Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 30 de octubre de 2022

ONAT embarga cuentas bancarias de contribuyentes morosos. Comentario HHC

La decisión responde a que existen empresas que dejaron de realizar estos importantes aportes, cuyo plazo legal de pago concluyó el 24 de octubre



El Impuesto sobre Utilidades y el Aporte por Rendimiento de la Inversión Estatal constituyen una fuente importante de financiamiento de la vida en los territorios.

La Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) informó este jueves que aplicó un embargo preventivo a las cuentas bancarias de todas las entidades que no efectuaron los pagos a cuenta o parciales del Impuesto sobre Utilidades y el Aporte por Rendimiento de la Inversión Estatal (ingresos no tributarios) correspondientes al tercer trimestre del año en curso.

Según nota publicada en su sitio web oficial, la decisión responde a que existen empresas que dejaron de realizar estos importantes aportes, cuyo plazo legal de pago concluyó el 24 de octubre, a pesar de las acciones proactivas desplegadas por las oficinas tributarias del país para potenciar su cumplimiento correcto y puntual.

El embargo se aplicó a partir de este martes 25 de octubre, señala la comunicación, luego de realizar las alertas pertinentes respecto al vencimiento del plazo de pago mediante medios de comunicación, correos electrónicos y contacto telefónico y presencial con los contribuyentes.

Asimismo, la ONAT comunicó oportunamente sobre el derecho de presentar solicitudes de aplazamientos de estos aportes tributarios, en caso de no contar con la liquidez necesaria para el pago.

El Impuesto sobre Utilidades y el Aporte por Rendimiento de la Inversión Estatal son las obligaciones fiscales que más ingresos generan a los presupuestos locales y constituyen, por lo tanto, una fuente importante de financiamiento de la vida en los territorios.

La oficina tributaria, para potenciar la captación de estos aportes, notificará a los gobernadores provinciales, de forma nominalizada, las entidades deudoras que han sido objeto del embargo preventivo dispuesto por la ONAT.

De acuerdo con el reporte, la facultad de la Oficina para imponer embargos preventivos se establece en los artículos 417 y 418 de la Ley No.113 del Sistema Tributario.

Concluye la nota alertando a todas las entidades sobre la importancia de cumplir con sus obligaciones fiscales, que constituyen además un deber cívico, pues de sus aportes depende que el Presupuesto del Estado cuente con los recursos necesarios para satisfacer las necesidades económicas y sociales del país.

Comentario HHC: Muy bien con la medida, no debe permitirse la evasión de impuestos. Me llama la atención que sea solo a empresas estatales y no hable de las privadas.

Cuba - La Empresa Estatal Socialista (Programa En Buen Cubano/ 22/10/2022)

¿Quién quebró la democracia estadounidense?

Oct 27, 2022 Nobel Economía ANGUS DEATON



PRINCETON – La actual narrativa que predomina en los Estados Unidos sostiene que la democracia está amenazada por los fanáticos del MAGA (siglas para “Hagamos que Estados Unidos sea grande nuevamente”), los negadores de resultados electorales y los republicanos que amenazan con hacer caso omiso de los resultados que no les sean favorables (así como con reclutar fieles para supervisar las elecciones y patrullar los lugares de votación).

Ese relato es real, pero solo hasta cierto punto. Existe otra historia de larga data con un conjunto distinto de villanos, en la que por más de 50 años los estadounidenses sin grados universitarios han visto que sus vidas se deterioran en los ámbitos materiales, sanitarios y sociales.

Aunque dos tercios de la población estadounidense adulta carecen de un grado universitario de cuatro años, el sistema político raramente responde a sus necesidades y ha solido imponer políticas que los perjudican en favor de los intereses de las corporaciones y de sus conciudadanos con mejor educación. Lo que se les ha “robado” no es una elección, sino el derecho a participar en la toma de decisiones políticas, derecho que supuestamente la democracia les garantiza. Visto así, sus esfuerzos por tomar el control del sistema electoral no son tanto un rechazo a las elecciones justas como un intento de hacer que estas les den algo de lo que desean.

Pensemos en algunos de los resultados que motivan a este grupo de personas. Incluso antes de la pandemia, la expectativa de vida -un sólido índice de la salud social e individual- había estado cayendo para los hombres menos educados desde 2010 y para las mujeres menos educadas desde 1990 o antes. Los grupos más jóvenes de estadounidenses menos educados informan sufrir más dolores en todas las edades que los grupos mayores.

Más aún, la participación en la fuerza laboral ha estado a la baja por décadas para los hombres menos educados, y desde 2000 también para las mujeres con menos educación. Los salarios medios reales (ajustados a la inflación) para los hombres sin grado universitario se han ido reduciendo desde 1970. Los estadounidenses con menos educación han sufrido una caída de las tasas de casamientos y un alza en los nacimientos fuera del matrimonio. La asistencia a la iglesia ha descendido y muchos hombres menos educados se encuentran a la deriva, sin el apoyo de institución alguna.

Según una encuesta reciente de New York Times/Siena, dos tercios de los votantes creen que el gobierno “funciona principalmente para beneficiar a las elites poderosas”. Esta visión no se limita a quienes niegan las elecciones ni a los republicanos, ni a los menos educados; pero es este último grupo el que se ha visto más perjudicado por las medidas que la dejación política ha hecho posibles. Por ejemplo, el salario mínimo federal no ha sido aumentado desde 2009.

De manera similar, los políticos estadounidenses vendieron el Acuerdo Norteamericano de Libre Comercio y el ingreso de China a la Organización Mundial de Comercio como medidas en que todos ganarían, tanto los estadounidenses como los mexicanos y los chinos. Sin embargo, contrariamente a lo prometido por los economistas y a lo que pudiera haber sucedido en el pasado, las pérdidas de empleos subsiguientes no llevaron a que la gente subiera de nivel sus trabajos y se mudara a lugares más prósperos, en parte porque esos lugares ya no eran asequibles y, en parte, porque los mejores empleos exigían algo que los antiguos no pedían: un grado universitario de cuatro años.

Es verdad que hay excepciones. La Ley de Cuidados Asequibles (Obamacare) hizo posible que decenas de millones de personas que no tenían seguro de salud accedieran a atención médica. Pero asegurar su aprobación significó ceder a la industria sanitaria cualquier chance de control de los costes. Para la mayoría de los estadounidenses con empleo, el seguro de salud se paga con un impuesto fijo que se descuenta del salario, lo que reduce la paga para quienes tienen menos formación y alienta a las empresas a externalizar y eliminar trabajos. Dado que la salud se financia por medio del mercado del trabajo, los crecientes costes de la atención de salud están generando presiones adicionales sobre los salarios y los empleos de calidad para los menos educados.

