Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 8 de abril de 2023

Las pyme

 Por Juan M Ferran Oliva

En septiembre de 2021 el Decreto-Ley 46 autorizó la creación de pymes en Cuba. Con ello se legalizaron los  trabajadores por cuenta propia conocidos con el esperpéntico calificativo de  cuentapropistas. Constituían un conveniente complemento a la rígida estructura productiva estatal heredada.  La medida forma parte del cambio de 180º experimentado por la economía en su actual renovación y. en particular, en su intento por superar la crisis sin par que padece[1].

Pyme es un acrónimo lexicalizado a partir del largo titulo de micro, pequeña y mediana empresa. Tiene características especiales y ha invadido el mundo económico. Predomina el comercio minorista y de servicios. En Europa y América suelen abarcar más del 70% del empresariado. La actividad industrial les queda grande debido a que por lo general requiere inversiones considerables.

En Mercosur, para micros, pequeñas y medianas empresas, el número de empleados suele moverse entre 10 y 250 y los capitales empleados no pasan, en el mejor de los casos, de los US$ 10 millones. En la Unión Europea los asalariados alcanzan un máximo de 50, en este caso con una facturación de hasta 50 millones de euros anuales.

La pequeñez de las pyme les veda la posibilidad del desarrollo e investigación y dependen de resultados externos y del empirismo. Su acceso a mercados internacionales es limitado. La financiación les resulta más difícil en comparación con las grandes empresas. Sus empleados suelen ser de baja calificación debido al propio carácter de los negocios acometidos. La acometividad es su gran ventaja.

Hasta enero del año en curso han sido aprobadas en Cuba unas 6.500. La mitad son pequeñas empresas y el resto micros y medianas por igual. Alrededor de un 48% radican en la capital. Al sumársele las 2.000 estatales se tiene que las ¾ del total de empresas del país corresponde a esta categoría.

El periodo especial iniciado a fines de 1990 intentó remediar lo irreparable. La tibia apertura surgida a su calor permitió la incorporación limitada de trabajadores por cuenta propia. Fue frenada en el entorno de 1994 con la retención de aprobaciones y la eliminaban de algunas licencias existentes. En 2010 se recuperó la situación y en 2018 la ocupación generada por los particulares ascendía a 588.000 personas, el 13% de los puestos de trabajo.

Tres años más tarde el Estado aprobó  las pyme. Les concedió  ventajas relativamente estimulantes en el aspecto fiscal y en los términos de contratación.  Tiene también su restricciones. Se exige que el empresario sea residente en Cuba y no posea más de una pyme. Sus exportaciones e importaciones están controladas por intermediarios estatales. Los limites al personal empleado son de hasta 100 como máximo  y deben respetar los salarios legales establecidos. Su única forma de constitución es la de responsabilidad limitada (SRL)[2]. Aportan al presupuesto mediante impuestos. Además contribuyen a la seguridad social, tanto como las entidades estatales. El objeto social excluye a las referidas a la salud, energía, defensa, telecomunicaciones, prensa y otras áreas consideradas estratégicas.

A pesar de las limitaciones el resultado de las pyme es positivo y evidente en la generación de empleo, el incremento a la escuálida oferta a la población y el complemento a actividades de las empresas estatales, entre otros. Pero el éxito conspira contra ellas.

Su existencia no es apacible y cuentan con enemigos dentro de la cumbre del poder[3]. Les achacan que son demasiadas en comparación con las empresas estatales También argumentan en su contra que el objeto social es demasiado amplio  Otro criterio negativo es que están desvinculadas de las necesidades de los territorios. Para colmo les atribuyen el desvío de remesas que eran manipuladas por entidades estatales e incluso se las vincula a la inflación.

Muchas pymes han llenado espacios de la economía estatal a pesar de que no forman parte del plan. Obstaculizar su desarrollo equivale a perder oportunidades y en nada contribuye a mejorar la proverbial ineficiencia estatal.

En ocasiones he formulado como probable la existencia de  un debate entre conservadores y aperturistas en las altas esferas. La relevada discrepancia respecto a las pyme  convierte dicha posibilidad  en certidumbre.

Algunos piensan que la apertura puede conducir al capitalismo. Otros, por el contrario, la creen indispensable para salir  del pantano económico que da alas a la plutocracia.  El miedo histérico al capitalismo puede conducir a su regreso. Además, la población tiene limites de resistencia y no pocos piensan que 60 años de espera es demasiado tiempo.

Es cierto que las pyme y los trabajadores autónomos propician desigualdades sociales expresadas con el coeficiente de Gini. Este indicador  es útil para denotar las diferencias en el ingreso en países capitalistas. Pierde sentido en aquellos Estados que  ponen al ser humano como objetivo en lugar de la ganancia. En tales casos la desigualdad social es un imperativo nacido del propósito de estimular la actividad económica y evitar el igualitarismo. El caso de China es ejemplo de ello.  Hace ya 20 años se estimaba que  unos 12 millones de chinos habían acumulado fortunas multimillonarias. Ello representaba algo menos del 1% de la población de la nación. En sentido contrario unos 300 millones de personas escapaban de la pobreza absoluta y la clase media crecía en unos 100 millones[4]. ¡Vale la pena!.

