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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

miércoles, 9 de octubre de 2024

Nobel de Química 2024: Premian a científicos de Google que descubrieron códigos de proteínas con IA

David Baker, John M. Jumper y Demis Hassabis descifraron el código de las estructuras de las proteínas, que se comenzaron a explorar a detalle en la década de 1950, con la aparición de la cristalografía con rayos X.


Demis Hassabis fue reconocido con el Premio Nobel de Química 2024. (AP).

Por EFE octubre 09, 2024 | 8:04 hrs

El Nobel de Química premió este miércoles a los estadounidenses David Baker y John M. Jumper y al británico Demis Hassabis, por descifrar el código de las estructuras de las proteínas a través del uso de la computación y la inteligencia artificial (IA).

Hassabis y Jumper utilizaron la IA para predecir la estructura de casi todas las proteínas conocidas; Baker desarrolló métodos computarizados para crear proteínas que no existían previamente y, en muchos casos, con nuevas funciones, señaló en su motivación la Real Academia de las Ciencias sueca.

Sus hallazgos permiten una mejor comprensión de las funciones vitales humanas, entre ellas el porqué de algunas enfermedades y la forma en que ocurre la resistencia antibiótica; así como la creación de nuevos nanomateriales, minisensores y una industria química menos contaminante, además de acelerar el desarrollo de vacunas.

¿Cuál es la importancia de las proteínas?

Las proteínas son las moléculas que hacen posible la vida; los ladrillos que forman los huesos, la piel; los motores que impulsan nuestros músculos; las máquinas que leen, copian y reparan el ADN; las que mantienen nuestras neuronas y nuestro cerebro listos, anticuerpos que permiten nuestra respuesta inmunitaria.

Así lo resumió Johan Aqvist de la Academia Sueca de Ciencia para explicar el premio y agregó que “para entender cómo funciona la vida, primero tenemos que comprender la forma de las proteínas.

El experto indicó que el premio de este año “ha abierto un mundo completamente nuevo de estructuras de proteínas: Unas que se sabía que existían, pero no cómo eran, y otras que se diseñan desde cero, que no existen en la naturaleza, pero “que pueden hacer todo tipo de cosas maravillosas”.

Baker, que intervino por teléfono durante la rueda de prensa, se dijo “profundamente honrado” por el galardón y entusiasmado por “todas las formas en que el diseño de proteínas puede hacer del mundo un lugar mejor”, por ejemplo, en el ámbito de la salud o la medicina.

Existían pocas exploraciones sobre las proteínas

La Real Academia recuerda que no se pudo empezar a explorar en detalle las proteínas hasta la década de 1950, con la aparición de la cristalografía con rayos X, una herramienta que permitió producir imágenes de unas 200 mil proteínas distintas a lo largo de los años.

Hallazgos posteriores revelaron que la estructura tridimensional de las proteínas está determinada por la secuencia de aminoácidos en ellas, por lo que si se conociese esta, se podría predecir aquella, lo que se convirtió en uno de los grandes retos de la bioquímica.

En 1994 se puso en marcha la Evaluación Crítica de las Técnicas para la Predicción Estructural Proteica (CASP, por sus siglas en inglés), un experimento mundial bienal comunitario para lograr predecir la estructura de las proteínas, que, sin embargo, apenas registró avances durante más de dos décadas.
¿Quién es Demis Hassabis, ganador del Nobel de Química?

Demis Hassabis, un experto en neurociencia, cofundó en 2010 DeepMind, una compañía dedicada al desarrollo de modelos de IA para juegos de mesa y que fue vendida al gigante tecnológico Google cuatro años más tarde.

En 2018, Hassabis inscribió a su firma en el CASP, logrando con su modelo de IA AlphaFold un 60 por ciento de predicciones correctas, superior al 40 por ciento máximo registrado como máximo por otros científicos en años anteriores, pero todavía insuficiente.

La entrada de John Jumper, un experto en proteínas, en el equipo de Hassabis y el uso de transformadores, redes neuronales artificiales recién descubiertas, les permitió dos años después dar un salto cualitativo con AlphaFold2, cuyos resultados eran tan buenos como los de la cristalografía, pero mucho más rápidos: lo que antes tardaba años, ahora se puede lograr en pocos minutos.

Google DeepMind ha compartido públicamente el código para AlphaFold2, que ha sido usado hasta hora por más de dos millones de personas de 190 países.

Un software para predecir estructuras de proteínas

David Baker comenzó a explorar las estructuras de las proteínas en la década de 1990 y desarrolló un software que podía predecirlas, bautizado como Rosetta.

Después de obtener un éxito importante en el CASP de 1998, con mejores resultados que la mayoría, se le ocurrió usar el software a la inversa: en vez de introducir secuencias de aminoácidos en Rosetta y sacar de ahí las estructuras, podría lograr propuestas de secuencias a partir de una estructura deseada y crear proteínas completamente nuevas.

Fue así como pudo construir su primera proteína, llamada Top7 y distinta a cualquier otra ya existente, el primer caso de lo que el Comité Nobel considera un “extraordinario desarrollo”.

Años más tarde se dio cuenta del potencial de los modelos de IA basados en transformadores, añadiendo uno a Rosetta, lo que facilitó la creación de más y más nuevas proteínas.

David Baker nació en Seattle, en 1962 y se doctoró en la Universidad de California en 1989; ejerce la docencia actualmente en la de Washington.

Hassabis nació en Londres, en 1976 y estudió en el University College London; es director ejecutivo de Google DeepMind, donde también trabaja John M. Jumper (Little Rock, 1985), que estudió en la Universidad de Chicago.

Baker se lleva la mitad de la dotación del premio, que este año asciende a 11 millones de coronas suecas (968.000 euros, 1.1 millones de dólares); Hassabis y Jumper se dividirán la otra mitad.

Los tres suceden en el palmarés del Nobel de Química al francés Moungi Bawendi, el estadounidense Louis Brus y el ruso Alexei Ekimov, distinguidos el año pasado por el hallazgo y desarrollo de los puntos cuánticos, que han revolucionado la nanotecnología.

Reporte CEEC sobre Economía Cubana Enero - Julio 2024 (II)

II. Comportamiento Macroeconómico. Principales variables macroeconómicas

En la presente sección se discute el comportamiento de las principales variables macroeconómicas durante el primer semestre de 2024.

Producción

El PIB se contrajo en 1.9 % en el año 2023 (ANPP, 2024), cifra inferior en casi 5 puntos porcentuales al crecimiento planificado de 3 % a inicios del año pasado. La producción de bienes, en específico, de productos agropecuarios y manufactureros, está siendo cas- tigada por los efectos de la crisis. Solo en 2023 el conjunto de las actividades primarias y secundarias decrecieron en 12.7 % y 1.4 %, respectivamente; y si se analiza desde más atrás, por ejemplo, desde 2019, las caídas acumuladas para estas mismas actividades han sido del 43 % y el 21 % (ANPP, 2024). Por otra parte, industrias de importancia para el consumo básico de la sociedad, por ejemplo, la industria de arroz y la de cerdo, sufrieron una significativa contracción del 86 % y el 91 %, respectivamente, desde 2019 (ONEI, 2024), mientras que en el transporte de pasajeros se observa un descenso del 50 % (Cubadebate, 2024).

Estos resultados sugieren que la economía cubana estaría atravesando no por un proceso de recesión económica, sino de depresión, con un estancamiento notable de la actividad productiva estatal explicado por la escasez creciente de insumos productivos: materias primas, combustibles y energía.

La probabilidad de que el año 2024 marque el inicio de un cambio significativo de tendencia respecto a 2023 es baja. En el primer semestre de 2024 no hay evidencia sustantiva que permita pronosticar la ocurrencia de un escenario de recuperación. Las restricciones de importación siguen limitando el acceso de las empresas a materias primas. Por ejemplo, respecto al primer semestre de 2023, las importaciones cayeron en 22 % (ANPP, 2024). De igual forma, persisten los problemas energéticos, de combustibles y de emigración de la fuerza laboral. Adicionalmente, se incumple el plan de la mayoría de las producciones agropecuarias, y la circulación de mercancías minoristas en MLC cae respecto a igual período del año pasado (ANPP, 2024).

A pesar de que las autoridades anunciaron un débil crecimiento del 2 % para 2024, CEPAL re- visó este pronóstico a la baja en su última lectura del mes de mayo y predijo un crecimiento económico del 1.3 % en este mismo año (CEPAL, 2024). De corroborarse este resultado, se reafirmaría el patrón de recuperación en forma de “L” (caída y depresión) después de la pandemia.

Sector exportador

El insuficiente desempeño exportador es reflejo de la crisis por la que atraviesa la economía. El gobierno anunció un plan de exportaciones cercano a los 10 mil millones de USD para 2024 (ANPP, 2024a). Incluso si esta meta fuera alcanzada —es difícil porque supondría un crecimiento de las exportaciones del 7 % respecto a 2023—, el declive exportador acumulado desde la pandemia sería de casi un 30 %. Además de los factores estructurales que históricamente han afectado la competitividad de las exportaciones cubanas —por ejemplo, los problemas de financiamiento externo, de infraestructura, de tecnología, de elevada concentración de mercados y productos y de bajo valor agregado—, el significativo proceso inflacionario de los últimos años, unido a la existencia del tipo de cambio fijo de 24 CUP por USD desde enero de 2021, ha alimentado la apreciación del tipo de cambio real de la economía y, como consecuen- cia, contribuido a hundir aún más la competitividad del sector.