En el Congreso, no solo los votos están sesgados en favor de los votantes más adinerados: los temas que más preocupan a quienes no forman parte de las elites (como un sistema único de prestación de salud, una opción pública de seguro de salud y el aumento del salario mínimo) ni siquiera logran llegar a la agenda legislativa. Los grupos de presión son mucho más eficaces que los votantes a la hora de fijar agendas.

Resulta muy difícil (aunque no imposible) ser electo para el Congreso sin un abundante respaldo financiero. Si bien el sistema de financiación de campañas electorales estadounidense raramente lleva a una corrupción abierta, ejerce una fuerte influencia para seleccionar legisladores que tienen una visión favorable a las empresas y al capital por sobre el trabajo. En consecuencia, los congresistas facilitaron la aprobación de leyes que favorecieron a los fabricantes y distribuidores de opioides que envenenaban precisamente a quienes los habían elegido (y bloquearon las investigaciones vinculadas al asunto). No debería sorprender que muchos de quienes han sido así de maltratados sean reluctantes a aceptar vacunas promovidas por un sistema del que han aprendido a desconfiar.

Otro problema es que las empresas han estado aumentando sus márgenes de beneficio sobre los costes, con lo que redistribuyen el ingreso desde la mano de obra al capital. Peor aún, esta tendencia se ha visto estimulada por un debilitamiento de largo plazo de la aplicación de las normas antimonopólicas, incluso cuando no existe apoyo popular para ello, ni los legisladores han tomado posiciones en su favor. La responsabilidad recae en las entidades regulatorias y los jueces que fueron seleccionados por su probable susceptibilidad a las presiones de grupos proempresariales.

No todos los estadounidenses menos educados que se encuentran en mayor riesgo de morir pronto votaron por Donald Trump en 2016 y 2020, pero muchos de ellos lo hicieron. La superposición se puede apreciar viendo las “muertes por desesperanza” -suicidios, sobredosis de drogas y enfermades hepáticas por ingesta de alcohol- entre condados y compararlas con la proporción de los resultados que obtuvo Trump.

Pero hay una conexión incluso más estrecha entre mortalidad y negadores de los resultados de las elecciones. El New York Times examinó la mortalidad en los distritos electorales y encontró que las muertes por desesperanza eran más altas en los de los representantes republicanos que votaron contra la certificación de la victoria de Biden que en los de la misma tienda política que sí lo hicieron. Se trata de un caso de democracia en ejercicio, aunque una inspirada en la rabia, la futilidad y la frustración.

Se supone que la democracia se basa en la igualdad. Todos los ciudadanos deberían tener la misma posibilidad de influir en las decisiones políticas. Los votantes MAGA pueden estar amenazando el sistema como nunca antes, pero no salieron de la nada.

Traducido del inglés por David Meléndez Tormen

Un premio Nobel para la economía del pánico

El premio reconoció un trabajo importante que explica cuándo y por qué implosionan los mercados financieros.


El ex presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, habla durante una conferencia de prensa en la Institución Brookings después de que se anunció que él y otros dos economistas recibieron el Premio Nobel de Ciencias Económicas el 10 de octubre de 2022 en Washington, DC. Bernanke y los economistas Douglas Diamond y Philip Dybvig fueron premiados por su investigación sobre bancos y “cómo la sociedad enfrenta las crisis financieras”. Chip Somodevilla/Getty Images/AFP


¿La gente todavía lee “If” de Rudyard Kipling? Incluso si no lo has hecho, probablemente sepas cómo comienza:

"Si puedes mantener la cabeza cuando todos a tu alrededor están perdiendo la suya...".

Negarse a entrar en pánico, afirmó Kipling, fue una gran virtud.

Pero durante una corrida bancaria, negarse a entrar en pánico también puede ser una forma de perder todo su dinero.


Los ganadores del Premio Nobel de Economía, los profesores Christopher Sims y Thomas Sargent . REUTERS/Tim Shaffer

El lunes, el Premio Nobel de Economía fue otorgado a un nombre familiar, Ben Bernanke, y a dos economistas, Douglas Diamond y Philip Dybvig, en gran parte por artículos que publicaron hace casi 40 años.

Entonces, hablemos sobre su trabajo y por qué, desafortunadamente, sigue siendo tan relevante.

Un comentario aparte: a veces me encuentro con personas que insisten en que el premio de economía no es un “verdadero” Nobel, porque es solo un premio entregado por algunos suecos, a diferencia de los otros premios, que son… premios entregados por algunos suecos.

Sí, puede que esté hablando de mi propio libro aquí, ya que obtuve una de estas cosas yo mismo en 2008, pero es difícil negar la importancia del trabajo de economía que los suecos acaban de honrar.

Obviamente, Bernanke, Diamond y Dybvig no fueron los primeros economistas en notar que ocurren corridas bancarias.

Pero Diamond y Dybvig proporcionaron el primer análisis realmente claro de por qué suceden y por qué, por destructivos que sean, pueden representar un comportamiento racional por parte de los depositantes bancarios.

Su análisis también estaba lleno de implicaciones para la política financiera.

Al mismo tiempo, Bernanke aportó pruebas sobre por qué son importantes las corridas bancarias y, aunque evitó decirlo directamente, por qué Milton Friedman se equivocó sobre las causas de la Gran Depresión.

Diamond y Dybvig ofrecieron un modelo estilizado pero perspicaz de lo que hacen los bancos.

Argumentaron que siempre existe una tensión entre el deseo de liquidez de las personas (acceso inmediato a los fondos) y la necesidad de la economía de realizar inversiones a largo plazo que no se pueden convertir fácilmente en efectivo.

Los bancos cuadran ese círculo tomando dinero de los depositantes que pueden retirar sus fondos a voluntad, haciendo que esos depósitos sean altamente líquidos, e invirtiendo la mayor parte de ese dinero en activos no líquidos, como préstamos comerciales.

Por lo tanto, la banca es una actividad productiva que enriquece la economía al reconciliar los deseos incompatibles de liquidez e inversión productiva.

Y normalmente funciona porque solo una fracción de los depositantes de un banco quiere retirar sus fondos en un momento dado.

Sin embargo, esto hace que los bancos sean vulnerables a las corridas.

Supongamos que, por alguna razón, muchos depositantes llegan a creer que muchos otros depositantes están a punto de retirar dinero y tratan de vencer al resto retirando sus propios fondos.