Salvar la Patria, la Revolución y el Socialismo es la consigna imperante. Mi interpretación personal es que  la primera consistente en salvar al país de la debacle que acarrearía un gobierno regresivo procedente del exterior o afín, o de la irresponsabilidad de los protestantes del patio. La única alternativa es el actual equipo de gobierno pues no existe una oposición seria y organizada. La ha impedido el propio Partido.

Según pienso, la Revolución terminó inconclusa en 1968 con la Ofensiva Revolucionaria. Soslayó la concreción de una economía eficiente como requerían los avances sociales generadores de gastos. Todo quedó en poder del Estado en la falsa creencia de que el socialismo equivalía a la  estatalización. Le siguió la evolución de un modelo fallido  que se pretendió como  genuino socialismo.  Hoy persiguen esa condición numerosos Estados.    Muchos de ellos hubieran calificado de revisionistas o algo peor en la época en que imperaba el dogmatismo estalinista. Buscan el socialismo por distintas vías y hacen camino al andar.

Humberto Pérez, quien fuera presidente de la Junta Central de Planificación[5]  entre 1976 y 1986, ha formulado recientemente una propuesta interesante.  Se basa en la evidente disponibilidad de divisas de muchos cubanos, o la que pueden lograr a través de sus parientes emigrados. Plantea canalizar a través de un mercado privado la oferta de bienes y servicios a la población, es decir, mediante pymes.

Existen formas de comercialización modernas que constituyen técnicas de venta. Su desarrollo en países capitalistas no obedece a ideologías políticas sino a artes comerciales. Pueden citarse las cadenas de mercados, las ventas por catálogo o por internet, y otras.

De lograrse este propósito mermaría la inflación y mejorarían las tasas de cambio informales. Adicionalmente, los poseedores de divisas o de altos ingresos, que no son pocos, disfrutarían de una calidad de vida superior.

Humberto argumenta que la situación actual requiere audacia. Se refiere al desaparecido Esteban Morales quien dijera (sic)

 le estamos huyendo tanto al capitalismo que nos va a sorprender y vamos a caer en sus brazos asando maíz

Fin



[1] Desde 2019 hasta la actualidad  se conjugan dificultades conducentes a una impar crisis económica. El recrudecido bloqueo  limita las posibilidades de crédito externo, incrementa costos y precios, obstaculiza la contratación  y restringe el comercio en general. La pandemia llegó a Cuba y además de la ineludible atención interna que requirió, afectó al turismo internacional fuente principal de divisas. El reflejo de la guerra de Ucrania ha desatado los precios y la inflación galopante que recorre el planeta llegó a Cuba. Asimismo ha afectado al importante turismo ruso.  En 2021 se implementó un plan económico a partir de la unificación monetaria, indispensable, pero según algunos inoportuna. La tasa aplicada en principio para la población fue de 24 pesos por cada divisa (MLC). En meses recientes se asumió una tasa de 120 pesos. El resultado, hasta ahora, ha sido el aumento a alrededor de 180 pesos por dólar en el mercado informal.  En la esfera productiva se revaluó el peso, lo que incrementó los costos internos de producción y, consiguientemente, los precios.  La deuda externa es objeto de indeclinables renegociaciones que la incrementan. A tal cúmulo de desgracias cabe añadir la perpetuada asimetría del mercado minorista desde hace  medio siglo; la demanda de la población se enfrenta a una escuálida oferta que no la satisface. En  principio se argumentó la necesidad de favorecer la acumulación, pero actualmente se origina en la falta de divisas. Comoquiera, el gran perjudicado es el estimula material. 

[2] Una sociedad de responsabilidad limitada (SRL) es aquella en la el patrimonio personal no se afecta con las deudas que puedan producirse. La sociedad anónima (SA) es aquella cuyos titulares participan en base a su aporte de capital, lo que, a su vez, determina su proporción en las utilidades. Suele establecerse a través de acciones. Los accionistas no responden con su patrimonio personal a las deudas de la socieda

[3] Triana Cordovi, Dr.Juan. Pymes en Cuba: dentro del fuero amigo. Circulado por Internet en feb. 22 de 2023

[4] Vázquez Díaz, Julio A. China ¿otro socialismo? (LX aniversario).  Editorial de Ciencias Sociales. La Hababa 2010. Pág. 100.

[5] Actual Ministerio de Economía

Una temporada de grandes retos y oportunidades

Vicepresidente Ejecutivo y Consejero Delegado
4 de abril de 2023


La semana santa siempre ha sido el pistoletazo de salida de la temporada vacacional en España. Con la llegada de la primavera, nuestros hoteles de temporada vuelven a abrir las puertas a todos esos viajeros, nacionales e internacionales, que eligen nuestros destinos para disfrutar de sus vacaciones.

