Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 28 de enero de 2018

La macroeconomía "ortodoxa", a la busqueda de la "nueva gran idea"


Una vez más, la teoría económica dominante está tratando de re-evaluar su eficacia como análisis científico objetivo de las leyes del movimiento de las principales economías. Dado que fue incapaz de predecir la crisis financiera global, proporcionar una explicación convincente de lo sucedido y adoptar políticas que pudieran sacar a la economía capitalista de la subsiguiente Larga Depresión de crecimiento e inversión, la teoría económica “ortodoxa” se encuentra estupefacta.
He pasado revista ya a varios de estos intentos: Dani RodrikPaul Romer,  Robert Skidelsky y el más recientemente de John Quiggin. También he analizado los esfuerzos desde teorías económicas más heterodoxas de criticar los fallos de la corriente dominante.
Asistimos ahora a otro ensayo de mirarse el ombligo. El último número de la Oxford Review of Economic Policy está dedicado a 'La reconstrucción de la teoría macroeconómica' (todos los artículos se pueden consultar libremente hasta el 7 de febrero). Y Martin Sandbu en el Financial Times británico ha examinado los diversos artículos de la revista de eminentes economistas como el ex economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, los premios Nobel Paul Krugman y Joseph Stiglitz; y el principal keynesiano británico, Simon Wren-Lewis.
En estos artículos se repiten las críticas habituales de la macro moderna: el hecho de no incluir en su explicación la 'irracionalidad' y la incertidumbre; la insistencia en los 'micro-fundamentos' en los modelos macro de la realidad económica (es decir, la crítica de Lucas) y el uso de supuestos poco realistas en los llamados modelos DSGE, que no tienen ninguna relación con la evidencia empírica.
Sandbu resume su reseña de estos nuevos esfuerzos de la teoría económica dominante de replantearse sus defectos y fallos y concluye: “deja pocas dudas de que la macroeconomía convencional tiene una profunda necesidad de reforma”.  Añade: “la pregunta es cómo, y si el enfoque estándar, los modelos DSGE, pueden mejorarse lo suficientemente o deben ser desechados por completo”.
Las opiniones en la teoría económica convencional están divididas al respecto. Como dice Sandbu, “la macroeconomía DSGE no explica el pánico financiero a gran escala que vimos en 2008, ni tampoco algunas de las principales explicaciones en liza de la lenta recuperación y del nivel de actividad económica muy inferior al de la tendencia anterior a la crisis”.
Sin embargo, Paul Krugman, admitiendo al mismo tiempo el punto ciego de la DSGE convencional, sostiene que la teoría macroeconómica existente es “lo suficientemente buena para la gestión del gobierno” y para asesorar sobre las políticas económicas. Lo que quiere decir es que la teoría económica dominante no puede explicar el movimiento del capitalismo, pero puede ser utilizada para soluciones económicas rápidas. Esto es Krugman en estado puro: en su libro sobre la crisis, End this Depression Now!, afirma que no hay necesidad de explicar la Gran Recesión; lo importante es adoptar políticas para salir de ella. ¡Creo que la mayoría de nosotros cree que no se sabrá cuales son las políticas correctas si no sabemos que causó la crisis en primer lugar!
Y otros en la Oxford Review están seguros que con un poco de ajuste, los modelos DSGE pueden ser útiles para predecir las crisis. Y un intento  citado por Sandbu en su reseña da lugar a algunos resultados interesantes. Se trata de un 'modelo' de la actual Larga Depresión y cree que explica por qué las grandes economías no se han 'recuperado normalmente' ni caído en una depresión deflacionaria profunda.
Es debido a la falta de inversión en el sector capitalista que no ha recuperado lo niveles anteriores: “la economía puede quedar atrapada en un período prolongado de estancamiento. Además, el crecimiento de la productividad depende al menos en parte de la inversión: por lo tanto, el estancamiento por falta de inversión puede bloquear el crecimiento de la productividad en niveles muy bajos”.  Sin embargo, incluso este modelo cae de nuevo en la explicación de la baja inversión como consecuencia de la falta de un “escenario optimista sobre el crecimiento futuro”  (es decir, la falta de 'espíritus animales' a la Keynes), que no es desde luego una explicación.
Otros economistas conocidos como Simon Wren-Lewis o Olivier Blanchardno están seguros de que los modelos DSGE puedan corregirse: “Los intentos de algunos de estos modelos de hacer más de lo que estaban diseñados para hacer parece sobreestimarlos. No soy optimista en el sentido de que los DSGEs sean buenos modelos de política, a menos que sean mucho más flexible en relación con los límites de la teoría. Me gustará ver sus predicciones, pero soy escéptico, de nuevo, de que tengan éxito”. (Blanchard).
Joseph Stiglitz condena los mismos ''microfundamentos" de los modelos DSGE modernos como poco realistas. Eso significa que la microeconomía, en particular la teoría del equilibrio general, la teoría de la utilidad y el marginalismo no proporcionan una base sólida para el análisis de los 'agentes' que actúan en el movimiento de las economías capitalistas modernas. La macroeconomía ha llegado a un punto muerto debido a los errores de la microeconomía. Como Sandbu dice: “una mala macro es, en cierta medida, consecuencia de demasiado mala micro”.  No es una buena noticia para la macro dominante.
¿Qué más hay? A pesar de reconocer que “la dificultad fundamental de los microfundamentos es que, sencillamente, no tenemos una teoría completa y convincente del comportamiento económico a nivel micro”, Sanbu quiere araren “una forma más amplia y liberal de modelos DSGEs”. Por lo tanto, nada de cambios en la teoría económica convencional: seguirá utilizando el marginalismo y la teoría del equilibrio general, pero tratando de incorporar los 'espíritus animales' o la 'irracionalidad' en sus modelos de las economías modernas. ¡Buena suerte!
En un nuevo artículo, el biógrafo de Keynes, Robert Skidelsky se queja del fracaso radical de replantear la teoría económica dominante y ataca a Krugman por su opinión de que la macroeconomía es “suficientemente buena” para las decisiones políticas a adoptar. Skidelsky, por el contrario, ve la teoría macro moderna con fisuras importantes: “el problema para los nuevos macroeconomistas keynesianos es que no son capaces de reconocer la incertidumbre radical en sus modelos, lo que les deja sin ningún tipo de teoría de lo que se debe hacer en los buenos tiempos con el fin de evitar los malos…. La macroeconomía todavía tiene que encontrar una gran idea nueva”.
Lo que Skidelsky y otros críticos de la economía dominante (tanto de su micro como de su macro) no reconocen es que no surgirá ninguna nueva gran idea porque la economía dominante es el resultado deliberado de la necesidad de  evitar la realidad del capitalismo. Sus teorías son justificaciones ideológicas del capitalismo (su supuesta tendencia a un crecimiento armónico, el equilibrio y la equidad). Cuando la realidad no encaja con la teoría económica dominante, simplemente la ignora. Esto se debe a que la ‘teoría económica dominante' se apoya en la ideología dominante actual.
La 'Economía política' comenzó como un análisis de la naturaleza del capitalismo sobre una base 'objetiva' por los grandes economistas clásicos Adam Smith, David Ricardo, James Mill y otros. Pero una vez que el capitalismo se convirtió en el modo de producción dominante en las principales economías y se hizo evidente que el capitalismo era otra forma de explotación de los trabajadores (esta vez por el capital), la teoría económica rápidamente negó esa realidad. Por el contrario, la economía dominante se convirtió en la apología del capitalismo, con el equilibrio general sustituyendo la competencia real; la utilidad marginal reemplazando la teoría del valor trabajo y la Ley de Say la de las crisis.
Incluso la llamada revolución keynesiana, resultado de experiencia de la Gran Depresión casi no se aplicó y pronto fue abandonada cuando el capitalismo se enfrentó con una nueva crisis en la década de 1970. Los keynesianos actuales  se han convertido ahora en defensores de la teoría del mal menor o en críticos sin ninguna 'gran idea nueva'.
es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2018/01/21/the-macro-whats-the-big-idea/
Traducción:
G. Buster

