Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 29 de septiembre de 2017

De huracanes y tareas pendientes

Ricardo Torres •
 

De huracanes y tareas pendientes

LA HABANA. Algunos casi lo habían olvidado, pero la destrucción que ocasionan los pavorosos fenómenos meteorológicos que son los huracanes tropicales, deberían ocupar un lugar bien alto en la agenda de los decisores políticos de las naciones que son blancos potenciales. El hecho cierto es que si bien la probabilidad de ser afectado no es tan elevada, la imprevisibilidad y la magnitud del daño aconsejan todas las previsiones posibles. Aunque no es el tema central de este artículo, conviene echar un vistazo a los pronósticos de varios científicos en el sentido de que se puede esperar que la potencia de estos meteoros se convierta en un peligro real, habida cuenta del aumento de la temperatura superficial de los mares, su combustible natural.
Además de la estela de destrozos, el azote de uno de estos es una oportunidad única para comprobar el nivel de desarrollo de los países y la solidez de sus instituciones. Los avances alcanzados por Cuba en el manejo de este tipo de desastres han sido reconocidos internacionalmente desde hace mucho tiempo, incluso han surgido algunas iniciativas enfocadas en establecer las claves del éxito cubano y compartirlas con los países de esta región, expuestos a fenómenos similares. Los logros son indiscutibles, especialmente teniendo en cuenta los recursos económicos disponibles.
En muchos sentidos, en Cuba se aprecian los aspectos fundamentales de una estrategia acertada:
  1. Educación e integración de las comunidades
  2. Incorporación de todos los actores de la sociedad
  3. Aprendizaje activo de experiencias pasadas
  4. Desarrollo de capacidades propias para el monitoreo, incluyendo formación de profesionales.
Esto ha permitido, en primer lugar, que la Isla se compare favorablemente con países vecinos en el número de víctimas fatales. Y cuando estas ocurren, la mayoría de los casos están asociados a la irresponsabilidad individual. Después de la gran crisis económica de los noventa, se comenzó a prestar una renovada atención a las pérdidas económicas, incluyendo las posesiones de los ciudadanos. Anteriormente, el enfoque otorgaba una atención menor a este asunto. Las interpretaciones eran variadas. Para muchos, esto constituía un símbolo más de la superioridad del modelo cubano y su substrato humanista. La vida humana es lo único importante, lo demás se puede restablecer después.
Para otros, era un síntoma más de la disfuncionalidad del sistema, a través del descuido de la importancia de las propiedades y el resto de los bienes económicos. Las duras condiciones económicas que sobrevinieron contribuyeron decisivamente a adecuar la estrategia a nuevas circunstancias.
En estas condiciones se estableció una distinción importante entre la protección de los medios de producción y el patrimonio público, y el cuidado de la propiedad familiar e individual. Ambos son importantes, pero a las familias se les pidió una participación más activa en la protección de sus bienes. Asimismo, fue variando el papel del Estado en la restitución de los daños. Desde una responsabilidad casi universal y paternalista, hasta un compromiso “compartido pero diferenciado”, con un rol más decisivo de la ciudadanía. En economías de mercado con sistemas financieros profundos y bien desarrollados, una parte de esta responsabilidad es gestionada a través de las agencias de seguro. Este es un instrumento con escaso desarrollo en nuestra realidad, que podría ser una alternativa adicional para lidiar con este tipo de fenómenos.
Lo que visibiliza un huracán constituye casi una revelación pública de aquello que no funciona tan bien. Las imágenes trasmitidas por los medios masivos, tradicionales y nuevos, llaman la atención hacia realidades que a veces ignoramos. Irma fue un huracán potente y enorme, pero la mayor parte de las viviendas destruidas eran muy endebles de todas formas. Se ha calculado que el déficit habitacional ronda las 880 000 viviendas, de ellas casi un cuarto de millón en la Capital. Desde 2005, los ciclones han afectado 1,2 millones de viviendas, destruyendo totalmente casi 150 000 de ellas.
En el Censo de Población y Viviendas del 2012, se reportó que el 46% aproximadamente de las unidades de alojamiento tenían cubiertas (techos) de materiales ligeros, en general no aptos para soportar fuertes vientos. Además, la quinta parte estaba construida con madera y otros materiales endebles. En la práctica, la coincidencia entre una y otra condición es del 100%, por lo que al menos el 20% de la población estaba en situación de riesgo agravado. El ritmo anual de viviendas nuevas construidas ha caído a niveles muy alejados de las necesidades. El número de unidades terminadas ha venido disminuyendo en cada uno de los últimos diez años. En 2016 se terminaron un poco más de 22 000 viviendas, casi el 60% de ellas por “esfuerzo propio”.
La situación habitacional no es un problema nuevo. En la segunda mitad de los ochenta, cuando se construyeron más viviendas nuevas en Cuba que nunca antes y parecía que estábamos en el cénit de nuestro empuje socioeconómico, se reportaba un déficit de más de medio millón de unidades. Es decir, la crisis agravó las carencias, pero no creó esta dificultad.
La vulnerabilidad de la vivienda es de suma importancia, dado que es ahí donde también se protegen el resto de las pertenencias, por lo que una vivienda segura constituye casi una condición para preservar el patrimonio, es incluso la vida. Este asunto, que consistentemente es señalado por la ciudadanía como uno de los mayores problemas del país, no ha tenido una evolución favorable. Si acaso, lo contrario. El ritmo de construcción de nuevas unidades se ubica desde hace mucho tiempo muy por debajo de los niveles que permitirían el reemplazo de las unidades en peor estado y el crecimiento natural de la población.
La tensión entre la calidad de la vivienda y su costo, en un contexto de estrechez económica, casi siempre se resuelve en contra de la primera. En nuestro contexto, el ejemplo clásico lo constituyen las cubiertas ligeras (tejas, fibrocemento, zinc). Su producción masiva es barata y rápida, lo que permite resolver el problema a corto plazo, a cuenta de una vulnerabilidad que se difiere hacia el futuro.
Aquí es necesario dirimir dos cuestiones complementarias. Por una parte, parece sensato asumir que en nuestro contexto los recursos no son suficientes para revertir esta práctica, pero quizá se podría comenzar un plan modesto que permitiera que cierto número de unidades pasaran a usar cubiertas de placa o similares, más resistentes. Asimismo, es bien conocido que la prisa durante la reconstrucción lleva a que el mismo uso de esos materiales no sea el mejor, acrecentando los problemas. Este autor es testigo de la resistencia que pueden alcanzar algunos techos ligeros cuando se han cumplido las normas tecnológicas previstas para su montaje. Por supuesto que la solución deseable a largo plazo es que la proporción de viviendas en estas condiciones se reduzca sostenidamente.
La lección es clara, la tarea de minimizar el impacto negativo (humano y económico) de estos fenómenos meteorológicos no estará completa en tanto persista la debilidad económica de nuestro país. Y esto no depende de la voluntad política del gobierno, que no puede sustituir a la escasez de recursos y la necesidad de construir con los materiales apropiados.
En estos tiempos, que se habla a menudo de estrategias nacionales de adaptación al cambio climático, objetivos de desarrollo sostenible, y plan nacional de desarrollo hacia 2030, tenemos muy buenas excusas para analizar cómo se puede atender adecuadamente este asunto. Si se trata del bienestar de los hogares cubanos, es difícil encontrar un área donde el impacto pueda ser mayor.
El hecho de que sea un asunto nunca resuelto no debe resultar llamativo. En la vivienda, las políticas y las estrategias pueden ser incluso muy buenas, pero la disponibilidad de recursos y tecnologías es una condición necesaria para avanzar. La correlación entre desarrollo económico y calidad del fondo habitacional, es directa y casi perfecta.
La salud de nuestra economía es parte del problema, y por tanto, podría ser parte de la solución.
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La planificación no es solo economía…

