Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

martes, 23 de julio de 2024

Joseph Stiglitz y los límites de la libertad liberal


El economista Joseph Stiglitz lleva mucho tiempo criticando el neoliberalismo sin abrazar el nacionalismo ni el chovinismo. Su último libro, The Road to Freedom, reivindica el concepto para las fuerzas progresistas pero no examina adecuadamente la falta de libertad en el lugar de trabajo. El siguiente artículo es una reseña de este libro.


Brian Callaci, Jacobin

El economista Joseph Stiglitz siempre ha ocupado una posición extraña dentro de la corriente dominante de su disciplina. Recibió el Premio Nobel pero también se enfrentó a la ortodoxia neoliberal de algunos de sus anteriores galardonados; fue economista jefe del Banco Mundial pero denunció la mala gestión de la crisis financiera asiática por parte de la organización y calificó a su personal de «estudiantes de tercera de universidades de primera» poco después de ser expulsado por orden de Lawrence Summers, entonces Secretario del Tesoro estadounidense; más recientemente, se erigió en defensor de la libertad e intentó arrebatar ese término a la derecha libertaria y populista.

The Road to Freedom: Economics and the Good Society es la obra más reciente de Stiglitz. Aunque su título recuerda a Camino a la servidumbre de Friedrich Hayek, un libro que advertía de la invasión del poder gubernamental legitimada por la Segunda Guerra Mundial, el proyecto de Stiglitz es de reivindicación. La retórica y los símbolos de la libertad son visibles por todas partes en la derecha política estadounidense, desde la marca del Freedom Caucus del Congreso, de extrema derecha, hasta las banderas de «Don’t Tread on Me» (No me pisotees) en las casas de los suburbios, pasando por las innumerables iteraciones del estilo de camisetas y pegatinas de parabrisas «Sorry if this offends» (Lo siento si esto ofende) con las que los estadounidenses conservadores afirman su derecho a hacer lo que les plazca. La derecha, argumenta Stiglitz, no debería tener el monopolio de la libertad, una noción que, en su opinión, no entiende.

The Road to Freedom toma como punto de partida una distinción entre libertad positiva y negativa popularizada por el filósofo Isaiah Berlin, de quien el libro toma el epígrafe de que "la libertad para el lobo significa la muerte para la oveja". Stiglitz quiere volver esta máxima contra la derecha libertaria, argumentando que su visión de la libertad —la libertad de cada individuo para perseguir fines de su propia elección sin restricciones colectivas— no es más que la libertad del lobo. Al centrarse de forma miope en la libertad del individuo para seguir sus caprichos, argumenta, la derecha se ha cegado ante la cuestión más urgente de si los individuos tienen realmente la capacidad de perseguir los fines que elijan. La enorme desigualdad de una sociedad como la estadounidense, sostiene Stiglitz, no hace sino agravar este problema. Una visión más sólida de la libertad corregiría estos defectos, proporcionando una hoja de ruta hacia una sociedad en la que cada individuo pueda prosperar.

Un crítico de la casa

Crítico de centroizquierda del neoliberalismo, Stiglitz ha sido una conciencia crítica para las instituciones más augustas del establishment económico. Tras publicar innovadores trabajos teóricos en varias áreas de la economía en las décadas de 1970 y 1980, contribuyendo a establecer el campo de la economía de la información, Stiglitz presidió el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca durante la administración Clinton. Allí se enfrentó con frecuencia a los neoliberales que dominaban la administración.

La publicación en 2002 de Globalization and Its Discontents (El descontento de la globalización), en realidad una larga carta de dimisión del Banco Mundial, convirtió a Stiglitz en un nombre muy conocido. Allí criticaba duramente el orden comercial mundial neoliberal conocido como el Consenso de Washington, distinguiéndose en el proceso de muchos de sus colegas posneoliberales, algunos de los cuales respondieron a la ruptura de este consenso no con propuestas de un régimen comercial mundial más justo, sino con un nacionalismo económico más musculoso y militarista: el America First.

Existe toda una generación de estudiantes de economía que creció a la sombra de Stiglitz, incluido el autor de esta reseña, y que pasó una buena parte de su tiempo estudiando los diversos modelos que publicó. Tras unos cuantos semestres, el manual intelectual de Stiglitz empieza a resultar familiar: primero se esboza un modelo económico canónico que pretende demostrar la superioridad de los mercados libres sin restricciones; después se introduce una imperfección del mercado aparentemente menor, una externalidad, contratos incompletos o, más a menudo, información imperfecta. Lo que queda claro a través de la minuciosa presentación de los modelos económicos de Stiglitz es la facilidad con la que las ortodoxias estándar se desmoronan cuando se exponen a la realidad. Resulta entonces que las limitaciones impuestas a los agentes económicos individuales, o incluso la coerción leve (como obligar a todo el mundo a pagar impuestos o a vacunarse), aumentan en realidad el bienestar de todos.

La primera parte de The Road to Freedom sigue un esquema similar al de los trabajos formales que le dieron fama. Stiglitz somete las ideas filosófico-morales de los padres intelectuales de la libertad conservadora, concretamente las de Milton Friedman y Friedrich Hayek, a la misma demolición metódica a la que su trabajo académico sometió sus simplistas modelos económicos. Tras exponer la libertad neoliberal como demasiado frágil para ofrecer una base significativa para el pleno florecimiento humano, en su lugar ofrece su propia noción de libertad, más amplia.

Con y contra el liberalismo

En el centro de la crítica de Stiglitz a la libertad de la derecha está su enfoque en la «libertad de» a expensas de la «libertad para». Adoptando la jerga técnica de su disciplina, Stiglitz define la libertad como la maximización de los «conjuntos de oportunidades» entre los que los individuos pueden elegir. Las libertades negativas, centradas como están en liberar a los individuos de la coerción del Estado, se ven posteriormente limitadas en lo que pueden ofrecer a la mayoría.

La restricción vinculante de nuestros conjuntos de oportunidades rara vez es un Estado autoritario que impone prohibiciones legales y reglamentarias, sino más bien limitaciones materiales como las limitaciones de riqueza e ingresos o la falta de apoyo social suficiente para permitirnos alcanzar todo nuestro potencial. En opinión de Stiglitz, las políticas para garantizar el empleo, la vivienda, la educación o la atención sanitaria son aliados más útiles para la agenda a favor de la libertad que las políticas que restringen el poder del Estado.

Stiglitz ataca un principio fundamental no solo del neoliberalismo, sino de la filosofía política liberal: la fetichización de la elección individual. El liberalismo clásico valora los mercados porque son las máquinas de satisfacción de las preferencias individuales por excelencia: con tu propio dinero, eres libre de elegir los bienes que quieras, en las cantidades que puedas permitirte. Por esta razón, los pensadores libertarios influidos por Hayek han entendido a menudo las decisiones de consumo como análogas al voto: los mercados no juzgan, sino que respetan nuestras preferencias individuales. En una sociedad pluralista de gustos e incluso valores diversos, la capacidad de los mercados para permitir que cada individuo elija una vida personalizada entre las diversas opciones a la venta tiene un atractivo real.

Sin embargo, Stiglitz encuentra defectos en esta visión liberal. Un defecto obvio de los mercados es que asignan los bienes en función de la capacidad de pago, por lo que las preferencias de las personas sin dinero quedan insatisfechas. La desigualdad de poder puede obligar a las personas a aceptar contratos coercitivos, desde acuerdos de confidencialidad o de no competencia hasta la servidumbre. Por último, los mercados coaccionan a la vez que liberan: la «disciplina de mercado» que celebran los neoliberales limita la libertad de elegir acciones o realizar inversiones que son socialmente beneficiosas pero no inmediatamente rentables tanto como cualquier estatuto.

Stiglitz, no obstante, va más allá de lo que muchos de sus compañeros de viaje están dispuestos a hacer al plantear una crítica de los principios básicos del liberalismo más que de sus excesos. Los mercados no solo limitan la libertad de elección, sino que las preferencias que el mercado satisface tan bien no son intrínsecas. Por el contrario, a menudo son endógenas, moldeadas en parte por el propio mercado. No nacemos con nuestras preferencias, sino que están condicionadas por nuestras experiencias sociales. ¿Y si tenemos preferencias no solo sobre Pepsi frente a Coca-Cola, sino sobre qué tipo de personas queremos ser, una distinción entre deseos de primer y segundo orden hecha por el filósofo Harry Frankfurt? Satisfacer ese tipo de preferencias requiere una acción colectiva para crear los entornos sociales que fomenten las creencias, valores y preferencias que nos gustaría tener.

Por ejemplo, uno puede querer ser una persona confiada que sigue la regla de oro. Pero una sociedad regida únicamente por el principio de mercado de «el comprador debe tener cuidado» puede someter a los individuos a frecuentes fraudes y estafas, creando una sociedad desconfiada. Por el contrario, contar con normas que restrinjan el mercado y prohíban el fraude y las prácticas desleales y engañosas puede facilitar un sistema social que premie la confianza y permita a los individuos vivir como las personas que les gustaría ser. Visto así, los recientes ataques de la Comisión Federal de Comercio contra las comisiones basura, las cláusulas de cancelación confusas y otras tácticas de estafadores y tramposos no deben considerarse una violación de la libertad de mercado, sino un requisito previo para su florecimiento.

