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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

martes, 25 de octubre de 2022

La “utilidad” de las utilidades y las deudas de eficiencia. Comentario HHC

 Por: Yudy Castro Morales, Cubadebate

 

La distribución anticipada de utilidades a los trabajadores, al cierre del segundo trimestre de este año, fue uno de los temas que centró el análisis de la más reciente reunión de la dirección del país con representantes del sistema empresarial estatal. Foto: Estudios Revolución

Aunque los montos empleados en la capitalización empresarial han experimentado un crecimiento, a partir de las utilidades destinadas a incremento de capital de trabajo, amortización de deudas y créditos bancarios, e inversiones con recursos propios, todavía distan de lo que requieren las entidades para ampliar sus niveles de actividad.

Al análisis de este proceso de creación de reservas voluntarias, en función de las ganancias retenidas después de impuesto por las empresas estatales, al cierre de 2021; así como a la distribución anticipada de utilidades a los trabajadores hasta el segundo trimestre de 2022, estuvo dedicada la más reciente reunión de la dirección del país con representantes del sistema empresarial estatal que, en esta oportunidad, fue presidida por el miembro del Buró Político y primer ministro, Manuel Marrero Cruz.

Desde el Palacio de la Revolución, la titular de Finanzas y Precios, Meisi Bolaños Weiss, explicó que, respecto a periodos anteriores, se aprecia un avance en la estructura de distribución de las reservas voluntarias, sobre todo en destinos que tributan al progreso de las empresas, dígase, capacitación, desarrollo e investigaciones, unido a partidas de más reciente creación como el fondo para la adquisición, reparación y construcción de viviendas.

En cuanto a la distribución de utilidades a los trabajadores, destino que tradicionalmente ha concentrado los mayores montos, -incluso la totalidad en algunos casos, en detrimento de la propia reproducción de la actividad empresarial- las cifras ascendieron a 13 563 millones de pesos, el 32 % del total de las reservas constituidas.

Con estos recursos, aseguró la ministra, se beneficiaron 1 205 empresas y 759 142 trabajadores, que representan el 55.6 % del total de la fuerza laboral del sistema empresarial en 2021. En ese sentido, llamó la atención sobre las 298 entidades que destinaron el 70 % y más de las utilidades retenidas a la distribución a los trabajadores.

A partir de este comportamiento, Bolaños Weiss insistió en la necesidad de que las administraciones y las Juntas de Gobierno profundicen en las decisiones sobre la creación de reservas, especialmente en aquellos centros que distribuyen utilidades y reciben financiamientos presupuestarios.

En su opinión, hay que seguir examinando dónde se pueden bajar tarifas, y ayudar a la financiación, sin afectar la distribución de los trabajadores.  Si el dinero se queda en la empresa, hay que ayudar al Presupuesto, agregó el vice primer ministro y titular de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández.

“No puede ser que el dinero se quede allí y después pidamos financiamiento presupuestario. Eso implica un impacto negativo sobre el Presupuesto, y ese no es un impacto etéreo, es sobre el pueblo, porque el Presupuesto constituye recurso público”, aseveró.

Una medida que todavía no prende como necesita el país

La distribución anticipada de utilidades a los trabajadores, al cierre del segundo trimestre de este año, fue uno de los temas que centró el análisis de la más reciente reunión de la dirección del país con representantes del sistema empresarial estatal. Foto: Estudios Revolución

Respecto a la distribución anticipada de utilidades a los trabajadores, al cierre del segundo trimestre de 2022, la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Marta Elena Feitó Cabrera, señaló que solo 923 empresas, el 47% del universo captado, logra repartir ganancias, lo que equivale a 538 132 personas beneficiadas.

De las 1 039 empresas que no distribuyen utilidades, el 80 % pertenece a los sistemas empresariales de la agricultura, la industria, la industria alimentaria, Azcuba, y los Órganos Locales del Poder Popular, fundamentalmente; 430 tienen pérdidas y 372 presentan bajos niveles de utilidad o liquidez.

La medida, consideró, “no ha desempeñado en toda su magnitud el papel que le corresponde como elemento que estimule la obtención de mayores resultados productivos y de eficiencia”. En ello ha influido el déficit de recursos, la situación económica financiera actual, el número de entidades en pérdida, así como la no concreción de estrategias internas para revertir o atenuar dicho escenario.

En efecto, instó Gil Fernández, “con la aplicación de esta medida tenemos que lograr más impacto, más desenvolvimiento, productividad y eficiencia”.

El vice primer ministro repasó los antecedentes de la distribución de utilidades a los trabajadores, nacida con límites y condicionamientos a indicadores directivos, que ya no están hoy, aunque no acaba de prender -como necesita el país- en el complejo camino de fortalecer y dotar de mayor autonomía a la empresa estatal.

Tomando como base las cifras del año de anterior, motivó a una reflexión: “Se inyectaron en la circulación más 13 000 millones de pesos, y ese dinero hay que extraerlo. Si tuviéramos la seguridad de que ese monto fue repartido contra una riqueza real, o sea, por un incremento de la producción de bienes y servicios, no habría problemas macroeconómicamente; pero no en todos los casos existe la certeza.

