Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

martes, 21 de mayo de 2019

RETORNO AL DEBATE FECUNDO.


Por Humberto Perez  Gonzalez   
21/05/19

He seguido con sumo interés todo lo que varios compañeros han intercambiado en estos últimos días y siguen intercambiando   acerca de la situación actual de nuestro país, sobre todo de su economía, y de las sugerencias y propuestas que se hacen en relación con la política más adecuada a seguir en las presentes circunstancias.

Adelanto que comparto en lo fundamental principalmente lo que han planteado en sus últimos trabajos los compañeros July Carranza, Juan Triana, Ricardo Torres, Ricardo Jorge Machado, Joaquín Benavides y Pedro Monreal, entre otros.
En estos últimos meses, en cuanto a la elaboración de artículos y la reiteración de insistencias por mi parte, he considerado asumir una posición esperanzada de espera sobre lo que la actual dirección del país, y sobre todo Díaz Canel, decida acerca de la dinámica y pasos concretos a ser aplicados en relación a lo que está correctamente y claramente formulado en la Conceptualización y apoyado por la reciente Constitución recién aprobada.

Díaz Canel es un compañero a quien no conozco personalmente  pero a partir de su historia como dirigente partidista provincial y como segunda figura primero y al frente del gobierno y el estado desde hace un año, escuchando sus pronunciamientos y observando su conducta práctica, inspira confianza acerca de su inteligencia y capacidad política para determinar lo que se debe hacer, como hacerlo y con que dinamismo hacerlo. Su forma de dirigir dinámica, sistemática, modesta y proactiva ante los problemas e inquietudes del pueblo y en permanente contacto con este confirma cada día esta confianza.

Solo falta esperar por su proyección táctica y estratégica con respecto a la aplicación e implementación de las medidas aprobadas en los dos últimos Congresos del Partido, formuladas en sus principales documentos y refrendadas en la Constitución aprobada, medidas llamadas a ir a las raíces y causas más profundas de los problemas existentes.

Lo que personalmente he entendido mi deber aportar a las reflexiones, argumentaciones y propuestas concretas de las políticas a seguir está plasmado en varios artículos míos escritos entre 2017 y 2018 y también en 2019. Tengo en cuenta sobre todo mi artículo Principales debilidades del Modelo” y “ReformaMonetaria y Cambiaria con aumentos salariales y de pensiones”, publicados en el blog Catalejos de la revista Temas. No creo que tenga cosas novedosas de importancia que pueda añadir.

Por lo general no me siento bien “lloviendo sobre mojado”, y repitiendo ideas que creo haber expuesto ya con suficiente claridad, aunque siempre estoy dispuesto a dar explicaciones, argumentos y abundar sobre lo que propongo.

La insistencia cansona y repetitiva puede abrumar a los  interlocutores y crear mecanismos subjetivos de rechazo.  Cierto que pudiera actualizar en varios aspectos estos artículos míos antes mencionados, pero en lo fundamental  sostengo lo que en ellos argumento, razono y propongo y solo hago un llamado a releerlos y analizarlos en todos sus detalles e integralidad.

Ante los últimos intercambios en los que se expresa el “debate fecundo”  al que exhorta el compañero July Carranza, debo manifestar que me solidarizo al 100% y comparto totalmente los planteamientos hechos por el en sus dos últimas manifestaciones que adjunto a este comentario de mi parte.

Leí a la vez con mucho interés la entrevista que hizo Cubadebate a los compañerosJose Luis Rodriguez y Ariel Terrero.

Es mi deber comenzar por manifestar mi apreciación sobre el compañero José Luis Rodríguez. Creo que es el compañero, entre todos nosotros, de más larga historia de trabajo intelectual y experiencia práctica en los asuntos de la economía en general  y  de la economía cubana en particular a cuyo frente desde el MEP le toco estar en los años más difíciles del Periodo Especial. Es en mi opinión el compañero de más preparación profesional integral que, además, siempre ha manifestado  una total modestia y honestidad probada en su quehacer tanto en lo intelectual como en lo político.

Tengo hacia él sentimientos de admiración, respeto  y afecto personal y coincidencia con la casi totalidad de los pronunciamientos que hace.

No obstante debo expresar que en esta última entrevista que publico Cubadebate me parece que asumió posiciones y propone sugerencias de extrema prudencia y cautela.

Si bien la situación actual reclama ambos atributos, entiendo que  requiere además una necesaria dosis de audacia, dinamismo y premura para acometer de manera integral, en sistema, con  antecedentes y consecuentes bien estudiados, el inicio sin más demora de manera gradual, las muy atrasadas medidas ya decididas conceptualmente que deben resolver de manera radical las causas más profundas y desatar los nudos gordianos más determinantes de la estancadas y poco prometedoras circunstancias existentes. Considero que ello tiene un papel fundamental en el enfrentamiento exitoso a la acusada agresividad actual del gobierno de los E.U.

Sé que emprendida esta ruta habrá riesgos que correr y existirá  la amenaza de posibles consecuencias negativas como efectos secundarios, pero estas no deben tratar de eludirse con la inercia y el inmovilismo sino que deben ser contrarrestadas y combatidas con los antídotos adecuados.

Más riesgos hay si no se hace nada y se permanece en el inmovilismo que se ha manifestado y se manifiesta, en medio de incertidumbres, tímidos y muy parciales avances afectados por incongruencias y frecuentes y reiteradas marchas atrás.

Ariel Terrero, al que no conozco personalmente pero siempre he respetado en su trabajo como periodista económico, durante la entrevista de Cubadebate manifestó mayor audacia en sus planteamientos.

A partir de esta comprensión me sumo a las propuestas y exhortaciones que en este sentido han sido planteadas por Juan Triana, Benavides, Ricardo Torres, Ricardo Jorge Machado, Esteban Morales y otros compañeros y en particular, me adhiero a lo planteado por July Carranza en los dos trabajos que adjunto.

Son de reconocer las previsoras propuestas que con 15 años de anticipación  aparecieron expuestas por July, Monreal y Luis Gutiérrez de manera especial en su libro titulado “Cuba: reestructuración económica, socialismo y mercado” o “Cuba, la reestructuración de la economía. Una propuesta para el debate” que fuera publicado por la Editorial de Ciencias Sociales en el año de 1995 y que ahora nos recuerda July.

Sobre este libro dichos autores publicaron además un artículo sintético en el número 1 de la revista Temas correspondiente a enero-marzo de 1995.                                                                                                                                              
Entre los asertos expuestos sobre los retos y alternativas planteados ya desde aquel momento ante nuestro proyecto socialista pueden leerse textualmente los siguientes:

--“Se trata esencialmente de recuperar la viabilidad económica de un país pequeño, pobre y bloqueado. Pero no de cualquier viabilidad económica, sino aquella que, junto a la recuperación del crecimiento, permita sostener la justicia social y la independencia nacional…”

--“la economía cubana necesita una profunda reestructuración que, en un sentido amplio, incluye la redefinición de las bases materiales de acumulación, su reinserción en la economía internacional y una reforma del sistema económico … que introduzca cambios significativos en las estructuras básicas del sistema económico actual, sin enajenar su esencia socialista”

--En el artículo y en el libro se propone buscar un sistema de propiedad mediante el cual la sociedad controle genuinamente los medios de producción fundamentales, la hegemonía de la propiedad social como elemento sine qua non de un proyecto socialista y su inevitable corolario, la planificación,  en el que también se incluya la democracia, pero “…exigiría concederle al mercado un lugar activo si bien no exclusivo ni dominante”.