Por: Darío Machado Rodríguez
¿Por qué Cuba tiene una economía planificada? Foto: Vicente Brito/ Escambray.
¿Por qué Cuba tiene una economía planificada? Foto: Vicente Brito/ Escambray.
Parecería redundante seguir discutiendo si la planificación es decisiva para el presente y el futuro de Cuba. Sin embargo, dentro y fuera del país siguen apareciendo algunas voces que lo niegan e incluso invitan a desecharla como mecanismo económico, invitación que aunque suele abordarse desde apreciaciones económicas, es ante todo política.

Hay que recordar al Che

Foto: Darío Gabriel Sánchez/ Cubadebate.
Foto: Darío Gabriel Sánchez/ Cubadebate.
El Che tiene múltiples referencias de gran interés en su texto: Apuntes críticos a la economía política. Un libro inacabado, apenas esbozado, pero cargado de numerosos aspectos metodológicos para pensar la construcción de la sociedad socialista, entre ellos el rigor con el que Ernesto Guevara analiza la economía política del socialismo lo que queda demostrado cuando se detiene y reconoce lo que para él aún no estaba esclarecido.
Nadie sabe cómo pensaría hoy el Che a la luz de las nuevas realidades. Lo que sí es seguro que lo haría desde un pensamiento revolucionario y dialéctico, con sentido del momento histórico, también en relación con la economía política del socialismo (teoría todavía por madurar) y sobre la cual su pensamiento quedó inconcluso.
No obstante, sus alertas, sin ser una receta, siguen siendo de gran valor para el análisis de la realidad cubana. Por ello considero oportuno inicialmente destacar varios de los apuntes que hace el Che y que se relacionan con la planificación.
Cuando en ese texto analiza la “ley económica fundamental del socialismo”, Guevara escribe:
“Este es el punto más débil, para mí, de la llamada economía política socialista. La ley fundamental citada puede ser de orden moral, colocarse a la cabeza del programa político del gobierno proletario, pero nunca económica. Por otra parte, ¿cuál será esta ley económica fundamental, en el caso de existir? Creo que sí existe y que debe considerarse a la planificación como tal. La planificación debe calificarse como la primera posibilidad humana de regir las fuerzas económicas. Esta daría que la ley económica fundamental es la de interpretar y dirigir las leyes económicas del periodo”.
Y luego de un punto y aparte expresa:
“Para mí no está suficientemente claro. Hay que insistir en el tema”. [I]
En la página siguiente al criticar la llamada “ley de la elevación constante de la productividad del trabajo” afirma:
“Esto es una barbaridad; esa es la tendencia que mueve al capitalismo desde hace siglos”. [II]
Y en otro apunte califica de “Correcto. Para considerar más adelante” la siguiente afirmación aparecida en el Manual de economía política de la Academia de Ciencias de la URSS:
“La ley del valor actúa dentro de la economía nacional, con ciertas limitaciones, como regulador de la producción en el sector de la pequeña economía mercantil y en el sector capitalista, pero no regula ya la producción en el sector socialista. En el sector socialista, deja de actuar la ley de la cuota media de ganancia. Las inversiones de capital en este sector no se llevan ya a cabo a base de la ley de la cuota media de ganancia, sino de la ley del desarrollo planificado de la economía nacional”. [III]
Pueden o no compartirse parcial o totalmente las ideas expuestas en estas apreciaciones del Che, pero sí identificarse y repasarse algunas claves fundamentales de su pensamiento:
  • La planificación es una regularidad de la economía política del socialismo.
    La producción no es un asunto que se resuelve en sí mismo en el socialismo, no depende automáticamente de la “elevación constante de la productividad del trabajo”.
  • La ley del valor existe en el país regulando la producción en el sector de la pequeña economía mercantil y en el sector capitalista, pero no regula el sector socialista.
  • La planificación centralizada adquiere el carácter de regularidad en la construcción socialista a partir del predominio en el metabolismo económico de la propiedad socialista.
  • En la sociedad capitalista la planificación adquiere su máxima expresión dentro de los límites de la propiedad privada, donde se piensa al detalle todo el proceso productivo y de servicios con la finalidad de incrementar al máximo las ganancias. El plan tiene ahí una esencia corporativa. Fuera de esos límites predomina la competencia mercantil y el derroche de recursos.
  • Cuando predomina en la sociedad la propiedad socialista de todo el pueblo, aparece como afirma el Che la posibilidad (y yo añado, la necesidad) de regir las fuerzas económicas, procurando no el predominio de la competencia, sino el predominio de la cooperación, en aras del máximo aprovechamiento de las potencialidades productivas y de servicios de la sociedad, esta vez no para maximizar las ganancias corporativas, sino para el bienestar social.
  • En lo adelante no se trata de la ganancia de empresas privadas a las que no les interesa el bienestar social, sino de encontrar el modo de articular los encadenamientos productivos en función de objetivos previamente consensuados por la sociedad. Los medios de producción de bienes y servicios no son ya propiedad particular de nadie, nadie puede reclamar el derecho único de decisión, por lo que la planificación centralizada está indisolublemente articulada a la plena participación ciudadana en las definiciones del cómo y para qué serán empleados los medios propiedad de todo el pueblo.