Aunque las exportaciones crecieron durante el primer semestre en 249 millones respecto a igual período del año anterior, el plan de la economía se incumplió en casi la misma magnitud: 222 millones (ANPP, 2024a). Varias actividades claves incumplie- ron, como son los casos del azúcar, el níquel y el ron. El crecimiento de los ingresos combinados de servicios médicos y turismo (15 %), respecto a 2023, no compensa la caída de los ingresos por servicios de telecomunicaciones, que retrocedieron en 17 % (ANPP, 2024a). Será difícil que se recuperen los niveles de exportación prepan- démicos, sin un plan de inserción internacional que integre reformas estructurales y de fomento productivo, con la devaluación progresiva del tipo de cambio nominal de la economía.

Inflación

Después de permanecer en niveles relativamente bajos y estables por más de veinte años, la inflación alcanzó valores de dos dígitos en el último quinquenio. Durante el primer semestre de 2024 se mantiene esta inercia inflacionaria. La variación interanual del índice de precios al consumidor (IPC) de junio de 2024 fue del 30.8 %, mientras que la variación acumulada respecto a inicios de año fue del 17.8 % (ONEI, 2024a). De momento, el crecimiento de los precios es similar al observado en 2023; de mantenerse así, la inflación a finales de año estaría alrededor del 30 %, superior a la meta de 20 % - 25 % presentada por el gobierno a inicios de año (ANPPa, 2024). Las divisiones que experimentaron los mayores crecimientos interanuales en el mes de junio fueron: i) alimentos y bebidas no alcohólicas (35.3 %), ii) transporte (35. 8%), iii) bebidas alcohólicas y tabacos (46. 9%) y iii) restaurantes y hoteles (36. 7%). El incremento de los precios de los alimentos explicó más del 50 % del aumento general del IPC (ONEI, 2024a).

Los altos niveles de precios que se registran en la economía cubana desde el año 2020 son el resultado de una combinación de causas que abarcan factores de oferta, demanda y expectativas. Entre los principales determinantes de la senda inflacionaria por la que atraviesa el país se encuentran el estancamiento de la economía, con tasas de crecimiento promedio anual en el último quinquenio inferiores al 1 %, y, en particular, el débil desempeño de los sectores agropecuario y manufacturero (-2.6 % y -25.5 %, respectivamente, entre 2020 y 2022); los bajos niveles de inversión (16 % del PIB entre 2020 y 2022) y su mala asignación intersectorial; los elevados déficits fiscales (superiores al 10 % del PIB desde 2020) financiados con emisión de dinero; la agudización de los problemas de inconvertibilidad del peso cubano; la profundización de la dolarización y la elevada depreciación de la moneda nacional en el mercado informal (del orden de 1339 % entre enero de 2020 y junio de 2024). Por su parte, el mantenimiento del régimen de sanciones de los Estados Unidos y el tenso escenario internacional complejizan mucho más el panorama.

A todo lo anterior se añade que, desde enero de 2024, el gobierno tomó acciones como parte del programa para corregir distorsiones y reimpulsar la economía (Marrero, 2024) lo que supuso el aumento de precios regulados de bienes y servicios transversales y de amplio consumo, entre los que se encuentran el combustible (más del 400 %), la electricidad (25 % para los clientes que consuman más de 500 kWh en el mes), el agua y el transporte público. También se implementaron medidas de control de precios y de incremento de los impuestos y los aranceles a las importaciones del sector privado. Estas acciones han tenido efectos sobre el comportamiento de los precios durante el primer semestre.

Persisten los desequilibrios macroeconómicos y no se evidencian cambios hacia la im- plementación de políticas económicas, a pesar de que el gobierno anunció que se trabaja en un Programa de Estabilización. Las perspectivas de que en el corto plazo se revierta la situación inflacionaria actual es baja.

Déficit fiscal

En materia fiscal, el año 2024 arrancó con la planificación de un objetivo de déficit fijado en niveles récords: 147 mil millones de pesos (GOC, 2024), valor que representaba aproximadamente el 18.5 % del PIB. Respecto al anteproyecto del 2023 1, este déficit crecía en 116 %, explicado por el aumento del gasto fiscal en 38 %, contra el aumento de los ingresos fiscales en apenas 19 %. Sin embargo, el temor ante el riesgo de inflación que generaba la monetización de un déficit tan elevado provocó que su disminución se convirtiera en foco de atención de las autoridades económicas. Como resultado, en la última sesión de la ANPP fue anunciado un ajuste presupuestario que recortó el déficit en aproximadamente 25 mil millones de CUP. La nueva meta fiscal estaría en torno al 15 % del PIB.

Este cambio suscita tres observaciones. Primero, a pesar del considerable esfuerzo, el nuevo objetivo de déficit y el consecuente riesgo inflacionario siguen siendo significativamente altos para cualquier estándar. De hecho, si se compara con el déficit fiscal de 2023, la meta de 2024 sería mayor o, como mucho, igual;2 por lo tanto, no se podría hablar de una senda clara de disminución interanual de los flujos que hiciera pensar en la reducción significativa de los desequilibrios.

La segunda observación tiene que ver con la forma en que se consigue este resultado. De lo poco que ha trascendido se sabe que 25 mil millones se deben a incrementos de recaudación y 10 mil millones adicionales a reducción de gastos. En un escenario de débil crecimiento de la economía durante el primer semestre (no hay indicio de lo contrario), la única forma en que se pudo haber incrementado la recaudación es a través del incremento de impuestos, en particular, al sector privado, hecho que no sorprende si se siguen los anuncios del plan de gobierno para la reducción de distorsiones. En un contexto de inexistente fomento productivo, como el actual, aumentar impuestos puede favorecer la recaudación en el corto plazo, pero a costa de generar más inflación o más recesión (debido a los incrementos de costos que suponen los impuestos). Ambos factores son perjudiciales para el déficit fiscal. Por lo tanto, la sostenibilidad en lo adelante de este esquema de política económica generaría ciertas dudas.

La tercera observación tiene que ver, precisamente, con la falta de estímulo desde el lado de la oferta. Mientras no haya crecimiento económico, ningún plan de estabilización y reducción del déficit fiscal será efectivo. Las medidas anunciadas son poco eficaces para expandir la actividad estatal (que representa el 88 % de los ingresos del presupuesto) y socavan el crecimiento de la actividad privada observada en los últimos años.

Por los factores antes mencionados, el resultado previsible es que el déficit se mantenga alto en los próximos ejercicios fiscales, a pesar del esfuerzo realizado en el primer semestre de 2024.

Tipo de cambio

El mercado de divisas se mantiene caracterizado por la segmentación y multiplicidad de ti- pos de cambios. El tipo oficial está fijado en 24 CUP por USD desde enero de 2021, y se aplica un tipo de cambio diferenciado de 120 CUP por USD (también fijo) a algunas actividades de la economía, como el turismo y/o la industria del reciclaje y las materias primas. Por su parte, existe un mercado paralelo (informal) donde acuden los hogares y las empresas privadas (no así las estatales ni el sector público), y donde se establece un tipo de cambio flexible que, a inicios del mes de julio, se ubicaba alrededor de 360 CUP por USD (El Toque, 2024). Este entorno cambiario es particularmente perjudicial para el sector exportador estatal, que ve reducida su rentabilidad por el atraso cambiario resultante de combinar un tipo oficial fijo y una inflación doméstica de dos dígitos.

Dos acontecimientos marcaron la evolución del mercado informal de divisas en el primer semestre. Primero, el peso cubano experimentó una significativa depreciación de aproxima- damente el 50 % entre enero y mediados de mayo (El Toque, 2024), factor que incidió sobre la dinámica inflacionaria ya comentada. Segundo, el tipo de cambio informal sufrió una fuer- te volatilidad entre mediados de mayo e inicios de junio, evento que inició con una rápida apreciación de la moneda en 30 %, seguida de una aún más rápida depreciación de igual magnitud. Después de esta disrupción en el mercado, el tipo de cambio informal se ha man- tenido oscilando alrededor de los 360 CUP por USD3, lo que supone una pérdida del valor de la moneda doméstica del 35 % respecto a inicios de año (ver gráfico 1 ).

Gráfico 1. Series temporales de valores mínimos en verde, valores máximos en rojo y valores medianos en azul, todos los cuales han sido extraídos de datos históricos disponibles en la página web de ElToque. Fuente: elaborado por el Centro de Sistemas Complejos de la UH.

En relación con la aguda fluctuación cambiaria del mes de mayo existen dos cuestiones que vale la pena resaltar al margen del debate (incluso conspiranoico) que este episodio suscitó en redes sociales y medios de comunicación en general. Primero, no hay indicio conceptual que sugiera la posibilidad de una apreciación sostenida y permanente de la moneda. La economía está estancada y el sector exportador languidece por apreciación del tipo de cambio real (y otras causas); la inversión (extranjera) no aumenta significativamente, ni tampoco las remesas. Por otra parte, el déficit fiscal está en niveles récord y la cantidad de dinero en circulación no para de aumentar. Por último, las acciones del plan de estabilización son, en todo caso, contrarias a la estabilización. Resumiendo, todos los factores estructurales que explicaban la depreciación de la mo- neda están presentes y, como mucho, solo se agravaron en el primer semestre.