Para satisfacer estas demandas de liquidez, un banco tendrá que vender sus activos no líquidos a precios de liquidación, y hacerlo puede llevar a la quiebra a una institución que debería ser solvente.

Si eso sucede, las personas que no retiraron sus fondos se quedarán sin nada.

Entonces, durante un pánico, lo racional es entrar en pánico junto con todos los demás.

Por supuesto, hubo una gran ola de pánico bancario en 1930-31.

Muchos bancos quebraron, y los que sobrevivieron hicieron muchos menos préstamos comerciales que antes, manteniendo efectivo en su lugar, mientras que muchas familias evitaban los bancos por completo, poniendo su efectivo en cajas fuertes o debajo de sus colchones.

El resultado fue una desviación de la riqueza hacia usos improductivos.

En su artículo de 1983, Bernanke ofreció evidencia de que esta desviación desempeñó un papel importante en llevar a la economía a una depresión y frenó la recuperación posterior.

Como dije, esto fue un rechazo tácito a Milton Friedman.

En la historia contada por Friedman y Anna Schwartz, la crisis bancaria de principios de la década de 1930 fue dañina porque condujo a una caída en la oferta monetaria:efectivo más depósitos bancarios.

Bernanke afirmó que esto era, como máximo, solo una parte de la historia; su artículo, de hecho, se tituló “Efectos no monetarios de la crisis financiera en la propagación de la Gran Depresión”.

¿Qué se puede hacer para mitigar el riesgo de pánico autocumplido?

Como señalaron Diamond y Dybvig, un respaldo del gobierno, ya sea un seguro de depósito, la voluntad del banco central de prestar dinero a los bancos en problemas o ambos, puede evitar posibles crisis.

De hecho, el mero conocimiento de que existe un respaldo a menudo puede sofocar una corrida bancaria; no es necesario que el dinero cambie de manos.

Pero proporcionar tal respaldo plantea la posibilidad de abuso; los bancos pueden asumir riesgos indebidos porque saben que serán rescatados si las cosas salen mal.

Caso en cuestión: los enormes costos para los contribuyentes de rescatar a los jugadores irresponsables durante la crisis de ahorro y préstamo en la década de 1980.

Por lo tanto, los bancos deben ser regulados y respaldados.

Como dije, el análisis de Diamond-Dybvig tuvo implicaciones notablemente grandes para la política.

Otra implicación de su trabajo, que desafortunadamente pasó desapercibida durante décadas, fue que debemos pensar detenidamente qué entendemos por "banco".

No tiene que ser un gran edificio de mármol con hileras de cajeros.

Desde un punto de vista económico, la banca es cualquier forma de intermediación financiera que ofrece a las personas activos aparentemente líquidos mientras usan su riqueza para hacer inversiones no líquidas.

Esta idea fue validada dramáticamente en la crisis financiera de 2008.

Los bancos convencionales, en su mayor parte, no se vieron afectados por el pánico; no hubo un éxodo masivo de los depósitos bancarios.

Sin embargo, en vísperas de la crisis, el sistema financiero dependía en gran medida de la "banca en la sombra", actividades similares a las de un banco que no involucraban depósitos bancarios estándar.

Por ejemplo, muchas corporaciones habían comenzado a estacionar su efectivo no en depósitos sino en "repos": préstamos de un día para otro que usaban cosas como valores respaldados por hipotecas como garantía.

Dichos arreglos ofrecían un mayor rendimiento que los depósitos convencionales.

Pero no tenían una red de seguridad, lo que abrió la puerta a una corrida bancaria al viejo estilo y al pánico financiero.

Y llegó el pánico.

La oferta monetaria medida convencionalmente no se desplomó en 2008 como lo hizo en la década de 1930, pero sí lo hicieron los repos y otros pasivos similares al dinero de los intermediarios financieros.

Afortunadamente, para entonces Bernanke era presidente de la Reserva Federal. Entendió lo que estaba pasando, y la Reserva Federal intervino a gran escala para apuntalar el sistema financiero.

Finalmente, una especie de punto meta sobre el trabajo de Diamond-Dybvig: una vez que haya entendido y reconocido la posibilidad de crisis bancarias autocumplidas, se da cuenta de que cosas similares pueden suceder en otros lugares.

Quizás el caso más notable en tiempos relativamente recientes fue la crisis del euro de 2010-12. La confianza del mercado en las economías del sur de Europa se derrumbó, lo que generó enormes diferenciales entre las tasas de interés de, por ejemplo, los bonos portugueses y los de los bonos alemanes.

La sabiduría convencional en ese momento, especialmente en Alemania, era que los países estaban siendo castigados justificadamente por asumir una deuda excesiva.

Pero el economista belga Paul De Grauwe argumentó que lo que realmente estaba sucediendo era un pánico autocumplido, básicamente una corrida de bonos de países que no podían proporcionar un respaldo porque ya no tenían sus propias monedas.

Efectivamente, cuando Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo en ese momento, finalmente proporcionó un respaldo en 2012, dijo las palabras mágicas "lo que sea necesario", lo que implica que el banco prestaría dinero a los gobiernos en problemas si fuera necesario. — los diferenciales colapsaron y la crisis llegó a su fin.

Así que brindemos por un merecido Nobel que lamentablemente sigue siendo relevante.

c.2022 The New York Times Company

Putin esboza el nuevo orden financiero global de la multipolaridad soberanista

30 octubre, 2022


En la sesión de preguntas y respuestas en las que suele lucirse Putin –quien es abogado y posee una notable memoria que practicó con el espionaje soviético, además de una asombrosa cultura politemática–, un periodista sudafricano lo inquirió sobre la quiebra del régimen de sanciones y la militarización del sistema dolarizado de pagos (https://bit.ly/3TP93U9). Putin respondió que Estados Unidos creó el sistema Bretton Woods que ahora está fracasando y asentó que el error (¡megasic!) fue usar el dólar como arma, lo que ha socavado la confianza.

Abordó que un “nuevo sistema financiero global (¡mega-sic!) debe permitir a todos los países emprender su desarrollo soberano (…) Si creamos nuevas organizaciones internacionales, como el sistema Bretton Woods, deben abastecer a los países que necesitan ayuda”, lo cual transferirá conocimiento y tecnología: el nuevo sistema económico aglutinará los intereses de la mayoría, no sólo de la élite financiera. Luego matizó que por el momento (¡mega-sic!) debemos expandir arreglos entre países mediante sus divisas nacionales que buscarán su independencia frente al dólar estadunidense utilizado como arma (sic).

