Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 29 de marzo de 2018

Lo bueno y lo malo para la gente de 10 años de reformas en Cuba

Sin dudas, la vida local dio un giro durante el último decenio, según especialistas y ciudadanos consultados por IPS.

POLÍTICA Ivet González 29 marzo, 2018


Varios hombres acarrean sacos con arena hacia un pequeño camión, en el patio de un establecimiento estatal que expende materiales de construcción en la capital de Cuba. Foto: Jorge Luis Baños/IPS

LA HABANA, 29 mar 2018 (IPS) – Un camión privado voltea su pesada carga de arena para la construcción en un callejón del municipio El Cerro, en el centro de la capital cubana. De inmediato, cinco hombres comienzan a envasar el material en sacos, que luego llevan a los clientes en triciclos o carretillas.

A la orilla de la montaña de arena oscura, trabaja sudoroso un joven de 29 años.

“Para mí no ha cambiado nada…”, respondió Carlos, un trabajador informal que pidió ocultar su identidad, al ser preguntado por IPS sobre el impacto en la vida cubana de las reformas encauzadas desde 2008 por el presidente Raúl Castro, quien el 19 de abril dejará el cargo.

Luego de quedarse un rato en silencio, compartió su historia reciente, que sin saberlo se relaciona con las transformaciones enfocadas a diversificar la aún centralizada y estatalizada economía cubana, con más capital extranjero y actores privados como cooperativas, pequeños negocios y usufructuarios de tierras.

“Mi verdadero oficio es zapatero, pero la fábrica (estatal) donde trabajaba cerró hace casi dos años”, contó. “Entonces me dediqué a vender y transportar materiales de la construcción porque ahora está en auge, hay pequeñas industrias (privadas) que los hacen y también más tiendas estatales que los venden”, siguió narrando.

Justo la producción local de materiales, donde trabaja el joven, estuvo entre los sectores más dinámicos, con crecimientos anuales entre ocho y 11 por ciento en el último quinquenio, según un balance preliminar de las reformas realizado por el Partido Comunista de Cuba (PCC), publicado el 26 de marzo.

El análisis efectuado en una reunión presidida por Raúl Castro parece ser una evaluación de las reformas antes del recambio de generación en la cúpula del gobierno, aunque el mandatario saliente (86 años) y Ramón Machado Ventura (87 años) permanecerán hasta 2021 al frente del PCC, el único partido legal en Cuba y con gran poder en el sistema interno socialista del país.

Sin precisiones sobre qué se planea a futuro, el reporte calificó las reformas de “asunto de gran complejidad” y señaló “errores en la planificación de los procesos y en su control”, “limitaciones económicas y financieras”, retrasos y vacíos de información a la población que atentaron contra su implementación.


El presidente cubano Raúl Castro y primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCCU), durante una ceremonia en La Habana. Castro dejará la jefatura del gobierno el 19 de abril pero mantendrá su cargo en el único partido legal en el país hasta 2021. Foto: Jorge Luis Baños/IPS

Con mayor o menor hondura, sin dudas la vida local dio un giro durante el último decenio, según especialistas y ciudadanos consultados por IPS, o desde que Raúl Castro ya dos años antes sucedió a su hermano Fidel al frente del gobierno, al enfermarse la figura que había dominado la escena cubana desde 1959. Fidel Castro falleció en 2016.

“Lo que sí es una verdad absoluta es que el país ha cambiado mucho. (…) Los cambios impactan todos los ámbitos de la vida en lo económico, político, social y subjetivo”, dijo la socióloga Marilín Peña, desde la segunda ciudad en importancia de la isla caribeña, Santiago de Cuba.

Esa urbe de calor abrasante, a 847 kilómetros al este de La Habana, es llamada la cuna de la Revolución cubana de 1959 y adonde se rumorea que Castro irá a vivir al cierre de su mandato de dos períodos de cinco años. Se ubica en el oriente cubano, la región de más bajo nivel de desarrollo del país de 11,2 millones de habitantes.

“En la balanza, no sabría decir si están en el mismo nivel lo positivo y lo negativo. Pero los cambios positivos no alcanzan a la mayoría de la población… Y los negativos sí nos impactan a todos”, valoró Peña.

En buen sentido, la socióloga mencionó que “se han destrabado muchos temas relacionados sobre todo con la propiedad (compraventa de carros y casas), cambios en la ley migratoria, el impulso al trabajo por cuenta propia”, la implementación de una nueva política tributaria y “el principio de subsidiar personas y no productos”.


Pasajeros descienden de un camión de propiedad privada que presta servicio de transporte, en la oriental provincia de Santiago de Cuba. Foto: Jorge Luis Baños/IPS

Como la otra cara de la moneda, observó que las mejoras no llegan a “la microeconomía familiar”, “elevación del costo de la vida”, son más visibles y profundas las desigualdades sociales, “incremento de las migraciones” y la pérdida “de fuerza calificada en sectores estratégicos como salud, educación, ciencia y otros”.

A su juicio, “la despolitización y conservadurismo se instala en amplios sectores”, existe un “débil funcionamiento de las organizaciones sociales y de masas”, “se reconocen sectores de pobreza” y, “al no tener garantizadas necesidades básicas, las personas participan cada vez menos en la vida colectiva, comunitaria, social”.

En el último quinquenio, 819.749 cubanas y cubanos viajaron al exterior, de los cuales 11 por ciento estableció su residencia permanente en otro país, según cifras oficiales. También las autoridades permitieron el reasentamiento de emigrados por un proceso llamado de repatriación, al que se acogieron 11.176 personas en 2017.

Por otro lado, varios países centroamericanos vivieron una crisis migratoria entre fines de 2015 y mediados de 2017, debido al cruce de miles de cubanos por sus territorios en su ruta para llegar a Estados Unidos, donde recibieron privilegios migratorios hasta que el 12 enero de 2017 fueron revocados por Barack Obama, ocho días antes de culminar su presidencia.

“No quisiera un modelo económico-social que no incluyera a todos los cubanos, los de aquí y los de allá”, dijo la profesora universitaria Teresa Díaz Canals, en referencia a población emigrada, que su juicio debe recibir más restituciones de sus derechos.

Por su parte, el economista Omar Everleny Pérez evaluó que, “a pesar de las innumerables acciones de política económica, el país creció poco, como promedio un dos por ciento” desde 2011 a la actualidad.


Vista exterior de una cafetería gestionada por trabajadores cuentapropistas (privados), en La Habana, en Cuba. Foto: Jorge Luis Baños/IPS

“Una de las transformaciones más importantes fue volver a reconocer que Cuba necesitaba capitales externos para su desarrollo económico”, valoró el investigador sobre el tema, respecto al rubro que en 2017 captó 2.300 millones de dólares, en una cantidad insuficiente para las necesidades de crecimiento nacional.

Para el experto, “el Estado ha sido hábil y pragmático en la solución del endeudamiento externo que atravesaba el país”, “se han respetado más las iniciativas individuales” y “se progresó mucho en el acceso a las tecnologías de avanzadas, en especial la informatización de la sociedad y el acceso a Internet”.