Lo segundo es que una apreciación, incluso una de la magnitud experimentada, no es incompatible con un proceso de tendencia permanente a la depreciación. La aleatoriedad y los cambios disruptivos son características intrínsecas de los mercados de divisas, más cuando estos son de naturaleza informal. Nuestro pronóstico es que el tipo de cambio mantendrá su trayectoria hacia la depreciación durante el resto del año, a pesar de las posibles oscilaciones y/o estancamientos que pueda experimentar.

Citas

1 El crecimiento se establece entre los anteproyectos de 2024 y 2023 (y no sobre las cifras reales de ejecución) para mantener la misma base comparativa. Adicionalmente, la ejecución real de 2024 aún no se conoce, pero se sabe que en algunos de los últimos ejercicios fiscales el gobierno ha reajustado los valores del anteproyecto antes de finalizar el año, moviendo así la base de comparación.

2 El PIB nominal del año 2023 no había sido publicado por la ONEI en el momento de redac- tar el presente reporte. Estimamos que el monto de déficit debe estar aproximadamente entre el 13 % y el 15 % del PIB.

3 Hasta inicios de julio de 2024.


REFERENCIAS

ANPP (2024). Objetivos y metas de la economía para el año 2024. Presentación del Mi- nistro de Economía en el Segundo Período Ordinario de la X Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

ANPP (2024a). Información sobre la economía en el año 2023 y primer semestre del año 2024. Presentación del Ministro de Economía en el Tercer Período Ordinario de la X Le- gislatura de la ANPP.

CEPAL (2024). América Latina y el Caribe: Proyecciones de crecimiento ac- tualizadas para 2024. Recuperado de https://www.cepal.org/sites/default/fi- les/pr/files/tabla_actualizacion_proyecciones_pib_mayo-2024- esp.pdf

Cubadebate (2024). El transporte en Cuba a debate “Desde la Pre- sidencia”. Recuperado de http://www.cubadebate.cu/especia- les/ 2024 / 04 / 18 / el- t ranspor te - en- cuba- a- debate - desde - la- presidencia/

Marrero, M. (2024). Proyecciones de gobierno para corregir distorsio- nes y reimpulsar la economía durante el año 2024. Granma, https:// www.granma.cu/cuba/2024-05-04/proyecciones- de - gobierno-para- co- r r eg ir - dist orsiones- y -r eimpulsar -la- ec onomia- dur an t e - el-ano -2024

El Toque.(2024). Tasa del mercado informal de divisas de Cuba. Recuperado de ht- tps://eltoque.com/tasas-de-cambio-de-moneda-en-cuba-hoy#informal-historico.

GOC (2023). Ley 164/2023 “Del Presupuesto del Estado para el año 2024”. Gace- ta Oficial de Cuba, Gaceta Oficial No. 126 Ordinaria de 29 de diciembre de 2023

ONEI (2024). Industria manufacturera en Cuba. Indicadores seleccionados 2023. Sitio web ONEI. Recuperado de https://www.onei.gob.cu/publicaciones-economico?field_ categoria_de_temas_target_id=489&field_year_value=&title= Edición de Mayo 2024.


ONEI (2024a). Boletín del índice de precios al consumidor, mes de junio. Sitio web ONEI. Re- cuperado de https://www.onei.gob.cu/publicaciones-economico?field_categoria_de_ temas_target_id=495&field_year_value=&title=. Consultado el 4 de septiembre de 2024.


Continuará

Che Guevara: el reposo del guerrero

Por Manuel David Orrio

La Habana, 24/10/08. - Cincuenta y siete años después del asesinato de Ernesto Che Guevara, requiere este artículo una introducción de contexto, aunque mucho de cuanto afirmo está siendo confirmado por la Historia, la más implacable de las maestras. Sobre todo, este decir de Federico Engels: "Llegará el día en que las grandes luchas pasarán de las barricadas a las urnas".

Lo publiqué en el website opositor al proyecto socialista criollo CubaNet , el 20 de octubre de 1997; era entonces un supuesto periodista independiente cubano; pero en verdad un agente encubierto de la Seguridad del Estado de Cuba, enfrentado desde las sombras a la éticamente inaceptable política de Estados Unidos hacia mi país, al buen decir de Juan Pablo II.

Para ese entonces CubaNet me publicaba cuanto enviara y mi jefatura ni se molestaba en revisar o aprobar un artículo mío. Si acaso, mis jefes enunciaban algunos objetivos de carácter general, a lo que sumaba de mi cosecha.

Vi así la oportunidad de rendir mi personal homenaje al Che, en tan extrañas circunstancias, mediante un lenguaje apropiado para el medio, y en el momento en que sus restos recibían el homenaje del pueblo que le idolatró y no le idolatra: quisiera verle en el puente de mando de esta nave cuyo nombre es Cuba, mientras echa por la borda a burócratas de clase en sí y para sí, a aduladores, a corruptos...

Más allá de sus aciertos o errores, el Che es para los cubanos la personificación de un valor hoy ¿escaso en mi país?; me refiero a la correspondencia entre palabras y obras. Digo ésto y predico con mi ejemplo: pura subversión en esta Cuba que echa de menos una que fue - como apunto - del picadillo de soya. No más: un par de arreglillos y juzgue el lector.

LA HABANA, octubre/97 - Treinta años después de su asesinato recibe el Che Guevara un homenaje a la altura del lugar que ocupa en el curso de este agitado siglo, quién sabe si todo un símbolo del adiós a la violencia como partera de la Historia, no obstante la apología beligerante implícita en las tardías exequias.

Sus restos descansarán en la ciudad cubana que fuera escenario de su mayor victoria militar --Santa Clara--, hoy urbe típica de la era del picadillo de soya. Allí, el fantasma del que intentó liquidar al subdesarrollo manu militari quizás aparezca en las noches de luna para recordar la cotidianidad de un desarrollo frustrado. ¿Habrá reposo para el guerrero?

Una izquierda demodee hará del evento el símil de un acto de fe, tanto como una de cuello y corbata asistió a una peregrinación en Valle Grande, Bolivia, buena oportunidad para que madame Miterrand expusiera en el lugar su habitual elegancia de ex-primera dama.

Este mundo ¡qué complicado se ha vuelto!

Piense la izquierda, y en especial la cubana, ya que anda de homenajes al gran iconoclasta. La globalización capitalista es hoy el pronóstico confirmado de un tal Carlos Marx, quien hizo el vaticinio en un librillo casi olvidado cuyo título es el Manifiesto Comunista . El dizque socialismo en un solo país condujo al desplome del campo dizque socialista, y las contadas excepciones de relativo y asiático éxito parecen cada vez más cercanas a un capitalismo autoritario. Desde Cuba, un académico neomarxista escribe que la izquierda sabe lo que no quiere, pero no parece saber a qué aspira y cómo lograrlo en tiempos postmodernos - hasta de romances en el ciberespacio -,los cuales no ocultan el hambre cuasi genética de buena parte de la Humanidad.

Piense la izquierda; hora es de que deje de apostrofar al llamado imperialismo y se ocupe de presentar programa concreto, bien concreto, donde el culto a la libertad del individuo, la justicia social y la solidaridad, se apoyen sobre una definición exacta sobre qué se quiere en materia de propiedad, derechos de gestión, participación de los trabajadores. En los umbrales del tercer milenio nadie aceptará que en nombre de la Revolución Mundial se repitan los horrores del Gulag o la colectivización forzosa , o el Pacto Germano-Soviético , o el aborto escandaloso de una primavera en Praga . Mucho menos se aceptarán complicidades, pues no por gusto los obreros polacos invocaron una palabra mágica: Solidaridad . Como nunca, el funeral magno de Che Guevara recuerda un párrafo visionario de Rosa Luxemburgo, la comunista más lúcida de la Historia: " Libertad sólo para los partidarios del gobierno , solamente para los miembros de un partido --no importa cuán numerosos sean-- no es libertad. Sólo lo es si es libertad para aquél que disiente.

Palabras como ésas sirven para comprender cuánto hay de mito en el Che Guevara, y hasta dónde la realidad de su ejemplo, sin dudas singular, revela una esencia trágica. Ungido por los dioses, representó como nadie al agente de una violencia que condujo al fracaso, cuando no al holocausto. Si en la primera mitad del siglo tocó a Lenin ese papel shakesperiano, fue el Che Guevara el Hamlet de la segunda. Piense la izquierda en el fantasma que hoy se invoca. Detrás de Lenin se ocultó Stalin, la cara opuesta de Trotski, y uno de los autores intelectuales de Adolfo Hitler. A la sombra de Che Guevara prosperaron desde un Pol Pot hasta la piñata de Managua .

Sin embargo, el muerto de esta hora exhibe cierta impronta de eternidad. Mientras la doble moral hace de las suyas, y hasta parece chic predicar la austeridad desde una mesa colmada de néctares y ambrosías, Che Guevara abofetea el rostro de sus apologistas mayores.

Vivió como pobre y murió en nombre de los pobres, razón de peso para que los fariseos del momento intenten santificarle, a ver si le castran la arista subversiva. Por ello, en su error, está su absolución. Nadie puede imaginar al Mahatma Ghandi con un fusil entre las manos, ni es necesario. Basta pensar en el Che Guevara. Ahí está el secreto de la inmensa y equivocada grandeza de su ejemplo.