El presente

¿Cómo sería Cuba con una economía capitalista? En la imagen: Aún en horas de la noche la empresa eléctrica de la capital continúa con los trabajos de poda de árboles y aseguramiento del sistema eléctrico. Foto: Jennifer Romero Andreu/ Cubadebate.
¿Cómo sería Cuba con una economía capitalista? En la imagen: Aún en horas de la noche la empresa eléctrica de la capital continúa con los trabajos de poda de árboles y aseguramiento del sistema eléctrico. Foto: Jennifer Romero Andreu/ Cubadebate.
[IV] El presidente Raúl Castro ha afirmado que el socialismo es un camino ignoto, y no le falta razón, pues ninguna sociedad ha probado su construcción de manera auténticamente socialista [V] y de modo irreversible. No es de extrañarse por tanto que en el caso cubano surjan muy diferentes puntos de vista acerca de las soluciones en materia económica, uno de ellos es el extremo que declara la inviabilidad de la planificación centralizada, en algunos casos sin hacer al menos una aproximación a lo que se concibe bajo esos términos, sino invitando simplemente a desestimarla con argumentos que no tocan su esencia.
Primero que todo es imprescindible observar que la construcción de un sistema económico de orientación socialista en una economía mixta como la cubana, que tendrá por muchos años tales características, tiene que articular en su integración los diferentes tipos de propiedad, las diferentes relaciones que en estas se producen. De tal suerte la existencia de tipos de propiedad y modos de funcionamiento impone características específicas de diferenciación a la planificación en el país.
“Planificación centralizada” no significa, en consecuencia, planificación rígida, uniforme, sino que por definición tiene que tener en cuenta de entrada lo diverso de la economía real. Y eso es en extremo relevante, porque tiene que ver con el modo en que se concibe lo que significa la frase “planificación centralizada”, vacía y manipulable si no se explica.
Los documentos hoy en circulación discutidos con la sociedad cubana, aprobados por el Partido Comunista (PCC) y respaldados por la Asamblea Nacional (ANPP), ofrecen una definición básica de lo que se entiende por “planificación centralizada”, uno de los principios que sustenta el modelo, y donde se persigue una de las principales transformaciones fundamentales de la reforma económica en curso. Se enfoca del modo siguiente en el documento sobre la “Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista”:
“La planificación socialista: Es la categoría rectora, definitoria del sistema de dirección, a través de la cual se diseñan los objetivos a alcanzar. Da prioridad al desarrollo estratégico, es centralizada, participativa y diferenciada por instancias.” [VI]
Este mismo documento, antes de ofrecer la definición anterior, se refiere a la planificación centralizada, dentro de toda la transformación del sistema, poniendo el énfasis en la articulación armónica de la centralización con la descentralización y la autonomía:
“b) Transformar integralmente el Sistema de Dirección del Desarrollo Económico y Social con la planificación como su componente principal. Se combina su carácter centralizado con la descentralización y autonomía requeridas en las instancias intermedias y de base, así como la utilización conjunta de instrumentos directos e indirectos de dirección, lo que implica el rediseño integral de los subsistemas monetario, cambiario, tributario, crediticio, de precios, de salarios y demás ingresos de los ciudadanos.
Reconocer, regular y lograr un adecuado funcionamiento del mercado, de modo que las medidas administrativas centralizadas, en interacción con las políticas macroeconómicas y otras, induzcan a los actores económicos a adoptar decisiones de acuerdo con los intereses de toda la sociedad.” [VII]
De forma resumida estas determinaciones de la planificación dan cuenta de la complejidad del propósito, del desafío que significa su realización, que implica ver la planificación eficaz y flexible como elemento fundamental de la cultura económica y de la necesidad, de su papel central en todo el sistema y de tal imperativo de su transformación, en particular en lo tocante a la conjugación de la centralización con la descentralización.