“A veces responde a problemas de precios, a desviaciones… Y hoy, uno de los principales elementos que está incidiendo sobre la inflación es el exceso de circulante sin respaldo de ofertas”.

En total concordancia, subrayó el primer ministro, la base de la distribución de utilidades tiene que ser la eficiencia del sistema empresarial, la búsqueda de alternativas, el esfuerzo de los colectivos, y no siempre sucede así.

“Nosotros, dijo, no podemos permitir unos precios abusivos en una empresa, producto de los cuales se esté beneficiando una minoría”.

Al valorar el comportamiento de los indicadores, coincidió en la importancia de crecer en el número de entidades que, a partir de sus resultados, pueden pagar utilidades.

En palabras del jefe de Gobierno, las empresas están en la obligación, dentro de sus posibilidades, de aprovechar toda la inteligencia colectiva en aras de producir más para el país, que es decir el pueblo y, sobre todo, para que se beneficien sus trabajadores.

De la jornada, que contó con la participación, mediante videoconferencia, de empresarios del país, unido a ministros de varias carteras y otras autoridades gubernamentales, trascendió la experiencia que aplica BioCubaFarma, organización superior de dirección empresarial que ha creado reservas para el desarrollo de la responsabilidad social.

Eso se traduce, comentó su presidente, Eduardo Martínez Díaz, en trabajo en las comunidades, sobre todo donde radican sus trabajadores; de ese modo se han reparado farmacias, bodegas y otras instalaciones de interés común.

En contraste, también se expusieron prácticas como las de las empresas Alimentos y Bebidas La Estancia y Heber Biotec S.A., que destinaron el 92 % y 96 % de sus utilidades, respectivamente, a la distribución a los trabajadores.

No tuvieron, por ahora, necesidad de crear otras reservas, alegaron sus directivos, a pesar de conocer, con lujo de detalles, el contexto de restricción financiera que vive la nación, los déficits con los cuales opera el Presupuesto del Estado, e incluso, que la cantidad de utilidades a retener, después de impuesto, es hasta el 50 %, no necesariamente el 50 %. Pero las decisiones, siempre, están mediadas por el compromiso social de quienes las toman y por su visión de país. HHC: Las negritas con subrayados , nuestras.

Comentario HHC: "La Iglesia en manos de Lutero" debería llamarse este artículo.  Nuestros dirigentes aspirando a que los trabajadores y sus directivos actúen como ellos piensan que deben hacerlo. 

Por si fuera poco, han " vertido" más de 13 000 millones de pesos a la circulación, y no en todos los casos hay certezas que tengan respaldo productivo ¿?, consecuencia más inflación.

Se dice " No puede ser que el dinero se quede allí y después pidamos financiamiento presupuestario." ¿Quién lo permite ?, y todavía se dice que " profundicen" en las decisiones sobre la creación de reservas".

Y el reconocimiento del fracaso: "no ha desempeñado en toda su magnitud el papel que le corresponde como elemento que estimule la obtención de mayores resultados productivos y de eficiencia”.

Solo pregunto ¿Había que esperar tener estos resultados? ¿No hay responsables? 

Presidente de Cuba denuncia el irrespeto de Estados Unidos por el mundo (+Video)

 A través de un mensaje publicado en Twitter, el Jefe de Estado de Cuba denunció la manera burda en que EE. UU. ignora, año tras año, la condena del mundo en Naciones Unidas al bloqueo contra la Isla

El Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, denunció en Twitter que hace ya 30 años que Cuba presenta ante la ONU el informe detallado del crimen que constituye el bloqueo de EE.UU. hacia la isla.

«La Asamblea General lo condena casi unánimemente. Y el bloqueo se refuerza. Qué poco respeta Estados Unidos a la comunidad internacional. Qué poco respeta al resto del mundo», señaló el Jefe de Estado.

En días recientes, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla presentó ante el cuerpo diplomático y los medios de prensa acreditados en Cuba, los principales daños ocasionados por esta política unilateral entre 2021 y 2022.

El informe Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero de EE. UU. contra Cuba comprende el periodo entre agosto de 2021 y febrero de 2022, y se presentará por trigésima ocasión ante la Asamblea General de Naciones Unidas entre el 2 y el 3 de noviembre próximos.

El Jefe de la Diplomacia cubana aseguró en su intervención del día 19 de octubre que, durante el lapso de tiempo analizado, la política del bloqueo originó pérdidas en el orden de los 3 806,5 millones de dólares, cifra en un 49 % superior a la reportada en el periodo anterior (enero-julio 2021).

«Esto es un monto récord en apenas siete meses, y es reflejo del impacto recrudecido del bloqueo», apuntó, al tiempo que denunció cómo este cerco vulnera los sectores económicos y sociales más sensibles de la vida nacional, e impacta a los cubanos, tanto dentro como fuera del país.

Presentación a la prensa del informe de Cuba sobre el bloqueo 2022 por el canciller Bruno Rodríguez Parrilla. Foto: Ismael Batista Ramírez

Agregó que, a pesar de esta política unilateral y agresiva que persigue resquebrajar el proyecto social cubano, la Mayor de las Antillas no se detiene y se renueva todo el tiempo.