Ese contrapunto constante entre una vocación dictatorial y una moral prístina es la causa profunda de los sentimientos encontrados que provoca en La Habana su osamenta ilustre. Si se ha visto rodar lágrimas por los rostros de hombres bien curtidos, también se observa la aparición de un misterioso síndrome del ¡nunca más! tal como lo describió ese forense del comunismo de cuartel; cuyo nombre es Francois Furet . Resulta un dato curioso que a la altura de la mañana del 13 de octubre, a dos días de expuestos en el memorial José Martí los restos del Che Guevara y sus camaradas de armas, sólo 55 mil personas habían acudido a rendir homenaje, según informes de la radio oficiosa. Eso es 2 % de la población de la ciudad, mundialmente conocida por su talento para votar de rutina con las manos y de  verdad con los pies. Claro, después apareció cuanto fuera necesario para facilitar la asistencia; desde los celebérrimos y temibles camellos; cubanos -¡tan añorados en este 2024, tan ausente de transportes públicos! -, hasta un transbordador espacial si hubiera hecho falta. Ironía tremenda, èsa de abordar al símbolo mayor del fracaso económico de Cuba para decir adiós a este Prometeo, llorado en pleno por La Habana treinta años atrás. Pero los tiempos cambian y las generaciones también.

Los monumentos perpetúan los errores y aciertos de los hombres y revelan al profano grandes paradojas. Che Guevara, ese gran enemigo del dinero, corre el peligro de verse convertido en fuente de ingresos en divisas a costa del turismo de peregrinaciones, cual si fundárase una Meca de los condenados de la tierra , tal como por su parte les describiera Frank Fanon en casi el mismo estilo de Furet.

Así descansará el guerrillero, si es que lo dejan, ilustrando desde su tumba definitiva sobre su modo incorrecto de luchar por la libertad y la justicia social. Será un llamado de alerta y será una lección. Quiera Dios que descanse en paz. Quiera Dios que repose el guerrero.

La guerra interna del capitalismo financiero en las elecciones estadounidenses

En las elecciones presidenciales de Estados Unidos, el desafío entre Harris-Walz y Trump-Vance debería definirse más adecuadamente como un choque entre el capitalismo financiero de los "Tres Grandes" y el que quiere debilitar su monopolio. Sin molestarse en el contraste “Izquierda” - “Derecha”.


Alessandro Volpi, Fuori Collana

Tras el anuncio de la retirada de Biden de la carrera presidencial, ha surgido con cada vez mayor claridad un conflicto en curso dentro del capitalismo financiero estadounidense. Intentaré resumirlo y tal vez incluso simplificarlo. Después de la elección de Vance como vicepresidente y de la postura de Musk, las filas de los partidarios (y financieros) de Trump están creciendo. Se trata de temas atribuibles a un capitalismo que intenta frenar el poder excesivo de los Tres Grandes, es decir, los superfondos Vanguard, Black Rock y State Street, ahora decididamente vinculados a los demócratas. Tanto Biden como Kamala Harris han tenido y tienen figuras clave en su personal que provienen de Black Rock. Un personaje como Jamie Dimon, el director ejecutivo de JP. Morgan, el banco superfund, persuadido por Trump, lleva mucho tiempo a punto de ser nominado por los demócratas. El presidente de la Fed, con el apoyo de Yellen, acompañó las estrategias de los propios superfondos, comprando sus ETF [Exchange Traded Funds, fondos de inversión cotizados en bolsa que siguen la evolución de un índice].

El consorcio de los trumpianos contra los oligopolios financieros es tildado de "demócratas"

Contra esta simbiosis, como se ha mencionado, se ha configurado un grupo de figuras que quieren utilizar el poder político de la presidencia de Trump para luchar o limitar el poder excesivo de los Tres Grandes. En esta secuencia aparecen algunos grandes fondos de alto riesgo, como el de John Paulson, preocupados por la progresiva marginación de un "mercado" normalizado por los superfondos, algunas compañías petroleras no directamente vinculadas a los gigantes energéticos en manos de los Tres Grandes, como Timothy Dunn y Harold Hamm, de Continental Resources, pero también hay multimillonarios de larga tradición como los Mellon, molestos por el poder excesivo de Fink, y personajes como Bernie Marcus, el fundador de Home Depot, un gigante con 500.000 empleados, hostil a la Modelo sin fábrica de gran tecnología que ve en su creación, vendido en Vanguard, Black Rock y State Street. Entre los capitalistas de Trump también hay propietarios de casinos, como Steve Wynn y Phil Ruffin, asustados por el avance de grandes fondos incluso en sus sectores, y personajes típicos del mundo trumpiano como Linda McMahon, fundadora junto a su marido de Wold Wrestling Entertainment. En pocas palabras, la posibilidad de éxito de Trump ha desencadenado un duro choque dentro del capitalismo estadounidense destinado a provocar un cambio en su equilibrio interno y debilitarlo.

Sin embargo, si se recorre la lista de financistas de Kamala Harris, se encontrarán numerosos exponentes de las finanzas vinculados, en diversas capacidades, a grandes fondos. De hecho, destacan los nombres de Reid Hoffman, creador de LinkedIn, vendido en 2016 a Microsoft por 26.000 millones de dólares y, desde entonces, miembro del consejo de administración de la propia Microsoft, de la que, como se sabe, Vanguard, Black Rock. y State Street tienen más del 20%. El propio Hoffman tiene hoy una participación significativa en Airbnb, donde los Tres Grandes son accionistas clave. Junto a Hoffman está Roger Altman, financiero demócrata desde hace mucho tiempo, colaborador de Carter y Clinton con papeles muy delicados, que pasó de Lehman y Blackstone, y ahora es director del banco Evercore, del que Vanguard posee el 9,46%, Black Rock el 8.6 y State Street el 2.6%. Luego están Reed Hastings, presidente de Netflix, donde Vanguard tiene 8,5%, Black Rock 5,7 y State Street 3,8%, Brad Karp, abogado de confianza de JP Morgan desde hace mucho tiempo, Ray McGuire, presidente de Lazard Inc, en la que Vanguard es la mayor accionista con un 9,5%, seguido de Black Rock con un 8,5%, Marc Lasry, director general de Avenue Capital Group, el fondo de cobertura cercano a los Tres Grandes, y Frank Baker, propietario de capital privado. Entre los donantes de Kamala Harris ocupan también un lugar destacado varios miembros de la familia Soros y varios protagonistas de las principales consultoras estadounidenses como Jon Henes y Ellen Goldsmith-Vein. En resumen, el nuevo candidato potencial ha reunido un vasto consorcio de donantes que ven las finanzas trumpianas como un peligro para el monopolio "tranquilizador" cuidadosamente cultivado por los superfondos, accionistas centrales de las principales empresas del índice S&P 500: se podría imaginar Se trata de un grupo que pretende defender a los principales actores del ahorro gestionado global y de la propiedad accionaria de los gigantes en nombre de proteger a los ahorradores de los shocks generados por una victoria republicana. Aunque con signos de condicionamiento "cruzado".

La "cuerda corta" de Kamala.

Kamala Harris se presentó en Carolina del Norte para presentar su programa destinado a defender la clase media, identificada también como aquella con ingresos de hasta 400 mil dólares al año, comprometida en una acción de apoyo a la vivienda pública privada y con la indicación de una estrategia. para contener la especulación de precios. En definitiva, un programa muy genérico, que el candidato demócrata definió como economía de oportunidades. Sin embargo, la referencia al deseo de obstaculizar la especulación de precios asustó a los Tres Grandes, que, como se ha dicho, invirtieron en los demócratas para evitar el "otro capitalismo" domiciliado en el clan Trump. Así, el New York Post salió poco después del 15 de agosto con un titular muy sonoro en el que se definía a Harris como "comunista" precisamente por querer controlar los precios y aumentar el gasto federal. A este respecto vale la pena subrayar que el "Post" es propiedad de News Corp., entre cuyas acciones figuran Rupert Murdoch y los tres grandes, estos últimos con más del 20 por ciento. Parece claro que los superfondos se han apresurado a utilizar un vehículo trumpiano para hacerle entender a Harris lo que no puede hacer. En la práctica no puede hacer política contra el monopolio de la especulación. De hecho, hay algunos que parecen pensar que Harris es un poco comunista.

Malentendidos interesados

En Repubblica del 21 de agosto de 2024, Paolo Mastrolilli entrevistó, muy satisfecho, a Bernie Sanders, “el único senador socialista” de Estados Unidos. La satisfacción de Mastrolilli surgió de la declaración de Sanders de apoyo convencido, casi adorador, a Harris. Partiendo del supuesto de que Trump es un fascista peligroso, Sanders elogió a Biden, el presidente más "progresista" de la historia moderna de Estados Unidos, e instó a la gente a votar por Harris para continuar su trabajo. Por supuesto, añadió Bernie, tendremos que superar la resistencia del 1 por ciento de la población compuesto por los superricos que, argumentó con franqueza, "nunca han estado tan bien". ¿Quizás porque los presidentes recientes han hecho todo lo posible para facilitarlos? Sanders había escrito un libro sobre el sistema económico estadounidense, atacando a los grandes fondos; debe haberlo olvidado durante alguna mudanza.

Nos encontramos, pues, realmente ante el conflicto interno de un capitalismo que, por un lado, construye su fortuna gracias al monopolio financiero entendido como herramienta para reducir el riesgo de los ciudadanos, que ahora se han convertido en sujetos financieros a través de sus políticas y, por otro, es conocer la formación de un bloque destinado a debilitar este monopolio con la esperanza de no quedar excluido de la burbuja en curso y que necesita política, empezando por la política monetaria, con tipos decididamente más favorables, para poder contar. Más allá de las narrativas populares fundamentales, estas elecciones contienen una dura guerra entre grupos financieros.