sábado, 27 de enero de 2018

Europa financia energías renovables



Europa invierte en energías renovables (foto: ANSA)

15:35, 27 ENE•LA HABANA•REDACCIÓN ANSA

(ANSA) - LA HABANA, 27 ENE - La Unión Europea cooperará con 18 millones de euros con un programa cubano de cinco años para el fomento de las fuentes de energía renovable.

"Se trata del primer financiamiento a esta nación caribeña tras la entrada en vigor el año pasado de un acuerdo bilateral de cooperación", explicó en rueda de prensa Juan Garay, representante para la colaboración en Cuba de la UE. La isla desarrolla para reducir su tensa dependencia del petróleo un programa de desarrollo de esas fuentes que según objetivo oficial necesita "captar" globalmente unos cuatro mil millones de dólares para la ejecución de proyectos en ese sector.

De los cuatro mil millones casi la mitad está concertada a partir de créditos bancarios y la intervención de inversionistas extranjeros en la ejecución de las obras, expuso una fuente oficial cubana a la agencia Prensa Latina.

Las inversiones son fundamentales en ese plan. Ya se construyen tres bioeléctricas, otras ocho son objeto de negociaciones para la creación de empresas mixtas, formadas con capitales cubanos y extranjeros y 14 han presentado sus ofertas en una denominada cartera de oportunidades para inversiones que será presentada en un Foro de Energías Renovables Cuba 2018 próximamente. Una decena de proyectos de energía eólica aún en construcción fueron ya adjudicados a inversionistas foráneos y cuatro se hallan en proceso de negociación. Las autoridades cubanas han reiterado que "la independencia energética" es el objetivo principal del su programa de desarrollo energético.

La producción anual de petróleo en Cuba es de alrededor de cuatro millones de toneladas de petróleo con lo que se cubre menos de un 50% de las necesidades nacionales.

(ANSA).

Moderna Terminal de Gas Licuado aumentará capacidad de almacenamiento en el centro de Cuba

Por Ismary Barcia Leyva -27 enero, 2018


A más de un 70 por ciento de ejecución, está inversión de CUPET, incrementará la cobertura del servicio a 30 días en la región central del país./Foto: Ismary Barcia

Una moderna terminal, con capacidad para almacenar 2 mil 400 metros cúbicos (2 mil 200 toneladas) de gas licuado, se construye en la Perla del Sur.

Ubicada en parte de las antiguas instalaciones de la Fábrica de Fertilizantes Nitrogenados de Cienfuegos, la obra —única de su tipo en la región central del país— aprovechó doce balas de almacenamiento de amoniaco, y 2,7 kilómetros de tuberías, que fueron recapitalizados.

“Paralelamente a esa rehabilitación, se han tenido que montar todos los sistemas complementarios de incendios —declaró el ingeniero Rafael de la Grana León, director del proyecto de inversión—, y con ese propósito se construye un tanque para agua; el gasoducto hubo que hacerlo prácticamente nuevo”.

A más de un 70 por ciento de ejecución, la importante instalación incrementa las provisiones en tierra de ese combustible, destinado al programa de gasificación de las provincias desde Villa Clara hasta Ciego de Ávila.

Con un costo superior a los 22 millones de pesos en moneda total, la inversión es parte de un programa nacional de CUPET para ampliar hasta los 30 días la cobertura del servicio en el centro de la Isla.

Una similar presta servicio en Santiago de Cuba, y actualmente se construye otra en la refinería Ñico López, de La Habana.

“La mayor complejidad en una obra como esta es precisamente la seguridad. Para eso la Empresa ha procurado todo el equipamiento nuevo, de última generación. Los sistemas automáticos para controlar parámetros de volumen, densidad y presión son también de tecnología de punta”, afirma el especialista.

La instalación de los tanques, terminación del edificio socio administrativo y la sala de control están en fase de terminación, al tiempo que se trabaja en la reparación del muelle, concebido para operaciones de importación y cabotaje, donde puedan atracar buques con capacidad para almacenar hasta 7 mil toneladas de gas.