Para medir los efectos del bloqueo contra Cuba, es imprescindible tener en cuenta el gravísimo daño humano que ocasiona esta política, dirigida a mellar la conciencia del cubano, frustrar su paradigma de desarrollo e inducirlo al descontento.

Ese daño humano no puede ser cuantificado, pero es real y significativo. Lo que sí puede ser medido –y aumenta con cada nueva restricción– son los perjuicios acumulados, a precios corrientes, desde el establecimiento de esta política genocida hasta enero de 2022, los cuales ascienden a 154 217,3 millones de dólares.

Tomando en cuenta el comportamiento del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional, el bloqueo ha provocado pérdidas por más de un billón 391 111 millones de dólares. «Cuba tiene derecho a vivir sin bloqueo, tiene derecho a vivir en paz, todos estarían mejor sin bloqueo,  Estados Unidos sería un mejor país sin bloquearnos, el mundo sería mejor sin el bloqueo a Cuba», acentuó el canciller cubano.

¿Un reto ecológico que es posible concretar en Cuba?. Comentario HHC

 Nuestro país tiene la aspiración de reducir en un 50 %, para 2030, el empleo de combustibles fósiles en vehículos terrestres

La aspiración es que la industria nacional pueda fabricar en el país la mayor cantidad de componentes de los triciclos y bicicletas. Foto: Ariel Cecilio Lemus

Aunque las emisiones de gases de efecto invernadero en Cuba no son tan elevadas respecto a otros países, de acuerdo con el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, las ambiciones de mitigación en el transporte de la Isla incluyen la reducción del empleo de combustibles fósiles en vehículos terrestres en un 50 % para 2030, con lo que se espera evitar anualmente la emisión de un millón de toneladas de huella de carbono o equivalente de dióxido de carbono (CO2eq).

Para lograr esta meta, la dirección del país aprobó en 2019 la proyección de vehículos eléctricos, una estrategia que sentó las pautas de cómo realizar la introducción paulatina de estos medios de transporte que, en una primera instancia, son en composición de flotas, como lo tienen algunas empresas estatales y, por otra parte, concebía su incremento, fundamentalmente los de tipo eléctrico, explicó a Granma Guillermo González Quintana, director de la Dirección de Ingeniería de Transporte Automotor (DITA) del Ministerio del Transporte (Mitrans).

El cumplimiento de esta medida, agregó, se vio afectado a partir de la pandemia de la COVID-19, que retrasó el proyecto de forma considerable, no obstante, se aprobó un grupo de incentivos para introducir, en el país, de forma paulatina, automóviles eléctricos que utilicen fuentes renovables de energía, principalmente fotovoltaica.

Para este empeño, el Mitrans, junto con un grupo colegiado del que forman parte la Universidad Tecnológica de La Habana (Cujae), los ministerios del Interior y de Trabajo y Seguridad Social, así como la Corporación Cimex, trabajan en un proyecto de norma para la infraestructura de la carga de vehículos eléctricos con fuentes de energía fotovoltaica.

González Quintana apuntó que, como perspectiva, se pretende que en las terminales de ómnibus, hospitales, centros comerciales y otros establecimientos, existan puntos de carga, un proceso complejo, en el cual se aspira a dar los primeros pasos.

EL RETO DE LOS ÓMNIBUS Y AUTOS ELÉCTRICOS

El Director de la DITA precisó que La Habana dispone de 40 ómnibus urbanos híbridos (alternan diésel y electricidad) y uno eléctrico, ubicados en la Terminal de Palatino, y que se ha dificultado la adquisición de más de estos medios por su elevado coste en el mercado mundial.

«Hemos buscado alternativas y soluciones a los problemas locales, y es aquí donde entra la red de triciclos eléctricos, que en la actualidad cuenta con tres itinerarios en La Habana, e iniciará nuevas rutas de forma gradual, no solo en la capital, sino también en otras provincias del país», puntualizó el directivo del Mitrans.

Lo particular de los triciclos, estrategia impulsada por la Dirección General de Transporte de La Habana (DGTH), está en el uso de paneles solares para equilibrar el alto consumo de energía que representa cargar estos medios.

Otro de los proyectos promovidos por la DGTH fue la adquisición de un automóvil eléctrico para monitorear la reducción de emisiones, rendimiento energético en diferentes recorridos y el funcionamiento de los sistemas y mecanismos durante la explotación en condiciones reales.

Los resultados arrojaron que, de enero de 2021 a septiembre de 2022, se evitó la emisión de 3 124 toneladas de CO2eq a la atmósfera, y se obtuvo un ahorro de 65 000 pesos por consumo de combustible.

Asimismo, la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. también promueve la energía eléctrica, un compromiso con la gestión ambiental responsable, orientado a la eficiencia energética y a la reducción de la contaminación, precisó Carlos Eduardo Mastrapa Pérez, director de Portadores Energéticos de la entidad.

En este sentido, destacó que emplean 118 vehículos eléctricos, adquiridos a finales de 2020, para la operación de la empresa en las provincias occidentales desde Pinar del Río hasta Matanzas.