El esquema político-económico de los demócratas ha sido, hasta ahora, muy comprensible. Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, anunció varias veces que los tipos de interés estadounidenses seguirían altos. La historia de Powell, en este sentido, es muy interesante. Colaborador de Nicholas Brady, subsecretario del Tesoro durante la presidencia de Bush, se vinculó al grupo Carlyle y creó su propio banco de inversión privado, antes de incorporarse a la junta directiva de la Reserva Federal, junto con Jeremy Stein, por nombramiento del presidente Obama. Nombrado por Trump en febrero de 2018 para dirigir la Reserva Federal, en sustitución de Janet Yellen, considerada demasiado cercana a los demócratas, fue confirmado por Biden, durante cuya presidencia abrazó la línea de luchar contra la inflación con una política monetaria restrictiva que sin duda ha favorecido la grandes poseedores de ahorros administrados (los Tres Grandes, de hecho) eliminando liquidez de los mercados y, al mismo tiempo, ayudando a respaldar la dolarización perseguida por el propio Biden para financiar su enorme gasto federal, basado en la deuda.

Tasas altas y geopolítica

De hecho, está claro que Estados Unidos quiere seguir drenando ahorros de todo el mundo para financiar su economía, pero para pagar tasas tan altas y atraer a los ahorradores globales necesitan que el dólar sea la única moneda mundial. aceptado tanto en términos financieros como geopolíticos. Desde esta perspectiva, Biden prefirió la vía del aumento del gasto federal para financiar la recuperación de una economía productiva en Estados Unidos, posible gracias al dólar fuerte, en lugar de una dinámica competitiva facilitada por tipos de interés más bajos. También por este motivo, en la cumbre de la OTAN de junio de 2024 se proclamó la entrada de Ucrania, con el apoyo inmediato de una Europa contenta de su atlantismo que le impone el dólar con el que Estados Unidos financia su economía precisamente en detrimento de los europeos. Si Estados Unidos muestra sus músculos y los "aliados" europeos se alinean, el dólar seguirá siendo la única moneda de Occidente y la economía estadounidense podrá volver a producir y no sólo a estar hecha de papel. Mientras tanto, las agencias de calificación, propiedad de grandes fondos, han rebajado la deuda de la Francia "socialista" porque más vale prevenir que curar. La OTAN, las calificaciones de las agencias de calificación y una política exterior agresiva son tres elementos clave del "modelo" demócrata que no puede permitir ninguna forma de aislacionismo y debe perseguir la primacía militar mundial, según declaraciones de la propia Harris.

La hostilidad de Trump hacia la OTAN es más bien el signo de una oposición política tangible al proyecto demócrata y expresa la idea de que la alianza militar no puede utilizarse con fines económicos y monetarios, para lo cual se necesitan otras estrategias. El candidato republicano en la conferencia de los "mineros digitales" de Nashville se pronunció a favor del bitcoin y de las criptomonedas, anunciando la creación de una reserva estratégica ad hoc y de un consejo presidencial sobre el tema. Sostuvo, modificando sus antiguas posiciones, que las criptomonedas pueden representar un recurso para la economía estadounidense, capaz de proteger al propio dólar de los riesgos de un progresivo abandono internacional. A Trump no le gusta la política de la Reserva Federal de tipos elevados que generan un dólar demasiado fuerte para las exportaciones de las empresas de las Barras y las Estrellas, agobiadas por el coste del crédito, y que corren el riesgo de limitar el diferencial del dólar, porque es excesivamente oneroso. para sus usuarios, especialmente en los países emergentes.

Trump, las criptomonedas y el proyecto de una nueva centralidad monetaria estadounidense

Desde esta perspectiva, bitcoin y las criptomonedas se convierten no sólo en un objeto sobre el cual construir operaciones especulativas, quizás lideradas por fondos de cobertura cercanos al propio Trump, sino en el medio para definir un nuevo instrumento monetario "ideológicamente" más popular y antiestatal que pueda mantener centralidad monetaria estadounidense, trasladándola al nivel digital. En este sentido, Trump quiere "americanizar" las criptomonedas y, en línea con una actitud similar, ha hecho saber que no volverá a poner en circulación las criptomonedas incautadas por las autoridades federales, por casi 9 mil millones de dólares, para constituir el mencionada reserva estratégica y para evitar sobresaltos a los aproximadamente 50 millones de estadounidenses en posesión de criptomonedas. Sobre todo, declaró que sustituirá a los líderes de la SEC, la autoridad supervisora de las bolsas de valores, empezando por Gary Genser, que siempre se han mostrado hostiles hacia ese tipo de instrumentos de pago. El propio Trump también mencionó la posibilidad de unir logísticamente sistemas de IA que consumen mucha energía con mineros, para optimizar la explotación de picos de energía que de otro modo estarían dispersos, con el fin de luchar por el liderazgo mundial en inteligencia artificial y minería. En la misma línea, mencionó que las compras gubernamentales de Bitcoin deberían alcanzar el 4 o 5 por ciento del volumen total disponible. La estrategia de las stablecoins también se sitúa en una perspectiva similar: las empresas que emiten stablecoins vinculadas al dólar deben comprar el equivalente en bonos del gobierno estadounidense, por lo que, al sustituir el circuito del eurodólar por el de las stablecoins, EEUU recuperaría de hecho el control de ese monstruosa masa monetaria en dólares extendida por todo el mundo, que ahora está predominantemente controlada por la City.

Una postura tan clara puede leerse como otra controversia más del capitalismo desenfrenado contra los Tres Grandes, que utilizan bitcoin para crear ETF pero siempre han mostrado una gran desconfianza hacia el panorama criptográfico general porque bitcoin y las criptomonedas reducirían el monopolio de liquidez que ostentan los propios Tres Grandes, gracias al ahorro gestionado. Multiplicar los instrumentos de pago favorece a quienes están fuera del monopolio de la liquidez y abre espacios libres, incluso en términos especulativos, fuera de las opciones de Vanguard, Black Rock, State Street y su brazo armado JP Morgan. La posición adoptada en Nashville tenía como objetivo, una vez más, construir un consenso hacia el candidato republicano por parte de esa gran parte de los estadounidenses que no se reconocían en el modelo "democrático" de los grandes fondos, capaces de reducir los riesgos debidos a su estatus de monopolio y, por tanto, capaz de garantizar políticas sanitarias y de seguridad social no apoyadas por el Estado a millones de estadounidenses. Las criptomonedas son una parte del paradigma libertario y del espíritu "competitivo" del capitalismo que Trump quiere derribar de forma patriótica frente al Wall Street de la élite, como apoya el candidato Vance. Es probable, ante esto, que además de Gary Genser, Trump, si ganara, también eliminara a Jerome Powell precisamente por su política de tipos elevados, actualmente alimentada por una enorme cantidad de emisiones a corto plazo, para mantener altas las tasas a largo plazo sin depreciar los valores. La victoria de Trump sería un verdadero terremoto financiero en el lado institucional que obligaría a "los amos del mundo" a ocuparse de la política, tal vez modificando la estructura superior del capital financiero; una 'reorganización' necesaria para definir las tensiones con la economía comunista china, en este momento completamente irreconciliable con la estructura democrática de los Tres Grandes.

Progresismo no es sinónimo de "izquierda"

Casi toda la prensa italiana, incluido Manifesto, celebró la candidatura de Tim Walz a la vicepresidencia en términos de elección "de izquierda". Se trata de una definición decididamente arriesgada para un personaje que coincide sustancialmente con Harris en cuestiones de política económica y financiera. No es casualidad que para corroborar esta definición los medios locales citaran las declaraciones de Trump y el apoyo de un Sanders cada vez más confundido. El verdadero problema es que para la prensa italiana “izquierda” representa un sinónimo estricto de “progresismo”; una categoría que combina amplias aperturas en materia de derechos y libertades con una profunda fe capitalista. Por tanto, Harris-Walz vs Trump-Vance debería definirse en términos del choque entre capitalismos, sin introducir el término izquierda y sin tener que mencionar el apoyo de Dick Cheney a Harris, que incluso se declaró a favor del fracking.

Población cubana sigue insatisfecha con los precios

La ciudadanía mantiene su demanda al gobierno sobre el incremento de los salarios ante el alza incontrolable de los precios en Cuba




Casi todos los productos que se comercializan en Cuba son importados. La población los adquiere a precios elevados en las mipymes privadas o en tiendas estatales recaudadoras de moneda libremente convertible.

Foto: Jorge Luis Baños/IPS

La Habana, 9 oct.- En respuesta al nuevo llamado del gobierno a priorizar el enfrentamiento a los altos precios e incrementar las producciones en Cuba, opiniones de la ciudadanía en redes sociales señalaron como soluciones a corto plazo el incremento de salarios y pensiones.

Al evaluar los resultados del “plan de gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía”, entre la segunda quincena de julio y el 19 de septiembre, el primer ministro, Manuel Marrero, calificó la reducción del déficit presupuestario como el logro “más contundente” hasta ahora.

Según reconoció durante la reunión del Consejo de Ministros, el pasado 30 de septiembre, aunque “se ha implementado una cantidad de acciones importantísimas, la población todavía no lo percibe, porque aún no tiene un impacto directo en ella”.

Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel indicó realizar más acciones que permitan ordenar el déficit presupuestario y las relaciones entre el sector estatal y el no estatal, además de “comenzar a controlar mejor la inflación y también la tasa de cambio del peso cubano”.

A su juicio, los discretos avances del programa de gobierno “todavía no llegan a la economía familiar, pero empiezan a ordenar algunos elementos”.

Acciones gubernamentales

La viceministra primera de Economía y Planificación, Mildrey Granadillo, aseguró que continúa el monitoreo de los precios máximos para la comercialización de seis productos (pollo troceado, aceite vegetal, salchicha, leche en polvo, pasta alimenticia y detergente en polvo) por las formas de gestión no estatal.

Al respecto mencionó que “se han identificado tanto violaciones como buenas experiencias”, al tiempo que aclaró: “el objetivo no es imponer contravenciones, sino garantizar la regulación de los precios”.

Granadillo detalló que como resultado de 222 300 inspecciones se detectaron 127 532 violaciones “que han conllevado la aplicación de 137 391 multas, por valor de más de 348 millones de pesos”.

Sobre el proceso de bancarización resaltó la tendencia al alza de los pagos en línea. “En el periodo se han realizado tres millones 600 000 operaciones, por más de 9000 millones de pesos, para un 4 % de incremento con respecto a julio”, afirmó,

Asimismo puntualizó que existen más de 300 000 cuentas bancarias fiscales sin saldo y alrededor de 152 000 actores económico del sector privado que no tienen abierta ninguna para la operación de sus negocios.
Opiniones de la ciudadanía

Desde inicios de marzo pasado, la entrada en vigor del alza del precio del combustible en el país y de la tarifa eléctrica para los altos consumidores, como parte de las medidas anunciadas por las autoridades en diciembre de 2023, generó debates y preocupaciones en la ciudadanía.

La mayoría de las opiniones coincidieron en resaltar los impactos negativos de tales cambios en un contexto de agravamiento de la crisis económica y energética en la isla.

Acerca de lo expuesto por el Consejo de Ministros al cierre de septiembre, Juan Z escribió en un foro del portal web Cubadebate: “No podemos conformarnos con el supuesto control de seis productos, el alza de los precios sigue incrementándose y disminuye más y más el salario real de los jubilados y buena parte del sector estatal (maestros y personal de la salud, entre otros)”.

Añadió al respecto que “no se puede esperar a la disminución total de los precios, eso llevará muchos años, hay que incrementar los salarios a los jubilados (del sector estatal) en no menos del doble y aun así resultará insuficiente”.

La usuaria identificada como Paloma escribió: “Hoy una persona no puede vivir medianamente bien (en Cuba) con menos de 10 000 CUP. Eso no incluye lujos, ni paseos, ni vacaciones, es solo pagar sus cuentas, la alimentación requerida según su edad, sus medicamentos, aseo personal y del hogar y no se le ocurra enfermarse.

De acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información, al cierre de 2023, el salario medio mensual en las entidades estatales y mixtas ascendía a 4 648 CUP (unos 16 USD según las tasas de cambio de monedas en el mercado informal, donde el valor del dólar ronda los 300 CUP.

La propia fuente registró en 2022 la existencia de un millón 703 614 personas que cobraban una pensión media de 1 901 CUP, alrededor de 6 USD (al cambio informal), así como de 362 083 beneficiarias de la asistencia social (incluidas personas adultas mayores, discapacitadas, núcleos familiares protegidos y otros grupos en situación de vulnerabilidad).

En su comentario, Leandro Martínez recomendó “ir perfilando acciones sobre aquellas producciones o servicios que impactan directamente en la población y exigir al máximo los resultados y no permitir justificaciones mal argumentadas”. (2024)

martes, 8 de octubre de 2024

ALGUNAS PREGUNTAS ACTUALES ACERCA DEL TRABAJO Y LA PROPIEDAD

Dr. Rafael Alhama Belamaric INSTITUTO DE ESTUDIOS E INVESTIGACIONES DEL TRABAJO

Dr. Jesús Pastor García Brigos INSTITUTO DE FILOSOFIA 

Motivados por un panel organizado recientemente por una revista, quisiéramos reflexionar acerca de estos dos temas, que se encuentran en el fundamento de problemas muy actuales, como lo fueron ayer o como lo serán mañana, en tanto sigamos tan lejos, no ya de darles solución, sino de abordarlos con toda la profundidad que requieren, conceptual y prácticamente. 

Durante décadas se marchó a galope “hacia el socialismo”, muchas veces sin entrar en disquisiciones de si se estaba en una etapa de transición o de construcción. Pero ciertamente, lejos de ver y tratar el trabajo como primera necesidad humana, en el sentido de realización plena, lejos del “productor libre asociado” y la aspirada relación entre “según su capacidad (…) …según sus necesidades”, se ha seguido viviendo una sociedad con un productor asalariado, y lejos se está de su trascendencia. El trabajo deja de estar subsumido en el capital del capitalista, y ha llegado a estarlo en una relación con el Estado que, vinculada a las realidades de éste, ha devenido análogamente externa, casi igual que la que se necesita trascender, lejos de la naturaleza humana.

De las lecturas más importantes de los clásicos del marxismo, pero mucho mejor, de un estudio consecuente de su obra, se deriva la idea central del papel del trabajo en el progreso humano y su fundamento en la unidad que conforman las relaciones sociales de la producción, ese conjunto que define la propiedad en un sistema histórico concreto, ese núcleo del metabolismo social que hay que abordar y desarrollar en la práctica como necesidad humana para ir “más allá del capital” y no caer irremediablemente en la barbarie…o la desaparición como especie.

Y de inmediato surge la pregunta: ¿puede nacer y consolidarse, revolucionar la realidad, una sociedad socialista que trata de construir algo nuevo, sobre nuevas bases de propiedad, con relaciones de producción capaces de ser base material efectiva del progreso, si se estancan precisamente las relaciones sociales?

Una sociedad conservadora puede abogar por transformaciones económicas solamente, sin tocar el conjunto, la totalidad del sistema de las relaciones de sociales de producción existentes. El capitalismo, revolucionario en su tiempo, se aferra infructuosamente a la búsqueda solo de avances económicos que sirvan al objetivo del capital. ¿Puede la transformación socialista limitarse del mismo modo? Es en este plano que se mueven tanto el trabajo como el sistema de relaciones de propiedad, y los problemas actuales más acuciantes. Para el capitalismo, nos enfrentamos a la inevitable agudización de los antagonismos capital- trabajo.

Para la transformación socialista, lo primero que se plantea es la necesidad de aprender a ver los procesos “desde el punto de vista del trabajo”, como nos reclamara Marx, para consecuentemente revolucionar el sistema de reproducción, “poner” este sistema a sustentar la emancipación “verdaderamente humana”. Y entre muchas, la primera pregunta que surge hoy día en cualquier ámbito, académico o empresarial, público o privado, es alrededor de ¿qué causas condicionan que el trabajo no sea hoy para todos una de las principales prioridades? 

No podemos hallar las respuestas sin partir de Marx y Engels, su fundamentación del trabajo como proceso en el cual el hombre mediante su propia actividad, desarrolla, regula, controla, mediatiza el intercambio con la naturaleza y a partir de ello, con los demás individuos socializados, y se crea a mismo, como individuo emancipado de la naturaleza que no significa “divorciado” ni “sometiéndola”. Pero, hasta el sistema del capital, se ha reproducido como individuo alienado del resultado de su trabajo, del proceso del trabajo, de la propia actividad productiva, de sus relaciones con los demás individuos…de su propia esencia humana; un hombre que cuanto más “riqueza material” crea, más se empobrece como ser humano. La transformación socialista tiene que romper este modo de reproducción, superarlo, trascenderlo. ¿Pero, cómo? No se trata, de buscar respuestas generales que resultan al final abstracciones vacías: se trata de buscar las respuestas para el perfeccionamiento del desarrollo socialista en Cuba. 

No es posible responder en un párrafo, como no es posible responder sin hacer referencia a la historia, a las situaciones y condiciones de las cinco décadas transcurridas desde Enero de 1959, e incluso los antecedentes sobre los cuales se desarrolla nuestro proceso revolucionario, fundamentalmente en lo referido a la esfera laboral, incluido lo organizativo, pero más allá de ello. 

Pero, si es posible argumentar que la esencia está en la concepción, comprensión, y correspondiente instrumentación de la propiedad y el proceso de realización socio-económica predominante en la sociedad cubana en el último medio siglo, en la que ha dominado la propiedad estatal con todas sus contradicciones y la concurrencia de infinidad de factores, muchos de los cuales han actuado y actúan de manera negativa, obstaculizan el surgimiento y consolidación de la nueva naturaleza, a partir de consideraciones y prácticas que colocan una expresión del Estado, como sujeto de propiedad, en definitiva, excluyente, en los momentos de dirección desde el proceso productivo, hasta la distribución del excedente económico, la apropiación, el consumo1.

Se habla hasta de un carácter dual de la propiedad estatal, entendida por muchos aún como el sumum de la propiedad social y de realización social. Y se ha tratado de evitar las contradicciones estructurales y funcionales que genera esta concepción de propiedad estatal, en la que se enfrentan por un lado la sociedad como sujeto de propiedad, y de otro el colectivo laboral, en su papel, ambos, de poseedores-explotadores de determinadas fuerzas productivas. 