Con la puesta en funcionamiento del sistema automatizado contra incendios en el espigón, entrará en su fase final la ejecución de la terminal, cuyas pruebas de arranque, previstas para junio, antecederán a su arrancada en agosto de este año.

Nuevos frigoríficos para el avión de Trump constaran unos 24 millones de dólares

Publicado en enero 27, 2018 INTERNACIONAL


Los nuevos frigoríficos para el avión presidencial de EEUU, el Air Force One, costarán casi 24 millones de dólares, se desprende de una base de datos de pedidos públicos del Pentágono.

La aeronáutica Boeing se adjudicó en diciembre de 2017 un contrato por 23,7 millones de dólares para diseñar, fabricar, instalar y realizar las pruebas de los frigoríficos VC-25A G12/G13 para el avión del presidente Donald Trump.

Según el portal Defense One, no se trata de un electrodoméstico cualquiera: cinco cámaras frigoríficas enormes deberán tener más de 25 secciones con capacidad para al menos 3.000 raciones de comida, una cantidad suficiente para que todos los ocupantes de la aeronave puedan subsistir durante semanas en caso de una situación extraordinaria como, por ejemplo, una guerra.

Los aparatos con los que cuenta el avión en la actualidad fueron instalados en 1990, cuando el Boeing 747 presidencial entró en servicio.

La portavoz de la Fuerza Aérea de EEUU, Ann Stefanek, declaró a Defense News que esos frigoríficos se han hecho menos fiables, “especialmente en los entornos calurosos y húmedos”.

Sputnik

Un gobierno de viejos pervertidos

La primera política comercial significativa adoptada por Donald Trump es increíblemente ridícula


Placas solares sobre un edificio de la Armada estadounidense en Nueva York. MARK LENNIHAN AP

Cuando era candidato, Donald Trump no paraba de hablar del comercio internacional y de que iba a hacer grande otra vez a Estados Unidos renegociando los acuerdos comerciales y obligando a los extranjeros a dejar de llevarse nuestros puestos de trabajo. Pero en su primer año en el cargo, prácticamente no ha hecho nada en ese frente, posiblemente porque el Estados Unidos empresarial ha conseguido que se entere de que ha invertido muchísimo dinero basándose en la premisa de que seguiríamos respetando el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés) y los demás acuerdos comerciales, y de que perdería a lo grande si él los rompiese.

Sin embargo, esta semana, Trump ha impuesto finalmente aranceles a las lavadoras y a los paneles solares. En mi opinión, el primero era más para dárselas de duro que con un objetivo estratégico en mente. Pero el segundo encaja en una parte importante de la visión general de este Gobierno. Porque este es en buena medida un Gobierno de viejos pervertidos.

Respecto a las lavadoras: la base jurídica del nuevo arancel es la conclusión por parte de la Comisión Estadounidense sobre Comercio Internacional de que el sector se ve perjudicado por el aumento de las importaciones. La definición de "perjuicio" es un tanto peculiar: la comisión reconocía que el sector nacional "no ha sufrido una ociosidad productiva significativa", y que "no ha registrado un desempleo o subempleo significativos". No obstante, la comisión sostenía que la producción y el empleo deberían haber prosperado más, teniendo en cuenta el crecimiento económico experimentado entre 2012 y 2016 (ya saben, la expansión durante el Gobierno de Obama, esa que Trump insistía en calificar de falsa). Si parece una justificación endeble para una medida que aumentará significativamente los precios al consumo, es porque lo es. Pero Trump decidió hacerlo de todas maneras.

El arancel a los paneles solares es más interesante, y más inquietante, porque sin duda destruirá muchos más puestos de trabajo de los que creará. El hecho es que Estados Unidos está básicamente fuera del negocio de la producción de paneles solares, y sean cuales sean las razones para dicha ausencia, esta política no va a cambiarla. Al igual que el arancel a las lavadoras, el arancel a los paneles solares se impuso recurriendo a lo que en los círculos de la política comercial se conoce como "cláusula de salida", normas que permiten dar protección temporal a sectores que sufren un perjuicio repentino. La palabra clave aquí es "temporal"; dado que no hablamos de protección sostenida, este arancel no promoverá inversiones a largo plazo, y por lo tanto no ayudará a que el sector de los paneles solares en Estados Unidos se recupere.

Lo que sí hará, sin embargo, es poner trabas a uno de los grandes éxitos de la economía estadounidense, el rápido crecimiento de la energía renovable. Y la cosa es que: todo lo que sabemos del Gobierno de Trump da a entender que perjudicar a las renovables le parece de hecho bueno. Ya he dicho que este es un Gobierno de viejos pervertidos.

Aproximadamente desde hace una década se ha ido produciendo una extraordinaria revolución tecnológica en la producción energética. Parte de esa revolución ha supuesto el aumento de la fracturación hidráulica (fracking), que ha permitido la producción barata y abundante de gas natural. Pero también se han producido asombrosas reducciones en el precio de la energía solar y eólica.

Hay quienes siguen viendo estas fuentes de energía alternativas como una cosa de jipis que no logrará sobrevivir sin grandes subvenciones públicas, pero lo cierto es que se han convertido en una alternativa rentable a la energía convencional, y que su precio sigue bajando con rapidez. También dan empleo a muchas personas: en conjunto, el número de personas que trabajan, de una manera o de otra, para el sector de la energía solar quintuplica al de mineros del carbón.

Pero la energía solar no goza del cariño de los funcionarios de Trump, que quieren desesperadamente que el país continúe con sus viejas fuentes de energía sucias, en especial el carbón. (Un momento, cuando los llamé viejos sucios, ¿pensaban que me refería a los sobornos a estrellas porno? Debería darles vergüenza). Incluso han reescrito informes del Departamento de Energía para intentar que parezca que la energía renovable es mala.