También observó la “mejoría de instalaciones y servicios educacionales y de salud” pero “los trabajadores presupuestados, que alcanzan más del 45 por ciento de los trabajadores, han sido los menos beneficiados, a pesar del aumento salarial que tuvieron hace ya más de cinco años”.

Pérez se refiere al sector laboral que depende del presupuesto del Estado, que en su mayoría son los servicios gratuitos de salud y educación, en un entramado compuesto además por empresas estatales donde los salarios son mejores al resto de los trabajadores públicos, que son la mayoría en Cuba.

Los salarios mejores al promedio se obtienen también en las empresas con capital extranjero y las no estatales, que incluye a las cooperativas y pequeños negocios privados (llamados localmente por cuenta propia) y que en conjunto representan más de 25 por ciento de la economía.

Crecieron y surgieron nuevos actores como los pequeños y medianos negocios en los que se registran 580.000 trabajadores (entre propietarios y empleados) y, de forma experimental, 440 cooperativas en rubros diferentes al agropecuario, en un país donde este sector asociativo tiene una elevada tradición y diversidad.

Para el pastor evangélico Xavier Pérez, que cumple su misión en la Iglesia Bautista de Guanajay, en la provincia de Artemisa, colindante con La Habana, lo más significativo es todo lo relacionado al sector privado, que “puso sobre la mesa de los cubanos y cubanas que era posible un socialismo alternativo”.

Otras voces ciudadanas aspiran a que, además de asuntos económicos y sociales, se aborden cuestiones en materia política.

SALUD: Enderezar el camino

Como en una retrospectiva, la salud pública vuelve sobre sus pasos para rescatar los conceptos originales del programa del médico y la enfermera de la familia y fortalecer la atención primaria, pieza clave del sistema. La sobrecarga de trabajo, la aún escasa capacidad resolutiva de los consultorios, el deterioro acumulado en esos locales, y la insuficiente fiscalización de los procesos son factores que obstaculizan la calidad del servicio



Fotos: CLAUDIA RODRÍGUEZ HERRERA

Como alguien cercano, a quien se acude para aliviar los quebrantos del cuerpo o cuando se precisa una palabra de consuelo, han sido en algún momento para los habitantes de esta Isla el médico y la enfermera de la familia. Desde mediados de la década de los años 80 del siglo pasado, e incluso durante los 90, fue realidad cotidiana la presencia de ese ángel guardián, casi confesor, que acompañaba durante las horas más duras o de mayor incertidumbre, y en las de grandes alegrías, como el nacimiento de un hijo.

Ideado y creado por Fidel en 1984, el programa del médico y la enfermera de la familia vino a coronar un sistema de atención primaria que revolucionó la salud pública en Cuba. Durante sus más de 30 años ha tenido momentos de gloria –incluso en el período especial, cuando había que esperar los alumbrones para esterilizar el material–, pero también de retroceso, que debilitaron sus cimientos, como ocurrió a mediados de los años 2000 cuando de un día para otro una población desconcertada vio cerrados un gran número de consultorios.

En un reportaje sobre el tema publicado en BOHEMIA en 2008 con el título: “Salud Pública Cubana: Otra vuelta de rosca”, los periodistas Dixie Edith y Ariel Terrero explicaban que la forma acelerada en que salieron los médicos hacia Venezuela desordenó en 2004 el ritmo de trabajo del sector. Aunque esa no fue la causa principal del deterioro de la atención primaria, sino las fallas de los varios procesos de reorganización asumidos por el Ministerio de Salud Pública (Minsap) para tratar de encaminar la situación, sostuvieron los autores.

En 2010 comenzó otro proceso de transformaciones, del que hoy se dice está en su tercera etapa, con el propósito de mejorar el estado de salud de la población, incrementar la calidad de los servicios y el grado de satisfacción de quienes los reciben, así como lograr la eficiencia y sostenibilidad del sistema sanitario, garantizando a la vez su desarrollo.

Tales cambios incluyen el reordenamiento de los servicios de atención primaria –consultorios y policlínicos– y el rescate de los conceptos fundacionales del mencionado programa. Con la intención de tomar el pulso a tales modificaciones, un equipo de esta revista visitó las provincias de Granma, Sancti Spíritus y La Habana, y centró su mirada en el equipo básico de salud (médico y enfermera de la familia) por ser quienes abren al paciente la puerta de entrada al sistema.

Que el médico de la familia sea el guardián de la salud de la población, como definía Fidel, es una idea que sintetiza la labor de prevención y promoción que debe realizar ese profesional en su radio de acción. Y el punto de partida para eso es la dispensarización: evaluación integral del paciente y de la familia, una vez al año.


Las transformaciones en la Salud son un proceso dinámico que se evalúa continuamente, afirma la doctora Tatiana Durán.

Se trata de una herramienta de trabajo del médico que le permite identificar en su área cuáles son los problemas –biológicos, ambientales, sociales– y definir sus prioridades, explica la doctora Tatiana Durán Morales, jefa del Departamento Nacional de Atención Primaria de Salud (APS) del Minsap.

Aun cuando la funcionaria asegura que en 2017 se dispensarizó al 98 por ciento de la población del país, reconoce que en los controles y auditorías ministeriales, así como en los realizados a nivel provincial y municipal, se han detectado fichas familiares e historias clínicas individuales desactualizadas, lo que indica que esa persona no ha sido vista por el equipo básico de salud en consulta ni en visitas de terreno.

En un sondeo entre un centenar de cubanos de cinco municipios de la capital, y de las provincias de Granma y Sancti Spíritus, BOHEMIA conoció que alrededor del 80 por ciento de los entrevistados, hombres y mujeres mayores de 35 años, asiste en algún momento al consultorio. Sin embargo, al preguntarles si el médico de la familia visita su casa, la mitad de los espirituanos aseguró que no, en tanto opinaron lo mismo el 57 por ciento de los granmenses y el 80 por ciento de los habaneros.

Las características de la población cubana, con alto envejecimiento y cuyas primeras causas de muerte son las enfermedades del corazón, el cáncer y las cerebro-vasculares, hacen de la dispensarización un instrumento cardinal para prevenir tales dolencias, diagnosticarlas de forma oportuna y controlarlas.

Un dato aportado por el doctor Roberto Morales Ojeda, ministro de Salud Pública, en el balance de 2017 de la Dirección Provincial de Salud de La Habana, resulta revelador: en la capital se incrementó el año pasado, comparada con 2016, la mortalidad por diabetes en un 11.6 por ciento y por enfermedades cardiovasculares en un cinco por ciento.

“En medicina preventiva, uno no se puede encasillar”

Hoy un equipo básico de salud atiende hasta 1 500 personas, casi el triple de las que tenía a su cargo en los inicios del programa. En esas condiciones y con un escenario complejo –en el que pesan sobre todo las enfermedades crónicas no transmisibles, pero también añaden presión las situaciones epidemiológicas provocadas por las arbovirosis–, los médicos y enfermeras de la familia, incluso los más dedicados, libran una batalla campal contra el tiempo.