Pendientes de confirmarlo cuando pasen estos días y tengamos los datos reales del negocio generado en Semana Santa por parte de nuestros hoteles, ya podemos adelantar que, como muchos hemos ido anticipando, la perspectiva turística es positiva. Por nuestra parte se espera mejorar los datos de venta en más de un 20% respecto al mismo periodo de 2019, un año de referencia bastante positivo para nuestra industria.

Un año más, son nuestros hoteles vacacionales de España los que destacan especialmente en estas festividades. Aunque, es cierto que se esperan cifras bastante favorables para los hoteles urbanos ubicados en las principales ciudades del país, como Valencia, Sevilla, Barcelona o Palma, de son tradicionalmente los destinos vacacionales de costa los más atractivos para épocas vacacionales.

En el segmento vacacional destaca el comportamiento de Canarias, donde los Hoteles mejoran su ocupación y las tarifas medias históricas. En las Costas peninsulares recuperamos volúmenes que no pudimos ver el año pasado, gracias al empuje de los mercados internacionales, que sí que está llegando en 2023, y en las Islas Baleares, la federación Hotelera estimaba recientemente una ocupación cercana al 70% en Mallorca, pudiendo nosotros destacar la apertura de un mayor número de hoteles que en otros años por estas fechas, que nos permiten alargar temporadas. Entre ellos destacan especialmente nuestros hoteles ubicados en Calviá, en la zona de Magaluf, donde hemos puesto nuestros todos esfuerzos para conseguir un turismo de calidad y atractivo también para el turismo local y nacional, siendo para estos días el turista español la segunda nacionalidad con más presencia en nuestros hoteles de dicha zona, después del británico.

¿Será todo esto la señal de que viviremos un positivo verano para el turismo? Por el momento, todo indica que así será. Y no solo es una señal que vemos los hoteleros también es algo que se está viviendo por parte de aerolíneas y, en gran parte, gracias a la vuelta de la conectividad aérea. Y es que esta conectividad, exceptuando los casos de un par de países, ya se encuentra en niveles prepandemia, algo fundamental para garantizar un fuerte retorno del turista internacional a España.

El Caribe, destino vacacional por excelencia que vuelve a brillar

Llegada la Semana Santa es inevitable hablar de las previsiones turísticas en España, pero no debemos olvidarnos de otros destinos internacionales que, si las previsiones se cumplen, también vivirán temporadas históricas para su turismo.

La atracción del talento, el gran reto para el sector

El turismo ha emprendido con gran fortaleza su recuperación, ofreciéndonos una oportunidad de impulso económico tras la pandemia, con un sector que prevé volver a crecer por encima del PIB global hasta el año 2030. Sin embargo, nos vemos con un gran reto que está afectando de manera especial al turismo: la atracción del talento.

El cierre prácticamente total que sufrió nuestro sector durante la pandemia produjo otro nefasto efecto indirecto: la desconexión con muchos de nuestros empleados fijos-discontinuos, su decepción ante la vulnerabilidad demostrada por nuestra industria, y finalmente la “fuga” de una parte del joven talento cualificado hacia otros sectores. A ello se añaden otros factores disfuncionales como la oferta descontrolada de alquiler vacacional, que ha provocado en ciudades y zonas vacacionales una inflación residencial y en la práctica, la imposibilidad para los trabajadores de temporada para encontrar una vivienda digna, un problema que se agrava en territorios limitados como las Islas Baleares.

La escasez de personal cualificado es una realidad y con cada vez una mayor competencia entre compañías para conseguir atraer el talento, nos vemos ante un gran riesgo para nuestro sector, ya que para nosotros las personas son esenciales. Como siempre ha dicho mi padre y me habéis oído repetir muchas veces: las personas son el mayor activo de Meliá Hotels International. Son ellas las que consiguen que nuestra compañía funcione y también forman, siendo la vocación de servicio uno de nuestros valores, un gran parte de la experiencia que nuestros clientes viven durante su estancia. Por ello, además de anticipar programas de reclutamiento en zonas sensibles e intensificar nuestra relación con escuelas y universidades, desde nuestra Compañía hemos desplegado un intenso programa para reconectar con nuestros colaboradores después de la pandemia y para atraer y retener el talento, donde además de mejorar las condiciones y la experiencia del empleado, ofrecemos planes de formación y desarrollo e incluso, en algunas ocasiones, proporcionamos alojamiento, especialmente en zonas sensibles como las islas.

Aunque resultó fuertemente impactado por la pandemia global, el turismo es una industria con un inmenso potencial de crecimiento a largo plazo (superior a la media del PIB global para los próximos 10 años) y debe recuperar el atractivo laboral que siempre ha tenido. Somos una industria “de personas para personas” y por ello, reconectar con las nuevas generaciones de trabajadores será fundamental para que sigamos avanzando en la mejora de la calidad y sostenibilidad de nuestro turismo.

¿Las nuevas políticas comerciales dejarán atrás al mundo en desarrollo?




