Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 16 de octubre de 2020

Bolivia: ¿el dilema de la izquierda?

Por Jorge Rodríguez Hernández

Como muchos en América Latina y el Mundo, quedé estupefacto, perplejo, con el golpe de estado ocurrido en Bolivia, el cual dio al traste con el gobierno presido por Evo Morales Aima, quien cometió un crimen de lesa humanidad: ser el primer hombre que colocó a Bolivia en la órbita del desarrollo y el crecimiento económicos, dos categorías que no siempre suelen avanzar parejas, y el indio satanizado por sus enemigos políticos lo logró con
creces.

¿Qué no le perdonan a Evo?, escribí entonces. Por ejemplo, que en el año 2019 Bolivia registrara el decimoquinto año continúo de crecimiento a un promedio anual de casi el 5%, el más largo ciclo positivo en la historia económica de ese país suramericano, que llegó a clasificar otrora como uno de los más pobres de la región.

La envidia carcome, revuelve la hiel y hace salir lo peor de las miserias humanas en los opositores de Evo, cuando el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) informó que la riqueza boliviana no se fugó en los 13 años de gobierno de Evo, pues gracias a las nacionalizaciones sumó 74 mil millones de dólares, los cuales permitieron ofrecer 670 mil nuevos puestos de trabajo.

Alguien que recién viajó a Bolivia, previo a la asonada golpista contra Evo, me comentó sobre la apreciable expansión de las infraestructuras, vitales para el crecimiento y desarrollo económicos. Durante el Gobierno de Evo se ejecutaron en esa nación más de ocho mil setecientas obras en los sectores productivo, sanitario, educativo, deportivo y de infraestructuras diversas.

Igualmente, el Producto Interno Bruto se elevó en el periodo gubernamental de Evo, de una cifra superior a los nueve mil 500 millones de dólares a más de 40 mil 800 millones, suficiente como para incrementar el salario real y el ingreso per cápita, y sacar de la pobreza y la pobreza extrema a un millón 800 mil bolivianos, y a una buen parte de ellos convertirlos en clase media, dado su estatus económico-social.

Tal como escribí al inicio, como muchos además de quedar estupefacto tras el golpe de estado a Evo, me hice no pocas preguntas, con el propósito de construir mi propia verdad y luego poder contrastarla con otras que fueron saliendo a la luz en el transcurso de los meses.

A través de un texto de la colega argentina Stella Calloni conocí detalles acerca de los 400 golpes contra Evo; del intento de magnicidio; de la guerra de baja intensidad contra las drogas; y de la expulsión por Evo Morales de la DEA de Bolivia, entre otros importantes acontecimientos previos a los sucesos que dieron al traste con el Gobierno de este último.

El referido libro de la autoría de la Calloni me ofreció algunas pistas sobre el tema de marras, y pude conocer cómo la CIA multiplicó entre los años 2000-2006 los cursos dictados por las fundaciones aparentemente pensadas para brindar ´´educación democrática, y las acciones emprendidas por la USAID, para ´´ayudar´´ al ´´desarrollo o a las transiciones´´.

¿Cuál es el dilema de la izquierda?

A partir de lo ocurrido en Bolivia, donde el Movimiento Al Socialismo (MAS) vivió –y aún vive- una amarga experiencia tras el golpe de estado perpetrado  contra Evo Morales, una interrogante se hace presente una y otra vez en cuanto análisis pretenda hacer al respecto: ¿cuál es el dilema de la izquierda?, pregunta valida no solo para el proceso boliviano.

A la falta de explicaciones válidas que han abundado frente a los acontecimientos en curso en varios países latinoamericanos, los cuales han registrado diferentes quebrantos, derrotas o retrocesos de procesos que han sido favorables a sus poblaciones y a su autonomía frente al imperialismo en lo que va de este sigo 1, le acompaña otro asunto no menos importante: la coyuntura actual expresa de manera escandalosa una carencia del campo popular que se ha ido acumulando en las últimas décadas, al mismo tiempo que esa carencia dejaba de ser percibida como una grave debilidad: la de un pensamiento verdaderamente propio(…) capaz de servir para comprender las cuestiones esenciales de la época, las coyunturas, los campos sociales implicados y las fuerzas en pugna. 2

Lo anterior se manifiesta también en la ausencia del desarrollo de un pensamiento poderoso del campo popular, crítico y creador, lo cual puede constatarse ante el estupor y la falta de explicaciones válidas que han abundado frente a los acontecimientos en curso en varios países latinoamericanos. 3

Será parte del dilema de la izquierda latinoamericana, establecer el siguiente juicio de valor, tras la pérdida del poder gubernamental: tildar de malagradecidos a sectores pobres o paupérrimos que mejoraron su alimentación y sus ingresos, y tuvieron más oportunidades de ascender uno dos peldaños desde el fondo del terrible orden social, porque no han sido activos en defender a gobiernos que los han favorecido, o hasta les han vuelto la espalda en determinados eventos que les aportan triunfos a los reaccionarios. 4

Habrá que cambiar el discurso y el enfoque de los análisis, y replantear las acciones políticas, para no repetir la proposición absurda de que se convirtieron en clase media, y ahora actúan como tales. 5 Quizás lejos de cuestionar a esos favorecidos por los gobiernos de izquierda, que se quedaron en sus hogares y no se movilizaron para defender las conquistas alcanzadas durante el Gobierno de Evo Morales, por ejemplo, sería más oportuno reparar en los muchos retos a corto plazo para poder enfrentar a los golpistas. 6

Al margen de las características, dificultades, acumulaciones históricas y condicionamientos específicos de cada país- en este caso Bolivia-, los poderes establecidos en estas naciones confrontan enormes limitaciones, porque tienen muy poco control de la actividad económica, y padecen la hostilidad de una parte de los propios poderes del Estado y de los medios decomunicación.7

Algunas claves para dilucidar el dilema izquierdista

El domingo 18 de octubre, Luis Arce, arquitecto de las conquistas económicas, durante el Gobierno de Evo Morales Aima, pugnará por la Presidencia boliviana, como candidato del MAS, lo cual le posibilita un capital político estimable, para alcanzar ese objetivo; pero ello no está exento de obstáculos diversos.

De llegar al Palacio de Nariño, tendrá que tomar muy en cuenta algunas claves, para dilucidar, en lo posible, el dilema de la izquierda.

n  Comprender las deficiencias de ese proceso, lo cual resulta importante.

n  Concientizar, organizar, movilizar y utilizar las fuerzas con que se cuenta.

n  No aceptar expresiones de aceptación resignada  o de protesta timorata, y revisar las vías y los medios utilizados y su alcance, así como sus límites y sus condicionamientos.

n  Hacer todo lo que sea preciso para no ser derrotado en el campo popular.

En tales circunstancias, solamente tendrá probabilidades de triunfar una praxis intencionada, organizada, capaz de manejar los datos fundamentales, las valoraciones, las opciones, la pluralidad de situaciones, posiciones y objetivos, los condicionamientos y las políticas que están en juego. 8

En pleno apogeo de los éxitos económico-sociales bolivianos, el entonces vicepresidente de ese país, Álvaro García Linera, al disertar en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, donde analizó resultados, debilidades y perspectivas de los procesos revolucionarios en América Latina, se refirió a un tema clave , si se aspira a hacer perdurables en el tiempo los mismos, en el orden cultural, ideológico y espiritual: no hay revolución verdadera, ni hay consolidación de un proceso revolucionario, si no hay una profunda revolución cultural. En esto último radica, quizás, el reto mayor, y la falencia más visible y decisiva, para la perdurabilidad de los procesos de izquierda latinoamericanos en el poder.

Notas

1 Fernando Martínez Heredia: Claves del anticapitalismo y el antimperialismo hoy. Revista cuatrimestral teórica y política del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.4ta época, No 5, mayo-agosto 2017, p.177 

Este texto fue incluido en un folleto que distribuyó, como aporte teórico, la delegación del Partido Comunista de Cuba durante el XXIII Encuentro del Foro de Sao Paolo celebrado en Managua, del 15 al 17 de Julio de 2017.

2 Ibídem pp. 178-177

3 Ibídem p. 177

4 Ibídem

5 Ibídem

6 Ibídem p.180

7 Ibídem p. 183

8 Ibídem

Bibliografía

Stella Calloni: Evo en la mira. CIA y DEA en Bolivia; Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2014.

Álvaro García Linera: Disertación en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, donde analizó resultados, debilidades y perspectivas de los procesos revolucionarios en América Latina. Diario Junio, 3 de junio del 3016, Argentina.