La cifra se fijó, señala la doctora Durán, luego de una evaluación donde se comprobó que con esa cantidad de población el equipo básico podía cumplimentar todas las acciones de salud planificadas a partir de la dispensarización. No obstante, afirma que en la práctica el promedio de habitantes por médico de familia es de 1 050.

Aunque el consenso entre los funcionarios entrevistados es que las tareas encomendadas son realizables si se planifican bien, al pie del consultorio hay quienes piensan diferente.


Con 32 años de experiencia como médico de familia, la doctora espirituana Marisol Martín considera que este profesional sigue muy recargado de tareas. (Foto: VICENTE BRITO).

La doctora Marisol Martín Pérez es fundadora del programa en la provincia de Sancti Spíritus, y con sus 32 años de experiencia afirma de manera categórica que no puede desempeñar todas sus funciones con la profundidad requerida. Para ver un paciente con calidad, ilustra, el médico requiere de 20 a 30 minutos porque hay que hacer un correcto interrogatorio y examen físico, llegar a un diagnóstico, e indicar los estudios complementarios si los necesita. Pormenores que debe registrar en la historia familiar e individual.

“Así uno puede ver en la mañana de ocho a 10 pacientes y la cifra actual ronda los 20. El programa materno-infantil (PAMI) es una preocupación constante. También el control de las arbovirosis demanda mucho trabajo, aun cuando nos apoyamos en líderes informales de la comunidad. Todo el mundo exige por su programa y ejecutando somos dos: la enfermera y yo”.

Ante tales criterios, la doctora Gladys González Vera, especialista de Ginecología y Obstetricia del Policlínico Norte de Sancti Spíritus, encuentra un punto medio. Para ella la clave está en aprovechar la capacidad de la atención primaria para reorganizarse de acuerdo con la situación de salud de cada área.

“Si para un equipo básico de salud el problema es la morbilidad materna, su sistema de trabajo debe dirigirlo a eso. Con la medicina preventiva uno no se puede encasillar”, resume.

Más allá de los esfuerzos que reclama el contexto nacional, hay sitios en los que, por sus peculiaridades, la labor cotidiana –para no hablar de situaciones excepcionales– deviene tarea aún más espinosa. La doctora Liset Castro Piñeiro es residente de primer año de la especialidad de MGI y desde hace tres meses trabaja en el consultorio de Viviendas Campesinas, en las afueras de Bayamo, en Granma.

En los días en que se realizaba este reportaje, exigencias emergentes del PAMI en esa provincia demandaban visitar diariamente a todas las embarazadas de alto riesgo obstétrico y a los niños menores de cuatro meses. Parte de la población que atiende esta profesional radica en tres áreas rurales distantes del consultorio, por lo cual a veces la sorprendía la noche cumpliendo esas funciones.

Junto al trabajo en horas extra, tener que escribir al detalle diariamente todos los procederes médicos en varios registros es otra sobrecarga para esta profesional. Como ella, otros también opinan que “es demasiado el papeleo”.

El doctor espirituano Héctor Hurtado Luna, uno de los primeros médicos de la familia, recuerda los tiempos en que estos profesionales llegaron a contar hasta la población canina del área donde trabajaban. Y asegura que el sistema se ha desburocratizado.


El 9 de febrero último, a las 8:30 a.m., varias pacientes esperaban que abriera sus puertas el consultorio ubicado en calle 29 entre 122 y 124, Marianao. (Foto: ANARAY LORENZO).

Sin embargo, para Zenaida López Fernández, especialista en MGI del municipio de Arroyo Naranjo, con 25 años de servicio en atención primaria, este es el principal escollo cuando habla sobre las complejidades de su día a día. “Hay un poquito de dogma en la forma en que nos están pidiendo los registros. Luego de ver a un paciente tengo que escribir el examen físico general completo, no es solo una actualización, y eso requiere tiempo.

“El proceso se pudiera simplificar y dejar lo que verdaderamente necesitemos para el desempeño de nuestra acción médica. Empleo más tiempo escribiendo que haciendo un ejercicio diagnóstico. Parezco más una escribana que una médico”, concluye.

Para el doctor Luna no se puede perder de vista la importancia de los registros que aportan información para el análisis de la situación de salud y permiten comparar por años cuánto ha impactado la función del médico de la familia en una comunidad.

Tales documentos son, además, un mecanismo para la supervisión y control del funcionamiento del programa, al decir de la profesora Disney González Varela, del Policlínico Norte en Sancti Spíritus, quien agrega: “lo que no se escribe es como si no se hubiera hecho”.

Completando la nómina

En el recorrido por varios consultorios de las provincias visitadas, estas reporteras constataron la presencia del equipo básico de salud en diferentes horarios. Actualmente, existen en el país 10 869 de esas unidades, de las cuales 10 297 cuentan con médico y enfermera. La diferencia, 572, se ubican en el doble de locales (1 144), en la mitad de los cuales prestan servicio una enfermera y el médico; este último, a la vez, alterna su labor en el resto de esos locales donde debe permanecer a tiempo completo una licenciada en Enfermería.

“Estos 572 consultorios se hallan sobre todo en zonas rurales (incluidas las del Plan Turquino), donde hay menos de 300 habitan-tes y no se considera necesario tener un médico en los dos loca-les”, explica la doctora Tatiana Durán.

Directivos del Minsap aseguran que hoy cuentan con los recursos humanos necesarios para ocupar todos los consultorios del país y reservas para sustituirlos cuando salen a hacer otra especialidad o en misiones de colaboración a otras naciones.


La joven doctora Liset Castro confiesa sentirse abrumada por el papeleo que todavía se le exige al médico del consultorio.

El procedimiento para hacer este relevo está bien establecido. Por ejemplo, según explican directivos del sector en la capital, en el caso del profesional que sale de misión debe haber un mínimo de 15 días, desde la citación hasta la partida, que permita familiarizar al sustituto con su área de salud. Algo que no siempre ocurre.

En la base de datos del Policlínico Julián Grimau, en el municipio de Arroyo Naranjo, hay seis médicos en espera de ser llamados como colaboradores. Su director, doctor Mario Calzadilla Matos, desea que la noticia le llegue con el tiempo suficiente para explicarle a la comunidad que va a ser atendida por otro doctor y familiarizarla con él. “Normalmente recibo el aviso una semana antes, y a veces es el propio médico quien me informa que al día siguiente debe estar en el punto de concentración”, subraya.

Para Adys Rivero Benítez, de 62 años y vecina de Santa Amalia, en la capital, la información oportuna se agradece mucho. “A finales de 2016 estuvimos tres meses sin médico. Venían, se iban, y nadie sabía por qué. Por suerte, ya no es así”, declara.