7 de abril de 2023

Mientras Estados Unidos y Europa persiguen la acción climática y los objetivos económicos nacionales, los países en desarrollo temen que el colapso del sistema de comercio multilateral socave sus perspectivas de desarrollo. Si bien estas preocupaciones no son infundadas, los países más pobres pueden y deben dar forma a sus propias trayectorias.

CAMBRIDGE – Los países en desarrollo están cada vez más preocupados de que Estados Unidos le dé la espalda al régimen comercial multilateral. En medio de las crecientes tensiones geopolíticas, los formuladores de políticas de los países de bajos y medianos ingresos temen que una ruptura de ese régimen los convierta en rehenes de la política de las grandes potencias, lo que socavaría sus perspectivas económicas.

Sus preocupaciones no son infundadas: las políticas comerciales de EE. UU. han cambiado significativamente en los últimos años. Lo que parecía una serie de medidas al azar bajo el expresidente Donald Trump (sanciones a empresas chinas, aumento de aranceles y la subversión fatal del organismo de resolución de disputas de la Organización Mundial del Comercio ) se ha convertido en una estrategia amplia y coherente bajo el actual presidente Joe Biden.

Esta estrategia, que apunta a reconstituir el papel de Estados Unidos en la economía global, incorpora dos imperativos. Primero, EE. UU. ahora considera a China como su principal rival geopolítico y ve su ascendencia tecnológica como una amenaza para la seguridad nacional. Como muestran las amplias restricciones de la administración sobre la venta de chips avanzados y equipos de fabricación de chips a empresas chinas, EE. UU. está dispuesto a sacrificar el comercio y la inversión internacionales para frustrar las ambiciones de China. Además, espera que otros países hagan lo mismo.

En segundo lugar, los formuladores de políticas de EE. UU. tienen como objetivo compensar las décadas de descuido de las prioridades económicas, sociales y ambientales nacionales centrándose en políticas que promuevan la resiliencia, cadenas de suministro confiables, buenos empleos y una transición de energía limpia. Estados Unidos parece feliz de perseguir estos objetivos por su cuenta, incluso si sus acciones podrían afectar negativamente a otros países.

El mejor ejemplo de esto es la Ley de Reducción de la Inflación, la histórica legislación de transición climática de la administración Biden. Muchos gobiernos en Europa y en otros lugares se han indignado por los subsidios de energía limpia de $ 370 mil millones incluidos en la IRA, que favorecen a los productores estadounidenses. Pascal Lamy , exjefe de la OMC, instó recientemente a los países en desarrollo a unirse a la Unión Europea para formar una coalición "Norte-Sur" sin EE.UU., para "crear una desventaja para [los estadounidenses] que les haría cambiar de posición". .”

Sin duda, Europa tiene su propio tipo de unilateralismo, aunque más suave que el de Estados Unidos. El Mecanismo de Ajuste Fronterizo de Carbono (CBAM) de la UE, que tiene como objetivo mantener altos los precios del carbono dentro del bloque mediante la imposición de aranceles sobre las importaciones intensivas en carbono, como el acero y el aluminio, está destinado a aplacar a las empresas europeas que, de lo contrario, se encontrarían en desventaja competitiva. Pero también dificulta el acceso a los mercados europeos a países en desarrollo como India, Egipto y Mozambique.

Por lo tanto, los países en desarrollo tienen mucho de qué preocuparse. A medida que EE. UU. y Europa intentan aislar a China y elaborar políticas en apoyo de sus nuevas agendas internas, es poco probable que tengan en mente los intereses de las economías más pobres. Para los países pequeños de bajos ingresos, el multilateralismo sigue siendo la única salvaguardia contra el solipsismo de las grandes potencias.

Pero los países en desarrollo harían bien en reconocer que estas políticas unilaterales están impulsadas por preocupaciones legítimas y, a menudo, están destinadas a satisfacer necesidades globales. El cambio climático, por ejemplo, es claramente una amenaza existencial para la humanidad. Si las políticas estadounidenses y europeas aceleran la transición verde, los países más pobres también se beneficiarán. En lugar de condenar estas políticas, los países de ingresos bajos y medios deberían buscar transferencias y financiamiento que les permita seguir su ejemplo. Por ejemplo, deberían exigir que los países europeos canalicen los ingresos de CBAM a los exportadores de países en desarrollo para apoyar la inversión de estas empresas en tecnologías más ecológicas.

En términos más generales, los países en desarrollo deben recordar que sus perspectivas económicas están determinadas ante todo por sus propias políticas. A falta de una caída mundial al proteccionismo al estilo de la década de 1930, es probable que no pierdan el acceso a los mercados occidentales. Además, los países orientados a la exportación, como Corea del Sur y Taiwán, diseñaron sus milagros de crecimiento durante las décadas de 1960 y 1970, cuando los países desarrollados eran mucho más proteccionistas de lo que son ahora o probablemente lo serán en un futuro previsible.

