Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 12 de enero de 2017

FedEx posterga el inicio de operaciones en Cuba

HitCuba. La empresa estadounidense de envío de paquetería, FedEx, postergó para una fecha no determinada este año sus planes de operar en Cuba. Inicialmente habían previsto comenzar el próximo domingo 15 de enero.

La compañía estadounidense de entrega rápida de paquetes FedEx postergó sus planes de inicio de operaciones en Cuba, inicialmente previsto para el próximo domingo 15 de enero, según informó a Martí Noticias Sharon Young, funcionaria del departamento de Relaciones Públicas de la empresa.

Sharon no pudo precisar la fecha, pero dijo que los planes son "comenzar las operaciones iniciales de carga a finales de 2017 y manejar cinco vuelos semanales de Miami a Matanzas/Varadero".

La decisión da otro respiro a charteadoras y agencias de envío de maletas a la isla, para las que la empresa estadounidense representa un potente competidor tras décadas obteniendo jugosos ingresos, en parte, por carecer de la presión de una multinacional como FedEx.

"FedEx se complace en confirmar que nuestra solicitud para implementar el servicio para todo tipo de cargas entre Estados Unidos y Cuba fue aprobado por el Departamento de Transporte de Estados Unidos", aseguró la funcionaria en un correo electrónico enviado el miércoles a Martí Noticias.

Dueños de agencias de viajes y personas dedicadas a viajar a la isla llevando paquetes, -conocidos como “mulas”-, parecían poco preocupados por la salida de los vuelos de FedEx a Cuba.

Muchos confían en que habrá espacio para todos en una ciudad como Miami, donde vive la mayor comunidad de emigrados cubanos en Estados Unidos.

“Es un elemento nuevo más de un servicio que contribuye realmente a una buena práctica desde el punto de vista comercial. La gente tiene otra opción más para poder hacer los envíos”, dijo a Martí Noticias Santiago Castro, presidente de la Asociación de Agencias de Viajes en el Sur de Florida y de la agencia Mambi Travel.

“Desde el punto de vista personal y de los negocios cada vez que surge competencia es interesante porque tienes que innovar y hacer las cosas bien (…) Implica mantener ciertas posturas de honestidad y de trabajo”, agregó Castro.

miércoles, 11 de enero de 2017

Eligen la mejor ciudad para vivir en América Latina. La Habana lugar 191

Un estudio evalúa la calidad de vida en 230 ciudades de todo el mundo. En su conjunto, las urbes europeas se sitúan en las primeras plazas y las de Oriente Medio en las últimas.

Imagen ilustrativapixabay.com

Cada años la consultora internacional Mercer elabora un 'ranking' mundial de ciudades que mide la calidad de vida. Este año, el informe situó en primer lugar –y por séptimo año consecutivo– a Viena (Austria). En el último puesto también repitió, como desde hace varios años, Bagdad (Irak).

En América Latina la lista la encabezó, al igual que en la última clasificación, Montevideo (Uruguay), que quedó en el puesto 78.º a nivel mundial. En la región le siguen Buenos Aires (Argentina) en la posición 93.ª y, un escalón más abajo, Santiago (Chile). La peor ciudad latinoamericana de las evaluadas por Mercer es Puerto Príncipe (Haití), al ubicarse en el lugar 227.º del ranking.

Según explicó el diario 'El País' de Uruguay, "uno de los motivos que llevó a Montevideo a tener el primer puesto fue que las demás ciudades sufren de grandes índices de contaminación", como es el caso de Santiago de Chile. Mientras que "a Buenos Aires las manifestaciones, la agitación política y la inestabilidad económica la bajaron de puesto".

Un grupo de bañistas toma el sol en la playa del lujoso balneario de Punta del Este, Uruguay.Andres StapffReuters


¿Cómo se hizo el 'ranking'?

Según detalló Mercer, se contemplaron diez criterios para medir la calidad de vida de las distintas ciudades. "Ambiente social y político", que midió la estabilidad gubernamental, los índices de delincuencia y la aplicación de la ley; "Ambiente económico", que consideró las distintas regulaciones en el sector y los servicios bancarios; "Ambiente socio-cultural", que evaluó la libertad de prensa, la censura y las libertades individuales.

Por otra parte, también se contempló el acceso a la salud, la educación, la vivienda y el transporte público. Así como las posibilidades de recreación, los espacios verdes y la comida.

Para comprender por qué la consultora evalúa estos aspectos, la firma explicó que el estudio está destinado principalmente para compañías internacionales. Con el objeto de que estas puedan definir, entre otras cosas, cuánto pagar a sus empleados en función de a qué ciudad los envíen y en cuales de ellas invertir.
La lista de América Latina

78. Montevideo (Uruguay)
93. Buenos Aires (Argentina)
94. Santiago (Chile)
96. Ciudad de Panamá (Panamá)
105. San José (Costa Rica)
106. Brasilia (Brasil)
108. Monterrey (México)
114. Asunción (Paraguay)
118. Río de Janeiro (Brasil)
121. São Paulo (Brasil)
123. Lima (Perú)
125. Manaos (Brasil)
127. Ciudad de México (México)
128. Quito (Ecuador)
130. Bogotá (Colombia)
135. Santo Domingo (República Dominicana)
152. Ciudad de Guatemala (Guatemala)
156. La Paz (Bolivia)
172. Managua (Nicaragua)
173. San Salvador (El Salvador)
185. Caracas (Venezuela)
186. Tegucigalpa (Honduras)
191. La Habana (Cuba)
227. Puerto Príncipe (Haití)

El espejismo del ingreso universal


Michael Husson, Viento Sur

Que una sociedad garantice un ingreso decente a todos sus miembros es, evidentemente, un objetivo legítimo. Pero ello no implica la adhesión a los proyectos de ingreso universal, de base, etc. Estos proyectos se basan en un postulado erróneo, conducen a un callejón sin salida estratégico y renuncian al derecho al empleo.

Adiós al pleno empleo, viva el ingreso

La idea de un ingreso universal se encarna en múltiples proyectos/1. Pero, más allá de sus diferencias, todos se desarrollan en la intersección de dos propuestas más o menos explícitas. La primera es conocida: las ganancias de productividad hacen que no se pueda alcanzar el pleno empleo. Y como toda actividad humana es creadora de valor, hay que redistribuir la riqueza producida mediante un ingreso desconectado del empleo.

Admitamos durante un instante, aunque esa previsión es altamente discutible/2,que las ganancias de productividad ligadas a las nuevas tecnologías son portadoras de una hecatombe de empleos y que un empleo sobre dos será automatizado en los dos próximos decenios. Los partidarios del fin del trabajo dicen entonces: “veis claramente que ya no habrá empleo para todo el mundo, -por lo que-es necesario un ingreso universal para redistribuir la riqueza producida por los robots”.

Hay que rechazar absolutamente ese “por lo que”. Otro razonamiento es en efecto posible: “Los robots hacen una parte del trabajo en nuestro lugar, -por lo que- nuestro tiempo de trabajo puede disminuir”. Es lo que ha ocurrido a escala histórica (no espontáneamente sino bajo la presión de las luchas sociales): las ganancias de productividad han sido, en gran parte, redistribuidas bajo forma de reducción del tiempo de trabajo.

Pequeña economía política de lo numérico

En la práctica nos encontramos con que las ganancias de productividad asociadas a las nuevas tecnologías tardan un tiempo en manifestarse. Los economistas se encuentran de nuevo confrontados con la “paradoja de Solow”: estas nuevas tecnologías se ven en todos los lugares, salvo en las estadísticas de productividad. Los intentos para salir de esta dificultad consisten en decir que el volumen de producción está mal medido por los métodos habituales: estaría subestimado, de tal forma que las ganancias de productividad serían finalmente más elevadas que lo que parece. Los correctivos propuestos se basan en su mayor parte en un olvido de la vieja distinción entre valor de uso y valor de cambio que lo numérico estaría embrollando.

El desarrollo de la economía de plataforma (Uber, etc.) y de los GAFA (Google, Apple, Facebook, Amazon) ha estimulado en efecto las innovaciones teóricas a menudo impresionistas pero que se apoyan en su mayor parte en nuevas definiciones de la producción o de la captación de valor. La cuestión que es necesario plantearse es la de saber si las nuevas tecnologías hacen verdaderamente necesario un tal “sobrepasamiento” de la teoría del valor.