En la práctica, el Estado, con su aparato burocrático-administrativo necesario, ha cubierto con sus funciones inherentes ambos frentes. Las consecuencias no pueden ser más claras, en los grados de exclusión de los colectivos laborales y de los individuos, de las decisiones de los momentos fundamentales de la economía, y del propio proceso de dirección, manifiestas en el “predominio” de los intereses de la sociedad, no como resultado de conciliación revolucionaria con los de los colectivos, los territorios y de los individuos, con la consiguiente desmotivación, desinterés, insatisfacción, y apatía de los trabajadores en su rol de poseedores-propietarios. 

En el mismo plano de pensamiento, en los momentos en que debe ser revertida la situación, mejor dicho la concepción de la propia propiedad estatal, más allá de la multiplicidad de formas económicas, totalmente válidas en la construcción del socialismo, se hace imprescindible pensar en nuevos mecanismos en cómo seguir actuando sobre las fuerzas productivas y sobre la apropiación del excedente económico, y en la realización socioeconómica de la propiedad. No son pocos los que abogan por la separación de lo estructural y lo funcional, creyendo que así se eliminan o limitan las contradicciones y el carácter dual de la propiedad estatal. 

A imagen y semejanza del establecimiento de la empresa moderna de comienzos del siglo XX, se propone separar lo funcional de la socialización de la gestión a nivel de empresa, de lo estructural; es decir, el papel del Estado como sujeto de propiedad, con y a partir de sus funciones inherentes excluyentes, de la labor de gobernar la sociedad en definitiva, como si éste dejara de actuar directamente como sujeto de explotación en la producción, y de ello se encargara el colectivo con sus funciones. Es como pensar que propiedad y gestión no andan de la mano, y que esta no es el reflejo de aquella. Es como pensar que en el caso de la propiedad cooperativa, las decisiones importantes estuvieran separadas del colectivo. Es como pensar que el determinismo ha condenado a no mover ni las funciones estatales ni las de los colectivos laborales, y que estos no tienen nada que ver con aquellas. 

Muchos ejemplos muestran hoy lo que es capaz de llevar a cabo un colectivo laboral con una empresa que hacen suya, propiedad colectiva privada, en un medio capitalista, que los obliga a jugar sus reglas, y son capaces de hacerla competitiva, con el mínimo de personal administrativo, que incluso en momentos de crisis son capaces de recortar salarios para no dejar integrantes del colectivo sin trabajo, y a nivel del colectivo y de la empresa aplican principios semejantes a los que se aplican en una sociedad socialista. 

Entonces, ¿qué impide pensar y buscar instrumentar este papel de los trabajadores propietarios- decisores en una sociedad socialista, con las necesarias adecuaciones que exige y permite precisamente la nueva sociedad, superando las limitaciones que aún encierran esas experiencias “exitosas”? Experiencias han existido, y finalmente no exitosas también; no se trata de copiar y repetir errores viejos, sino de profundizar y desarrollar los gérmenes positivos, la nueva naturaleza sin la cual pensar en emancipación humana socialista resulta una utopía inalcanzable. 

En el Informe Central al V Congreso presentado por Fidel en 1997, se dice: “Ninguna revolución puede sustituir el trabajo”. Y nos expresamos así sustentados por una visión diferente del trabajo, mucho más allá de la actividad para obtener a cambio una retribución material, mucho más allá que la condición heredada del asalariado. Pero legar a esto no es un acto de voluntad, es un proceso muy complejo, más aún en nuestras condiciones. ¿En qué medida se llega incluso a que la Revolución ha sido sustituida por el Estado, y el Estado en sus funciones inherentes actúa como sujeto de propiedad, de explotación directa de la producción, y en todos y cada uno de los momentos económicos, finalmente sustituyendo al trabajo, al separar al individuo de este proceso de producción y apropiación? 

La mediación del trabajo estructura la producción y la distribución, y si en ello, no se ha modificado sustancialmente la lógica del valor que rige en el capitalismo, -desde luego, no desde la expropiación del producto del trabajo propia del Capital, pero sí desde el Estado, que se apropia del excedente económico en el intercambio entre el valor fuerza de trabajo y su producto, limitando las funciones inherentes al colectivo laboral-, se reproduce una mediación alienante, tal como se busca precisamente superar. 

Esta es la esencia, que no se resuelve separando la gestión de la propiedad, sino entendiendo en toda su extensión la propiedad social como sistema de relaciones, en las que juegan papel fundamental los trabajadores no sólo en la gestión, sino en las decisiones económicas fundamentales de la sociedad; no solo en el colectivo laboral, aunque de modo indispensable desde él, desde la posición de productor, que tiene que ser un productor diferente, para poder ser un individuo pleno superior. Ello no se resuelve dando unas funciones a los colectivos y otras funciones a los llamados niveles superiores de dirección.

Son palabras mayores, cuando de principios y prácticas de una sociedad nueva se trata, sin entrar en disquisiciones si está en transición o en tránsito o en construcción del socialismo; lo humano, la componente humana, la subjetividad, debe ser rescatada y elevada a un rango superior del conocido hasta ahora. 

En ello intervienen causas, que están en las respuestas a las preguntas que siguen, y a ideas y a concepciones, a prácticas, y también, a tergiversaciones y deformaciones, referidos al propio modelo económico, y al hecho de considerarlo, o no, como parte de una concepción de propiedad y de propiedad social estrecha, como estrecho el sistema de relaciones sociales desarrolladas. Todo esto ha tenido y tiene implicaciones y consecuencias económicas, productivas, sociales y culturales profundas. 

Veamos algunas: 

Primero, el trabajo, como necesidad, para satisfacer necesidades personales, como utilidad social, como derecho individual, como justicia social, vinculado a desigualdad social y para buscar un equilibrio entre las partes surgió en pleno siglo XIX con la ascensión del capitalismo. Por eso surge Marx también como filósofo del trabajo. Con las prácticas socialistas posteriores, dicho rápido, por querer reducir las desigualdades, haciendo prioritario en todo momento la distribución, -por un lado, sin la necesaria y obligada armonización de los intereses sociales- colectivos-individuales, y sin rebasar la etapa de transición, o de construcción del socialismo como prefieren otros, y por otro, reproduciendo funciones inherentes casi exclusivamente al Estado sobre la apropiación y el consumo, sin rol práctico de los colectivos laborales y al final del individuo, -se llegó a un desbalance grande a favor de intereses sociales, favorecedores de la gran mayoría, pero se cayó en el igualitarismo, con pérdida evidente a lo largo de los años del valor trabajo. 

Recordemos, que la década de los años 60 fue de entusiasmo y fervor, y también de ideas, y que bajo nuevas condiciones económicas y sociales hubo un empuje del trabajo que se revirtió en un empleo efectivo, durante lo cual se asimilaron más de medio millón de trabajadores nuevos. 

De manera que había realización relativa, tanto social como a nivel individual, con un índice de costo de vida y de poder adquisitivo de la moneda, que nada tiene que ver con la situación hoy día: los índices de precios de 1964 ponen a la par una cebolla hoy con una camisa de entonces, de 3 pesos. 

Pero, fue una década de preparación en todos los sentidos, y de una capacidad organizativa inexistente, que iba a pesar en la década siguiente. 

Con la consolidación de las estructuras y la institucionalización del país, no se produjo la consolidación de la organización, ni del trabajo, ni de la producción, ni de la dirección, y se produjeron vaivenes en cuanto a la filosofía, a conceptos y a las prácticas. Se entró a la década del 80, de grandes inversiones, y nuevos objetivos económicos y productivos, sin visión clara de racionalidad económica y de racionalidad organizativa, mucho menos que la efectividad o no del trabajo llevaba a un empleo que era deficiente, con una ocupación inadecuada y gastos sociales y económicos enormes. Pero es la década que asimiló más de 1 millón de nuevos trabajadores, por la explosión demográfica de los años 60, gracias a políticas de empleo adoptadas. 

El resultado es conocido, niveles muy altos de subempleo, subutilización y desaprovechamiento de todo tipo de recursos, sin claridad ni propuesta conceptual ni práctica acerca de la organización; en consecuencia, capacidad organizativa similar a la década anterior. Fue un momento histórico concreto importante para buscar la llamada plantilla racional, que no es otra cosa, que trabajar con racionalidad, no sólo la fuerza de trabajo necesaria, sino las estructuras, las funciones, la organización de la producción, que no es resultado sólo de trabajo, la propia visión de la dirección y organización de la empresa. En resumen, las inversiones alcanzaron asimilar la explosión de la fuerza de trabajo, pero se hizo con gran irracionalidad en el uso de los recursos.

Al agudizarse la situación en los años 90, también se agudizan los aspectos organizativos, se agudiza el subempleo, y la falta de capacidad organizativa se pone cada vez más en evidencia, a pesar del llamado capital humano existente. Y es aquí donde hay que subrayar la importancia de que la mediación, regulación y el control, que incide en los momentos económicos de la apropiación-distribución-consumo, además de la dirección de procesos, se mantiene en el mismo lugar, o, mejor dicho, sin cambios en la concepción. Y, hoy día, cuando se propone potenciar el mecanismo económico-financiero a nivel de empresa, desatendido y maltratado durante demasiado tiempo, aún se duda para salir de indicadores tradicionales, o en combinarlos con indicadores sintéticos más poderosos como puede ser el coeficiente capital/producto, o la relación entre valor de los medios de producción y el producto producido por la fuerza de trabajo activa, que se traduce también a nivel de empresa en Rentabilidad del Patrimonio.