También es cierto que el modelo de industrialización orientado a la exportación ha perdido fuerza por razones que poco tienen que ver con las políticas proteccionistas del Norte Global. Debido a que las tecnologías de fabricación actuales requieren tanta habilidad y capital, es difícil para los recién llegados imitar el éxito de los tigres de Asia oriental (yo llamo a este fenómeno “ desindustrialización prematura ”). Los futuros modelos de desarrollo tendrían que depender de las industrias de servicios y las pequeñas y medianas empresas , en lugar de las exportaciones industriales, para construir una clase media próspera.

El renovado enfoque de los países desarrollados en la construcción de economías domésticas resilientes y equitativas también podría beneficiar a la economía global. Es mucho más probable que las sociedades cohesionadas apoyen la apertura al comercio y la inversión internacionales que aquellas perturbadas por las fuerzas desiguales de la hiperglobalización. Como han demostrado muchos estudios, la desaparición de puestos de trabajo y el declive económico regional a menudo pueden engendrar políticas etnonacionalistas .

En una "carta a la próxima generación" de 2019, Christine Lagarde , entonces directora gerente del Fondo Monetario Internacional y actual presidenta del Banco Central Europeo, lamentó el aumento del unilateralismo y enfatizó los beneficios del acuerdo posterior a 1945. “Bretton Woods lanzó una nueva era de cooperación económica mundial, en la que los países se ayudaron a sí mismos ayudándose unos a otros”, escribió. Pero lo contrario también es cierto: cualquier régimen global exitoso, incluido el sistema de Bretton Woods, debe basarse en la idea de que los países pueden ayudarse unos a otros ayudándose a sí mismos.

En resumen, cuando se trata de lograr un crecimiento estable y sostenible, los países en desarrollo no deben preguntarse qué pueden hacer por ellos los países más ricos del mundo, sino qué pueden hacer ellos para mejorar sus propias perspectivas económicas.


Dani Rodrik, profesor de Economía Política Internacional en la Escuela Kennedy de Harvard, es presidente de la Asociación Económica Internacional y autor de Straight Talk on Trade: Ideas for a Sane World Economy (Princeton University Press, 2017).

viernes, 7 de abril de 2023

¿Cómo ordenar el desorden?


Por:Miguel Díaz Nápoles, Tiempo21
7 de abril de 2023



En Las Tunas falta el orden en no pocos asuntos de la economía y la sociedad. Cuando falla la institucionalidad que en lo local no es más que conjunto de normas, reglas del juego, arreglos y formas de organización que posibilitan la interacción entre autoridades públicas, organizaciones de la sociedad civil y empresas, pues fallan muchas cosas, porque es una cadena. A nivel de país la institucionalidad. Y pregunto ¿cómo ordenar el desorden? Sobre ello opinamos hoy aquí en Tiempo de cambio, el podcast de tiempo21 desde Las Tunas, Cuba.

Cuando hay falta de civismo hay desorden. También hay desorden cuando hay indisciplinas sociales, se pican las calles, se planta una venduta ilegal en cualquier lugar, hay salideros de agua, vertimiento de basura, falta de urbanismo. 

Es innegable que muchas personas no cuidan el ornato público. Y por supuesto el tema de los precios es recurrente, y sobre ello no pasa nada. Y que nadie lo dude, eso es desorden.

La nación es como la familia grande y en la provincia es igual, circunscrita al entorno. Ahora, en el caso de Las Tunas ¿se trabaja en busca de la prosperidad colectiva cuando no son pocos que solo piensan el dinero sin importarle el problema del otro? Como dijo el Presidente cubano Miguel Diaz Canel en una ocasión: ¿Cuál puede ser la cuota de entrega personal para el crecimiento colectivo?

Ahora, hay asuntos como los salideros de agua que también constituyen desorden. Hay que ponerle orden al desorden, que está en las indisciplinas sociales, en el mal comportamiento ciudadano, en la falta de civismo, en la venta de todo tipo de productos y servicios. Hay que pensar como país desde la provincia, el municipio, el barrio. Eso es dar soluciones en y ordenar todo lo que debe ser ordenado. Es pensar y materializar las ideas de cada quien, siempre que estas aporten para el bien de todos o la gran mayoría.

Y esto es todo por hoy. Ojalá que a usted le haya servido de algo las opiniones que se han expresado aquí, en Tiempo de cambio, el Podcast de Tiempo21, desde Radio Victoria, en Las Tunas. Yo soy Miguel Díaz Nápoles y lo invito a que nos encontremos otra vez para intercambiar opiniones sobre otro tema de alta sensibilidad para la población.


Cuba busca ampliar vínculos con Estados Unidos en la agricultura

 

Bruno Rodríguez Parrilla, ministro cubano de Relaciones Exteriores, ratificó hoy el interés y la voluntad de Cuba por mantener y ampliar los vínculos con Estados Unidos en la esfera de la agricultura.

La Habana, 7 abr (ACN) Bruno Rodríguez Parrilla, ministro cubano de Relaciones Exteriores, ratificó hoy el interés y la voluntad de Cuba por mantener y ampliar los vínculos con Estados Unidos en la esfera de la agricultura.