La puesta en circulación, en 2021 y el primer trimestre de este año, de otra cantidad vehículos de ese tipo, hasta llegar a la cifra de 300 en las provincias centrales y orientales, representó un ahorro económico calculado del 50 % del combustible utilizado anteriormente.

Añadió que se garantizó el despliegue de una red de cargadores lentos y semirrápidos en varias instalaciones de la empresa de todas las provincias, para posibilitar el tránsito de esa técnica automotor de un extremo a otro del país.

ANDAR EN TRICICLOS ECOLÓGICOS

La implementación de un sistema de transporte de bajo consumo en carbono en La Habana, más conocido como el proyecto Neomovilidad, propone establecer una transición eficiente hacia el uso de un transporte con estas características y, a la vez, proporcionar beneficios mediante la integración con la planificación física y la movilidad urbana, con lo cual se calcula un ahorro de emisiones directas a la atmósfera de unas 69 242 toneladas de CO2eq, y de emisiones indirectas por 326 537 de CO2eq.

Neomovilidad, que contempla un plan de implementación hasta 2023, comenzó en 2019 con el incremento de capacidades, trabajo normativo, elaboración de normas específicas y la preparación de los proyectos pilotos que se debían materializar con la colaboración del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y el Fondo para el Medioambiente.

Reynier Campos Pompa, director de este proyecto, destacó a este diario el impacto positivo de la red de triciclos eléctricos que circulan en la capital.

Hasta este momento, agregó, a la ruta de Ayestarán-Hospital Ameijeiras-Estación de Ferrocarriles, se sumaron Fontanar-Abel Santamaría-Wajay y Guanabacoa, con triciclos que cuentan con una autonomía de 100 a 120 kilómetros, trabajan entre cinco y seis horas, y son gestionados por  la empresa TaxisCuba.

Al cierre de septiembre y desde el inicio del servicio en octubre de 2020, entre estas tres rutas se realizaron 236 673 viajes, y fueron transportados 2 666 214 pasajeros, con un ahorro aproximado de 3 500 litros de combustible mensualmente, equivalente a 40 000 litros al año, lo cual contribuye a la disminución de los gases de efecto invernadero.

Significó que, a partir de esta experiencia, ya está diseñado en todos los municipios capitalinos el proyecto de sistema de triciclos eléctricos, que continuará por Playa, tras la llegada de nuevos medios.

CIUDAD EN BICICLETA

De acuerdo con el proyecto Neomovilidad, en La Habana se efectúan alrededor de 4,6 millones de viajes diarios: el 57,3 % a pie, con una distancia promedio de un kilómetro; el 21,1 % en autobuses de la flota motorizada estatal o minibuses; el 10,9 % en vehículos particulares o estatales; el 4,7 % en taxis; el 4,2 % por otros medios y tan solo el 2 % en bicicleta.

Ante esta estadística, la DGTH también trabaja en el apoyo al desarrollo del ciclismo urbano con el proyecto de bicicletas públicas. En estos momentos se culmina la construcción del taller central, ubicado en la Cujae, que alimentará las seis cicloestaciones del sistema.

Campos Pompa destacó que cuatro cicloestaciones estarán situadas en los repartos Fontanar, Abel Santamaría y Wajay, y otras dos en Reloj Club, lo que sumará un total de 300 bicicletas mecánicas con diseño especial, gomas macizas y tratamiento de mantenimiento.

En la Cujae se implementarán otros servicios complementarios para la comunidad universitaria, como parqueo de bicicletas y motos, talleres de mecánicos, además de alquiler de bicicletas para profesores y estudiantes.

«Queremos que las bicicletas duerman lo menos posible en las cicloestaciones, y que en la noche profesores y estudiantes que terminan tarde puedan llevárselas para sus casas y retornar al día siguiente. Para ello, el operador tomará las medidas de control pertinentes», señaló.

El Director de Neomovilidad refirió que se está desarrollando un sistema de posicionamiento por gps para tener un control sobre esta flota, y un programa informático para el alquiler de las bicicletas, que va a ayudar a la operación del sistema.

Resaltó que este proyecto se inaugurará antes de finalizar el año, pues «las bicicletas están listas, lo que falta es terminar la obra del almacén central. Este no es un medio de transporte coyuntural, sino una alternativa para el transporte público en distancias cortas», afirmó.

EL PAPEL DE LA INDUSTRIA NACIONAL

El proyecto Neomovilidad estuvo concebido para su integración con la industria nacional, y muestra de ello es que tanto los triciclos como las bicicletas fueron ensamblados en la capitalina Empresa de Equipos y Aplicaciones Narciso López Roselló.

Según el sitio web de la entidad, esta «cuenta con un amplio know how para el ensamblaje y los servicios de reparación a los triciclos de la marca Piaggio, así como los incorporados al servicio de taxi para la población; diseñado y producido en la industria nacional con las partes y componentes».

Por otra parte, Lourdes Torres, directora general de la Empresa Industrial Ramón Peña, subrayó que, con las nuevas tendencias de los equipos eléctricos, se tienen subcontratados los servicios de ensamble de los chasis de los triciclos y, en menor medida, los de pintura.

