Resolución” Departamento de Orientación Revolucionaria del CC del PCC, La Habana, 1976.
-PCC (1986) “Programa del Partido Comunista de Cuba” Editora Política, La Habana, 1986.
-PCC (1992) “IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Discursos y documentos” Editora Política, La Habana, 1992.
-PCC (1997) “Resolución Económica V Congreso del Partido Comunista de Cuba. La Habana, 8-10 de octubre de 1997” Editora Política, La Habana, 1997.
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-PCC (2016) “Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista” VII Congreso del PCC, La Habana, abril de 2016 en www.cubadebate.cu
-PCC (2016a) “Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030: Propuesta de Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos” VII Congreso del PCC, La Habana, abril de 2016.
-PCC (2016b) “Actualización de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución para el período 2016-2021 aprobados por el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba en abril de 2016 y por la Asamblea Nacional del Poder Popular en julio de 2016” en www.uschamber.com
-Piñeiro, Camila (2012) “Visiones sobre el socialismo que guían los cambios actuales en Cuba” TEMAS Nº 70, Abril-Junio del 2012.
-Quiñones, Nancy (2015) “El déficit externo de Cuba: una visión desde la sostenibilidad” Editorial UH, La Habana, 2015.
-Rodríguez, José Luis (2016) “Lineamientos para la política económica y social: Una mirada a su evolución 2011-2016” en La Jiribilla N° 770, Abril 9 al 15 de 2016 en www.jiribilla.cu
-Rodríguez, José Luis (2016a) “Complejidades y perspectivas de la economía cubana en 2016 y 2017 (I y II)” Cubadebate, agosto 2016 en www.cubadebate.cu
–The Economist Intelligence Unit (EIU) (2016) “Country Report Cuba” June 1st 2016 en www.eiu.com
-Zabala, María del Carmen (2013) “Retos de la equidad social en el actual proceso de cambios económicos” en Omar Everleny Pérez y Ricardo Torres (Compiladores) “Miradas a la economía cubana. Entre la eficiencia económica y la equidad social” Editorial Caminos, La Habana, 2013.
(Continuará)

Como ajustarse: 10 prioridades para las economías emergentes


Con la colaboración de Vox Lacea.


Escrito por Andrew Powell Principle Advisor, Inter-American Development Bank

Numerosas economías emergentes, sobre todo en América Latina y el Caribe, se enfrentan a una deuda creciente, a déficit fiscales y a un crecimiento lento. Teniendo en cuenta la dirección de los razones de deuda sobre el PIB, numerosos países están decidiendo proceder a los “ajustes” para mantener la sostenibilidad. En este blog, proponemos 10 prioridades para el ajuste fiscal en las economías avanzadas.

Prioridad 1: Rapidez. Si el producto se encuentra en su punto potencial, no hay que retrasarse, pero si el producto se encuentra por debajo del potencial hay que moverse más gradualmente y en todos los casos tienen un plan creíble a mediano plazo. Cuando el producto de una economía se sitúa cerca de su nivel potencial a largo plazo, tanto las referencias teóricas como empíricas sugieren que el efecto de una política fiscal en el producto no es tan importante, sobre todo en las economías pequeñas y abiertas. Esto significa que el ajuste fiscal debería tener un impacto negativo pequeño en la economía y que no hay motivos para retrasarlo. Por otro lado, cuando el producto se sitúa por debajo del potencial (y suponiendo que en algún punto volverá a ese nivel), puede que lo más conveniente sea actuar progresivamente. [1] En cualquiera de los dos casos, un plan razonable a mediano plazo (no demasiado ambicioso) es muy útil y puede que a los países les convenga aprobar una legislación para aumentar su credibilidad. Un plan explícito y creíble contribuirá a bajar las tasas de interés y maximizará el impacto positivo de la consolidación fiscal en la inversión privada.