En Twitter, Rodríguez Parrilla informó sobre un intercambio que sostuvo con participantes del país norteamericano en la IV Conferencia Agrícola entre ambas naciones, a quienes agradeció por su contribución para superar obstáculos en las relaciones bilaterales.

“Tuve intercambio con participantes estadounidenses en la IV Conferencia Agrícola entre #Cuba y EEUU. Ratifiqué nuestro interés y voluntad de mantener y ampliar los vínculos en esa esfera. Agradecí su visita y contribución para superar obstáculos en las relaciones bilaterales”.

La IV Conferencia Agrícola Cuba-Estados Unidos, con sede en el Hotel Grand Aston La Habana del 4 al 6 de abril, contó con la participación de productores y líderes agrícolas de los dos países y tuvo como objetivo propiciar el intercambio de experiencias y oportunidades de negocios.

Durante el encuentro se presentó la cartera de oportunidades del sector, se mostraron las ventajas de invertir en la isla y los retos que en esa materia tiene el país, en medio de un recrudecido bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto por el gobierno de Washington hace más de 60 años.

Llama Valdés Mesa a producir alimentos para reducir importaciones

Salvador Valdés Mesa, miembro del Buró Político y vicepresidente de Cuba, reflexionó este jueves en Baracoa que no hay un asunto más importante para el país que producir alimentos para reducir importaciones.

Guantánamo, 7 abr (ACN) Salvador Valdés Mesa, miembro del Buró Político y vicepresidente de Cuba, reflexionó este jueves en Baracoa que no hay un asunto más importante para el país que producir alimentos para reducir importaciones.

Es una urgencia conseguir ese propósito, abastecer las nuevas industrias construidas y potenciar los encadenamientos productivos en la Primera Villa cubana, enfatizó.

En la primera de las reuniones que presidirá hasta el sábado 8 de abril en los diez municipios de Guantánamo para evaluar la marcha de la Ley 148 de Soberanía Alimentaria, Seguridad Alimentaria y Nutricional (Plan Nacional SSAN), Valdés Mesa remarcó la necesidad de ser más ágiles en la aplicación de los resultados de la ciencia a la agricultura para alcanzar el autoabastecimiento alimentario.

Significó que Baracoa cuenta con potencialidades para lograr esa autosuficiencia en diversos renglones y obligar a bajar los precios de los productos, y que corresponde al gobierno organizar la estrategia y estimular el desarrollo de la agricultura.

Los planes de siembra, la contratación, el impago a los productores, el funcionamiento del comité de concertación de precios, la situación de la actividad delictiva y las acciones para enfrentarlas, estuvieron entre los temas debatidos.

Mayelín Frómeta Alayo, intendente del segundo municipio en importancia de la provincia, informó sobre la implementación de la Ley 148, y al respecto explicó el impacto negativo de la sequía, la cual provocó la pérdida de 216 hectáreas de viandas y frijoles.

A pesar de esa adversidad, dijo, se trabaja con los más de tres mil productores baracoenses para asegurar las libras per cápita que garanticen el adecuado balance nutricional en la localidad.

Destacó los resultados de las cadenas productivas del coco, el café y el cacao, así como también de ocho proyectos de desarrollo local que deben suplir, progresivamente, las demandas de vinagre, medicina natural, conservas, entre otros renglones.

La intendente señaló entre las dificultades que persisten los altos precios de las semillas, la obsolescencia tecnológica y la ausencia de un mercado que le permita al campesino acceder a los insumos y medios para el campo, además no se aprovechan adecuadamente los bioproductos y los aportes de la ciencia y la innovación.

Al respecto el Vicepresidente cubano refirió que esas problemáticas afectan a todo el país e insistió en revisar las estrategias y métodos de trabajo, explotar racionalmente las potencialidades locales para producir, y acompañar esas acciones con el sistemático control de los precios, la eliminación de los intermediarios y el estímulo al productor, como pasos claves para la soberanía alimentaria.

Acompañado por Emilio Matos Mosqueda, gobernador de Guantánamo y las máximas autoridades de Maisí, Valdés Mesa se reunió también en el más oriental de los municipios cubanos, territorio eminentemente agrícola.

Se valoró la importancia de crecer en la actual campaña de siembra, independientemente de las afectaciones provocadas por la sequía y las limitaciones de fertilizantes y otros recursos.

En el encuentro se analizaron las fortalezas para incrementar la comercialización y exportación de productos como la madera, la miel, el café y el cacao, así como también la diversificación de producciones de la industria alimentaria local.

Imías fue el tercer municipio de Guantánamo visitado por el Vicepresidente cubano para chequear la implementación del Plan de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional y los programas que inciden en el autoabastecimiento municipal y la producción de alimentos.