Y también han tratado de convertir su preferencia por la energía sucia en una política concreta. El pasado otoño, Rick Perry, secretario de Energía, intentó imponer una norma que habría obligado de hecho a las redes eléctricas a subvencionar centrales nucleares y térmicas. La norma fue rechazada, pero dejó claro lo que quieren estos tipos. Desde su punto de vista, el destruir puestos de trabajo en el sector de la energía solar probablemente sea bueno.

¿Por qué les encanta la energía sucia a Trump y compañía? En parte es por el dinero: lo que es bueno para los hermanos Koch quizá no lo sea para Estados Unidos (ni para el mundo), pero sí lo es para la financiación electoral del Partido Republicano. Y en parte, por los votantes del sector industrial, que siguen imaginando que Trump puede hacer que el empleo en la minería del carbón se recupere. (En 2017, la industria del carbón creó 500, sí 500, puestos de trabajo. El 0,0003% del empleo estadounidense).

Y también tiene que ver en parte con la nostalgia cultural: Trump y otros recuerdan el apogeo de los combustibles fósiles como una edad de oro, olvidando lo horrible que solía ser la contaminación atmosférica e hídrica. Pero sospecho que es también una especie de machismo, la sensación de que los verdaderos hombres no se empapan de energía solar; prefieren quemar cosas.

Con independencia de las motivaciones específicas, la primera medida significativa de política comercial adoptada por el Gobierno es increíblemente ridícula. Y encima, mala para el medioambiente. ¡Menuda ganancia!

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.

© The New York Times Company, 2018.

Traducción de News Clips.

El dólar, cuesta abajo: "Será difícil para Washington devolver el genio a la botella"


Sputnik Las contradictorias declaraciones de las autoridades estadounidenses acerca del valor del dólar han provocado el caos en los mercados. El presidente de EEUU, Donald Trump, expresó el 25 de enero plena confianza en la divisa nacional, lo que provocó el aumento de su cotización. Al día siguiente, no obstante, el dólar volvió a caer.
Durante el mes de enero, el dólar cayó, alcanzando el nivel mínimo en los últimos tres años después de la declaración del secretario del Tesoro de EEUU, Steven Mnuchin, quien afirmó que un dólar débil supondría un beneficio para el comercio.
Durante el Foro Económico Mundial en Davos, Trump manifestó su desacuerdo con las palabras de Mnuchin. El máximo mandatario de EEUU declaró a CNBC que "el dólar va a ser cada vez más fuerte: quiero ver por fin una divisa firme".
Sin embargo, un solo día más tarde el dólar continuó su descenso.
"En el contexto de las grandes declaraciones de los altos cargos sobre el dólar, no resulta sorprendente que los mercados reaccionen. Sin embargo, la retórica contradictoria de Mnuchin y Trump parece un verdadero rompecabezas", comento Jim Reid, analista del Deutsche Bank, citado por el medio ruso Expert.
Los expertos opinan que fortalecer el dólar a partir de ahora será un objetivo complicado para las autoridades estadounidenses.
"Mientras que el presidente Trump espera que el dólar sea cada vez más fuerte, será difícil para Washington devolver el genio del 'dólar débil' a la botella", afirma Viraj Patel, estratega del banco ING en Londres.

viernes, 26 de enero de 2018

Energías Renovables y Securtec: para potenciar más negocios

El Recinto Ferial Pabexpo, de la capital cubana, estará acogiendo esta semana dos convocatorias de alcance internacional que celebran su primera edición y cuentan con muchas sinergias: por un lado la Feria Energías Renovables Cuba, y por otro la Feria de la Seguridad Urbana y Medios de Protección (Securtec), que destacan por sus interesantes agendas profesionales, porque incorporarán espacios para reuniones y rondas de negocios de todo tipo, además de las respectivas muestras expositivas.
Organizados por el Grupo Empresarial Palco y la empresa Fira Barcelona, en una asociación que ambas entidades vienen impulsando desde hace algunos meses con resultados exitosos, estos eventos reunirán a unas 80 empresas nacionales y foráneas de los sectores de las energías alternativas, la seguridad urbana y los servicios de emergencia, favoreciendo el intercambio y la prospección en función de impulsar nuevos negocios, así como proyectos que puedan seguir colaborando al desarrollo del país.
Por otra parte, teniendo en cuenta que la cita vinculada con las energías renovables en particular incorporará un Fórum profesional y también uno de inversiones, a su preparación se han sumado activamente la Cámara de Comercio, ProCuba y  el Ministerio de Energía y Minas (Minem), que rectora el actual programa de inversiones y desarrollo que se impulsa a nivel nacional en este tema.
Asimismo, el evento ha contado con el respaldo de la Unión Europea, que entre sus prioridades en materia de cooperación con Cuba tiene previsto hacer especial énfasis en el apoyo a toda la política que se ha trazado el país para sustituir parte de la generación energética nacional desde el aprovechamiento de fuentes renovables muy diversas.
En conferencia de prensa previa a estos encuentros, el director de Energías Renovables del Minem, Rosell Guerra, ofreció una panorámica general sobre el avance en los diferentes programas incluidos en esa política; en tanto que el jefe de Cooperación de la Unión Europea en Cuba, Juan Garay, se refirió a proyectos puntuales de colaboración que se están impulsando y un importante programa que debe ser firmado en breve, en el que se incluye una financiación de 18 millones de euros.
Los representantes de Fira Barcelona y Palco explicaron que está prevista la asistencia de personalidades y especialistas de muy alto nivel a algunas conferencias, presentaciones y reuniones bilaterales ya planificadas, así como al foro de inversiones, en el que se promoverán las oportunidades que todavía se encuentran en fase de búsqueda de financiamientos o contrapartes de negocios.
En el caso de las energías alternativas, la feria reunirá a compañías fabricantes de componentes (aerogeneradores, paneles solares, aplicaciones geotérmicas, entre otras), proveedores de servicios de diseño y empresas que acometen los desarrollos y fabrican soluciones muy diversas para esta esfera. Permitirá intercambiar con expertos del sector y mostrará a los compradores del país los más novedosos productos, tecnologías e innovaciones.
Mientras que por su lado, Securtec, que sesionará en formato más ferial, aunque contará igualmente con un grupo de presentaciones, charlas y talleres, será una plataforma que aglutine a diferentes actores de la cadena de valor relacionada con la industria de la seguridad urbana y los medios de protección en general. Su propósito es también contribuir a establecer lazos comerciales y de crecimiento estratégico en ese ámbito.