Aun a riesgo de conservadurismo es necesario, aquí, dar un paso atrás: es preciso discernir lo que es efectivamente nuevo a la vez que se toma distancia de la idea fácil según la cual las innovaciones técnicas determinarían mecánicamente los cambios sociales adecuados. Esta fascinación ante las proezas de la técnica conduce bastante rápidamente a la precipitada conclusión de que la clase asalariada está condenada.

Para quitarse de encima ese dispositivo ideológico, lo más simple es preguntarse cuál es el modelo de las empresas “numéricas”. Dicho de otra forma: ¿cómo ganan dinero? Apple vende smartphones y tabletas; su modelo se distingue en un casi-monopolio que se basa, por un lado, en una sobreexplotación de la mano de obra y, por otro, en la renta que le proporciona la adición de los consumidores a su sistema cerrado. Pero, a fin de cuentas, Apple gana dinero vendiendo mercancías. No hay pues nada nuevo bajo el sol desde este punto de vista y ello permite subrayar un resorte ideológico consistente en la mezcla de dos cosas: los resultados notables del producto y el hecho de que es una mercancía clásica. La misma cosa se podría decir de Amazon, que no es otra cosa que un distribuidor de mercancías almacenadas en inmensos hangares (o de grandes servidores para los bienes numéricos) que son manipulados por proletarios.

La tipología de las plataformas es todavía más diversificada. Por ejemplo, Blablacar y Uber no tienen exactamente la misma lógica. En el primer caso, la plataforma pone en contacto a dos personas que han escogido hacer el mismo trayecto y comparten los gastos. Se trata entonces de una transferencia de renta entre personas individuales que no crea en sí misma valor. Por contra, la plataforma percibe una comisión que corresponde a la venta de un bien mercantil, en este caso el servicio de puesta en contacto. Uber, y otras muchas como TaskRabbit en Estados Unidos, funcionan más bien como agencias de trabajo temporal, poniendo a disposición a “asalariados” que van a realizar una tarea para un cliente que va a pagar por esa prestación.

Las aplicaciones de puesta en relación hacen así posibles transacciones que habrían podido ser realizadas bajo otras formas pero a un precio más elevado o no se habrían realizado. Se podría hablar de empresa virtual que pone directamente en contacto al comprador del servicio con una persona “asalariada”. Desde un punto de vista estrictamente económico no hay verdaderamente nada nuevo bajo el sol. La plataforma rentabiliza su inversión y sus algunos asalariados, cobrando una comisión: la mercancía que vende es el servicio de puesta en relación. El trabajador recibe una remuneración, como lo haría un pequeño artesano. La gran diferencia es evidentemente la no aplicación (potencial pero no inevitable) de toda legislación social y fiscal. Este sector de la gig economy se asemeja al llamado sector informal o no declarado de los países en desarrollo y el estatuto de sus participantes es frecuentemente más próximo al de un jornalero del siglo XIX que al de asalariado o incluso trabajador autónomo.

Ello es particularmente evidente en el caso del micro-trabajo que consiste, como explica el sitio web foulefactory.com, en automatizar las “tareas manuales más laboriosas” mediante una remuneración mínima. El ejemplo emblemático es el del Turco Mecánico (Mechanical Turk) de Amazon: esta plataforma (mturk.com) pone en contacto a particulares y empresas que proponen microtareas. La misma denominación de Turco Mecánico es reveladora. Hace referencia a la famosa superchería de finales del siglo XVIII: un autómata vestido a la moda turca jugaba al ajedrez (y ganaba la mayoría de las veces). En realidad era un ser humano que manipulaba al maniquí. Amazon reivindica orgullosamente la referencia a ese subterfugio, anunciando el slogan “inteligencia artificial”: se reconoce así que muchas tareas que parecen haber sido automatizadas son de hecho realizadas por pequeñas manos pero diseminadas a través del mundo y subpagadas. Amazon simboliza así el verdadero subterfugio ideológico consistente en transformar el recurso a esta sobreexplotación en maravilla de la tecnología.

Adiós a la teoría del valor

Un paso suplementario se realiza con las teorías del digital labor. Ese trabajo gratuito realizado por los consumidores que surfean en internet sería explotado, ya que produce una información que se capta integralmente sobre el sitio web y que será revendida: hay pues captación de valor producida por los “pro-consumidores” (prosumers).

Este esquema conduce a elaboraciones teóricas a veces descabelladas y que pueden incluso presentarse en un marco conceptual que evocaría la teoría del valor. Este es el caso de Christian Fuchs que lleva hasta el extremo la tradición operaria italiana: “la fábrica es el lugar del trabajo asalariado, la fábrica no está solamente en el edificio: está en todos los lugares”/3.

Para Antonio Casilli, otro teórico del digital labor, creamos valor sin saberlo, especialmente a través de los objetos conectados: “el simple hecho de encontrarse en una casa o en una oficina ‘inteligentes’. es decir equipadas de dispositivos conectados, es ya productor de valor para las empresas que colectan informaciones”/4. Es necesario entonces “reconocer la naturaleza social, colectiva, común, de todo lo que se produce en términos de contenido compartido y de datos interconectados y prever una remuneración que mida volver a dar al common lo que ha sido extraído. De donde la idea, que defiendo, del ingreso de base incondicional”.

Esta justificación del ingreso de base se basa en una extensión ilegítima de los conceptos de valor y de explotación y, finalmente, de una incomprensión de las relaciones sociales capitalistas. El gran problema del capitalismo numérico es al contrario su incapacidad de mercantilizar los bienes y servicios virtuales que produce.

Otros dos adeptos del capitalismo cognitivo van todavía más lejos al proponer un ingreso social garantizado que debería “ser concebido e instaurado como un ingreso primario ligado directamente con la producción, es decir como la contrapartida de una actividad creadora de valor y de riqueza en la actualidad no reconocida y no remunerada”/5. El término de “ingreso primario” remite a la distribución “primaria” de los ingresos, entre salarios y beneficios. Dicho de otra forma, el ingreso garantizado es pensado como una forma suplementaria de ingreso que debería agregarse al salario y al beneficio. Pero este ingreso correspondiente a una creación de valor ex nihilo nos hace entrar en un mundo paralelo fantasmágorico que ya no es el capitalismo.

Saldo de cualquier cuenta

El primer impasse estratégico de los proyectos de ingreso universal se basa en una idea raramente subrayada que por otra parte reenvía al postulado de base, es decir que el pleno empleo está en lo sucesivo fuera de alcance. Sin embargo, es fácil mostrar, casi aritméticamente, que el pleno empleo es esencialmente una cuestión de reparto /6. Decir que el pleno empleo está fuera de alcance equivale pues a admitir que es imposible modificar la distribución del valor agregado de las empresas en el sentido de una creación de empleos por reducción del tiempo de trabajo.

Sin embargo los proyectos de ingreso universal implican, también ellos, una modificación de la distribución de los ingresos necesaria para financiar el ingreso incondicional en un nivel “suficiente” para asegurar un nivel de vida decente. Pero, ¿por qué ese cambio en la distribución –al menos tan drástico- sería más fácilmente aceptado por los dominantes que un reparto del trabajo?

Los partidarios del ingreso universal se encuentran a continuación confrontados con una contradicción fatal. Si el ingreso es “suficiente” o “decente”, su financiación implica redesplegar ampliamente la protección social, ya que no hay fuente autónoma de creación de valor. Ello supone una regresión social que consiste en remercantilizar lo que ha sido socializado. Si el ingreso se fija en un nivel modesto, como etapa intermedia, entonces el proyecto ya no se distingue de los proyectos neoliberales y les prepara el terreno.

Al idealizar al precariado como si correspondiese completamente a un trabajo más autónomo que permitiría liberar las iniciativas, se ocultan las formas más clásicas y dominadas. Al proponer el sobrepasamiento de la condición salarial hacia un post-asalariado adosado a un ingreso de base se facilita la tarea de los que organizan en la práctica la vuelta al pre-trabajo asalariado. Los partidarios progresistas de un ingreso de 1000 euros mensuales tienen el riesgo de favorecer la puesta en práctica de un ingreso universal de 400 euros –como saldo de todas las cuentas- que permitiría, además, reducir ventajosamente los costos de funcionamiento del Estado de Bienestar.