Recuperar la confianza

El 7 de febrero último, al mediodía, Carlos Torres Torres llegó al cuerpo de guardia del policlínico Joaquín Albarrán, del municipio de Centro Habana, con un fuerte dolor de cabeza. Mientras esperaba su turno narró que antes había acudido al consultorio, preocupado porque meses atrás le habían detectado un coágulo en el cerebro. Pero luego de aguardar allí media hora decidió recurrir al policlínico, donde para mayor fatalidad funcionaba una sola consulta y también estuvo esperando un largo rato.

Cuando estas reporteras preguntaron al doctor que la ocupaba por qué el otro local estaba cerrado, respondió que el médico saliente de guardia se había llevado por error la llave para su casa. Tales negligencias y maltratos suman razones para que muchos prefieran acudir al hospital ante cualquier malestar, alejando así la aspiración del Minsap de solucionar más del 70 por ciento de los problemas de salud de la población en la atención primaria.


Lograr que más del 70 por ciento de los problemas de salud de la población sean resueltos en la atención primaria es uno de los propósitos de las transformaciones en el sector.

No obstante, estadísticas de ese ministerio arrojan que en 2017 en los consultorios y policlínicos del país fueron realizadas 4 905 448 consultas más que en 2016. Este incremento se debe, según afirma la doctora Tatiana Durán, al completamiento de todos los consultorios con médico y enfermera, y al mayor número de consultas en los policlínicos a cargo de especialistas de los hospitales.

Sin embargo –según dijo recientemente el ministro del ramo–, todavía más del 70 por ciento de los casos vistos en los cuerpos de guardia de los hospitales clasifican como código verde, es decir, debieron ser atendidos y sus problemas resueltos en la atención primaria.

Para invertir esa relación se impone recuperar la resolutividad que un día tuvieron los consultorios, uno de los actuales retos del sistema. Con este fin –apunta la doctora Durán–, se les ha entregado, además del stock de medicamentos y el quid diagnóstico para la prueba citológica, recursos para sutura, así como mobiliario clínico y no clínico, entre otros medios.

En determinados entornos esa resolutividad cobra mayor importancia. Bien lo sabe Ana Álvarez Bandón, enfermera del consultorio de la comunidad rural Entronque de Guasimal, a 10 kilómetros de la cabecera municipal de Sancti Spíritus.

Relata que entre la población que atiende hay muchos asmáticos y aún espera que le sustituyan el manómetro del balón de oxígeno, roto desde hace seis meses. “El director del policlínico Sur lo sabe. La respuesta que recibí es que iban a traer otro y estamos esperando”, dice la seño.

Igualmente vitales para la población cubana, con alta incidencia de hipertensión arterial, son los esfigmomanómetros. Sin embargo, su mala calidad estuvo entre las preocupaciones de los trabajadores del sector recogidas en 2017 por el sindicato que los agrupa.


En el consultorio de la comunidad rural Entronque de Guasimal, en Sancti Spíritus, es atendido un alto número de pacientes, pues la población supera los 1 500 habitantes. (Foto: VICENTE BRITO).

En Sancti Spíritus, la doctora Tatiana Viera Gil, directora del policlínico Norte, refiere que en 2017 llegaron a Electromedicina –entidad reparadora– una buena cantidad de estos aparatos que no tenían ni un año de explotación, por lo que varios médicos tuvieron que compartir el equipo o remitir a los pacientes al cuerpo de guardia del policlínico.

Estas complicaciones también afloraron en Granma. Allí la estrategia fue garantizar al menos un esfigmomanómetro en instituciones como los cuerpos de guardia de los policlínicos, y en los consultorios de difícil acceso, explica la doctora Elba Cabrales Riquenes, subdirectora de asistencia médica en la provincia.

Lograr que en la atención primaria sean resueltos la mayor parte de los problemas de salud de la población es una meta alta. La doctora Gladys González, con varios años de experiencia profesional, sostiene que para avanzar por ese camino hay que darle al médico de la familia el protagonismo que tiene.

“Estamos trabajando para que de verdad el programa sea integral. Pero eso no es que el médico de la familia envíe al paciente a la consulta de medicina interna, es que él sepa lo suficiente como para negociar con el clínico cuál es el mejor tratamiento. Que lleve a la consulta de angiología el problema grave, no la várice simple. La integralidad da calidad, pero eso requiere estudio, preparación, si no ese médico se convierte en un semáforo: tú para dermatología, tú para ginecología… Y los profesores no pueden cansarse de enseñar, de motivarlos”.


El consultorio de la enfermera María Cristina Moya Clark, en Marianao, fue cerrado en julio de 2015. Recientemente, comenzaron a repararlo, pero muy lentamente.

La buena práctica médica requiere sapiencia, y también un sistema administrativo que trabaje con precisión quirúrgica. En este camino de organización, planificación y control de procesos, el Grupo Básico de Trabajo (GBT), eslabón que enlaza el consultorio con el policlínico, tiene una responsabilidad fundamental.

Este equipo debe contar con un especialista en MGI, profesores de medicina interna, ginecobstetricia, pediatría, psicología, higiene y epidemiología, enfermería, un trabajador social, entre otros profesionales que tributan a la atención integral del paciente y al buen desempeño de los 20 consultorios que como norma tienen a su cargo.

Las funciones de esos especialistas trascienden lo meramente asistencial (interconsultas que ofrecen en los consultorios junto con el médico y la enfermera de la familia), para abarcar tareas docentes, investigativas, administrativas y de control. Un ejercicio de integralidad que no todos logran realizar con la misma profundidad, según admiten directivos del Minsap.

El desempeño de esta estructura, obviamente, tiene un impacto directo en los indicadores de salud de la población que atiende. La provincia de Granma lo evidenció durante 2017, cuando mostró una tasa de mortalidad infantil de 4.7, por encima de la media nacional, fijada en cuatro. En términos médicos ese resultado fue asociado, mayormente, a los nacimientos prematuros, y estos, a su vez, a un deficiente trabajo con los factores de riesgo, según la doctora Elba Cabrales Riquenes, subdirectora de asistencia médica del territorio.


Una de las funciones del médico y la enfermera de la familia es la búsqueda activa de aquella morbilidad que puede o no existir, y eso se garantiza en la labor de terreno.

La doctora Cabrales subraya la falta de sistematicidad en el control y fiscalización de los procesos que deben realizar los GBT. “También hay dificultades con el cumplimiento por parte de esos especialistas de los protocolos de actuación, los cuales están bien establecidos y mejoran la atención al paciente”, acota.

El continuo seguimiento a la labor de los consultorios por parte de esos profesores es una de las herramientas más efectivas con que cuenta el programa. Para el doctor Reinol García Moreiro, director provincial de Salud de La Habana, en este acompañamiento deben priorizarse las nuevas generaciones, más aún en provincias que muestren un escenario similar al de la capital, donde el 50 por ciento de los médicos de los equipos básicos son residentes, señaló en el balance de 2017 de este territorio.

