Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 28 de septiembre de 2023

¿Qué más hacer para empezar a levantar la economía cubana? (Segunda parte)

Los problemas han alcanzado tal magnitud, que no es fácil resolverlos con soluciones aisladas.




En un artículo publicado el día 10 de agosto anticipaba que podrían esperarse nuevas resoluciones, o paquetes de medidas, en la esfera económica. No solo porque el tema económico había sido ampliamente debatido en la Asamblea Nacional del Poder Popular, y mucho menos porque supiera qué medidas estuviesen siendo analizadas, sino por la propia situación económica del país.

Desde antes de la COVID-19 no se observan decisiones que pudieran mostrar que estamos en el camino de las soluciones a los problemas económicos. Más bien, todo lo contrario. Las empresas siguen produciendo cada vez menos; el turismo no muestra una clara recuperación a niveles prepandémicos; el sistema bancario sigue sin cumplir todas sus obligaciones y sin participar en gran parte de las operaciones del país; los datos macroeconómicos son nada halagüeños y, por ende, se vive un deterioro aguzado de indicadores sociales, incluyendo un masivo éxodo de ciudadanos hacia el exterior.

Muchas veces me preguntan qué yo haría si tuviera poder de decisión en la rama económica. De entrada reconozco que es una pregunta muy difícil, por varios motivos. Primero, porque la economía no puede desligarse de la política, de las consecuencias políticas de cualquier decisión. Y, segundo, porque los problemas han alcanzado tal magnitud, que no es fácil resolverlos con soluciones aisladas. Tercero, porque la economía no es una ciencia exacta.

En la primera parte de esta reflexión, más bien repasaba algunas sugerencias dadas en 2019 y trataba de concentrarme más en aspectos macroeconómicos. Aquí intento ampliar algo más sobre algunas de las propuestas ya hechas y abordar otros temas.

Aclaración necesaria

En primer lugar, para este repertorio de ideas no tengo en mente medidas que implican asignación de recursos, aunque sean para mejorar situaciones reales en que se encuentran determinadas ramas de la economía. Por ejemplo, no cabe dudas de que el país necesita resolver la escasez de medicinas, o mejorar el transporte público.

Todos podemos elaborar un listado de las innumerables cosas a corregir, pero las propuestas serían palabras muertas, si no se cuenta con los recursos para emprender esas mejoras. Por lo tanto, no me pondré a repetir que se necesita crear un banco agrícola para financiar proyectos en esa esfera, cuando el sistema bancario no cuenta con recursos ni para transferir al exterior las deudas de las empresas, con saldos en sus cuentas.

O que hace falta pagar las deudas a acreedores externos del Club de París o de Londres, para recibir nuevas financiaciones; eso debe hacerse.

Todo lo que demanda asignaciones, por muy justas y necesarias que sean, a veces no solo son impracticables, sino que tampoco siempre van encaminadas a mejorar los ingresos de la sociedad, que es lo que conlleva a mejorar la economía.

No puede haber empresas sin utilidades

Ya había planteado que no se podía seguir dando largo, a la nueva Ley de empresas. Si las empresas son la base económica de la sociedad, tienen que existir reglas claras sobre lo que pueden hacer, las potestades de sus consejos de administración, sus directivos. Y no para fijar limitaciones de todo tipo, sino para acabar de convertir en norma que la principal función de una empresa es obtener utilidades; no importa a quién pertenezcan ni la forma de propiedad que está asociada la misma.

De esas utilidades parten los salarios que se le podrían pagar a los trabajadores; es de ellas de donde se obtienen recursos para reinversiones y modernizaciones, que redundan en más y mejores ofertas; utilidades a favor del dueño de las empresas, o sea, del Estado si fueran empresas públicas, de donde saldrían los recursos para todos los planes sociales.

Sin utilidades las empresas no pueden cumplir con su mandato social de producir bienes y servicios.

El dueño, estatal o privado, no debería poder extraer recursos de sus empresas, por encima de las utilidades creadas. Y, por supuesto, tampoco el sistema bancario —por orden de quién sea— puede tomar los recursos de las cuentas de las empresas, disponer de sus saldos y dejarlas en situación de debilidad.

Foto: Kaloian.
¿Quién pone el precio?

Dentro de las potestades de las empresas, habría que definir claramente sus prerrogativas en el tema de los precios. Si se continúan fijando desde afuera, y pormenorizadamente, los precios a los que las empresas pueden vender sus producciones y servicios, entonces no se tendrán empresas eficientes, ni producciones ampliadas, ni modernización empresarial, ni trabajadores estimulados a trabajar, ni cuentas por cobrar y pagar, ni cumplimiento de los contratos ante proveedores, ni elevados pagos al fisco.

Se pudiera entender una cierta revisión de la utilidad de cada empresa, sobre fondos propios, para priorizar precios bajos por encima de una utilidad elevada del dueño. Y hasta eso es dudoso, porque esa utilidad elevada puede utilizarse para reinversiones, y/o para mayores pagos al Estado (como rendimiento de la inversión estatal y como impuestos) en bien de toda la sociedad.

Fijar precios bajos, supuestamente en bien del pueblo, implica dejar de pagar a proveedores, además de no poder mejorar las condiciones de los trabajadores. Tampoco el Estado puede obtener recursos para otros fines. Y eso solo es populismo, que trae como consecuencia tener cada vez más empresas en estado deplorable e irrentable. Hace muchos años vengo diciendo que hay que naturalizar y permitir el quiebre de esas empresas subsidiadas.