Adiós al programa de transición

La combinación de fundamentos teóricos erróneos y de orientaciones programáticas vacilantes conduce fatalmente a renunciar o a girar la espalda a los ejes esenciales de un proyecto coherente, que empiece por la reducción del tiempo de trabajo. Más allá de algunas posiciones conciliadoras (“eso es complementario”) los partidarios del ingreso universal ignoran o desacreditan esta palanca de acción. Para Philippe Van Parijs, uno de los grandes promotores de la renta universal, ella es “una idea del siglo XX, no del siglo XXI” porque “la realidad del siglo XXI” (a la que es necesario pues resignarse) es la “multiplición del trabajo atípico, del trabajo independiente, del trabajo a tiempo parcial, de los contratos de todo tipo”/7.

Proyectándose en un futuro indistinto, todos estos proyectos saltan por encima de la necesaria movilización alrededor de medidas de urgencia como el aumento del salario mínimo y de las rentas mínimas sociales (con su extensión a los jóvenes de 18 a 25 años). Al resignarse a la precarización dejan en realidad el campo libre a los proyectos liberales de un ingreso mínimo único e insuficiente que sustituiría a las rentas mínimas sociales existentes.

Al favorecer el espejismo de un salario para toda la vida o un ingreso incondicional, estos proyectos obvian una versión radicalizada de la seguridad social profesional que asegure la continuidad del ingreso/8 (se entiende por seguridad social profesional la que tiene por objeto asegurar la continuidad del recorrido profesional y el mantenimiento de los ingresos frente a las rupturas unilaterales de los contratos, a la vez que se instaura el derecho a la movilidad de las personas; según algunas propuestas los ingresos correspondientes a los períodos de no trabajo se financiarían por cotizaciones mutualizadas a cargo de las empresas; ndt).

En fin, estos adioses al pleno empleo impiden plantear la cuestión de las necesidades sociales y de adoptar una lógica de Estado “empleador en último término”. La cuestión ecológica permanece ausente, salvo que la frugalidad del ingreso de base sea suficiente para desencadenar el decrecimiento.

De forma general, el éxito de estos proyectos se explica sin duda por las coordenadas de un período bastante de pesadilla. Parecen representar atajos que permitan sortear los obstáculos y pasar de nuevo a la ofensiva. Se encuentra esta misma búsqueda de soluciones milagro en terrenos conexos: las monedas mágicas (“libre”, “doble” o “refundadora”) para crear actividad, la vuelta a las monedas nacionales para salir de la crisis del euro, el sorteo aleatorio para restablecer la democracia, etc. Estas utopías encantatorias no son solamente estériles: son también, desgraciadamente, obstáculos a la construcción de una estrategia de alternativa encarnada en la realidad de las relaciones sociales.
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Notas:
1/ Michel Husson, “Fin du travail: le temps des gourous”, A l’encontre, 23 de junio de 2016.
2/ Michel Husson, “Le grand bluff de la robotisation“, A l’encontre, 10 de junio de 2016.
3/ Christian Fuchs, “Prolegomena to a Digital Labour Theory of Value”, tripleC, 10 (2), 2012.
4/ Antonio Casilli, «Digital labor: à qui profitent nos clics?", Le Temps, 12 de enero de 2015.
5/ Carlo Vercellone et Jean-Marie Monnier, «Mutations du travail et revenu social garanti comme revenu primaire», Les Possibles n°11, Otoño de 2016
6/ Michel Husson, “France. Réduction du temps de travail et chômage: trois scénarios“, A l’encontre, 4 de abril de 2016.
7/ Philippe Van Parijs, ”La réduction du temps de travail est une idée du XXe siècle“, L’Obs, 7 de julio de 2016.
8/ Laurent Garrouste, Michel Husson, Claude Jacquin, Henri Wilno, Supprimer les licenciements, Syllepse, 2006.

martes, 10 de enero de 2017

La inversión extranjera directa en Cuba: resultados e importancia

Omar Everleny Pérez Villanueva, Cuba Posible
enero 10, 2017

“Concedemos gran importancia a la necesidad de dinamizar la inversión extranjera en Cuba. Reconozco que no estamos satisfechos en esta esfera y que han sido frecuentes las dilaciones excesivas del proceso negociador. Es preciso superar de una vez y por siempre la mentalidad obsoleta llena de prejuicios contra la inversión foránea”. 
Raúl Castro Ruz, 27/12/2016

INTRODUCCIÓN

Resulta estimulante escuchar la exhortación que ha hecho el Presidente cubano a desterrar, de una vez y para siempre, los prejuicios sobre la inversión extranjera. Es importante captar plenamente el sentido de la importancia y de la urgencia de tal reclamo, y es crucial actuar en consecuencia.

Algunas de las preguntas lógicas que hace cualquier ciudadano son las siguientes: ¿quiénes obstaculizan y retardan hoy —desde posiciones oficiales— la esperada contribución de la inversión extranjera al proceso de desarrollo nacional? ¿Qué argumentos esgrimen para justificar esas posiciones? ¿En qué plazo podrá el gobierno cubano resolver ese inconveniente?

Este artículo no ofrece respuestas directas a esas preguntas, pero intenta presentar el contexto amplio —más allá de posibles responsabilidades individuales o grupales— que permite entender mejor el problema.

Para empezar, esbozo algunos hechos que confirman la importancia real –no teórica ni imaginada‒ del aporte de la inversión extranjera al avance de la “actualización” del modelo cubano:

—Un gran número de los hoteles que acogen a los cuatro millones de turistas anuales que recibe Cuba se gestiona mediante contratos de administración hotelera con reconocidas compañías extranjeras. Es decir, contamos con 27 empresas mixtas en el turismo, y 76 contratos de administración hotelera de 17 grupos extranjeros.

—Una parte importante de las ventas de ron cubano se realiza mediante la empresa mixta con Pernord Ricard, uno de los mayores distribuidores de licores a nivel mundial.

—El tabaco cubano se comercializa internacionalmente mediente la empresa Habanos S.A., una entidad mixta entre empresas nacionales e Imperial Tobacco, del Reino Unido.

—Renglones claves de la minería y de la energía, como el níquel, el gas, el petróleo, y la producción de energía eléctrica por gas, se producen y comercializan con empresas mixtas de Canadá y de otros países.

Son hechos conocidos ampliamente en el país y que, obviamente, no son ignorados por quienes, a pesar de las pruebas sobre la función positiva de la inversión extranjera en el desarrollo del país, entorpecen tal función.

BREVES COMENTARIOS SOBRE LA INVERSIÓN EXTRANJERA EN LA ACTUALIDAD

La globalización económica de finales del siglo XX y principios del XXI ha potenciado el dinamismo de los flujos financieros internacionales, especialmente la inversión extranjera directa (IED).

Con la incursión de China y de otros países asiáticos, a la IED se le ha otorgado un papel destacado como determinante en los procesos nacionales e internacionales de desarrollo económico. Este papel no solo se debe a la expansión sin precedentes del volumen de las corrientes internacionales de capitales, sino también porque se considera que la IED tiene efectos directos e indirectos en los procesos de desarrollo económico que mejoran la eficiencia y los niveles de productividad de la economía receptora.

La inversión extranjera directa es también un motor de la acumulación de capital intangible. Los efectos positivos de la inversión extranjera directa pueden impulsar el desarrollo de las economías receptoras; en particular, pueden complementar el ahorro nacional mediante nuevos aportes de capital y estimular las transferencias de tecnología y sistemas de gestión para la modernización productiva.

Aunque la contribución directa de la IED a la formación bruta de capital fijo es reducida, las empresas transnacionales pueden desempeñar un papel importante en el desarrollo económico, en la medida en que contribuyan a transformar una economía mediante la creación de capital intangible. Los efectos positivos de la IED pueden producirse mediante la transferencia de tecnología y el desarrollo de habilidades, así como a través de su impulso a la integración de las empresas locales en cadenas de valor que aumenten su exposición a la economía internacional.