La piñata y los millones de la USAID

 Por Johana Tablada


Diseño: CubavsBloqueo

Si algún día amanece y Cuba ha sido destruida como lo fueron Libia, Siria, Irak y Afganistán, o perdimos nuestras valiosas conquistas y avances como los perdió Bolivia, recuerden que todo comenzó con 60 años de guerra económica y la artillería potente y sistemática del equipo de propaganda política exterior de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el Departamento de Estado y las organizaciones y cubanos favoritos contratados allá y aquí para hacer llegar a Cuba y al mundo su misión. Para fabricar, reproducir y legitimar distorsiones que tornen irrelevante lo que ocurre en Cuba y privilegiar lo que se dice y se cree o se pretende que ocurra en Cuba se destinan millones.

Vale decir que la función de la USAID supuestamente es promover el desarrollo y no impedirlo y sabotearlo como con Cuba ocurre.

Para Cuba se aprueban cada año en virtud de la Ley Helms Burton programas de injerencia dirigidos a perpetuar la exclusión de los proyectos de ayuda internacional , la persecución y la reproducción de “información” y contenidos afines con la política de agresión contra Cuba. Esos mecanismos y programas contribuyen a la demonización que justifique y facilite las condiciones para un cambio de régimen.

A pesar de 60 años de bloqueo criminal, Cuba desarrolla un proyecto político económico y social con resultados importantes en múltiples esferas que no ha podido desarrollarse a su máxima capacidad. Se trata de una obra colectiva incompleta y perfectible, pero con resultados que aún son un sueño para la mayoría de la población mundial.

Mas allá de las dificultades, el país defiende el derecho de todo un pueblo a construir una alternativa real al sistema de salvajismo y saqueo que Estados Unidos trata de imponer a Cuba y todos nuestros países de America Latina, con diversos instrumentos engañosos y violatorios del Derecho Internacional.

Uno de esos mecanismos es la distribución periódica de fondos para programas ilegales dirigidos a influir en sectores específicos de la población cubana. Por estos días se repartió una parte de la piñata de la USAID para los “proyectos” seleccionados contra Cuba.

Son casi 4 millones de dólares en este paquete dirigidos a promover artificialmente una oposición y comprar apoyos para el derrocamiento del Gobierno cubano.

Para esos propósitos en 10 años se han malgastado más de 300 millones del contribuyente estadounidense. Es una política ilegal y fracasada que desvirtúa distorsiona y obstaculiza diariamente los empeños de nuestro país.

Imaginen si fuéramos como esos otros países, amigos de Estados Unidos , donde se asesinan activistas y periodistas frecuentemente, donde hay jefes de Estado vitalicios, mujeres y niñas sin derechos, donde hay tortura, mutilaciones y otros vejámenes que jamás se cometerán aquí.

Si fuéramos algunos de esos países tendríamos estos 4 millones o los 20 millones aprobados por el Congreso contra Cuba cada año para utilizarlos en programas de otra naturaleza. Imaginemos programas de desarrollo local, servicios de agua potable, créditos para proyectos de desarrollo sostenible, escuelas de arte, escuelas de idioma etc, pero no nos toca nada de eso, porque somos Cuba.

La Agencia que debería estar facilitando insumos para apoyar a los países a enfrentar la COVID-19, esa que debería cooperar con Cuba y sus brigadas médicas en el Tercer Mundo, tiene para Cuba otros planes.

Como publica el blog del periodista Tracey Eaton “The Cuban Money Project”, especializado en investigar el origen y destino de dinero de los programas de la USAID para Cuba, se repartieron casi 4 millones de dólares para proyectos de derrocamiento de un gobierno extranjero, llamado cambio de régimen en Cuba. Todo bien organizado e ilegal.

Estos proyectos no son para mejorar nuestro sistema, ni para ayudar a la gran mayoría que en Cuba trabajamos para tener un país mejor en todos los aspectos. La ayuda de la USAID tampoco va dirigida a defender espacios para acometer los cambios y transformaciones que necesitamos, ni siquiera para quienes en Cuba critican lo mal hecho pero defienden la Revolución y rechazan la injerencia . Esos imprescindibles tampoco les interesan porque promueven cambios y rectificaciones que fortalecen el proyecto socialista.

Estos fondos son solo para los que se presten a defender los intereses y agenda de quien nos castiga, son para justificar y defender el Bloqueo y otras formas de avanzada del proyecto colonial de dominación para Cuba . Son pocos pero lamentablemente existen, existieron y existirán siempre. También son programas para convencer y vencer a muchas personas por agotamiento, cansancio y a golpe de repetir las mentiras más vulgares como si de grandes verdades se tratase. Todo ello impide la mirada profunda a lo que se sumerge detrás de lo aparente empaquetado como lo "natural", lo "obvio" y hasta lo "justo".

Estos son proyectos abiertamente ilegales, por los cuales cualquiera que recibiera fondos si viviera en Estados Unidos u otro país occidental tendría que responder ante leyes severas. Quiero decir, si fueran 4 millones de dólares aprobados por Cuba para intervenir en la política doméstica de Estados Unidos y mejorar su democracia tan criticada por la mayoría de esa misma población ya nos habrían bombardeado. Estados Unidos le hace a otros estados lo que jamás permitiría le hagan a ellos. Es más no hay otra cosa que ofenda más a los estadounidenses en este momento que la supuesta pretensión de otros de inmiscuirse en su política, pero para hacerle eso mismo a Cuba hay impunidad.

De esta manera, y en medio de la crisis económica generada por el endurecimiento brutal del bloqueo y nuestras propias insuficiencias y dificultades que a nosotros, y solo a nosotros, los cubanos nos toca resolver sin presión del exterior, nadie debería sorprenderse que mañana aparezcan nuevamente -con visibilidad distorsionada por el apoyo de las maquinarias de propaganda estadounidense, con protagonismo desproporcionado que no se corresponde para nada con el apoyo real en esta tierra-, las opiniones de pocos presentadas como los de la gran mayoría.

Ese es el poder corrupto que tiene el dinero en todo lo que es la política interna y la política exterior estadounidense.

No existe un solo país donde hayan llegado los programas democráticos de la USAID que hoy esté mejor que antes de recibir la “ayuda” e injerencia. Y si no bastara la experiencia dolorosa de Bolivia y Brasil con sus golpes de estado, también organizados por Washington con las oligarquías nacionales, tenemos el ejemplo bochornoso de las intervenciones en países que fueron obligados a retroceder en la civilización a comunidades casi tribales gracias a la campaña de demonización similar a la de Cuba, la posterior intervención militar extranjera y el saqueo, la humillación de los pueblos y el robo de recursos que al final es lo único que importa al imperialismo.

De la manera que estos financiamientos funcionan, gracias en parte a la organización semi gubernamental Fundacion Nacional para la Democracia y otras organizaciones fuera de Cuba, es filtrando a través de otras ONGs, pseudoorganizaciones e individuos, los fondos para tratar de aparentar distancia entre el gobierno de Estados Unidos que los otorga y el que lo recibe al final.

Posteriormente el gobierno de Estados Unidos también ofrece otros aseguramientos incluyen la promoción, las giras, eventos, cursos y los premios que acompañan la denuncia de que Cuba no reconocer a esos cubanos favoritos del país que tanto nos maltrata.

La USAID otorgó al menos 6 paquetes de fondos que suman $3,828,882 para “fomentar los derechos humanos, promover los valores Democráticos y asistir a presos políticos y sus familiares en Cuba los receptores incluyen por ejemplo:

Grupo de Apoyo a la Democracia, $625,000

Fundacion Bacardi, $600,000

The Foundation for Human Rights in Cuba, $544,846

Outreach Aid to the Americas, Inc., $500,001

Digital News Association, Inc., ( ADN) $410,710

National Republican Institute, $406,895

Instituto sobre Raza,Igualdad y Derechos Humanos , $325,000

Asociación Observatorio Cubano de Derechos Humanos, $250,000

Así a la vista resalta el supuesto periódico digital ADN que como ven, al igual que Diario de Cuba, Cubanos por el Mundo o Cibercuba no es una publicación sino una operación del gobierno de Estados Unidos contra Cuba. Sí así como lo oyen, ADN Cuba es también un proyecto del gobierno de Estados Unidos que atenta cada día contra los derechos de todos los cubanos de aquí y de allá.

Es difícil identificar cómo se enmascara el ataque bien articulado desde estas publicaciones junto a las acciones de los cubanos favoritos de Estados Unidos que casualmente tienen muy poco o ningún apoyo real en Cuba a pesar de todo el financiamiento que reciben.