Este 7 de abril corresponde a los territorios de Yateras, Manuel Tames, El Salvador y Niceto Pérez la valoración del Plan Nacional SSAN, mientras el sábado 8 el intercambio se efectuará en San Antonio del Sur, Caimanera y Guantánamo.

jueves, 6 de abril de 2023

Habitaciones hoteleras fuera de orden: otra paradoja cubana

 

¿Es económicamente sustentable seguir creciendo en nuevas habitaciones, cuando la tasa de ocupación de las existentes en los mejores años de arribo de turistas apenas alcanzó el 60 %?

El turismo fue y debe seguir siendo uno de los sectores estratégicos de la economía nacional; muy pocos osan discutir esa afirmación. El turismo es por donde empezaron las transformaciones allá por mediados de los 80 en Cuba. Fue el primer sector en el cual se firmó un “negocio” con inversión extranjera, un hotel que aún sobrevive al tiempo y todavía con algunos trabajadores que han permanecido fieles al mismo.

El turismo fue además el primer sector en el que se ensayó una estrategia para competir con destinos establecidos que lo aventajaban, no solo en experiencia. También en infraestructura hotelera y extrahotelera, en personal con competencias adecuadas, en publicidad, en acceso a mercados. 

Eran destinos con mejor calidad de productos —en especial alimenticios— y servicios de todo tipo —desde taxis hasta telefonía— y con conocimiento de sus mercados emisores. Tienen facilidades de entrada y de salida de los países, poseen conexiones para hacer multidestino de forma individual. Pueden competir en precios de la mayoría de esos servicios… Y, además, no llevan sobre su cabeza la presión del bloqueo de Estados Unidos y de la constante propaganda contra Cuba que busca desestimular a los potenciales viajeros e inversionistas.

El turismo en Cuba fue, además, un sector que emergió cuando el campo socialista se derrumbaba.

He querido listar estas ventajas de los competidores, porque a veces es bueno ponerle rostro a las cosas. 

Pese a que Cuba no alcanzó la meta de llegada de turistas durante 2022, los viajeros canadienses frenaron la crisis para alcanzar una recuperación de más del 200% con apenas 15.6 % de ocupación hotelera, frente a 2021 cuando apenas tuvo 5.7% de las habitaciones ocupadas. ♦ Ver más.

¿Cómo se logró?

Para poder nacer y crecer enfrentando obstáculos, el turismo también fue pionero en una estructura institucional y en un modelo de gestión que adelantaba lo que años después se aspiró a que fueran todos los ministerios. Se convirtió en un Ministerio con apenas unas decenas de funcionarios, que le dio espacios de actuación y decisión a sus empresas y sus empresarios.

El milagro se hizo y en muy poco tiempo se convirtió este archipiélago en uno de los diez destinos más importante de las Américas.

Es cierto que nada es perfecto. Es cierto que, a pesar de haber logrado ser un factor de reactivación de la industria nacional —entre otras razones gracias a FINATUR—, no se pudo servir tomates y lechugas “hechas en Cuba” a los turistas. También es cierto que durante mucho tiempo se desperdició el potencial que el sector privado significaba para compensar esos déficits. Fundamentalmente por trabas que, para sorpresa de muchos, de alguna manera y a veces de forma transfigurada, subsisten.

Treinta y cinco años después  

Pasadas más de tres décadas, tenemos una planta hotelera que compite en número de habitaciones con algunas islas del Caribe. Sin embargo, la ocupación está lejos de la de nuestros competidores.

La pregunta que se desprende se ha hecho en muchas ocasiones: ¿Es económicamente sustentable seguir creciendo en nuevas habitaciones, cuando la tasa de ocupación de las existentes en los mejores años de arribo de turistas apenas alcanzó el 60 %?  

Otra pregunta es obligada: ¿Es financieramente razonable invertir en nuevas habitaciones cuando la tasa de retorno real puede prácticamente duplicar el tiempo establecido para la recuperación de la inversión? 

La capacidad total de habitaciones hoteleras en República Dominicana supera los demás países de la región del Caribe y de Centroamérica, con más de 80 mil unidades de alojamiento disponibles en el año 2018 y una tasa de ocupación hotelera por encima del 85 %. ♦ Ver más.

Para que la habitación de un hotel cuatro o cinco estrellas pueda ser utilizada como tal, el hotel debe estar en funcionamiento. Es la razón por la que el costo de una habitación parece tan elevado cuando se examina un proyecto de desarrollo hotelero. Ese costo, en dependencia del proyecto, puede estar desde los 100 mil hasta por encima de los 200 mil dólares por habitación. Si el hotel no funciona, la habitación no puede cumplir con el propósito para la cual fue construida; digamos que no puede realizar su “valor de uso”.

Sin embargo, resulta curioso que otras habitaciones, en hoteles que sí funcionan, tampoco puedan realizar su “valor de uso” por encontrarse “fuera de orden”. 

Una plaga indeseable

Tener habitaciones fuera de orden es una de las plagas que corroe la actividad turística en cualquier lugar del mundo. Las razones por las que una habitación es considerada así son disímiles, algunas de ellas de mucho peso, como por ejemplo, el deterioro del sistema de aire acondicionado.