Putin proporciona el ejemplo de que hoy el comercio de Rusia con India se concreta con sus divisas nacionales (el rublo y la rupia), lo que se está incrementando con otros países. La construcción del nuevo sistema internacional será gradual. Primero de país a país y luego de forma regional.

Se desprende que, en el proceso de la desglobalización, los regionalismos y sus plurales bloques neoeconómicos (https://bit.ly/3DmdgHN) podrían optar por divisas regionales. Faltará ver cuál será el mecanismo futuro para que las divisas regionales –desde 15-RCEP, pasando por los BRICS, hasta el T-MEC– sean intercambiadas en un nuevo organismo neutral consensuado.

Ahora se entienden las ditirámbicas glorificaciones de Putin a India en la era del primer Narendra Modi, quien se ha también adelantado al inevitable nuevo orden soberanista multipolar: alabó al primer indio de verdadero patriota y elogió a India por haber realizado tremendo progreso en su desarrollo de pasar de ser una colonia británica a un Estado moderno(https://bit.ly/3NjSL32).

Las alabanzas de Putin a India quizá tengan como objetivo seducir al nuevo primer británico de religión hindú Rishi Sunak, cuando su antecesora eyectada Liz Truss estaba dispuesta a una guerra nuclear contra Rusia (https://bit.ly/3DIfIK8).

Desde la derrota de Napoleón en Waterloo y el ascenso de los banqueros globalistas Rothschild –cuando el megaespeculador George Soros es un vulgar títere de la CIA y la banca londinense (https://bit.ly/2oB1DHc; https://amzn.to/3fdlhqP)–, Londres ha sido el centro de las finanzas globales durante 207 años y que, en medio de las varias guerras en una que se libran en la singularidad de Ucrania (https://bit.ly/3TOnCaE), empieza a disminuir su control en el mercado de divisas globales, según un reporte del Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés): el banco de los Bancos Centrales (https://bit.ly/3DGgojo), reportado por Financial Times (FT), rotativo globalista/neoliberal/neocolonial/monárquico (https://on.ft.com/3gTtu3O).

El BIS y FT reportan que el “posicionamiento de Londres como la encrucijada global para el intercambio de divisas foráneas y de derivados financieros se ha erosionado conforme confronta la feroz (sic) competencia de otros mayores (sic) centros financieros”. Obvio, de Asia. El BIS asienta que Gran Bretaña “permanece como la más importante encrucijada para las divisas y las tasas de interés del intercambio de los derivados financieros, pero que su participación en ambos mercados ha declinado a 38 por ciento, mientras Londres continua su lucha con las consecuencias financieras del Brexit y su presente ingobernabilidad. ¡Es todo un tema lo que sucede en La City: el suburbio financiero de Londres!

Mas inquietante resulta el desplome del mercadeo de los derivados financieros, que cayeron 19 por ciento (sic) a 5.2 billones de dólares: ¡cuatro veces el PIB de México!


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sábado, 29 de octubre de 2022

Comentario sobre el artículo de Yudy Castro Morales titulado “Que siga siendo recto el camino de lo aprobado” publicado en Granma el 22 de octubre de 2022

Por Fidel Vascós González                                           fvgonzalez30@gmail.com

El pasado 23 de octubre el compañero Joaquín Benavides circuló un análisis crítico acerca del artículo mencionado en el título de este comentario. Entiendo que Benavides se refiere tanto al aspecto periodístico como al contenido de lo expuesto. Me referiré a este último tema del contenido del artículo. Es satisfactorio constatar que los asuntos abordados en la reunión del Primer Ministro con gobernadores e intendentes del país están entre los mas acuciantes de la economía cubana y que afectan a la vida de la población. No obstante es mi criterio que, en general, los enfoques y posibles soluciones a los problemas descritos se basan en una concepción centralizada y administrativista que deja poco espacio al accionar de las leyes objetivas del mercado y a la necesaria autonomía de las entidades económicas y los territorios.

Formularé brevemente mi opinión sobre algunos de los puntos abordados.

En la reunión se hizo hincapié en la situación de las cuentas por cobrar y por pagar, “viejo asunto que exige soluciones definitivas”. Según mi opinión, la solución consiste en  que las entidades a las que no se les paga no sigan vendiéndole a las instancias que no les pagan, denunciando ante los tribunales los casos morosos.

Se dijo que “el país no tiene más dinero para importar”. Aquí se confunde el país con el Estado. Es probable que el Estado no tenga mas dinero para importar, pero el sector no estatal si lo tiene y puede conseguir mas.  Al respecto, se debe facilitar esta gestión al sector no estatal suprimiendo el monopolio estatal del comercio exterior y autorizando a las cooperativas, MIPYMES y Trabajadores por Cuenta Propia (TCP) a importar y exportar directamente a suministradores y clientes en otros países sin necesidad de hacerlo mediante un intermediario estatal. Además, al sector no estatal se le debe autorizar abrir cuentas en divisas extranjeras en Cuba para que operen con sus propias divisas a su cuenta y riesgo financiero.

Se planteó que La contratación no puede dejarse a la espontaneidad”. En este criterio se manifiesta el perjudicial método de planificarlo todo administrativamente desde un centro por encima de las empresas. Los contratos deben establecerlos las entidades contratantes con absoluta libertad entre ellas sin interferencias de terceros, solo cumpliendo las normas generales de ese acto legal establecidas por el Estado.

En cuanto a la construcción de viviendas, se informó que los resultados del plan aprobado “no son halagüeños”. El Primer Ministro pidió que le presentaran “una propuesta sobre qué hacer, de manera diferente, que permita realmente avanzar”. En respuesta a esta solicitud propongo tener en cuenta las consideraciones siguientes. La construcción de viviendas no debe basarse principalmente en el llamado “esfuerzo propio” aunque éste debe seguir promoviéndose. El Estado debe asumir el grueso de la construcción de sólidas viviendas que no salgan volando con el primer ciclón que aparezca. Los arquitectos y constructores cubanos están capacitados para ello. Lo demuestra el diseño y edificación de los eficientes y fastuosos hoteles que se construyen para el turismo. Comprendo que uno de los problemas más graves que enfrenta el Estado es el financiamiento. Para resolver este asunto considero que se puede acceder a varias fuentes. Una  ellas consisten en que los propios aspirantes a tener una vivienda construida por el Estado la financien con sus propios recursos, tanto individualmente como mediante la organización de cooperativas para esos fines. Otra variante es retornar al método que aplicó Pastorita Núñez al principio de la Revolución, que logró el financiamiento mediante  una Lotería Nacional.

Llama la atención que se aprueban muchas más MIPYMES que cooperativas no agropecuarias, siendo estas las que se basan en la propiedad social y métodos colectivos de dirección.