Hoy día, cuando se habla de la necesidad de trabajar, y del trabajo como necesidad, hay que tener en cuenta estas situaciones anteriores, para poder modificar actitudes, y establecer nuevas normas de conducta, que son procesos muy complejos, y que la percepción del individuo, junto con las aspiraciones y expectativas, no sea la de la costumbre de recibir aunque sea poco a cambio de poco o casi nada.

Esto nos lleva a la segunda cuestión, ¿a qué se atribuye que continúe sin concretarse el llamado principio de distribución socialista: de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo? 

No podemos extendernos en hablar del principio, algo que necesariamente llevaría más espacio, y es una tarea a enfrentar, pero es necesario recordar que es un principio nunca planteado por Marx y Engels, y que, en lo que se pueda inferir de su obra, refleja aún las insuficiencias de esta etapa del desarrollo socialista, más que un ideal a alcanzar. 

Recordemos que con el trabajo, como necesidad, se satisfacen necesidades personales, o no. Sin entrar en cuestionamientos del principio referido no al socialismo (comunismo), sino a la construcción del socialismo, o si prefieren la etapa de transición, lo cierto es que se sigue lejos de dar según la capacidad, que es además base de una desigualdad, y recibiendo de modos que contribuye poco a avanzar en este sentido. 

La respuesta breve sería, que quizás se deba a que seguimos sin interpretar y concretar lo económico como parte del sistema de propiedad social, por una parte. Por otra parte, precisamente vinculado al antes mencionado que el carácter dual de la propiedad estatal, que de por sí genera contradicciones, y que se convirtió en piedra fundamental de la propiedad social, es decir, posesión y explotación-apropiación, representada en el Estado como sujeto de propiedad, obviando a la parte de la sociedad que son los colectivos laborales como sujeto de apropiación. De manera tal que se produce un divorcio apropiación-explotación, o mejor aún de dirección, producción-apropiación, distribución, consumo, que, no quepa dudas, ha tenido un peso grande en la concreción del principio

Hoy se trataría de implementar una estrategia que empiece por un avance sustancial de la socialización socialista de la propiedad, del proceso de dirección y de gestión. Y, en nuestras condiciones actuales, a la vez de medidas para multiplicar y expandir las nuevas formas económicas de propiedad, lograr el fortalecimiento de la propiedad estatal, sobre bases nuevas, verdaderamente nuevas de dirección, así como de apropiación, de distribución y de consumo diferentes, consumo individual incluido, con funciones y roles mucho más activos y de responsabilidades de los colectivos laborales, sin ignorar el papel de las comunidades territoriales, espacio decisivo en la realización del individuo productor consumidor. 

¿Cómo se expresa hoy el sentido de propiedad y de pertenencia de los trabajadores cubanos?

Bueno, primero concienciar, y no considerar muchas veces como tema tabú, el tema de propiedad; este tema es fundamental. Hoy día muchas veces se evita, o resulta incomodo, como si estuviera por encima de todo y de todos. Y segundo, que tal vez sería bueno pensar en rechazar de plano tanto “el sentido de pertenencia” como “pertenencia de los trabajadores”, como sentido de propiedad. ¿Qué es sentido de propiedad? ¿Será como en los años 30 del siglo pasado cuando se hacían trabajos de participación para dar sentimiento de participación? 

No vamos a hacer la historia de dónde viene el concepto de pertenencia. Está en los niveles de las necesidades de Maslow, pero digamos que en los últimos diez años nos hemos preguntado ¿por qué a nadie que conozcamos, en ninguna de las disciplinas, tanto técnicas como sociales que se imparten, o en el discurso político cotidiano, o se le ha ocurrido invertir los términos, y preguntarse con todo rigor si tal o cual entidad pertenece a los trabajadores. Las respuestas pueden ser positivas, es decir, se siente tal o mas cual cosa, hay sentimiento de propiedad o de participación, o hay sentido de que el trabajador pertenece a la organización, lo que ocurre de hecho es que la práctica indica otra cosa.

Lo que queremos decir es que la percepción a veces puede engañar, es un conocimiento probable y una interpretación de una situación, y todo ello influye en las expectativas, en las necesidades, en la construcción de los significados, entre estos los de propiedad y de pertenencia Pero, como decíamos, la práctica indica otra cosa, y es poco probable que haya una percepción positiva acerca del sentido de propiedad o de pertenencia.

Entonces, ¿cómo entender el actual redimensionamiento laboral y su relación con el proceso de reestructuración económico-productiva, con la elevación de la eficiencia y la productividad, los salarios y el papel estimulador del trabajo? 

No caben dudas que las llamadas plantillas infladas, y una organización irracional e inadecuada, conspiran tanto como puede conspirar una organización ficticia, de muchas ideas y conceptos, de muchas propuestas de medidas, de muchas resoluciones, y de mucha inconsecuencia a lo largo de los últimos 30 años. Políticas que muchas veces se han revertido en medidas improvisadas, cuando había todas las condiciones para prever y planificar con el rigor y el tiempo requerido las medidas de carácter técnico-organizativas.

¿Por qué? Por las propias causas arriba mencionadas. Graves problemas de dirección y de organización, no sólo del trabajo, sino de las entidades y empresas, sobre determinados principios totalmente obsoletos acorde al desarrollo relativo de las fuerzas productivas existente, y en primer lugar de la alta tasa del llamado capital humano, con la complacencia y permisividad de las administraciones, relajadas e impotentes ante decisiones mayoritarias de niveles superiores, por tanto ante responsabilidades ajenas, que a su vez han llevado al relajamiento de la disciplina laboral y muchas veces tecnológica, de calidad y de atención a la población. 

El reordenamiento de la fuerza de trabajo del sector estatal, forma parte de la actualización del modelo económico. Pero este proceso debe ser también de redimensionamiento económico, reconversión productiva y reorganización empresarial también de la propiedad estatal, porque, de lo contrario, es un proceso con alto riesgo desde el punto de vista político, y con nulos o limitados efectos económicos y productivos. 

El modelo económico, no puede ni debe estar ajeno a la concepción general del sistema de propiedad, con todas las relaciones que implica ello, desde las estrictas en el proceso del trabajo, las sociales en cuanto a los grupos e intereses diferentes, las políticas, y las culturales en sus planos más alejados de la producción material directa. No se trata de decir o de considerar, o instrumentar: esta forma es primera y aquella es segunda y aquella es menos importante y es tercera. Las estrategias acordadas, son válidas para todos, y forman parte de un todo único, en que cada cual juega un rol. Lo más importante es lograr, y subrayamos, la coordinación, la confluencia y complementación necesaria.

En la medida en que la concepción del sistema de propiedad varíe, se amplíe y profundice, su implementación socialista se consolidará, con un modelo económico que hará transformaciones, de manera tal que descanse no sólo en las relaciones respecto a los medios, o medios fundamentales de producción, sino a las relaciones políticas, económicas, sociales e ideológicas, de los propios fundamentos de la dirección de los procesos y de la sociedad, desde los momentos económicos materiales de producción, apropiación, distribución, y consumo, y permitirá una socialización superior real de la gestión como momento inalienable de la propiedad. 

Todas estas concepciones y situaciones, no han estado lloviendo sobre mojado, han estado incidiendo en los valores, en la ética del trabajador, del ciudadano cubano. Se han adoptado estrategias personales ante condiciones económicas y sociales adversas. Los valores no se derivan exclusivamente de elementos fácticos, pero tampoco estos pueden estar a espalda de la realidad. En la misma medida en que la elección del individuo se aleja de las actuaciones asociados a unos valores, este adopta otros, y junto a las alternativas adopta las consecuencias. 

La ética de la supervivencia, aquella que sustituye el esfuerzo personal por lo ilícito, que ganó espacio, sobre todo, en los últimos quince años, - las hoy llamadas conductas de corrupción, por ejemplo-, puede que estadísticamente esté más representada en unos segmentos sociales que en otros. Pero más allá de lo estadístico o lo jurídico, ¿son estas conductas irreversibles, podemos borrarlas de nuestra sociedad?

Lo complicado y complejo de la situación para nada puede conducir a una visión negativa, sino la necesaria comprensión de que los retos son mucho mayores que en el pasado. Uno de ellos es precisamente revertir conductas y conciencias, que efectivamente pueden ser irreversibles en la medida en que se establecen como normas desreguladoras en la vida social y especialmente laboral.

La premura existe, es real, pero no se debe por esto bajo ningún concepto, rechazar los análisis críticos, y lecciones que deberían ser ya aprendidas, lo que inevitablemente conduce a cometer errores, pero nuevos. En este sentido es muy importante la preparación teórica y conceptual de los temas, sobre todo para una instrumentación nueva, y para el desarrollo de un pensamiento sistémico.

La palabra de orden es integración, integralidad, coordinación institucional, un enfoque que abarque la vida en su complejidad, para prácticas que no descansen en definitiva en la misma fragmentación que hay que trascender, sin lo cual la sociedad de hombres plenos y libres seguirá siendo solo un ideal de buena voluntad.




1 Ver: “Cuba: propiedad social y construcción socialista”, libro en proceso en la Editorial de Ciencias Sociales, disponible en la biblioteca del Instituto de Filosofía, del colectivo de investigación integrado por Rafael Alhama Belamaric, Roberto Jesús Lima Ferrer, Daniel Rafuls Pineda y Jesús P. García Brigos, Jefe del Proyecto.