Contar con todos sus expertos es cardinal para que el GBT desarrolle sus funciones con eficiencia, algo que no siempre se comporta de forma estable. Frente a esa eventualidad cada territorio elabora su estrategia. En Sancti Spíritus fue necesario impulsar un plan de formación de especialistas en aquellas disciplinas con mayor déficit, como ginecobstetricia, pediatría y medicina interna.

Otros territorios, como La Habana, donde falta un pediatra, obstetra o ginecobstetra en 38 de los 145 GBT existentes, recurren a la opción de emplear médicos generales integrales certificados en esas especialidades para llenar el vacío.

Prever y manejar situaciones como esta es competencia de los cuadros de dirección, cuya estabilidad y preparación es hoy otra de las carencias de la atención primaria, declara a BOHEMIA la doctora Tatiana Durán. “Hay quienes asumen las responsabilidades con voluntad, pero sin las herramientas para conducir los procesos. Para su capacitación existe un diplomado de gerencia, pero no es suficiente, por lo que hace algunos años se retomó la especialidad de administración de salud, que nunca debió perderse”.


Con el objetivo de recuperar la resolutividad de los consultorios se les entrega de forma sistemática un stock de medicamentos, entre otros recursos.

Muestra de esa fluctuación es que del total de directores de policlínicos en La Habana, el 23 por ciento tiene menos de seis meses en el cargo, según refiere la jefa de la sección de APS en el territorio. “Se trata de cuadros jóvenes a los que hay que preparar de forma continua”.

Sancti Spíritus no escapa a estas fisuras en la cadena de mando de los policlínicos, según el director provincial de Salud, doctor Manuel Rivero Abella. “Donde tenemos directores bien formados, y estables, los resultados son mejores. Dentro del sistema hay personas muy inteligentes, pero que desean hacer ciencia y no quieren dedicarse a lo administrativo, que también es una ciencia”.

Para tener el médico en casa

El doctor Santiago Badía González recuerda las dificultades de los años 90, cuando era médico de la familia y debía esperar por los “alumbrones” para esterilizar el material. Pero tenía una ventaja para su labor cotidiana: vivía en la comunidad. “Eso es preciso rescatarlo porque si no se distorsiona el programa”, expresa el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud.

Esa premisa original comenzó a debilitarse –rememoran directivos del sector– cuando en los años del período especial se dejaron de edificar consultorios típicos. Luego, no pocas viviendas construidas para el equipo básico fueron ocupadas por otras personas del sector o ajenas al mismo.

Ante la urgencia de reconquistar el espacio perdido, el Minsap trabaja con los gobiernos provinciales para que los nuevos consultorios, identificados como necesarios en el proceso de transformaciones, incluyan la vivienda del médico y la enfermera, informa la doctora Tatiana Durán.


En el consultorio ubicado en 29 y 142, en Marianao, el día que iba a ser entregada la obra, los contratistas todavía se encontraban atareados en labores de plomería.

“Hay provincias, aclara, en las que quizás existe el terreno para construir el módulo original, pero en La Habana, por ejemplo, la modalidad es ubicar el consultorio y las viviendas en los edificios de las nuevas urbanizaciones donde está creciendo la población”. Con ese concepto se abrió, en 2017, el consultorio de la comunidad Roble-Hata, en Guanabacoa, por citar un caso.

En Sancti Spíritus se rehabilita un grupo de viviendas con ese fin y se han recuperado las ocupadas por personas que no trabajan en el consultorio. Actualmente, en esa provincia más del 50 por ciento de los médicos viven en la comunidad, asevera el doctor Héctor Hurtado Luna.

Mientras, en Granma, existen alrededor de 400 consultorios típicos y se concentran mayormente en las zonas rurales. En áreas urbanas, como Manzanillo, no llegan a 50 las estructuras que siguen el prototipo original.

Los vecinos que reciben atención en el consultorio 22 del reparto Ojeda, en Bayamo –donde tampoco abundan estas edificaciones–, son afortunados. Allí, desde 1988, vive y trabaja la licenciada en Enfermería Olga Bernal Hidalgo. Residir en la comunidad, dice, facilita su labor preventiva. “Las adolescentes, por ejemplo, se acercan a preguntarme sobre enfermedades de transmisión sexual y a veces me cuentan cosas que no quieren decir a sus padres”.


La labor educativa del médico de la familia con los más jóvenes es esencial para formar hábitos y estilos de vida saludables.

Esa confianza con el paciente repercute positivamente en el estado de salud de la población, opina la doctora Elgis Valdés Taset, quien labora hace 15 años en dicho consultorio.

Al otro extremo del país, en La Habana, las cifras parecen ser más alentadoras: 826 consultorios tienen casa del médico y de la enfermera, y 815 solo la vivienda del médico. Esto representa un 82 por ciento del total de equipos básicos de salud con posibilidades de vivir en la comunidad, aseguran funcionarios de la Dirección Provincial de Salud.

Sin embargo, durante el recorrido por algunos municipios este equipo periodístico se percató de que varias de estas estructuras típicas se encontraban en desuso, mayormente por estar sometidas a largas reparaciones.

Tal es el caso del consultorio de la doctora Yanet Martínez Fortún-Diego, en Marianao, cerrado desde febrero de 2013. Durante este tiempo la instalación fue habitada ilegalmente y hasta sufrió un pequeño incendio. El día de nuestra visita, viernes 9 de febrero, finalmente iba a ser entregada para su uso, a pesar de que los contratistas todavía se encontraban atareados en labores de plomería.

Angustias compartidas

Paredes agrietadas, humedad y filtraciones en los techos son imágenes recurrentes en consultorios del país y confirman el deterioro en que se sumieron estos locales. Revertir esta situación es una prioridad ministerial desde hace años, apunta la doctora Tatiana Durán. En 2017, como parte del proceso inversionista en el sector, se reparó aproximadamente un 11 por ciento de esas unidades a nivel nacional.

Durante el año pasado en la provincia de Granma el programa de reparaciones abarcó 108 consultorios, pero no incluyó algunos de los más críticos. El del poblado granmense de Viviendas Campesinas, en muy mal estado, vio pasar hace mucho el momento en que se podía reparar. “Esto con el primer mandarriazo se cae”, confirma una de las enfermeras del local.


Con escasa ventilación e iluminación, y sin baño, el equipo básico del consultorio de la comunidad rural Viviendas Campesinas, en Granma, intenta hacer su labor lo mejor posible.

Sin apenas ventilación, luz o un lugar apropiado para sentar a los pacientes que se amontonan en la entrada, el equipo básico intenta hacer su labor lo mejor posible. “El baño se cayó a principios de 2017, lo informamos y vinieron rápido, pero no se ha resuelto. Las mismas embarazadas que vienen a consulta, y necesitan usarlo con frecuencia, no pueden”, cuenta Dayamí Meriño Verdecia, licenciada en Enfermería con 31 años de experiencia, gran parte de los cuales ha permanecido junto a esta comunidad.