En la reunión se reafirmó que “la empresa estatal socialista es el actor fundamental y los nuevos actores son su complemento”. Al respecto tengo una opinión diferente. Pienso que los nuevos actores no deben ser considerados como un complemento subordinado a la empresa estatal socialista. Ambas entidades productivas deben actuar con el mismo nivel autónomo de gestión en un ambiente de competencia leal en el marco de las leyes económicas objetivas del mercado. Tampoco creo que los nuevos actores deben ser incorporados mediante un plan administrativo a las estrategias de desarrollo local e “insertarlos en el ecosistema municipal, incluyendo los encadenamientos con la empresa estatal y el vínculo con el Gobierno, la universidad, la banca”. Estoy de acuerdo con estos objetivos pero éstos deben promoverse creando condiciones estimulantes para ello y dejando a los propios actores la toma de decisiones al respecto sin compulsión administrativa estatal. 

Coincido con la elaboración de una norma que defina los mecanismos de control de estas figuras, desde los organismos nacionales hasta el nivel de los municipios”. Asimismo considero que también debe elaborarse una norma que impulse y desarrolle la participación creciente de estas figuras en la economía cubana.

La Habana, 29 de octubre de 2022

La vivienda en Cuba, una deuda eterna que acentúa desigualdades


 Expertos locales vienen alertando desde hace tiempo que por impacto del cambio climático los huracanes son cada vez más intensos y destructivos, lo cual profundiza el déficit habitacional en la isla caribeña.





Ruinas de una vivienda destruida tras el paso en septiembre del huracán Ian, en el poblado pesquero La Coloma, en la provincia de Pinar del Rio, en el este de Cuba.

Foto: Jorge Luis Baños/ IPS

La Habana, 27 oct.- El último huracán que azotó Cuba por su región occidental desnudó la vulnerabilidad de miles de personas que perdieron sus hogares, abatidos por vientos sostenidos de 185 kilómetros por hora. El drama se repite cada vez que un ciclón tropical de gran intensidad atraviesa este país.

Con una población de 578 609 habitantes,  unas 100 000 viviendas, 60 % del fondo habitacional de la provincia de Pinar del Río,  sufrieron algún tipo de daño, desde derrumbes totales o parciales hasta la pérdida de sus frágiles techos que volaron por los aires.

A su paso, el 27 de septiembre, Ian provocó tres muertes y cuantiosos daños materiales.

Pasado casi un mes del desastre a esa provincia productora de tabaco de gran calidad, muchas personas seguían acudiendo, organizadas o no, con donaciones de alimentos, enseres hogareños y ropa para entregar a familias damnificadas de las zonas con mayor impacto, visitadas además, en varias ocasiones, por autoridades gubernamentales.

El huracán Irma, que en 2017 impactó 12 de las 15 provincias cubanas, causó daños a 158 554 viviendas, 14 657 con derrumbes totales y 16 646 parciales. Un total de  23  560  perdieron sus techos. Además, dejó 10 víctimas fatales y pérdidas por 13 000 millones de dólares.

Para las personas de origen africano un problema decisivo es la dificultad de acceder a viviendas con condiciones mínimas”.

 

Gisela Arandia

Expertos locales vienen alertando desde hace tiempo que por impacto del cambio climático los huracanes son cada vez más intensos y destructivos, lo cual profundiza el déficit habitacional. En ese sentido concluyen que es necesaria la fabricación de  techos  más pesados y mayores inversiones.

Fernando Martirena, director del Centro de Investigaciones de Estructuras y Materiales (Cidem) de la Universidad Central de las Villas, confirmó a IPS desde Santa Clara, a más de 260 kilómetros al este de La Habana, que está en marcha el desarrollo de elementos de techos más resistentes para la reconstrucción de casas dañadas en Pinar del Río.

“Un equipo conjunto del Cidem y el grupo de Gestión Integrada de las Aguas Terrestres (Giat),  mediante la adaptación de fibras para refuerzo estructural en hormigones utilizadas con éxito en labores hidráulicas en la oriental provincia de Holguín, hemos comenzado a producir losas de techo en las que se sustituye el 100 % del acero no estructural”, explicó.



Bárbara Oliva, promotora cultural del proyecto comunitario La California, en su vivienda ubicada en el barrio de Cayo Hueso, en la capital de Cuba.

Detalló que “estamos hablando de 50 % del acero que llevaría un techo por un producto de producción nacional con una fábrica produciendo en Ciego de Ávila”, (distante más de 400 kilómetros) al este de la capital cubana”.

Se construye, pero…

Preocupado por el lento avance de sus planes para resolver un problema de gran connotación social, el gobierno cubano concede prioridad al programa nacional de vivienda,  un sector que según datos estadísticos arrastra un déficit  de casi 863 000 unidades en una población de 11,1 millones.

Conspiran en contra el crítico contexto económico del país, factores climáticos como los huracanes Ian e Irma, por mencionar los más recientes y  el tornado que impactó sobre  varios de los 15 municipios de La Habana en enero de 2019, que causó daños a  7800 inmuebles, de ellos 730 con derrumbes totales y casi 1000 parciales.

A la suma hay que añadir la explosión que el 6 de mayo destrozó parte del emblemático Hotel Saratoga, en la urbe capitalina, con el saldo de 99 personas lesionadas, de ellas 45 fallecidas, y daños graves en dos edificios de viviendas, cuyos moradores debieron ser evacuados.

El programa de construcción de viviendas, vigente desde 2018,  aspira a equilibrar el déficit actual en un período de 10 años y sobre la base de la producción municipal de materiales de la construcción  deficitarios como cemento, bloques y cabillas (barras de hierro forjado).

En los dos primeros años (2019 y 2020) de vigencia de ese programa se terminaron 91 863 nuevos hogares, aunque se cumplió solo con 86 % de las metas oficiales. Al término de 2020, el fondo habitacional nacional era de 3 946 747 viviendas. De ellas,  63 % se encontraba en buen estado técnico (2 493 894) y el resto estaba calificado de regular y malo (1 452 852).



Los recursos marcan la diferencia en materia de vivienda en Cuba. En la imagen, una casa residencial en el barrio de Nuevo Vedado, en el municipio Plaza de la Revolución, en La Habana.

Con los datos más recientes,  Vivian Rodríguez, directora general de la Vivienda, informó  que al cierre de agosto, se habían terminado 15 790 viviendas. De ellas, alrededor de 50 % responde al esfuerzo propio, y 1985 son células básicas habitacionales, mediante subsidio estatal.