Cuba: ¿en qué aspectos se refleja su riqueza?

Por Noel Manzanares Blanco

La reflexión debe ir más allá de un estudio para el Banco Interamericano de Desarrollo y de otros criterios afines
Cuba
Hace unos pocos días, en el Nuevo Herald leí “Cuba es más pobre de lo que indican cifras oficiales, revela estudio” referido a lo publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y dirigido por el académico cubano y profesor de la Universidad Javeriana de Colombia, Pavel Vidal Alejandro (1). En el título, se parte por recordar cómo con la emergencia de la última década del siglo XX comenzó lo que denominamos en nuestro Caimán Verde Período Especial —desgracias a galope que sufrimos como pueblo entonces (2).
Ese punto de partida se precisa en sus primera líneas: “El gobierno dijo que tras perder los subsidios soviéticos y el comercio con el bloque socialista, el Producto Interno Bruto (PIB) había caído 35 por ciento./ Pero como muchos cubanos en la isla sospecharon, la crisis fue aún peor”; y significa que la caída fue de “poco más del 50 por ciento”. Si ello es correcto, se eleva todavía más el Reconocimiento que le profeso a la capacidad de resistencia revolucionaria del pueblo al que pertenezco.
Mas, adelanto que de inmediato me llamó la atención cómo desde el inicio del comentario a propósito de ese estudio se “desconoce” el papel que jugó/juega la guerra multilateral de Washington contra Cuba arreciada justamente tras la caída del Socialismo liderado por Moscú, amén de que en la medida que me adentraba en el análisis de lo que leía me daba la impresión de que prácticamente la obra de nuestra Revolución Socialista se convertía en ¿una especie de fracaso anunciado?
Al mismo tiempo, saltó en mi memoria el razonamiento que contiene el rótulo “Lo bilateral y lo multilateral en el conflicto Estados Unidos-Cuba” suscrito por los también académicos cubanos pero de la Universidad de La Habana, Elier Ramírez Cañedo y Esteban Morales Domínguez, en los finales de Diciembre de 2010 (3) —asunto al que le he dado seguimiento (4, 5 y 6). Más adelante retomo este aspecto.
No obstante, encontré interesante las opiniones de quienes evaluaron el estudio divulgado por el BID, según consta en “Cuba es más pobre…”. Una, expone: “Llevo más de 55 años estudiando la economía cubana y no hay ningún estudio que sea más importante que este”. “Los economistas habíamos llegado a las mismas conclusiones, pero la diferencia es que él lo prueba” —Carmelo Mesa Lago, economista y profesor emérito (retirado) de la Universidad de Pittsburgh, de origen cubano.
La otra, manifiesta: “En este contexto, lo que hace Pavel Vidal es un trabajo heroico y súper útil. Él usa indicadores disponibles para tratar de reconstruir lo que podría ser una serie de variables macroeconómicas clave” —Augusto de la Torre, ex economista jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial y profesor en la Universidad de Columbia, en Nueva York, de ¿origen cubano también?
En este panorama, indagué sobre quiénes/dónde más había repercutido el estudio de marras y hallé que, además de divulgado asimismo en varios sitios contrarios al proyecto revolucionario cubano, el propio Vidal Alejandro firmó “La economía cubana se empequeñece en la región: resumen de un estudio para el Banco Interamericano de Desarrollo” difundido el 15 de noviembre del 2017 en Cuba Posible (7), un medio sobre el que me había pronunciado con anterioridad (8).
Vidal en “La economía cubana se empequeñece…” alude a “una serie de aberraciones económicas (como la dualidad de monedas)” y a “unos niveles salariales extremadamente decaídos en el sector público (US$25 mensuales en promedio)” como “problemas [que] no han sido suficientemente atendidos”, sin descartar que no se puso “en marcha reformas de mayor calado en el sistema económico y no haber atendido a tiempo las aberraciones que se acumulaban”.
Además, en ese resumen se deduce que en el “poco mejoramiento de la infraestructura, las maquinarias, los equipos de transporte, y otros” se encuentran “la causa principal del menor crecimiento del PIB cubano” —entre otros juicios económicos que prefiero sean valorados por especialistas en la materia. He aquí donde encuentro la esencia del mensaje que Pavel trata de trasmitir y que provocó la percepción que de inmediato comparto grosso modo.
Mi examen en este orden de pensamiento me condujo a considerar que el juicio del académico Pavel Vidal Alejandro requiere de otras ideas para complementar la interpretación que pudiera realizar un lector/a desprejuiciado. Así, formulo tres tesis:
Si bien es cierto que con el inicio de los años 90 de la centuria pasada prácticamente se hizo indispensable la presencia de la dualidad monetaria —alrededor de esto abunda el Dr. C. Joaquín Infante Ugarte en “La Dualidad Monetaria y Cambiaria” (9)—, también es realidad que actualmente existe la voluntad política de enfrentar a fondo este problema. “Debo reconocer que este asunto nos ha tomado demasiado tiempo y no puede dilatarse más su solución” —certificó el Presidente Raúl Castro ante nuestro Parlamento el mes pasado. Por tanto, amerita ser relativizado eso de “aberraciones económicas” para el caso de “la dualidad de monedas”.
Si bien es cierto que los niveles salariales en el sector público son bajos y que en una cuenta simplista el salario promedio equivale a “US$25 mensuales” más-menos, también es realidad que el cubano de a pie no depende exclusivamente de ello para vivir. Por ejemplo, tenemos la posibilidad de cursar los diferentes niveles de enseñanza y recibir una atención clínica con tecnología de punta sin desembolsar dinero alguno y sin la menor discriminación por concepto de credo, sexo, edad, raza u orientación ideológica; además de importantes subsidios en la modesta canasta familiar y el servicio de electricidad. Es decir, estamos ajenos a los millones y millones de personas que viven con menos de un dólar al día para comer, beber, vestir y pagar el techo, la educación, la salud… hasta los trajines de la muerte —aspecto al que me referí en “Cuba: poder adquisitivo y doble moneda” en Abril de 2010 (10).
Si bien es cierto que tenemos “poco mejoramiento de la infraestructura, las maquinarias, los equipos de transporte, y otros” que nos afectan —asimismo nos afecta los problemas subjetivos; escribí “Cuba: indispensable desterrar la afrenta” en Septiembre de 2014 (11)—, también es realidad que “la causa principal del menor crecimiento del PIB cubano” está muy ligada a una causal externa: la más prolongada Guerra Multilateral que conoce la Historia, particularmente el Bloqueo yanqui contra el pueblo cubano (12). Y para quien coloque en duda la afirmación anterior, exhorto a razonar a partir de la siguiente pregunta: ¿Por qué no eliminan de una vez este criminal Bloqueo y dejan que construyamos el Socialismo sin ese obstáculo, como una manera de evidenciar la supuesta ineficiencia del proyecto revolucionario cubano? Escapó a la casualidad que en las últimas semanas compartiera con mis lectores/as “Cuba: Hazaña en el 2017 deviene Desafío para el 2018” (13) y “Cuba: Mortalidad infantil, la Mejor en América” (14).
He aquí riquezas que exhibimos con orgullo y que son anhelo para el grueso de las naciones del Sur y no pocas del Norte desarrollado a cuenta del subdesarrollo del Tercer Mundo. Hea quí una obra que actualizamos/perfeccionamos sin el calado de las reformas al estilo capitalista.
Resumo: la reflexión que se realice en torno a la Mayor de las Antillas debe ir más allá del estudio en cuestión realizado por Pavel Vidal sazonado con el Banco Interamericano de Desarrollo —más, a reserva del interés de el Nuevo Herald y Cuba Posible.
Referencias:

Política económica en Cuba: intento de un diálogo de invierno

Por Pedro Monreal, El estado como tal

He leído con atención un texto publicado por el profesor Gerardo Gómez Moreno titulado “Sueño de una noche de verano” en el que se comenta críticamente el programa de estabilización que publiqué el pasado 15 de noviembre. Se agradece la atención prestada por el profesor al programa (1).
El sarcasmo del título del comentario del profesor Gómez Moreno parece aludir a la supuesta naturaleza quimérica que aprecia el profesor en el programa. Dice también el profesor que el programa es lacónico, pragmático, sin referencias teóricas explícitas, y sin menciones a experiencias internacionales. También afirma que soy un enigma.
Respecto a esa última referencia personal no tiene sentido responder. Supongo que sea una de las etiquetas descalificadoras que tratan de engancharse en cualquier discusión que, desde el principio, es evidente que ni es seria ni es constructiva. Por esa razón, me ahorro un intercambio sobre el punto, así como también respecto a todo eso del “neoliberalismo” y la “tercera vía”.
Me limitaré a tratar de dialogar sobre aspectos de contenido, específicamente tres de ellos: las falsedades, las simplezas, y las confusiones.
Las falsedades
He notado con curiosidad que parece estar convirtiéndose en un hábito la transfiguración del “programa de estabilidad económica” como paso previo para hacer comentarios acerca del mismo. Es decir, se acude a falsedades para intentar “reescribir” partes del programa de una manera tal que sea conveniente para hacer una crítica facilona y políticamente interesada. El problema es que el calibre de las falsedades a las que se acude hace visibles las costuras de la mala intención.
Repite el profesor Gómez Moreno algunas falsedades anteriormente emitidas por otros comentaristas y que continúan apareciendo, a pesar de haber sido previamente reveladas como invenciones.
Por esa razón, para ver si ahora queda más claro trataré de utilizar un sinónimo que quizás se entienda mejor: se trata de mentiras. No deberían ser repetidas, si lo que se intenta es debatir de manera razonada.
Falsedad # 1: En parte alguna del programa se propone que “la mayor parte” de las empresas estatales pasen al sector privado nacional y extranjero. Invito al profesor a que proporcione la cita exacta de esa conjeturada propuesta. Anoto, de pasada, que el “mérito” inicial por esta falsedad le corresponde al Dr. Carlos M. García Valdés. Supongo que es parte del “rigor” al que alude el profesor Gómez Moreno.
Falsedad # 2: En parte alguna del programa existe un planteamiento que “da por hecho la quiebra del sistema empresarial estatal al devaluarse el CUP”. ¿Pudiera el profesor citar exactamente ese pasaje del programa? Esta falsedad también fue lanzada anteriormente al vuelo por el Dr. Carlos M. García Valdés.
Falsedad # 3: En parte alguna del programa se propone que las modalidades empresariales privadas nacionales deben ser “una suerte de motor que impulsaría el desarrollo”. ¿Tendría la amabilidad el profesor de citar exactamente esa supuesta proposición?
Falsedad # 4: La idea expresada respecto a mí de que “su obsesión por la propiedad privada y su rechazo a la estatal tienen como testigos oculares sus artículos”, es falsa y para ello puede llamarse a “declarar” como “testigo ocular” al propio programa que el profesor está criticando. El programa expresa, textualmente, que “se necesita un programa de corto plazo que posibilite establecer las dos condiciones de partida indispensables de la reforma: una medición económica confiable y empresas estatales, privadas y cooperativas que puedan funcionar con eficiencia”. En otra parte se expresa que “La reforma de la empresa estatal y la expansión de un sistema empresarial cooperativo y privado son dos componentes compatibles e interrelacionados de la reforma del modelo económico y social de Cuba. En modo alguno son dos procesos antagonistas. Son las dos caras de una misma moneda”. Recomiendo que el profesor acuda a otros “testigos oculares”. O que, si va a dedicarse a la crítica académica, que entonces trate de leer con más detenimiento.
Asumo que el profesor entienda que no facilita la comunicación la distorsión burda del contenido expuesto por el interlocutor con el que intenta discutir un texto. Sencillamente eso no es serio.
Las simplezas
El profesor enuncia una serie de puntos que parecen expresan un razonamiento simplista sobre una serie de temas.
Simpleza # 1: Creo entender que el profesor equipara las transformaciones económicas y sociales exitosas que han hecho otros países al término de reformas “imposibles”, supongo que más en el sentido de formidables, que es el término que utiliza para referirse a las reformas de China y Vietnam. Sin embargo, ello se explicaría por “circunstancias histórico concretas muy diferentes” que, al ser distintas a las de Cuba, afectarían la “batalla económica” de la isla. Aquí hay por lo menos dos notables simplificaciones. En primer lugar, eso de la “batalla económica” tiende a descarriar la discusión. En ese plano, la “batalla” es muy concreta: el desarrollo. Si en el discurso se hace nebuloso ese aspecto, pudiera olvidarse o minimizarse la dimensión y la naturaleza del reto. Es el tipo de simpleza que lleva a asumir que Cuba pudiera avanzar hacia el desarrollo con una tasa de inversión baja y con una moneda nacional sobrevaluada. Eso no se resuelve hablando de la “batalla económica” ni diciendo que se reconoce el problema en algún documento. En segundo lugar, a pesar de los diferentes contextos, respecto a otros países que han hecho reformas, es posible extraer lecciones analíticas útiles de esas experiencias para la reforma de la economía cubana. Aquí estaríamos ubicados en la famosa, pero insuficientemente discutida cuestión de los “modelos” (la discusión es insuficiente en Cuba, no en otras partes).