--Y añaden más adelante: “La construcción del socialismo no requiere de la eliminación del mercado, sino la supresión de la hegemonía del capital”. “… la construcción de un mercado regulado por el Estado mediante instrumentos económicos y métodos administrativos sería necesaria para aumentar la descentralización y la eficiencia de las decisiones y para conectar entre sí los diversos sujetos económicos que coexisten y habrán de coexistir”. 

--Entre estos sujetos económicos proponen la ampliación de las formas de producción no estatales como el trabajo por cuenta propia y  las cooperativas y el establecimiento de mercados de oferta y demanda. Así mismo el desarrollo de la inversión extranjera.

Indudablemente que estas proposiciones mantienen hoy su vigencia y, aunque nadie lo haya reconocido, en los Lineamientos aprobados en el VI Congreso del Partido en el 2011 y más aún en la Conceptualización aprobada en el 2017 aparecen contenidas y desarrolladas muchas de esas  ideas y alternativas.

Tuve personalmente el privilegio de dos importantes deferencias, vinculadas a este libro de 1995.

La primera de esas deferencias fue que a fines de 1994 sus autores me facilitaron primero un borrador preparado en agosto de ese año y posteriormente un nuevo borrador modificado en octubre, ambos aun mecanografiados como material para discusión interna en el CEA, pidiéndome les trasmitiera  mis observaciones. En una reunión con los tres a fines de ese año en casa de July compartí con ellos mis pareceres.

La segunda deferencia la tuve cuando a comienzos del año 1995 cuando, de cierta área de la dirección partidista y gubernamental del país, recibí la solicitud de que hiciera llegar mis comentarios en relación con los contenidos de dicho libro aun en proyecto. Junto a esta solicitud también se me hizo la de redactar igualmente mis comentarios acerca de un artículo titulado “La transición cubana” escrito por el economista español Carlos Solchaga, quien era presentado como “Asesor del gobierno cubano” por la revista española “Actualidad económica” que lo publicaba en su número del 17 al 24 de octubre de 1994.

En trabajos con una extensión de 9 cuartillas largas cada uno hice llegar los comentarios que se me pedían.

Relacionado a los planteamientos y propuestas de Carlos Solchaga escribí textualmente como conclusión general: “Al leer los aspectos conceptuales quedan claros y explícitos los propósitos que persigue Solchaga con su fórmula y sus propuestas: producir una transición hacia una economía de mercado capitalista que tenga como corolario inducido y obligado una democracia occidental, única democracia a concebir, según el autor”.    

Con respecto al libro de los compañeros Carranza, Monreal y Luis Gutiérrez, en mis conclusiones generales escribí textualmente: “Las consideraciones conceptuales explicitas en el trabajo manifiestan una óptica socialista y expresan el propósito de presentar un programa de reestructuración económica fundamental que introduzca cambios significativos en las estructuras básicas del sistema económico actual sin enajenar su esencia socialista”.  

En otro párrafo añadí textualmente: “La propuesta concreta que hacen considero que se mantiene dentro de una concepción socialista y conduciría a una economía socialista con mercado, al margen de que no se esté de acuerdo en parte con lo propuesto. Lo que recomiendan tiene el mérito, en mi criterio, de que es bastante integral y  conforma un sistema de proposiciones las cuales tienen secuencialidad lógica interna”.

Finalmente recomendaba: “Considero que, por lo menos, puede resultar una buena referencia para elaborar el sistema de medidas que constituyan el Programa de Reestructuración Integral y por etapas que tan necesario me parece exista, como guía para la acción en nuestras condiciones concretas”.

Lamentablemente en aquellos momentos no fueron tenidas en cuenta ni las propuestas que se hacían en el libro ni mis sugerencias al respecto y tuvieron que pasar más de 15 años para que “el viejo topo” hiciera su labor y condujera a lineamientos y políticas oficiales coincidentes en bastante medida con lo plateado de manera certera y adelantada en el artículo y en el libro que le servía de base.

Hoy la dirección principal del gobierno y el partido insiste en acertadas políticas y objetivos: aumentar y diversificar las exportaciones, sustituir al máximo las importaciones tanto de bienes finales como intermedios, promover la inversión extranjera, priorizar e incrementar la producción de alimentos, promover las modernas tecnologías, la aplicación de las investigaciones científicas, eliminar la corrupción con énfasis en lo relacionado con el desvio y robo de combustible, descentralizar hacia los municipios gran parte de las decisiones gubernamentales, la descentralización empresarial y otros muchos propósitos todos racionales y correctos en los que se insiste constantemente en las frecuentes visitas del gobierno a las diferentes provincias y en las intervenciones que se hacen en los diversos eventos económicos y políticos que tienen lugar en el país.

Pero estos propósitos y objetivos no encuentran, en el escenario económico y social actual,  el sistema de mecanismos de planificación, gestión, motivación y estímulos que permitan y coadyuven a su logro. El escenario actual es totalmente desfavorable y es el que debe ser cambiado acorde con las formulaciones de la Conceptualización y de la Constitución.

Si ello no se hace desde ya, de manera sistemática, constante, sin pausas y sin paso de jicotea, se estaría en una situación similar a la de tratar de hacer avanzar un carro pisando el acelerador pero con la palanca de  emergencia puesta.

Se trata, como dijera Marx desde una de sus obras jóvenes más tempranas, de “organizar el mundo empírico de tal manera que los intereses individuales coincidan con los intereses sociales.”

En lo externo no nos es posible cambiar el escenario actual y organizar ese mundo empírico adecuado,  pero en lo interno si nos es posible hacerlo y debemos hacerlo, como orientara Fidel,  y siguiendo lo formulado y orientado en los principales documentos rectores de nuestro proyecto socialista, discutidos y aprobados por el pueblo y por las máximas instancias partidistas y estatales del país.

En las condiciones actuales y en mi modesto parecer considero que se hace inaplazable acometer de manera gradual, en sistema y con la debida secuencialidad, entre otras, las siguientes medidas que expongo sintéticamente a continuación:

1--la reforma y unificación monetaria y sobre todo cambiaria, importante y decisiva de manera especial en lo relativo a la tasa de cambio en la relaciones inter empresariales.

2--la consecuente reforma de precios mayoristas.

3--una reforma salarial sobre bases conceptuales diferentes a las hoy existentes estableciendo un salario mínimo que cubra las necesidades de los trabajadores y sus familias acorde con el actual costo de la canasta básica  y aumentos salariales según escalas y tarifas adecuadas comenzando por los sectores de educación, salud, investigación y otros que motiven los necesarios aumentos de la productividad y frenen la emigración de la fuerza de trabajo calificada desde las empresas estatales hacia otros destinos no deseables o menos convenientes al desarrollo del país.

4--el aumento debidamente estudiado de las pensiones y jubilaciones para que también cubran las necesidades básicas de sus beneficiarios lo que hoy no se alcanza.