La agenda positiva de Stiglitz es una visión de lo que él llama «capitalismo progresista», que fomentaría la libertad positiva que articula en la primera mitad del libro. El capitalismo progresista incluye políticas gubernamentales sólidas para limitar la riqueza y el poder privados en aras de la libertad para todos, incluidas políticas redistributivas, políticas antimonopolio y reguladoras para domar el poder corporativo y el apoyo a los sindicatos. Stiglitz también se esfuerza por subrayar la importancia de las cooperativas de trabajadores y de las empresas sin ánimo de lucro en su visión del capitalismo colectivo, acercándose a un argumento a favor de la desmercantilización de los bienes y servicios que se producirían mal o insuficientemente con ánimo de lucro, como el trabajo de cuidados. Las implicaciones de algunas de estas ideas de largo alcance podrían tomarse en una dirección bastante radical, pero Stiglitz las expresa en el lenguaje suave del tecnócrata de centroizquierda.

Y probablemente esa misma posición de Stiglitz como tecnócrata de centroizquierda sea la responsable de la omisión de un campo de estudio central en algunos de sus trabajos anteriores, a saber, la falta de libertad en el lugar de trabajo. Dado que Stiglitz es el coautor del famoso modelo de disciplina laboral Shapiro-Stiglitz (descubierto simultáneamente en sus aspectos esenciales por los economistas radicales Samuel Bowles y Herbert Gintis), es sorprendente que The Road to Freedom tenga poco que decir sobre las luchas en el lugar de trabajo.

El documento de Shapiro-Stiglitz modela formalmente el poder disciplinario del capital sobre el trabajo en las empresas capitalistas, y el papel del desempleo en el capitalismo como base de esa disciplina. El modelo expone cómo el trabajo necesita acceder a los activos del capital (o a los «medios de producción», si se prefiere) para ganarse la vida, mientras que el capital necesita extraer el esfuerzo de los trabajadores humanos que no están dispuestos (que tienen cierta capacidad para minimizar la intensidad de su trabajo) para obtener beneficios. Este modelo muestra cómo el poder del capital para disciplinar y dirigir a los trabajadores procede en última instancia de la amenaza de despido, que a su vez depende de la existencia de mano de obra desempleada (o del «ejército de reserva», si se prefiere), y cómo los salarios son más altos cuando el capital tiene poca información sobre los niveles de esfuerzo de los trabajadores (el escaqueo es poder).

Está claro que Stiglitz tiene en su arsenal herramientas con las que podría criticar la coacción en el lugar de trabajo, ampliando en el proceso su debate sobre la libertad para incluir el ámbito en el que la mayoría de los adultos pasan la mayor parte de su tiempo. Sus omisiones son especialmente notables dado el reciente trabajo que amplía el modelo de disciplina laboral para dar cuenta de las características de desempoderamiento laboral del lugar de trabajo moderno, como la vigilancia intensiva de los trabajadores. Pero quizás la omisión no sea tan sorprendente después de todo. Aunque Shapiro-Stiglitz modela algo que se parece mucho a una lucha de clases entre el capital y el trabajo, sus autores no lo llaman así.

A pesar de todas las ideas de la economía de la información de Stiglitz, ésta, al igual que la economía neoclásica ortodoxa que critica, es en última instancia ciega a la clase. En lugar del debate de David Ricardo, Karl Marx o John Maynard Keynes sobre agrupaciones sociales como el capital y el trabajo, aquí tenemos modelos de agentes heterogéneos con distintas «dotaciones de factores» que se contratan entre sí en mercados y empresas.

Y mientras que la demolición de las teorías neoliberales de la libertad por parte de Stiglitz es minuciosa y convincente, su propia teoría positiva de la libertad sigue estando poco desarrollada. Hay un viejo chiste de economía que dice que hay dos tipos de economistas: los que leen libros y los que escriben libros. Aunque no cabe duda de que Stiglitz ha leído mucho sobre el tema de la libertad, opta por no exponerlo en este libro, que parece más bien un libro de opinión. El argumento es en gran medida teórico y deductivo, y tiene lugar en la cabeza de Stiglitz más que en el diálogo con otros escritores sobre el tema (con la excepción de algunos tratamientos superficiales de Hayek, Friedman, Adam Smith y John Rawls). Hay pocas citas y no hay bibliografía ni índice.

Esta falta de compromiso con la amplitud de conocimientos dentro de su campo ha tenido el efecto de limitar la visión de Stiglitz de la posibilidad política. Compárese el debate de The Road to Freedom sobre su concepto clave con el que se encuentra en la obra de otro economista galardonado con el Nobel, Amartya Sen. Development as Freedom, de Sen, de 1999, escrito en un estilo igualmente accesible, contiene no solo debates más ricos sobre toda la gama de teorías competidoras de la libertad, la igualdad y la justicia —desde el liberalismo al utilitarismo, pasando por la justicia distributiva rawlsiana y más allá—, sino también una reconstrucción completa de la economía del bienestar.

De hecho, se podría interpretar el enfoque de las «capacidades» de Sen sobre la libertad económica como una versión más rica de los «conjuntos de oportunidades» de Stiglitz. Por ejemplo, las capacidades de Sen incluyen no solo el conjunto de oportunidades de que dispone cada persona, sino también la forma de vida («funcionamientos») que realmente es capaz de obtener con ellas. Para Sen, la «capacidad» de una persona implica no solo sus conjuntos de oportunidades, sino su libertad efectiva para elegir y encarnar el tipo de vida que valora.

Tomado en sus propios términos, The Road to Freedom es un poderoso intento de recuperar la retórica de la libertad de aquellos que traerían la muerte al cordero como precio de la libertad para el lobo. Sin embargo, hay algo un poco anticuado en la intervención de Stiglitz. La visión del neoliberalismo encarnada en el Consenso de Washington ya no está en auge. Con el alejamiento de la globalización al estilo de los años 90 en gran parte de Occidente, la cuestión que preocupa a las élites políticas no es si el Estado debe regular el capitalismo, sino cómo debe hacerlo. Visto en el contexto de los giros de Donald Trump, primero, y de Joe Biden, después, contra el libre comercio, y de la adopción por parte de este último de una versión de política industrial basada en las subvenciones (con cierto fomento de la sindicalización), el mundo del capitalismo de libre mercado no regulado atacado por Stiglitz parece estar desvaneciéndose.

Lo que está en juego hoy no es tanto una visión de la libertad positiva frente a la negativa, sino más bien ideas contrapuestas de libertad positiva: una preferida por una derecha cada vez más chovinista y autoritaria, y otra por la izquierda y las fuerzas progresistas que buscan invertir la creciente desigualdad, defenderse de los ataques a la autonomía corporal y proteger la biosfera de la destrucción. Mientras el centro político parece aferrarse a un posneoliberalismo que mezcle de algún modo la socialdemocracia y la barbarie en las proporciones justas (quizá un apoyo moderado a los sindicatos junto con kilómetros de alambre de púas en la frontera), articular esa visión positiva de la libertad parece la tarea más urgente para la izquierda en la actualidad.

Polos productivos, para que el surco dé más frutos. Comentario HHC

Escrito por Yenima Díaz Velázquez Publicado: 22 Julio 2024  Periodico 26
Las Tunas.- Unas 12 mil 980 hectáreas integran los polos productivos establecidos en los ocho municipios de la provincia de Las Tunas, los cuales constituyen un importante pilar en la sostenibilidad de la producción y comercialización de los diferentes renglones agropecuarios.

De esa superficie, mil 600 hectáreas corresponden al sector estatal y dos mil 800 están protegidas con sistemas de riego. Estas últimas se aprovechan fundamentalmente para la siembra de boniato, hortalizas y granos, pues esos productos demandan más humedad.

Además del impulso a los polos productivos, también se impone un mejor aprovechamiento de la tierra y eso implica entregar a quien solicite o a los diferentes organismos del territorio unas 45 mil hectáreas ociosas, las que podrían acoger plátanos, yuca y algunos renglones de ciclos cortos.

Las dependencias del grupo azucarero Azcuba y las entidades del sector agropecuario tienen el empeño de producir más alimentos, a pesar de la persistente falta de lluvias que afecta a Las Tunas, y en ese propósito son determinantes la búsqueda de variedades más resistentes a la sequía, el mejor uso de la poca agua disponible y la atención cultural a las plantaciones.

De manera general, en el territorio tunero se dedican a los cultivos varios 34 mil 425 hectáreas, aunque solo están en explotación poco más de 31 mil 300. Para atenderlas se dispone de un potencial de 10 mil 750 productores, integrados en 271 unidades.

Diversos análisis coinciden en que para cumplir el programa de autoabastecimiento municipal -15 libras de viandas, 10 de hortalizas, dos de granos y tres de frutas por persona al mes- cada año se deben producir 85 mil 509 toneladas. Esto implica plantar 11 mil 925 hectáreas.

Pero en realidad se requiere de más extensiones, pues la soberanía alimentaria que impulsa el Gobierno cubano incluye también la garantía de proteína animal y las producciones destinadas a la industria para su conservación, sin descuidar la siembra de alimento animal.

Lo logrado hasta ahora no satisface la demanda y para hacer realidad las aspiraciones del territorio hay que identificar nuevas áreas con agua y otras condiciones que permitan alcanzar altos rendimientos para abastecer las comunidades, los municipios y la provincia, en ese orden.

En aras de un mejor desempeño de las diferentes estructuras también se debe consolidar el vínculo con la Universidad y otras instituciones, encadenar los procesos industriales, aplicar la ciencia y la innovación y generalizar las buenas prácticas.