Simpleza # 2: Al colocar “la contradicción cautela-urgencia en que se encuentra nuestra patria” en el plano de “las relaciones económicas y políticas internacionales” y remitirla a la complejidad de los procesos de la reforma, se incurre de nuevo en dos simplezas. Primero, se soslaya la dimensión política interna de la llamada” cautela” del proceso, algo que se ubica en el plano de la política nacional y de los intereses de grupos. En segundo lugar, lo complejo no requiere necesariamente un enfoque cauteloso para poder ser resuelto. La dinámica de los procesos sociales complejos y sus “soluciones” generalmente siguen patrones impredecibles. A veces la solución pasa por la modificación incremental y otras veces es una solución súbita.
Simpleza # 3: Una afirmación como “lo que están haciendo formidablemente los chinos y vietnamitas” tiende a dejar fuera del análisis el hecho de que esas reformas también incluyen procesos contradictorios. Por cierto, no es lo mismo decir, como afirma el profesor refiriéndose a mí, que “rechaza tener influencia de la reforma y apertura en China”, que decir -como afirmo yo- que debe estudiarse la reforma en China (y la de Vietnam) para sacar las lecciones que pudieran ser útiles para Cuba. Son dos cosas bien distintas.
Simpleza # 4: Se ha comentado antes la expresión de que “el favoritismo de este economista por los empresarios privados no es nuevo, lo viene manifestando y argumentando desde hace tiempo. Su obsesión por la propiedad privada y su rechazo a la estatal”. Se hizo referencia a ella como una falsedad, pero también revela una simpleza. Da la impresión de que el profesor solamente mira hacia donde le conviene, para tratar de descalificar políticamente a quien está criticando. Para ser coherente con esa lógica, la opinión que tiene el profesor sobre las actividad privada debería llevarlo a hacerse preguntas como las siguientes: ¿Cómo es posible que el gobierno cubano haya traspasado a la propiedad privada la mayor parte de la producción nacional de dos alimentos esenciales como el arroz  (77,6%) y los frijoles (71,2%)?, ¿Cómo es posible que el gobierno cubano haya eliminado más de 600 mil empleos netos en el sector estatal, desde que se aprobaron los Lineamientos en 2011?, ¿Cómo es posible que se haya exonerado de una buena parte de los impuestos al capital transnacional que invierte en el país?, pero en su crítica a la actividad privada, el profesor prefiere mirar para otra parte.
Las confusiones
Hay varios comentarios del profesor que parecen indicar que no ha captado algunos aspectos centrales de la propuesta. En otros casos, emite criterios que expresan un razonamiento incompleto.
Confusión # 1: El programa no se ha propuesto -como dice el profesor- para “acelerar”, en 24 meses, “los profundos y complejos procesos la Actualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista”. Los objetivos especificos del programa, su contenido concreto y el alcance limitado de sus acciones están bien delimitados en la sección del programa titulada “Lo primero es lo primero”. Se aclara que el programa “No debe tratar de proveer, por sí mismo, soluciones de largo plazo, sino concentrarse en establecer -en plazos inmediatos- las condiciones iniciales que facilitarían el funcionamiento de otras acciones de política económica y social, con efectos a más largo plazo”. ¿Dónde se habrá confundido el profesor con eso de la “aceleración”?
Confusión # 2: Afirmar, como hace el profesor, que “en su programa de estabilidad económica, con matices, todo parece transcurrir idealmente, perfecto, previsto y sobre todo preservando y garantizando la esfera social”, parece indicar que o bien se hizo una lectura superficial y sesgada de la propuesta, o bien el comentarista tiene una gran confusión acerca de cómo funcionan las políticas públicas. El texto del programa aclara, también en la sección titulada “Lo primero es lo primero”, que “es preferible trazar una serie de programas modestos, con objetivos y plazos precisos, que puedan adaptarse -sobre la marcha- a la compleja, cambiante, e impredecible realidad que debe ser transformada”. ¿De dónde ha inferido el profesor eso de que el programa se propone “transcurrir idealmente, perfecto, previsto”? De repente me queda la duda sobre si el profesor leyó el programa.
Confusión # 3: La idea de que un programa de política económica, sobre todo uno de alcance limitado como el propuesto, debe hacer explicitas “las fuentes teóricas en las que se inspiran estas proposiciones” revela un embrollo intelectual acerca de la manera en que se diseñan y se presentan ese tipo de propuestas.
Confusión # 4: Tratar de vaticinar de manera libresca el eventual efecto político que pudieran tener los cambios “en la estructura de propiedad de la sociedad cubana” es una lamentable confusión. Acudir a una frase manida como esa de que “cuando los cambios cuantitativos rebasan la medida producen cambios cualitativos, incluso el sistema socioeconómico” no es la forma de abordar un análisis económico, ni social, ni político. Si se desea hacer un estudio sobre la importante dimensión política de la reforma económica, deberá acudirse a datos de la realidad sobre los grupos sociales y el poder. Habrá que utilizar la sociología, la psicología política y la Economía Política. Pero con una abstracción como esa de lo cuantitativo y lo cualitativo no se llega muy lejos. Eso pudiera tener otro “público”, pero no funciona entre analistas.