5--un mayor destrabe aun a las inversiones extranjeras.

6--una reestructuración radical del sistema empresarial público en cuanto a tamaños, territorialidad y facultades de decisión y gestión de las empresas de manera diferente a la estructuración actual basada en la centralización y verticalidad de las decisiones principales y sin que los trabajadores y el mercado desempeñen el papel que deben jugar para lograr la mayor eficiencia.

7-- la legalización del sector empresarial privado (pymes) mediante la correspondiente legislación y su delimitación de los llamados tpcp que incluyen juntos a dueños y empleadores mezclados con los simples empleados y asalariados y con los que desempeñan trabajos individuales solos o con ayuda de los familiares más inmediatos.

8--la promoción y desarrollo del sector cooperativo mediante la legislación que corresponde a este tipo de entidades económicas.

9--la autorización al sector privado y cooperativo a realizar importaciones comerciales directas (como en la práctica las están haciendo “por la izquierda” directamente o mediante las llamadas “mulas”). Autorizarlo a importar incluso equipos como tractores y medios ligeros de transporte así como otros implementos y herramientas para el desarrollo de sus actividades productivas o de servicios.

10-- la organización dentro del país de zonas comerciales especiales similares a la conocida Zona de Colon en Panamá (tal vez pudiera ser en Berroa u otro lugar y lugares convenientes), donde suministradores extranjeros alquilando a Cuba terrenos y almacenes traigan sus suministros a consignación o en depósito y puedan venderlos al sector privado de negocios (sin desembolso alguno de capital comercial en divisas por parte de nuestro gobierno, con controles de aduana y cobro de aranceles a la salida de dichas zonas), favoreciendo que los aproximadamente 2000 mil millones de USD que este sector invierte actualmente en sus viajes y compras en países extranjeros los inviertan en Cuba con los correspondientes beneficios económicos para el país y dando respuesta al reclamado comercio mayorista para el sector privado y cooperativo que nuestro Estado no está en condiciones de satisfacer con sus propios recursos.

11--promover y facilitar que el sector privado  haga inversiones de capital en  función del desarrollo del país como está previsto, a partir de sus ganancias, de las remesas que reciba y de otras fuentes de financiamiento que pueda obtener, de manera individual o también y preferiblemente en asociación con empresas estatales y con el sector cooperativo.

12- Abrir al sector privado la posibilidad de invertir en diversas actividades productivas y de servicios a partir de sus libres y espontaneas iniciativas y no de una lista predeterminada y cerrada, naturalmente mediante las aprobaciones y controles pertinentes de las autoridades correspondientes.

13 --Autorizar a gestionar y realizar exportaciones directamente a las empresas productoras tanto estatales (nacionales, provinciales y municipales) como a las privadas y cooperativas mediante las correspondientes regulaciones y controles.
La secuencialidad, interrelación,  plazos previsibles y antídotos a ser aplicados aparecen en mi artículo “La Reforma Monetaria y Cambiaria con aumentos de salarios y pensiones”, publicado en el blog Catalejos de la revista Temas a fines de junio de 2018.

Estaré equivocado, pero es mi consideración que no podemos esperar por las Calendas griegas para aplicar las medidas previstas y aconsejables a riesgo de pretender aplicar el remedio cuando el paciente ya esté muerto o en coma irrecuperable.

Hasta ahora no he escuchado ni leído, argumentaciones y explicaciones de los órganos decisores ni de sus equipos teóricos de apoyo y asesoramiento, del por qué nuestras propuestas no son aplicables, son dañinas, irresponsables y absurdas o en qué medida solo son aplicables parcialmente y por qué. Tampoco el por qué lo que están decidiendo y haciendo en la práctica es lo aconsejable y posible.

El compañero Díaz Canel en varias ocasiones ha planteado la disposición a escuchar lo que tengan que decir los que tengamos preparación y experiencia.

No hemos sentido, los que desde la academia o la experiencia nos hemos manifestado, que se nos escucha ni que se nos tenga en cuenta. Para sentirlo debemos recibir, cuando no aprobación y respeto,  críticas y  argumentaciones en contra de lo que proponemos y la demostración de que estamos equivocados. 

Si no todo hace indicar que solo hay oídos sordos y autosuficientes y lo que sería peor, incapaces de analizar y refutar lo que proponemos. Esto último no lo creemos  porque sería una superficialidad y auto suficiencia de nuestra parte, posición en la que no estamos pues sabemos de nuestra carencia de información suficiente y de capacidad tal que nos haga dueños de la verdad absoluta.

Solo somos revolucionarios, tan partidarios del socialismo como el que más, y comprometidos con aportar lo más que podamos en pro de ese socialismo y de los intereses de nuestra Patria y de nuestro pueblo principalmente de su parte más humilde y desfavorecida.   

Demuéstresenos que estamos equivocados, que nuestras propuestas y argumentaciones son absurdas y negativas para el proyecto socialista, pero no se nos responda con el silencio autosuficiente de los autócratas.

Si se nos demuestra lo primero callaremos. De lo contrario seguiremos cumpliendo lo que es nuestro derecho y deber como revolucionarios, patriotas y pro socialistas marxistas y martianos. 