Cooperativas

Cuba tiene hace algunos años un Decreto-ley sobre cooperativas, pero cabe recordar que nunca se ha avanzado en el tema de las cooperativas de segundo grado, o cooperativas de cooperativas. Y, por ende, se sigue pretendiendo que las cooperativas campesinas no puedan asociarse entre ellas para entre sí gestionar sus exportaciones, o sus inversiones.

He mencionado últimamente cómo Vietnam en poco tiempo se ha convertido en un exportador de materias primas agrícolas, entre ellas el café, pero poco significamos o no interesa reconocer que la mayor parte de las exportaciones de ese café la realizan las cooperativas creadas por los propios productores privados del aromático producto. Sin pasar por empresas exportadoras estatales y —sobre todo— con una justa repartición de los ingresos por exportaciones a favor de los productores.

¿Tendremos que seguir viendo cómo cae año tras año la producción de café en Cuba (y otros productos tradicionales exportables) y le seguimos echándole la culpa a los trabajadores, que supuestamente son improductivos y no tienen la cultura de trabajo de los asiáticos?

Foto: Kaloian.

¿Lo urgente? La inversión extranjera

Si muchos coinciden en que el país necesita inversiones, debería entonces ser prioritario revisar, totalmente, y de raíz, la política sobre la inversión extranjera. Porque está de más decir que el Estado no tiene los recursos para invertir en sus empresas, y los particulares son todavía pequeños para pensar que con sus fondos propios puedan dar un vuelco en la inversión productiva que se necesita en el país, aunque potencial tienen. (Máxime cuando se les considera pequeñas empresas y que a los políticos no les agrada la acumulación de riquezas, además de las otras dificultades por las que atraviesan.)

Para ello, no solo es necesario revisar todo lo que una empresa extranjera debe presentar para, en una primera revisión, ser aprobada como candidato a socio de una inversión mixta. Ahí también juegan un papel importante los niveles de aprobación de las inversiones en la propia empresa mixta que se cree, el pago a los trabajadores…

Si no se quieren eliminar las empleadoras estatales y el control de los trabajadores aprobados, al menos el pago a los trabajadores debe ser de forma directa, aunque se les deduzca no solo los impuestos y contribuciones, sino también la comisión de la empleadora, que, repito, debería ser eliminada. Y la comisión de la empleadora no puede ser tan draconiana. Debería revisarse la moneda de contratación, los pagos al exterior en cumplimiento de sus obligaciones y en la distribución de dividendos.

Si al relanzarse la inversión extranjera en 1992, se les permitió operar en moneda extranjera, o en una moneda distinta a la que utilizaban las empresas estatales en el país, está claro que eso se aprobó para estimular la inversión extranjera. Si ahora no se hace algo similar, no habrá inversión extranjera, aunque se hayan aprobado exenciones de impuestos por 8 años.

Y si los saldos de las empresas con inversión extranjera no sirven para pagar importaciones, o para pagar dividendos —aspecto crucial recogido en la Ley de Inversión Extranjera— no solo no se verán importantes inversiones extranjeras, sino tampoco un auge en las nuevas inversiones en el país, a nivel global, como está sucediendo en la actualidad.

El tema de la inversión extranjera o capitales externos es crucial en la etapa actual, y no puede relegarse a una simple rendición de cuenta en la Asamblea Nacional, del ministro del ramo, o al funcionamiento de una ventanilla única, o a tiempos de aprobación por los diferentes canales de análisis de las propuestas. Es algo mucho más profundo y no admite mayores dilaciones.

No es tan importante estar cuidando si el socio extranjero obtendrá lo que promete en su estudio de factibilidad, sino que acabe de invertir.

Foto: Kaloian.

Inversiones en y con mipymes

Y, si hablamos de inversión extranjera, es también como se ha planteado, pensar que la misma no tiene que ser solo con empresas estatales. Si se permite que existan empresas de capital totalmente extranjero, donde toda la ganancia es del inversionista extranjero (después de pagar impuestos), no se entiende por qué tiene que haber tantas reticencias y demoras para admitir inversión extranjera, mixta, donde el/los socio/s cubano/s sean cooperativas (agropecuarias o no) o mipymes.

El Decreto-ley sobre las mipymes menciona que se emitiría un régimen jurídico especial, de las mipymes mixtas, cuando las condiciones estuviesen creadas para ello. Han pasado 2 años y parece que nunca estarán creadas las condiciones para aprobar mipymes mixtas. ¿Temores a que los inversionistas extranjeros prefieran socios privados, en lugar de estatales? ¿Temores de que para ellos se tengan que aprobar formas de funcionamiento diferentes a las actuales, y después haya que permitir lo mismo para las empresas mixtas existentes?

Pues adelante a ambas situaciones, si es para mejorar la economía del país, y de los trabajadores de esas empresas que se creen. No entiendo cómo se sostiene esa reticencia, si el país está en una fase profunda de crisis económica.
Los impuestos

También sería prudente revisar el funcionamiento de la administración tributaria (ONAT). La misma se concibió en momentos, cuando entre las formas de gestión no estatal (FGNE) existían solo TCP y cooperativas agropecuarias. La ampliación de las FGNE a cooperativas no agropecuarias, mipymes, proyectos de desarrollo local, etc, demanda un fortalecimiento de las estructuras de la ONAT, su funcionamiento, preparación de personal en análisis de estados financieros, mayor informatización, mejoramiento de la infraestructura física y otras medidas, de forma tal que el Estado pueda conocer mejor el funcionamiento de todos los actores económicos y recaudar fondos en correspondencia con las actividades y utilidades de todos ellos.