Historicamente, siempre ha sido para Estados Unidos prioridad el identificar y favorecer a ese pequeño grupo dispuesto a representar sus intereses e ignorar la voluntad de la mayoría y el derecho que tiene un pueblo entero a tomar por sí mismos las decisiones que solo a nosotros los cubanos nos corresponde tomar para perfeccionar su socialismo.

Aquí está el dinero para premiar a todas esas publicaciones que trabajan contra Cuba para El gobierno de Estados Unidos cada día con calumnias, acusaciones, noticias falsas y reciclaje de noticias verdaderas que se publican en Cuba idénticas o con nuevo ropaje. También vienen fondos para todo el que se vende y el premio a los que han apoyado las sanciones ilegales y criminales contra su propio pueblo.

Cuando Trump u otro presidente de Estados Unidos habla de apoyar y de lo mucho que ayuda a los cubanos, se refiere solo a ese pequeñito grupo de cubanos.

Al resto, que somos la mayoría de 11 millones de personas, nos toca el Bloqueo más duro y puro, la persecución a las transacciones y a las remesas, la retórica del odio y la amenaza, la suspensión de derechos, la intimidación a la emigración patriótica, las operaciones encubiertas para impedir el comercio, las operaciones bancarias y la inversión , la llegada de combustible, de la ayuda médica, de donativos, la compra de productos en Estados Unidos y la persecución a los socios económico comercial de Cuba y las listas infames y arbitrarias para cerrar el cerco y eliminar ingresos al presupuesto nacional de un país que tiene salud y educación gratis.

¿Qué otorga la USAID a esos países donde a diario asesinan activistas , periodistas, jóvenes que piden educación y salud? ¿Por qué no utilizar ese fondo para ayudar a millones de excluidos en Estados Unidos que no se interesan ni por asistir a las urnas porque sienten que su voto no cuenta en un sistema político que asegura democracia sólo para la minoría?

Este tema lleva análisis más profundos pues es un dinero que se sumerge en otra entelequia de supuestas organizaciones, grupos e individuos de Estados Unidos, ubicadas en la Florida principalmente, en Cuba y en otras partes del mundo.
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En resumen, como no han podido lograr que su propia prensa apoye todas las mentiras y políticas de exterminio de Estados Unidos contra Cuba, igual que hicieron con las miles de horas de radio contra Cuba, hoy se apoyan en un conglomerado casi estatal y un clúster de publicaciones bien pagadas por el gobierno estadounidense, el cual existe exclusivamente para desarrollar la guerra mediática no convencional que distorsiona y manipula la realidad de Cuba. Este diseño funciona bajo la máxima de que todo lo que no se puede ganar, Estados Unidos lo puede comprar.

Pero no se puede comprar lo que no está venta y somos millones.

Pequeñas tierras que hacen un país

 El Presidente de la República, junto a su equipo de trabajo, inició el tercer ciclo de visitas gubernamentales por las provincias, luego del impasse de siete meses impuesto por la COVID-19. La deuda que quedó trunca con Santiago de Cuba a inicios de marzo, se comenzó a saldar este jueves, cuando el Consejo de Ministros regresó a cada uno de los municipios de este oriental territorio

El Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, comenzó por la finca La fortaleza, destinada a la ceba de ganado y aves, su itinerario por el territorio oriental. Foto: Estudios Revolución

Santiago de Cuba.–El saludo de Díaz-Canel fue definitivo: «Así que usted es la famosa Aida»; y le chocó el puño, como lo hace desde marzo, cuando la epidemia de la COVID-19 se instaló en Cuba. Nunca pensé ver al Presidente del país en una tierrita como esta, le dijo ella, refiriéndose a su finca La fortaleza, ese pedazo de suelo duro donde hace 25 años engendra maravillas.

El país son muchas pequeñas tierritas como estas, si no conoces estas pequeñas tierritas no conoces el país, aseveró el Jefe de Estado, convencido de que la nación nace del ínfimo espacio de cada cual.

«No somos nada del otro mundo», replicó la anciana cuando él la felicitó por todo lo que han logrado. «Nosotros lo único que hemos hecho es trabajar toda la vida», apuntó ella aligerando las tensiones de un elogio que le pareció inmerecido. Pero en honor a la verdad, desde las primeras gallinas que crió en la placa de su casa en la ciudad de Santiago de Cuba, hasta la finca de unas 46 hectáreas destinadas a la ceba de ganado y aves, ha corrido mucho sudor, de ella y de toda su familia.

No por azar el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, comenzó aquí su itinerario por el territorio oriental, como parte de la primera visita gubernamental del tercer ciclo de recorridos del Consejo de Ministros por todas las provincias cubanas, luego del impasse impuesto por el nuevo coronavirus. En los predios de Aida Dolz y de su hijo, Ciro Verdecia, el médico de profesión que colgó el título universitario para dedicarse al campo, el Jefe de Estado conoció detalles de esta exitosa experiencia con la cría y ceba de toros, cerdos, pollos y conejos.

¿Con qué los alimentan?, preguntó el mandatario; y supo del uso de la moringa, la morera, la tithonia: «una experiencia maravillosa, que la tenemos toda documentada», aseguró el campesino. ¿En qué debemos mejorar?, insistió Díaz-Canel. Y Aida pensó, pero fue tajante: «en la relación empresa-productores», además preocupa la logística. Lo que hay es que trabajar, repitió como un mantra la mujer de 70 años.

El Presidente indagó luego sobre los pagos por las producciones de La fortaleza, y si se los daban en tiempo. «A nosotros sí», dijo ella, y quedó en suspenso el porqué a los otros no. «Es que Aida es bronquera y exige por sus derechos», aclaró el hijo en defensa de la estirpe de su madre.

En aquellos lugares al pie de la montaña, en la carretera de Siboney, caminó el Presidente, acompañado por las máximas autoridades locales y también por el viceprimer ministro Alejandro Gil Fernández, y el titular de la Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero. Por aquí tienen que pasar muchos productores, indicó Díaz-Canel, para que se capaciten con estas experiencias. Se refería a las alternativas locales para la alimentación de los animales en los cebaderos. Podemos producir mucho en el país y enfrentar el bloqueo con nuestras capacidades, afirmó.

Precisamente de esas fuerzas internas que nacen de la tenacidad frente a las adversidades, siguieron teniendo señales el Presidente y su equipo de trabajo cuando llegaron a la nueva Planta de Cemento de Santiago de Cuba, una gran inversión que no ha parado, aun en medio de la crisis económica que enfrenta la nación, por todo lo que significa para su propio desarrollo. Prevista la construcción en 36 meses, cuando esté terminada podrá producir 1 200 000 toneladas al año, para satisfacer la demanda de las provincias orientales, así como de la exportación.

El Jefe de Estado –junto al ministro de la Construcción René Mesa Villafaña– fue puesto al tanto del avance de las obras, las cuales incluyen una planta de cemento completa, que abarca desde la trituración de la piedra caliza en la cantera, hasta la obtención del cemento en sacos o a granel, una terminal portuaria, un ferrocarril, varios viales y conductoras de agua. Su conclusión dará impulso rotundo al programa de la vivienda y a muchas de las inversiones que ha planificado el país.

Desde allí, la comitiva salió hacia la empresa mixta Elfgas Cuba, la única de su tipo en el oriente y la segunda en el país, destinada al almacenamiento y envasado del gas licuado del petróleo. Sus directivos y el titular de Energía y Minas, Liván Arronte Cruz, explicaron a Díaz-Canel sobre el proceso totalmente automatizado, la calidad del servicio, la seguridad de la planta y las nuevas inversiones «para que no pare la venta liberada». Según detallaron, se trata de la ampliación de la línea de cilindros de diez kilogramos, la balita de gas que recibe la población.

En una agenda cargadísima, como todas las que se construyen en estos recorridos que remueven cada espacio, el Presidente de la República concluyó la primera parte del itinerario en el Centro de Toxicología y Biomedicina, donde también radica el Laboratorio de Biología Molecular que en marzo de 2020 se sumó al diagnóstico del SARS-COV-2 y hasta la fecha ha procesado más de 54 000 muestras PCR en la región oriental.

Luego de conocer el trabajo tremendo que allí se ha hecho a raíz de la epidemia de la COVID-19, y que les hizo acreedores del reconocimiento de Proeza Laboral, otorgado por el Sindicato de la Salud, el mandatario destacó los resultados de Santiago de Cuba en el enfrentamiento a esa enfermedad, de la que desde hace más de 160 días, no se diagnostican nuevos casos en esta provincia. «Eso no significa que por ahí no haya algún asintomático. Por tal razón hay que estar alertas, para que no se nos vayan los resultados que ustedes han tenido», aseveró.