La posibilidad de apropiarse de estos beneficios depende de la formación de la fuerza laboral, de la competitividad de la industria local y su capacidad para proveer a las empresas extranjeras de ciertos insumos que las mismas requieren. Los países receptores tienen el desafío de captar estos beneficios, ya que, de no mediar las condiciones necesarias, existe la posibilidad de que la empresa extranjera sea un enclave dentro del país y que solo una fracción de sus beneficios se trasfiera a la economía local.

Desde la perspectiva de la conectividad internacional en bienes, servicios, personas, finanzas y datos, la región latinoamericana donde se encuentra Cuba está poco conectada con el resto del mundo, lo que supone ciertos riesgos en una economía global cada vez más integrada, donde las redes internacionales favorecen la difusión del conocimiento y el aumento de la productividad. En contraste con los países mejor conectados del mundo (Estados Unidos, Países Bajos y Singapur), los países de América Latina y el Caribe están muy rezagados. México es el que aparece mejor clasificado (puesto 21) y mucho más atrás vienen Brasil (44) y Chile (45).

Las características intrínsecas de cada país son relevantes, y cada economía tiene sus rasgos específicos. Un país con mayores ventajas comparativas tiende a atraer más y mejores inversores. Sin embargo, la capacidad de un país para incrementar su productividad, haciendo que sus empresas y las inversiones que estas reciben sean más rentables que en el resto de los países es, sin lugar a dudas, el principal instrumento con el que se puede contar, el cual un país con pocos recursos naturales como Cuba debe utilizar, aunque cuenta con sol y playa, pero también con una población con alta calificación.

Existen en el mundo países con un alto desarrollo económico, que cuentan con pocos recursos naturales. Están los casos de algunos europeos como Suiza, y otros como Japón, que han desarrollado el arte de incrementar la rentabilidad de sus recursos y sus inversiones a través de su capacidad para agregar valor a la productividad, y esto los ha colocado en los primeros lugares en el ranking de competitividad global.

Los países más exitosos a la hora de atraer IED y apropiarse de sus beneficios son los que han adoptado políticas más activas y focalizadas.

Entre los encargados de la formulación de políticas existe consenso respecto a la importancia de contar con un clima empresarial que impulse la inversión, lo que no solo favorece la atracción de IED, sino también la dinámica de la inversión nacional. El clima de inversión es una combinación de la facilidad para hacer negocios, los esfuerzos para atraer inversiones y los costos y beneficios asociados a la actividad empresarial.

Con respecto a estos, muchas veces las políticas se han centrado en la reducción de la carga fiscal para los inversionistas, lo que, pese a ser importante, no es un factor determinante. Como contrasta también el economista Pedro Monreal (2016) no está demostrado que una disminución de carga fiscal sea un atrayente para mayor entrada de capitales externos.

Con respecto al clima de negocios, muchos países de América Latina muestran una posición rezagada en índices como el de facilidad para hacer negocios (Doing Business Index) del Banco Mundial. Los países mejor evaluados son México, Chile y Perú, de los cuales solo México se ubica entre los 40 mejores del mundo (en la posición 39). Más aun, el índice muestra que pocos han mejorado su posición relativa en los últimos años, entre los que se destacan Costa Rica, El Salvador, Jamaica y México.

La mejora del clima de negocios es un espacio importante de las políticas públicas y de su implementación por las agencias de promoción de inversiones, que juegan un papel relevante para reducir asimetrías de información y hacer coincidir los inversionistas potenciales con las oportunidades de negocios en el país receptor.

El grado en que las agencias de promoción de inversiones pueden cumplir esta función depende, en gran medida, de las legislaciones nacionales y los recursos financieros y humanos con los que cuenten.

La experiencia regional brinda diversas lecciones. En primer lugar, deben consolidarse como una ventanilla única donde los inversionistas puedan conseguir toda la información y hacer los trámites correspondientes. En segundo término, las agencias de promoción de inversiones se potencian cuando coordinan esfuerzos de promoción de exportaciones y de atracción de inversiones. En tercer lugar, la autonomía institucional y el respaldo político con que cuentan son factores centrales de su eficacia. Por último, es más eficiente que trabajen con los inversionistas internacionales y locales en la medida en que enfrenten problemas similares, por ejemplo para desarrollar e integrarse en cadenas globales de valor.

En países en los que las políticas de promoción de la inversión no son trasparentes sobre los incentivos que ofrecen, aumentar la información sobre normas y prácticas reducirá la subjetividad en la concesión de los incentivos, con lo que se incrementa su legitimidad.

¿CUÁL HA SIDO EL DESARROLLO DE LA INVERSIÓN EXTRANJERA RECIENTE EN CUBA?

El gobierno cubano, luego de una reflexión basada en la necesidad de utilizar de forma creciente la variable inversión extranjera en Cuba, vigente y aplicada a partir de los años 90 del pasado siglo, comienza a partir del 2013 su relanzamiento para acelerar los ritmos de crecimiento de la economía. Este elemento está relacionado con el reducido porcentaje que el Estado ha estado invirtiendo en la economía, siendo los factores claves de ese despegue la promulgación del Decreto-Ley 313, que permite el desarrollo de una zona especial de desarrollo, y la nueva Ley 118 de inversiones extranjeras. Esto se realizó en un entorno en el cual se desconocía el potencial de los inversores de Estados Unidos, tenido en cuenta a partir del restablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, en julio de 2015.

Sucede que el Estado cubano dedica una proporción muy baja de su economía a la inversión, es decir, su indicador de Formación Bruta de Capital es muy bajo con respecto a países similares como República Dominicana y con el promedio de la región.

Está ya demostrado que Cuba debe complementar con más de 2,500 millones de dólares anuales provenientes de la inversión extranjera su inversión nacional. Sin embargo, todavía en la pasada sesión de la Asamblea Nacional del 27 de diciembre de 2016, el ministro de Economía Ricardo Cabrisas expresaba:

“En el proyecto de Plan 2017, la inversión extranjera continúa siendo muy baja en su participación respecto a la inversión total, representando solo el 6,5 por ciento del Plan”. Lo cual indica que tampoco en el 2017 se aspirara a que la inversión que se necesita en el país, llegará en los montos requeridos.
Figura 1: Formación Bruta de Capital Fijo con respecto al PIB en América Latina y el Caribe, Cuba y República Dominicana. (En por cientos y a precios constantes).


Fuentes: CEPAL, 2016. La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe. ONEI, Anuario Estadístico de Cuba. Cuentas Nacionales. Cuba a precios de 1997, Dominicana y América Latina a precios del 2000.

En la actualidad funcionan en Cuba unas 250 empresas en asociación con el Estado cubano, tanto mixtas como en contratos de administración hoteleros, entre otras variantes, y existen negocios en diferentes ramas de la economía, como la minería, entre ellas el petróleo, níquel, bebidas, tabacos, alimentación, etc. Pero la participación de los montos de inversión de los capitales extranjeros con respecto a la economía cubana han sido extremadamente bajos, incluso estando por debajo del 0,5 por ciento con respecto al PIB cubano.

De acuerdo al tipo de negocio, se encuentra que una gran parte de los mismos son negocios mixtos entre el Estado y las compañías extranjeras, y los contratos de asociación económica internacional.
Figura 2: Negocios con inversión extranjera en el 2015. Modalidades (cantidad de negocios).

Fuente: Cuba. Portafolio de Oportunidades para la Inversión Extranjera, 2016/2017. MINCEX. Noviembre 2016.

Los principales resultados de las 214 empresas con modalidades de inversión extranjera en el 2015, son las siguientes: las ventas totales de este tipo de empresa son de 4,500 millones de CUC, con unas exportaciones superiores a las 2,300 millones de CUC.

A comienzos de noviembre de 2016 el número de empresas extranjeras ascendían a más de 250 en el país, y en la Zona Económica Especial de Mariel (ZEDM) ya se contaba con 19 usuarios, de ellos 10 de capital 100 por ciento extranjero, 4 empresas mixtas, 4 empresas cubanas y un contrato de asociación económica internacional.