En cuanto a las mipymes, en poco tiempo ha quedado demostrado que una de las razones de la Resolución 111/2023 del BCC era intentar controlar los canjes de monedas y obligar a las FGNE a bancarizar todos sus ingresos.

Ya han comenzado ciertas presiones y enjuiciamientos a financistas o cambistas de MLC, cuando se sabe que solo así, por el momento, pueden funcionar las FGNE, para pagar todo lo que ellos importan, lo mismo para comercializar, que, como materia prima para producir, o para financiar materias primas de empresas estatales. Lo interesante es que el intento de esta nueva cruzada se haya emprendido sin haber cambiado las causas objetivas de la existencia y funcionamiento del mercado no oficial de canje de monedas.

Foto: Kaloian.
Comprar y vender divisas

No clamo por las ventas de divisas del Estado a las FGNE, cuando el Estado no las posee, ojalá fuese así. Y si las tuviese, de seguro las destinaría prioritariamente a las empresas estatales. Pero subrayo que no es necesario acudir a medidas ejemplarizantes para combatir este mercado no oficial. Existen otros métodos para ello, económicos.

Si continúan con la vía actual, tendrán que sancionar a los administradores de todas las FGNE importadoras (a través de empresas estatales), o cerrarán gran cantidad de FGNE, con el consiguiente desempleo, escasez de productos en el mercado, pérdida de capacidad adquisitiva de una parte importante de la población y mayor éxodo de cubanos hacia el exterior.

Existen otras vías para solucionar el tema y que sigan funcionando las FGNE, dentro de la legalidad.

En primer lugar, está demostrado que la unificación monetaria fue un fracaso o no dio los resultados que se esperaban de ella. Si las autoridades tuvieron que dejar que funcionaran tiendas del Estado en MLC, pues pueden dejar que las FGNE puedan comercializar sus productos en MLC. Ya ellas no necesitarían cobrar en CUP y posteriormente buscar MLC en el mercado informal. Con ello, también bajaría la alta demanda de CUP en efectivo y la presión sobre el tipo de cambio de las MLC contra el CUP.

Pero eso es imposible hacerlo si no se elimina la desconfianza actual en el sector bancario. No basta con poder cobrar a los clientes en MLC —en efectivo, o por transferencias— e ir acumulando todo en una cuenta bancaria. Es imprescindible que después las FGNE puedan transferir al exterior los recursos que bancarizaron, en pago de sus obligaciones. Es iluso pensar que las FGNE recibirán ayudas del exterior para determinadas compras y que después no tengan que devolver al exterior los recursos que recibieron en préstamo. Ingresar las ventas en el banco, y después no poder utilizar los recursos, no se llama bancarización. Se llama expropiación forzosa y así no se construye economía.

Si queremos que las mipymes prioricen la producción, por encima de la comercialización, también hay que crear condiciones económicas para ello. Con revisión de los impuestos para la actividad productora, con aranceles de importación diferenciados cuando se adquiere maquinaria y materia prima. Se pueden adoptar otras medidas que estimulen la producción, para que al final resulte menos costoso producir que importar. Y eso no solo se aplica a las FGNE, sino también a las empresas estatales.


Foto: Kaloian.

Las tiendas

Reducir la compraventa ilegal de divisas también se hubiese logrado con el funcionamiento de las propias tiendas estatales que comercializan en MLC. Igual que en 1993, estas tiendas se identificaron como estratégicas para captar divisas desde el exterior y ayudar a recuperar la economía. Hoy no son menos importantes en este sentido.

Es inconcebible que correctamente se haya defendido la existencia de estas tiendas, paradójicamente en un momento de unificación monetaria, para luego tenerlas desabastecidas, incumpliendo sus compromisos con el exterior. Es más inconcebible, todavía, que con 140 % de margen sobre costo, no puedan pagar sus obligaciones y continuar con nuevos ciclos de aprovisionamientos y ventas.

En tiempos de COVID-19 todavía podía justificarse en algo esta práctica; pero han pasado casi dos años y continúan incumpliéndose los pagos de deuda comercial y por consecuencia siguen sin poder abastecer adecuadamente las tiendas estatales en MLC. ¿Es que se pretende seguir con esta práctica de no pagar a proveedores, de no incrementar ventas y ganancias a favor de las tiendas estatales, y esperar a que mejore la economía?

Bajando esa ganancia, todavía tendrían margen para pagar a proveedores las nuevas compras, ir paulatinamente rebajando deuda comercial antigua y probablemente vender productos más baratos que las mipymes.

En esa competencia leal es que se pudieran ver menores importaciones por parte de las mipymes, o mayor canalización de las divisas de ayudas familiares hacia empresas estatales, o menor presión sobre el tipo de cambio del CUP, o menor presión sobre la extracción de efectivo de los bancos. Aunque esto último también tiene que ver con la confianza de la población en los bancos.

Peor aún es intentar combatir ahora la actividad comercial de las mipymes, ya sea que vendan sus producciones o productos importados, de forma presencial u online, y no tener a las tiendas estatales en MLC funcionando adecuadamente.

Foto: Kaloian.
¿Una sola moneda?

Todo lo anterior también está vinculado al sistema monetario-financiero del país. Lo correcto es que funcionase en el país una sola moneda, como en el resto de los países. Y que a cambiar divisas en el mercado acuden no solo los particulares, sino los exportadores de bienes y servicios. O sea, donde el tipo de cambio, no fijo, lo dictaminase el mercado, y no solo por la demanda de divisas de los importadores, sino también por la oferta de divisas del exportador de azúcar, ron, níquel, tabaco, servicios turísticos, etc. Un mercado donde después esos exportadores también pudiesen comprar divisas, según el tipo de cambio existente en el mercado, para cumplir sus obligaciones con el exterior.