La verdadera intención de esa invitación

Mercado en Cienfuegos. Foto: Modesto Gutiérrez/ ACN.
Mercado en Cienfuegos. Foto: Modesto Gutiérrez/ ACN.
La propuesta de abandonar la planificación centralizada viene acompañada naturalmente de la propuesta de “dejar hacer” a la propiedad privada como promesa de prosperidad y eso atañe no solo a la propiedad de los cuentapropistas, respaldada por las decisiones políticas en curso como formas complementarias del sistema económico del país.
En un libro publicado en La Habana [VIII] analizo críticamente una recomendación hecha hace más de diez años por especialistas de la CEPALdirigida a potenciar no solo la pequeña sino también la mediana propiedad privada por las derivaciones que tal política tendría en el fortalecimiento de la lógica del mercado y de la imposición de su jerarquía en la sociedad, y afirmo que formas de asociación Estado-colectivos laborales de las medianas empresas permitiría preservar la propiedad social en interés de la sociedad en su conjunto y viabilizar formas diversas que incentiven la iniciativa, la creatividad, la producción, la productividad y el ahorro, a la vez que fortalezcan el compromiso de los trabajadores para con la sociedad.
El sector socialista de la economía es el fundamental, lleva el peso del metabolismo socioeconómico de la sociedad, genera la mayor cantidad de recursos. La producción de bienes y servicios en el país no se autoregula mediante la elevación constante de la productividad sin negar la importancia de esta variable, sino que obedece a objetivos nacionales consensuados, que encuentran su aseguramiento en la planificación.
Propiedad de todo el pueblo y planificación son los pilares fundamentales del metabolismo socioeconómico de orientación socialista, devienen fundamento y expresión del poder político de los trabajadores.
Para afirmar que Cuba tiene que desechar la planificación y aspirar a ser atendido con la seriedad necesaria, es preciso, primero, referirse al contenido de esa categoría y no simplemente presentarla como una categoría dogmática, rígida, que no admite flexibilidad, sin aportar argumento alguno. A tal interpretación ciertamente ayuda la palabra “centralizada” que se ha instalado con un significado de “verticalismo”, “imposición”. La centralización no necesariamente tiene que convertirse en verticalismo, rigidez o imposición. Una de las funciones principales del partido y del Estado revolucionarios es impedirlo, a través del combate permanente contra las tendencias al burocratismo, el acomodamiento y la corrupción.
La planificación centralizada aparece como la posibilidad de asegurar los intereses de la sociedad en su conjunto, lo que incluye no solo las políticas sociales, de justa distribución de las riquezas, la protección del medio ambiente, la preservación y explotación racional de los recursos naturales, la seguridad ciudadana, la independencia nacional, la identidad cultural, la defensa del país, y un largo etcétera, propósitos que no pueden dejarse al arbitrio de los eslabones particulares y singulares del tejido económico, simplemente porque trascienden su función social. Ello no significa, sin embargo, que los desconoce, antes bien, los debe reconocer en su autonomía y descentralización, terreno donde hay mucho por hacer para asegurar una activa participación de los colectivos laborales, evitando que las direcciones administrativas absorban sus derechos de participación y decisión en el marco establecido por la ley y las regulaciones vigentes y futuras.
Esa articulación armónica debe tener presente la cambiada estructura socio-clasista de la sociedad cubana, que se ha hecho más heterogénea. Su tarea es la de regular los diferentes componentes del metabolismo socioeconómico de la sociedad, respetando sus características y propiciando al máximo la iniciativa.
Los críticos del socialismo suelen acusarlo de ser una utopía, mientras enarbolan la libre iniciativa privada como la panacea que asegurará el bienestar de la sociedad en su conjunto. En realidad lo que significa una verdadera quimera es suponer que la propiedad privada, la competencia por la ganancia, y el prometido aumento ascendente de la productividad, serán per se la garantía del aseguramiento del bienestar, de las políticas sociales y de los intereses de toda la sociedad. Es como si le dijeran al ratón “cómete el queso que esta vez no va a funcionar la ratonera”.
Aun y cuando tales presupuestos lleven durante determinado tiempo al crecimiento de la riqueza, ello no significa crecimiento del bienestar de toda la sociedad. Los intereses privados se encargarán de apropiarse de ella y no tardarán en cuestionar y rebajar los impuestos para su redistribución.
La invitación a abandonar la planificación centralizada y dejar hacer a la propiedad privada cifra en el mercado capitalista el bienestar social y las esperanzas de los trabajadores, pondría a la sociedad cubana a merced de intereses corporativos y, de últimas, a manos del dominio de las transnacionales. Desde esa misma ideología liberal se analiza superficialmente la esencia del bloqueo económico y comercial de los EEUU contra Cuba.

El tema del bloqueo

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Para analizar la realidad cubana con el rigor correspondiente no basta con reconocer el bloqueo y declararse en su contra, sino que es preciso desvelar su naturaleza. De entrada es necesario afirmar que en esencia la ideología que anima la aplicación, permanencia y aun recrudecimiento del bloqueo es la misma que anima el abandono de la planificación y favorece la propiedad privada.
Cuando nuevamente una administración estadounidense, esta vez la del  inexplicable Donald Trump, recrudece el bloqueo y exige que Cuba haga concesiones a su soberanía e independencia, cabe preguntarse si estaríamos bloqueados de renunciar a la planificación centralizada y al predominio de la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción de bienes y servicios. Todo parece indicar que no.
Por eso la planificación no es solo economía, es también política y es ideología. Cuba no tendría oportunidad alguna en el mundo de hoy si no es capaz de organizar, articular y orientar el aprovechamiento de sus recursos naturales, materiales y humanos de modo eficiente, protegiéndolos de la avidez del capital foráneo. Y tal cosa es posible solamente si predomina la propiedad de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción de bienes y servicios, si hay planificación socialista y si se mantiene el poder político del pueblo trabajador.

La agenda necesaria

Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.
Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.
La agenda de debate y análisis sobre la planificación centralizada no estriba en si es o no necesaria, la agenda es la que indica el texto de la Conceptualización ya citado, que ahora reitero y que llama a combinar “su carácter centralizado con la descentralización y autonomía requeridas en las instancias intermedias y de base, así como la utilización conjunta de instrumentos directos e indirectos de dirección, lo que implica el rediseño integral de los subsistemas monetario, cambiario, tributario, crediticio, de precios, de salarios y demás ingresos de los ciudadanos.”
En esa dirección, la del empoderamiento de los trabajadores a través de formas reales de participación en las decisiones, de la flexibilidad en la concepción de las formas de propiedad de todo el pueblo y en la planificación, la de lograr que los trabajadores sientan su condición de propietarios colectivos, la de la articulación eficiente de las actividades socioeconómica, organizativa, jurídica normativa e ideológica política es donde hay que poner el énfasis. Ahí está el debate necesario y debe darse la bienvenida a todas las inteligencias, experiencias y capacidades que contribuyan a lograr y mejorar ese propósito.

Notas

[I] Ernesto  Che Guevara, Apuntes críticos a la economía política, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2003, p. 102.
[II] Ibídem, p.103
[III] Ibídem, pp.103-104
[IV] Los criterios que siguen no están pensados desde el punto de vista de la economía, para ello remito al lector a tres artículos relativamente recientes del reconocido economista cubano Dr. José Luis Rodríguez publicados en Cubadebate con el título La planificación en el socialismo: su importancia y actualidad para nuestra economía en los que el experto hace una explicación exhaustiva desde este ángulo, sin dejar de lado el político. Aquí voy a referirme al significado específicamente político del tema en cuestión, sin dejar de lado lo económico.
[V] La autenticidad del socialismo es también un tema abierto a debate, nadie puede afirmar categóricamente qué es o no es “auténtico” en el socialismo. Sin embargo, lo que sí está claro es que no puede ser una autenticidad “capitalista”. El mercado no lo inventó el capitalismo, pero sí lo sublimó a límites insoportables hoy para la humanidad y el fundamento privado de la propiedad le impide encontrar soluciones racionales a sus contradicciones, significaría volverse contra sí mismo.
[VI] Ver:www.granma.cu/file/PDF/GACETA/ultimo PDF 32.pdf, p.5 (23-9-17; 9AM)
[VII] Ibídem,, p.5
[VIII] Darío L. Machado Rodríguez, ¿Es posible construir el socialismo en Cuba?, segunda edición, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 2006, pp. 129-143