Siendo las mismas por origen las siguientes:

—2 empresas belgas: la CMA CGM de logística, transporte, mantenimiento y reparación de vehículos, y la otra de fabricación de paneles eléctricos y sensores de temperatura.

—2 mexicanas: Richmeat de Cuba S.A., procesadora de cárnicos, y Devox Caribe S.A., de pinturas y anti-corrosivos.

—2 españolas: la empresa ProFood Service S.A., de jugos y dispensadores de bebidas y Teconsa (estructuras metálicas).

—2 brasileñas: Brascuba, de producción cigarrillos y COI, de infraestructura.

—2 holandesas: Unilever, productos de aseo y Womy Equipment Rental (alquiler de equipos).

—1 de Corea del Sur: Arco 33, de jeringuillas desechables y otros.

—1 de Francia: Bouygues Construction, de construcción.

—1 de Viet Nam: Thai Binh Corp, de almohadillas y pañales desechables.

—1 de Singapur, asociada a un contrato internacional de administración de la Terminal de contenedores.

Cuba ha elaborado recientemente tres Carteras de Oportunidades de Negocios para capitales externos, en 2014, en 2015 y en 2016. La más reciente incluye 395 negocios a desarrollar, con valores de 9,500 millones de dólares. De ellos, 24 en la ZEDM y 371 en el resto del país.

Por la Ley 118 se han aprobado 54 negocios, con un valor que asciende a 1,300 millones de pesos, aunque el ritmo de las aprobaciones para los empresarios es muy lento y bastante agotador.

¿CUÁL ES EL ATRACTIVO DE INVERTIR EN CUBA, DE ACUERDO A LA CARPETA DE OPORTUNIDADES?

—Una Cartera de Negocios sectoriales vigentes que se actualiza anualmente.

—Leyes y resoluciones que ofrecen seguridad y transparencia a los inversionistas.

—Estabilidad política, social y jurídica.

—Ubicación geográfica en el centro de un mercado en expansión.

—Clima de seguridad para el personal extranjero y población en general.

—Altos indicadores en materia de educación, seguridad social y salud de la población.

—Mano de obra altamente escolarizada.

—Tiene firmados acuerdos internacionales con ALADI, CARICOM, ALBA, MERCOSUR, UE y la OMC.

—Las recientes relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos disminuyen el factor de riesgo país.

En otro sentido, debe reconocerse que las medidas del gobierno de Obama para favorecer el comercio, la inversión y la llegada de turistas a Cuba, sin dudas han ofrecido una oportunidad de negocios con la Isla que no han escapado a la consideración de importantes empresas norteamericanas que ya se han pronunciado al respecto. Por otra parte, Cuba tiene que reconocer que los vínculos económicos con Estados Unidos presentan un potencial de negocios y un desafío de significativa importancia en una serie de esferas que tributan a la estrategia de desarrollo del país.

La reactivación de relaciones comerciales y financieras entre Cuba y Estados Unidos muestra escenarios a corto y largo plazos en los que se pueden apreciar diferentes alternativas, aunque siempre corresponderá a los norteamericanos una mayor incidencia, tomando en cuenta sus propias restricciones.

¿QUÉ SERÍA LO CONVENIENTE QUE PODRÍA HACER CUBA EN ESTOS MOMENTOS?

—Acelerar el ritmo de las aprobaciones de los negocios con capital extranjero que se presenten.

—Mejorar el clima de negocios vigentes. El entorno que rodea a los inversionistas, tiene que estar a tono con los nuevos tiempos. Las tasas de crecimiento económico bajas o negativas, desestimulan la llegada de capitales externos.

—Cuba tiene que buscar empresas transnacionales de la construcción que ofrezcan calidad constructiva, y con buenos precios.

—Deben considerarse nuevas formas de IED, como las BOT (Construcción, Operación y Transferencia) y la utilización de franquicias.

—Valorar las Inversiones en cartera. Estudiar la emisión de títulos de valor de renta fija (bonos) y de renta variable (acciones). Estos pudieran vincularse con los procesos de renegociación y condonación de deudas ya efectuados recientemente.

—Flexibilizar la contratación centralizada de fuerza de trabajo, pero a la vez utilizar activamente la política salarial y fiscal.

—Utilizar más ágilmente lo que plantea la legislación vigente, en cuanto a acuerdos de IED con formas de producción no estatal, especialmente con las cooperativas urbanas.

NOTAS FINALES:

Una reflexión general a tener en cuenta, es que a pesar de las leyes y decretos leyes relacionados con la inversión extranjera en la Isla en vigor desde hace tres años, y del apoyo de las máximas autoridades del país, la velocidad de la aprobación de los negocios marcha a ritmos muy lentos. Es decir, no es el ritmo que se necesita para salir de la situación económica de recesión en que se encuentra Cuba.

Hay que recordar que en la región también hay economías que intentan hacer atractiva la llegada de los capitales externos, ya que, si Cuba intenta atraer IED, otros países también; Cuba tiene buenos indicadores sociales, pero otros países también; Cuba tiene incentivos fiscales, pero otros países también los otorgan; la salud económica de un país es necesaria para atraer la atención de los inversionistas extranjeros.

BIBLIOGRAFÍA:

CEPAL (2016) La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe, 2016 LC/G.2641-P), Santiago de Chile, 2016.

ProCuba (2016) Cuba: Cartera de oportunidades de inversión extranjera.

Cubadebate (2014) Publicación Digital. 14 de abril del 2014. Artículo “Régimen de contratación en Zona Especial de Mariel beneficia a trabajadores”.

Gaceta Oficial de la República de Cuba (2014), edición Extraordinaria Numero 20. La Habana, 16 de abril de 2014. Ley Número 118. Ley de la Inversión Extranjera.

Pérez, Omar; Pons, Saira, Vidal, Pavel. (2012) La Inversión extranjera y de la Unión Europea en Cuba. Documento de la UE-CEEC. La Habana.

Rodríguez, José Luis (2014) Cuba: una revaloración indispensable de la inversión extranjera directa (I) Revista Cuba Contemporánea. 2014.

Spadoni, Paolo (2015) El Descongelamiento de las Relaciones entre EEUU y Cuba: Impacto Potencial en la Economía Cubana. Georgia Regents University – Augusta.

UNCTAD (2013), World Investment Report, Overview, 2013. Ginebra y New York.

Monreal, Pedro. Incentivos a la inversión extranjera: ¿necesidad o despilfarro? noviembre 10, 2016, Cuba Posible

La economía cubana en 2016

Ricardo Torres • 10 de enero, 2017


LA HABANA. Se confirmaron los pronósticos más pesimistas. El crecimiento económico entró en territorio negativo en 2016. No se debe subestimar, la reducción del PIB real en un 0.9% es un resultado desfavorable. Y es la primera caída desde 1993, cuando la economía cubana tocó fondo durante la crisis que sobrevino a partir de 1990.

No obstante, es imprescindible ponerlo en contexto. En el plano interno, ni su magnitud ni las circunstancias actuales lo ubican siquiera cercano a la debacle de la década de los noventa. Este -0,9% luce pálido frente al -16% de aquel año, que por demás fue el último de cuatro años consecutivos de caídas (1990-1993). Ahora la economía es más diversificada y las familias tienen otras fuentes de ingresos.

Este tampoco es un desempeño excepcional en el contexto regional, aunque América Latina no sea un referente muy exigente a los efectos de la comparación. De acuerdo con el reporte preliminar publicado por la CEPAL, otros siete países de la región vieron números rojos al cierre del 2016. Entre ellos destacan algunas de las economías más grandes del continente como Brasil (-3.6) y Argentina (-2.0). Venezuela (-9.6) y Suriname (-10.4) sufrieron los mayores descalabros. La región en su conjunto cae un 1.1%. Junto a factores específicos de cada país, un elemento común que incidió negativamente en el endurecimiento de las condiciones externas.