En diálogo con los investigadores santiagueros, el Jefe de Estado se refirió al sistema de Gobierno que se ha implantado para gestionar la innovación, «donde estamos buscando que todos los actores de la comunidad científica funcionen con los factores del Gobierno en los territorios y los organismos de la Administración Central del Estado, y aporten más en innovación para solucionar nuestros problemas».

Recordó cómo ese sistema comenzó en los diálogos con las universidades y después fue propiciando encuentros sistemáticos con los científicos, para abordar problemáticas del desarrollo de la nación.  «Lo que ha validado ese sistema de gestión ha sido, precisamente, el enfrentamiento a la COVID-19», aseveró.

Hemos llegado a esta nueva

normalidad, dijo, gracias a la fortaleza de nuestro sistema sanitario, a la participación de la población y de todas las instituciones, y también al aporte de los científicos, que ha sido innegable: más de 700 investigaciones, más de una decena de productos biofarmacéuticos, otros tantos ensayos clínicos y candidatos vacunales…

Por ese esfuerzo y sus resultados, pudimos llegar a esta etapa, que «ahora nos exige más, porque ahora tenemos que ser más rigurosos en todo los protocolos y en la aplicación de las medidas para evitar rebrotes y, sobre todo, tener más capacidad para actuar de una manera rápida en la eliminación de los mismos, si surgieran».

Acompañado del viceprimer ministro Roberto Morales Ojeda y del titular de Salud Pública, José Angel Portal Miranda, el Presidente cubano habló, emocionado, del ejemplo que la Mayor de las Antillas y su gente ha dado al mundo, en medio de una epidemia y un bloqueo atroz. Aquí de nuevo, y como es histórico, Santiago no se ha quedado atrás.

El Presidente y su equipo de trabajo llegaron a la nueva Planta de Cemento de Santiago de Cuba, una gran inversión que no ha parado, aun en medio de la crisis económica que enfrenta la nación, por todo lo que significa para su propio desarrollo. Foto: Estudios Revolución

SOSTENIDOS AVANCES DEL TERRITORIO SANTIAGUERO

Un cálido «saludo al pueblo santiaguero» transmitió el Presidente Miguel Díaz-Canel, al dirigirse con el puño en alto, en señal de fortaleza, al grupo de vecinos concentrados en la intersección de la avenida Patria y la calzada Mariana Grajales, donde inició, en la nueva sede del Archivo Histórico Provincial, su sesión vespertina de trabajo en esta ciudad.

Como el propio Jefe de Estado informara recientemente en el espacio televisivo Mesa Redonda, por las medidas de distanciamiento físico y social impuestas por la COVID-19, esta vez no estarían los  emotivos encuentros con la población de sus dos visitas anteriores, de ahí que conociéndolo desde la acera del frente, los santiagueros le dieran la bienvenida con aplausos y agitando las manos.

Trasladada recientemente desde una antigua edificación en la calle Heredia, la institución ocupa ahora con todas las condiciones requeridas una instalación inaugurada el 13 de agosto último, en saludo al natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, surgida de la transformación de una panadería con áreas subutilizadas.

Su directora, Milagros Villalón, explicó a Díaz-Canel que las facilidades para los trabajos de restauración y conservación de los más de 23 000 documentos atesorados, entre los cuales se encuentran las actas capitulares de la fundación de Santiago de Cuba hace más de 500 años, y valiosos textos relacionados con la guerra de independencia, cuyo 20 % ha sido ya digitalizado.

En su intercambio, el Presidente destacó la importancia de la obra para el rescate de la memoria histórica del territorio, la calificó a la altura de lo que merece Santiago de Cuba por su fuerza, y exhortó al colectivo a seguir estrechando las relaciones con la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, sobre las cuales conoció que siempre han estado presentes.

Cumpliendo un compromiso de su recorrido en marzo del pasado año, cuando al conocer las potencialidades del polígono Barquillo, dedicado a la producción de alimentos en contingencias especiales, afirmara que la iniciativa santiaguera, multiplicada ya por 17 de su tipo en los nueve municipios, «es lo que se llama pensar como país y debía generalizarse», el Jefe de Estado visitó la instalación.

Como expusiera el director provincial de la Industria Alimentaria, Jorge Luis Arce Ferrera, de los 23 tipos de alimentos iniciales ya se alcanzan los 85 surtidos elaborados con un 30 % de extensores en su materia prima, y el notable ahorro de energía que posibilita el empleo de hornos de leña y carbón, paneles solares y un aerogenerador.  

En el recorrido que le permitió a la vez saludar a los trabajadores, jóvenes en su mayoría, Díaz-Canel apreció distintos tipos de panes, dulces, galletas, caramelos, chambelona, pirulí y turrones rescatados de la antigua cocina criolla, así como vinos, licores y vinagre, dulces en conserva, encurtidos y otras producciones de una minindustria que contribuye a abaratar los costos.

A ellos, en un área contigua, recientemente se adicionó, en cooperación con la Empresa Cárnica Provincial, un centro de elaboración de productos ahumados como piernas de cerdo, lacón y beicon, donde en medio de la pandemia han recibido atención diferenciada segmentos poblacionales más vulnerables.

Interesado por el destino de los alimentos muy demandados por su calidad, el Presidente conoció que junto al punto de venta de la propia unidad, se expenden en mercados Ideales, y el propósito es contar con un polígono en cada consejo popular, lo cual, junto a una amplia fuente de empleo, contribuirá a aliviar las colas y a situar el producto en las barriadas más populares.

ENCUENTRO NECESARIO

Como parte de su agenda de trabajo, Díaz-Canel sostuvo un intercambio con 150 jóvenes en el exterior del teatro Heredia, a quienes dijo que, después de estos meses de fuerte enfrentamiento a la COVID-19, la primera visita obligada tenía que ser a la heroica Santiago de Cuba, y en ella era muy necesario el intercambio con quienes habían desafiado a la pandemia en primera línea.

Así conoció de primera mano el protagonismo en complejas tareas, de médicos de la Brigada Henry Reeve que trabajaron en Crema (Italia), del Hospital Militar Doctor Joaquín Castillo Duany, enfermeros, estudiantes de Medicina, de diversas carreras universitarias, trabajadores de distintos sectores y combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

«Mi esposa estaba embarazada, pero confié en la familia –narró con incontenible emoción el doctor Roberto Carlos Texidor–,  y me presenté el 1ro. de abril en la zona roja como director del centro de aislamiento creado en el politécnico Pepito Tey. Mi hijo nació el 9 de abril. Fue difícil dormir apenas cuatro horas, pero cumplí y conocí a mi pequeño después de la cuarentena el día 27 de abril».

Otros expusieron las dificultades del primer encuentro con la población en la realización de pesquisas activas, y después el trato afable, así como la participación en tareas productivas, mientras la estudiante de Medicina, Josefina Prosper Cruz, contó que, al llegar a caballo un anciano, le dijo: «pareces una mambisa», y ella le respondió: «sí, abuelo, somos los mambises de hoy».

El mandatario cubano confió que ahora tenemos dos tareas de mucha envergadura: el enfrentamiento a la COVID-19, donde les pidió continuar su valioso aporte para evitar cualquier relajamiento y un inconcebible retroceso; y reactivar de inmediato la economía, pues lo primero ha sido preservar la vida de las personas, y ahora se trata de impulsar la producción.

Esta percepción la mantuvo en el encuentro sostenido con directivos, profesores, investigadores y estudiantes de la Universidad de Oriente al final de la tarde, donde explicó el papel a asumir por la ciencia en un tema tan sensible como la seguridad alimentaria, y precisó su conexión con la gestión de gobierno en el desarrollo local.

Al decir del Presidente, ese análisis ha validado la importancia de los sistemas productivos locales ante situaciones complejas, «la propia COVID-19 ha demostrado que si no hay sistemas productivos locales fuertes, en una situación compleja como esta es muy difícil desde el país o desde la provincia repartir recursos», de ahí que hay que aprender a vivir con los esfuerzos y resultados propios de cada territorio.

«Todo el fortalecimiento que tenemos que darle a la empresa estatal –dijo frente a ese auditorio–, y que la empresa estatal aproveche las cosas nuevas que tendremos que aprobar y en las cuales se trabaja en su implementación, pasa por esa forma organizativa y la interrelación a nivel local, porque es a esa instancia donde se ejecuta la producción.