Información del Consejo de Defensa Nacional

Tras el paso del huracán Irma por la mayor parte del país, las provincias más afectadas fueron Camagüey, Ciego de Ávila, Sancti Spíritus y Villa Clara. Otros territorios como Guantánamo, Holguín, Las Tunas, Cienfuegos, Matanzas, Mayabeque y La Habana también sufrieron daños


Como se conoce, entre el 7 y el 10 de septiembre, el país fue impactado por el huracán de gran intensidad Irma, el cual provocó severas inundaciones costeras, fuertes vientos e intensas lluvias, principalmente en la porción norte desde Camagüey hasta Artemisa.

Las provincias más afectadas fueron Camagüey, Ciego de Ávila, Sancti Spíritus y Villa Clara. Otros territorios como Guantánamo, Holguín, Las Tunas, Cienfuegos, Matanzas, Mayabeque y La Habana también sufrieron daños.

Aún se encuentran activados los consejos de defensa provinciales de La Habana, Matanzas, Villa Clara, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Camagüey, Las Tunas y Holguín; así como 57 consejos de defensa municipales de estos territorios, con el propósito de llevar adelante las acciones de recuperación.

A partir de los datos preliminares ofrecidos por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), y los partes que a diario rinden los tres jefes de las Regiones Estratégicas al presidente del Consejo de Defensa Nacional, podemos informar lo siguiente:

De un millón 863 mil 589 personas que fueron protegidas ante el paso del huracán Irma, 11 mil 689 continúan recibiendo apoyo estatal con alimentos y otros recursos de primera necesidad, en Ciego de Ávila, Camagüey, Villa Clara, Holguín, Sancti Spíritus, La Habana, Las Tunas, Matanzas y Guantánamo.

Se reportan 158 mil 554 viviendas afectadas: 14 mil 657 son derrumbes totales y 16 mil 646 parciales; además 23 mil 560 sufrieron pérdidas totales del techo y 103 mil 691 presentan daños parciales en la cubierta.

Para dar respuesta a esta situación, el Gobierno decidió que el Presupuesto del Estado financie el 50 % del precio de los materiales de la construcción que se comercializan a las personas damnificadas con la destrucción total o parcial de sus viviendas.

De igual forma, se ha bonificado el 50% del precio actual de venta minorista de bienes de consumo de primera necesidad para la población afectada, entre los cuales figuran colchones, productos de aseo e higiene, equipos de cocción y ajuares de casa. En los casos de mayor necesidad se ha bonificado el 100 % del valor de algunos surtidos.

Además, se inmovilizaron los inventarios de estos recursos y de materiales de la construcción en la red del comercio y se han puesto a disposición de los consejos de defensa provinciales para la atención priorizada a los damnificados.

Tras el azote del huracán Irma, se habilitaron alrededor de 900 puntos de ventas de comida elaborada, con precios módicos, en las zonas más abatidas. Del mismo modo, fueron reubicadas bodegas y otras unidades minoristas, en aras de mantener la venta de la canasta familiar normada, así como otros productos liberados.

Inmediatamente después del paso de este evento meteorológico, se comenzaron a recibir diversas donaciones, provenientes de gobiernos, asociaciones de amistad, empresas, organizaciones no gubernamentales, universidades, instituciones religiosas, entre otras entidades.

Estas muestras de solidaridad, que agradecemos en nombre del pueblo y gobierno cubanos, complementan los esfuerzos de nuestro país para resarcir los daños y a través de los sistemas de distribución establecidos se entregan, como es lógico de forma gratuita, a los damnificados.

También se potencia la comercialización de materiales de la construcción con el empleo de recursos disponibles en el país y el aporte de las industrias locales. Las medidas organizativas implementadas incluyen la ampliación de la red de venta para acercarla a los damnificados, unido a la selección y capacitación del personal.

El Sistema Eléctrico Nacional está prácticamente restituido y el 99,9% de los consumidores ya reciben este servicio, a pesar de que el impacto abarcó a casi todo el país y se dañaron totalmente dos torres de alta tensión, 3 mil 616 postes, 2 mil 176 kilómetros de líneas, mil 379 transformadores, mil 300 kilómetros de acometidas y diez subestaciones.

Las provincias que aún permanecen con afectaciones son Villa Clara, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Camagüey, que se encuentran a más del 98% de restablecimiento. Para hoy 29 de septiembre se espera concluir, en lo fundamental, el restablecimiento de los circuitos secundarios y primarios del país.

En el proceso de restablecimiento del sistema eléctrico del país es necesario destacar el trabajo de las brigadas mixtas de apoyo que se crearon en los territorios afectados para las labores de limpieza, poda, apertura de huecos y acarreo de postes.

En el sector de las comunicaciones, los principales perjuicios se produjeron en el sistema telefónico, con la interrupción de 246 mil 707 servicios de telefonía fija y mil 471 de datos. Además se dañaron 312 radiobases de la telefonía móvil, 27 torres y 4 mil 764 postes. Hasta el momento se ha restablecido el 95.3 de los servicios de telefonía y datos, y de radio y televisión.

Con relación a los viales, resultaron dañados unos 537 kilómetros. El mayor impacto se produjo en los pedraplenes de los polos turísticos de los cayos Santa María y Coco, en los que ya fue restituido el tránsito y se continúa trabajando para lograr su recuperación total.

Las inundaciones costeras afectaron un tramo de la Vía Blanca, en Mayabeque, así como los túneles de la Bahía de La Habana, Quinta Avenida y Línea, en la capital, que conllevaron a un trabajo ininterrumpido para extraer grandes volúmenes de agua. El restablecimiento de los sistemas técnicos de estas importantes vías de comunicación habaneras se logró en solo 13 días y para el próximo fin de semana ya se podrá transitar nuevamente por la avenida del Malecón, que también resultó seriamente dañada.

Pese a las afectaciones en el sector educacional, el curso lectivo recomenzó en todo el país gracias a la recuperación de un número importante de escuelas y a la implementación de otras alternativas en los territorios más azotados.