Prioridad 2: Tener objetivos explícitos en términos de resultados fiscales y del razón de deuda/ sobre PIB deseado – que debería ser al menos estabilizador y probablemente disminuir a mediano plazo. Las economías emergentes tienen una gama diversa de niveles de deuda. Jamaica tiene una deuda superior al 100% del PIB, mientras que en Costa Rica la deuda en relación con el PIB se sitúa aproximadamente en un 45%. En este último caso, un plan para mantener la deuda estable puede ser suficiente, mientras que en el primero el plan tiene que disminuir la deuda. Tener planes explícitos en términos de objetivos y explicar cómo esos objetivos se alcanzarán maximizará la credibilidad del plan y, una vez más, contribuirá a mantener o incluso a aumentar la inversión privada.

Prioridad 3: Impuestos versus gastos. Si los impuestos son muy altos, no hay que seguir subiéndolos sino centrarse en el recorte del gasto. Pero si el gasto es muy bajo, no hay que seguir recortando, sino centrarse en aumentar los ingresos. América Latina es una región muy diversa y en América del Sur hay varios países que tienen una fuerte carga fiscal, mientras que los países en América Central tienen niveles de gasto más bien bajos.

Prioridad 4: Proponer recortes que no afectarán al crecimiento. El aumento de la eficiencia (conseguir lo mismo con menos gasto), mejorar la focalización y reducir la filtración de los programas sociales (por ejemplo, recortar programas que ayudan a los hogares no pobres o focalizarlos mejor para ayudar a los pobres) podría producir ahorros considerables, quizá hasta entre el 2% y el 4% del PIB en América Latina y el Caribe. Se debe evitar el recorte de los proyectos de inversión de capital productivo. En efecto, si el producto se sitúa por debajo del potencial y los proyectos son verdaderamente productivos, una política de este tipo puede ser contraproducente, y aumentar la deuda en relación con el PIB en lugar de reducirla, debido a su impacto en el PIB. En América Latina y el Caribe, se requiere equilibrar y orientar el gasto fiscal hacia un mayor gasto de capital. Si se sigue esta prioridad, se obtendrán buenos resultados en esa dirección.

Prioridad 5: Contemplar una reforma fiscal y mejorar la administración tributaria. Hay un gran espacio de maniobra para mejorar los sistemas fiscales en numerosas economías emergentes. Esas reformas deberían tener como objetivo aumentar la eficiencia fiscal, mejorar los incentivos, promover el crecimiento, reducir la desigualdad y potenciar los estabilizadores automáticos. El diseño de una reforma adecuada es inevitablemente una tarea específica de cada país y dependerá de un conjunto de factores en relación con el estado del sistema actual y de las características de cada país. Por esto, es difícil generalizar sobre qué deben hacer los países. El documento del BID, Recaudar no basta proporciona un debate integral sobre las reformas fiscales potenciales en América Latina y el Caribe. Mejorar la administración tributaria puede aumentar considerablemente los ingresos.

Prioridad 6: Desarrollar un plan a mediano plazo para reducir la informalidad. La informalidad contribuye a una baja productividad y reduce la base fiscal, lo que implica que los impuestos en las empresas productivas formales son necesariamente más elevados. Sin embargo, reducir la informalidad es difícil y puede requerir a la vez incentivos y sanciones, además de exigir que numerosos sectores del gobierno trabajen conjuntamente. Se debe contemplar ofrecer servicios para que las empresas formales mejoren los incentivos a favor de la formalización y, en el aspecto fiscal, reducir los impuestos sobre el trabajo y otros impuestos que aumentan los incentivos para que las empresas funcionen en la informalidad.

Prioridad 7: Contemplar una reforma de las pensiones antes de que se produzca una crisis. Varias economías emergentes, entre ellas no pocas en América Latina y el Caribe, tienen sistemas de pensión que no son sostenibles financieramente, sobre todo dadas las tendencias demográficas previstas. Los sistemas de pensión en la región tienden a ser caros, regresivos y tienen una cobertura deficiente. Diferentes países tienen diferentes sistemas y es poco probable que las políticas públicas puedan elaborar una fórmula que sirva para todos (el documento del BID,Ahorrar para desarrollarse trata este aspecto con más detalle). Sin embargo, baste decir que es recomendable tratar este problema inminente más bien temprano que tarde.