Desacreditando la opinión contraria para evadir el argumento

Por Carmelo Mesa-Lago
El internacionalmente conocido economista cubano Julio Carranza, en un artículo recién publicado en Cuba y la Economía, dice haber circulado un texto mío (no sé cuál) y comenta que Michael Vázquez lo criticó debido al “carácter capitalista” de mi pensamiento. Con todo respeto, esa caracterización para desacreditar mi trabajo y así no tener que discutirlo, es superficial y maniquea, es como decir que hay solo dos sistemas económicos en el mundo: capitalismo y comunismo (de hecho, el segundo como lo describió Marx todavía no se ha implantado). Además, hay que recordar que Marx reconoció que hay aspectos del capitalismo que han contribuido al progreso.
Hay múltiples modalidades de capitalismo o economía de mercado, de la misma forma que hay diversas variedades de socialismo, desde el modelo del plan central y economía de “comando” practicado hasta comienzo de la década de 1990 por la URSS y los países de Europa Oriental (y todavía en sus rasgos básicos por Cuba), hasta el socialismo de mercado de China, Vietnam o Laos y el socialismo democrático de los países escandinavos; en realidad, es difícil en la práctica encontrar hoy el capitalismo puro.
Las teorías de John Maynard Keynes en los años 1930s, que luego se aplicaron en casi todo el mundo (hasta que fueron frenados por el neoliberalismo de Reagan y Thatcher), transformaron el capitalismo, infundiéndole el papel clave del Estado, lo cual generó economías mixtas de diverso grado. Desde mi formación económica en los EEUU me he adherido a esa doctrina y praxis, así como a la escuela de los Institucionalistas estadounidenses, influenciado por mi antiguo profesor Warren J. Samuels que luego editó por varios años la revista de ese pensamiento Journal of Economic Issues, a la cual contribuí. Uno de mis libros principales: Buscando un Modelo Económico en América Latina ¿Mercado, Socialista o Mixto? Chile, Cuba y Costa Rica aporta abundante evidencia sobre el mejor desempeño económico-social del modelo mixto que entonces aplicaba Costa Rica, frente a los modelos de planificación central (Cuba) y mercado (Chile).
Mi primer libro sobre seguridad social en América Latina, una crítica a la desigualdad histórica generada por dichos programas, indujo a que un funcionario internacional me tildara de ser “el Mao Zedong de la seguridad social”. Mi obra pionera y extensa sobre la privatización de la salud y las pensiones en la región, demuestra las graves fallas de la misma y cómo su desempeño contradice las promesas que hicieron los reformadores estructurales desde el decenio del 80. Mis trabajos sobre la economía y el bienestar social en Cuba han sido tachados de “comunistas” por sectores de extrema derecha.
Por último, por décadas, he mantenido en mis libros y artículos que para resolver los problemas que enfrenta Cuba, lo mas viable y lógico sería seguir (con las adaptaciones necesarias) los exitosos modelos de socialismo de mercado de China y Vietnam, con un rol clave del mercado y de la propiedad privada. Recientemente un amigo me preguntó, ¿por qué no das otros modelos, como los de la Social Democracia europea? Mi respuesta es que si bien serían ideales, no creo que sean factibles en Cuba pues, hasta hora, la dirigencia no ha seguido siquiera la versión más de izquierda sino-vietnamita.
Entonces parece haber dos Carmelo Mesa-Lago que son diametralmente opuestos: el capitalista  a quien se refiere Vazquez y el otro que favorece una economía mixta en que el Estado, el plan, la empresa estatal, la cooperativa y el sector privado se conjugen de una forma productiva y eficiente que logre el bienestar social de los ciudadanos. Esta posición concuerda con la de muchos académicos economistas cubanos, cuyo pensamiento he estudiado y divulgado en mis publicaciones en los últimos 30 años, aunque disentimos en otros aspectos.
Carranza—y antes otros economistas del patio como Pedro Monreal, Omar E. Perez Villanueva, etc.—da en el clavo: hay que “asumir el debate sin el temor de lo que alguien pueda pensar” . Julio agrega que respeta pero no comparte el criterio de los que rechazan la crítica a errores del pasado y concluye: “Una conducta de apoyo incondicional a lo que se decida, sea lo que sea, es incompatible con la función de un académico [porque] el debate contribuye a un ambiente de discusión sano, respetuoso, honesto y fecundo”.[1] Resalto la última palabra porque, en mi opinión, es el meollo del asunto: cuando no hay discusión y se acepta todo acríticamente, se invita a cometer errores con graves consecuencias, usualmente no para el errado sino para la población que los padece.  
La historia de los tres economistas cubanos—Carranza, Gutiérrez y Monreal—que escribieron Cuba: La restructuración de la economía—una propuesta para el debate es la mejor prueba de lo anterior. Después de hacer un análisis profundo, honesto y revolucionario de los problemas de la economía cubana, ellos propusieron reformas estructurales para enfrentarlos, lo cual les costó sus puestos. A ello siguió el Proceso de Rectificación (1986-1990), lo opuesto a la dirección que ellos proponían, y a la postre el desastre del Período Especial (1991-  ).  Sin embargo, esas propuestas fueron acogidas doce años después por Raúl Castro y están hoy en el centro de la discusión sobre el futuro del país. Con modestia agrego algo similar respecto a muchos de los problemas que he analizado, por ejemplo, en mi disertación doctoral en 1968, la existencia del empleo excedente oculto en el sector estatal, el cual provocó una severa caída en la productividad y el salario, pero que también eventualmente fue reconocido de manera oficial en 2010: las “nominas infladas” y la necesidad de despedir a un millón de trabajadores innecesarios.
Recuerdo una visita que hice a Cuba en 1980, cuando varios académicos cubanos que vivimos en el exterior nos reunimos con homólogos cubanos. Un conocido ideólogo cuyo nombre me reservo nos espetó que nuestras publicaciones eran usadas por “el enemigo” para desprestigiar a la revolución y yo le respondí: “pero si se estudiasen por el gobierno podrían evitarse costosos errores de política”.
Desacreditar a alguien a quien se considera enemigo, recurriendo a epítetos personales, es una vieja táctica para evitar entrar en el argumento del debate y controlar este: únicamente los que tienen una manera de pensar son los que pueden hablar y contribuir. Pero 60 años de revolución dejan una lección primordial: sin la discusión de los problemas, bajo diversos puntos de vista, no puede avanzarse en el camino de la prosperidad nacional.


[1] Ejemplo de un debate fecundo, respetuoso y profundo fueron las dos polémicas que sostuve con el economista José Luis Rodríguez, ex ministro de economía y planificación, y que fueron publicadas en revistas de Cuba y de los EEUU.

Ministro del Transporte: Los nuevos coches de ferrocarril estarán en explotación este verano (+ Fotos e Infografía)

Por: Oscar Figueredo Reinaldo, Edilberto Carmona Tamayo, Irene Pérez
El nuevo lote permitirá establecer recorridos interdiarios hacia Santiago de Cuba, Guantánamo y Bayamo-Manzanillo. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Los primeros 80 coches, de los 240 conveniados como parte del Programa de Recuperación y Desarrollo de los Ferrocarriles en el país, estarán en servicios este verano, afirmó el ministro del transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, durante el acto de recibimiento de los equipos.
El titular recordó que la ejecución de este proyecto comenzó con las reuniones de trabajo de la comisión intergubernamental Cuba-China, la que dio lugar a la firma del contrato con la compañía CMC y agregó, que el constructor de los coches es uno de los más prestigiosos del mundo, “por lo que constituye una garantía para el desarrollo ferroviario del país”.
El nuevo lote permitirá establecer recorridos interdiarios hacia Santiago de Cuba, Guantánamo y Bayamo-Manzanillo, los que hasta el momento se realizaban cada cuatro jornadas. Igualmente reiniciará servicios el tren Habana-Holguín, informó Eduardo Hernández Becerra, director general de la Unión de Ferrocarriles de Cuba.
El servicio de transportación férrea de pasajeros dispondrá de locomotoras de alto porte y coches de primera (con aire acondicionado, circuito interno de televisión, y asientos reclinables y giratorios) y segunda clase (con ventiladores, ventanillas y asientos reclinables y giratorios). Además, tendrá un vagón cafetería y excelentes condiciones en los baños.
“Los coches que hoy recibimos fueron diseñados de conjunto por ingenieros chinos y cubanos y para su explotación se ha preparado un programa de capacitación del personal que laborará en la formación de estos trenes”, expresó Rodríguez Dávila.
El programa de desarrollo y recuperación del ferrocarril en el actual año incluye además, un amplio proceso de modernización del sistema de comunicaciones, la reparación de las estaciones, la rehabilitación de la red de talleres y la recuperación de las vías férreas.
“Se inicia un proceso de recuperación de la calidad, con mayor confort, disminución de los tiempos de viaje y el restablecimiento de salidas que hoy se mantienen canceladas. Durante los próximos días se iniciará un intenso trabajo de puesta en marcha para que el servicio esté disponible este mismo verano. Debemos trabajar para que lo que renace perdure en el tiempo con calidad y  estabilidad”, enfatizó el ministro.
El país, que no recibía coches de primera mano desde el año 1975, ejecuta un ambicioso programa para recuperación del transporte ferroviario.
Al cierre de 2018, como parte del programa, también llegaron al país procedentes de Rusia 35 silo cemento, del total de cien previstos, con una capacidad de volumen de 52 metros cúbicos, y que permitirá aumentar mensualmente en un 65 % la transportación de cemento para este 2019.
De igual forma, desembarcaron en puerto cubano 53 planchas comerciales, con una capacidad de carga de 63 toneladas.
Ferrocarriles de Cuba transportó el pasado años unos 6,7 millones de pasajeros, mientras que en el 2019 sumará otro millón solo en las rutas de larga distancia.
El acto estuvo presidido por Ricardo Cabrisas Ruiz, Vicepresidente del Consejo de Ministros y la Sra. Xiao Hong, Consejera Económico –Comercial de la Embajada de la República Popular China en Cuba.
El servicio de transportación férrea de pasajeros dispondrá de locomotoras de alto porte y coches de primera. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Ministro del transporte recibe miniatura de moderno tren chino. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
El país, que no recibía coches de primera mano desde el año 1975, ejecuta un ambicioso programa para recuperación del transporte ferroviario. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Interior de un coche de segunda clase (con ventiladores, ventanillas y asientos reclinables y giratorios). Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Durante el corte de cinta. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
El vicepresidente del Consejo de Ministros, Ricardo Cabrisa Ruiz, recorre los modernos coches. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Infografía: Edilberto Carmona / Cubadebate