Por supuesto, eso implica revisiones periódicas y adaptación de salarios, pensiones, precios, etc., y a eso no ha estado acostumbrada ni Cuba, ni ningún país socialista de Europa, cuando existían. Dentro de los países socialistas, solo China y Vietnam se dieron cuenta de que era esencial ir controlando poco a poco los tipos de cambio, con métodos económicos, no con tipos de cambio fijos, alejados de la realidad.

En los países socialistas de Europa se controlaba la moneda con tipos de cambio fijos; es lógico que apenas hubiese mercancía importada de los países capitalistas, que existiesen tiendas para diplomáticos y turistas, y tiendas separadas para el resto de la población, con peor surtido.

Si lo “tradicional” en el pensamiento del gobierno es querer controlar hasta el precio del tomate, con más razón se desea controlar el precio de la moneda nacional. O sea su tipo de cambio contra las divisas extranjeras. Pero entonces, bajo estas premisas, no puede funcionar correctamente una moneda única, da igual el valor del tipo de cambio fijo que aprueben en un momento dado. De ahí el surgimiento de las tiendas en USD en 1993, la posterior ampliación del uso del CUC, y la imposibilidad de cerrar todas las tiendas en MLC, incluso después de la unificación monetaria.

Se puede tener una moneda única, con tipo de cambio fluctuante y para todas las operaciones, como en la mayor parte de las naciones del mundo; o se puede tener una doble circulación monetaria, con mayor o menor grado de “dolarización”.

La peor opción es pretender que se tiene una moneda única, aunque en la práctica no sea verdad, porque está acompañada no solo de tiendas en MLC, sino de controles de liquidez (CL), “esquemas cerrados”, tipos de cambio múltiples (oficial de 24, oficial de 120 y extraoficial de más de 220), y muchos otros controles que hacen que en la realidad se tengan más de do monedas.


Foto: Kaloian.

Más pasteles, y para todos

Muchos pensarán por qué no asumir la postura de defender a ultranza una unificación monetaria hasta el final. Eso sería lo normal, pero entraña tantos cambios, una manera distinta de ver la economía, cambios más profundos en el sistema empresarial y funcionamiento diferente de los resortes económicos. Por ello, en una primera etapa, que bien pudiera tener un marco temporal determinado y declarado públicamente, pienso que no queda más remedio que volver a introducir una dolarización parcial de la economía.

No es nada nuevo; es más o menos lo mismo que se hizo en 1993. Pero acotado en el tiempo, con mayor capacidad de maniobra de todas las empresas, sobre todo productoras, y no solo para buscar las altas utilidades en el sector estatal de las tiendas en divisas, vistas como “vacas lecheras” para el resto de los planes del Estado en el pasado.

Hay que acabar de entender que no se trata de buscar la mejor y más justa repartición de un solo pastel, sino perseguir la producción de más y más pasteles y más grandes cada día. Y por parte de todos; no solo de las empresas estatales.

Solo produciendo más se podría salir de la situación económica en la que está Cuba. Pero eso no se logra con llamados, ni con visitas de alto nivel a los centros productivos, sino con la creación de condiciones que estimulen a los productores a “hornear más pasteles”.

miércoles, 27 de septiembre de 2023

Informan ministros cubanos temas de actualidad nacional (+ Video). Comentario HHC

 Por: Randy Alonso Falcón, Oscar Figueredo Reinaldo, Thalía Fuentes Puebla, Lisandra Fariñas Acosta, Claudia Fonseca Sosa, Deny Extremera San Martín, Rogelio Carmenate









El vice primer ministro y ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, y el ministro de Energía Minas, Vicente de la O Levy, comparecieron este miércoles en la Mesa Redonda para abordar temas de interés para nuestro pueblo.

Al comenzar el programa radiotelevisivo, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, dijo que en febrero se hizo un diseño para realizar acciones y llegar al verano en mejores condiciones que el año pasado.

“Esas acciones se concentraban en aumentar las horas de mantenimiento planificadas, disminuyendo así la posibilidad de imprevistos y averías, y tratar de recuperar potencia que estaba fuera en aquellos momentos”, explicó De la O Levy.

“Nos propusimos recuperar la unidad 6 de Mariel, dañada por el incendio en la unidad 7. Se recuperó con 100 MW y se mantiene en línea como una de las más estables del sistema. La intervención fue grande. También planificamos recuperar los emplazamientos de Mariel y de Moa, ya que ambos estaban en una disponibilidad casi en cero, y allí se lograron recuperar casi 300 MW. Ambos emplazamientos usan fueloil”.

El ministro enumeró, entre otras acciones propuestas que tuvieron resultado, aumentar la potencia en Energas a partir de la perforación de nuevos pozos, en mayo y junio, con más de 400 000 metros cúbicos de gas más, lo que se empleó para aumentar la potencia con más de 330 MW. Anteriormente, la producción era de 260 MW.

“Igualmente, nos propusimos dar un mantenimiento a la unidad de Felton, que entraba y salía. Desde mayo, cuando fueron concluidas las acciones allí, no ha salido más del SEN”.

El ministro de Energía y Minas recordó que en los momentos en que se planificó aumentar las horas de mantenimiento, la idea era afectar unas dos o tres horas, lo que permitía rotar los circuitos cada cuatro días.