Durante el año, se apreciaron comportamientos diferentes en el primer y segundo semestres. Durante el primer período, el comportamiento de algunos sectores estuvo por debajo de lo esperado. Debido a eventos climatológicos adversos y otros problemas de largo recorrido, la producción de azúcar se estimó en alrededor de 1.6 millones de toneladas métricas, una caída de más del 15%. Esto ocurre en un momento en que las cotizaciones del azúcar crudo son las más favorables en casi dos años, por lo menos un 40% superior a los niveles de agosto de 2014. La otra rama que viene experimentando problemas desde hace algún tiempo es la fabricación de níquel. El sector está siendo afectado por una combinación de precios muy deprimidos en el mercado internacional junto a tropiezos en la producción doméstica, que este año decayó un 5%. En medio de fuertes tensiones en las finanzas externas y la reducción de los envíos de crudo venezolano, el PIB en el período solo avanzó un 1%.

El panorama se tornó aún más adverso en el segundo semestre. Este estuvo marcado por el impacto de las medidas de austeridad anunciadas por el gobierno en julio y la debilidad de la actividad económica general, con la excepción del turismo internacional. El racionamiento energético, si bien discrecionalmente administrado para evitar impactos en actividades estratégicas y los molestos apagones, conlleva efectos recesivos. La contención planificada de las importaciones y las inversiones agudizaron esta espiral desfavorable. El resultado fue una contracción de la economía a fines de año.

Se carece de datos para hacer un análisis detallado de la situación a nivel de los distintos sectores. Aunque la producción agrícola y pecuaria crece, queda por debajo de lo esperado y de la demanda interna. Se obtienen aumentos apreciables en el acopio de leche fresca y carne de cerdo, además de mejoras discretas en viandas y hortalizas. La insuficiente producción se refleja en el comportamiento de las ventas en el mercado agropecuario.Estas aumentan solo marginalmente (1,9%) resultado fundamentalmente de la elevación de los precios, en tanto las cantidades físicas comercializadas se reducen respecto al año anterior.

En medio de este escenario, el turismo internacional debe haber sido el único gran sector generador de divisas que le dio impulso a la economía en 2016. Hasta octubre, la dinámica se mantenía muy sólida, con un aumento de 12% en los arribos. Se alcanzaban comportamientos muy favorables en Estados Unidos (americanos y cubanoamericanos), la mayoría de los mercados en Europa y América Latina. Sin embargo, Canadá (el principal emisor) decrecía un 6,7%. Esto debido a una combinación de factores entre los que destaca la depreciación del dólar canadiense frente al dólar americano, al cual está anclado el peso cubano convertible (CUC). Los ingresos turísticos aumentan más rápido que los arribos, aunque principalmente como consecuencia del incremento de las tarifas.

Las cotizaciones se han disparado en los últimos dos años, reflejando esencialmente la tensión existente entre la demanda y la oferta. Estas decisiones deben ser analizadas con mayor profundidad. El último incremento a inicios de la temporada alta en noviembre se decidió obviando varios elementos del contexto externo que gravitan negativamente sobre la demanda. La depreciación de las divisas de Canadá y Europa, que en su conjunto aportan más del 60% de los visitantes, hace menos atractivo el destino Cuba en esos mercados. El dólar canadiense y el euro han perdido el 11 y 13% respectivamente de su valor en los últimos dos años. Teniendo en cuenta la situación económica en ambos mercados, y el incremento pronosticado en la tasas de interés en Estados Unidos, esta situación debe mantenerse en el futuro cercano. A esto habría que añadir aspectos de tipo geopolíticos. La próxima administración norteamericana ha generado incertidumbre y sus posiciones iniciales respecto a Cuba han propiciado una mayor acautela en hombres de negocio y visitantes ocasionales. Todas las aerolíneas autorizadas desde Estados Unidos ya han inaugurado sus servicios, pero en diciembre American y Silver Airlines anunciaron que reducirían sus frecuencias en algunas rutas.

Sin contrapesos, esta coyuntura supone un revés para una economía que necesita el crecimiento económico desesperadamente. Un elemento que llama la atención es el escaso margen de maniobra de los decisores para poner en práctica algunas medidas anticíclicas que permitieran amortiguar el impacto en la actividad productiva. Todas las medidas anunciadas en julio ante la Asamblea Nacional son eminentemente reactivas con un carácter marcadamente procíclico.

Además del ya comentado racionamiento energético selectivo, se decidió manejar muy conservadoramente la toma de nuevos créditos, con el objetivo de preservar un umbral de endeudamiento que no desborde la capacidad de pago de la nación. Esto tiene un costo económico inmediato elevado, en tanto hace depender la capacidad importadora de la disponibilidad corriente de divisas. La retención temporal de pagos a proveedores también tiene su costo, en tanto afecta la credibilidad y la confianza en la nación, lo que entre otras cosas, se traduce en tasas de interés más elevadas.

En el plano doméstico, ha habido problemas en la implementación ágil de reformas ya acordadas. El ritmo de aprobación de nuevos proyectos con capital extranjero marcha muy despacio. Esto ha impedido acceder a recursos frescos en el corto plazo, y lo que es más importante, expandir la capacidad productiva para asegurar un mayor dinamismo de la economía en los años venideros. Cabe preguntarse si no se podría haber actuado con la misma resolución para destrabar la aprobación de proyectos con capital extranjero, problema denunciado por el propio presidente Raúl Castro en su discurso ante la Asamblea Nacional.

Asimismo, se podría contemplar un esquema más flexible en el comercio exterior, para facilitar operaciones comerciales sobre la base de una tasa de cambio de mercado. En este esquema deberían participar todas las formas de propiedad. Adicionalmente, se debería expandir el rol de los créditos domésticos hacia los distintos agentes económicos. Aunque el efecto movilizador en el aparato productivo es limitado habida cuenta de la dependencia importadora, el hecho de que el propio sector público financia una parte del déficit con ahorro interno reconoce la posibilidad de que estos son recursos que pueden hacer una contribución positiva. Por otra parte, la pujante actividad del sector privado comienza a ralentizarse debido al retraso en la actualización de las regulaciones existentes y la falta de acceso a insumos y financiamiento. El sector despegó a partir de niveles muy bajos, pero los “mangos bajitos” se están terminando. El siguiente nivel requiere reformas de fondo que no acaban de implementarse.

El resultado y el impacto en las familias cubanas

Una recesión económica ineludiblemente tiene efectos negativos sobre los niveles de vida de la población, pero cabe destacar que la afectación está mediada por diferentes factores. En primer lugar, dado que las economías se componen de actividades diversas, el resultado final condensa comportamientos dispares en muchas de ellas. Lamentablemente, los datos desagregados para hacer este tipo de análisis no están disponibles. Algunas actividades de gran importancia para las familias como la agricultura (por la disponibilidad de alimentos), el turismo (por los numerosos derrames que produce), las remesas (porque implican una entrada de ingresos directos a las familias cubanas) no tienen necesariamente que seguir la misma tendencia del PIB, por lo que el impacto llega amortiguado. En el mismo sentido va la decisión de evitar los apagones o preservar niveles similares en los servicios sociales.

Sin embargo, se proyectó que el salario medio decrecería en el sistema empresarial estatal, lo que sí incide en los ingresos de muchos hogares. A lo que habría que añadir que en el segundo semestre se decidió extender el cobro de tributos personales a un segmento no despreciable de asalariados. Un tributo reduce el ingreso disponible para consumo o ahorro. Por otra parte, se conoce poco sobre el transporte público o la construcción de viviendas, áreas de alta sensibilidad pública.

El otro factor a tomar en cuenta es la distribución del ingreso. Aunque no existen datos recientes, se acepta que la desigualdad de ingresos es hoy mayor que hace 25 años atrás. Esto implica que el retroceso no incide de forma simétrica sobre los distintos hogares. A lo que habría que añadir el papel de la economía informal, cuya dimensión ha crecido y proporciona no pocos ingresos y productos a muchas familias.

Tomados en su conjunto, los elementos anteriores implican que una mayoría de hogares cubanos están hoy en mejores condiciones para sortear las dificultades actuales. No obstante, el efecto simbólico no puede ser subestimado. Una recesión a estas alturas, luego de décadas de estrechez económica, es en todo caso un golpe sicológico notable.Este es un elemento que deberá recibir la mayor atención en la toma de decisiones, en tanto puede agravar tendencias desfavorables, como la emigración de personal joven con alta calificación.