Prioridad 8: Contemplar otras reformas para impulsar el crecimiento. Impulsar el crecimiento potencial y, por lo tanto, el denominador del ratio deuda/PIB es una estrategia incluso más recomendable que la consolidación fiscal. Hay numerosas iniciativas que los gobiernos pueden emprender, entre ellas la reformas estructurales en sectores susceptibles de impulsar el crecimiento en el corto a mediano plazo, mejorando el gasto necesario en infraestructura y un conjunto de políticas más específicas: el documento del BID ¿Cómo repensar el desarrollo productivo? contiene un análisis de algunas de dichas políticas. Éstas deberían ser congruentes con el plan de consolidación fiscal.

Prioridad 9: Fortalecer las instituciones fiscales. Numerosas economías emergentes se encuentran en la posición en que están hoy en día porque no ahorraron lo suficiente durante los tiempos favorables. De hecho, numerosos países en América Latina y el Caribe siguieron una política fiscal expansiva incluso cuando el producto se situaba por encima del potencial, algo difícil de explicar. Se requieren mejores instituciones fiscales para evitar que esto vuelva a suceder y quizá sea más fácil para un país adoptar una legislación adecuada (o introducir cambios constitucionales) en el presente, durante los tiempos menos favorables. En el caso de los exportadores de materias primas, se requieren mecanismos para administrar los inevitables riesgos de los precios de las materias primas. Los mecanismos de cobertura de la estabilidad de los precios utilizados en los presupuestos anuales y el desarrollo de un fondo de estabilización para gestionar riesgos a más largo plazo son medidas complementarias útiles. Sin embargo, de manera más general, el fortalecimiento de las instituciones fiscales puede permitir un mejor uso de las políticas fiscales discrecionales en los tiempos favorables y en los tiempos desfavorables, dado que los estabilizadores automáticos siguen siendo débiles.

Prioridad 10: Asegurar una estrecha coordinación entre la política monetaria y la política fiscal. Numerosas economías emergentes (entre ellas unas nueve en América Latina y el Caribe [2]) han desarrollado regímenes de focalización de la inflación con cierto éxito para disminuir la inflación y mantenerla en niveles razonables. Estos regímenes han alcanzado un alto grado de credibilidad en algunos países. Sin embargo, se ha observado cierta coordinación inadecuada entre la política fiscal y la política monetaria. Por otro lado, ocurre con demasiada frecuencia que la política fiscal ha sido demasiado expansiva y, por consiguiente la política monetaria ha sido más dura de lo que tendría que haber sido en otras circunstancias. Esta coordinación inadecuada de las políticas fiscal y monetaria es ineficiente e incluso puede amenazar la credibilidad de un régimen monetario útil.

No se pretende aquí establecer una clasificación por importancia de estas 10 prioridades. En realidad, esa clasificación dependerá de cada caso. Una lección fundamental del período de la crisis financiera global y posteriormente para numerosas economías emergentes es que hablar de política fiscal en abstracto es arriesgado. El detalle de las medidas de las políticas en la práctica importa. Aún así, si las economías emergentes actúan considerando estas 10 dimensiones, hay una buena probabilidad que la consolidación será a la vez positiva y mantendrá la sostenibilidad económica.

Acerca del título: Es una adaptación del blog de Blanchard y Cottarelli, “Diez mandamientos para el ajuste fiscal en las economías avanzadas”, y fue inicialmente publicado en el Ideas que Cuentan Blog, el Octubre 21, 2016.

1. Si el producto se sitúa temporalmente por debajo del potencial, los multiplicadores fiscales pueden ser temporalmente más elevados, lo que implica que merece la pena retrasar el ajuste. Sin embargo, hay considerables dudas actualmente acerca de qué es el producto potencial, y en la mayoría de los países del mundo ha sido rebajado en los últimos años

2. La publicación del BID Revela monitorea las expectativas de crecimiento e inflación en los países con mecanismos de control de la inflación de América Latina y el Caribe.