De las 980 instituciones de salud dañadas, han sido reparadas 289, lo que no ha impedido conservar la vitalidad del sistema y seguir brindando todos los servicios a la población. Además, se ha logrado mantener una situación epidemiológica estable, cuya atención deberá continuar de manera priorizada.

En la agricultura, las principales afectaciones se concentraron en el área avícola, con 466 granjas dañadas; de ellas, 348 ya han quedado listas. Asimismo, unas 95 mil hectáreas de cultivos varios recibieron el azote del huracán Irma, de las cuales se han recuperado más de 35 mil, entre las que se destacan 20 mil hectáreas de plátano. También se desarrollan siembras emergentes de hortalizas y cultivos varios de ciclo corto, con el propósito de garantizar el suministro de estos productos a la población.

El sector azucarero reportó alrededor de 338 mil hectáreas de caña afectadas, sobre todo en Camagüey, Ciego de Ávila, Villa Clara y Matanzas. No obstante, ya se han recuperado 180 mil y se labora en las restantes, en las cuales se calculan daños entre el 3 y el 20 %. Se trabaja con intensidad, igualmente, en el restablecimiento de los 20 centrales azucareros ubicados en el norte de Camagüey, Ciego de Ávila y Villa Clara, — que constituyen el 40% del total del país—, cuyas afectaciones se concentran en los techos.

En el Turismo, a pesar de las afectaciones, se ha trabajado intensamente, lo que ha permitido que todos los polos turísticos del país estén prestando servicios, excepto los Cayos del norte de Villa Clara y Ciego de Ávila, los cuales comenzarán sus operaciones con el inicio de la temporada alta y contarán con todas sus instalaciones listas para el 15 de noviembre.

Las lluvias que acompañaron al huracán Irma favorecieron la situación hidrológica de la isla, impactada por una intensa y prolongada sequía de más de tres años. El acumulado de precipitaciones en septiembre alcanza 256.4 milímetros, que representa el 137 % de la media histórica para este mes. Las provincias donde más ha llovido son Sancti Spíritus, Camagüey, Ciego de Ávila y Villa Clara, en tanto las menos favorecidas son Artemisa y La Habana, así como el Municipio Especial de la Isla de la Juventud.

Los embalses, por su parte, acumulan 6 mil 302 millones de metros cúbicos, equivalentes al 68.4 % de la capacidad total de llenado.

En cuanto a la red hidráulica, el 99 % de los acueductos han sido recuperados. Quedan interrumpidos cuatro sistemas: tres en Camagüey y uno en Villa Clara, lo cual afecta a 6 mil 961 personas, a quienes se les asegura el suministro con carros cisternas.

Se continúa trabajando en el proceso de elaboración de los informes de valoración de daños, bajo la dirección de la ONEI. Además se desarrollan evaluaciones de impacto ambiental posterior al desastre, rectoradas por la Agencia de Medio Ambiente.

El Consejo de Defensa Nacional reconoce la destacada labor de las Regiones Estratégicas y los consejos de defensa provinciales, municipales y de zonas. Igualmente resalta el apoyo y disciplina de la población que, de conjunto con las organizaciones de masas y otros organismos, ha trabajado arduamente en el saneamiento e higienización, acciones en las que también ha resultado significativa la participación de los ministerios de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Interior. Para que el país logre resarcir en el menor tiempo posible todos los daños causados por el huracán, se hace imprescindible mantener el quehacer mancomunado y el espíritu de lucha que ha distinguido siempre a nuestro combativo pueblo.

jueves, 28 de septiembre de 2017

ETECSA conectará a internet más hogares en Cuba

Escrito por Harold Iglesias Manresa / CubaSí



Internet en casa (Nauta-Hogar) se extiende a otras cinco provincias cubanas, y proyecta continuar ampliando el servicio en el proceso de informatización de nuestra sociedad.

Internet, de a poco, en los hogares cubanos. Esa es una de las divisas de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA), inmersa de a lleno en el proceso de informatización de nuestra sociedad mediante el servicio Nauta-Hogar. 

De ahí que la posibilidad de extender el servicio Nauta-Hogar a 17 consejos populares enclavados en otras cinco provincias de nuestro archipiélago deviene otro paso de avance en ese sentido, luego de que los Consejos de Plaza Vieja y Catedral, enclavados en el municipio habanero de La Habana Vieja vencieran con éxito la prueba piloto para la implementación del servicio realizada entre el 19 de diciembre del 2016 y el 28 de febrero del presente año.

De esa experiencia se contabilizan en la actualidad más de 600 usuarios disponiendo del servicio, y se prevé que antes de concluir el 2017 estén instaladas las 38 000 capacidades concebidas para el país en esta primera etapa, según explicó Amarelys Rodríguez Sánchez, Directora de Operaciones de la Red de la División La Habana en Etecsa y líder del proyecto Nauta-Hogar. 




Directivos de ETECSA explican a la prensa estrategia para conectar más hogares en Cuba.

El proceso de ampliación contemplará, a partir del próximo viernes 29 de septiembre a algunas zonas de las barriadas de Santos y Centro Ciudad en el municipio de Las Tunas; Centro Ciudad Norte y Centro Ciudad Sur en la cabecera provincial de Holguín; Centro en el municipio de Guantánamo, y Asunción en el de Baracoa; en Bayamo podrán contratarlo los pobladores de San Juan el Cristo, Camilo Cienfuegos, Jesús Menéndez, Aeropuerto Viejo, y Rosa la Bayamesa; mientras en el propio Pinar del Río se abrirá a Capitán San Luis, Hermanos Barcón, Carlos Manuel, y Hermanos Cruz, además de Viñales Urbano en el municipio de Viñales. 

Cabe señalar que en lo que resta de año la intención es extender el servicio Nauta-Hogar a todas las provincias del país, especialmente en las cabeceras provinciales, pues es en estas donde fundamentalmente están creadas las condiciones técnicas que permitan su provisión. 

De hecho, La Habana, Matanzas y otros territorios concebidos para esta etapa, han pospuesto su habilitación producto de que estos territorios sufrieron daños de mayor envergadura en sus redes tras el paso del huracán Irma.