Otra causa de inconformidad entre la población, principalmente en Granma y La Habana, son los locales compartidos por dos o más equipos básicos de salud. Ya sea por una cantidad insuficiente de espacios o por reparaciones prolongadas, esta eventualidad es más común de lo que debiera. En el mencionado territorio oriental, aunque sus directivos aseguran que la situación ha mejorado en relación con años anteriores, todavía necesitan 51 locales, y este año prevén resolver alrededor de 10 en Bayamo y Manzanillo.

En La Habana hay 187 locales compartidos. De estos, en 172 funcionan dos equipos básicos, en ocho trabajan tres, y en siete, cuatro. La dinámica de trabajo es que unos realicen la consulta por la mañana y otros por la tarde, alternando con la actividad de terreno. El panorama del policlínico Joaquín Albarrán, en Centro Habana, resulta particularmente ilustrativo. “Tenemos 27 consultorios distribuidos en 12 locales”, comenta Mabel Rente Perera, vicedirectora de asistencia médica, y agrega que representantes del gobierno municipal conocen esta preocupación y han dicho que solucionarla está dentro de sus proyectos.

Que varios equipos básicos compartan el mismo sitio es otro inconveniente para la calidad asistencial. El consultorio de la enfermera María Cristina Moya Clark, en el municipio de Marianao, fue cerrado por problemas con la fosa en julio de 2015. Desde ese momento comparte local con otro equipo básico del área. La nueva ubicación, un poco más distante, supone un percance cotidiano para una población envejecida a la que le cuesta desplazarse. “Van pero con menos frecuencia, mayormente cuando necesitan recetas o renovar la dieta”, refiere María Cristina.


La opción de que varios equipos básicos de salud compartan el mismo local es una salida emergente ante la necesidad de consultorios.

Y no solo este grupo etario ha mostrado su descontento. Dayana Silva Crespo, joven madre de una niña de cuatro meses y vecina de la localidad, nos dice exaltada: “Hace falta que reparen ese consultorio, en el otro hay que estar apretados y no se puede hablar nada porque todo el mundo se entera. Cuando va la pediatra los niños de los dos consultorios están metidos ahí. A veces te pasas el día entero y no puedes consultarte”.

Pero, al parecer, el reclamo aún va a demorar en ser atendido, pues hace apenas un mes comenzaron las labores que preceden a este tipo de reparaciones: cal en las paredes y tareas de excavación.

A unas cuadras, la doctora Yanet Martínez Fortún-Diego y su compañera de local tratan de organizarse como está orientado, una por la mañana y otra por la tarde, pero no siempre es posible. “A veces, cuando hay muchas personas –hemos llegado a atender hasta 50 pacientes– estamos las dos en el mismo horario y procuramos siempre cuidar la privacidad”.

Es cierto que rearmar desde sus cimientos un programa con tantas piezas, requiere tiempo, sistematicidad y recursos. Sin embargo, soluciones que pudieran llegar en un mes, no deben tardar años.

La experiencia del médico y la enfermera de la familia, por su diseño enfocado en la prevención distingue a la atención médica de la Isla. Razón de peso para fijar cada nuevo avance a fin de que recobre la vitalidad y preminencia que un día tuvo, máxime cuando lo que está en juego es mantener e incluso mejorar los indicadores de salud que hoy muestra Cuba.


ACONTECER ECONÓMICO CUBANO

A cargo de L. A. Cañizo

Priorizan producción de envases y embalajes

Yamilín González, funcionaria del Ministerio de Industrias de Cuba informó en La Habana, que el país prioriza la producción de envases y embalajes, un sector de gran importancia para nuestro desarrollo económico.

Declaró a la agencia Prensa Latina que la nación cuenta con una política para incidir en el desarrollo de la industria productora de envases y embalajes.

"Incrementar el uso de las capacidades productivas existentes, así como priorizar las producciones que aseguran la actividad exportadora, el desarrollo agroalimentario y la venta de materiales de construcción, están entre los objetivos de dicha política", subrayó González.

Estrena Sancti Spíritus línea para el beneficio del frijol

En la nueva industria que se edifica desde el pasado año en poblado de Iguará, perteneciente al municipio de Yaguajay, entró en funcionamiento una línea de beneficio del frijol, con la que Sancti Spíritus entra en una nueva etapa en la producción de granos, refiere el periódico Escambray.

A la planta llegará alrededor de la mitad de la cosecha de frijol de esa provincia del centro de Cuba, con el consiguiente impacto en el tratamiento y la calidad final del producto previsto para la canasta básica, el consumo social, el turismo y la venta liberada.

La planta de secado y beneficio de granos Iguará, primera de su tipo que se instala en Cuba, tiene capacidad para secar 40 toneladas de frijoles en 24 horas.

Entre los grandes impactos de la inversión estarán los atributos que le aportará al frijol, el cual llegará a los consumidores con una calidad que no se ha visto antes en la isla.

Preservan ganaderos de Ciego de Ávila rebaños de búfalos 

De acuerdo con un reciente registro del Centro de Control Pecuario de Ciego de Ávila los ganaderos de ese territorio intensifican sus acciones para preservar y desarrollar la crianza de ganado bufalino.

Los rebaños radican en zonas bajas de los municipios de Chambas, Bolivia, y Venezuela, donde se adoptan medidas encaminadas a la recuperación y desarrollo de una esencial fuente de proteína y producción de leche existente en áreas apartadas y pantanosas.

Agregó que aunque la cantidad de búfalos en el país es mucho menor que la que posee el sector vacuno, su empleo constituye una eficaz alternativa que cada vez pudiera rendir más frutos y contribuir al tiro de arados para los cultivos varios.

Expertos internacionales examinarán en La Habana tendencias constructivas

Expertos de 23 naciones examinarán en La Habana el mes próximo, asuntos relacionados con tecnologías y tendencias constructivas, durante una feria y conferencia internacionales, se informó.

El vicetitular cubano del Ministerio de la Construcción (Mincons) Ángel Vilaragud, explicó a la prensa pormenores de la realización de la XII Feria Internacional de la Construcción (Fecons 2018), prevista para el recinto de Pabexpo del 3 al 6 de abril.

Señaló el también presidente del comité organizador, que del 2 al 6 de abril ocurrirá en el Palacio de las Convenciones de La Habana, la Conferencia Internacional Científico-Técnica de la Construcción, asociada al encuentro.

El lema de ambas convocatorias es: Por mejores desempeños y la sostenibilidad de nuestro desarrollo, lo que implicará temáticas asociadas al desarrollo constructivo de esta nación.

Logran superior campaña de tomate en Isla de la Juventud 

La empresa agroindustrial de Isla de la Juventud logra una campaña de tomate superior en calidad y cantidad a partir de variedades con altos rendimientos y la eficiencia que aporta la moderna línea aséptica.

Hasta la fecha se han molido tres mil 010 toneladas (t) del vegetal, cifra récord para este municipio especial, que hace cuatro años sobrecumple de forma consecutiva sus compromisos en el acopio y molienda de ese vegetal, comentó Jesús Soroa, director de la Unidad Económica de Base Industria.