«La COVID-19 también nos demostró –enfatizó–, que cuando es necesario el distanciamiento físico y social, es necesario tener informatizada a la sociedad, porque hay un grupo de trámites de los cuales queremos aliviar a la población y solo se puede lograr si tenemos informatizados los procesos. Hoy tenemos y hay que potenciar más el comercio electrónico, hacerlo más eficiente.

«Y cuando hablamos del gobierno electrónico no es abrir una página web. Eso es sencillamente mostrarse un poquito, porque hasta que la población no pueda interactuar contigo, no pueda recibir los servicios por estas plataformas digitales, y hasta que la población no pueda resolver determinados trámites, no hay gobierno electrónico».

Tanto en su recorrido como en estos encuentros, el Presidente de la República estuvo acompañado por el primer secretario del Partido en la provincia, Lázaro Expósito Canto, y la gobernadora  del territorio, Beatriz Johnson Urrutia.

 

EN CONTEXTO: ANTERIORES VISITAS GUBERNAMENTALES A SANTIAGO DE CUBA

  • Fue en Santiago de Cuba el primer recorrido que realizó el Presidente Miguel Díaz-Canel fuera de la capital cubana en calidad de Jefe de Estado, en junio de 2018.
  • En esa oportunidad, visitó la escuela secundaria básica Armando García Aspuru, enclavada en el consejo popular de Chicharrones; áreas del Hospital Infantil Sur Dr. Antonio María Béguez César; la Empresa Laboratorio Farmacéutico Oriente; el asentamiento de viviendas El Carmen; la fábrica de tanques metálicos de 55 galones Marcel Bravo, en la zona industrial de la provincia; y conversó con pobladores santiagueros.
  • Otros centros visitados fueron el frigorífico de la Pesca; la fábrica de fibrocemento de Santiago, y específicamente la fábrica –allí ubicada– de Petrocasas-Caribe; y complejos de tiendas ubicados en la Carretera Central del municipio cabecera.
  • El Presidente cubano rindió homenaje a Fidel, a José Martí, a Carlos Manuel de Céspedes y a Mariana Grajales, en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia. Recorrió diferentes centros del poblado de El Cobre.
  • En esa jornada, llegó hasta las empresas Procesadora de Soya y Refinadora de Aceite Comestible. Díaz-Canel destacó que el país requiere de estas importantes materias que sustituyen importaciones en la producción de alimentos. Saludó en las salas de envasado a los trabajadores y encomió el esfuerzo que realizan para mantener el funcionamiento de la tecnología requerida de una modernización y lograr la entrega de un producto que por su calidad goza de la aceptación de la población.
  • Al final del día, sostuvo un emotivo encuentro con estudiantes de la Universidad de Oriente y de la Universidad de Ciencias Médicas. «Esta es una provincia que está en constante reanimación –enfatizó Díaz-Canel–, aquí siempre se aprecian cosas nuevas y así lo ha visto también el General de Ejército Raúl Castro, y lo más significativo de todo es la participación unida de los santiagueros en esas acciones, de cuya integración ustedes sienten tanto orgullo».
  • «Nosotros nos llevamos muchas experiencias de trabajo –dijo el Jefe de Estado al valorar la visita–, cosas que me parece hay que socializar a nivel de país y que hay que implementar con alto impacto en la economía de las localidades, con alto impacto en la población».
  • En marzo de 2019, el Presidente cubano comenzó una nueva visita del Consejo de Ministros a Santiago de Cuba por el municipio de Contramaestre, iniciando la segunda vuelta de este tipo de recorridos por las provincias.
  • En esa ocasión visitó el polo de Laguna Blanca, el más grande de la oriental provincia, con un total de 7 500 hectáreas, de ellas 6 833 destinadas a los cultivos varios. Hasta la estación de alevinaje también llegó, allí se desarrolla una iniciativa, única de su tipo en el país y destinada a la producción de langostinos de agua dulce.
  • El tercer punto de la visita estuvo en la procesadora de café Alejandro Ayut, donde se beneficia durante prácticamente todo el año cerca del 63 % del café que se cosecha en la región oriental. Igualmente estuvo en la empresa de cítricos América Libre, donde se procesan frutas de todo tipo y se logran productos de alta demanda en Oriente.
  • La reanimación experimentada por la Fábrica de Envases Corrugados de Santiago de Cuba, también fue apreciada por Díaz-Canel en esa jornada de trabajo.
  • Y además de la Universidad de Oriente, fue al colegio donde en sus tiempos estudió el joven Frank País, donde radica ahora la Escuela Pedagógica Floro Regino Pérez Díaz.

¿Por qué no crece la inversión extranjera en Cuba?

Un repaso a las posibles razones del bajo aumento del capital foráneo, pese al reconocimiento de que es necesario para el desarrollo económico de la nación caribeña.

Áreas destinadas a proyectos de inversión extranjera en la Zona Especial de Desarrollo Mariel

La Zona Especial de Desarrollo Mariel es punta de lanza en la estrategia de promover las inversiones extranjeras, pero todavía no se ven los beneficios.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Cuba ha pasado por varias etapas en el proceso de desarrollo de la inversión extranjera, “desde la visión de un complemento” no muy significativo dentro de la economía, a un eslabón decisivo dentro del desarrollo económico del país.

Se ha expuesto que Cuba necesita más de 2 500 millones de dólares anuales de inversión extranjera directa, para lograr tasas de crecimiento acordes a las necesidades actuales de la economía cubana.

Sin embargo, año tras año se escucha sobre la baja captación de inversión extranjera, o los planes no alcanzados en este rubro, y se repiten casi siempre los mismos argumentos. Lo concreto es que no cambia radicalmente, ni se obtienen los ritmos de crecimiento de la inversión extranjera que se demandan. A lo sumo se han logrado recursos comprometidos por 1 000 millones de dólares en un año.

Se han dado pasos importantes para lograr incrementar la inversión extranjera en Cuba, como la aprobación en 2014 de la más reciente Ley No. 118 de la Inversión Extranjera; la entrada en funcionamiento de la Zona de Desarrollo del Mariel en 2013; la publicación periódica de la cartera de oportunidades por sectores; así como la puesta en funcionamiento de una ventanilla única para captar y tramitar toda la documentación a aportar para ser analizada por los diferentes organismos vinculados a la aprobación de la inversión extranjera.

 

Dificultades externas, pero también internas

Hotel en construcción en La Habana como parte de la inversión extranjera en el sector turístico

Construcción de un hotel en el municipio de Playa, en La Habana. El turismo ha sido uno de los renglones más exitosos de la inversión extranjera.

Foto: Jorge Luis Baños/IPS

No caben dudas de que las presiones del bloqueo de Estados Unidos para entorpecer la inversión extranjera en Cuba, juegan un papel más que importante en estos resultados. Pero lo anterior no puede ser la única causa que incide en esta problemática. A las dificultades externas siempre hay que sumar las propias deficiencias internas.

Entre estas últimas, oficialmente se ha reconocido la baja preparación del personal que en los diferentes ministerios atiende la inversión extranjera, así como de los equipos negociadores de esos ministerios o sus grupos empresariales.

No obstante, se piensa que no son solamente esas las principales deficiencias internas que inciden en los resultados de la inversión extranjera en el país.

En primer lugar, la propia Ley No. 118 de 2014 con más de 5 años de promulgada permite ya evaluarla más fríamente sus objetivos y los resultados obtenidos. Si comparamos esta Ley No. 118 con la anterior Ley No. 77 de 1995, uno de los atractivos fue el nuevo tratamiento dado a los impuestos a pagar por los sujetos de la inversión extranjera.

Así, a la mayor parte de las modalidades de la inversión extranjera se le concedieron bonificaciones para los primeros ocho años de funcionamiento de las inversiones; se rebajó el impuesto sobre utilidades del 30 al 15 por ciento; se eliminó el impuesto sobre la utilización de fuerza de trabajo; así como otras bonificaciones.

Muchos de los otros atractivos de la inversión extranjera en Cuba ya estaban recogidos en la anterior Ley No. 77, como el derecho a constituir empresas de capital 100 por ciento extranjero; la protección y seguridad jurídica para no ser expropiados; la libre transferencia hacia el exterior de los dividendos y las cantidades a percibir por el cierre de la inversión; los derechos a exportar e importar sin intermediarios estatales, entre otros.

Los incentivos fiscales pueden estimular la captación de inversiones, pero no son la única causa para tomar una decisión de ese tipo. Muchas veces no son ni la principal causa, habida cuenta que la mayor parte de los empresarios extranjeros está acostumbrada a pagar impuestos en sus países, muchas veces hasta superiores.