“Sin embargo, en ese periodo, en mayo tuvimos una avería de gran magnitud en la Guiteras y la reparación nos tomó casi 60 días. Eso no estaba previsto. Aun así, los números demuestran que ese plan de acciones dio magníficos resultados”, precisó.

Según De la O Levy, en comparación con el año anterior, en mayo de 2023 la demanda creció 104 MW, y ya en 2022 había crecido 80 MW respecto a 2021. Sin embargo, en mayo las afectaciones fueron un 35% menores que en igual mes de 2022.

Luego, en julio, la máxima demanda creció en 359 MW, un 13%. 

“Incidió la temperatura, pero también la reestructuración de la economía cubana. Pesan mucho el sector residencial y el sector privado. En el mundo, los crecimientos normales son del orden del 3%. Este crecimiento fue de 248 MW, o 10%, respecto a 2021”.

Señaló que, pese al crecimiento en la demanda, la afectación a la población fue un 51% de lo registrado el año anterior. 

“Estos números validan que aún cuando se fue la Guiteras del sistema, el plan de mantenimiento logró recuperar potencia. Antes de la ejecución de este plan, la producción del sistema base era de unos 800 MW. Luego de las acciones, se mantienen 1 100 MW, que era lo que se había previsto.Ese buen comportamiento se mantuvo entre julio y agosto”, dijo.

El ministro recordó que en julio se rompió el récord de producción de energía eléctrica. “En 2022 se produjeron 52 GW diarios, mientras que en julio pasado se produjeron 61 GW diarios, un 17.5 % superior. Eso es proporcional a los combustibles: a mayor demanda de electricidad, mayor cantidad de combustible que se demanda”.

Añadió que la generación proveniente de energía térmica creció 17% a partir de las acciones mencionadas, mientras que Energas creció un 200%, con afectaciones de un 2% en comparación con el año anterior.

Según el ministro, en agosto el comportamiento fue similar. En ese mes de 2022, se produjeron 46 GWh diarios, y en 2023, 59. “Sin embargo, se sirvió toda la carga y los apagones fueron mínimos”.

De no haber ocurrido la salida de la Guiteras en este periodo de 2023, el comportamiento habría sido ideal. Esa salida hizo que a finales de mayo y junio las afectaciones fueran importantes.

“Incluso, hubo días en que estuvo fuera la Guiteras, y Felton de mantenimiento, y no se dieron apagones, porque teníamos disponibilidad en las unidades térmicas y la generación distribuida era alta”.

¿Qué ha pasado ahora? El ministro de Energía y Minas comentó que hoy la situación es diferente. 

“Teniendo una disponibilidad promedio mayor que en épocas anteriores, tenemos una situación con el combustible. Hemos de aclarar que el país hace un esfuerzo para mantener la disponibilidad de todos los combustibles que demanda la economía. La prioridad número uno de Cuba hoy son los portadores energéticos, pues de eso depende todo lo demás. Hay que mantener también el gas licuado y el gas manufacturado, y todo eso se importa, cuesta unos 20 millones de dólares. Si no tienes gas, el consumo se pasa a la electricidad.

“También hay que garantizar el combustible para la aviación, que nos cuesta casi 30 millones de euros en un mes, pero si no tenemos combustible, no tenemos aviación, y sin eso no hay turismo. Hay que garantizarlo”, explicó.

“El país nunca ha llegado a cero combustibles. Sabemos que hay colas, estamos sacando una cantidad de combustible diaria a la distribución con un control en todos los servicentros, a pesar de aumentar el consumo. Eso tiene que ver con los precios. Está prácticamente subsidiada, el litro cuesta 30 pesos.

“En el caso del diésel, Cuba consume unas 120 000 a 130 000 toneladas mensualmente, que hay que comprar. Eso es para los servicentros y el resto de la economía. El fueloil es para la generación de electricidad, así como los lubricantes y grasas que se importan. Antes se resolvían con nuestras refinerías, tenemos cuatro en el país (en La Habana, Sancti Spíritus, Cienfuegos y Santiago de Cuba). Antes se consumía crudo refinable y se garantizaban estos productos con muchísimo menos costo que importar refinado”.

¿Por qué no se compra este tipo de combustible refinado?, preguntó De la O Levy. “Porque tenemos suministradores y países que no han podido cumplir. Tenemos esta situación, estamos saliendo a comprar casi al día contra los inventarios que tenemos y, por tanto, se van produciendo baches. En un mercado saturado, donde no todo el mundo quiere comerciar con Cuba.

“Ante esa situación, nosotros hemos hecho un diagnóstico. Tenemos falta de combustible y se han tomado algunas medidas. Con la Guiteras dentro, al entrar Energas el 3 de octubre (repito que las acciones de mantenimiento fueron válidas) tendrá más potencia, porque abrimos un tercer pozo y el ducto de 21 kilómetros está listo para funcionar; por tanto, entrará con mayor potencia.

“Además, tenemos la refinación. Estamos refinando crudo en La Habana. No estamos refinando ni en Cienfuegos ni en Santiago. Estamos refinando unas 1 200 toneladas diarias y esperamos crecer a 1 300. Acabamos de recibir un poco de combustible y esta vez se va a garantizar no solo la generación de electricidad, sino que hay producciones en la agricultura, servicios productivos que hay que mantener. Se destinarán, por tanto, 1 000 toneladas para la generación de electricidad, y el resto más lo que llegó, a otras actividades de la economía. No estamos en cero, como dicen algunas publicaciones por ahí”.