Precisó el directivo que los altos rendimientos que se logran en el campo con variedades como Amalia y Colorado, las mejores adaptadas a los suelos del municipio especial, favorecen la exitosa campaña de este cultivo oriundo de América, cuyo plan para el 2018 era de dos mil 100 t.

Creo que podemos llegar a tres mil 500 t, todavía queda tomate en el campo, apuntó Soroa Martínez.

En Holguín atractivo proyecto fomenta el turismo de naturaleza 

El proyecto Sinfonía de Paisajes, gestado por iniciativa de un grupo de trabajadores por cuenta propia de esta ciudad contribuye a la dinamización en el territorio nororiental de la modalidad de turismo de naturaleza.

Luis Orlando Rodríguez, coordinador del programa, explicó a la Agencia Cubana de Noticias que el proyecto nació de las motivaciones de 16 arrendadores de habitaciones, amantes de la naturaleza y deseosos de contribuir a la promoción de parajes distintivos de la geografía oriental.

Señaló que para ello seleccionaron los asentamientos rurales de Los Tibes, Copey y El Resbaladero, poblados pertenecientes al municipio de Gibara, prácticamente vírgenes en la conservación de sus atractivos naturales.

En estos pintorescos lugares se dieron a la tarea de microlocalizar cada uno de sus parajes y especies endémicas de la flora y la fauna cubana, lo cual permitió desarrollar un distintivo circuito ecológico para el disfrute de los visitantes nacionales y extranjeros.

Crecen inversiones en sector agroalimentario

El ministro cubano de la Agricultura (Minag), Gustavo Rodríguez, informó este 19 de marzo, en La Habana, que las inversiones en el sector agroalimentario de Cuba, en los últimos siete años, mantienen un crecimiento promedio anual del 14 por ciento.

Al inaugurar la XXI Feria Internacional Agropecuaria y Alimentaria 'Fiagrop 2018', en el recinto expositivo capitalino de Rancho Boyeros, explicó que tales inversiones abarcan 21 programas de desarrollo con estudios de factibilidad aprobados, los que se actualizan sistemáticamente.

El funcionario también señaló que el financiamiento designado a las inversiones aumenta respecto al año anterior, pese a las dificultades económicas que enfrenta el país.

Exhortan a lograr mayores encadenamientos productivos

Katherine Palomo, especialista de la Corporación Alimentaria S.A., Coralsa, aseguró que constituye una prioridad de los ministerios de la Agricultura y la Industria Alimentaria de Cuba lograr el encadenamiento productivo en el área agroindustrial para satisfacer la creciente demanda del mercado interno y sustituir importaciones.

La experta explicó a la Agencia Cubana de Noticias (ACN) que esa sociedad avanza en las negociaciones de proyectos vinculados a las producciones agropecuarias, necesarias para el procesamiento de frutas y vegetales, y de la carne de cerdo.

La comunicadora, quien asiste a la XXI Feria Internacional Agroindustrial Alimentaria, 'Fiagrop 2018', subrayó que otras intenciones están relacionadas con la obtención de derivados de productos lácteos como el yogur, el queso y la mantequilla, con vistas a sustituir importaciones.

Informó, además, que ya existen avances significativos en las negociaciones para la creación de nuevas empresas mixtas que elaboren cervezas, confituras, aguas y refrescos, así como pastas frescas.

Impulsarán locomotoras rusas desarrollo de la industria azucarera en Holguín

La Unidad Empresarial de Base (UEB) “Jesús Suaréz Gayol”, del municipio holguinero de Banes, recibió tres nuevas locomotoras destinadas a la industria azucarera del oriental territorio.

Las locomotoras, que recientemente arribaron a Cuba procedente de la Federación Rusa, están equipadas con alta tecnología y gran confort, además de una potencia de mil 200 caballos de fuerza y un poder de tracción de una tonelada, aproximadamente, lo cual contribuirá a elevar el nivel de carga.

La entrada de esas máquinas marca un suceso importante en el territorio, pues desde hace 40 años no se recibían locomotoras nuevas en los talleres de la “Suaréz Gayol”.

Aplican sistema informático en máquinas de riego

El director general de la Empresa de Informática y Comunicaciones del Ministerio cubano de Agricultura (Eicma), José Antonio Milanés, afirmó este 22 de marzo, en La Habana, que la agricultura del país trabaja en la automatización de la irrigación en la base productiva, en pos de más eficiencia y ahorro en esta atención.

El experto dijo a la agencia Prensa Latina que, además, llevan la informatización a máquinas de riego de pivote central en 36 fincas de la provincia de La Habana.

Añadió que también laboran para automatizar el riego en casas de cultivo en Ciego de Ávila y Granma, en el centro y el oriente de la nación, respectivamente.

Muestran en Feria agroalimentaria productos para la ganadería

La Empresa Nacional de Fibras Naturales exhibe dos nuevos productos destinados al empaque de heno y manejo ganadero, en la XXI Feria Internacional Agropecuaria y Agroalimentaria (Fiagrop 2018), que sesiona en La Habana.

La directora comercial de esa entidad cubana, Xiomara Baños, informó que se trata del hilo 400-1 de propileno y la soga 1-un octavo.

Comentó que en el stand de la empresa se expone también una docena de tipos de soga de diversos calibres, utilizadas en la ganadería y otros sectores, así como muestras de carbón vegetal, que también la entidad comenzó a producir recientemente con fines exportables.

La Agricultura camino a la informatización

En la Feria Internacional Agroindustrial y Alimentaria, FIAGROP 2018, de Rancho Boyeros, se realizó el lanzamiento de un Visor de Inventario de Almacenes, por sus siglas VINA, que será instalado en los Centros Comerciales de la Agricultura.

La Especialista Principal de Desarrollo de la Empresa de Informática y Comunicaciones del Ministerio de la Agricultura, Bárbara Yisel Santos, informó que el software permite conocer los productos existentes en los almacenes del país.

Explicó que ese saber previo posibilitará realizar un pedido más fiable a los proveedores, en función de cuáles son los artículos o insumos más demandados por los productores.

El Visor de Inventario de Almacenes instalado ya en algunos Centros Comerciales de Pinar del Río e Isla de la Juventud de manera experimental, forma parte de las acciones de informatizar el sector que realiza el Ministerio del ramo.

Pinar del Río avanza en la electrificación del riego

Pinar del Río se inscribe a escala nacional como una de las provincias que más ha avanzado en el programa de electrificación de sistemas de riego, como parte del plan de inversiones asumido por la delegación de la Agricultura hace más de un lustro.

Especialistas del sector aseguran que se trata de proyectos destinados a beneficiar mediante anegación segura los cultivos varios, tabaco, frutales y el ganado con la instalación de modernos medios de bombeo de agua con el consiguiente ahorro de combustible.

Más de 4 mil hectáreas se benefician en la actualidad de las 300 posiciones de riego electrificadas que funcionan en Pinar del Río, asumidas por trabajadores de la Agricultura y la Empresa Eléctrica pinareña.