Comentario HHC: Además de lo disperso de la información. Pareciera que el tema del agua es lo determinante, por lo que las inversiones  deberían dirigirse a la obtencion del preciado líquido y después los regadios.

La finca Marta, referente de la producción agrícola con métodos ecológicos, abrieron un pozo donde habian piedras y obtuvieron agua. 

lunes, 22 de julio de 2024

El plan de Irán para establecer una moneda común para los BRICS podría cambiar la dinámica del comercio mundial

 FM Shakil

Fuente: Al Mayadeen en inglés
20 de julio de 2024 13:38


La propuesta iraní promete numerosas ventajas al vincular los sistemas monetarios locales, incluida la mitigación de la dependencia de las monedas globales, que con frecuencia son susceptibles a fluctuaciones e influencias geopolíticas.

El uso estratégico de monedas locales en transacciones transfronterizas es una estrategia prometedora para lograr un sistema financiero más integrado y resiliente a medida que la economía global continúa evolucionando. (Al Mayadeen, inglés; ilustración de Zeinab El-Hajj)

Irán ha sugerido un mecanismo común para conectar los sistemas financieros de todos los países BRICS para facilitar las transacciones económicas transfronterizas fluidas utilizando un método de pago común y promover la integración financiera entre los estados miembros.

El plan tiende a eliminar la dependencia del dólar estadounidense, agilizar las transacciones y fortalecer las relaciones económicas entre las economías en desarrollo del bloque BRICS mediante el establecimiento de una moneda común.

Los BRICS tendrán una experiencia fascinante en la negociación de las compensaciones y los acuerdos que conlleva la integración de sus sistemas financieros. Este paso audaz podría conducir a un sistema monetario internacional más variado y equilibrado, lo que convertiría a los países BRICS en líderes con visión de futuro en el dinámico campo de las finanzas globales.

La agencia de noticias estatal rusa TASS , citando al director del Banco Central de Irán, afirmó que a partir del 22 de agosto, los iraníes podrán retirar rublos de las tarjetas inteligentes Shetab en los cajeros automáticos rusos y realizar compras en tiendas rusas. La siguiente fase permitirá a los rusos utilizar las tarjetas Mir en Irán y comprar productos iraníes. En la actualidad, doce países y territorios, incluidos Abjasia, Bielorrusia, Cuba y Osetia del Sur, aceptan la tarjeta de pago Mir, y hay planes para introducirla en Egipto, Irán, Mauricio y Myanmar. Otros seis países también están considerando su uso.

Lo que propuso Irán

La propuesta de Irán de vincular los sistemas de pago de los países miembros del BRICS implicaría pagos comunes mediante retiros en cajeros automáticos utilizando las tarjetas bancarias de los países miembros. Esto llevaría al desarrollo de un método de pago unificado, BRICS Pay, para las transacciones financieras entre los estados miembros. Irán también recomienda establecer una plataforma en la nube para integrar los sistemas de pago nacionales y una billetera en línea para el acceso al sistema, lo que permitirá a los comerciantes realizar pagos a través de teléfonos inteligentes . Además, Irán subrayó el potencial de los sistemas de pago nacionales del BRICS para reemplazar las transacciones con Visa y Mastercard.

Nasser Kanaani , portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, sugirió en una conferencia de prensa que los países miembros del BRICS deberían establecer un método de colaboración para conectar sus sistemas financieros. Esto permitiría un marco transfronterizo cohesivo para el comercio mutuo, afirmó Kanaani. Los sistemas económicos de los países miembros del BRICS, dijo, se estaban interconectando gradualmente en respuesta a importantes cambios geopolíticos globales.

"A nivel bilateral, Irán y Rusia han logrado vincular con éxito sus sistemas nacionales de pagos a través de sus respectivos bancos centrales, creando las condiciones necesarias para la transferencia de los pagos comerciales a las monedas nacionales. Durante nuestras conversaciones en curso, Irán ha propuesto a la parte rusa ampliar este mecanismo a los países BRICS. La parte rusa ve esta propuesta como algo positivo", afirmó Kanani.

Subrayó la necesidad de ampliar el actual sistema de pagos entre Irán y Rusia a todos los Estados miembros para mejorar el comercio multilateral entre los miembros del BRICS. Países como Irán y Rusia se han dado cuenta de la importancia de mejorar su autonomía económica empleando sus monedas nacionales para las transacciones comerciales, reduciendo así su susceptibilidad a las fluctuaciones y los riesgos del sistema financiero mundial. Estos acuerdos bilaterales tienen el potencial de acelerar la transición a un sistema monetario mundial más multipolar y diverso.

Irán y Rusia han establecido efectivamente las condiciones esenciales para la transferencia de pagos comerciales a monedas nacionales mediante la conexión de sus sistemas nacionales de pagos a través de sus respectivos bancos centrales a nivel bilateral. Irán sigue participando en negociaciones con Rusia sobre la posible expansión de este mecanismo para incluir a los países BRICS, afirmó el diplomático.

El 4 de julio, en San Petersburgo, el gobernador del Banco Central de Irán, Mohammadreza Farzin, después de varias rondas de conversaciones con la gobernadora del Banco de Rusia, Elvira Nabiullina, llegó a un consenso sobre un sistema de pagos mutuos. Al final de su visita el 6 de julio, declaró que ambas partes habían acordado la integración de los sistemas de pago ruso Mir y iraní Shetab. Dijo que Mir y Shetab trabajarán para facilitar el uso de este servicio bancario por parte de los comerciantes rusos e iraníes en los respectivos países. También habían firmado un acuerdo para proporcionar liquidez a las monedas nacionales para las transacciones comerciales.

Globalización y un nuevo orden económico

En un mundo cada vez más interconectado, la necesidad de transacciones económicas transfronterizas eficientes y rentables nunca ha sido más apremiante. La dependencia convencional de las principales monedas, como el dólar estadounidense, ha sido objeto de escrutinio a medida que la globalización continúa transformando el panorama económico. La integración estratégica de las monedas locales a través de las fronteras es una solución prometedora para este desafío, ya que tiene el potencial de agilizar considerablemente los sistemas financieros y promover una mayor cooperación económica.

La propuesta iraní promete numerosas ventajas al vincular los sistemas monetarios locales, incluida la mitigación de la dependencia de las monedas globales, que suelen ser susceptibles a fluctuaciones e influencias geopolíticas. Al permitir las transacciones en monedas locales, las empresas y los individuos pueden reducir los riesgos asociados con la volatilidad del tipo de cambio y las tarifas de conversión de divisas. Esto, a su vez, puede dar como resultado una planificación financiera más predecible para las operaciones transfronterizas y reducir los costos de transacción.

Además, la utilización de monedas locales en el comercio y la inversión internacionales puede fomentar una mayor autosuficiencia económica y resiliencia en los países participantes. Al reforzar el papel de las monedas locales, estos países pueden proteger más eficazmente sus mercados internos de las perturbaciones externas y mantener un mayor grado de control sobre sus políticas económicas. Este grado de autonomía financiera puede ser especialmente beneficioso para los países en desarrollo, que con frecuencia encuentran dificultades para navegar por las complejidades de los mercados cambiarios globales.

De la misma manera, la integración de los sistemas monetarios locales puede fomentar relaciones económicas más sólidas y la colaboración entre países vecinos. Al permitir que las empresas participen más fácilmente en actividades comerciales y de inversión regionales, la facilitación de transacciones transfronterizas más sencillas conduce a una mayor interdependencia económica y a una prosperidad compartida, lo que, a su vez, puede contribuir al fortalecimiento de las relaciones diplomáticas y a mejorar la estabilidad regional.

Trabajo preliminar para la unificación financiera

Los analistas y expertos económicos consideran que la coordinación y la formulación de políticas meticulosas de los países participantes son esenciales para la implementación exitosa de un marco de integración de monedas locales. Los BRICS deben abordar obstáculos importantes, como la armonización de los marcos regulatorios, el establecimiento de confianza en el nuevo ecosistema financiero y el desarrollo de mecanismos de liquidación sólidos, para asegurar la implementación exitosa y la sostenibilidad a largo plazo de estas iniciativas. Será imperativo entablar un diálogo con las partes interesadas pertinentes, incluido el sector privado, las instituciones financieras y los bancos centrales.

El uso estratégico de monedas locales en las transacciones transfronterizas es una estrategia prometedora para lograr un sistema financiero más integrado y resiliente a medida que la economía mundial sigue evolucionando. Este enfoque, al reducir la dependencia de las monedas mundiales dominantes y promover una mayor cooperación económica regional, tiene el potencial de abrir nuevas oportunidades de desarrollo y prosperidad, contribuyendo así a un orden económico mundial más sostenible y equitativo.

Las opiniones mencionadas en este artículo no reflejan necesariamente la opinión de Al mayadeen, sino que expresan exclusivamente la opinión de su autor.

La innovación es una opción, pero…

Se requiere de transformaciones en el modelo económico para lograr empresas más innovadoras.


La empresa es centro de la innovación, por ser determinante para la creación de la riqueza de cualquier país


Foto: Jorge Luis Baños/IPS

En el Consejo de Ministros de finales de mayo se trató el tema de la innovación, declarada explícitamente como prioridad en la gestión gubernamental. Tuvo lugar la aprobación del perfeccionamiento del sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación, que incluye fijar prioridades de investigación para dar respuesta a problemas acuciantes del país, la ejecución de proyectos que cuenten con mayor integralidad en sus diversas fases, habida cuenta de una evaluación de su factibilidad técnico- económica.