El servicio, por dentro

Las Tecnologías de la Información constituyen una herramienta imprescindible en la actualidad. La llegada de internet revolucionó el mundo y nuestro país, con niveles de instrucción tan elevados, poco a poco ha ido dando pasos en aras de gradualmente ir informatizándose. 

“El servicio se brinda a personas naturales, con implementación de ADSL sobre la línea telefónica básica. Se compone de la cuota de habilitación o instalación, que se paga por única vez cuando usted materializa su contrato; luego está la cuota mensual, la cual depende de la velocidad de conexión que el cliente contrate”, explicó Amarelys. 

Abro un paréntesis en este punto, pues como parte de la depuración del servicio ETECSA revisó todo el mecanismo técnico, comercial, ajustando tarifas en consonancia con lo que arrojó la prueba piloto. 

De ese estudio se deriva en aquellos usuarios sin discriminación alguna y que reúnan las condiciones técnicas necesarias para la configuración de la velocidad contratada podrán contar con 1024/256 kbps (un mega) al precio de 15 cuc; dos megas costarán 30; tres tendrán un precio de 50 y cuatro se fijará en 70, siempre aclarando que se mantiene la cuota mensual de 30 horas mensuales y estas no tienen carácter acumulativo para el mes siguiente. 

En caso de que un usuario consuma todo su tiempo de navegación, podrá recargar su cuenta por las vías establecidas prepagando el tiempo de tráfico adicional que desee consumir.

Todo cliente que contrate la velocidad de un mega podrá disponer del primer mes del servicio gratis, pues recibirá una bonificación de 15 cuc, en tanto los que contraten velocidades superiores serán bonificados con el mismo monto, el cual se le descontará de su pago, y en consonancia deberán abonar la diferencia en dependencia de la velocidad contratada. 

Precisar que aquellos usuarios que hayan contratado el servicio en la Habana Vieja podrán migrar de forma gratuita hacia las nuevas velocidades de navegación.

Tecnológicamente ETECSA garantizará a cada usuario la venta de un kit de instalación cuyo precio es de 19 cuc y consta de: Modem ADSL; dos cables telefónicos, un cable de red

Ethernet, un adaptador de corriente, y dos microfiltros (ADSL splitter).

Además, se les entregará a la totalidad de los usuarios, una Guía de instalación rápida para que el propio cliente instale el servicio en su línea telefónica.

Expectativas a flor de piel

La avidez de internet o necesidad de informatización de la población lógicamente conlleva a un nivel creciente de expectativas con respecto a esta política de servicio Nauta-Hogar. 

Se hace válido explicar que los Consejos Populares agraciados fueron previamente mejorado tecnológicamente en los últimos años para entrar en explotación. 

En el futuro ETECSA pretende continuar con este proceso de extensión del servicio Nauta-Hogar. Así mismo se estudia la posibilidad de comercializar con posterioridad módems con funcionalidad inalámbrica, cuestión que está en estudio para adquirir ese tipo de soporte. 

De vital importancia será el hecho de que todos los clientes potenciales serán contactados vía telefónica en cada uno de los enclaves en cuestión por las respectivas oficinas comerciales de ETECSA para concertar su cita, especificándose día, hora y lugar de la misma. 

Cada provincia ha hecho en ese sentido acciones de comunicación progresivas que han ido permitiendo hacer un levantamiento previo de aquellos posibles clientes mediante los Centros de Atención Telefónica, los cuales serán los encargados de realizar las consultas en línea e interactuar con los usuarios. 

Importante será la preparación del personal de estos centros, y aclararles a los clientes que podrán llamar para mayor información, consulta o ayuda al 0800-434-34, opción #3 que es la que corresponde justamente al servicio Nauta-Hogar.

Para materializar el proceso de habilitación del servicio, ETECSA dispondrá de hasta 72 horas, una vez formalizado el contrato, para notificarle al cliente que su servicio está funcionando correctamente, precisó la especialista Amarelys.


“Es notorio recalcar que este proceso pasa por un mecanismo de inversión de ETECSA que pasa por el punto de vista demográfico y social, así como técnico. Bajo ese velo es válido decir que la empresa fue creando las condiciones para dar el siguiente paso y continuar creciendo”, acotó Amarelys. 

Cuba se informatiza, no a una velocidad que esté en correspondencia con la “sed de internet” que posee la población, pero lo implementa de manera progresiva, con dividendos y algo que consideramos medular, sin ningún principio excluyente.

Nauta-Hogar se extiende a otras cinco provincias cubanas, y proyecta continuar ampliando el servicio.





Huracán Irma deja en Cuba un costo difícil de pagar



Trabajadores recuperan los muros derribados de una vivienda en construcción en las inmediaciones de la playa de Guanabo, que resultó severamente afectada por las penetraciones del mar al paso del huracán Irma, en el municipio de Habana del Este de la capital de Cuba. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

LA HABANA, 28 sep 2017 (IPS) - Cuando aún se carece de una evaluación oficial de los daños causados en Cuba por el huracán Irma, pocos dudan de que el costo de su impacto sobre 13 de las 15 provincias del país, resultará considerable y repercutirá negativamente en los planes de desarrollo del país.

Por ahora, el economista cubano Pável Vidal, profesor de la Universidad Javeriana de Cali, en Colombia, prefiere no arriesgar pronósticos. “Es muy complicado sacar una estimación sobre el PIB (producto interno bruto). Todavía el gobierno no ha dado una cifra aproximada del valor de los daños”, dijo a IPS.

A diferencia de otros huracanes que azotaron Cuba los últimos años, Irma y sus poderosos vientos de hasta 240 kilómetros por hora cruzaron prácticamente por toda la costa norte de este país insular el 9 y el 10 de septiembre, con un saldo de 10 víctimas fatales y graves daños en viviendas, la agricultura y sectores claves de la economía.

Sandy, causó en 2012 en la oriental provincia de Santiago de Cuba perjuicios oficialmente estimados en el equivalente a más de 270 millones de dólares y Matthews, que impactó en 2016 a su vecina Guantánamo supuso un costo de 97 millones de dólares.

Es de suponer que la cuantía de Irma, que afectó a 90 por ciento del territorio cubano, será muy superior, tendrá mayor repercusión económica y acentuará brechas de desigualdad en vivienda y alimentación.