Centro de investigaciones contribuye a la producción de carne de pollo

Creado el Martes, 21 Mayo 2019 08:36 | Alianet Beltrán Álvarez | Fotos: Radio Rebelde
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La Habana, 21 may (ACN) Una de las grandes tareas del Instituto de Investigaciones Avícolas (IIA) de Cuba es aumentar la producción de carne de pollo en el país, ya que desde el 2001, toda la que se comercializa es importada, informó a la prensa Reinier Ramos Mazorra, director general del centro.
Los organismos que pertenecen al Grupo Empresarial Ganadero, tienen en proyecto la misión de contribuir a la entrega mensual a cada poblador de 5 kilogramo de carne: dos en porcino, dos en ganado menor y uno en ave, explicó Ramos Mazorra.
Es por ello que la política para la producción de la carne de ave se ha redirigido y se busca entonces disminuir la cantidad de pollo que se importa al país, que suma aproximadamente 300 mil toneladas anuales.
Desde el IIA -dijo Ramos Mazorra- priorizamos tener reproductores, que son los que dan origen al pollo de ceba, para así poder aumentar la producción, aun cuando la crianza de este último es complicada, porque precisa de una buena infraestructura.
Este año el Instituto planea entregar a aquellos criadores particulares que tengan las condiciones, medio millón de pollos, entre líneas puras, reproductores y de ceba, quienes contribuirían también a que al final se comercialice y forme parte de los cinco kilogramos de carne, aseguró el directivo.
Para Ramos Mazorra es importante poner los recursos en manos de quienes puedan obtener un mejor beneficio de ellos, para lograrlo se identifican actualmente a los mejores productores del país; y en un futuro se prevé que existan en la Mayor de las Antillas tres granjas especializadas, en Occidente, Centro y Oriente.
Actualmente el pollo que se produce en Cuba puede alcanzar los 2,2 kilogramos de peso, lo que resulta muy provechoso para el consumo nacional, por lo que resta aumentar el número de la masa debido a que aún es bajo para la demanda existente.
Uno de los principales contratiempos en la crianza animal es tener garantizado el alimento, según el director del IIA existe una petición a nivel de país de sembrar más maíz, para sustituir las importaciones de este grano y así poder traer la soya, que no es posible producirla en Cuba.
El Instituto de Investigaciones Avícolas, fundado en 1976 tiene a su cargo la dirección de las políticas genéticas para incrementar las producciones avícolas: carne y huevo, con el fin de que lleguen a todo el pueblo cubano.

lunes, 20 de mayo de 2019

Resurrección del nacionalismo petrolero en América Latina, según el Pentágono

VI Feria de Negocios, un espacio de oportunidades para la economía cubana

Creado el Lunes, 20 Mayo 2019 19:13 | Jeniffer Rodríguez Martinto | Fotos: Ministerio de Economía y Planificación de Cuba 
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La Habana, 20 may (ACN) La VI Feria de Negocios, que comenzó hoy en el recinto ferial Expocuba, pretende contribuir al empeño del país de garantizar el crecimiento de la economía desde un aprovechamiento óptimo de las capacidades de la industria nacional y una disminución de las importaciones.
Este es un espacio para que los actores de la economía promuevan sus ofertas, conozcan su mercado, exploren nuevas oportunidades e identifiquen otras potencialidades, afirmó René Hernández, viceministro primero de Economía y Planificación, en la inauguración de la cita a la que asistió el Vicepresidente del Consejo de Ministros Ricardo Cabrisas y el titular del sector Alejandro Gil.
Señaló que no son pocas las entidades que presentarán nuevas líneas de producción enfocadas a la exportación, el mercado interno y las necesidades de las entidades cubanas.
Según Hernández el objetivo principal del encuentro, que se extenderá hasta el 31 de mayo, es facilitar las indicaciones para la elaboración del Plan de la Economía 2020, año en el que los propósitos deben asegurar los programas de desarrollo fundamentales y un avance en el proceso de transformación de la estructura económica, con un mayor peso en la agricultura y la manufactura.
El propósito es reducir la dependencia importadora de bienes finales y acompañar el dinamismo del turismo, la inversión extranjera y el comercio, favoreciendo la consolidación de los encadenamientos productivos hacia el interior de la economía, sentenció el viceministro.
El titular de Economía y Panificación, Alejandro Gil, destacó que la feria no debe ser un mero ejercicio de demanda, sino un ejercicio para conocerse más, interactuar, comunicar las necesidades de las entidades que hoy se importan y analizar las posibilidades para producirlas en el país.
Una vez inaugurado el evento, los altos funcionarios recorrieron el pabellón central de Expocuba, donde la Unión de Industrias Militares expone las producciones de sus empresas, muchas de las cuales sustituyen importaciones.
Hasta la mañana de hoy se habían registrado en la VI Feria de Negocios 357 entidades, de ellas 284 empresas, además de 15 empresas mixtas, siete cooperativas no agropecuarias, y tres trabajadores por cuenta propia.

REALIDAD Y RETOS. CONTRIBUCIÓN AL DEBATE POLÍTICO Y ECONÓMICO. Comentario HHC


Por Joaquín Benavides*                      ( I)

En las últimas semanas ha surgido la pregunta: ¿Regresara Cuba al Periodo Especial?

La pregunta y el tema tienen implicaciones políticas y económicas. También requiere un breve análisis histórico.

El Período Especial que comenzó en el 90 del siglo pasado, al desaparecer la URSS, y que algunos se han aventurado a fijar su final en el 2004, fecha discutible, pero que no pretendo discutir ahora, no tiene nada que ver con la situación actual, tanto desde el punto de vista político como económico. Según mi opinión  no es comparable.