Perspectivas para 2017

Las perspectivas a corto plazo se han ensombrecido para Cuba. La meta de crecimiento establecida por el gobierno para 2017 en un 2% es alcanzable, pero sigue siendo optimista. El escenario internacional se ha vuelto mucho menos favorable. El abandono de la posición común en la Unión Europea es un logro apreciable. Pero soplan otros vientos en América Latina y Estados Unidos.

Cuba tiene que trabajar seria y audazmente en su agenda de transformación doméstica. La Isla tiene que aprovechar el capital diplomático que posee en varios aliados y regiones cercanas. Si Cuba muestra que está decidida a avanzar resueltamente en la búsqueda de un modelo de progreso, es muy probable que vaya a encontrar resortes en instituciones, gobiernos y empresas extranjeras dispuestos a tomar un riesgo calculado, cada uno por motivos diferentes. Además, esto tendría el valor adicional incalculable de sepultar definitivamente el embargo norteamericano.

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Los mortíferos 'tuits' de Trump sacuden la economía de EE.UU.

https://es.rt.com/4w0d


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En este episodio de 'Keiser Report', Max Keiser y Stacy Herbert comentan el efecto sobre la economía que están teniendo los tuits que lanza Donald Trump y a los que muchas empresas como Ford están empezando a tener pavor. En la segunda parte, Max entrevista al director del Programa de Energía Pública para el Ciudadano, Tyson Slocum,, sobre su oposición a la elección de Rex Tillerson por parte de Trump como futuro secretario de Estado.

Parece que las reglas del juego han evolucionado en EE.UU.: el Gobierno de Obama y sus predecesores optaron por hacer política a través de los poderes legislativo y ejecutivo, mientras que el presidente electo Donald Trump se está sirviendo de Twitter como herramienta para alterar la cotización de las acciones de determinadas empresas, como por ejemplo, Ford o General Motors. 

"Un momento único en la historia"

"Estamos viviendo un momento único en la historia de EE.UU. y del mundo: nunca antes habíamos visto a un presidente electo que escribiera tuits dirigidos a empresas concretas", destaca Herbert, en referencia al caso de Boeing. Después de que Trump publicara un mensaje afirmando que el Air Force One cuesta 4.000 millones de dólares, precio que el magnate tildó de "estafa", las acciones de la empresa se desplomaron y esta mostró su disposición a rebajarlo para poder llegar a un acuerdo.

Para Keiser, "Twitter no es más que el principio". "La tecnología del 'streaming' podría utilizarse para generar una democracia más participativa entre los estadounidenses", plantea el presentador.

lunes, 9 de enero de 2017

Ciencia y economía, oportuno abrazo

Vacunación de Hepatitis B. Foto: Ismael Francisco
La ciencia cubana, obra genuina de la Revolución y del pensamiento visionario de Fidel, enfrenta el reto de lograr una conexión más acelerada con la producción de bienes y servicios, basada en la obtención de resultados renovadores de alta tecnología y cerrando siempre el ciclo investigación-fabricación-comercialización.
Ello la convierte, junto con la innovación, en piezas esenciales del proyecto de sociedad socialista próspera y sostenible que aspiramos a construir. Como señaló el Doctor en Ciencias Agustín Lage Dávila en un artículo publicado en nuestro diario el pasado mes de octubre, el repunte de la actividad científica y de la inversión en tan vital sector, cierta e inevitablemente dañadas por el periodo especial y el bloqueo, no es un lujo, sino una urgencia. Es imposible el desarrollo sin insertar a la ciencia en cada nicho de la economía, enfatizaba el director del Centro de Inmunología Molecular en el propio texto.
Pese a transitar por un año bien difícil debido a las limitaciones de recursos y otros problemas que afectaron la actividad investigativa y la permanencia de los especialistas en determinadas ramas del quehacer científico, el país cerró el 2016 con aportes e indicadores notables, que en apretada, incompleta y preliminar síntesis Granma pone a consideración de los lectores.

SUCESOS CIENTÍFICOS DEL 2016
  • Obtención en Cuba del registro sanitario del Heberferón, una combinación del interferón-alfa 2b y gamma recombinante, para tratar cáncer de la piel no melanoma.
  • La patente otorgada por la Unión Europea a la nueva generación del medicamento Heberprot-P, presentada en nanocápsulas que hacen más efectivo el tratamiento de la úlcera del pie diabético en estadios avanzados en cuanto a cicatrización y acción antimicrobiana.
  • La continuación de los ensayos clínicos de la molécula CIGB 500, novedoso fármaco en desarrollo que muestra un significativo efecto cardioprotector, con promisorias potencialidades para el tratamiento del infarto agudo de miocardio.
  • La aprobación en Estados Unidos de los ensayos clínicos con la vacuna cubana de cáncer de pulmón CIMAVAX-EGF, creada en el Centro de Inmunología Molecular.
  • El hallazgo de nuevas evidencias farmacológicas del efecto neuroprotector de una molécula denominada JM-20, la cual abre esperanzadores horizontes al tratamiento de la isquemia cerebral, un grave problema de salud mundial.
  • La extensión a las 15 provincias y el municipio especial de Isla de la Juventud de la medicina regenerativa o terapia con células madre, fundamentalmente en las especialidades de ortopedia y traumatología, y angiología.
  • El desarrollo de nuevas vacunas humanas, que incluyen la obtención de un candidato vacunal heptavalente conjugado contra los neumococos, y otro para el cólera.
  • El anuncio de que como resultado de la aplicación de la vacuna cubana para esa dolencia, el país no registra casos de hepatitis B aguda en niños por debajo de los cinco años desde 1999, condición que a partir del 2006 también se extendió a los menores de 15 años.
  • La ratificación por las evaluaciones más recientes de que el clima cubano será más cálido, seco y extremo para finales del siglo XXI, con un incremento de la temperatura media de hasta cuatro grados Celsius y una disminución de las precipitaciones en el orden de un 15 a un 50 %.
  • La generalización de la variedad de pepino INIVIT P-2007, con alto potencial de rendimiento y mayor tolerancia a las enfermedades fundamentales que dañan ese cultivo en Cuba. Propuesto a Premio Nacional de Innovación Tecnológica 2016.
  • La nueva variedad de tabaco Virginia San Luis 23, de alto potencial productivo y resistente a enfermedades.
    Producción de vino de miel (Hidromiel) polifloral cubana a escala industrial, resultado que contribuye a diversificar los usos de la miel de abejas.
  • Algoritmos para el análisis en tiempo real del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) con penetración de fuentes renovables de energía, trabajo de suma utilidad para mejorar la gestión del despacho nacional de carga de la Unión Nacional Eléctrica y evitar colapsos totales y parciales de operación del SEN. Propuesto a Premio Nacional de Innovación Tecnológica 2016.
  • Protección de las presas de Cuba frente al cambio climático, propuesto a Premio Nacional de Innovación Tecnológica 2016
  • Inauguración de una exposición sobre biodiversidad cubana en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.
    Absorción de Tecnología en Organizaciones de Base Productiva de la Generación Distribuida Cubana, resultado que contribuye al perfeccionamiento de la operación y explotación del Sistema Electroenergético cubano. Propuesto para Premio Nacional de Innovación 2016.
  • La pedagogía cubana actual, obra que sintetiza y renueva la temática de la dirección científica en el sector educacional.
    Obtención y validación de un nuevo indicador antropométrico denominado Incremento ponderal fetal, que posibilita a partir del inicio del segundo trimestre del embarazo evaluar longitudinalmente el crecimiento intrauterino mediante el peso fetal estimado, sistematizando su evolución prenatal desde la atención primaria de salud.
  • Determinación del volumen de gases contaminantes expulsados a la atmósfera por las fuentes móviles estatales de Cuba en el periodo 2007-2012.

“El Capital” de Marx: 150 años

Punto Final

Hace 150 años, en una carta del 16 de agosto, un jubiloso Marx escribía a eso de las dos de la madrugada a Engels, su colaborador y amigo de toda la vida: “Querido Fred: Acabo de terminar la corrección del último pliego del libro”. Y enseguida añadía: “ ¡Solo a ti te debo que esto haya sido posible! Sin tu entrega personal, yo no habría podido por nada del mundo realizar este trabajo… ¡Te abrazo, lleno de gratitud!”.