Resaltó que, recibiendo la materia prima, esta entidad es capaz de hacer el equipo completo, pues se cuenta con la tecnología necesaria para realizar este tipo de proceso.

Comentario HHC: No se porqué hay que esperar hasta el 2030. Debemos aspirar a que el transporte en Cuba sea eléctrico y mas con energía solar en su totalidad.

 Por otro lado, debe existir una linea de mejoramiento continúo de los vehiculos, a saber mas eficientes, cómodos y seguros.

¿ Cual es el costo de producción de un triciclo? Hay que invertir en un millón de estos.¿ Tienen la calidad para exportarse?. Esquemas de autofinaciamiento en divisas, para mejorar y ampliar la producción. 

La energía solar es el futuro de nuestra Patria, aprovechemos las ventajas competitiva que la naturaleza nos otorgó.

lunes, 24 de octubre de 2022

Diez puntos para un programa de estabilización de la economía cubana

Por Pavel Vidal Alejandro, Horizonte Cubano

La inflación actual supera el 150%, una de las más altas del planeta. Las altas tasas de inflación en la economía cubana tienen un alto componente monetario que se alimenta de un excesivo déficit fiscal.

October 24, 2022


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Hasta agosto de este año 2022, la inflación interanual en la economía cubana se ubicaba en 34,1%, dentro de la que se destaca un incremento de 54,2% en los alimentos. Desde abril la tendencia inflacionaria se aceleró subiendo, como promedio, a un ritmo de 3% cada mes.

Todos estos son datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI). Se calculan sobre un Índice de Precios al Consumidor (IPC), que subestima la verdadera inflación, dado que su base está muy desactualizada (2010). Solo considera un 18% de ponderación para los mercados no estatales dentro de la canasta de consumo de los hogares.

En 2021 el IPC de la ONEI subestimó entre 5 y 6 veces la inflación efectiva.[1] Si aplicamos este mismo factor de subestimación a los datos actuales, tendríamos que la inflación actual supera el 150%, una de las más altas del planeta.

Las altas tasas de inflación en la economía cubana, como siempre y en todas partes, tienen un alto componente monetario que se alimenta de un excesivo déficit fiscal. La cantidad de dinero en circulación (efectivo más cuentas de ahorro) aumentó de 65 028 millones en 2019 a 190 917 millones en 2021 (Tabla 6.2 del Anuario Estadístico 2021, ONEI). Detrás de esta emisión monetaria se encuentra la financiación de un desbordado desbalance presupuestario que aumentó diez veces en igual período: en 2019 el déficit fiscal fue de 6 435 millones de CUP (pesos cubanos) y en 2021 fue de 63 697 millones de CUP (Tabla 6.2 del Anuario Estadístico 2021, ONEI).

La inflación ha desvalorizado enormemente los salarios estatales y las pensiones, llevando a miles de familias a condiciones de vida en extremo difíciles. Ha agravado los problemas de seguridad alimentaria y las desigualdades. El descontrol de los precios ha anulado los potenciales beneficios de la reforma monetaria de 2021 y pone en peligro la expansión de la naciente pequeña y mediana empresa privada. Junto a los apagones y la escasez generalizada de alimentos y medicinas, representa uno de los factores que fomenta el flujo migratorio récord hacia los Estados Unidos.

A pesar de que la inflación ya lleva tres años en ascenso, las autoridades económicas cubanas no han definido un programa de estabilización económica. A fin de contribuir al debate y a generar ideas que ayuden a controlar un proceso inflacionario que sobre todo afecta a la familia cubana, a continuación, propongo algunas reformas y políticas que parecen fundamentales considerar en un programa de este tipo.

Alcance

Para que un programa de estabilización sea efectivo debe incluir medidas de austeridad fiscales y modificaciones en la política monetaria y cambiaria, pero también cambios estructurales e institucionales. Es importante reducir los gastos e instrumentar adecuaciones monetarias y cambiarias, pero también se debe impulsar el crecimiento y la eficiencia eliminando obstáculos que ya se hayan identificado. Se convierte en una forma de combinar el sacrificio y la incertidumbre que implican los ajustes con la apertura de nuevos espacios que generen oportunidades y funden optimismo. En el alcance del programa se debe tener presente que varios de los cambios requeridos para detener la inflación demandan también transformaciones en las lógicas institucionales y en los marcos regulatorios relacionados con la política monetaria y fiscal.

Por ejemplo, el programa de estabilización económica aplicado en Cuba en los años 90 (conocido como medidas de saneamiento financiero) fue efectivo porque al mismo tiempo que se estaban produciendo los ajustes fiscales y monetarios, se estaba produciendo una apertura al turismo, a la inversión extranjera, a las remesas y al trabajo por cuenta propia, entre otras reformas estructurales. Las medidas de austeridad fueron entonces combinadas con transformaciones del marco regulatorio para el sistema financiero, que incluyó la creación del Banco Central de Cuba (BCC), CADECA (cajas de cambio) y nuevos bancos con nuevas funciones y lógicas de trabajo. Se limitó la monetización desde el BCC al déficit fiscal que fuera aprobado por la Asamblea Nacional, entre otras reformas institucionales.