En aquel momento, el País quedo absolutamente solo en sus relaciones económicas.  Contábamos solamente con los inventarios que estaban en nuestros almacenes, con el potencial productivo que se había logrado crear en los años previos; sin prácticamente apoyo económico internacional, pero con un pueblo muy motivado políticamente para resistir y a  no renunciar a las conquistas del Socialismo. La consigna de que seriamos un eterno Baragua, enarbolada por Fidel y seguida por todo nuestro Pueblo y su juventud señaló el camino. Todos con Fidel al frente nos dedicamos a buscar los caminos, que nos permitieran sobrevivir. Era como si hubiéramos comenzado de nuevo, después de 30 años, a buscar nuestro propio camino, que era defender nuestra independencia y no ceder ante el imperio, que pensó había llegado el momento de tragarnos de nuevo.

Todo comenzó a faltar. El combustible, el transporte, el arroz, el aceite, la carne. Apareció la bicicleta, comprada masivamente a China como la única posibilidad de movernos y de asistir a trabajar. Los apagones eran de 8 y 12 horas. El peso cubano comenzó a depreciarse y hubo que tomar medidas extraordinarias discutidas y aprobadas por los trabajadores y la Asamblea Nacional para aumentar precios, entre ellos el del cigarro para tratar de mantener un cierto equilibrio financiero interno que facilitara el interés de trabajar. En medio de esa situación, Fidel capto la posibilidad de que despenalizando el dólar, que era la moneda del capitalismo, cuya tenencia estaba prohibida legalmente desde los primeros años de la Revolución, podría favorecer el incremento de las remesas en divisas y sin demorarse mucho en tomar la decisión, uso sus facultades para que legalmente la población pudiera recibir divisas del exterior. De ahí surgieron las tiendas de recuperación de divisas y comenzó a cambiar la situación económica y política interna. En ese punto comenzó el País, poco a poco a recuperar su autoconfianza en que si se podía enfrentar el golpe de la desaparición de la URSS y salvar la Revolución y el Socialismo en nuestra Patria. La economía se racionalizo y organizo para obtener divisas a través de las empresas y redistribuirlas en función de los intereses de la Revolución sin metodologías burocráticas. La planificación dejo de ser material y se convirtió en financiera para las empresas.

Ya en1997, cuando se celebró el V Congreso del Partido parecía evidente que la economía se iba  recuperando y que podíamos comenzar a crecer por nuestros propios medios. Los documentos del Congreso recogió las principales experiencias y todo indicaba que seguiríamos profundizando los cambios ya comenzados y aprobados en los documentos. Sin embargo no se avanzó más. Se comenzó a retroceder en los principales aspectos en que se había innovado en la organización y dirección de las empresas y de la gestión en general. Por fortuna, solo se mantuvo sin cambios el esquema empresarial del GAE y su sistema financiero. Se volvió a introducir la planificación centralizada empleando balances materiales, en vez de los financieros que habían contribuido a liberar de trabas a las empresas. En especial se comenzó a aplicar  una política de sustitución acelerada de los cuadros con experiencia que habían conducido los procesos de la economía en los organismos y empresas durante casi 30 años, sin crear previamente las condiciones que garantizaran que no se perdieran las mejores  experiencias y la cultura económica que se había ido acumulando. La burocracia se recuperó. Volvió a crear estructuras improductivas, los Ministerios comenzaron a crecer nuevamente en personal insuficientemente preparado y sin experiencia previa de como dirigir organizaciones complejas. Ya en el 2005 la conducción de la economía nacional se había burocratizado y solo se pensaba en pedir cada vez más recursos adquiridos en el exterior para resolver los problemas productivos del País. Se crearon estructuras presupuestadas e ineficientes al calor de la Batalla de Ideas.  La llamada empresa estatal socialista, burocratizada y llena de personal improductivo, con una contabilidad en dos monedas que impedía que se  reflejara su realidad económica y por tanto sin control sobre los recursos, en condiciones de existencia de la dualidad monetaria y cambiaria y con trabajadores muy mal pagados, se convirtió en fuente principal del robo de los recursos importados para su redistribución  anárquica y delictiva a fin de cubrir necesidades no contempladas en ningún plan. Esa burocracia, enquistada en los Organismos del Estado y sus instituciones y en la llamada empresa estatal socialista, ha sido hasta el presente la principal responsable de que los Acuerdos de dos Congresos del Partido para reconstruir y hacer avanzar a la economía cubana, no se hayan aplicado. Ahí está la principal resistencia. No están dispuestos a perder el Poder alcanzado. Se han especializado en ralentizarlo todo y en descargar las culpas en los factores externos y no en ellos.

La situación que tenemos ahora por delante es otra completamente distinta, en sus causas originarias y en las posibilidades reales de enfrentarla y de salir adelante victoriosamente, salvando el socialismo cubano y la independencia nacional.

Ahora si sabemos lo que hay que hacer y lo sabemos por lo menos desde hace 3 anos. Incluso los elementos teóricos y conceptuales fundamentales han sido recogidos en los documentos más importantes del Partido y en la Constitución de la Republica recientemente promulgada. Todo podría estar  listo para comenzar a cambiar el rumbo anárquico de la economía y salvar al País, pero la Burocracia enquistada en los órganos superiores de la Dirección del País lo están impidiendo.

El Gobierno enemigo de Estados Unidos ha percibido, de alguna forma, nuestra timidez en comenzar los cambios ya acordados y puede haber llegado a la conclusión de que apretándonos con medidas de agresión económica, como están haciendo, nos pueden  llevar a retroceder en lugar de avanzar. Y esa debe ser precisamente su estrategia. La nuestra tiene que ser la contraria, avanzar a pesar de las dificultades, aplicando consecuentemente lo ya acordado.

Si caemos en un Periodo Especial provocado por Trump y su comparsa anticubana, no podremos salir de ella, pues nuestra situación política, totalmente distinta a la de los años 90, no nos lo permitirá y podríamos poner a la Revolución cubana ante un peligro mortal.

Uno oye y percibe preocupaciones infundadas en compañeros de la dirección revolucionaria, del Partido, del Gobierno y en los medios masivos de comunicación,  en la forma en que lo manifiestan, al referirse al sector no estatal, en vez de llamarlo sector privado y cooperativo como lo establecen los documentos del Partido y la Constitución.

A las masas debemos hablarle claramente. Evitar que piensen que no estamos seguros con el rumbo. Las pequeñas y medianas empresas privadas, las cooperativas y los cuentapropistas son parte de la economía socialista y no hay que tener temor en decirlo. Eso educa a las masas en el concepto de socialismo cubano que queremos construir entre todos.

Quizás si alguno de ellos  hubiese oído a Fidel en 1994 decir que había que legalizar el dólar se hubiese asustado. Sin embargo esa medida salvo a la Revolución en aquel momento. Después nos ha traído dificultades, pero no causadas por aquella decisión salvadora, sino por habernos demorado, como aun nos estamos demorando en sacarlo del funcionamiento de la economía.

Introducir el dólar en la economía cubana significo un riesgo mayor para nuestra concepción socialista que el que podrá significar introducir hoy organizadamente la pequeña y mediana empresa privada en nuestra economía.