Dicho perfeccionamiento también incluye, entre otros temas, diversificar las fuentes de financiamiento e incrementar las inversiones en investigación y desarrollo, incentivar materialmente a personas y entidades determinantes en la obtención de los resultados, lograr mayor aprovechamiento de las oportunidades que ofrece la cooperación internacional, y aligerar la carga burocrática asociada a esta actividad.

No hay duda que el desarrollo sostenible pasa por un sistema robusto de ciencia, tecnología e innovación, capaz, como se decía hace algún tiempo, de convertirse en la principal fuerza productiva del país. Existe una abundante obra científica que muestra evidencias de sus efectos en la economía, la tecnología, la sociedad y el medioambiente, y argumenta los factores determinantes del éxito de estos sistemas. Cuba no puede sustraerse de esta tendencia.

Sin embargo, so pena de reiterar una sentencia matemática bastante común, hay que decir que la innovación per se, no es la condición necesaria y suficiente para dar solución a todos los problemas que atraviesan hoy la economía y la sociedad cubanas. Dicho de otra manera, la solución de dichos problemas no depende exclusivamente de innovar.

Transformar para innovar

Son necesarias transformaciones en el contexto institucional, macroeconómico, sectorial y en el propio modelo de desarrollo, las que por demás, se han fundamentado en numerosos trabajos publicados en diversos medios. Y esas transformaciones son la base para colocar la innovación en el lugar que corresponde, con el rol protagónico de las empresas. En esto se centrarán las líneas que siguen.

La empresa es centro de la innovación, por ser determinante para la creación de la riqueza de cualquier país, para la reproducción ampliada de la economía y en la creación de bienes y servicios destinados a satisfacer las disímiles y crecientes demandas de la población, actores económicos y entidades presupuestadas. La innovación debiera constituir un proceso interno clave en la gestión empresarial, bajo un contexto que incentive y facilite este proceso.

Sus impactos deben expresarse en un creciente aporte a la obtención de bienes y servicios, al incremento del monto y la cartera de exportaciones del país, la sustitución de importaciones, una mayor independencia tecnológica, así como a la calidad de vida de la población, la satisfacción de los clientes, la protección del medio ambiente y la elevación de la competitividad empresarial.

Sobre este último aspecto, la innovación es fuente de ventajas competitivas en las empresas, por su incidencia en la reducción de costos y la posibilidad de brindar bienes y servicios a precios más bajos, y también en la obtención de bienes y servicios con prestaciones superiores para sus clientes y por ende diferenciarse a precios más altos. De cara al mercado internacional, y a un mercado nacional con más oferentes, lograr y sostener tales ventajas no es asunto menor.

Sin avances significativos

En 2022 se divulgaron los resultados de un análisis comparativo de las tres encuestas nacionales de innovación aplicadas entre 1997 y 2017 en una muestra de empresas seleccionadas por su papel en la creación del PIB.. Las conclusiones del estudio afirman que la conducta innovadora de estas empresas no muestra avances significativos, que la innovación no juega el papel decisivo que le debe corresponder en la economía cubana y que existen barreras para su fomento, que requieren transformaciones en el marco jurídico y las políticas públicas.

En definitiva, se vuelve al mismo punto de partida: en el caso de las empresas estatales, hay que emprender la solución de problemas centrales en su funcionamiento, con transformaciones de fondo que promuevan competencia y más autonomía en su gestión. Modificar el sistema de planificación y asignación centralizada de recursos críticos, la formación de precios, y eliminar subsidios insostenibles sin reacciones de las empresas que los reciben. Restructurar organizativa y financieramente el sistema empresarial estatal. Transformar la gobernanza de las empresas estatales y sus relaciones con el Estado.

A esto se añaden temas relacionados con las mipymes privadas como el sistema impositivo, el mercado cambiario, las actividades que pueden realizarse, las fuentes de financiamiento, los servicios profesionales y otras actividades de apoyo, las restricciones a los objetos sociales, el comercio exterior. Y en el caso de las cooperativas, se requieren políticas más resueltas de apoyo, el perfeccionamiento del marco jurídico, cesar los tutelajes de las empresas estatales en algunos sectores y fomentar cooperativas de segundo grado y otras formas de colaboración.

Cambios dirigidos a desplegar las potencialidades del sistema empresarial cubano, en que todos los actores – estatales o no- cuenten, traerán mejores resultados para solventar urgencias del presente que provienen no sólo de factores externos desfavorables, sino de problemas internos acumulados. La innovación necesita también de esos cambios, sin los cuales no jugará su papel, como ha sido hasta ahora, con honrosas excepciones. (2024).

MIguel Diaz Canel : Una de las preguntas mas importantes.......................

Por Miguel Diaz Canel

Hoy una de las preguntas más importantes que debe inquietarnos es cómo podemos convertir esas historias de triunfo, esas vivencias excepcionales en tendencia, en un ambiente de logros que se vaya generalizando. Cómo multiplicamos a los colectivos de los polos productivos de Jaramillo, La Caraña, Dolores, Cauto-La Yaya, La Minerva y El Alambre; la Empresa Agroindustrial Azucarera 14 de Julio que ha cumplido las últimas zafras; la UEB lechera Santos Caraballé de la Empresa Pecuaria Venegas; las UBPC Gispert e Iraelda Marzo García y su presidente Beto; las CCS Waldo Díaz Fuentes, Arides Estévez, Enrique Moreno y Emilio Herriman Pérez; los productores agropecuarios Rolando Benítez de Tahón, diputado a esta Asamblea; el joven Yariel Negrín del proyecto de jóvenes productores en Placetas; Javier González en Güira de Melena; la familia los Carlos en la UBPC cañera Tuinucú; los hermanos Velázquez en la CCS Cuba Va; los mellizos en la finca Santa Rosa; los productores usufructuarios Alex Raúl Castañeda y Yoandri Rodríguez de la empresa agropecuaria de Cabaiguán; Euclides Veyrut en la Isla de la Juventud; la finca de Raúl Concepción en la CCS Alberto Pis; el organopónico Las Celias en la UEB Tabaco, que constituye un ejemplo de cooperación entre una Empresa Estatal Socialista y las Fuerzas Armadas Revolucionarias; el desempeño de empresas estatales como la Unión de Industrias Militares; la Empresa Roselló; las mipymes estatales Motores TahuCuba y COPEXTEL Soluciones; la finca agroecológica Los Tamarindos; los trabajadores heroicos de las termoeléctricas, por solo citar unos pocos ejemplos de ese impresionante avance hacia la prosperidad con las propias fuerzas, que todavía es excepción, pero un día será regla en este país de gente talentosa y emprendedora que tiene el derecho y la posibilidad de realizar sus sueños en Cuba" . HHC: Negritas nuestras

domingo, 21 de julio de 2024

Muchas veces me cuestiono mi utilidad.....


Muchas veces me cuestiono mi utilidad en el parlamento. Me siento minúsculo ante muchos compañeros que trabajan directamente en la producción y en la búsqueda de soluciones a esta crisis que no parece decrecer, por más que lo intentamos. La resistencia de algunas MYPIMES y formas de gestión no estatal al pago electrónico para evadir impuestos, es un asesinato a mano armada a los esfuerzos gubernamentales por invertir en lo social y en rescatar nuestra Empresa Estatal Socialista, en tiempos donde escasea el efectivo y gran parte de nuestros trabajadores reciben sus pagos en tarjetas magnéticas. 

Una considerable parte de nuestras producciones, que deberían pasar a la venta directa a la población a precios más accesibles, pasan de los comercios en grandes cantidades al mercado ilegal, para ser revendidas y así te encuentras en el Cupet de frente a galerías paseo(creo que el sevillano) un refresco de piña de 330 mililitros, producido en Bauta, Artemisa, Q’ Frescos, a 280 pesos y una cerveza cristal a 380 pesos. El mercado de 29yF que es un proyecto de desarrollo local, se da el lujo de decirle a un cliente que no aceptan transferencias, incluso en presencia de funcionarios de la administración municipal, vergonzoso por demás. 

Es sabido por el pueblo de Cuba que en muchos de los cuerpos de inspectores que deberían velar por el cumplimiento de lo establecido, proliferan hechos de corrupción e indolencia, por lo que ante tiempos de economía de guerra urge contar para estas acciones con el horcón de la defensa de la Patria, las FAR y nuestro pueblo uniformado del Ministerio del Interior, los tiempos que corren necesitan ese esfuerzo extra. La contracandela deberá ser contra los que a todo costo ocultan ventas y obligan a los ciudadanos a pagar en efectivo para conjuntamente con el tráfico ilícito de divisas subdeclarar, enriquecerse, a veces con dinero sabrá Dios de que procedencia. 

Se toman las medidas desde el gobierno, que habrá que acelerar con la mayor inmediatez para corregir estas distorsiones. La burocracia sigue carcomiendo las entrañas de la nación, ralentizando los procesos en franca resistencia a la agilidad de la vida cotidiana. La mayoría de las importaciones, siguen siendo de productos terminados y terminamos revendiendo en un país bloqueado, puesto en una supuesta lista de países patrocinadores del terrorismo y agredido con todos los hierros por una potencia extranjera (EE.UU), la inflación de otros países. 