Explicó que “es por ello que tendremos una situación muy apretada en estos días, que va a ir levantando. Estamos planificando un nivel de afectación en los primeros días de octubre, de unos 400 a 450 MW por combustibles. Aquí perdemos las bondades de la generación distribuida. No es lo mismo cuando perdemos una termoeléctrica, que afecta en el horario pico, que cuando perdemos la generación distribuida, que afecta todo el día.

“Todo esto va a provocar un nivel de apagones de 700 MW como máximo en el día. No va a ser permanente, estimamos que en octubre va a mejorar cuando entre Energas, con 140 MW como mínimo, y se están haciendo otras negociaciones para recibir combustible. No vamos a tener el nivel de combustible que necesitamos ni el que teníamos en meses anteriores, pero vamos a elevar la generación distribuida y el suministro a la economía.

“La principal afectación hoy es en el diésel. Tenemos afectaciones con el fueloil, porque el suministro de fueloil viene con mala calidad de nuestros suministradores y nos demora mezclarlo con los buenos fueloil. Eso toma días. No tenemos tanta falta de fueloil como de diésel, pero sí nos hemos retrasado por el problema de la mezcla y las calidades”.

El ministro de Energía y Minas explicó que la disponibilidad de diésel afecta de manera directa la generación distribuida. “Tenemos ese tipo de motores, tanto de fueloil como de diésel. Tienen muchas bondades para disminuir las pérdidas de transmisión.

“Hoy tenemos capacidad de generación y vamos a tener más cuando entre Energas, pero la afectación es por combustibles. Cuando hay afectación, la demanda crece, porque cuando en una casa se va la corriente por casi 10 horas, al  regresar el servicio el refrigerador, por ejemplo, arranca hasta alcanzar su temperatura y eso incrementa la demanda. Otra de las razones es que los circuitos están calculados para una cantidad de megavatios y quizás el consumo no coincide con el diseño. Por tanto, eso hay que balancearlo a la hora de las afectaciones”.

El impacto del bloqueo

Durante la Mesa Redonda de este miércoles se recordó la repercusión del bloqueo y del incumplimiento de algunas empresas o países sobre lo que estaba acordado. ¿Qué se puede hacer ante esta situación?

El ministro de Energía y Minas enumeró algunas acciones, que en momentos anteriores han demostrado que sí se puede disminuir el consumo y, así, la demanda.

“Lo primero tiene que ver con la conciencia, y ello depende de todos nosotros, especialmente teniendo en cuenta que el 70% del consumo es en el sector residencial”, dijo.

“Un bombillo que se apague puede hacer la diferencia. Con experiencias similares, en años anteriores hemos logrado disminuir hasta 200 MW, y eso marca la diferencia, por ejemplo, en los apagones que estamos teniendo durante el día.

“Con esas medidas de ahorro nos atrevemos a decir que podemos controlar la demanda en el horario de la mañana y el mediodía, y no dar afectaciones. Solo un bombillo que se apague en cuatro millones de viviendas representa 8 MW. Cualquier municipio de nuestro país consume eso. Un solo bombillo, y sabemos que podemos apagar más de uno”, afirmó.

Añadió que también influye el aumento de las temperaturas. “Los picos se están dando a las 10 de la noche y eso tiene que ver con los aires acondicionados”.

“No es no consumir ni bajar el nivel de vida ni estar apagados”, subrayó, y enfatizó la importancia del aporte de cada uno en su casa. “El aporte de todos cuenta, ya sea apagar algún bombillo o encender los aires acondicionados después de las 10 de la noche”.

Reiteró, además, que debe producirse una mejoría a partir de octubre.

Durante su intervención en la Mesa Redonda, De la O Levy destacó la importancia de la labor de los trabajadores del sector eléctrico, que lograron una estrategia que funcionó en el verano.

Recordó los efectos del bloqueo en la labor de este sector, y cómo esas medidas de Estados Unidos cierran puertas al país y encarecen la compra de combustibles y otros recursos.

“Vamos a continuar con el plan de acción de recuperar nuestras unidades, utilizando más los combustibles nacionales. Tenemos un plan de septiembre a diciembre”, dijo.

“Con el crecimiento de la demanda y una pérdida de reserva por las roturas de termoeléctricas, cada vez que planificamos un mantenimiento eso provoca horas de apagón. Los recursos no nos dan para tener la potencia disponible los 12 meses. La tendremos, aseguramos que la tendremos.

“Un mantenimiento capital de la Guiteras es un año, para poner un ejemplo. Vamos a continuar con los trabajos de mantenimiento para poder recuperar potencias”.

Para concluir, el ministro consideró que “puede haber burocracia y otros problemas, pero el daño mayor nos lo provoca el bloqueo. Podemos cometer errores, podemos tener deficiencias, pero en una balanza pesa un 99% el bloqueo contra un 1% lo demás, y a ese 1% lo estamos atacando también. La Unión Eléctrica tiene concebidas inversiones para no consumir combustible fósil, sino energías renovables, y se va avanzando sistemáticamente, a la velocidad que podemos”.

Ahorrar no es dejar de hacer

El vice primer ministro y ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, recordó que el primer ministro emitió una instrucción para promover el ahorro en este escenario.

Siempre decimos que ahorrar no es dejar de hacer, sino hacer consumiendo menos. Se trata de estimular el ahorro, y un conjunto de medidas para afectar lo menos posible a la población y la economía”.

Explicó que la instrucción establece cuáles son las prioridades en la asignación de combustible, para proteger actividades más importantes y minimizar las afectaciones.