Racionar los alimentos nuevamente no es ninguna solución. A lo sumo es una aspirina, que puede servir  para aliviarnos un dolor de cabeza, pero persistir en ese camino puede conducir a un abismo. No podemos volver a una libreta de abastecimientos de nuevo tipo. Yo le oí decir a Fidel en una ocasión  que la Libreta de Abastecimientos había sido uno de nuestros errores, del cual no nos había sido posible salir. Aprendamos de sus enseñanzas, no volvamos a repetir el error.

He oído a algunos compañeros decir que la situación actual, en que las agresiones del Gobierno de Trump y nuestra situación financiera externa, nos están creando dificultades con las cuales no contábamos, aconseja que esperemos a un mejor momento para llevar a cabo los ineludibles cambios en la economía. Es exactamente lo contrario lo que debemos hacer. Hay que lograr incorporar a todo nuestro pueblo, el que vive aquí con nosotros, más el que considerándose parte del pueblo cubano, vive en otro país, mas todos los países del mundo que estén dispuestos a acompañarnos a la la gran batalla que tenemos que librar, para salvar la economía, impulsarla hacia adelante y blindar al País frente a las agresiones económicas de Estados Unidos. Si ellos se convencen, sea Trump o cualquiera de los próximos presidentes de ese País, que nosotros solos somos capaces de levantarnos, volverán a la mesa de negociones.

Una fortaleza extraordinaria con la que contamos es la nueva Constitución. Pero solo es aún una fortaleza virtual.  Para que sea real tiene que tener elaboradas y aprobadas las principales leyes. Por supuesto que las Leyes que dejen establecidas las principales instituciones estatales y de Gobierno tienen que tener prioridad. Pero dejar para después, y demorar más de la cuenta,   las Leyes que permitan introducir los cambios más importantes en la economía puede resultar contraproducente y crearles dificultades adicionales a los nuevos órganos estatales.

Hay dos leyes que tienen que ser prioritarias: La Ley de la Empresa Estatal y la Ley de las Pequeñas, Medianas y Microempresas privadas. Habría que controlar su elaboración, tal y como se controla por el Gobierno la construcción de las viviendas para los damnificados con subsidio estatal.

La burocracia no quiere ninguna de estas dos leyes y van a intentar demorarlas todo lo que le sea posible. Tienen una amplia experiencia en esa práctica. Observe durante muchos años, las técnicas dilatorias de la burocracia cubana. Estamos celebrando el 60 Aniversario de la Ley de Reforma Agraria. Si Fidel se la hubiese dejado a la burocracia, no la hubiese podido firmar a los 4 meses del triunfo de la Revolución. Si la Dirección del Gobierno no toma en sus manos estas dos leyes y se encarga de dirigir su elaboración, sin permitir que la burocracia interfiera y las demore, estas dos leyes, que son estratégicas no saldrán este ano y sería muy importante que estuvieran listas para el 2020.

Otras acciones muy importantes, que no deberían dejarse a la burocracia.

1.       Acabar de resolver el problema de la tasa de cambio en la empresa estatal.  No tiene sentido económico, seguir exhortando a incrementar las exportaciones y a sustituir importaciones, sin resolver esta tarea que lleva años dando vueltas como si fuera algo sin importancia. Es inconcebible que el Ministerio de Economía y Planificación no haya incluido esa tarea como una de las más importantes a resolver en el 2019. Ese no es un tema que deba resolver el Presidente. Quizás seria del Primer Ministro si ya existiera. Pero no hay dudas de que el que dirige la economía tiene que encargarse de que se resuelva, junto a la Ministra de Finanzas y la Presidenta del Banco. La decisión es del Gobierno, pero la propuesta tiene que ser de ellos. Si no la resuelven o si la resuelven mal, deberían de responder personalmente por ello.

2.       Los cambios que está realizando la Ministra de Comercio Interior en el sistema del comercio son muy confusos.  ¿Debe ser solo la Mesa Redonda la vía que tenga la población para enterarse de cambios tan importantes que afectan el consumo de la población? Lo que afecta al consumo, afecta también el estímulo al trabajo. ¿Qué análisis se ha hecho sobre esto? ¿Es racional desde el punto de vista político comenzar a cambiar el sistema de comercio interior sin entrar a un análisis a fondo de este problema? ¿No se está introduciendo una nueva modalidad de comercio con la venta en CUC de paquetes de pollo y de carne, generadora de enormes colas y de nuevas prácticas de vender los puestos de la cola para poder obtener más paquetes de pollo y que pone de alguna forma de manifiesto que nuestro principal problema no está en que falta dinero en amplios sectores de la población, sino que faltan productos alimenticios que vender?   ¿Se puede dejar en el aire el tema de los cuentapropistas, como  si no fuera un asunto del Ministerio de Comercio Interior ocuparse de eso también? ¿Si no es de ese Ministerio, de quién es? ¿Les estamos diciendo, sin decirlo, que sigan comprando por bajo cuerdas en el mercado de la población?  ¿O hará falta otro  Ministerio de Comercio para organizar el mercado mayorista para el sector privado y cooperativo?  ¿Porque no se aborda el tema, que corresponde al Comercio, de que una buena pare de las remesas que entran a la economía por una puerta, salen por otra para adquirir en los más diversos países, las más diversas mercancías para resolver la falta de un mercado nacional? Nos hemos acostumbrados a mirar y a no ver lo evidente. ¿Podemos educar así a nuestra juventud? Ya hay un mercado, que funciona on line al que no le falta nada, y si no lo tiene hoy asegura que lo tendrá la semana que viene. ¿No es eso una responsabilidad del Ministerio de Comercio?  ¿No nos damos cuenta que el cambio que tenemos que hacer es profundo y que no podemos seguir teniendo miedo de los fantasmas? ¿Porque no organizamos un comercio para el sector privado en la zona franca donde puedan ir a comprar sin salir de Cuba lo que adquieren en el extranjero? ¿No podría convertirse en el tan anunciado e incumplido mercado mayorista para el sector privado, sin afectar las divisas del Estado?  ¿A que le tenemos temor? ¿Porque no asumimos valientemente la realidad y la organizamos sin tabúes en función del socialismo cubano, refrendado por la Constitución y en que la empresa privada es tan legal como la estatal?  No podemos dejar un tema tan importante para la educación de nuestros jóvenes, que dentro de cinco años creerán que esta anarquía es normal, esperando por leyes que pueden llegar cuando ya no hagan falta.

3.       Liberar totalmente de trabas y de disposiciones burocráticas a la agricultura cubana. Revisar a fondo y modificar la política de precios de acopio y la de impuestos que se aplica tanto a las empresas estatales, como a las cooperativas, a los propietarios privados de tierras y a los usufructuarios. Si los agricultores no pueden cubrir sus costos y obtener una utilidad para poder invertir, con el precio que fija acopio por sus producciones, no estarán estimulados a entregar sus producciones al mercado estatal y por el contrario buscaran formas legales o no, de vender en un mercado que les cubra el déficit en los costos. La política social del País no puede recaer en los agricultores.  A las empresas agrícolas, estatales, cooperativas y privadas o usufructuarios, hay que cobrarles impuestos, pero que estos salgan de sus utilidades y no de los ingresos brutos. Si queremos una agricultura moderna, eficiente y generadora de riquezas, deben tener unos precios que le cubra sus costos y un sistema fiscal que se base en la contabilidad y que sea transparente. El sistema impositivo debe ser más riguroso con los productores agropecuarios que obtienen altas utilidades, entre otros factores por cultivar las mejores tierras y más consecuente, con aquellos que cultivan tierras de muy baja calidad en muchos casos que no llegan a una hectárea de cultivo. El Estado en su política agrícola, más que con exhortaciones,  debe estimular económicamente a los agricultores a que produzcan el máximo. Si exportan mucho y además producen los alimentos suficientes para minimizar las importaciones de alimentos, estarán cumpliendo su papel principal en la economía cubana.  No se les debe subsidiar los insumos productivos, que deben adquirirlos a precios internacionales y el producto de sus exportaciones se les deben acreditar a precios internacionales, por supuesto a la tasa de cambio oficial vigente en el País.