Puede haber otras causa que parecen no ser tan decisivas, como el goteo de una ducha, por ejemplo; pero que en definitiva afectan el confort al que el cliente aspira y por el cual ha pagado ¡por anticipado!

No existe una serie temporal pública sobre las habitaciones fuera de orden que el sector turístico cubano. A pura memoria, recuerdo que en el año 2018, en la discusión del informe que rindiera el Ministerio de Turismo a la Asamblea Nacional en diciembre de ese año, se habló de 11 mil habitaciones en esa condición. 

El sector turístico cubano exhibe hoy una cantidad de habitaciones fuera de orden que realmente impresiona: son alrededor de 13 mil. 

El total de habitaciones en los diferentes tipos de establecimientos que dan servicio de alojamiento era en 2021 de 81 382; de ellas 70 mil habitaciones en hoteles desde una hasta cinco estrellas. Es muy probable que en 2022 se hayan incorporado algunos miles más; pongamos que 2 mil más. 

En 2018 existían 67 mil habitaciones en hoteles de todo tipo de estrellas (se excluyen en estos datos las habitaciones privadas). Así que esas 11 mil habitaciones fuera de orden significaron el 16 % de todas las habitaciones hoteleras. 

En el año 2022, asumiendo que las habitaciones hoteleras hayan crecido en esas 2 mil que mencionamos antes, esas 13 mil habitaciones fuera de orden podrían estar sobre el 18 % de todas las habitaciones en hoteles: ¡casi la quinta parte! 

Ya en 2018, el Ministro de Turismo declaraba que con relación al desarrollo de las inversiones “que no se trata solo de construir hoteles nuevos. Precisamente un gran por ciento de los planes de inversiones aprobados cada año va dirigido a modernizar y actualizar la planta hotelera existente”. 

Esas 13 mil habitaciones fuera de orden serían equivalentes a casi 29 hoteles de 450 habitaciones. 

Es cierto que, dada la tasa de ocupación media anual que hemos tenido, esas miles de habitaciones fuera de orden no tienen un impacto determinante en los ingresos turísticos, ¡porque no hay necesidad de ocuparlas! 

Puede ser una razón para entender por qué aun cuando se invierte mucho en cada habitación de cada hotel en Cuba, tener de forma persistente en el tiempo una cifra elevada de habitaciones fuera de orden no resulta una preocupación a atender de forma priorizada. 

En otras palabras: existen muchas más habitaciones disponibles que pueden cubrir la “demanda” de alojamiento de los turistas que arriban al país.

No obstante, cada habitación fuera de orden es un activo que no está en condiciones de recuperar el dinero invertido en él, por una sencilla razón, ha perdido su valor de uso y gravita contra la finanzas del hotel y contra las finanzas del país.

¿Son necesarias nuevas habitaciones?

Tampoco es posible negar que se necesitan nuevas habitaciones hoteleras para modernizar la planta física. Porque luego de varios años de explotación, algunos de esos hoteles y sus habitaciones sufren de obsolescencia moral y material, en especial porque quedan lejos de las nuevas exigencias de estándares de calidad. 

Llama la atención que con solo un 15 % de ocupación, una de las dificultades reconocidas sea la falta de abastecimientos e insumos. ¿Qué hubiera ocurrido de haber tenido un 50 % de ocupación? 

Pagar a proveedores internacionales y nacionales debe ser una regla inviolable. También es cierto que el turismo se ve seriamente afectado por la distorsión cambiaria y el impacto de la misma en los precios de los insumos nacionales.

El contrasentido de construir más habitaciones teniendo una ocupación que no rebasa el 15,6 % y además manteniendo el 18 % de las habitaciones hoteleras fuera de orden sólo es posible resolverlo ¡con turistas!

Para ello habría que repensar muchas cosas, entre ellas: 

♦ volver a la filosofía y la práctica de aquel Ministerio que fue ejemplo en la gestión descentralizada de sus empresas, incluyendo los relanzados esquemas cerrados de financiamiento en divisas; 

♦ incorporar de forma más efectiva esa nueva fortaleza que es el sector no estatal; hacer más flexibles la operación de los contratos de administración hotelera. ¿Para qué contratar el servicio de administración a compañías extranjeras de experiencia si después no les dejamos hacer lo que necesitan?;

♦ promover las alianzas —pública-pública, pública-privada, privada-privada— entre todos los actores que se relacionan con el sector; 

♦ recuperar la capacidad de arrastre del sector mediante la “modernización” del esquema financiero que empleó FINATUR, —o creando uno nuevo que incorpore las nuevas realidades de nuestra economía—;

♦ convertir a cada cubano emigrado en un promotor consciente o inconsciente del turismo hacia Cuba; 

♦ promover el turismo local y lo local en el turismo nacional, reconociéndose sus espacios y apoyándolo; 

♦ y, sobre todo, mejorar los incentivos a los trabajadores del sector porque en un “mercado laboral” donde han aparecido nuevas oportunidades dentro y fuera, se necesita que ellas y ellos se sientan prósperos si queremos conservarlos.