Muchos de los productos que se importan y pueden llegar a menores precios a la población, son comprados en su totalidad por prácticamente “Mafias”, que los revenden a su antojo a lo largo y ancho del país incrementando en casi un 200 por ciento su precio, al igual que los magnates de la producción agrícola que aprovechan nuestras debilidades y carencias estatales para comprar al productor al contado y revender a su antojo hasta contabilizar 3, 4 y hasta 5 manos antes de llegar al pueblo. Muchos del último eslabón de la cadena, (dígase los vendedores del agro) ante la presión que se les ejerce por los precios, deciden no vender y los ciudadanos entonces no tienen dónde comprar sus productos básicos. A estos delincuentes en todo el sentido de la palabra y de todas las modalidades hay que darles “bajanda” y que vayan a llorar a maternidad de línea.

De lo contrario no se podrá, de lo contrario estaremos desprotegiendo el sustento fundamental de la Patria, del socialismo y de la revolución, que son las mujeres y hombres que lo han resistido todo. Estas problemáticas , a excepción de mis experiencias personales en estos lugares que mencioné, se debaten sin tapujos en la Asamblea Nacional, a chaquetón quitado, como merecen los que nos pusieron allí para representarlos. Cuente con nosotros Presidente para la tarea que haga falta, sean cuales sean las consecuencias que conlleven defender la libertad que tanto nos costó. “Venceremos”.

 Discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en la clausura del Tercer Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su X Legislatura, en el Palacio de Convenciones, el 19 de julio de 2024, “Año 66 de la Revolución”

(Versiones Taquigráficas - Presidencia de la República)

 Querido General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana;

Querido compañero Esteban Lazo Hernández, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado;

Queridas diputadas y diputados;

Invitadas e invitados;

Compatriotas:

Durante estos días hemos discutido y acordado sobre diversos temas, todos muy sensibles para la nación cubana.  Insisto en que nos corresponde ahora cambiar lo que deba ser cambiado y avanzar en la ruta emprendida hace ya 65 años para emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos, según el concepto de Revolución que nos legó el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.



La Revolución está siendo duramente desafiada a revolucionarse y lo está haciendo. Foto: José Manuel Correa

La Asamblea Nacional, suma y síntesis del país que somos, vota unánimemente casi todos sus acuerdos.  Eso provoca no pocas críticas de quienes desconocen que detrás de esa unanimidad se acumulan largas e intensas jornadas de trabajo, de debate y de búsqueda de consenso en función del interés colectivo.  Y creo que vale la pena decirlo.

A Cuba no la dirige una persona, ni siquiera un pequeño grupo de personas.  Esta es la rara dictadura que jamás podrán entender los enemigos de la Revolución: la dictadura de los trabajadores, la dictadura del pueblo que representamos los aquí reunidos, por elección popular.  Por eso, lo que discutimos aquí es guía y lo que aprobamos es ley.

Nunca aceptaremos como válida la mascarada de democracia que se exhibe en las vitrinas del imperio, donde los candidatos son evaluados por la cantidad de dinero que logran recaudar y, en lugar de proponer cambios reales a los grandes problemas de su país, cada cual trata de vencer a su adversario con descalificaciones e insultos.

Tampoco aceptamos de modelo al todopoderoso Congreso de los Estados Unidos, donde legisladores honestos, interesados en servir a sus comunidades, están obligados a legislar al lado de auténticos bandidos, servidores de lobistas de las armas y de otros negocios infames, como esos que han sostenido durante décadas las políticas contra Cuba como si fuera un asunto de política interna.

Si algo nos honra como nación es la integración de esta Asamblea, el carácter genuinamente cubano de cada legislatura, donde no se pagan honorarios extras.  El único premio a cambio es la posibilidad real y práctica de ser más útiles a la sociedad y el reconocimiento del pueblo al que servimos.

La intensa actividad legislativa de estas sesiones confirma lo que digo.  Se han aprobado seis leyes sobre temas de trascendencia para la sociedad y que desarrollan preceptos constitucionales, tres de ellas presentes por primera vez en nuestro ordenamiento jurídico.  Nos referimos a las leyes de Ciudadanía, de Procedimiento Administrativo y la de la Transparencia y el Acceso a la Información Pública.

Los ricos debates y aportaciones de los diputados en los análisis de cada proyecto de ley las han robustecido y obligado a realizar importantes cambios de contenido.

Entre los más debatidos esta vez están los proyectos vinculados al estatus de las personas en territorio cubano, sean ciudadanos cubanos o extranjeros: la Ley de Ciudadanía, primera que regula esta materia con reconocimiento a la multiciudadanía y la ciudadanía efectiva; la Ley de Migración, tal vez la más discutida, y la Ley de Extranjería, que actualiza las normas que estaban vigentes desde 1976.

Estas leyes muestran la voluntad de ensanchar y ampliar las relaciones con todos los cubanos, con todos los comprometidos con su patria, así como ratifica que Cuba es un sitio seguro y de respeto para todos los extranjeros que residan en el territorio nacional.

Cada una de esas normas responde a una demanda o un interés de bien público, como la Ley de Procedimiento Administrativo, cambio trascendental para el funcionamiento de la Administración Pública, que debe convertirse en un freno a las actuaciones burocráticas de los funcionarios.

O la novedosa Ley de la Transparencia y el Acceso a la Información Pública, coherente con los principios fundamentales del Estado socialista de derecho.

En todos los casos se preservan los intereses de la defensa y seguridad nacional, así como la integridad de las personas.

La Ley del Sistema de Títulos Honoríficos y Condecoraciones ordena y perfecciona esta materia en correspondencia con el texto constitucional.

La intensidad y dinamismo de este proceso demuestra una vez más el propósito de cumplir con el Cronograma Legislativo aprobado por la propia Asamblea y con ello hacer realidad cada uno de los contenidos de la Carta Magna.

Compañeras y compañeros:

Todos los días enfrentamos enormes obstáculos a los sueños y proyectos de justicia social, conscientes de que es nuestra responsabilidad como Estado socialista “desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional”, según otra idea fundamental del concepto de Revolución.

Sé, porque pulsamos constantemente la opinión popular, que son muchos y desde muy diferentes perspectivas, los que califican el momento actual como el más difícil de la historia de la Revolución.  No faltan, incluso, los que llegan a sugerir que el periodo revolucionario terminó.

El momento es muy difícil, sin duda.  Lo dice el pueblo y lo ratificamos quienes trabajamos por aliviar el impacto de esas dificultades en la cotidianidad de todos.  Pero la Revolución vive y sus enemigos lo saben.  Por eso la acosan y la atacan.

La Revolución está siendo duramente desafiada a revolucionarse y lo está haciendo.  Lo estamos haciendo juntos, en equipo, porque no es posible otra fórmula (Aplausos).

El momento ha sido siempre difícil para los revolucionarios, pero difícil no significa insuperable.  Eso está escrito en la historia de los últimos 65 años, desde que, recién llegada al poder, la Revolución se vio permanentemente amenazada de invasión, minada la isla de bandidos que hoy serían llamados, con justicia, terroristas; desabastecida y saboteada constantemente su economía; rota su natural relación con Latinoamérica por presiones de los yanquis que nos declararon sus enemigos, bajo una avalancha de mentiras exaltadas por la feroz propaganda anticomunista de la Guerra Fría.

¿Qué fueron Girón, la Crisis de Octubre, las plagas, los atentados, las bombas, los sabotajes, en medio de situaciones tan dramáticas como el ciclón Flora y toda la pobreza heredada del sistema anterior?

El momento es difícil, muy difícil, pero la historia que le antecede es aleccionadora, tan inspiradora, tan heroica, que ella sola responde a todas las interrogantes con la siempre desafiante frase con que el General de Ejército nos enseñó a enfrentar la dificultad: ¡Sí se puede! (Aplausos.)

Ya no está físicamente Fidel, es dolorosamente cierto, pero están sus ideas y su legado.  Y están Raúl y una parte de la Generación Histórica, con el pie en el estribo, educando y estimulando a los que hoy cumplimos la honrosa tarea de darle continuidad a la Revolución, para recordarnos que en medio de los más grandes desafíos, Cuba llegó a alcanzar algunos de los mejores indicadores de desarrollo humano.

Están aquí para demostrar lo que la propia historia dejó sentado: que la nación cuenta con una fuerza fundamental para sobreponerse a todas las dificultades, Raúl la llamó la niña de nuestros ojos: ¡la unidad! (Aplausos.)

En un escenario colmado de obstáculos, como por el que estamos transitando, la unidad es el arma principal para resistir y vencer.

No es la unidad en la consigna o en la unanimidad. No ayudan las coincidencias acríticas sobre los temas más acuciantes.

Es la unidad desde la participación optimista.  Es el compromiso actuando en función de un propósito y de un ideal: salvar la patria, mantener y desarrollar la Revolución y el socialismo, única garantía de preservación y profundización de la justicia social que conquistó este pueblo en más de 150 años de lucha y a la que no renunciará jamás.

Todos los que estén decididos a contribuir con esa misión, cuentan como indispensables para la Revolución.

Es legítimo el debate y es sana y útil la confrontación de ideas que siempre estaremos provocando.  Nadie dude que de ellos nacerán las mejores decisiones, los mejores aportes, dictados por el afán de superar errores, vencer dificultades y avanzar.

Otra cosa es la descalificación de cada paso en la búsqueda de soluciones, la predisposición instantánea e irreflexiva que solo provoca desmovilización y desaliento.