 

La opinión de inversionistas extranjeros

Empresarios reunidos en la 36 edición de la Feria Internacional de La Habana (FIHAV), organizada por Cuba para fomentar la inversión extranjera

Empresarios reunidos en la trigésima sexta edición de la Feria Internacional de La Habana (FIHAV).

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Cuando se intercambia con directivos extranjeros, de negocios constituidos con inversión extranjera en Cuba, uno escucha una y otra vez los mismos razonamientos sobre los problemas que atraviesan.

Se debe tener en cuenta que un potencial inversionista siempre se acercará a compatriotas o a colegas del ramo, para intercambiar experiencias y recoger opiniones, a ser evaluadas antes de tomar la decisión de invertir o no en un nuevo mercado, desconocido hasta entonces por ese empresario o empresa.

Si se mantienen en vigor muchas de los obstáculos que enfrentan las empresas ya constituidas, o se manifiestan de manera recurrente, indiscutiblemente estas entorpecerán el ritmo de captación de nuevas inversiones extranjeras. ¿Qué dificultades mencionan continuamentelos directivos extranjeros?

El artículo 9.1 de la Ley No. 118 expresa que se garantiza la libre transferencia hacia el exterior de los dividendos o beneficios que se obtengan por la explotación de la inversión. Sin embargo, en los últimos años debido a la crisis económica, el país no ha otorgado suficiente liquidez externa para que los socios extranjeros puedan expatriar sus beneficios, acumulándose por este concepto varios millones de dólares pendientes de ser transferidos hacia el exterior.

Hasta el año 2004 las empresas estatales tenían cuentas en USD y su relación con los sujetos de la inversión extranjera era mayoritariamente en moneda libremente convertible (MLC). Hasta ese momento no todos los sujetos de la inversión extranjera tenían cuentas en CUC, sus cobros y pagos eran en MLC y de los saldos en estas monedas podían transferir fácilmente los dividendos a la parte extranjera. Muchos inversionistas extranjeros ni deseaban recibir dividendos, sino que preferían y solicitaban reinvertir las utilidades de la explotación, para ampliar el volumen del negocio en Cuba.

En aquellos tiempos era el MINVEC (extinto Ministerio para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica) el que exigía continuamente que se repartiesen las utilidades, para que los socios cubanos recibiesen los dividendos de los negocios conjuntos con inversión extranjera. Al eliminarse las cuentas en USD de las empresas estatales, los negocios de la inversión extranjera se vieron en la necesidad de establecer sus cobros y pagos en CUC.

Ya no contaban con MLC para transferir libremente los dividendos, y los socios cubanos de la inversión extranjera dejaron de presionar por el reparto de los dividendos, teniendo en cuenta que las divisas convertibles ya estaban en manos del sistema bancario, siendo preferible que no se transfiriesen recursos fuera del país, aun cuando el socio cubano no recibiese sus dividendos en CUC.

No caben dudas de que cuando se decide hacer una inversión, el dueño persigue obtener el beneficio sobre los recursos invertidos. Las experiencias de los últimos años, en relación con la libre transferencia hacia el exterior de los dividendos, pudieran estar lastrando la capacidad de captación de nuevas inversiones.

 

La compra de materias primas, de insumos, de piezas de repuesto, las reparaciones de los equipos y las nuevas inversiones

Las empresas creadas bajo la ley de la inversión extranjera necesitan no solo autonomía financiera, sino también autonomía gerencial. Empresas con inversión extranjera del sector tabacalero en el Festival del Habano, que acoge periódicamente la capital de Cuba.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

En un informe del MINVEC del primer decenio de este siglo, se podía leer que si las empresas que aplicaban el perfeccionamiento empresarial, sólo representando el 29 por ciento del total de las empresas del país, aportaban alrededor del 73 por ciento de las divisas y lograban una productividad del trabajo un 48 por ciento superior al resto de las empresas estatales, las empresas mixtas mostraban indicadores aún superiores a las estatales que estaban en perfeccionamiento.

Teniendo en aquel entonces sólo el 2 por ciento de la fuerza laboral activa de Cuba, las empresas mixtas aportaron el 8 por ciento del PIB de 2006. Las ventas, exportaciones, utilidades e ingresos al país no dejaban de crecer, incluso en unos porcentajes superiores a los 2 dígitos. Sólo en carácter de dividendos, los socios cubanos de las empresas mixtas recibieron en 2006 más de 300 millones CUC.

¿Qué tenían las empresas mixtas, que las convertía en empresas eficientes? La posibilidad de tomar decisiones ágiles, sin tener que consultar cada paso al nivel superior; mejores condiciones de trabajo, de transporte y alimentación de los trabajadores; menos trabas burocráticas a la hora de contratar y de pagar las mercancías o los servicios contratados (licencias de importación y compras sin autorizaciones del BCC), así como para acometer inversiones productivas, o recibir un préstamo. En fin, mayor autonomía.

El mecanismo establecido en el país para la distribución de su liquidez externa, mediante los llamados CL (capacidad de liquidez), no solo interrumpió la libre transferencia de dividendos, sino que puso a las empresas creadas bajo la ley de la inversión extranjera en las mismas dificultades de las empresas estatales, para acceder a las divisas. Como resultado, se interrumpió el normal desenvolvimiento en las compras de materias primas e insumos, lo que ha traído consigo una caída permanente en la producción de estas empresas, aunque no estén en bancarrota y tengan en sus cuentas ingentes recursos disponibles en CUC.

Muchas de las empresas creadas con inversión extranjera, surgieron antes de 2004, año en que se vieron ante la necesidad de llevar sus cobros y pagos en CUC; o antes de 2009, cuando cambió la asignación de la liquidez externa en MLC a través del mecanismo de los CL. El artículo 3 de la Ley 118 menciona que el Estado cubano garantiza que los beneficios concedidos a las inversiones extranjeras se mantienen durante todo el período por el que hayan sido otorgados.

Si bien es cierto que el poder cobrar en MLC no era un beneficio concedido puntualmente a una inversión u otra, sino un funcionamiento global para todas las empresas con inversión extranjera, y que los mecanismos de cobros y pagos pueden cambiar mediante resoluciones ministeriales, no es menos cierto que “las reglas de juego” cambiaron para muchas inversiones que ya estaban establecidas en el país, siendo un aviso a potenciales inversionistas sobre el alcance real del llamado internacionalmente “riesgo país”.

A 12 años de establecido el mecanismo de los CL, la nueva Resolución No. 115 de 2020 del Ministerio de economía y planificación persigue, entre otros objetivos, garantizar  –a partir de 2021– autonomía financiera real a los negocios con inversión extranjera. Los inversionistas extranjeros así lo esperan y los resultados de la aplicación de esta Resolución pueden ayudar en la decisión a tomar por potenciales nuevos inversionistas; esperemos entonces los resultados de esa aplicación.

Por otro lado, para comprar insumos, piezas de repuesto o realizar nuevas inversiones, no solo se necesitan recursos financieros. También hacen falta mecanismos ágiles y claros, para la aprobación de las compras o las inversiones. Los empresarios extranjeros están acostumbrados a tomar estas decisiones, en el marco de las atribuciones que les concedan los accionistas o juntas directivas de sus entidades, así como a rendir cuentas por las decisiones tomadas.

Pero no están habituados a tener que pedir cientos de autorizaciones a todos los niveles, aprobaciones, consultas, para que se les apruebe alguna inversión, que muchas veces no es ni por importes elevados. Y mucho menos están acostumbrados a que después de ser tomada una decisión por el máximo órgano de gobierno de la entidad, como es la Junta de Accionistas, después el socio cubano les pida dejar de hacer algo ya aprobado, porque su ministerio así lo ha solicitado.

Las empresas con inversión extranjera necesitan no solo autonomía financiera, sino también autonomía gerencial. De hecho, las empresas estatales también las necesitan (las recientes 15 medidas aprobadas por el Ministerio de Economía Planificación para fortalecer a la empresa estatal socialista van en ese sentido). Pero en lugar de cambiar las trabas de las empresas estatales, parece que también en ocasiones se ha pensado que esas mismas trabas son convenientes para las empresas creadas bajo la ley de la inversión extranjera.

 

Vigencia de las licencias para los negocios bajo la inversión extranjera

Inversión extranjera en la producción de rones cubanos

La inversión extranjera también ha llegado a la agroindustria azucarera y sus derivados.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Los empresarios extranjeros están acostumbrados a crear empresas que no desaparecen, a menos que quiebren o sucedan otros imponderables. Pero las leyes de la inversión extranjera en Cuba siempre han exigido que las licencias para explotar un negocio con inversión extranjera, tengan una caducidad.