El libro al que se refería Marx era ni más ni menos que el primer tomo de El Capital , del que este 2017 se conmemora el 150º aniversario de publicación de su primera edición.

La alegría y agradecimientos del revolucionario alemán no dejaban de estar justificados. Desde que iniciara su vida de exiliado en la segunda mitad de la década del 40 del siglo XIX, Marx y su familia tuvieron que atravesar por una serie de peripecias, la mayor parte de las veces originadas por una situación económica precaria fruto de la inestabilidad laboral de Marx. De ahí que Engels no solo cumpliera el rol de un colaborador intelectual que Marx siempre tuvo en estima, sino también de un sostén económico y afectivo de él y su familia.

EL CONTEXTO EUROPEO

Fuera de las dificultades que significó el exilio para Marx, éste le permitió hacerse de un profundo conocimiento del nuevo contexto político-social que se venía configurando en el continente europeo durante el siglo XIX. Se asistía a la consolidación en el plano político de la sociedad burguesa, la cual a su vez daba paso al surgimiento de un nuevo actor con potencialidades revolucionarias: la moderna clase trabajadora.

Con el reflujo de los alzamientos populares y su asentamiento definitivo en Inglaterra, Marx pudo dedicarse por completo al estudio de la nueva sociedad que tomaba cuerpo. Allí entró en contacto con una de las expresiones más avanzadas del pensamiento burgués de la época, la economía política clásica. En efecto, la teoría económica marxista arranca de los aportes realizados a la comprensión del capitalismo por dicho corpus teórico, y en particular por la obra de David Ricardo. Si bien Marx rompe en varios aspectos fundamentales con Ricardo, siempre reconoció la deuda intelectual que tenía con este economista.

El auge de la economía política en Inglaterra no era casualidad. Este país constituía la cuna del modo de producción capitalista, llegando a ser la primera potencia industrial del mundo. Este era por tanto el escenario perfecto para estudiar “los antagonismos sociales que resultan de las leyes naturales de la producción capitalista”, ya que en este sentido “el país industrialmente más desarrollado no (hacía) sino mostrar al menos desarrollado la imagen de su propio futuro”.

OBJETO, MÉTODO Y ESTRUCTURA DE “EL CAPITAL”

En El Capital Marx se propone como objetivo último “sacar a la luz la ley económica que rige el movimiento de la sociedad moderna”. Precisamente acotar su objeto de estudio a los límites históricos de las sociedades capitalistas, es lo que hace que la obra cumbre de Marx conserve, 150 años después de publicada, toda su vigencia. De hecho, es a medida que las relaciones capitalistas se han ido extendiendo a todos los ámbitos de la economía (salud, educación y previsión incluidas) que las leyes descritas en El Capital cobran particular fuerza y relevancia.

Para alcanzar el objetivo propuesto, Marx se sirvió de un particular método para enfocar los problemas sociales que se instalaban una vez que la producción pasaba a ser dominada por las relaciones capitalistas. Este método no era sino el desarrollado por Hegel -el gran maestro de juventud de Marx-, solo que esta vez era puesto sobre una base materialista: las relaciones de producción. El método hegeliano -o dialéctico- pone el énfasis en el movimiento con base en contradicciones, y Marx fue el primero en aplicarlo al terreno de la economía.

Si bien lo anterior puede sonar complejo, su aplicación es bastante sencilla. La diferencia del enfoque de Marx con la actual ciencia económica salta a la vista. Esta última nunca ha podido explicar convincentemente el conflicto que constantemente aflora entre empresarios y trabajadores si no es recurriendo a elementos “externos” a dicha relación (envidia, acción de agitadores, etc.); en cambio, en el enfoque marxista la relación misma es inherentemente conflictiva en la medida en que se basa en la explotación de los trabajadores.

Si bien el plan original de la obra estaba proyectado en tres tomos, Marx solo alcanzó a publicar el primero. Correspondió a Engels la publicación de los tomos restantes a partir de un enorme cúmulo de apuntes y borradores dejados por su amigo al morir.

La idea de Marx en los tomos restantes era ir más allá de la relación capital-trabajo en el ámbito de la producción. Junto con develar el origen de la ganancia capitalista -objetivo del primer tomo-, se proponía lograr además una visión comprehensiva del proceso capitalista de producción, abordando en detalle las fases de la circulación del capital y cómo las distintas fracciones capitalistas se reparten finalmente, bajo diversas formas (intereses, renta, salarios gerenciales, etc.), los frutos de la explotación del trabajo.

Precisamente uno de los temas que son tratados en estos tomos no publicados por Marx, y que cobra particular relevancia para economías como la chilena, es la renta asociada a la explotación de los recursos naturales.

EL ORIGEN DE LA GANANCIA Y LA CRITICA DEL CAPITALISMO

Si bien Marx realiza una serie de progresos con respecto a la teoría del intercambio mercantil de David Ricardo, todo el edificio de la economía marxista descansa sobre el descubrimiento del origen último de la ganancia capitalista: la plusvalía. Este es el gran aporte de Marx a la ciencia económica y al pensamiento social.

Como bien se sabe, el principio fundamental que guía la producción capitalista es el criterio de la ganancia, o sea el acrecentamiento constante del valor puesto en circulación por el capital. Explicar el origen de ésta no es sencillo ya que requiere ir al trasfondo mismo de la relación capitalista. Hasta el día de hoy la ciencia económica dominante recurre a las más fantásticas e inverosímiles explicaciones (abstinencia de los empresarios, capacidad innovadora, etc.), o simplemente recurre a las más burdas superficialidades.

Marx, en cambio, basa su explicación del origen de la ganancia capitalista en la explotación del trabajador, introduciendo la distinción clave entre fuerza de trabajo y trabajo.

Así, si en la superficie el mercado laboral se presenta como un intercambio igualitario entre pares, la desposesión de medios de producción por parte del trabajador obliga a éste a vender su fuerza laboral al capitalista que la pone a trabajar, apropiándose de un conjunto de mercancías que contienen un valor por sobre el que costó su producción (salarios incluidos). El mercado finalmente realizará la ganancia contenida en las mercancías, pero en ningún caso la crea.

Este enfoque provee una crítica radical del capitalismo, que se distancia de muchas visiones actualmente en boga en la misma Izquierda. Por ejemplo, de aquellas que establecen como el problema principal del capitalismo contemporáneo la capacidad de los empresarios de coludirse y establecer precios “abusivos”, desplazando así el eje del conflicto desde la relación capital-trabajo a la de vendedor-consumidor.

La solución de los males del capitalismo en Marx no pasa en ningún caso por regular la conducta de las empresas o abogar por un comportamiento más “ético” de los negocios, sino por subvertir la relación capital-trabajo.

“EL CAPITAL” Y EL CAPITALISMO CONTEMPORÁNEO

Si bien El Capital de Marx establece las bases de una comprensión y crítica hasta ahora no superadas -y difícilmente superables- del capitalismo, e indispensables para cualquier acción revolucionaria, la obra, sin embargo, no agota el estudio de las sociedades burguesas y sus contradicciones.

Esto es imposible por dos razones. En primer lugar, por más grande que fuera la genialidad de Marx, no podía agotar un fenómeno tan vasto y complejo como es el capitalismo. No por nada su obra conserva un estado inconcluso, abierta a seguir profundizándose.

En segundo lugar, el mismo desarrollo del capitalismo ha puesto en juego nuevas contradicciones -así como también ha superado otras-, las que en la época de Marx apenas podían ser vislumbradas. Se trata de problemáticas como el deterioro ambiental y la subordinación de género, que abren espacios para la emergencia y constitución de nuevos actores con eventuales potencialidades transformadoras. El desafío radica en integrar la comprensión de dichos fenómenos en la lógica del análisis de las leyes de la acumulación del capital descubiertas por Marx. Se trata de llevarlos al terreno de la crítica marxista de la sociedad burguesa, y no dejarlos a merced de modas intelectuales carentes de perspectivas de transformación social de fondo o teorías abiertamente burguesas

Publicado en “Punto Final”, edición Nº 868, 6 de enero 2017, Chile.
www.puntofinal.cl