Compañeras y compañeros:

Cuba vive, trabaja, resiste y crea bajo las bombas silenciosas de una guerra que tiene como objetivo principal la actividad económica.  El objetivo es rendir por hambre y necesidades al pueblo, bajo el peso de la política criminal que fue delineada a grandes rasgos en el famoso Memorando de Mallory en 1960 y que en estas seis décadas solo ha escalado en agresividad.

Es responsabilidad del Estado y del Gobierno afrontar esa gravísima contingencia del modo más creativo.  Y la dirección del país no descansa en función de sortear ese escenario de guerra económica que tan duramente impacta sobre la calidad de vida del pueblo.

Sé que algunos cuestionan el uso del concepto de economía de guerra, partiendo de definiciones académicas y experiencias históricas previas.

No voy a usarlo ni a discutir la teoría.  Solo voy a preguntar, partiendo de elementos prácticos, tomados de la dura realidad que vivimos. ¿Puede llamarse economía sin adjetivos la que está obligada a operar con limitado o nulo acceso a las instituciones financieras internacionales, en un mundo cada vez más económicamente interdependiente e interconectado? ¿Qué definición usar cuando para importar alimentos desde Estados Unidos, el mercado más cercano, es obligatorio contar con licencias específicas, pagar al contado, sin posibilidad de créditos y por adelantado, lo que no se le exige a ningún otro país del mundo? ¿Cómo definir el riesgoso y laberíntico mecanismo de importación de combustibles bajo persecución y presiones a navieras, petroleras y gobiernos dispuestos a venderlo?

Negar el acceso de Cuba a productos con un mínimo del 10 % de componentes de origen norteamericano; obligarnos a gestionar inversiones y planes en el más absoluto sigilo, con el riesgo latente y real de que fracasen en caso de ser conocidas por Estados Unidos; someter a las principales empresas del país al castigo diseñado contra las naciones incluidas en sus listas espurias que cierran bancos y posibilidades de financiamiento por todas partes, ¿no son formas innegables de guerra económica?

Buscar antecedentes históricos será más difícil que contestar estas preguntas, porque no existe otro gobierno sometido a una guerra de igual naturaleza, tan prolongada y apuntalada por leyes de otro país que gravitan sobre toda la economía, como la Torricelli y la Helms-Burton, elaboradas con el declarado propósito de cambiar el régimen político de Cuba.

Gestionar la economía, bajo condiciones en las que no opera ninguna otra nación del mundo, ¿cómo se llama entonces?

Compañeras y compañeros:

La muy compleja situación del país se verifica hoy en prácticamente todos los ámbitos de la economía, pero hay algunos donde el impacto de las carencias resulta más doloroso y significativo, como la imposibilidad práctica de asegurar oportunamente el suministro de los escasos productos de la canasta básica y los medicamentos; la inestabilidad del sistema electroenergético nacional y el descontrol de los precios, excesivamente elevados, especulativos, abusivos, que limitan el poder adquisitivo de una parte considerable de la población.  Paralelamente, y como consecuencia de las sostenidas carencias y limitaciones, crecen las manifestaciones de indisciplina, violencia social, adicciones y vandalismo, que atentan contra la tranquilidad ciudadana, entre otros problemas.

Como se ha dicho en estos momentos, deberán prevalecer la ley y el orden si queremos que triunfen y se fortalezcan todas las formas de gestión de la economía. Foto: Julio Martínez Molina

Esta situación exige implementar de inmediato acciones concretas, bien aseguradas, con el debido control, las que deberán ser apoyadas con una adecuada estrategia de comunicación política e institucional.

El Primer Ministro, compañero Marrero, presentó a esta Asamblea el estado de la implementación de las Proyecciones de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía durante el primer semestre y a la vez expresó en qué direcciones concentraremos los esfuerzos en lo que resta del año, lo cual constituye una convocatoria de trabajo que debemos apoyar aportando resultados concretos.

Es hora de superar los diagnósticos y pasar a las acciones.  Debemos hacer que se cumpla lo aprobado, definiendo bien los objetivos, preparando mejor a los ejecutores de cada medida, propiciando el aseguramiento político, comunicacional, material y financiero, ordenando las acciones con un cronograma de implementación para que no se queden en el discurso.  Y, sobre todo, ejercer el control sobre las correcciones y los ajustes con la retroalimentación necesaria.

En cuanto a nuestras responsabilidades en el ámbito incierto y complejo de la economía es preciso reconocer que, en el afán por cumplir con los Lineamientos de la política económica y social del Octavo Congreso del Partido, al destrabar procesos e impulsar la formación de mipymes no se fue lo debidamente firme en la exigencia de crear bases normativas suficientemente robustas e integrales para conducir el funcionamiento de estas formas de gestión, que ya operaban en la economía, pero sin un reconocimiento formal.

Los controles posteriores han demostrado que muchos de esos negocios no respondieron a la confianza del Estado con la honestidad y la transparencia que demanda y exige una sociedad mínimamente organizada. En consecuencia, ningún violador del fisco y la legalidad en general puede cuestionar las exigencias derivadas del análisis de los errores y distorsiones del proceso.

Como se ha dicho en estos momentos, deberán prevalecer la ley y el orden si queremos que triunfen y se fortalezcan todas las formas de gestión de la economía.  Con esto quiero reiterar que no hay ni habrá una cacería de brujas contra las mipymes privadas, como algunos afirman, manipulan o sugieren.

El enfrentamiento será contra el descontrol, las ilegalidades, las evasiones tributarias, la especulación y el fraude, vengan de donde vengan (Aplausos), sean no estatales o estatales las empresas.  Esta es una batalla contra la ilegalidad y no contra las formas de propiedad y gestión.                                         

La creación de las formas de gestión no estatal de la economía responde a una política aprobada desde el Sexto Congreso del Partido, tras un amplio proceso de consulta popular en la discusión de los Lineamientos, y lo que nos toca es hacerla cumplir con orden y disciplina, dentro de los márgenes de la ley.

Las mipymes se concibieron como actores económicos que complementen al sector estatal, principalmente desde la producción.  Sin embargo, ahí hemos tenido una gran distorsión, buena parte de ellas se han dedicado a la comercialización de productos importados que, aunque resuelven carencias inmediatas de la ciudadanía, no aportan al desarrollo sostenible del país. 

Y sigue siendo un reto que la empresa estatal socialista, junto al sector no estatal, avance a pasos acelerados, de manera integrada y armónica, en el desarrollo de los principales procesos productivos del país.

Tenemos la convicción, y así lo estamos promoviendo, de que una de las vías más seguras y rápidas de incidir en el bienestar del pueblo es optimizando los procesos económicos, productivos y sociales desde la base.  Pero hay que empezar por poner orden, no solo en la gestión de las formas no estatales, porque cuando hablo de orden, no solo me refiero al control, sino también a la organización de los procesos con eficiencia, a la necesidad de innovar, de romper inercias, de moverse en el sentido del desarrollo que urge.

Las mipymes cubanas no se concibieron solo para el sector no estatal de la economía, sin embargo, la dinámica de formación de ellas en el sector estatal ha sido prácticamente nula, a pesar de algunas experiencias saludables.

Puedo citar el caso de las biofábricas que estaban atrapadas por las ineficiencias de las empresas de las que formaban parte y al transformarse mejoraron sustancialmente los indicadores productivos y económico-financieros.  Lo mismo ocurre con entidades del sector de las comunicaciones.  La mipyme está diseñada para que las empresas de alta tecnología aprovechen su capacidad de adaptación.

Llamo la atención hacia otra de las tendencias negativas que debemos enfrentar en la sociedad y a lo cual me referí recientemente en el VIII Pleno del Comité Central del Partido.

El Gobierno de los Estados Unidos y sectores extremistas de la contrarrevolución, en su ofensiva mediática, estimulan los actos delictivos y vandálicos, en el intento por crear un escenario de inseguridad a favor de sus propósitos desestabilizadores.

El accionar permanente del Ministerio del Interior, de los órganos de justicia en estrecha vinculación con el pueblo ha permitido, en los últimos años, descubrir, prevenir y enfrentar múltiples y complicadas tipicidades y tendencias delictivas, y ello ha sido posible con un mayor rigor en el tratamiento jurídico, penal y penitenciario, en especial en casos de imputados, acusados o sancionados por delitos de elevada lesividad social.

A pesar de estos esfuerzos, la situación del delito, la corrupción, las ilegalidades e indisciplinas sociales se mantiene compleja, signada por el adverso escenario socioeconómico.

El General de Ejército Raúl Castro Ruz en una ocasión advirtió que la batalla contra el delito y la corrupción no admite más contemplaciones, e instó a ser implacables contra ese fenómeno.  Ese llamado sigue vigente. Y para favorecerlo hay que enaltecer las mejores actitudes ciudadanas, las más honestas y las más dignas.

Hay que fortalecer el trabajo educativo desde la familia, la escuela, las instituciones y la sociedad.

Hay que perfeccionar nuestros mecanismos de control popular, para gestionar el cumplimiento de las funciones y responsabilidades de los dirigentes y funcionarios, ante el pueblo, con transparencia e integridad.

Tenemos que elevar el rigor en el descubrimiento de los actos delictivos y en el procesamiento, siempre respetando el debido proceso y las garantías.

Aquí escuchamos a un joven campesino de Nueva Paz quejarse porque su cooperativa está obligada a emplear buena parte de su fuerza laboral en tareas de vigilancia, mañana, tarde y noche, en lugar de dedicarlas a la producción.