Hoy en día tocaría reformar y liberalizar otras cosas. Las pymes (pequeñas y medianas empresas) son un paso importante, pero insuficiente. Propuestas en este sentido son abundantes, sobre todo porque el gobierno cubano ha insistido en un modelo de economía estatizada y excesivamente regulada que hoy casi ninguna otra nación valora como una opción viable, dado que están ampliamente documentadas sus desfavorables consecuencias.

Política monetaria

1- Dado el costo en términos de credibilidad después del fracaso de la reforma monetaria, la fallida intervención cambiara el pasado agosto, y la inflación fuera de control, se deberían poner límites explícitos y regular el manejo de la oferta monetaria por parte del Banco Central. La política monetaria debe convencer en su compromiso en el control de la inflación, manejar las expectativas y evidenciar sostenibilidad en las acciones que se implementen. Una opción es crear una regla para el manejo de la cantidad de dinero, transparente, con estadísticas públicas, que tenga respaldo legal (Decreto-Ley, por ejemplo), y que elimine del todo la posibilidad de monetizar los déficits fiscales. Para mayor credibilidad, la regla debe ser supervisada por un comité independiente formado por académicos y otros representantes.

Un ejemplo de regla monetaria existió para el peso convertible (CUC) bajo una caja de conversión: por cada CUC en circulación había un dólar de reserva en el Banco Central. El CUC funcionó bien hasta que en 2004 se quebró dicha regla y comenzó su emisión indiscriminada, convirtiéndose así en uno de los determinantes de la crisis bancaria cubana de 2009 y dañando su convertibilidad y confianza en los años subsiguientes. La caja de conversión no es la única regla monetaria posible, hay otras opciones que se pueden estudiar (un referente reciente en la región puede ser la política monetaria de Uruguay hasta 2020).

2- Crear una unidad de cuenta ajustada (indexada) por la inflación (como las UVR en Colombia, las UF en Chile, o la UI en Uruguay). Ello no detiene la inflación, pero ayuda a reducir sus impactos. Permite proteger ahorros, inversiones y que fluyan las relaciones comerciales en medio de la inflación. Representa una alternativa y un freno a la dolarización.

3- Relacionado con el punto 2, crear instrumentos financieros con tasas de interés en unidad de cuenta indexada a la inflación. Por ejemplo, bonos públicos, depósitos a plazo fijo y créditos bancarios. Esto permite que el sistema financiero pueda convivir con la inflación y se corrijan las distorsiones que actualmente generan las tasas de interés reales negativas. Estos instrumentos ayudarían a aumentar la demanda por activos en pesos cubanos, contribuiría a detener la depreciación de la tasa de cambio y la dolarización.

Política cambiaria

4- Opción 1 (sin cambio estructural): a) Desechar el objetivo de una compra neta de divisas a través de las operaciones cambiarias con la población. El mercado minorista de divisas no es para recaudar divisas. Este ayuda a la entrada de divisas porque le ofrece un canal seguro y legal a las remesas y turistas[3] b) pasar a un régimen de flotación administrada de la tasa de cambio minorista. Se puede emplear como referente el período de 1995 a 2001, cuando el Banco Central fijaba la tasa de cambio en función del equilibrio entre compra y venta de divisas en este mercado.

5- Opción 2 (con cambio estructural): Eliminar el monopolio de CADECA en el mercado cambiario minorista. Abrir un camino a la legalización de operadores informales del mercado cambiario informal, y otros que lo consideren, para que actores no estatales administren casas de cambio (incluye autorizar la administración de casas de cambio a las mipymes). La tasa de cambio del peso cubano del mercado minorista quedaría flexible y reflejaría cada día las condiciones de la oferta y la demanda de divisas en efectivo para las personas naturales, nacionales y turistas.

6- Diseñar un régimen cambiario que lleve a actualizar la tasa de cambio mayorista tomando en cuenta la tendencia de la tasa de cambio minorista y otras variables macroeconómicas, la oferta y la demanda en el mercado mayorista, pero ofreciendo una mayor estabilidad cambiaria al sector empresarial. Dadas las características de la economía cubana se podría manejar un esquema de bandas ajustables (un referente actual puede ser el régimen cambiario de Singapur). Rediseñar la conducción del plan de la economía y del presupuesto estatal para que estén preparados para operar con una tasa de cambio oficial que se ajusta periódicamente.

Se definiría un período de transición para lograr la convergencia entre la tasa de cambio minorista y mayorista (aunque no tienen que ser exactamente iguales, tal y como sucede en otras economías). Ello implicaría, por un tiempo, devaluaciones periódicas de la tasa oficial.

La regla monetaria (punto 2) y el régimen cambiario deben tener consistencia entre ellos, una vez que se decida cuál será el ancla nominal de la economía.

Política fiscal

7- Reducir el déficit fiscal redimensionando el sector presupuestado, cerrando o reestructurando las empresas estatales irrentables y con otras medidas de austeridad que se consideren. Se puede analizar la venta de activos al sector privado y cooperativo.