Esta última forma de construcción incluye  una habitación, baño y cocina-comedor de mampostería y cubierta ligera, y esas estancias pueden ser ampliadas por sus propietarios por sus propios medios.

Según la planificación oficial de 2022, este año se espera construir 37 991 viviendas, de ellas 15 721 por el sector estatal, 11 786 células básicas habitacionales, y otras 10 484 por la propia población.

Recursos que marcan diferencias

Tanto en la construcción de nuevas unidades habitacionales como en el mantenimiento de los inmuebles, los recursos marcan una diferencia social importante, dado el encarecimiento de los materiales de construcción y los insumos necesarios para acondicionar, por ejemplo, baños y cocinas de los hogares.

“Construir es un calvario. Confluyen muchos factores en contra, desde el precio de los materiales y piezas, hasta el desabastecimiento de los insumos”,  declaró a IPS un trabajador de comunicaciones que pidió ser nombrado solo por su nombre, Manuel. Compró su apartamento  en 2016 en un edificio de más de 80 años de construido.

Bárbara Oliva, de 76 años, promotora del proyecto comunitario La California, situado en el barrio Cayo Hueso, de Centro Habana, uno de los 15 municipios de capital, contó a IPS que hace más de 10 años fueron remozados los 36 apartamentos que integran el conjunto habitacional donde ella ha vivido toda su vida.

“Pero nunca se le ha dado mantenimiento. Yo solicité materiales para reparar  mi baño, pero siempre me dicen que no hay”,  dijo, tras admitir que a las mujeres afrodescendientes les resulta siempre más difícil, por falta de recursos, acceder a una casa propia.


Varios hombres recuperan materiales de construcción de las ruinas de una antigua edificación de viviendas en el barrio de Cayo Hueso, en La Habana.

Al respecto, la investigadora y escritora Gisela Arandia comentó a IPS que “para las personas de origen africano un problema decisivo es la dificultad de acceder a viviendas con condiciones mínimas. Es frecuente la ausencia de un techo seguro como herencia familiar, o resultado de procesos migratorios, donde pueden quedar atrapados en contextos sociales difíciles”.

“Generalmente no cuentan con ingresos seguros, lo que los hace dependientes del trabajo informal, también por una baja calificación profesional, derivados de hogares desarticulados en los que la educación no ha sido prioridad”,  remató sobre ese sector poblacional, en un país donde 35 % de sus habitantes se define como persona negra o mestiza.

Una investigación sobre vulnerabilidades en la vivienda y el hábitat de mujeres negras de Cuba admite que estas, junto con las mestizas, están sobrerrepresentadas en los tipos de viviendas y barrios de mayor precariedad constructiva, además de ser el grupo social que menos remesas reciben para asumir la edificación o reparación de sus inmuebles.

En ese sentido, las autoras proponen políticas afirmativas intencionadas hacia mujeres negras en sectores sociales estratégicos como educación, salud, ciencia, o aquellas migrantes con condiciones de hábitat de mayor riesgo epidemiológico y menor oportunidad de movilizar recursos propios para la vivienda.

Publicada en agosto de 2021, la pesquisa de cinco investigadoras cubanas fue coordinada por la alemana Fundación Friedrich Ebert Stiftung, junto con la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y la Universidad de La Habana.

LATINDADD ante las Reuniones Anuales del FMI y Banco Mundial 2022



LATINDADD ante las Reuniones Anuales del FMI y Banco Mundial 2022


Reparando el techo durante la tormenta: No se escucha ninguna señal de alarma

Después de dos años, las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial se dieron de manera presencial y, como se esperaba, estuvieron centradas en el complejo escenario económico, financiero, social, político y climático por el cual venimos atravesando y que requiere acciones decisivas por parte de estas instituciones y quienes hoy tienen un rol de liderazgo a nivel mundial. Sin embargo, los resultados no estuvieron a la altura y no se plantearon respuestas estructurales ante un escenario por demás crítico, y sin precedentes.

La reducción en las proyecciones de crecimiento económico, de 3,2% en 2022 y 2,7% en 2023, se sustentan en el contexto de alta incertidumbre, aumento de costo de vida, endurecimiento de condiciones financieras, guerra, persistencia de la pandemia, entre otros factores que aumentan el riesgo de recesión. Según el informe sobre las perspectivas de la economía mundial: “exceptuando la crisis financiera mundial y la fase aguda de la pandemia de COVID-19, este es el perfil de crecimiento más bajo desde 2001”. A pesar de que el mismo informe señala una alta probabilidad de crisis de deuda para el año que viene, no se ha avanzado en el diseño y construcción de mecanismos de solución que puedan actuar de forma oportuna y efectiva.

Por otro lado, la crisis climática está impactando con fuerza, principalmente a las economías de ingreso bajo y medio que son más vulnerables a eventos catastróficos, a lo que se suma la crisis alimentaria y el incremento del costo de vida, frente a lo cual la única respuesta de los organismos de Bretton Woods ha sido ofrecer más préstamos y maximizar el apalancamiento de la inversión privada, que lo único que trae, además de un mayor endeudamiento de nuestros países, es más condicionalidades que derivan en políticas de austeridad y mayor privatización y financiarización de los bienes y servicios públicos.

En el evento de apertura de las Reuniones, Kristalina Georgieva, Directora Gerente del FMI, señalaba que el mundo necesitaba cuatro billones de dólares hasta 2026 para responder a las crisis. Por su parte, el Banco Mundial advertía que el incremento de la pobreza, escasez de alimentos, crisis energética, crisis de la deuda, cambio climático, inflación y guerra, eran los temas en el centro de las reuniones. No obstante, ninguna de las instituciones está alzando la voz ni dando las señales de alarma ante la necesidad de apoyar a los países con dificultades de espacio fiscal y de deuda, lo que se ha convertido en una restricción que agudiza la posibilidad de los países del Sur para salir adelante de las crisis múltiples y recuperarse de manera equitativa. De hecho, es altamente probable que no se alcance a cumplir la Agenda 2030, en el marco de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) planteados, y así lo señala el Banco Mundial en su informe sobre la pobreza, con una proyección de casi el 7% de la población mundial, alrededor de 600 millones de personas, que seguirá viviendo en condiciones de pobreza extrema en 2030.