Confusión # 5: Asumir que puede hacerse pasar como un ejercicio de prospectiva una pieza oratoria ideológica como la que dice que “la sociedad cubana, por este infernal camino, no alcanzaría el anhelado y buscado desarrollo económico y social, ni sería soberana, independiente, socialista, próspera y sostenible. Se convertiría en un apéndice, anexado a EE.UU. y por supuesto las monedas nacionales desaparecerían para dar paso al dólar estadounidense”, pudiera expresar no solamente una confusión sino una pérdida total de la “medida” de lo que es aceptable y de lo que no es aceptable en un análisis. Haber dejado eso del dólar como último punto, en el contexto de la discusión de un programa que se propone esencialmente con vistas a acometer la unificación monetaria y cambiaria, pudiera ser interpretado como un intento de “golpe bajo”, pero es -sobre todo- una cursilería.
Una acotación final
Además de las falsedades, las simplezas y las confusiones, hay un factor adicional que dificulta el diálogo: la práctica del comentarista de escudarse tras una conjeturada capacidad de previsión plasmada en determinados documentos donde “la transformación esta prevista” y una medida como la unificación monetaria y cambiaria “es algo previsto”.
Una cosa es que existan determinados anhelos de política económica u objetivos generales –reflejados en documentos políticos-, y otra cosa bien distinta es que se disponga de planes y de programas específicos para llevarlos a cabo.
Si estamos discutiendo hoy sobre una unificación cambiaria y monetaria, es precisamente porque parece no existir un plan concreto para llevarla a vías de hecho, a pesar de que durante años ha parecido que “ahora sí viene el lobo”, pero este no acaba de aparecerse.
Si todavía se piensa que los problemas de la planificación nacional se resuelven con “sopas de letras” (OSDE, UEB), o reduciendo algunos indicadores directivos, pero no acaba de acometerse una reforma empresarial sustancial –incluyendo una ley de empresas que se anunció hace años, pero de la cual ya ni si habla- eso pudiera indicar que en realidad lo “previsto” no parece marchar muy bien.
Si la transformación estuviese prevista, ¿por qué se mantiene como un puntal del sistema de empresas estatales la existencia de monumentales subsidios empresariales a la “actividad empresarial” de 14 465 millones de pesos, muy superiores al presupuesto de salud pública y asistencia social (10 206,2 millones) y al de educación (8 278,4 millones)?
¿Debe tomarse como parte de lo “previsto” las marchas y las contra-marchas con el sector del trabajo por cuenta propia (TCP)? ¿Qué tipo de “transformación prevista” va a resultar de unificar en una misma licencia a la “peluquera” con la “maquillista”? ¿En qué tipo de trayectoria de desarrollo –exactamente- coloca al país la “revisión y reordenamiento” del TCP contenida en la Gaceta Oficial Extraordinaria No.31?
Agradezco el comentario del profesor Gómez Moreno porque, tal vez, ofrece la oportunidad de contribuir a esclarecer lo que el profesor parece considerar un misterio.
La lógica del programa de estabilidad económica no es nada misteriosa: la adopción de una tasa de cambio única, acompañada por una devaluación de la moneda nacional, modificaría un precio relativo crucial (tasa de cambio) que pudiera cambiar las condiciones de rentabilidad de todas unidades económicas del país, con independencia del sector de propiedad y de forma de gestión.
Las actuales condiciones de partida no favorecen la asimilación de una devaluación de la moneda nacional: existe un sector empresarial estatal con serias limitaciones para hacer funcionar con eficiencia y efectividad los activos que gestiona, se tiene un sector cooperativo débil, y hay un sector privado nacional sin empresas legalizadas y donde predominan actividades de baja productividad y poca complejidad que desaprovechan el potencial de los trabajadores.
Una opción posible es la de preparar mejores condiciones asumiendo una transformación del funcionamiento de la economía real, con una perspectiva integral de las unidades económicas. Esa es, esencialmente, la visión de la propuesta.
No es la única perspectiva posible. Hay otras. Nadie puede reclamar convincentemente a priori la superioridad “técnica” de una propuesta sobre otra. Precisamente el debate es útil por el potencial de aprendizaje colectivo que implica. No obstante, el requerimiento principal es que debe ser un debate serio.
Las soluciones no van a salir directamente de “fuentes teóricas”, ni van a aparecer porque se repitan como un mantra algunos términos como “construcción del socialismo” o “transición socialista”. Si alguien desea pensar que la transformación social ocurre de esa manera, está en su derecho de hacerlo, pero supongo que pierde su tiempo.
La decisión acerca de cómo se resolverá la unificación monetaria y cambiaria no es un problema “técnico”, es una decisión política que debería involucrar a la ciudadanía y no solamente a los expertos y a los profesionales de la política.
Notas
  1. Ver “Sueño de una noche de verano” https://cubaeconomista.blogspot.fr/2018/01/sueno-de-una-noche-de-verano.html
Ver “Un programa de estabilidad económica para Cuba” https://elestadocomotal.com/2017/11/15/un-programa-de-estabilidad-economica-para-cuba-2/