8- Rediseño estructural: Cambiar las fuentes de ingreso del presupuesto. Pasar de un presupuesto apoyado en las rentas monopólicas de un sector estatal (ineficiente en gran parte) a un presupuesto financiado por un sistema impositivo progresivo sobre una economía competitiva y dinámica con una participación más activa del sector privado y cooperativo nacional e internacional. Pasar al sector privado y cooperativo (entregar a los trabajadores) empresas estatales no estratégicas, lo que implicaría una reconfiguración profunda del modelo económico actual.

9- Diseñar una regla (transparentes y con respaldo legal) para poner límites a los déficits fiscales y la deuda pública en un marco fiscal de mediano plazo. Fortalecer el mecanismo de financiación a través de bonos públicos. Para mayor credibilidad, la regla debe ser supervisada por un comité independiente formado por académicos y otros representantes.

Relaciones internacionales

10- Gestionar financiamiento internacional como apoyo al programa de estabilización macroeconómica destacando a los acreedores su carácter efectivamente estructural y sostenibilidad. Partiendo de este programa de ajuste estructural, renegociar la deuda externa con los acreedores. Tocar las puertas de instituciones financieras multilaterales. De ser posible, incluir el tema en los diálogos que se tengan con el gobierno de los Estados Unidos y la Unión Europea con vistas a disponer de un entorno internacional más favorable para las relaciones comerciales y financieras y la inversión extranjera.


[1] Ver Luis R. Luis: “Inflation in Cuba 2010-2021” ASCE blog 2021 y Pavel Vidal, “Cuba’s New Monetary and Exchange System: How are They Progressing?” ASCE Webinar, February 2021


Por qué desde hace 25 años la población de Cuba no supera los 11 millones de habitantes (y qué consecuencias tiene)

 Atahualpa Amerise @atareports

  • BBC News Mundo
Niña cubana con bandera

FUENTE DE LA IMAGEN,

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La población mundial creció en el último cuarto de siglo a un ritmo promedio del 1,2% anual hasta rozar los 8.000 millones de habitantes.

La tendencia fue similar en América Latina, que ya supera los 600 millones.

Excepto en casos de guerra u otros extremos, no es habitual que en un lapso de 25 años la población de un país se estanque o incluso decrezca.

Pero Cuba no es un país normal.

La isla superó en 1984 la barrera de los 10 millones de habitantes, en 1997 la de los 11 millones y, tras algunos altibajos, el último dato de 2021 es de 11,1 millones.

¿Cuáles son los motivos que explican esta inusual tendencia?

Un poco de historia

"En Cuba preguntas a cualquiera cuántos hijos quiere tener y te dice que 2 hijos, e incluso el orden, primero el varón y después la hembra. Es un ideal reproductivo que viene de nuestros abuelos españoles", explica a BBC Mundo Juan Carlos Albizu-Campos, profesor del Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana.

El académico y autor de varios estudios sobre el tema remarca que, desde inicios del siglo XX, Cuba siempre ha tenido un comportamiento demográfico diferente al de sus vecinos latinoamericanos.

"Ya en 1900 la fecundidad era relativamente baja en relación a Latinoamérica, con unos 6 hijos por mujer (en México, por ejemplo era de 7 y en otros países de la región aún mayor) y la población comenzaba a asumir el esquema de familia pequeña", explica.

En la primera mitad del siglo pasado la isla alcanzaba unos niveles de desarrollo inalcanzables para otros países de la región y recibió una masiva oleada de migrantes europeos, principalmente españoles.

Ambos factores marcaron su diferenciada tendencia demográfica.

Familia cubana en 1955.

FUENTE DE LA IMAGEN,

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Las familias de dos hijos en Cuba eran una tendencia habitual, como la de esta fotografía de 1955.

A partir de 1960 el descenso de la mortalidad infantil y el mayor acceso a servicios de salud y maternidad, entre otros factores, propiciaron un "baby boom".

Pero este no duró más de una década: en los años 1970 se rebajó por primera vez el índice de 2,1 hijos por mujer que garantiza el reemplazo generacional.

Así, a finales de 1985 la combinación de fecundidad y esperanza de vida en Cuba ya "se asemejaba más al promedio europeo que al latinoamericano", afirma Albizu-Campos.

Familia cubana en 2017

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Otra familia cubana, en 2017.


Natalidad, mortalidad y pobreza

Cuba registró en 2021 el número más bajo de nacimientos, 99.096, y la mayor cifra de fallecimientos, 167.645, de las últimas seis décadas.

Aunque el número de muertes está abultado por la letal ola de covid que afectó al país, las cifras de nacimientos confirman una pronunciada tendencia a la baja que viene de años atrás.

Hoy la tasa de fecundidad total es de 1,45 hijos por mujer, muy por debajo de la de reemplazo y también del promedio de 2 en América Latina según datos del Banco Mundial.

Esta tendencia se produce en un momento de crisis extrema en Cuba, donde escasean los alimentos, medicinas, productos sanitarios y otros bienes básicos.

Albizu-Campos cree que en la isla se está produciendo lo que algunos académicos llaman el "malthusianismo de la pobreza".