Finalmente, otro de los temas centrales fue la preocupación por la fragmentación de la economía mundial, lo que junto con el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania han sido parte de las agendas durante las Reuniones de este año y que, en cierta medida, han desviado la atención de otros problemas que requieren respuestas urgentes. Como señaló Kristalina Georgieva, la economía está moviéndose de un escenario de relativa previsibilidad con baja inflación y bajas tasas de interés hacia un escenario de mayor fragilidad, mayor incertidumbre, confrontaciones geopolíticas, mayor volatilidad económica –basada en procesos de alta inflación, bajo crecimiento, endurecimiento de la política monetaria y alto endeudamiento– y desastres naturales devastadores más frecuentes. A pesar del sombrío panorama, una vez más, el diagnóstico y la retórica durante las reuniones se han mantenido lejos de la toma de decisiones y aplicación práctica de soluciones reales, que beneficien principalmente a los grupos y países más vulnerables.

¿Desinterés por los riesgos de una crisis de deuda sistémica? Se mantiene el enfoque reactivo antes que preventivo

Durante el seminario organizado por el FMI sobre la reestructuración de deuda, orientado a discutir las razones por las que estos procesos llegan de forma reducida y tardía, “por qué tan poco y tan tarde”, Axel Weber, Presidente Europeo de la Comisión Trilateral y Presidente del Centro de Estudios Financieros de la Universidad Goethe, señaló que las economías emergentes son golpeadas con mucha más fuerza en su capacidad de cumplir con el pago de su deuda que las economías avanzadas. Sin embargo, el panel transfirió la responsabilidad de los problemas de endeudamiento a la disciplina de los países prestatarios, sin tener en cuenta que la responsabilidad y transparencia también debe recaer en los acreedores. Por su parte, Elena Duggar, Presidente del Consejo Macroeconómico de Moody’s y directora general de Credit Strategy & Research, detalló que seis países entraron en default este año y se espera que el número aumente en 2023; no obstante, dijo que no esperan una crisis generalizada de la deuda de los mercados emergentes, lo que no se condice con la realidad y es preocupante que se tome con tal tranquilidad y pasividad la situación de la deuda, a pesar que el Presidente del Banco Mundial, David Malpass, apuntó que se vive “una quinta ola de crisis de la deuda a la que se enfrenta el mundo en desarrollo”.

En ese sentido, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) detalla que 54 países de ingresos bajos y medios se enfrentan a graves problemas de deuda en un reciente informe sobre el alivio de la deuda internacional. Mientras que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en su informe sobre comercio y desarrollo 2022, alertó sobre “la posibilidad de una crisis generalizada de la deuda de los países en desarrollo es muy real, recordando los dolorosos años ochenta y acabando con cualquier esperanza de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para el final de la década”. De hecho, los 20 países más vulnerables al cambio climático están analizando la posibilidad de suspender el pago de su deuda.

Durante un evento sobre la situación de la deuda y propuestas de solución, organizado en el Foro de Política de la Sociedad Civil, en que participaron Guillaume Chabert, Director Adjunto del Departamento de Estrategia, Política y Revisión del FMI y Marcello Estevão, Director Global de Macroeconomía, Comercio e Inversión del Banco Mundial, también apuntaron que todavía no se enfrenta una crisis de deuda sistémica y que, si bien reconocen algunas de las deficiencias del MC, es el único “juego” sobre la mesa. Desde Latindadd se hizo un llamado al rol que el G20 les confió como instituciones para llevar adelante un mecanismo de resolución de deuda que hasta ahora no ha tenido resultados concretos ni está cerca de ello; además se insta para que estas instituciones den las señales de alarma correctas sobre los riesgos y problemas que enfrentan los países de ingreso medio y bajo. Como señala el análisis de Eurodad, “cuando más de un tercio del Sur global se encuentra en una situación de problemas graves de endeudamiento, no podemos esperar a que los países ricos decidan que la crisis es “sistémica” para actuar”. Parece que “la resolución de la deuda se aborda como si no tuviera efectos sobre el bienestar y los derechos de las personas”, añaden.

El FMI y Banco Mundial mantienen su esperanza puesta en una única respuesta: el funcionamiento del Marco Común para el Tratamiento de Deuda del G20, mecanismo que ha demostrado ser insuficiente, ineficiente e incluso rechazado por gran parte de países como una salida ante problemas de deuda y es imposible pensar en que pueda actuar como un instrumento preventivo ante riesgos de crisis de deuda. Ambas instituciones siguen en negación, y sin aceptar que el Marco Común no funcionará a tiempo, que introduce a los países en complejos y caóticos procesos de renegociación y no responde a la magnitud de los desafíos en materia de endeudamiento, lo que implica que la historia “muy poco, muy tarde” se repetirá nuevamente. Hasta ahora, Zambia es el único país que ha tenido avances en su proceso de reestructuración a casi dos años de haber comenzado con el proceso. No obstante, se ha presentado un caso de mayor contrariedad. Chad, después de 18 meses de haber solicitado una reestructuración de deuda bajo el Marco Común, no ha obtenido ningún alivio de deuda y, en cambio, ha aumentado su deuda con el FMI para continuar pagando su deuda.

Por otro lado, en el comunicado oficial del G24, estos países instaron al FMI a revisar su política de sobrecargos y, en el corto plazo, pidieron considerar la suspensión temporal del cobro de sobrecargos para apoyar a los países con problemas de balanza de pagos. No obstante, no se tomó ninguna decisión sobre el cobro de estas tasas adicionales que terminan siendo perjudiciales y contraproducentes. Según datos de Eurodad, entre 2021 y 2028, estos sobrecargos representarán alrededor de 7.900 millones de dólares para los 14 países sujetos a esta política del FMI.

Ante las posturas observadas durante las Reuniones Anuales, queda demostrado que los países no obtendrán respuestas consistentes con los desafíos que enfrentan en medio de múltiples crisis. Se hace evidente la necesidad de una reforma de la arquitectura financiera internacional, donde se implemente un nuevo mecanismo de deuda que sea oportuno, transparente e independiente, bajo el auspicio de Naciones Unidas, siendo éste un marco más democrático. Si se mantiene el desinterés por los riesgos de una crisis de deuda generalizada y la ausencia de respuestas, los problemas de deuda se seguirán postergando hasta un punto en el que se deban aplicar medidas reactivas antes que preventivas.

Crisis climática, alimentaria y aumento de costo de vida: la respuesta son más instrumentos de deuda para los países del Sur

Ante el aumento del hambre y la inseguridad alimentaria, el FMI ha anunciado la creación de una Ventanilla para Shocks Alimentarios (FSW, por sus siglas en inglés) en el marco de sus instrumentos de financiamiento de emergencia. En su comunicado, se señala que esta ventanilla ofrecerá acceso adicional a financiamiento de emergencia para países que tienen necesidades urgentes de balanza de pagos y que se enfrentan a una grave inseguridad alimentaria, un fuerte shock de importaciones de alimentos o de exportación de cereales. La nueva ventanilla de financiamiento estará abierta durante un año.