El Estado no debería invertir en las microindustrias. Debería si, facilitar que los campesinos pudieran adquirir e invertir en tecnología moderna y constituir eficientes microindustrias que vendan sus producciones al turismo, al comercio de la región donde están ubicadas e incluso a la exportación. Ese es un campo donde la inversión privada nacional pudiera constituir un apoyo importante, liberando a la inversión estatal para que pudiera concentrarse en los grandes objetivos de desarrollo industrial y social del país.

Finalmente, con todo respeto, me atrevo a sugerir al Presidente y Vicepresidente, que en sus visitas a los territorios, se reúnan con los campesinos, cooperativistas y usufructuarios, personalmente y sin intermediarios. Los dirigentes estatales de la agricultura no siempre reflejan las verdaderas opiniones y preocupaciones de los campesinos. Fidel acostumbraba, y así lo hizo muchas veces, reunirse en un gran teatro, directamente con ellos. Se establecía entre ellos y Fidel un ambiente de mucha confianza en que ellos le exponían a Fidel sus opiniones y preocupaciones y el los educaba en lo que en ese momento requería el País y la Revolución.

4.       Es muy importante que el País haga un esfuerzo por pagar o negociar con los proveedores extranjeros la deuda que mantiene con ellos. Es imprescindible lograr en el corto plazo que el sistema comercial y bancario cubano gane en credibilidad. Hay que poner reglas que apruebe el Gobierno y que nadie pueda violar, ni siquiera el Ministerio de Economía y Planificación. Una Carta de Crédito emitida por un Banco con Licencia del Banco Central, debe tener una garantía total de que se va a honrar en la fecha comprometida. No es posible que continúe pasando que una empresa importadora con licencia oficial para negociar con empresas proveedoras extranjeras emita letras de cambio para ser cobradas en una fecha y pasados 6 meses aun no las han honrado. Eso en cualquier parte del mundo es un delito. Aquí desprestigia al País y a la seriedad de sus dirigentes. El Banco Central tendría que hacerse cargo de este importantísimo tema. En la década del 90 se logró organizar una red de entidades financieras no bancarias que contribuyó a que los proveedores extranjeros ganaran en confianza de que iban a cobrar sus deudas garantizadas por letras. Incluso se logró, hasta cierto punto, burlar el bloqueo financiero externo. Ahora será seguramente más difícil y posiblemente será necesario mover todas nuestras operaciones comerciales externas hacia el Euro u otras monedas internacionales. En este campo nos mantenemos vivos varios de los que trabajamos estos temas durante el Periodo Especial. Estoy seguro que si el Banco Central  convoca pueden exponer experiencias que fueron útiles y todavía pudieran serlo. En el Banco Central hay también compañeros y compañeras con mucha experiencia de esos años. Para poder lidiar con el sofisticado bloqueo financiero que nos está imponiendo el Departamento del Tesoro con la complicidad activa de la banca mundial que opera en dólares, pienso que sería muy útil que el Banco Central creara una especie de ¨fuerza de tarea¨ voluntaria, de especialistas y cuadros con experiencia en burlar el bloqueo financiero. Estamos librando una batalla muy complicada y encontrar las mejores soluciones tácticas y estratégicas en un tema que domina totalmente el enemigo, debe ser tarea de la experiencia acumulada en el País.

Mayo 19 de 2019
Aniversario 124 de la Caída en combate del Apóstol.


Comentario HHC: 

Estimado Benavides excelente, te comento que es bueno recordar que entre 1993 y 1997 no existía , la URSS y el campo socialista al menos para nosotros, y la economia empezó a crecer como bien dices a partir de 1994; la despenalización del dólar, la creación de las TRD y los mercados libres campesinos, así como se impulsó la biotecnología y el turismo aún mas, y siendo nuestro principal socio comercial de entonces Canadá. Eso no debemos olvidarlo como dices, Fidel tomo las decisiones que había que tomar, fueron las más audaces hasta ese momento en materia económica, pero es una lección imperecedera de un país que por si mismo, con el apoyo del pueblo y la creatividad de este salio adelante. Muchos íbamos en bicicleta a trabajar, con la convicción que no nos íbamos a dejar vencer. 


En 1997 empezó a retroceder, ese año empezaron las relaciones con la Venezuela de Chavez, siempre los proyectos " grandes" tienen la capacidad  y el riesgo de triunfar y perecer en poco tiempo, la realidad es que no hemos sido sustentable más que en esos años que menciono y los primeros tiempos de 1959, donde la euforia política y el apoyo al proceso revolucionario estaba en estado de delirio y así debía ser.

El presidente Diaz Canel en su cargo de Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros ( al nivel de Fidel y Raul cuando lo ostentaron) puede empezar a tomar las decisiones, las que planteas mediante Decretos Leyes  que cuando sesione la Asamblea Nacional  se deben ratificar, modificar o derogar ( seria también buena práctica porque siempre se ha ratificado aunque este contemplado por ley su discusión ), no hay que buscar la perfección, hasta el sistema Windows salvando la distancia, lo sacan al mercado y después lo van ajustando sobre la práctica con " parches", así mismo hacen  con la economia y las regulaciones, las van adecuando lo que no está dando resultado pero no paralizan todo como nosotros con los cuentapropistas, como si tuviéramos todo el tiempo.

Por ejemplo estamos ahogados porque gastamos 5000 millones de usd AL AÑO  en Combustible y Alimentos (3000 y 2000 millones de usd respectivamente ) ¿Qué pasa si liberamos de impuestos la importación de los alimentos por 6 meses o un año? ¿ Qué pasa si todo los que nos ahorre electricidad en los hogares (que es el 58 % del total que gastamos en el país), a que igualmente se autorice la libre importación sin impuestos ? ¿ Qué pasa si empezamos por la producción de alimentos y utilización de energías renovables, en la creación de Pymes, cooperativas y mini-industrias en todo el país de manera acelerada con capacidad de importar y exportar y vinculadas o no a las estatales siempre que estén de acuerdo?. Y en una semana se hace un proyecto de Decreto-Ley para ambas, con base a tantos estudios y experiencias existentes y disponibles, desde el Perfeccionamiento empresarial de las FAR hasta la Comisión de implantación de los lineamientos de Marino Murillo en los últimos años. ¿Nos quitaríamos parte de la presión financiera? ¿ Elevaríamos la productividad y el nivel de vida de la población ? ¿ Seríamos menos vulnerables del exterior y la agresividad compulsiva del gobierno de EE.UU?.

Abrazo,

Humberto Herrera Carlés.