Nos faltó plantearnos cuál es la propuesta para enfrentar el problema de otra manera.  Hoy es preciso aportar ideas y soluciones que involucren a toda la sociedad en el enfrentamiento al delito.  Si un país tiene experiencia en ello es Cuba.

¡Tolerancia cero a quienes se aprovechen de las dificultades económicas para enriquecerse sin aportar!

¡Tolerancia cero para los indolentes, para los pillos y para los vagos!

Y si las leyes tienen que ser más severas, le toca a esta Asamblea legislar para que así sea.  Una pequeña nación que ha enfrentado con coraje admirable al mayor y más poderoso imperio de la historia, no se dejará vencer por la delincuencia (Aplausos).

Compatriotas:

Los meses transcurridos muestran con nitidez una realidad global convulsa y peligrosa en este 2024, cuando se hacen más visibles las amenazas a la paz, propiciadas por el orden político y económico internacional, con sus contradicciones intrínsecas y su naturaleza injusta, que promueve y profundiza la desigualdad, la polarización y una grosera concentración de la riqueza cada vez más excluyente.

La primacía de una sola potencia que dicte su voluntad al resto del planeta es ya un sueño del pasado y pretender reanimarlo conduce a callejones riesgosos y sin salida.  Es lo que ocurre cuando se intenta poner al mundo entre dos opciones: la soberanía o el sometimiento.  Bajo esa filosofía, se premia y estimula a quienes se subordinan a la pauta trazada por el imperialismo, mientras las naciones que defienden sus derechos al desarrollo en un mundo en equilibrio, son acosadas, castigadas y bloqueadas.

La diplomacia está siendo constantemente abusada y resulta cada vez menos considerada para resolver oportunamente los más graves conflictos.  Resulta más que paradójico, indignante, ver cómo se suceden uno tras otro importantes eventos internacionales y reuniones de alto nivel, de diverso carácter y en varias partes del mundo, al mismo tiempo que avanza, a la vista de todos, el crimen atroz del genocidio contra el pueblo palestino.

Es una afrenta a la dignidad humana que mientras millones se movilizan en todas las latitudes contra ese nuevo holocausto, la llamada comunidad internacional, representante de esos millones de ciudadanos del mundo en los organismos globales, resulte incapaz de poner freno a la masacre, solo porque los genocidas cuentan con el respaldo y la complicidad del Gobierno de los Estados Unidos y de otros gobiernos poderosos aliados del sionismo.

En ese escenario complejo, el cual he descrito muy someramente, la Revolución Cubana ha continuado ampliando sus vínculos bilaterales con países de diversas regiones.  Hemos intensificado los contactos con varios gobiernos, tanto para intercambiar y conciliar ideas políticas en defensa de la paz como para estimular lazos comerciales, evadir los efectos del bloqueo económico de Estados Unidos y explorar oportunidades económicas de mutuo provecho y beneficio.

Seguimos identificándonos con las causas justas, y hemos ofrecido el país como espacio de diálogo y deliberación en función de ellas.

En el mes de abril, en conjunto con la Internacional Progresista, se celebró en La Habana un congreso internacional para marcar el Aniversario 50 de la adopción en mayo del año 1974, en las Naciones Unidas, de las resoluciones que dieron origen al Nuevo Orden Económico Internacional.  Ese paso, impulsado en su momento por el Movimiento de Países No Alineados y el Grupo de los 77, marcó uno de los intentos más trascendentales de los países en desarrollo en función de proseguir la batalla por la descolonización.

Quisimos evitar que el aniversario pasara inadvertido, en especial a la luz de los problemas que hoy continúan enfrentando los países en desarrollo y como recordatorio de que al cabo de 50 años la mayoría de los habitantes del planeta cargamos el pesado lastre creado por reglas económicas, comerciales y financieras establecidas por las mismas potencias que nos condenaron al subdesarrollo, mediante el colonialismo, la esclavitud y el saqueo incesante de nuestros recursos.

Aquí me detengo para compartirles ideas que considero valiosas.  Para ello, tomo fragmentos de una reciente reflexión sobre colonización cultural y educación, del joven vicepresidente de la Casa de las Américas, Jaime Gómez Triana: “La colonización cultural es un fenómeno sobre el que es imprescindible reflexionar permanentemente y que involucra a la humanidad toda, pero que afecta en particular a los pueblos del Sur Global, sometidos a una incesante avalancha de productos seudoculturales, a través de los cuales se busca imponer y normalizar un modelo de sociedad centrado en el individualismo, la banalización, el culto a lo trivial, el carpe diem, para decirlo con la célebre frase de Horacio, el “vive el momento” y “dale mínimo crédito al futuro”.

Los eventos culturales contribuyen a sostener y alimentar el alma de la nación. Foto: José Llamos Camejo

“...la relación entre escuela y descolonización cultural es verdaderamente crucial y debe ser analizada con profundidad, sistemáticamente, con vistas a generar en nuestras comunidades los antídotos necesarios para contrarrestar el veneno individualista, que hoy vemos asociado a expresiones retrógradas, intolerantes, totalitarias y, digámoslo sin pudor, neofascistas”.

¿Por qué escojo esa reflexión, aparentemente tan lejana de la dura realidad económica que ahora mismo enfrentamos?  Porque el día que olvidemos que la conciencia de la ciudadanía es soporte fundamental de una sociedad socialista, que busca por encima de todo la riqueza espiritual de los individuos, estaremos traicionando a Martí, a Fidel, a Raúl, al Che y a todos los que entregaron hasta el último centavo de sus ahorros y se fueron a vencer o a morir contra los muros de la dictadura militar de Fulgencio Batista, hace 71 años, para construir un destino humanamente superior para Cuba (Aplausos).

Ese empeño explica el porqué de los elevados gastos que nuestro magro presupuesto destina a la educación, a la cultura, a las escuelas de artes y a los eventos culturales que contribuyen a sostener y alimentar el alma de la nación, con esfuerzos que en países pobres o en desarrollo dependen casi enteramente de mecenazgos.

Como parte de esos esfuerzos, celebramos en La Habana una nueva edición del Coloquio Patria, espacio de diálogo y reflexión entre activistas, comunicadores, intelectuales y en general personas preocupadas por el peligroso avance de la colonización cultural, el poder de los monopolios de la comunicación y la información y la reemergencia de las corrientes fascistas y neofascistas que se propagan con fuerza y a la vista de todos.

Eso no nos sustrae para nada del activismo en los organismos y eventos internacionales, con énfasis en la región, pero con una presencia cada vez más activa en escenarios que son más novedosos para Cuba, como los BRICS y la Unión Económica Euroasiática.

Continuamos cumpliendo con los compromisos solidarios internacionales y, en especial, hemos mantenido en diversas regiones la cooperación médica internacional que tanto reconocimiento concita.

Es público, notorio y contrario al carácter solidario y cooperativo de esos servicios, el feroz y mendaz plan de descrédito que Estados Unidos despliega contra los servicios médicos de Cuba, apelando incluso a la amenaza sobre gobiernos soberanos que reciben sus beneficios. La mentira y las campañas para impulsarla son métodos consustanciales al imperialismo. El ejemplo más escandaloso es mantener a Cuba en una lista del Departamento de Estado sobre países que supuestamente patrocinan el terrorismo, donde jamás debimos estar. Víctima del terrorismo sí somos, pero esa lista no se atreven a hacerla quienes auspician a sus autores y los premian con la impunidad.

El Gobierno de Estados Unidos sabe, sus agencias de inteligencia le pueden confirmar y el mundo entero reconoce, que Cuba no patrocina el terrorismo, que esa calumnia es una fabricación deshonesta total, concebida para reforzar el bloqueo económico y golpear aún más el nivel de vida del pueblo cubano.

Por eso provoca tanto rechazo.  Por eso decenas de gobiernos en especial de América Latina y el Caribe, le reclaman a Estados Unidos que ponga fin a la calumnia y a la injusticia. También lo reclaman decenas de organizaciones dentro de los propios Estados Unidos, incluyendo los concejos de autoridades locales, agrupaciones religiosas, académicas, sociales e individuos de diverso origen en ese país.

Diputadas y diputados:

En la región latinoamericana y caribeña se ha incrementado la polarización política y la división de las sociedades, cuando debía multiplicarse la solidaridad frente a la creciente desigualdad.

La ultraderecha aprovecha y estimula la polarización que provoca la aplicación de los modelos económicos neoliberales y su rotundo fracaso social.   Mediante la manipulación y el engaño, logra ascender a posiciones de gobierno e instrumentar políticas encaminadas a destruir los avances sociales conseguidos durante décadas de lucha popular.

Cuba ha denunciado los permanentes intentos de generar violencia en Venezuela y los actos de injerencia en sus asuntos internos que, sin embargo, no han conseguido derrotar a la Revolución Bolivariana.  Como prueba de esa fuerza, auguramos una victoria de Nicolás Maduro en las venideras elecciones presidenciales (Aplausos).

Hemos mantenido la firme posición de defensa de la paz en Colombia, en nuestra condición de garante de los procesos de paz con el Ejército de Liberación Nacional y el grupo armado rebelde Segunda Marquetalia, así como el seguimiento al cumplimiento del acuerdo con las FARC-EP.