Por otro lado, se ha anunciado la puesta en marcha del Fondo Fiduciario para la Resiliencia y Sostenibilidad, que es el instrumento a través del cual se busca canalizar los Derechos Especiales de Giro (DEG) de los países avanzados. A la fecha, ya ha logrado acuerdos con Barbados, Costa Rica y Ruanda. Sin embargo, este fondo, por diseño, alcance y condicionalidades, no constituye una respuesta real para los problemas de países del Sur que enfrentan consecuencias desproporcionadas a causa del cambio climático. De hecho, es un mecanismo que obliga a países del Sur a financiar con recursos propios, a través de endeudamiento, su atención a la crisis climática.

Ambas determinaciones, frente a las crisis climática y alimentaria, por parte del FMI siguen siendo instrumentos de préstamo que aumentan la carga de la deuda en países que necesitan aumentar su espacio fiscal y no reducirlo. La sociedad civil ha presentado una serie de propuestas para generar liquidez y espacio fiscal, con medidas como la cancelación y reestructuración de la deuda, eliminación del cobro de sobrecargos, nueva emisión de DEG orientada a países en desarrollo, sistemas impositivos progresivos y lucha contra los flujos financieros ilícitos, entre otros. No obstante, nada de ello se abordó durante las Reuniones.

Si bien el FMI ha reconocido el estrecho vínculo entre la deuda y la crisis climática en un reciente paper, y la Directora Kristalina Georgieva ha destacado a la crisis climática como una amenaza existencial para la humanidad durante la sesión de apertura, no se ve ninguna intención real de abordar este problema con alternativas reales, pese al poco tiempo que tiene la humanidad para limitar el aumento de la temperatura global a 1.5°C, como lo recomienda la ciencia.

Se requiere una reforma integral de las instituciones y de la arquitectura financiera internacional

La sociedad civil y activistas han hecho sentir sus demandas dentro y fuera del FMI y Banco Mundial, a través de diferentes protestas, vigilias y diferentes muestras de rechazo ante las diferentes iniciativas que tienen ambas organizaciones, principalmente por su accionar respecto al financiamiento climático e incorporación de una estrategia de género del FMI. Sobre el primero, han existido fuertes críticas al Banco Mundial, incluso Alemania, Estados Unidos y otras economías avanzadas como el G7, hicieron un llamado para una revisión fundamental del Banco Mundial en su accionar respecto al cambio climático y otras crisis. Por su parte, la estrategia de género del FMI ha sido fuertemente rechazada en una carta abierta firmada por feministas y organizaciones de todo el mundo, entre ellas Latindadd, tanto por el contenido de la estrategia como en los planes de implementación. Las preocupaciones radican en la incorporación de planes “vinculados a cuestiones macroeconómicas estructurales más amplias sobre el mandato del FMI, la historia de la consolidación fiscal y el ajuste estructural, así como a su influencia en los gobiernos de los países en desarrollo y en la Arquitectura Financiera Global”, como detallala carta. Además, entre los diferentes señalamientos, se considera que el Análisis de Sostenibilidad de la Deuda (DSA, por sus siglas en inglés) debe incorporar evaluaciones del financiamiento público requerido para los compromisos relacionados con la igualdad de género, los derechos humanos y el cambio climático.

Las movilizaciones también han demandado con fuerza acciones urgentes, más ambiciosas y decisivas para la atención de las crisis climática, alimentaria y de deuda. Entre las actividades que en las que participó y apoyó Latindadd se puede destacar la vigilia, “teach-in”, conferencia de prensa y cadena de la deuda, actividades organizadas por Jubilee USA en las afueras del FMI y Banco Mundial, así como la Semana de Acción Global por la Justicia y la Cancelación de la Deuda.

Durante las reuniones, también se demostró la preocupación de la sociedad civil ante las medidas de consolidación fiscal en tiempos de crisis, se estima que el 85% de población mundial viva bajo medidas de austeridad en 2023, con consecuencias en la capacidad de financiar los servicios públicos, satisfacer las necesidades básicas de las poblaciones y responder al cambio climático. Unas semanas antes de las reuniones, se lanzó la campaña No Más Austeridad, de cual Latindadd es parte, y que busca luchar contra la imposición de estas medidas de recorte del gasto público así como proponer alternativas para un sistema económico basado en los derechos, centrado en los cuidados y que esté al servicio de las personas y el planeta.

Latindadd tuvo un rol activo y de apoyo demandando una nueva arquitectura financiera internacional justa, equitativa y centrada en la sostenibilidad de la vida. En ese sentido, también estuvo presente y coorganizó un evento paralelo sobre “La política y la gobernanza del FMI en el contexto de la ‘poli-crisis’: ¿Qué sigue?”, donde se presentaron análisis y propuestas sobre la urgencia de acciones, como las relacionadas al cobro injustificado de sobrecargos en sus préstamos, la emisión de DEG y la revisión del sistema de cuotas, pero también se discutieron qué cambios se requieren en términos estructurales.

Las Reuniones Anuales de este año han mostrado un contraste absoluto entre una sociedad civil activa, organizada y propositiva respecto a instituciones con falta de voluntad para cambiar y para darle respuestas al mundo en medio de una crisis múltiple sin precedentes que amenaza con intensificarse el siguiente año. El riesgo de fragmentación y el conflicto bélico Rusia-Ucrania han sido uno de los temas centrales de las discusiones, restando atención a otros problemas que también requieren acciones urgentes. Una vez más, no existieron los comunicados oficiales del G20, Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI), ni del Comité de Desarrollo, evidenciando la dificultad para concertar soluciones y la necesidad de cambios estructurales. Además, se necesita que el FMI y Banco Mundial enciendan las señales de alarma sobre las perspectivas de agravamiento de las crisis y sus consecuencias, pero también se requiere avanzar en acciones concretas que permitan a los países avanzar en su recuperación y atención a la Agenda Climática y la Agenda 2030. En palabras de Kristalina Georgieva, en el Debate sobre la Economía Global, es más difícil reparar el techo en épocas lluviosas que hacerlo en épocas soleadas, y hoy, nos encontramos bajo una tormenta que golpea con más fuerza a las poblaciones vulnerables del sur global. Se requiere que las instituciones de Bretton Woods cambien para adaptarse a este nuevo siglo, empezando por un nuevo sistema de cuotas en el FMI, así como también reformar la arquitectura financiera internacional.