Siembran maíz en áreas arroceras de la provincia Granma

Unas 500 hectáreas de maíz para sustituir importaciones de ese grano, se comenzaron a plantar por vez primera en áreas dedicadas a cultivar arroz en la Empresa Integral de Granos Fernando Echenique de la provincia Granma.

Ese plan responde a indicaciones a los directivos de la agricultura en Granma, para que aporte grandes volúmenes de maíz destinados a producir piensos para alimentar cerdos, declaró Edisnel González.

El director de la Empresa Fernando Echenique, dijo que las siembras de maíz en áreas arroceras en reposo, la realizan con máquinas, y aplican la ciencia y la técnica, fertilizantes y excelentes atenciones culturales para obtener más producción.

Destacó además que con el uso de rayo láser, nivelan campos de cultivo de arroz, lo que favorece usar con mayor eficiencia el agua y lograr superiores rendimientos agrícolas.

Produce sideromecánica avileña naves para Cubatabaco

Trabajadores de la industria sideromecánica de Ciego de Ávila benefician este año a los tabacaleros con la producción de naves para la escogida y cura del tabaco en el territorio y para la Planta de Fertilizantes Mezclados NPK (nitrógeno, fósforo y potasio) de Cienfuegos.

Marcos Hernández Pool, jefe del taller de estructuras metálicas en la Unidad Empresarial de Base (UEB) Indalecio Montejo, informó a la Agencia Cubana de Noticias que actualmente construyen con vigas tres estructuras de mediano tamaño -65 metros de largo por 18 de ancho- para las labores de escogida en la Empresa Agropecuaria de Florencia, dedicada al cultivo de la aromática hoja.

Terminadas esas naves, fabricaremos otras cinco, pero con tubos, de 25 metros de largo por 12 de ancho, dirigidas al proceso de curado en esa entidad avileña, y una con viga para la planta cienfueguera de fertilizantes, explicó Hernández Pool.

Fuentes: Radio Habana Cuba (RHC); Radio Reloj; Agencia Cubana de Noticias (ACN); Prensa Latina; Opciones/Juventud Rebelde; NTV; Cubadebate

Motores económicos de la destrucción ambiental

Alejandro Nadal, La Jornada

La semana pasada el Panel intergubernamental sobre biodiversidad y servicios de ecosistemas (Ipbes, por sus siglas en inglés) dio a conocer cuatro importantes informes sobre el deterioro ambiental. Se trata de las evaluaciones más importantes sobre el estado del medio ambiente en los pasados 10 años y cubren las regiones de Asia-Pacífico, África, América y Europa-Asia central. Las noticias son alarmantes: la pérdida de biodiversidad está a la par del cambio climático como una de las amenazas más graves para la humanidad. Ambos problemas actúan en retroalimentación y se fortalecen mutuamente en un círculo vicioso.

Cada una de las megarregiones cubiertas por los equipos del Ipbes presenta señales de severos daños en todos los ecosistemas. La pérdida de biodiversidad está acompañada de un grave deterioro en la calidad de los suelos y de una marcada degradación en los acuíferos y cuerpos de agua. Por ejemplo, para África el Ipbes concluye que hacia finales de siglo se habrán extinguido la mitad de las especies de aves y mamíferos del continente debido al cambio climático. El informe señala que se han deteriorado más de 500 mil kilómetros cuadrados en el continente debido a la sobrexplotación, erosión, salinización y diversas formas de contaminación. Y se espera que la presión sobre el medio ambiente se intensifique, porque la población en África pasará de mil 250 a 2 mil 500 millones de personas.

En el continente americano, el informe del Ipbes concluye que en promedio la biodiversidad se ha reducido 31 por ciento en toda la región a lo largo de los pasados cinco siglos, pero el cambio climático va a empeorar la situación. Si las tendencias no cambian, para 2050 se habrá perdido otro 10 por ciento de especies. En general, las malas noticias se repiten una y otra vez para las cuatro regiones que cubren los informes del Ipbes. El mensaje general es que la destrucción ambiental provocada por la actividad económica alcanza dimensiones planetarias y pone en peligro la supervivencia de la especie humana.

Sin duda alguna estos estudios tienen una gran importancia para el diseño y aplicación de políticas. Pero es precisamente en la intersección entre actividad económica y daños ambientales donde se encuentra el punto más débil de los estudios del Ipbes.

En efecto, para los arquitectos de los diagnósticos del Ipbes el tema de los motores del deterioro ambiental es su talón de Aquiles. El equipo medular que realizó el estudio conocido como la Evaluación del milenio sobre los ecosistemas (dado a conocer en 2004) es el mismo que promovió la creación del Ipbes. Ya desde aquel trabajo habló de los motores del deterioro ambiental, pero se limitó a encontrarlos en el crecimiento económico y demográfico. Esto es problemático por varias razones.

Una de ellas es que desde hace más de 40 años la economía mundial viene sufriendo una caída en la tasa de crecimiento. En 1964 se expandió a una tasa de 6.7 por ciento, pero en 2015 el crecimiento se había reducido a 2.6 por ciento. A lo largo de esos 50 años la economía global ha sufrido cinco grandes recesiones y siempre la recuperación presentó tasas de crecimiento inferiores a las de la recuperación en la crisis anterior. A lo largo de todo el periodo se observa una tendencia constante hacia menores tasas de expansión. Y ahora viene la pregunta: ¿esa ralentización fue buena para el medio ambiente? La evidencia a nuestro alrededor es clara y los estudios del Ipbes lo constatan: el deterioro ambiental ha continuado intensificándose a lo largo de estos cinco decenios.

El tema del aumento de la población también amerita un análisis más cuidadoso. Y es que la tasa de crecimiento demográfico también ha manifestado una caída muy importante en los decenios anteriores, pasando de 2 a 1.1 por ciento entre 1963 y 2015. Claro que ahora el volumen de la población total hace que el incremento anual sea comparable al de hace 50 años, pero se espera una tasa de 0.5 por ciento en 2050. Hoy, quizás, los fenómenos demográficos más importantes son la urbanización y la migración. Más de la mitad de la población mundial vive ya en ciudades y la tasa de incremento de la población urbana es de 1.5 por ciento. Y ese proceso tiene fuertes implicaciones ambientales por la adopción de patrones de consumo que muchas veces son insostenibles.

Desgraciadamente, hoy los estudios del por ciento no contienen un capítulo dedicado a los motores de la degradación ambiental. Da la impresión de que se quieren evadir las preguntas clave, que se acercan a las definiciones de prioridades políticas. Por ejemplo, en materia de agricultura se dice que es necesario promover prácticas de agricultura sustentable, pero se hace a un lado el hecho de que la pequeña agricultura campesina ha estado bajo un terrible ataque desde hace décadas por los gobiernos neoliberales en el mundo entero. Se necesita ir más allá de las generalidades para abordar un análisis desagregado y con una mejor definición. Sólo así será posible desentrañar las fuerzas económicas que están detrás de la destrucción ambiental.