No hay costumbre internacional en crear un negocio, preparar personal, crear mercados, establecer marcas, etc., para que todo ese esfuerzo solo sirva para amortizar la inversión al cabo de unos años y recibir dividendos por otros contados años, debiendo posteriormente el inversionista desprenderse y olvidarse del negocio creado. Por ahí se escapa otro porcentaje de posibles inversionistas, que bajo esas reglas del juego no desean participar.

Por otra parte, aunque el Artículo 8 de la Ley 118 plantea que, una vez liquidado un negocio, el importe correspondiente al inversionista extranjero se pueda determinar por acuerdo entre las partes, pudiéndose seleccionar –si las partes no se ponen de acuerdo– una organización de prestigio internacional en valoración de negocios, en la práctica es común valorar los negocios según valores contables en libros, o según los aportes dados anteriormente.

En Cuba, no es frecuente calcular ese importe según el análisis de la capacidad de las empresas de crear en el futuro valores agregados, como es habitual en los negocios internacionales. Además, muchas veces no se extienden los plazos de las licencias por decisiones propias, pero se liquidan a plazo los valores a favor del inversionista extranjero. Y todas esas experiencias son transmitidas a los potenciales inversionistas por captar.

 

Contratación del personal, compra de equipos de transporte

Inversión extranjera en la Zona Especial del Mariel

El tipo de cambio diferente al oficial, de 10 CUP por cada USD, implementado en la Zona Especial del Mariel, representa una sustancial mejoría en las condiciones de pago de los trabajadores que participan en negocios con inversión extranjera.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Por ley, los negocios con inversión extranjera deben contratar la fuerza laboral cubana a través de entidades empleadoras. La permanencia de estas entidades empleadoras fue hasta analizada y defendida en la Asamblea Nacional.

Aunque fuese necesaria la existencia de las entidades empleadoras para la selección del personal y otros fines, los empresarios extranjeros no pueden entender, o estar de acuerdo, con que todo el salario a pagar por el negocio en MLC, vaya a parar a la entidad empleadora y que luego los trabajadores reciban un equivalente en moneda nacional, por un tipo de cambio desfavorable para los trabajadores.

Si es imprescindible la existencia de una entidad empleadora, lo tradicional es que la misma reciba un por cierto de comisión por los servicios que brinda; pero nunca la totalidad del pago de la empresa, por la mano de obra contratada.

En años recientes se decidió utilizar un tipo de cambio diferente al oficial (2 CUP por cada USD, o 10 CUP en el caso de los negocios en la Zona Especial del Mariel), que, aunque alejado del tipo de cambio de CADECA (institución estatal para el canje de moneda) representa una sustancial mejoría en las condiciones de pago de los trabajadores que participan en negocios con inversión extranjera.

Pero hasta ese momento, los empresarios extranjeros veían restringidas las posibilidades de tener una fuerza laboral comprometida con la entidad y bien estimulada según los resultados del trabajo, aspecto esencial si se busca que los negocios sean eficientes. Es hora de reanalizar de nuevo el papel de esas agencias empleadoras.

Para los empresarios, el tratamiento a la fuerza laboral, su preparación y su comprometimiento con la entidad, resultan aspectos importantísimos, en correspondencia con el criterio de que los trabajadores son el activo principal de cualquier negocio.

En los negocios aprobados bajo la Ley de la Inversión Extranjera, tampoco se permite que los socios extranjeros paguen gratificaciones a los trabajadores cubanos, aparte de lo que el negocio conjunto pague a la entidad empleadora.

Si se ha explicado que una de las razones de la existencia de las entidades empleadoras es velar por los derechos de los trabajadores, no permitir que sean explotados por los empresarios extranjeros, no se entiende entonces que las entidades empleadoras limiten ingresos del personal cubano, cuando los directivos foráneos se interesen por mejorar las condiciones laborales y de vida de sus empleados.

Exigir derechos y condiciones mínimas está muy bien; pero limitar mejorías para los trabajadores no lo entiende ningún empresario extranjero, ni los propios empleados. Se espera que con la nueva estrategia aprobada y que se pondrá en marcha gradualmente, para salir de la crisis económica en que se encuentra Cuba, se puedan analizar estos aspectos.

También para poner en funcionamiento cualquier negocio, es imprescindible contar con automóviles u otros medios de transporte. Se conoce que el país no desea incrementar la cantidad de transporte automotor circulando por sus calles, y de ahí los altos precios de los vehículos.

Pero los negocios con inversión extranjera no pueden adquirir a su antojo cualquier cantidad de vehículos, sino solo los que se aprueben, según el personal, su categoría y necesidades laborales. Si la cantidad de vehículos es limitada, estos altos precios de los vehículos pudieran ser revisados para los negocios con capital foráneo.

No es un tema fundamental para que un potencial inversionista se retire o entre a nuestro mercado, pero es algo adicional, que va sumando a los aspectos que lastran los resultados de cualquier negocio.

Como se puede ver, los aspectos arriba mencionados no tienen que ver con la profesionalidad de los especialistas que negocian o analizan y proponen la aprobación de negocios con inversión extranjera, y que pueden estar incidiendo en la captación de nuevas inversiones. Tampoco son cuestiones que puedan ser cambiadas fácilmente, ya que muchas de ellas están codificadas en la propia Ley de la Inversión Extranjera.

 

Otros problemas             

Las presiones del bloqueo de Estados Unidos busca golpear dos sectores estratégicos de la economía cubana, el turismo y la inversión extranjera.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Pero también continúan manifestándose otros problemas, que pueden afectar la entrada de empresarios extranjeros que desean invertir en Cuba, no importándoles las dificultades que pudieran enfrentar en el nuevo negocio que se les aprobase. Entre ellos:

No siempre hay precisión en lo que no se desea aprobar.

Existe una Cartera de Oportunidades de Inversión Extranjera, que se actualiza anualmente. Sin embargo, esa Cartera no debe ser una camisa de fuerza. Se pueden presentar ofertas de empresarios extranjeros para cualquier inversión, siempre que no sean en la salud, la educación y las instituciones armadas (Artículo 11.1 de la Ley No. 118). Pero no es menos cierto que las políticas generales para la aprobación de inversiones extranjeras, pueden variar de un momento a otro.

En un momento determinado, era casi imprescindible que, en una empresa mixta, la proporción entre el capital extranjero y el capital nacional fuese del 50/50 por ciento o preferiblemente con mayoría del socio cubano, es decir 49 por ciento parte extranjera y 51 por ciento la parte cubana. O podía ser muy excepcional la aprobación de una empresa con capital 100 por ciento extranjero.

La Ley permite cualquier variante en la actualidad, pero en la práctica aún se pretende que determinadas proporciones por encima del 50 por ciento no estén en manos capital foráneo, aunque ya existe mucha flexibilización en ese tema. Los grupos negociadores deben tener claridad de las políticas que se están siguiendo en cada momento. De lo contrario, los empresarios extranjeros perderán mucho tiempo en reuniones, documentación a presentar, etc., para que al final no les aprueben sus propuestas, por no corresponder a las estrategias de cada momento, atentando contra la calidad de todo el proceso y dañando la imagen de los procedimientos del país para la inversión extranjera.

Por otra parte, por razones obvias siempre se ha preferido que las inversiones se hagan con empresas importantes de reconocido prestigio, dispuestas a invertir altas sumas de recursos y aportar sus mercados. Los ejemplos del níquel con la planta de Moa, o de Habana Club Internacional S.A., o de Habanos S.A., etc., parecen que fueron la guía de lo que se pretendía aprobar.

Pero es que no siempre eso es posible, ni el bloqueo facilita la potencial inversión de empresas importantes, que también suelen tener inversiones en los EE.UU. y no siempre están dispuestas a poner en riesgo sus activos en ese país, por invertir en Cuba. Los empresarios que suelen acercarse más a Cuba, suelen ser medianos, y hasta pequeños.

No es que siempre se dude de su seriedad o capacidad para invertir recursos en Cuba; es que muchas veces se ha entendido que inversiones de ciertas cantidades, se pueden hacer con recursos propios. Hay ejemplos de propuestas denegadas, cuyo motivo del rechazo a la inversión pudiera ser este; o de empresas mixtas que existieron, como Papas&Co., Stella y otras, que, al vencer sus licencias, no fueron renovadas.