Thomas Robert Malthus (1766-1834)

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El economista británico Thomas Robert Malthus (1766-1834) es uno de los primeros y más importantes demógrafos de la historia. Su doctrina, denominada malthusianismo, plantea el problema del crecimiento incontrolado de la población en relación con los limitados recursos necesarios para su supervivencia.

"En Cuba hasta 3 o 4 generaciones conviven en una misma vivienda y además escasean los alimentos. Así, la primera pregunta que se hace una pareja joven cuando quiere tener un hijo es ¿dónde lo voy a poner?; y una vez resuelto eso, ¿qué le voy a dar de comer?".

Es decir, hoy las cubanas perciben el nacimiento de un hijo adicional como un riesgo real para los que ya están en la familia.

Cuando esta situación se sostiene en el tiempo, apunta, "termina transformando el patrón reproductivo y las mujeres protagonizan una caída del nivel de fecundidad, como ocurrió en el período especial".

El período especial fue la crisis extrema que se produjo en Cuba tras la caída de la URSS en la década de los 1990, con una situación de escasez generalizada que muchos comparan con la actual.

"En el período especial el número de hijos por mujer bajó de 1,8 a 1,6 y, al ser una crisis mantenida en el tiempo, modificó el patrón reproductivo de la sociedad cubana", indica Albizu-Campos.

La doctora en sociología Elaine Acosta, investigadora asociada de la Universidad Internacional de Florida, destaca que Cuba "encabeza los procesos de envejecimiento en América Latina" por su pirámide demográfica más parecida a la de un país europeo.

"Incluso en comparación con lo experimentado en las sociedades europeas, ha sido más vertiginoso el salto producido en Cuba entre 1970 y la actualidad, donde la población de edades avanzadas pasó de representar un 9% del total al 20%", afirma.

Considera, sin embargo, problemática la combinación, en los últimos 25 años, de una pirámide de población similar a la de un país desarrollado con el paulatino deterioro de los niveles de bienestar y de desarrollo humano.

Esto último, asegura, no solo ha contribuido a reducir la fecundidad, sino también ha fomentado otro de los factores que explican el estancamiento poblacional en la isla: la emigración.

La emigración

Joven cubano con camiseta de EE.UU.

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Muchos jóvenes cubanos ven en EE.UU. el destino donde hacer realidad sus sueños profesionales y familiares.

Se estima que casi un millón de cubanos han abandonado su país en los últimos 25 años.

De ellos, más de 800.000 han emigrado a Estados Unidos, según los registros oficiales de este país.

El flujo venía oscilando entre 30.000 y 70.000 migraciones por año hasta la pandemia, pero solo en los primeros nueve meses de 2022 llegaron 200.000 cubanos al país norteamericano, un máximo histórico que supera al de anteriores éxodos masivos como el del Mariel en 1980 o la crisis de los balseros durante el período especial.

Balseros cubanos en 1994

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Durante la crisis de los balseros de mediados de la década de 1990, decenas de miles de cubanos se lanzaron al mar en embarcaciones caseras para tratar de alcanzar las costas de EE.UU. Muchos murieron en el intento.

"El aumento descontrolado de la inflación, la disminución del valor real de los salarios y pensiones, la inseguridad alimentaria, el déficit de medicamentos y el deterioro de la vivienda, entre otros, han reducido los niveles de bienestar a mínimos similares a los del periodo especial, pero con menores niveles de protección social y en un ambiente de mayor tensión política y malestar ciudadano", explica la socióloga.

"Todo esto termina influyendo en que miles de jóvenes e incluso personas mayores se sumen a la estampida migratoria que se reinició cuando se abrieron los vuelos en noviembre de 2021", sentencia.

¿Vuelta a los 10 millones?

Esto significa que, tras 25 años de estancamiento, la población cubana podría estar iniciando una tendencia al descenso, más si se tiene en cuenta que gran parte de los emigrantes son jóvenes o personas en edad fértil que crearán descendencia fuera de la isla.

El demógrafo Albizu-Campos pronosticó años atrás que la población cubana volvería a la cota de los 10 millones a partir del año 2030, con toda la generación del baby boom de la década de 1960 en la tercera edad.

Sin embargo, el proceso parece haberse acelerado y la rebaja de los 11 millones podría producirse este mismo año cuando se actualice el padrón con los nuevos datos de nacimientos, muertes y emigrados.

"La combinación perversa entre una emigración sostenida y el incremento de las defunciones podría indicar que nos estamos acercando de nuevo a rebajar esa barrera", indica el experto.

El panorama demográfico se plantea aún más complicado para 2050, cuando más de 3,7 millones de cubanos superen los 60 años de edad sobre una población estimada de 10,1 millones de habitantes, según la proyección de Naciones Unidas.

De ellos, casi 1,3 millones serán ancianos de más de 80 años.

Ancianos jugando dominó en Cuba.

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Los ancianos cada vez ocupan un porcentaje mayor de la población cubana.

Elaine Acosta observa, además, que estas proyecciones se formularon antes de la actual crisis migratoria.

"En consecuencia, puede que la contracción poblacional sea aún mayor a la esperada".