“Ayer hubo importantes reuniones de la dirección del país con las autoridades de los territorios, en las que se evaluó provincia a provincia cómo se están implementando las medidas y cuáles son los resultados, lo cual permitió también socializar las experiencias”, informó, y recalcó que “no estamos en cero; tenemos restricciones, pero tenemos un conjunto de posibilidades”. 

Según Gil Fernández, en esas reuniones se apreció una comprensión objetiva del punto en que estamos.

“Estamos implementando algo que usamos durante la pandemia de covid, que dijimos que llegó para quedarse, aunque no siempre es así, y es el teletrabajo; además de eso, un control de los equipos del aire condicionado donde están los servidores. Se trata de dar continuidad a los servicios, aplazando las actividades que no son tan urgentes”, afirmó.

Estamos enfocados en hacer nuestro trabajo y buscar alternativas con la experiencia de situaciones previas y restricciones en el uso de los combustibles.

“Los efectos se ven en el día, impactos tenemos y lo vivimos en el día a día. La economía está en una situación compleja, con déficit de oferta, inflación. Habrá una disminución de algunas actividades porque hay que priorizar otras”, señaló.

Explicó que, además de la generación eléctrica, los mayores consumos de diésel corresponden a la actividad agrícola y el transporte, tanto de carga como de pasajeros. “En esas actividades no se podrán mantener los mismos niveles de semanas atrás, aunque no estamos en cero, sino que algunas las aplazaremos”.

Explicó que se está protegiendo lo más posible la agricultura por la importancia de ese sector para la población, y porque se hizo una buena campaña de siembra, en condiciones también de afectaciones producto del bloqueo.

“El país ha tenido muchas restricciones para acceder a insumos de la agricultura, a lo que se suma el aumento de los precios en ese sector, que también nos golpea; se ha hecho un esfuerzo tremendo en la siembra, que no podemos perder ahora en la cosecha”.

Agregó que, en lo posible, también se ha mantenido la protección al transporte de pasajeros, pero con afectación, y a los servicios de salud. También a la transportación de los turistas, porque esa es una fuente de ingresos para el país.

“El primer ministro ha indicado que todas estas medidas tienen que ser medibles, para hacer los análisis de cuánto tributan a los propósitos de lo que estamos implementando. Estamos atendiendo también el bombeo del agua, porque hay mucho traslado de agua en pipas y eso consume combustible.

“Habrá afectación en la generación y en la actividad económica y en la población, pero en la medida en que tengamos la capacidad organizativa para cumplir estas medidas, con la participación activa del pueblo, saldremos con menos afectaciones”, sostuvo el vice primer ministro cubano.

Precisó que “hemos tenido que tomar medidas con el transporte de trabajadores y del ferry de la Isla de la Juventud, para hacer un uso eficiente de los recursos que tenemos.

Hemos hecho una proyección con los territorios sobre cómo vamos a operar en las próximas dos semanas a partir de los recursos. Es difícil, estamos planificando a punta de lápiz, pero eso permite buscar alternativas.

Hemos dado facultades a los ministros de determinadas ramas para mover recursos en las actividades de las que son responsables, para que se alcance el objetivo de que todo lo que tenga prioridad tenga un respaldo.

“La manera en la que hemos ido trabajando, en el intercambio constante con las provincias, nos asegura que no haya un desorden y que este proceso transcurra de una manera coherente.1

“En los análisis que hemos hecho, se ha definido que hay que eliminar reuniones, aligerar la carga de burocratismo, razonar y explicar a la población sobre este escenario. Las medidas de ahorro son aplicables por igual a los actores económicos estatales y no estatales. Hay que buscar un balance que aporte al ahorro”, apuntó Gil Fernández.

La canasta básica

Sobre la canasta básica, Gil Fernández sostuvo que es un elemento de preocupación justo de la población.

Hemos tenido en el transcurso del año atrasos en las entregas, algunos productos no se han podido entregar en tiempo. El ciento por ciento de la canasta es importada. El café no lo hemos podido importar. Se ha incrementado el precio de los alimentos en el mercado internacional. Hay países que han impuesto restricciones para exportar sus productos y garantizar su autoabastecimiento.

Para comprar alimentos no tenemos créditos. La situación actual es compleja y, con mucho esfuerzo, se está garantizando la leche de los niños”, dijo, y mencionó, además, los problemas con el combustible para transportar los productos.

“Se está teniendo preocupación con el pan de la canasta básica, son 770 toneladas de harina para un día de pan en el país. Para octubre disponemos del arroz, aunque no va a ser posible distribuirlo en los primeros días del mes, porque se espera el arribo de barcos. Estamos trabajando para mantener la leche y el pan, y el combustible que eso requiere está garantizado.

“No estamos en tiempo de producción nacional de café y el importado debe llegar en el mes de octubre, cuando se distribuirá. El café en el mercado internacional está por encima de los 2 000 dólares la tonelada. Tenemos que depender de lo que seamos capaces de producir. No podemos asumir el compromiso de importar todo lo que necesitamos, sino distribuir de manera equitativa lo que podamos producir”, dijo.

Añadió que “se está trabajando con los territorios en un balance de producciones locales para que determinados productos tengan una distribución más equitativa. No tenemos la divisa ni la capacidad para importar algunos productos que se necesitan para la canasta, por ejemplo, el pollo y MDM (masa deshuesada mecánicamente). Nada de esto lo podemos ver alejado de la situación internacional. Nuestra economía es muy abierta y depende mucho de la economía internacional”, explicó.