Todo ello sin estar estas empresas en pérdidas; con el argumento que el país podía seguir realizando las actividades de esas empresas y que el tamaño de estas nos permitía fácilmente comprar las participaciones de los socios extranjeros. Lo real hoy es que se importa una gran parte de las producciones que hacían esas empresas y muchas dejaron de producirse y venderse en el país, especialmente de empresas de aseo, de confitería, etc.

Al final, para el caso de las nuevas propuestas, muchas veces no se hace la inversión ni con recursos propios ni con ajenos. Y en el caso de las empresas existentes, en lugar de utilizar los recursos que existen para llevar a cabo nuevas inversiones en empresas estatales, se destinan los escasos fondos acumulados para comprar las acciones de los inversionistas extranjeros y liquidar empresas mixtas, o reconvertirlas en empresas de capital totalmente nacionales.

Y, sobre todo, se olvida que una mayor cantidad de empresas, pequeñas y medianas, ayudan a crear tejido empresarial, diluir riesgos y alcanzar el pretendido encadenamiento productivo, no siendo tan importante su tamaño, si son mixtas o totalmente nacionales.

 

Inversión y desgaste de tiempo y recursos frente a una alta dosis de incertidumbre

Pudiera ser que los especialistas que analizan la documentación presentada por los inversionistas extranjeros no tengan la preparación más adecuada y esto haga que el proceso de análisis demore algo más de lo previsto. Pero esta no es la causa fundamental de que todo el proceso sea tan dilatado y extenuante, a juzgar por la práctica internacional y las experiencias de los empresarios extranjeros ante inversiones similares en otros países.

También muchas veces puede faltar el sentido común y la claridad de las necesidades preferentes en un momento dado.

Es lógico que, si se está ante la constitución de una empresa mixta, donde la parte cubana debe aportar recursos financieros, y/o activos como instalaciones y terreno, se deba contar con amplios y detallados estudios de factibilidad, para tener la mayor seguridad posible de que los recursos del estado cubano se arriesgarán en una explotación que brinde los mayores beneficios posibles.

Pero si se está ante un proyecto donde la empresa extranjera tendrá el 100 por ciento de las acciones de la empresa cubana a constituirse, ¿qué necesidad hay de asegurarnos, con tanta meticulosidad y precisión, de que el inversionista está colocando sus recursos en algo muy rentable? ¡Si el riesgo financiero es del inversionista extranjero!

¿Para qué tanta profundidad en los análisis de los estudios de factibilidad?¿Para qué tantas reuniones para exigir enmendar determinados aspectos del Estudio de Factibilidad? Ojalá así de profundos hubiesen sido en todas las inversiones que durante años se hicieron con fondos totalmente del Estado cubano, que de seguro hubiesen ahorrado muchos recursos financieros propios, invertidos en instalaciones que nunca dieron los resultados esperados.

Ahí están las inversiones en Fábricas de Papel y Cartulina, Grandes Complejos Textiles, entre otras obras, hoy descapitalizadas o cerradas. ¿Para qué tanta documentación a exigir y tanta demora, cuestionamientos y rigurosidad, al mínimo detalle?

La documentación que se exige no es por capricho de los especialistas ni por la capacidad necesaria de decidir; son las exigencias de nuestras propias regulaciones, donde no se tiene en cuenta que lo perfecto atenta contra los tiempos de entrada en vigor de las inversiones, de los recursos a captar de inversionistas extranjeros que necesita el país, del proceso inversionista durante las construcciones a erigir y de los resultados a aportar por esas empresas una vez puestas en funcionamiento.

Dudo, por ejemplo, que en las inversiones extranjeras que recibe Vietnam, esta haya alcanzado los ritmos de crecimiento que muestra, exigiendo la misma cantidad de documentación que se requiere por nuestras regulaciones y nuestros procedimientos para aprobar una nueva inversión.

Recordar que en los años iniciales de su reforma a comienzos de los 90, Viet Nam apenas recibía unos 100 millones de dólares de inversión extranjera, y solo seis años después en 1996 ya alcanzaba los 2000 millones de dólares anuales y en el 2019 alcanzó la cifra record de 38 000 millones de dólares de inversión extranjera.

 

Algunas sugerencias

Cuba ofrece oportunidades a las inversiones extranjeras en el sector de la energía renovable, en especial, con el impulso de proyectos de paneles solares

Cuba ofrece oportunidades a las inversiones extranjeras en el sector de la energía, en especial, con el impulso de proyectos de energía renovable.

Foto: Jorge Luis Baños_ IPS

Lo más importante es asegurar que los socios extranjeros serán capaces de invertir los recursos que están prometiendo, o que no demorarán la inversión una vez aprobada. Y para ello existen muchos métodos, desde avales, o límites temporales para la concesión o licencia otorgada, de manera que puedan ser retirados si no se cumplen las promesas realizadas, etc.

Que exista la posibilidad de que el inversionista extranjero dueño del 100 por ciento de las acciones, o el socio extranjero mayoritario en una empresa mixta, no obtenga toda la magnitud de la ganancia que esperaba, o su estudio de factibilidad no fuese muy realista o detallado, no debiera ser la causa para extender los análisis de una inversión dada y demorar todo el proceso de aprobación de una inversión.

Incluso, cuando todavía no hay seguridad de que un proyecto de inversión interese o no, pudiera ser recomendable exigir una documentación inicial, que permita hacer un análisis global y no pormenorizado de la inversión propuesta, y así no gastar recursos a inversionistas, en la preparación de extensos, complejos y caros estudios de factibilidad, cuando sin muchos detalles ya se puede obtener una idea sobre la conveniencia de no aceptar una determinada propuesta.

Después de pasar un primer filtro, a los potenciales inversionistas se les pudiera exigir documentación adicional, que complete el estudio de las posibilidades del negocio. Y para ello no hay que modificar la Ley, porque antes de la aprobación final de la inversión, podemos exigir la documentación recogida en las normativas. Simplemente se puede ir por pasos, no exigiendo tantos detalles desde un primer momento.

Después de los análisis correspondientes, a los potenciales inversionistas se les informa si su proyecto ha sido aprobado o denegado. En esta fase también se escuchan muchas reclamaciones de empresarios extranjeros. Y es que, ante proyectos no aprobados, a los empresarios extranjeros simplemente se les dice que no, y muchas veces no se suelen mencionar las causas de la denegación.

Los empresarios extranjeros desearían saber si es que el tipo de negocio no tiene cabida en ese momento (a lo mejor en el futuro sí). O si es que hubo varias propuestas similares y se escogió la mejor, sin haber cabida en el mercado para varios proyectos dedicados al mismo fin. Si la propuesta del tamaño de la inversión, o la distribución de las acciones en una mixta, u otros parámetros incidieron en la toma de la decisión negativa, que pudiera dar pie a un reanálisis de la propuesta inicial. O si no fue de interés algunos aspectos del Estudio de Factibilidad presentado.

 

El capital foráneo es necesario para Cuba

Foro de negocios para la inversión extranjera durante la 32 edición de la Feria Internacional de La Habana (FIHAV)

Cuba necesita más de 2 500 millones de dólares anuales de inversión extranjera directa, para lograr tasas de crecimiento acordes a las necesidades actuales de la economía cubana. Foro de negocios durante la Trigésimo segunda edición de la Feria Internacional de La Habana (FIHAV).

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La economía cubana demanda inversiones, y la inversión extranjera puede ser la fuente actual más probable de captación de esos recursos en el mediano plazo. La situación de crisis económica del país, afectada por innumerables factores, entre ellos el cruel bloqueo de Estados Unidos, no debe permitir el lujo de despedir a aquellos que desean invertir en Cuba, sin buscar soluciones, sin proponer alternativas, sin negociar posibilidades de inversión, si la propuesta inicial de inversión no es totalmente aceptable en la forma presentada.

Debe desterrarse la probabilidad de estar frente a la frase que se escucha de empresarios “Nosotros queremos invertir y parece que es Cuba la que no necesita de inversionistas extranjeros”.

El Ministerio de comercio exterior debería rendir informes donde no solo se diga cuántas inversiones fueron aprobadas. Sería útil conocer también cuántas propuestas fueron denegadas y las causas de su denegación.

El proceso de aprobación de la inversión extranjera hay que repensarlo a profundidad, para que pueda ser relanzado con éxito. No se puede estar tan convencidos que no se han alcanzado inversiones previstas por aspectos subjetivos, y que ya se cuenta con un procedimiento perfecto para alcanzarlas. Que continuamente se mencione lo de la ventanilla única, no va a hacer cambiar los resultados  que se necesitan, aunque se trate de un paso muy importante para acelerar las aprobaciones. (2020)