“Felizmente a mi casa no le sucedió nada. Mi problema es conseguir comida”, dijo a IPS una mujer que hacía fila para comprar pollo, en un ejemplo de que el impacto para la población es general y no se limita a los damnificados.

“Los costos de los huracanes nunca se reponen completamente, lo que sucede es que el fondo habitacional y el valor y calidad de la infraestructura del país aceleran su proceso de deterioro”, afirmó Vidal desde Calí.

El experto agregó que estos eventos extremos dejan en Cuba “una huella permanente en los niveles de capital y la capacidad productiva de la economía”.

La economía creció 1,1 en el primer semestre del año, un dato que expertos consideraron alentador luego que 2016 finalizó con un decrecimiento del PIB de – 0,9 por ciento.


Clientes esperan para adquirir pan en un establecimiento de administración estatal, durante los días de paulatina recuperación de los suministros, tras el paso del huracán Irma, en el municipio de Playa, en La Habana, en Cuba. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

Para Vidal, la dinámica del sector de la construcción, el turismo y la evolución de los vínculos con Venezuela serán claves para el resultado del año.

El anunciado aumento de las restricciones a viajeros estadounidenses amenazaba ya a mediados de este año la aspiración de este país de 11,2 millones de habitantes de superar con creces los cuatro millones de visitantes en 2017.

El cerco de Washington se cerró cuando el 8 de septiembre, a escasas horas de la entrada al archipiélago caribeño de Irma, el presidente Donald Trump firmó la Ley de comercio con el Enemigo, uno de los principales instrumentos legales que sustentan el embargo económico y comercial de su país a Cuba.

Resulta notorio el mayor énfasis en la recuperación de la infraestructura turística, cuyas autoridades insisten en que todo estará a punto para el inicio, a mediados de noviembre de la temporada alta, cuando se espera el arribo masivo de visitantes extranjeros a La Habana y los principales balnearios del país.

El ministro cubano de Turismo, Manuel Marrero, aseguró el lunes 25 que el impacto del huracán provocó un 50 por ciento menos de arribo de visitantes en septiembre, pero que hasta el 22 de este mes se habían recibido ya 3,6 millones de turistas.

Una evaluación preliminar del Sistema de Naciones Unidas en Cuba indicó que Irma causó daños en más de 104.000 viviendas, que se suman al déficit habitacional del país estimado en 883 050 unidades habitacionales. La organización presentó un plan de acción por más de 50 millones de dólares en apoyo a la recuperación.

Irma también perjudicó más de 2.100 centros de educación y 793 unidades de salud, incluidos 61 hospitales, 117 policlínicos, 82 instituciones sociales, 301 consultorios médicos de la familia y 104 farmacias. Dañó además a 50.500 hectáreas de cultivos de plátano (banano para cocinar), maíz y arroz, entre otros.

“El huracán afectó seriamente grandes áreas de producción agropecuaria en Cuba, llevándose techos de establecimientos avícolas y porcinos, destruyendo casas de cultivos, sistemas de riego y grandes áreas de cultivos”, advirtió Theodor Friedrich, representante en Cuba de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).


Un poste del alumbrado público derribado durante el paso del huracán Irma, en el exterior del Hotel Melia Cohiba, en el barrio del Vedado de La Habana, en Cuba. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

Friedrich explicó a IPS que la respuesta de FAO se concentra en la recuperación con premura de la producción de alimentos, reponiendo estructuras e insumos que se perdieron, lo que es de “suma importancia para la seguridad alimentaria”.

El representante del organismo de las Naciones Unidas puso como ejemplo la reactivación de la producción de huevos, prioritarios en la dieta cubana.

Igualmente graves y a tener en consideración en el impacto económico de Irma son los daños causados a la infraestructura de los principales yacimientos de la Empresa de Perforación y Extracción de Petróleo (EPET) de Occidente.

Esa compañía que aporta 50 por ciento de la producción petrolera del país y fue “severamente golpeada” por el paso del huracán, según directivos del sector.

Cuba produce unos cuatro millones de toneladas de petróleo por año (cerca de 25 millones de barriles) y 1.100 millones de metros cúbicos de gas, según datos oficiales.

El resto de sus necesidades se cubren mediante convenios con Venezuela e importaciones de otros abastecedores en los últimos dos años, por la crisis profunda que vive esa nación sudamericana.


Empleados aguardan la llegada de clientes en uno de los puntos de venta de alimentos habilitados por el Estado para los residentes de las zonas más afectadas por las inundaciones costeras ocasionadas por el huracán Irma, en el barrio del Vedado, en la capital de Cuba. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

A causa de Irma, el sistema electroenergético dejó de funcionar en todo el país y millones de personas se quedaron varios días sin electricidad y por consiguiente sin agua. El mayor impacto recayó sobre la central “Antonio Guiteras” de la occidental provincia de Matanzas, en cuya recuperación aún se trabajaba esta semana.

Sin embargo, “en los momentos más críticos”, no se quedaron los hospitales y lugares priorizados sin electricidad, pues hicieron uso de la generación distribuida (mediante grupos electrógenos), aseguró Luis Bérriz, presidente de Cubasolar, una organización no gubernamental que promueve la energía renovable en el país.

El activista resaltó a IPS que el colapso electroenergético permitió demostrar la efectividad de las instalaciones fotovoltaicas o el uso del biogás y cocinas de biomasa eficientes en la cocción de alimentos. “Estamos en el camino correcto”, dijo sobre la política oficial de elevar el uso de fuentes no convencionales y limpias de energía.

De las más de 700.000 hectáreas plantadas de caña de azúcar, el sector trataba al finalizar septiembre de salvar lo que se pudiera de las 338.000 que sufrieron la furia de Irma. La última zafra, en los primeros meses de este año, fue inferior en 300.000 toneladas a la anterior.

Eso se tradujo en 98 millones de dólares menos por las exportaciones del sector.

Aunque se desconoce el plan de la próxima cosecha, se teme que también resulte menor de lo esperado. Como único elemento favorable, Irma marcó un pausa en la sequía que sufre Cuba desde hace tres años, con sus lluvias asociadas que aumentaron considerablemente el agua acumulada en las más de 200 presas del país.

Editado por Estrella Gutiérrez