Desde Cuba seguimos promoviendo la solidaridad y la cooperación en América Latina y el Caribe. Defendemos el estricto cumplimiento del principio de no intervención directa o indirectamente, en los asuntos internos de cualquier otro Estado, pero respaldamos sin condiciones a los gobiernos progresistas que pueden revertir siglos de injusticia en la región.

Compatriotas:

Estamos recorriendo, palmo a palmo, toda Cuba. Vamos municipio a municipio, y les puedo asegurar que hemos sido testigos de alentadoras experiencias –algunas admirables– que hablan de todo cuanto puede hacerse incluso en las circunstancias más adversas.

Los recorridos nos dejan claro que Cuba cuenta con mujeres y hombres capaces de sobreponerse a la inhumana gravitación del bloqueo estadounidense: hemos visto tierras cultivadas que antes estuvieron infestadas de maleza; pequeñas fábricas nacidas de espacios antes inútiles; hemos conversado con colectivos laborales a quienes distingue un profundo sentido de pertenencia, de satisfacción por lo que va naciendo del esfuerzo sostenido; y marcados por una dirección que sabe proponer con audacia en estos casos, que se enfoca en las soluciones y que ha desterrado la palabra “derrota” de la filosofía cotidiana.

Hoy una de las preguntas más importantes que debe inquietarnos es cómo podemos convertir esas historias de triunfo, esas vivencias excepcionales en tendencia, en un ambiente de logros que se vaya generalizando. Cómo multiplicamos a los colectivos de los polos productivos de Jaramillo, La Caraña, Dolores, Cauto-La Yaya, La Minerva y El Alambre; la Empresa Agroindustrial Azucarera 14 de Julio que ha cumplido las últimas zafras; la UEB lechera Santos Caraballé de la Empresa Pecuaria Venegas; las UBPC Gispert e Iraelda Marzo García y su presidente Beto; las CCS Waldo Díaz Fuentes, Arides Estévez, Enrique Moreno y Emilio Herriman Pérez; los productores agropecuarios Rolando Benítez de Tahón, diputado a esta Asamblea; el joven Yariel Negrín del proyecto de jóvenes productores en Placetas; Javier González en Güira de Melena; la familia los Carlos en la UBPC cañera Tuinucú; los hermanos Velázquez en la CCS Cuba Va; los mellizos en la finca Santa Rosa; los productores usufructuarios Alex Raúl Castañeda y Yoandri Rodríguez de la empresa agropecuaria de Cabaiguán; Euclides Veyrut en la Isla de la Juventud; la finca de Raúl Concepción en la CCS Alberto Pis; el organopónico Las Celias en la UEB Tabaco, que constituye un ejemplo de cooperación entre una Empresa Estatal Socialista y las Fuerzas Armadas Revolucionarias; el desempeño de empresas estatales como la Unión de Industrias Militares; la Empresa Roselló; las mipymes estatales Motores TahuCuba y COPEXTEL Soluciones; la finca agroecológica Los Tamarindos; los trabajadores heroicos de las termoeléctricas, por solo citar unos pocos ejemplos de ese impresionante avance hacia la prosperidad con las propias fuerzas, que todavía es excepción, pero un día será regla en este país de gente talentosa y emprendedora que tiene el derecho y la posibilidad de realizar sus sueños en Cuba (Aplausos).

Desde luego, para que esa respuesta llegue, somos muchos las cubanas y los cubanos que, desde el espacio que nos corresponde como ciudadanos, debemos actuar con esmero, con disciplina, y con un rigor que haga sostenible todo lo que nos está haciendo falta en el camino al bienestar, para garantizar proyectos de vida y prosperidad a la maravillosa juventud que tenemos.

Hay un cúmulo de potencialidades, una riqueza invaluable en las fuerzas propias, en la capacidad innovadora del cubano, esa cualidad innata que afloró desde los duros tiempos mambises y que desde entonces ha obrado todo tipo de triunfos.  Contamos con una inteligencia natural que cultivada y depurada en décadas por una Revolución defensora del saber y del pensamiento, puede seguir conduciéndonos a las múltiples soluciones que Cuba está necesitando.

La filosofía fidelista de la confianza en el pueblo, que es confiar en la genialidad multiplicada hecha entre todos, no ha perdido vigencia: como hemos dicho otras veces, ninguno de nosotros en solitario sabe o aprende más que todos juntos.

Vencer los más grandes obstáculos con inteligencia, incluso con sabiduría, no es para nosotros una experiencia desconocida: la historia está hecha de episodios ya vividos; pero si hubiera que mencionar alguno reciente, recordemos entonces cómo fue que los científicos cubanos salvaron a un pueblo entero de los estragos de la COVID-19 (Aplausos).

Es ese un logro tan contundente, por rápido y eficaz, que así sea contado muchas veces jamás terminará sobrando de nuestra narrativa de los heroísmos, de las fuerzas intrínsecas, y de las esperanzas.  Tanto orgullo aporta, que hoy nos asiste el desvelo por llevar ese ejemplo de lo posible a todos los ámbitos de la vida del país.

Si habiéndosenos negado el oxígeno medicinal –y que nadie olvide ese pasaje de crueldad imperial, sufrido en medio del momento más oscuro de la COVID-19–, si atenazados por un bloqueo de más de 60 años, que boicotea la vida por todas partes y que busca cerrarnos cualquier puerta de entrada a la prosperidad, si a pesar de ese ensañamiento que, como bien ha definido un amigo de Cuba, es un genocidio silente, si a pesar de todo eso estamos vivos y actuantes, ¿qué no podríamos alcanzar sin el peso de uno de los castigos más crueles y largos de la historia?

Desde el espacio que nos corresponde como ciudadanos, debemos actuar con esmero, con disciplina, y con un rigor que haga sostenible todo lo que nos está haciendo falta en el camino al bienestar, para garantizar proyectos de vida y prosperidad a la maravillosa juventud que tenemos. Foto: José Manuel Correa

Aprender todos los días, renovarnos desde el conocimiento, tener un pensamiento no solo rico en ideas, sino también capaz de adaptarse al momento histórico y a las necesidades: he ahí una premisa sin la cual será muy difícil avanzar.

Es deber de cada uno llevar a punta de lápiz las fortalezas, los recursos materiales y humanos con los que contamos y, a partir de una noción realista y actualizada, mantener despierto el pensamiento para ir superando las adversidades.

En medio de esta lucha, inmersos en un planeta que da señales de deshumanización, nos corresponde velar severamente porque la sensibilidad, país adentro, no nos abandone.

El día que viremos el rostro para no ver las urgencias y el dolor de los demás, el día que olvidemos que siempre el otro será quien nos salve, ese día estará en peligro el humanismo de una Revolución nacida para dignificar al ser humano, una Revolución que se hizo poniendo el “nosotros” por encima del natural egoísmo del “yo”.

Como una vez dijo el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz: en los tiempos difíciles hay quienes se confunden, quienes se desalientan, quienes se acobardan, hay quienes se reblandecen, hay quienes traicionan, hay quienes desertan.  Fidel afirmó que eso pasa en todas las épocas y en todas las revoluciones; pero también dijo que es en los tiempos difíciles cuando realmente se prueban los hombres y las mujeres (Aplausos).  Con la fuerza imbatible de su palabra nos dejó dicho que los tiempos difíciles son la mejor medida de cada cual.   

Desde esa verdad fidelista podemos sentir orgullo –desde hace ya mucho tiempo– por la inmensidad y nobleza de nuestras mujeres y hombres, de nuestros niños, adolescentes, jóvenes, adultos mayores y ancianos, de cada protagonista de eso que llamamos resistencia y sobre la cual todavía no existen textos o monumentos capaces de dibujarla fielmente.

Estos años, y cada hora preñada de combate, han acrecentado en el pueblo cubano capacidades muchas veces demostradas –y otras todavía insospechadas– para enfrentar múltiples embates, carencias, provocaciones, desafíos.

Tan entrenado tenemos el espíritu, que esta resistencia desconoce la inmovilidad, el aguantar sin avanzar: lo cubano es la resistencia inteligente, es crear a contracorriente.  Hablamos de no conformarnos, de seguir dibujando horizontes, de seguir haciendo, sin atender las voces de la desesperanza.  Lo cubano es rehacernos cada día en el arte de lo posible, y probar que, como nos enseñó Fidel, ¡vale la pena vivir y batallar! (Aplausos.)

La mejor lección que se desprende de estas horas es la grandeza de un pueblo que sabe, en lo más profundo de su amor propio, cuánto valor tiene vivir para conocer, desde la rebeldía, el sentido de la dignidad y la entrega, y qué significado tiene vencer.

A solo horas de que se cumplan 71 años del asalto a la segunda fortaleza de Cuba, aquel pequeño motor de rebeldía que prendió el gran motor de la Revolución de Fidel, Raúl, Ramiro y la ejemplar Generación del Centenario del Apóstol, felicitamos al noble y laborioso pueblo espirituano y a toda Cuba (Aplausos), por su heroísmo y su resistencia frente al imperio, pero también por su rebeldía y su inconformidad frente a los errores, las distorsiones y las tendencias negativas que una y otra vez vuelven a aparecer en el siempre arduo y nuevo camino al socialismo.

Esta generación, comprometida con la continuidad de la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, batallará para que todos podamos alcanzar, más temprano que tarde, una prosperidad digna e inclusiva, donde ningún ciudadano quede desprotegido.  ¡Para ello trabajamos!

¡Patria o Muerte!

¡Socialismo o Muerte!

¡Venceremos!

(Ovación.)