La conducción de la economía

Sobre la conducción de la economía cubana, Gil Fernández comentó que “hay una conducción muy colectiva de las principales decisiones en materia económica. El pueblo debe tener confianza en que la dirección del país y del Gobierno está trabajando sin descanso para que la situación mejore. Tenemos el compromiso de trabajar para el pueblo. Lo defendemos, pero es con mucha presión.

“Hay un conjunto de ineficiencias en el trabajo: lentitud, burocracia, trabas. Somos los responsables y los primeros ocupados en su solución. El bloqueo está ahí con más fuerza y hay que buscar alternativas y sobreponernos a él con una resistencia creativa”.

Subrayó que entre los fenómenos más visibles que tenemos que enfrentar está el aumento de precios que hoy tienen un nivel que no se justifica. “Tenemos la responsabilidad de enfrentar ese escenario. No tenemos las divisas para garantizar la oferta y disminuir la inflación. Tenemos menos divisas y eso tiene una repercusión real en la economía.

Toda la divisa que está circulando en el mercado informal son distorsiones en la economía que forman precios, que no forman parte de nuestro diseño y hay que trabajar en su corrección. Todo lo que podemos hacer en materia de recaudación fiscal, control de precios, papel más enérgico de los organismos rectores, son asuntos que nos reclama el pueblo y que tenemos que acabar de resolver”.

Según el ministro de Economía y Planificación, la inflación de este año supera el 20%.

“Los ingresos tienen menor capacidad de compra y eso tiene detrás problemas relacionados con la escasez de oferta. Estamos viviendo momentos complejos, pero que se solucionan con comprensión, con el apoyo del pueblo. Este momento requiere una comprensión objetiva y medidas ajustadas al contexto actual. 

Una agenda de medidas neoliberales no está en nuestra ecuación. Tenemos que sobreponernos a la complejidad del contexto actual y saldremos adelante en la defensa de nuestro modelo socialista”, concluyó.

Comentario HHC:  Creo que la intervención del Ministro de Energía y Minas, fue positiva y adecuada. Creo que exageró en decir que el 99 % de los problemas es del bloqueo de EEUU.  Por otra parte, dejó en suspenso las energías renovables y eso es lo esencial de cara al futuro del país. 

En total desacuerdo con aceptar que casi el 70 % del consumo de electricidad sea del sector residencial, eso significa la autofagia de la economía, del sector productivo principalmente. Las exhortaciones al ahorro tienen efecto limitado, eso es un infantilismo en materia de dirección de la economía. Lo que habría que hacer inmediatamente, es subir el precio del kW a los mayores consumidores (a determinar que se consideran como tal en esta coyuntura), solo a estos del sector residencial, el 5 %, y revisarlo mensualmente o trimestralmente hasta que se obtengan los niveles adecuados, de al menos el 50 % del consumo total en el sector residencial, al tiempo de estimular y ofrecer energías renovables léase paneles fotovoltaicos, etc. o que los importen. 

Sobre la intervención del Ministro Gil he señalado en amarillos frases con las que no estoy de acuerdo en lo fundamental y que se pueden resolver. Y en azul con las que estoy de acuerdo y algunas están fuera de contexto. Agrego además lo siguiente:

1- Hace falta que se informe sobre el uso que se les da a los ingresos en divisas del país. Por ejemplo, la leche de los niños no se gasta ni el 5 % de la divisa que se gasta en las importaciones de alimentos Y en la construcción de hoteles e inmobiliarias y cuáles son los volúmenes de gasto en divisas y cuál es el retorno de esas inversiones.  Seguiremos importando alimentos mientras se destine solo el 2.5 % del total de las inversiones del país, a la agricultura. ¿En serio tenemos que ser una economía abierta eternamente? ¿En serio no tenemos recursos naturales que aprovechar?

2- Me asombra de verdad el nivel de centralización todavía existente y que se diga que se le dado autoridad a los ministros para que puedan hacer….... pensaba que eso ya existía. No se entiende que todo no se puede dirigir desde el nivel central porque se desperdicia lo más preciado el tiempo, en la toma de decisiones. 

3-  Se crean mipymes y no se les ofrecen divisas porque no hay, y estos violan hasta el código penal para proveerse de las mismas. ¿Quién es el encargado de garantizar esto? Pero además se dilataron la creación de las mipymes para que la empresa estatal tuviera iguales condiciones ¿?. La mayor debilidad del estado se manifiesta al no tener el control de todo el mercado cambiario del país, y se acepte como normal el ilegal. 

4- ¿Qué impide hacer una simplificación de todo el aparato estatal (léase numero de ministerios, delegaciones territoriales y municipales etc.), y una disminución del personal indirecto a todos los niveles, y dedicar parte de esos recursos a estimular las producciones de alimentos? - Aquí me detengo, y pregunto en relación a lo dicho ¿hacer esto es neoliberal? ¿o es neoliberal mantener un status quo que no tiene salida ni sustento económico?

5- Por último, el indicador fundamental que garantiza el desarrollo del país y el triunfo del socialismo sobre el capitalismo, según los clásicos del marxismo es la productividad del trabajo creciente en el sentido amplio del término, no el ahorro, aunque la primera lleve implícita elementos de ahorro. Si se midiera, analizara y existieran los incentivos para progresar en este sentido, fuéramos un país diferente. Seguimos repartiendo panes y peces sin productividad del trabajo, y en ese sentido es loable lo que se hace, pero eso por sí mismo no nos garantiza un desarrollo acelerado como necesitamos. Hay países que en 60 años han pasado de subdesarrollados a desarrollados ¿Cuántos años más necesitamos? 


En video, Mesa Redonda